La organización del festival continuó sin algún problema, con Carlos y Tsukumo que estuvieron vigilando junto al consejo, de ese modo todo se pudo terminar y el día llegó. Muchas personas estaban entrando a la academia para disfrutar de los puestos y demás cosas.

- Escucha Matsuoka-kun, nuestro trabajo es vigilar que el orden no se pierda en el festival, eso significa que nada de comportamientos indebidos, e incluso pervertidos ¿entendiste? – La pelinegra le explicaba a su Kouhai el trabajo pero este se encontraba distraído, ella se molestó. - ¡Matsuoka-kun!

- ¿Eh? Lo siento, solamente veía los puestos. – Ella soltó un suspiro.

- Solo sígueme y no hagas nada. – Este asintió y se pusieron en movimiento. Mientras tanto en otros lugares, cada salón tenía su propio puesto y habían conseguido hacer cosas variadas.

- Bienvenidos~ - El salón de Tsubasa como tal hicieron un café, las chicas vestidas de maids con lindos trajes lo cual atrajo al público masculino. – Una mesa por favor~

- Si estamos ocupados. – Comentó Kiribe, estaba en la labor de lavaplatos junto a Kakeru. – Espero que pronto nos den un descanso.

- Es verdad que Honjou-senpai estará en una obra ¿no? – El pelimorado asintió. – Seguro deseas verla.

- Obvio, no puedo permitir perderme algo importante respecto a mi chica, pero mira que aquí tampoco está mal, Nozaki se lleva muchas miradas. – Y como tal, la rubia tenía bastante atención de los hombres visitantes, sobre todo por dos grandes razones.

- Solo espero que no se pasen con ella… sino, haré algo… - Sus lentes brillaron en ese momento.

- Bienvenidas. – Fudo tenía un trabajo especial y es que era el único que ejercía de mayordomo en el café, más que nada para atraer a las chicas y la verdad que el impacto visual era bueno.

- L-Llévame a mi mesa, por favor. – Dos chicas estaban nerviosas de estar con alguien guapo, el peliazul sonrió mientras las llevaba, por el costado Tsubasa no estaba nada feliz al ver eso.

- Es mi novio…

- Arihara-san, no te creí celosa. – Comentó Nozaki.

- No soy celosa, solo vigilo que no le hagan nada.

- Eso dicen todas. – Sonrió la rubia, en eso miró a su amiga castaña. – Ukita-san ¿todo va bien?

- Si… pero me da algo de pena esto… no creo que me quede bien el traje… - Expresó ella por debajo, siendo pequeña en comparación al resto, no se sentía que encajaba.

- Te ves linda. – Expresó ella para animar a su amiga. – No dejes que otras opiniones te desanimen, eres bonita tal y como eres.

- ¿Eso es verdad? – Preguntó ella.

- Claro, seguro hay alguien que te aprecie como eres. – En ese momento se vio a Howard entrar, Nozaki sonrió. – Ahí está él, ve a servirle.

- ¿Eh? – Empujó a Ukita para que se acercara al rubio, ya quedando frente a él, se puso nerviosa. – E-Esto… bienvenido… ¿quieres una mesa?

- Claro. – Sonrió él, Ukita se sonrojó mientras le dirigía a su mesa, Nozaki estaba feliz por el esfuerzo de su amiga.

- Debemos seguir trabajando Arihara-san, entonces… - En ese momento vio que ella no estaba ahí. - ¿A dónde fue?

- Ey Nozaki-san, quiso meterse en la cocina de nuevo. – Una compañera tenía a la castaña sujeta del cuello de su blusa.

- ¡Pero realmente quiero cocinar, puedo probar que es delicioso!

- Gracias por traerla. – Entonces la dejó ahí. – No vuelvas a hacer eso.

- Que malos son. – Hizo un puchero.

En otro lado, Nakano estaba con su cámara, se pasaba por cada puesto para tomar las fotos de recuerdos, veía como todos se divertían.

- Realmente está siendo un buen festival…

- Ey Ayaka. – Vio a Joaquín que se acercó igualmente.

- Castellano-kun… de nuevo me hablaste por mi nombre.

