Disclaimer: Soul Eater y sus personajes son obra de Atsushi Ohkubo y no me pertenecen, yo solo soy una fan que se divierte escribiendo historias sobre ellos.

¡Espero que lo disfruten!


Comencé a despertar lentamente al sentir que los rayos del sol se colaban por la ventana de mi cuarto hasta llegar a mi rostro. Eso me molestó pues me encontraba increíblemente cómodo y tenía ganas de seguir durmiendo un rato más con Maka.

Mis brazos rodeaban su cintura, acercando su cuerpo al mío, mientras que su cabeza y sus manos descansaban en mi pecho y nuestras piernas se entrelazaban uniéndonos aún más.

Abrí un poco los ojos y sonreí al ver su rostro dormido. Se veía muy linda con su cabello rubio desparramado por la almohada y su expresión de total tranquilidad.

La abracé un poco más y enterré mi cara en su cabello, tenía un olor fresco que me hizo sentir como en el cielo, un cielo con olor a menta.

-¿Soul?- abrió sus ojos con un poco de esfuerzo.

-Buenos días-le sonreí-¿cómo dormiste?

-Genial-me devolvió la sonrisa-de hecho, hacía mucho que no dormía tan bien.

-Pues me alegro-dije, complacido.

-¿Me dejarías levantarme?, aún tengo sueño y esa maldita luz me está matando-me pidió.

-No quiero- respondí gruñendo mientras volvía a ocultar mi rostro en su cabello-estoy cómodo.

-Ya tonto, me estás haciendo cosquillas-dijo riendo suavemente-te juro que corro la cortina y vuelvo al papel de almohada.

-Vale, pero apúrate.

Cumplió su palabra y después de echar los molestos rayos del sol afuera, volvió a acurrucarse a mí y nos quedamos dormidos de nuevo.


Horas más tarde, me encontraba sentado en el sillón de la sala mientras tomaba mi cabeza con mis manos, despeinándome con desesperación y sintiéndome completamente abrumado por la situación.

¿Pero qué me está pasando?

Estaba seguro que todo lo ocurrido desde la noche anterior no era normal, especialmente si hablamos de mí. Por dios, si hasta mis amigos solían utilizar el nombre "Soul Evans" como sinónimo para "sinvergüenza". No soy cariñoso y mi amabilidad es limitada pero aun así acogí a Maka y cuidé de ella durante la noche. Podría haberme aprovechado (algo más cercano a mi personalidad habitual) pero al abrazarla ni se me pasó por la cabeza.

Es como si me hubiese olvidado de todo al tenerla a mi lado.

¿¡Desde cuando soy tan cursi!?

Iba a empezar a golpear mi cabeza contra el muro cuando noté que Maka estaba a unos pasos de mí y me miraba fijamente.

-¿Pero qué demonios estás haciendo?-preguntó frunciendo el ceño.

-Golpear mi cabeza para pensar mejor-respondí.

-Si quieres, te ayudo con mi libro-dijo, señalando el que estaba sobre la mesa del comedor.

-No, gracias-suspiré.

-Por cierto-dijo repentinamente-¿podrías ir a la tienda a comprar algunas cosas? No tengo suficiente para preparar el almuerzo.

-¿Por qué tengo que ir solo?-dije, alzando la ceja.

-Te acompañaría pero no puedo salir así-dijo, señalando su atuendo, auspiciado por mi armario-lo único que tengo es mi uniforme y sigue mojado…

-De acuerdo. Escríbeme lo que necesitas, que si no me perderé.

Asintió y mientras registraba su mochila en buscar de papel y lápiz, mi celular empezó a sonar.

Lo tomé y vi la llamada entrante. Era el idiota de Black Star.

-¿Y ahora qué mierda quieres?-pregunté enojado al contestar.

-Jo, viejo, que raro que estés de malhumor-respondió Black Star, divertido.

-Sí, sí, ¿para qué llamas?

-Mira, ahora estamos en casa de Kid y vamos a ir a jugar básquet, ¿te apuntas?

-Bueno…-dudé, mirando a Maka mientras ella escribía la lista.

-Y haz que Maka suelte su libro y venga también-dijo, ignorándome-mira que no quiero compartir mis sagrados conocimientos sobre el básquet con una simple mortal, pero se lo prometí luego de que me salvara el trasero con química.

