Disclaimer: Soul Eater y sus personajes son obra y propiedad de Atsushi Ohkubo, yo solo soy una fan que se divierte escribiendo historias sobre ellos.

Espero que les guste


-Joder, parece que para separarlos vamos a tener que usar un soplete.

Dejé de besar a Maka durante unos segundos para mirarlo con fastidio.

-Cállate Black Star-gruñí, mientras Maka sonreía.

-Ugh…-dijo él, luego miró a Liz y Tsubaki, que estaban sentadas juntas, llorando-¿y a ustedes qué les pasa?

-Cállate Black Star-sollozó Liz y Tsubaki se sonó con un pañuelo.

Black resopló y se echó para atrás en el sillón cruzando sus brazos.

-No entiendo nada-declaró.

-Lo mismo pensamos nosotros cuando saliste corriendo a ver a Tsubaki antes del baile-dijo Kid ante lo que Tsubaki lo miró con interés y Black Star se sonrojó completamente.

-Cállate Kid-masculló, avergonzado.

Nos echamos a reír. Luego miré a Maka, quien sonreía de una forma tan adorable que no pude evitar darle un beso suave en los labios.

-En serio, ya paren-se quejó Black Star.

-Haré lo que se me dé la gana-dije y luego fruncí el ceño-por cierto, ¿por qué siguen aquí?, ¿no ven que estorban?

-Siempre eres tan cariñoso-se rió Liz, secándose las lágrimas.

-Tienes razón, ya es hora de que nos vayamos-dijo Kid, levantándose.

Los demás lo siguieron, aunque Liz se quedó un poco atrás y le dijo algo al oído a Maka.

-No te olvides de "eso", ¿de acuerdo?

-Claro que no-dijo Maka, como conspirando con ella.

Se sonrieron y Liz la abrazó antes de irse.

Después de despedirnos y de cerrar la puerta, me di la vuelta para ver que Maka abría su maleta y revolvía las cosas dentro, me acerqué a ella con curiosidad.

-¿Qué estás haciendo?-pregunté.

-Busco algo importante-dijo y luego exclamó-¡aquí está!

-¿Qué…?

Antes de que volviera a preguntar, se levantó y me ofreció un paquete cuadrado y bastante delgado.

-Tu regalo-me dijo, sonriendo-feliz cumpleaños Soul.

Eso no me lo esperaba, pero acepté el regalo de todas formas.

-No tenías que darme nada-dije.

-Por supuesto que sí, es una fecha importante-dijo, fingiendo enojo, pero luego volvió a sonreír-vamos, ábrelo.

Le obedecí, intrigado, aunque tardé un rato porque estaba excesivamente envuelto, incluso con plástico de burbujas, supongo que para que no se quebrara en el camino.

Y cuando quité todo rastro de papel me quedé petrificado mirando mi regalo con la boca abierta.

- Bitches Brew de Miles Davis*…-murmuré, impactado- he estado buscando este disco durante meses, ¿pero cómo…?

-¿En serio crees que me olvidaría?-dijo Maka-lo mencionaste varias veces cuando fuimos a la tienda de discos.

-¿Cómo lo encontraste?-pregunté.

-Liz me ayudó-contestó, mirándome a los ojos- ella y Patty también vivieron en Nueva York, ¿sabías?, por lo que conocía las mejores tiendas de discos y me dijo en dónde buscar. Llegué tarde porque estuve recorriendo cientos de tiendas y apenas lo encontré corrí al aeropuerto a tomar el primer vuelo que me llevara a Death City.

Me quedé mirando el disco con un nudo en la garganta y sin saber qué decir, luego levanté la vista y vi a Maka sonriéndome.

No pude evitar ir hasta ella rápidamente y la abracé con fuerza.

-Eres la mejor, ¿lo sabes?-dije, sin soltarla.

-Por supuesto que sí-dijo, riendo.

-No te merezco…

-Déjate de tonterías-me regañó-no tienes que hacerme un altar por regalarte un disco, Soul.

Por supuesto que tenía que hacerlo. No solo por haberme dado uno de mis discos favoritos, si no que porque sé que ella no entiende nada de música y sin embargo se lanzó de lleno a buscarlo en un montón de sitios en los que estaría completamente perdida. Me la imaginé mirando los discos con una confusión tremenda sin distinguir uno de otro y teniendo que preguntar con el peligro de quedar como una completa idiota.

La abracé de nuevo, enterrando mi cara en su cabello.

-Eres la mejor-repetí y ella se aferró a mí.

Nos separamos después de un rato y Maka me miró, ladeando la cabeza.

-Vayamos a dormir. Ya es tarde y mañana tenemos clases-dijo.

-¿Te vas a quedar?-pregunté, sorprendido.

-¿Quieres que me vaya?-preguntó ella.

-No, claro que no-negué rápidamente-es solo que no me lo esperaba.

-Entonces iré a ponerme el pijama-dijo ella, tomando su maleta.

-¿Te ayudo?-pregunté, sonriendo de lado.

Ella me devolvió la sonrisa y luego me dio un golpe en la cabeza.

-Olvídalo, pervertido-dijo alegremente y después fue a encerrarse al baño.

Ok, eso significa que tendré que quedarme con las ganas.

