Días después del partido, ya quedaba poco para poder llegar al final, si lograban conseguirlo, serían las campeonas, para Satogahama era importante así que se estaban esforzando, por un lado Tsukishima sentía lo mismo pero algo más estaba en su mente en aquel momento, no podía olvidar ese momento en el que Ikki confesó de forma implícita que siente algo por ella, desde entonces ha intentado buscar una explicación, pero entonces hubo una noticia.

- Hija, obtuve boletos para una ida a unas aguas termales. – Exclamó su madre, eso sorprendió a la pelinegra.

- ¿Cómo? ¿En qué momento?

- Jeje, cuando fui de compras el otro día al mercado, hubo de estos premios donde puedes sacar una bola de una tómbola, tuve unas tres oportunidades, gané el premio mayor en mi tercera oportunidad ¿no es grandioso?

- Esto, si lo es pero…

- Quisiera que los tengas. – Le pasó los boletos a ella. – Me gustaría ir pero al ser fin de semana y tengo trabajo, no será posible, puedes invitar a tus amigas si quieres.

- Bueno… gracias. – Ella precisamente no era alguien que disfrutara ese tipo de cosas pero ya que su madre se los regaló, debía darles algún tipo de uso. – (Puede que invite a unas de las chicas… y quizás…)


La pelinegra habló con las chicas para ver quienes podrían ir a las aguas termales con ella, lo que no se dio cuenta es que eran boletos para parejas, por lo que tenían que ir con una para hacerlo valido, de ese modo quienes aceptaron por estar libres fueron Tsubasa que llevaría a Fudo, Emi que iría con Saito, Akino junto a Kanno y sorprendentemente Shiina que fue con un chico de cabello negro claro y ojos azules.

- Permítales presentarlo, él es Shishido Keita.

- Hola. – Saludó este. – Yukari-san me había hablado de su club anteriormente, me alegra conocerlos.

- Jeje, Keita-kun es un amigo de la infancia y vecino, ya que se dio la oportunidad, quise invitarlo para que lo conozcan. – Expresó la castaña. Por parte de Tsukishima, ella solo se le ocurrió el invitar a Ikki pero lo hacía por un plan que tenía en mente respecto a su Kouhai. Ya el modo para ir sería por el tren por lo que se reunieron en la estación y estaban por abordar.

- Gracias por esta invitación Tsukishima-san, lo vamos a aprovechar. – Expresó Tsubasa.

- Es una buena coincidencia reunirlas a todas, que bueno que traje esto. - Mostró una mochila donde dentro se encontraban libros. – Ustedes son las de menor calificación así que las pondré a estudiar este fin de semana.

- ¿Eh? Pero si vamos a divertirnos, no a estar encerrados a estudiar. – Exclamó Emi con desgano.

- No hay nada que puedas hacer Emi, tus notas han bajado un poco. – comentó Saito, la pelirrosa solo pudo hacer pucheros. Mientras tanto Tsukishima veía a Ikki que se sentó al lado de ella, eso la puso un poco nerviosa, necesitaba cerciorarse de que realmente él sentía algo por ella.

- Matsuoka-san, espero no te haya molestado esta invitación… ya sabes…

- Descuida senpai, muy pocas veces he tenido la oportunidad de ir a un viaje como este, así que lo aprovecharé.

- Ya veo… - Ella sonrió por debajo, pero igual se sonrojó levemente. – (Será todo un fin de semana… durante ese tiempo tengo que averiguar si realmente yo le… le gusto… y entonces veré qué hacer…)

- ¿Qué tanto piensas Tsukishima-san? – Preguntó Akino, en eso la pelinegra frunció el ceño.

- En como voy a encerrarlas para que estudien.

- ¡No, por favor! – Exclamaron las tres chicas con obvias bajas calificaciones, Shiina solo pudo reír.

- ¿No son divertidas Keita-kun? – Preguntó esta, el joven pelinegro asintió.

