Capítulo XXVII: Loki siempre miente


.


Algunas personas lo felicitaron por su valeroso desafío al emperador, cosa que le resultó extraña puesto que no había ningún coraje en retar a una pelea a alguien contra quien estabas completamente seguro de poder vencer. Otros, que eran un poco más cercanos a él, se le acercaron para mostrar su preocupación o desacuerdo con respecto a su desafío público. Era lo que esperaba que sucediera y sabía qué hacer o decir en esas circunstancias.

A lo que no supo cómo debía reaccionar fue el ver a Ruval abandonar la fiesta a mitad de su discurso con un ceño fruncido marcando su rostro con arrugas. En verdad se parecía a la cara que su padre ponía cada vez el Ars Goetia rechazaba alguno sus proyectos o le imponían alguna condición que no tenía el derecho a rechazar y el imaginar eso solo lo hizo sentir peor.

- Hermanito, recuerda disculparte con Ruval más tarde. Quiero pensar que te das cuenta de lo que hiciste.

Quizás lo sabía, debió haberlo sabido. Ruval siempre había estado bastante orgulloso de sus logros en los Rating Games y su amor por el deporte habían hecho de este un aspecto primario de la vida de su hermano. Tener a su hermano menor declarando que pelearía al campeón sin molestar en desafiarlo antes a él, debió de haberse sentido como un golpe bajo para el ave azul.

Riser guardaba un gran respeto por su hermano mayor, uno tendría que ser un idiota para no respetar a aquel a quien llamaban el heredero perfecto. Ruval era exactamente lo que todo demonio en el inframundo debería aspirar a ser, un demonio de buenos modales, buen porte, responsable, buena apariencia, poderoso, etc. Era solo que... su hermano era más débil que él a estas alturas. No había punto en luchar contra él.

¨Voy... a llevar un par de regalos para pequeño Soleo luego de la fiesta. ¨ Sí le alegraba el día a su sobrino, su hermano probablemente se olvidaría de que estaba enojado.

Al menos podía relajarse un poco rascándole las orejas a Shirone ahora que esta volvió. La chica fingió enojarse con él por hacerla ronronear en público, pero estaba seguro de que era simplemente la pubertad hablando en lugar su lugar. Malditas sean las hormonas, arruinaron la adolescencia.

Todo esto le permitió disfrutar de las celebraciones hasta que...

- Mi padre, padre de todo y de todos. Fui inspirado por la osadía del joven demonio, y creo que los dioses nórdicos no deberíamos quedarnos atra..

- Lord Loki, el padre de todo se encuentra un tanto ocupado en estos momentos. Si pudieras buscarlo más tarde.

- Calma Rossweisse, déjame manejar a mi propia familia - dijo juguetonamente el dios dándole una nalgada antes de mirar con severidad al embaucador - De todas formas, la respuesta es NO. La condición para que vinieras era que no causarías problemas.

El padre de monstruos no se encogió ante la amenaza del señor de la horca cuando golpeó su lanza contra el suelo dejando ver una imagen: un gran árbol que se alzaba más allá de lo que sueños de todo gigante, sus ramas se extendían cual afiladas dagas que podrían de haber cortado el cielo si este se distraía por unos momentos. Pero incluso ese laberinto de vida quedaba en segundo plano ante lo que colgaba de aquel árbol, bajo la sombra de la gran copa colgaban nueve cadáveres y de ellos goteaba un hilo de sangre desde la cuenca de donde debería de haber estado el ojo derecho de cada uno.

Una escena que algunos describirían como macabra, pero una hizo que el rostro de Odín se suavizara y le ofreciera una pequeña a quien le dio semejante regalo.

- Es una buena ofrenda, pero no es suficiente como para que te permita hablar por nosotros.

El dios timador suspiró cansado, pero no dijo nada. En lugar de eso levantó su mano y en un repentino movimiento la hundió en su pecho manchando el suelo de rojo.

- Este corazón que latió en mi pecho, te lo ofrezco. Si lo que digo va en contra de tus designios, es tu derecho el destruirlo. - dijo el dios presentando el palpitante órgano al señor de la horca - Todo lo que pido es que me permitas hablar, puesto que esto nos concierne a todos y es algo que tú también debes de oír.