-¿Con quién hablas?-preguntó Maka.

-Con Black, dice que hay básquet hoy-respondí, para luego volver a hablar con mi amigo-lo siento, creo que no podremos.

-¿Por qué no?

-Verás, Maka se quedó en mi departamento anoche y no tiene nada de ropa así que no podemos salir.

-¡NO ME DIGAS!

-¡SOUL!-exclamó Maka, sonrojada y con los ojos muy abiertos-¿¡pero cómo se te ocurre decir algo así!?

-¿Eh?-dije sin entender su enojo hasta que me di cuenta de cómo se podía malinterpretar mis palabras y empecé a balbucear explicaciones rápidamente por el teléfono-YO…esto… ¡no hicimos nada!, no pudo entrar a su casa y su ropa se mojó…

-Pásame el teléfono-dijo ella, amenazante y le obedecí-escúchame bien Black Star. Ayer perdí mis llaves y me quedé en casa de Soul. Él me prestó ropa ya que mi uniforme se mojó así que SI ESTOY VESTIDA, y si te atreves a joder con eso te partiré la cabeza con mi libro, ahora pásame a Liz.

Suspiró y miró el techo, como encomendándose a los dioses, mientras esperaba a que Liz contestara.

-Sé que me voy a arrepentir de esto…-dijo y yo la miré con curiosidad-¡Liz!, oye, ¿podrías prestarme ropa?-alejó el teléfono de su oído al escuchar las exclamaciones de alegría por parte de nuestra amiga-Sí, sí. Luego te explico, pero por favor, no intentes ponerme esa cosa que parece un top de bikini otra vez…vale, nos vemos luego.

Cortó y me miró. Ya parecía agotada.

-Vendrán como en 20 minutos, así que ve a arreglarte. Yo tengo que prepararme mentalmente-dijo, dirigiéndose al baño.

La compadecí un poco, pues conocía de primera mano la pasión obsesiva de Liz por vestir a los demás a su antojo. Una vez, Kid, Black Star y yo tuvimos la pésima idea de pedirle consejos para elegir unos trajes que necesitaríamos para un baile escolar…fue una de las experiencias más aterradoras de mi vida.

Sin embargo, en quince minutos exactos, Liz irrumpió en mi departamento con una maleta y con toda la pinta de que había corrido una maratón. Se la veía tan feliz y entusiasmada que sentí pena por Maka.

Me retiré lentamente a la cocina cuando empezó la escena de batalla en la sala entre aquellas dos, que luego se trasladó a mi habitación.

Al rato llegaron los demás y se miraron unos a otros un poco consternados al escuchar los reclamos de Maka. Tsubaki y Patty suspiraron y fueron a socorrerla mientras que yo me quedé conversando con mis amigos.

-¿En serio no hicieron nada anoche?-me dijo Black Star con su expresión de burla más exasperante-estoy muy decepcionado de ti.

-Joder, no-dije, molesto y un poco avergonzado-que es Maka, por amor de dios.

-Lo cual significa que no querías morir a librazos-dijo Kid.

La verdad es que esa posibilidad no se me había pasado por la cabeza.

-Sí, claro- dije entrecerrando los ojos-es mejor cuidarse de monstruos como Maka…

Callé abruptamente cuando un libro voló a gran velocidad y dio de lleno en mi nuca.

-¡Ya te he dicho que no me llames de formas raras!-exclamó la aludida, con su más feroz voz de odio.

-¡Te lo mereces…!-respondí, para quedarme mudo cuando me di la vuelta y la vi.

Como era de esperarse, Liz vistió a Maka con algo que ella no habría elegido por su cuenta, pero al menos esta vez se había controlado. Llevaba puestos unos shorts cortos negros, una camisa a cuadros rojos y negros que le quedaba un poco grande, zapatillas convers negras y llevaba el cabello recogido en un rodete como la noche anterior. Era un atuendo muy simple, pero en ella se veía genial.

-Bien, ¿ya podemos irnos?-dijo Black Star, levantándose.

-¡Si, vamos!-exclamó Patty, levantando los brazos con alegría y todos la seguimos cuando salió corriendo del departamento.

Al llegar a la cancha, Black Star se apoderó de la pelota y Patty agarró a Maka del brazo para seguirlo a jugar.

