Yuzu fue feliz ese día a Satogahama, la noticia de que sus dos amigos de la infancia estaban de regreso la puso de muy buen humor, y más que nada porque estudiarán ahí con ella, aunque sea solo un año, al menos podrá convivir con ellos una vez más.
- ¿Qué estás pensando? – Preguntó Lin.
- No es nada Lin-chan. – Respondió la rubia con una sonrisa que obviamente la delataba.
- No te sigas haciendo la tonta, obvio que ocurre algo.
- Bueno… resulta que amigos de cuando era niña vendrán a estudiar a Satogahama y eso me pone muy feliz.
- ¿Solo es eso?
- ¿Cómo que solo eso? Es muy importante para mí, es debido a ellos que empezó a gustarme el béisbol y por eso intenté jugarlo, entrando a un equipo cuando estuve en la secundaria pero no me fue muy bien.
- ¿Jugaste en la secundaria? – Ahora preguntó Sora quien había llegado en ese momento.
- Sí, aunque estuve en el equipo, no fui lo suficientemente buena y pensé en abandonarlo pero ver vídeos de Satogahama entrenando y, siendo un equipo recién formado, ver como avanzaron me hizo volver mi amor al deporte y empezar de cero, como una novata.
- Así que jugaste. – Runa llegó en ese momento. – No lo sabía…
- ¿No lo sabías? Jugué contra tu equipo. – Eso tomó de sorpresa a la peligris.
- … No lo recuerdo… - Se llevó la mano al mentón.
- Sí que mantuvieron algunas cosas ocultas. – Comentó Lin, en ese momento llegó Chiyo, Sora la saludó.
- Ey Chiyo.
- Ey Sora-chan ¿pasa algo?
- Bueno, Yuzu habló de que jugó béisbol en secundaria.
- No lo sabía… supongo que algunas cosas se descubren poco después.
- Claro, luego de que ambas decidiéramos aplicar aquí.
- ¿Se conocían de antes? – Preguntó Lin, la pelirroja asintió.
- Resulta que Chiyo y yo estudiamos el mismo tercer año de secundaria. – Respondió Sora. – Antes estaba en la misma secundaria que Shinonome-senpai pero en tercero me cambié y llegué donde estudiaba ella.
- Es raro… yo me cambié de secundaria igual y estudié con Shinonome-senpai mi segundo año. – Respondió la china, lo cual sorprendió a la pelirroja.
- Eso tampoco lo sabía, todas escondimos algo al final.
- Bueno, fue debido a ella que decidí estudiar ciencias deportivas para el futuro, aunque luego conocí a Yuzu y me arrastró a unirme al equipo. – Se hundió de hombros.
- Lo importante será de mis amigos que vendrán. – Sonrió Yuzu. – Ya espero que pronto puedan conocerlos. – Por ahora entraron a sus clases, la rubia tenía muchas ansias de que asistan para así presentarlos a la máxima brevedad posible.
Al día siguiente, ya se veía al castaño que estaba con su uniforme, viéndose por una última vez en el espejo, en eso revisó su teléfono, siendo su otro amigo que se adelantó, soltó una pequeña risa.
- Parece que se adelantó. – Así fue que, al despedirse de sus padres, fue en camino a su nueva escuela, avanzó unas cuantas esquinas cuando vio a Yuzu. – Ey Yuzu.
- Kurao-oniichan, te estuve esperando. – Respondió la rubia. – Quiero acompañarte.
- Parece que lo esperabas.
- Claro, seguro tengo mucho de que platicarte.
- Hagámoslo en el camino. – Así comenzaron a caminar.
- Por cierto ¿Y Iketeru-oniichan? – Preguntó la rubia.
- Se adelantó, parece que tuvo que ver unas cuantas cosas antes por lo que me avisó de antemano.
- Entiendo, ya lo veré luego en la escuela, por cierto, espero para que conozcas a mis amigas, todas jugamos en el equipo de béisbol.
- Ya veo, deseo saber cuanto has mejorado desde que fuiste esa pequeña niña que apenas sabía sostener un bate.
- He mejorado. – Expresó la rubia con una sonrisa segura. – Solo espera para que observes mi técnica recién mejorada.
