Kyoka se estaba preparando para la "cita" que tendría con Eizan, realmente no creía que este le pediría ir juntos a un lado y es que aún recordaba como es que se dio todo el asunto.

"Flashback"

La pelimorada se encontraba almorzando tranquilamente en aquel momento, luego del partido tan duro que tuvieron contra Seijo, necesitaba relajarse un poco, en ese momento sacó la comida que ella preparó, un bento bastante variado.

- Izumida-senpai, la estaba buscando. – Escuchó esa voz, volteó a ver.

- Kureiji-kun. – Se puso algo tensa pero buscó relajarse. - ¿Quieres algo de mí?

- Claro, resulta que gané una rifa en el mercado y me dieron un par de boletos para una película, la película live action de Tokyo Revengers. – En ese momento los ojos de Kyoka se iluminaron.

- ¡Sí, hace tiempo que quiero verla! – Expresó con emoción, el rubio soltó una risa por debajo.

- Eso pensé, por eso pensé en invitarte a que la veamos juntos ¿Qué dices?

- Me gustaría. – Respondió sin dudar.

- Entonces quedamos para ir ¿Qué dices si mañana?

- Claro, lo estoy esperando.

- Entonces, nos vemos senpai. – Así el rubio se fue, ella estaba emocionada por ir a ver la película y deseaba ver como era pero entonces se dio cuenta.

- (Un momento… si Kureiji-kun me invitó a ver la película y solo seremos nosotros dos, eso no lo hace… ¡¿Una cita!?)

"Fin del flashback"

- Tengo que verme lo más bonita posible. – Respondió ella con seriedad, buscaba entre toda la ropa que tenía, mayormente eran camisas y pantalones, ropa que la hacía verse más masculina pero que le era cómoda, hasta que finalmente lo encontró. – Menos mal que esa salida con Honjou-senpai y Aisaka-san valió la pena.

Tenía un vestido de color amarillo, realmente ella no es alguien que llevara ropa tan femenina y vistosa y es que ambas chicas la obligaron a comprarlo porque pensaron que se vería bien en este, ahora les agradecía por eso ya que sería suficiente para mostrar su lado femenino a Eizan. Tomó el vestido para ponérselo y entonces verse en el espejo, acentuaba bastante bien su figura.

- Es más vergonzoso de lo que pensaba… pero seguro me dirá que me veo linda… - Sonrió por debajo. – Es verdad, debo aplicarme algo de maquillaje ligero, mi objetivo de hoy será que observe mis encantos. – Expresó con seriedad.

La pelimorada tardó bastante en prepararse, aunque aun faltaba bastante tiempo para ir a encontrarse con él, procuraba que nada estuviera fuera de lugar.

- última revisión, ropa… listo, maquillaje… listo, cabello… listo, bolso… listo, bien. – Sonrió al ver que nada le faltaba, entonces revisó el reloj. – Y aún queda una hora antes del tiempo acordado… mejor salgo ahora mismo. – Ya entonces salió de su hogar, avisando a su madre que iría al cine con un amigo, entonces se puso en camino.

Se encontrarían en el parque cercano, ella caminó con algo de nervios, era la primera cita que tendría en su vida y con un chico ni más ni menos, en el pasado varias chicas le habían confesado sus sentimientos pero ella no va por ese lado, deseaba ser alguien más femenina y finalmente ese era el momento correcto para que ella pueda realizarlo.

Finalmente llegó al parque, se puso al lado de la estatua central mientras esperaría por este, no pudo evitar hacer más revisiones de último momento por si tenía un cabello desarreglado o el vestido estuviera arrugado, ya entonces vio al rubio llegar.

- Senpai, parece que ambos pensamos lo mismo de venir temprano.

- Jeje, acabo de venir, espero que no haya sido molestia.

- Para nada. – Respondió Eizan. – Por cierto… te ves muy linda con ese vestido. – Ella se puso totalmente roja, entonces bajó la mirada, jugando con sus dedos.

- Gracias… es la primera vez que me pongo un vestido, pensé que se vería mal.

