Akino estaba avanzando de forma lenta pero segura con Sanosuke para que ya pueda cambiar su perspectiva respecto a las relaciones, justamente en ese día los dos fueron a comer helado, la morena estaba manejando bien la situación.
- ¿Quieres? – Ella se ofreció a alimentarle.
- No sé…
- Necesitas dejar de lado esa timidez, es un gran paso para ser pareja.
- Lamento seguir causando problemas senpai, por más que se esfuerce, aún hay algunas cosas que me estoy negando. – Expresó el pelimagenta. – No es algo que pueda cambiar de forma rápida.
- Eso lo entiendo, por eso estamos teniendo estas salidas normales, para que poco a poco empieces a sentir algo hacia mí. – Soltó un guiño. – Por ahora terminemos de comer y vamos a otro sitio.
Como tal terminaron el helado y luego salieron del establecimiento para ir a otro sitio. Sanosuke no se sentía muy incómodo con Akino, ella era alguien muy divertida y tenía distintas ideas en mente para entretenerse, no lo vería mal el tenerla como novia pero seguía afligido por los sucesos del pasado.
- ¿A dónde vamos ahora? – Preguntó este.
- Con nuestro siguiente partido de semifinales cerca, parece que tengo que practicar un poco, así que esperaba hacerlo. – Fueron al centro de bateo en ese momento, así ella agarró un bate mientras ponía la máquina a funcionar. – Puedes observar mientras.
- Ok. – Se sentó a un costado mientras ella empezó, las pelotas iban pero ella fallaba una buena cantidad, a pesar de todo no se rendía y mantuvo la concentración, empezando a golpear algunas.
- Lo estoy haciendo. – Se veía feliz al respecto, Sanosuke realmente apreciaba mucho el esfuerzo que la morena daba al practicar, podía ser alguien floja respecto a la escuela y asuntos académicos, pero ella deseaba ser alguien útil para su equipo.
- Muy pocas veces puedo ver a senpai de este modo. – Vio a Lou-chan en la palma de su mano, orgulloso de su amiga. – Parece que igual la apoyas ¿no?
- Ya terminé… - Ella estaba sudando, Sanosuke se apresuró a comprar una bebida de la máquina para dársela. – Gracias Sanosuke-kun.
- Fallaste bastantes.
- Lo sé, ya muchas en el equipo me superan respecto a batear, pero sigo siendo la más veloz para atrapar pelotas al menos. – Respondió con positivismo. – Sé que ese es mi rol en el equipo pero deseo hacer mucho más.
- Seguro podrás hacerlo, te estaré apoyando. – Akino se sonrojó levemente.
- Gracias… vamos a otro lugar entonces. – Los dos salieron del centro de bateo, entonces ahí Sanosuke vio una figura y esto lo dejó paralizado. - ¿Sanosuke-kun?
- … ¿Sanosuke? – Esa chica, era su amiga de la infancia y la que acosó hasta el límite, no sabía que estaba haciendo ahí.
- Presidenta… - Antes de decir algo más, este salió corriendo lejos de ahí para sorpresa de la morena, ella solo pudo verlo irse.
- Sanosuke-kun…
- Esto… ¿eres amiga de Sanosuke? – Preguntó ella, Akino asintió. – Ya veo… esto… ¿se encuentra bien?
- Sí… entonces eres esa presidenta que fue su amiga ¿no?
- Es cierto… parece que sigue lastimado por lo sucedido… esto… ¿podríamos ir a hablar a un mejor sitio? – Akino asintió. Las dos chicas se movieron a una cafetería, al sentarse a una mesa para pedir café, ya entonces ella empezó.
- Sanosuke-kun me contó lo sucedido, como antes era un pervertido y todo eso.
- Ya veo… no es algo que cuente realmente, entiendo que al final decidiera alejarse de mí para no recordarlo jamás, en parte me alegra que decidiera dejar esos hábitos atrás, pero no me gusta verlo triste y sufriendo, después de graduarnos en la secundaria, nunca más volvimos a hablarnos, pero fue más como si me ha ignorado, temiendo que siga molesta por lo sucedido.
- ¿Lo estás? – Preguntó Akino, la chica negó con la cabeza.
- No realmente… si bien fue un momento que sentí mucho miedo, tampoco podía estar enojada con él por mucho tiempo, he querido disculparme con él por un tiempo pero siempre ignoró mis llamadas y mensajes, creo que bloqueó mi número.
- Debido a es suceso, él no ha aceptado querer una relación con nadie… yo me he esforzado para que me vea como una mujer, poco a poco íbamos trabajando en conseguirlo, pero parece que nuevamente se encerrará en su caparazón.
- Lamento si llegué en un momento equivocado… pero realmente quiero arreglar las cosas con él, si mis palabras pueden hacerlo avanzar luego de todo este tiempo para que sea feliz, lo haré con gusto.
- No eres una mala persona. – Sonrió Akino, la ex presidenta igual hizo lo mismo.