- Ya ansío verlo. – Así avanzaron todo el camino, hablando de cosas cuando estaban en sus respectivas escuelas, Kurao habló de como siguió jugando béisbol en la secundaria aunque no llegó muy lejos, esperaba poder continuar en la preparatoria pero tiene otros planes en mente, como que recientemente le agarró el gusto a la robótica, por lo que esperaba trabajar con robots en un futuro.
- Eso es interesante. – Respondió ella.
- Sí, me gusta el béisbol, pero descubrí una nueva pasión en los robots, me gustaría trabajar con ello en el futuro. – Ya en ese momento llegaron a Satogahama.
- Aquí estamos, vamos dentro. – Sujetó la mano del castaño para entrar, de ese modo atravesaron la entrada a los pasillos, ahí se encontraba Chiyo.
- Ey Yuzu-chan.
- Oh Chiyo-chan, déjame presentártelo, él es de quién hablaba, uno de mis amigos de cuando era niña.
- Soy Nakashima Kurao, un gusto.
- Sakurada Chiyo, igualmente. – Hizo una pequeña reverencia. – Por cierto Yuzu-chan, lo estás sujetando de la mano.
- ¿Eh? Supongo que se me olvidó soltarlo. – Respondió esta.
- Bueno, cuando éramos pequeños siempre me decías que querías ir de la mano conmigo. – Respondió el castaño con una sonrisa burlona. – Incluso recuerdo todas las veces que hablaste sobre casarte conmigo.
- ¡Eso no es verdad! – Reclamó ella con las mejillas rojas, dando pequeños golpes a Kurao. – Nunca dije eso.
- Lo recuerdo muy bien. – Exclamó entre risas, Yuzu hizo un puchero.
- Es verdad ¿Dónde estará Iketeru-oniichan?
- Me dijo que llegó antes, supongo que debe de haber terminado con sus asuntos.
- Ey Kurao. – Escucharon una voz, así entonces fue que voltearon a ver. Un joven gordo, no exactamente era alguien obeso sino que era gordo musculoso, cabello rapado, quedando la sombra y ojos color gris, eso sorprendió a Yuzu.
- ¿Iketeru-oniichan?
- Jeje, pero si es la pequeña Yuzu, has cambiado bastante.
- ¿Cambiar? Tu lo hiciste mucho. – En eso Kurao empezó a reír.
- Esperaba esa reacción de ti Yuzu. – Expresó el castaño. – No te lo dije antes, pero en secundaria, Masayoshi practicó sumo.
- Así es. – Se llevó la mano a su estómago. – vi combates de sumo casi al final de la primaria y entonces descubrí lo mucho que quería ser un luchador, tuve que comer bastante y ejercitarme para tener el cuerpo adecuado, y aún no me he rendido, esperaba formar un club de sumo aquí al menos.
- Parece que realmente quieres llegar a ser un profesional.
- Es verdad. – Sonrió este, entonces vio a Chiyo quien lo observaba fijamente. – Mejor me presento, me llamo Iketeru Masayoshi, un gusto.
- E-Esto, sí… - Expresó por debajo. En ese momento sonó la campana.
- Ya es hora de irnos, nos vemos luego Yuzu, si quieres en el almuerzo.
- Claro Kurao-oniichan, vamos Chiyo-chan. – Así se fueron, la pelirrosa no quitaba de su mente al ver a Iketeru.
- (Es tan grande y ancho… debe sentirse suave…)
Al terminar las primeras horas de clases, fueron a almorzar, las chicas estaban reunidas para comer, ya entonces ahí llegaron Kurao e Iketeru, con la rubia haciendo la presentación para ambos al resto de sus amigas.
- Entonces ¿todas juegan béisbol?
- Así es. – Respondió Lin. – Aunque yo esperaba más ser una manager, pero Yuzu me obligó a entrar como jugadora.
- Supongo que todas deben tener cierta experiencia. – Comentó Iketeru, Chiyo no le quitaba la mirada de encima.
- La verdad es que sí. – Sora respondió con una sonrisa. – Yo seguí de cerca los pasos de Shinonome-senpai, así que no tengo problemas.
- Yo he jugado igual. – Respondió Runa.
