Capítulo 10. Comenzando de nuevo
¡Hello sexy's lectores! Por fin, por fin aquí está el tan esperado (introduzca fanfarreas) capitulo 10 finalmente sabremos que show con Nico, con Maki y con la loca pero muy amada (al menos por mí y por unos cuantos según he leído en sus comentarios) Honoka, bueno Honky para los cuates. Así es en este capítulo se revelan algunos de los movimientos que dará nuestro triangulo favorito, que creen que pasara:
a) ¿Maki luchara por Nico?
b) ¿Nico le dará otra oportunidad más al tomate tsundere sexy?
c) ¿Honoka se vengara de Maki por la golpiza y se robara a Nico?, O
d) ¿Un nuevo amors aparecerá en la vida de alguna de ellas?
Pues no les digo más y mejor dejo que lo averigüen ustedes, gracias por su paciencia y por acompañarme este año nuevamente.
NICO'S POV
-¡Yazawa Nico! Date prisa que llegaremos tarde a la ceremonia- escuchaba por "enésima" vez el grito proveniente del exterior del edificio.
-¡YA VOY MAMÁ! Deja de gritar que me pones más nerviosa- salía con apariencia molesta vestida con mi radiante vestido de graduación color rosa pastel- Además mamá aún es temprano relájate.
-Si tranquila Miyuki-chan aún estamos a tiempo- decía apoyándome Nozomi para enseguida mirarme con una media sonrisa- ¿Nicocchi segura que no olvidas nada?- me preguntaba mi pelimorada amiga mientras su mirada se tornaba burlona.
-Por supuesto que no, que clase de idiota crees que soy- le respondía con tono irritado para enseguida cruzarme de brazos.
-Por todos los cielos que hice para tener hijos así de… agh- decía exasperada mi madre para luego apuntar con el dedo la entrada del edificio- Nico, por favor sube a ponerte los zapatos y date prisa.
-¡¿Qué?!- mi cara fue de confusión, hasta que dirigí mi mirada al suelo y me percaté de que no traía puestas mis zapatillas- ¡Oh por KAMIIII! ¡LO QUE ME FALTABA!
Hacia un puchero para después volverme y desaparecer en el interior del edificio. A lo lejos solo podía escuchar la risa estridente de Nozomi y el reclamo al cielo que dirigía mi madre a dios por darle una hija tan despistada. Subí con paso apresurado golpeándome la cabeza mentalmente por mi olvido.
Lo cierto es que desde hace meses estaba en extremo distraída, en ocasiones olvidaba vestirme por completo, quemaba algún corte de carne en el trabajo, o rompía por accidente uno que otro plato, de hecho en una ocasión simplemente coloque azúcar a la comida en lugar de sal. El caso es que era un desastre y debido a mi mala racha había acabado por completo con la paciencia de Eugenio, aún no lograba explicarme cómo es que no me había botado a la calle por mi pésimo desempeño.
Mierdaaaa lo que me faltaba olvidar llevar zapatillas el día de mi graduación. Carajo Nico ¿qué rayos te pasa?- era mi pensamiento al entrar al apartamento y dirigirme a mi habitación.
Oye tú la del espejo, me quieres decir donde quedo la chica hermosa, vivaz y segura de sí misma, aquella que estaba dispuesta a TODO para lograr su sueño- le decía a mi reflejo una vez frente al espejo de cuerpo completo que tenía a la orilla de mi cuarto.
Recargue mi frente en este dejando escapar un suspiro y liberando un par de lágrimas de mis ojos. Levante mi vista y observe mi decaído rostro para después extrañarme al notar como este cambiaba a una pose de molestia, si mi reflejo me miraba irritado y con los brazos cruzados.
Realmente deseas que te responda esa pregunta TAN idiota, vamos Nico conoces a la perfección la respuesta- respondía mi reflejo a través de mi mente, para después lanzarme una sonrisa socarrona- De hecho sabes perfectamente que la única culpable de nuestro "lamentable" aspecto, ERES TÚ.
-¡¿Eh?! Aguarda esto… esto es imposible tú no…- comenzaba a decir desconcertada mientras negaba y reía nerviosa pero me interrumpió una estridente risa emitida por mi alter ego.
-Jajaja ¡Oh vamos! De que te extrañas sino es la primera vez que hablamos.
-ESO LO SÉ. Pero vamos no creí estar tan mal como para volver a verte, es decir solo eres mi reflejo- decía restándole importancia para luego darme la vuelta terminando por darle la espalda al espejo y comencé a buscar mis zapatillas fingiendo que lo anterior no había ocurrido.
-Oye enana idiotaaa. NO ME IGNORES.
-Heyyy a quien llamaste ENANA IDIOTA. Tu maldita cosa irreal producto de mi mente- le replicaba con completa molestia encarándola.
-Mmm no lo sé, la única enana idiota que hay aquí eres tú. Además no soy IRREAL, como tú lo dijiste soy producto de tu diminuto cerebro.
Decía aquella para después mirarme altaneramente, estaba dispuesta a decirle hasta de lo que se iba a morir pero de pronto se me ocurrió una increíble idea.
-Oh tienes razón mi cerebro es TAN diminuto que solo es capaz de crear ILUSIONES de bolsillo como TÚ- ante esto mi otro yo hizo amago de abalanzarse sobre mí, sin embargo solo logro golpear el cristal de manera furiosa.
-¡Creo que eso nos deja Nico 1, reflejo 0, ja!- le decía con completa burla a lo que ella solo se limitó a calmarse para enseguida arreglar su vestido y volver a mirarme solo que esta vez de manera seria.
-¿Realmente ESTO nos lleva a algún lado?- me decía para después suspirar cansada y dirigirse hacia la cama del otro lado del espejo y sentarse en la orilla.
-Es lo mismo que yo pensaba, pero TÚ comenzaste- respondía imitando sus acciones para quedar de igual manera sentada al pie mi cama- Y bueno a todo esto me vas a decir a que viniste.
-Mmm esa es una buena pregunta pero en realidad no tengo la respuesta, digo después de todo tú eres quien me llama- respondía encogiéndose de hombros.
-Supongo que tienes razón pero aún no estoy tan "loca" como para hablar conmigo misma- decía acomodándome mejor en la cama mientras observaba como cada uno de mis movimientos era imitado por ella.
-Estoy de acuerdo no estamos tan mal como para llegar a esos extremos- me respondía con una sonrisa tranquila haciendo que una de igual forma creciera en mis labios- Pero tal vez estoy aquí porque necesitas decirme algo o quizás yo debo decírtelo a ti.
-Puede que tengas razón… En realidad me gustaría saber algo…- decía después de una ligera pausa- ¿cómo te sientes?- ante mi pregunta su sonrisa y mirada tranquila se desvaneció dando paso al ceño fruncido del inicio.
-¿Qué cómo me siento? Arg de verdad me preguntas "eso", por dios Nico como quieres que me sienta después de lo que nos pasó con esa… con esa… tsundere idiota- decía colocándose de pie conforme hablaba su cuerpo comenzó a temblar mientras su rostro reflejaba tristeza y furia- además es sumamente irritante que cargues con todas estas emociones, sabes algún día explotaremos si seguimos reteniendo tantas cosas.
-A eso justamente me refiero he retenido tantas emociones últimamente que ya no sé qué es lo que verdaderamente siento, así que dime que es lo que piensas respecto a todo lo que nos pasó con Ma… es decir con Nishikino-san- decía aparentando calma sin embargo mi corazón comenzaba a latir con desenfreno por el solo hecho de recordar su nombre.
-¿De verdad quieres saber cómo me siento?- ante aquello solo asentí con la cabeza- Pues veras me siento… como una completa imbécil. No entiendo como pudimos ser tan ciegas es decir cómo es que logro robarnos el corazón con tan solo unos besos y caricias. Aaaah cómo fue que permitimos que se apoderara de nuestros sueños y futuro. Dime cómo el ser la chef número 1 de todo Japón pasó a ser nuestro segundo sueño cuando la conocimos.
Ante sus palabras yo solo negué con mi cabeza para luego bajar la mirada y continuar escuchándola con detenimiento.
-Como dejamos que nos ocultara de todos, es decir ante los ojos de "los suyos" nosotras no existíamos. Tan solo recuerdas aquella ocasión cuando nos invitó a cenar y tuvimos que salir por la puerta trasera del restaurante porque uno de los amigos de su padre estaba ahí- ante este recuerdo solté una risa mezcla ironía y melancolía para después mirarla de nueva cuenta y hablar.
-Claro que lo recuerdo, al principio me pareció divertido el huir de aquel lugar de esa forma tan ridícula pero cuando me puse a meditarlo me sentí mal. Era obvio que ante los ojos de las personas que la conocen yo era muy poca cosa para ella, además del pequeño detallede que ambas somos chicas y como sabes ese tipo de unión no es fácilmente aceptable ante los ojos de muchas personas y menos ante una familia como los Nishikino.
-Exacto y cuando decidimos confrontarla para que se disculpara por negarnos ¿qué fue lo que paso?- mi única respuesta fue cubrir mi cara con mis manos a manera de ocultar mi vergüenza- así es, antes de que siquiera se justificara ya estábamos en la cama entregándonos a ella nuevamente. Nuestro mayor error fue siempre ceder a sus encantos, lo cierto es que siempre ignoramos todas las señales que nos avisaban del fracaso al que nos aproximábamos. Todo por estar demasiado ocupadas perdiéndonos en sus hermosos orbes violetas. Rayos parecíamos colegialas llenas de hormonas.
-Cierto no puedes tener más razón, fuimos tan tontas e ilusas al creer que la heredera del GRAN COMPLEJO Nishikino, sería capaz de renunciar a todo por el amor que nos profesaba- sonreía con melancolía- ¿Y sabes que es lo peor de todo esto?- ella solo se encogió de hombros y me alentó a seguir- Lo peor es que aquella noche en casa de sus padres hubo un momento en que realmente creí que vendría conmigo, no lo sé, tenía la esperanza de que su respuesta fuera algo como: "claro enana hermosa empecemos una vida juntas" o un "te amo Nico, tengo miedo pero voy a intentarlo". Ja, patético ¿no?
-Tal vez pero no puedes culparnos, simplemente no enamoramos- luego de esto solo me dio una media sonrisa para después continuar hablando con calma- el error principal fue dejar a un lado la lógica y solo concentrarnos en lo feliz que nos sentíamos. Pero para ser sincera no creo que sea justo culparla a ella, digo después de todo ella al igual que nosotras sólo se dejó llevar por lo que sentía. Aunque bueno no negarás que fue bastante interesante, no siempre tienes la oportunidad de conocer a una persona y enamorarte perdidamente de ella en sólo tres días, Jaja.
-Maldición ahora que lo dices es cierto, ¿Qué rayos pasa con nosotras?- le decía desconcertada a lo cual ella comenzó a reír- Es decir que tan lógico es enamorarte de alguien tan rápido- solo se encogió de hombros- pero bueno supongo que es como Nozomi dice, el amor es impredecible y en ocasiones hay amores tan grandes que rebasan las fronteras del tiempo. Quien sabe a lo mejor en otra vida Maki y yo fuimos amantes y por eso es que se me hace tan difícil dejarla ir ahora.
-Eso explicaría el por qué parecía que la conocíamos de toda la vida, pero tienes razón es hora de dejarla ir- ante su declaración aquella sonrisa tranquila que había aparecido en mi rostro mientras hablaba del amor por mi pelirroja se desvaneció por completo- por favor ya estoy harta de sentir que me falta la respiración y me arden los ojos, además ya hemos preocupado bastante a mamá y a Nozomi.
-Si además dudo que Eugenio nos aguante más errores- mostraba una media sonrisa- necesitare tu ayuda de nuevo.
-Te refieres a la misma ayuda que cuando papá… falleció
-Exacto, necesito sellar todo aquello que tenga que ver con Maki necesito empezar a vivir el aquí y ahora. Seguiré adelante y cumpliré mis sueños y metas.
-¿Estas segura? Sabes que el hacer "eso" a la larga solo destruye más- expresaba con preocupación mi otro yo.
-Ya se pero al menos estaré bien ante la gente que amo, creo que ya es momento de dejar de preocuparlos- ella afirmo- Gracias por estar una vez más aquí y perdón por volver a dejarte cargar con mi dolor.
-Descuida para eso me creaste- me guiño el ojo- solo encárgate de volver a sonreír de verdad, has que valga la pena el que yo encierre tu dolor.
-Así lo hare, adiós-colocaba mi mano sobre el espejo mientras la despedía con una sonrisa.
-Adiós y por favor vuelve a hacer la de antes.
