Capítulo 11. Reencuentros y remembranzas.
Hola ya lo sé que tardé siglos en actualizar pero verán pasaron muchas cosas entre que escribía esporádicamente, el que mi semestre anterior fue un caos, entre los bloqueos mentales, entre que prefería leer a escribir, bueno etc. En fin no los aburriré con mis excusas lo importante aquí es que he vuelto y nada más y nada menos que con capítulo doble en parte como disculpa por hacerlos esperar.
Estos capítulos circularán entre el pasado y presente de dos de los personajes principales este en especial es sobre la loca y sexy de Honoka, espero disfruten tanto de leerlo como yo de escribirlo y bueno más cosillas al final.
HONOKA'S FLASHBACK 3 Revelando sentimientos
Último flashback durante la estancia de Honoka en el hospital.
-Kotori-chan has estado rara toda la tarde ¿pasa algo?- le decía a la peligris que por vigésima vez en la tarde observaba con desesperación su reloj y luego a la puerta- si debes irte no hay problema yo entiendo.
Le dedicaba una sonrisa causando que enfocara su vista en mí y se aproximara con delicadeza examinando mi rostro para después tomarlo entre sus manos y moverlo de un ángulo a otro.
-No es eso Honoka-chan es que… mmm- tocaba con la yema de su dedo las bolsitas debajo de mis ojos- es que en realidad alguien quedo de venir y bueno estoy algo ansiosa, detén esto por favor- decía pasándome una cosmetiquera y sacando de ella una pomada y otras cosas- Será mejor que te ponga algo de maquillaje, solo un poco, no queremos que llegue y te encuentre así recién levantada.
-¿Recién levantada? Pero si me levantaron desde las 10 am, incluso ya hasta me bañe- decía intentando resistirme a que me maquillara porque después de todo esto es un hospital y qué más da si me veo mal ¿no?- Kotori espera que más da…
-Honoka-chan no te muevas ¿quieres que te encuentre así y se preocupe?- decía con voz seria la ojimiel colocando sus manos en la cadera y mirándome fijamente- Mira si te dejas, te comprare el nuevo tomo de CITRUS que te hace falta y además- volteaba hacia su bolso y sacaba un: ¡OH POR TODOS LOS DIOSES! eso es… eso era… un MANJU, hace años que no veía uno y mucho menos lo comía, casi desde que entre al hospital- Te daré este manju que compre en "Homura" camino para acá ¿Qué dices?
Me quede inmóvil mientras la miraba con un pequeño hilillo de baba corriendo de mi boca, en cuestión de minutos Kotori término y me entrego aquel delicioso postre hecho en la tienda de mi familia.
-Mmm esto estah delishioso- decía devorando aquella pieza de pan que Kotori me había llevado de contrabando- No olvides el manga.
-Jaja claro que no se me olvida me alegro que te gustara Honoka-chan pero con calma - decía la peligris dándome unas palmaditas en la cabeza- además recuerda no dejar moronas o Hanayo-chan se molestara con ambas- decía lanzando una mirada nerviosa a la puerta- sabes que no debes comer nada que no sea la comida de aquí.
-La comida de aquí no esta tan mal pero sirven una miseria- decía lanzando un suspiro y dejándome caer de nuevo en la cama- sino fuera por los panes que Kotori-chan me trae no hubiera sobrevivido.
Terminaba con un puchero que ocasiono que Kotori-chan soltara un ¡Kyaa! Para después apuntarme con la cámara de su celular y sacarme una foto. Luego de eso me froto las mejillas y me dio un abrazo el cual correspondí, después de todo esa faceta friki de mi mejor amiga siempre me había encantado.
-Ajam… cof… cof- resonaba la voz gruesa y seria de… ¡¿Umi-chan?!- Basta de consentirla Kotori, Honoka ya no tiene 5 años y si no dejas de consecuentarla nunca madurara.
Decía ligeramente irritada la peliazul mientras dirigía su mirada hacia el abrazo que Kotori y yo compartíamos, en cuanto su vista se posó por completo en nuestra unión se sonrojo un poco y frunció el ceño.
-Pero, pero, perooo… Umi-chan como poder resistirse a estos ojitos de cachorro míralos- la peligris tomaba entre sus manos mi rostro y lo mecía en forma de negación de un lado al otro mientras acercaba su rostro al mío y me daba un beso esquimal (nariz con nariz)- ¿Verdad que sabes de que te hablo Umi-chan?
Esto realmente no me resultaba incomodo ni nada ya que desde pequeñas Kotori-chan siempre había sido muy tierna y por ello este tipo de demostraciones eran sin ninguna mala intención de su parte, aunque de hecho desde que conoció a Mio-chan y desde que frecuentaba a sus otras amistades del bar, mi amiga se había vuelto más desinhibida.
Cuando Kotori por fin me soltó pude volver mi mirada hacia la puerta donde Umi-chan seguía parada solo que con los brazos cruzados y el rostro rojo de vergüenza, probablemente.
-Llegaste temprano Umi-chan pensé que habíamos quedado a las 4 y son apenas las 2:30- decía la ojimiel después de observar su reloj de pulsera y lanzándole una mirada que no logre entender a la peliazul- ¡Oh no me digas que estabas ansiosa por venir!
¿A qué viene ese tono? Y qué DEMONIOS con esa sonrisa pícara, hoy sí que ha estado rara Kotori-chan. Acaso estará molestando a Umi-chan, quien diría que algo así sería posible.
-Por su-supuesto QUE NOO. Que cosas dices Kotori yo so-solo estaba cerca y decidí venir de una vez- decía con un ligero titubeo la peliazul mientras su sonrojo no se iba, sin embargo ahora su rostro lucia más suave- creo que el convivir tanto con Nozomi te está afectando ¿ahora disfrutas de molestar a los demás o qué?
Umi-chan luce adorable con esa expresión, tanto que al verla me provoca una sensación extraña en el vientre… ¿O será que tengo hambre? Tal vez ya que no he comido nada desde hace una hora o será que este manju me cayó mal, mmm quien sabe.
-¿Con Nozomi-chan? jajaja puede que tengas algo de razón Umi-chan. Mmm… me pregunto qué diría ella en un caso como este- Kotori-chan volvía a tener esa pícara sonrisa mientras comenzaba a acercarse lentamente a la peliazul causando que esta retrocediera por impulso con nerviosismo- Tal vez algo como: Ara ara, Umi-chan no está siendo honesta con sus sentimientos- decía esto quedando al lado de Umi para enseguida acortar la distancia y hablarle muy de cerca- porque no solo dices que lo que deseas es hacerle…
Hasta ahí alcance a escuchar ya que lo último se lo dijo Kotori al oído pero debió de ser algo bastante intenso ya que seguido de esto los ojos de Umi-chan se abrieron como platos y su rostro se encendió tanto que parecía que fuera a explotar en cualquier momento.
-¡¿Are?!- fue lo único que fui capaz de decir ya que no entendía la actitud de mis dos mejores amigas.
-Jum, ajaaaam pu-pues si dijera que no estaría mintiendo- decía Umi desviando la mirada pero todavía lindamente sonrojada.
-¡Vaya Umi-chan va con todo!- decía con extrema alegría Kotori lanzándose hacia el costado de la ojicafe y aprisionándola en un gran abrazo.
-¡Ko-Kotori!- articulaba con titubeos Umi agachando la mirada pero sin apartarse de la peligris que cada vez pegaba más sus pechos al brazo de Umi-chan.
Demasiado cerca, esas dos están demasiado cerca. ¿Eh? Por alguna razón me molesta que estén tan juntas pero ¿porque? Después de todo somos amigas, así que supongo que es tonto que… PERO QUE DEMONIOS… ¿Que carajos pasa con Kotori?- sin percatarme había cerrado mis manos en puños causando que la pequeña porción del manju que me sobraba quedara hecha papilla- ¡Su rostro está muy cerca del de Umi-chan!
¡De mi Umi-chan!- completaba una voz en mi cabeza.
