Durante el almuerzo, las chicas estaban reunidas y entonces surgió un tema de conversación que dio de que hablar.
- Felicidades Tomocchi. – Su amiga felicitó a la pelinegra, esta sonrió.
- No es nada… la verdad es que me hace feliz.
- Es bueno que hayas conseguido pareja. – comentó Nozaki. – Es algo muy lindo cuando lo vives.
- Y parece que hubo algo más ¿no? – Comentó Honjou con una sonrisa traviesa.
- ¿A-A que te refieres senpai? – preguntó.
- No me engañas. – Expresó la inglesa. – Este olor que tienes, parece que finalmente tuviste sexo ¿no? – Al escuchar eso, ella se sonrojó, sorprendiendo a las demás.
- T-Tomocchi, no me digas que… - Tsubasa por no podía creerlo, entonces su mejor amiga solo pudo asentir.
- F-Fue algo que se dio fuera de nuestro control… antes de darme cuenta me lancé sobre él y lo besé y entonces… nos acostamos juntos.
- Jeje, felicidades Tomoe-chan, diste un gran paso a la adultez. – Expresó Honjou con una gran sonrisa. – Ya conoces las bendiciones del sexo.
- Ni siquiera yo he hecho eso con Fudo-kun… - Exclamó Tsubasa por debajo.
- Realmente son todas unas indecentes. – Expresó Shinonome pero la pelivino para abrazó por detrás.
- Pero Ryo-chan, seguro y deseas hacer eso con Shimada-san ¿no? – La peliazul no pudo responder nada al sonrojarse. Por detrás Ukita observaba la conversación de sus amigas, todas ellas hablaban felizmente de sus novios.
- (Eso es bueno por ellas… pero yo…) – Bajó la mirada, se sentía fuera de lugar cuando hablaban sobre sus chicos cuando ella aún seguía sin expresar lo que sentía a la persona que le gustaba. – (… Quiero unirme, quiero sentir lo mismo que ellas… yo… debo hacerlo… me confesaré a Thompson-san, lo haré) – Pensó ella con dedicación en su mente.
En otro lado, el americano estaba almorzando junto a Saito, este seguía hablando sobre todos los problemas en los cuales Hanayama lo metía.
- Y eso pasó cuando fuimos al parque acuático… creo que nunca más pisaremos ese lugar de por vida debido a lo que ella hizo… - El pelirrojo soltó un suspiro.
- Parece que se divirtieron mucho. – Expresó Howard.
- Demasiado… - Respondió Saito con ironía. – Ya me has escuchado muchas veces sobre mis quejas de Emi-san.
- Pero a pesar de todo la quieres ¿no? – En eso Saito asintió de forma tímida. – Que sigas con ella a pesar de todo es prueba de cuanto la amas.
- ¿Qué hay de ti? Aprecio todos los consejos que me has dado, pero encuentro increíble que sigas sin tener novia.
- Ya verás Saito, luego del incidente de mi matrimonio forzado, decidí darme un tiempo, ya como le dije a mi padre que yo mismo quiero escoger con quien casarme y estar para toda mi vida.
- Según veo, Ukita-san no estuvo tan incomoda cuando se puso en la línea y te defendió. – Respondió Saito. - ¿Has pensado en ella como una posibilidad? – En eso Howard se puso a pensar.
- Realmente pienso que Miss Ukita es una chica tierna, la compararía con un cachorro cuya ternura te hace derretir… es algo que no puedo negar, pero ni yo mismo estoy seguro de lo que quiero.
- … Puede que sea mi turno ahora, ahora yo soy el que tiene novia. – Sonrió Saito. – Déjame hacerte unas preguntas y respóndeme con sinceridad ¿entendido? – El americano asintió. – Empecemos… ¿piensas frecuente en ella?
- Podría decirse, me habla en muchas ocasiones.
- ¿Estás cómodo a su lado?
- Es alguien divertida, por lo que sí.
- ¿Has soñado con ella en las noches?
- Eso… no lo tengo muy en claro, pero uno que otro sueño.
- ¿Mientras te la jalas, piensas en ella?
- Eso ya es excesivo Saito. – Exclamó el americano, su amigo soltó una risa.
- Solo estaba bromeando… parece que sigues teniendo dudas ¿no?