Se desvanecía aquel "alter ego" en el espejo y volvía a aparecer mi antiguo reflejo, me seque un par de lágrimas, respire profundamente y coloque mi mejor sonrisa. Era hora de que la antigua Nico aquella chica alegre y decidida que era antes de conocer a Maki, volviera.
Bien ahora mis zapatos ¿dónde los deje? ¡Rayos no están!
-¡Hey Mamá donde dejaste mis zapatillas!- gritaba desde mi ventana.
NICO'S POV END
[Mientras Nico dialogaba con su otro yo en el espejo, afuera del edificio]
MIYUKI'S POV (Miyuki es la madre de Nico)
-Afortunadamente decidí venir a ayudarla, ya me imaginaba que algo así sucedería. Nico puede parecer madura y decidida pero por lo regular siempre es un manojo de nervios- decía con una pequeña sonrisa mirando el sitio donde desapareció mi pequeña.
-Así es, Nicocchi puede ser bastante torpe en ocasiones pero supongo que es parte de su encanto- Nozomi me sonreía para después lanzar una fugaz mirada a la acera de enfrente- Espero que se apresure o llegaremos tarde.
Aquella voz alegre y despreocupada que por lo regular poseía la mejor amiga de mi hija, se tornó nerviosa e incluso podría decirse que ligeramente incomoda.
-¿Sucede algo Nozomi? Desde hace un rato he notado que miras hacia esa dirección- dirigía mi mirada hacia el otro lado de la calle notando solo la presencia de un par de automóviles estacionados, pero nada fuera de lo "normal".
-Mmm no es nada grave Miyuki-chan es solo que…- se tomaba su tiempo intentando formular alguna posible excusa sin embargo le dirigí la "mirada 11" aquella que estaba diseñada para interrogar a ella y a Nico cada vez que se metían en problemas- aaahhh está bien es que la "ex" de Nicocchi está estacionada allá enfrente- soltaba después de un rato al no lograr sostener mi mirada, yo solo me limite a mirar un tanto dudosa hacia aquel sitio.
-La "ex" de mi hija. ¿Aquella chica por la que Nico no paro de llorar en meses?-decía cruzándome de brazos y mirando de forma arisca hacia la acera de enfrente, notando un leve movimiento en el interior de uno de los vehículos- ¿Estas segura de que es ella?
Me colocaba al lado de Nozomi dándole por completo la espalda a aquellos vehículos.
-Estoy segura, aquel auto negro-grisáceo, el deportivo bonito- volvía discretamente mi mirada para escanear aquello de lo que me hablaba, una vez lo conseguí asentí ligeramente con la cabeza- ese es el automóvil de Maki-chan. De hecho estoy segura que lo vi en ese mismo sitio ayer en la noche cuando Nicocchi y yo salimos a comprar de cenar.
-Wooow debo admitir que es bastante impresionante el vehículo. Dime Nozomi- le decía interrogante a la ojiturquesa- ¿la dueña del vehículo genera la misma impresión que este?
-¿Maki-chan? Mmm pues es bastante guapa y elegante supongo que es lo normal, ya que es la heredera de una de las familias más prestigiosas de Japón- decía con una breve sonrisa para después tornarse seria- pero pese a eso realmente no lo sé, solo la vi en una ocasión y aquella vez que platicamos para serte sincera Miyuki-chan, no me pareció mala persona.
-¿Entonces no crees que esa chica solo haya jugado con mi Nico?- le preguntaba de manera seria cruzándome de brazos- Por lo poco que mi hija me conto, al parecer esa chica solo aposto con su amiga a que podía enamorarla.
-Uff, no creo que sea correcto de mi parte hablar mal o defender a alguien a quien no conozco, además después de todo solo sé la versión de Nicocchi, o más bien solo se lo que ella ha querido decirme- decía de manera seria y pensativa la pelimorada- pero si me lo preguntas yo creo que hay algo mucho más allá de todo esto. Maki-chan no me da la impresión de ser el tipo de persona que juega con el corazón de los demás, además la vez que nos conocimos me dejo en claro que amaba a Nicocchi y que no deseaba lastimarla.
-Crees que le haya mentido solo para alejarla- relajaba un poco mi expresión mientras volvía mi vista a aquel modelo deportivo.
-Es que no lo sé Miyuki-chan, en ese aspecto Maki es como Nicocchi- se dirigía a mi lado pasando uno de sus brazos por mis hombros y acabando de igual manera con su vista hacia enfrente- impredecible, claro además de tsundere.
-En eso estoy de acuerdo, sabes Nico salió igual a mi esposo- reía de manera tranquila recordando lo tímido que era mi difunto marido- Es por eso que tuve que robármelo.
-¡Wooow Miyuki-chan no esperaba menos de ti! Un día de estos debemos ir por un café y platicar largo y tendido eh- me decía con voz picara aquella chica pelimorada- porque de hecho hay una linda rubia que está en mi mira.
-Por supuesto Nozomi sabes bien que eres como mi hija, será un placer ayudarte- le daba un tierno abrazo para después separarnos ya que escuchamos la voz de Nico desde arriba.
-¡Hey Mamá donde dejaste mis zapatillas!
-¡Oh por todos los cielos! A este paso JAMÁS llegaremos a la ceremonia- decía volviendo mi vista hacia el edificio y observando a mi hija asomarse por la ventana.
-Jajaja, yo me encargo- decía con una sonrisa Nozomi mientras partía rumbo al edificio- ¡Allá voy Nicocchi!
Después de unos minutos desapareció por la entrada dejándome pensativa y curiosa. Me volví lentamente hacia el vehículo donde supuestamente se encontraba la "ex novia" de mi hija, respire profundo he invadida por la curiosidad me decidí a cruzar la calle.
MIYUKI'S POV END
MAKI'S POV
-Maldición creo que he perdido el juicio. ¡Qué rayos estoy haciendo, parezco acosadora!- decía mientras recargaba mi cabeza en el volante de mi auto y respiraba con pesadez.
-¡Hey Mamá donde dejaste mis zapatillas!
Se escuchaba aquella hermosa voz que provocaba que mi corazón interrumpiera sus latidos. Volví mi vista hacia aquel edificio, donde había pasado la noche en un par de ocasiones, mi mirada se posó enseguida sobre aquella chica a la que había herido tanto, pero a la cual amaba con todo mi ser. Ella vestía un sencillo, pero elegante vestido color rosa pastel que hacía que su figura destacara, además de que su hermoso cabello negro azabache estaba sujeto en una coleta alta la cual la hacía poseer un cierto aire de madurez.
Tal vez a la altura que se encontraba era imposible para cualquier ojo humano visualizarla a detalle, pero para mí resultaba en extremo fácil ya que conocía a la perfección cada centímetro y cada curva de Nico-chan. La conocía tanto que podría asegurar que debajo de esa tela ella luciría un conjunto de ropa interior del mismo color de su vestido, posiblemente un sostén rosa de encaje y unas pantaletas sujetas con un SEXY liguero a juego el cual a su vez se pegaría a sus muslos y...
¡AAAAARRRGG NO DE NUEVOOOOOOO!
Comencé a golpear con mis puños el volante causando sonidos estridentes del claxon. Últimamente no podía dejar de imaginar ese tipo de cosas, era como si me estuviera convirtiendo en un anciano libidinoso o en un puberto. Por más que intentaba simplemente no dejaba de pensar en ella, incluso había cambiado mi ruta hacia el trabajo solo para pasar frente a su casa, con la única esperanza de verla aunque fuera de lejos.
Agache mi mirada clavándola en el suelo del vehículo ya que ella ya no se encontraba a la vista, no había parado de culparme y maldecirme por mi cobardía. Aquella noche fui despreciable con ella y una vez que salió de casa de mis padres que fue lo que hice… NADA. Solo me límite a verla partir para después desmoronarme.
Me había quedado ahí tirada en el suelo con la espalda recargada en el balcón mientras una de mis manos sujetaba con fuerza aquella nota que me entrego. Comencé a llorar como niña de tres años sin importarme los llamados de mi madre o que las personas me miraran.
[Tap, tap, tap]
Alguien golpeaba suavemente la ventana de mi auto, contraria a la mía, al erguir mi cuerpo y levantar mi vista me encontré con un par de ojos azules que me miraban con una mezcla de molestia y preocupación. Presione uno de los botones que se encontraban en el costado de la puerta dándole acceso a mi mejor amiga.
Eri abrió la puerta y se sentó en el lado del copiloto mirando hacia enfrente, después de un rato se giró y clavo su vista en mí, antes de hablar cerro los ojos y respiro profundamente.
-¿Se puede saber, que demonios haces aquí Maki?- me decía interrogante a lo cual solo pude sostenerle la mirada por un breve instante para luego apartarla de golpe.
-Nada, yo solo quise evitar el tráfico así que decidí tomar un atajo- decía nerviosa jugando con uno de los mechones de mi cabello y evitando su mirada- O acaso tengo prohibido cambiar de ruta.
-¡Aaaagh! Qué tan idiota crees que soy como para tragarme eso- soltaba la rubia con un claro tono de exasperación.
-Hmm ¿eso depende de que tan alta sea la escala? Si dices que del 1 al 10 supongo que te daría un 11- respondía con sarcasmo a lo cual Eri se molestó más y término por patear el tablero de mi auto causando que pegara un brinco.
-¡Basta Maki! Nozomi me llamo y dijo que estas aquí desde anoche - soltaba aquello causando que me alarmara- Dice que los vecinos querían llamar a la policía, pero ella logro evitarlo al decirles que el carro pertenecía a un amigo.
Eri volvía a suspirar mientras frotaba con sus dedos su sien después continuo hablando pero en esta ocasión con más calma.
-¿Qué es lo que buscas? Esperas que Nico baje de su departamento y se arroje a tus brazos después de lo que lo hiciste. No estoy segura de que palabras usaste pero esa chica estaba destrozada y furiosa. Además mírate, no eres ni la sombra de lo que eras, ¿cuánto peso has perdido? 6-7 kilos- decía luego de escanearme-¿Cuándo fue la última vez que dormiste? Aaah si sigues hiriéndote así y acosándola solo lograras desprecio de su parte.
Ante aquellas palabras sentí que la respiración me faltaba, así que solo agache mi mirada y me sostuve del volante, por primera vez me percataba de lo deplorable de mi aspecto. Eri tenía razón no hacía más que trabajar sin descanso, además de que hoy en día el alcohol era base principal de mi "dieta".
-Lo siento Maki, no quise ser ruda créeme que lo que menos deseo es pelear contigo y mucho menos después de la última vez- al escuchar eso ambas nos tensamos- lo… lo que te quiero decir es que me preocupas- coloco su mano en mi hombro y lo presionó suavemente- Últimamente no has hecho más que trabajar y estudiar, no comes y no duermes incluso tu madre está preocupada.
Después del día de mi ruptura-despedida de Nico-chan, Eri y yo discutimos y luego de aquella pelea ambas no nos dirigimos la palabra en meses. Esa noche ella me recrimino mi actitud hacia mi sempai diciéndome que fue innecesario el tratarla así, en ese momento estaba tan afectada que mi respuesta fue "No es tu asunto", a lo cual me respondió que sí lo era ya que solo me estaba haciendo daño a mí misma. Después de aquello la "charla" se acaloro y terminamos diciéndonos muchas cosas desagradables.
Pero ahora lograba impresionarme el hecho de que mi madre se preocupara por mí de tal manera que la mire con la boca abierta, necesitaba comprobar si realmente eran ciertas estas palabras o si solo las había usado para lograr llamar mi atención. De inmediato mis orbes violetas se toparon con los suyos celestes los cuales se posaban preocupados y ligeramente tristes, dejándome en claro que cada palabra era 100% real.
-Lamento ser una molestia- decía en un susurro agachando la mirada- pero es que… esto es más fuerte que yo. No lo sé, es como si… necesitará verla para sentirme viva.
-Entiendo, pero debes de pensar en ti- me dedicaba una sonrisa de lado- arregla tus asuntos y ocúpate de tu persona y después veremos la forma en que vuelvas a acercarte a ella. Ahora vamos a tu casa a que tomes un baño y descanses.
Ante esto solo sonreí levemente y puse el auto en marcha, el cual emitió un muy ligero ronroneo, cuando estuve a punto de arrancar un golpeteo en mi ventana me sorprendió para después alarmarme ya que la rubia a mi lado dejo escapar un "MIERDA" de sus labios para después mirarme con nerviosismo. Me gire lentamente hacia la ventana encontrándome con un par de ojos rubís familiares, sin embargo no eran los de la chica que monopolizaba mis pensamientos.
