Disclaimer: Soul Eater y sus personajes son obra y propiedad de Atsushi Ohkubo, yo solo soy una fan que se divierte escribiendo historias sobre ellos.
¡Espero que les guste!
Capítulo 12
"Primera parte, Maka al habla"
Después de aquel divertido desastre que resultó ser nuestra navidad y una noche algo más tranquila de año nuevo (que de todas formas no estuvo libre de momentos locos) por fin volvimos a Death City.
Si bien habían pasado muchas cosas durante esas vacaciones, cuando empezaron las clases todo volvió a una pacífica normalidad, casi como si no hubiéramos estado a punto de morir por el incendio de Liz o que Soul le hubiera pegado un puñetazo a Wes la mañana siguiente de navidad sin dar ninguna explicación. Lentamente todo empezaba a mejorar durante las semanas siguientes a nuestro regreso.
Bueno, aún tenía algunos asuntos que resolver.
-¡Maka!-me voltee al escuchar que alguien me llamaba y para mi sorpresa, vi a Liz acercándose a mí con gran velocidad.
No era extraño encontrarme con ella en Shibusen antes de que empezaran las clases. Lo raro era que sucediera un día lunes a las siete y media de la mañana y que se viera algo descuidada (que si hablamos de Liz, significa que solo alcanzó a cepillarse el cabello y ponerse labial)
-¿Qué estás haciendo aquí tan temprano?-le pregunté cuando llegó hasta donde yo me encontraba.
-Al parecer mi reloj enloqueció y cuando me desperté creí que era muchísimo más tarde, así que salí corriendo-explicó, sonaba bastante cansada-¿y tú?, por lo general llegas unos quince minutos antes de clases.
-Bueno, yo siempre me levanto temprano y luego voy a despertar a Soul para después preparar el desayuno-le dije mientras me rascaba la mejilla con nerviosismo, tratando de no decir nada que detonara las burlas de Liz-Pero al parecer, él se quedó jugando toda la noche y lo único que logré fue que me gruñera y se tapara con las sábanas, así que tuve que salir antes porque no iba a traerme en moto.
-Será vago-dijo Liz, con el mismo tono que usaría una madre para quejarse de su hijo-En fin, ¿me acompañas a buscar mi maquillaje?, necesito arreglarme un poco.
-Claro, pero primero tengo que sacar mis libros-acepté y ella asintió, para luego seguirme hasta mi casillero.
Y cuando lo abrí me arrepentí inmediatamente de no haber ido por las cosas de Liz primero, pues a mis pies cayeron un montón de cartas y unas cuantas tarjetas.
-¿Qué es todo esto?-preguntó ella frunciendo el ceño mientras recogía una de las cartas.
-¡Nada!-dije de manera brusca, mientras se la arrebataba de las manos. Ella se quedó un tanto sorprendida ante eso y me vio acumular rápida y caóticamente el resto de los papeles para meterlos en mi mochila-Ya sabes que hay personas que les gusta dejarme correspondencia.
-¿Ahora los chicos te escriben cartas? Creí que solo las fans de Soul hacían eso-dijo Liz mientras sonreía con burla-A tu novio no le hará ninguna gracia.
-Lo sé, por eso no le dirás nada ¿verdad?-le dije y cuando vi que ella miraba distraídamente en otra dirección me apuré a confirmarlo-¿Verdad, Liz?
-¿Por quién me tomas, Maka Albarn? Sabes perfectamente que nunca haría eso-dijo ella, haciéndose la ofendida-¿Te olvidas que no fui yo sino Tsubaki quien le mencionó el asunto de las tarjetas a Soul?
-Aunque de todas formas le contaste todo con lujo de detalles después de eso-la acusé y ella apoyó su mano en su cadera, con esa pose de modelo con la que te dice que es superior a ti.
-Lo hice para que no armara una escena de celos, una bastante estúpida por cierto, teniendo en cuenta que en aquel entonces no estaban saliendo.
-Solo…vamos a buscar tu maquillaje- mascullé para finalizar la discusión, y el solo recordar que no llevaba rubor ni máscara de pestañas hizo que Liz volviera a acelerarse y me agarrara del brazo para ir a su casillero en busca de su artillería de belleza.
