Hola otra vez yo, no andaba muerta ni de parranda solo muy ocupada entre el trabajo, universidad, saliditas y temblores por lo que mi tiempo para escribir se ha reducido dejándome escribir unicamente en el metro, así que si viven y el la ciudad de México y de repente ven a una tipa que va pegada a su celular escribiendo de manera desesperada no se asusten, muy probablemente sea yo. Bueno les traigo un capitulo más de Oceano de sentimientos para celebrar los bellos 40 follows y los hermosos 73 reviews esperando que en un futuro estos números incrementen, ademas les hago la aclaración nuevamente que a partir de aquí se retoma la línea de tiempo por lo cual la historia estará ubicada en un tiempo presente.
Marea viva, significa, es el tipo de marea producida durante luna llena y luna nueva durante la alineación del sol y la luna, que conlleva al aumento en la actividad de los peces. Y ustedes dirán y eso ¿que? pues la razón por la cual nombre así al capítulo fue porque necesitaba un título que denotara el cambio en la vida de Nico me refiero a que a partir de aquí la vida de la pelinegra tomará un nuevo rumbo ya que habrá nuevo amor, nuevos problemas, nuevas oportunidades de desarrollo y mucho drama y momentos kyaa en la vida de la ojicarmín.
Y sin más que decir espero disfruten del capítulo.
Recuerden Love Live no me pertenece.
Una disculpa por las faltas de ortografía o palabras equivocadas y también por el retraso desde el miércoles iba a subir el capítulo pero entre la revisión y problemas técnicos no pude hasta ahora.
Capítulo 16. Marea viva
NICO'S POV
Tal vez te preguntaras que hace una chica como yo, de hermosa figura, bajita, cabello negro y ojos rojos cual rubíes, sentada sola en una banca de parque un viernes por la noche, pues la respuesta es muy simple, me encuentro aquí esperando a la persona más linda y complicada del planeta.
Aaah lo cierto es que ya hace un tiempo que la conozco, estuvimos juntas, como "amantes", cosa extraña ya que solo me bastó verla un par de veces para darme cuenta de cuánto deseaba estar a su lado, pero bueno como excusa solo diré que la vida es solo una y cuando esta nos ofrece una oportunidad única uno debe de tomarla sin dudas ni cuestionamientos. Y así lo hice, sin pensarlo mucho me aferre a ella hasta el punto en que las cosas se volvieron dolorosas e insostenibles. Sin embargo he de decir que en su momento fue algo maravilloso.
Recuerdo que cada que la veía mi corazón temblaba de una manera nada sana, es como si mi interior me gritará que ya la había visto antes. Lo sé, suena horriblemente loco pero había algo que me decía que no éramos del todo ajenas, como si en otro universo o tal vez en otra vida nos perteneciéramos. Y bueno lo comprobé la primera vez que nos besamos, uff que beso, fue de esos intensos y apasionados, pero a la vez tan tierno y lento; en ese primer movimiento de labios lo supe, yo nací en esta época solo para conocerla.
INICIO FLASHBACK «Primera conexión»
Era un jueves por la noche y me encontraba parada afuera de "Fortune" aguardando a aquella chica pelirroja a la cual no había dejado de ver desde ese inesperado encuentro en mi lugar de trabajo.
Habían transcurrido cerca de 40 minutos después de la hora en que fijamos el encuentro, y cuando por fin estaba por darme la vuelta e irme, frente a mi se estaciono un hermoso automóvil deportivo que frenó de una manera bastante tenebrosa y ruidosa. Finalmente de este descendió la chica que esperaba acompañaba de un bello ramo de rosas y una pequeña y fina caja que parecía contener dulces.
-¡Llegas TARDE!- le decía con el ceño fruncido y las manos sobre mi cadera en un gesto de irritación.
-Lo… lame...lamento aah- se disculpaba de forma entrecortada la ojivioleta mientras se inclinaba levemente colocando sus manos en sus rodillas, sin soltar el ramo y la caja que traía, intentando recuperar el aire- De verdad lo siento Nico-chan, es que tuve que asistir a mi madre en una cirugía de último minuto y a penas terminó salí corriendo hacia aquí.
Volvía a hablar de manera más calmada la pelirroja mientras me ponía una carita de suplica, una expresión por demás linda, la cual en un futuro me traería muchísimas lágrimas.
-¿Cómo es que ayudas a asistir en una cirugía si aún estás estudiando?- cuestionaba ya un poco más calmada pero igualmente molesta.
-La asistente de planta de mi madre enfermo, así que me lo pidió como un favor- respondía colocando tanto el ramo como la caja en un brazo mientras se aproximaba a mí- mis padres son médicos ya te lo había comentado, así que desde pequeña he estado inmersa en todo lo referente al mundo de la medicina.
-Mmm vaya y supongo que el hecho de que el hospital sea de tus padres no tiene nada que ver con que estés calificada o no para participar en una cirugía- decía en tono sarcástico cosa que pareció molestarle.
-¡Cuida tus palabras enana! Para tu información soy la mejor estudiante de mi generación, en los exámenes siempre quedó dentro de los primeros 5 puestos a nivel Nacional- decía con tono orgulloso y mirada retadora- además mis conocimientos están por encima de los de mi curso.
-O ya veo así que ser un cerebrito te ha ayudado- respondía divertida- si, si, si lo que sea Maki-chan ahora podemos irnos de una vez o me harás esperar más todavía. Te recuerdo que quedamos para comer y ya son las 7:30 así que esto ya se convirtió en cena.
Comenzaba a caminar interrumpiendo cualquier réplica de su parte y cuando estaba por abrir la puerta del copiloto de su vehículo un brazo aferrado a mi cintura me freno.
-Eres una persona realmente molesta, creo que debo de ser masoquista; ya que eso es lo que más me encanta de ti Nico-chan- decía desde mi espalda con sus labios muy cerca de mi oído terminando con un beso en el lóbulo de mi oreja derecha que me provocó unos escalofríos deliciosos, que se formaron en mi nuca hasta culminar en mi vientre.
-Así que hasta ahora te has dado cuenta, tres semanas de salir casi a diario y apenas lo notas- decía con una media sonrisa mientras colocaba ambas manos sobre el brazo de ella- Y… solo te quedaras ahí o piensas hacerte responsable de una vez por todas de toda la excitación que creas en mi corazón.
Hablaba en voz baja y ligeramente ronca para después tragar de manera pesada. La cercanía de aquella chica me quemaba, cada vez que sus manos rozaban mi piel esta ardía hasta el punto que me sentía en llamas, pero pese a esas tres semanas que llevábamos viéndonos no había habido una sola vez en que nos besáramos; por alguna razón Maki siempre se frenaba en el último minuto.
-¡¿Hacerme responsable?!- respondía la pelirroja con voz suave y agitada mientras aferraba más su brazo en mi cintura pegando mi trasero a su entrepierna y dirigiendo su nariz a mi cuello- ¿Que deseas que haga Nico-chan?
-No lo se, tal vez dejar de hacerle al tonto y besarme de una buena vez- decía perdiendo la paciencia ante su pasividad separándose de su abrazo y encarándola con un único y rápido movimiento- Dime Nishikino, harás algo o seguirás siendo la niña asustadiza que conocí aquel día.
Cogía con fuerza el cuello de su camisa y la jalaba hacia mi, quedando aprisionada entre el automóvil y su cuerpo. En respuesta a mi acción la menor solo se tensó mientras que sus bellos ojos violetas se llenaban de un brillo que reconocí enseguida como pasión y deseo. Sin retirar su mirada de la mía colocó en el toldo del deportivo el ramo de flores y la caja de dulces para después posar con fuerza y firmeza su mano en la ventana restándome la poca movilidad que aún poseía.
-Tu lo pediste enana, espero que ahora TÚ te hagas responsable de tus palabras- decía con voz seductora mientras con su mano libre acariciaba mi rostro retirando de paso un par de mechones de mi cabello que estropeaban el contacto de su piel con la mía y por último tomó mi mano con delicadeza- Ahora nada evitará que te bese como lo he deseado desde el instante en que te conocí.
Finalmente después de tanta espera unió sus labios con los míos. Sin embargo no disfrute plenamente su primer contacto ya que una frase quedó rondando en mi cabeza.
Dijo: "¡¿Ahora nada evitará?!". Mmm eso me suena a que…tal vez, no debo estar equivocada o… ¡Oh mierda Nico! ¿Cómo pudiste ser tan ciega? Era obvio que ya había "alguien más en su vida". Carajo cuando aprenderé a pensar con la razón y no con el corazón.
El hilo de mis pensamientos y lo acertado de mi conclusión fue cortado en cuanto sus labios comenzaron a moverse sobre los míos. En ese instante mi cerebro se apagó, mis neuronas quedaron en estado de shock haciendo a un lado a mi razón y abriendo paso a las sensaciones que estaban naciendo en mi cuerpo. En ese momento supe que había quedado atrapada, era como un pequeño conejo siendo acorralado por una fiera y pasional pantera y lo más grave era que no me importaba el hecho de ser devorada por ella.
Cuando los labios de Maki-chan hicieron contacto, los míos los reconocieron enseguida, nuestras bocas comenzaron a danzar de una forma conocida acoplándose de una manera perfecta, acompasando sus movimientos al ritmo de nuestros corazones, fusionando nuestras almas y regalando las primeras lascivas caricias al cuerpo ajeno. Dando como desenlace que mi cuerpo desnudo y sudoroso terminará sobre la fina tapicería de piel de ese auto, aquella noche fue la primera en que Maki y yo nos entregamos sin restricciones; "deteniéndonos" únicamente un par de minutos para trasladarnos a su departamento, pero incluso durante el traslado mis manos seguían dando rienda suelta a mis fogosos deseos de ser poseída por ella.
-Aaah aguarda Nico-chan... vamos a mi departamento… ahí seguiremos, ya que alguien puede vernos si seguimos aquí- eran las palabras de la pelirroja que se incorporaba de encima mío, medio acomodando sus ropas y dándome un último beso para después brincar al asiento de enfrente y comenzar a conducir- Solo espera un poco, conduciré rápido y una vez que lleguemos no pienso dejarte ir.
Decía en tono seductor dando vuelta a su rostro para que pudiéramos besarnos nuevamente, un beso en donde nuestras lenguas degustaron la boca de la otra.
-Jajaja eso me suena a amenaza Maki-chan- respondía agitada y divertida incorporándome en el asiento trasero y sentándome, sin importarme mi desnudez, mientras la miraba fijamente desde el retrovisor- Solo espero que lo que dices no se quede solo en palabras. Ahora dime te gusta lo que ves.
Terminaba en un susurro de lo más erótico mientras me colocaba lo más atrás que me permitía el asiento dejando que una parte de mi torso desnudo quedará visible en el espejo retrovisor del automóvil, el cual me ayudaba a darle una perfecta visión de mi cuerpo a mi acompañante. Aprovechando la luz roja comencé a pasar mi mano de mi rostro hasta mis pechos dando leves caricias dejando que los ojos violetas de Maki se quedarán clavados en cada uno de mis movimientos.