Una mujer pelinegra era la portadora de aquellos orbes, a pesar de que rondaba los 40, estaba muy bien conservada y era extremadamente hermosa. Me sonrió para después hacerme la seña de que bajara el cristal por lo cual solo trague saliva pesadamente para enseguida obedecer.
-S-s-s…- intente articular pero parecía que mis neuronas se habían desconectado así que luego de un gran esfuerzo logre decir- ¿Si?
-No hay por qué estar nerviosas, solo vine porque tenía curiosidad de conocer a las dueñas de tan lujoso auto- me decía después de reír brevemente al observar la reacción de terror de Eri y mía luego me miró fijamente como queriendo averiguar algo- aunque quien se imaginaría que un auto tan lujoso perteneciera a dos jovencitas tan guapas.
WOOW será cierto lo que dicen de que si quieres saber cómo se verá tu mujer en el futuro, solo necesitas ver a su madre… si es así entonces Nico-chan será igual a la mujer que tengo frente a mis ojos, y vaya que me gusta lo que veo.
Pude notar como sus labios se abrían y cerraban mientras hablaba, así como su rostro se posaba preocupado, pero me era imposible escuchar lo que decía ya que mi mente no hacía más que buscar similitudes entre aquella hermosa persona y "mi chica".
MAKI'S POV END
ERI'S POV
Maki solo se quedó ahí babeando mientras no dejaba de mirar a aquella esto la mujer solo se inclinó para quedar a la altura de la ventanilla, solo miraba con detenimiento a Maki y luego a mi ocasionando que me pusiera nerviosa.
-¡¿Qué?! Per-Perdón, lo lamento puede repetirme la pregunta- le decía avergonzada ya que no había escuchado su pregunta por estar maldiciendo en pensamientos a mi amiga.
-Te preguntaba que cuánto tiempo más planean estar aquí- decía interrogante la ojicarmín- Nozomi me dijo que están aquí desde anoche, ¿eso es cierto?
Finalizaba con una mirada inquisidora a mi dirección que me hizo tomar el cuello de mi camisa y estirarlo mientras desviaba mi mirada de los ojos interrogadores de aquella mujer.
-Amm bu-bueno yo acabo de llegar- fue la única patética respuesta que logre dar, para después volverme hacia Maki- pero nosotras ya nos íbamos no se preocupe, vamos Maki arranca… Makiii arrancaaa.
Decía lo último en un susurro mientras movía desesperadamente el brazo de la pelirroja que continuaba en trance.
-¡Oye! ¿Ella se encuentra bien?- volvía a llamar mi atención la mamá de Nico, quien seguido de esto dirigió su mano a la mejilla de mi amiga de la infancia- Pequeña estas babeando, ¿te encuentras bien?... Oh, ahora tu cara esta TAN roja como tu cabello…. ¡¿de verdad éstas bien?!
Aquella pelinegra se posaba más preocupada ya que después de haber tocado a la menor esta se sonrojo de golpe. Ante esto solo pude palmearme el rostro debido a la estupidez de mi kohai, estaba a punto de disculparme cuando una risa proveniente de la pelinegra me freno.
-Realmente eres adorable Nishikino-san, sonrojarte solo por el tacto de mi mano sobre tu mejilla, jaja- volvía a emitir otra corta y suave risa para después ponerse seria- ahora "jovencitas" es mejor que ustedes se marchen, mi hija no tarda en bajar y es mejor que no las encuentre aquí.
-¿Nico-chan?- decía en voz baja pero perceptible la chica a mi lado.
-¿Así que tú también pones esa mirada después de pronunciar su nombre?- decía la ojicarmín más para sí, que para nosotras- Realmente no se mucho de tu historia con mi hija Nishikino-san, sin embargo si no te importa me gustaría charlar contigo. Dime te interesaría hablar sobre mi hija.
Soltaba aquello dirigido hacia Maki la cual al ser consciente de esto despertó de su letargo y encaró por primera vez a la madre de Nico. Maki respiro profundo se giró para quedar de frente a aquella mujer y hablo con voz clara y firme.
-Créame que no hay nada en este mundo que me interese más que su hija- la pelinegra pareció sorprenderse por aquella respuesta pero enseguida relajo su expresión- lamentablemente las circunstancias en torno a nuestra relación son personales sin embargo me gustaría aclararle que nunca "jugué" con su hija como yo misma le hice creer.
-De acuerdo, aquí tienes- le tendió una pequeña tarjeta de color amarillo, después de echarle un vistazo, Maki regreso su mirada a aquella mujer- Cuando tengas tiempo contáctame fue un gusto Nishikino-san. Lo mismo para usted Ayase-san, espero que algún día vaya a comer con nosotros.
Después de aquello se dio media vuelta y se dirigió hacia el edificio de donde salían Nozomi y Nico. Al reunirse con ellas pude notar como Nozomi volvió su vista hacia el carro en el que nos encontrábamos para después tomar a Nico por los hombros y hacer que subiera a su auto sin mirar atrás. Me quede pensativa un par de segundos ¿o minutos? No lo sé, no estoy del todo segura, lo que sí que me sorprendió que aquella persona conociera mi apellido, el que conociera el de Maki no era de extrañar después de todo fue novia de su hija, pero el mío ¿Por qué? A menos que…
No puede ser, será que Nozomi le habló de mí… y si es así, que le dijo para que me invitara comer. Tal vez le dijo que yo fui quien trajo a su hija aquel día o tal vez Nozomi le comento lo que hicimos aquella noche en "µ's" y le dijo que quiere comenzar a salir enserio conmigo… ¿puede que estemos destinadas?
-¿Eri?
Si es así ¿deberé de acelerar las cosas e invitarla a salir?
-¡¿ERI?!
No espera, tal vez es muy apresurado y si me la encuentro "casualmente" un día en algún lugar y luego la invito a una cita. Si esa es la mejor opción mandare a investigar su horario y entonces...
-¡¿ERICHIKAAAA?!
Escuche aquella voz familiar que me hizo despertar de golpe de aquel torbellino de pensamientos, encontrándome con un par de ojos violetas que me miraban con molestia e irritación.
-Te digo que dejes de babear o mancharas la piel de mi auto- me decía para poner en marcha el auto y emprender nuestro camino.
-Mira quien lo dice la que mancho la mitad de su camisa con baba al mirar a su "EX" suegra- le replicaba recalcando la palabra ex causando que sus mejillas enrojecieran mezcla enojo y sonrojo.
-¡Eso no es cierto! No sé de qué hablas- respondía concentrando su vista en el camino.
-¿Enserio? Y yo que juraría que en cuanto la viste pensaste que Nico sería igual que ella en un par de años- le decía de manera picara levantando una de mis cejas de manera sugerente- apuesto a que en cuando la viste quisiste echártele encima.
-Ca-Callateeeee- aceleraba el auto ocasionando que me sujetara con fuerza del asiento- Además no estás en posición de hablar ya que si conocía tu apellido es porque de seguro la amiga de Nico-chan le conto sobre ti.
MALDICIÓN SE DIO CUENTA.
-Apostaría lo que fuera a que estás pensando en mandar a investigarla, maldita stalker- decía con una desagradable sonrisa burlesca.
-Tú qué sabes, porque no te callas y manejas- respondía para luego cruzarme de brazos.
-Jaja de acuerdo y por cierto- decía haciendo una pequeña pausa- gracias por venir por mí- soltaba de manera seria la pelirroja mirándome de reojo.
-No tienes por qué agradecer Maki después de todo eres mi mejor amiga- decía fijando mi vista en ella- y lamento mucho lo de antes no debí hablarte así, es solo que…
-Descuida tenías razón igual que siempre, fui una idiota egoísta solo pensé en la solución más fácil. No medí mis palabras y lastime a Nico-chan a la persona que amo- decía dejándome a media frase mientras entrabamos al estacionamiento de donde vivía.
-Me alegra que veas tu error, pero aun así no fue correcto de mi parte hablarte de esa manera y mucho menos justifica el que haya sido tan brusca- decía recordando la forma en que la trate en aquella ocasión.
Luego de eso hubo un intenso e incómodo silencio entre ambas, era obvio que ambas nos habíamos sumido en los recuerdos de aquella noche.
ERI'S FLASHBACK
Después de que Nico y Kousuke partieran a la pista y comenzaran a danzar; vi de reojo como Ryo cogió de la muñeca a Maki y le susurro algo lo cual provoco que mi amiga se disculpara y partiera con este a quien sabe dónde. Me quede observando cómo la gente danzaba lentamente al ritmo de la música hasta que la voz de Tsumugui capto mi atención.
-Así que tú y Nico se conocen no es así Ayase-san- decía interrogante mi sempai mirándome con curiosidad.
-Tanto como "conocernos" no, digamos que coincidimos alguna vez en cierto lugar- le decía de manera tranquila para luego preguntar intentando no hacer notar mi interés- pero tal parece que ustedes si se conocen, digo tanto como para saludarse de esa manera tan familiar.
-En realidad nos conocemos hace poco ya que Kotori-chan y Mio-chan le tienen gran afecto, así que un día nos presentaron y enseguida me agrado. Sabes Nico es la clase de persona que es capaz de ganarse tú corazón cuando menos lo esperas- expresaba la rubia mientras mostraba una tranquila sonrisa.
-Ya veo, ahora entiendo porque ella está así- pensaba en voz alta ganándome una mirada extrañada de mi sempai a lo cual me apresure a responder- No es nada, solo no me hagas caso jajaja.
Terminaba riendo de forma nerviosa para después regresar mi mirada a la pista deteniéndome hasta donde hace unos momentos se encontraba la ex de mi amiga con el hermano de Mugi, pero al no encontrarlos comencé a mirar nerviosa a todos lados hasta que note como aquella pelinegra se dirigía a la salida con una expresión molesta lo cual por un segundo me alivio ya que marchándose ella el ambiente se aligeraría, pero mi preocupación volvió cuando vi como el rubio la alcanzaba y la tomaba del brazo.
¡¿QUÉ?! PERO QUE HACE ESE IDIOTA PORQUE NO DEJA QUE SE VAYA.
Volví mi mirada a la rubia ya que escuche como dejo escapar un gran suspiro, al encontrarse nuestras miradas solo me sonrió como diciendo "hombres pueden llegar a ser unos idiotas" a lo cual solo me límite a responderle con otra mirada que parecía decir "te entiendo, vivo con dos". Después de nuestra pequeña charla de miradas comenzamos a reír ganándonos la atención de su padre y mi hermano.
Cuando nos disponíamos a integrarnos a su plática me excuse ya que a lo lejos me percaté de que Maki ya había vuelto al salón y ahora se dirigía de manera rápida e irritada hacia la mesa de bebidas, donde una vez ahí tomo una copa de vino y la bebió de manera ininterrumpida. Así que con paso rápido me aproxime a ella fingiendo una sonrisa para no dar a notar mi preocupación al grupo del que me despedía.
-¿Qué fue lo que paso Maki? ¿Qué te dijo Ryo para que empezaras a beber así? ¡Oye deja de beber y dime que pasa!- decía dejando salir la preocupación en mi voz e intentando hacer que se detuviera.
Sin embargo ignoro mis intentos de hacer que hablara y continuaba bebiendo copa tras copa mientras su mirada estaba apagada y vacía, además de que su rostro era una completa mezcla de emociones que lograba que mi preocupación aumentara.
-¿Donde esta Nico?- luego de un rato era lo primero que salía de sus labios- ¡Eri! ¿Dónde está Nico?
El brillo en sus ojos volvía a encenderse solo que esta vez de furia, su voz denotaba molestia y sus manos temblaban ligeramente.
-Am bu-bueno- su actitud me ponía nerviosa- ella acaba de salir a la terraza con… Kou-Kousuke- dejaba salir esperando que no reaccionará de manera violenta.
-Así que esta con él, dime hace cuanto están solos en la terraza- clavaba la mirada de manera fiera en la puerta que daba al balcón.
-No más de 5 minutos- decía contemplando mi reloj para luego estirarme de manera rápida y coger su brazo- ¡Espera! Recuerda que estamos en casa de tus padres Maki.
Logre detenerla en el segundo que iba a salir disparada contra la puerta pero pese a esto se zafo de mi agarre y respondió de manera seca.
-No me interesa, ya estoy cansada de aparentar calma y perfección cuando es obvio que me estoy muriendo por dentro- sin decir más comenzó a caminar con paso rápido hacia el balcón donde se encontraba Nico con Kousuke.
