Capitulo III: Conociendo a los Gremory
...
Habían pasado tres días desde el fatídico suceso que término siendo la ceremonia de la pena. Muy a pesar de Riser nada nuevo había ocurrido, su entrenamiento con Anteo siguió siendo el mismo que siempre, al igual que sus lecciones de etiqueta, y las que tenía con Mephisto. Era como si nada hubiese tenido lugar aquel día. Tampoco ayudaba que nadie hablara del tema y él no tenía el valor suficiente para traerlo a una conversación. Podía entender que su familia solo intentaba hacerlo sentir mejor, pero le seguía pareciendo injusto que nadie le dijese nada por su fallo, su primer fallo. Se suponía que él debería ser el orgullo de los Phenex, el genio impecable que estaría en la cima del mundo, aquel que era talentoso para la magia, para el combate y en gran parte de sus estudios. No tenía sentido que simplemente aceptaran que era incapaz de hacer algo que todos aquellos quienes compartieran su linaje deberían poder hacer. No era….
*Bum*
Un golpe en la mesa lo sacó de sus pensamientos.
- Bueno hasta aquí llegó mi paciencia. - dijo su profesor de magia con una cara que gritaba que lo dejaran en paz - Al principio era incluso un poco gracioso, ahora es tan solo exasperante.
En ese momento Riser notó que no había estado prestando atención a la lección de su maestro. En realidad casi no había estado prestando atención a nada últimamente, su mente aun desvariaba un poco. No era justo el resto que el empezara a ignorar su entorno incluso si aún estaba un poco deprimido. Pero a pesar de saber esto, seguía resultando difícil no pensar en su fal..*Bum*
- Auch.
Un golpe en su cabeza interrumpió que cualquier pensamiento se pudiera llegar a formarse allí.
-Te dije que pares, por el amor de Satán, soy demasiado viejo para soportar las emosincracias de la juventud.
-Hey, no me digas emooauch - otro golpe en la cabeza cortó sus palabras.
-Entonces deja de comportarte como un jodido emo, no me importa que tan emocional te sientas, si sigues así no quiero ni pensar en la mierda que voy a tener que ver cuando pases por la pubertad y estés más hormonal que nunca.
-No soy emo. - se defendió Riser mientras acariciaba suavemente su adolorida cabeza.
Mephisto se cruzó de brazos y lo miró con sus ojos bien abiertos llenos de sorpresa, como si alguien le hubiese revelado en aquel mismo instante los secretos del universo.
- Oh discúlpame ¿Cómo se me ocurre pensar que un pobrecito y berrinchudo niño se siente muy, pero muy mal después de haber descubierto que no era Sr. Perfecto?
El rostro de Riser se enrojeció como un tomate al oír estas palabras. No era que él se haya creído perfecto, es solo que fallar significaba decepcionar a los demás, no tenía sentido para alguien de sus talentos haber sido incapaz de hacer algo tan simple. Por eso estaba sintiendo un poco culpable. El sarcasmo en el tono de su maestro era totalmente innecesario.
- No estoy tirando un berrinche.
- Entonces debes de ser el mejor actor del inframundo, porque podría haber jurado que eso era lo estabas haciendo.
- ¿Qué puedes saber tú? Soy el tercer hijo de la noble casa Phenex, es mi deber mostrar al mundo nuestra grandeza. Fallar es manchar la reputación de loAUCH.
- Hablas demasiado. - el barbas grises chasqueó la lengua.
- DEJA DE GOLPEARME - independientemente de su habilidad regenerativa, los golpes de Mephisto aun dolían bastante.
-De acuerdo, no te golpearé - dijo el anciano con una sonrisa un tanto juguetona.
Riser desconfiaba de esa sonrisa, experiencias previas le habían enseñado que toda acción que ocurriera luego de ver ese rostro en su profesor terminaba en alguna forma de dolor para su persona. Peor aún, no había forma de que el viejo se rindiera tan fácilmente, aquel anciano era más testarudo que un cabra y probablemente el demonio más testarudo en todo el inframundo. Sus miedos parecieron volverse realidad cuando Mephisto junto sus manos de la misma forma en que los religiosos lo hacen.
- Alabado sea Dios.
Inmediatamente Riser se derrumbó en el suelo con una terrible migraña. Se sentía como si alguien estuviese golpeándolo repetidamente en la cabeza con un pesado martillo.
-Como prometí, no te golpee.- dijo Mephisto mientras se masajeaba las sienes - No entiendo porque los exorcistas no usan este truco para cazarnos, es estúpidamente efectivo.
- ¿Qué mierda fue eso? - preguntó Riser levantándose lentamente del suelo aun sintiendo adolorido.
El profesor de barbas blancas ignoró la voz de su estudiante y continúo.
- Volviendo al tema anterior. A NADIE LE IMPORTA, no eres el centro del mundo, solo eres un jodido niñato más.
- Pero…
- Te callas, estoy seguro que absolutamente nadie te recriminó siquiera una vez lo que pasó en tu tan sobrevalorada ceremonia familiar.
- Ellos solo trataron de hacerme sentir mejor.
- Oh sí, eso es seguro y probablemente tampoco les importó, por amor a Lucifer, eres tan mimado que esa vez que accidentalmente incineraste la sala de estar lo único por lo que se preocuparon era acerca de que si te lastimaste o algo.
Eso último se sintió como un golpe bajo para Raiser, después de todo Mephisto había sido tan culpable del accidente como él, sino más. Y no había forma en que en verdad sea mimado. Simplemente pasaba que su familia lo amaba y a cambio él mostraba con su genio que ese amor estaba bien puesto, eso no era ser mimado.
- Es por eso mismo que debería hacer las cosas bien, no decepcionar…
- Alabado sea Dios.
