Era otro día de entrenamiento para las chicas, siempre mejorando dentro de todo lo posible cuando en ese momento Taiga recibió un mensaje en su teléfono, entonces enarcó una ceja.
- Todas, vengan un momento. – Llamó al resto, así es que se acercaron para ver.
- ¿Pasa algo? – Preguntó Tsubasa, el castaño sonrió de forma desafiante.
- Finalmente tenemos la fecha para nuestro siguiente juego. – Y eso las alegró.
- Por fin, ya pensaba que nunca iba a llegar. – Comentó Iwaki. – Y entonces Shimazu ¿Cuándo jugamos?
- Dentro de dos días… el caso es que, según la tabla, somos los líderes del grupo D al haber derrotado a todos los demás miembros del equipo y de esa forma ahora podemos jugar contra el líder de otro grupo.
- Y ¿contra quien jugaremos? – Preguntó Nozaki.
- Hicieron algo extraño y decidieron hacer cruces, de tal modo que jugaremos contra el líder del grupo B, un viejo conocido, Seijo.
- Así que iremos contra Jinguji-san de nuevo, seguro ha mejorado bastante. – Expresó Tsubasa con emoción.
- Ha sido un año desde su juego contra ellas, no cabe duda de que habrán mejorado más durante este tiempo y quizás han obtenido nuevas jugadoras, por eso no pueden descuidarse, vamos a darlo todo.
- ¡Sí! – Exclamó el resto. Ya ahora que conocían a su siguiente rival, deberían de prepararse al respecto para enfrentarlo, no sabían cuanto ha mejorado Seijo desde ese entonces.
En otro lado, justamente en la propia academia Seijo, Jinguji Sayaka y su equipo se estaba acondicionando, ahora que sabían que Satogahama sería su siguiente rival.
- Sayaka-chan, seguro estás emocionada. – Comentó Makino, la castaña asintió.
- Es cierto, ha pasado casi un año desde nuestro enfrentamiento contra Satogahama, no dudo de que se habrán fortalecido y eso lo sé al observar sus partidos anteriores… consiguieron buenas jugadoras, pero nosotras no nos quedamos atrás.
- Esta vez ganemos Sayaka-chan.
- Sí, esta ocasión será nuestra victoria y nos alzaremos con el trofeo. – Mientras ellas seguían entrenando, de repente ocurrió un problema en el campo.
- ¿Es todo? – Quien se encontraba ahí no era otra que Hifumi Yuri, recientemente se transfirió a Seijo debido después de que su familia también se mudara. – Necesitan ser más duras.
- De nuevo estás ocasionando problemas Hifumi-san. – Expresó una chica de cabello azulado corto cuyo flequillo cubría uno de sus ojos.
- No es algo que te importe, solo porque no sea capitana aquí, quiera decir que deba cambiar mi forma de ser.
- Hifumi Yuri. – Jinguji dio el paso al frente. – Debes entender que aquí las cosas no funcionan como lo fueron en tu anterior escuela, no puedes mandar así a tus compañeras.
- … Tsk, solo porque deseo seguir jugando, no diré nada. – Y se retiró, por detrás Makino estaba algo asustada.
- No creo poder acostumbrarme a Hifumi-san…
- Debemos hacerlo Hana, su fuerza y habilidad serán determinantes para nuestro próximo partido, además de que nos ha dado suficientes victorias que nos ha puesto en el liderazgo del equipo.
- Ella ciertamente ocasiones problemas, pero es necesaria Jinguji-senpai.
- Pero tampoco te menosprecies Todo-san, eres otra jugadora prometedora que llegó a nosotras, aprecio todo lo que has hecho. – La peliazul soltó una risa por debajo.
- No es nada senpai, aspiré a venir aquí a jugar porque sé que Seijo es fuerte y quiero alcanzar la victoria con todas, yo, Todo Taira hará que sea posible.
- Oye Sayaka-chan, tengo una idea. – En eso Makino le sugirió algo a su amiga y entonces le escuchó, algo tenía planeado para todo el equipo en ese momento.
