El amor se equivocó
Capítulo 2: Flechazo
Suena la campana de salida para la escuela media. La pequeña rubia sale con sus amigas y pasan por el parque, como siempre. En el parque busca rápidamente a la pelirrosa en el asiento de siempre y ahí la encuentra. En su cara se forma una sonrisa, pero no una de esas felices de ver a un amigo, no, esta sonrisa es de esas felices de ver a su víctima. La jovencita se despide de sus amigas y cautelosa se escabulle entre los arbustos detrás de aquella mesa.
Luka por su parte está muy relajada traduciendo un artículo.
Detrás de Rin se puede ver a uno de esos seres… lo llaman "optimismo" y también "alegría".
-Hola, Miku-chan- aquel ser, un hombre de cabello castaño con mechones blancos y marcas en la frente saluda a la distancia.
-Ah, BigAl hola – Miku le sonríe tranquila.
Rin asusta a Luka, esta da un saltito en su asiento.
-¡Rin! – Luka se quita los lentes después de calmarse un poco – ya te había dicho que no me des esos sustos – pone su mano en el pecho y exhala relajándose otra vez.
-Jajajaja, pero es divertido ver tus reacciones, Luka-nee- la menor se sienta en la silla sobrante de esa mesa, tiene una sonrisa de oreja a oreja – además se nota que estás aburridísima – agarra las hojas y echa un vistazo – ugh… está en inglés. ¿Lo entiendes?
-Jaja, sí, el inglés se me da muy bien- Luka infla el pecho y se sonríe altiva. Recordó alguna vez escuchar a Rin quejarse de esa materia en su escuela.
-¿Por qué no me dijiste antes? Podrías haberme ayudado con mi tarea – Rin ya empieza a hacer planes para la próxima vez que necesite ayuda con esa materia.
-Um… ¿Porque no lo preguntaste? – Luka da unas palmaditas en la cabeza de Rin. Con el tiempo que llevan conviviendo sabe que a la chica de catorce años no le agrada ser tratada como una niña pequeña y esa acción definitivamente es como tratar a un niño pequeño.
-¡Ey!- Rin en seguida empuja aquella mano. Esa simple acción le hace mostrar su lado infantil, aunque ella misma no lo note.
-Jajajaja – Luka cubre su risa con la mano. Estar con esa "niña", desde aquel día, le provoca esa sensación de felicidad y calma. Ya se ha acostumbrado a ese extraño "no sé qué" que rodea a la menor siempre que la ve. Ahora solo falta aprender a manejar esas ganas de pasar más tiempo con ella, sabe que lo que está sintiendo no es exactamente lo que pidió. "¿En qué estaba pensando cuando decidió dejarlo a la suerte o al destino o al graciosito que haya hecho eso?" De solo recordarlo quiere olvidarlo, pero no puede. Y ahí está otra vez, se sonroja.
…
Y hablando de graciosito, el ángel del amor sigue en su, al parecer, misión imposible de arreglar lo que hizo con esa joven pelirrosa. Ya no nos preocuparemos por saber cuántos intentos ya hizo esta semana. Eso es lo de menos, en serio. En este momento el mayor problema es que un demonio que jamás en su vida había visto le está haciendo "imposible" esta "misión".
Ia aletea intentando evitar que Yukari se vaya, Yukari le vuelve a arrojar agua. Ambas están en forma de pequeñas aves en una fuente -¡E-escúchame! ¡Tengo trabajo que hacer, por favor!
-¡Bueno, no es mi problema!- Yukari intenta alejarse de la chica -¡Ya te dije, desde que me empezaste a hablar no he tenido más que problemas con los tuyos y para empezar… ¿Quién le hace caso a una desconocida?
En un flashback improvisado podemos ver a Yukari platicando con una ingenua Ia, Yukari la convenció de que el amor no tiene límites e Ia, que es un ángel al que hay que mantener vigilado porque siempre quiere seguir su instinto, se dejó llevar.
Aquel día Ia debía flechar al mesero y la pelirrosa, eso decía su lista de trabajo. Pero después de platicar con aquella desconocida que después supo se llamaba Yukari, Ia decidió seguir su instinto y ayudar a la pelirrosa con su deseo.