Ya estaba acostado cuando Maka llegó a mi cuarto. Si esperaba que fuera a usar algún pijama femenino (y corto) me podía quedar con las ganas pues su atuendo se parecía mucho al que le presté la última vez que se quedó en mi casa.

-¿De dónde sacaste esa ropa?-pregunté.

-Se la robé a Clay-respondió ella, metiéndose debajo de las sábanas.

-¿Y quién demonios es Clay?-empecé a enojarme.

Ella me miró y se puso a reír.

-Soul, cualquier chico que mencione de la semana pasada es primo mío-dijo y me tranquilicé- cuando estuve en Nueva York me quedé en su casa porque mi padre estaba dando una conferencia de diseño en Las Vegas y como el imbécil de Justin no me dejó pasar a mi departamento para tomar ropa, él me prestó esto.

-¿Estuviste usando el vestido rojo en el hospital?-pregunté, sorprendido.

-Akane me prestó su chaqueta, pero luego tuve que ir a comprar ropa.

-Otro chico más-dije-¿Cuántos primos tienes?

-Cuatro-respondió-Akane, Clay, el idiota de Justin y Hero-luego frunció el ceño y entrecerró los ojos-cuando éramos niños siempre me molestaban, pero mi abuela me enseñó unas técnicas de judo y les di una lección.

-Maka, disculpa que te diga esto, pero tu familia está loca-dije, desconcertado.

Se echó a reír y luego apoyó su cabeza en mi hombro.

-Tienes toda la razón-dijo y levantó su rostro-eso significa que yo también estoy loca, ¿no?

-Es parte de tu encanto-dije y le di un beso en la frente, lo que la hizo sonreír-ahora durmamos, estoy hecho polvo de tanto andar por Death City.

-De acuerdo-aceptó y se acomodó en mis brazos-buenas noches.

-Buenas noches-dije, abrazándola y cerrando mis ojos, completamente feliz.

Definitivamente este día no pudo ser mejor.


Estaba sumido en el mejor de los lugares que pudiese imaginar. El ambiente era acogedor y en el aire flotaba un aroma delicioso y agradable que solo podía dejarme sensaciones placenteras. Estaba extremadamente cómodo pero sentí que algo me hacía falta, algo pequeño, suave y cálido, por lo cual empecé a removerme intranquilo en mi lugar.

Eso hasta que sentí que no podía respirar.

Abrí los ojos, sobresaltado y me encontré con Maka, quien me apretaba la nariz sonriendo de forma juguetona.

-Buenos días Soul-me saludó alegremente-¿cómo dormiste?

-¿No podías despertarme de una forma más tierna?-pregunté, gruñendo.

-Lo intenté-reclamó ella-te hablé, te toqué el hombro e incluso te di vuelta pero no me hiciste caso así que tuve que tomar medidas drásticas-luego me dio un pequeño golpe en mi frente con su dedo índice-ahora levántate y vístete, tengo listo el desayuno.

El que mencionara comida (y más si era una preparada por ella) me hizo despertar por completo y apenas salió de la habitación, me levanté de un salto y me vestí lo más rápido que pude para ir a la mesa.

Maka ya estaba sentada mordisqueando una tostada mientras veía algo en su celular, pero apenas se percató de que estaba ahí lo dejó de lado.

-No sé cómo pude vivir una semana sin esto-dije cuando me senté, admirando la comida.

-Pensé que era a mí a la que echaste de menos-bromeó Maka.

-Claro que te eché de menos-dije, mirando a otro lado para ocultar cualquier posible sonrojo-pero no me hagas decir cursilerías tan temprano, no es nada cool.

Se rió un poco y me ofreció café.

-¿En qué momento preparaste todo esto?-dije tomando un pan para ponerle huevo revuelto.

-Obviamente me levanté temprano-contestó y luego tomó un sorbo de su té-tuve que ir a mi departamento para arreglarme y aproveché de traer comida, ya que no había nada en tu cocina, como siempre.

-Mm, creo que olvidaste saludar a tu cepillo-dije, señalando su cabello.

Ella se tomó un mechón y empezó a reír de nuevo, lo cual me dio curiosidad.

-¿Qué es tan gracioso?

-Mi estrategia-respondió, con una sonrisa traviesa-desde esa vez que me dijiste que te gustaba que llevara el cabello suelto que cada mañana, lo último que hacía era peinarme para que me vieras así.

En ese momento fui yo el que se echó a reír pues efectivamente todas las mañanas admiraba cómo se veía y me lamentaba un poco cuando se hacía sus coletas, aunque estas también me gustaban.

-Eres astuta, ¿eh?-dije, sosteniendo mi cara mientras me apoyaba en la mesa-te esforzaste mucho para atraparme al parecer.

-Bueno… no es que quisiera rendirme pero en realidad comenzaba a pensar que era inútil seguir haciéndolo-dijo ella, mirando su tostada.

-¿Eh?, ¿por qué?-pregunté, sorprendido.

-Es que eres idiota, Soul-me dijo, como si fuera obvio-me dabas señales increíblemente confusas y cuando me dejaste más entusiasmada vas y te pones a coquetear con otra chica en frente de mí.

Sentí como si me hubiese lanzado un dardo en llamas en medio de mi frente.