Lentamente me fui acercando al espacio entre los dos asientos delanteros para quedar más cerca de ella, en cuanto me noto sin dudarlo giro su rostro y capturo mis labios para luego comenzar a besar mi cuello con devoción mientras yo tomaba su mano derecha y la guiaba hacia mi entrepierna comenzando a dirigir sus movimientos, restregándome contra su mano mientras su dedo índice y medio se movían con rapidez frotando sin piedad mi clítoris, regalándome una sensación deliciosa que me estremecía y hacía que dejara salir de manera fuerte jadeos de placer y el nombre "Maki-chan" una y otra vez de mis labios. Al instante en que sus dedos se adentraron en mi parte más íntima solté un gran gemido que fue medio amortiguado por sus labios, pero pese a esto tuvimos que encender la radio para evitar que los escasos autos que se encontraban a nuestro costado nos escucharan.
Nunca antes había agradecido el tráfico nocturno hasta ese día y probablemente pensaran que somos unas pervertidas exhibicionistas, pero lo cierto es que no fue así, porque aunque nos complacíamos una a la otra en pleno alto nadie salvo nosotras supo lo que pasaba en el interior de aquel vehículo, ya que las ventanas de los costados del auto eran polarizadas y en la parte delantera el parabrisas tenía la función de oscurecerse así que lo más probable es que la gente de afuera solo observará en "inusual" movimiento oscilatorio del automóvil.
FLASHBACK 1 END «Primera conexión»
Aaaawww y desde ese entonces supe que estaba perdida, ciega a los hechos que se presentaban ante mis ojos. Yo misma me empeñe en ignorar todo aquello que no me cuadraba de Maki-chan, cada duda o mentira que se presentaba la pasaba por alto solo por sentir sus caricias sobre mi piel.
No la culpó a ella si es que jugo conmigo, sino me culpó a mi misma por ser tan débil ante su presencia, por limitarme a creer más en sus caricias que en sus acciones. Y vaya que tengo motivos para recriminarme de esa manera.
INICIO FLASHBACK 2 «Pérdida de convicción»
-¿Ese vestido esta hermoso no lo crees Maki-chan?- cuestionaba a mi acompañante pelirroja la cual se encontraba un poco apartada mirando con el ceño fruncido su celular.
-Mierda otro mensaje más Aaaah… y por si fuera poco él también me ha llamado- decía entre murmullos la menor causando una punzada en mi pecho y que mi curiosidad aumentara.
Lentamente me fui acercando a ella, sin que notara mi presencia, hasta que me pose a su lado y alcance a ver una llamada en espera con el nombre de Honoka.
-¿Quién es Honoka? ¿Y porque no le quieres contestar Maki-chan?- le cuestionaba ocasionando que pegara un brinco por la sorpresa de oír mi voz tan cerca.
Enseguida de esto bloqueó su teléfono y lo guardó en el bolsillo trasero de su pantalón de mezclilla negro.
-No es na-nadie Nico-chan… ¿decías algo sobre un vestido?- continuaba como si nada la ojivioleta dándose vuelta hacia el aparador y mirando por vez primera la prenda de la que hablaba- Oh en verdad es hermoso, pero estoy segura de que luciría mejor en ti que en el maniquí, ven vamos.
Expresaba con entusiasmo para enseguida tomar mi mano y tirar de mí hacia la tienda, cosa que me extraño demasiado ya que era más que obvio que quería que cambiara de tema.
-Espera Maki-chan… espe…¡ALTO!- decía dando un fuerte tirón y zafandome de su agarre- ¿Qué fue todo eso?
Le preguntaba por su extraño comportamiento a lo cual como respuesta solo recibí negación.
-No se de que hablas Nico-chan. Ahora vamos a llamar a la señorita para que nos de ese vestido en tu talla- respondía con una gran sonrisa, sonrisa que enmascaraba una o varias mentiras, una sonrisa que conocía a la perfección, ya que yo en varias ocasiones la había utilizado para evadir a mi madre o a cualquier persona que notaba el dolor que encerraba en mi corazón- verás que te quedará increíble y luego te llevaré a cenar.
Volvía a arrastrarme pero nuevamente me solté de su agarre.
-Dije que esperes- me zafaba de manera brusca y con molestia- ¿Qué me estás ocultando Maki? Y no intentes volver a cambiar de tema porque si lo haces me largo, te queda claro.
Ante la firmeza de mis palabras la pelirroja me observó por unos segundos, luego se mordió el labio de forma nerviosa y finalmente me encaró utilizando una postura defensiva.
-No te oculto nada, solo quiero pasar tiempo contigo y consentirte, dime eso tiene algo de malo- decía levantando una ceja y siguiendo con sarcasmo- desde cuándo es delito "procurar" y "mimar" a tu novia.
-Es delito desde que una de la dos le esconde cosas a la otra- respondía retadora sin dejar de observar cada uno de sus movimientos- Y aún más delito sino le das la oportunidad a la persona de saber la verdad y así decidir qué es lo que quiere. Dime ¿Quien es Honoka? ¿Y porque te pones tan a la defensiva cuando te pregunto por ella?
-Y-Yo no, no se de que hablas- contestaba con ligero nerviosismo evadiendo mi mirada- so-solo olvidemoslo ¿quieres?
-Buenas tardes señoritas les puedo ayudar en algo- interrumpió una de las asistentes de la tienda- buscaban algo en especial o gustan ver nuestra nueva colección de temporada.
-No es necesario que se moleste solo estábamos viendo… y de hecho yo ya me paso a retirar- respondía con cortesía para luego lanzar una mirada molesta a aquella ojivioleta que mantenía su vista en el suelo de la tienda. Con una última sonrisa dirigida a la chica de la tienda, la cual por cierto provocó un sonrojo en esta, me di la vuelta y salí del establecimiento para después abandonar la plaza.
-¡Nico-chan! ¡Nico-chan espera!- expresaba dándome alcance la pelirroja mientras tomaba el dorso de mi brazo y me giraba hacia ella- Oye escucha.
-¿Qué cosa Maki-chan? Si lo que dirás no es la verdad entonces ahórratelo, ya estoy harta de tus evasiones y mentiras- soltaba haciéndole frente- Harta de que me trates como estúpida, realmente piensas que me creo todo lo que sale de tu boca. Pues no es así, si hasta ahora no había dicho nada es porque tengo miedo de perderte, te amo demasiado y no creo ser tan fuerte como para alejarte pero…- hacía una pequeña pausa ya que ella había hecho ademán de acercarse- pero también tengo dignidad.
-Es que las cosas no son como tu las ves, no todo tiene que ser blanco o negro Nico-chan- me soltaba con frustración mientras me miraba con molestia- si te he estado escondiendo cosas, pero no son tan graves como crees.
-Jajaja por favor no me salgas con excusas baratas Maki, las mentiras son mentiras sin importar la intención con la que se digan. A fin de cuentas me estas ocultando algo y no me das la oportunidad de decidir por mi misma si quiero seguir con esto- me cruzaba de brazos y hablaba de manera rápida.
-Ósea que ahora nuestro amor no significa nada para ti, si las cosas no van como las quieres, la niña se pone berrinchuda y no lo acepta ¿no?- su molestia aumentaba a medida que hablaba y ahora me miraba con ironía- nunca creí que fueras tan infantil Nico-chan.
-¡¿Infantil?! Infantil YO, quien es la que saca mentira tras mentira. ¡Ah no, ahora te callas y escuchas!- colocaba mi mano con la palma extendida hacia su rostro para que no me interrumpiera- me has estado mintiendo desde el principio, el hecho de que no te diga nada no quiere decir que no me de cuenta de las cosas y que me trague la historia rosa que me cuentas. Ahora contéstame algo y quiero que seas sincera… ¿Tenías una relación en el momento en que empezaste a salir conmigo Maki-chan?
Decía aún con seriedad sin apartar la mirada de aquella pelirroja que se mostraba temerosa.
-… S…si- respondía en un tono muy bajito pero aún perceptible.
-¿Dis-Disculpa? No te escuche me lo puedes repetir- hablaba con un nudo en la garganta, si alcance a escuchar su respuesta sin embargo mi masoquista interior quería volver a escucharlo.
-Aah, dije que si- respondía apretando con fuerza los dientes- Bueno tenía, veras… ¡Aguarda Nico-chan! ¡Nico-chan escúchame por favor!
Iba tras de mí ya que en cuanto corrobore su respuesta me di la vuelta y empecé a alejarme.
-¡Por favor quieres calmarte y escuchar!- decía cogiendo mi brazo y haciendo amago de mirarme a los ojos sin embargo no la mire en ningún momento- Nico-chan eso ya no importa, pequeña yo te amo.
Sin poder soportarlo más comencé a sollozar dejando caer lágrimas de frustración acompañadas de una media sonrisa cargada de ironía. En respuesta Maki solo me estrechó entre sus brazos apretándome con fuerza.
-Eso ya no importa- susurraba- … Tranquila corazón ahora solo concentrémonos en nosotras… [era el suave susurro de Maki]...
-Con que no importa jaja- soltaba una risa cargada de pesadez al escuchar sus palabras de "consuelo" para luego separarme de su abrazo- Claro cómo podría importarte el haberme tenido como tu puta tanto tiempo, eres una cínica, mentirosa, cobarde.
Le daba un empujón para después golpear su pecho con desesperación y soltar cuanto insulto se me ocurría.
-Ouch, Ouch bas-basta- se quejaba para después agarrar mis manos y comenzar a forcejear conmigo para que me detuviera- te digo que no es como crees. Ya termine eso desde hace un rato, Honoka es mi ex-novia y si cuando comenzamos a salir aún estaba con ella pero tu y yo solo eramos amigas. Cuando las cosas cambiaron y empecé a sentir algo por ti se acabó.
La miraba con una ceja levantada en un claro signo de desconfianza.
-¡Te estoy diciendo la verdad! Si quieres saber desde cuando se acabó solo te diré que ya era libre desde el día que pase por ti para cenar, ese día si ayudé a mi madre en una cirugía pero después fui a mi apartamento a darme un baño y a cambiarme. Cuando salí ella me esperaba para hablar por eso llegué tarde, ese día volví a dejarle en claro que te amaba y que cualquier posibilidad de volver se había acabado.
Decía sin titubear la pelirroja mientras sujetaba con fuerza mis brazos y me jalaba hacia sí para finalmente abrazarme pegando su frente con la mía de tal manera que sus orbes violetas se posaban por completo en mis carmines.
-Entiendo entonces tardaste tanto porque antes quisieron tener sexo de despedida ¿no? Que tan pendeja me crees- nuevamente la empujaba deshaciendo nuestra cercanía para darme la vuelta y abandonar aquel sitio.
Me sentía tan estúpida, tan miserable, que lo único que deseaba hacer era salir de ahí e irme a casa a encerrarme en mi cuarto a llorar y maldecirme por mi ingenuidad.
-Siempre te quejas de que no soy nada romántica o de que no suelo ser demostrativa, pero en verdad te amo Nico-chan y si necesito hacer el ridículo para que me creas, no me importa- seguido de esto comenzó a cantar, con voz muy baja, tan baja como un susurro, pero aún así perceptible a mis oídos.
Lo cual provoco que mis pies se quedaran clavados en el suelo.
De sus labios salía frase tras frase de una canción que se convertiría más adelante en nuestra canción, ya que cada estrofa describía a la perfección lo que sentíamos la una por la otra.
Los ojos de Maki estaban fijos en los míos transmitiendo sus sentimientos de amor y de deseo. Su canción y coreografía aceleraron mi corazón; y enrojecieron mis mejillas ya que conforme pasaba el tiempo la gente de afuera y dentro de la plaza comenzaba a acercarse a ver qué era lo que pasaba.