-Nosotras iremos a comprar algunos refrescos-dijo Tsubaki, refiriéndose a ella y Liz-volvemos en un rato.

-No tarden mucho, ya veo que en cualquier momento el mono asimétrico empezará a quejarse por que no le damos ofrendas o algo así-dijo Kid con la actitud de quien dice un hecho científico.

Esperé a que las chicas se alejaran y atajé a mi amigo antes que se uniera al juego.

-Kid, necesito hablar contigo.

-¿Qué sucede?-preguntó.

-Verás…les mentí a ti y a Black Star-dije, rascándome la cabeza-si sucedieron algunas cosas anoche, pero no del tipo del que se referían ustedes, si no que de algo mucho más raro y que no entiendo nada.

-Mm… ya puedo imaginarme de qué se trata-dijo, cruzándose de brazos-ven, sentémonos y cuéntamelo todo.

Y eso hice, le conté lo de las llaves, la escena de Maka sin camisa, de cómo se tomó mi departamento durante la tarde y lo de ella llorando por los truenos, para acabar con la mañana en la que seguimos durmiendo juntos.

-Creo que nunca me había comportado menos cool en toda mi vida-dije para finalizar-estoy seguro que todo esto entre ella y yo no es normal.

-Ah, así que por fin te das cuenta-me dijo Kid, muy serio.

-¿A qué te refieres?

-Vamos Soul, todos sabemos que te gusta Maka.

Me tomó un tiempo procesar lo que dijo y cuando lo logré sentí que me ardía la cara y no podía hablar de la impresión.

-¿Qué…?-logré decir.

-Y también sabíamos que sería toda una batalla el que lo aceptaras.

-¡No hay nada que aceptar!-dije, enojándome-¡y no es cierto que me guste!

-Por favor, es tan evidente-suspiró-no entiendo cómo es que Maka tampoco se ha dado por enterada y haya salido corriendo. Ustedes dos son unos idiotas.

-No me gusta…

-Pongamos las pruebas sobre la mesa, Evans-dijo, con voz seria-número uno, casi siempre estás con ella y la sigues a todos lados, incluso aunque estén discutiendo.

Cierto.

-Prueba número dos, cada vez que la miras, sonríes.

-Oye, seré gruñón y todo lo que quieras, pero también sonrío y no tiene que ser algo especial.

-No me refiero a tus sonrisas sarcásticas o burlonas de siempre, es como si te iluminaras y da miedo.

-Ok, ok, ¿qué más?-dije despreocupadamente, pero por dentro iba poniéndome nervioso.

-Es la única que llevas en tu moto.

Fue como si me cayese un cubo de agua fría. Era algo sobre lo que ya había reflexionado antes pero no quise darle importancia.

-Es mi amiga, obviamente la llevo si lo necesita.

-Entonces, ¿llevarías a Liz o a Tsubaki?-preguntó, levantando una ceja.

-…Si.

-Mentiroso-se rió-si con suerte nos has dejado mirarla.

Me quedé en silencio, mirándolo con odio.

-También hay que mencionar lo sobreprotector que eres con ella-sonrió de forma irritante-casi mataste al chico que quiso hablarle en el pasillo de la escuela el otro día.

-¡Quería coquetear con ella!-exclamé, furioso.

-¿Y eso que más te da? no es asunto tuyo-dijo, frunciendo el ceño- al fin y al cabo solo eres su amigo, ¿no?

-Por eso tengo que cuidarla de imbéciles malintencionados como ese.

-¿Y si ella hubiese querido corresponderle?

-Yo…no sé…-dije, mirando el suelo, mientras sentía que el pecho me dolía.

-Y por último… y siento tener que darte ese golpe de gracia, Soul-dijo, volviendo repentinamente a su tono serio-pero, ¿hace cuánto tiempo que no sales con nadie ni te llevas a una chica a tu casa después de una fiesta?

Mierda.

No me había dado cuenta de eso, pero era totalmente cierto. Ahora, siempre que salíamos, me quedaba al lado de Maka en vez de ir a buscar acción con alguna de las chicas que podría conocer esa noche y olvidar al día siguiente.

Y lo peor es que no me hacía falta.

-No es verdad-dije finalmente, dándole una mirada de advertencia.

-Puedes pensar lo que quieras, pero ya verás que tengo la razón-dijo finalmente, para luego irse con Black Star, Maka y Patty, dejándome pensativo.

