Capítulo XIX: Historia de Sellzen
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En un país donde el sol nace todas las mañanas, hay una ciudad que siempre está iluminada independientemente de lo que opine el reloj. En una ciudad que nunca duerme, existen bares que solo cierran cuando la mayoría de las personas siguen despiertas. En un bar llamado ¨el perro negro¨, decorado con pinturas de caninos de todos de tamaños y colores, que hacían que el lugar se viera quizás un poco infantil, estaban tres personajes dispares y similares.
Un pajarraco demoníaco y un ex-exorcista clonado entran a un bar y el cantinero les pregunta ¨ ¿Qué van a tomar? ¨ Uno fácilmente podría confundir esto con el comienzo de un chiste, pero allí estaban los tres. A un lado de la barra estaba el cantinero, que parecía demasiado joven para esta clase de trabajo, limpiando una y otra vez cada una de las múltiples copas que adornaban el bar. Al otro lado de encontraban dos hombres de joven apariencia disfrutando de sus bebidas. Uno con un daiquiri de frutilla con mucha azúcar y adornado con uno de esos simpáticos paragüitas miniaturas, mientras que el otro muchacho bebía una copa de gin…su octava copa hasta el momento.
- Haga el favor de servirme algo más fuerte. Algo de whisky estaría bien. – dijo el joven Sellzen al cantinero tras vaciar su copa.
- Creo que ya ha bebido lo suficiente.
- Soy alemán.
Esa breve explicación fue suficiente para que este asintiera y abriera un whisky al 55%. Estuvo a punto de llenar su copa, pero tras unos momentos de deliberación optó por directamente entregarle la botella. No se atrevía a insultar el hígado de un hombre que nació en un país donde uno puede tomar alcohol legalmente desde los 13 años.
La noche continuaba y ninguno de los dos clientes abrió su boca salvo para pedir otra copa. No fue hasta que la cuarta botella de whisky estuvo por la mitad que el muchacho de rubio decidió tomar la palabra.
-Ya que el néctar que incluso los inmortales admiran ha revelado nuest…estoy demasiado bebido para esta mierda. Cuéntame lo que pasó ayer antes de que necesitemos llamar alguien para dar más de dos pasos sin caernos.
La noción de que solo unos pocos litros de alcohol eran suficientes para causarle el más mínimo efecto ofendía al espadachín, pero no había forma de que le recriminara eso a su señor, por lo que ignoró el comentario.
- El jueves 24 de mayo a las 22:00 en Japón, la investigación de los paraderos de-
- Te estoy preguntando qué pasó, no qué dice en el informe. - interrumpió Riser - Cuéntame lo que pasó y lo que sentiste, ya sabes, como si estuvieras contando un cuento. No me obligues a tener un momento lleno de sentimentalidad y camaradería contigo para hacerte hablar, estamos demasiado sobrios para eso.
En este punto, Hagen debió vaciar el contenido de su copa para continuar. No se sentía borracho, ni siquiera ligero, pero vaya que desearía haría que contar la historia resultara mucho más sencillo.
-No es para tanto, lo que pasó fue lo siguiente:
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El día comenzaba a oscurecer y los grupos de búsqueda ya habían sido designados. En vista de que soy el más capaz de entre nosotros, luego de usted por supuesto, me tocó acompañar a la señorita Tepes para brindarle la protección necesaria.
Se suponía que nuestra área de búsqueda iba a resultar relativamente segura, la tercera más segura de hecho, tan solo detrás de la de le tocó a la heredera de los Sitri y a usted. Antes de que diga algo con respecto a eso, esto fue debido a la presencia de la señorita Gremory en su grupo.
De cualquier manera, la búsqueda continuó sin contratiempos. A pesar de que era poco probable que encontrásemos algo, nunca bajé mi guardia. La señorita Tepes también se encontraba bastante atenta ante cualquier movimiento sospechoso y por su energía deduje que ustedes no habían mantenido relaciones sexuales la noche anterior, cosa prudente antes de cualquier competición o act…
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- Espera un momento ¿Cómo sabes eso? Estábamos siendo bastante discretos con respecto a eso. - preguntó Riser con algo nervioso.