Las practicas de Seijo continuaron, Hifumi a las malas tuvo que bajarle sus humos, al terminar todas las chicas estaban por irse pero entonces su capitana las llamó.
- Atención todas, no tenemos mucho tiempo cuando volvamos a enfrentarnos a nuestras viejas rivales de Satogahama y que estarán emocionadas al respecto, hemos entrenado bastante y lo aprecio, por eso quisiera darles una recompensa, Hana.
- Sí. – En eso la castaña sacó algo y lo mostró al resto. – Obtuve boletos para el parque acuático, vamos a divertirnos el día de mañana. – Eso alegró a varias de las chicas en ese momento, menos Hifumi la cual soltó un bufido por debajo.
- Yo no iré, es una pérdida de tiempo.
- Hifumi, debes de ir, esto es necesario para que nos unamos más como equipo. – Respondió Jinguji. – Mañana no será necesario que entrenemos, en vez de eso usemos el día para relajarnos y entonces ir al partido con todas las energías renovadas, todas se lo merecen luego de haberse esforzado bastante. – Todas las chicas del equipo se veían alegres por la decisión de Jinguji, Makino sonrió a su lado.
- Será un día muy divertido Sayaka-chan.
- Lo sé Hana, no desaprovechemos esta oportunidad.
Así pasó el día, ya entonces en la mañana siguiente todo el equipo de Seijo se fue a reunir en el centro de la ciudad, Hifumi fue arrastrada contra su voluntad por Todo que tuvo que ir a buscarla a su casa, ya entonces la última en llegar fue Jinguji.
- No pensé que llegaras de último senpai. – Señaló la peliazul.
- Lo siento, es que me di cuenta de que mi antiguo traje de baño ya no me iba, así que tuve que comprar otro… lamento la tardanza.
- No importa Sayaka-chan, vamos a divertirnos. – Señaló Makino. Ya todo el equipo empezó a moverse hasta llegar a un edificio grande techado, era el parque acuático de su ciudad, ya entonces al entregar los boletos, fueron a cambiarse a sus respectivos trajes de baño. – Sayaka-chan, siempre me impresiona el buen cuerpo que tienes. – Comentó ella al verla retirarse su playera, tenía un abdomen plano y marcado.
- Es el producto de ejercitarme diariamente, no puedo perder ni un solo momento para no estar en forma, en cambio Hana, parece que has crecido un poco.
- ¿En serio? – En eso la castaña observó los pechos de su amiga fijamente, eso causó que ella se pusiera roja y se cubriera. – S-Sayaka-chan, que observas.
- Nada… es increíble que los tuyos hayan crecido, yo sigo siendo copa B.
- N-No digas eso…
- Suéltame. – En ese momento Hifumi fue arrastrada por Todo, ya cambiada en su traje de baño, al igual que la peliazul.
- Ya me encargué de Hifumi-senpai, no se quedaba quieta.
- ¡No era necesario que me quitaras la ropa! – Expresó esta en enojo.
- Buen trabajo Todo-san. – Señaló la capitana. Ya al poco tiempo todas las chicas del equipo se cambiaron y entraron, se encontraban varias piscinas y toboganes a los cuales podían ir y subirse. – Muy bien chicas, vayan a donde quieran, hoy será nuestro merecido día de descanso.
Con eso, todas las chicas se separaron para ir en pequeños grupos y jugar, ya entonces ahí se quedaron Jinguji, Makino, Hifumi y Todo.
- ¿No tienen a donde ir? – Preguntó la castaña fuerte.
- Pensé que es mejor quedarme a vigilar a Hifumi-senpai, podría buscar escaparse. – Señaló Todo.
- ¿Qué acaso eres mi niñera? – Se quejó ella.
- Entonces vamos nosotras cuatro. – Señaló Jinguji. – Hay muchos lugares a los cuales podemos subir, admito que es algo emocionante.
