Esa noche en el resort, Taiga estaba solo, había sido un primer día muy movido y más luego de que las cuatro chicas hayan ido a espiar a los baños, a pesar de todos los contratiempos ha sido muy divertido todo.
- (Pensar que todo esto empezó cuando Arihara decidió reclutarme para ser su entrenador…) – Soltó una risa por debajo, los caminos de la vida eran totalmente desconocidos, por lo cual realmente llegar a una situación así es totalmente extraño pero nada mal. – (Esto pudo haber sido igual en la secundaria… si no hubiera ocurrido ese incidente…) – En ese momento empezó a recordar aquellos momentos cuando aún jugaba.
"Flashback"
Primero de secundaria, un joven Taiga apenas estaba entrando y venía con muchas aspiraciones, pero claro que no estaba solo.
- Ya llegaste. – Una Shiho estaba ahí, llevaba el uniforme de segundo año. – Me alegra que te decantaras por la secundaria donde estudio, parece que no puedes separarte de mí después de todo este tiempo.
- Eso no es cierto. – Expresó el castaño. – Solo lo escogí porque queda más cerca de mi casa, es todo. – la rubia sonrió de forma traviesa.
- No hay necesidad de que seas tan defensivo, solo admite que quieres estar a mi lado.
- En tus sueños. – Respondió antes de seguir adelante, en ese momento ya fue a su salón, Shiho se despidió de él y entonces entró, era su nuevo inicio en la secundaria después de todo. – (Que podría hacer… ya dije que haría algo nuevo en mis tiempos de secundaria, el caso sería saber qué…)
- ¿Está ocupado? – Escuchó a un chico preguntarle por el costado, este tenía cabello grisáceo.
- No.
- Ya veo, gracias. – Se sentó en ese momento. – Veo que igual escogiste esta secundaria por alguna razón ¿no?
- No realmente, solamente queda cerca de mi casa.
- Bueno… es que aquí los equipos deportivos son bastante buenos, sobre todo su equipo de béisbol.
- ¿Béisbol? – preguntó Taiga, el chico asintió.
- Son bastante buenos, así que esperaba entrar al equipo.
- Ya veo… - En ese momento el castaño se puso a pensar y quizás eso sería una posibilidad. – Puede que lo intente igual.
- ¿En serio? – Preguntó este con asombro, Taiga asintió.
- Decidí comenzar algo nuevo en mi secundaria, si el béisbol es esa oportunidad, lo haré.
- Genial, entonces eso nos haría compañeros si entramos. – Sonrió este. – Soy Shimada Takuto.
- Shimazu Taiga. – Ese fue el inicio donde ambos se conocieron y luego se formaría una gran amistad. Pasó el tiempo donde ya empezaron los reclutamientos para clubes, ambos chicos fueron a ver al campo de béisbol, ya ahí estaban jugando, en el momento que vieron a uno batear la pelota y volar lejos, Taiga lo observó y su vista quedó asombrada ante ello. - ¿Eso es el béisbol?
- Claro, vamos a ver. – Los dos fueron, ya otros que buscaban entrar estaban ahí para presentarse, ya el capitán se puso al frente.
- Parece que tenemos muchos aplicantes en esta ocasión. – Sonrió este. – Soy Fujiwara Kanei, el capitán del equipo de béisbol, aunque sea de segundo año debido a que el anterior capitán estará ocupado con sus exámenes de ingreso y necesita estudiar, yo tomo el mando a partir de este momento, ya que muchos desean entrar al equipo haremos pruebas y escogeremos a quienes sean más aptos, esfuércense para demostrar que merecen un puesto, ahora empezamos.
Así empezaron a hacer pruebas de resistencia física, Taiga se esforzó al respecto y es que de por sí llevaba un buen régimen, igualmente Takuto lo estaba haciendo bien. Después de aquello pasaron a ver su habilidad en el juego, lanzando pelotas a ver si eran buenos e igual bateando, cuando Takuto lo hizo, pudo darle a la pelota y volar, ahora con el turno de Taiga, él no tenía experiencia pero al ver como lo hacían, quiso intentarlo, en el momento que bateó, tenía la pelota al frente y de tal modo que le dio y esta voló lejos, fue la primera vez que le dio a la pelota y se fue lejos, quedó sorprendido.