El propio corazón de Odín se ablandó ante los extremos en que su progenie iría para ganarse su permiso, y terminó accediendo al pedido ignorando las advertencias de sus cuervos y leales compañeros. Loki no desaprovechó nada de tiempo antes de pararse en medio de la sala y captar la atención de todos con un juego de luces que hasta el Phenex debía de admitir que superaban en calidad a la suyas, aunque trató de salvaguardar su orgullo diciéndose que el dios ya tenía siglos de experiencia a la hora de atraer miradas hacía sus palabras.

Estimados presentes, yo soy un dios.

Un tanto obvio, lo sé, pero en vista de que muchos de ustedes no son poseedores de ese título, pensé que sería correcto explicarles un poco lo que eso significa antes de pasar al asunto que me obliga a hablar ante ustedes.

Hay muchas cosas que pueden decidirse de un dios: nuestro poder, algo más allá del alcance de cualquier criatura nacida en esta tierra; nuestra identidad, puesto que representamos o dominamos algún aspecto de este mundo; nuestra sabiduría...pero en vista de que existen dioses como Thor, dudo mucho que esta sea una característica intrínseca compartida por todos los dioses; pero lo más importante para un dios, aquello de que nos separa de los mortales, es que somos imperecederos.

Cuando el primero de los hombres era un vulgar mono aprendiendo a pasarse en dos patas y tratando de sostener un palo largo como arma, nosotros ya estábamos dividiendo y organizando el mundo de formas que son todavía impensables para los mortales. Cuando se finalmente se dieron cuenta de nuestra superioridad y erigieron templos y altares para celebrarnos, nosotros ya teníamos autoridad sobre ellos; cuando ellos, en su hubris, intentaron llamarse nuestros iguales ya sea construyendo torres o robándonos, nosotros ya teníamos castigos preparados

Sí, somos antiguos, estuvimos antes que la humanidad. Y es justamente por esa razón que siento que mi memoria a veces me falla y me pregunto ¿Quién soy exactamente?

Antes de que digan que esta es solo una mis jugarretas. Dionisio, dime ¿No fueron Apolo y Helios dos personajes diferentes? Porque actualmente todos sabemos que el único dios del sol de los griegos es Apolo y que él no tiene que ver con los titanes de la antigüedad. ¿El nombre de Zagreús, hijo de Hades y Perséfone, te resulta familiar? Según lo que he investigado, ese nombre también se refiere a un dios olvidado que estaba de alguna forma relacionado con el ciclo de renacimiento.

-Debe*high*bes estar tan borracho que yo si crees que voy a responderte...y más que yo, si crees estar preparado para la respuesta.

Calma, calma. Bebe tranquilo, yo invito la siguiente ronda.

Volviendo al tema, mis propias memorias están un tanto mescladas. ¿Desde cuándo soy un dios malvado? Admito ser un travieso al que le encanta engañar a los demás solo para entretenerme, pero ¿malvado? En demasiadas ocasiones he ayudado a Thor y Odín en sus aventuras como para merecer tal difamación. Lo único malicioso que tal vez y solo tal vez haya hecho fue crear una pequeña flecha de una simple rama de muérdago que andaba por allí.

Ustedes me insultan llamándome serpiente, o padre de serpientes. ¿Por qué es eso siquiera un insulto para nosotros? No es como que nosotros, los dioses nórdicos, creyéramos que las serpientes son una especie de mal encarnado...eso lo hacen los cristianos. Cuando pienso en la primera vez que me dijeron eso, a veces lo recuerdo de una forma y algunas veces de otra.

Cuando decidí revisar esas pequeñas historias que los humanos escribieron sobre mí en el pasado, las cosas se volvieron todavía más confusas. ¿Quién soy yo? ¿Soy hermano de armas de Odín? ¿Fueron mis padres los Jotun? ¿Malvado o juguetón? ¿Un gigante? ¿Un dios? Tantas historias y contradicciones, para colmo en ninguna de ella se me nombraba como un hijo del padre de todos, cosas que estoy seguro de ser.

-Loki. Explica esta locura en este instante. - exigió Odín.

Ya estoy en eso. Por favor, escucha con atención.