Ya en el baño y mientras intentaba evitar que Liz me pintara con su lápiz labial, agradecí que no hubiera descubierto mi secreto.
Porque eso podría haber hecho empeorar las cosas.
Soul llegó después de la primera clase, con la misma urgencia de Liz y aún más desastrado que ella. Si bien era algo típico de Soul el ir completamente despeinado, generalmente se tomaba la molestia de llevar la chaqueta bien puesta y la corbata atada en vez de llevarla en la mano.
Hizo un gesto con la mano a Liz y Black mientras se sentaba con nosotros, como si no tuviera aire suficiente para saludarlos a todos y rodeó mis hombros con uno de sus brazos para acercarme a él y darme un beso rápido que me tomó por sorpresa.
-¿Por qué no me despertaste?-dijo él, casi sin aliento.
-Buenos días Soul, me alegra mucho verte por primera vez durante el día-dije fingiendo dulzura, mientras él ponía la típica cara de exasperación que solía dirigir a Liz o a Wes.
-Sí, hola, lo que sea-gruñó y me dieron ganas de darle una patada, pero me contuve-Stein me agarró en la entrada y estuvo a punto de diseccionarme por llegar tarde.
-Bueno, pues tengo que informarte que me ignoraste por completo cuando intenté hacer que reaccionaras esta mañana, así que vine sola a la escuela-reclamé, intentando no enojarme.
-Soul, Eres de lo peor-nos interrumpió Liz y nos dimos vuelta hacia ella-Se supone que deberías acompañarla para que ningún chico la moleste o la acose.
-¿Ah? ¿Qué sucedió?-preguntó y luego me miró, cambiando rápidamente su malhumor matutino por una furia asesina-¿Acaso alguno de esos imbéciles te hizo algo?
-No pasó nada, ella solo está intentando molestar-dije y luego le dirigí una mirada de advertencia a mí amiga-Como hace siempre.
Soul volvió a gruñir, aunque no supe si era de alivio o de fastidio por las bromas de Liz y luego apoyó su cabeza en mi hombro. Parecía que estaba a punto de quedarse dormido otra vez.
-Ah, muero de hambre-se lamentó como si estuviera pasando por el peor de los sufrimientos.
-Yo también, vayamos a comprar unos sándwiches-le dijo Black Star y no pude evitar espantarme.
-¡Pero si ya comiste dos!
-Dos, cinco, no es mucha la diferencia-dijo él haciendo un gesto con la mano, quitándole importancia al asunto.
-No me importaría comer cinco-dijo Soul mientras todos nos levantábamos para ir a la cafetería.
-Por favor, no lo hagas-le pedí y él pareció interrogarme con la mirada-Sabemos que eres tragón, pero no tanto como Black Star y podrías explotar.
-Oye, serás…
-¡Ah! ¡Ahí viene Kid!-exclamó Black, interrumpiendo el enojo de Soul.
En ese momento fui la única que se percató que Liz dio un paso hacia atrás con un gesto de horror contenido cuando vio que Kid se acercaba a nosotros, luego me tironeó de la manga para que me diera vuelta a mirarla, haciendo que Soul me soltara.
-Maka, nos vemos luego en los vestuarios para gimnasia, ¿vale?-soltó ella rápidamente y no alcancé a decir nada antes de que casi saliera corriendo en dirección contraria poco antes de que Kid llegara hasta donde estábamos.
-¿Qué demonios le pasa?-preguntó Soul.
-Ni idea, ha estado rara desde que volvimos-dijo Black Star mientras se rascaba la cabeza-Las chicas son un jodido misterio, nunca podré entenderlas.
Kid no dijo nada y se mantuvo serio, como si tampoco supiera nada de lo que ocurría, pero luego nuestras miradas se encontraron y me di cuenta que parecía algo afligido.
Lo cierto era que aunque él y Liz no me hubiesen contado lo que ocurrió entre ellos durante las fiestas, yo ya sabía lo que estaba ocurriendo.
-Bueno, conociéndola de seguro me lo dirá más tarde-dije yo, intentado sonar lo más casual posible, pero lanzándole la indirecta a Kid de que trataría de ayudarlo.
