- Un baño al aire libre, no puedo esperar. – Tsubasa estaba en camino para entrar al baño, con ella estaban Tomoe, Shinonome y Kurashiki para entrar. – El día de hoy fue divertido ¿no lo creen?
- Claro. – Sonrió la pelinegra. – Y apenas fue el primer día.
- Pues estoy algo agotada… - Shinonome extendió sus brazos. – Takuto y yo estuvimos un buen rato en las cajas de bateo.
- ¿Verdad que son geniales? Podemos practicar incluso aquí.
- Nunca dejas de lado el béisbol. – Mientras avanzaban vieron a alguien, Honjou estaba moviéndose de una forma sospechosa en aquel momento.
- ¿Qué está haciendo? – Preguntó Kurashiki.
- Algo me dice que nada bueno… quizás deberíamos irnos y…
- Oh, son ustedes. – Antes de que Shinonome terminara, la inglesa vio a las cuatro chicas y entonces hizo señal de que se acercaran en ese momento, ya la peliazul tuvo el presentimiento. – Me alegra que estén aquí, pueden ayudarme en mi operación.
- ¿Qué operación es? – preguntó Kurashiki, la pelivino sonrió.
- Voy a espiar al baño de hombres. – Al escuchar eso, las cuatro chicas se sorprendieron.
- ¿Cómo que espiar al baño de hombres? – Honjou tapó la boca de Tsubasa rápidamente para que no la escuchen.
- No tan alto… escuchen, es una oportunidad que no puedo desperdiciar, teniendo a tanto espécimen guapo cerca y todos juntos en un solo baño, ver sus musculos marcados y sus penes grandes, además…
- N-No digas más… - Shinonome la interrumpió, las cuatro estaban sonrojadas. – Esto no está bien, además de ser totalmente indecente, si te descubren, serás totalmente regañada.
- Descuiden, tengo un plan para evitarlo y ahora que ustedes me escucharon… serán mis cómplices.
- U-Un momento, nunca acepté hacer esto. – Exclamó Shinonome. – No me volveré indecente por tu culpa.
- Vamos Shinonome-chan~ a poco no deseas ver el cuerpo desnudo de tu querido novio. – Se le acomodó encima, la peliazul estaba sonrojada.
- B-Bueno, yo… no es que no quiera pero…
- Todas ustedes saben muy bien que desean ver carne y pedazo, yo solo les estoy facilitando el trabajo, solo daremos una mirada y nada más, nadie tiene por qué enterarse, Tsukishima-san no sospechará para nada.
- Es que esto… no está bien. – Comentó Tomoe, la inglesa se cruzó de brazo.
- Entonces ahí por ustedes, yo por mi parte realmente deseo sus cuerpos desnudos, nos vemos. – Cuando ella estaba por irse, la sujetaron del brazo, era Kurashiki. - ¿Sí?
- Yo igual iré. – Esa respuesta sorprendió a las otras tres, Honjou sonrió.
- Ya veo, sabía que al final aceptarías.
- P-Pero no es por lo que crees, no permitiré que veas a Taiga-san.
- Ya entiendo, así que solo quieres deleitar tu vista con él, está bien.
- E-En ese caso yo igual, no puedo dejar que veas a Fudo-san. – Tsubasa igual se sumó.
- E-Esto… yo también creo que está mal, te ayudaré Tsubasa-chan. – Y Tomoe estaba en el barco, solo Shinonome no había dicho nada.
- No puedo creerlo… estoy rodeada de pervertidas indecentes.
- Vamos Shinonome-chan, si no haces nada, me comeré con la mirada a Shimada-san.
- ¡Bien! Solo no me culpes si algo te pasa.
- Perfecto, entonces chicas, nuestro pequeño grupo tiene una misión de suma importancia, acechar en los baños sin que nadie se entere y disfrutas de hermosos cuerpos masculinos, vamos.
- Si… - Las otras cuatro no estaban tan animadas como Honjou, si iban a ir, solo lo harían para evitar que ella vea a sus novios, y alguien más en caso de Tomoe.