No fue hasta que recorriendo el mundo humano en una de esas tardes de aburrimiento hace un par décadas atrás, que descubrí la verdad del universo. Jamás me había reído tanto en mi vida, y para ser honestos, el chiste no era para nada gracioso. Caminando por las calles de una ciudad, me encontré con un libro ilustrado con historias sobre mí y Thor. En un capricho decidí leerlos, y me sorprendí al ver en él historias mías que jamás le había contado a nadie y que describían casi perfectamente mis memorias como hijo de Odín. La verdad de mi vida no estaba en un tomo milenario escrito por sabios y magos, sino en un simple comic que lo humanos leían cuando se aburrían y después tiraban a la basura. Todo lo que soy, lo que fui, lo que hice, lo que sentí, estaba escrito en historias imaginadas y soñadas por humanos que nunca vieron uno solo de mis cabellos.

¿Entienden lo que eso significa? MMMmm...supongo que debería explicar esto para aquellos de mentes más... simples.

Somos parte de un sueño.

Nosotros, los dioses inmortales, estuvimos desde mucho antes que la humanidad cerrara sus ojos por primera vez, antes de que el mundo fuera siquiera un hogar para nadie, pero antes que nosotros estuvieron otros. El infinito nunca tuvo un inicio, ni tendrá un final, e incluso antes de este estuvo otro, el sueño. Ni los dioses podemos compararnos en poder y edad al gran rojo. Mas el rojo es el sueño y no quien sueña. Aquel que hace uso de las leyes creadas por el gran rojo no es él, ni los dioses, sino los mortales.

En un inesperado giro de trama, en una grandiosa broma de proporciones cósmicas que ni a mí se me hubiera ocurrido en mis peores días, he descubierto que los hombres sueñan nuestras historias. Sus sueños, por la autoridad del rojo, tienen poder sobre nosotros.

-Esto es estúpido. ¿Quieres que creamos que un simple mortal tiene tanto poder? -preguntó uno de los múltiples dioses invitados a la fiesta.

Allí está la magia del sueño.

Ustedes ya saben que toda forma de magia depende de la imaginación, de la mente, la voluntad y las emociones. Incluso la más salvaje furia del más sabio de los magos humanos no podría salvo rasguñar mi piel. Un mero mortal nunca podría hacernos frente, pero ¿Cien? No

¿Mil ? Tampoco

¿Un millón? Hay miles de millones de humanos en la tierra. Y déjenme advertirles... todos ellos sueñan y los soñarán a ustedes.

No finjan desconocer esto. Ustedes siempre lo supieron, pero temieron admitirlo. Estamos a merced de algo tan frágil y roto como las memorias de la humanidad. Y díganme ¿Qué pasará cuando ellos olviden nuestros nombres? ¿Cuándo piensen que nuestro poder nunca fue más que una ilusión con tanto valor como el reflejo de las cosas en aguas turbulenta? ¿Cuándo imaginen nuestro fin...como fue el caso del Ragnarok?

No, esto no es algo que yo pueda permitir. No soy lo suficientemente fuerte como para enfrentar la autoridad del gran rojo, por lo que solo me queda una alternativa. Yo quiero... es mi deber como dios mostrarles a los mortales que nosotros nos negamos a ser un simple sueño, incluso si eso significa la guerra.

Yo, Loki, dios de los engaños y padre de monstruos, no puedo soportar por más tiempo la ceguera selectiva del padre de todos, por eso tomaré mi legitima posición como nuevo líder de los dioses nórdicos y mi primer acto como tal es declarar esta alianza como nula.

...


En una no muy grande habitación localizada en alguna no muy conocida parte de China, varios individuos de variadas procedencias se encontraban mirando la televisión. No fue fácil para ellos conseguir señal en un rincón tan alejado de todo (porque debido a sus actividades no habían podido instalarse cerca de ningún centro urbano), pero nada que un poco de magia y algunos contactos entre las mayores compañías de cable no hayan podido solucionar. Y ahora, un grupo compuesto no solo de humanos, sino de unas cuantas hadas, elfos y yokais podían ver televisión o conectarse a internet siempre que quisieran.

El grupo era usualmente alborotado y esperarse un momento de calma de ellos era el equivalente a esperar sentado a que a una tortuga le crecieran alas y decidiera que invertir en una compañía pesquera de la costa de Portugal fuese una buena idea. Pero en este preciso momento ninguno se movió de donde estaba.

Un alto joven de gafas dejó caer al piso una pila de papeles; una joven kitsune dejó de mover su cola en horror; un elfo olvidó usar su glamour y su poco atractiva apariencia natural se hizo visible; un pequeño chico de piel morena paró de dibujar; una pequeña hada calló al suelo; y el líder del grupo derramó su redbull sobre algunas cartas que estaba escribiendo.

