Taiga despertó en ese momento, era un día como cualquier otro pero sabía que existía una razón en especial, vio el calendario colgado en la pared de su habitación con la fecha marcada en un círculo.
- (Así que hoy es mi cumpleaños… anteriormente no le prestaba atención debido a mis circunstancias pero ahora es distinto, tengo buenos amigos, una gran novia, seguro han de estar preparando una fiesta asombrosa) – Sonrió por debajo. Bajó las escaleras en ese momento, su madre y hermano menor estaban ahí.
- Feliz cumpleaños nii-san.
- Gracias Kazu. – Sonrió el castaño.
- Ya tienes dieciséis años, nunca creí que vería a mi tesoro crecer tan rápido, estoy tan orgullosa. – la madre fingió un llanto.
- Exageras mamá. – El castaño soltó un suspiro. – Pronto debo ir a la escuela.
- Claro, seguro tus amigos tienen una sorpresa preparada para ti. – Expresó la madre, Taiga asintió.
- Eso espero, quizás hagan la fiesta después de clases, Takuto ha de haber arreglado todo en un grupo secreto.
- Lo descubriste rápido. – Expresó Kazu, el castaño soltó una risa.
- No soy como esos protagonistas de anime despistados que se olvidan su propio cumpleaños, y hablamos de Takuto, él le encanta sorprenderme, más teniendo a Maiko y las chicas, ha de ser algo especial.
- Luego me cuentas todos los detalles. – Expresó la madre. Una vez terminó de desayunar, ya fue en camino a Satogahama, como siempre y a mitad del camino, la pelirroja estaba ahí.
- Buenos días Taiga-san.
- Buen día Maiko. – Ella sujetó su brazo mientras estaban en camino, se veía feliz.
- Seguro sabes el día que es hoy.
- Claro, estoy esperando a ver qué hacen.
- Seguro te llevarás una sorpresa. – la pelirroja sonrió de forma confiada.
- Hablamos de Takuto, seguro lo hará en grande.
- Más de lo que esperas… - Se dieron un beso fugaz. Ya al llegar al instituto, fueron a sus respectivos salones, Takuto y Shinonome lo saludaron y dieron sus respectivas calificaciones, así fueron pasando las clases, el peligris obviamente tenía la sorpresa hecha. Tsubasa se juntó con Nozaki y Ukita.
- ¿Qué tal fue? – Preguntó la castaña.
- Bueno, Thompson-san aceptó cuando se lo dije… - Sonrió por debajo la pequeña.
- Perfecto, entonces solo debemos dar la noticia, eso será justo a la hora de la práctica.
Pasó el tiempo más y las clases terminaron, ya en ese momento Taiga estaba en camino al salón del equipo, obviamente esperando lo que pudieran haber hecho todos del equipo.
- (Veamos su sorpresa…) – Ya estaba frente a la entrada a lo que tocó y entró en ese momento.
- ¡Feliz cumpleaños! – Todos estaban ahí, soltando sus felicitaciones al castaño, este sonrió.
- Ey, gracias.
- Seguro ya esperabas eso. – Takuto se acercó a él, teniendo un apretón de manos como los buenos amigos que son.
- Claro, si alguien más debía de haber planeado algo para mi cumple, solo ese eres tú.
- Claro, obviamente no abandonaría a mi mejor amigo. – Los dos se abrazaron.
- Feliz cumple Shimazu~ quería envolverme solo con listones para ti pero no me lo permitieron. – Confesó Honjou.
- Obviamente no, eso es indecente. – Expresó Shinonome, Taiga soltó un gotón de su frente.
- B-Bueno, aprecio el gesto… y pues ¿Dónde está el pastel? – En eso Takuto sonrió, al igual que las demás. - ¿Qué pasa?
- Bueno… en sí, tu fiesta de cumpleaños no la haremos aquí. – Eso dejó confundido al castaño.
- ¿Cómo que no hoy? Entonces donde y cuando.
- Mañana, en el resort privado que Howard nos consiguió. – Y soltó la bomba, eso dejó boquiabierto al castaño, Nakano tomó una foto.
- Tengo la foto, como la pediste Shimada-san.
- Gracias Ayaka-chan, entonces Taiga, apuesto que eso no lo esperabas.
- Para nada… eres un maldito Takuto, si me la jugaste. – le dio un golpe amistoso en el hombro.
- Dije que iba a ser una gran sorpresa y me jugué el orgullo por ello, como mañana es fin de semana, podremos estar los tres días disfrutando el resort que su familia consiguió para nosotros, solo estaremos todos en este.
- Claro que Kakehashi-sensei nos acompañará, dice que no podremos ir puros alumnos sin supervisión. – Informó Tsubasa.
