Ni Vocaloid ni sus personajes me pertenecen.
El amor se equivocó
Capítulo 8: El amor se equivocó.
Febrero 03
Ia no sabe cuánto tiempo ya ha pasado, ha pensado mucho lo que Gackupo le dijo y ya tomó una decisión. Arreglará todo lo que hizo mal. Esta vez se apegará a las reglas. No quiere que más seres terminen lastimados por sus decisiones imprudentes.
La joven sale de ese auto-encierro, busca una lista de tareas, toma su arco y diferentes flechas y sale a terminar su labor.
Se lleva todo el día con esa actividad, por fin llega a esa pareja, busca a Luka en los lugares que siempre frecuenta pero no la encuentra. Busca su ubicación con la ayuda de un dispositivo y vuela rumbo a ese lugar.
…
Febrero 02 (noche anterior)
Ya casi termina la hora de las visitas, Luka lee unas hojas del borrador de su tesis, al lado suyo Rin sigue durmiendo. Solo fueron un par de meses pero la condición de Rin empeoró demasiado al punto de casi morir. Luka lucha cada día por no llorar frente a su pequeña novia, pero por dentro siente que ella también está muriendo. Todos estos días Rin termina siendo intervenida, y cada vez es peor. Luka preferiría no ir a casa, pero tiene que ir, ella también necesita descansar. Ha estado ahí todos los días sin falta y se ha quedado con la autorización de la madre de Rin pero… Su asesor de tesis le insiste en que entregue avances de calidad y no aquellos esbozos, ya la citó para una plática de "qué piensa hacer". Tiene miedo de que al irse y regresar al día siguiente Rin ya no esté. Se da cuenta de que está teniendo demasiados pensamientos negativos así que sale un rato de aquel cuarto de hospital.
Olivier la sigue de cerca, la tristeza que esa joven comparte con Rin incluso a él le hace sentir mal.
Luka sale al gran patio del hospital y se sienta en una de las bancas, inclina la cabeza y se cubre la cara, empieza a llorar. Olivier la abraza – Lo lamento- sabe que ya no hay nada más por hacer, el destino de Rin ya está escrito, hace unos días vio al ángel de alas grises visitar la habitación de Rin, él ya sabe lo que eso significa.
Si su amor destinado sería así de doloroso, entonces Luka preferiría…. "Qué estás pensando, Luka…" se regaña por pensar así.
Pasa un rato para que se tranquilice, revisa su reloj, dentro de poco una enfermera irá a revisar a Rin, será mejor que regrese ya. Se levanta y va a lavarse la cara, no quiere preocupar a la pequeña rubia.
Febrero 03 (por la tarde)
Después de sentir que la perdía para siempre algo "milagroso" ocurrió: después de no reaccionar por varios minutos Rin reaccionó, los médicos no pudieron explicar el cómo, pero fue una reacción tan sutil que la chica ahora está conectada a más aparatos, podrían decir que si la desconectan sería suficiente para decir que ha muerto, pero su familia no quiere darse por vencida, así que ahora mismo Rin está en "coma" y nadie sabe cuándo despertará en caso de que despierte.
Apenas son las seis de la tarde, en la mañana Luka se reunió con su asesor y lo dejó con la palabra en la boca al recibir una llamada de Len diciendo que Rin estaba empeorando. La pelirrosa no tiene idea de qué excusa pondrá pero ya lo pensará después, por ahora quiere estar ahí un rato más. Len le dijo que esta vez él se quedará con su hermana, ahora mismo Luka solo está esperando a que el rubio llegue, y mientras espera va a una máquina expendedora en el pasillo de al lado. Compra unos dulces sabor menta que Rin siempre le invitaba. Olivier la acompaña, Luka podrá verse normal pero su tristeza la hace parecer un cristal a punto de romperse ante sus ojos.