- Eso no es cierto, realmente se te ve excelente. – Kyoka se sentía muy feliz por dentro al escucharle. – La función no empezará hasta dentro de un rato ¿vamos a pasear?

- Claro. – Los dos empezaron a moverse. En ese momento se encontraban tres personas que les vigilaban.

- Ya tenemos al objetivo en la mira. – Habló a través de su celular. – Esta con ese otro que nos ha detenido en ocasiones anteriores.

- Ya veo… esto será mucho mejor, mataremos a dos pájaros de un tiro, por ahora mantengan su distancia, cuando yo lo diga, haremos el asalto.

- Entendido jefe.

Los dos pasearon un rato por el parque. La pelimorada estaba nerviosa pero igual alegre, quería que la primera cita en su vida saliera bastante bien.

- ¿Qué esperas de esta película senpai? – Preguntó Eizan.

- Espero que sea una buena adaptación, el anime lo hizo bien pero si se saltaron unas cuantas cosas, así que quisiera ver detalles en la película.

- Bueno, las adaptaciones a live action pueden salir bien o mal, aunque parece que ha sido popular hasta ahora, superando incluso a las de Marvel.

- Es cierto, y eso que me gustó Avengers.

- Así que igual te gustan los superhéroes. – Señaló Eizan.

- Claro, son muy valientes y fuertes, me gusta ver esa fuerza reflejada. – Expresó con una sonrisa segura, pero recordó que debía comportarse de forma femenina, carraspeó su garganta. – Bueno… son películas bastante interesantes.

- Ya pronto empezará ¿vamos al cine? – Ella asintió. Ahora se movieron a este y luego de presentar los boletos, pasaron a la dulcería para comprar palomitas y demás. – Senpai, compremos nachos igual.

- Claro, ponle queso y chile extra. – Comentó ella. Una vez tuvieron todo, pasaron a la sala a sentarse en sus asientos, varias personas también estaban ahí. – Es increíble, la película ya lleva una semana en cartelera pero aún muchas personas vienen a verla.

- Eso dice mucho de la popularidad de esta. – Respondió Eizan. Ya cuando las luces se apagaron y empezó la proyección, pusieron atención, Izumida tenía las palomitas en su mano mientras comía, la película empezó, ella estaba totalmente ilusionada, en ese momento sintió una mano sobre la de ella.

- ¿Eh? – Vio que Eizan la agarró.

- Oh… lo siento senpai, quería agarrar las palomitas.

- Entiendo… - Ella estaba algo sonrojada pero por la oscuridad no pudo darse cuenta Eizan. Ya finalmente tuvieron la atención total sobre la película, Kyoka estuvo totalmente atenta y emocionada por las escenas, la pasión de los actores simulaba a los personajes tal y como veía en el manga. La película terminó en ese momento y salieron. – Fue… hermoso… - Se limpió una lagrima.

- Realmente, aunque igual cometió errores y se saltaron algunas escenas, claro que necesitaban que calzara el primer arco en una sola película pero lo hicieron natural.

- Estoy satisfecha… gracias por la invitación Kureiji-kun.

- No hay de qué senpai. – Sonrió él. – Podríamos ir a comer algo ¿Qué dices? Aun queda algo de tiempo libre.

- Claro ¿conoces un buen lugar?

- Conozco la pizzería de un amigo de mi padre y dicen que su pizza es buena ¿Qué tal?

- Si tu lo dices. – Así fueron al lugar, sin darse cuenta que estaban siendo seguidos.


Eizan y Kyoka llegaron hasta la parte este de la ciudad, ahí se encontraba el establecimiento de una pizzería algo pequeña pero humilde, ahí el rubio abrió la puerta.

- ¡Nishimiya-san, soy Eizan!

- ¡Oh Eizan, bienvenido! – Salió un hombre de mediana edad con canas en el cabello. – Oh, veo que vienes con una chica ¿están en una cita? – En ese momento Kyoka se sonrojó, Eizan empezó a reír.