- Eso no lo esperaba… gracias a todos, será la mejor fiesta que tenga. – Expresó el castaño su agradecimiento, Takuto soltó una pequeña risa.
- Mañana en la mañana estarán los transportes que nos llevarán, incluso las demás pueden llevar a quienes quieran ir, después de todo un resort es demasiado para solo nosotros.
- ¡Vamos a divertirnos mucho! – Expresó Tsubasa con una sonrisa. Ya tendrían un gran viaje con el cual podrían disfrutar, Taiga tendría el mejor cumpleaños que nunca antes se había visto.
Llegó el día siguiente, los autobuses a transportarlos estarían frente a la escuela, por lo cual ya estaban ahí, como era de esperar, varias de las chicas hicieron lo que se les dijo e invitaron a varios de los chicos que ya conocían.
- ¿Está bien que vayamos? – preguntó Makoto.
- Claro. – Sonrió Yuzu. – Nos ayudaron mucho en nuestro entrenamiento, así que quisiera que disfruten junto a nosotras. – La rubia miró a Runa, esta no expresó nada. - ¿No dirás nada Runa-chan?
- Tampoco es que sea algo que me incumba, pueden ir si quieren.
- Entonces disfrutaremos juntos. – Sonrió Kouki, la peligris asintió, en eso Yuzu sonrió complacida, sus planes para unir a esos dos en el viaje se pondrían en marcha.
- Realmente conseguiste un resort completo, eso asombra. – Expresó Nozaki.
- ¿Cómo lo hiciste Thompson-san? – preguntó Ukita, el rubio soltó una pequeña risa.
- Fue fácil Miss Ukita, llamamos a un amigo de la familia que es igual una familia bastante distinguida, al hablar respecto al plan, no hubo problemas ya que soy amigo de la hija de esa familia.
- Pues eso nos facilitó muchas cosas. – Sonrió la rubia. – Ya deseo ver que habrá.
- El resort tiene de todo, un gran salón para fiestas, piscina al aire libre, una playa privada trasera.
- Playa privada… - Kakeru se lo imaginó, a él y Nozaki en la playa, observando un bikini de dos piezas en la rubia y aun más, sus dos grandes pechos rebotando mientras corre, se sonrojó. – Jeje… que grandes…
- ¿Qué estás pensando Kakeru-kun? – Preguntó su novia, el de lentes rápidamente alejó sus pensamientos impuros.
- N-Nada Yuuki-san.
- Que buen día será este. – Shiho estaba ahí, totalmente lista con una camisa hawaiana y lentes de sol.
- ¿Qué haces aquí vieja bruja? – Reclamó Taiga, la presidenta sonrió.
- ¿Acaso no te alegra que tu amiga de la infancia esté aquí para celebrar tu cumpleaños? Lastimas mis sentimientos Shimazu Taiga.
- Si no mal recuerdo, no te invité.
- Claro que no, Takuto lo hizo y él es más caballero que alguien bruto que conozco. – El castaño solo pudo gruñir por debajo. – Espero seas un buen anfitrión como cumpleañero, vamos Carlos.
- Claro presidenta. – Ella y el secretario fueron a prepararse, el castaño no podía reclamar nada, igual no permitiría que eso arruinara la experiencia. Ya en ese momento llegaron los autobuses, antes de subirse, Kakehashi llamó a todos los alumnos.
- Escuchen todos, solo porque sea un viaje de cumpleaños quiere decir que hagan lo que quieran, y porque hay convivencia entre chicos y chicas, será mejor que mantengan bien en claro que habrá orden para todo, así que no se pasen para nada… tampoco es que esté celosa de que algunos de ustedes sean pareja y… - En ese momento empezó a llorar. - ¡Por qué nadie quiere salir conmigo wuaaaaah!
- (Ella realmente necesita un novio, urgentemente) – Pensaron todos a la vez.
Sin decir nada más, todos empezaron a subir a los vehículos, una vez estuvieron listos, se movieron. En sí el resort al que irían estaba kilómetros fuera de la ciudad, en camino a Okinawa y como era una reservación exclusiva, tendrían prácticamente todo el lugar para ellos solos, lo disfrutarían durante un fin de semana entero sin que nadie más esté disponible, era un regalo bastante grande para Taiga, algo que nunca pensó que sería posible pero sí pudo serlo.
Varias horas después de viaje, algunos estaban durmiendo debido a que salieron temprano, otros hablaban entre sí o jugaban a la Switch en el caso de chicos que llevaron sus consolas, hasta que finalmente pudo verse.