- Lamento decirle esto, pero todos nosotros lo sabemos, es solo que decidimos respetar su privacidad y no decir nada. Loup puede oler el aroma a fluidos que ustedes presentan por la mañana; Shirone se enteró una noche en que intentó ir a su habitación, solo para ser detenida por los…sonidos de dentro; en cierta ocasión Gasper me preguntó sobre ciertas marcas en el cuello de la señorita Tepes, cosa que me llevó a tener un curso acelerado de educación sexual; y finalmente su familia…es su familia.
Eso explicaba un par de cosas. Ahora entendía por qué Loup a veces se tapaba la nariz cuando se encontraban por las mañanas o esa semana en que Shirone no podía mirarlo a la cara. También tendría que asegurarse de que la información de Hagen compartió con Gasper fuera correcta…o por lo menos sensata.
- ¿Y tú cómo te enteraste?
-No soy estúpido – dijo de forma neutral como si fuera obvio - Yo soy el que se asegura que ningún sirviente los interrumpa.
En estos momentos, el joven Phenex se estaba lamentando el haber preguntado en primer lugar.
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Como decía, la noche estaba resultando infructuosa, cosa que era de esperarse puesto que personalmente estaba evitando la posibilidad de un encuentro con Kokabiel mientras la señorita Tepes estuviese presente, decisión que estoy seguro que usted aprobará.
No fue hasta pasadas unas dos horas en recibimos una llamada proveniente del grupo de Kiba Yuuto informándonos que habían entablado contacto con Valper y sus seguidores. Teniendo en cuenta el bajo nivel de nuestros ¨enemigos¨ (presas es un término más adecuado), ellos deberían de ser más que suficientes para capturarlos de forma satisfactoria. El problema es que personalmente no contaría con ellos ni para cuidar un cactus, mucho menos capturar a un blanco de alta prioridad.
Tras un breve intercambio de miradas llegamos a la misma conclusión, ir a asistir inmediatamente. Incluso en que caso en que llegásemos tarde, todavía podríamos hacer uso el cáliz para interrogar de los recién fallecidos con bastante facilidad (porque dudaba que fuesen capturados de forma efectiva). Desafortunadamente, fuimos interceptados a medio camino por fuerzas enemigas.
En este punto quisiera presentarle mis disculpas de forma debida, fue mi incompetencia lo que causó que nuestra señora resultara lastimada. En mi apuro por llegar a Valper, no presté suficiente atención a mis alrededores y no fui capaz de reaccionar a tiempo ante el sonido del disparo. Una vez que el error fue cometido, activé mi equipo sagrado de inmediato y adopté una postura una postura defensiva con tres de mis espadas mientras nuestra señora curaba la herida de bala en su brazo.
Esperé pacientemente a que el enemigo revelará su ubicación con otro disparo, cosa para la que ahora estaba preparado. Esperé una emboscada que no ocurría, un ataque sorpresa por detrás, un forcejeo en contra de mi voluntad, un sable en mi garganta, hasta una comparación de la grandeza de nuestras espadas, un…
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- Antes de que continúes con esto. ¿Te das cuenta de cómo suena eso?
- ¿Cómo suena qué? – una expresión de confusión demostraba que la respuesta era un no.
- Olvídalo. Haz de cuenta que no dije nada.
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De cualquier manera, una cosa que ciertamente no esperaba era al enemigo revelarse a sí mismo sin motivo. Su guardia baja, sus armas prácticamente olvidadas en su cintura, sus manos temblantes, esa persona no estaba preparada para luchar. Debí haber exterminado al enemigo en ese momento, pero por alguna estúpida razón también bajé mis armas.
Conocía ese rostro. Eso no quería decir que reconocí al enemigo delante mío, simplemente significaba que no me resultaba un completo desconocido. Bastaba con mirarme a un espejo para darme de que era otro de mis…no, quiero decir, que era otro de los clones de Siegfried, uno que habían fallado en conectar con Gram. Prueba de esto era que Gram rugía furiosa pidiendo la sangre de mi oponente, de una manera familiar a como lo hacía cuando estaba frente a un dragón. Era difícil contener la sed de sangre que emanaba de ella, el odio que sentía por la mera existencia del clon, y sin embargo no actué en base a ello.
