Al día siguiente se dio la noticia de que Takuto regresó, claro que eso tomó por sorpresa al resto, pero al menos fue recibido de vuelta con los ánimos de siempre, la otra sorpresa fue que ya se confirmó estar en una relación con Shinonome, la peliazul estaba sumamente avergonzada y eso empeoró con Iwaki y Asada molestándola al respecto, ya las cosas regresaron con los entrenamientos normales de tal modo.
- Batea tan fuerte como puedas Agatsuma-san. – Señaló Chiyo pero la pelirroja estaba distraída. - ¿Agatsuma-san?
- ¿Eh? ¡Ah sí! Ya voy. – Ella fue a batear, intentaba verse bien pero obviamente algo le sucedía, Kouki y Makoto estaban observando los entrenamientos ese día, en especifico el peliazul observaba a Sora.
Una vez terminó el entrenamiento, las chicas de primero iban a ir por otro lado.
- Ey Sora-chan ¿quieres acompañarnos? Vamos al karaoke. – Señaló Yuzu pero la pelirroja negó con la cabeza.
- Lo siento, tengo otros planes ahora mismo.
- Ya veo… nos vemos entonces. – Ellas se fueron por su lado, Sora se fue sola en aquel momento, tenía una expresión triste, más que nada cuando veía a Shinonome y Takuto juntos.
- (Shinonome-senpai se ve feliz realmente… ya sabía que era lo mejor, pero a pesar de todo… me sigue doliendo…)
- Agatsuma-san. – Una voz la sorprendió, dando un salto del susto, vio como Makoto estaba ahí.
- ¡Ryuusei-san, no me asustes así! – le reclamó, este soltó una pequeña risa.
- Lo lamento, pensé que quizás quisieras que vayamos juntos a algún sitio.
- … Esto… lo siento, pero tengo algunas cosas pendientes y…
- Vamos, no será malo, seguro te divertirás. – Sujetó su mano para arrastrarla.
- ¡O-Oye! – No pudo resistirse, así ambos se movieron por la ciudad mientras la pelirroja no sabía nada de lo que Makoto tuviera en mente. Llegaron entonces hasta el centro de la ciudad. - ¿Para qué me traes?
- Ya que no aceptaste ir con las demás, podríamos divertirnos nosotros dos.
- … Escucha, yo realmente no estoy de humor para esto, solamente quiero ir a mi casa y…
- ¿Seguir lamentándote por todo? – Preguntó Makoto, Sora le vio con sorpresa. – Se muy bien que estás afectada por lo de Shinonome-san pero…
- No es eso… - Ella bajó la mirada, apretando el puño. – Estoy feliz por ella, al menos encontró a alguien que la ama y seguro cuidará, esa fue su decisión, yo no tengo nada que ver.
- De ser así ¿por qué te vas como si te doliera? – La pelirroja quedó sorprendida en ese momento. – Escucha, no siempre podrás esconder lo que sientes, por ahora las demás pueden no saberlo, así que es mejor si logras pasar página y empezar de nuevo, estar verdaderamente feliz por ella.
- … Puede que tengas razón, yo siempre quise a Shinonome-senpai desde hace tiempo, desde la secundaria, y fue mi total inspiración para jugar, comportarme de esta forma me hace ver como una niña caprichosa ¿no? – Soltó una pequeña risa.
- Por eso pensé que ir a algún lado y divertirnos podría ayudarte a superarlo ¿Qué dices?
- … Tienes razón, quiero avanzar y no quedarme estancada, supongo que puedo agradecértelo. – Ella sonrió, el peliazul asintió.
- Sigamos entonces. – Los dos comenzaron a moverse.
- Por cierto ¿A dónde vamos?
- Hace poco vi que estaban anunciando este evento, por lo que quizás te interesaría. – Ella no sospechaba nada de lo que tenía en mente. Ya entonces llegaron hasta a un establecimiento.