Riser cayó nuevamente al suelo a causa del inmenso dolor que inundaba su cabeza. Tuvieron que pasar algunos segundos antes de que reuniera las fuerzas suficientes para levantarse del suelo.
- DEJA DE HACER ESO. - gritó a su maestro mientras ambos masajeaban sus adoloridas cabezas.
- No me hagas repetirme porque sabes que odio hacerlo, no eres tan importante y a nadie le importa que no seas la perfección dada forma.
- ¿Por qué estás diciéndome esto?
- Porque soy tu maestro y no pienso dejar que mi estudiante comience a escuchar My chemical romance en una habitación a oscuras.- explicó con un tono serio- Soy demasiado viejo como para tratar con jóvenes deprimidos.
- ¿Qué debería hacer? – preguntó sintiéndose un poco molesto.
- ¿Cómo mierda se supone que sepa eso?
Por supuesto que no le respondería. Era típico que el anciano no le diera una respuesta clara, y solo le diera órdenes claras cuando le convenía. ¨Que le jodan, que le jodan a la ceremonia, que le jodan a todo. Soy un jodido genio, un futuro satán, ¿Quién necesita una estúpidas lagrimas?, lo único que necesito es ser más fuerte que nadie.¨
-Hey, Mephisto – dijo Riser con una suave sonrisa.
-¿Qué?
-Alabado sea Dios.
Riser jamás admitiría haber sido incapaz de apreciar el dolor de cabeza de su maestro debido a estar sufriendo de su propia intensa migraña.
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Castillo Gremory, zona este del inframundo:
En una habitación iluminada por hermosos candelabros de un cristal más puro que una promesa sincera de amor, se encontraban cinco figuras elegantemente vestidas sentadas alrededor de una mesa de roble pulida, más una sexta presencia uniformada con ropas de sirvienta. Las figuras sonreían y se contaban historias a modo de pasar el tiempo, pues dentro de unos momentos pasarían a discutir el tema por el que se reunieron y era conveniente hacerlo con el mejor de los humores.
El tema era uno relacionado con la política del inframundo, alianzas, intrigas, el futuro y una gran cantidad de asuntos que en otras ocasiones hubieran sido un divertido juego para Damira Phenex, pero este tema en particular resultaba ser todo un fastidio para la señora de la casa Phenex.
- Por más entretenido que sea esto, creo que es hora de que discutamos el asunto que nos reunió el día de hoy.– Aurelio Phenex sonreía mientras sostenía una copa de vino.
- Concuerdo, pero eso no significa que no podamos festejar un poco luego de esto. – dijo un hombre alto con una larga cabellera de rojo carmesí – Después de todo estamos celebrando la alianza matrimonial entre mi adorable Rias y tu pequeño genio.
- Lord Gremory, estoy segura que hablo por todos los presentes cuando digo que también comparto su emoción por este posible acuerdo, pero debo recordarle que hay una gran cantidad de asuntos que deben ser discutidas antes de festejar.
- No hace falta que seas tan formal Damira, estamos entre amigos, llámame Zeoticus.
Era difícil mantener una compostura calmada con aquel barbas rojas. Lord Gremory no estaba entre las personas favoritas de Damira Phenex, ese hombre era una terrible influencia para su esposo. La única razón por la que ella siquiera se había molestado en venir a la reunión era porque sospechaba que de otra forma aquel hombre y su esposo hubiesen pactado este estúpido acuerdo matrimonial mientras se emborrachaban.
Fue bastante difícil conseguir llevar por el buen camino a su esposo antes de que se casaran, no quería dejar que alguien como Lord Gremory volviera a contaminarlo con sus viejos hábitos. Ella podía entender que fueran amigos de la infancia y todo eso, pero bajo ninguna circunstancia permitiría que ese cabeza de tampón usado metiese la idea de un harem o algo parecido en la cabeza de su reformado Aurelio.
- Si usted insiste, Zeoticus-sama.
- Tu esposa es tan seria como siempre Aurelio, todavía me impresiona cómo te hizo asentar la cabeza. – por lo que el barbas rojas dejaba ver, el desagrado era mutuo.
- Querido, Damira tiene razón, debemos discutir todos los detalles del acuerdo antes de pensar en celebrar.- esta vez fue una mujer de pelo castaños la que habló.
Venelana era una de sus mejores amigas, inteligente, bella, gentil, etc. Francamente no podía entender cómo Venelana terminó casándose con el idiota de Gremory, mucho menos el que aceptara hacerse cargo del harem de ese hombre.
¨Tal vez sea bisexual y también disfruta del harem, pero nunca noté que tuviera ningún interés en particular por mi cuerpo… preguntas para otro momento¨
- Mi amor, entiendo que tú y Damira estén preocupadas, pero a decir verdad ya no queda mucho por discutir. En primer lugar este acuerdo reforzaría la alianza entre nuestras familias pasando de ser una alianza basada en buenas intenciones a una con una base concreta. Segundo, ambos sabemos lo problemático que es el tener descendencia para los usuarios de destrucción, el niño de Aurelio es un excelente candidato para ofrecernos nietos saludables que algún día hereden mi posición como cabeza de la familia. Tercero, Riser cuenta el talento y los recursos necesarios para convertirse en un satán en algún futuro, nuestra alianza contaría con el respaldo no oficial de dos satanes. Cuarto, nuestra relación con los Bael se ha vuelto lamentable desde que se confirmó que su heredero no posee el poder de destrucción mientras que nuestros niños si lo presentan, y la relación de los Phenex con los Dantalion nunca fue la mejor que digamos; estamos en un periodo de paz hecho de cristal, necesitamos formar una sólida alianza para poder hacer frente a otras facciones y demás enemigos que puedan surgir. Quinto, por alguna razón Mephisto decidió acercarse por voluntad propia a los Phenex y tomar al joven Riser bajo sus alas, abandonando su posición de neutral, si esta alianza tiene éxito no cabe duda que seremos una fuerza que nadie en el inframundo podrá tomar a la ligera.- Explicó Zeoticus con una seriedad que no era usual en su persona.