-Eh, ya… vamos a comer antes de que acabe el descanso-dijo Black Star dando el asunto por concluido y se fue rápidamente en dirección a la cafetería seguido de Soul, quien se apresuró en alcanzarlo.
Kid y yo caminamos juntos detrás de ellos y él empezó a hablarme en voz baja, aprovechando el escándalo que armaban para quejarse de lo hambrientos que estaban.
-Gracias…-dijo, ya sin ocultar su angustia.
-No es nada, tú siempre me has ayudado y quisiera devolverte el favor-le dije, sonriendo suavemente.
-Me gustaría hablar con ella tranquilamente, pero casi nunca estamos solos y sale corriendo cada vez que me ve.
-Sí, bueno... no conozco a Liz desde hace tanto tiempo como tú, pero sé que no es propio de ella el actuar así.
-Lo sé. El estilo de Liz suele ser directo, como si te disparara con lo que piensa.
-Ah, he sido víctima de eso muchas veces-recordé, con una mezcla de cansancio y temor- Siempre me estaba acorralando, especialmente cuando aún no aceptaba que me gustaba Soul.
Kid se tapó la boca justo a tiempo antes de empezar a reír. Supuse que lo hizo para no llamar la atención de los otros dos, pero de todas formas se burlaba de mí con la mirada.
-Oye, Soul te dijo que sé judo ¿verdad?
-Sí, lo siento. Es que lo que hizo Liz fue completamente necesario porque los dos se comportaban como idiotas y los únicos que no sabían que estaba sucediendo eran ustedes.
Bueno… - quizás podía ser cierto, pero no lo admitiría frente a él ni loca.
-Pero en esta ocasión, la que necesita ser acorralada es Liz-dije yo, mirándolo fijamente-Y me encargaré de eso, no te preocupes.
Kid se quedó mirando el suelo durante unos segundos, pero volvió a mirarme y me dirigió una sonrisa cálida que me recordó a mis primeros días en Shibusen, cuando era amable conmigo y eso hacía que Soul se enfadara.
-Otra vez… gracias Maka-me dijo sin dejar de sonreír y eso hizo que me avergonzara un poco, así que desvié la mirada hacia otro lado.
-Hey, ¿qué está sucediendo aquí?-escuchamos una voz malhumorada y vimos a Soul con un sándwich en su mano-¡Oye Kid!, estás muy cerca de ella. Aléjate ahora mismo.
-Siempre echando a perder el momento-suspiró Kid exageradamente, mientras me pasaba el brazo por los hombros, de la misma forma en que Soul suele hacerlo y luego volvió a sonreírle-Maka es una amiga muy preciada para mí y solo intentaba ser más cercano a ella.
-¿A qué mierda te refieres con eso?-preguntó Soul mientras apretaba el sándwich y Black Star apareció detrás de él.
-¡Ah! ¿Estamos poniendo celoso a Soul para hacerlo enojar? ¡Yo también quiero!
Por supuesto que él se enfureció y empezaron con una de sus típicas discusiones, hasta que consiguió que me soltaran y solo les dirigió una mirada rabiosa cuando me agarró de la mano y nos alejamos de ellos.
-Al parecer no puedo dejarte sola ni cinco minutos sin que alguien se te lance encima-se quejó mientras me arrastraba por un pasillo que me era familiar.
-No sé por qué siento que ya hemos escapado así antes-dije sin que él me hiciera caso y me obligara a seguirlo.
-Quizás es porque vamos al sitio de la primera vez.
No entendí a qué se refería hasta que llegamos a la escalera y señaló el espacio que estaba debajo. Fue entonces que recordé que, cuando nos conocimos, nos escondimos juntos en ese lugar luego de huir de una turba demasiado entrometida que nos emparejó apenas nos vieron estar un metro cerca del otro. Pero ahora no me quejo. Fue divertido y al final tuvieron razón.
No tuvo que decir nada, pues los dos bajamos por la escalera aún tomados de la mano y luego nos sentamos en el mismo sitio, aunque esta vez estábamos más cerca y yo no tenía ningún libro como en aquella ocasión.