- Hijo de puta. - dijo Cao Cao, resumiendo lo que todos estaban pensando.

...


¨Hijo de puta¨ Pensó Riser mientras veía a Loki. Odín en su furia, había destrozado entre sus dedos el corazón que le habían entregado haciendo que el Jotun comenzara a temblar, pero no de dolor, sino de estar intentado aguantar su risa al ver que el dios de un ojo había caído otra vez en sus juegos. Al parecer, cualquier corazón arrancado de un desconocido y colocado entre tus costillas contaba como corazón que latió en tu pecho.

Una amenaza de comenzar el Ragnarok aquí y ahora fue dicha y cayó en oídos sordos. Quizás fue la experiencia y sabiduría por las que el dios tuerto era conocido que le permitieron saber que eran amenazas vacías o quizás fue que su enfado lo enceguecieron a la posibilidad que un enfrentamiento entre dos dioses destinados a morir sería un buen inicio para cualquier batalla final.

Odín apretaba a su reluciente Gungnir entre sus manos sin atreverse a separar sus ojos de su progenie. Las numerosas arrugas y decrepita apariencia no conseguían engañar a nadie que estuviese atento, el anciano era peligroso y subestimarlo probablemente terminaría en dolor y muerte.

- No me obligues a hacer esto.

-Psss, no es como que tú puedas matarme. Nadie salvo Heimdall durante el Ragnarok puede hacerlo, así está escrito. - el timador sonrió- Aunque quizás sea hora de darle comienzo.

Nada como a sonrisa de un psicópata para advertirte que era hora de poner en marcha el motor y prepararse para una pelea levantando una muralla de fuego gigantesca entre el oponente y tú. Una reacción más que aceptable cuando el psicópata en cuestión también decide abrir un portal en medio de la sala dejando entrar a un lobo gigante mundialmente conocido por su capacidad para devorar dioses y cuerpos celestes por igual.

La bestia fácilmente alcanzaba los diez metros de altura haciendo que todo aquel quien se parara cerca de ella pareciera un simple charco ante la inmensidad de su lago, su oscuro y sucio pelaje despeinado le daba un aspecto de una fiera a la que nadie en su sano juicio se atrevería en llamar majestuosa, pues esa era una palabra que los hombres utilizaban para describir aquello que no entienden del todo. Esta bestia era simple, y una simple palabra bastaba para describirla, feroz. (Aunque una pequeña vocecilla en la cabeza de Riser le decía que el perro gigante era un tanto adorable si uno ignoraba el hecho de que probablemente iba a intentar matarlos).

Su aullido resonó por todo el recinto, y rompiendo los cristales de las dichosas ventanas, consiguió ser libre. ¿Qué otra cosa podía esperarse de ella? Su aullido era tan feroz como la bestia en sí misma, no podía ser apresado por cuatro paredes. A Riser le hubiera encantado comparar ese grito bestial con alguna melodía o canción, pero hacerlo hubiera sido faltarle el respeto a aquel sonido. El aullido era lo que era, feroz, llamarlo bello, compararlo con algo escrito o ejecutado por hombres era una ofensa a ese salvajismo en estado puro.

Mas todo eso fue solo el preludió de Fenfir. El gran lobo no les dedicó una sola mirada antes de saltar con una velocidad impresionante hacia Odín, quien no tembló ante el asalto y con una ferocidad tan solo ligeramente menor a la de la bestia lanzó Gungnir con todas sus fuerzas en dirección al corazón del lobo.

Pero no fue suficiente, Fenrir bloqueó el ataque con su pata, permitiendo que la lanza perforara en su pierna, pero deteniéndola mientras sus mandíbulas se acercaban al viejo dios. Dientes tan grandes como un torso se prepararon para cortar a su víctima a la mitad. Y justo al momento en la mandíbula comenzó a cerrarse...el lobo desapareció.

Un poco de insatisfacción se hizo visible en Loki, aunque no parecía sorprendido por la repentina intervención de Beelzebub y cuando un puño gigantesco esculpido en hielo, cortesía de la estimada Leviathan, se acercó a su cara, simplemente se trasformó momentáneamente en un cuervo para esquivarlo.