Lo que ocurrió en la mañana no debió ocurrir, por muy doloroso que sea, los ciclos de vida se deben respetar. Olivier no sabe qué pensar al respecto, en cualquier momento Rin será borrada de la lista del destino y con eso todo le será arrebatado. Pero por ahora, mientras el encargado no aparezca frente a ella, todavía puede disfrutar un poco de la felicidad de estar con su persona amada. Sería algo tan bueno si Rin despertara pronto.
-¡Ah! Aquí está- frente a ella aparece Ia volando.
-¿Ia?- Olivier se ve confundido al ver al ángel del amor frente a ellos.
Ia hace aparecer su arco en una mano, en la otra aparece una flecha, pero esa flecha se ve diferente a las que suele usar.
-… ¿Qué vas a hacer?- y Olivier ya ha visto antes esa flecha, siente que se le va el aliento y que su cuerpo no reacciona, el recuerdo de la última vez que vio esas flechas le invade y le asusta.
El joven ángel de largo cabello apunta al pecho de Luka – Lo siento- y le dispara la flecha.
-¡NO!- Olivier se atraviesa entre Luka y la flecha pero qué puede hacer él, la flecha le atraviesa hasta alcanzar a su objetivo. El pequeño voltea aterrado.
Luka se tambalea un poco en el pasillo. Aunque ella no lo puede ver, hay una flecha roja en su pecho que al alcanzar su corazón se empieza a absorber.
-A… ha…. – Olivier empieza a llorar con una voz ahogada, muchas de las vendas y heridas que tiene actualmente empiezan a sanar conforme esa flecha se desintegra – ha… - se deja caer al piso.
-De verdad… lo siento – Ia vuela rumbo a la habitación de Rin.
-¿Eh? ¿Qué…? - Luka reacciona y se ve confundida, lee los letreros del pasillo - ¿Cómo llegué aquí?- confundida da vuelta y empieza a buscar la salida.
Olivier sigue en el piso, mira a la pelirrosa alejarse rumbo a la salida. Su cuerpo siente espasmos, otro montó de vendajes y heridas empiezan a desintegrarse nuevamente, voltea hacia la habitación de Rin y entra corriendo. La rubia sigue como estaba, en coma, y en su pecho termina de absorberse aquella flecha.
-¿Ya se va?- Una enfermera en recepción le habla a Luka.
-A… ¿S-sí?
-Vaya con cuidado.
-¿G-gracias?
La pelirrosa sale del hospital, no entiende qué hacía ahí. Regresa a su departamento y se pone a planear sus actividades para el próximo día, tiene que revisar sus documentos de tesis y enviarlos a su asesor, mientras más pronto lo haga más pronto le responderá. Si se concentra en eso tal vez pueda terminar lo que le falta en menos de un mes. Ja, tampoco es que tenga otra cosa que hacer. Ahora que lo piensa… No ha salido a divertirse con nadie desde aquel último exnovio que le pareció un cretino. Bueno, mejor así que perder el tiempo con relaciones infructíferas. Al menos hasta que termine su tesis. Después ya verá. Tampoco es que su persona destinada exista "Jajaja, ya estoy grande para esas cosas", en fin, a terminar ese documento.
Len llega al hospital y se registra en recepción, la enfermera le informa que Rin está sola y Luka se fue. Él se ve confundido, se suponía que Luka lo iba a esperar. Llega al cuarto de Rin y se sienta en una de las bancas del pasillo, saca su móvil y llama, nadie contesta, vuelve a intentar llamar una y otra vez, por fin a la séptima recibe respuesta.
[¿Hola?]
-¿Hola? ¿Luka-nee?
[¿Pe-perdón?]
-¿Pasó algo? La enfermera me dijo que te fuiste temprano.
[¿Quién eres? ¿Len?] Luka miró rápido el nombre del contacto.
-¿Está todo bien? Sí soy Len.
[Perdona pero no… no te conozco, no sé quién te agregó a mis contactos y tampoco me interesa saber, por favor no vuelvas a llamar] después de eso Luka colgó dejando a Len completamente en blanco.
