Hola excelente día, aquí les traigo un nuevo capítulo de "Oceano de Sentimientos". En esta ocasión Nico nos contara un poco del inicio de su historia con Maki. Además por fin conoceremos a la tercera en discordia, porque ya saben que no puede haber "amor bonito" si no hay un tercero que venga a hacer dudar un poco a una de las protagonistas. Una aclaración en este capítulo van a notar que entre diálogos aparecen frases en cursivas esto es debido a que el pensamiento del personaje esta expresado asi.
Bueno antes de que empiecen a leer el capítulo quisiera aprovechar para agradecer a "Naoto S", "akunohana 28" y a "Y07", ya que fueron los primeros seguidores de mí historia, gracias por apoyarme y espero que les siga gustando.
Capítulo 2. Incierta situación
Ya hace un mes que termine con Maki-chan nuestra relación fue breve, pues cuatro meses no son mucho o ¿sí? Al principio todo fue intenso e increíble pero el último mes fue como una patada en el culo, Maki-chan se había vuelto insoportable, cada vez se portaba más distante. Su linda actitud tsundere y su suave mirada habían desaparecido llevándose consigo a mi amada pelirroja y dejando en su lugar a una chica grosera y cortante. A tal punto que aprovechaba la más mínima excusa para dejarme botada en medio de nuestras citas, además las peleas eran cada vez más frecuentes haciendo que nuestra relación resultara imposible.
Pese a esto mi habilidad como cheff mejoraba cada día, los consejos y adiestramiento de Eugenio daban sus frutos, él era sumamente paciente y amable conmigo, me daba pequeñas indicaciones para preparar cada platillo haciéndome preguntas sobre las características o cuidados requeridos por cada plato, en ocasiones me compartía uno que otro de sus secretos lo cual era grandioso, incluso a veces me dejaba tomar el mando.
Mí día a día consistía en ir a la universidad un par de horas por las mañanas, mientras que por las tardes me dedicaba por completo a trabajar en el restaurante. Realmente amo este trabajo y la mejor parte sin lugar a dudas es el observar a los clientes, en ocasiones me gusta salir de la cocina para dar un vistazo hacia las mesas. Adoro ver la cara de cada comensal mientras prueba por primera, segunda o quinta vez su plato favorito.
Siempre he pensado que la música y la comida tienen el mismo objetivo, que es el de hacer feliz a la gente, motivo por el cual el dejar mi sueño de idol no me ha resultado demasiado doloroso. Con mi comida puedo seguir haciendo sonreír a las personas, por ejemplo ese hombre de ahí el de traje color vino apostaría lo que fuera a que tuvo un pésimo día, solo hay que ver la cara larga que trae, la pesadez con la que camina o simplemente su cabizbaja mirada.
Después de algunos minutos de que el mesero tomara su orden llegó el plato, era un platillo perteneciente a la cocina Francesa, "Magret de canard" (es filete de pato asado, bañado con salsa de naranja y cuya guarnición suele ser papas asadas o arroz). Bastaron pocos segundos para que el aroma de esa comida llegara hasta las fosas nasales de aquel hombre, y acto seguido mostro una pequeña sonrisa, aliviando un poco la tensión de su cansado rostro, posteriormente se dispuso a degustar el plato.
Sin duda observar aquello ero lo mejor, con una sonrisa en los labios me dispuse a regresar a la cocina, hasta que algo al fondo del restaurante capturo mi atención. Era una chica de piel blanca, cabello castaño anaranjado y ojos azules, cuya expresión y acciones eran como las de un niño pequeño al que se le lleva de paseo por una dulcería. Sin duda era ella, mi compañera de malteadas y karaoke de cada viernes la siempre enérgica, alegre y desinhibida Kousaka Honoka.
Honoka no hacía más que dar bocados a su platillo, mientras sonreía, aplaudía e intercambiaba unas cuantas palabras con su acompañante, sin duda era un espectáculo divertido, tanto que las personas de la mesa de al lado comenzaban a mirarla. La escena empezaba a tornarse vergonzosa, recuerdo que pensé "pobre del idiota que la acompaña", y acto seguido dirigí mí mirada por primera vez a su acompañante, entonces la vi. Ahí estaba el motivo de mis desvelos, aquella chica por la que meses atrás suspiraba y por la que ahora me encontraba tan triste y confundida.
-¿Ma… Maki-chan? No puede ser- exclame mientras negaba con la cabeza- ella y Honoka, ¿pero cómo es que esas dos se conocen? No entiendo ¿serán amigas?