- Miss Ukita, admito que realmente es el tipo de chica con la cual podría divertirme, pero realmente no sé como pueda llevar una relación, o si ella esté de acuerdo con ello… - En eso Saito se puso a pensar en algo.
- Hagamos una prueba… te diré que es lo que debes de hacer. – Y entonces empezó a susurrarle algo al oído. Al terminar las clases, Ukita salió de su salón e iría directo donde está Howard, ya estaba decidida a confesarle sus sentimientos, así que avanzó con todas las ganas que tenía pero entonces fue bajando la velocidad.
- … (¿Si quiera podre? Ya me estoy poniendo nerviosa y yo…)
- Miss Ukita. – La voz a sus espaldas la hizo saltar del susto en ese momento, Howard se había aparecido de repente. – Parece que te asusté ¿estás bien?
- S-Si… - Ya lo tenía al frente, ahora solo necesitaba decirlo, la castaña empezó a respirar y prepararse mentalmente cuando…
- Justo te estaba buscando, pensé que podríamos ir a algún lado, hoy no tienen practicas ¿cierto? – Eso sorprendió a la castaña, ella asintió. – Entonces está decidido, podemos salir.
- C-Claro… - Ukita no esperaba un desarrollo de ese tipo pero igual era bueno para ella, eso le daría una oportunidad durante la salida para confesarse, esperaba tener la valentía cuando llegue el momento, por ahora los dos salieron de la escuela y caminaron en dirección a la ciudad.
- Saito-kun ¿Qué hacemos aquí? – Preguntó Emi, ella y el pelirrojo estaban avanzando por detrás de Howard y Ukita, alejados para no ser detectados. – No pensé que quisieras salir en otra cita, aunque la última salió algo mal…
- No es eso Emi-san, vamos a seguirlos. – Señaló a los dos. – Howard me ha ayudado bastante y ahora es mi turno.
- … Oh, ya veo. – Le tomó unos segundos entender. – me alegra por ella~ pero igual quisiera hacer cosas contigo, cuando escuché que Tomoe-chan se acostó con su novio, yo igual quisiera-
- Se están yendo. – El pelirrojo la interrumpió y sujetó su mano para ir tras ellos. Mientras tanto los dos llegaron al parque de diversiones, al americano no le costó pagar las entradas para ambos y así entonces entrar, a Saito le costó el pase premium ya que tomó sus ahorros pero todo fuera por seguir a ambos.
- Jeje, eso si es más una cita, mira Saito-kun, podríamos subir ahí y…
- Están yendo por esa zona. – Señaló el pelirrojo. Ya entonces se vio como fueron a uno de los juegos mecánicos.
- ¿Quieres subir Miss Ukita? – Ella asintió, así ambos subieron siendo las tazas giratorias, ya entonces Saito y Emi también le hicieron en otra alejada.
- Recuerdo que este juego es de girar y girar y divierte. – Exclamó la pelirrosa, mientras Saito seguía enfocado en ambos. – Oye Saito-kun, hazme caso. – hizo un puchero.
- ¿Sí? Esto… ¿estás disfrutando?
- Lo haría si me prestaras atención. – Exclamó con un puchero. – Quizás deba girar la taza muy fuerte, de esta forma. – Emi empezó a girar la taza y era tan rápida que Saito empezó a marearse.
- ¡Emi-san, que haces! – Expresó, ella siguió girando.
- Hazme caso.
- ¡Emi-san! – De un momento para otro la taza donde estaban ambos se descarriló y salió del juego, aunque no fue un accidente grande.
- Parece que ocurrió algo. – Comentó Howard. - ¿Estás bien?
- Si… - Expresó Ukita, esperaba ser el momento para confesarse pero no pudo darse.
- Vamos al siguiente juego. – Así ambos se movieron al siguiente juego mientras que Saito y Emi recibían una reprimenda del encargado del juego por averiar una parte.
- Pero si solo nos divertíamos. – Exclamaba la pelirrosa, y Saito debía aguantar, esperando que acabe para ya seguirlos.
Ya en otro lado, ahora pasaron al siguiente juego y no era un esperado realmente.
- ¿Estás bien con esto Miss Ukita?
- Si… - Estaban frente a la casa del terror, no es que la castaña estuviera entusiasmada al respecto pero podía ser el mejor momento para obtener el efecto que ella desee, después de todo una chica asustada y abrazada al chico que le gusta lleva luego a otras situaciones más favorables. – Entremos.