-¡Oigan basta ustedes dos! Sepárense ahora mismo- decía señalándolas con mi dedo índice y frunciendo el ceño ligeramente a lo cual ambas solo me miraron sorprendidas- Por si no lo saben estamos en un hospital y ese tipo de demostraciones se consideran indecentes en este sitio.
-¿Indecentes? ¿Acaso sabes lo que esa palabra significa?- me dirigía por primera vez la palabra Umi-chan- Tu que hasta hace unos minutos estabas abrazada de Kotori y frotabas su nariz con la tuya y digo después de todo no acostumbras a bailar con las cortinas abiertas y semidesnuda para que todo mundo te observe- seguía la peliazul en tono serio- Incluso vas a la tienda de conveniencia de esa forma ¿no?
Al escuchar aquello se me subieron los colores al rostro y un leve escalofrío me recorrió por completo así que solo me cubrí la cara con la sábana mientras escuchaba la risita de Kotori-chan.
-Que atrevida Honoka-chan, tal vez algún día deberías invitarme para intentarlo también- escuchaba la voz de la peligris decir con singular alegría.
-¡UMI-CHAN IDIOTAAA! Eso solo fue una vez… YA OLVIDALO- una vez que reuní el valor me destapé y me enfrente a la peliazul gritándole con todas mis fuerzas.
[Recuerdo]
-Uff hace demasiado calor creo que me quitare la blusa- decía con completa calma despojándome de mi polera amarilla y arrojándola en el sillón quedando solo con un top deportivo del mismo color de la blusa- Excelente así tengo más libertad, ahora que es lo que iba a hacer... ah claro limpieza.
Me puse manos a la obra tomando todo lo necesario para asear mi casa ya que por la tarde tendría la visita de mis dos mejores amigas y mi pequeña hermana (que vendría de espía por mandato de mi madre). Para aligerar un poco el trabajo puse un poco de música en mi celular y me coloqué los audífonos, de esta manera logré lavar los trastes, la cocina, el baño y "ordenar" mi habitación, claro a medida de lo posible.
-Aaaaagh sí que es difícil mantener en orden una casa, la verdad no sé cómo Umi-chan y Kotori-chan pueden mantener tan pulcro sus departamentos- decía pasando el dorso de mi brazo por la frente secándome un poco el sudor- creo que tomare un poco de té para refrescarme después de todo me lo merezco.
Me dirigía con una sonrisa hacia el refrigerador pero al abrirlo esta se desvaneció ya que se encontraba vacío, tan vacío que ni agua había.
NOOOOOOOO KAMISAMA ¿PORQUE? Y con la sed que tengo aaagh supongo que no tengo de otra más que ir a la tienda de la esquina pero debo apresurarme aún tengo mucho por hacer.
Con paso rápido me dirigí a la puerta me coloque mis zapatos deportivos y cogí las llaves para finalmente salir con paso apresurado.
-Hola señorita Honoka buen diaaaaaaaaaaahg- decía al principio con una gran sonrisa el portero del edificio, quien termino ese "Buenos días" de una forma un tanto extraña ya que se me quedo mirando con la cara por completo roja y la boca abierta.
-Buen día Kenshi-kun- decía con voz normal y una sonrisa un tanto incomoda prosiguiendo con mi camino.
Por todos los cielos que le ocurre al menos que sea un poco discreto, pero que grosero ummm- pensaba mientras hacia un puchero y salía de mi edificio- Uuuy es idea mía o hace un poco de frío, qué raro hasta hace unos minutos moría de calor.
Hey pero que le ocurre a la gente, acaso no saben que es grosero mirar de forma tan fija a alguien que no conocen- pensaba mientras aceleraba el paso vislumbrando a unos metros la tienda- Por ejemplo ese tipo por DIOS sé que soy guapa pero al menos que muestre un poco de respeto por su novia. Jajaja que tonta es un poco infantil que cubra sus ojos.
-Bien ahora a buscar un poco de té... y bueno se me antojan unas onigris, además no creo aguantar hasta que Kotori-chan llegue a cocinar- tomaba lo antes dicho y me dirigía a la caja a pagar- Uy cuanta gente.
-Eeeetto si- si qui-quieres pasa- me decía amablemente un chico como de secundaria que estaba hasta al frente y me cedía su lugar, a lo cual le mostré una de mis mejores sonrisas para después adelantarme.
-Oh que lindo eres gracias- decía dándole una caricia en el hombro y disponiéndome a pagar.
-A ti… guapa- era el leve susurro del chico a mi espalda.
-Buen día señorita encontró todo lo que buscaba- era la respuesta del cajero que aún no volvía la mirada hacia mí- ¡Woow ho-hola!
-¡¿Eh?! Si gracias... cuanto es- le decía ya que su mirada me incomodaba sobre todo porque esta estaba fija en mi torso- ¡Oye puedes dejar de babear y cobrarme!
-Con gusto dejo de babear si aceptas salir conmigo hermosura- decía levantando sus cejas sugerentemente y tomando mi mano- ¿Cómo te llamas cosita hermosa? OYEE QUE DEMO-NIOSSS.
-¿Are?- decía ya que por un segundo mi visión se oscureció para después percatarme de que una fina chamarra de piel color caqui se deslizaba desde mi rostro a mi torso.
Frente a mí se encontraba Umi-chan quien le lanzaba una de sus características miradas frías al sujeto de la caja mientras el pobre chico solo se encogía y sudaba frio. Sin quitarle la mirada de encima la peliazul coloco su arco sobre su hombro izquierdo.
-¡Honoka cúbrete! Y tú cóbrate de ahí lo que debe- decía con voz seria y molesta la peliazul arrojando un par de yenes en el mostrador.
Una vez que recibió el cambio y mis compras se volvió a mí y aproximo de manera delicada su rostro al hueco de mi cuello para colocar sus labios a escasos centímetros de mi oído.
-Honoka como puedes ser tan descuidada de salir así a la calle- susurraba con dulzura provocando que me sonrojara sobre todo cuando sus manos tomaron la chaqueta y la deslizaron con delicadeza por mi espalda cubriéndome por completo y haciéndome consiente por primera vez de mi aspecto- Vamos camina porque si seguimos aquí y ellos continúan viéndote de esa manera esto se pondrá feo.
Continuaba susurrando la peliazul mientras dirigía su brazo derecho y cogía mi cintura aproximándome levemente a su cuerpo y guiándome de regreso a mi departamento.
-¿Ah Umi-chan porque traes eso?- decía señalando el arco que reposaba en su hombro contrario.
-¿Qué? Ah esto- tocaba con delicadeza la liga de su yumi (arco)- es que termine mi practica de Kyūdō y decidí venir a ayudarte pero cuando llegue a tu edificio me encontré al portero babeando y me dijo que habías salido.
-Oh ya veo... pues gracias por... todo- decía con un sonrojo en mis mejillas.
Cuando ingresamos al edificio nos topamos con el portero, que por alguna razón portaba una cámara fotográfica en sus manos, y unos cuantos chicos los cuales reconocí como mis vecinos.
-Señorita Hono...- el chico se detuvo en seco cuando observo a Umi en posición protectora a mi lado era como si estuviera siendo custodiada por un gran y poderoso lobo que se abalanzaría con ferocidad hacia el cuello de cualquiera que se atreviera a aproximarse, o más bien era como si fuese a insertar una flecha en la frente de cualquiera que me miraba porque en un movimiento rápido y ágil coloco las compras en el suelo con delicadeza y desenvaino su arco listo para tirar.
Las caras de mis vecinos y el portero eran sumamente divertidas ya que pareciera que estaban a punto de mojar sus pantalones del miedo, y por otro lado era en extremo excitante ya que la actitud y porte de mi mejor amiga eran wooow.
Umi-chan siempre ha lucido muy sexy cuando practica Kendo o Kyūdō.