- Tienes unas amigas interesantes. – En eso sintió que le abrazaron de lado. - ¿Qué haces?

- Nada malo, solo que me gusta abrazarte.

- Bueno…

Pasó el rato hasta que finalmente llegaron a su destino, el grupo salió y solamente tenían que caminar durante un tramo hasta llegar a la posada de aguas termales.

- Ahora que recuerdo, Yuzu-chan me dijo que habían venido aquí para entrenar. – Expresó Tsubasa.

- Así que es el mismo sitio, seguro podremos divertirnos bastante. – Luego de haber caminado un rato, finalmente llegaron al hotel, ahí mismo les recibieron y al presentar, estarían en habitaciones separadas, como tal el boleto es de una habitación por pareja pero Tsukishima intervino en ese momento y que solo necesitarían dos habitaciones donde estarían separados en hombres y mujeres.

- Es un sitio grande. – Tsubasa fue a recostarse sobre el tatami. – Que fresco…

- ¿Podemos ir ahora a las aguas? Quiero disfrutarlas. – Expresó Akino pero en ese momento Tsukishima dejó los libros encima de la mesa.

- Nada de eso, ustedes van a estudiar ahora y no van a irse hasta que yo lo diga.

- ¡No es justo! – Reclamó Emi en aquel momento. – Quiero ir a bañarme, quizás lo haga junto a Saito-kun.

- E-Eso es indecente. – Exclamó la pelinegra. – ¿Cómo pueden ser tan desvergonzadas? Tendré que corregir esos pensamientos impuros con estudios, así que prepárense, pasaremos unas cinco horas aquí encerradas. – Eso puso a las tres chicas temblando.

- Esto… creo que mejor me voy, tengo calificaciones promedio, así que no tengo nada qué hacer en este sitio. – Shiina buscó escabullirse pero la sujetaron del brazo, escalofríos recorrieron su cuerpo.

- ¿A dónde vas? Si no mal recuerdo… tus peores materias son química y japonés… necesitas ayuda igual que estas tres.

- Y-Yo… - Ella empezó a sudar mares en aquel momento.

- También te pondré en estudio…

- ¡NOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!


Mientras tanto, los chicos estaban en las aguas termales del lado de los hombres, disfrutando y relajándose.

- Una lastima que ellas no estén disfrutando esto. – Expresó Saito. – Pero bueno, se lo buscaron al descuidar sus estudios.

- Veo que Lou decidió escapar. – Kanno tenía a la ardilla sobre su hombro, este tenía una pequeña toalla rodeando su cuerpo. – Eres toda una escurridiza.

- Así que esas chicas son sus parejas ¿no? – Preguntó Keita, buscando conocer un poco más a los chicos.

- Yo realmente no tengo… - Ikki levantó la mano. – Solo conozco a Tsukishima-senpai porque buscaba corregir mis hábitos, así que somos como amigos.

- Shiina nunca nos dijo que conocía a un chico. – Comentó Fudo. - ¿Eres de otra escuela?

- Sí… - El pelinegro se rascó la nuca. – Estudio en Kogetsu a decir verdad. – Eso sorprendió a los chicos.

- Entonces sabes de su equipo de béisbol ¿no? – Fudo buscó averiguar más.

- Es bastante famoso la verdad, Kousaka-san es alguien que la verdad se muestra inalcanzable, tiene muchos admiradores pero ella los ignora y cuando la gente va a ver sus prácticas, se muestra muy impasible.

- ¿Has visto algunas de sus prácticas?

- Una vez un amigo me invitó a ver una de estas, la verdad quedé sorprendido por como lanza la pelota Kousaka-san, de un momento a otro es como si se hubiera teletransportado al guante de la otra jugadora.

- Ya veo… - El peliazul se llevó la mano al mentón. – (Parece ser más peligrosa de lo que he pensado… deberemos preparar un arduo entrenamiento para superarla entonces…)

Luego de que los chicos salieran del baño, estuvieron relajándose en la sala de estar cuando entonces vieron a las chicas salir.