Make love- Big Bang (1)
(Español)
Nunca supe que encontraría un amor tan verdadero.
Está justo aquí es solo para tí.
Recuerdo que ese día sostuve tus manos
y entonces bese tus labios, entonces te dije:
Nuestro amor estaba destinado a ser para siempre.
Dame esa felicidad que obtengo de ti por estar aquí.
.
.
.
Te necesito justo aquí conmigo, cerca de mí.
Esta vez te dejare saber
que mi amor es directo del corazón.
Por siempre sé mi chica, por siempre sé mi mundo.
Eres la única
La única a quien necesitaré, mi vida somos tu y yo.
.
.
.
Nunca romperé tu corazón "no",
así que cariño no lo dejes ir…
.
.
.
Tu eres la única en quien siempre pienso
Eres la única con quien quiero pasar mi vida entera, lo sé.
Donde quiera que estés le llamaré hogar.
.
.
.
En la última línea de la canción Maki-chan se aproximó a paso lento hacia mi, una vez que llego hasta donde estaba posó su mano derecha en mi mejilla izquierda dándome leves caricias para finalmente decirme mientras se sonrojaba por completo.
-En verdad te amo Nico-chan y si debo de hacer más locuras como esta para que me creas lo haré, pero por favor quédate a mi lado, no me dejes- luego de esto su otra mano se apropió de mi otra mejilla y recargo su frente en la mía.
-Maki-chan- soltaba colocando mis manos sobre las suyas para luego colocarme de puntillas para depositar un beso en sus labios ganando unos cuantos aplausos de los curiosos que nos rodeaban- Si me vuelves a mentir ¡se acabo eh!
Era mi respuesta para después dar un leve golpe a sus costillas con mi puño.
-¡Ouch! De acuerdo te lo prometo, sólo no te enojes y no te pongas agresiva pequeña- decía con una media sonrisa mientras me daba un beso esquimal y dirigía su brazo hacia mis hombros guiándonos al estacionamiento.
-Buuu y yo que pensaba invitarte a mi departamento, aprovechando que Nozomi anda en sus prácticas de campo- le decía en tono coqueto- ya sabes... para que hiciéramos travesuras, pero si no quieres que me ponga agresiva y algo traviesa está bien.
Esto lo decía colocando mi brazo aprisionando su cintura mientras recargaba mi cabeza en su hombro.
-¡Oh dios solo de pensarlo!- soltaba un suspiro soñador la pelirroja entremetiendo sus dedos en mi cabello y removiéndolo- Retiro lo dicho, se tan agresiva como quieras pequeña-chan.
-Ok tu lo pediste mí princesa tsundere- finalizaba tirando de su camisa y plantandole un beso activando aquella mirada lujuriosa que tanto me gustaba.
-Solo por esta ocasión dejaré que me llames princesa, ahora dame de nuevo esos labios enana- respondía afianzando sus manos alrededor de mi cintura y acercándome de nueva cuenta para iniciar otro fogoso beso.
FLASHBACK 2 END «Pérdida de convicción»
Y ese fue otro de los tantos hermosos recuerdos que viví a su lado. A pesar de que fueron momentos grandiosos no puedo evitar ponerme a reflexionar sobre la manera tan ligera en la que maneje la situación. Mis acciones fueron todo corazón y nada razón, aagh aunque no me arrepiento de nada para ser sincera. ¡Se acabó! Dios ni siquiera recuerdo la cantidad de veces que dije esa frase durante nuestro tiempo juntas.
Por ahí bien dicen que de lo bueno poco y al parecer es hora de que termine de una vez por todas lo que Maki-chan y yo vivimos. Es lo más sano, es momento de dejar de herirnos y aferrarnos a algo que no será.
Me duele demasiado siquiera pensar en lo que estoy apunto de hacer pero creo que ya sufrí lo suficiente así que ¡vamos Nico tu puedes ya estás aquí y no hay marcha atrás!
Di una última respiración profunda y me levanté de aquella banca para finalmente recibir a mi amada tsundere que venía caminando a toda prisa desde la entrada del parque hasta donde me encontraba.
Bien Yazawa es ahora o nunca, ya sabes que hacer tu tranquila y yo nerviosa- me decía mentalmente- Dios se ve lindísima y ese pantalón ajustado justo en los glúteos se le ve tan…. ¡BASTA IDIOTA NO ES MOMENTO DE CALENTURAS CONCENTRATE!
-Hola Maki-chan me alegra que hayas podido venir- decía sobreponiéndome a mi falta de atención anterior, por suerte aquella pelirroja tsundere no notó mi embobamiento, supongo que esa era una de las ventajas que tenía el salir con alguien denso.
-Lamento la tardanza Nico-chan, lo cierto es que ya había llegado pero al verte los nervios me ganaron y bu-bueno tuve que esperar a calmarme un poco antes de acercarme- decía titubeante y nerviosa la pelirroja fijando su mirada brevemente en el suelo-¡Wooow te ves hermosa! Bueno siempre has sido bella pero ese corte en definitiva te hace ver más madura, aunque si te soy sincera prefiero tus dos coletas acompañadas de esa apariencia dulce y ligeramente aniñada que tanto me encanta.
Al término de esta frase acortó la distancia entre ambas y tomó uno de los mechones que caían con delicadeza por el costado de mi rostro, terminando por colocarlo entre su labio y nariz, aspirando con fuerza el aroma de mi cabello. Su acción activo una señal de alerta en mi interior, por lo cual sin ser brusca, me apresure a recuperar aquel mechón de entre sus dedos para luego dar un par de pasos hacia atrás y volver a mantener la compostura.
-Gracias por el cumplido Maki-chan, ahora quisiera que habláramos- decía de manera tranquila sin despegar mis ojos de aquellos bellos orbes violetas- Te cite aquí porque necesito dejar en claro las cosas.
-Lo se Nico-chan- respondía con una media sonrisa que denotaba tristeza- pero no puedo evitarlo, cada vez que te veo siento la necesidad de acercarme a ti y abrazarte, acariciarte y besar todos y cada uno de los rincones de tu suave piel. Te necesito, te he echado tanto de menos, cada día sin ti a mi lado es horriblemente doloroso.
Conforme hablaba se acercaba paso a paso a mi moviendo levemente sus caderas, hipnotizándome con su seductor andar.
Demonios de nuevo esa sensación, me siento como un indefenso roedor ante un fiero depredador. ¡NOOOO, BASTA! He venido a cerrar este ciclo, nece-necesito se-seguir ¡Oh diablos!
El hilo de mis pensamientos fue cortado por sus dulces labios sobre mi mejilla, por lo que comencé a poner en acción mis manos intentando alejar su cuerpo del mío, pero su fuerza era superior además de que mi voluntad estaba pronta a flaquear, así que como única opción dije lo siguiente.
-Por favor no sigas- decía suplicante ladeando mi rostro para frenar el avance de sus labios hacia los míos, pero solo conseguí que estos terminaran devorando mi cuello- demuéstrame al menos en esta ocasión que soy algo más que sexo para ti Maki-chan.
Acto seguido Maki separó su rostro de manera brusca de mi cuello y me lanzó una mirada llena de dolor e incredulidad.
-Eso no es verdad y lo sabes Nico-chan. ¡Para mi no has sido SOLO SEXO!- decía en tono molesto- ¡YO TE AMO! Entiendes, te amo.
Tomaba con algo de brusquedad mi rostro denotando su desesperación, mientras acercaba su frente a la mía mirándome con anhelo y ternura. Por un momento y solo por un momento, pensé en mandar mi decisión al carajo y tomar con mis manos su cuello para poder besarla como si no hubiera un mañana. Pero no, era momento de despertar de este hermoso sueño, ya no podía permitirme ser débil, así que en vez de rodear su cuello pose mis manos sobre las suyas y sin apartar mi mirada fui retirando su tacto del mío.
-Yo también te amo Maki-chan- decía mirándola con la misma ternura y anhelo a lo cual ella me dedicó una sonrisa e intentó volver a acortar la distancia hasta que me escucho decir lo siguiente- pero esto se acabó.
La pelirroja frenó su avance, a escasos milímetros de mi boca, para enseguida mirarme con extrañeza por lo cual decidí continuar hablando.
-Maki-chan ya no puedo seguir esperando por ti, se que el peso de tu familia es demasiado y que debes de seguir siendo el orgullo de tus padres, pero yo quiero a alguien que marche a mi lado- aquellos ojos violetas se volvieron cristalinos y su hermosa sonrisa se desvaneció- además creo que es momento de despertar y aceptar de una vez por todas que tu y yo pertenecemos a mundos diferentes, tu gente nunca me verá como una pareja digna para la heredera de "la gran" familia Nishikino.
-De qué hablas Nico-chan lo que la gente piense sale sobrando, lo importante es que nos amamos y debemos estar juntas, te necesito- volvía a coger mi rostro entre sus manos.
-Si eso es lo único que importa como dices, entonces díselo a tus padres- la expresión de la pelirroja paso de decidida a una llena de terror al escucharme decir aquello- no te pido que me presentes ante ellos o ante la gente con la que se relaciona tu familia, solo quiero que dejes en claro que estas saliendo con alguien, que sepan que existo.
-Oh Nico-chan por ahora no puedo hacerlo, mi amor acabo de asumir las riendas del hospital y necesito mantener tranquilo a mi padre- me decía con tono calmo y conciliador como intentando convencerme de que era lo mejor- pero te prometo que en cuanto tenga todo en orden te llevaré ante ellos y te presentare como lo que eres, el amor de mi vida.
Mentirosa, solo intentas mantenerme tranquila durante un tiempo para después salir de nuevo con algo que hará que vuelva a ser como una sombra en tu vida. Y mientras tú seguirás saliendo en las portadas de sociales con un montón de idiotas candidatos a tu futuro esposo."El amor de tu vida", si claro; quisiera creerte, pero tus acciones me hacen creer lo contrario. Se que me amas Maki-chan, pero es más que clara tu falta de compromiso y que amas más tu comodidad que a mí.
-Esfuérzate, lucha y consigue "eso" que es tan importante- "Ya que es tan importante como para dejar a un lado el amor que sientes por mí" (completaba en pensamiento)- Y una vez que lo consigas y estés dispuesta a luchar por lo nuestro búscame, pero…- le decía mirándola de frente con voz segura y sin titubeo alguno- no te garantizo que cuando eso pase yo te seguiré esperando. Maki te amo, pero ahora tengo claro que me amó más a mí misma y voy a seguir con mi vida.
El rostro de Maki palideció casi como si hubiese visto algún espectro para enseguida comenzar a dejar caer lágrimas y sujetar con mayor fuerza mi rostro que aún seguía entre sus manos.
-Nico-chan yo te amo, realmente te amo si tan solo me dieras un poco de tiempo- decía la ojivioleta mientras aproximaba con desesperación su rostro al mío rozando con su nariz la comisura de mi cara- Solo un poco de tiempo, por ahora no podré estar al 100% contigo pero haré lo posible por verte lo más seguido que pueda y entonces…
Realmente se veía quebrada, su rostro bañado en lágrimas me partía el alma, pero esto no iba a hacerme cambiar de opinión esta vez no daría marcha atrás sin importar lo mucho que me dolía verla sufrir.
