Era periodo de exámenes nuevamente y eso solo significaba una cosa, Toma estaba una vez más en su intento de querer superar a Waka, iba a quedarse todo el tiempo necesario para estudiar y de ese modo llegar a sacar una calificación más alta que ella, de ser necesario.
- (Esta vez derrotaré a Suzuki Waka, sea cual sea lo que necesite para ello)
- Shiraishi-kun. – En eso escuchó una voz que lo sorprendió a sus espaldas, la pelinegra estaba ahí.
- Suzuki Waka ¿Qué haces aquí? Es periodo de exámenes.
- Eso lo sé… solo quería sugerir algo, quisiera que estudiáramos juntos. – Esa petición fue algo que realmente lo tomó por sorpresa, por cual razón su rival autoproclamada quisiera estudiar con él, quizás había algo más.
- ¿No tienes razones escondidas para ello?
- Claro que no. – Exclamó con molestia. – Solo es que la biblioteca va a estar llena y quisiera tener más tranquilidad para estudiar, no sé, algo como ir a tu casa.
- Eso… si no es problema.
- Entonces es un hecho. – Sonrió esta. – Nos vemos después.
- Claro. – Así ella se retiró y fue cuestión de segundos antes de que se diera cuenta. – (¡¿Mi casa!?)
Al terminar las clases y debido a que toda actividad de club y equipo se cancelaba por los exámenes, tenían que estudiar, el pelinegro estaba ahí esperando al arribo de Waka, algo nervioso porque sería la primera vez que iría a su casa.
- (Un momento, ella sigue siendo mi rival… solo debo pensar en eso, que ella va quizás para distraerme o algo así, no puedo bajar la guardia)
- Ya estoy aquí. – Llegó ella en aquel momento. – Vamos.
- S-Si… - Los dos empezaron a caminar, el pelinegro pensaba en otras cosas para evitar el hecho de que estaba llevando a una chica por primera vez a su casa, solo esperaba que sus padres no estuvieran ahí, sino armarían una gran escena solo por ser la primera vez. Así caminaron en silencio durante unas cuadras hasta llegar. – Aquí estamos, solo déjame entrar primero.
- Claro. – Waka esperó afuera, así Toma entró para asegurarse de que realmente no hubiera nadie, preferiría que fuera de ese modo, así al entrar primero revisó cocina, comedor, habitaciones superiores, por suerte estaba vacío, eso le trajo una sensación de alivio, ya entonces bajó para abrir la puerta.
- Puedes entrar.
- Bien, con permiso. – Ella entró en ese momento. - ¿Están tus padres?
- Parece que salieron, así que estaremos solos, puedes subir a mi habitación por mientras, prepararé té.
- Bien. – Sonrió esta, subiendo por las escaleras, Toma entonces fue a la cocina para servir el té.
- No puedo creer que esté siendo servicial con mi mayor rival… pero después de todo la hospitalidad es algo común en nuestra sangre japonesa, no puedo evitarlo.
Mientras tanto Waka habían subido las escaleras y así vio la puerta que marcaba la habitación del pelinegro, ella entró mientras la veía.
- (Es más normal de lo que pensaba) – Soltó una risa por debajo. – (Me alegra de que no haya cosas extrañas o algo que demostrara de esa rivalidad que tiene contra mí… ahora que lo pienso, es la primera vez que estoy en la habitación de un chico, da algo de vergüenza…)
- Traigo el té. – El pelinegro entró en ese momento. - ¿No revisaste nada?
- Lo juro, nada pasó. – Así se sentaron en el suelo sobre los cojines mientras Toma dejaba los vasos a un lado, así sacaron libros y todo lo necesario para estudiar. - ¿Con qué empezarás?
- Química, es mi fuerte.
- Entonces yo igual, así podemos apoyarnos cuando uno no entienda algo. – De ese modo empezaron, tenían sus libretas mientras resolvían ejercicios, leían y demás, todo estaba en silencio, en eso ella se vio un poco en problemas. – Esto no lo entiendo…
- ¿Qué es?
- Esta parte de las formulas, es un poco complicado.
- Es fácil, solo tienes que… - Empezó a explicarle todo, fue de una forma tan sencilla que Waka pudo entenderlo a la primera.
- Ya veo, gracias por explicarme.
- Claro… - Pasó un rato más, realmente la sesión de estudio fue bastante amena, Toma no pudo negar que se sintió cómodo y como la pelinegra llegó a ser un buen apoyo, ambos se resolvían las dudas del otro y eso ayudó a entender más en algunos temas, el tiempo pasó volando que al terminar, observaron que el sol se estaba ocultando.
- Ya pronto anochecerá, sí que estudiamos mucho.
- Sí, no pensé que lograra estudiar de una forma calmada y rápida, admito que fuiste de mucha ayuda.
- Igualmente. – Sonrió esta, algo que dio algo de vergüenza a Toma. – Supongo que debería irme, no quisiera quitarte más tiempo.
- Descuida, a pesar de que estudiamos hoy juntos, te venceré mañana, ya lo verás.
- Claro. – Exclamó esta con una risa, ya cuando estaban por salir, en eso al abrir la puerta se vieron a dos figuras.