-¿Acaso van a repetirme ese incidente durante toda mi vida?-reclamé-cometí una estupidez, lo acepto, pero me di cuenta de inmediato y fui a buscarte-levanté la mirada y la apunté con el dedo-¡además luego tú me dijiste que no me veías como un chico! ¡Y que lo de la tormenta no fue nada!

Ahí la que recibió el dardo fue ella.

-Solo lo dije porque pensé que yo no te gustaba-se excusó-ya empezaba a hacerme la idea que no tendría oportunidad.

-A veces puedes ser tan tonta, Maka-le dije, pellizcándole su mejilla y ella alejó mi mano, mirándome enojada-ya paremos con este concurso de "quien es el más idiota" y dejemos todo eso atrás que ahora estamos juntos y eso es lo que importa…-me detuve un momento y sentí que mi cara empezaba a arder-¡te dije que no me hicieras decir cursilerías!

Se echó a reír y luego se levantó para abrazarme desde atrás, pasando sus brazos por mis hombros.

-Entonces dímelas más tarde-dijo y me dio un beso en la mejilla haciéndome sonreír-voy a peinarme, que ya tenemos que irnos.

-Vale, te espero-le dije y ella se fue al baño.

Después de que estuviera lista, nos fuimos tranquilamente en mi moto. Fue agradable volver a viajar junto con Maka así que iba de muy buen humor…bueno, al menos hasta que llegamos a la escuela.

Me estacioné con cuidado y después ayudé a Maka a bajarse. Como todas las mañanas, buscó dentro de su mochila el libro que leería en clases y que empezaría a ojear en el camino, así que esperé a que lo encontrara. Fue entonces que me fijé que había un grupo de chicos haciendo comentarios entre ellos y mirándola de una forma que no me gustó nada. También reconocí a uno de esos ellos pues lo había visto varias veces persiguiéndola y pidiéndole salir, aunque Maka siempre lo ignoraba.

Tuve ganas de ir y partirles la cara diciéndoles que no la miraran, que ahora era mía, pero no iba a conseguir nada haciéndolo y presentí, con fastidio, que la escena se repetiría durante todo el día. Realmente sería muy molesto perder el tiempo para golpear a todos los imbéciles que se acercaran a ella, así que tenía que hacer algo para detener ese problema de una sola vez, pero ¿cómo?

Miré a Maka, quien ya había empezado a leer y tuve una idea.

-Oye, Maka-la llamé y cuando levantó el rostro para mirarme le quité el libro de las manos, sosteniéndolo fuera de su alcance.

-¡Hey!-reclamó ella y trató de quitármelo.

-¡Juguemos a quien es más alto!-dije, sonriendo ante su enojo al no poder conseguirlo.

-Soul, apenas te llego al hombro y no puedo crecer quince centímetros de la nada-se quejó.

-De acuerdo, de acuerdo-dije, haciendo como que me rendía, pero volví a sonreírle de forma perversa-te lo devolveré pero si…

-¿Si qué?

-Si me das un beso.

Maka se me quedó mirando y por un momento creí que iba a darme un buen golpe, pero me tomó por sorpresa cuando agarró mi corbata con rapidez y me hizo bajar para luego besarme.

Sonreí contra sus labios y luego me senté en la moto para quedar a su altura y la abracé de la cintura acercándola a mí, ella rodeó mi cuello con sus brazos profundizando el beso y me olvidé por completo de que estaba en la escuela y de todos aquellos que nos estuvieran mirando. Solo tenía a Maka en mi mente y no quería dejarla ir.

Desgraciadamente tuvimos que separarnos un rato después aunque seguía teniéndola entre mis brazos y nos miramos durante un momento en el cual Maka empezó a acariciar mi cabello mientras se sonrojaba y yo la miraba idiotizado.

-Soul, si quieres que te de un beso no es necesario que hagas estas cosas, solo tienes que pedírmelo-me dijo, despeinándome lentamente.

-¿Y si no quiero pedírtelo?-pregunté sonriendo de lado.

-Asegúrate que no sea en un momento en el que te tenga que golpear-me respondió dulcemente y no pude evitar reírme entre dientes.

-Bueno, es que habían chicos mirándote y solo quería dejarles bien en claro que ahora eres mía-me excusé y ella me miró con curiosidad- no te molesta, ¿verdad?

-Claro que no-me dijo sonriendo y puso sus manos en mis mejillas-en realidad me viene bien.

-¿A qué te refieres?

-No eres el único que tiene que lidiar con personajes molestos.

La miré confundido, pero en cuanto hizo un gesto con la cabeza para señalar la puerta de la escuela lo entendí de inmediato, pues había un grupo de chicas mirándonos y apenas se dieron cuenta de que noté su presencia, se alejaron rápidamente.

-Me parece que lo tienes aún peor que yo-dije.

-No tientes a la suerte-suspiró ella.

-¿Qué tal si nos olvidamos de todos ellos y nos vamos a dar una vuelta?

-Soul, tendremos exámenes muy pronto y hemos faltado mucho a clase-me regañó para luego sonreírme-pero podemos ir a dar esa vuelta en la tarde.

-De acuerdo, ¿y qué quieres hacer?

-No se me ocurre nada, ¿y a ti?