Me limite a ver como desaparecía su silueta por aquella puerta para luego observar como minutos después salía de aquel sitio el rubio algo nervioso para enseguida dejar escapar una leve sonrisa y dirigirse de nueva cuenta hacia el lugar donde antes nos encontrábamos todos. Fui acercándome al umbral donde mi mejor amiga se encontraba "charlando" con su ex novia, pero cuando estuve a una distancia considerable escuche un par de gritos provenientes del interior ocasionando que mirara alarmada a los lados para enseguida darme prisa dispuesta a entrar, sin embargo cuando tome la manija de la puerta la orquesta comenzó a aumentar el ritmo y volumen de su tonada frenándome por completo de mis acciones.
Dirigí mi mirada hacia el sitio de los músicos donde observe como Ryo daba indicaciones a estos de que tocaran más fuerte, pero pese a esto aún lograba escuchar los gritos del balcón.
-Basta me lastimas… ¡Maki!
Se escuchaba la voz suplicante de la pelinegra.
- No sé de qué hablas si a Kousuke es la primera vez que lo veo
Continuaba esta con un rastro de dolor en su voz.
¿Mierda Maki que haces, acaso estás loca o qué? Rayos debo detenerla.
Sin esperar más jale la puerta y cuando estaba por abrirla una voz volvió a hacerme retroceder.
-¡Erichika! Ahí estas, ven aquí Honey- era la voz de mi padre quien me invitaba a que me acercara al otro lado del salón.
Con un suspiro de pesadez retire mi mano de la puerta y me aproxime al sitio donde mi padre se encontraba con Ryo Nishikino.
-Ven cariño regálale un par de minutos a estos viejos- decía mi padre guiñándome un ojo y rodeándome con uno de sus brazos.
-Erichika le decía a mi amigo Ryo que si tú y Arisa-chan hubieran nacido varones al igual que Alexander-kun, la unión entre nuestras familias hubiera sido inevitable- decía con tono casual mi padre aquella absurda hipótesis.
-Eh sin duda aunque si me lo preguntas, si Arisa y yo fuésemos hombres es obvio que seriamos más guapos y varoniles que Shurik- decía siguiendo su disparatado juego para después mostrarle una mirada de suficiencia a aquel ojinegro.
-¡¿Eh?! jajaja hay muchacha pero que ocurrencias- soltaba una carcajada mi padre dándome un par de palmaditas en el hombro y contagiando un poco de su risa a su socio.
Ahora si mucha risa, maldito hipócrita. Que le dijiste a Maki para que se comportara así.
-Jaja pero que cosas dices honey aunque creo que tienes razón, ustedes no serían tan delicaditos como Alexander- continuaba riendo mi padre.
-Aunque bueno si lo que desean es fortalecer su sociedad con un matrimonio no le veo inconveniente- soltaba de manera tranquila, logrando que mi padre dejara de reír y ganándome por completo la atención del ojinegro- Ya saben, hoy en día las bodas "gay" están de moda en Japón. A que Maki y yo haríamos una linda pareja ¿no?
Soltaba de manera picara causando que durante un minuto ninguno de los dos dijera nada, pero tuve la satisfacción de ver como la cara del padre de Maki se tornaba blanca y su sonrisa se convertía en una mueca de desagrado. Luego de un rato más mi padre rompió el silencio riendo nuevamente.
-Claro que se verían bien ¿no es así Ryo?- decía riendo mientras palmeaba de manera fuerte la espalda del ojinegro- Tú muchacha y la mía, ambas guapas y talentosas apuesto a que tendríamos lindos nietos jaja- soltaba aquello mi padre con todo el humor del mundo.
Ante esto Nishikino solo aflojo de manera nerviosa el moño de su frac mientras lanzaba miradas nerviosas a todos lados comprobando si habíamos sido escuchados.
No sabes lo feliz que me hace ponerte incomodo Ryonosuke, se siente increíble terminar con esa pose segura y confiada que siempre reflejas. En cuanto a ti padre apuesto a que no te haría tanta gracia si supieras que es verdad todo lo que he dicho, aunque no con Maki claro.
Pensaba aquello mientras sonreía con ganas.
-Ryo los Kotobuki se retiran ¿vas a ir a despedirlos?- se acercaba a nosotros una hermosa mujer de cabello rojizo ligeramente más oscuro que el de mi amiga- Oh vaya a quien tenemos aquí, nada menos que a los Ayase. Señor Ayase, Erichika cariñó tan hermosa como siempre.
Aquella mujer se dirigía a nosotros con un tono completamente diferente al que uso con su esposo. Se aproximó a mí dándome un beso en la mejilla y un abrazo afectuoso mientras que a mi padre lo saludo con un simple pero cálido apretón de manos.
-Kazumi siempre es una delicia verte- decía galante mi padre sonriéndole a aquella dama.
-No podría estar más de acuerdo padre, siempre es un placer ver a tan hermosa mujer, señora Nishikino mis ojos empezaban a extrañar el admirar su bella figura- decía en tono seductor provocando un sonrojo en la ojivioleta.
-Pero que aduladores par de pillos, sigan así y tendré que acusarlos con mi amiga Natasha(2)- respondía la madre de mi amiga para enseguida guiñarnos un ojo.
-Volviendo a lo anterior será mejor que no hagas esperar a los Kotobuki- volvía a emplear aquel tono frio para dirigirse a su esposo.
-Es verdad si nos disculpan, vamos Kazumi- el ojinegro cogía de la muñeca a la pelirroja sin embargo esta se zafo de un tirón de su agarre y volteo a mirarlo desafiante mientras decía.
-Descuida te alcanzare en un rato sino te importa antes buscare a mi hija- dejaba de mirar al hombre de cabello gris plata, que luego de esto salió furioso, para dirigir una mirada suave a mí- Erichika ¿sabes dónde está Maki?
-Bueno pues ella está en el balcón platicando con… "una amiga"- dije de manera dudosa haciendo que la madre de Maki me mirara extrañada.
-De acuerdo iré por ella- caminaba a aquella puerta conmigo detrás siguiéndola.
-¡No espere!- gritaba denotando algo de histeria a lo cual solo sonreí e intente controlar mi tono de voz- Es decir no se moleste yo iré por Maki.
Intente adelantarme para llegar antes al lugar sin embargo ella acelero el paso y abrió de un tirón la puerta. Cuando abrió la puerta revelo a mi amiga recargada en el barandal con una expresión fría y hosca mientras que la pelinegra se encontraba del lado contrario a está, dándome por completo la espalda. A pesar de que no podía ver su rostro podía escuchar sus leves sollozos además de que sus brazos temblaban.
La señora Nishikino le cuestionó quien era y su razón de estar ahí, pero pese a esto no fue Nico quien respondió sino Maki, la cual solo abrió la boca para negar cualquier nexo entre ellas.
Lo siguiente fue que aquella pelinegra se aproximó a mi amiga entregándole algo que parecía ser una nota con un anillo.
-Vine aquí esperando que fueras valiente y te decidieras a avanzar conmigo pero me equivoque, sigues siendo la misma chica cobarde que acata todas las ordenes de sus padres sin detenerse a pensar en si son correctas o no. Hasta NUNCA, Nishikino Maki.
La voz de Yazawa sonaba quebrada y al darle por completo la espalda a Maki pude notar como sus ojos se cristalizaban producto de las lágrimas, pero pese a esto camino con paso seguro deteniéndose ante la señora Nishikino y despidiéndose con una reverencia para enseguida salir de manera decidida del salón ignorando olímpicamente todas aquellas miradas y cuchicheos a su alrededor.
Al volver mi mirada vi como Maki caía al suelo y comenzaba a llorar con desesperación haciendo caso omiso de los llamados de su madre o de la gente que comenzaba a aproximarse al balcón.
Me quede un rato debatiéndome hacia quien dirigirme, pero finalmente decidí ir tras Nico ya que en este momento ella necesitaba más la compañía de alguien.
-Nico espera. ¡Nico!- decía al fin alcanzándola mientras la tomaba del brazo.
-¡Sueltamente no me toques! Aléjate Erichika- me gritaba con completo dolor liberándose de manera brusca de mí.
Sus ojos rubí brillaban con furia pero a la vez estaban bañados de lágrimas, además de que su voz se quebraba entre cada palabra dejando escapar fuertes sollozos. Por alguna razón el ver a aquella pelinegra en tal estado me partió el corazón, así que sin esperar más volví a acercarme en esta ocasión con mayor lentitud.
-Déjame llevarte a casa Nico- decía señalando el auto a mi espalda que tome al salir de la fiesta.
-Vete al diablo Ayase, no vengas a mostrarme simpatía ahora no después… no después de...olvídalo- decía para enseguida seguir con su camino.
-Por favor Nico deja que te lleve- le gritaba pero era inútil ya que ni siquiera me escuchaba- Nico por favor no seas tonta es peligroso que camines por ahí de noche, si te pasa algo dime que sentiría tu familia.
Al decir aquello la ojicarmin disminuyo su andar por lo cual seguí hablando esperando que mis palabras hicieran mella en su actitud y dejara que la acompañara.
-¿Qué pasará con Nozomi? Apuesto a que debe de estarte esperando, se preocupará mucho sino llegas- después de esto se detuvo por completo clavando su mirada al suelo.
Aprovechando esto me acerque rodeándola con un brazo comenzando a encaminarla hacia mi auto. Una vez adentro le solicite su dirección a lo cual solo por respuesta me tendió una identificación. Después de esto el trayecto fue callado e incómodo ya que el silencio solo era interrumpido por el llanto de la pelinegra. Aprovechando el alto volví mí vista hacia ella encontrándola por completo encogida en el asiento con su cabeza apoyada en el cristal de la ventanilla y sus brazos aferrándose a sus rodillas.
Le tendí un pañuelo el cual tomo sin siquiera mirarme comenzando a limpiar aquel maquillaje corrido de su rostro. Luego de un rato logro calmarse y comenzó a hablar con voz apagada.
-Lamento si te hice perder mucho dinero- decía aquello haciendo que la mirará extrañada.
-Podrías decirme cuanto perdiste, digo al menos para saber qué precio le pusieron a mi CORAZÓN- soltaba esto para después mirarme molesta.
-¿Cómo dices? Perdón Nico pero no sé de qué hablas- le respondía con sinceridad a lo cual solo volvió a mirarme furiosa.
-No te hagas la tonta se lo de la apuesta- soltaba aquello desencajándome cada vez más- por dios no finjas inocencia porque no te queda Erichika. Sé que apostaste con Maki a que ella podría enamorarme.
¿Apostar? De qué demonios habla, acaso se volvió loca o… Ash dios ya sé que pasa, maldición Maki porque me involucras en esto.
-No finjo inocencia Nico, realmente no sé de qué me hablas- le decía sincera ganándome su completa atención- Mira no sé qué te dijo Maki, pero lamento decirte que te mintió aquella "apuesta" nunca existió.
Ante mi respuesta Nico me miro con sorpresa para luego sumirse por un breve segundo en sus pensamientos, aprovechando esto acelere ya que solo faltaba un tramo relativamente corto para llegar. Una vez llegamos a su edificio me estacione al frente y cuando estuve por dirigirle la palabra nuevamente a la pelinegra, esta me sorprendió bajándose de manera veloz del vehículo.
-Espera Nico…que te...
-¡NO! Te agradezco que me trajeras a casa pero a partir de aquí yo puedo sola- me contestó de manera seca para luego seguir su camino.
-¡¿Qué?! Oye que ocurre contigo, todavía que me tomo la molestia de traerte hasta aquí y es así como me tratas- le recriminaba su actitud.
-¡Y qué esperas que haga! Mira te lo agradezco, pero eso no significa que me agrades. Erichika tu y yo no somos amigas y ambas sabemos que si me trajiste en parte fue por Maki y en parte porque sentiste lastima por mí. Aaaagh por favor déjame tomar lo poco que aún me queda de dignidad e irme.
Me decía mirándome por última vez para después seguir hablando en tono molesto y entrecortado.
-Sabes lo que me duele no son sus mentiras sino el hecho de que me crea tan ESTÚPIDA y tan INSIGNIFICANTE como para no poder soportar lo que se nos venía. Se perfectamente que para sus padres no soy digna, ni un buen "partido" pero eso no significa que el amor que siento por ella sea una molestia, lo que más me molesta de este asunto es darme cuenta de que tan cobarde es Maki. Tu amiga no resulto ser ni la mitad de la persona que creí que era- soltaba con un deje de desprecio para enseguida darse la vuelta- Al fin de cuentas mis amistades tenían razón solo es una "niña rica", "hija de papi" que cree que merece todo y que le importa un CARAJO los sentimientos de las personas.