Parecía que Soul ya se había tranquilizado, pues me soltó la mano para abrir el paquete del sandwich y empezó a comerlo en silencio mirando hacia al frente, como si observara el horizonte de forma distraída. Me gusta mirarlo en esos momentos porque toma una pose serena y parece ser genial, pero sé que en realidad está pensando en alguna estupidez y eso me hace mucha gracia. Seguramente estaría haciéndose preguntas serias y filosóficas sobre alguno de los ingredientes del sandwich y no pude evitar sonreír al pensar en eso.
Bajé la mirada hasta su mano que ahora estaba libre y no dudé ni un segundo en volver a entrelazar mis dedos con los suyos, luego me acerqué un poco más a él y apoyé mi cabeza en su hombro. Él no dijo nada, pero estrechó mi mano y cerré mis ojos, disfrutando del silencio.
Era un poco extraño gozar de tanta tranquilidad. Por lo general siempre estábamos rodeados de nuestros amigos (los cuales disfrutan enormemente haciendo ruido a nuestro alrededor) así que tener un momento a solas como ese en la escuela era casi imposible.
Me sobresalté un poco cuando sentí que ladeaba su cabeza y la posaba sobre la mía. No me había percatado que había terminado de comer. No dijo nada y así nos quedamos.
-No sé si alguna vez te he contado sobre algo que me sucedió hace un tiempo-dijo él después de un rato en que permanecimos callados.
-¿Qué cosa?-le pregunté con interés. Soul no solía hablar mucho sobre el pasado así que eso llamó de inmediato mi atención.
-¿Recuerdas lo que pasó cuando nos quedamos aquí?-preguntó a su vez bajando su tono de voz-Estábamos muy cerca.
Oh…
Eso…
-Por supuesto que me acuerdo-respondí, volviendo a sentir los mismos nervios de aquella ocasión-Me diste una opinión muy clara de lo poco atractiva que era y de paso mencionaste a otras chicas.
No podía ver la cara que estaba poniendo, pero por cómo se tensó supuse que tenía la típica expresión que pone cada vez que maldice e insulta internamente.
-Perdón por ser tan idiota-se disculpó. Sonaba totalmente avergonzado y me dieron ganas de reír.
-No te preocupes. Sé que no puedes evitarlo-le dije con dulzura y lo interrumpí antes de que pudiese reclamar-Entonces, ¿qué fue lo que sucedió?
-Llevábamos apenas un día de conocernos y lo único que sabía de ti era que tenías una pésima personalidad que nadie más notaba-mi novio tiene un gran don para hacerme sentir apreciada y halagada-En realidad quería evitarte después que me ignoraste, y no sé cómo, pero de alguna forma terminamos en este lugar y me quedé mirándote porque…aunque dije esas tonterías, en realidad pensaba que eras preciosa.
Eso no me lo esperaba y sentí como mis mejillas se encendían de aquella forma que solo Soul consigue provocar.
-Y por eso en aquel momento quise besarte.
Al escuchar eso mi corazón dio un brinco e intenté con todas mis fuerzas no ponerme a temblar de la emoción. Aquella vez creí que definitivamente iba a hacerlo y no pude moverme al mirarlo a los ojos.
Había conocido a muchos chicos que decían que yo les gustaba, pero ninguno me había mirado de la forma en la que Soul lo hizo. Tan profunda e intensamente que por un momento sentí que nos conectábamos.
Todo para que después me pellizcara la cara y se burlara de mí. Quizás exageré al darle su merecido con mi libro, pero después de eso sentía una extraña frustración.
-Al principio no me di cuenta, pero creo que empezaste a gustarme aquel día-confesé sin atreverme a mirarlo, preparándome para recibir uno de sus comentarios engreídos.
Extrañamente, no dijo nada, y cuando levanté la vista me encontré con que parecía impactado ante lo que había dicho.
-¿Sucede algo malo?-me asaltó el miedo de haberlo roto.
-¿Es en serio?-preguntó con una voz muy rara.
-Sí, de verdad-ladeé la cabeza mientras lo examinaba detenidamente, tratando de entender qué le pasaba-¿Por qué estás tan sorprendido?