- Esa sí que fue bastante lejos. – Comentó Kanei, mirando a Taiga. – Puede que tengas el talento para esto.
- Es cierto… yo realmente quiero seguir jugando.
Así acabaron los entrenamientos y solo unos cuantos fueron escogidos, entre ellos acabaron los dos y así formar parte del equipo.
Comenzaron primero en la banca y entrenando, todo para que Taiga pudiera mejorar sus habilidades, el castaño apenas era un novato pero no tardó mucho en aprender, demostrando que tenía un talento nato para el béisbol.
- Has mejorado bastante. – Exclamó Takuto, el castaño asintió.
- Dentro de poco podría estar en el equipo principal.
- Pues espero que ambos lo logremos, sería genial si jugáramos juntos.
- Claro. – Los dos chocaron puños.
Así pasó un tiempo más y entonces se decidió la alineación principal para su primer partido, fue una sorpresa cuando los dos pudieron estar apenas siendo de primero, pero eso hablaba mucho acerca de su progreso como jugador.
El primer partido llegó, Kanei reunió al equipo para hablar y así dar palabras de ánimo.
- Muy bien, para algunos de ustedes este será su primer partido, no dejen que eso los ponga nerviosos, solo jueguen como saberlo ¿entendido?
- ¡Si! – Exclamaron todos en el equipo.
- Entonces, salgamos a jugar.
Así salieron, para su primer partido lo hicieron bien, Taiga puso todo el empeño que se pudo para lograr jugar bien, ya en el momento que les tocaba batear, tenían las bases llenas, de tal modo que necesitaban un buen hit para anotar, ya así el castaño miró al frente.
- No te pongas nervioso, puedes hacerlo. – Comentó Kanei, el castaño asintió. Así esperó al pitcher a que lanzara la pelota, observando fijamente, ya cuando la lanzó y esperar al momento justo, ya cuando vio la pelota lo suficientemente cerca bateó, esta empezó a volar muy lejos, tanto que se salió del campo.
- ¡Homerun! – Anunció y entonces corrieron marcando cuatro carreras, el castaño fue totalmente felicitado en ese momento por su gran empeño.
- Lo hiciste muy bien. – Sonrió Kanei, el castaño estaba sintiendo algo que nunca antes había vivido, fue realmente una sensación nueva para él.
Al final acabaron ganando ese partido y fueron a celebrar, Taiga había sido nombrado como uno de los mejores jugadores a pesar del corto tiempo que llevaba entrenando ahí, ahora contaban con él en la alineación principal para cada partido que hubiera.
- Ey Taiga. – Entonces una persona se presentó y no era lo que quería.
- ¿Qué diablos haces aquí?
- ¿Qué más? A partir de ahora seré la manager. – Shiho estaba feliz de estar ahí, claro que Taiga no lo estaba.
- ¡Capitán, saca a esa bruja de aquí! – Le reclamó a Kanei.
- Jaja, lo siento pero realmente necesitábamos una manager y ella aceptó el puesto.
- Claro Taiga, no querrás apartar a tu querida amiga de la infancia de presenciar tus logros ¿no? – Tenía los ojos brillantes, el castaño gruñó por debajo.
- Solo no fastidies. – Ya ahora con Shiho como manager, empezó lo que fue la época dorada del equipo en esa secundaria, Taiga y Takuto lograron manifestarse como los ases del equipo y cada partido empezó a ser ganado por el equipo, siempre con ellos dos siendo los mejores jugadores, eso logró traer mucho éxito al equipo pero igual sucedía algo con ello.
- ¿No crees que están presumiendo bastante? – Exclamó un jugador de segundo.
- Si, Shimazu y Shimada son los que hacen todo, nosotros de segundo deberíamos relucir más.
Los celos de los de segundo debido al éxito de los dos empezaron a hacerse más visibles dentro del equipo y eso trajo una cierta división, aunque Kanei, como el capitán buscaba calmar las aguas.
- Se nota el ambiente… - Exclamó Shiho por debajo, eso no le gustaba para nada. – Taiga, no te molesta en nada que hablen así de ti.