Decía aquello con una mueca de desagrado y cargando cada palabra dirigida a mí amiga de dolor y molestia. Aquella pelinegra continua caminando hacia su edificio con paso seguro y firme de hecho para ser sincera en ese momento lucía bastante hermosa y madura. Una vez frente a la puerta de su edificio volteo a verme por un breve segundo y me dijo.
-Te puedo pedir un último favor- decía más como afirmación que como pregunta- cuando veas a Maki, dile que no se me vuelva a acercar ya me ha herido suficiente.
Terminando de decir esto entro finalmente a aquel edificio y desapareció dejándome molesta y confundida. Una vez que me sobrepuse de aquello subí nuevamente a mi auto y me dirigí de nuevo a casa de mi amiga pelirroja la cual debía darme muchas explicaciones.
ERI'S FLASHBACK END
MAKI'S FLASHBACK
-¿Maki que fue eso? Oye dime quien era esa mujer- podía escuchar la voz de mi madre llamándome para después sentir una leve presión en mi hombro- ¿Maki qué pasa?
Soy una basura, dios porque soy tan cobarde. Si tan solo pudiera atreverme a estar con mi enana. Espera tal vez aún…
En medio de mi llanto logre levantarme y dirigirme con paso rápido hacia el extremo derecho del balcón, donde había una pequeña puerta que conducía a unas escaleras que finalmente llevaban al jardín, la cual estaba algo oxidada producto de los años que no había sido utilizada.
Ante la mirada curiosa de aquellos entrometidos invitados y la mirada confundida de mi madre abrí de un tirón aquella puerta para enseguida bajar de manera apresurada las escaleras deteniéndome a mitad de estas para despojarme de aquellos molestos zapatos que me impedían correr libremente, una vez descalza continúe mi camino con la esperanza de salir de esa casa y encontrarme con mi preciosa pelinegra.
Cuando iba a mitad del jardín alguien freno mi avance sujetando mi mano y dándome un tirón, comencé a forcejear para librarme pero era demasiada la insistencia de aquella persona así que me gire y la encare topándome de frente con mi madre.
-¡Suéltame, no entiendes que debo alcanzarla! Por favor madre déjame ir… debo… debo detenerla… debo… LA AMO, ENTIENDES- en un principio mi voz sonó fuerte casi fiera pero conforme hablaba esta se quebraba y denotaba desesperación- por favor.
Ante mi actitud mi madre me miro con preocupación pero aun así su sorpresa no se iba y por lo tanto no me soltaba, así que como último recurso seguí hablando.
-Sé que nunca te he importado así que deja que me vaya, por favor de esta manera yo saldré de sus vidas y tú podrás disfrutar finalmente de toda la fortuna Nishikino. Madre te lo suplicó- decía entre lágrimas y sollozos hablándole a mi madre como si tuviera de nuevo 5 años- esa mujer es lo único que he amado en mi vida sin ella nada importa, por favor nunca has amado a alguien tanto que si lo pierdes sientes que mueres.
En ese instante los ojos de mi madre se llenaron de un brillo que jamás había visto asiendo que me soltara, así que sin perder más tiempo comencé a correr como si me fuera la vida en ello. Salí de la mansión de mis padres y corrí entre las calles con la esperanza de ver a mi enana, sin embargo pasaban los minutos y no la veía por ningún lado haciendo que mi desesperación creciera y que el dolor que yacía en mi corazón aumentará.
Mis pies dolían además de que estaban ennegrecidos y ligeramente rojos por haber corrido sin zapatos, mis ojos ardían y mi visión era borrosa debido a las lágrimas que no dejaban de fluir de ellos, mis ropas eran un desastre y mis cabellos estaban desarreglados. Además una sensación de nauseas crecía en la boca de mi estómago y finalmente sin poder soportarlo más sólo deje que toda la ira y desesperación saliera de mi garganta.
-NICOOOOOOOOOOO…[sollozos]… NICOO- por favor…vuelveeee- mi voz salió como un grito desesperado seguido de una horda de sollozos para después caer de rodillas y abrazarme a mí misma con impotencia rompiendo a llorar de la manera más desgarradora.
No sé cuánto tiempo pase bajo ese cielo oscuro solo iluminado por las estrellas pero mi cuerpo no paraba de temblar en parte por mi llanto y en parte por el frío que tenía. Lentamente sentí como algo cálido rodeaba mi cuerpo, mi mente y corazón me jugaban una pesada broma haciéndome creer que era aquella mujer de ojos carmín quien me rodeaba con sus brazos, pero en cuanto volví mi vista la realidad me golpeó mostrándome a mi madre.
-Volvamos a casa cariño hace demasiado frío y vas a enfermarte- cubría mi espalda con lo que parecía una frazada y me sonreía mientras me daba palmaditas para reconfortarme.
Comencé a caminar a paso lento dejándome guiar por ella, después de unos minutos en auto volvimos a llegar a la mansión, sorpresivamente en medio de mi desesperación había corrió rumbo a la estación terminando en un pequeño parque. Una vez de vuelta me llevó hasta mi cuarto y me hizo sentarme en la cama para comenzar a curar mis pies.
-Era una chica muy hermosa, aunque parecía bastante joven- comenzaba diciendo mi madre mientras colocaba vendoletas en mis adoloridos pies los cuales tenían pequeñas cortadas- mmm ¿Dónde se conocieron?
Solo la mire por un momento para después coger una de mis almohadas y abrazarla con fuerza ya que sentía que nuevamente comenzaría a llorar, en respuesta ella solo me dio leves caricias en el cabello para después besar mi frente cosa que me sorprendió tanto que por un momento deje de llorar y voltee a verla.
-Tranquila cielo no tienes que hablar ahora pero quiero que sepas que estaré ahí cuando me necesites- decía aquello desencajándome por completo.
¡¿Tranquila cielo?! ¡¿Estaré ahí cuando me necesites?! De cuando acá es tan amorosa y ¿maternal?
-Bueno te dejare sola para que descanses- decía un poco nerviosa para después retirarse de mi cuarto dejándome sumida en la oscuridad de mi corazón.
-Nico-chan- dejaba escapar de mis labios.
[Toc, toc, toc]
-Maki soy yo Eri, ¿puedo pasar?- sonaba la voz de mi mejor amiga.
-Adelante- es lo único que logre decir.
Bien Eri es a quien necesito en este momento.
Una vez entró cerró la puerta tras de sí y se aproximó de manera brusca a mi cogiéndome por los hombros.
-Qué demonios hiciste, habla Maki- me decía con ira mientras me sacudía- que clase de basura le inventaste a Nico para alejarla de ti.
-Que rayos ocurre contigo SUELTAME- decía zafándome de manera brusca de su agarre para enseguida levantarme y encararla- además no tengo porque darte explicaciones.
Terminaba cruzándome de brazos mientras la miraba igual de molesta.
-Oh claro que tienes- decía colocando sus manos en su cintura y mirándome de una forma que no logre interpretar- La chica que salió de esta casa estaba destrozada, no paro de llorar en todo el camino a su casa y por si fuera poco cuando se calmó arremetió contra mi hablando acerca de una estúpida apuesta.
Así que le reclamó, realmente no contaba con que me creyera así de fácil.
-Corrígeme pero que yo sepa ni tu ni yo somos tan infantiles como para jugar así con la gente- Eri guardaba silencio por un momento para después continuar hablando de forma fría- Cuando le dije que aquella apuesta no existió se molestó más y de hecho te mando un recado quieres escucharlo, la verdad dudaba si dártelo pero yo creo que si lo haré ya que todo lo que dijo te queda como anillo al dedo.
-Dice que te alejes de ella ya que la has herido lo suficiente, al parecer se dio cuenta que solo eres una hija de papi, una niña mimada que no es capaz de tomar decisiones por si sola.
Realmente Nico-chan piensa eso, sé que lo que le dije la hirió pero solo lo hice porque creí que era lo mejor para ambas.
-Sabes cuándo te reencontraste con ella en el bar realmente creí que la amabas, te confieso que me impresiono el ver cómo te comportabas con ella. Pensé que había llegado el día en que mi mejor amiga, aquella chica que siempre secundaba mis locuras había madurado, que habías encontrado a quien entregarle tu corazón y que al fin dejarías de esconderte bajo el pretexto de tomar las riendas de "la familia ".
-¡Cállate! Tu qué diablos sabes del amor si nunca te has enamorado- decía entre dientes mientras apretaba con fuerza mis puños a los costados- TU QUE DEMONIOS SABES DE DEJAR IR A LA PERSONA QUE AMAS SOLO POR QUERER PROTEGERLA.
Le gritaba con ira a Eri ya que no soportaba que me juzgara y mucho menos si ella aún era peor que yo.
-No me salgas con esas estupideces Maki, no digas que alejaste a Nico solo porque querías protegerla porque sabes bien que eso solo es el escudo que utilizas para justificar tu cobardía.
-¿Mi cobardía? Me llama cobarde la chica que se escusa detrás de sus dos hermanos para no cumplir con sus responsabilidades, dime Eri cuantas veces has usado a Shurik o Arisa-chan para escapar de tus padres. Cuantas veces has hecho que metan la cara por ti con tal de evitar que tu padre te forcé a trabajar en el negocio familiar.
Le decía mirándola con suficiencia ocasionando que frunciera el ceño y se acercará a mí de manera amenazadora.
-No hables de lo que no sabes y no te atrevas a meter a mis hermanos en esto- mascullaba entre dientes mirándome retadoramente- no me escudo en ellos simplemente no deseo ser parte de toda esa basura de "negocio familiar", además si tuviera la oportunidad y encontrará a alguien que valiera la pena no sería tan cobarde como tú para dejarla ir.
-Oh si claro se me olvidaba que nadie es lo suficientemente bueno para Erichika Ayase y es por eso que solo usas a la gente para coger y finalmente las desechas como toallas sanitarias ¿no? - soltaba con sarcasmo.
Ante esto las manos de Eri se cerraron en puños mientras colocaba una mirada asesina haciendo que sus orbes azules parecieran estacas de hielo para después mostrarme una mueca burlona.
-Al menos yo les habló claro desde el principio- tomaba una pausa para mirarme de manera socarrona y levantar una de sus cejas- y no las enamoro solo para acostarme con ellas.
Aquellas palabras fueron como dagas en mi corazón para enseguida segarme de ira, así que sin aviso alguno me abalance hacia la rubia tomándola por los hombros y dándole un fuerte empujón contra la pared ocasionando que un quejido saliera de sus labios.
-Que pasa Maki duele que te hagan ver la realidad- al escuchar eso volví a arremeter contra ella pero en esta ocasión la ojiazul fue más rápida ya que me tomo de la parte delantera de mi vestido y me dio un fuerte tirón haciéndome quedar entre la pared y ella- te duele escuchar cómo fue que la ilusionaste para después romperle el corazón.
Decía muy cerca de mi rostro ejerciendo presión en mi pecho, ocasionando que lágrimas salieran de mis ojos, no por la presión ejercida en mi cuerpo sino porque aquellas palabras fueron como una bomba para mi mente y corazón.
-Tu JAMÁS entenderás porque lo hice ya que nunca serás capaz de amar a nadie aparte de a ti misma- decía sollozando para luego mirarla- tu problema Erichika es que crees ser muy madura, pero en realidad solo eres una niña asustada que necesita ser el centro de atención para sentirse completa- decía con toda la ira de la que fui capaz para después empujarla haciendo que me soltará- Ahora lárgate de mi cuarto.
Eri solo se quedó mirándome por un momento mientras lágrimas escapaban de sus ojos azules era más que obvio que había logrado herirla demasiado con mis palabras pero en ese instante no me interesaba en lo absoluto solo quería estar sola.
-NO OISTE LARGATEEE- le señalaba la puerta a lo cual ella solo se giró molesta y se marchó dejando tras de sí el eco de la puerta al ser azotada.
Con ella fuera de ahí ya no había más motivo para frenarme así que me deje caer en la alfombra y volví a dejarme arrastrar por toda la ira y dolor que sentía, arremetiendo con todo lo que se cruzaba a mi paso, sillas, floreros, cuadros, etcétera.
MAKI'S FLASHBACK END
-Que idiotas, sin duda fue la pelea más sosa del mundo- decía después de un rato Maki dejando salir una tranquila sonrisa.
-Tienes razón, pegas como niña- decía luego de una risa dándole un pequeño empujón a su hombro con mi puño de manera amistosa.
-Oye mira que tú no te quedas atrás, dime acaso temiste que se te rompieran las uñas- dejaba escapar siguiéndome el juego.
-Jajaja de hecho si, ese día me hice manicura- le mostraba una gran sonrisa mientras hacía ademan de observarme las uñas, finalmente baje del auto- bueno vamos a que comas y descanses.