-En fin, si lo son o no a mí que me importa, después de todo con quien se relacione Maki-chan ya no es asunto mío- fue entonces cuando vi como Honoka se inclinaba sobre la mesa, mientras dirigía su tenedor hacia la boca de Maki-chan dándole a probar un poco de su postre- ¡Queee! Ya lo creo "amigas", así que no tenías tiempo para "nosotras", pero si tienes tiempo para tontear con ELLA, claro ahora entiendo porque te urgía alejarte de mí- dije frunciendo el ceño y sintiéndome completamente estúpida.
Después de presenciar aquello volví hecha una furia a la cocina y me dispuse a seguir trabajando. Durante un par de minutos no fui consciente de que mi cuerpo estaba en movimiento, en mi mente se repetía una y otra vez el día en que Maki-chan y yo rompimos o más bien el día en que decidió dejarme porque según sus palabras, me había "vuelto una molestia". Repasaba cada palabra hiriente que nos habíamos dicho provocando que mi corazón se estremeciese como aquel día. Realmente no entendía porque Maki-chan estaba con Honoka, y menos porqué se veía tan tranquila y feliz a su lado.
¡Dios! No soporto ver que alguien más es capaz de provocar ese confort en ella, me causa enojo y un dolor indescriptible aquí en el pecho.
Así seguí con el hilo de mis pensamientos hasta que el cheff llamó mi atención.
-Nico-chan pero que haces, mira nada más que delgada dejaste la masa. ¿Acaso crees que esto servirá para los tallarines?- como si me hubiesen arrojado un balde de agua fría, volví de golpe a la realidad y efectivamente me percaté de que la pasta era tan delgada que incluso podía ver atraves de ella.
-Lo lamento no me di cuenta lo siento cheff, la volveré a hacer- me disculpaba mientras juntaba de nuevo la masa para volverla a pasarla por el rodillo, él solo me miro extrañado antes de proseguir.
-Nico-chan ¿te sientes bien?, un error de este tipo no es común en ti- genial lo único que me faltaba, preocupar al cheff por mis tonterías- si no te encuentras bien puedes retirar…
-No se preocupe cheff es solo que ha sido un largo día- le dije interrumpiéndolo y mostrando una de mis mejores sonrisas- además falta poco para acabar mi turno.
Me miro no muy convencido, pero afortunadamente uno de los meseros se acercó a decirle algo, acabando así con nuestra pequeña charla. Después de eso el cheff me miro nuevamente con una amplia sonrisa y me dijo- Nico-chan ha llegado la hora, quítate la filipina, arréglate un poco y sígueme.
Seguí sus indicaciones al pie de la letra y mientras lo seguía acomodaba mi uniforme para quedar lo más presentable posible, cosa que era toda una hazaña, ya que después de estar durante 5 horas frente a la estufa mi cabello y mi piel eran un desastre. Eugenio se detuvo frente a la puerta que dividía la cocina de la zona de mesas.
-Muy bien Nico-chan hace un momento Takeshi-san (el mesero de antes) me informo que había una pareja que pedía hablar con el cheff a cargo, al parecer les encanto la comida y quieren FELICITARTE- me decía esto completamente entusiasmado.
-¿Como? Pero a mí… ¿Por qué?- le decía confundida.
-Recuerdas la pasta con salsa "Arrabiatta" (a base de jitomate, ajo, aceite y chiles picantes, como el piquín) y el "Sakura rollcake" (rollo de fresa) que preparaste hace rato, pues al parecer les encanto, así que el crédito es todo tuyo- al escuchar las palabras de Eugenio no pude evitar sentirme completamente emocionada y orgullosa, era la primera vez que alguien me mandaba traer de la cocina para felicitarme.
-Pues que esperamos- le dije cruzando por fin aquella puerta que nos separaba de los comensales, pero de inmediato me arrepentí de mis palabras ya que el cheff se dirigía a la mesa que Maki-chan compartía con la pelinaranja.
-Buenas noches señoritas mi nombre es Eugenio el cheff en jefe, es un placer conocerlas- dijo este haciendo una pequeña reverencia y al ver que no me movía me dio un pequeño codazo acompañado de una mirada discreta.
-Ah, mi nombre es Yazawa Nico y soy la asistente principal del cheff, es un placer- dije haciendo también una reverencia y evadiendo en todo momento la mirada de Maki-chan.
-Así que ustedes son los genios detrás de tan deliciosa comida, es un placer Eugenio y Nico, soy Kousaka Honoka- decía está actuando como si no nos conociéramos pero mirándome intensamente antes de realizar una reverencia al cheff y a mí.