El grupo de cinco estaba en las afueras del hotel, el baño en sí es al aire libre y solo una pared de madera y bambú separaba el exterior que era la parte de bosque de ese lugar. En este baño ya estaban varios chicos.
- Un baño al aire libre es grandioso. – Comentó Taiga mientras se dejó recostar en la gran bañera, Takuto estaba lavándose el cabello en un lado donde estaban las duchas al igual que Saito y Howard.
- ¡Bala de cañón! – Kiribe se lanzó a la bañera, salpicando agua. – Esto es genial.
- No deberías correr Kiribe-kun, podrías resbalarte. – Comentó Kakeru.
- Lo sé, estoy teniendo cuidado.
- Este hotel si tiene de todo. – Expresó Kouki. – Seguro en el lado de las chicas es igual.
- Lo más seguro. – Asintió Makoto. – Podemos relajarnos sin preocupación de que alguien espíe.
- Ciertamente, nadie aquí de los chicos piensa en espiar, y seguro que las chicas no son tan pervertidas como para hacer eso.
Ya regresando al bosque, el grupo de cinco se estaban moviendo, Honjou estaba siendo muy cuidadosa con los alrededores si es que encontraban guardias.
- Estás exagerando. – Expresó Shinonome.
- No realmente, sé muy bien que tienen trampas para evitar a los mirones.
- Lo dices como si tuvieras experiencia previa. – Comentó Tsubasa, la inglesa solo sonrió, confirmando sus sospechas.
- Realmente pienso que esto está mal… - Comentó Tomoe por debajo. – Somos chicas, espiar a hombres desnudos es algo…
- ¿Interesante? ¿Excitante? ¿Emocionante? ¿Qué hay de malo con querer satisfacer mi deseo sexual? – Preguntó Honjou, las cuatro chicas la vieron. – Escuchen, no hay nada de malo, solo porque somos mujeres no quiere decir que debamos ser totalmente puras, podemos ser pervertidas, liberales, vivir nuestra vida sexual de forma libre, por eso yo estoy haciendo esto, no me da nada de vergüenza admitir que quiero espiar a los chicos en el baño, en vez de ello, me siento orgullosa porque sé que soy totalmente fiel a mis deseos. Ustedes se están mintiendo, después de todo no hubieran aceptado para venir, solo díganlo, quieren ver chicos desnudos. – En eso se mantuvieron calladas.
- … Yo quiero… - Expresó Tsubasa por debajo. – Yo realmente quiero ver el cuerpo desnudo de Fudo-kun… ¡Quiero hacerlo!
- ¿Arihara-san? – Expresó Shinonome con sorpresa.
- Estoy harta de mentirme a mí misma, a decir verdad… quiero acostarme con él pero me da vergüenza decirle.
- ¡Ves Arihara-chan? Es fácil admitirlo.
- Yo igual… - Comentó Kurashiki. – Llevó varios meses con Taiga-san y es atento pero igual… quisiera algo más de emoción, quiero entregarle lo más preciado que tengo.
- Sabía que estarías conmigo Kurashiki-chan ¿Qué dices Shinonome-chan? – Ahora miraron a la peliazul, esta se encontraba totalmente sonrojada.
- Y-Yo… no soy indecente como ustedes, no sé como se dejaron convencer por ella, esto es una estupidez.
- Déjate llevar Shinonome-chan, tu cuerpo quiere ver a tu novio, a poco no deseas admirar ese abdomen musculoso que tiene ¿verdad?
- E-Esto… - Ella no sabía que decir, estaba muy avergonzada para decirlo. - … Quiero…
- ¡No se diga más! – Y la sujetó. - ¿Qué dices Kawakita-chan? He visto lo cercano que eres con Minamoto ¿no deseas verlo de una forma más íntima?
- B-Bueno… - En ese momento ella tuvo pensamientos de Kojou estando desnudo, cosa que la puso roja. – Puede que si…
- Entonces chicas. – Honjou miró a las cuatro. – Somos compañeras juradas en este momento, vamos a recorrer un camino el cual al final tendrá su gran recompensa, así que vamos a ver el fruto prohibido que está al final.