- No lo puedo evitar, es más común llamar a alguien por su nombre en mi país de origen.

- Como sea… ¿Cómo vas con tu lado?

- Bastante bien, hay muchos puestos divertidos que me ha encantado ver.

- Ya veo, pero tampoco te descuides, necesitamos tener esas fotografías hechas.

- Claro. – En ese momento y para sorpresa de la peliverde, le tomó una foto. – Listo.

- ¿Eh? ¿Por qué?

- Solamente tomo fotos del festival, tu igual estás incluida en ella. – Eso la sorprendió, no pudo evitar sonrojarse.

- E-Eres un tonto, yo realmente no soy fotogénica.

- Bien que te gusta tomar fotos pero no aparecer en ellas. – El hondureño sonrió.

- Ya basta, eso es vergonzoso. – Hizo un puchero. - ¿A poco quieres que te tome fotos de repente?

- No me molestaría la verdad, si eres tú, hasta con gusto me ofrecería.

- Tonto… - Seguía avergonzada, Joaquín realmente era alguien distinto a los demás y no sabía que pensar de él al respecto, por ahora necesitaba concentrarse en su trabajo y seguir tomando fotos.


En la parte trasera de la escuela donde nadie más veía, estaban reunidos Akino y Kanno para poder relajarse y estar de flojos, tenían varias botanas y refrescos para comer.

- Bien hecho, logramos escapar.

- Un trabajo excelente. – Ambos hicieron un brindis, estaban recostados contra los árboles, Lou comía felizmente una avellana mientras ambos disfrutaban.

- El festival siempre es una excelente excusa para no hacer nada, como me gustaría que todos los días fueran así.

- Estás exagerando un poco Akino-senpai.

- No hablo en serio, pero si sería genial tener dos o tres días de descanso entre clases. – Ella agarró de las patatas para comer. – Delicioso.

- Senpai, quisiera saber algo ¿hay al menos algo en lo que te esfuerces?

- Bueno… jugando béisbol porque me gusta, pero no precisamente en la escuela, no me gusta mucho estudiar, aunque luego deba esforzarme en los finales para conseguirlo.

- Para ser alguien que descansa mucho, no creí que practicaras un deporte.

- Jeje, me gusta ser activa y correr bastante, por eso luego descanso mucho, se lleva bastante de mi energía.

- Quisiera ver como juegas.

- Entonces deberías ir a uno de nuestros juegos, ahí verás cómo lo hago.

- Iré entonces. – Kanno tomó otra de las botanas, aunque en ese momento chocó su mano con la de la morena. – Ups, lo siento.

- No es nada. – Sonrió ella, en ese momento tomó su mano. – Jeje, se siente cálido.

- Si… - Kanno no pudo evitar sentirse avergonzado, en cambio Akino sonrió de forma traviesa.

- ¿Pasa algo Sanosuke-kun? No me digas que estás pensando en algo pervertido.

- N-No es así. – Rápidamente la soltó, Akino empezó a reír.

- Solo estaba jugando, aunque bueno, estando nosotros dos, solos y alejados del resto, si quieres, podría hacer algo… - Se acercó a él gateando, quedando cerca, aunque estaba jugando, ella igual estaba algo avergonzada, más el burlarse de él valía la pena. – La verdad es que… eres un poco guapo…

- A-Akino-senpai…

- Jeje… solo estoy jugando. – Ella sonrió, Kanno soltó un suspiro.

- Eso no fue nada gracioso senpai.

- Lo siento, solo quería ver tu expresión, fue linda~ - Lou asintió en el hombro de la morena. – Incluso Lou-chan lo cree.

- Conque en esas estamos senpai. – En ese momento se levantó y puso a la morena contra la pared del árbol, estando cerca.

- ¿U-Un kabedon?

- Dos pueden jugar el mismo juego, ahora deseo ver tu rostro avergonzado. – Ella se sonrojó en ese momento, lo tenía tan cerca, casi que sus labios rozaban.

- S-Sanosuke-kun… - Ella bajó la mirada, en ese momento cerró los ojos y extendió los labios.

- ¿Senpai? ¿Qué haces?