- No es como si Zeoticus y yo hubiésemos decidido esto de la noche a la mañana. Llevamos prácticamente siglos discutiendo los pros y contras de una posible alianza matrimonial entre nuestros niños. El nacimiento de la pequeña Rias fue la llave para hacer de esta esperanza una realidad.- Agregó Aurelio.
Damira siempre odió cuando su esposo decía estupideces, pero odiaba aún más cuando decía estupideces que tenían sentido. No era como si ella no pudiera ver todas las ventajas que un matrimonio arreglado ofrecería a ambas familias. Era solo que despreciaba profundamente la idea de su pequeño pajarito tecnicolor siendo obligado a casarse. Sí, la niña de Venelana era extremadamente dulce y no cabía duda de que sería incluso más hermosa que su madre cuando creciera, pero eso no significaba que necesariamente fuesen a llevarse bien, y no había forma de saber si la niña conservaría esa buena actitud en el futuro.
-Si me permiten la palabra – dijo entonces el tercer hombre en la habitación, quien hasta aquel momento había mantenido silencio - Creo que las preocupaciones de mi señora madre y Lady Phenex merecen ser tenidas en cuenta.
- Lucifer-sama. – el joven hombre levantó su mano en dirección a Aurelio, señalando al hombre que se detenga.
- Estoy aquí presente como el primer hijo varón de la casa Gremory, no como Lucifer de los 4 satanes. Como mi padre dijo, no hay necesidad de formalidades, por favor llámenme Sirzechs.- una sonrisa cubrió el rostro del joven pelirrojo.
- Sirzechs, no seas tímido, no es necesario que pidas permiso para hablar.
El satán carmesí asintió como respuesta antes de continuar.
- Creo que es demasiado pronto para decidir sobre el futuro de los niños, desconozco cómo el joven Riser podría reaccionar ante un matrimonio arreglado, pero puedo asegurar que la reacción de Rias será bastante negativa. Ella siempre me pide que le cuente historias antes de dormir y sus favoritas son las de romance. Ya he perdido la cuenta de las veces que le he contado mi historia con la reina de la belleza, Grayfia.
- Te estas preocupando demasiado, estoy seguro de que Rias se llevará de maravilla con el chico una vez que lo conozca. – fue la respuesta de Lord Gremory.
- Entiendo que tal vez la idea de un matrimonio arreglado no te agrade mucho debido a cómo conociste a tu esposa, pero te aseguro que tus miedos están infundados.- aportó Aurelio - Tu padre y yo tuvimos matrimonios arreglados y míranos, felizmente casados con nuestras hermosas esposas.
Eso era tan solo parcialmente cierto, lo que la cabeza de la casa Phenex no sabía es que su arreglo matrimonial había tenido algunas cuantas peculiaridades. Fue Damira la que solicitó el arreglo matrimonial luego de haberle tomado gustó a Aurelio durante una fiesta. Los Dantalion no estaban demasiado felices con la idea de que su hija se casara con un hombre de rango inferior al suyo. Nada que unas cuantas amenazas, extorsiones, envenenamientos y difamación no hayan podido arreglar. Ese era un detalle importante, pero no uno que su marido necesitase saber.
- Pero deben tener en cuenta que los niños no se casarán hasta por lo menos pasados quince años y muchas cosas pueden pasar en ese tiempo. Si la gran fama de los Phenex nos dice algo, podemos sospechar que el joven Riser tendrá un gran éxito con las mujeres, nadie nos dice que no llegue a enamorarse de alguna buena muchacha y pierda el interés en la pequeña Rias. Sería cruel para ambos el obligarlos a casarse en contra de su voluntad.- Sirzechs aún mantenía una amable sonrisa en su rostro.
Eso fue lo que Gremory Sirzechs había dicho, pero lo que la señora Phenex escuchó fue lo siguiente: ´Tu hijo será un mujeriego que piensa con su pene al igual que la mayoría de los hombres de tu familia, no pienso dejar a mi hermana en manos de semejante individuo.´
Gracias a Satanás alguien irrumpió en la conversación antes de que ella tuviera unas pequeñas palabras con Tampón usado Jr.
- Sirzechs-sama, disculpe mi atrevimiento por irrumpir en la conversación, pero ¿Es necesario que le recuerde las normas apropiadas de conducta una vez terminada la reunión? – La voz de Grayfia mantenía un tono absolutamente neutral, pero de todas maneras hizo que el satán rojo entrara en pánico.
-NO, NO ES *cough* no será necesario, no tengo nada más que agregar.- dijo sudando nerviosamente.
Damira aprobaba la actitud de esa chica. La joven Grayfia, a pesar de su posición de sirvienta, mantenía un buen control sobre su esposo. Por mera cuestión de horarios ellas jamás habían podido mantener una decente conversación, pero si tan siquiera la mitad de lo que le contaba Venelana sobre la joven era cierto, estaba segura de que se llevarían bien.
Un largo suspiro de su esposo la hizo volver a prestar atención.
- No creo que debas preocuparte por eso. Mi Riser tiene…opiniones fuertes respecto a esa clase de cosas. Recuerdo cuando Revido le contó una historia sobre mis antiguos amoríos durante la cena. Todavía me duele recordar esos ojos que me miraban con una mezcla de decepción y asco. –se lamentó Aurelio.