Vuelve a llamar pero una vez más nadie le contesta. No entiende.
…
…
Han pasado días, Luka no da señales de aparecer por el hospital, tampoco de responder mensajes ni contestar llamadas, Len quiere visitarla pero nunca la encuentra en su departamento y en el café de siempre tampoco parece haber ido en los últimos días.
-¿Seguro que no ha venido?
-No ha pasado desde que empezó a visitar a tu hermana en el hospital, ¿en serio no responde a tus mensajes? Qué extraño.
-Tengo que hablar con ella, no sé qué pasó, es como si de repente mi hermana hubiera dejado de existir para ella.
-Len, no te alteres- el mesero le da una palmada en la espalda – si la veo por aquí o en algún otro lugar me aseguraré de avisarte en seguida.
-Lo siento, gracias Kaito-nii.
El joven rubio se despide, lleva un vaso de café en su mano.
-Es extraño que Megurine-san se porte así – vuelve a sus actividades.
…
…
Luego de recibir el sermón de su vida, Luka se siente exhausta, por una parte la felicitaron por entregar un avance bien preparado, por otra, la regañaron por desmayarse en el campus. Le dijeron que estaba exigiéndole demasiado a su cuerpo y la mandaron a un merecido descanso de tres días. Y la verdad no dirá que no.
Camina por el parque cerca de la academia y ve el café de siempre, tiene rato que no va así que decide pasar a beber algo caliente como de costumbre.
Toma asiento en el lugar de siempre y revisa el menú como siempre, ve que hay nuevos productos. ¡Ja! Tiene rato que no pasaba.
-Bienvenida, Megurine-san – escucha una voz reconocible, es el mesero de siempre, pero se escucha un poco diferente, ¿como si hubiera un eco celestial? – tenemos nuevos productos, ¿le gustaría probar mi recomendación?- Luka levanta la mirada y ve al mesero peli-azul sonriéndole como siempre, pero hasta su sonrisa se ve diferente, se ve tan brillante -¿Megurine-san? Jaja, ¿me veo diferente? Tal vez porque me corté el cabello – bromea un poco.
-A… S-sí, por favor- responde ligeramente sonrojada – me… me gustaría probar tu recomendación – le sonríe.
-Jaja, en seguida- Kaito se va y en ese momento ella presiona su mano contra su pecho, siente su corazón acelerado "¿cómo que el mesero? Bueno es apuesto pero ¿siempre se vio así?" dentor de su corazón casi puede escuchan un "kyuuuu~n".
Desde un árbol, una avecilla mira atenta cómo su flecha empieza a desvanecerse en el pecho de Luka – Solo me falta él- Ia suspira y saca otra flecha, apunta a la entrada del café, está esperando que salga Kaito y en cuanto este sale ella le arroja la otra flecha.
-Aquí tiene, espero que le agrade, no es tan dulce como parece, y por parte de la casa le traigo esto – pone también un postre.
-¿Qué pasó?- Ia está sorprendida, la flecha que le arrojó chocó y cayó al suelo, agarra otra y la vuelve a arrojar mientras Kaito y Luka platican un poco - ¿Pero por qué?- ya hay once flechas regadas en el piso, ninguna se logró incrustar en el corazón del peli-azul –Nah, no creo, ¿un mortal que ame de forma legítima sin mi intervención? Apenas y los cuento con los dedos de las manos- saca un aparato y escanea al peli-azul.
-Debería cuidar mejor su salud, por favor. Si Rin-chan se entera la va a regañar – el mesero cubre su risita – o puede que termine burlándose jaja.
-Vaya… - Ia lo mira como si estuviera viendo un espécimen raro – es genuino… - el escaneo indica que Kaito ya ama a alguien y es nada más y nada menos que nuestra pelirrosa.
-¿Rin?
-Será una buena anécdota para cuando ella despierte- le sonríe como queriendo animarla.