- ¿Qué acaso no vas a besarme?

- ¡¿D-De que hablas!? Solo estaba jugando.

- ¿Eh? – En ese momento su rostro se puso rojo como un tomate. - ¡Wuaaah!

- Lo llevaste demasiado lejos…

- Lo siento, es que creí que tu… - En ese momento le dio un pequeño golpe con su dedo en la frente. – Auch.

- Eres una senpai bastante amable e incluso creo que eres linda, pero no estoy para una relación ahora mismo.

- ¿Eh? ¿Por qué? – En ese momento Kanno bajó la mirada.

- No puedo decirlo… lamento eso.

- No importa. – Ella sonrió. – No me molesta que sigamos siendo amigos como hasta el momento, y seguir escapándonos de clases.

- Claro. – En ese momento escucharon pasos y fue que Akino tuvo escalofríos.

- Akino-san… - La figura aterradora de Tsukishima estaba ahí, viendo con decepción a la morena.

- T-Tsukishima-san…

- ¿Escapando nuevamente?

- N-No, lo juro… ¡Corre Sanosuke-kun! – Tomó la mano de su Kouhai para huir, la pelinegra quería perseguirlos pero no podía perder el tiempo.

- Esa chica… - Poco después llegó Ikki. – Llegaste tarde Matsuoka-kun, escaparon.

- No creo que hayan hecho algo malo.

- ¿Cómo que nada malo? Estaban escapando de sus deberes, eso no es permitido para mantener el orden.

- Realmente eres una estirada senpai.

- ¡No soy estirada! – Le reclamó, Ikki miró las botanas.

- Parece que se armaron su pequeña fiesta aquí.

- Ese es el punto negativo de Akino-san, le gusta escaparse y por eso tiene malas calificaciones, por suerte Hanayama-san dejó ese comportamiento, pero ella es irremediable.

- ¿Qué tiene de malo? Relajarse un poco y disfrutar.

- Eso no es correcto, una sociedad funcional no permite que se escapen de clases.

- ¿Si quiera has llegado a comer de estas papitas? Sabor queso y jalapeño.

- No me gustan.

- ¿Lo has probado?

- No realmente pero…

- Pruébalas y verás la diferencia. – le ofreció la bolsa, la pelinegra no quería hacerlo pero de alguna forma la curiosidad le ganó, tomó una para comerla. - ¿Qué tal?

- Nada mal pero…

- Senpai, si sigues dándole peros a la vida, nunca serás feliz ¿por qué tienes que ser tan estricta con todo?

- No es necesario que cuestiones mi estilo de vida, a mi me gusta ser así, es todo.

- Eso no es precisamente bueno…

- No importa, sigamos que el festival necesita seguir funcionando correctamente. – Se fue en ese momento, Ikki creía que la pelinegra tenía una razón para ser así, quería saberlo, si es que le sucedió algo.


- Hemos venido a ver su puesto. – Carlos y Tsukumo estaban pasando por los puestos de los salones de tercero, en ese momento llegaron al salón donde estaban realizando la obra de teatro.

- Bienvenidos. – Tsukahara estaba ahí. – Tsukumo-san, espero que no vea problema alguno de nuestro lado.

- A eso hemos venido, adelante secretario.

- Claro. – los dos se adentraron, ya estaban en medio de la obra, gente sentada mientras observaban el escenario improvisado.

- Oh Romeo, donde estás, que ansío verte. – Honjou la cual interpretaba a Julieta estaba ahí.

- Aquí estoy. – Kurashiki entraba, era la versión genderbender de Romeo, llevando un traje masculino. – He venido por ti Julieta.

- Oh Romeo, como ansiaba verte, a ti y a esos hermosos y firmes musculos y, además, tu gran paquete…

- Esa chica… - Tsukahara se llevó la mano a la frente. – Lamento, pero ella dijo que deseaba improvisar.

- Parece que a la audiencia le divierte. – Expresó Carlos y es que la gente reía al verlo.

- ¿No hay problema al respecto?

- Para nada. – Comentó Tsukumo, eso relajó a la practicante de kendo. – Sigan con el buen trabajo.