- Me alegra que Sanosuke pudiera encontrar a una chica que se preocupe bastante por él, al menos estaré calmada de que tenga una pareja que le ame. – En ese momento las mejillas de Akino se pusieron rojas. - ¿Lo buscamos?
- Claro. – Así ambas chicas fueron tras el pelimagenta, necesitaban encontrarlo antes de que fuera tarde.
Sanosuke estaba solo, su cuerpo se movió por puro instinto al ver a la ex presidenta, además de dejar a Akino ahí sola, se sentía como basura en ese momento.
- Realmente… sigo teniendo miedo después de todo este tiempo… - Soltó una risa sardónica por debajo. – Lo siento senpai, sé que dije acerca de que trabajaría por cambiar… pero es imposible.
Se movió solo hasta llegar a un callejón, viendo que no había nadie cerca, ahí se sentó solo en un rincón, juntando sus rodillas para cubrir su rostro.
- (Senpai debe estar preocupada… pero la presidenta podría estar diciendo cosas de mí a ella… quizás ahora me desprecie…)
"Sanosuke-kun, no eras lo que pensaba… eres basura…"
"Pervertido"
"Estabas por violar a alguien…"
- (N-No… Senpai no pensaría así, ella ha sido muy amable y hasta me aceptó a pesar de lo que era antes… pero no puedo confrontarla… ni a ella ni a la presidenta… por qué tengo que ser tan cobarde…)
- Ahí estás. – Esa voz lo sorprendió. Vio a Akino la cual estaba totalmente agitada luego de correr. – Así que te estabas escondiendo.
- Akino-senpai…
- Ven. – Tomó de su mano para levantarlo. – Vamos… tienes que enfrentarla de una vez.
- Y-Yo… no sé, tengo miedo… de lo que pueda decirme.
- Sanosuke-kun. – Miró al chico directamente a los ojos. – Si sigues huyendo toda tu vida, acabarás arrepentido de que nunca pudiste arreglarlo… realmente no te quiero ver de esa forma, triste y decaído, lo sé bien cuando me lo contaste… si realmente deseas cambiar, este será el primer paso que lo logres y realmente quiero verte feliz de una vez por todas.
- Senpai… a pesar de todo ¿seguirás estando conmigo? ¿Aunque haya sido un cobarde? – La morena sonrió en ese momento.
- Podrás ser un cobarde, pero también eres de quién me enamoré, ese sentimiento supera cualquier cosa.
- … Lo haré… voy a confrontarla de una vez por todas. – Ya se veía decidido, Akino estaba feliz por ello. Así ambos caminaron juntos hasta llegar a un parque, ahí estaba ella sentada, los nervios invadieron nuevamente al joven pero Akino sujetó su mano, eso le dio fuerzas, así fue que este caminó solo hacia ella.
- Sanosuke.
- … Esto… hola…
- Hola… puedes sentarte. – El pelimagenta se sentó a un lado en la banca del parque, algunas personas paseaban, había niños jugando y unas cuantas parejas disfrutando juntos. – No hay necesidad de que estés nervioso.
- Lo siento… luego de un año sin saber de ti, no puedo evitarlo.
- Ese parece ser el caso… entonces voy a empezar. – Ella tomó un respiro hondo. – Sanosuke Kanno… quiero disculparme contigo.
- … ¿Disculparte? ¿Por qué?
- Por haberte hecho daño, lo sucedido ese día, sé que reaccioné de forma exagerada y no pensé que te había afectado más de lo que pensaba, por eso deseaba volver a hablar contigo, para decirte todo esto, que no necesitabas preocuparte.
- Pero era lo normal… yo era alguien problemático, realmente me iba a pasar contigo, era una persona totalmente horrible.
- Es solo una etapa. – Ella sonrió. – Ahora veo que cambiaste para ser alguien más honesto y tranquilo, aunque te hayas encerrado a ti mismo, ya respetas a otros y eso me trae paz finalmente.
- Presidenta…
- Jeje, incluso finalmente tienes a una chica que se preocupa por ti y te acepta tal y como eres, sin importar que hayas sido un gran pervertido en el pasado. – Vio a Akino, esta sonrió. – No puedes dejar ir a una mujer así, seguro será la única en tu vida.
- Puede que tengas razón… ella se ha esforzado bastante para que acepte un cambio.
- Entonces tómala. – Le dio una palmada fuerte en la espalda. – Yo ahora soy feliz con mi vida en mi nueva escuela, así que deseo lo mismo para ti, que puedas ser feliz junto a alguien.
- … Yo… creo que esperaba saber esas palabras… - Sanosuke se puso de rodillas. – Realmente… gracias… lo siento… - Él no aguantó, empezando a llorar, su amiga de la infancia lo abrazó en ese momento para que pudiera calmarse. Unos minutos después, el pelimagenta ya estaba más calmado. – Gracias por todo.
- No hice nada, fue ella quien decidió darnos este tiempo a los dos. – Señaló a Akino. – Yo me quedaré un rato más, puedes irte con ella que está esperando.
- Es verdad… espero que podamos seguir siendo amigos.