-Yo opino lo mismo la comida fue exquisita, el sabor del tomate en la salsa era magnifico al igual que siempre, un gusto Nishikino Maki- decía de forma fría y formal la chica de ojos violetas mientras se le escapaba una mirada hacia mí.
-Nos complace que la comida haya sido de su agrado, pero sin duda los halagos le pertenecen a Nico-chan, ya que ella fue quien preparo los platos- ambas chicas me miraron causando un evidente rubor en mis mejillas- Nico tiene un talento natural para esto; es capaz de realizar platillos complejos a la primera, cosa que a muchos cheffs les toma años perfeccionar.
-S… sin duda exagera cheff- decía cada vez más avergonzada ante sus palabras, al escuchar lo anterior Maki-chan y Honoka dejaron escapar exclamaciones de asombro.
-Sin duda tu comida es celestial Nico-chan, en cada bocado podía sentir como las lágrimas de felicidad se acumulaban en mis ojos- me decía Honoka mientras se ponía de pie y tomaba mis manos entre las suyas. ¡Cielos! esta chica tan impetuosa como siempre.
-Gra… gracias- le decía desviando la mirada ya que me observaba fijamente a los ojos, sus orbes azules estaban llenos de entusiasmo y de otra emoción que no pude descifrar.
-El plato principal estuvo delicioso, pero la presentación de tu rollcake fue casi tan linda como tú, de verdad me enamoró, nunca he probado algo tan rico- me decía mientras se arrojaba sobre mí rodeando con sus brazos mi cuello y frotando su mejilla contra la mía.
Ante esto Eugenio solo intentaba disimular su risa. En cuanto a Maki-chan, esta se puso de pie de manera precipitada y acto seguido tomo con fuerza el brazo de Honoka jalándola hacía si, desasiendo así el agarre de este entorno mío.
-¡Basta Honoka! COMPORTATE- le grito a la peli naranja con tono severo, para después mirarme molesta con la intención de decirme algo, sin embargo se limitó a sentarse.
-Amm bueno señoritas les agradecemos sus comentarios, fue un placer conocerlas y esperamos su visita de nueva cuenta- Eugenio y yo hicimos una reverencia y nos retiramos.
Todo había sido tan… incierto. Empezando por la fría actitud de Maki-chan, seguida de la efusividad y atribuciones repentinas de Honoka para conmigo y por si fuera poco la reacción final de Maki.
¡Maldición! Estúpida pelirroja tsundere, pero cuál es su problema, en primera no tenía por qué ser tan formal y en segunda porque se molesta si ella fue quien me boto, ¿o tal vez?, ese arranque de celos fue porque entre ella y Honoka hay algo más.
Salí del restaurante cerca de las 11 de la noche, había sido un día de locos por lo que solo deseaba llegar a casa y tomar un baño. Me encontraba caminando por la banqueta cuando algo me distrajo o más bien "alguien". Dirigí la mirada hacia dónde provenía la voz y ahí estaba, recargada sobre el cofre de un auto color gris, la chica que había logrado aumentar la confusión en mi corazón así es, la IDIOTA entusiasta de Honoka.
-Buen trabajo- me dijo mostrándome una amplia sonrisa y posando sus ojos en los míos, esta vez de una manera más intensa que antes- ¿Sabes? fue una linda sorpresa verte el día de hoy finalmente pude probar tu comida, enserio no exagerabas cuando dijiste que era deliciosa. ¡Oye Nico! Luces cansada, porque no dejas que te lleve a casa.
Me dijo esto señalando el auto y por primera vez la observe con detenimiento. Su cabello estaba atado en una media coleta del lado derecho y vestía una blusa blanca tipo corset con agujetas azul cielo, de manga corta abombada y bordes rosas, la cual combinaba a la perfección con las botas largas y la falda blanca de holanes con vivos rosas y azules que portaba. Sin duda lucia linda y segura de sí misma como siempre cosa que lograba molestarme aún más.
-No es necesario Honoka-san, gracias- le respondí en un tono frío y formal- además dudó que a tu acompañante de hace rato, le agrade la idea- le dije esto con un tono ácido en la voz.
-¿Honoka-san? ¿Acompañante?- al principio me miro completamente confundida, pero poco a poco su expresión comenzó a relajarse- Pensé que ya habíamos dejado las formalidades de lado y si te refieres a Maki, entre ella y yo no hay nada, así que no tienes por qué preocuparte además… las chicas frías no son mi tipo, me gustan más las chicas cálidas y bajitas- me decía con voz seductora, acercándose lenta pero decididamente a mí.
-Ósea que suele celarte ¿solo porque si?- le respondí de manera sarcástica, a lo cual solo se limitó a sonreír divertida.