-Claro como tú digas mamá Eri- decía con cariño colocando su brazo en mis hombros y caminando a mi lado.
-¿Cómo que mamá? Te recuerdo que solo soy dos años mayor que tu- le decía con un puchero para luego rodearla igual con mi brazo- Oye… de verdad soy tan promiscua.
-¡Ueeh! ¡Claro que no tonta que dices!- decía con el rostro rojo y mostrando evidente sorpresa- Ese día solo estaba molesta y herida así que dije cosas que ni siquiera pensaba… además yo nunca use esa palabra.
-Tal vez no la usaste pero lo que dijiste así se interpretó en fin no importa, yo también me comporte como idiota y dije muchas cosas que ni pensaba. Pero bueno comamos, bebamos y olvidemos eso vale- terminaba guiñándole un ojo.
-Me parece bien.
ERI'S POV END
[Cerca de Akibahara dentro de "Homura: Dulces Tradicionales Japoneses"]
HONOKA'S POV
[Ding ding]
-Gracias por su compra, vuelva pronto- decía con una cálida sonrisa mientras esperaba que se cerrara la puerta del local.
-Ash me duele el rostro de tanto sonreír que fastidio- decía después de lanzar un pesado suspiro y dejarme caer sobre el mostrador de manera perezosa.
-Basta onee-chan deja de quejarte y mejor ponte a barrer- decía sin piedad Yukiho teniéndome una escoba y empujándome afuera del mostrador.
-Yukiho es más tirana que mamá- susurraba lo suficientemente bajo como para que no me escuchara.
-Con que es más tirana que yo ¿no?- escuchaba la voz de mi madre a mi espalda haciendo que me congelara.
-Ajaja Okasa pero que bellaaaaah…- aún no terminaba de hablar cuando me cogió de la mejilla y empezó a tirar de mi rostro logrando que quedara de frente a ella para finalmente coger mi otra mejilla.
-Yukiho dime qué tal lo hace esta holgazana- le hablaba mi madre a mi hermana mientras tiraba más de mi rostro consiguiendo que me encogiera de dolor y mirara suplicante a mi hermana menor.
-Onee-chan a estado fabulosa, de hecho las ventas han mejorado bastante desde que ella atiende en el mostrador- salía en mi defensa mi imotou para después acercarse lentamente hasta donde se encontraba mi madre torturándome- Ah okasa, crees que podrías soltarla creo que puedo ver como el alma de oneechan abandona su cuerpo.
-¿Qué? Oh lo siento Honoka por un segundo olvide que eran tus mejillas lo que tenía entre mis dedos. Por un momento pensé que amoldaba la masa para los manjû- decía riendo mi madre mientras mi cuerpo inerte y sin vida caía al suelo, bueno tal vez solo exageró un poco jaja.
-¡Okasa cruel! Encima de que me torturas todavía te burlas de meji-llas- decía mientras frotaba mi rostro.
-Ajajaja es cierto las mejillas de oneechan son como manjū- complementaba las burlas de mi madre Yukiho para enseguida ponerse a reír las dos a costa mía- al parecer has sufrido la maldición Homura(3).
-Mouuu Okasaaaa… Yukihoooo, las acusaré con papá- decía haciendo berrinche para luego inflar las mejillas y desviar mi mirada.
-Ya, ya oneechan no te enfades- me daba unas palmaditas en la cabeza mi hermana- vamos sigue limpiando antes de que llegue otro…
Antes de terminar su frase volvió a sonar la campanilla avisándonos la llegada de otro cliente, deje la escoba a un lado del mostrador y volví a ponerme detrás de este colocándome mi mandil y paño en la cabeza preparando otra de esas falsas sonrisas para cautivar al posible comprador. Respire profundo y levante con lentitud mi mirada para recibir a aquel comprador escuchando solo la voz de mi madre decir:
-Bienvenidas a "Homura" señoritas, la mejor casa de dulces tradicionales de todo Akihabara- decía en tono cordial y alegre mi madre.
Con que chicas eh, así será más fácil. Muy bien Honoka usa una vez más tu potencial "encantador" y muéstrale a tu madre que no te la pasas sólo comiéndote los dulces todo el día.
-Muy buenas tardes señoritas mi nombre es Honoka y será un placer atenderlas- decía con tono seductor mostrando una gran sonrisa y señalando los montes de dulces a mi lado- Buscaban algo en especial o tal vez… ¡¿Ni-Nico-chan?!
Me quedaba en blanco al observar a la bella chica de rostro aniñado, cabello negro azabache y ojos rojos cual carmín. Esta solo me miro con confusión lo cual era algo medianamente bueno ya que después de lo que sucedió la última vez que hable con ella era un alivio que su mirada no fuera de odio.
Antes de que alguien interviniera entre nosotras me apresure a saltar fuera del mostrador para posarme enfrente de ella tomar su muñeca y halarla hacia afuera de la tienda de esta manera podría hablarle tranquila, disculparme o lo que sea. Ella pareció oponerse un poco pero mi fuerza como siempre era mayor a la de ella así que logre sacarla de ahí ante las miradas atónitas de mi madre y hermana. Una vez afuera respire profundo y comencé a hablar.
-Nico-chan es un alivio verte, antes de que digas cualquier cosa déjame disculparme sé que mi comportamiento aquel día no fue el adecuado pero…
-Lo siento pero creo que…- intentaba frenar mi discurso pero no se lo permití.
-No, no déjame continuar. Te decía que sé que ese día actúe mal pero entiende estaba molesta y celosa, además después de todo tú eras MI novia y no debiste de irte con ella. ¡Admite que tú también te equivocaste!- decía dejando salir mi molestia al recordar aquella escena en el baño, ante esto ella solo me miro nerviosa y ligeramente incomoda.
-Ah, am ¿onee-onee-san?Creo que cometes un error- me decía aquella pelinegra dando un par de pasos atrás mientras agachaba la mirada.
Que tierna expresión, no recuerdo que Nico-chan fuera así de tímida y tranquila, espera acaso me dijo… ¿onee-san?
En ese instante la puerta del local de mis padres se abrió de un tirón, dejando ver a una molesta pelicafe de ojos rubí quien poso su mirada en mí para luego dejarla sobre la chica con la que salí de la tienda.
-Kokoro-chan otra vez, aahh- decía colocándose al lado de la otra chica dándole un leve codazo- lo siento onee-san pero creo que se confundió de persona.
Decía haciendo una leve reverencia que fue imitada por la pelinegra a su lado quien luego de esto volvió a mirarme, dejándome ver por primera vez a una chica mucho más joven que aquella con quien la confundí.
-¡¿EH?! ¿Qué? ¡Espera tú no eres!- articulaba señalando a la pelinegra y abriendo mis ojos lo más que podía por la sorpresa.
-Eso intente decirle onee-san pero usted estaba muy ocupada disculpándose como para prestarme atención- decía aún tímida aquella pequeña chica.
-Honoka que demonios haces deja de asustar a nuestras clientas - aparecía mi madre a mi espalda dándome un zape para luego volver a ese tono dulce que utilizaba con los clientes- lo lamento señoritas disculpen a mi hija es algo impulsiva, por favor pasen.
-Descuide no hay problema, además tampoco es culpa de onee-san- decía la pelicafe con una suave sonrisa- apuesto a que confundió a Kokoro-chan con alguien más.
-Lamento a ver sido algo brusca pero es que creí que eras "alguien más"- decía sobándome el posible chichón que me dejó mi madre- eres igual a ella solo que más pequeña, bueno al menos de edad porque realmente no es muy alta.
Soltaba con sinceridad recordando a aquella enana sexy con la que la confundí.
-Y supongo que el nombre de aquella persona es Yazawa Nico ¿no?- volvía a hablar la pelicafe causando mi asombro y asiendo que asintiera con la cabeza- Ya ves te lo dije Kokoro-chan, otra vez te confundieron con oneesama.
-¡Oneesama! ¿Entonces ustedes son hermanas de Nico-chan?- soltaba aún con sorpresa obteniendo una afirmación por parte de ambas chicas.
-Mmm así es somos sus hermanas menores y descuida onee-san, sea lo que sea que haya pasado entre ustedes estoy segura de que oneechan te perdonará- me decía con una sonrisa la pequeña pelinegra- Además Nico oneechan no es el tipo de persona que guarde rencor.
-Sí, si como sea ahora si no les importa quisiéramos comprar algunos de sus deliciosos panes de fruta- decía con ligero fastidio la pelicafe entrando de nuevo a la tienda seguida de mi madre.
-En verdad lamento haberte confundido- le decía algo nerviosa a la chica pelinegra- pero es que de verdad te pareces mucho a ella y además hace algún tiempo que esperaba verla para poder decirle aquello.
-Tranquila además parece que oneechan es muy importante para ti- respondía aun sonriendo
-Si onee-san no te apures de hecho últimamente parece haber mucha gente que tiene asuntos pendientes con oneesama- decía la otra chica mientras devoraba un trozo de pan- justo el otro día Kokoro-chan y yo fuimos por un helado y una onee-chan de bata blanca se le arrojo encima.
-Cocoa-chan no hables con la boca llena es de mala educación- reprendía la pelinegra a su hermana- pero es cierto últimamente me han confundido mucho con Nico oneesama. A pesar de que Cocoa y yo somos gemelas solo a mí me pasa, supongo que es por el cabello.
Terminaba con un pequeño suspiro aquella linda chica, finalmente después de comprar algunos panes de fruta y llevarse unos cuantos dulces de cortesía por las molestias que pasaron, los cuales obviamente serían descontados de mi sueldo, aquellas chicas se fueron dejándome algo pensativa.
¿Onee-chan de bata blanca? Es obvio que se trata de Maki pero lo curioso es... ¿porque? Aquella noche en µ'sse veía que todo estaba de maravilla entre ellas, será que se habrán peleado… y si es así significa que de nuevo ¿tengo una oportunidad?
-Amm oneechan estas bien, es que estas haciendo una cara un tanto… ¿siniestra?- llamaba mi atención mi hermana provocando que la mirara.
-Nunca he estado mejor Yukiho-chan- le decía tomándola de las mejillas y dándole un beso en la frente- dijiste que barriera verdad. Oh okasa te ves maravillosa, ahora sé porque traes loco a papá.
Tomaba la escoba para finalmente acercarme a mi madre y dejarle un beso en la mejilla provocando un sonrojo de su parte. Salí del local y comencé a barrer mientras tarareaba una dulce melodía la cual trajo consigo todos aquellos molestos recuerdos de los días siguientes a mi "ruptura" con Nico-chan. Empezando por aquella noche en que finalmente cruce la línea con Umi-chan.
HONOKA'S FLASHBACK 1 Despertar
Comencé a removerme lentamente sobre la superficie donde me encontraba, al parecer ya no estaba en el sucio piso del callejón donde aquellas tipas me dejaron inconsciente. Estire lentamente mis dedos palpando una superficie blanda así que me decidí a abrir los ojos sin embargo estos no parecían querer cooperar ya que mis párpados eran demasiado pesados.
Intente girarme pero un intenso dolor a lo largo y ancho de mi torso me hizo detenerme, en el momento en que fruncí el ceño otro dolor en mi rostro me aquejo así que de manera impotente me quede lo más inerte que pude apretando mis puños para intentar controlar las ganas de gritar que sentía. Poco a poco escuche una voz dulce que me llamaba acompañada de unas suaves caricias en mi cabeza.
-¿Oneechan me escuchas?- era la voz de mi hermana que me cuestionaba si estaba consiente, sin embargo no pude responderle ya que temía que si abría la boca gritaría- Oh onee-chan si me escuchas ¿verdad? ¿Te duele mucho?
Como no obtenía respuesta de mi parte empezó a alarmarse y a llamar al parecer a la enfermera a cargo quien segundos después hizo acto de presencia y me administro algo para el dolor.
-Tranquila señorita Kousaka no hay necesidad de alarmarse le recuerdo que su hermana no es el único paciente que atendemos en esta pequeña clínica- le decía en tono serio pero amable a mi imouto quien enseguida se disculpó- Descuide su hermana ya ha sido estabilizada y está respondiendo favorablemente aunque bueno deberá pasar un par de días aquí.
-Entiendo muchas gracias y no se preocupe por la cuenta yo la cubriré en su totalidad- decía mi hermana a mi lado mientras apretaba con suavidad mi mano lo que la enfermera me administró estaba sirviendo ya que el dolor cada vez era menos perceptible así que con lentitud comencé a abrir mis párpados- No te esfuerces oneechan ya todo está bien, estoy aquí contigo.