Eso era una prueba de que sus lecciones con su pajarito no fueron desperdiciadas, ella siempre había apoyado la idea de que los harem eran una trampa mortal que da lugar conflictos internos, especialmente a la hora de repartir herencias y establecer jerarquías. Satán sabe que si su esposo hubiese tenido uno, no hubiera pasado una semana antes de que envenenara a la competencia para asegurarse de que sean sus hijos quienes hereden todo bajo el nombre de los Phenex.
Y como era de esperarse ojos de Lord Gremory se llenaron se pena cuando se posaron en la triste figura su viejo amigo. Pero fue Venelana la primera en decir algo.
- Volviendo al tema inicial, sería conveniente organizar un pequeño encuentro entre los niños y presentarlos mutuamente. Estaríamos encantados de recibir a Riser cualquier día de esta semana. Por supuesto que el resto de tus hijos también están incluidos en la invitación, pero considero importante que nos centremos en intentar que los niños construyan una buena relación para el futuro.
En ningún momento hizo mención de un matrimonio arreglado. Era por cosas como esta que Venelana era amiga suya.
-Estoy acuerdo, en vista que hemos calmado las preocupaciones de todos los presentes, es ahora de que bebamos un poco y celebremos la feliz ocasión- dijo Lord Gremory mientras abría un botella de vino tinto.
La señora Phenex no se hizo esperar antes de comenzar a degustar su copa. Por unos momentos se preguntó si estaba siendo demasiado negativa con respecto a todo el asunto. ¿Quién sabe? Quizás su pajarito y la pequeña Rias se volverán buenos amigos en unos instantes. Quizás los hombres tengan razón y esta sea la mejor solución.
¨O quizás debería disfrutar del vino y hablar con Venelana sobre lo idiotas que pueden llegar a ser nuestros esposos. Estoy segura de que Grayfia estaría más que feliz de unirse a la conversación¨
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Territorio Phenex.
Los ojos de Riser se concentraban en una pieza de ajedrez de color negro mientras se debatía sobre dónde mover a su reina, del otro lado del tablero estaba su hermana Ravel pensando en dónde colocar a sus pálidos peones. Habían estado jugando durante horas, y cada partida había durado más que la anterior. Alrededor de ellos se encontraban platos de comida y botellas vacías, era evidente que no se habían apartado del tablero ni para comer. Los ojos de ambos no se movían de aquel campo de batalla, el momento en que distrajeran sería el momento en el que el otro se alzaría con la victoria. Tal era la atención que prestaban al tablero que ninguno de ellos notó cuando una persona ingresó a la habitación y se colocó en medio de los hermanos. Aquel individuo, notando que estaba siendo ignorado, comenzó a aplaudir haciendo que los jugadores se percataran de su presencia.
*Clap* *Clap*
-Mis pajaritos, camaradas en sangre, glorioso futuro de nuestro de nuestra familia, pichoncitos de ojos azulados. ¿Qué están haciendo?
La pregunta de Revido era obvia para cualquiera que estuviera mirando, pero estaba demasiado concentrado en el juego como para gastar energías en molestarse.
- Riser-Oniisan me está enseñando a jugar al ajedrez.-respondió su hermana pequeña mientras movía a uno de sus peones.
-Parece ser que lo estás haciendo muy bien para ser una principiante. - dijo mientras acariciaba suavemente su cabeza, despeinando sus dorados cabellos.
Riser por unos segundos pensó en tomar ofensa por eso, pero la idea desapareció tan rápido como llegó. No era como si en realidad fuera excelente en el juego, la única razón por la que sabía jugarlo era porque Revido había insistido en enseñarle hace cosa de unos años y jugaban de vez en cuando. Pero todavía resultaba un poco desalentador ver a su hermana acorralándolo a pesar de tener solo unas pocas horas de experiencia en el juego.
¨Meh, era de esperarse. Es mi hermana después de todo, no cabía duda de que ella también sería un genio. No tan increíble como yo, pero todavía increíble. ¨
El juego prosiguió en silencio durante algunos minutos más. Ravel perdió a su reina en un mal movimiento y poco a poco había comenzado a jugar de manera cada vez más defensiva.
-Jaque mate- anunció Riser mientras se limpiaba el sudor de su frente.
Se había hecho con la victoria a duras penas, pero dudaba que pudiera ganar contra su hermanita dentro de algunos días. Ravel absorbía todo lo que le enseñaba acerca del juego como una esponja.
- Todavía no puedo vencer a Riser-Oniisan.- se quejó Ravel.
-No te preocupes mi pollita inflamable, tu hermano mayor te enseñará los secretos del arte de la guerra algún otro día, pero solo si me das un abrazo.
La hermana menor no se hizo esperar mucho antes de lanzarse hacia Revido con los brazos abiertos. Su hermano mantuvo un rostro lleno de satisfacción por unos momentos. Y una vez terminado el abrazo Revido se volteó hacia él.
- Por cierto mi querido hermanito, traigo noticias de parte de nuestros padres.
- ¿Buenas o malas?
- Traigo noticias – en el rostro de su hermano apareció una expresión complicada. – ¿Recuerdas a la hija de los Gremory?
¨Gremory¨. Una de las 72 casas nobles de Ars Goetia , una que ostentaba el título de gran duque, un lugar por arriba del rango de marques al que pertenecía su familia. Los Gremory poseían unos de los territorios más extensos entre la nobleza del inframundo, y contaban con una fuerza militar envidiable. A pesar de estar jerárquicamente un peldaño más arriba, eran probablemente el aliado más cercano con el que contaban los Phenex.
- Si no me equivoco, creo que se llamaba Rias.
- Correcto, Rias Gremory, futura cabeza de la casa Gremory, tiene 5 años y parece haber heredado el poder de destrucción al igual que su hermano. Y ahora que estamos en la misma página, ella también es tú prometida por un contrato firmado por nuestros padres hace unas horas atrás.