Pasamos de largo hasta el ascensor y subimos en silencio hasta mi departamento, luego de colocarme de nuevo mi polera Umi-chan me regaño por andar sin camisa no solo en la calle sino también en mi departamento ya que las cortinas estaban corridas y al parecer alguien del edificio de enfrente había colocado un telescopio en dirección a mi ventana provocando la furia e indignación de Umi-chan que volvió a apuntar su arco en dirección del edificio de enfrente, lanzando una flecha hacia el lente del telescopio y destrozándolo.
-¡Basta Umi-chan ya! Lamento ser tan descuidada sí, no volverá a pasar. ¡Baja eso!- le suplicaba a la ojicafe que se relajara para que no volviera a tirar.
[Fin del recuerdo]
-Jajaja cielos Honoka-chan como puedes ser tan distraída- soltaba Kotori causando mi sonrojo- Aunque supongo que tu torpeza es gran parte de tu encanto, supongo que es lo que Umi-chan AMA de ti ¿no es así?- le decía a la peliazul que respondió con un claro, Por supuesto, para luego negar con rapidez.
-¡No¡ Yo no quise decir eso… bu-bueno no es como si no lo pensará pero es solo solo que…- la cara de Umi se volvió por completo un tomate mientras luchaba por articular una justificación coherente.
-Jum cof cof, creí que tenías que irte Kotori-chan- le decía a la peligris que dejo de reír y me miro seria- bu-bueno solo lo digo porque parecías tener prisa. ¿O no?
La ojimiel solo me dedico una sonrisa cómplice para después acercarse y despedirse de un corto beso en la mejilla caminando finalmente hacia la salida no sin antes acercarse a Umi y decirle "algo" que causó que la ojicafe se pusiera sería.
-¿Cómo te encuentras?- era lo primero que salía de los labios de Umi- oí que están a punto de darte de alta.
-Así es aunque te tardaste demasiado en venir ¿no crees?- le decía con algo de resentimiento en mi voz sin poder evitarlo- pero supongo que es lógico que no quisieras verme y menos después de lo que paso.
Terminaba con la mirada clavada en las sabanas, era extraño no podía evitar esa sensación de tristeza por no haber recibido una visita de su parte pero a la vez sentía culpa por haberme aprovechado la última vez de ella.
Siendo sincera que demonios esperaba, luego de que la "use" realmente merecía ver a Umi a los ojos, por supuesto que no. Umi-chan es demasiado para mí.
Lo siguiente que ocurrió me dejó helada ya que era lo último que me esperaba que ocurriera. En un momento Umi-chan se encontraba enfrente de mí y al siguiente ya estaba sobre mi cama sentada en mi vientre, sujetando mis manos a los costados y uniendo sus labios con los míos en un feroz y apasionado beso que hacía que me diera vueltas la cabeza.
Después de un rato en que nuestras lenguas exploraban la boca contraria decidimos separarnos en busca de aire dejando un hilo de saliva como unión entre nuestros labios.
-Si no vine no es porque no quisiera verte sino porque creí que te incomodaría mi presencia- ante aquello negué desenfrenadamente con la cabeza y cuando estuve a punto de hablar ella cubrió mis labios con su dedo índice- Te parece si dejamos eso para después, ahora solo quiero tocarte he deseado hacerlo desde "aquella noche"- decía Umi con mirada hambrienta pasando con suavidad la punta de su nariz por mi clavícula y ascendiendo hasta el lóbulo de mi oreja derecha, el cual mordió con suavidad para luego recorrerlo con su lengua causando un profundo quejido en parte sorpresa y en parte excitación.
-Lo lamento aun estas delicada… tal vez debería…- antes de que pudiese levantarse de encima la tome de la camisa y tire de ella hacia mí para colocar por completo su peso sobre mí y una vez con ella encima, con mi mano izquierda sujete su nuca y con la otra envolví su cintura.
-Por mi está bien Umi-chan, quisiera recordar lo único bueno de "esa noche "- era el susurro proveniente de mis labios el cual salió con firmeza y algo de sensualidad- Solo cierra la puerta con seguro.
-Mmm no es necesario Kotori puso el seguro al salir- era la respuesta de mi amiga de la infancia que comenzó a dejarse llevar por el deseo- además le di una propina al enfermero para que no pasara hasta la noche, así tendremos tiempo solo para las dos.
La voz de Umi-chan era suave como la seda tan suave que parecía que era el leve ronroneo de un felino, así que sin más preámbulo comenzó a recorrer mi clavícula con sus labios succionando, lamiendo y besando por turnos esta parte sensible de mi piel causando que mis manos se aferraran a las partes de su cuerpo donde reposaban. Así siguió por unos segundos hasta que mis labios comenzaron a arder y sin poder aguantar más tome su rostro entre mis manos y volví a besar con desespero aquella boca que tantas emociones me provocaba.
-Voy a quitarte esto está bien- decía la ojicafe mas como afirmación que como pregunta despojándome de la fina bata blanca que cubría mi semidesnudo cuerpo-Estas tan caliente y húmeda y eso que apenas comenzamos.
Soltaba con un atisbo de orgullo causando que desviara la mirada y que se me subieran los colores al rostro cubriendo finalmente mi pecho desnudo con mis brazos.
-Jajaja porque tan tímida de repente- decía con una gran sonrisa Umi cogiendo mis manos y retirándolas de mi torso.
-No lo sé, tal vez por la misma razón por la que ahora tu eres tan atrevida Umi-chan- decía en modo defensivo mirándola aun sonrojada a lo cual ella solo se sorprendió y aparto su mirada por un momento para después volver a mirarme con un brillo en los ojos que reflejaba tristeza pero también decisión lo cual me causaba excitación y que quisiera gritarle que se diera prisa y me hiciera suya.
-No creo que sea por la misma razón… ya que si soy tan atrevida y decidida ahora Honoka es porque… TE AMO. Me entiendes, si soy así es porque te amo y porque sé que probablemente nunca consiga ganarme tu corazón, así que si no puedo tenerlo entonces solo me conformare con hacer mío tu cuerpo, con tomar tu calor y tus gemidos. Y ¿sabes qué?- decía tomando con delicadeza mi rostro entre sus manos- espero que tu hagas lo mismo conmigo.
-Umi-chan- decía como un suspiro admirando a la bella y radiante chica encima mío- Lamento haber sido tan densa… y siento mucho el hacerte sufrir tanto, me duele verte tan herida, pero si "esto" es lo que deseas no tengo problema.
Dirigí mis manos hacia su cadera para desabrochar su falda negra tableada, la cual por suerte solo era de esas que se atan, sacándola por completo de manera rápida de su cuerpo. Una vez que lo hice levante mi cuerpo levemente para alcanzar sus labios los cuales bese con pausa y devoción. Aquel aliento cálido y suave aceleró los latidos de mi corazón dejándome llevar por el momento y dando paso a que mis manos exploraran aquel bien torneado cuerpo acaricie sus muslos y finalmente le di un apretón a uno de sus glúteos causando que aquel tierno beso se rompiera al recibir un fuerte mordisco a mi labio superior.
-¡Auch! Eso fue… inesperado- decía acariciando con mi lengua mi labio saboreando el leve sabor ferroso de la sangre- pero creo que me gusto- sonreía con picardía mientras delineaba mi labio con mis dedos- ¡Hazlo de nuevo!
Umi inclinó su cuerpo hacia adelante quedando recostada sobre mí por completo, dio una leve caricia a mi mejilla y mordió mi labio inferior, esta vez con menos fuerza, dando una leve succión después a este. Repitió el movimiento con mi labio superior enloqueciendome cada vez más así que sin dejar de besarla dirigí mis manos al interior de su blusa donde me encontré con su pecho el cual ejercía algo de fricción con mi torso desnudo.
Con movimientos calmos retire su blusa dejándola solo en ropa interior.
-Wooow Umi-chan ¿te pusiste esto para mí?- le decía con voz excitada y ojos desorbitados al observar aquel bonito conjunto de lencería blanca, con bordes de encaje y estampado de rosas plateadas; el cual era finamente presentado en su cuerpo.
