Tsukahara estaba sentada en medio de la sala en el dojo de su familia, estando con su espada al frente realizaba meditación mientras nadie la estaba molestando, al momento que abrieron la puerta, ella volteó a ver.
- Padre…
- Shizuku ¿Cómo va la meditación?
- Ya he terminado. – Ella se levantó en ese momento. - ¿Necesitas algo?
- … Hay algo de lo que necesitamos hablar. – En eso él se sentó frente a ella. – Es respecto al futuro de nuestro dojo.
- ¿Pasa algo al respecto? Pensé que estábamos bien.
- Y lo estamos, seguimos teniendo estudiantes al final, el estilo de nuestra familia seguirá perdurando, el asunto es sobre el sucesor.
- … Entiendo… yo podría ser la siguiente sucesora pero por ahora estoy ocupada con el equipo de béisbol.
- Y eso lo sé, me alegra que encuentres algo adicional que te haya gustado, pero hay algo más que tengo pensado… no serías tu la sucesora. – Eso dejó con asombro a la pelinegra.
- ¿A que te refieres padre? He estado practicando desde pequeña, conozco todas las técnicas tanto tuyas como del abuelo, yo estoy lista para encargarme del dojo.
- Lo sé, como mi hija has entrenado sin parar y reconozco tu fuerza… pero la opinión pública no es igual, la gente reconoce que un dojo es mucho más fuerte si su maestro es un hombre, muy raras ocasiones un dojo de kendo tiene una maestra mujer pero no es algo muy bien visto.
- Entonces solo debo de hacerles cambiar de opinión con mi habilidad. – Exclamó esta con seriedad. – Entrenaré más para volverme mucho más fuerte de lo que soy.
- No se pueden cambiar los rumbos Shizuku. – Respondió su padre. – Tuve esta discusión anteriormente con otros profesores del dojo y llegamos a un acuerdo, el próximo sucesor será un hombre.
- … Padre… - Shizuku bajó la mirada, apretando el puño con fuerza. - ¿Qué será de mí entonces? Yo siempre soñé con encargarme del dojo…
- Y puedes hacerlo, pero no como su maestra… lo harías como la esposa del maestro.
- ¿Esposa? Acaso tu… ¿me has arreglado un matrimonio?
- Aún no es nada seguro, pero estamos en proceso de ello.
- No lo acepto. – Respondió ella. – No puedes esposarme con un hombre que quizás ni yo misma conozca, no quisiera que algo así suceda.
- Shizuku… es alguien que conoces en realidad.
- ¿Sí? ¿Quién?
- … Kogame Issei. – Eso dejó por sorpresa a la pelinegra. – Hubo problemas entre nuestras familias pero se ha arreglado a raíz de que ambos parecen tener una buena relación, por eso se está decidiendo que te cases con él y entonces sea el sucesor del dojo.
- Eso… - Ella no supo que responder, sabía que él no tenía la culpa de eso, al final solo decidió salir de ahí, el padre suspiró.
- (Espero ella no cause problemas ahora que lo sabe…)
Issei estaba camino a la escuela, luego de haber entrenado temprano, fue con tranquilidad, al llegar a la entrada de Satogahama, Tsukahara estaba esperando ahí.
- Tsukahara Shizuku.
- Kogame Issei… tenemos qué hablar. – El rubio ladeó su cabeza.
- Bueno, que sea rápido ya que no quiero llegar tarde.
- No lo será. – De ese modo se movieron a otro lugar, detrás del edificio, ahí estaban los dos solos. – Necesito que me respondas algo… ¿sabes del acuerdo que hay entre nuestras familias?
- … Sí. – Respondió este. – En el pasado fue algo similar, la asociación de nuestros dojos pero a raíz de la caída del nuestro, eso rompió y tuvo conflictos entre ambas familias, pero al final eso se resolvió y surgió otro.
- Entonces lo sabes… ¿realmente quieres ser el sucesor del dojo de mi familia?
- Yo deseo ser más fuerte en el kendo, no tengo problemas con ello, pero entiendo que tengas ciertos conflictos… un matrimonio arreglado no es algo que fácilmente se acepte.