- Todas hemos jugado, pero estamos un poco lejos de estar a la par con las mejores, igual hemos estado entrenando y nos han ayudado bastante con consejos. – Respondió Yuzu, Kurao asintió.
- Ya veo, ya cuando tengan partidos, seguro ambos iremos a animarlos.
- Eso mismo. – Iketeru comió un gran bocado del sándwich de cerdo que tenía. – Está bueno.
- Comes mucho Iketeru-oniichan. – Comentó Yuzu, el rapado soltó una risa.
- Bueno, mi metabolismo cambió debido a mi régimen para ser luchador de sumo, ahora debo comer bastante para seguir manteniendo la figura, claro que igual entreno mis musculos. – Hizo sacar sus bíceps, Chiyo tragó saliva al verlo.
- ¿Sucede algo Chiyo? – Preguntó Sora, la pelirrosa desvió la mirada.
- N-No es nada… - Ella sentía algo al ver a Iketeru, pero no sabía de qué se trataba. Al final terminó el almuerzo y siguieron las clases, como tal las chicas fueron a practicar con el equipo mientras que ellos se fueron por su propio lado.
- Yuzu sí que ha cambiado mucho, tiene buenas amigas.
- Es verdad, incluso se volvió más linda ¿no lo crees Kurao?
- Es cierto… además, su amiga de cabello rosado, Sakurada, no dejaba de observarte.
- Eso lo noté… me miraba fijamente, no sé si porque estoy gordo, debe de tenerme cierto asco.
- No lo creo, ella se ve como una chica amable, quizás es que nunca vio a alguien que aspira a ser un luchador de sumo como tú, tal vez cuando se conozcan mejor, podrías saber que piensa.
- Es verdad, por ahora debo ver si hay al menos un sitio de entrenamiento para sumo aquí, realmente no me detendré hasta volverme un profesional.
- Descuida amigo, te apoyaré.
- Y yo a ti, suerte diseñando robots.
- Claro. – Y así tomaron sus respectivos caminos separados. Por el lado de las chicas, ya estas terminaron su entrenamiento y entonces se fueron, Chiyo se despidió de las demás para ir a su casa, claro que antes de eso fue a otro lugar, pasó por lo que era cercano a un establo de sumo, entonces se abrió la puerta, viéndose a un hombre grande.
- Quien es… oh, pero si es Chiyo-san.
- Hola Maimoto-san. – Hizo una reverencia. – Espero no molestar hoy.
- Claro que no, sabes que eres bienvenida, nos has ayudado bastante. – Así ella entró, dentro estaban más hombres gordos y corpulentos, todos eran aspirantes a luchadores de sumo, entonces al ver a la pelirrosa la saludaron. - ¿Qué te trae hoy?
- Bueno… alguien nuevo llegó a mi escuela y tiene un cuerpo excelente. – Expresó ella con asombro. – Tiene la gordura idónea, una buena estatura y mantiene sus musculos, dijo que quiere ser luchador en el futuro, no dudo que venga aquí. – El gordo empezó a reír.
- No podía esperar más de nuestra mayora conocedora de la fisionomía del sumo. – Expresó este. – Si pronto podremos verlo aquí, estaré ansioso por conocerlo, nuestro establo necesita a alguien nuevo si queremos avanzar.
- Claro, solo por si acaso, no le digan que yo te hablé de él, no quisiera si luego se toma la idea equivocada conmigo.
- Descuida, has descubierto a varios de nuestros prospectos, así que puedo confiar en tu palabra, pero ¿hay alguna razón por la que no quieres que lo sepa?
- Bueno… da algo de vergüenza que sepa sobre esta afición mía, que me gustan los cuerpos corpulentos y suaves… pero es que no puedo evitarlo. – Expresó con las mejillas rojas. – y él… es simplemente perfecto.
- Parece que nuestra pequeña Chiyo se está enamorando. – Respondió el dueño del establo, poniendo roja a la pelirrosa. – Descuida, no diré nada, si ama mucho el sumo tanto como nosotros, su camino lo llevará a este estable y con gusto lo aceptaremos, claro, luego de ver sus habilidades.
- Bien, gracias Maimoto-san.