- ¿No has venido antes Sayaka-chan?
- Lo siento, pero es que venir sola no es precisamente lindo…
- Que asco, solo veo parejas. – Señaló Hifumi y es que varios estaban con sus respectivas parejas.
- Es lindo tener un novio, aunque no sepa que se siente. – Respondió Makino, en eso vio a su mejor amiga con una nube de depresión. - ¡¿Sayaka-chan!?
- … Lo siento Hana… por favor no hables sobre novios…
- L-Lo siento…
- ¿Qué le pasa? – Preguntó Hifumi.
- Es que Sayaka-chan no ha tenido suerte con chicos, aunque sea la capitana de nuestro equipo, no ha habido nadie que se le declare… - Vio a su amiga soltar un suspiro pesado. - ¡Ya dije que lo siento!
- No importa… no permitiré que eso me deprima el día de hoy, se supone que debemos divertirnos y eso haremos, lo juro. – Respondió Jinguji ya con algo más de energías, Makino soltó una risa por debajo.
- Esa expresión es casi parecida a la de Arihara-san.
- Bueno… parece que algo me ha influenciado ella. – También empezó a reír. – Vamos todas, hoy debemos de disfrutar al máximo.
- ¡Sí!
El grupo de cuatro chicas fueron a divertirse, se subieron a los toboganes para lanzarse sobre estos, yendo en parejas para lanzarse, también fueron a la piscina de olas para jugar ahí, rentaron camas inflables y una pelota para divertirse, aunque Hifumi llegó a golpearla con tanta fuerza que le dio en el rostro a Makino y esta cayó al agua, con Jinguji yendo por su amiga con preocupación.
Así pasó el rato, las cuatro estaban sentadas en una mesa luego de haber comprado algo para comer, así Hifumi tenía un plato con una hamburguesa doble de queso y papas fritas, Makino un sundae, Todo una malteada y Jinguji una soda burbujeante con una bola de helado encima.
- Grandioso, nada como la carne. – Exclamó la delincuente devorando la hamburguesa.
- Hifumi-senpai, recuerda, debes tener modales. – Exclamó Todo.
- A la mierda eso, tengo hambre. – Y siguió comiendo, la peliazul soltó un suspiro.
- El día de hoy ha sido divertido ¿no lo crees Sayaka-chan? – Preguntó Makino, su amiga asintió.
- Era lo que necesitábamos, de ese modo todas iremos con energías renovadas al juego de mañana, y vamos a ganar.
- Ya finalmente podré tener mi segunda revancha contra ellas, las destrozaré. – Exclamó Hifumi luego de haber terminado su comida.
- Estoy esperando ansiosamente este juego, si dicen que son buenas. – Comentó Todo.
- Arihara Tsubasa es una jugadora de temer, pero todo su equipo no se queda atrás, han tenido un buen entrenador, así que no dudo que hayan mejorado bastante. – En ese momento y como captó su vista, vio a la propia Tsubasa haciendo fila para comprar comida. - ¿Arihara-san?
- ¿Eh? Pero si es Jinguji-san. – la castaña se acercó a ella, también llevaba un traje de baño de dos piezas. – No pensé encontrarte aquí, igualmente Makino-san y… ¿Hifumi-san?
- ¿Vienes a buscar pelea? – La rubia se levantó pero Todo la sujetó para sentarla de nuevo.
- Lo siento Arihara-san, no lo dije antes pero Hifumi Yuri se transfirió a Seijo, ahora es parte de nuestro equipo.
- ¡Ahora si las voy a destrozar! – Exclamó y Todo le tapó la boca antes de decir profanidades, la castaña soltó un gotón en la frente.
- Lamento todo lo que ha dicho… es cierto, me llamo Todo Taira, soy una jugadora nueva en Seijo, de primer año.
- Un gusto, soy Arihara Tsubasa, capitana de Satogahama.
- Un gusto.
- Por cierto Arihara-san ¿Qué haces aquí?