- Acabamos de recibir informes de un ataque a la capital de parte de una fuerza armada de demonios equipada, entre otras cosas, con runas. Para alguien tan en contra de este acuerdo de paz, me sorprende que decidieras aliarte con la antigua facción. - dijo el Beelzebbub con una muy forzada sonrisa.

El dios del engaño parpadeó un par de veces y miró de reojo a Valerie por unos instantes, acción que se ganó una bola de fuego explosiva que debió bloquear conjurando una barrera con ambas manos.

- Aaah, sí. Tener que trabajar con ellos es una experiencia que odiaría volver a repetir, pero hay que hacer sacrificios para ganar la guerra. Aunque no son mis más desagradables aliados, ese título se lo llevan los vampiros. - Dijo casi escupiendo en el suelo del asco - Ahora, si me necesitan, tengo que prepararme un poco.

Dicho esto, el dios desapareció en una nube de humo antes de que nadie pudiese detenerlo. Riser sospechaba que Beelzebub hubiese podido ser capaz de hacerlo, pero el cobarde de seguro pensó que no tenía tiempo que perder con un dios extranjero mientras su laboratorio favorito estaba bajo ataque...cosa que tenía sentido (El chico podía verse haciendo la misma cosa si su hogar estuviera en problemas), pero eso no le quitaba lo cobarde al Satán verde moco. No importa, esto solo sería otra ocasión en que demostraría su superioridad cazando el mismo a ese embaucador.

- De acuerdo. ¿A quién debo vencer esta vez? - preguntó

..

..


En retrospectiva, él debió haber sido un tanto más específico cuando hizo esa pregunta. No esperaba que lo mandaran a combatir contra el lobo gigante, Fenrir. Riser no se sentía demasiado cómodo con el arreglo porque este dejaba a su propio sequito y al de Rias enfrentándose a Loki al este de Romania. No le faltaba confianza en que sus compañeros podían hacerse cargo de la situación, es solo que la mayor parte del grupo de Rias era peso muerto en el mejor de los casos.

La misión que les entregaron fue mantener alejados al par de padre e hijo de la batalla que estaba teniendo lugar la base del Yggdrasil. Mientras que Loki y Fenrir no estuvieran presentes en el campo de batalla, técnicamente la profecía no podía cumplirse. Todo lo que tenían que hacer era mantener a un dios capaz de teletransportase y a una de las bestias más veloces de la creación alejadas de su lugar de origen...era por esta clase de cosas que Riser pensaba que las profecías eran pura mierda.

Si no fuera por el hecho en estos momentos los satanes intentaban poner un poco de orden en la capital (esta y varios territorios del inframundo, entre los que se contaban los pertenecientes a los Bael, estaban siendo continuamente bombardeados por fuerzas enemigos), el joven Phenex les hubiese sacado el dedo por este plan.

Al menos no estaba solo.

- Hey, ¿Estás bien? - preguntó el león de Bael, la única otra persona que saltó a la oportunidad de pelear contra Fenrir, interrumpiendo sus preparativos.

Aumentar la temperatura de los alrededores poco a poco era prácticamente una necesidad si quería iniciar el combate usando toda su fuerza desde el comienzo. Eso de ir calentando y elevando su poder poco a poco a medida que transcurría el combate era simplemente una idiotez cuando uno se enfrentaba a un devorador de dioses. No lo malentiendan, Riser hubiera amado hacerlo en vista de que eso hubiera hecho esto un combate mucho más épico y digno de canciones, pero dudaba que ese lobo de mierda tuviera siquiera una pisca de sentido estético.

- ¿Por qué lo preguntas? - preguntó Riser levantando una ceja.

- Olvidaste sacarte tu ropa inflamable y ahora tus pantalones están en llamas - señaló el Bael.

Gracias a todos los infiernos que estaba usando shorts a prueba de fuego debajo de ellos.

- Solo estoy pensando en mis planes para después de que ganemos esto.

- Eso suena a un problema.

- Sairaorg, sé que estás saliendo con mi hermana y no tengo problemas con eso. Por supuesto, si me entero de que tus manos se ponen traviesas o de que dañar sus sentimientos o dignidad de cualquier forma, voy a castraste con una cuchara oxidada. Mientras tanto, felicidades, te conseguiste una chica inmejorable.

- ¿QUÉ? Quiero decir, GRACIAS. No, no, espera. Eso no era de lo que quería hablar. De nuevo, gracias y no te preocupes, prometo tratarla tan bien como pueda. Pero me refería a tus problemas.