- Si. – Exclamaron ellas y nuevamente se pusieron en movimiento, o así era cuando Honjou jaló un hilo con su pie, en ese momento cayó como una sartén encima de su cabeza para noquearla.
- Morí… - Fue todo lo que dijo antes de desmayarse, Tsubasa la sujetó con cuidado.
- H-Honjou-senpai… ¡No te mueras! – gritó de forma dramática.
- No está muerta, solo desmayada, pero eso significa… - Shinonome miró y es que había trampas.
- Parece que las prepararon para evitar mirones. – Comentó Kurashiki, las cuatro estaban cerca para evitar activar otra trampa. – Debemos cuidar nuestros pasos.
- Es verdad, no queremos que… - Y en ese momento Tsubasa jaló otro hilo, una gran piedra empezó a roda hacer ellas.
- … Ups.
- ¡Arihara-san! – gritó Shinonome mientras las cuatro empezaron a correr, huyendo de la piedra gigante.
- ¡Como rayos tienen una piedra gigante! – gritó Tomoe.
- No tengo idea, los dueños de este resort deben ser ultra millonarios. – Y en otro lugar, una rubia estornudó. – No sigan hablando y corran.
Las cuatro huyeron lo que podían de esa piedra hasta que vieron un lugar donde el camino se dividía, así entonces decidieron ir por la izquierda mientras la piedra fue por la derecha, al menos podían descansar un poco.
- Eso fue peligroso… - Expresó Tomoe con cansancio.
- Arihara-san, no vuelvas a caminar o sino activarás otra trampa. – Reclamó Shinonome.
- No es mi culpa, está tan oscuro que no veo si hay trampas.
- Por eso debemos cuidar nuestros pasos, será mejor si yo voy de frente y… - En ese momento la peliazul jaló un hilo para la sorpresa de ella. - … No es mi culpa.
En ese momento cayó algo como baba de encima de ellas, era pegajosa y verde.
- Se está metiendo en mi ropa… - Exclamó Shinonome con asco.
- ¿Quién puso esto aquí? – Comentó Kurashiki con enojo.
- Ahora ya no me siento con tantas ganas de espiar. – Expresó Tomoe pero Tsubasa miró a las tres.
- No podemos decir eso, no después del sacrificio de Honjou-senpai para darnos la oportunidad de seguir, debemos hacerlo por ella y en su memoria, debemos espiar a los chicos.
- Arihara-san, Honjou-senpai no está muerta. – Expresó la peliazul con rostro inexpresivo.
- Entendieron mi punto, unas simples trampas no pueden detenernos de lo que realmente deseamos, si vamos a llegar, será con honor hacia el final, como si fuéramos a derrotar a los titanes.
- … Supongo que Tsubasa-chan tiene razón, hemos llegado lejos y retroceder sería algo malo.
- Tomocchi… me alegra que me apoyes, sabía que contaría contigo. – Abrazó a su mejor amiga. – Shinonome-san, Kurashiki-san, hagamos esto, por ver hermosos cuerpos desnudos.
- Creo que Honjou-senpai le contagió su perversión a Arihara-san… - Susurró la peliazul cerca de Kurashiki.
- ¡Adelante! – Y nuevamente se pusieron en movimiento en aquel momento, sin saber lo que les esperaba. Quince minutos más tarde, las cuatro chicas estaban sucias y con las ropas rotas, no esperaban ver muchas trampas puestas, estaban agotadas y heridas pero seguían de pie.
- Eso fue horrible… - Expresó Tomoe. – Nunca pensé que la seguridad sería muy grande.
- Pero estamos cerca. – Tsubasa señaló el muro que separaba del baño de hombres. – Estamos aquí, solo debemos estar en un sitio elevado y podremos ver lo que tanto queremos.
- Que sea rápido… - Comentó Shinonome. Ya en ese momento se subieron encima de un árbol, de tal modo podrían tener una gran vista general del baño, ya Kurashiki ayudó a Shinonome a subir a la copa donde estaban todas.
- Finalmente estamos aquí. – Sonrió la castaña, veían el baño y los chicos seguían dentro. – Veo a los chicos.