- Es cierto… yo realmente no lo acepto… Kogame-san, no me molestas para nada, admiro y respeto tu perseverancia por seguir entrenando para ser más fuerte, pero… solo una persona puede llegar a ser el maestro del dojo, y esa seré yo. – En ese momento sacó su espada de madera.
- … Esperaba que hicieras algo así. – Él también sacó la suya. – Déjame decirte algo, yo estoy de acuerdo con ese trato, porque eso ayudará totalmente a mi familia y tampoco tengo algo en tu contra, pero si piensas intervenir, no lo permitiré.
- Entonces ven con todo. – Ella fue la primera en atacar, Issei logró bloquear el ataque de la pelinegra que realmente llegó con fuerza, siendo arrastrado unos centímetros, ella no se estaba reteniendo, ya entonces el rubio la alejó en ese momento.
- Sentí la vibración de ese golpe… ahora si piensas pelear con todo.
- Lo hago porque mis sueños están en juego.
- Entonces los míos igual y no pienso perder. – Issei ahora fue quien tomó la delantera al atacar, comenzando a lanzar varias estocadas laterales las cuales Shizuku estaba bloqueando, ella sentía todo el peso de los ataques de este, ella estaba siendo sometida por la presión, ya entonces decidió darse la vuelta y atacarlo por la espalda, ella pensó que lo tenía ganado pero Issei le siguió el paso y bloqueó su ataque, eso la dejó asombrada.
- ¿Cómo?
- … Ahora que finalmente hemos tenido varios combates de práctica, me estoy adecuando a tu ritmo… senpai. – Sonrió el rubio, en ese momento él alejó la espada de la pelinegra y entonces atacó, Shizuku apenas y pudo bloquear el ataque de Issei cuando este le siguió con un consecutivo que al final alejó la espada de madera de la pelinegra, esta salió volando y el rubio apuntó a ella en el rostro. - … He ganado.
- … Realmente me ganaste… - Ella soltó un suspiro. – Tu convicción fue más fuerte.
- Te lo dije Tsukahara Shizuku, yo pienso volverme más fuerte, aún puedo hacerlo y si aprendo las técnicas de tu familia, podré lograrlo.
- Es verdad… - Ella se hundió de hombros. – Parece que no tengo de otra que aceptarlo… al menos me trae un alivio. – sonrió por debajo. – No quería que cualquier hombre sea quien se encargue del dojo, al menos eres fuerte y he visto como eres… no me molestaría ser tu esposa. – Eso sonrojó a Issei.
- B-Bueno… esto lo hago más por mi familia y el honor que tengo, no creas que lo hago porque pienso que eres linda o algo así.
- ¿Eso piensas? – Respondió de forma burlona, entonces acarició la mejilla del rubio. – Mi madre me ha dicho siempre que las mujeres en nuestra familia tienden a ser muy dominantes, aunque los hombres siempre han sido los maestros del dojo, sus esposas son quienes controlan todo por detrás… y ella fue una pandillera muy reconocida y mucho más fuerte que mi padre, pero decidió dejar esa vida de lado para volverse ama de casa… yo no pienso dejarme dominar Kogame-san, al final seré quien lleve las riendas detrás de escena.
- … Eso… - Issei no sabía que responder, ella estaba muy segura de lo que estaba diciendo, si bajaba la guardia, Shizuku terminaría controlándolo a él. – S-Seré más fuerte y yo manejaré todo.
- Eso veremos… - Lo abrazó en ese momento. – Podrás tener fuerza física, pero veremos si tienes la fortaleza mental para resistir… - le sopló en el oído, lo cual le hizo tener escalofríos, entonces lo soltó. – Ya es momento de irnos, estaré contando contigo de ahora en adelante, Kogame-san. – Y ella se fue, dejando al rubio solo, entonces se abrazó a sí mismo.
- … (Espero no estar cometiendo un error…)
Akino estaba descansando una vez más en el árbol detrás de la escuela, se había escapado nuevamente pero esta vez con una razón, no podía olvidar lo ocurrido con Kanno, luego de que este le contara sobre su pasado y que parece, nunca podrá verla como algo más la mantuvo decaída durante un tiempo, ahí Lou solo miraba a su ama con el rostro cabizbajo.