- Adelante, si logran escapar de esta Escape Room, pueden ganarse increíbles premios, inténtelo. – Estaban ahí, con alguien anunciando ese evento.
- ¿Una escape Room? – Preguntó Sora.
- Si, pensé que intentarlo juntos sería divertido, pero más que eso, fíjate en los premios. – Sora vio y observó los premios, lo que más la sorprendió fue uno en específico.
- Ese bate… ¿acaso no es uno de los últimos modelos que hay? Son de los más caros que existen. – Exclamó con sorpresa.
- Supongo que lo quieres ¿no? – La pelirroja sonrió.
- Claro, no es algo que pueda perderme, hagámoslo Ryuusei-san. – Los dos firmaron para entrar entonces, ya de ese modo, un trabajador les vendó los ojos y empezó a dirigir, no podían ver el camino por donde salir después de todo, ya entonces escucharon una puerta y entraron, entonces esta se cerró.
- Creo que podemos quitarnos las vendas. – Los dos se destaparon los ojos, ahora estaban dentro de una habitación normal. – No se ve nada raro.
- ¿Crees que esta pueda logre abrirse? – Sora fue a intentar abrir la puerta pero no podía. – Está cerrada.
- Claro, el chiste de los Escape Rooms es que no se puede salir por métodos convencionales, tenemos que buscar muy bien en esta habitación, alguna pista que nos ayude.
- Pongámonos en marcha entonces. – Los dos comenzaron a acechar por cada rincón de la habitación, algo que les ayudara a salir de ahí, aunque sea una mínima pista. - ¿Tuviste suerte?
- Para nada, si que han hecho un trabajo minucioso en este sitio. – Makoto sintió algo en ese momento, jaló una cuerda y entonces se abrió un compartimento. – Aquí hay algo.
- Déjame ver. – Sora igual se acercó, ahora los dos estaban viendo. – Parece ser una caja.
- Es cierto, intentaré sacarla. – Así Makoto fue a agarrarla, Sora volteó a ver y se dio cuenta de lo cerca que estaba su rostro con el de él, eso causó que se sonrojara y alejara. – Hay una pista aquí.
El peliazul abrió la caja para leer la pista, esta decía lo siguiente: "Si quieres salir de esta habitación, necesitas observar el sol brillante"
- ¿Sol brillante? – Preguntó Sora. – Pero no si no hay ventanas aquí, no hay forma de que nos dé el sol.
- Es una especie de acertijo, algo en esta habitación debe tener un sol o por lo menos esté relacionado a la palabra. – Así vieron por los alrededores, Sora entonces fijó justamente su vista en el cuadro de un paisaje, era gente que paseaba en un parque, algunos sentados frente al lago y el sol…
- ¡Ahí está! – Señaló ella al cuadro, Makoto fue por este para quitarlo, en ese momento observó detrás de este y había una hoja pegada, la quitó para ver que contenía, era una combinación de números. - ¿Qué significa?
- Debe ser algo como una contraseña para abrir algo. – El peliazul revisó la habitación un poco más, algo con lo que se pueda abrir usando esa combinación de números, entonces se fijó en una caja fuerte. – Eso podría servir.
Fue hacia esta y entonces, usando la hoja con los números, comenzó a girar la perilla en el número señalado, una vez lo hizo todo, se escuchó el clic de que se destrabó el candado y la abrió, ahora dentro se encontraba algo más.
- Ahora tenemos una especie de llave extraña.
- ¿No sirve para abrir la puerta? – Preguntó Sora, pero la forma del agujero era distinta, no iba a servir.
- Es específicamente para algo más, algún orificio que se encuentre en esta habitación. – Siguieron revisando por todo el lugar, Makoto observó cerca de la chimenea y es que se encontraban unas figuras muy extrañas ahí, eran un ave, un oso, un ciervo y un cazador. – Estas figuras no parecen tener sentido.