¡Jah!, ¿ven? No fue el destino ni la suerte, fue el amor mismo que le hizo caso. Y para que quede claro, la chica rubia no fue tan al azar, eso fue obra mía.
Regresando al presente, Ia no quiere cumplir con la indicación que le dieron, siente que no está bien y ha estado buscando a Yukari todos los días para que esta la oriente. Y aquí está el resultado.
-Oye, oye, Miku-chan- BigAl se sienta al lado de la peliacua - ¿no en estos casos los mortales dirían que la sangre llama?
La presencia de este ángel siempre hace amena la estadía – Mhm – Miku sigue observando la escena, después mira el reloj del parque y voltea a un punto en específico.
Tras un ligero resplandor aparece Mayu que inmediatamente echa a correr hacia donde está Ia -Onee-sama – es un pequeño gato que se asoma al a fuente -también quiero jugar- lanza un zarpazo a las avecitas que echan a volar.
-¡Oye!- Yukari se posa sobre el techo del café mientras Ia sube a la cabeza del gatito.
…
-Luka-nee, mira eso- Rin señala el gato que camina con un ave en la cabeza.
El mesero de cabello azul se acerca a la mesa y entrega una rebanada de tarta a la pequeña, Rin en seguida se emociona y Luka le agradece al mesero. Se ha vuelto costumbre que Luka invite postres a la chica, lo que Rin no sabe es que es en esos momentos que más se porta como una niña mimada.
Ia vuela a donde está Yukari y a vista de Luka y Rin, ese par de avecillas está teniendo una riña.
Ahora aparece una ardilla que se mete a la extraña riña de aquellas aves.
Ahora el gatito se lanza a los brazos del mesero provocando que este caiga al piso, provocando que quiera ponerse de pie apoyando su mano en la mesa de Luka, provocando que por accidente agarre la mano de esta, provocando una risita pícara por parte de Rin, provocando que Luka se levante rápidamente, probando que el mesero se desequilibre y vuelva a caer, provocando que el café de Luka se riegue porque la mesa se movió, provocando que el café caiga en la manga del mesero…
…
Aquella ardilla que intenta separar a las aves es Gackupo que también vino a revisar la tarea de Ia, solo para encontrarla interactuando con aquella criatura. Claro que la razón querrá hacer lo correcto, alejar a la inocente Ia de las garras de…
Pero Gackupo no sabe quién es la víctima aquí, porque claramente Yukari quiere zafarse del agarre de Ia.
Y después de separarlas (y después de cómo quedó el mesero que está recibiendo una y otra disculpas de Luka), Gackupo pide a Ia una buena explicación, y claro que la joven no sabe qué decir, solo la verdad.
-Sigo creyendo que ellas dos harían una buena pareja- señala a Rin y Luka, Rin le entregó una servilleta al mesero que al menos está riéndose.
-Y yo te dije que hicieras lo que habíamos planeado- Gackupo señala al mesero peliazul.
-Oye, no se supone que funcione así- Yukari se interpone entre la ardilla y la otra ave.
-Y que yo recuerde, esto ya no es asunto tuyo- Gackupo mueve a Yukari de su lugar para seguir hablando con Ia.
-¡¿Qué te pasa?! No recuerdo que la razón se comportara de esta manera- Yukari empuja a la ardilla y esto lleva a una pelea.
-Ni siquiera así se pueden llevar bien- BigAl se levanta del asiento y se acerca al grupo – oigan, oiga, relájense, si platicamos todos con calma llegaremos a entendernos, ¿verdad Ia-chan?- voltea al lugar donde se supone que Ia estaba y ahí no hay nada - ¿Ia-chan?
La pequeña avecita va de nuevo en la cabeza de aquel gato – Onee-sama, creo que desde aquí puedes disparar sin obstáculos- Mayu ya está en otro lugar, mirando fijamente el objetivo al que Ia planea disparar.
-Gracias, Mayu, desde aquí estará bien – Ia saca unos pequeños arco y flecha y apunta – su objetivo, la niña rubia.
-No cabe duda que esta será una pareja maravillosa, onee-sama, me encanta.