- Bueno, Shimazu-kun vio todo el esfuerzo que hemos hecho entrenando así que nos dio el día libre, así que decidí venir aquí al parque con mi novio. – Y esa declaración dejó petrificada a Jinguji.
- … ¿Novio?
- Así es ¿no te lo había contado? Llevo saliendo con él durante varios meses, y no vinimos solo nosotros, también vino Tomocchi con el suyo.
- … Así que… Kawakita-san también tiene… - Y en ese momento ella empezó a volverse polvo.
- ¡Sayaka-chan! – Makino se preocupó por su amiga. Luego de que se recuperara, la capitana de Seijo seguía sin creerlo.
- Lo siento Jinguji-san… no pensé que tu…
- No es necesario que te disculpes Arihara-san. – La rubia oscura soltó un suspiro. – Pero, me alegro por ti, realmente han cambiado muchas cosas durante este tiempo que no nos volvimos a ver.
- Sí. – Respondió la castaña. – Muchas más chicas se unieron al equipo y obtuvimos dos entrenadores más, incluso tenemos kouhais y son muy buenas, nos hemos fortalecido bastante.
- No creas que son las únicas que se han vuelto más fuertes. – Respondió Jinguji de forma desafiante. – Todo nuestro equipo ha mejorado bastante y también tenemos a Hifumi, además de que Todo-san es una gran jugadora con mucho potencial.
- Entonces el partido será muy divertido. – Respondió Tsubasa con una sonrisa. – Ya tengo ganas de jugar.
- Yo igual… y en esta ocasión vamos a ganarles. – Declaró Jinguji, en eso Tsubasa también asintió de forma desafiante.
- Que gane la mejor el día de mañana Jinguji-san.
- Lo mismo digo Arihara-san.
Al caer la tarde, ya todas se cambiaron a sus ropas de nuevo para irse, las chicas de Seijo realmente se divirtieron en ese día y se lo agradecieron a su capitana, ya entonces que se separaron, Makino y ella se fueron juntas por su lado.
- Fue muy divertido Sayaka-chan, tomé muchas fotos.
- Luego las envías por el grupo del equipo… - soltó un suspiro, mirando al cielo.
- ¿Pasa algo? – preguntó la castaña, ahí vio a Jinguji estirar la mano al cielo.
- … Vamos a ganar… tenemos que hacerlo esta ocasión, por todo el esfuerzo que le hemos puesto… ese trofeo debe de ser nuestro.
- … Lo haremos Sayaka-chan, todas hemos prometido que traeremos el triunfo a Seijo.
- … Lo sé Hana. – Sonrió Jinguji por debajo. – Nuestro primer paso será derrotar a Satogahama y entonces ir a las semifinales, nada puede superar nuestro espíritu de victoria, vamos Hana, mañana nos espera un juego muy importante.
Se fueron a sus casas, todas en Seijo tenían el mismo pensamiento: querían ganar. Satogahama tampoco se quedaba atrás, un gran partido el cual sería bastante reñido para ambos equipos estaban por llevarse a cabo, el paso cada vez más cerca a la victoria estaba a solo una noche de diferencia y ningún equipo cedería ante ello, se vendría el partido más importante para ambos.
Ninja Britten 11: Issei ya deberá prepararse para ser controlado a futuro jaja, y por lo menos Akino tiene una oportunidad, luego de tanto haber presionado, ya deberá hacerlo funcionar.
Este cap fue distinto y es que decidí enfocarme en Seijo en esta ocasión, siendo la antesala para ya el partido que empezará en el próximo cap, estamos llegando cada vez más cerca de acabar el torneo, ya digo que sucederán unos tres partidos más después de este para finalizarlo, como tal el fic ha entrado en una etapa que, considero, ya va hacia el rumbo final y si cumplí mi meta de ser más de cien caps, claro que con todo lo que me falta por desarrollar en tramas individuales, aún hay para rato, pero la historia principal si se está acercando a su fin, por ahora nos vemos en el próximo cap. Saludos.