-Ko-Kotori me lo regalo, dijo que sería un buen momento para usarlo… pienso que es ver-vergonzoso pero que-quería lucir bien para ti y…- sellaba sus labios con un casto beso para enseguida negar con la cabeza.
-Es perfecto, Umi-chan luce increíble en él. Para mi Umi-chan siempre ha sido perfecta en todos los sentidos- deslizaba mi mano desde en medio de sus pechos pasando por su vientre y llegando hasta su centro donde pase uno de los dedos, todo esto sin dejar de mirarla a los ojos, lo cual causo un tierno sonrojo de parte de ella y que automáticamente cerrara sus ojos y mordiera su labio para no dejar escapar un gemido.
Ante mi tenia a la chica más elegante y correcta que había conocido en mi vida y ahora con el solo roce de mis manos había destrozado todo aquello mostrándola como una chica tímida y sumisa y la verdad eso era algo que me encantaba.
Wooow Umi-chan me provoca tantas cosas, DESEO hacerla mía. Pero no creo que sea justo de mi parte después de todo ahora soy consciente de lo que ella siente por mí. Si hago esto… ¿ESTARÍA USÁNDOLA?
-No es así- era la respuesta de Umi a mi dilema, al parecer no solo lo pensé sino que también lo dije- Sé que eres consciente de mis sentimientos y que aunque tu cuerpo me desee podrías rechazarme solo por no lastimarme. Pero te equivocas tu no me estas usando, SOY YO QUIEN TE USA HONOKA.
Luego de aquella declaración la peliazul tomo mi barbilla y mejillas con una de sus manos ejerciendo la presión suficiente para separar mis labios y lograr introducir su lengua en mi boca comenzando a jugar con ella como quería.
MIERDAAAA ¿QUE ES ESTO? Cuando Umi-chan se pone activa se siente tan bien. Aaaah- pensaba mientras me estremecía ante sus caricias- Si se siente realmente bien pero que es esta sensación porque no es solo placer.
-¡Aaaah! Agh ah ha- dejaba salir aferrándome con ambas manos a la espalda baja de la ojicafe dejando tras de si las marcas de mis uñas.
-Perdón haaa- decía mi amiga de la infancia jadeando de manera suave al lado de mi oído finalizando con un beso en mi mejilla- fui demasiado tosca ¿te lastimé?
-Aah, está bien es solo que no dejas de sorprenderme- decía luego de un suspiro y subiendo mis manos por su espalda hasta su omóplato- Mira que entrar en mi sin previo aviso, que ruda Umi-chan- decía fingiendo un tono molesto en mi voz que funciono a la perfección ya que la peliazul se mostró preocupada- pero te perdono si sigues hasta el final mientras yo te hago lo mismo.
En respuesta la ojicafe se levantó levemente de mi dándome accedo a su parte más íntima para luego sentir su mano dentro de mis bragas comenzando así una sesión de caricias placenteras recíprocas que provocaron gemidos por parte de ambas los cuales eran amortiguados por apasionados besos.
-¡Umi-chan…Aaah!
-¡Hono-Honokaaaah!
-Uffff aún debemos arreglar este desastre- era lo que decía la peliazul intentando incorporarse pero la retuve con mi brazo y termine recostándola a mi lado.
-Jajaja después de lo que hicimos eso es lo que te preocupa- decía acomodándome de lado para observarla y después aproximarme y abrazarla.
-Tienes razón creo que debo restablecer mis prioridades- respondía con una leve sonrisa estrechándome entre sus brazos de manera protectora.
-Así es, creo que te sientes un poco perdida- decía escondiendo mi rostro entre sus pechos sintiendo aun así su mirada expectante sobre mí- la razón por la que actúas tan atrevida y después pretendes como si nada hubiera pasado es porque te fuerzas a mostrarme que estas bien cuando es obvio que no lo estás- en ese instante hizo amago de hablar pero me apresure a cubrir sus labios con mi mano- Basta Sonoda Umi te he descubierto, intentas deslindar mi responsabilidad y no te dejare, he sido egoísta desde hace mucho, te he forzado innumerables veces a estar a mi lado y te he alentado sin ser consciente …
No espera eso no es verdad, si lo he hecho conscientemente una parte de mí siempre ha tenido presente los sentimientos de Umi pero he decidido pasar de ellos por mi propia comodidad. Lo lamento Umi-chan he sido despreciable.
-Ahora que lo pienso si ha sido con intención, siempre he "amado" la atención que Umi-chan me dedica sobre los demás y me he aprovechado de eso- mi discurso se vio interrumpido al recibir un cálido beso en los labios para después encontrarme con aquellos ojos cafés claros que me miraban con amor y expectación- Dices que lo único que quieres de mi es mi calor sin embargo tu mirada me dice que lo que buscas realmente es mi corazón- me incorporé quedando sentada en su abdomen mirándola desde arriba- te adoro con toda mi alma Umi-chan, me gustas pero…- colocaba mi mano cubriendo mis ojos intentando frenar las lágrimas que comenzaban a caer- …pero ya tengo… un objetivo, mi corazón… le pertenece a alguien más.
Genial ahora estoy sollozando de una forma sumamente patética. Bien hecho Honoka eres un asco con los sentimientos acabas de destruir a tu mejor amiga y a una de las personas más importantes de tu vida.
Lo siguiente que ocurrió fue que sentí los brazos de Umi rodearme, en un segundo se incorporó y me rodeo con sus brazos estrechándome fuertemente.
-Lo entiendo Honoka sé que tu corazón le pertenece a Nico y sé que darás todo de ti para que ella te corresponda, es justo lo que amo de ti, esa necia determinación que tienes cuando quieres alcanzar algo. No te niego que me duele que tú no me ames de la manera que quiero que lo hagas pero lo que te dije es enserio, me conformo con tenerte así. Además yo tampoco voy a permitir que cargues con toda la culpa, no Honoka creo que ambas nos conocemos lo suficientemente bien como para saber que "ambas" somos responsables- proseguía imitando mi acción anterior para callarme- Se lo "egoísta" y mimada que eres y no tienes que comprometerte a nada, solo dame la oportunidad de ser un poco egoísta y tenerte solo para mí.
Coloque mis brazos en su nuca y rodee su cuello acercándome cada vez más a ella.
-No, lo que tú propones va a destruirte poco a poco y no puedo permitirlo, ya te he herido demasiado- la peliazul solo agacho la cabeza con una mirada un tanto frustrada en respuesta- entiende Umi-chan por primera vez en mi vida quiero anteponer tu seguridad a la mía.
-Aaaagh y justo hoy decidiste hacer lo correcto- [muack]- vaya que eres injusta decía robándome un beso para después sonreír con melancolía- Y qué tal si solo pasa y ya. Digo si un "día" cuando tu no tengas nada con Nico aún y yo tampoco salga con nadie, si de repente nos topamos y se nos antoja hacerlo solo porque sí. ¿Si algo así ocurriera lo permitirías?
¡Dios porque rayos es tan jodidamente linda!
-Mmm bu-bueno si algo, algo así pasara supongo que no tendría nada de malo- decía con una tímida sonrisa aproximándome lentamente a su rostro.
Ante mi respuesta y expresión aquella Umi salvaje y decidida volvió a aparecer y entonces volvimos a besarnos y acariciarnos como si no hubiese un mañana, repasamos con calma y cuidado cada parte del cuerpo de la otra queriendo grabar en nuestra mente la textura, aroma, sabor, cada centimetro y rincón de la piel contraria.
FLASHBACK 3 END
[Actualidad]
Maldición debo de detener mis recuerdos cada vez aparecen con más frecuencia, esto no me hace para nada bien y encima solo me plantea dudas. Realmente mi decisión será la adecuada o solo estaré cometiendo otro error como los que acostumbro.