-No Maki-chan ya no vas a convencerme de esta forma- de un movimiento retire sus manos y me aleje un par de pasos mientras la miraba con seriedad- Ya he tomado mi decisión y seguiré adelante con mi vida y sueños. Te deseo de corazón que tú puedas hacer lo mismo, así que adiós Maki-chan…
-Solo te pido que seas paciente hasta que asuma por completo el liderazgo del hospital y entonces…
-¿Y entonces qué Maki-chan? Después de que te hagas con el hospital de tu familia me volverás a pedir tiempo para formalizar nuestra relación, ya que sino perderás accionistas ¡¿o me equivoco?!- la interrumpí con rapidez ya que sabia a que iba encaminado todo esto- No me mires como si te sorprendiera el que adivinara lo que piensas hacer, ya que hace mucho aprendí a leerte, eres tan predecible que ya hasta me resulta aburrido. La Nico-chan que estaba cegada por el amor que te tenía se murió el día de la reunión de tus padres y sabes que es lo peor… lo peor es que la basura esa que tienes como padre tenía razón, ya que no tienes el valor como para luchar por mi.
Terminaba por decir de manera casi milagrosa ya que el nudo en mi garganta se hacía cada vez más grande a la par que mis ojos dejaban caer más y más lágrimas. Finalmente reuniendo la última pizca de orgullo que me quedaba me di la vuelta dispuesta a irme definitivamente dejando tras de mí a la chica que muy posiblemente fue el amor de mi vida, sin embargo ella aun tenia cosas por decir.
-¡Nico-chan espera, por favor no te vayas! ¡Por favor, por favor créeme te amo!- me decía de manera desesperada mientras su rostro estaba bañado en lágrimas e intentaba sujetarme- Y-Yo…
-Lo se Maki-chan, pero necesito una persona que esté dispuesta a estar conmigo sin importar que, alguien que no dude en sostenerme si las cosas se ponen difíciles- hablaba con tranquilidad mientras seguía alejándome- y ahora me doy cuenta que tú no eres esa persona.
-Así... y supongo que Honoka si lo es ¿no?- soltaba con recelo e ironía la ojivioleta, causando que me detuviera tentada por la curiosidad, una vez que consiguió mi atención se limpió el rostro con la manga de su suéter y me dedicó una sonrisa irónica- ¿Qué? Te sorprende que no sea tan densa como creías, acaso pensabas que no me enteraría que te has estado viendo con esa.
-Espera cómo es que…- expresaba un tanto extrañada para enseguida sobreponerme y seguir en un tono un tanto serio- bueno si salgo con ella o no, creo que eso no te concierne Maki-chan.
-Eres una idiota ingenua, ella solo te ha estado usando- seguía molesta la menor causando mi irritación ante sus palabras cargadas de coraje- a Honoka no le importas, nunca le importaste desde el inicio.
Dios no creo que sea capaz de decirlo ¿o sí? Vamos Maki-chan eso sería demasiado infantil de tu parte.- pensaba mientras sonreía internamente.
-Así es ella solo se acercó a ti para vengarse de mí- "Debo de comenzar a hacerme a la idea de que la gente no cambia sin importar las circunstancias en las que este, alguien mimado siempre actuará de la manera menos madura posible"- Quería llevarte a la cama para después echármelo en cara y tú fuiste tan estúpida como para caer.
Por Kami-sama esto se está volviendo tan estúpido e irritante y creo que es hora de terminar con esto de una vez por todas. Supongo que no sera la despedida hermosa que buscaba.
-Lo sé- decía con una media sonrisa haciéndole ver que no me importaba en absoluto.
-Ya ves como no es tan perfecta como creías, es solo una… ¡¿Qué?!- expresaba con irritación y desconcierto mi ahora ex-novia.
-He dicho que lo sé. La misma Honoka me lo confesó- decía con tranquilidad- y no solo eso, sino que me dijo que me ama y está dispuesta a conquistarme. Y te confieso que me decepciona un poco que me lo dijeras, creí que eras más que esto, pero ya veo que mientras te salgas con la tuya no te importa en absoluto jugar sucio, así que adiós Maki-chan.
Le lancé una última mirada de suficiencia para luego dar la vuelta y caminar esta vez sin intención de volver a detenerme, desapareciendo de ese sitio lo más rápido que pude, sin embargo hice una pequeña pausa antes de abandonar el parque ya que mis lágrimas comenzaron a correr de tal manera en que me impidieron ver por donde iba así que me senté en una banca que encontré próxima para calmarme un poco, pero lejos de esto solo mi estado empeoró ya que mi pecho comenzó a doler demasiado dejándome acostada en aquella banca en una estado por demás patético y lastimero.
No se cuanto tiempo estuve en esa posición ni cuan fuerte llore, todo me parecía tan lejano y lento era como si el mundo hubiera colapsado dejándome inmersa en soledad y tristeza, pero hasta los peores momentos tienen su final y el mio llego de una horrible manera.
Como si dios hubiese decidido que aún no sufría demasiado me colocó en una situación por demás aterradora, mi llanto y lágrimas fueron cortadas por un único y brusco movimiento que me arrancó de la banca en la que estaba y me coloco de pie ante un hombre que utilizaba la oscuridad del parque como ventaja.
Su sonrisa era ancha y perversa de tal forma que sus blancos dientes relucían con una sonrisa llena de depravación y sed. Mis ojos se abrieron como platos al observar como sus sucias manos se afianzaban a mi muñeca y cintura comenzando a tirar de mí en dirección opuesta a la salida.
De un momento a otro pase de estar profundamente triste a aterrada, aquel sujeto era demasiado fuerte ya que con un solo brazo levantó mi cuerpo del suelo, aprisionándome con el suyo, mientras que con la otra mano cubría mi boca amortiguando los gritos que había empezado a dejar salir. Por más que pataleaba y golpeaba mis manos y piernas parecían no hacerle daño alguno así que comencé a llorar sin control llamando en mi mente a Kami-sama para que me socorriera.
Finalmente cuando llegamos a una de las frías y desoladas esquinas del parque, donde sobra decir que por la hora nadie pasaría por ahí, me soltó colocándome de frente a la pared quedando recargada mientras él continuaba sujetando mi boca con fuerza y levantaba mi falda de atrás comenzando a deslizar mis bragas.
Con toda la fuerza que pude acumular comencé a moverme con desesperación logrando librarme por un segundo de su agarre el cual aproveché para gritar y correr, sin embargo apenas había lanzado el primer ¡auxilio! y dado unos cuantos pasos, cuando de dos zancadas me alcanzó propinándome un bofetón que me hizo caer de costado a espaldas de una banca. Como pude intente levantarme sin embargo por un momento sentí un peso encima impidiéndome cualquier movimiento el cual así como llegó se fue acompañado de un "aaaggr" lastimero.
Nuevamente me intente levantar pero en esta ocasión un par de manos, cuya textura era diferente, se afianzaron en mis mejillas.
-¡NO SUÉLTAME! ¡DEJAME POR FAVOOOOR!- gritaba con desesperación sumergida en un mar de lágrimas comenzando a manotear contra aquel agresor.
NICO'S POV END
HONOKA'S POV
Luego de decirle a Maki lo que pensaba de ella me encamine en busca de Nico-chan a quien encontré recostada en una banca en posición fetal. Aquello no solo me dolía sino también me llenaba de furia ya que no concebía que aquella pelirroja fuera tan idiota, es decir, cómo puedes conocer a alguien como Nico-chan y no luchar por ella, sobre todo si es mas que obvio que el sentimiento es mutuo.
Pero por ahora esto era lo menos importante ya que justo detrás de la banca donde se encontraba la pelinegra se encontraba un hombre observándola detenidamente el cual después de unos minutos de permanecer así rodeo la banca y se colocó enfrente de Nico cogiéndola con fuerza y arrancándola de aquel lugar para luego llevársela.
Ante esto estuve por aproximarme en su ayuda sin embargo aunque me costara admitirlo yo no podría sola contra ese sujeto así que sin más corrí hacia donde segundos atrás había dejado a Maki para pedirle su ayuda, pero lo único que obtuve fue un "vete al diablo" de parte suyo y segundos después un sitio vacío, así que nuevamente me encamine apresurada hacia donde aquel animal había agarrado a Nico, pero para mi desesperación y horror ya no se encontraban ahí.
Aquella banca se encontraba en medio de dos caminos, uno que iba hacia la izquierda y el otro hacia la derecha así que luego de pensarlo, por dos segundos, corrí a toda prisa hacia la derecha rogando porque fuera hacía ahí adonde fueron pero una vez que avance un buen tramo escuché la voz de Nico-chan clamar por ayuda.
-¡AUXILIO!
¡Mierda me equivoque, ya voy Nico-chan resiste!
Pensaba con desesperación cambiando mi rumbo y corriendo como si se me fuera la vida en ello, finalmente los encontré; aquel imbécil parecía haber golpeado a la pequeña pelinegra la cual yacía en el suelo temblando y con la boca con rastros de sangre y tierra.
De pronto como si un velo negro me cegara, corrí a toda velocidad y embestí a aquel monstruo golpeándolo con todas mis fuerzas con la rodilla en el costado izquierdo de su cuerpo logrando librar a Nico de su peso. Una vez que estuvo próximo a levantarse me apresure y con gran furia le tiré una patada contra el rostro para luego arrojarme de nuevo sobre él e impactar mis puños repetidas veces en su cara, dando en su nariz y barbilla haciendo que se mantuviera en el suelo, gruñendo y gimiendo de dolor.
Una vez con el sujeto neutralizado, me aproximé a mi sempai para ver cómo se encontraba, a pesar de que mis movimientos eran suaves y delicados ella estaba tan alterada que comenzó a forcejear y a gritar de nueva cuenta; obligándome a sujetar sus brazos y piernas para luego hablarle con voz firme haciéndole ver que se trataba de mi.
-Ni…Nico…¡NICO-CHAN!- ella se detuvo por un momento y abrió lentamente uno de sus ojos- Soy yo Honoka ya paso, ese imbécil no volverá a tocarte.
-Ho…¿Honoka?- expresaba con algo de confusión la ojicarmín para luego seguir con voz llorosa- ¡Honoka!
Finalmente se me arrojó encima y se aferró a mi cuello con sus brazos, los cuales temblaban al igual que el resto de su cuerpo.
-Ssssh tranquila ya pasó, estoy aquí contigo Nico-chan- le decía en leves susurros mientras acariciaba su cabello y pasaba mi saco por sobre sus hombros- Ven te sacare de aquí de acuerdo.
Con suavidad la tomé en brazos y comencé a avanzar a paso rápido, ya que podía ver como aquel repugnante ser comenzaba a querer incorporarse.
-Descuida te llevare a tu casa- a la mención de esto Nico se tenso y se encogió entre mis brazos- ¿que pasa? No quieres ir a casa eh, ya veo bien… mmm pues ya veremos qué hacer en el camino, vale.
Decía cariñosa pero pese a esto mi acompañante no emitió ruido alguno. Una vez que llegue a mi automóvil me dirigí al asiento trasero para colocar de manera cómoda a la pelinegra, sin embargo esta no parecía querer soltarme.