- Oh…OOOOOOOOOOOOOHHHHHHHH.
-¿Riser-niisan va a casarse? ¿Cuándo es la boda?
- Tranquila Ravel, ellos ni siquiera se han conocido todavía. El mensaje que tenía que pasarle a nuestro hermano es que dentro de 3 días él está invitado al castillo de los Gremory, en una pequeña cita por así decirlo. Incluso si todo sale bien, ellos no contraerán matrimonio hasta que Rias haya cumplido 20 años.
- Es tan romántico, es como pasó con mamá y papá.
- Si consideras romántico una gran cantidad de chantaje, amenazas y muchas leyes rotas...- murmuró Revido lo suficientemente bajo como para que nadie lo escuchara.
Mientras sus hermanos seguían hablando, Riser estaba asimilando la información que acababa de recibir. Un matrimonio arreglado era prácticamente la norma para un demonio en una posición tan notable como la suya, y ciertamente no afectaría sus planes de convertirse en un satán. Como satán él tendría que renunciar a cualquier clase de títulos que tuviera previamente, y por esto esa chica Rias seguiría siendo la cabeza de su casa después del matrimonio, pero su hijo sería el heredero oficial de la casa. Seguramente había una gran cantidad de detalles a tener en cuenta que él todavía no sabía o podía entender, pero no tenía motivos para dudar de que sus padres pensaron en todas las alternativas posibles y decidieron que esta era la mejor para la familia.
De cualquier manera no estaba seguro respecto a cómo debería sentirse con las nuevas noticias. No conocía a la chica, por lo que no tenía ninguna razón para estar emocionado por el acuerdo, o insatisfecho con el mismo. Tampoco estaba seguro acerca de que si importaba, era simplemente casarse, tener unos hijos y volverse satán. Todas las cosas que su hermano le contaba acerca de las mujeres eran un sin sentido, no podía entender una razón para estar interesado en las chicas, es cierto que algunas eran simpáticas, pero eso no era motivo suficiente para para estar persiguiéndolas. Para ser honestos no le agradaba mucho la idea de que alguien le dijese que tenía que hacer en el futuro, pero independientemente de que si le gustaba o no, el fénix estaba primero.
- RISER ¿ME ESCUCHAS? - le gritó su hermano al oído devolviéndolo a la realidad.
-Sí, sí, fuerte y claro.
- Jaja, no te preocupes, tuve una reacción similar cuando me dijeron que tenía una prometida .Pero no te preocupes mi amado hermano, tener una prometida no significa que debas renunciar a gozar de la compañía de bellas mujeres, todavía puedes seguir los pasos de tu hermano y comenzar a formar un harem para cosas que no puedo decir mientras Ravel esté aquí.
- ¿Puedo ser la chica de las flores en la boda de Riser?
- Ya hablaremos de eso otro día, por ahora me encantaría que me demostrases tus grandes habilidades estratégicas jugando contra mí, pequeña codorniz rubia.
- Riser-Oniisan, ¿me prestarías el tablero, por favor, por favor?
- Sí, no hay problema, en realidad el tablero es de Revido.
Sus hermanos se sentaron a jugar al ajedrez dejándolo solo con sus pensamientos. Pero solo una cosa se le vino a la mente.
¨Voy a practicar con la guitarra un rato¨
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Luego de algunas deliberaciones con su familia, se decidió que solamente su padre lo acompañaría a conocer a su prometida. Al salir del circulo de transporte, una colosal construcción se alzaba en frente de ellos.
El castillo de los Gremory podía ser descrito como gigante, pero no tanto como la mansión de los Phenex, y opulento, pero no en la medida de la mansión Phenex. Los Gremory , según su padre, eran una familia que preferían ocultar sus tesoros a enseñárselos al mundo.
Pero si había en lo que destacaba el castillo, era en la cantidad de soldados que rondaban haciendo guardias por el mismo. Solamente familias como los Bael o los Belial podían presumir de una fuerza armada a ese nivel. Los dos ingresaron por la gran puerta de Roble esculpida con los símbolos de la familia. Prontamente se encontraron en la entrada e inmediatamente fueron recibidos por los integrantes de la familia Gremory.
- Aurelio, estoy tan feliz de que pudiesen venir.-dijo el que aparecer era el señor de la casa Gremory. El hombre seguidamente posó sus ojos en él- Y este de aquí debe ser Riser. Tu padre nos ha hablado tanto sobre ti.
- Es un placer conocerlo en persona Gran duque Gremory , Gran duquesa Gremory. – Riser se inclinó tal vez más de lo necesario para saludarlo.
-El placer es mío, espero que podamos llevarnos bien.
El tono en la voz de Lady Gremory le recordaba un poco al de su madre, era suave como el algodón y refrescante como una brisa al terminar una sesión de entrenamiento.
-No es necesario que seas tan educado, somos prácticamente familia, puedes llamarnos Zeoticus y Venelana. – el rostro del hombre mostraba una gran relajación que invitaba a otros a hacer lo mismo.
- Muchas gracias, Zeoticus-sama, Venelana-sama.
El señor del castillo lo miró de reojo antes de suspirar suavemente.
- Supongo que eso bastará por el momento, Aurelio veo que tu hijo está un poco nervioso.
- ¿Puedes culparlo? Es su primera vez en esta clase de eventos.- Su padre soltó una corta risa.- Riser, termina de presentarte.
Los ojos de Riser de se movieron en dirección a un joven hombre con una apariencia extremadamente similar a la del señor Gremory. Por unos momentos en los ojos del joven Phenex brilló una notable cantidad admiración y un cierto terror, que se extinguió casi inmediatamente. No había forma en que no pudiera reconocer a aquel individuo, era el actual Lucifer de los 4 satanes, el hombre que es considerado el demonio más poderoso de todo el inframundo.