Y por si fuera poco ya paso una semana de que me encontré con las hermanas de Nico-chan y aún no he hecho nada por contactarla. Me pregunto cómo estará, tal vez solo me estoy dando falsas esperanzas, probablemente a estas alturas ella y Maki ya estén juntas de nuevo, después de todo sólo un tonto no se daría cuenta que se pertenecen una a la otra pero pese a esto aún no quiero rendirme no hasta escucharlo de sus labios- ese era el hilo de mis pensamientos aquella tarde mientras fregaba el mostrador y me preparaba para cerrar*.
-Hola dis-disculpa… aun tienes manjus de la casa y pan de melón- sonaba una fina voz ligeramente agitada enfrente mío.
Genial un cliente y yo que quería cerrar ya.
-Hola bienvenida. Lo siento pero el pan de melón se nos acabó- decía volviéndome hacia aquella voz topándome primeramente con un par de carmines ojos y una cabellera castaña extrañamente familiar- Oh tu eres la chica de "aquella vez".
Terminaba señalando a la joven chica que me miraba con ojos sorprendidos.
-No es posible ahora que haré mamá se molestará- decía pasando de mi comentario anterior para luego pisar con fuerza el suelo y colocar sus manos en su cabeza en un gesto exageradamente dramático- Maldición si tan solo no me hubiera quedado en el centro de juegos- continuaba un poco más relajada pero no menos frustrada mientras mordía con nerviosismo su pulgar- De verdad no tienes más daría lo que sea por un pan de melón.
Decía cogiéndome del mandil y estrujándome levemente, su rostro lucia desesperado cosa que me sorprendió y me apenó un poco. Aunque quisiera no podía ayudarla ya que la reserva de venta para hoy se había acabado pero espera, espera, dijo: "Daria lo que fuera por un pan de melón ".
Creo que hoy es mi día de suerte buscaba la manera de contactar a Nico y que mejor forma que por medio de una de sus hermanas. Además así podré ayudar un poco a esta chica que se quedó sin su pan por culpa de los videojuegos. Cla-Claro no es como si antes me hubiera pasado lo mismo.
-Ajam- llamaba su atención aclarándome la garganta- mira lo lamento pero la reserva de pan de melón para el día de hoy se acabó, aunque bueno tengo algunos reservados para la venta de mañana y bueno… no se tal vez pueda venderte un par de ellos a cambio de un pequeño favor.
Le decía en tono serio con la esperanza de que aceptara mi oferta.
Que tiene de malo ofrecerle mi ayuda tampoco es como si me aprovechara de su desesperación para tomar ventaja [nota del autor: en realidad si se está aprovechando], bueno a fin de cuentas en "la guerra y en amor todo se vale".
-¿¡Un favor!? ¿De qué se trata?- decía mirándome con desconfianza- No eres algún tipo de pervertida ¿o si? Aguarda la otra vez te le lanzaste a mi hermana Kokoro no será que eres ¡LOLICÓN!
Terminaba con una expresión de terror exagerada en el rostro para después retroceder de manera rápida y brusca. Aquello me descolocó por unos segundos provocando que parpadeara sorprendida pero enseguida me sobrepuse y me defendí.
-DE QUÉ DEMONIOS HABLAS- le decía con tono ofendido mientras apretaba con fuerza mis puños- Además que grosera como puedes decir algo así de una persona a la que no conoces y además que es mayor que tu, en fin. Solo iba a pedirte el número de tu hermana, NO EL DE TU GEMELA, hablo del de Nico.
Continuaba en tono molesto mientras la miraba de reojo para saber si me había dado a entender. Al parecer lo conseguí ya que su rostro y postura se relajaron. Seguido de esto camino hacia una de las pequeñas mesas de nuestro local y tomó asiento.
-Tu lo has dicho no te conozco y te gusta Oneechan lo cual no creo que represente mucha diferencia a que seas "lolicon"- decía lo último en un susurro pero aún asi lo escuche haciendo que frunciera el ceño- Además ¿Quién eres tú y que quieres con Nico-oneechan? Si eres algún tipo de acosadora y andas detrás de mi Oneechan voy a patear tu trasero ¿entiendes?- decía mirándome de manera retadora.
Pero que carajos con esta chica, de verdad que la juventud de ahora no tiene respeto por nada, aahg en fin me calmare sino puede que mi oportunidad se arruine.
-Nuevamente estas juzgándome mal y solo para evitar malos entendidos te aclaro que conozco a tu hermana, de hecho salimos un par de veces- hablaba un poco incomoda y ligeramente sonrojada ya que este tipo de cosas no deben de decirse a un menor y menos a la hermana de tu "ex"- pero hubo un… malentendido entre ambas y quisiera aclararlo.
-Déjame ver si te entendí- decía colocando su mano en la barbilla en una pose pensativa- dices que eres algo así como "la ex" de mi hermana mayor y como hubo un malentendido entre ustedes ahora quieres que te de su número de celular para que la llames y arreglen las cosas ¿no es así?
Ante su deducción asentí fuertemente con la cabeza y la mire esperanzada ya que si me proporcionaba su número sería un gran avance.
-Si realmente quieres arreglar las cosas y si realmente eres quien dices que eres entonces debes de saber a dónde vive, así que porque no solo vas y hablas con ella y te dejas de tanto rollo- me decía aquella chiquilla impertinente mientras se levantaba de la silla y me dedicaba una mirada aburrida- Sabes olvida el pan ya veo que solo he perdido mi tiempo es mejor que me vaya y enfrente a mama de una vez.
-No espera no te vayas, por favor- me levantaba con algo de desesperación y la cogía de la muñeca causando un Auch de parte suya por lo cual la solté enseguida- mira en verdad lo que te dije es cierto y sino la llamo es porque el número que tenia de ella al parecer fue cambiado; y si no voy a verla es porque… Ahh bueno es que no me atrevo a verla a los ojos.
La chica me escuchó con expresión cansada pero volvió a sentarse donde anteriormente estaba.
-Supongamos que te creó, es decir creo que tu y Nico-neechan tuvieron algo, dime que te hace creer que solo por eso te daré su número- decía entornando sus carmines ojos en los míos azules- Perdón que te lo diga oneesan pero si te importa tanto mi hermana solo búscala y arregla lo que sea que pasara entre ambas.
-Sé que te parecerá estúpido el que quiera hablar por teléfono con ella en vez de en persona pero mira hay veces en que cometemos errores, tal vez no sea claro para ti aun ya que eres muy joven y aun no te has enamorado- al decir aquello la chica se ruborizó a mas no poder al parecer hasta ahora entendía que mis intenciones con su hermana eran serias- pero hay ocasiones en las que te dejas llevar por tus emociones y todo termina siendo un desastre. Veras la última vez que vi a tu hermana le dije cosas terribles, que ni siquiera sentía, y bueno ahora temo que si la veo de frente después de "aquello", ella me diga que me odia y que no quiere volver a verme.
Terminaba aquello sintiendo una presión en mi pecho por lo que agache mi rostro y respire profundo, no quería que mis lágrimas comenzaran a salir enfrente de aquella niña, dejarme ver tan vulnerable ante una desconocida era algo que no podía permitirme.
-Mmm creo que entiendo un poco como te sientes oneesan, después de todo no hay nada más doloroso que el rechazo de la persona que amas- al escuchar eso levante mi mirada y observe a aquella chica la cual poseía un rostro serio y una mirada que reconocí al instante- Esta bien hagamos algo, tú me ayudas con mi "pequeño" problema del pan y yo prometo ayudarte con tu problema al darte el número de Oneechan, pero eso será hasta mañana por la tarde.
-A no de eso nada, el trató es yo te vendo el pan y tú me das su número AHORA- le decía con voz firme… esta niña que se cree que soy tonta...- Así son las cosas.
-Lo siento pero no puedo hacer eso y antes de que hagas drama, como es obvio que te encanta hacer- decía metiéndose de nuevo conmigo, sin quitarme la mirada y doblando las mangas de su chaqueta de deportes lo cual me dejo sorprendida por un segundo al ver sobre sus brazos algunas marcas- déjame decirte que si no te doy el número ahora es porque antes debo hablar con Nico-neechan para confirmar que efectivamente te conoce. No es que no haya creído en lo que dijiste pero entiende no puedo andar por ahí dándole el número de mi hermana mayor a cualquiera.