- Creo que si podrían. – Respondió Sora, fue hacia estas. – Un cazador específicamente caza animales, pero de que forma, iría más por las criaturas inofensivas como el ave o el ciervo, obsérvalo de esta forma. – Ella empezó a acomodar las figuras, colocando primero al cazador, luego al ciervo, después al ave y por último al oso. – El oso iría de último porque es un depredador natural, es más complicado de cazar y normalmente los cazadores loe vitarían, es más común ir por ciervos y las aves en un punto intermedio.
En ese momento se escuchó un mecanismo, justamente la pared detrás de las figuras se abrió algo, ahí estaba un candado.
- Lo hiciste Agatsuma-san, encontraste algo.
- ¿En serio? – Ni siquiera ella se lo creía, pero le alegró ser de utilidad. Makoto colocó la llave en el cerrojo y abrió, en ese momento la pared de la chimenea empezó a abrirse, sorprendiendo a ambos. - ¿Qué pasa?
- … Parece ser la salida.
- ¿En serio? Entonces podemos salir. – Expresó ella con alegría.
- Vamos. – Los dos atravesaron la salida y entonces avanzaron por los pasillos hasta finalmente volver a la entrada.
- Oh, felicidades, son los primeros en resolver los acertijos del Escape Room y salir, han ganado. – los dos chicos sonrieron, realmente lo hicieron. – Pueden escoger el premio que quieran.
- Tómalo Agatsuma-san. – Makoto le señaló, ella asintió, fue por el bate y lo tomó. Una vez terminaron, empezaron a irse, ella se veía muy feliz.
- Este bate lo cuidaré bien, ya deseo usarlo en los próximos partidos.
- Que bien por ti, e igualmente porque ya estás como siempre.
- Si… gracias por todo Ryuusei-san, por esta oportunidad y también por ayudarme a superar todo esto. – Ella le dio un abrazo, algo que sorprendió al peliazul.
- ¿Agatsuma-san?
- Jeje… esto es vergonzoso ¿no? – Ella igual estaba sonrojada levemente. – Eres un gran amigo, así que agradezco todo lo que has hecho.
- Está bien… - Los dos sonrieron y empezaron a irse. – (Me alegra que Agatsuma-san ya se encuentre mejor, era lo que quería, ya que por esa misma razón… quizás ahora pueda tener mi oportunidad con ella y algún día de estos confesar lo que siento por ella…)
- (Ryuusei-san ha sido alguien muy amable y atento conmigo desde el inicio, él realmente es un gran amigo, pero… siento que quizás no podamos ser así por mucho más tiempo… yo realmente debería pasar página y dejar a Shinonome-senpai detrás, quizás él… pueda ayudarme con eso…)
Los dos tenían sentimientos distintos pero se iban encaminando a la misma vía, con Makoto que realmente desea llegar al corazón de la pelirroja y esta que decidió empezar de nuevo, las cosas para ambos, apenas estaban comenzando.
Izumida estaba trabajando nuevamente en la florería, a pesar de su apariencia ruda, ella era alguien muy amable con los clientes que iban y la querían.
- ¡Si~! – Ella fue a atender a un cliente y después de ese modo continuó el trabajo, ya entonces llegó su descanso.
- Puedes ir a almorzar. – Informó su jefa, la pelimorada asintió y de tal modo salió para ir a comer algo.
- (Hoy fue otro día tranquilo… me alegra tener un buen trabajo como este que logra resaltar mi lado femenino)
Ya entonces fue a una cafetería cercana, al entrar fue a sentarse, pero se fijó en algo, ahí estaba aquel chico que anteriormente le dijo que se veía linda, al observarlo se sonrojó.
- (Es él…)
El rubio estaba comiendo una hamburguesa mientras revisaba su teléfono, Izumida solo podía observarlo con una sonrisa.