-Se me ocurren muchas cosas interesantes-dije con voz insinuante y la estreché un poco más. Ella solo se limitó a sonrojarse y yo le di una de mis sonrisas torcidas.

-Ha-hablemos de eso después, ¿ok? Ahora v-vayamos a clase…

La solté y ella se adelantó un poco cuando nos dirigimos al salón. Obviamente le avergonzaba haberse sonrojado así que no dije nada, solo me aguanté las risas.

-Serán pervertidos-nos dijo Liz de forma burlona cuando entramos al salón-sí que dieron un gran espectáculo en el estacionamiento.

-¿Cómo lo sabes?-preguntó Maka sorprendiéndose-si estuvimos ahí hace apenas cinco minutos.

-Todos lo están comentando-respondió y me di cuenta rápidamente de los responsables.

-Las chicas de esta escuela están locas Maka, no hay que subestimar su red de información-dije y Liz me apoyó.

Maka nos miró un poco confundida, pero suspiró y se alejó para ir a su asiento. Iba a seguirla pero Liz me agarró del brazo y me di vuelta para mirarla.

-Soul, ten cuidado-dijo ella y me extrañó su seriedad.

-¿Ah? ¿de qué hablas?

Iba a responderme, pero la profesora Marie iba entrando a la sala así que fui a sentarme al lado de Maka rápidamente.

Tendría que dejarlo para después.


Maka tenía razón, no debía tentar a la suerte.

El resto del día fue algo…agitado, aunque no puede esperarse menos de Shibusen. Nunca había recibido un acoso semejante, pues quienes me persiguieron ese día para preguntarme cosas fueron chicos y en cambio, las chicas fueron tras Maka. Mientras que escuchaba como ellas suspiraban, extasiadas ante el cuento de hadas que se habían ido inventando con su exagerada imaginación e ignoraban a Maka que intentaba traerlas de vuelta a la tierra, yo tuve que lidiar con comentarios bastante distintos.

-Diablos, Soul siempre tiene tanta suerte-se lamentó uno y tanto yo, como Kid y Black Star le miramos como si tuviese tres cabezas.

-Sí, no es suficiente para él tener a la mitad de las chicas de la escuela siguiéndole, claro que no, debe ir y agarrar a la mejor-dijo un chico que parecía ser amigo suyo.

-¿Y qué tal es?-preguntó otro.

-¿Qué tal es en qué?-pregunté yo, empezando a fastidiarme.

-En la cama, pues claro, ¿dónde más?-se rió.

Mis amigos se acercaron a mí, presintiendo lo que iba a pasar, mientras que el resto de los chicos no parecieron notar mi cabreo que iba en aumento con cada cosa que decían.

-No debe ser para nada mala con el cuerpo que tiene.

-Y que lo digas, realmente se veía sexy en el baile.

-Aunque tiene pechos pequeños.

-¿Y a quién le importa eso? ¿Qué acaso no has visto su trasero? O sus piern…

Mi puño le dio de lleno en la cara a ese chico y lo lancé lejos de mí. El resto, a excepción de Kid y Black Star, dieron un paso atrás, asustados.

-¿Te crees que es muy divertido hablar sobre la anatomía de mi novia, imbécil?-rugí y luego lo agarré de la camisa-si vuelves a hablar así de ella te juro que te mato y eso va para ustedes también-dije, mirando al resto.

Black Star y Kid se encargaron de terminar de intimidarlos.

-No se olviden de nosotros-dijo Black, haciendo sonar sus nudillos.

-Maka es nuestra amiga y no nos hace ninguna gracia sus comentarios-dijo Kid, con esa aura oscura que le hace parecer un dios de la muerte.

-L-lo siento Soul-se disculpó el chico al que tenía agarrado, le sangraba el labio y parecía aterrorizado-no volveré a hacerlo.

-Más te vale-gruñí y lo solté, haciendo que cayera al suelo, después lo único que tuve que hacer fue dirigirles una mirada feroz de advertencia al resto de los chicos, quienes se alejaron rápidamente.

-Eso fue intenso-dijo Black Star y luego me sonrió-no sabía que podías ser tan amenazante, te ganaste mi respeto.

-De todas formas hay que tener cuidado-dijo Kid.

-Lo mismo me dijo Liz, pero no sé a qué se refería-dije y luego fruncí el ceño-no creo que hablara de esto.

-Vayamos a preguntarle-dijo Kid y nosotros asentimos, dirigiéndonos al patio.

Caminamos por los pasillos y cuando estábamos llegando nos encontramos con una escena inesperada.

Maka estaba hablando con una chica que me parecía conocida, aunque no recordaba donde la había visto antes y no parecía ser una conversación amistosa. Nos íbamos acercando cuando, de pronto, la otra chica se exasperó y pegó una patada en la pared, patada que casi le llega a Maka, así que me apresuré a intervenir.

-¡Hey! ¿Qué está sucediendo aquí?-exclamé y la chica palideció al verme, quedándose muda al instante-¿estabas molestando a Maka?

-No es nada, Soul, para que me molestara tendría que afectarme-dijo Maka, tomándome del brazo- vamos con los demás.

Dejamos a la chica atrás y nos juntamos con Black Star y Kid, quienes miraban a Maka con curiosidad, luego seguimos nuestro camino hasta donde se encontraban las chicas.