Por todos los cielos esta niña me sacara canas verdes de tanto coraje, pero tiene razón después de todo no me conoce.
-De acuerdo será como tú dices y más te vale no tomarme el pelo niñita porque te juro que sería capaz de encontrarte y hacerte pagar por verme la cara- le decía mirándola retadora mientras me colocaba frente a ella y la miraba fijamente.
-Descuida puedes confiar en mí, mañana a esta hora pasare a dejarte el número y espero que tú también tomes enserio mi amenaza porque si hieres a mi hermana juro que vendré…- decía en tono serio provocando que rodara los ojos y la interrumpiera.
- Si si lo sé, lo se vendrás a patear mi trasero ¿no es así?- decía en tono condescendiente después de todo era una niña.
-Pues aunque lo digas en ese tono es la verdad, después de todo estas cicatrices en mis brazos confirman que se defenderme bien- decía señalando con orgullo sus brazos como si las cicatrices fueran sus medallas de guerra.
-Si lo que digas- decía con expresión aburrida mientras colocaba el letrero de cerrado- Ahora ven los panes están adentro puedes dejar tus zapatos en la orilla- la guiaba al interior de la casa ya que ahí se ubicaban la bodega y cocina de "Homura".
-Bien, con per-permiso- decía con voz tímida pero fuerte de manera sorpresiva.
-Ssshhh no hagas ruido, porque si mamá se entera de que vendí pan de la reserva me matara y de paso a ti- en respuesta solo cubrió su boca y asintió- bien sígueme.
Continuaba en un susurro mientras me deslizaba a gatas por el pasillo que estaba entre la escalera y la entrada a la sala de mi casa. Afortunadamente ese día Yukiho se fue a estudiar a casa de una amiga y mi mama a pesar de que debía ayudarme en la tienda se encontraba mirando su dorama favorito en la sala lo cual la hacia ajena a todo lo que ocurría a su alrededor por lo menos unos 30 minutos más.
-Bien cuantos necesitas- le preguntaba ya más relajada en la bodega.
-Mmm necesitare 8 panes de melón y 6 manjus especiales- decía rememorando su encargo.
-¡¿Quéee?! ¡Estas loca 8 son demasiados!- decía alterada ya que no había forma de que no se dieran cuenta de que faltaban tantos panes, ni siquiera mi madre me creería si le digo que me los comí.
-Perdón pero es lo que necesito a Kokoro le encantan y además hoy ira Oneechan a casa de visita y ella también los ama- decía aquella pequeña bribona intentando que accediera a su pedido sin rechistar.
Cosa que obviamente le funcionó ya que después de pasarme la mano por la frente con nervios tome una bolsa y los fui acomodando con cuidado. Una vez termine la mire con cara de pocos amigos y le indique que me siguiera de regreso lo cual hizo volviendo a ponerse a gatas detrás de mí, debido a que usaba mis manos para impulsarme tuve que colocar la bolsa sobre mi espalda.
Todo iba a la perfección finalmente llegamos al pasillo y cuando estábamos pasando por enfrente de la puerta de la sala la bolsa comenzó a deslizarse hasta que finalmente cayó de mi espalda y estaba a punto de caer al piso pero la chica detrás mío logró atraparla en el aire generando un pequeño ruido al sujetar la bolsa que hizo que se nos helará la sangre a ambas ya que del otro lado de la puerta se escuchó como quitaron el volumen del televisor en espera de algún sonido o movimiento.
Por un par de segundos ninguna se movió o respiro hasta que la tv volvió a sonar y entonces retomamos nuestro camino hasta llegar de nuevo al local donde nos volvió el alma al cuerpo.
-Aaaaah eso estuvo cerca- decía limpiando el sudor de mi frente.
-Ni que lo digas oneesan, por un momento creí que tu mama nos encontraría- decía la ojicarmín mientras colocaba la bolsa en el mostrador y respiraba con alivio.
-Uuf ni que lo digas, bueno ya puse los 6 manjus entonces por todo serían ¥¥¥¥¥¥- decía colocando todo en una bolsa más grande y tendiéndosela.
Al entregarme el dinero y coger la bolsa volví a observar esas marcas en sus brazos provocando mi curiosidad.
-Oye esas marcas lucen recientes, realmente te las hiciste peleando- cuestionaba casual mirándola de reojo- ¿Hay "alguien" que te moleste o tal vez te las hiciste en casa?
-Por supuesto que no mi madre sería incapaz de ponerme un dedo encima y como ya sabrás mi padre murió hace mucho- cuestionaba con ligera molestia para después agachar la mirada y apretar sus puños con impotencia- Fue en la escuela hace un par de semanas unas chicas intentaban molestar a una... "persona" que es importante para mí y eso era algo que no permitiría.
La pequeña chica enfrente mío se veía tan sola e impotente que no pude evitar sentir cierta empatía por ella así que me decidí a hacer algo que en mucho tiempo no había hecho y eso era ser amable con alguien solo porque sí.
-Oye pequeña te gustaría un té y galletas, digo ya que estas aquí podemos platicar un rato- me lanzaba una mirada desconfiada mientras procedía a dar un par de pasos atrás haciéndome suspirar de frustración- Hey basta de eso quieres ya te dije que no tengo ese tipo de "preferencias", además amo a tu hermana así que no te haría daño.
-Vaya eso si que es algo que no me esperaba, mira te agradezco pero es algo tarde y...- decía ya más relajada mirando la pantalla de su celular- creo que será mejor que me vaya yendo.
-Como gustes pero en ocasiones es bueno desahogarse y lo creas o no es mejor que sea con un desconocido, no se alguien que solo te escuche sin juzgar- le decía con una mirada cálida saliendo del mostrador y caminando hacia la puerta.
Cuando abrí la puerta para que siguiera con su camino la joven solo se quedó clavada en el mismo lugar mientras bajaba su mirada al piso con indecisión hasta que finalmente volvió a levanta sus ojos rubíes y los poso sobre los míos.
-De verdad no me juzgaras sin importar lo que te diga- decía con voz insegura y con un puchero de lo más adorable.
-Por supuesto chibiNico-chan, cree en mí solo quiero ser tu amiga- le decía con una sincera sonrisa mientras cerraba de nuevo la puerta de la tienda y caminaba hacia ella.
-De acuerdo pero a cambio me contaras como te hiciste la marca de arriba de tu ojo oneesan y... mi nombre es Cocoa no chibiNico- terminaba con el ceño fruncido causando una leve risa de mi parte.
-Ok, ok Cocoa-chan entonces solo dime Honoka si, ahora ven cerrare y subiremos a mi habitación después te llevare a tu casa- decía dándole una palmadita en el hombro para después cerrar la puerta con candado y apagar las luces.
Una vez en la puerta de entrada mire mi reloj percatándome que aún tenía 15 minutos libres de mi madre así que colocando mi dedo índice sobre mis labios le indique que guardara silencio y me siguiera lo cual hizo obedientemente.
-Bien Cocoa-chan toma asiento donde gustes mientras coloco el té, ¿quieres té de rosas o verde?- le preguntaba dirigiéndome a mi armario de donde saque una pequeña tetera eléctrica y un par de tazas.
-De rosas está bien, sueles beber mucho té onee... Honoka-san- decía posiblemente por lo extraño de tener ese tipo de utensilios en mi cuarto.
-De hecho no pero veras hasta hace unas semanas yo vivía sola en un departamento pero bueno pasaron "cosas" y tuve que volver a casa de mis padres por una temporada así que entre mis cosas me traje esta pequeña tetera que fue la primero que compre con mi primer sueldo- decía en tono nostálgico sirviendo el líquido caliente en las tazas- No lo sé supongo que me da un poco de nostalgia.