- Ahí está. – Señaló Tsubasa, ya podía verse el resort, era un gran edificio como de unos diez pisos, al frente se sumaba una entrada con forma de un arco y vegetación alrededor, daba el aire de un sitio paradisiaco. Los autobuses se detuvieron frente a la entrada donde estaban botones listos para llevar sus pertenencias.
- Bienvenidos al Resort Ohara, disfruten de su estadía. – Exclamó uno de ellos, la mayoría quedó maravillado por lo grande que era, así fueron a la recepción, entrando todos en ese momento.
- Maldita sea, esto realmente es grande. – Exclamó Taiga, Takuto soltó una pequeña risa.
- Te dije que te sorprendería.
- ¿Cómo le haremos con las habitaciones? – Preguntó Kurashiki.
- Si quieren, ustedes dos pueden compartir una. – Exclamó de forma sugerente, eso sorprendió a la pareja, la pelirroja se sonrojó y Taiga desvió la mirada.
- O-Oye, eso es indecente. – Reclamó Shinonome, el peligris la sujetó.
- Si quieres, igual podemos compartir una habitación para nosotros… - la simple sugerencia hizo que la peliazul se pusiera roja como un tomate. – Solo bromeaba, yo estaré con Taiga.
- B-Bueno, tampoco es que quisiera algo así. – Expresó Shinonome aun avergonzada. Todos empezaron a recibir llaves para sus habitaciones y fueron a verlas.
- Si que esto es lo que llamo comodidad. – Kiribe estaba recostado en su cama de tamaño matrimonial, se sentía satisfecho al haber aceptado la llamada de Honjou de asistir, en ese momento se abrió la puerta.
- Kiribe-kun, vine a nuestra habitación.
- ¿H-Honjou-senpai? ¿Qué haces aquí?
- ¿Qué más? Obvio que voy a dormir contigo, además vamos a divertirnos esta noche, traje un paquete completo para el fin de semana. – El pelimorado se sonrojó.
- M-Me gustaría, pero deberíamos divertirnos en otra cosa y…
- Sin peros, a poco no deseas que durmamos en la misma habitación este fin de semana, además compré un nuevo traje de baño muy sexy solo para ti. – Soltó un guiño.
- O-Ok, eso deseo verlo pero…
- No se diga más. – Ella fue a acomodarse, a Kiribe le daba un poco de pena el dormir con su novia en la misma habitación pero ya conocía a la inglesa, necesitaría mucha energía para ese fin de semana.
La mayoría se cambió a ropas más cómodas, a pesar de ser primavera, el lugar tenía un buen clima, propio como para ir a la playa o la piscina, Fudo estaba con ropas más ligeras, una camisa blanca y shorts de mezclilla con sandalias.
- Fudo-kun. – Tsubasa llegó en ese momento, ella llevaba una blusa blanca sin mangas y una falda corta de a cuadros. - ¿Estás listo?
- Claro. – La castaña sujetó el brazo de su novio para ir juntos. – Este lugar tiene mucho, pero seguro quieres ir a las cajas de bateo.
- Si. – Expresó ella con emoción. – Un resort que tiene cajas de bateo, no puedo esperar a ir. – El pelinegro sonrió por debajo.
- Cuando se trata de beisbol, realmente te emocionas… vamos entonces. – los dos empezaron a moverse, no muy lejos de ahí estaban Tsukishima y Matsuoka, la pelinegra iba con un vestido blanco de una pieza y sombrero.
- Escucha Matsuoka-kun, no solo porque estemos en un viaje de placer, debamos de descuidar nuestros deberes de mantener el orden, debemos evitar que todo se descarrile.
- Como digas senpai, pero realmente deberíamos disfrutar este viaje, relajarnos.
- Eso déjalo para después, solo mira a Arihara-san, si no la vigilo, hará una tontería, vamos. – Y lo llevó a rastras, él realmente quería hacer algo para su senpai pudiera relajarse mejor.
Ese resort tenía todo tipo de cosas, diversiones y demás, incluso tenía un dojo, justo en ese momento estaban Shizuku e Issei, en este para practicar.
- Aun es increíble que me invitarás, Tsukahara Shizuku. – Exclamó el rubio.
- Cuando le hablé a mi hermana sobre este viaje, insistió bastante en que te invitara, aunque no entiendo por qué. – Ahí Issei pudo imaginarse a la hermana de la pelinegra hacer un gesto lindo y diciéndole "Ve por ella campeón", este se sonrojó. - ¿Pasa algo?
- N-No es nada… entonces ¿una batalla de practica?
- Claro. – Asintió ella, poniéndose en posición. – Veamos cuanto has mejorado.
- Ya lo verás. – Y empezaron.