Y el clon habló:
- ¿Siegfried? ¿Qué mierda haces aquí con la puta vampiresa chupa pijas? Pensábamos que estabas muerto. Los putos pedófilos del vaticano decían que se habías robado a Gram, pero ellos no te conocen como nosotros, después de todo, nadie disfrutaba de las cacerías tanto como tú.
Entonces supe el nombre del enemigo, era Freed, un clon con el que solía entrenar durante mi infancia. Un chico sin una sola pizca de clase que tenía peor boca que cualquier marinero de mal humor. Debió de haber sido obvio con solo mirarlo, pero no fue hasta que lo escuché insultar que hice la conexión. Ese chico con el que practicaba había crecido y la única cosa que tenía en común con mis memorias era su boca sucia.
-Soy Hagen Sellzen, espada al servicio de Riser Ignitus Phenex. – dije volviendo a levantar mis armas – Entrega tus armas y ríndete, o me veré obligado a usar la fuerza.
Por unos momentos, el enemigo no dio señales de someterse. Simplemente nos miró confundido como si no de entendiera lo que estaba pasando. Disculpe la expresión, pero todo se fue a la mierda cuando comenzó a reírse.
- Ya entiendo, ya entiendo. Lo admito, Siegfried, casi me engañaste por unos momentos, nunca te tomé por esos que hacen de espías para después darle por el culo a otros. Pero déjate de juegos y celebremos con algo ¿Qué te parece si nos divertimos un poco con esta puta? Como fue tu idea, te dejaré tener el primer turno.
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La bebida de Riser comenzó a hervir entre sus manos y un cantinero bastante acalorado tuvo que elegir entre encender el aire acondicionado o que le sobre algo de dinero luego de pagar la factura eléctrica.
- Debería calmarse, mi señor, dudo que un bar humano pueda soportar sus flamas y todavía no terminamos nuestras bebidas.
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Mi reacción fue similar a la suya, en un repentino movimiento golpeé fuertemente al enemigo hundiendo el pomo de un de mis espadas en la boca de su estómago. Tuve que tener cuidado de no matarlo con ese golpe, pero sospecho que quizás haya fisurado algo por accidente. La señorita Tepes tampoco perdió el tiempo, y en menos de un segundo, un buen número de insectos estaban inyectando veneno paralizante a través de sus venas, inmovilizando completamente su cuerpo salvo su cabeza.
¿Recuerda esas situaciones donde alguien termina en una posición arrodillada y mirando al frente desafiando a las leyes de la lógica y la gravedad que afirman que debería estar tirado en el suelo como un muñeco de trapo? Al parecer, el universo pensó que esta debía de ser una de esas situaciones y terminamos allí, con el enemigo mirándome con incredulidad. Pude ver cómo su rostro se transformaba gradualmente pasando de la confusión, a la negación, quizás un poco de negociación, pero definitivamente mucha ira.
-TRAIDOR – gritó el enemigo de manera patética, como era de esperarse de alguien como él – SIEGFRIED, ERES UN COMPLETO HIJO DE PUTA.
Podría darle una larga lista de todos los insultos que utilizó, pero francamente ya he olvidado la mayoría y no creo que sea buena idea repetir los que recuerdo aquí adentro. Por eso mismo me saltearé esa parte.
- Mi nombre es Hagen Sellzen. – aclaré.
- Nos estamos desviando demasiado – señaló la señorita Tepes con serenidad - Señor exorcista, no tenemos tiempo para palabras bonitas, así que, dime lo que lo sabes o voy a torturarte hasta despellejarte vivo comenzando por tus manos.
La respuesta del enemigo fue una cascada de insultos que no tengo el estómago de repetir. La respuesta de ella fue poner en práctica sus amenazas.
Los métodos de nuestra señora son ciertamente eficientes, algo perturbadores, pero eficientes. Mantuvo una sonrisa en sus labios mientras sus insectos escarbaban la piel alrededor de los dedos del clon. Podía ver como esas quimeras entre sanguijuelas y garrapatas se colaban por debajo del tejido epidérmico y devoraban lo que estuviera allí. Al cabo de unos momentos, algunas uñas cayeron al suelo acompañadas de trozos sangrantes de carne a medio devorar mientras el clon trataba de no llorar por el dolor.