- Estamos a punto de pelear contra una de las criaturas más fuertes en existencia y tú quieres hablar de posibles problemas que no tengo.

El Bael se encogió de hombros.

-Hey, personalmente pienso que un sparring es una mucho mejor terapia que solo hablar, pero solo tenemos unos... - el joven miró su reloj -...12 minutos y 37 segundos antes de que Fenrir llegue aquí.

Una de las casi inexistentes cosas positivas que Riser tenía para decir acerca de Beelzebub era sobre lo exactas que solían ser sus instrucciones. Antes de que partieran el satán les había entregado un cronómetro en donde señalaba el tiempo que Fenrir tardaría en cruzar por este específico lugar. Ciertamente era la única cosa buena acerca de ese murciélago color moco, era incluso peor que...y estaba desvariando en sus pensamientos para no tener que seguir con la conversación.

- Solo estoy pensado en que todavía tengo que arreglar mi guitarra. Por alguna razón, utilicé demasiada fuerza y la partí a la mitad mientras estaba intentado tocar una jodida canción de Pink Floyd para relajarme.

Una guitarra que además era un equipo altamente resistente construido por una de las mejores mentes del mundo. Ya era difícil de dañarla intencionalmente ¿Cómo mierda alguien puede uno destrozarla accidentalmente tocando Confortably Numb?

- Por otro lado, no tengo idea de cómo disculparme con Ruval de una manera que no sea sobornar a mi sobrino con regalos. La situación ni siquiera debería ser mi culpa, no hice nada que no fuese lógico. Por cierto ¿Sabías que mi familia mueve muchísimos hilos a mis espaldas a mi beneficio? Tuve que hacerme el estúpido y fingir no darme cuenta de que mi reina acababa de volver de una reunión con su hermana terrorista porque todos en mi hogar piensan que no estoy enterado de nada de lo que está pasando. Es casi como si no creyeran en que puedo ayudar en nada, cosa que no puedo negar del todo porque cada semana les estoy trayendo un nuevo problema que podría matarnos a todos.

No es como si Riser no estuviera agradecido con todo lo que familia estaba haciendo por él, pero era molesto que estuvieran manipulando emocionalmente a por lo menos la mitad de séquito para que le sean más leales, ellos ya estaban bastante mal sin que alguien les agregue problemas de co-dependencia. Esta clase de cosas lo hacían sentir más cercano que nunca a su padre, quien hacía la vista gorda cada vez que su madre envenenaba a uno de sus enemigos. Nadie en su hogar es tan sutil como ellos creían que eran.

- Y no empecemos a hablar de mi sequito. A pesar de lo mucho que me encanta decir que no son esclavos y que son libres de irse cuando quieran, la verdad es que la mayoría no tienen opción salvo quedarse conmigo o lo hicieron para mandar a la mierda a un tercero. Su lealtad se siente como que fue producto de un síndrome de Estocolmo más que de otra cosa.

En este punto, el león le ofreció una botella de agua que él vació de una sentada antes de continuar, porque por amor a todos los santos que todavía no había terminado.

- Por otro lado, el 99% de los dragones son unos pedazos de mierda con problemas en el cerebro de tanto estar golpeándose las cabezas entre ellos. Uno de ellos quiere tener un combate a muerte conmigo y otro me visita todos los fines de semana para comer algo.

Tratar con Ophis era extrañamente similar a tratar con un niño pequeño que podría destruirte a ti y todos los que conoces si no tienes golosinas a mano que ofrecerle.

- Tampoco tengo una puta idea de cómo mierda voy a cumplir mi nueva promesa con Rias cuando soy consciente de mi jodida primera reacción al ver que cualquier clase de peligro de peligro se nos acerca es ponerme delante de Valerie. Costumbre que es difícil que abandonar porque hay por lo menos 3 facciones que amarían secuestrarla.

- Ese problema en particular podría solucionarse con un harem.

- Sí claro, porque eso terminó tan bien para tu madre - el joven de ojos azules tomó una profunda bocanada de aire antes de calmarse y mirar al otro con una expresión un tanto culposa - Yo...lo siento, eso fue algo cruel para decir.

Una de las pocas formas en que uno podía verdaderamente hacer enojar al heredero de Bael era hablando mal de su madre. Algo que paradójicamente era tanto su punto más sensible, como su mayor fuente de orgullo. No era algo que el Phenex se burlaría ni siquiera en chiste. Eso...eso no sería correcto.