-Creo que entiendo un poco lo que dices, mmm...- se quedaba callada probablemente pensando como comenzaría.
-Tranquila Cocoa-chan no tienes que hablar sino quieres- colocaba la taza enfrente suyo y una bolsa con dulces y panes de la tienda- podemos solo tomar el té y ya.
Es extraño esta chica no luce del tipo que suele buscar pleito, probablemente la molestan en la escuela después de todo hoy en día es muy común y si es así porque no dice nada.
-Sabes Kokoro y yo asistimos a un Horikoshi Gakuen School(2) el cual es mixto sin embargo como sabrás no se permiten las interacciones entre ambos sexos de hecho las chicas y chicos se encuentran en diferentes áreas instituto pero aún así suceden cosas comunes como las peleas y no quisiera molestar a mamá o a Oneechan con algo así de tonto.
Horikoshi Gakuen School pero no es un instituto privado, es decir es carísimo, tengo entendido que solo los hijos de grandes empresarios y demás personas importantes asisten ahí.
-Te molestan porque no tienes el dinero que ellos ¿cierto?- decía entornando mis ojos y apretando con fuerza los puños ya que me indignaba que la pequeña chica enfrente mío fuera víctima de acoso por un motivo tan estúpido.
-Entre otras cosas, la verdad no es tan malo tengo muchas amigas a quien no les importa que mi apellido no sea de renombre, si alguien me molesta solo lo ignoro y ya, pero lo que no soporto es que ataquen a Kokoro-chan. Ella es una chica muy dulce y sensible es el tipo de persona responsable y confiable, alguien como ella es digna de admiración pero también de celos- hablaba de su hermana con tono dulce y alegre, cada que mencionaba alguna cualidad de su gemela sus ojos se agrandaban e iluminaban- es por eso que muchas chicas están en su contra ya que tiene excelentes calificaciones y es la favorita de muchos profesores. Pero ante esto Kokoro prefiere agachar la cabeza ante los insultos o simplemente asiente ante cualquier acusación, pero YO soy todo lo contrario decido enfrentarlo como mejor puedo.
-Y por eso sacas la cara por ella no es así- era mi conclusión la cual resulto afirmativa- y porque no la animas a que lo reporte o lo enfrente así no tendrías que pelearte a cada rato para defenderla.
-Aaagh conociéndola lo más probable es que diga que es en parte su culpa, es el tipo de chica que no le gusta causarle problemas a los demás- decía con una media sonrisa, Y aún así te está causando problemas a ti- pensaba- es muy inteligente mentalmente pero es boba emocionalmente lo cual hasta cierto punto la hace adorable.
Finalizaba con expresión soñadora mientras recargaba su codo en la mesita y colocaba su barbilla sobre su mano.
Mmm esa expresión que es ¿admiración? no creo, el brillo en sus ojos y esos suspiros son típicos de una persona enamo… No, no, no es posible después de todo es su hermana y además gemela aunque algo me dice que esto va más allá.
-¡Honoka es hora que cierres la tienda!- se escuchaba el grito de mi madre al parecer su dorama había terminado finalmente.
-¡Diablos es tardísimo! Debo irme me deben de estar esperando en casa- se levantaba dispuesta a salir de manera apresurada a lo que me levante al mismo tiempo.
-De acuerdo vamos, no dejare que te vayas sola puede ser peligroso- tomaba una chaqueta y caminaba hacia la puerta guiándola de nuevo hacia la planta baja- bien espérame aquí.
Cogí las llaves de mi auto y le avise a mi madre que saldría por un momento a lo cual aprovecho para pedirme que le trajera unas cosas para la cena haciendo que accediera sin más. Durante el camino me decidí a seguir con nuestra conversación.
-Oye Cocoa-chan, tal vez son ideas mías pero algo me dice que... bueno por tu forma de hablar parece como si estuvieras ena-enamorada- le decía a la joven ojicarmín quien se tensó en gran manera.
-Mmm creo que te haces ideas equivocadas, después de todo tu lo dijiste Honoka-san aún no entiendo sobre esas cosas- decía desviando la mirada sin embargo se notaba un ligero sonrojo en sus mejillas- a-además esas cosas son des-desagradables que de interesante tiene el pasarse la babas uno al otro.
Creo que la actitud tsundere es de familia, probablemente aún no lo tenga del todo claro así que es mejor no presionar. Aunque bueno es difícil que le crea cuando todo su rostro está rojo.
-Cocoa-chan el pensar ese tipo de cosas candentes no es para alguien de tu edad- le decía en tono divertido al observar cómo su mirada estaba perdida y un pequeño, pero perceptible, hilillo de baba escurría por la comisura de su boca.
-¡Cierra la boca! No estoy imaginando nada- terminaba cruzándose de brazos y frunciendo el ceño.
-Como tú digas, ya estamos en tu calle ahora donde es...- preguntaba mirando hacia los edificios mientras disminuía la velocidad del auto.
-Es ahí en ese complejo blanco- señalaba un edificio grande de color blanco donde finalmente me estacione bajando del auto.
-De acuerdo ya estás en casa, mañana te espero para que cumplas con nuestro trato ¿entendido?- le preguntaba con seriedad.
-Si lo tengo presente, aunque tal vez no tengas que esperar mucho ya que Oneechan está arriba- me decía con una sonrisa ligeramente burlona- podrías pasar y decirle que tú fuiste quien regresó a casa sana y salva a su pequeña hermanita.
Antes de que pudiera contestar se escuchó una suave voz en un tono desesperado.
-¡Ah Cocoa-chan ahí estás! Estaba preocupada de que te hubiese pasado algo- decía con preocupación y a la vez alivio una pelinegra de ojos carmín exactamente iguales a los de mi pequeña aliada- Por dios donde te metes casi muero de la angustia al pensar que te había pasado algo.
Decía la pequeña pelinegra abrazando con fuerza a su gemela la cual estaba por completo roja pero pese a esto después de un rato correspondió el abrazo terminando por hundir su rostro en el hueco del cuello de su gemela. Detrás de ellas aparecían dos personas más.
-Lo si-siento Kokoro no quise preocuparte pero es que...- decía desviando su mirada lejos de su hermana.
-De hecho es mi culpa que se demorara- decía consiguiendo la mirada de las cuatro chicas restantes- Hola soy Honoka Kousaka la encargada de la tienda "Homura", lo que sucede es que estaba sola en la tienda y cerré temprano así que cuando llegó Cocoa-chan me pidió que le vendiera algunos de nuestros panes pero a cambio de esto le pedí que me ayudara a llevar unas cajas a la bodega a lo cual accedió muy amablemente pero se nos pasó un poco el tiempo les pido me disculpen.
Terminaba con una reverencia ante las dos personas que acompañaban a las menores las cuales eran una pelimorada y una pelinegra madura muy hermosa.
-¿Eso es verdad Cocoa-chan?- le pregunto la pelinegra a la pelicafe quien me miro dudosa.
-Amm si así es y bueno como era tarde Honoka-oneesan se ofreció a traerme a casa- decía mirándome.
-Vaya Cocoa-chan que amable de tu parte, buena chica- decía la acompañante, en quien no había reparado hasta ahora- ARA ARA pero que pequeño es Japón mira a quién tenemos aquí nada más y nada menos que a Honoka-chan.
Esa voz y ese rostro yo los conozco pero de ¿dónde?- pensaba mientras aquella chica me miraba expectante obviamente esperando a que la reconociera.
-Ho-Hola… ¿Qué tal?- era lo único que lograba salir de mi boca ocasionando cierta decepción en la pelimorada.
-Que cruel que no me recuerdes Honoka-chan y a mí que me caías tan bien- soltaba para luego abalanzarse sobre mí y aprisionarme en un fuerte abrazo en donde mi rostro quedó entre sus suaves y grandes pechos.
Pechos suaves y grandes… ojos color esmeralda con un brillo travieso… ¡Oh es verdad!