Los dos entraron, ya luego de un rato finalmente los alcanzaron Saito y Emi, con el pelirrojo más que agotado luego del regaño.
- Esta vez no hagas nada ¿entendido? – Preguntó este, ella asintió.
- Nunca pensé que vendríamos a la casa de terror, me gusta y juro que me abrazaré mucho a tu lado~
- Como sea, vamos. – los dos entraron a la casa encantada. Dentro seguían avanzando Howard y Ukita, en momento que apareció un trabajador enmascarado de demonio, asustando a Ukita y abrazando a Howard.
- Está todo bien Miss Ukita, no es de verdad. – Comentó este por debajo para calmarla. Vamos adelante.
- Sí… – Ella estaba feliz por dentro al ver que podía encontrarse tan de cerca con él. Mientras tanto Saito y Emi avanzaban cuando apareció un trabajador disfrazado.
- ¡Kyaaa, da miedo! – la pelirrosa sin querer golpeó al trabajador que cayó noqueado al suelo.
- E-Emi-san, no golpees a los empleados.
- Lo siento Saito-kun, es que no controlo mi fuerza. – Sonrió esta, el pelirrojo volvió a suspirar mientras avanzaron otra vez y apareció un esqueleto. – ¡Kyaaa! – Volvió a golpearlo a lo que cayó de espaldas y de repente arrancó varios cables, causando que se incendiara todo.
- ¡Emi-san!
- … Ups… lo hice de nuevo… - Expresó esta con una sonrisa nerviosa. Poco después salieron Howard y Ukita mientras vieron bomberos entrar al juego.
- ¿Pasó algo? – preguntó ella.
- Quizás un accidente… y ¿Qué tal el paseo?
- Dio miedo… pero estuve seguro a tu lado.
- Ya veo. – Sonrió este, Ukita nuevamente quiso intentarlo pero la acabó arrastrando a otro lugar. Poco después sacaron a Saito y Emi, que estaban negros por el incendio que generaron dentro.
- No vuelvan a hacer eso y… - Otra vez fueron regañados, Saito estaba empezando a perder la paciencia.
- ¿Quieres subir? – El americano señaló a la rueda de la fortuna, la castaña asintió y ya entonces ambos subieron. Siendo un ascenso lento, ella observaba por la ventana mientras veía con emoción todo.
- Estamos bien alto… - Exclamó por debajo.
- Dime Miss Ukita ¿el día de hoy fue divertido?
- Si… nunca pensé que me invitarías a salir… - Sonrió esta por debajo.
- A decir verdad… lo hice por una prueba. – En eso ella le miró con curiosidad. – Hablé con Saito al respecto sobre lo que pienso acerca de ti, luego del suceso en que trataron de forzarme en matrimonio y que me defendieras, aún más, que mintieras sobre ser mi pareja, fue algo que me alegró, por eso es que quise ver si esto es algo posible.
- ¿Posible? – Preguntó ella.
- Me estuve tomando mi tiempo y pensé sobre si era el momento de avanzar, dejar atrás todo eso y ahora mirar hacia el futuro… un futuro contigo.
- ¿Eh? – En eso el americano tomó la mano de la pequeña.
- El día de hoy fue realmente divertido y en sí, me alegra haber aceptado la propuesta de Saito, porque ahora sé que es el momento en el cual ya debo tomar mi propia decisión y quería expresártelo, aquí en la cima de todo. – Miró a la castaña a los ojos. – Will you be my girlfriend?
- ¡! – La castaña se quedó sin palabras, no sabía que decir al respecto, esta miró al suelo. – Y-Yo… no sé que decir… durante toda la salida quería decírtelo… no es justo. – El americano soltó una pequeña risa.
- Parece que fui el primero. – Comentó este. – No es ninguna clase de broma o algún sueño, ese incidente fue determinante para saber cuanto te importo y me hizo que eres más que un pequeño cachorro tierno, puedes ser una mujer muy valerosa y determinada cuando se requiere.
- Thompson-san… - Ukita no sabía que responder, era lo que ella había esperado durante mucho tiempo y ahora que llegó lo que tanto deseaba, se quedó sin hablar, sentía que quería llorar. – Yo… si quiero… con gusto acepto…
- Eso deseaba escuchar. – Abrazó a la castaña la cual correspondió el abrazo, miraron afuera como fuegos artificiales empezaron a iluminar el cielo, Ukita lo veía con ilusión.