Observaba el rostro preocupado de Yukiho o bueno hasta donde me permitía distinguir mi vista ya que al parecer uno de mis ojos estaba inflamado y no podía abrirlo, sin embargo mi otro orbe azul se posó sobre sus ojos a manera de hacerle ver que le entendía.
-Hola Kousaka-san no pensé que te volvería a ver en una situación como esta al parecer en esta ocasión tú te llevaste la peor parte- soltaba la entrometida ojipurpura enfermera logrando que el rostro de Yukiho pasará de la preocupación al enojo- Listo la morfina aliviara el dolor de tu cuerpo ahora déjame revisar tus costillas.
-Alto, alto, alto- decía con tono enojón mi hermana mirando de manera aterradora a la enfermera- está diciendo que oneechan ha estado aquí antes. ¡Ósea que esta no es la primera vez que la traen lesionada!
Esta vez me miro a mí con el rostro por completo rojo y con las manos sobre su cadera haciendo que un escalofrío recorriera mi cuerpo debido a que esa era la postura que tomaba antes de soltarme una regañiza digna de las alabanzas de okasa. Ante esto solo cerré mi ojo bueno e intente hacerme la desentendida.
-¡Eh! S-Si bu…bueno en una ocasión un par de chicas la llevaron a mi casa porque al parecer en una riña le rompieron la nariz… Noooo señorita ¿qué haceeee?
Se escuchó el grito alarmado de la enfermera seguido de un forcejeo y cosas cayéndose, yo solo podía temblar ya que conociendo a mi hermana de seguro había tomado algún objeto con la intención de sorrajarmelo en la cabeza. Después de algunos segundos me arme de valor y abrí de nueva cuenta mi ojo observando ante mí a mi imouto y a la enfermera de cabellera dorada oscura llegar a lo que parecía ser un acuerdo.
-Está bien pero en cuanto se recupere ¡la matare con mis propias manos!- decía Yukiho apuntándome con un dedo y lanzándome una mirada de advertencia- entonces ¿Qué procede?
-Pues por ahora quisiera revisarla así que le pido que espere afuera- decía con decisión la enfermera pero al ver la mirada de pocos amigos que le lanzaba mi hermana se encogió y volvió a hablar pero esta vez con mayor timidez- s-si así lo desea por…por fa-vor.
Mi hermana solo se encogió de hombros y se retiró lentamente no sin antes dejarme una última advertencia, se posiciono al lado de mi cama justo del lado en que mi ojo bueno la veía, y coloco de manera lenta sus dedos índice y medio sobre sus pómulos para después retirarlos y señalarme con ellos dándome una silenciosa advertencia que parecía ser un claro: Te estaré vigilando.
Una vez con ella afuera de la habitación deje escapar un largo suspiro de alivio el cual fue imitado por la chica a mi lado, al parecer no era la única en esa habitación a quien le causaba terror mi hermana. Sin perder más el tiempo la enfermera que si no mal recuerdo es Koizumi-san comenzó a revisar una por una de mis heridas con suma paciencia y delicadeza.
-Ahora Kousaka-san te pondré esta pomada en tu rostro, esto lograra que la inflación baje- decía mientras destapaba un tubo que traía en sus manos- dime ¿cómo se encuentra tu garganta? ¿Puedes hablar?
-S-Si so-lo un po-co- decía luego de un ligero carraspeo para aclarar mi garganta- ¿co-como llegue a-quí?
Lograba articular aquella incógnita que rondaba mi cabeza desde que desperté, la chica que me atendía salió por un momento de mi campo de visión y cuando volvió traía un jarabe y una cuchara en sus manos. Sirvió un poco del líquido en la cuchara y lo dirigió a mis labios.
-Toma esto ayudara a tu garganta a sentirse mejor, así podrás hablar sin forzarte mucho- sin dudar tome aquel jarabe que curiosamente sabía a miel con mentol y espere con paciencia su respuesta- Ahora intenta aclarar nuevamente tu garganta, ten bebe un poco de agua.
De manera atenta acerco una botella a mis labios para que fuera bebiendo poco a poco de esta.
-Eso es ¿Cómo te sientes?- finalizaba de manera cálida.
-Bien gracias- decía articulando con claridad mientras sentía como me acomodaba las almohadas- ahora podrías responder mi pregunta.
En respuesta a esto la chica me miro extrañada por un par de segundos pero una vez cayo en cuenta de a lo que me refería me sonrió con algo de vergüenza para finalmente responder.
-Pues hace dos días Mio-chan y su novia Kotori te trajeron, al parecer te encontraron en un callejón cerca de "µ's" muy malherida- explicaba con parsimonia la chica mientras cambiaba los vendajes que cubrían mis extremidades- tal parece que te asaltaron ya que se llevaron tu reloj y cartera.
-Así que eso es lo que querían hacer parecer, "un asalto"- decía para mí misma en tono lúgubre sin embargo me gane la mirada curiosa de la enfermera ojipurpura- Dime Koizumi-san acaso encontraron algo en especial cerca mío, no lo sé una nota o tal vez un ¿pañuelo?
-Pues ahora que lo mencionas Mio me dio esto y me dijo que estaba aprisionado en tu mano cuando te encontraron- decía volviéndose hacia la mesa al lado de la camilla para coger aquel extraño pañuelo con la letra "N" finamente bordada- Ella no estaba muy segura de sí era tuyo ya que la letra no tiene relación con tu nombre.
-En realidad no es de mi propiedad… pero si me pertenece- estrujaba el pañuelo en mi mano con toda la fuerza de la que era capaz.
-¿De qué hablas oneechan? Como que no es tuyo pero si te pertenece- cuestionaba Yukiho volviendo a ingresar en la habitación.
-Me refiero a que este pañuelo no es mío, sino más bien me fue entregado como "regalo" por la persona que contrato a las chicas que me hicieron esto- decía aun con tono lúgubre mientras señalaba mi rostro y cuerpo lacerado- así que supongo que ahora me pertenece.
-¿Entonces sabes quién te mando a golpear?- asentí muy levemente con la cabeza- Bien llamare a la policía así levantaras una denuncia contra la perra que te mando a hacer esto.
Mi hermana estiro su mano hacia su bolsillo dispuesta a tomar su celular y llamar a la policía, sin embargo con algo de esfuerzo pero con rapidez sujete su muñeca deteniéndola y ganándome la mirada confundida de ambas menores.
-Es inútil…- comencé diciendo pero Yukiho me corto con voz indignada.
-Pero oneechan casi te matan como puedes decir que es inútil. Debes denunciar esto no se…- continuaba de manera molesta y estrepitosa mi imouto.
-Kousaka-san su hermana tiene razón debe denunciar las cosas no pueden quedarse de esta manera- intervenía la enfermera dándole la razón a mi hermana.
-De verdad que no tiene caso… no Yukiho cállate y escucha- cortaba a mi hermana con tono molesto pero antes de continuar suavice mi voz ya que no debía desquitar mi coraje con ella- esta letra "N" es la inicial del apellido de una persona muy importante en Japón. Yukiho hay alguna persona cuyo apellido con "n" se te venga a la mente.
Mi hermana agacho su cabeza mientras cerraba sus puños con impotencia era obvio que le dolía y enfurecía verme en tal estado, así que de manera lenta comencé a acariciar con mi pulgar el dorso de su mano para que se tranquilizara y entendiera mi punto. Poco a poco levanto su rostro y parecía comenzar a pensar de quien hablaba hasta que finalmente enderezo su cabeza y abrió los ojos lo más que pudo.
-¡¿Maki-sempai?!- soltaba con sorpresa para después mirarme asentir confirmando que era correcta su respuesta- pe-pero como pudo.
-Realmente no creo que fuera ella quien ordeno "esto", apostaría más a que fue su padre- decía sintiendo que me hervía la sangre al recordar a ese desagradable hombre.
-Lo lamento pero no entiendo del todo- decía reincorporándose a la plática la enfermera- pero sin importar de quien se trate usted debe denunciar.
-Le agradezco su interés Koizumi-san pero no tiene caso, dígame usted ha oído hablar acerca de los Nishikino- preguntaba intentando explicarle a que me refería con lo de "es inútil denunciar" pero sin darle a conocer muchos detalles- pues la persona que me rompió la nariz en aquella ocasión en que termine en su hogar, fue Nishikino Maki- con la sola mención del nombre de mi exnovia la chica de cabellera dorada pareció intuir de que iba todo esto- y bueno en aquella riña se me paso la mano y la deje inconsciente así que como puede ver esto no es más que un ajuste de cuentas.
-Wooow ya veo pero aún así quien le garantiza que a usted no le volverá a pasar esto- soltaba aquella enfermera provocando que mi hermana que ya estaba tranquila volviera a alarmarse- ¿Y si vuelven a herirla? Es decir esas personas poseen mucho dinero y si usted los ofendió es mejor tener mucho cuidado.
-Eso no pasara- le respondía con tono irritado a la ojipurpura ya que lejos de ayudar solo me estaba causando más problemas- Yukiho esto solo fue la forma en la que el señor Nishikino me dio a saber que en su familia nunca pierden.
-Pero oneechan- decía en tono suave mi hermana mientras se acercaba y se subía a mi cama- si esas tipas vuelven a buscarte.
-Descuida eso no pasara, ven aquí mejor abrázame, AAAYY lento, lento ¡ahí no te recargues!- me quejaba ya que en el momento en que me rodeo con sus brazos mi cuerpo volvió a doler pero finalmente encontró la posición adecuada y se acurruco a mi lado como cuando éramos pequeñas- si es necesario platicare con Maki- Yukiho incorporo su cabeza y me miro con una ceja levantada haciéndome saber que eso no la tranquilizaba para nada- aaaah está bien volveré a casa. ¡Pero solo por un tiempo hasta que esto se relaje sí!
Mi imouto soltó una pequeña risa en forma de victoria y volvió a recostarse a mi lado. Realmente era muy lindo tenerla de esta manera ya que eran pocas las veces en que Yukiho mostraba esa faceta sensible y cariñosa porque generalmente solo me molestaba o regañaba. Después de aquello permanecí cerca de 3 semanas en aquella pequeña clínica donde pude conocer mejor a Hanayo (la linda enfermera que me atendía) y algunos de los pacientes que también estaban ahí. Además durante mi recuperación recibí las visitas de Mio-chan, Kotori-chan (que iba casi a diario) y Ritsu-chan, así como la visita de mi padre (que fue a escondidas de mi madre ya que él y Yukiho habían tenido que mentir para justificar mi ausencia) que me sirvió para ubicar mi camino y hasta de Umi-chan quien fue dos días antes de que me dieran de alta.
FLASHBACK 1 END
-Honoka cariño es suficiente por el día de hoy, entra y lávate es hora de cenar- sonaba la voz gruesa pero dulce de mi padre.
-Hola papá solo recojo esta basura y entro- le respondía con una gran sonrisa para después coger el cesto y recoger aquellas pequeñas hojas de la entrada.
-Oye cariño sé que te prometí que no me entrometería en tu vida y que solo sería un espectador más pero… ¿Honoka realmente estas segura del camino que tomarás?
-Otosan ya te dije que no estoy segura de sí el camino que tomo es el correcto pero necesito intentarlo, solo así sabré si las decisiones que tomo son las correctas- decía después de un suspiro mientras colocaba la escoba y cesto en su lugar.
-Entiendo siendo así y si tan segura estas de esto te apoyare. Y bueno no te negare que me hace feliz que sigas con la tradición de la familia- mi padre me envolvía entre sus brazos en un cálido abrazo el cual solo duro unos segundos ya que mi madre volvió a llamarnos.
-Será mejor que entremos antes de que tu madre salga con el cucharon por nosotros- decía con ligero pánico mi padre mientras observaba nervioso hacia el interior de la casa.
-Ajaja si tienes razón aún me duele la cabeza del golpe de la mañana, adelántate solo cierro y te alcanzo- decía con risa nerviosa despidiendo al hombre a mi lado.
-Bien ya quite el letrero y cerré la puerta- decía para mí misma dirigiéndome al interior de la casa- Aaaah me pregunto si mi decisión es la correcta.
FLASHBACK 2 Charlas que te despejan la mente
-Aaah es tan aburrido estar aquí no hay nadie con quien platicar, no hay videojuegos o mangas es más ni siquiera una radio- suspiraba por enésima vez en ese día mientras recorría los pasillos de la pequeña clínica rumbo a mi cuarto.
-Oneechan ¿dónde demonios te metes? Lo vez papa te dije que andaría vagando entre las habitaciones para ver si podría robarles la comida a los demás pacientes- soltaba Yukiho mientras me señalaba con un dedo acusador.