- Claro, y espero ya desbloquees mi número para que podamos mensajearnos. – Sanosuke soltó una pequeña risa.
- Eso haré… nos vemos.
- Claro, adiós. – Se despidió de ella, Sanosuke volvió a donde estaba la morena en ese momento.
- ¿Ya hablaste todo lo que querías con ella? – Preguntó esta, él asintió.
- Sí… no sé por qué tenía tanto miedo antes, si lo hubiera hecho en el pasado…
- No hay necesidad de lamentarse por no hacerlo antes, lo importante es que lo hiciste ahora y finalmente puedes avanzar.
- Es cierto… gracias por todo senpai, nunca hubiera podido enfrentar mis miedos si no fuera por ti.
- Eso lo hice por la persona que me gusta. – Respondió esta, eso causó por primera vez que Sanosuke se pusiera nervioso, su corazón empezó a latir fuertemente al verla. - ¿Sanosuke-kun?
- S-Senpai… no es nada ¿nos vamos?
- Claro. – Ella sujetó la mano del pelimagenta, lo cual lo hizo sonrojarse pero igual estaba feliz. Los dos se fueron en ese momento hasta ya finalmente llegar a casa del joven. – Ya nos despedimos aquí.
- S-Sí… entonces… hasta mañana…
- Hasta mañana Sanosuke-kun. – Akino se dio la vuelta para irse, ya estaba caminando cuando entonces sujetaron su mano. - ¡¿Qué!? ¡Hmph!
Ella quedó sorprendiendo cuando sintió como sus labios fueron aprisionados por unos ajenos, Sanosuke le estaba besando en ese momento, ella estuvo sorprendida por unos segundos hasta que cerró los ojos, se mantuvieron así un tiempo más hasta separarse.
- … Senpai… yo… no pude aguantar… lamento si fuera algo impulsivo.
- Jeje… no importa… no me molestó para nada. – Respondió esta con las mejillas sonrojadas. – Lou-chan ¿no viste eso? – La ardilla tuvo sus ojos cubiertos por sus pequeñas manitas.
- Parece que sabe darnos privacidad. – Soltó una risa Sanosuke. – Entonces… ¿Cómo seguimos esto?
- Solo falta confirmarlo… ¿saldrías conmigo?
- Sí… - Respondió finalmente él. – Ya estoy tan en paz conmigo y al ver todo lo que te preocupas por mí… sé que estoy haciendo lo mejor.
- Estoy muy feliz ahora mismo… - Lagrimas empezaron a bajar de las mejillas de la morena. – Todos mis esfuerzos… finalmente dieron frutos…
- Lamento haber tardado bastante, pero prometo que te cuidaré y valoraré Senpai.
- Yo haré lo mismo… Kanno-kun.
- Komugi-senpai… - Una vez más los dos se besaron en un beso más duradero. Akino finalmente había conseguido su objetivo y Sanosuke logró superar sus miedos, los dos ahora finalmente podían estar juntos sin que hubiera demonios internos que se pusieran de por medio, ya la vida de los dos juntos podría avanzar hacia un tramo más feliz de ahora en adelante.
Hiiragi fue a la tienda de béisbol para ver un nuevo guante, ya necesitaba uno para el siguiente juego. Al entrar, ella empezó a revisarlos.
- ¿Buscas algo en específico? – Preguntó el dueño.
- Un guante resistente, el que tenía ya cuenta con algunos agujeros.
- Claro jovencita, en un momento busco. – Así fue a su almacén. La peliverde siguió observando un poco más en los estantes cuando vio a alguien ahí.
- Kotoha.
- ¿Reiji-san? – Su ex estaba ahí. - ¿Q-Que haces aquí?
- Vine a esta ciudad porque estaba buscando zapatos nuevos para el equipo de soccer, no pensé que te encontraría aquí.
- E-Eso… si no tienes nada más que decir, yo debería de irme. – Estaba por salir pero la sujetaron del brazo. - ¿Eh?
- No te vayas… la verdad es que tengo algo que quiero decirte. – Ella estaba algo nerviosa. – Yo… no he podido olvidarte luego de que rompiéramos hace dos años, sé que no fue en los mejores términos pero deseo arreglarlo de algún modo… quiero que volvamos a ser pareja.
- … ¿Eh? – El cerebro de la peliverde dejó de funcionar en ese momento. Un gran problema surgía para esta y justo a días antes de su partido de semifinal, no sabía como iba a arreglarlo.
Ninja Britten 11: Se divirtieron pero si hubo el problema, Yuzu es alguien que sufre bastante del frío jaja, ya Kurao si la protegió de todo ello, más por verla como su hermana menor pero ella ya pensará otra cosa al respecto.
Este cap ya fue para Akino y Sanosuke, finalmente este último logró enfrentar el pasado que le atormentaba y seguir adelante, todo gracias a la morena que finalmente pudo ser correspondida, ya ahora los dos podrá avanzar, ahora vamos con Hiiragi y tremenda bomba le lanzaron al final, la ficha de este nuevo chico la tendremos el próximo cap, que pasen feliz año. Saludos.