-¿Quién era esa?-le preguntó Kid a Maka y esta le miró fijamente-obviamente no era amiga tuya.

-Claro que no-suspiró ella con cansancio-no recuerdo su nombre pero es una de las fans de Soul y la única que parece molestarle mi existencia.

-Eso es raro-dijo Black Star-creí que le agradabas a las chicas, al fin y al cabo te estaban felicitando.

-Esas tontas juran que Maka es una especie de princesa-dije yo, rodando los ojos.

-¿Y qué fue lo que te dijo?-volvió a preguntar Kid.

-Primero me preguntó cómo me había ido en Nueva York y si había ido a muchos lugares-dijo ella.

-¿Qué?-levanté la voz, realmente enojado, y por las caras que pusieron mis amigos también lo estaban-¿qué acaso pensaba que andabas de vacaciones?

-Claro que no, si solo quería molestar, pero de todas formas le dije que había vivido tantos años en Nueva york que ya conocía todo y no era novedoso para mí-dijo Maka, dándose aires de cosmopolita.

Black Star resopló, como si se aguantara la risa y nosotros nos miramos divertidos.

-Entonces se enojó por eso-dijo Kid.

-No, fue porque me invitó a salir para que "le contara todo", pero le dije que estaba ocupadísima porque iba a tomar el té con Soul.

Estallamos en risas mientras Maka sonreía dulcemente, muy orgullosa de sí misma.

-La jodiste con ganas-dijo Black Star-te felicito.

-Gracias, estoy tomando clases particulares con Liz.

Sonreí y recordé de forma fugaz que tenía que hablar con mi amiga así que era mejor que me apurara pues el receso acabaría dentro de poco.

-Hey, Evans, ven aquí un momento-escuché que me llamaban.

Nos dimos vuelta y me sorprendí al ver al profesor Stein asomándose por la puerta de una de las aulas. Definitivamente no auguraba nada bueno.

-¿No puede ser después?-le pedí, un poco fastidiado.

-No, tiene que ser ahora-respondió, mientras agitaba una hoja de papel que reconocí al instante.

Mierda…

-Pero estoy ocupado.

El profesor se quedó parado y me di cuenta que nos miraba a mí y a Maka alternadamente.

-Mira Evans, yo no entiendo sobre mujeres pero de seguro que Albarn podrá sobrevivir los cinco minutos que te alejaré de ella-dijo finalmente.

-¿Cómo que no entiende sobre mujeres? ¡Pero si está casado!

-Marie es un caso especial-comentó y luego me miró severamente-ahora déjate de tonterías y ven a mi oficina, tenemos que hablar.

-Ve, Soul-me dijo Maka tocándome el hombro-parece importante.

Claro que era importante, lo suficiente como para que no quisiese pensar en eso, pero no tenía escapatoria así que obedecí y me fui con Stein.

No iba a ser una charla agradable.


Suspiré mientras me recostaba en el sillón y me quedé mirando el techo, pensativo.

Después de ser atrapado por Stein, busqué a Liz para que me explicara a qué demonios se refería pero no había podido encontrarla ya que Patty me había dicho que se había enfermado y se había ido antes a casa.

Sin dudarlo ni un momento, tomé mi celular y marqué su número. Ya, que podía estar sintiéndose mal y todo, pero ella siempre se las arreglaba para molestarme con sus llamadas sin sentido a las ocho de la mañana los días domingo, especialmente cuando iba a tener una resaca segura después de haber salido con todo el grupo a algún lado así que tenía todo el derecho de hacer esa llamada.

-¿Sí?-contestó, sonaba cansada.

-Hola Liz, ¿qué tal la fiebre?-pregunté alegremente.

-Vete al diablo-gruñó, era como si se intercambiaran los papeles.

-Si me voy me extrañarás demasiado y no tendrás con quien divertirte.

-Ya, lo que digas... ¿qué es lo que quieres?

-Es que me dejaste intrigado desde la mañana, ¿de qué se supone que tengo que tener cuidado?

-Ah, eso…-dijo y se aclaró un poco la garganta-te lo decía porque algunas personas le van a dar problemas a Maka.

-¿Chicas?-pregunté, recordando la escena de la patada.

- Algunas –respondió-bueno, la mayoría de las chicas admiran o mínimo respetan a Maka pero hay algunas que no la aprecian mucho y no son exactamente de las que se quedan en un rincón mirando que tal le va en la vida y menos si tú eres parte de ella.

-Bien, chicas histéricas, lo de siempre…pero ¿realmente hay que preocuparse?

-No mucho, al menos por ahora-dijo-es solo que ya han intentado hacerle cosas antes y pueden volver a repetirlo.

-¿Qué?-me alarmé-¿Cuándo? ¿Qué fue lo que pasó?

-¿Recuerdas cuando la llamaron a la oficina del director y la castigaron por una semana?

¿Cómo podía olvidarlo?, Maka era una estudiante honorífica, algo así era insólito en su pulcro historial académico.

-Pues una de ellas intentó pelear con ella en las duchas pero antes de que intentara golpearla Maka la inmovilizó en el suelo con una llave-luego siguió contando-por supuesto, no le hizo daño pero la chica se fue lloriqueando a acusarla.