- ¿Papá, mamá? – Ambos padres de Toma estaban ahí. - ¿Cuándo llegaron?
- Hace rato, pero viendo lo enfocados que estaban, decidimos no molestarlos. – Respondió la madre.
- ¿Eres amiga de Toma? – Preguntó el padre, el pelinegro estaba por corregir pero ella habló rápido.
- Soy una compañera, le pedí que me ayudara a estudiar, es bastante bueno explicando.
- Nuestro hijo realmente es aplicado. – Exclamó la madre. – Y si es raro que traiga a una chica a la casa, si no tienes problemas, podrías quedarte a cenar.
- Mamá, no es necesario que hagan eso.
- Vamos, seguro queremos conocer más de ella.
- Si no hay problema. – Viendo que Waka aceptó, eso alegró a ambos padres pero era justo lo que Toma quería evitar, ambos bajaron para preparar todo. – Espero no sea molestia.
- Descuida… a veces se emocionan bastante, como siempre estudio, no soy de traer gente a la casa, por eso celebran por algo como esto.
- Eso quiere decir que son buenos padres. – Respondió con una sonrisa. – No quisiera negar la hospitalidad que están mostrando.
- Como sea, mientras preparan todo, debería hacer algo igual.
- Ahora que me he fijado, no tienes demasiado en tu habitación. – Solo observaba libros, el escritorio y demás, más no encontraba algo como una televisión o videojuegos.
- Solo he estado estudiando desde que tengo memoria, porque deseo ser el mejor académicamente… eso es porque tengo un sueño.
- ¿Podrías contarme cual es? – Preguntó ella, el pelinegro no le veía problemas el contarle.
- Lo que deseo hacer a futuro es algo un poco complicado pero realmente quiero alcanzar ese sueño… quiero ser un técnico de la Nasa.
- ¿Nasa? Eso es asombroso. – Exclamó ella con sorpresa, Toma sonrió.
- Claro, para llegar a ser técnico necesitas mucho conocimiento en matemáticas, física y química, por eso es que he estado estudiando bastante, si puedo ayudar a la gente, a los astronautas a llegar sanos y salvos al espacio, me hará sentir bien.
- Es un gran sueño, aunque si lo que quieres hacer es estudiar para eso, significa que…
- Viajaré a Estados Unidos. – Respondió el pelinegro. – Ese es mi plan una vez acabe la preparatoria, hay un programa especial para entrar a la Nasa pero para ello tendría que tomar un examen sumamente difícil y este solo se toma en las instalaciones que existen en América, aunque tengo plena confianza en mis conocimientos y que podré pasarlo, primero estudiaré lo más que se pueda, entraré a una gran universidad en Estados Unidos, puede que a Harvard y entonces tomaré ese examen para entrar, seré uno de los mejores técnicos que existan.
- Espero que lo logres… ver que hayas tomado tu futuro muy en serio, ni yo me he plasmado que es lo que deseo hacer.
- ¿No tienes alguna carrera pensaba?
- No realmente, puede ser un poco raro viniendo de mí, pero ahora mismo solo estoy viviendo el presente, disfruto las practicas con el equipo de béisbol, realizar estrategias y celebrar con todas cuando ganamos, eso ha mantenido mi mente tan ocupada que nunca me planteé lo que deseo realizar a futuro.
- Podría ser algo relacionado al béisbol, después de todo existen las ciencias deportivas, podrías dirigir tu rumbo por ahí.
- Tienes razón, pero no deseo escoger de forma premeditada, ya sé que ahora estamos en segundo, a un año de que nos preocupen totalmente los exámenes de ingreso a universidad o buscar trabajo, yo sigo pensando en lo que deseo hacer a futuro.
- Espero que logres escoger algo que te haga sentir cómoda y que, sobre todo, sea lo que quieras hacer, no me gustaría saber que, mientras yo logre alcanzar mi sueño, tu no hayas escogido nada y solo estés en un trabajo que ni te agrada, me haría sentirme mal como tu rival.
- Es verdad… ahora mismo estoy disfrutando bastante del béisbol… me pregunto si realmente habrá carreras que involucren el estudio de los deportes, considero que mis estrategias podrían ser útiles a futuro.
- En cualquier caso, si tienes un rumbo definido, aférrate a él, estudia y da todo el esfuerzo sabiendo que es lo que quieres alcanzar, es lo que yo hago.
- Si, gracias Shiraishi-kun. – Sonrió ella de una forma que acabó por sonrojar al pelinegro. Al poco tiempo los llamaron para la cena, sus padres realmente hicieron muchas preguntas a Waka sobre Toma en la escuela, que piensa de él y demás cosas que fácilmente podrían avergonzarlo. Una vez terminaron ya era el momento en el cual ella debía irse, ambos padres le pidieron a su hijo que la acompañara en algún tramo, después de todo que una chica salga sola de noche es peligroso.
- Realmente no se callaban… - Exclamó el pelinegro con un suspiro, Waka soltó una pequeña risa.
- Fueron muy divertidos, realmente quisieron saber todo de como eres en la escuela.