-¡Nozomi-chan!- decía devolviéndole el abrazo y restregando un poco mi mejilla en su delantera…XD- Es un gusto volver a verte, lamento no reconocerte antes Jaja.
Terminaba rascándome la cabeza y deshaciendo aquel abrazo ante las miradas atónitas de las dos menores y la pelinegra restante.
-Oigan ¿qué pasa? ¿Ya apareció Cocoa?- sonaba la voz de la persona con la que esperaba encontrarme hace mucho- Ah, Ho-Honoka.
-Hola Nico-chan- nos quedamos mirándonos fijamente por un corto tiempo en el cual afortunadamente no note rechazo en su mirar.
-Nico-neechan, Honoka-san se ofreció a traerme a casa no te parece muy amable de su parte- decía de manera precipitada mi pequeña aliada abalanzándose contra su hermana mayor- y también me ofreció té y galletas.
Terminaba de manera dulce la pelicafe guiñandome un ojo de manera discreta.
-Eso es verdad Honoka- decía interrogante la pelinegra mientras sostenía entre sus brazos a su hermana menor.
-Bueno es lo menos que podía hacer después de haberla entretenido, además no podía permitir que regresara sola- decía de manera normal controlando mis nervios- no es bueno que alguien de su edad pasee de noche por la calle.
-Perdón que interrumpa pero no entiendo ¿ustedes se conocen?- nos decía la pelinegra mayor a Nico y a mí.
-Ah s-si Honoka es... bu-bueno era...- decía nerviosa Nico desviando la mirada de su madre.
-Claro que se conocen Miyuki-chan, veras Honoka-chan es una de las "amigas especiales" de Nicocchi- decía la ojiturquesa provocando un sonrojo en Nico y en mí y que mi futura suegra me dirigiera una mirada interrogante.
-Nozomi porque no cierras la boca y dejas de meterte en donde no te llaman- le decía molesta Nico a su mejor amiga quien solo le sonrió en respuesta.
-¡Yazawa Nico! Espero una explicación ahora- le exigía la pelinegra madura a su hija.
-Bue-bueno mama ve-veras etto...- respondía de manera nerviosa Nico-chan escudándose detrás de sus dos hermanas menores.
-En realidad la naturaleza de nuestra relación no es como se imagina, si me permite me gustaría aclarar la situación pero no creo que este sea el momento- le decía de manera formal a la mujer haciendo referencia a sus dos pequeñas hijas quienes se encontraban sorprendidas por la situación- además lamentablemente debo retirarme mi familia me espera.
-De acuerdo señorita confió en que volverá a aclarar esta situación si le parece bien la invito a que venga mañana a comer a eso de las 6 estaría bien- era la respuesta de la madre de Nico.
-Será un placer para mi señora, claro si Nico-chan no tiene inconveniente- decía dirigiendole una mirada a la ojicarmín que observaba mi interacción con su madre con rostro sorprendido.
-Por mi está bien- era su corta respuesta dedicándome una linda y confiada sonrisa que hizo que mi corazón diera un vuelco.
-Entonces no se diga más hasta mañana Honoka-san y gracias por traer a mi hija- decía con una sonrisa la madre de Nico.
-Muchisimas gracias por todo Honoka-neesan- se abalanzaba hacia mí la pelicafe dándome un abrazo para después acercarse a mi oído y susurrar- no seas tonta aprovecha la situación que te estoy brindando, exacto así que Nico-neechan vea que nos llevamos bien, descuida mañana pasare saliendo de la escuela supongo que necesitaras algunos consejos para la comida de mañana.
-De nada Cocoa-chan cuídate mucho- le decía a la pelicafe con una cálida sonrisa.
Increíble lo único que buscaba era el número telefónico de Nico-chan y termine conociendo a su familia y obteniendo a una excelente aliada. Todo salió mejor de lo que creí.
-Ahora si me disculpan debo retirarme, con permiso- daba una leve reverencia y una última sonrisa para después dar media vuelta y caminar de vuelta a mi auto.
-Vamos Nicocchi, que esperas ve tras ella- escuchaba el susurro de Nozomi por lo cual comencé a caminar más lento sin ser muy obvia.
-Cierra la boca Nozomi.
-Nico no seas grosera, esa chica se tomo la molestia de traer a tu hermana hasta acá. Lo menos que se espera es que la acompañes a su automóvil.
Parece que le he caído bien a mí mami suegra.
-Honoka- escuchaba su llamado causando una gran sonrisa en mi rostro la cual disimule con sorpresa al encararla.
-Si Nico-chan, se te ofrece algo- preguntaba lo más natural que pude.
-Na-nada solo venía a agradecerte lo que hiciste por mi hermana, fue un gran detalle el tomarte la molestia de venir a dejarla- me decía de manera ligeramente tímida la pelinegra mirándome por breves instantes.
-Descuida fue un placer, tu hermana es una gran chica- le respondía acercándome a ella e intentando captar su mirada- además se lo importante que es para ti y quería asegurarme que estuviera a salvo, si le pasara algo sé que sufrirías y eso es algo que no permitiría que pasara. Sería capaz de hacer lo que sea con tal de conservar esa sonrisa en tu bello rostro.
Me arriesgaba a tocar su mejilla con las yemas de mis dedos causando que sus ojos me miraran con asombro y que sus mejillas se sonrojaran, pero lo importante es que no rechazó mi contacto.
-Basta no digas cosas vergonzosas- respondía tomando mi mano y retirándola de su rostro en un leve movimiento por lo cual aproveche para tomar su mano entre la mía obteniendo su calidez ya que nuevamente no me rechazo.
-Podrán ser vergonzosas pero son ciertas- le decía sonriendo y guiñándole un ojo para finalmente en un movimiento acortar la distancia y colocar mis labios al lado de su oído- con respecto a la comida de mañana descuida solo diré las cosas como son sin exagerar la verdad, no te guardo rencor Nico-chan y espero que tú tampoco a mí.
Antes de que pudiera separarme ella me sorprendió rodeando mi cuello con sus brazos fundiendo nuestros cuerpos en un tierno y cálido abrazo.
-Como podría guardarte rencor tonta, no sabes lo feliz que me hace saber que no me odias- decía mientras presionaba su cuerpo con el mío por última vez en el abrazo antes de separarse- Más te vale que no llegues tarde.
Por último colocaba su índice en la punta de mi nariz y me guiñaba un ojo acompañado de una sonrisa coqueta para después terminar de dar vuelta y comenzar a marcharse rumbo al edificio donde su familia la aguardaba. Mientras caminaba no pude evitar perderme el movimiento natural de sus caderas y cuando finalmente desapareció de mi vista me dispuse a subirme a mi auto para marchar rumbo a casa de mis padres ya que mañana sería un gran día.
HONOKA'S POV END
Les pido disculpas si hay errores ortográficos pero he tenido complicaciones porque parte escribo en mi cel, parte en wordpad y parte en pc así que es un caos.
¿Y bueno que les parecio el capítulo valio la pena la espera o no? Una cuestión SUMAMENTE IMPORTANTE para lo posterior del fic, necesito saber su opinión sobre los sentimientos de Cocoa hacia Kokoro, quieren que lo siga planteando en un futuro ya saben el que Cocoa poco a poco enfrente lo que siente o solo lo dejo ahí ustedes deciden.
Como siempre espero sus comentarios no con el fin de aumentar en reviews, sino porque me interesa saber si esto continua satisfaciendo sus expectativas sino para estrujarme los sesos y mejorar, creanme se lo que es estar del lado del lector y que un fic que te encantaba de repente te decepcione y no quiero que pase eso.
Notas:
1) Soy yo o Honoka siempre está cerrando la tienda xD.
2) Horikoshi Gakuen highschool, es una escuela de clase alta en Japón, la persona que asiste en esta son ricos, deportistas becados y artistas famosos. Debido al alto costo, sólo los ricos pueden enviar a sus hijos allí. O al menos un hijo que sea muy inteligente, con una beca completa podría formar parte de esta escuela.