-Entonces ese tipo de cosas podría volver a suceder…

-Y Maka no te lo diría, así que mejor vigila para que les des una lección.

-Ya les echaría la bronca ahora mismo si supiese quienes son…-gruñí con ansias asesinas-¿en qué estaban pensando? Están locas.

-Lo sé, no sé por qué creen que intimidando a la novia del chico que les gusta van a hacer que él vaya a gustar de ellas, es ridículo.

Sonó el timbre y de pronto me acordé de que Maka había prometido venir a mi casa luego de terminar el montón de deberes atrasados que debía así que me despedí de Liz y fui a abrirle.

Me espanté al verla, parecía un zombie.

-¿Maka? ¿Qué sucede?

Me ignoró y siguió caminando hasta desplomarse en el sillón con un aspecto lamentable.

-Estoy muy cansada por tanto trabajo-dijo y luego sonó completamente miserable-y… no entendí una ecuación… mi vida está acabada.

-No seas tan dramática-me reí-solo tienes que preguntarle a Kid, él te puede ayudar.

-Mm-escuché que murmuró con la cara enterrada en un cojín.

-¿tienes hambre?, podemos pedir algo-pregunté.

-Mm-m.

-Tomaré eso como un sí.

Maka suele decir que tengo una obsesión con la pizza y que por eso lograron atraparme para cortarme el cabello.

Y tiene razón así que pedí tres.

-Soul, ¿qué es esto?-la escuché decir y fui hasta la sala para ver con horror que tenía "ese" papel en la mano.

No sé por qué preguntaba qué era si en el encabezado de la hoja decía con letras muy grandes "Elección vocacional"

-¿Es por esto que te llamó Stein?-preguntó mirándome a los ojos.

-Es obvio, ¿no?-dije, un poco fastidiado e incómodo.

-Pero si teníamos que entregar esto hace dos semanas.

-Pues yo necesito más tiempo que eso para saber qué demonios hacer con mi vida.

Parecía sorprendida por lo que dije y yo la miré extrañado.

-¿Qué?-pregunté.

-Nada, creí que ya lo habías decidido.

-¿Qué te hizo creer eso?-volví a preguntar, levantando una ceja.

-Pues, tus aficiones claro.

-De acuerdo, y según esas aficiones ¿Qué crees que quería estudiar?

Ya presentía lo que iba a decir, todos decían lo mismo una y otra vez como si yo no pudiese hacer otra cosa que a lo que mi familia se dedica, a aquello en lo que Wes tiene verdadero talento.

-Creí que querías una carrera audiovisual o algo relacionado con la fotografía.

¿Ah?

-¿Ah?-casi exclamé, sorprendido-¿de qué estás hablando?

-Tienes cuatro cámaras de fotos y video y has ayudado muchas veces al club de cine de la escuela con sus cortometrajes y películas tanto en lo que es grabación como para elegir la banda sonora-contestó y me sorprendió aún más-además que tienes una obsesión por documentar todo lo que hacemos. Según Liz, tú sacaste más de la mitad de las fotos que están en el álbum grupal, ¿no?

Seguí mirándola con los ojos completamente abiertos, procesando lo que acababa de decir.

-¿Por qué estás tan sorprendido?-preguntó ella.

-Creí que dirías otra cosa…

-¿Qué cosa?

-Que debería ser músico-respondí con un nudo en la garganta.

-Pues no…-dijo, parecía preocupada al no entender mi angustia- o sea, sé que la música es muy importante para ti pero no por eso debe ser tu única opción ya que tienes talento para muchas otras cosas…

-No lo sabía-murmuré.

-Por algo te lo estoy diciendo- dijo, como regañándome-además ¿cómo podría decirte que te dediques a eso si nunca te he escuchado tocar nada?, o sea, sé que tocas la guitarra porque tienes una pero…

Yo me quedé pensativo durante un momento, hasta que sentí como colocaba su mano en mi frente.

-¿Qué sucede?, ¿te sientes mal?

-No, es solo que tu propuesta es muy interesante-respondí tomando su mano, sonriendo- a mí nunca se me habría ocurrido.

-Déjame adivinar… ¿es por tus padres?-me sorprendí mucho y ella siguió-tu familia debe de dedicarse a la música a tiempo completo, ¿no?

-Sí, desde aquellos tiempos inmemoriales en los que el primer Evans le ordenó a las musas que le dieran la inspiración para inventarla o algo así da a entender mi padre cuando se pone a hablar de la historia familiar-dije, encogiéndome de hombros.

-Entonces nunca se dieron la molestia en descubrir si habían otras cosas que te gustaran o en que pudieras ser bueno.

-No, has sido la única que lo ha hecho-dije, tratando de no mostrar que eso me emocionaba, vamos que no es nada cool.

-No creo ser la única, los chicos estarían de acuerdo conmigo-me dijo, sonriendo.

-De seguro que sí, les gusta entrometerse en los asuntos de los demás-gruñí y Maka se rió, luego me asaltó una duda de repente-esto…Maka…

-¿Sí?

-¿Tú ya entregaste tu formulario?-pregunté.

-Sí, ya lo hice.

-¿Y qué respondiste?, nunca me has comentado nada de eso.

Desvió la mirada al suelo, parecía un poco insegura y eso me causó curiosidad.