Cuando nuestra señora preguntó nuevamente por información, este no respondió, sino que volvió a mirarme con una expresión adolorida, cosa que era de esperarse por lo que acababa de ocurrir.
- Siegfried, hijo de perra, nos abandonaste y ahora esto.
- No abandoné a nadie, y mi nombre no es Siegfried.
- Y UNA MIERDA – volvió a gritar- Tú nos abandonaste, a Lint y a mí en ese puto campo de experimentos a lo nazi mientras te ibas a chupársela a un puto demonio. Desde que te fuiste intentaron que fuésemos tu reemplazo con un montón de tratamientos raros. Eras como nuestro puto hermano mayor y te fuiste. Es tu culpa, tu puta culpa lo que nos pasó. SIEGFRIED, ES TODO CULPA TUYA.
- Soy Hagen. – fue lo único que dije. Después de todo, yo no fui el culpable de nada.
Esa verdad solamente lo enfureció todavía más que antes. Fue hasta casi gracioso como intentaba parecer amenazante en ese estado, pero no estaba sonriendo, simplemente quería acabar con esto rápido y en realidad no era como si tuviéramos tiempo para una sesión de tortura.
- Vete a la mierda.
Cuando me preparé para noquearlo, algo pasó. Una larga serpiente complemente blanca y negra (no digo que fuese bicolor, sino que, por alguna magia que desconozco presentaba los dos colores al mismo tiempo) pareció alargarse y a reptar por su garganta. Podía ver a la larga manguera pulsante atragantar a-
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-De acuerdo, no hay forma en que no estés haciendo esto apropósito. – interrumpió Riser no pudiendo, o no queriendo, creer lo que oía.
Esto confundió al espadachín, que no entendía el motivo de esta interrupción en particular.
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No debimos haber dejado que eso pasar. No fue como si la imagen del reptil nos haya paralizado, o siquiera asustado, es solo que cuando vimos a esa serpiente, sentimos como que el tiempo dejó de ser secuencial. No vimos a la serpiente reptar hasta su garganta en un orden de acto y consecuencia, sino que pareció que todo sucedió en el mismo instante, como si no importara que fue lo primero y qué lo segundo. No fs una experiencia que recomendaría a nadie que no me desagrade.
No fue hasta que la serpiente abandonó mi campo visual que pude reaccionar, y para entonces ya era demasiado tarde. El cuerpo del enemigo comenzó a temblar de forma extraña.
Todavía no estoy seguro de que fue eso, aunque sospecho que tenía que ver con el alma o algo similar debido a que la señorita Tepes, una persona que no era extraña a la sangre y a muchas otras cosas consideradas perturbadoras, vació su estómago al ver la ¨transformación¨ ocurrir, el vómito cubriendo el suelo mientras ella tiritaba como si estuviera muriéndose de frío.
En cuanto al enemigo, discúlpeme, pero no estoy en condiciones de describir demasiado los cambios físicos ocurridos en él. No fue nada que no hubiera visto antes, de hecho, se parecía a los cuerpos de los ahogados que luego de unos días se hinchan como si fueran globos y salen a flote. Nada agradable, nada del otro mundo.
Fue entonces cuando usted escuchó ese grito. Yo ya no estaba prestando atención solo sé sobre el grito por lo que me comentaron posteriormente, todo lo que tenía en mente eran las suplicas de Gram, me estaba pidiendo que corte al enemigo delante mí y en ese punto ya no estaba seguro si era ella o yo quien estaba decidió prepararse para asestar el golpe. Realicé de forma automática mis técnicas y el enemigo estaba muerto. Freed estaba muerto.
Luego me quedé mirando el cadáver hasta que usted llegó.