- Solo la invité al cine porque gané boletos, es una salida de amigos.

- Entiendo, entonces ¿Qué pizza quieres?

- Hazme la especial de doble queso, sin piña, sabes que no me gusta.

- Ok, tampoco entiendo a estos que les encanta poner piña, haré mi mejor esfuerzo, pueden tomar asiento donde quieran. – Así los dos fueron a sentarse a una mesa.

- ¿No es un buen lugar? Es algo alejado pero sus pizzas son buenas, una lástima que no tenga más popularidad.

- No importa… - Ella se quedó callada durante unos segundos. – Esto… Kureiji-kun.

- ¿Si senpai? – Le prestó atención, en ese momento ella tenía que decirlo.

- Bueno… yo… la verdad es que…

La puerta del establecimiento se abrió en ese momento y entraron varios hombres con armas, eso alertó a ambos.

- ¿Qué diablos pasa? – El dueño de la pizzería salió al ver el alboroto.

- ¡Nishimiya-san, no salga! – Alertó Eizan, el hombre asintió y volvió dentro, ya tenían rodeados a ambos.

- Este será tu fin Izumida Kyoka. – Expresó uno de ellos, en ese momento la pelimorada bajó la mirada.

- … Ustedes… como se atreven… yo… ¡Estuve a punto de decir algo importante! – No perdió el tiempo y lanzó un fuerte puñetazo a uno de ellos, el cual salió volando hasta impactar una mesa.

- ¡No la dejen actuar! – Ordenó uno de los pandilleros, en ese momento Eizan saltó con una patada para derribarlo.

- Lo siento, pero no pueden arruinar este establecimiento.

- ¡Atáquenlos! – Empezaron a irse sobre ambos. Kyoka evadió un golpe y usando su bolso, golpeó en el rostro a uno de ellos, otro llegó con su bate pero ella bloqueó el ataque con solo su brazo.

- ¡¿Eh!? ¿No le hizo nada? – La pelimorada sonrió de forma peligrosa cuando sujetó al pobre del cuello y lo lanzó hacia afuera. Eizan tenía a tres rodeándolo, sacando navajas, el rubio chasqueó la lengua.

- Usar armas afiladas es de cobardes, un verdadero hombre responde con los puños. – Corrió para golpear a uno de ellos, el segundo quiso apuñalarlo por la espalda pero se dio la vuelta con una patada para desarmarlo y entonces seguir con una a su rostro, el tercero lanzó el cuchillo, Eizan se agachó y parado de manos se impulsó para pisarlo hasta derribarlo.

- ¡Necesitamos refuerzos! – Avisó uno de los pandilleros, en ese momento salió Kyoka, estaba totalmente iracunda.

- ¡Vengan malditos! – Expresó con enojo. Varias motocicletas con pandilleros estaban llegando, agitando cadenas.

- ¡No podrá atacarnos en nuestras motos, acaben con ella! – Fueron a la dirección donde estaba Kyoka, esta tenía la mirada baja.

- Es inútil… estoy totalmente enfadada, por eso ustedes conocerán… ¡El infierno! – Extendió sus brazos, en ese momento dos de los pandilleros que iban a toda velocidad fueron golpeados en sus cuellos con dos lazos, siendo derribados de sus vehículos y cayendo de forma pesada al suelo.

- Es un monstruo… - Ya empezaron a tener miedo, veían que sería imposible derrotarla aunque fueran muchos contra ella sola.

- ¡No retrocedan idiotas, sigue siendo una mujer, no puede con todos! – El pobre que dijo eso conoció el puño de la pelimorada en su rostro, siendo mandado a volar varios metros.

- ¡Vengan cuantos quieran, los mataré a todos de ser necesario! – Expresó la pelimorada. La batalla continuó, ella y Eizan noqueaban y acababan con cada uno de los pandilleros que fueron a atacarlos, pronto todo el lugar quedó totalmente con cuerpos inconscientes de todos hasta que los pocos decidieron huir debido a su seguridad. - ¡No huyan, cobardes!