- No realmente, si son así es solo porque no se han esforzado por llegar a mejorar como jugadores, sentir celos por alguien de curso menor les hace ver como si quisieran todo en bandeja de plata.
- ¿De que estás hablando? – Alguien de segundo del equipo se acercó a él. – No creas que solo por ser mejor, debas hablar así de nosotros.
- No lo hago, solo si entrenaran más, podrían jugar mejor, se han colgado mucho de Takuto y de mí.
- Repite eso y verás como te rompo la cara.
- Basta ustedes dos. – Kanei llegó en ese momento. – Entiendo que los jugadores de segundo estén algo estresados por no haber tenido muchos logros, pero tampoco necesitan desquitarse en Shimazu-san, él ha hecho lo mejor por nuestro equipo.
- Es que simplemente no lo soporto, por ser de segundo deberíamos ser mejores al tener mayor experiencia.
- Eso no es necesariamente correcto. – Comentó el capitán. – Ahora, vuelve al entrenamiento, si tienes tiempo de quejarte, deberías para mejorar. – El de segundo no dijo nada antes de darse la vuelta.
Siguieron los entrenamientos más eso no calmó a los de segundo que tuvieron una idea para echar la culpa al castaño. Llegó otro día de entrenamiento, iba a ser para batear.
- Muy bien todos, ya es el momento ¿prepararon los bates?
- Claro. – Exclamó uno de segundo. Ya así se prepararon, Kanei iba a dar una demostración primero de lo que harían y así es que bateó, entre los de segundo se vieron de forma cómplice.
- ¿Lo hiciste?
- Claro… el bate de Shimazu Taiga está medio roto, cuando batee, este se romperá. – Ambos rieron. Pasaron todos a batear mientras Kanei era quien lanzaba, ya en ese momento llegó el turno de Taiga.
- ¿Estás listo? – Preguntó Shiho.
- No tienes que decírmelo vieja bruja. – Así fue a la posición y Kanei se preparó.
- Espero de ti Shimazu-san. – Así esperó la pelota, los de segundo escondieron risas, esperando ver el momento de humillación del castaño, en ese momento él bateó, causando que el bate se rompiera pero no fue todo… la dirección de pelota fuera justo donde estaba Kanei.
- ¡Capitán! – Exclamó Takuto, Kanei buscó cubrirse, en ese momento puso justo su brazo derecho, con el cual la pelota impactó directo en su muñeca, todos quedaron preocupados.
- ¡Rápido, llamen a una ambulancia! – El capitán se veía totalmente adolorido, Taiga estaba palido.
- Yo… no quiso hacer eso…
Pasó un tiempo desde que ocurrió aquel accidente, Kanei estaba bien pero debido a la fuerza del impacto en su muñeca, nunca más podría volver a lanzar o batear como siempre, no podía forzarlo y debido a ello acabó retirándose del equipo.
Taiga sintió una gran culpa debido a ello, lo cual lo llevó a salirse del equipo de béisbol y alejándose totalmente del deporte.
- Taiga. – Shiho lo confrontó un día. - ¿Dónde rayos estabas? El equipo sigue progresando y has faltado totalmente.
- … Decidí abandonarlo.
- ¿Cómo que abandonarlo? Pero si eres nuestra estrella, no puedes hacerlo.
- … Yo ya no quiero tener nada que ver con el béisbol, nunca más.
- … No me digas que te estás culpando de todo por lo sucedido con Fujiwara-san, ya te dije que eso no fue tu culpa, solo fue un accidente.
- No es solo eso… es que simplemente fue una perdida de tiempo. – Shiho no dudó en abofetear al castaño en ese momento, la rubia tenía lágrimas en los ojos.
- … Yo siempre creí en ti, te conozco desde que éramos niños y siempre pensé en ti como una persona que nunca se rendía, pero ahora veo la verdad… eres un cobarde, solo estás huyendo de lo que no te gusta, eres poco hombre.
- Retira eso que dijiste. – Taiga empezó a enojarse.