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No era algo que Riser Phenex admitiría, pero nunca fue demasiado bueno para buscar las palabras adecuadas para tratar temas delicados. Su personalidad siempre fue demasiado brusca para andarse con tales sutilezas. En su defensa, ningún miembro de su nobiliario era tan patético como para guardarle rencor por sus intentos fallidos de animar a nadie. Ellos eran fuertes, no debería haber razón por la que no pudieran aceptar sus palabras. Mierda, ellos probablemente le estarían agradecidos incluso si utilizara las palabras equivocadas.
- Levanta tu mirada, maestro de la hoja negra. Has luchado y has vencido, no dejes que el coste de una batalla nuble todas las proezas que has logrado. Si deseas callar no seré yo quien cuestione tu silencio, pero pido que escuches mis palabras: No te culpes por la muerte de tu hermano, lamento que hayas tenido que pasar por eso, pero no puedes tomar responsabilidad por la decisión de otro hombre.
El espadachín se volteó sorprendido en dirección a Riser y tras unos segundos se le escapó una pequeña risa. No una demencial como la de aquella noche, sino una normal, nada triste ni escandalosa.
- Disculpe, es solo que me acabó de dar cuenta de nuestro malentendido. – explicó Hagen recobrando el aire – Es cierto que tuvimos vidas similares, vivimos juntos por un tiempo y comparto su apellido, pero jamás vi a Freed Sellzen como familia, ni siquiera me caía bien. No, no fue lo que me afectó esa noche.
- ¿Qué fue lo que te pasó? – esa era la pregunta obvia, la pregunta que necesitaba ser respondida.
- Yo había sido un cazador para la iglesia por un par años antes de conocerlo. Monstruos, demonios, herejes, magos, etc; nómbrelo y yo probablemente lo hubiese cazado y asesinado.
El espadachín de los pelos plateados terminó su copa de un solo trago y suspiró sin sentirse cansado. Quizás con los años junto al joven Fénix, él también adquirió cierto gusto por la teatralidad porque allí estaba creando un silencio antes de dar su respuesta.
Finalmente, unas palabras se le escaparon mientras sonreía melancolía.
- Esa fue la primera vez sentí que había matado a un hombre.
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La operación había resultado en una victoria parcial tal y como esperaba. Aunque la presencia de Ophis lo tomó por sorpresa, había previsto las fallas de algunos aliados desde el principio.
Las exorcistas habían hallado a Kokabiel, o él las había encontrado a ellas, y en una demostración de absoluta madurez y sabiduría, decidieron enfrentarse a él sin siquiera avisar a nadie del encuentro. Obviamente, sus fragmentos de Excalibur fueron robados. Solo por un milagro es que ambas seguían vivas…literalmente un milagro. La peliazul había muerto y fue necesario resucitarla con el cáliz del Sephirot. Lo único positivo de esto era que su cadáver estaba casi intacto por lo que Valerie no tuvo que usar la longinus en demasía, lo último que necesitaba era a la damphira teniendo problemas distinguiendo a los vivos de los fantasmas.
Al menos Valper Galilei había sido capturado. Si uno descontaba el hecho de que contaba con una mano menos y que debieron noquear al chico Kiba para evitar que este lo decapitara, el trabajo fue un éxito. Luego de algunas pocas horas de interrogación que incluyeron algunas cuantas sanguijuelas y amenazas, lograron recolectar una buena cantidad de información. Gracias a eso ahora estaban al tanto que el verdadero plan de Kokabiel tenía poco ver con las Excalibur. Resultó que robar los fragmentos de esa tan sobrevalorada arma, copia barata de Caliburn, y esconderse en territorio demoníaco no era más que una carnada para atraer la atención de dos herederas de los pilares del Ars Goetia, matarlas y así crear una causa de guerra.
También descubrieron que Kokabiel había hecho una especie de trato con el dios dragón, Ophis, para que esta le dieran serpientes producidos por ella para incrementar su poder, aunque los detalles del mismo seguían siendo desconocidos. Todo lo que era que sabían era que esto conllevaba sus riesgos puesto que Valerie dijo que el alma de Freed fue ¨arruinada¨ hasta el punto de perder todo rastro de raciocinio y posibilidad de ser arreglada.