-¡Oh vamos! ¿Acaso estas celosa? Porque si es así me harías muy feliz. Además ya te dije que no hay nada entre nosotras, lo cierto es que moría de ganas de conocer en lugar dónde trabajas. Y en cuanto a lo que paso con Maki, "ni idea". Tal vez tuvo un mal día, así es ella suele desquitarse con todo el mundo- se excusaba mientras abría la puerta del copiloto- Nico, por favor deja que te lleve.
Finalizaba con aquellas palabras y me ofrecía de nueva cuenta su auto. No era justo que me desquitara con ella, después de todo no había sido su culpa y además tampoco tenía caso que botara todos los momentos que habíamos compartido juntas en "µ's" solo por una tontería. Así que me dispuse a subir al auto en compañía de esa cautivadora chica, admito que había algo dentro de mí que deseaba conocer más de ella. Pero también existía otra parte que sentía miedo de salir lastimada de nuevo.
-Celosa ¿yo? ¿Por ti? ya quisieras- le decía mientras subía al vehículo, a lo cual solo respondió con una risita.
Una vez dentro del auto nos pusimos en movimiento. Honoka no paraba de sonreír y de mirarme de reojo causando un evidente sonrojo en mi rostro y continuo así hasta que me di cuenta que tomo una desviación en vez de seguir recto por la línea JR Yamanote que nos llevaría al centro de "Akiba" donde residía.
-¡Oye espera! ¿Porque tomaste la desviación? Por este camino no llegaremos a Akiba- le dije molesta mientras veía el camino que dejábamos atrás.
-Tranquila Nico te llevare a casa, pero antes regálame un par de horas- me decía empleando un tono negociador sin detenerse- realmente me gustaría que me dieras la oportunidad de conocerte más afondo.
-Mira no sé qué pretendes, pero estoy cansada y no tengo ánimos para estas cosas, quiero que te detengas en este instante- le decía de manera cansada perdiendo la paciencia.
-De acuerdo- una vez que se orilló me dispuse a salir del auto, pero retuvo mi brazo- Espera… ¡Espera Nico!, por favor permíteme explicarte.
Detuve mi intento de salir de aquel auto, me limite a sentarme muy recta en el asiento mientras miraba hacia el frente y me cruzaba de brazos. La chica a mi lado solo suspiro profundamente, zafo su cinturón de seguridad y se colocó de manera que pudiera ver su rostro.
-Lo cierto es que hace mucho que ME GUSTAS- que es esto, no puede hablar enserio- No sé en qué momento quise dejar de solo platicar contigo y empecé a desear algo más. Y hoy al verte, ya no fui capaz de detener esto que siento.
-Me dije, Nico es linda, divertida y además cocina delicioso es perfecta- dios acaso es esta tu forma de decirme que continúe adelante- en fin me encantas y quiero que salgas conmigo.
De verdad no entendía cómo es que habíamos llegado a esta situación, pero lo cierto es que he aprendido que el planear y dar por sentadas las cosas no resulta bien, tal vez solo debo relajarme y dejarme llevar, quizás esta es la manera en la que el "destino" me indica que cambie de rumbo.
-¿Y tú plan consistía en secuestrarme para que accediera a salir contigo?- necesito abrirme a mí misma para descubrir que es lo que quiero y talvez esta chica me ayude a lograrlo.
-Mmm no precisamente secuestrarte, solo creí que si te acorralaba no tendrías más remedio que decirme que si- su respuesta fue tan ridículamente infantil que me resulto imposible no reírme.
-De acuerdo Honoka tu ganas, saldré contigo- le decía limpiando las lágrimas que me habían provocado la risa.
Espero que les haya gustado el capítulo y nos vemos a más tardar el jueves próximo con la actualización de esta historia. Por lo pronto me tengo planteado actualizar cada semana debido a que ya tengo algunos capítulos terminados.
También quisiera contestar algunos comentarios:
Konami Izumi
Espero seguir capturando tu atención en los capítulos que vienen, gracias por tu comentario.
OphiellTheFallenAngel
Así es Nozomi y Nico como dos buenas amigas tienen sus momentos "cercanos", cuando ambas están libres. Y para el hermoso NicoMaki habrá que esperar un tiempo, se paciente por favor.
Andre-chan
Si la amistad de Nico y Nozomi es muy profunda xD. Y ahí estará Nonchan para apoyar constantemente a Nico.
Y gracias a los demás seguidores y futuros seguidores, les prometo que seguiré esforzándome y por favor sigan comentando quiero saber su opinión.