- No lo haré. – Ella igual se mostraba desafiante. – Inténtalo si puedes, golpéame, seguro no te importa lastimar a una chica… a tu amiga de la infancia. – El castaño apretó el puño, realmente quería golpearla pero solo se dio la vuelta. – Eso pensé… adiós… Shimazu Taiga, puede que nunca volvamos a vernos. – Sin decir nada más Shiho se fue, el castaño se dio cuenta de como había perdido la amistad de años de Shiho, el pensamiento le hizo enojar bastante. Al avanzar por las calles y con la mirada cabizbaja, no tenía rumbo alguno, en ese momento chocó con alguien.
- Fíjate por donde vas hijo de puta. – Era un delincuente. – Discúlpate ahora. – A pesar de ello, él no dijo nada. – No me ignores pedazo de mierda.
Sujetó a Taiga del brazo, eso fue demasiado para él y en ese momento le lanzó un golpe al rostro al delincuente.
- No te atrevas a sujetarme de ese modo. – Terminó explotando, apaleando a ese delincuente que no pudo defenderse para nada. Fue a partir de ese momento que tomó una nueva dirección en su vida, durante todo el tercer año hacía lo que quería, se juntaba con otros delincuentes y formó su banda, ni siquiera vio cuando Takuto se mudó a Tokio, él se había alejado de todo lo que significaba el béisbol y sus recuerdos al respecto.
Se había convertido en un verdadero delincuente, hasta que terminó la secundaria y entró a preparatoria, Satogahama, un instituto que recién había abierto cupos para ser una escuela mixta fue su elección al quedar cerca de su casa, ya durante la introducción, fue que lo vio, a esa chica castaña proclamando que formaría un equipo de béisbol femenino.
- … Que tontería…
"Fin del flashback"
- … (Tuve recuerdos muy desagradables en mi tiempo de secundaria pero igual eso me llevó a donde estoy ahora… rodeado de buenos amigos…) – Sonrió por debajo.
- Ahí estás. – Escuchó una voz a sus espaldas, Shiho estaba frente a la entrada. - ¿Qué haces ahí?
- Solo eres tú vieja bruja… ¿Qué deseas?
- ¿Qué más? Vine a buscarte, vamos.
- ¿A dónde? No confío en ti. – La rubia soltó una risa por debajo.
- Descuida, no es nada… solo quédate callado y vamos. – Así los dos se movieron, el castaño no sabía a donde, ya así hasta que le cubrió los ojos.
- ¿Qué diablos haces?
- A partir de aquí debes estar cubierto, sigamos. – Así continuaron, dirigida por la rubia ese movieron hasta llegar a un sitio, él no sabía nada, ya entonces se detuvieron. – Bien, ahora puedes ver.
- ¡Feliz cumpleaños! – Todos estaban reunidos en esa sala, un gran pastel en medio, la decoración y ambiente, todo preparado.
- Taiga-san. – Kurashiki estaba ahí. – Feliz cumpleaños.
- … Así que decidieron hacer mi fiesta esta noche.
- No hay mejor momento. – Exclamó la pelirroja, abrazando al castaño y besándolo. – Disfrutemos de la fiesta.
- Claro. – Sonrió este, empezando el festejo, Taiga vio el ambiente amigable y como todos se llevaban bien, trayéndole una sonrisa. – (Hace tiempo no imaginé que vería o viviría algo así… ahora lo sé, estoy agradecido de haber aceptado ser el entrenador de este equipo…)
Ninja Britten 11: Bueno, esas chicas se vieron arrastradas pero al final fueron las que quisieron espiar y lo hicieron jaja, ya con Tsubasa igual se le queda el ser pervertida al final.
El Redentor 777: Sí que hubo gente que no se imaginaba y Shinonome aprovechó más de lo que ella rechazaba al principio jaja, sí quiso ver.
Bueno, esta historia ha llegado a su capítulo 100, debo decir que es mi segundo fic donde tengo este logro ya que nunca me había extendido mucho en una historia y en ocasiones me quedo sin ideas pero me alegra decir que sigo tan inspirado con esta historia que queda para rato y la verdad, estoy alegre con lo conseguido, ya este cap especial lo usé para narrar el pasado de Taiga, algo de trama que jugará en el futuro, ya verán lo que tengo en mente con todo esto, hasta el próximo cap. Saludos.