-Nico-chan tienes que soltarme o no podré conducir- decía conteniendo una pequeña risa ya que al decirle esto ella hizo un puchero adorable y se aferró berrinchuda a mí- Aaah de acuerdo tu ganas irás adelante conmigo solo esperó que los de tránsito no nos detengan, no se tú pero yo no quiero pasar el resto de la noche en la delegación.
Terminaba diciéndole para nuevamente cogerla en brazos y cerrar la puerta trasera de una patada, me dirigí a abrir la puerta del piloto, lo que me costó un poco de trabajo ya que sostenía a Nico, y finalmente me metí con algo de trabajo en el asiento, todo con movimientos suaves a manera de no molestar a aquella ojicarmín que lucía destrozada.
Luego de un rato manejando me decidí a llevarla a casa de mis padres ya que si no quería ir con su madre menos aún con Nozomi-chan, solo esperaba que mañana una vez que estuviera más relajada y consciente de todo, no fuera a molestarse al creer que quise aprovecharme de la situación o algo así.
-Llegamos, ahora dime crees que ya puedas bajar o ta…- me vi interrumpida a media frase ya que mi sempai se había acurrucado sobre mi pecho provocándome escalofríos y ligero nerviosismo- aaaah Ni… Nic… aaaaw, ok solo por esta vez te saldrás con la tuya, te mimare, pero no te acostumbres.
Susurraba por último, más como para mi misma y luego me dispuse a bajar con mi sempai en brazos con cuidado de no caer.
-Bien podrías hacerme un favor, apunta al auto y presiona el botón rojo- le pedía a la pelinegra dejando sobre su estómago las llaves de mi auto para poder salir de una vez y patear la puerta- [BIP] Gracias ahora me pregunto donde deje las llaves de la casa, mmm oh gracias.
Respondía ya que Nico había metido su mano en el bolsillo de mi chaleco y había extraído las llaves para luego abrir la puerta, lo cual fue un alivio ya que no tenía idea de cómo ingeniármelas para abrir yo misma.
Una vez en la entrada me recargue en la pared y retire mis zapatos, luego de esto camine con seguridad rumbo a mi habitación ya que al parecer mi familia no se encontraba en casa, por lo menos me ahorraría el interrogatorio y posible golpiza de mi madre si me veía con Nico, ya mañana pensaría que decirle.
Una vez en mi habitación deposite con cuidado a la ojicarmín sobre la cama para luego deslizar las zapatillas de sus pies y volverme para buscarle algo de ropa para que se cambiará, sin embargo antes de poder dar dos pasos un par de brazos me rodearon por la cintura para enseguida sentir un cálido aliento contra mi oído.
-No te vayas- era la petición de mi sempai.
-No pensaba hacerlo, solo iba a buscarte algo de ropa para que te cambies y después tendería un futón así tú dormirás cómoda en la cama ¿o prefieres tiempo a solas?- era mi suave respuesta para luego suspirar de alivio ya que había logrado controlar mis nervios ante su cercanía, pero la tranquilidad duró poco ya que enseguida fui jalada hacia atrás hasta el punto de terminar recostada sobre el colchón.
-Tu cama es amplia así que no tienes porque dormir en otro lado- decía con demasiada seriedad la pelinegra mientras se arrodillaba a mi lado y comenzaba deshacerse de los botones de mi chaleco, para luego seguir con mi cinturón y el botón de mi pantalón, todo esto con movimientos tortuosamente lentos en donde sus dedos paseaban traviesos por aquellas zonas en donde la ropa no alcanzaba a cubrir mi piel, pero fue ahí donde entre en pánico y la detuve.
-Espera Nico-chan, no- decía con un tenue sonrojo mientras sostenía su mano con la mía- porque mejor no descansas.
Lo último lo decía casi con súplica ya que si ella continuaba provocándome no sabía si sería capaz de detenerme.
Después de todo aunque soy una buena persona, eso no significa que sea de palo.
Pero pese a mi tono, la pelinegra me ignoro y en esta ocasión prosiguió con mi camisa repartiendo un par de besos por mi cuello.
Enseguida se despojó a sí misma de mi saco; seguido por su falda y blusa, dejando a la vista unas bragas color vino con bordes de encaje negro, y finos bordados de corazones colocados en ciertas puntos estratégicos, que hacían lucir su conjunto de ropa interior sumamente agradable de ver el cual destacaba aún más sobre su blanca, delgada y muuuuyyy suave piel.
-Aaah- se me escapaba un gemido al sentir como su lengua se deslizaba por mi clavícula sin piedad- Espera no… no quiero esto, no así- decía firme empujando su frente con mi mano alejando su cuerpo de mí- so-solo quieres usarme para olvidarte del dolor que sientes al haber dejado por fin a Maki, y no lo permitiré porque tanto tú como yo merecemos más que esto. A partir de ahora no tendrás que recurrir al sexo para calmar tu dolor o ira, ahora si quieres llorar hazlo, si te dan ganas de gritar no te contengas, desahógate pero que esta sea la última ocasión que lo haces por Nishikino Maki. Me habías dicho que querías empezar de nuevo pues hazlo, mientras tanto yo te sostendré y estaré aquí para ti pequeña yo seré tu apoyo siempre que me necesites.
Le decía aquello luego de sentarme sobre la cama acomodándome de tal manera que pudiera recargarse sobre mi pecho y así abrazarla. Ante esto Nico solo me miro con los ojos empañados, por un momento, para luego abalanzarse sobre mí, quedando su rostro enterrado entre mis pechos y su cuerpo sobre el mío.
Aquí- Allison(2)
.
.
.
Y ahora estoy aquí, acostado y con mis manos aferrado a ti.
Pidiéndole al destino que nunca me vaya a separar de ti…
Comencé a cantar apretando mi agarre alrededor de su espalda, pegando su cuerpo lo más que podía al mío demostrando mi miedo de perderla, incluso antes de poseerla.
Porque te amo, tu sabes todo lo que yo sufrí por ti,
noches en vela desde que te vi,
y ahora estas en mi.
Y yo pensando en que te extraño… uooouooo.
Deslice mis manos por su espalda hasta llevar una a su mejilla dándole un par de caricias, para luego depositar un beso en su coronilla y continuar aquella canción, logrando que la pelinegra levantará levemente la mirada para enseguida volver a recostarse sobre mí de manera más cómoda.
Yo se que, quisiste tantas cosas
cuando estaba él. (Sería Ella en este caso)
Y no supo apreciarte pues no supo ser,
lo que tu quieres.
Y ahora estoy aquí acostado y con mis manos
aferrado a ti.
Pidiéndole al destino que nunca me vaya
A separar de ti...
Poco a poco Nico-chan fue calmando su llanto hasta el punto de quedar dormida entre mis brazos.
-Eso es pequeña, tranquila ya paso, ya todo estará bien, te prometo cambiar toda tú tristeza por sonrisas y todo tú dolor por risas- le susurraba mientras continuaba acariciando su cabello con lentitud para luego soltar un bostezo y terminar dormida igualmente.
HONOKA'S POV END
NICO'S POV AGAIN
Me desperté levemente ya que sentía mi cuerpo y rostro sumamente calientes, por lo que me moví un poco para apartar aquella brumosa colcha que me acaloraba, pero al manotear golpee algo que soltó un quejido para luego sentir como se movía la superficie debajo mio.
Al abrir por completo los ojos observe bajo mi cuerpo a una chica pelinaranja que luego del golpe abrió sus llorosos ojos y mientras se sobaba la nariz, me miro dedicándome una leve sonrisa.
-Vaya manera de decir buenos días- decía con algo de gracia- si así saludas no quisiera saber como te despides.
-Lo siento no fue intencional, buenos días Honoka- correspondía a su contagiosa sonrisa para luego posar mis manos sobre sus hombros incorporándome y manteniendo mi apoyo sobre ella.
-Buen día Nico-chan ¿dormiste bien?- me preguntaba aún con esa cálida sonrisa, lo cual causo un leve sonrojo en mi ya que de golpe los recuerdos de la noche-madrugada de ayer me invadieron; aquellos recuerdos en donde prácticamente estuve a punto de violarla, y solo porque me sentía vacía- Descuida, solo pregunto porque la verdad estaba tan cansada que casi no recuerdo nada de lo que paso ayer.
Expresaba con tranquilidad, al parecer noto mi vergüenza y decidió dejar de lado el tema lo cual era, y para qué negarlo, por demás, lo más lindo que alguien había hecho por mi.
Al parecer Honoka encontró la manera de parar a la antigua Nico, antes de que esta volviera a convertir mi vida en un desastre- pensaba recordando el desastre de persona que era antes de conocer a Maki, a Honoka e incluso antes de que Nozomi entrara en mi vida.
Como única respuesta sonreí radiante y volví a mi posición, abrazándola por el cuello recargando mi cabeza en su suave pecho, haciendo que la pelinaranja me rodeara con sus brazos para mantener así nuestro contacto.
-La verdad es que dormí de maravilla, podría decirse que dormí como un bebé, gracias a que eres demasiado cómoda- decía con calma mientras aspiraba profundo aquella sutil fragancia que desprendía el cuerpo de mi acompañante, lo gracioso era que su esencia era una mezcla de pan casero y flores de cerezo- ¿y tu? me imagino que pasaste una noche incómoda.
-La verdad es que eres demasiado ligera y tierna, fue como si durmiera abrazada a un suave peluche- respondía divertida ganándose un golpe en el hombro de mi parte- ¡Auch! Aunque he de admitir que eres más sexy que cualquier peluche que haya visto.
Soltaba causando una pequeña risa de mi parte la cual la ojiazul acompaño con gusto, pero casi enseguida se detuvo alejando el calor de sus manos de alrededor de mi cintura, para finalmente afianzarse a la colcha que estaba debajo de nosotras.
-Mmm ¿dije algo malo?- cuestionaba nerviosa por haberla incomodado.
-No es eso… mmm es so-solo… aaah dime no te has dado cuenta de cómo vas vestida- soltaba con voz entrecortada causando que me incorporara sentándome por completo en su vientre- N-No es que me moleste pero… si sigues en esa posición, terminará muriendo lo que queda de mi decencia y autocontrol y me volveré una idiota.
Después de sus palabras baje mi mirada hacia mi cuerpo observándome en ropa interior y lo que parecía ser el saco de Honoka el cual solo cubría mi espalda, tal parece que luego de que me dormí volvió a cubrirme con este. Ante mi apariencia un intenso rubor cubrió mi rostro haciéndome saltar de su vientre hacia la cama dándole la espalda y aprovechando a cerrarme el saco.
-Lamento el espectáculo de ayer y el de hoy en la mañana- decía avergonzada a manera de disculpa.
-No hay porque disculparse, es solo que si te soy sincera fue difícil para mí el tenerte entre mis brazos y no poder hacer nada para calmar tu dolor- la ojiazul se incorporaba igualmente quedando sentada en la cama con la mirada clavada en su regazo, en el cual reposaban sus manos cerradas fuertemente en puños lo cual causó que de sus nudillos, los cuales hasta ahora no me había percatado de que estaban torpemente vendados, salieran pequeñas gotas de sangre- me hubiera gustado poder calmar el dolor que hay en tu corazón, pero al parecer no hay nada que pueda hacer yo.