…
Lo que ocurrió después de eso…
Ia preparó su arco y su flecha, apuntó y antes de que Gackupo pudiera detenerla, la flecha salió disparada rumbo a la rubia, que en ese momento estaba dándoles la espalda. En ese momento el mesero ya se había marchado y Rin y Luka estaban de pie.
Ante la vista de las personas que estaban ahí, la chica parecía haber sido empujada por algo invisible, ante la vista de los ángeles y demonio ahí presentes, había una flecha en la espalda de la chica que rápidamente cambió de lugar a su pecho y empezó a enterrarse más para alcanzar su corazón y desvanecerse lentamente.
-No puedes hablar en serio… - Gackupo cerró los ojos y volteó su cara a otro lado como queriendo escapar de la realidad.
Todos, menos Gackupo que quería escapar de la realidad, miraban la flecha que se desvanecía en el pecho de la niña rubia.
-Um… ¿Estás bien?- Luka sostenía a la niña por los hombros, apenas alcanzó a atraparla antes de que cayera por completo al piso.
Rin hizo contacto visual con la pelirrosa y dentro de su corazón sonó un "Kyuuu~n" provocando que sus manos se presionaran contra su pecho, sus mejillas se sonrojaron fuertemente, toda su cara se tornó roja y como si hubiera olvidado cómo hablar empezó a tartamudear para ponerse de pie rápidamente e irse corriendo dejando a Luka sin saber qué había sido eso.
Gackupo se dio un facepalm, Ia hacía un puño victoriosa, Mayu reía a carcajadas, Yukari no podía creer lo que ese ángel había hecho, Big Al sonreía positivo.
…
Llegó a su casa corriendo, subió los escalones, entró a su cuarto azotando la puerta y se lanzó contra la cama cubriendo su cara con la almohada.
Su corazón seguía acelerado después de correr tanto y su cara seguía siendo un gran tomate.
-Rin, ¿estás bien?- afuera del cuarto, su hermano tocaba la puerta. Entró al cuarto luego de tocar tres veces y no haber respuesta. Encontró a su hermana acostaba boca abajo gritando en la almohada y moviendo sus pies eufóricamente.
-A… ¿Rin?- miró a su hermana como a una criatura extraña y se acercó cautelosamente para picar su hombro -¡WAAAAH!- cayó de sentón por el susto de ver a su hermana levantarse estrepitosamente.
Len ya sabía que su hermana mayor era una chica muy enérgica, pero en ese momento era excesivo al punto de asustarle.
Rin empezó a caminar en círculos alrededor de su hermano, todavía abrazaba la almohada y ahogaba sus gritos en esta.
-En serio, ¿qué te pasó?
Rin se detuvo y se dejó caer en sus rodillas, murmurando algo en la almohada.
-¿Qué?- su hermano se acercó para escuchar mejor.
En la cabeza de la hermana mayor aparecía cada escena de aquella pelirrosa desde que la conoció hasta la fecha actual y en cada una repentinamente había una especie de luz divina detrás de aquella joven, era una luz que la hacía parecer hermosa y anhelable. Rin movió su cabeza negando intentando borrar esas imágenes, y parecía que eso solo lo empeoraba porque ahora hasta recordaba su voz y con una especie de eco al fondo y un tono casi angelical. Rin sintió escalofríos al imaginar lo que posiblemente le estaba ocurriendo. De ninguna manera. Era imposible. -No estoy bien- levantó su cara sonrojada, avergonzada y preocupada con un toque de "ayúdame" que sabía su hermano entendería.
Len miraba estupefacto a su hermana. La gran Rin, la enérgica y siempre tan llena de sí, tenía la cara de una jovencita enamorada.
-Csssss, cssss, kh… jaja… jajaja
-¡E-ey, no te rías!-Rin lo terminó por mandar completo al piso.
-Kh… JAJAJAJAJAJAJAJAJAJA- y Len empezó a retorcerse por la risa.
-¡Leeeeeen!
Continuará…
x-x-x
N/A:
Todo tiene un por qué. O algo así.
AaronVS3: Gracias :D
BBadGuy-Pato Producciones: No lo voy a negar D:
OwO/ Saludos!
Autor del mal.