-Es un honor conocerlo Gran Lucifer-sama. – Esta vez la inclinación del muchacho fue mucho más pronunciada.
-Como dijo mi padre, no hay necesidad de ser tan formal, puedes llamarme Sirzechs.
Este hombre era la meta de Riser. Un oponente, un rival, alguien digno del más profundo respeto. En el rostro del satán aparecía una calma sonrisa que provocaba cierto temor en el muchacho.
- Muchas gracias, Sirzechs-sama.
- Y esta es mi hermanita Rias-tan.
Una figura niña con el mismo cabello carmesí y ojos azul marino que el señor Gremory apareció por detrás de las piernas del gran Luficer. Por unos instantes Riser pensó que el rostro redondeado de la niña sería una copia a carbón del de Venelana-sama, sino fuera por el hecho de que mientras la mirada de Lady Gremory era tan suave y amable como la su madre al cantarle, él hubiera podido jurar que la niña estaba intentando lanzarle rayos de destrucción por los ojos.
¨Calma, recuerda todo lo que te enseñó Revido sobre cómo hablar a las mujeres… pensándolo mejor solo deberías recordar algunas de las cosas que Revido te enseñó acerca de cómo hablar a las mujeres¨
Riser puso en su rostro la sonrisa más afable de la que era capaz. La misma que su hermano usaba cada vez que Ravel se encontraba de mal humor.
-Encantado de conocerte señorita Rias. Para ser honesto, debo admitir que tu belleza supera con creces los rumores que habían llegado a mis oídos.
-Tch.
El muchacho estaba un 60% seguro de que el chasquido de lengua provenía solo de la niña y no del poderoso satán.
- Rias, se educada con los invitados. - advirtió la madre de la niña.
- Es un placer, pero no pienso casarme contigo.
- RIAS.
Riser suspiró profundamente y casi se pone de acuerdo con las palabras de la molesta criatura. Pero no era como si importara, sus padres ya habían firmado por el pacto, un pacto que los beneficiaria a ellos y a todo el inframundo. Él tenía mejores cosas que hacer que preocuparse por la opinión una niña infinitamente más irritante que su querida Ravel.
- Sirzechs-sama ¿Es cierto que es demonio con vida más poderoso? - el joven pelirrojo levanta una ceja ante la pregunta, pero la respondió de todas formas.
- Eso es algo difícil de responder, ningún satán es débil, y no puedo decir con un 100% de confianza que podría vencer a demonios como Ajuka si tuviera que pelear contra ellos.
-¿Hay alguna razón por la que favorezca el uso de su magia heredada mientras que otros demonios como Ajuka prefieran abrumar a sus oponentes con una gran variedad de hechizos?
-Es una mera cuestión de talento, mientras que mi dominio de destrucción es excelente, no puedo decir lo mismo de mi habilidad a la hora de formular hechizos, al menos no de la forma en que seres como Ajuka o tu maestro Mephisto lo hacen.
-¿Tu magia de destruc….
- Riser-san, he escuchado de Ruval que tienes la intención de convertirte en un satán en el futuro. - dijo el Lucifer escarlata en un intento de que el joven fénix se callara.
- No solo un satán, sino el demonio más poderoso en la historia del inframundo.
- Como si pudieras compararte de Onii-chan.
- Soy un genio, no tengo dudas de que puedo hacerlo.
- Lo que eres es un presumido.
Antes de que conversación siguiera escalando fueron interrumpidos por Lord Gremory.
-De acuerdo, creo que ya han sido suficientes presentaciones por el momento. Rias, Riser ¿Por qué no van a jugar al jardín mientras los adultos hablamos?
- Pero…
- Sin peros.
.
El jardín de los Gremory rebosa con vida vegetal y flores de todos los colores. Los dos niños se encontraban acompañados por una sola sirvienta, Grayfia, la aclamada reina más fuerte de en el inframundo. Personalmente hubiese preferido hablar con ella, pero su padre le ordenó conversar con su prometida.
Era obvio que la niña no quería estar allí, pero estaban obligados a por lo menos intentar tener una relación cordial, después de todo algún día se casarían. Ahora solo tenía que iniciar de conversación. Por unos momentos se arrepintió de no haber prestado más atención a los consejos de Revido sobre cómo romper el hielo.
-¿Te gusta el rock?
La niña de pelo carmesí lo miró con sus ojos de color del mar por unos instantes antes de desviar su mirada.
-¿O tal vez algún otro estilo como el pop, el rap o el metal? Personalmente no soy un gran fan, pero supongo que uno escucha lo que le gusta.
La única respuesta fue silencio.
-También intenté un poco de música clásica, pero casi me duermo, no sonaba mal, pero no era lo mío. De todas formas estoy seguro de que las melodías de artistas como Beethoven o Mozart, palidecerían como insulsas ante el dulce sonido de tu voz.
Todavía nada. Tal vez debería intentar otra cosa.
-¿Quieres saber cuantas gotas de agua bendita se necesitan para provocar el máximo dolor posible a un demonio de clase alta promedio sin llegar a provocar un daño permanente?
Esta última pregunta fue recibida con una expresión de puro horror por parte de la joven demonio e incluso causó que la reina más fuerte se le quedara mirando con una ceja levantada.
¨Nota mental: las historias de William no son una buena forma de romper el hielo¨
-No es que haya hecho ni pensara hacer algo como eso, pero es que recuerdo ese dato de un libro sobre el vaticano que había…
-No voy a casarme contigo.
Y las primeras palabras que le dirige su prometida en esta cita son un montón de idioteces. Parece que no todas las niñas son tan inteligentes como su hermana Ravel.