-Idiota- le decía con lágrimas asomando en la comisura de mis ojos por ver el dolor que le había causado y sin aguantarlo más me arroje de nuevo hacia sus brazos los cuales sin dudar reaccionaron enseguida aprisionándome entre ellos- Has hecho demasiado por mí, me salvaste de "ese tipo", me diste posada en tu casa y por si fuera poco me cuidaste toda la noche. Soy yo quien debe disculparse porque no he hecho más que darte largas para no aceptar tus sinceros sentimientos, además ayer casi me aprovecho de ti y pese a eso te portaste increíble y no quisiste sacar ventaja.
-No soy tan decente como crees- decía abrazándome con fuerza y cariño, sumiendo su rostro en el hueco de mi cuello- quería hacerte mía- susurraba causando escalofríos en mi cuerpo- pero me pudo más el miedo a lo que dijeras al día siguiente, a que me odiaras, que mi deseo de poseerte. Soy una cobarde por siquiera pensar en hacerte el amor después de verte tan vulnerable.
-No es verdad, si fueras cobarde no te hubieras enfrentado al tipo ese y entonces después de usar mi cuerpo, y puede que con un poco de suerte, yo hubiera terminado en la morgue- ante esto la pelinaranja se apartó para tomar entre sus manos mi rostro.
-No digas eso ni de broma, lamento no haber sido más rápida. Si me hubiera dado prisa ese sujeto no te habria puesto las manos encima- expresaba con rapidez mostrando una mirada llena de culpa la cual provoco que mi corazón se encogiera.
-Llegaste justo a tiempo estoy bien gracias a ti- imitaba su acción tomando su rostro entre mis manos para luego voltearme quedando de frente a ella y juntar nuestras frentes colocándome sobre su regazo nuevamente sin alejar nuestro contacto.
En este momento no hay nada que deseé más que probar sus rosados labios- era mi pensamiento.
Tragaba con fuerza para finalmente darle una última mirada y unir nuestras bocas en un beso lleno de anhelo. Al principio no obtuve reacción alguna de su parte, tal parecía que la había agarrado desprevenida, pero poco a poco aquel beso fue correspondido de forma lenta y delicada, nuestros labios se movían suavemente y con algo de miedo era como si no quisiéramos hacer algo que molestara a la otra, pero poco a poco cada una daba a notar la necesidad de hacerse sentir por la contraria. Aquel beso fue incluso mejor que aquella noche en "µ's", ya que en esta ocasión nadie nos cortaba el rollo y solo nos separaríamos por la falta de aire.
La intensidad de nuestro dulce toque de labios subió en cuanto realice mi siguiente movimiento. Sin separarme ni un milímetro me levante un poco de tal forma que obligue a Honoka a recostarse sobre el colchón mientras que yo quede con las rodillas colocadas a cada extremo de su cintura, consiguiendo como respuesta que ella colocara sus manos en mis glúteos dando un fuerte apretón a uno de estos causando que abriera mi boca dándole paso a su traviesa lengua. A pesar de que yo inicie el beso ahora no era más que pasiva y dócil ante su tacto; lo cierto es que la ojiazul no besaba para nada mal, lo cual provocaba que no hiciera más que dejar que sin piedad su lengua sometiera a la mía mientras que mis caderas se rozaban con las suyas provocando que la ropa empezará a estorbarnos.
-Aaaaah aaah cr-creo que esto se esta saliendo un poco de control- decía con la respiración agitada mi kohai luego de separarse de aquel beso- Yo no estoy segura si… bueno ya sabes.
Proseguía con algo de vergüenza pero aún con aquel brillo de deseo en los ojos.
-Si tú-tienes razón yo tampoco sé si bu-bueno ya sabes si sea buena idea seguir- decía con torpeza, me costaba escuchar a mi razón ya que el ruido de mi corazón y mi deseo eran demasiado estridentes- mmm entonces… qué hacemos.
Continuaba evadiendo su mirada porque si seguía viendo aquel deseo en sus ojos no iba a poder frenarme.
-Creo que lo mejor será levantarnos y tomar un baño, lo más seguro es que mis padres no tarden y debo pensar que decirle a mi madre antes de que al verte me asesine- decía con algo de gracia la menor colocando sus manos de nuevo sobre la colcha.
-De acuerdo entonces… ¿tu primero?- cuestionaba luego de levantarme de encima de ella.
-No, es necesario tu puedes usar el baño de arriba y yo bajaré al de visitas, pero antes te buscaré un cambio de ropa y veré que hay para desayunar- se ponía de pie entregándome una toalla limpia y señalando una puerta color azul al fondo del pasillo- te dejare el cambio de ropa sobre la cama y te esperó abajo ok.
Terminaba diciéndome con una sonrisa la ojiazul para luego dar media vuelta, pero antes de que siquiera se alejara la cogí del brazo y me puse de puntillas para darle un beso en la mejilla; a lo que ella solo amplió su sonrisa virando su rostro y posando sus labios en los míos en un corto y dulce beso.
-Ahora ve a bañarte pequeña incitadora- me daba un empujóncito juguetón en el hombro para que continuara mi camino hacia el baño.
-Oki te veo abajo- respondía guiñándole el ojo y sonriendo coqueta para finalmente entrar al cuarto de baño.
Mi aseo pasó sin más contratiempos y luego de 20 minutos ya me encontraba cambiada en la habitación de Honoka quien me había dejado unos shorts cortos y un poleron holgado como cambio. Luego de repasar mi figura en el espejo y de escarmenar mi cabello me dispuse a bajar en búsqueda de mi… bueno aún no sabía como llamarla.
Ok esa es una excelente pregunta a partir de hoy ¿ella y yo somos? Aaah no tengo ni la menor idea pero es obvio que somos más que amigas aunque no se si ya podamos llamarnos "novias", de hecho la pregunta sería ¿estoy lista para eso? Esto se puso complicado y principalmente por mi indecisión, yo he sido quien ha dado largas pero bueno es mejor aclararlo de una vez por todas.
-¡Ya estoy lista!¿Honoka?- llamaba una vez en la planta de abajo a aquella risueña pelinaranja y luego de dar un par de pasos me detuve en una puerta corrediza que parecía conducir muy probablemente a la cocina así que sin más la abrí- ¿quieres ayuuu… aaay? Lo si-siento ooh.
Decía con las mejillas encendidas, ya que había encontrado a Honoka a medio vestir, hablando más específicamente en shorts cortos y sostén, además de que traía el cabello mojado y desordenado lo que la hacía tener una apariencia un poco salvaje cosa que la hacía ver muy excitante. Al verla di media vuelta con rapidez y algo de torpeza mientras me cubría los ojos, pero al intentar salir tropecé con el borde del suelo y caí, o al menos eso iba a hacer pero antes de aterrizar sentí un tirón de mi brazo y termine entre los brazos de la chica de la que pensaba huir.
-¿Estas bien Nico-chan? No te lastimaste- decía de manera lenta cerca de mi oído causando que mi rostro se tornara escarlata- Siento si te jale con demasiada fuerza pero tenía que evitará que cayeras.
-Des-Descuida estoy bien, glup… yo diría que más que bien- tragaba con fuerza al percatarme de mi cercanía con el pecho semi-desnudo de mi adorable kohai.
Se que dije que este no era el momento, pero dios si sabes que soy una persona débil porque me pones esta tentación.
Eso que rozan mis dedos es… uff si, son sus abdominales quién diría que aparte de comer tanto pan Honoka hiciera ejercicio- pensaba acalorada mientras mis dedos se daban gusto paseándose por el torso ligeramente marcado de la menor quien comenzaba a acercarme más a ella.
Al volver mi vista hacia arriba mis orbes carmín se cruzaron con sus traviesos orbes azules los cuales reflejaban que compartían por completo todos y cada uno de mis más perversos deseos. Así que sin pensarlo subí mis manos por su torso y pecho hasta llegar a su cuello e intentar volver a besarla, pero antes de rozar siquiera sus labios el destino se interpuso de nuevo.
-Honoka cariño ya llegamos, te mando saludossss… PERO QUE DEMONIOS SIGNIFICA ESTO KOUSAKA HONOKA- interrumpió una voz mezcla sorpresa y enfado, la cual pertenecía a una mujer ligeramente más alta que Honoka, cuyo cabello era castaño y ojos azules muy parecidos a los de la pelinaranja, la cual nos miraba con desconcierto y desaprobación ya que la puerta del baño estaba abierta de par en par dejando ver nuestra comprometedora posición- ¡Que esperas para abrir tu bocota y explicarte! Tienes 5 segundos antes de que vaya a la cocina por el cucharón y te lo parta en la cabeza.
Sentenciaba o más bien amenazaba a su hija, esperen dijo ¡¿cucharón?! Bueno eso ahora no importa mejor intervengo antes de que me quede sin "novia".
-Disculpe si me lo permite yo puedo aclarar esto señora…- la mujer posó sus orbes azules directo en mis carmines sin reducir su molestia mientras se presentaba como la madre de Honoka y me daba su nombre- un placer, antes que nada le pido disculpas por irrumpir en su hogar y sobretodo por la vergonzosa escena de hace un rato. Mi nombre es Yazawa Nico y soy bu-bueno en realidad aún no definimos "esto", pero "por ahora" soy sempai y amiga de su hija.
Dudaba por un momento ya que en verdad aun no tenía claro que "éramos", sin embargo mi tono fue sincero y respetuoso mientras acompañaba mis palabras con una reverencia ante aquella mujer que se seguía viendo muy molesta.
-¿Has dicho Yazawa? – expresaba curiosa- acaso te refieres a Yazawa como ¿Yazawa Miyuki?
-¡Eh! Si Miyuki es mi madre… ¿usted la conoce?- cuestionaba recibiendo como única respuesta el sonrojo de la que muy probablemente sería mi "futura" suegra.
-Claro, sempai y yo asistimos a la misma universidad, solo que ella decidió estudiar comercio internacional mientras que yo me fui por la repostería- respondía luego de una breve pausa- pero bueno el punto no es ese "jovencitas", ahora comiencen a explicarme el porqué de su escena de hace rato… y tu Honoka ponte una camisa porque no haces más que distraer a Yazawa-san.
Terminaba diciendo aquello ya que se percato de mi, según yo, mirada discreta hacia la pelinaranja a mi lado. Su comentario causó mi vergüenza y las risas de dos personas a quienes no había notado.
Mientras Honoka se terminaba de vestir su madre me indicaba que la siguiera a la sala lo cual hice luego de tirar una última mirada a la pelinaranja que aún mantenía su torso desnudo, casi como si me estuviera provocando, lo cual causó que el calor de mis mejillas aumentará.
Uuuuff nada mal, pero bueno ya habrá tiempo de eso y juro que me desquitare, por ahora debo ganarme a mamí suegra.
Después de un par de minutos a solas con la señora Kousaka, los cuales se me hicieron eternos, la pelinaranja nos alcanzó en la sala sentándose finalmente a mi lado y frente al único hombre de la habitación quien ahora sabía era su padre. Mientras contaba todo lo ocurrido ayer en la noche la ojiazul a mi lado apoyaba o intervenía de vez en cuando en mi relato hasta que finalmente llegamos a la parte en que terminamos en la casa de los Kousaka.
Por razones obvias omitimos ciertos detalles en el relato, como el hecho de que Honoka y yo dormimos juntas (y que casi la violó) y lógicamente el beso de buenos días de hace rato.
Conforme hablábamos Yuriko (la madre de Honoka) asentía o cambiaba su expresión a una llena de seriedad, luego de enojo y por último de sorpresa pero pese a esto en ningún momento nos interrumpió.