- Ya hasta casi querían ver que hago hasta en el baño.
- Realmente disfruté el día de hoy, no solo por todo lo que me ayudaste estudiando, también por los consejos… puede que al final si vaya por una carrera relacionada con los deportes, más en específico al béisbol, después de todo es algo que me ha acompañado durante toda mi vida… - Desde el hecho de haber entrado al equipo junto a su hermano mayor hasta la actualidad, ella ha estado rodeada del béisbol, es una parte vital de su vida la cual aprecia bastante.
- Entonces eso quiere estudiar… ya veo. – Sonrió Toma por debajo. – Así que ambos ya tenemos nuestras metas a futuro, será mejor que no bajes la guardia, siempre hay alguien que puede superarte.
- Eso lo sé… por eso en estos exámenes, seré la primera en posiciones nuevamente. – Respondió ella con una sonrisa confiada.
- ¿Eso crees Suzuki Waka? Yo tampoco lo haré fácil para ti, esta vez ganaré.
- Eso veremos. – Extendió su mano, ambos se dieron el apretón pero en ese momento y para sorpresa del pelinegro, ella se acercó para besarle en la mejilla. – Eso es por haberme ayudado a estudiar.
- ¿Eh? – Fue tan sorprendente para Toma que de un momento para otro se puso rojo como tomate. - ¿P-Por qué?
- Créeme, igual es vergonzoso para mí. – Respondió ella con las mejillas rojas y mirando al suelo. – Pero no encontré otra forma de agradecerte lo de hoy… espero no sea demasiado…
- N-No realmente, pero si me sorprendió… - Ambos estaban tan avergonzados que hubo un silencio incomodo, ya finalmente llegaron a un tramo donde la pelinegra debía tomar otro camino.
- Esto… me iré por aquí, nos vemos mañana…
- Claro… hasta mañana… - Así se separaron, Toma regresó a su casa, aun pensando en lo ocurrido. – (No puede ser… ella es mi rival, pero tampoco puedo verla de esa forma… rayos, que me sucede.)
Pasaron los exámenes y una vez terminaron, fueron a ver en la tabla de posiciones para las calificaciones más altas, Toma esperaba ver si todo el esfuerzo realmente valió la pena, de ese modo vio, estaba en segundo lugar y Waka era la primera vez más.
- (Me ganó nuevamente… por alguna razón no me molesta, más bien me siento orgulloso…) – Sonrió por debajo, dándose la vuelta para irse, de reojo vio a la pelinegra la cual sonreía orgullosa mientras era felicitada. Ya viendo como Waka tenía una meta para el futuro, eso la haría esforzarse más, él tampoco podría quedarse atrás, ambos lo darían todo para alcanzar sus respectivos sueños, e igual esperaba ver más sobre ella.
En otro lado, Tomoe había salido, luego de ver sus calificaciones promedio y más que nada, estar agotada por todo lo que obligó a Tsubasa para estudiar, algo a lo cual Fudo y Tsukishima ayudaron y fue una tarea ardua, ella deseaba darse un descanso de todo eso.
- (Realmente es toda una odisea el que Tsubasa-chan logre sacar aunque sea el mínimo aprobatorio… por lo menos eso asegura que podremos continuar con las practicas) – Justo cuando estaba por irse, alguien se acercó a ella.
- Esto… ¿eres Kawakita Tomoe-san?
- Si ¿pasa algo?
- Es respecto a Minamoto-san. – Al escuchar que se referían a Kojou, llamó su atención.
- ¿Hay algo con él?
- Es que algo ocurrió al respecto… y se encuentra hospitalizado. – Eso hizo que ella se pusiera palida.
- ¿C-Como que hospitalizado? ¿Qué sucedió? – Exigió saber.
- N-No es nada grave, solo que de repente empezó a sentir dolor en su estómago, le dio apendicitis y que pronto tendrá una operación, me dijo que te avisara por si te preocupabas.
- Ya veo… - La pelinegra agradecía que le enviara el mensaje pero a pesar de ello seguía preocupada, era una operación menor, más no podía evitar sentir algo de nervios al respecto. – Gracias por todo.
Se despidió del estudiante y entonces salió con dirección hacia el hospital, quería ver si se encontraba bien antes de acudir a la sala de operación, ya con el hecho de haberlo recordado como un amigo de la infancia era más que suficiente para que pudiera ir y atenderlo en lo necesario, quería hacer eso.
- (Minamoto-kun, no te preocupes, te ayudaré en todo lo que necesites mientras estés hospitalizado)
Ninja Britten 11: La verdad que por esa razón es que no acepta a Akino, pero tampoco se rendirá y ya veremos más adelante como lo intenta de nuevo, pero esta vez de una forma correcta.
En este cap ya decidí ir por Waka y Toma que casi no les he dedicado caps, al menos ahora ya tuvieron uno, sabiendo el sueño que tiene este para su futuro y como Waka igual escogió lo que desea realizar, ahora veremos a Tomoe yendo a cuidar a Kojou, ya digo de las cosas que acabarán sucediendo aquí será algo picante, nos veremos en el próximo cap. Saludos.