Cuando Liz y Tsubaki volvieron, fueron rápidamente rodeadas por el grupo de jugadores, que ya parecían estar sedientos.

-¿Soul? ¿estás bien?-me preguntó Maka, mientras me ofrecía una bebida.

-Sí, sí...-le respondí y luego pasé mi atención a Black Star- Hey, Black, ¿la salida de esta noche va?

-¡Claro que sí! y vamos a emborracharnos con ganas-dijo riendo.

-El Death Bar ya está temblando-dijo Patty-¡va a ser divertido!

Todos se entusiasmaron con la idea y comenzaron a platicar animadamente. Yo me quedé un poco al margen, pensando en lo que Kid me dijo.

Iba a demostrarle que estaba equivocado.

Después de terminar el juego, fuimos a comer unas hamburguesas y nos separamos. Maka se fue con Liz, Patty y Tsubaki pues dijeron que iban a necesitar "un momento de chicas", así que volví a casa solo.

Me entretuve el resto de la tarde escuchando música, tratando de mantener mi mente en blanco y en cuanto vi que ya era la hora de salir, me despeiné el cabello, me puse mi chaqueta de cuero y salí con las llaves de la moto en el bolsillo.

-¡Ya era hora que llegaras!-me saludó Liz cuando entré al bar y me acerqué a ellos.

-No es cool ser puntual-dije, dándome importancia.

-¡Soul! ¡vamos por unas cervezas!-exclamó Black Star al mismo tiempo que pasaba su brazo por mis hombros con brutalidad.

-Sí, vamos-dije, sonriendo de lado.

Fijé mi vista en la barra y vi a Maka pidiendo una bebida cuando un chico se le aproximó y empezó a hablarle, acercándose mucho a ella.

Me puse furioso y apreté mis puños con fuerza.

-¿No vas a hacer nada?-preguntó Liz, burlona.

-Maka puede cuidarse sola-dije con voz ronca, mientras me daba vuelta y me iba junto con Black Star.

-¿Y ahora qué le pasa?-escuché a mis espaldas, Liz sonaba sorprendida.

Le di un trago a la cerveza que Black me trajo y miré disimuladamente a la barra de nuevo sin querer. El tipo seguía intentando ligar con Maka, pero ella parecía aburrida y terminó dándole un empujón para volver con los demás. No pude evitar sonreír.

-Ah, Black Star, creo que Tsubaki te está llamando-dije, señalándola con la botella al ver que ella hacía gestos con las manos.

-Seguro necesita de mi divina presencia-dijo, presuntuoso, mientras dejaba su botella en la mesa y se iba rápidamente-nos vemos al rato.

Suspiré y me quedé mirando el lugar mientras tomaba algunos sorbos a mi bebida, sin mucho interés. Entonces noté a una chica que se encontraba a unos pasos de mí y que me miraba insistentemente. Era guapa y curvilínea, justo el tipo de chica que siempre me ha gustado.

Estaba sonriéndome y yo ya sabía que era lo que buscaba con esa mirada.

Dejé mi botella junto a la de Black Star y me acerqué a ella con las manos en los bolsillos. Volvió a sonreírme de forma invitante.

-¿Qué hace una chica como tú tan sola?-le pregunté, aunque al instante me sentí como un estúpido al decir eso.

-Quizás espero al chico indicado-respondió.

"Mentira" pensé "realmente no te interesas en mí en lo más mínimo, ni siquiera me has preguntado mi nombre"

-¿Quieres bailar?-le invité, extendiendo mi mano.

Ella aceptó por supuesto y nos dirigimos tomados de la mano a la pista de baile. Inmediatamente la acerqué a mí tomándola de la cintura y me dedicó otra sonrisa.

¿Por qué me parecía que su expresión era tan falsa?

Nos quedamos así, muy cerca uno del otro mientras bailábamos. La chica se movía de forma sensual y continuamente se pegaba a mí. Muchos me miraban envidiosos y para mi sorpresa, me daba igual, de hecho, me sentía bastante aburrido.

Era completamente lo contrario a lo que me pasaba con Maka. Si hubiese estado bailando con ella nos reiríamos juntos de los curiosos.

¡Basta!, deja de pensar en ella.

Mi pareja de baile me miraba un poco confundida al verme negar con la cabeza.

-¿Estás bien?-me preguntó.