-Nunca se lo he dicho a nadie pero me gustaría ser escritora-volvió a mirarme, un poco tímida-¿es muy extraño?

No sé por qué, pero se veía un poco triste.

-Bueno, viendo tus notas y aptitudes cualquiera diría que aspirarías a una carrera prestigiosa y bien pagada-dije y empecé a llamar su atención, distrayéndola-aunque para mí tiene sentido, amas las palabras y las historias, por algo es que aprecias tanto tus libros.

-Eres el único que piensa así, Stein me regañó diciendo que podía aspirar a mucho más-se enojó- por lo visto alguien tan "perfecta" como yo debe ir a Harvard a estudiar leyes o algo así.

Durante el tiempo que he ido conociendo a Maka me di cuenta que el que le dijeran que era perfecta o algo parecido no era un cumplido para ella, de hecho, la hacía enojar y entristecerse, por eso dejé de molestarla con comentarios como ese pues parecía afectarle más que cualquier broma que le hiciera.

-Tú no eres perfecta-declaré completamente serio y ella me miró sorprendida-aunque si eres perfeccionista y muy obstinada. Cuando se te mete algo en la cabeza no paras hasta conseguirlo pero nunca lo haces sin esfuerzo-le di unos golpecitos suaves en la cabeza-si fueras "perfecta" como todo el mundo dice, todo te saldría increíble en un solo intento pero no es así, un buen ejemplo es el que tardaras varias semanas en que pudieras hacer galletas comestibles.

-¿C-cómo sabes eso?-preguntó, sonrojándose.

-Llevabas banditas en los dedos porque te quemaste, ¿no?-le dije sonriendo-y de un día para otro apareciste con las galletas, aunque no eran tan buenas como las que haces ahora así que has seguido practicando y mejorando con el tiempo.

-No sé cómo notas esas cosas.

-Cuando una chica bonita te da una patada en el rostro y después te lanza escaleras abajo no puedes evitar poner atención a todo lo que hace-le expliqué, acomodándole un mechón detrás de su oreja y ella solo me sonrió.

-Quería matarte en ese momento, no sé cómo es que terminé saliendo contigo-dijo dulcemente.

-Eres tan tierna-dije con sarcasmo y luego dramaticé-no deberías decirle esas cosas a tu novio, podrías herirlo de muerte.

-Creo que eres lo suficientemente fuerte para soportarlo-dijo ella, dirigiéndose al sillón-además yo no sé de esas cosas.

-Lo sé, porque soy tu primer amigo, tu primer novio, tu primer beso…

-¿Ah?-me interrumpió, poniendo cara de confusión-¿Cuándo te dije que fuiste mi primer beso?

-¿Qué…?-ahora el confundido era yo-pero si tú nunca habías salido con alguien.

-No, pero no soy estúpida, ya he besado a otros chicos antes.

Se me marcó una vena en la sien y empecé a echar chispas de enojo.

-¿Con quién…fue?

-¿Mi primer beso?-preguntó, yo no dije nada pero me ignoró y continuó hablando como si le hubiesen dado cuerda-cuando tenía trece pero no recuerdo bien… ¿fue con David o Michael…?-me sorprendí pero siguió sin hacerme caso-No, creo que fue con Patrick aunque Andrew…

-¡Maka!-exclamé enojado, interrumpiendo su discurso.

-¿Qué?-frunció el ceño-para empezar yo no quise dar mi primer beso, me lo robaron y fue tan importante que no me acuerdo con quién fue.

Suspiré.

-Aunque luego tuve que practicar.

No pude evitar gruñir. Demonios.

Ella se puso a reír suavemente y me tomó de la mano, haciendo que me acercara al sillón y me sentara a su lado.

-¿Es que acaso estás celoso?-preguntó sonriendo y yo desvié la mirada-no puedes enojarte por cosas que pasaron antes de que te conociera.

-No estoy enojado.

-Eso espero porque si fuera por eso yo debería estar tan furiosa que debería matarte.

Y volví a gruñir.

-Es solo que estoy un poco….decepcionado-dije, cruzándome de brazos.

-Sigues siendo mi primer novio-dijo, abrazándome-en cambio, yo debería ser la decepcionada por no ser la primera para ti en nada.

¿Estaba enfadado?, eso creo, pero lo último que dijo Maka lo hizo desaparecer de un barrido.

-Eso no es cierto-dije, dándome vuelta para poner mis manos en su cintura-eres mi primer amor, creo que eso es más importante.

No dijo nada pero cuando me besó sentí que temblaba y supe que yo era lo mismo para ella.


Día martes por la tarde, nos habíamos reunido todos en la casa de Black Star para probar su nueva Xbox cuando, desde mi celular sonó una canción en particular que me puso en alerta.

Lo saqué y noté que Liz me miraba con interés cuando me fui a un rincón a contestar.

Lo que me faltaba.

-¿Y ahora qué?-contesté y una voz extremadamente molesta me contestó:

-Tu dulzura al hablar siempre me enternece.

-Jódete Wes-gruñí.

-Tanto tiempo sin hablar y así me tratas-bufó pero luego volvió a su tono alegre-¿cómo está mi hermano favorito?

-¿Tienes otro hermano del que nunca me han contado?

-Me hieres, ¿por qué dudas de mi amor? ¿en serio crees que no eres mi hermano favorito?