- (Que bien que nada más haya sucedido, parece que se mete en problemas, pero está bien así…) – En ese momento y para su sorpresa, un grupo de delincuentes entraron, ella los reconoció como esos que la atacaron aquella noche. – (Genial, son estos de nuevo…)
- Y verás… - En eso uno de ellos vio a la pelimorada. - ¿Eh? Pero no es otra que Izumida Kyouka ¿quieres una paliza esta vez?
- ¿Qué rayos dices? Estoy en el descanso de mi trabajo, no molestes o nuevamente te patearé el culo tan fuerte que no podrás sentarte en años.
- Así que te haces la ruda… quizás deberíamos arreglar las cosas esta vez, ahí afuera. – Ella apretó los puños, en ese momento vio como Eizan se acercó. – Eres tú, ese niño extraño.
- Ey, parece que nuevamente quieren meterse en problemas. – Este sonrió, mostrando sus colmillos. – Tal parece que la paliza anterior no fue suficiente para sacudirles las ideas.
- Tu… - Este apretó el puño, entonces se dieron cuenta que la gente los observaba. – Nos iremos por esta ocasión, pero no crean que podrán librarse de ello. – Los delincuentes se fueron, Izumida soltó un suspiro de alivio.
- ¿Estás bien Senpai?
- Si… aun estoy en el trabajo por lo que no puedo llegar con las manos sucias.
- Ya veo… por cierto ¿de qué trabajas?
- Bueno… ayudo en una florería, me gustan las flores, así que realmente lo disfruto.
- Eso es bueno, para alguien tan femenina como tú, eso va bastante bien. – El rubio sonrió, Izumida sintió como su corazón empezó a latir con fuerza y su rostro se ponía rojo. - ¿Ocurre algo?
- N-No es nada… - Buscó calmarse. – Si quieres… un día de estos podrías venir a visitar, no sé si te gusten las flores.
- No, iré. – Aseguró este. – Al saber que trabajas ahí, quizás pueda echar un vistazo o saludar, me gusta la gente que realmente disfruta hacer lo que le gusta y seguro te encanta ese trabajo.
- S-Si, entonces estaré esperando tu visita.
- Bien… ahora ¿no te molesta si como contigo?
- Para nada, adelante. – El rubio se sentó en la misma mesa que Izumida, estaba algo nerviosa pero por dentro estaba feliz, ese chico ha logrado ver más allá de la faceta de delincuente que carga la pelimorada, la ha visto como alguien femenina, durante mucho tiempo que quiso librarse de la mala imagen que tiene, hubo un rayo de esperanza en Eizan, y no quería dejarlo ir.
Afuera, ese grupo de delincuentes caminaba de mala gana, molestos por la aparición de Eizan.
- Debemos hacer algo, ese niño realmente me saca de quicio.
- Jefe, parecía que Izumida Kyouka le tiene aprecio. – habló uno de ellos. – Quizás debamos llamarlo, si lo apaleamos solo, ella vendrá.
- … No es mala idea, será nuestra venganza contra ellos dos. – Sonrió en ese momento. – Podremos vencer a Izumida Kyouka y declararnos los reyes de esta ciudad…
Se acerca un problema para Izumida y Eizan, sin saber lo que vendría para ellos, eso estaría por verse.
El Redentor 777: En sí no podrías culpar a Honoka ya que si son parecidas físicamente e incluso un poco en la personalidad, al menos las demás se dieron cuenta de su error.
Ninja Britten 11: Bueno, pues la verdad que si ella tomó bastante esfuerzo para decirlo y ahora están juntos, ya esas tres si se divertirán bastante con molestarla jaja.
Ya vimos en este cap como Makoto ayudó a Sora para alegrarse y parece que las cosas podrían empezar para ellos, ya es algo que iremos desarrollando, además de que vendrá algo para Kyouka y Eizan, se asoma un peligro para ambos, ya veremos que saldrá de ello, hasta el próximo cap. Saludos.