Toda esta nueva información les dio una idea para una simple, pero efectiva trampa. Rias saldría en otra ¨búsqueda¨ acompañada de su nobiliario y las exorcistas, que contarían con el fragmento de Excalibur que rescataron de Freed Sellzen, solo para ser ¨sorprendidas¨ por un ataque del caído. Aquí, Sona Sitrí crearía un barrera en el perímetro para evitar que escapen, mientras Riser se encargaría de la parte física.
La mera idea de informar al Lucifer de rojo por teléfono que planeaban usar a su hermana pequeña como carnada para atraer al caído era escalofriante. Técnicamente, ella no estaría en el más mínimo peligro, ya que él saltaría en su defensa cuando el cuervo traidor apareciera y lo vencería con facilidad, pero no dejaba de ser una tarea que deseaba evitar.
Por suerte, no tenía que informar a nadie porque contaba con una secretaria que haría ese trabajo por él. Aunque dicha secretaria quizás intente ahorcarlo más tarde por tirar sus responsabilidades en ella.
- 01:00 am: la carnada está paseándose cerca un almacén abandonado sospechoso de haber sido utilizado por los caídos, bajo el pretexto de una investigación. – Dijo Valerie leyendo su agenda personal, que por alguna razón era de MLP. - Cuando el objetivo entable contacto con ellos, tu atacarás inmediatamente acompañado de tu reina, torre y caballo, con el alfil en la retaguardia.
- Ya hablamos de esto. Hagen no participará en el ataque, no lo considero mentalmente preparado para esto. – su voz estaba llena de firmeza.
Ambos sabían cómo esta discusión terminaría, ella daría un par de argumentos lógicos, que no tomaban en cuenta que no necesitaba protección, y él concluiría que su decisión es la acertada y no la cambiaría. No era la primera ni sería la última vez que pasaba. Daba gracias a todos los demonios que Valerie no acostumbraba echarle en cara las extremadamente raras ocasiones en que dicha decisión tenía consecuencias…insospechadas, a no ser que fueran estúpidamente grandes.
Además, estaba absolutamente en lo correcto esta vez, no había forma de que alguien que decidiera acompañar su cereal con vodka durante el desayuno estuviese mentalmente estable.
- No sabía que eras psicólogo. Quizás puedas explicarme porque Loup le sigue ladrando al cartero todas las mañanas. – dijo la damphira con una sorpresa que simulaba ser genuina.
- Te vez mucho más bonita cuando no usas el sarcasmo, mi estimada dama de la noche estrellada. ¿No crees que un simple beso tuyo sería más suficiente bendición para mi regreso triunfante? Una bella canción nacida de tus labios también es aceptable.
- Y tú te verías mucho más varonil con un poco de sentido común, mi señor del sol eterno sol. - replicó ella con una sonrisa burlona ignorando el resto de lo que dijo.
Eso se traducía en un ¨tienes suerte de que estemos en una misión por lo que debo conformarme con ser sutilmente pasivo-agresiva en lugar de agresiva-agresiva¨, algo que era tan esperable como decepcionante.
Y lo llamaban a él mal perdedor.
Por suerte pudo animarse a sí mismo al saber que sería esa sería su única derrota en este día.
Esto no era tan solo su orgullo hablando (a los mucho estaba susurrando). Era bien sabido que los caídos eran por muchos la facción bíblica más débil en cuanto a potencial de combate se refiere. Paradójicamente también eran considerados la más peligrosa de las tres, pero esto solo se debía a dos factores:
El primero era que su superioridad numérica. Los ángeles no podían reproducirse, cualquier intento de un ángel por mantener cualquier tipo de relación sexual terminaba con la aparición de un nuevo caído, por lo su población estaba en un constante declive desde la primera gran rebelión. Llegaría el día en que ellos se extinguirían y pasarían a ser el recuerdo de un mito que los hombres soñaron y olvidaron al despertar. Los demonios sufrían de demasiadas guerras civiles y conflictos internos por lo que nunca contaban con un verdadero frente unido en circunstancias de guerra. Además, los caídos no eran tímidos a la hora de aliarse con otras razas y facciones ajenas a las bíblicas.
La segunda razón era Azazel, considerado el ser más peligroso en las tres facciones y sin duda también el más odiado. No hay palabras en las que pudiera pensar que podría hacer justicia a los crímenes que ese hombre había cometido.