-Maka…-dijo seriamente, de la misma forma que suele hacer cuando intenta explicarme cosas básicas de la vida, como la importancia de la pasta en el desarrollo de la humanidad- ¿Yo te gustaba desde hace tanto tiempo y nunca me lo dijiste?, ¡Juraba que no me veías como un chico!
-Eras el único que pensaba eso-dije, tratando de transmitir con mi tono de voz lo idiota que creía que era.
-¡Si lo hubiera sabido te habría dicho que me gustabas antes del baile!
-¡Cállate!, ¡mi declaración de amor fue perfecta!
-¡La mía lo habría sido de no ser por el imbécil de tu primo!
-¡Lo sé!, ¡por eso le rompí la nariz!
Volvió a abrir la boca, como si fuera a reclamar por algo más, pero no dijo nada.
-¿Por qué estamos discutiendo sobre esto?-preguntó después de unos segundos.
Repasé nuestra conversación en mi mente y él estaba en lo cierto. No tenía sentido.
-Siempre peleamos por tonterías-respondí, alzando las manos en un gesto de resignación-Supongo que algunas cosas nunca cambian.
Soltó una carcajada y no pude evitar sonreír. Era una de sus risas sinceras, libre de todo ese estúpido sarcasmo con el que siempre se las arregla para sacarme de quicio.
Cuando paró de reírse, notó que lo estaba mirando fijamente y el silencio volvió a apoderarse del ambiente. Al menos hasta que me decidí a preguntarle.
-Entonces… ¿ahora si puedo besarte?
Me dirigió una enorme sonrisa y se veía tan feliz que no pude evitar sentir que todo se iluminaba a mí alrededor.
-Claro-respondió, sin moverse de su sitio.
Me acerqué a él a gatas y cuando estuvimos de frente, él me abrazó y me estrechó contra su pecho
Al mirarlo directamente a los ojos me puse súbitamente nerviosa. Fue casi como si hubiésemos retrocedido en el tiempo hasta la primera vez que nos escondimos ahí. Solo que ahora si estaba segura de mis sentimientos y fui capaz de decírselo.
-Te amo, Soul-murmuré, aún nerviosa.
No creí que su sonrisa pudiese ensancharse más, pero lo consiguió.
-Yo también te amo-me dijo y acortó la distancia entre nuestros labios para besarme lenta y dulcemente.
Y nos quedamos ahí, en nuestro mundo, compartiendo el amor que sentíamos el uno por el otro.
Ese día teníamos clase de gimnasia y después del descanso me dirigí a los vestuarios de las chicas para cambiarme. Esperaba encontrarme con Liz, pero cuando entré vi que solo había un par de mis compañeras de clase con las que no hablaba tanto. También había chicas de otro curso que yo no conocía, así que simplemente fui hasta mi sitio en la segunda hilera de casilleros sin que nadie me prestara atención.
Luego de abrir el mío para guardar mis cosas, saqué mi uniforme deportivo y empecé a desvestirme. Me sentía contenta y estaba un poco distraída (por estar pensando en mi momento con Soul en la escalera) así que no noté que quedaban algunas chicas en la parte de adelante. Estaba más concentrada en desabrochar mi blusa y mi falda para ponerme el uniforme de gimnasia, pero cuando ya me había puesto los shorts y me estaba pasando la camiseta por los la cabeza escuché algo que interrumpió inmediatamente mis recuerdos felices.
-En serio, aún no logro creer que Soul no haya botado a Maka aún.
En cualquier otro momento de mi vida hubiese salido para hacer callar a quien estuviera diciendo ese tipo de estupideces, pero no pude evitar quedarme helada. Por su voz reconocí que era la chica pequeña con coletas raras que una vez me había acorralado de una patada en el pasillo y que tuvo la mala suerte de ser descubierta por Soul en pleno intento de intimidación.
-No deberías decir esas cosas-escuché decir a otra chica que era de mi clase. Creo que su nombre era Mai-Ella es buena persona y también muy linda.
-Ya, acepto que su rostro es más o menos bonito, pero no puedes negar que las otras novias de Soul eran más guapas.
-No lo sé, yo creo que todas lo eran pero de forma distinta.
-Eres tan considerada-se burló la otra chica-Al fin y al cabo Lucy la superaba por mucho.