- Mi cerebro… está cansado… - Tsubasa se dejó caer al suelo.

- No pensé… que estudiar era un infierno… - Shiina busca extender su brazo.

- Saito-kun… ayúdame…

- Eso es suficiente. – Tsukishima sonrió satisfecha.

- Senpai ¿por cual tortura las hiciste pasar? – Preguntó Ikki.

- Solo hicimos una sesión de estudio normal, nada del otro mundo. – Por el estado en el que estaban las cuatro chicas, dudaba que fuera una sesión "normal" – Eso me dejó algo agotada, ya iré a los baños. – Ella se retiró mientras los demás chicos ayudaban a las caídas en aquel momento.

Tsukishima entró al cambiador de mujeres donde comenzó a quitarse su uniforme, quedando en ropa interior, ya entonces agarró una toalla para cubrirse mientras se quedaba sin nada de ropa, al abrir la puerta, entró al baño el cual estaba vacío, lo tenía para ella sola, ya entonces se sumergió en el agua.

- Que bien se siente… nada mejor que un baño luego de una acalorada sesión de estudio… - Cerró los ojos mientras se dejaba llevar por lo caliente del agua. – (Mañana podremos continuar por el estudio, por ahora… tengo algo más importante qué hacer… descubriré cuales son los verdaderos sentimientos de Matsuoka-san… es momento de que me ponga en marcha.)

Una vez ella salió del baño, se cubrió con una bata y yukata habitual que se llevan en los hoteles de baños termales y entonces salió, el resto seguía en la sala de estar, las cuatro chicas continuaban desfallecidas, entonces vio a los chicos jugando en la mesa de ping pong.

- Toma esto. – En ese momento Saito golpeó la pelota que pasó sobre la red y de largo a Keita. – Bien, otro punto.

- Bueno, nunca antes jugué al ping pong, así que soy un novato. – Se justificó el pelinegro.

- Ya terminaste senpai. – Expresó Ikki, ella se sonrojó levemente.

- S-Sí… veo que ellas no se han recuperado, por lo que estuve sola en el baño.

- Se observa que recién saliste. – Ikki la vio, eso causó que ella se avergonzara levemente.

- No me observes tan fijamente…

- Es solo que olí el champú que usaste…

- Tonto…

- Oigan ¿quieren jugar? – Saito invitó a ambos para pasar a la mesa de ping pong.

- ¿Quieres jugar senpai? – Preguntó Ikki.

- Si no te molesta, aunque nunca he jugado ping pong…

- Yo tampoco, así que ambos estamos igual. – Sin decir nada más, los dos agarraron la paleta, Ikki sería quien haría el saque en aquel momento, al golpear la pelota y rebotar en la mesa, Tsukishima la siguió con la mirada y buscó golpearla pero se fue.

- Eso hace un punto para la izquierda. – Expresó Saito quien hacía de arbitro.

- Realmente tienes problemas senpai. – Comentó Ikki, eso hizo que ella frunciera el ceño.

- Ya verás Matsuoka-san… vuelve a sacar. – Hizo lo que ella dijo, en aquel momento ella se concentró más y pudo devolver la pelota pero fue con una fuerza.

- Segundo punto.

- ¡¿Eh!? ¡Pero si la devolví! – Se quejó ella, Saito hizo seña con las manos.

- La pelota necesita rebotar sobre la mesa una vez para que cuente como punto para ti. – Ella solo pudo gruñir por debajo.

- Senpai, esto no es béisbol, así que regula tu fuerza.

- Bien… - Ella tomó un respiro, Ikki volvió a sacar y ella siguió la pelota con la mirada. – (No es un bate de béisbol, con delicadeza…) – Ella logró devolver la pelota, en ese momento sonrió. – Lo hice.

- Toma. – Ikki también la devolvió y debido a que ella se distrajo, fue tercer punto para Ikki.