- … Lo siento Lou-chan… - Tomó una nuez para dársela, en eso la ardilla la golpeó en la cabeza. – Eso dolió… ¿Qué quieres? – Empezó a chillar. - … Lo sé, no puedo estar triste todo el tiempo, dije que lo ayudaría, pero la verdad… no sé que como hacerlo. – más chillidos. - … ¿Qué no debería apelar a seducirlo? – Chillidos. - … ¿una cita normal? Bueno…
Akino no tenía ideas realmente, siempre pensó que intentar atraerlo usando su cuerpo sería la mejor forma, pero nunca llegó a ver que podría hacerlo con algo normal como invitarlo a salir… al menos quería que olvidara el estigma que lleva desde el pasado, entonces asintió.
- Bien… lo haré, espero estés en lo correcto Lou-chan. – la ardilla asintió. Así pasó tiempo después de la escuela, al finalizar los entrenamientos, la morena se cambió rápidamente y fue para alcanzar al pelimagenta, que estaba camino a su casa. - ¡Sanosuke-kun!
- … Akino-senpai. – Este la saludó. - ¿Pasa algo? Pensé que estarías en tus entrenamientos.
- Ya terminamos. – Respondió. - ¿Tienes algo que hacer hoy?
- No realmente, pensaba solo llegar a mi casa y jugar los juegos de mi celular, mis chicas de Azur Lane no se alimentan solas.
- Luego podrás hacerlo, quiero que los dos salgamos juntos.
- ¿Salir juntos? ¿A qué viene la proposición tan repentina?
- Ya ha pasado un tiempo sin que salgamos los dos o hayamos hecho algo, además no te has vuelto a escapar a nuestro escondite.
- Estuve ocupado, lamento si pareciera que te abandoné.
- Por eso quiero que me lo compenses. – Exclamó con una sonrisa segura. – Te arrastraré a muchos lugares hasta la tarde, así que no te canses.
- Bien senpai. – Respondió con una sonrisa. De ese modo los dos comenzaron a moverse hasta llegar a la ciudad. – Entonces ¿A dónde quieres ir?
- Pues tenemos muchos sitios a donde entrar, está la plaza, las tiendas… la verdad es que ver ropa me encanta, aunque eso parece aburrir a los chicos.
- Descuida senpai, mientras seas feliz. – Eso la sonrojó.
- B-Bueno… entremos a ver ropa entonces. – De ese modo entraron a una tienda, una vez la dependienta les dio la bienvenida empezaron a ver todas las prendas que había ahí, ya entonces la morena observaba varias. – Hay muchas lindas.
- ¿Tienes algo en mente senpai? – Preguntó él.
- Bueno… no sé realmente si me vea bien en ellas, digo, son vestidos muy hermosos pero no es que tenga una figura muy buena para llevarlos puestos.
- Solo tienes que probarlos senpai, yo diré si se ven bien o no.
- … Bueno, lo intentaré. – Tomó algunos de estos y fue al probador para cambiarse, ya mostrando primero un vestido blanco con holanes de color fucsia. - ¿Qué tal?
- Se ve muy bonito senpai.
- … Me alegra saberlo, veamos otro. – Ahora se cambió a un vestido de color amarillo con un chaleco blanco, Kanno siempre le daba cumplidos, eso ponía a la morena muy feliz. Una vez terminaron de ver, salieron, aunque no compraron nada y solo observaron, la intención puso feliz a Akino.
- ¿A dónde vamos ahora? – preguntó él.
- Bueno… ¿quieres comer algo? – Así fueron a una cafetería, al entrar fueron a sentarse y al pedir, se quedaron esperando. – He escuchado de que la comida aquí es buena, así que podremos disfrutar.
- Es verdad… entonces senpai… ¿para que haces todo esto? – Eso la sorprendió.
- ¿Cómo que todo esto?
- No creo que me invitaras así solo porque quisieras ¿Qué planeabas hacer con esto? – En eso ella bajó la mirada.