Ese nombre me resultaba familiar… creo que la había visto en el álbum de fotos de Liz, pero a pesar de que me impresionó al principio, ya no recordaba mucho su aspecto. En cierta forma me parecía que era mejor así.
-Bueno, Lucy era modelo y cuidaba mucho su aspecto-dijo Mai, como si estuviera pensativa-Hubo mucho revuelo cuando se supo que estaban saliendo.
-¡Cierto! se veían muy bien juntos. Fue la única vez que pensé que estaba bien que él tuviese novia.
-Pero pasó lo mismo cuando empezó con Maka, ¿no?.
La chica se quedó callada, como si le hubiesen cortado la inspiración de repente y yo solo pude agradecer a Mai.
-No, no lo fue. Soul se comportaba muy distinto con Lucy que como lo hace ahora con Maka-repuso la chica, al principio sonaba molesta pero su tono de voz cambió al seguir hablando-Ellos si parecían una pareja, cuando los mirabas te dabas cuenta de inmediato que salían, ¿que no te acuerdas que siempre estaban juntos y Soul nunca le quitaba las manos de encima? era un poco escandaloso como se atraían.
¿Qué…? pero si Liz había dicho que...
-¡Ah! ¡Ahora entiendo!-exclamó la chica de repente, asustándome-Soul sigue con Maka porque ella es virgen.
-¡Sarah!-chilló Mai, intentando callarla-¡Y cómo se te ocurre decir algo así!
-Pero si tiene todo el sentido del mundo-siguió, ignorando a Mai-Lo único que hacen es tomarse de las manos y casi nunca se besan. Eso es muy extraño.
En blanco, así estaba mi mente mientras escuchaba los argumentos de esa chica Sarah que siguió discutiendo con Mai. No podía moverme y me costaba respirar normalmente por la angustia.
¿En…en serio era extraño?
-¡Así son todas las parejas, Mai!-siguió la chica, intentado probar su venenoso punto-Si realmente tuvieran una relación ya tendrían que haberlo hecho, pero es obvio que no ha pasado.
-Sarah, creo que deberías…
-Aunque si alguna vez Maka parara de hacerse de rogar y finalmente se acostaran, Soul perdería el interés y la dejaría, al fin y al cabo apenas tienen cosas en común.
-¿Qué no me estás escuchando? ¡Ya para…!
-Sería mejor que ella buscara un novio más acorde a su personalidad y a su… situación-no le hizo caso a Mai y su voz alegre me estaba dando náuseas-Debería salir con ese bicho raro de Kid, los dos son igual de extraños y puros, perfectos el uno para el…
De pronto, un fuerte golpe metálico hizo que las dos chicas soltaran un grito y me hizo saltar por el susto. Sin darme cuenta, salí de mi rincón para asomarme hacia la parte delantera y me sorprendí muchísimo al ver a las dos chicas aterrorizadas y a Liz delante de ellas con una barra de metal en la mano.
Nunca había visto a Liz así. No había furia en su rostro, solo una seria frialdad digna de un asesino.
-¿Qué estabas diciendo?-preguntó ella, e incluso yo me puse a temblar ante su voz profunda. Parecía estar conteniendo su ira-En serio, ¿podrías repetirlo?.
-L-Liz… pe-p-perdón…-tartamudeó la chica al ver que Liz la apuntaba con la barra-No sabía que estabas aquí…
-¿Y crees que eso te da el derecho de soltar cuanta mierda quieras?-Liz daba miedo, mucho miedo-No deberías hablar de cosas de las que no tienes idea y mucho menos si ella está presente.
Eso confundió a las chicas las cuales se voltearon y se pusieron pálidas cuando me vieron.
-Maka, ¿quieres darles unos puñetazos o que sea yo quien les parta la cara?-me preguntó.
-No, no. Mai no hizo nada malo-me apresuré a responder.
-Entonces solo debo matar a esta-dijo ella, dirigiendo la barra hacia la otra chica.
No sabía qué hacer. Por un lado quería que me ayudara a darle una paliza y por el otro no quería que Liz se metiera en problemas.
Al final elegí hacer lo menos satisfactorio.
-No vale la pena-dije y luego bajé la cabeza-Preferiría irme la verdad.