¨Apostaría lo que sea a que Ravel la vencería sin esfuerzo en una partida de ajedrez.¨
-Nuestros padres ya firmaron el acuerdo, estamos prometidos y nos casaremos en el futuro. Es lo mejor para ambas familias y nuestros padres confían en llevemos a cabo nuestro deber de forma correcta.
-Nadie va a decirme con quien tengo que casarme, voy a tener un bello romance como onii-chan. Cuando me convierta en la numero 1 de los Rating-games, haré muchísimas cosas por mi familia.
- No puedes, Lucifer-sama es fuerte y Grayfia aquí presente también lo es, sino lo fueran no hubieran podido casarse. Ademas, seré yo quien se convierta en el emperador de los Rating-games, como un paso previo a volverme un satán. Porque soy más fuerte que tu.
El sonido de su voz revelaba neutralidad, no había dicho nada que no fuera absolutamente cierto. Una verdad tan obvia como como que el cielo es purpura o que el hielo es frío. Si uno era fuerte podía hacer como está, y ella era débil. Rias no era inteligente como Ravel, Revido o su madre, ni tampoco era poderoso como, Ruval o su padre, o tan talentoso como él. En un mundo donde el poder es lo más importante solo alguien fuerte puede decidir, el poder era libertad. Cualquiera podía ser fuerte, pero solo alguien fuerte podía elegir.
Riser alguien se transformaría en el más fuerte algún día, pero aun así se casaría con la molesta Rias, simplemente porque si lo hacia sus familias se volverían aún más fuertes. Era la decisión correcta, alguien débil como ella no podía elegir.
-Tú, tú – luces rojas empezaron a brillar desde el cuerpo de la niña, pero el joven Phenex no se inmuto en lo más mínimo.
¿Por qué habría de hacerlo? Ya había visto a su maestro y a sus hermanos utilizar magia, cada vez que lo hacían el aire se volvía pesado y un sentimiento que no entendía amenazaba con aflorar desde lo más profundo de su ser. La magia que sus ojos habían visto y alma sentido eran un secreto susurrado al mundo para que este en su resignación diera forma a un capricho. Un deseo que había muerto y de cuyo cadáver nacía una nueva verdad. A comparación de eso, lo que la molesta niña hizo era un simple juego de luces. Ella no era un genio como él y resultaba más que obvio que todavía no tenía una pizca de control sobre esa pálida sombra que no merecía ser llamada poder.
- No me importa lo que nuestros estúpidos padres quieran, yo voy a elegir con quien enamorarme, y un idiota presumido como tú no me derrotará en los Rating-games.
Las palabras de la criatura resonaron en Riser y por unos momentos algo se movió en su pecho. Pero cualquier temblor que hubiere sentido prontamente fue reemplazado con una mezcla la ira nacida de un orgullo dañado y una furia cuyo origen no podía identificar.
Esta vez el aire cambió. Lo que antes era un ambiente templado, se había vuelto cálido y seco, el viento soplaba de manera irregular y una presión había inundado la pequeña zona. Todos estos fenómenos y emociones se tradujeron en el tono de voz de niño.
-Eres demasiado débil para vencerme, y aun si fueras un poco más fuerte, no voy a dejar que insultes a mi familia.
Antes de que Riser pudiese dar un solo en dirección a la criatura, su energía se disipó completamente, de una manera tan repentina que por unos instantes sintió miedo. Fue entonces cuando recordó que la reina más fuerte de todas estaba mirándolos con un rostro sin ninguna aparente emoción.
- Rias-sama, Riser-sama, esta no es una conducta que Lord Gremory y Lord Phenex aprobarían. Les pido que se controlen inmediatamente.- El joven Phenex asintió. Independientemente de su rango esta persona era mucho más fuerte que él y por tanto sus palabras tenían cierta autoridad. No le gustaba, pero era lo justo. La criatura simplemente miraba a la sirvienta con una mirada de cachorro castigado. Tal vez la niña sí se parecía en algo a Ravel. - Sirzechs-sama, disculpe mis palabras, pero su presencia aquí no era necesaria.
El satán rojo apareció repentinamente junto a la reina más fuerte como si siempre hubiese estado allí.
- Mi amada Grayfia solo estaba cerciorándome de que los niños estuvieran seguAUCH.
- Sirzechs-sama, agradecía que no confunda mis títulos cuando estoy trabajando – dijo la sirvienta pellizcando los cachetes del Lucifer.
Esto hubiese extremadamente sorpresivo para Riser, sino fuera por el hecho de que sabía que estaban casados, que Grafya tiene un poder comparable al de un satán, y que a estas alturas ya había asumido el hecho de que en un relación entre dos individuos poderosos, es la mujer quien normalmente llevaba las riendas.
El Lucifer carmesí se recompuso rápidamente y girando su cabeza hacia Riser le mostró una sonrisa que podía ser descrita como cualquier cosa excepto una sonrisa.
-Joven Riser, me disculpo por parte de mi hermana por cualquier posible ofensa en contra el nombre de tu familia. Pero tu curso de acción es impropio para alguien de tu posición ¿Reaccionar violentamente por unas meras palabras?
- No iba a hacer nada, solo asustarla con mi poder demoníaco para que se disculpe.- su defensa solo hizo que el satán más fuerte frunciera su ceño.
-¿Así que piensas tener un poco de poder te da derecho de amenazar a tu prometida? Ya sabes, la futura cabeza de la casa Gremory, mi hermana pequeña, una niña más pequeña que tú. Es impensable que alguien con esa actitud pueda llegar a ser considerado para el título de satán.
La sirvienta suspiró profundamente antes de irrumpir en la conversación.
- Me encargaré de informar a sus padres de la conducta que AMBOS exhibieron hace unos momentos, un castigo justo será emitido.