Algunas personas, ni cortas ni perezosas, decidieron ir a invadir la piscina y se cambiaron a sus trajes de baño, ese fue el caso de varias chicas que ya estaban ahí.
- ¡Piscina! – Akino saltó al agua, llevaba un traje de baño de dos piezas color azul, al darse el chapuzón, el agua mojó a su ardilla, Lou se agitó el pelaje. – Vamos Sanosuke-kun.
- Espere Akino-senpai. – El pelimagenta ya estaba con su bañador igual. – Realmente tiene muchas energías para esto.
- ¿Por cual razón más? Son días de relajación, claro que estoy feliz. – En ese momento se levantó. – Entonces ¿Qué opinas? ¿Me veo hermosa? – Hizo una pose, la morena tenía un cuerpo curvilíneo.
- Claro senpai, el traje de baño se te ve lindo.
- Jeje, gracias. – Sonrió ella. – Lo compré hace poco porque quería dejarte una buena impresión, no vaya a ser que te enamores de mí. – Soltó un guiño.
- Lo aprecio senpai, pero seguiré con lo mismo, no la veo como una pareja.
- Ya entiendo… - Soltó un suspiro. – (A pesar de todo, no me rendiré, eso lo juro) – Puso expresión seria.
- Vamos Saito-kun~
- Espera Emi-san. – Saito y Hanayama iban a lanzarse por el tobogán que había al lado, era alto por lo que la pelirrosa quería subirse, claro que él tenía un mal presentimiento. Ya entonces estaban en la cima.
- Vamos a lanzarnos juntos ¿sí? – Pidió ella, el pelinaranja estaba algo avergonzado por ello, ella se había sentado en la orilla, este al ver la figura por detrás de su novia y que la sujetaría, lo puso rojo. - ¿Qué esperas?
- C-Claro, ya voy. – Se sentó detrás de ella, en ese momento estaban por lanzarse y lo hicieron.
- ¡Que divertido! – Exclamó ella, el recorrido era bastante largo y tenía muchas curvas. - ¿No lo crees Saito-kun?
- S-Si. – La tenía sujeta de la cintura, sentir su piel desnuda y poco cubierta lo excitaba un poco, así entonces al final cayeron al agua de la piscina.
- Ah, eso fue divertido. – Exclamó ella con una sonrisa, entonces vio a Saito y este se encontraba de espaldas. - ¿Saito-kun?
- E-Emi-san… tu sujetador…
- ¿Eh? – la pelirrosa se dio cuenta y es que el sujetador se le soltó, estaba flotando en el agua, al saberlo, ella se sonrojó y cubrió los pechos con ambas manos. - ¡Kyaaah, mi sujetador!
- L-Lo recogeré por ti. – Sin ver, fue por este, ella se hundió en el agua para que nadie la viera, un momento vergonzoso para ella, solo esperaba que Saito no la haya visto, de ser así, se moriría.
Taiga estaba con su bañador en la orilla de la piscina, estaba recostado en una de esas sillas plegables, veía a varios de sus amigos disfrutar de esta, sonrió por debajo.
- Taiga-san. – Kurashiki llegó, ya estando en su traje de baño y trayendo dos vasos con bebidas. – Toma.
- Gracias Maiko. – Se la pasó, sentándose ella al lado del castaño. – Esto es vida…
- ¿Te diviertes?
- Claro, una fiesta como ninguna otra… una vez más, gracias por la sorpresa. – Ella sonrió.
- Fue idea de todos en el equipo, has sido un gran entrenador y amigo, y para mí… un maravilloso novio. – Ella se sonrojó levemente sin perder su sonrisa. – Es lo menos que podemos hacer por ti, así que deseamos que puedas relajarte en este fin de semana.
- Eso haré, disfrutaré todo lo posible, así que hagamos de estos días, un recuerdo inolvidable.
- Eso haremos. – Ambos hicieron un brindis. Los días en el resort no hacían más que empezar, muchas cosas se llevarían a cabo en ese lapso de tres días y traería algunos cambios en ellos, eso estaría por verse.
Ninja Britten 11: Si son razones suficiente para Tsukishima que busca lo mejor, pero igual tiende a ser un poco molesta al respecto, ya es algo que ahí Matsuoka tendrá que cambiar antes de que suceda algo.
El Redentor 777: Fue la situación que vivió, ya se observará más adelante y pues con Honjou, una sugerencia así puede esperarse de ella jaja.
Bien, ya empezamos con la parte del cumpleaños de Taiga, ya como tal están todos y por todos, son todos en un resort en un fin de semana, ya veremos muchas situaciones entre parejas y otras locuras que tengo en mente, ya verán lo que haré con esto, espero disfruten lo que esté por venir, hasta el próximo cap. Saludos.