-¡Yukiho idiota! Me crees tan glotona como para robarles a los demás su comida, cielos- decía en tono indignado mientras con una mano cogía el carrito que llevaba mi suero y con la otra sacaba un bollo de mi bata de hospital- Hola Otosan me da gusto que vinieras.
Le decía al hombre alto de cabello castaño oscuro y ojos verde agua, mientras pasaba a su lado ingresando a mi habitación y dirigiéndome a mi cama. Al pasar al lado de mi hermana pude escuchar un: "Si sigues tragando tanto te pondrás gorda como vaca" ante esto solo le dedique una mirada furiosa para después sentarme en el colchón y darle otro gran mordisco a mi bollo.
-Para tuh informhación este boshllo me lo trajo Kotorih-chan- decía aun con un pedazo de bollo en mi boca.
-¡Oneechan no hables con la boca llena! Por kami-sama tal parece que sigues siendo una chiquilla consentida- decía con aire superior mi hermana pequeña mientras se cruzaba de brazos.
-¿Cómo que chiquilla? Yukiho que manera tan grosera de hablarle a tu hermana mayor- le replicaba en tono molesto dejando mi bollo en mi regazo y colocando mis manos en mi cadera.
-¿Hermana mayor? Tal vez si te comportaras como una te trataría con respeto pero tal parece que no has madurado oneechan- volvía a contestarme de manera grosera consiguiendo que la mirara con molestia, comenzando así una riña entre ambas.
-Uuuy disculpa se me olvidaba que hablaba con la señorita madura- decía sarcásticamente consiguiendo que se molestara más.
-Lo ves oneechan ni siquiera puedes mantener una riña sin meter comentarios infantiles. Inmadura, tonta…
-A quien llamas tonta, ¡Yukiho tonta! Te guste o no soy mayor y debes respetarme, ¿verdad Otosan?
-¿Respetarte? Lo haría si te comportaras como debes ¿verdad que estoy en lo correcto Otosan?
-¡Claro que no! Él no te dará la razón…
Seguido de esto continuamos con nuestra riña mientras nos sacábamos la lengua y nos hacíamos caras feas o imitábamos de manera burlesca la voz de la otra.
-¡Que no!
-¡Que sí!
-Tonta
-Enana
-¿Enana? Pero si estas casi de mi estatura- debatía su insulto a lo cual ella solo se encogió de hombros y me miro de manera socarrona.
-Si pero yo todavía estoy en etapa de crecimiento y puedo volverme más alta, pero en cambio tu oneechan pareciera que solo creces a los lados- era su sucio e hiriente comentario que me hizo apretar mis puños con impotencia para después abalanzarme y tomarla de las mejillas.
-Así ahora quien ríe… Aaaaaaagr duele dueleee- ataco mi cabello y comenzó a tirar de él.
-SUELTAME… NO TU SUELTAME PRIMERO
-¡BASTA LAS DOS! Suéltense ahora mismo- era la voz de mi padre que sonaba molesta ordenándonos que nos separáramos sin embargo ambas solo nos miramos con enojo y volvimos a tirar la una de la otra- He dicho que paren o… Me obligaran a llamar a su madre.
-¿No serias capaz?- le decía expectante mientras Yukiho le lanzaba a papá una mirada de no te creo capaz.
-Sigan actuando así y molestando a la gente de aquí con sus gritos y lo haré- mi padre sacaba de su bolsillo su celular mientras deslizaba su dedo sobre la pantalla seleccionando finalmente un contacto- Lo hare aunque tenga que soportar también su ira.
Ante esto los tres sentimos un escalofrió recorrer nuestros cuerpos, finalmente mi hermana y yo nos separamos. Comencé a acariciar mi cuero cabelludo ya que dolía, mientras Yukiho frotaba su mejilla nuestros ojos se cruzaron por una décima de segundo así que nos miramos con recelo ocasionando que mi padre volviera a levantar su teléfono de manera amenazadora.
-Lo siento Yukiho-chan- decía desviando mi mirada de donde se encontraba mi hermana menor.
-Yo también lo siento oneechan- decía con voz sumamente baja ocasionando que la mirara, en esta ocasión cuando nuestros ojos se encontraron ambas nos sonreímos.
-Muy bien así está mejor, ahora Yukiho podrías salir por favor Honoka y yo debemos hablar- la voz de mi padre sonaba seria y autoritaria causando que tragara con fuerza ya que muy pocas veces lo había visto con esa actitud, de hecho haciendo memoria en solo dos ocasiones lo había visto así y en ambas significaba que me había metido en problemas.
-¿Qué sucede Otosan? Si es por lo que me paso no tienes de que preocuparte- le decía de manera tranquila mientras le dedicaba una brillante sonrisa la cual por desgracia no me valió de mucho así que solo agache la cabeza y decidí continuar- De ver-dad esto no es gran cosa.
-¿Qué no es gran cosa? Honoka como demonios crees que me siento al ver a mi pequeña tendida en esta cama, camilla o lo que sea esta cosa. Cuando Yukiho me dijo lo que te paso sentí tanta RABIA que poco me falto para abandonar la tienda e ir en busca de ese despreciable hombre que mando golpear a mi pequeña.
-Lamento preocuparte Otosan pero ya paso. Mira esto solo fue por una riña estúpida que tuve con Maki ambas nos alteramos e hice uso de algunas técnicas de aikido y bue-bueno perdí el control y la deje inconsciente- decía de manera nerviosa ya que mi padre continuaba mirándome irritado.
-¿Estas así por culpa de una estúpida riña?- ante esto asentí con la cabeza y agache la mirada- y se puede saber qué fue lo que provoco esa riña.
Su cuestionamiento solo me hizo encogerme un poco lo cual pareció alterar más a mi padre ya que se acercó a mí y volvió a hablar con voz gruesa y firme.
-¡Honoka mírame cuando te hablo!- grito para enseguida estampar su puño contra la pequeña mesa al lado de mi cama.
Por su grito solo brinque y levante de manera lenta y asustada mi mirada, en ese momento mi vista ya se encontraba borrosa porque de mis ojos comenzaban a salir pequeñas lágrimas.
-La razón por la cual te peleaste con Nishikino-san es la misma que ocasiono que tu departamento estuviera hecho un asco- soltaba esto mi padre ocasionando mi sorpresa- así es fui a tu departamento y lo encontré lleno de botellas vacías de alcohol y cajetillas de cigarrillos además de que hay tres reportes en la recepción debido al ruido de cosas estrellándose contra las paredes cada noche. ¡Acabaste con tres cuartas partes del mobiliario! ¡Mírame a los ojos y dime qué demonios te pasa! ¿Qué es tan importante como para tirar tu vida a la basura?
Mi padre me tomo con algo de fuerza de la barbilla levantando mi rostro para que lo mirara directo a los ojos, su mirada estaba cargada no solo de coraje sino también de tristeza y decepción ocasionando que se me encogiera el corazón.
-Lo si-siento…[sollozos]…per-perdón por decep-cionarte Otosan- decía soltándome a llorar.
-No llores y dime que te está pasando Honoka. Me pediste tiempo para poder decidir sobre tu futuro y a pesar de que tu madre estaba en contra yo abogue por ti ante ella haciéndole ver que era necesario que te diéramos tu espacio- papá soltaba un suspiro de exasperación mientras comenzaba a caminar de aquí para acá por la habitación- Te pague un departamento para que tuvieras un poco de independencia y eligieras entre estudiar, trabajar o lo que quisieras. Nunca te ha faltado nada siempre has tenido mi amor y confianza incondicional… Y ES ASÍ COMO ME PAGAS.
Otosan terminaba en la pared de enfrente de la habitación recargando su frente en esta mientras sus brazos estaban sobre su cabeza y apretaba los puños con fuerza haciendo que estos se pusieran blancos.
-Y-Yo me perdí- decía en susurros- realmente creí que quería estudiar música pero des-después de algunas cosas me di cuenta de que no era lo que deseaba. Hace un tiempo conocí a alguien que me hizo ver que me encantan los dulces y que además se me da bien convencer a las personas- en este punto papá se separó de la pared y volvió a mirarme- pero entonces me desvié nuevamente de mi objetivo y comencé a salir con ella.
-Me estás diciendo que todo esto ha sido por ¿una chica?- los ojos verde agua de mi padre volvieron a mirarme con molestia- Aaaah sabes que no me molesta tu estilo de vida Honoka pero botar todo tu vida a la basura por una mujer que ni siquiera es digna de ti.
-¡Claro que lo es! Nico-chan es la mujer que amo y con la que quisiera construir un futuro. No sé como pero me enamore padre, sé que tanto tu como mi madre siempre han pensado que esto es una etapa pero se equivocan, a mí no solo me gustan las mujeres sino que estoy enamorada de una.
-Sabes lo difícil que será cierto, no solo por el hecho de que ambas son mujeres sino porque deberás de adquirir mucha madures ya que una relación no es cosa de juego Honoka. Lo que viviste con Nishikino no es ni de lejos una relación así que no podrás seguir haciendo el tonto como acostumbras, ninguna mujer desea tener a su lado a alguien sin aspiraciones- soltaba con seriedad aquellas palabras mi padre las cuales eran como bofetadas hacia mi persona.
-Lo sé es por ello que planeo ir a la Universidad y convertirme en "maestro repostero" para después hacer de "HOMURA" no solo la mejor tienda de dulces sino que también represente a Japón como una de las tiendas por excelencia- decía con decisión limpiando aquellos rastros de lágrimas de mi rostro mientras miraba directamente a mi padre.
-¿Qué dices? Realmente iras a la Universidad- asentí con la cabeza.
-Y no solo eso sino que dejare de deslindarme de mis responsabilidades y cargando de trabajo a Yukiho- me ponía de pie y encaraba al hombre que me crio y que hasta el día de hoy continuaba cuidándome- Si tú y mamá están de acuerdo quisiera volver a trabajar en la tienda.
El rostro de mi padre volvió a iluminarse por completo se aproximó a mí de manera rápida pero delicada y me abrazo con fuerza. En ese instante Yukiho ingreso de nuevo a la habitación y me lanzo una mirada mezcla duda y miedo.
-Bromeas por supuesto que estaremos encantados, por fin tendré de nuevo a mis dos pequeñas- decía sosteniéndome con un brazo mientras tendía el otro y jalaba a mi hermana para abrazarla de igual forma- Yukiho y yo nos encargaremos de mover tus cosas, al menos las que no destrozaste, de vuelta a casa.
-Tranquila oneechan que yo me encargo de que papá no pierda nada en la mudanza- decía Yukiho haciendo que riera por su comentario.
-Aaaaggggr cuando olvidaran eso, tenían 8 y 10 años- decía en tono quejumbroso mi padre- además el idiota de la mudanza tuvo la culpa por no amarrar bien las cajas al techo, yo que iba a saber que en la primera vuelta todo se caería.
-Otosan el de la mudanza se encarga del camión pero el auto era responsabilidad tuya- le decía con tono burlón ante esto solo nos apretó más mientras se quejaba de cómo sus dos pequeñas eran malas con su padre.
Luego de esto los tres solo reímos mientras nos estrechábamos más fuerte en aquel cálido abrazo.
FLASHBACK 2 END
La pequeña charla de Nico con su "alter ego" fue algo así como lo que ocurre en "Black Rock Shooter", a los que ya tuvieron oportunidad de verla saben de lo que hablo y sino basta con que se entienda que es una especie de manifestación del cerebro de Nico para lograr que esta deje de sufrir y empiece a seguir adelante.
Notas:
Olvide decirlo pero Kousuke y Mugi son mellizos. Para que en un futuro si hago algún comentario no se saquen de onda.
Natasha es la madre de Eri quien es amiga de la infancia de Kazumi la madre de Maki, así que conoce a la perfección la vida y sentimientos de esta.
Finalmente ya saben lo de siempre gracias por seguir aquí pendientes de su historia "Océano de Sentimientos" y espero me regalen sus comentarios para darme una idea si les gusta que giro está tomando esta historia. Les aviso que el siguiente capítulo tal vez tarde un poco porque aún no lo tengo escrito sin embargo ya tengo la idea que central y habrá un poco más de Honoka, estoy segura que meteré una plática muy "interesante" con Umi y puede que su reencuentro con Nico.
En cuanto a mi otra pequeña historia que ya inicio (para los que ya la leyeron gracias y para los que no, no sé qué esperan porque es NicoMaki) también espero tener pronto listo el capítulo recuerden que esa será mucho más corta. Bueno es todo bye bye hasta la otra.