- ¡No es justo, me distraje!

- Senpai, no puedes distraerte en este juego. – Ella apretó la paleta con fuerza.

- Muy bien Matsuoka Ikki, verás lo que pasa cuando pongo de todo como jefa de disciplina. – Sus ojos comenzaron a irradiar fuego. El juego volvió a empezar y ahora fue más igualado, con la pelinegra totalmente concentrada. - ¡Toma esto!

Ella golpeó pero Ikki no lo dejaría pasar y la devolvió, pero justo al hacerlo pasó algo inesperado, la pelota cayó dentro de la yukata de Tsukishima, más en específico en sus pechos, quedando atrapada en el escote.

- Oh… cayó aquí. – Ella se retiró un poco la yukata para sacarla pero no se fijó que Ikki la observaba. – Kyaaa, no mires pervertido.

- Esto… lo siento… - Él desvió la mirada.

- Que calor… - Exclamó Saito con una sonrisa traviesa. Luego de continuar el juego donde Ikki acabó ganando, los dos estaban agotados.

- Eso si fue un buen ejercicio… - El pelinegro estaba sudando. – Necesitaré otro baño.

- Yo igual… - Tsukishima estaba de la misma forma. – Iré a bañarme.

- ¡Nosotras vamos! – Para ese momento las otras cuatro chicas ya estaban mejor. - ¡Baño! – Exclamaron muy emocionadas, Tsukishima solo pudo soltar un suspiro.

- Son todas unas niñas…

- Ya que estamos igual, podríamos entrar. – Sugirió Keita. Sin objeción alguna, todos volvieron a los baños, ahora las chicas también ya estaban por su lado en ese momento.

- Que bien… - Tsubasa se dejó recostar. – Realmente me gustan las aguas termales…

- No es justo que te escaparas Lou-chan. – Akino regañó a su mascota ardilla la cual solo se hundió de hombros, o patas mejor dicho.

- Relájense todo lo que puedan hoy que mañana seguiremos estudiando. – Sentenció la pelinegra lo cual trajo rayas de pesimismo a las otras cuatro chicas.

- Eres malvada Tsukishima-san, ahora me arrepiento de haberte ayudado a preparar chocolate. – Comentó Akino, eso fue noticia para las otras, aquello puso nerviosa a la pelinegra.

- ¡A quien le diste chocolate! – Preguntaron Tsubasa, Emi y Shiina al mismo tiempo, ella sintió la presión en ese momento.

- ¡N-No es asunto suyo!

Ese sería un fin de semana largo en el cual Tsukishima haría de todo para descubrir lo que siente Ikki, ya entonces se esforzaría a la par que evitaría preguntas innecesarias, aún quedaba mucho por delante para el grupo en su fin de semana de relajación.


Nombre: Shishido Keita.

Edad: 16 años.

Apariencia: Un joven de cabello negro y ojos azules, es alguien bastante sencillo que no lleva ropas muy complicadas, le gusta ir con lo más fresco que tenga.

Personalidad: es un chico muy relajado, divertido, le gusta hacer lo que sea que considere interesante, del mismo modo tiene un aprecio a su amiga de la infancia debido a todo el tiempo que han estado juntos, no entiende mucho de lo que a ella le gusta pero la apoya en todo, en ocasiones siente algo de nervios debido a que se cuelga de él bastante.


Ninja Britten 11: Ya esto fue un milagro de solo una vez en la vida y no volverá a repetirse jaja, tuvo suerte Fudo de no ir al hospital, y pues con Honjou se esperó lo habitual, así es ella.

Estos caps de viaje los saqué de repente pero ya veremos que Tsukishima buscará averiguar la verdad de Ikki y si realmente es lo que ella cree, igual ya presenté un nuevo pj amigo de la infancia de Shiina, esperan muchas cosas durante ese pequeño periodo de vacaciones, hasta el próximo cap. Saludos.