La idea de tener que ayudar a tal individuo lo disgustaba, pero no rechazaría la oportunidad de probarse solo por eso. Un pequeño sacrificio para obtener algo de gloria para la casa Phenex y demostrar que se estaba acercando al nivel necesario para destruir a la bestia negra en combate.
Por esa sola razón estaba él allí, mirando el campo de batalla desde la lejanía, sus compañeros detrás suya esperando la señal para comenzar. En realidad, no existía tal señal, todo lo debían hacer era seguirlo luego de que él mismo saltara.
Victoria, eso era en lo único que debía pensar.
No pensar en el futuro hedor a carne quemada o en heridas por ataques de luz sagrada.
Estaba seguro de que ser apuñalado por una lanza de luz sagrada dolería mucho, una sensación que ciertamente deseaba evitar. De lo que no estaba seguro era si lucharía contra un hombre o un cuervo.
¿Debería tararear una canción de guerra? ¿Qué tal recitar un himno de victoria? ¿Darles un discurso de aliento a sus camaradas?
Sus ojos fríos se pasearon unos momentos ellos. No era el ambiente jovial del que disfrutaba antes de sus Rating Games, aquí no estaba su torre manteniendo una extraña conversión sin palabras con su espadachín, tampoco veía a la damphira arreglando el cabello de Shirone mientras esta lo miraba pidiendo ayuda. No, aquí estaban un lobo preparado para morder la garganta de su presa, una gatita que deseaba mostrarle que era capaz de la más cruda violencia, y una damphira con un rostro sereno que no traicionaba sus pensamientos.
No era como si fuera la primera vez que realizaran un trabajo de esta clase para ganar un poco de experiencia, ya habían participado en la cacería de unos cuantos diablos errantes o magos que rompieron algún crimen. Pero era la primera vez que Hagen no participaría en una. Tuvo que contener una pequeña risa al pensar que el espadachín fue quien sufrió ataque de empatía, hubiera apostado que Shirone iba a ser la primera que experimentara un poco de TEPT.
Las pequeñas sorpresas de la vida.
Y ya no era hora de pensar en eso. Los enemigos habían llegado.
Dejando sus pensamientos de lado, tomó aire y pensó que él era el viento nocturno que sacudía las hojas del árbol que allí crecía, luego pensó que no era viento, sino más que eso. Con un susurro pronunció palabras que el aire obedecía y activando el ¨Zephyr¨ saltó frente a Kokabiel. Aquella fue la primera vez que veía al cuervo en persona y su primera impresión fue que su apariencia le recordaba bastante de la de un músico de rock, sí utilizara lentes oscuros lo acusaría de estar emparentado con Slash. Más tarde le preguntaría si tocaba la guitarra y si estaría dispuesto a utilizar un sombrero de copa durante su encierro.
-Mis saludos a ti, alas de las estrellas.
Dichas estas palabras, la tierra se cubrió de llamas.
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-Extra: Nombres
Si hace algunos años atrás alguien le hubiese dicho a Riser que entablaría una relación de rivalidad amistosa con el poseedor del arma mata-dioses más famosa del mundo a través de discusiones sobre lingüista y modelos políticos, él los hubiera llamado mentirosos…no, en realidad huera pensaba que se trataba de una situación algo bizarra, pero no sería la forma más extraña en la que hubiese comenzado una relación (Técnicamente, su amistad con Sairaorg comenzó con una humillación pública accidental producto de su costumbre de recurrir al dramatismo cuando se sentía nervioso).
Era común para ellos entablar debates por correo, o incluso gritarse por teléfono cuando estaban en desacuerdo en algún tópico en particular (aún defendía su idea de que era más fácil imaginar el fin de la sociedad que la muerte del capitalismo). Lo que era extremadamente raro era que se encontraran cara a cara.
Por eso fue toda una sorpresa cuando recibió una invitación para conocer algunos miembros de la facción heroica en una especie de picnic al aire libre. Las únicas condiciones era que el encuentro se realizaría en territorio neutral y él debía prometer que no intentaría siquiera insinuar una oferta para reclutar a uno de ellos como miembro de su nobiliario.