- Déjame ver. – Kurashiki se asomó para ver a Taiga de espaldas. – Ese es Taiga-san… su espalda bien formada y ese trasero… - Un hilo de saliva recorrió su boca.
- Fudo-kun es igualmente guapo, solo mira ese abdomen, todo hermoso y precioso…
- S-Solo no vean a Takuto-san, él es mío. – confesó Shinonome. – Solo yo puedo apreciarlo. – Mientras tanto Tomoe miraba a Kojou, estando sonrojada.
- (Minamoto-kun…)
- ¿No creen que esto valió la pena? – Preguntó Tsubasa a las demás. – No en muchas ocasiones podemos espiar a los chicos.
- Supongo. – Respondió al pelirroja. – Fue una experiencia interesante.
- ¿Tomaste fotos? – Preguntó Tomoe a Shinonome, esta escondió su teléfono rápido, estando sonrojada.
- S-Solo es para no olvidar, eso es todo.
- Bajemos y volvamos, estoy muy sucia, ya deseo bañarme. – Ya cuando las chicas estaban por bajar, sin querer Kurashiki jaló un hilo que estaba en la cima del árbol, las otras tres la vieron.
- En mi defensa, no lo vi. – En ese momento el árbol empezó a caer al frente, justo hacia el baño de hombres.
- ¡Cuidado! – Expresó Tomoe, mientras tanto en el baño.
- Pronto deberemos salir. – Comentó Takuto, Taiga asintió y cuando estuvieron por hacerlo, un árbol cayó justo en la bañera, sorprendiendo a todos.
- ¡Que rayos! – Taiga fue a acechar y entonces vieron a las cuatro salir del agua.
- Eso fue peligroso…
- ¿Maiko?
- T-Taiga-san… - Cuando la pelirroja vio al castaño de frente, su cuerpo desnudo y aun más, el inferior descubierto, tuvo un sangrado nasal.
- ¡No vean! – Shinonome se cubrió los ojos.
- Jeje, que buena vista… - Tsubasa estaba sonrojada pero con una sonrisa.
- K-Kawakita-san… - Minamoto estaba avergonzado, al igual que la pelinegra.
- ¡Lo siento! – Tomó a Kurashiki que se había desmayado por el sangrado y entonces las cuatro huyeron del baño, de nuevo todo quedó en silencio.
- … Eso fue extraño… - Expresó Taiga por debajo.
El baño terminó, desde entonces no volvieron a saber nada de ellas, pero Taiga fue a un lugar, estaba con Iwaki y Asada.
- ¿No se pasaron un poco con las trampas que les pedí que pusieran para evitar que Honjou espiara?
- Tu lo dijiste Shimazu, que pongamos todo lo que supiéramos en ello. – Expresó la animadora. – Y ciertamente pusimos todo nuestro conocimiento en trampas y bromas.
- No esperaba que Arihara-san y las demás espiaran, parece que resultaron ser más de lo que pensábamos. – Comentó la pelimorada, el castaño suspiró.
- Espero que esto les enseñe una lección, ahora debo ir a calmar a Maiko, nos vemos.
- La próxima vez que necesites protección, ya sabes donde buscarnos. – Se despidió Iwaki de él. La operación de ir a espiar a los chicos pudo haber sido un éxito o fracaso, dependiendo de cómo se vea, de tal modo acabó el primer día en el resort, al siguiente esperaban muchas cosas por delante para el gran grupo.
Ninja Britten 11: Sí que ahí Runa se aguantó pero sacó algo bueno de ello y fue buen momento entre ambos, ya eso era algo que esperaríamos de ella igual jaja.
El Redentor 777: Era algo que no podía desaprovechar y aquí lo saqué, la verdad que solo ella haría algo así y lo llamaría de esa forma igual.
Bueno, ya vimos como es que las chicas decidieron ir a espiar, aunque salieron muchas cosas malas al final y de esa forma acabamos el primer día en el resort, esta parte será un poco más larga de lo que pensaba jaja, ya veremos que espera en el segundo día, hasta el próximo cap. Saludos.