- Gracias. – Al salir del salón, los dos siguieron en movimiento.

- Todo ha estado en correcto funcionamiento Tsukumo.

- Eso es verdad secretario. – Asintió ella. – Ahora pasemos a los de segundo. – Los dos se movieron, así ahora fueron a los salones de segundo, pasando primero por ese salón que hacía el café con motivo de delincuentes.

- ¡Bienvenidos basuras! – Un chico estaba con pintas de maleante, su cabello con copete y mucho gel. – Oh, son del consejo.

- Estamos para ver como está funcionando su puesto.

- Claro, adelante. – Sonrió el chico, los dos entraron, si que todo se veía muy callejero, los chicos llevando ropas anchas y peinados extravagantes y las chicas con faldas largas, cubrebocas y palos de kendo.

- ¿Ah? ¿Qué quieres ordenar? Inténtalo idiota. – Kyoka era la más llamativa ya que su interpretación era tan convincente que se volvió popular, su ropa era como la de esos banchos que encuentras en cualquier banda, con la gabardina blanca a modo de capa, vendajes alrededor de la zona del pecho e incluso trigo en su boca.

- S-Si, por favor nee-san, quiero ordenar.

- Je, en un momento. – Y fue por la orden. Entonces vio a los dos. – Tsukumo-san.

- Parece que lo haces bien.

- Si, inesperadamente fue un éxito, sobre todo entre los chicos… - Y solo veía como muchos de ellos se habían vuelto sumisos ante ella. – Me hubiera gustado un café normal y llevar un lindo vestido…

- Parece que todo es correcto, veremos la cocina. – Informó Carlos, los dos se fueron, dejándola ahí, entonces una le avisó de recibir al siguiente cliente.

- Quien es el próximo que desea probar mis pu… ¿Kureiji-san?

- Ey senpai, como lo prometí, vine a ver tu puesto. – El rubio estaba ahí, eso la puso nerviosa y sonrojada. – Te ves bastante bien.

- E-Esto… gracias… - Expresó por debajo. – Entonces… ¿una mesa?

- Claro. – Ella lo llevó, seguía avergonzada porque estuviera ahí, no podía actuar como delincuente debido a esa misma vergüenza.

- ¿Qué desea ordenar?

- Bueno… este platillo de hotcakes de calle con mucha miel se ve bueno, uno por favor.

- C-Claro… - Ella fue a pedirlo en ese momento, siguiendo con una actuación tímida, eso llamó la atención del resto de chicos que solo presenciaron su lado rudo.

- (¿A dónde se fue esa nee-san? Pero… debemos admitirlo… se ve linda…) – Todos los chicos sonrieron sonrojados al ver a Kyoka actuar de forma vergonzosa.

En las afueras de Satogahama, un gran grupo estaba listo, esa pandilla de delincuentes estaba por atacar y llevaban varias armas como cadenas, bates de béisbol, espadas de madera entre otros.

- Muy bien chicos, es hora de causar un desastre y derrotar a Izumida Kyoka de una vez. – Sonrió el líder.

- ¿Está seguro de esto jefe? Es propiedad pública, además de que hay mucha gente y…

- ¿Cuántas veces debo repetirlo? Somos delincuentes, nos importan un carajo las reglas, así que asaltaremos este festival y lo pondremos patas arriba.

- Bien…

- Ok muchachos, es hora de armar el mayor desastre que esta ciudad jamás ha visto. – Se pusieron en marcha. El festival estaba a punto de volverse una zona de batalla y eso se vería dentro de poco, a ver qué pasaría con este desarrollo a venir.


Ninja Britten 11: Ya por suerte no le permitieron a Tsubasa estar en la cocina que la verdad pudo haber causado un desastre ahí en la escuela jaja, ya veremos qué tal.

El Redentor 777: Ya el festival era algo que no podía faltar y al menos a Tsubasa la dejan fuera, pero veremos como estará el problema.

Ya aquí empezamos con el festival y vimos un poco de todo con los respectivos personajes, pero ya viene el asalto y lo que puede acontecer de ello, ya digo que será interesante lo que está por venir, nos vemos en el próximo cap. Saludos.