Resultaba ofensivo que hayan necesitado decir esto último de forma explícita, pero era capaz de entender la preocupación de Cao Cao, después de todo ¿Quién podría resistir la tentación de volver su compañero?
- Bienvenidos al salón libertario.
- Pensé que se llamaban la facción heroica. La tarjeta que me mandaste decía facción heroica. – dijo Riser mientras releía su invitación.
- En realidad somos un club social, nuestros miembros son libres de unirse o abandonarnos en base a sus propios deseos. – explicó cordialmente antes de fruncir ligeramente el ceño – Lo que pasa es que la mayoría de nuestros miembros piensan que el nombre ¨facción heroica¨ suena mejor a pesar de que ciertamente no somos una facción, pero estoy divagando. Ven, quiero presentarte a uno de nuestros pilares.
A su lado apareció un joven usando lentes de sol a pesar de que él día estaba ligeramente nublado. Se sintió decepcionado al ver que los supuestos pilares del frente libertino no estaban a la altura de sus expectaciones.
-Bienvenido seas habitante del inframundo. Yo, Conla, el conquistador de las sombras, gran descendiente del héroe Conla, hijo de Cú Chulainn, estoy más que dispuesto a recibir a alguien tenido en alta estima por el maestro Cao Cao. – exclamó con seguridad mientras el usuario de Longinus se masajeaba sus sienes a sus espaldas.
Riser no pudo evitar abrir sus ojos en sorpresa. En verdad había subestimado al muchacho, ese gran talento para las artes teatrales merecía permanecer eterno en las memorias del tiempo. Como era de esperar de un subordinado directo de alguien a quien consideraba su rival.
-Me complace ver que un rival mío tenga buen ojo a la hora de elegir aliados, si es que tu presencia sirve como indicación. El fuego obedece mi voluntad, y conozco los secretos que el viento susurra para sí mismo, mi nombre es Riser Phenex. Un placer conocerte, bailarín de sombras.
Con expresiones serias se dieron un fuerte apretón de manos en mutuo respeto, no era cosa de todos los días encontrar a alguien con tal dominio sobre el lenguaje y la gestualidad. El arte del drama superaba todas las barreras que los hombres crean en un intento de diferenciarse.
- Un digno descendiente de Cú Chulainn. – afirmó Riser con seguridad.
- Ciertamente un ser que la hace justicia al nombre del ave de fuego. –dijo Conla con el mismo tono de voz.
Ninguno de ellos notó como Cao Cao estaba cuestionado su capacidad para tomar decisiones por tan solo pensar que presentar a estos dos individuos era una buena idea. Su único consuelo era que esto no había escalado en otro debate.
- Si disculpas mi atrevimiento. ¿Es normal para los miembros adoptar seudónimos basados en sus ancestros? Dudo bastante que Conla sea más tu verdadero nombre.
El joven maestro de la Longinus necesitó tomar un poco de aire para calmarse. No debía mostrar inmadurez frente a los socios del salón libertario.
- ¿No éramos ¨el frente legendario unido¨? – preguntó confundido otro miembro de ¨la unión de guardianes¨.
Cao Cao necesitó tomar mucho aire ese día.
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Entonces…saludos luego de un mes.
Considero extraño confirmen de experimentos humanos por parte de la iglesia, pero que luego no se vuelva hablar sobre ellos. Incluso si el autor no tenía una jodida idea del cristianismo (y dudo que tenga mucho conocimiento al respecto), debería haber hecho el tema de la clonación un poco más...controversial dentro de la facción, o por lo menos mencionarlo un poco luego del arco de Excalibur.
Pero supongo que es una practica común en la mayoría de las NL mostrar una practica considerada negativa y luego olvidarse de ella.
Ejemplo común: Las esclavitud es perfecta para mostrar que el mundo, una raza, reino, ciudad o persona, es malvada por permitirla. Quizás el protagonista compre un esclavo y lo traté bien para permitir al autor mostrar que el personaje tiene un buen corazón, van a comentar lo mala que es la practica, pero en volúmenes posteriores se olvidarán completamente del tema y se centrarán solamente en la destrucción del malvado rey demonio.