- Eso no es justo - se quejaron ambos niños al mismo tiempo.
- Estoy segura que la decisión que tomen tanto Lord Gremory como Lord Phenex será justa. ¿No le parece así Sirzechs-sama?
El Lucifer tragó su saliva al ver la mirada de su esposa y asintió como respuesta.
Estaban de nuevo en la mansión junto a sus padres. La cabeza de la casa Phenex se encontraba intercambiando disculpas con Lord Gremory.
- Me disculpo por la inmadurez mostrada por mi hijo.
- No, la culpa fue mía. Sabía que debí haber hablado un poco más con Rias antes del encuentro. No creí que reaccionaría tan mal dado que normalmente es tan amable como su madre.
Su padre lo había mirado con ojos decepcionados y le había dicho pensaría en un castigo cuando regresaran. Eso no tenía sentido, Riser no había hecho nada malo. Esa niña fue maleducada cuando interactuaba con él, fue ella la primera en amenazarlo con ese patético juego de luces que ella llamaba poder. Fue esa niña la que insinuó que sus padres eran estúpidos. Pero su padre estaba enojado con él, no con la niña. Eso significaba que evidentemente había hecho algo mal y la pregunta era ¿Qué?
Fue entonces cuando una idea se le vino a la cabeza. Riser había discutido con la hermana de Lucifer y por tanto ofendido al satán. Su falta fue enfurecer al demonio más fuerte del inframundo cuando él aún era débil.
El satán rojo era el demonio más fuerte y ofender a alguien que era cercano al poderoso demonio era lo mismo que ganarse un poderoso enemigo. No era justo, pero tenía sentido.
Ahora entendía porque su padre y Lord Gremory intercambiaban disculpas. La niña fue maleducada y él había ofendido al satán. Solo quedaba una cosa por hacer.
-Me disculpo sinceramente por mis actos, señorita Rias lamento haber ofendido a tan bella mujer con mi actuar, espero que encuentres la capacidad de perdonarme en tu amable corazón. Liberar mi poder demoníaco en la presencia de una flor tan hermosa como tu, fue estúpido e inmaduro de mi parte. Aceptare cualquier castigo que nuestros padres decidan. – dijo Riser con el tono más sincero del que era capaz al mismo tiempo en que se inclinaba en dirección de su prometida doblándose mucho más de lo que era adecuado para una persona de su posición.
Todos los presentes callaron al ver a Riser. Ninguno de ellos esperaba que el niño ofreciera una disculpa tan ferviente, en realidad, ni siquiera esperaban una disculpa sincera. Hasta su padre estaba gratamente sorprendido de la acción de su hijo, aunque eso no significaba que no sería castigado cuando volvieran. Pero la persona más sorprendida era la niña Rias quien se encontraba mirando a Riser con mucha confusión.
-No, no Riser, levántate por favor, si bien agradecemos tu disculpa, somos tan o más culpables por lo acontecido. – Lord Gremory parecía incluso un poco incómodo aceptando la disculpa - Pero después de esto es solo correcto que devolvamos tu gesto con la misma sinceridad. Rias, ¿Qué decimos cuando hacemos algo malo?
-Perdón – las palabras se escurrieron letra por letra de la boca de la niña, y aunque sonaba un poco forzado, era mejor de lo que Riser esperaba, puesto que no esperaba nada.- No fue solamente tu culpa, yo también fui un poco inmadura.
Y ciertamente no esperó para nada que la pequeña Rias admitiese algo como eso. La última parte había sonado sincera.
Era notable cuanto de relajo la tensión luego de ese corto intercambio.
- No pienses demasiado sobre lo que pasó hoy, estaríamos muy felices de que nos visitaras nuevamente - dijo Lady Gremory.
Él estaba arrepentido de haber ofendido indirectamente al poderoso Lucifer. Era natural que pidiera perdón a Rias. No era algo que le gustase hacer, pero al menos ella también se había disculpado por parte de las cosas que hizo.
¨Ser débil es molesto¨ Fue la conclusión que sacó de todo lo que había pasado. Porque ambos eran débiles, debían disculparse a pesar de que no les gustase hacerlo. Porque era débil su padre lo miró decepcionado. Por ser débil había causado mal a su familia, poniendo la riesgo la relación de esta con el Lucifer. No le gustaba ser débil. Pero eso cambiaría en el futuro, Anteo le había dicho que cualquiera podía volverse fuerte luchando. Si luchaba se volvería fuerte, era otra verdad del mundo.
-Disculpe Lucifer-sama tengo una petición para usted – el satán rojo no se molestó en corregir el uso de su título, cosa que hizo que su Grayfia le enviara una mirada aterradora y con un gesto invitó a Riser a continuar.
-Por favor, enfréntese a mí.
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Correcciones: algunas...varias correcciones fueron realizadas en capítulos previos. Ya sean errores de ortografía, sintaxis, o simplemente algunas descripciones fueron ligeramente retocadas para que sonaran mejor. Esta clase de correcciones se realizarán en la medida que en vaya notando estos problemas.
Bueno, tal vez sea hora de decir que tampoco habrá bashing/slash. Al igual que en la historia original Rias será una persona normalmente amable y no una manipuladora sin corazón. Respecto a su conducta en este capítulo : ella es joven y verdaderamente odia la idea de un matrimonio arreglado.
En cuanto a Sirzechs, el hombre tiene un terrible complejo de hermana en la serie original, por lo que algo que la molesta a ella, lo molestará a él. No tiene ningún problema en particular con Riser, pero su hermana no quiere saber nada del acuerdo matrimonial, por lo que el satán rojo no estará muy feliz con él.
Próximo capitulo: ¨Riser vs el demonio más fuerte¨