- No es nada, por ahora ¿quieres comer? – Ella aceptó y pasó el rato con todos los luchadores, ya al terminar, salió para volver a su hogar, entonces se encontró con ese que no esperaba.
- ¿Iketeru-senpai?
- Oh… pero sí eres Sakurada-san. – Respondió Masayoshi. - ¿Qué haces aquí?
- B-Bueno… solo iba camino a mi casa, pero me desvié para hacer unas compras.
- Ya veo, me hablaron sobre un establo de sumo que está cerca y esperaba ir ahí, si deseo continuar mi camino a volverme profesional, entonces debo estar en el lugar adecuado.
- Entiendo… mucha suerte senpai.
- Claro, además… espero que podamos conocernos mejor.
- ¿Eh? – Eso sorprendió a la pelirrosa. - ¿Por qué lo dice?
- No pude evitar sentir que me mirabas fijamente. – Eso la sonrojó, no esperaba que se diera cuenta. – No sé si es algo nuevo el ver a alguien corpulento como yo.
- ¡Para nada! - Expresó tan fuertemente, sorprendiendo al rapado, entonces ella se tapó la boca. – Lo siento… admito que me sorprendí un poco al inicio pero es amable, entiendo ahora que Yuzu-chan te tenga tanto cariño como a Nakashima-senpai, no harían nada malo hacia nosotras.
- Bueno, Yuzu es como una hermana pequeña para nosotras, una muy revoltosa y con mucha energía. – Soltó una risa. – Tener amigas tan tranquilas y normales como ustedes fue la sorpresa para nosotros, pero me alegra que decida seguir su camino, tanto Kurao como yo le enseñamos el valor y la diversión del béisbol, aunque los dos decidimos cambiar nuestro curso, al menos ella no se ha desviado.
- Entiendo… Yuzu-chan se ha esforzado bastante y espero poder hacerlo junto a ello.
- Les estaremos apoyando en perseguir su propio camino, espero que puedan lograrlo.
- Igualmente Iketeru-senpai, ten mucha suerte con el sumo.
- Eso haré. – Sonrió, Chiyo igualmente, pudiendo ver que era muy amable. – Ya es hora de irme, nos vemos.
- Claro, igualmente. – Ella tomó su propio camino. Ya pudiendo conocer a dos nuevos chicos, tanto Yuzu como Chiyo tendrían más momentos junto a ellos dos, algo que en el futuro podría terminar en algo más para los cuatro.
Nombre: Kurao Nakashima.
Edad: 17 años.
Apariencia: Un joven de cabello castaño, alto, apenas y se nota músculo en su cuerpo, ojos de un color grisáceo y unas cuantas facciones en su rostro, mayormente le gusta llevar ropa ligera.
Personalidad: Un joven relajado y alto, jugaba béisbol antes cuando era pequeño junto a Yuzu, buscó seguir jugando al estudiar la secundaria pero no tuvo demasiada suerte, ya entonces descubrió sobre la robótica y le apasionó bastante que decidió seguir aprendiendo más, espera en un futuro llegar a trabajar de ello y aportar bastante.
Nombre: Masayoshi Iketeru.
Edad: 17 años.
Apariencia: Es alto y gordo, pero no demasiado, se puede decir que es un gordo musculoso debido a que mantiene cierta porción de grasa pero igual músculo, tiene el cabello rapado y mayormente va con los ojos cerrados, más bien entreabiertos.
Personalidad: Alguien muy amable que le gusta comer, desde pequeño siempre le gustó el sumo y quiere dedicarse a ello, para ese entonces fue que comió y se ejercitó para agarrar una complexión lo más parecida, buscar ser alguien bastante hábil y llegar a destacar, de igual forma es alguien educado con los demás.
Ninja Britten 11: Sí que ahí al menos Kouki puede ayudar a Runa y le dará todo el apoyo posible, claro que antes podría suceder algo más entre ellos jaja, ya lo estaré trabajando.
Bueno, aquí presentamos a los dos nuevos personajes y ya se ve con quienes estarán, tal parece que ahí estaremos observando el desarrollo en ambas partes, ya finalmente avanzaremos más, se viene el siguiente partido que es lo que pondré, nos vemos en el próximo cap. Saludos.