- Senpai, es suficiente. – Eizan apareció en ese momento. – Se acabó…

- … Kureiji-kun… yo… lo siento… - Ella se puso de rodillas. – No quería que esto pasara… solo quería que pasáramos un buen rato, al menos por primera vez… comportarme como una chica normal… es mi culpa… - Empezó a sollozar en ese momento.

- No tiene la culpa senpai. – Respondió Eizan. – Fueron esos idiotas que quisieron interponerse, no eres la responsable de nada, además, si quisieran hacerte daño, yo te protegería, sin importar que pase.

- Kureiji-kun… - Ella volteó a verle, este sonreía a pesar de todo lo que había sucedido, empezó a llorar con fuerza. Una vez pasó un rato, ella se calmó y volvieron adentro.

- Esa sí que fue una situación fea, pero al menos pude terminar su pizza, aquí tienen. – El dueño dejó la bandeja en su mesa, Kyoka seguía afligida por lo sucedido.

- Vamos senpai, comamos, seguro esto la alegrará. – Tomó un pedazo, Eizan disfrutaba del sabor de la pizza. – Es buena.

- … Bien. – Kyoka tomó un pedazo a lo cual empezó a comer, al probar la pizza, quedó asombrada. – Es… buena…

- Te lo dije, es de las mejores pizzas de la ciudad.

- Es cierto… - Ella sonrió por debajo. – Escucha Kureiji-kun, esto…

- No digas nada senpai. – El rubio la interrumpió. – Puede que ocurrieran ciertas cosas, pero no es de dudar que fue divertido ¿no?

- Es verdad… ahora que me fijo, mi vestido está sucio y el maquillaje se me quitó por el sudor… no es como una mujer debería ser… seguro que no soy tan femenina como pensaba.

- Eso no es cierto senpai. – Respondió Eizan. – La he visto sonreír, ilusionarse y divertirte, usted es como otras chicas, sin importar lo distinto que tenga, puede ser alguien femenina y fuerte a la vez… eso es lo que yo creo que es una mujer.

- Kureiji-kun… - Ella sonrió, empezando a comer. – Supongo que algo bueno vino de todo esto.

- Es mejor si pasamos página y disfrutemos de esta comida hasta el final ¿Qué dices?

- Claro. – Siguieron comiendo mientras hablaban, Kyoka y Eizan pudieron disfrutar hasta el final, ya luego de todo, finalmente se fueron. – Gracias por el día de hoy Kureiji-kun.

- No es nada senpai, al menos me alegra que no se desperdiciara en nada los boletos. – Respondió este. – Tampoco me molestaría si volviéramos a salir juntos en otra ocasión.

- Claro… yo… realmente me divertí a tu lado y esta es la primera vez que un chico por lo menos me ha visto como lo que soy sin sentir miedo… por eso te estoy muy agradecida. – En ese momento Kyoka tomó a Eizan y le dio un beso en su mejilla, eso dejó al rubio asombrado, ella estaba levemente sonrojada. – Eso es… un premio, por haberme protegido.

- … Jeje, Senpai, eso ha sido lo más femenino hasta el momento. – Se tocó la mejilla. – Nos vemos mañana.

- Claro, nos vemos Kureiji-kun. – Tomaron rumbos distintos. Puede que en su cita pasaran cosas imprevistas pero al final del día ambos se divirtieron y acordaron salir más seguido, eso era el inicio para Kyoka que finalmente podría conseguir lo que ella quiere y sería junto a Eizan.


Ninja Britten 11: Tsukishima si que la pasó mal en ese momento cuando supo lo de Ikki pero ya él pudo animarle y pues sí que fue una especie de confesión, pero dejemos todo a interpretación de ella jaja.

Este cap ya trajo esa cita de Eizan y Kyoka, ya vimos como al final fue arruinada por un ataque y ella realmente sacó el monstruo que lleva dentro pero al final acabó bien y estaremos viendo como seguirán progresando dentro de todo esto, nos vemos en el próximo cap. Saludos.