-Y fue así como llegue a su casa- decía una vez acabado mi relato- Nuevamente me disculpo por haber irrumpido en su hogar de esta manera.
Volvía a hacer una corta reverencia ante la señora Kousaka que permanecía callada solo mirándonos en ocasiones a su hija y otras veces a mi.
-No tienes porque disculparte, aunque no me explicó que hacías en un sitio así a una hora tan peligrosa- cuestionaba la ojiazul mayor causando que me saltaran los nervios.
-Aah bu-bueno yo…- intentaba decir sin embargo los nervios me traicionaron ya que mi voz salió entrecortada.
-Eso es lo menos relevante mamá, lo importante es que Nico-chan está bien y nada es más importante que eso- intervenía la pelinaranja mientras cogía mi mano de manera segura y protectora frente a los ojos de su familia causando mi sonrojo y diferentes impresiones en los rostros de los 3 restantes.
-Tienes razón lo más importante es que ella se encuentra bien, pero aún así no se me hace correcto que ese sujeto siga libre- continuaba con seriedad y el ceño fruncido la madre de Honoka.
-Tu madre tiene razón Honky, ese hombre no puede seguir haciendo de las suyas. De hecho apostaría que es el mismo pervertido del que escuche hace dos días, ese que acosa a las chicas de la preparatoria Otonokizaka- revelaba aquello el padre de Honoka- Ya que Honky esta herida por defender a su novia, tendré que ir yo sólo esta noche para atraparlo.
Soltaba aquello el padre de la pelinaranja haciendo que me ruborizara en primera instancia al escuchar el término "novia" y que después entrara en pánico al entender la locura que pretendía hacer al enfrentarse a aquel desagradable hombre que había intentado abusar de mí.
-Yo iré contigo papá- intervenía por vez primera la pelirrojiza para formar parte de aquella idea disparatada- yo puedo servir de cebo, lo atraeré y una vez que venga hacia mi tu lo atacaras y luego…
-¡De eso nada! Nadie en esta casa va a arriesgar su vida haciendo algo tan estúpido- se levantaba de manera intempestiva Yuriko enfrentando a su familia- Honoka no lo hizo por verse heroica sino porque Nico-chan necesitaba su ayuda y no le quedó de otra más que enfrentarse a ese monstruo. Así que basta de tonterías que esto es serio y tu Daisuke al rato hablaremos.
Decía amenazante la ojiazul hacia su marido que solo se estremeció ante la mirada aterradora de su cónyuge.
-Jajaja creo que te metiste en problemas- se burlaba la hermana menor de Honoka de su padre por lo bajo.
-La advertencia también va para ti Yukiho- ahora amenazaba a su hija menor- En cuanto a ustedes jovencitas- ahora nos miraba a Honoka y a mí causando que ambas tragáramos pesado- primero me gustaría que fueran a levantar una denuncia, Nico-chan lo que estuvo a punto de hacerte ese hombre no se puede quedar así,alguien debe detenerlo. Si quieres Honoka y yo te acompañaremos pero si no deseas proceder contra él también lo respetaremos.
Me decía firme pero comprensiva la señora Kousaka mientras colocaba su mano sobre mi hombro en señal de apoyo lo cual causo un estremecimiento en mi corazón.
-Como no podría proceder contra ese animal- hablaba algo alterada la menor de la habitación- sempai tiene que denunciar esto no puede quedarse así.
-Yukiho esa decisión solo le corresponde a Nico, nosotras no debemos de intervenir- hablaba con clara autoridad la cabeza de familia de los Kousaka- pero estoy segura que sin importar que decidas tendrás el apoyo de Honoka- ahora su voz sonaba calmada, maternal- y el mío como mujer a menos claro que tu y mi hija formalicen; entonces sería mi apoyo como suegra.
Soltaba aquello bomba provocando que Honoka escupiera el jugo que acababa de tomar y que yo la mirara con el rostro ardiendo.
-Mmm pu-pues me gustaría pero…- una vez un poco sobrepuesta respondí ante la mirada atenta de los familiares de mi kohai quienes no perdían detalle alguno de lo que diría- vera su hija aún no me pregunta nada.
Por alrededor de 5 segundos la habitación permaneció en un silencio sepulcral, el cual fue roto por el grito al unísono de la familia Kousaka, exceptuando a la pelinaranja que solo se encogió en su sitio ante las miradas hambrientas de sangre que le enviaban.
-¿Como que no le has dicho nada? Pensé que por eso irías a cenar a su casa- soltaba con extrañeza su madre- aah vaya que eres lenta hija.
Auch eso fue un golpe bajo, aunque supongo que es un poco injusto y debería intervenir diciendo que en parte fue mi culpa que no se me declarara.
-Cielos Honky me decepcionas, en momentos como estos es cuando debes de sacar a relucir el apellido Kousaka- le decía su padre a la ojiazul que solo intentó hablar pero fue interrumpida- "Pero padre yo sí le dije…" A tu edad yo ya tenía 3 novias y 2 chicas más detrás mío, si tu padre era un galán muy cotizado.
-¡Con qué 3 novias y 2 chicas más!- se escuchaba la voz de de ultratumba de mi futura suegrita- en definitiva tu y yo tenemos muchas cosas que aclarar ¡eh!
Terminaba jalando del lóbulo de la oreja a su marido mientras ambos se enfrascaron en una discusión.
-Por un momento me impresionaste oneechan pero ahora veo que eres la misma inútil de siempre- remataba la pelirrojiza.
Creo que mi familia no es la única disfuncional.
-¡Ok basta ya! TODOS LARGOOO- por fin estallaba la pelinaranja para enseguida dirigirse a su familia y sacarlos a empujones de la sala- Dejen de juzgarme, ni siquiera conocen la situación y ya asumen que soy cobarde y lenta así que FUERA.
-Kousaka Honoka es esa la manera de hablarle a tu madre.
-Vamos Honky solo bromeamos no te lo tomes tan a pecho.
-Si oneechan cálmate.
-¡Me calmaré cuando nos dejen solas así que fueraaa! Zaaas- terminaba dando un portazo para luego recargarse por unos segundos sobre la puerta y finalmente soltar un suspiro de cansancio- Lamento que mi familia sea así de entrometida, solo ignoralos, no tienes que hacer nada que no desees.
Se dirigía finalmente a mi con voz dulce y comprensiva mientras paso a paso acortaba la distancia entre ambas llegando finalmente a mi lado y colocando su mano sobre mi mejilla dando leves caricias.
-No tienes porque disculparte tu familia es maravillosa, además agradezco que se preocupen por mí- respondía posando mi mano sobre la suya mientras recargaba mi rostro contra su palma- y pienso que tu madre tiene razón debo denunciar a ese tipo.
-¿Quieres que te acompañe?- su tono seguía siendo delicado.
-Me encantaría, pero antes no vas a preguntarme algo- decía coqueta mientras daba un paso hacia adelante y rodeaba con mis brazos su cintura.
-Yo preguntarte algo mmm qué sería eso- la ojiazul ponía una expresión de duda mientras colocaba la mano en su barbilla como si pensara- Oh te refieres a eso, claro como olvidarlo- terminaba el jugueteo para ponerse seria pasando sus manos por mis brazos y llegando a mi rostro el cual tomó entre estas acercándome a escasos centímetros de su rostro- ¿Nico-chan quieres ser mi novia?
-Oh Honoka yo… yo no sé, tengo que pensarlo- decía con extremada seriedad alejándome de su cercanía causando que el rostro de la pelinaranja decayera, pero enseguida deje de bromear y le dije- No seas tonta, claro que quiero. Desee darte el "sí" desde el día en que fuiste a mi casa a cenar y dijiste todas esas cosas lindas.
La pelinaranja continuaba insegura al parecer mi indecisión había causado que perdiera un poco la confianza por lo cual debía de actuar, así que pensé arrojarme a sus brazos y calmar con mis labios aquella inseguridad pero al parecer mi "futura" familia política seguía de curiosa.
-Mmm ven conmigo un segundo- tomaba de la muñeca a Honoka y la arrastraba a, bueno ni idea de adonde la llevaba, el caso era encontrar un poco de privacidad- Si aquí es perfecto.
Habíamos terminado en la cocina la cual para mi fortuna tenía una puerta que la dividía de la sala, así que sin más tome sus mejillas con suavidad e hice que se inclinara un poco de tal manera que su rostro quedara a la altura del mío para después acercar lentamente mis labios a los suyos y una vez que la distancia entre estos era de un suspiro pase mi lengua por su labio inferior causando la sorpresa de la pelinaranja que luego de un par de segundos se sobrepuso y respondió abriendo levemente su boca capturando de un suave movimiento mi labio superior e iniciando así un apasionado toque de labios.
Conforme pasaban los segundos nuestros roces se hacían más marcados, mis manos de estar sobre sus mejillas pasaron una a su nuca afianzando su fuerte y a la vez suave cabellera mientras que la otra recorría sin vergüenza alguna en medio de sus pechos hasta llegar al principio de su polera e introducirse en esta para que mis dedos recorrieran aquel torso marcado que había descubierto sin querer y que tanto me incito.
-Aaaw Ni-Nico-chan- dejaba escapar un gemido lindísimo la ojiazul, al sentir mis dedos acariciar su vientre, lo que provocó que mi piel se erizara y que mi cuerpo se calentará.
-Aaah mmm- aquel involuntario y vergonzoso sonido abandonaba mis labios al sentir como Honoka afianzaba con sus manos mi cadera para después colocar su rodilla entre en medio de mis piernas y presionar con esta mi centro, mientras rápidamente una de sus manos descendía y hacia prisionero uno de mis glúteos.
Luego de aquel acalorado beso decidimos separarnos levemente para terminar abrazándonos con cariño, ella rodeaba mi cuerpo abrazándome por los hombros mientras yo la aprisionaba por la cintura.
-¿Ese beso significa que sí quieres ser mi novia?- la mire por un segundo para averiguar si bromeaba, pero aquel brillo en sus ojos me dio a entender que preguntaba enserio.
-Jajaja- se me escapaba una risita mientras escuchaba detrás de la puerta comentarios como: "Neta oneechan que tan lenta puedes ser", "Oh Honky creo que tu y yo debemos de conversar sobre este tipo de cosas", "En definitiva eres igual de densa que tu padre"- Si Honoka, eso significa que quiero ser tu novia.
-Yahoo gracias Nico-chan, te prometo que me esforzaré cada día para que no te arrepientas de aceptarme- expresaba con jovialidad la pelinaranja mientras me tomaba de la cintura y levantaba mi cuerpo del suelo haciendo que en el proceso cerrara los ojos y colocara mis manos en sus hombros para obtener algo de apoyo.
-¡Estas loca! No hagas eso que vas a provocarme un infarto- decía una vez de vuelta en el suelo con el corazón latiendo como loco por la sorpresa- No ves que mi corazón es frágil.
Decía por último golpeando con mi puño su hombro para luego colocar mi mano sobre mi pecho intentando acallar los latidos de mi corazón.
-Jaja lo siento no quise asustarte, pero de verdad me haces muy feliz- respondía rascándose la cabeza avergonzada- y con respecto a la fragilidad de tu corazón, no te preocupes yo me encargare de cuidarlo y protegerlo hasta que recupere su fuerza de antes.