-*Sigh* No estoy enojado contigo por decir eso. Quiero decir, estoy enojado, pero no contigo. - explicó con algo de cansancio - También lo siento, conociéndote, supongo que mi solución también debió parecerte ofensiva.

- Si mi padre hubiera amado a otra persona a parte de mi madre, yo no lo hubiera perdonado. Creo que esta es parte de la razón. - Se detuvo unos momentos antes de decidir proseguir - Aparte de eso, no voy a dejar que ningún calentón se acerque a menos de diez metros de mi seguramente increíble esposa, es lógico que alguien tan justo y magnánimo ofrezca el mismo gesto y rechazo a las multitud de mujeres que van a estar detrás de mí.

La conversación acabó con esto, no mencionó su incapacidad puede para producir lágrimas de fénix, usar senjutsu o de alcanzar la divinidad. Hubiese sido humillante para él quejarse de algo como eso en frente de Sairaorg que sin tener acceso a cualquier forma de magia o técnica de origen demoniaca podía pelear contra Tannin de igual a igual.

El silencio se hizo presento y con calma esperaron la llegada de la bestia legendaria. Adoptando un semblante lleno de dignidad y un rostro serio esperaron...hasta que por alguna razón el Bael decidió aparecer detrás de Riser y propinarle unas fuertes palmadas en su espalda que hubieran roto los huesos a un demonio normal.

- Vamos, no es hora de estar deprimidos. Estamos a punto de luchar con un miembro del top 10 - dijo lleno de emoción - Continuemos nuestra conversación luego de esto, preferentemente durante un sparring en que nos partamos la cara a golpes.

Riser asintió, para su propia sorpresa, eso sonaba extrañamente terapéutico en estos momentos. Aunque eso no significaba que iba dejar pasar esas ´ pequeñas palmadas´ que acababa de recibir.

Recuperando su equilibrio, activó 'One hot second ' haciendo que el aire alrededor suyo se volviera extremadamente caliente. Un demonio normal hubiese sufrido quemadoras en sus vías respiratorias a este punto.

-Por supuesto que vamos a recibir a nuestro invitado de manera adecuada. Preferente con algo de mi colección, sin ofender, pero tus escritos parecen sacados de tarjetas de regalo.

Por supuesto que el Bael aceptó el desafío y activó su armadura, cubriéndose del metálico pelaje negro de un de los leones más famosos en la mitología (incluso si fama se debió a ser asesinado por Heracles.)

- Por suerte tengo a alguien con libretas llenas de poesía y discursos para cualquier ocasión ¿Tienes algún poema preparado para esta ocasión? Si no lo tienes, siempre podemos reciclar uno de los que usábamos cuando peleábamos contra Tannin.

- Eso sería de mal gusto. El gran león negro que con su rugido obliga a la tierra a darle paso y el fénix a quien hasta el sol mira con envidia no pueden simplemente hacer algo como eso. Tenemos que hacer algo único e increíble como conservar a ese lobo de mascota y echárselo en cara a los otros cuando volvamos.

-Hahahaha. Será un buen compañero de entrenamiento para entrar en calor. Te apuesto una tarta de manzana a que yo lo noqueo primero.

- Elevo la apuesta a dos tartas de durazno de tu madre.

- ¿Y si yo gano?

- Te concedo el derecho de renombrar a Fenrir como se te dé la gana. Solo trata de que sea un nombre genial como Valacirca o Yavaud.

Así fue como los dos idiotas continuaron hablando entre risas hasta la bestia llegó...ella no apreció el chiste.

...

...

...

Saludos. Si alguno se pregunta el motivo de este capítulo haya tomado tanto tiempo, la respuesta es simple...no tenía idea de cómo escribirlo.

No tuve idea de cómo escribir en papel las ideas en mi cabeza y terminé reescribiendo esta cosa varias veces. Y aunque todavía creo que el resultado final necesita unos retoques, especialmente la última parte, no tengo idea de cómo hacerlo en este momento.

Espero que la pequeña crisis nerviosa de protagonista, no haya sido tan molesta de leer. Lo Necesitaba una escena así para dar pie a algunas cuantas decisiones menos que sensatas que hizo y hará en el futuro. Muchas secciones del canon seguirán sufriendo un efecto mariposa cada vez más notable.

En tanto, gracias por leer esto.