- … nada realmente, solo quería divertirme contigo. – Sonrió por debajo. – No quiero que sigas culpándote por algo que pasó en el pasado ¿no puedes avanzar y al menos querer relacionarte con alguien? Ya no haré nada como seducirte o mostrarte mi escote… solo quiero que tengamos una relación normal.
- Senpai… aprecio mucho la ayuda, realmente, pero no es algo que pueda olvidar con facilidad… de igual modo, me agrada mucho estar contigo, aunque no sea de la forma que quieras.
- No, yo realmente quiero ir más contigo. – Respondió ella. – Tenemos tanto en común, nos escapamos de clases, nos gustan los animales, la comida chatarra, no creo que pueda encontrar a otro chico como tú que pueda aguantarme cuando decida quedarme todo el tiempo en mi casa a jugar mientras vas a trabajar.
- … Eso es feamente específico.
- Como estaba diciendo, creo que eres el único chico que quizás pueda aguantar tal y como soy… no me considero muy brillante, con trabajo y apenas puedo pasar los exámenes y solo soy buena para correr.
- Senpai, siento que decirme todas tus fallas no ayuda demasiado.
- Pero igual me aceptas de ese modo ¿no? En un inicio pensé que sería Arihara-san la que se quedaría soltera porque solo tiene béisbol en la mente y viviría rodeada de pelotas en una habitación. – Y en otro sitio la castaña estornudó. – Pero ahora tiene novio, muchas de mis amigas y compañeras también han obtenido y no deseo quedarme sola, en el tiempo que te he conocido, pienso que eres el mejor chico que he conocido, y el único a decir verdad, por eso no pienso dejarte ir.
- Senpai, sabes que, al decir todo esto, yo realmente no podría cumplir con tus expectativas, no puedo ser el pervertido que alguna vez fui.
- Y no es necesario, solo deseo que seas muy considerada conmigo, sé que no puedes olvidar sucesos pasados pero debes usarlos para seguir adelante, ahora mirar al futuro que tienes frente a ti, yo nunca diré nada para lastimarte y tampoco quiero que me perviertas… aunque tampoco deseo que nunca tengamos sexo, yo igual quiero dejar de ser virgen, pero eso no importa ahora, obsérvame a mí y solo a mí.
- … Akino-senpai, realmente te has esforzado demasiado o es que estás muy desesperada por tener pareja. – Ella soltó una risa nerviosa.
- Puede que sea un poco de lo otro…
- Sin embargo, eso me hizo ver algunas cosas… quizás seas una chica mucho más distinta de lo que pensaba, no muchas llegarían tan lejos por un chico… puede que me lo piense. – Eso le dio esperanzas.
- ¿En serio?
- Sí. – Asintió. – Aunque tampoco prometo que pueda cambiar con facilidad… me gustaría llevar las cosas con más calma, empezar a acostumbrarme de nuevo hasta que pueda aceptarlo y entonces, llegar a aceptar tus sentimientos.
- … Gracias. – Ella sonrió, tratando de aguantar las lágrimas. – En serio Sanosuke-kun… gracias…
- No es nada senpai, espero que esto pueda funcionar para ambos.
- Sí… aunque quizás no pueda acostarme contigo aún, quiero que sea una ocasión muy especial. – Expresó con rostro decidido.
- Tampoco vayamos muy lejos senpai. – Por ahora Akino había logrado un buen avance y todo estará en un periodo de prueba, ya trabajará lo suficiente para que Sanosuke pueda avanzar más pasos con ella y entonces llegar al noviazgo, había mucho por delante para ambos que se observaría luego.
Ninja Britten 11: Pues realmente ahí Chiyo se lo guardaba, pues ya se verá como es que avanzarán esas dos relaciones a futuro en próximos caps.
Pues aquí ya abarqué al menos dos partes, parece que Shizuku decidió aceptar el matrimonio con Issei pero no se dejará dominar tan fácilmente y Akino podrá avanzar con Sanosuke, al menos que le ayude a superar el problema que tiene y entonces ser algo oficial, ya estamos próximos a avanzar al siguiente juego, ya veremos qué seguirá, hasta el próximo cap. Saludos.