Selló sus palabras con un beso en el dorso de mi mano para después dirigir aquellos intensos ojos azules a mis carmines.
-Solo espera y verás como me encargo de transformar tu vida- volvía a coger mi rostro entre sus manos y me hablaba dulce entre susurros sonriéndome de una manera radiante e hipnótica para después acariciar mi nariz con la suya causándome un sonrojo.
-Ajam cof cof- se escuchaba desde la puerta- Disculpen señoritas pero les recuerdo que siguen en mi casa y este tipo de conducta no es apropiada, así que será mejor que pongan un poco de distancia entre ustedes y guarden esos besos subidos de tono para cuando estén solas- entraba en la cocina la madre de Honoka dejándonos en claro que nos habíamos pasado un poquito de la raya- Ahora será mejor que desayunemos antes de ir a la delegación porque recuerden que las reglas de la familia Kousaka dicen…
-¡Nadie sale de esta casa sino desayuna antes!- decían al unísono tres voces.
-Exactamente, ahora ya que Nico-chan es parte de la familia y además es invitada será mejor que nos espere en la sala mientras todos nos encargamos de alistar el desayuno.
-Se lo agradezco pero no se me hace apropiado, digo después de los problemas que les he causado lo menos que puedo hacer es ayudar- anteponía mi incomodidad.
-De ninguna manera eres una invitada- decía necia mi suegrita.
-Lo siento pero debo de insistir o de lo contrario no me sentiré a gusto- respondía igual de aferrada.
Después de una larga discusión del porqué debía de ayudar en la cocina o porque no, finalmente se acordó que la señora Kousaka y yo prepararíamos el desayuno para los 5. Luego de desayunar Honoka, Yuriko y yo nos dirigimos a la delegación donde levantamos un acta en contra del sujeto que quiso abusar de mí la noche anterior.
Finalmente alrededor de las 9:30 de la noche llegue a mi departamento y en cuanto crucé la puerta fui arrollada por una mancha morada.
-¡Nicocchi por dios estas bien! Estuve apunto de llamar a la policía me tenías tan preocupada- decía de manera rápida la pelimorada mientras se incorporaba levemente de mí.
-Ouch Nozomi estas pesada, muévete quieres- decía con dificultad ya que todo su cuerpo se encontraba sobre el mío.
-Después de tenerme toda la noche sin pegar ojo es lo único que dices, muévete estás pesada, eso me saco por quererte y preocuparme por ti- la pelimorada se retiraba de mí para luego sentarse en el suelo y cruzarse de brazos mostrando su indignación- Estuve por llamar a Miyuki-chan o a la policía ya que no regresabas.
Nozomi hacia un pequeño puchero mientras sus bellos ojos turquesas se nublaban amenazando con soltar lágrimas cosa que me hizo sentir muy culpable.
-Nozomi yo lo si…- estaba por disculparme pero Honoka se me adelanto.
-Es culpa mía Nozomi-chan- se disculpaba la ojiazul llamando por completo la atención de mi mejor amiga- anoche pasaron muchas cosas y Nico-chan estaba muy mal como para dejarla sola y… realmente lo siento debí hablar y avisarte que estaba conmigo.
Realizaba una corta reverencia ante la ojiturquesa para después tenderle la mano y ayudarla a ponerse de pie, luego de esto camino hacia mi y me tomó del brazo para ayudarme a incorporar.
-¿Anoche pasaron muchas cosas? Pensé que solo irías a… bueno ya sabes- le dirigía una mirada a la pelinaranja quien solo le dedico una linda sonrisa- en fin ni creas que me quedaré tranquila solo con la disculpa de Honoka-chan así que pasen de una vez a la sala porque ambas tienen mucho que explicar.
El tono de la ojiturquesa cambiaba de preocupado a serio así que sin protestas ni excusas pasamos a la sala a tomar asiento donde comenzamos a contar lo ocurrido ante la atenta mirada de la pelimorada que miraba nuestras manos entrelazadas con diversión y ternura.
-Por todos los dioses lo que me cuentan es horrible, ya ves Nicocchi te dije que era una pésima idea citarle en ese lugar y a esa hora- expresaba con aparente molestia mi mejor amiga- Gracias a una extraña coincidencia Honoka-chan pasó por ese lugar sino…
-Bueno ya deja el drama Nozomi estoy bien y es lo que importa ¿no?- decía con molestia y algo de vergüenza al ser regañada frente a Honoka- Además ya fuimos a levantar un acta contra ese tipo y bueno… Honoka estuvo ahí para ayudarme.
Terminaba por decir dedicándole una media sonrisa a mi novia quien me sonrió y apretó más mi mano.
-Lo siento Nico-chan pero en esta ocasión debo darle la razón a Nozomi-chan- me decía volteando hacia mí para mirarme de frente- fue irresponsable el quedarse de ver tan tarde y además no entiendo como Maki accedió, acaso es idiota, te puso en peligro y no solo a ti sino también a ella misma esa zona es muy peligrosa de noche.
Me decía la ojiazul causando mi irritación, por alguna razón todavía no soportaba que se hablara mal de Maki-chan, además no entendía porque tanto drama si al fin de cuentas no pasó nada.
-Así pues si es tan peligroso ¿Qué hacías tú a esa hora por allá?- contestaba con reproche a mi novia cosa ironica ya que no llevábamos más de 5 horas y ya estábamos teniendo nuestra primer pelea.
Ante esto la pelinaranja solo me miro extrañada ya que una vez termine de hablar me levanté del sillón retirando de manera brusca mi mano de la suya.
-Nicocchi no seas grosera con Honoka-chan ella solo manifiesta su preocupación por ti, además no intentes hacerte la enojada solo para zafarte de esta situación- respondía con voz igual de molesta Nozomi mientras se levantaba y me encaraba imitando mi gesto fruncido.
-Chicas tranquilas no hay necesidad de pelear ya que a las tres nos preocupa lo mismo- decía con calma, de hecho demasiada, la menor mientras se incorporaba quedando entre mi mejor amiga y yo- Nico-chan si dije aquello sobre Maki no fue por juzgarla sino porque de verdad fue peligroso citarse en ese sitio, tú misma lo dijiste ayer sino hubiera llegado ese tipo habría abusado de ti- me decía con mirada triste Honoka causando esa espinita de culpa en mi corazón- Y contestando a tu pregunta pase por ahí de regreso, anoche por petición de Mio-chan y Kotori-chan fui a ayudar en el bar y bueno fue una noche algo pesada así que decidí parar en aquel parque a tomar un poco de aire fresco, pero entonces escuche tu voz y bueno creo que esta demás explicarte que fue lo que vi.
Terminaba diciendo la pelinaranja mientras agachaba la mirada por un segundo intentando ocultar que la afectaba lo que sea que haya visto ayer.
Diablos esperó no haya llegado desde el principio cuando Maki y yo… Aaaagr cárajo de nuevo le estoy haciendo daño.
-Mmm bueno creo es mejor olvidar esta discusión ya que al fin y al cabo estas bien y no te paso nada- intervenía Nozomi desviando un poco la tensión que se había formado- y bueno mejor cuéntenme que paso después ya que si no dormiste aquí y ya que llegan juntas… eso significa que pasaron la noche juntas.
Terminaba con un tono insinuante la ojiturquesa causando un pequeño salto en mi y un rubor notorio en Honoka.
-No pasamos la noche juntas… bueno si dormimos juntas pero… NO ESPERA NOZOMI NO ES COMO CREES- hablaba alterada ya que Nozomi cubrió su boca con una mano mientras movia sus cejas de arriba a abajo de manera insinuante.
-Uuuy vaya pero que rápida Honoka-chan tan pronto y ya pusiste a Nicocchi de "perrito"- a la mención de esto la ojiazul comenzó a tartamudear mientras agitaba de manera veloz sus manos de un lado a otro- Vamos no seas tímida cuéntame todos los "sucios" detalles y no omitas nada.
-Y-Yo… ella… nosotras… Aaah- se expresaba con torpeza la pelinaranja retrocediendo de a poco ya que Nozomi comenzó a acorralarla- Aaaw
-Vamos vamos Honoka-chan C-O-N-F-I-E-Z-A- Nozomi término prácticamente sobre Honoka mientras esta yacia entre el sillón y Nozomi luchando por articular alguna frase.
-¡Nozomi basta! Deja de acosarla quieres- expresaba con irritación al verlas tan cercas para luego pasar a estar furiosa- Y quita tus ENORMES y PESADOS pechos de su cara que la asfixias.
-ARA Nicocchi si a Honky no parece molestarle verdad- expresaba la pelimorada mientras me miraba desafiante- ¡¿EH Honoka-chan?!
Mi gesto pasaba de molesto a preocupado ya que la pelinaranja que hasta hace unos momentos no dejaba de manotear ahora yacía inmóvil sobre el sofá.
-¿Honoka?- me acercaba hasta ella observándola inconsciente- Maldición Nozomi la mataste con tus pechos y lo peor es que ni siquiera celebramos nuestro noviazgo.
Decía afligida mirando como mi novia seguía inconsciente.
-Oops lo siento pero tranquila Nicocchi no es nada que una cubetada de agua fría no solucione y después tendrás mucha diversión ya verás- decía con un guiño mi mejor amiga dirigiéndose a la cocina.
-Jajaja siento todo esto pero te compensaré lo prometo- decía dándole un beso en la mejilla a la ojiazul mientras pasaba mis dedos por su sedoso cabello.
NICO'S POV END
Bueno hasta aquí el capitulo, el próximo, que para ser sincera no se cuando esté listo, será un salto de tiempo ya con la relación conformada entre Nico y Honoka donde incluiré un lemmon y unos reencuentros de todos los cambios por los que han pasado las dos y las pequeñas dificultades que vivieron para ya formar la bonita relación que tendrán.
Una disculpa por tardar tanto en actualizar pero como ya les había dicho soy muy perfeccionista y hay ocasiones en que ya lo tengo listo pero a la hora de la revisión se me ocurren ciertas cosas o me da por cambiar la idea todo para que quede mejor, así que por eso tardo más. Si en algún punto se pierden o sienten que la historia se está saliendo de contexto les pido me comenten para que pueda hacer algo al respecto ya que de lo contrario no me daré cuenta, además comenten digan si les gusto el capitulo o si no les gusto también digan porque: o simplemente dejen un comentario diciéndome: "Ya deja de hacerte tonta bory actualiza please", comentarios así nunca están demás.
Y brevemente con respecto a Darkness no lo voy a dejar inconcluso si lo seguiré solo tenganme más paciencia por favorsito. Mil gracias por ser fiel a esta historia.
(1) La primera canción me fascina y creo yo se ajusta a la perfección con el NicoMaki, les dejo el link del video en español, no es el video original sino con cortes de la película "Yes or No" (la cual me encanta también) pero la traducción esta muy chida créditos a quien hizo el video.
watch?v=ntOx_voAHsQ
(2) La segunda canción la escogí porque creo que se ajusta en algunas partes, por eso no puse toda la canción, a los sentimientos que esta teniendo Honoka por Nico. La canción es de la "creo" extinta (la verdad no se y me da pereza investigar) banda pop-punk Mexicana llamada Allison. El video oficial realmente no es la gran cosa pero la canción esta padre les dejo el link si quieren oírla: watch?v=tpZPYLFIpOY