-¿Quién es Rin? Shion no sabía que tenías hermanitas – Luka se sonríe imaginando que el mesero debe ser un hermano muy cariñoso.
Kaito deja de reír -¿Qué?- recuerda lo que Len le dijo – No, Rin-chan, la chica que siempre viene a pasar el rato con usted, rubia de cabello corto, siempre usa un gran listón en la cabeza… - retrocede un paso, su expresión lo dice todo.
-E… ¿No? No tengo ninguna amiga con esas características – Luka sonríe nerviosa, por el tiempo que lleva frecuentando ese lugar sabe que el mesero no hace ese tipo de bromas pero ella de verdad no conoce a alguien así.
-Megurine-san, lo siento, ¿puede esperarme hasta que termine mi turno?, no falta mucho.
-¡Claro! Te espero – le sonríe.
Kaito regresa a sus labores, está confundido, saca su móvil y empieza a escribir un mensaje para Len, en seguida se retracta y lo guarda.
-Supongo que si él ya la ama y ella ya está flechada significa que mi trabajo aquí ya está hecho, ¿cierto?- el avecilla cruza los brazos - ¿qué diría Mayu-chan? – estira sus alas y echa a volar.
Por fin se da la hora de que Kaito salga, Luka le sigue esperando.
-Gracias por esperarme- el joven la invita a ponerse de pie y caminar un rato por el parque. Saca su móvil y escribe un mensaje para Len, esta vez sí lo envía.
Kaito saca su móvil y busca algo – ¿reconoce a estos chicos?- le muestra una foto, están Rin y Len vestidos de meseros practicando.
-No los había visto.
-Disculpe si suena descortés pero, ¿ha revisado las fotos de su móvil?
-¿Mi móvil?- inconscientemente lo saca - ¿crees que tenga fotos de ellos aqu…?- se tapa la boca con la mano libre, tiene muchas fotos de esos chicos, en especial de la chica. Voltea a ver a Kaito. No sabe qué está pasando.
-Megurine-san, por favor, sé que lo que diré sonará como una locura pero por favor – agarra la mano de Luka - le estoy diciendo la verdad – busca alrededor algún asiento disponible y la guía a ese lugar, ya ambos sentados le dice – esa jovencita se llama Rin Kagamine, se conocen desde que iba a la secundaria, se conocieron en el café donde trabajo y se frecuentaban ahí, poco a poco formaron un lazo especial.
-Ajaja, Shion, me estás perdiendo aquí, no… ¿es una broma?
-Rin y tú eran novias – frente a ella aparece Len agitado.
Luka ve que es el chico de las fotos y su voz… - ¿Tú me llamaste hace días?- se levanta enojada.
-Lu-Luka-nee escucha – Len se incorpora – no sé qué pasó pero, dime – su voz se escucha quebrada - ¿en serio olvidaste a mi hermana?
-Lo que están diciendo es una locura – Luka mira a ambos – no creí que fueras este tipo de persona – le habla a Kaito – y tú, ¡yo jamás me relacionaría así con…! - se aleja rápidamente dejando a los dos sorprendidos.
-La olvidó… - Len echa a llorar.
-Perdóname, ¡Agh! Acabamos de empeorar las cosas – Kaito se acarra la cabeza.
-Ya está bien, no es tu culpa – Len se sienta al lado suyo – gracias, Kaito-nii.
-Oye, oye, no nos vamos a rendir- le da un golpe en el hombro – esto no salió nada bien pero ellas dos tienen que estar juntas – le sonríe confiado.
-Jaja… ¿Por qué querrías ayudar a mi hermana? – se limpia las lágrimas – si tú y yo sabemos que te gusta Luka-nee.
-Porque antes de que me ella me gustara, Rin-chan ya era parte de su vida. Digamos que estoy respetando a mi rival, no sé qué pasó pero si Megurine-san olvidó su relación con ella, entonces solo tenemos que recordárselo, y si eso no funciona entonces hacemos que se vuelva a enamorar.