- Que hermoso…
- Ciertamente… es un sitio perfecto. – Sonrió Howard, tomando la mano de Ukita, esta correspondió, apretando su mano mientras veían el espectáculo desde la cima de la rueda de la fortuna. Finalmente se había cumplido lo que tanto ella quería, siendo un nuevo inicio para ella, la etapa más feliz solo estaba por empezar.
Saito y Emi fueron sacados del parque luego de los incidentes que la pelirrosa causó, debido a ello el pelirrojo ya no sabía que fue de Howard y Ukita.
- Lo siento Saito-kun… - Se disculpó esta por debajo, viéndose triste. – Se lo mucho que querías seguirlos y…
- Ya no importa… - Soltó un suspiro. – Siempre que salimos a citas, acaba ocurriendo algo, mayormente por tu culpa y por eso nos han vetado de muchos lugares.
- Lo siento mucho. – Expresó con ojos vidriosos por las lágrimas, Saito soltó una risa por debajo.
- Es cierto, realmente tenerte como novia es un fastidio… pero nadie más que yo al final podría soportar todo eso… solo porque realmente me gustas.
- Saito-kun… - Expresó esta mientras se sonrojaba – Jooo~ no es justo que digas eso cuando me siento mal. – Hizo un puchero, el pelirrojo empezó a reír.
- Incluso enojada eres tierna… bueno, a este paso no tendremos más lugares a los cuales ir en una cita.
- … Podemos ir a otro lugar… - Comentó esta por debajo.
- ¿En serio? ¿Dónde? – Preguntó él, ella se puso roja.
- … Mi casa… - En ese momento mostró algo que sorprendió a Saito, era el paquete de un condón.
- E-Emi-san… eso…
- Mis padres no estarán hoy en casa… y yo realmente, después de escuchar a Tomoe-san sobre lo bien que se siente acostarse con un chico… deseo intentarlo, no sé qué pienses…
- Bueno… ¿estás de acuerdo con esto? Sé que llevamos ya un tiempo juntos pero es una decisión importante.
- Ya me decidí y no quiero arrepentirme… no sé si un día acabe quemando tu entrepierna por accidente y nos quedemos sin hijos.
- Lo veo posible… - Expresó él por debajo. – De acuerdo… entonces vamos.
- Si… - Los dos se tomaron de la mano para ir a la casa de la pelirrosa, esa noche vivirían su primera pasión, una que nunca olvidarían.
Shiho estaba trabajando en asuntos del consejo junto a Carlos y Tsukumo, tal parecía que la presidenta ya estaba organizando algo hasta que terminó.
- Listo, la noticia vendrá dentro de unos días. – Comentó esta.
- ¿Está seguro de esto presidenta? – Preguntó el mexicano, ella asintió.
- Ya es momento de dar el siguiente paso, estando ya en mi tercer año y con los estudios para entrar a la universidad muy de cerca, es hora de anunciar… vamos a hacer las elecciones estudiantiles y tu secretario Carlos… quiero que te postules como mi sucesor.
- … Entiendo, haré lo posible para cumplir sus deseos. – En eso ella sonrió.
- Tsukumo, cuento contigo para que seas dirigente de campaña de Carlos, trabajarán juntos durante este tiempo.
- Claro. – Fue todo lo que respondió ella. El pelinegro solo vio a Tsukumo sin expresar nada, ahora que estaría de lado a lado con ella durante la campaña, podría aprender más al respecto, solo se sabría que esas elecciones serían muy movidas.
Ninja Britten 11: Bueno, sí que la tensión fue demasiada y ambos ya lo hicieron, claro que lo hicieron primero y luego formalizaron relación jaja, al menos eso ya conforma otra pareja aquí.
Bueno, ya pasamos y vimos como el proceso de la cita de Howard y Ukita, ya finalmente los dos están unidos y es lo que ella quería, más al final Emi propuso eso a Saito y ambos ya fueron a hacerlo, se vienen las elecciones estudiantiles y Carlos irá a ser presidente con Tsukumo de apoyo, ya veremos más de esto en los siguientes caps y como trabajarán de cerca, hasta el próximo cap. Saludos.