Liz me miró por unos segundos y luego dejó de apuntar a la chica, pero sin dejar su postura amenazante.
-De acuerdo, pero antes…
Luego, con un movimiento brusco y extremadamente rápido, golpeó con a la chica con la barra detrás de las rodillas, haciendo que cayera sentada al suelo dando un grito.
-Soul no alcanzó a estar ni un mes con Lucy, por lo que si yo fuera tú no me haría ilusiones sobre lo "perfecta" que era su relación-le dijo Liz, sin inmutarse por la expresión de miedo de la chica-En cambio, es muy seguro decir que él y Maka van continuar juntos por mucho tiempo y no por las razones estúpidas que estabas diciendo si no que porque se aman de verdad.
-Liz…-murmuré, sintiendo un nudo en la garganta.
-Así que ni te atrevas a hablar de ellos de esa forma o si no…-levantó la barra y golpeó el casillero con estrépito-Seré yo quien venga a charlar contigo sobre eso y no seré amistosa.
Me dieron ganas de llorar, y no solo porque lo que había dicho Sarah me había afectado si no que por lo que Liz estaba haciendo. No era la primera vez que había personas que hablaran así de mí sin conocerme, pero nunca tuve amigos que me defendieran.
-Vamos, Maka-me dijo Liz acercándose a mí-¿Quieres ir a clase o mejor nos vamos?
-Yo…-estaba indecisa. No me gustaba faltar, pero no estaba de ánimo para hacer nada que requiriera mucha energía-Mejor vámonos.
-De acuerdo, busquemos tus cosas o puedes cambiarte antes de irnos-dijo y luego sacó su celular de su bolsillo-Voy a avisarle a Soul para que no te espere luego.
Asentí y fui hasta mi casillero donde había dejado mi bolso. Lo único que hice fue cambiar mis shorts por la falda y ponerme una sudadera que me quedaba grande, después tomé mi bolso y nos fuimos del vestuario, dejando atrás a las chicas que aún no se atrevían a moverse.
Cuando salimos me sorprendí al ver dos figuras muy familiares junto a la reja de la escuela. Eran Tsubaki y Patty, que llevaban sus propias mochilas y parecían estar esperándonos.
-Les mandé un mensaje-me explicó Liz al notar mi confusión-No queremos dejarte sola.
Me mordí los labios, conteniendo las ganas de llorar otra vez y cuando llegamos hasta ellas, Tsubaki me abrazó.
-¿Segura que no debo golpear a nadie?-le preguntó Patty a Liz, con un tono serio que no parecía ir con ella.
-Ya me encargué de eso-respondió su hermana, apoyando la barra en su hombro.
-¿Qué les parece si vamos a comer algo? Creo que algo de azúcar podría animarte-me dijo Tsubaki, sonriendo amablemente.
No pude hablar así que solo asentí. Patty y Tsubaki me tomaron de las manos y Liz me quitó el bolso para colgárselo al hombro. En ese momento me sentí protegida.
Y así nos retiramos a algún lugar menos malévolo y más dulce que la escuela Shibusen.
-¡Pero qué hija de perra!-exclamó Patty con furia, asustando a los de la mesa de al lado.
-¡Baja la voz, Patty!-le ordenó Tsubaki, para luego hacer un gesto de disculpa a los vecinos.
-Pero tiene razón-dijo Liz mientras revolvía su café-Me alegra el haber dejado la barra en la escuela.
-¿Pero cómo es que andabas con ella justo cuando las chicas hablaban de mí?-le pregunté. No había caído en cuenta de ese detalle en aquel momento.
-Iba a cambiarla al casillero del vestuario. Sid ya estaba empezando a sospechar dónde la tenía escondida-respondió ella relajadamente, como si fuera normal llevar una barra de metal a clases.
Soul me contó que Liz había tenido una fase rebelde más bien peligrosa antes de entrar a nuestra escuela. Podría decirse que era una pandillera, pues siempre andaba en la calle, se escapaba de casa, se metía en peleas y su arma favorita era justamente esa barra.