-Soy tu único hermano, imbécil.

-Aun así, nadie te quitaría tu lugar en mi corazón.

-Si solo me llamas para decir estupideces te colgaré, apagaré mi celular y lo lanzaré al mar.

-No sabía que tenían playas en Death City pero está bien, me calmaré.

-Ya, ¿y qué quieres?, nunca me llamas si no es para pedirme algo.

-Necesito ser tu niñera-respondió, ahora empezó a sonar desesperado.

-¿Ah?-dije sin entenderle-¿de qué mierda hablas?

-Mamá organizó una fiesta para el próximo fin de semana-empezó a contar-pero no aguanto más, ya me ha arrastrado a cinco este mes así que le dije que el pequeño Soul había pedido la cabaña para ir con sus amigos y obviamente su responsable hermano mayor debía ir a cuidarlo.

-Repito. Jódete.

-¡Vamos!, ¡no seas así!, puedo presentarte a unas modelos que conocí el otro día.

-No me interesa.

-¿Quién eres y que has hecho con mi hermano? ¡Él nunca me dice que no cuando se trata de chicas!

-Ahora tengo novia, así que puedes ir buscándote una forma mejor de intentar convencerme.

-¿Novia?-comenzó a burlarse-de seguro llevas como tres días con ella solamente, no te preocupes ya te cansarás de ella.

-Para tu información, la conozco desde hace cuatro meses y medio y llevamos dos semanas saliendo.

-De acuerdo… si antes quería raptarte para escapar de mamá ahora quiero hacerlo para conocerla.

-Pues te quedarás con las ganas porque no dejaré que te acerques a ella.

-¿Acaso piensas que te la voy a robar?

-No, es por tu bien. Ella es capaz de romperte la nariz si la haces enojar.

-Creo que tus gustos han cambiado, hermanito.

-En fin, suerte con mamá, a ver a quien convences de ir a cuidarle en la cabaña.

-¿Qué cabaña?

Me di vuelta y Liz estaba mirándome con un brillo insano en los ojos.

Mierda.

-¿Es Liz?-preguntó Wes, entusiasmado-¡déjame hablar con ella!

-¡Ni loco!

-¡Dame eso!-exclamó Liz, quitándome el celular-Hola Wes, ¿cómo estás?, yo bien, gracias… ¿y qué sucede?

Unos cuantos "ajás" por allá, otros "mm" por acá y la sonrisa que surgió en su rostro me asustó.

-¡Pues claro que vamos!, iré a decirle a los demás.

-¡Hey!-exclamé e intenté recuperar mi teléfono, pero salió corriendo.

-¡Chicos!-los llamó y supe que estaba perdido cuando toda la atención se centró en Liz- ¿se acuerdan de la fabulosa cabaña de los Evans?-todos menos Maka (obviamente) asintieron-pues Wes acaba de invitarnos para ir durante el fin de semana, ¿quién se apunta?

Les faltó tiempo para aceptar a gritos, mientras Maka los miraba confundida.

-¿Quién es Wes?-preguntó.

-El hermano mayor de Soul-respondió Liz, sorprendiéndola y luego la tomó de las manos- ¿Y sabes? tiene muchas ganas de conocerte. Él y Soul siempre han sido muy unidos y está muy feliz por él ahora que ha encontrado a una chica tan especial como tú.

-¿De verdad?-preguntó Maka con los ojos brillantes.

-¡Es mentira!-exclamé.

-Entonces, ¿qué te parece el plan?-le preguntó Liz, ignorándome.

-Si es tan importante quisiera conocerlo-respondió Maka.

-¡Está decidido entonces!

Caí de rodillas, completamente derrotado ante la mirada curiosa de mi novia y los festejos de mis amigos. Ya no había nada que pudiera hacer.

Adiós paz y tranquilidad, adiós al respeto que mis amigos empezaban a demostrarme y adiós a mi tiempo con Maka en el que soy el tipo menos cool del mundo pero el más feliz. Ahora iba a tener incesantemente encima a esa especie de Doppelgänger* que es Wes Evans y de seguro algo iba a hacer para causar todo tipo de problemas.

Y no, al final no me equivoqué


Aclaraciones y datos

- Bitches Brew de Miles Davis es el disco de jazz que Soul le muestra a Maka en el capítulo 74 del manga cuando están en el libro de Eibon.

- un Doppelgänger es un ser fantasmagórico que imita a una persona viva. Muchas veces se usa esa palabra para hablar de un doble con una personalidad negativa de alguien como lo es "el gemelo malvado". También se dice que es un augurio de muerte y mala suerte así que claramente para Soul, Wes es una maldición con patas.


¡Hola!, tanto tiempo sin vernos

No tengo una buena excusa, es solo que me ha costado seguir por falta de ideas y he tenido más inspiración para dibujar que para escribir, por eso tanto este capítulo como el que sigue en "Aquí estaré" estuvieron a la mitad durante casi todo el mes, pero ya me estoy recuperando de a poco y al menos este lo terminé en un ataque febril de inspiración que me dio en la madrugada después de ayudar a mi querida amiga leslietendo con su fanfic xD

¡Ojalá les haya gustado!

Espero que nos veamos pronto y feliz Halloween ;)