-Eres extraño.
-¿Cómo está tu hermana?
-Sigue in despertar, ya ni siquiera sé si algún día…
-Lo hará, ya le pasaron muchas cosas como para que no lo haga.
…
Apenas entra a su departamento Luka se desploma en su cama, está hecha una furia. ¿Cómo se atreven a decirle esas cosas? Saca su móvil y revisa su galería de fotos. Al principio parece tener fotos en un hospital pero eso no le interesa ahora, ahora mismo quiere saber de esa chica rubia. Luego de un rato por fin llega al inicio de esa galería. Respira hondo y empieza a revisar con detalle, primero es una niña con uniforme de secundaria, se ve que siempre estaba sonriendo, sin darse cuenta Luka empieza a imaginar cómo sería el carácter de esa niña sonriente, seguro bromista y siempre alegre. Sigue pasando las fotos y hay fotos de los dos ¿hermanos?, se parecen mucho, no podría distinguir a uno del otro. Sigue pasando las fotos y los hermanos parecen ir creciendo. Hay fotos de un san Valentín y ¿una especie de mirador? Y esa chica mirando el horizonte, luego sonriendo a la cámara. Siguen pasando fotos, ahora ambas hacen un corazón con sus manos frente a la cámara, están en el café. Siguen pasando más y más fotos. Ahora están en una playa, la rubia escribe cosas en la arena, ya tiene el uniforme de preparatoria. Y ahora empiezan fotos en un hospital. Esto sorprende a Luka. La chica rubia está hospitalizada, conforme pasan las fotos su condición parece ir empeorando, las últimas fotos no parecen alentadoras. Tal vez Luka no la conozca o no la recuerde o lo que sea pero como persona ver el deterioro de esa niña le mueve el corazón.
Deja su móvil y decide cenar, luego toma un baño, luego regresa a su cuarto. Decide revisar sus contactos, recuerda que borró el número de aquel chico, busca el contacto de la chica y encuentra en su perfil una foto de ambas. Se siente incómoda al ver eso, es como si esa Luka fuera alguien más. Revisa las conversaciones y los archivos adjuntos de principio a fin. Si eso fuera una broma tendría que aplaudirle a quien la haya hecho pero no se puede engañar.
Son casi las cuatro de la madrugada - ¿Por qué no la recuerdo?- se limpia las lágrimas, aunque no la recuerde, haber leído todas esas conversaciones le ayuda a crear todo un panorama de lo que posiblemente fue su noviazgo con esa chica, y aunque esa Luka no es nada como ella, tampoco puede negar que aquella relación le pareció especial. Ya lo decidió, no quiere tener nada que ver con todo eso, si solo la va a lastimar, entonces prefiere dejar las cosas como están.
…
…
Han pasado semanas y Rin por fin despertó, después de eso volvió a dormir por otros días y después volvió a despertar. Sigue dependiendo de los aparatos para respirar pero poco a poco su condición parece mejorar.
Len y Kaito no han vuelto a ver a Luka, es como si se hubiera escondido. Ni en el café, ni en la escuela, ni en su departamento, seguro en su departamento simplemente los ignora cada vez que la van a buscar.
Miku desapareció de la vista de todos, al igual que Yukari.
Y Rin por fin puede hablar.
-¿Cómo está mamá?
-Mamá está bien, hoy pasará a quedarse contigo.
-¿Y la escuela?
-¿En serio me estás preguntando de la escuela?
-Hehe…
-¿Alguien más de quien me quieras preguntar?
-Hm… ¿nadie en particular?
…
…
-¿Megurine… san?- Kaito está saliendo del trabajo y afuera le espera Luka.
-Hola – le sonríe.
Continuará…
x-x-x
N/A:
Ya vamos hacia el desenlace.
¬w¬/ Saludos!
Autor del mal.