-Podría estar mejor-suspiré sin darme cuenta que al decir eso podía ofenderla.

Sin embargo se rió y me miró de forma traviesa.

-Cierto, podría hacerte sentir bastante mejor-dijo, acercando sus labios a los míos.

Incluso yo me sorprendí cuando me eché hacia atrás, rechazándola.

-¿Pero qué…?-dijo ella, enojada.

-Lo siento, pero no puedo hacer esto-murmuré sin mirarla, al mismo tiempo que la soltaba de forma repentina y me alejaba rápidamente.

Empecé a escuchar una voz conocida en mi mente

"No juegues conmigo, por favor"

En ese momento no quería burlarme de Maka. No me había dado cuenta, pero estaba ocultando que tenía ganas de…besarla.

¿Pero por qué…?

Volví a escucharla, riendo.

"¿No que no era tu tipo?, ya decídete"

¡Acabo de hacerlo!

La busqué por todo el bar, pero no pude encontrarla. Hasta hacía poco la había visto junto con los demás, pero no había rastro de ella por todo el lugar.

Black Star y Kid estaban sentados en la barra conversando y me acerqué a ellos, un tanto desesperado. Black no notó nada raro en mí, pero Kid alzó las cejas, como adivinando a qué se debía mi impaciencia.

-Chicos, ¿han visto a Maka?-pregunté.

-Se fue-dijo Black Star simplemente.

-¿Cómo que se fue?-dije, enojado-¡si no puede entrar a su casa!

-No tengo idea, solo se despidió rápido y salió de aquí-respondió-pregúntale a Tsubaki, habló un poco con ella antes de irse.

Asentí y la busqué. Al poco rato la divisé saliendo del baño mientras rebuscaba en su cartera.

-¡Tsubaki!-la llamé y ella levantó la cabeza, sorprendida-¿sabes dónde está Maka?

-Oh, me pidió si podía quedarse en mi casa esta noche-ahora fui yo el que se sorprendió-pero tenía que ir al baño y me dijo que me esperaría por aquí cerca, no parecía tener ganas de quedarse mucho rato…

-Quédate, yo iré a buscarla y la llevaré a casa-dije, con voz seria, ante lo que ella asintió.

Salí del bar y al no verla por la cercanía recorrí la calle cada vez más apresuradamente hasta que comencé a correr sin darme cuenta.

¿¡Dónde estás!?

Me detuve abruptamente al divisar una cabellera rubia en una pequeña plaza cercana. Ahí estaba, sentada en una banca.

Suspiré de alivio y me acerqué a ella, sacándome la chaqueta para luego cubrirla con ella.

-¿Pero qué estás haciendo?, hace mucho frío como para quedarte esperando aquí afuera-le dije.

Levantó su cabeza y me miró, confundida. ¿Por qué tenía esa mirada tan triste?

-¿Qué sucede?-le pregunté, preocupado.

-¿No ibas a irte con esa chica?-preguntó a su vez, su voz sonaba un poco temblorosa.

Dios, ¿nos había visto?

Me paralicé y me sentí completamente aterrado. Maka desvió la mirada al suelo.

-Claro que no-dije, agachándome hasta quedar a su altura-no me iré con nadie que no seas tú.

Ella se sonrojó y me miró un poco avergonzada. No podía verse más linda.

-Vamos a casa-le dije sonriendo y ella asintió. La ayudé a levantarse y nos fuimos caminando a buscar mi moto.

Era difícil aceptarlo, pero Kid tenía algo de razón.

Y eso era porque decir que Maka me gustaba no era suficiente…

Me había enamorado de ella


¡Hola!

Estoy asombrada de mí misma con lo largo que salió este capítulo, ¡pasé de las 3000 palabras!, espero que eso les guste, a ver si no los canso jaja

¡Soul se dio cuenta de sus sentimientos!... bueno, ya, él lo sabía de antes pero no lo aceptaba, ¿y ahora que hará?

Ni idea, la gran parte de este fanfic es improvisado xD pero aseguro que sacará a flote el alma fangirl de la mayoría

Muchas gracias otra vez por sus reviews ¡y también a la gente que ha comenzado a seguir la historia! no hace mucho que la comencé pero ya hay muchos leyéndola y eso me hace feliz :)

Abrazos para todos y nos vemos en el próximo capítulo~