Sin embargo, ella cambió luego de que Patty empezara a estudiar en Shibusen. Su hermana habría entrado a una escuela prestigiosa y no quería que tuviera problemas ahí por su culpa, así que dejó de vagar por las calles y empezó a estudiar, ya que quería ir a Shibusen con ella. Fue en ese entonces que conoció a Kid, ya que buscaba a alguien que le diera lecciones de matemáticas y al final le fue muy bien en su examen de ingreso.
Pero claro, conservó la barra.
-Sé que lo que dijeron te afectó-determinó Liz con seriedad y yo bajé la cabeza-Sabes que lo único que hicieron fue soltar estupideces.
-No sé si todas fueron estupideces-dije, mientras miraba mi té. La verdad es que me sentía bastante avergonzada.
-¿Qué? ¿Cuáles no lo fueron?-preguntó Patty, aún con ganas de pelear.
-¿Es por lo de Lucy? Maka, ya te he dicho que no debes darle muchas vueltas a eso-dijo Liz con enojo.
-Es cierto, no tienes por qué sentirte insegura o celosa por ella-se le unió Tsubaki- Lo único "destacable" de lo suyo con Soul fue que cuanto duraron y eso fue hace más de un año así que…
-Me da igual Lucy, ni siquiera me acuerdo cómo era-dije con suavidad, aún sin levantar la mirada-Y sé que soy yo a quien Soul quiere de verdad.
-Entonces, ¿qué es lo que te molesta?-preguntó Tsubaki con preocupación.
-Cuando escuché todo eso me hizo recordar algunas cosas en las que he estado pensando y que me angustian bastante-respondí, mientras apretaba la taza entre mis manos-Casi siempre me pregunto, ¿Cómo soy como novia para Soul?.
-No entiendo de qué hablas-dijo Liz.
-Si la gente piensa que salimos es por cómo se comporta él, ¿cierto?-empecé a decir, mientras mis amigas se quedaban en silencio-Soul siempre demuestra cuanto me quiere, pero yo no lo hago. No me sorprende que haya personas que se enojen si soy tan indiferente hacia él.
Levanté la cabeza y vi distintas expresiones en sus rostros. Tsubaki parecía triste, Liz furiosa y Patty un tanto confundida.
Dios que difícil era seguir hablando.
-Y además, eso de que aún soy virgen… ya lo he escuchado antes, me lo han dicho varias veces desde que empezamos a salir-dije con un poco de miedo a cómo iban a reaccionar.
-¿¡Qué!?-Liz estaba sorprendida, de muy mala manera-¿Cuándo sucedió eso?
-¿Quiénes te han estado molestando?-preguntó Patty.
-A veces las chicas de la escuela me preguntaban sobre Soul, querían…detalles, y algunos chicos me decían cosas extrañas, como indirectas-conté, temblando un poco al ver que las hermanas Thompson parecían a punto de estallar-También mi mamá y algunas tías me han preguntado sobre eso y ellas, junto con el resto, parecen creer que soy rara o insisten que lo haga.
-Soul va a golpear a alguien otra vez-dijo Tsubaki, tapándose los ojos-No es de los que buscan pelea, pero no dudará en hacerlo por lo que te han dicho.
-Y eso también me hace pensar si Soul está realmente conforme con nuestra relación en ese sentido-confesé en voz baja-Si en realidad le parece bien que no hagamos nada de eso o que quizás no esté interesado en mí de esa forma... ya que por lo visto no era así con alguien con quien él si…
-Basta-me interrumpió Liz-Si sigues te harás daño y además por suposiciones completamente falsas.
No era necesario que me lo pidiera. El tema era muy difícil para mí y no había sido capaz de hablarlo con nadie hasta este momento.
-Maka, tienes que hablar de todo esto con Soul, él es el único que puede aclarar todo este asunto y tranquilizarte-siguió ella, mirándome fijamente a los ojos.
-Es cierto, hay muchas cosas sobre él que nosotras no sabemos así que no te lo podemos explicar todo-concordó Tsubaki mientras ponía un pastelillo y lo ponía en mi plato.
-Además deberías contarle sobre las cartas-agregó Liz y en ese momento no supe qué hacer ni qué decir-Las chicas te las escriben y se están poniendo insultantes, ¿cierto?.
Abrí la boca para decir que estaba equivocada, pero no fui capaz.
-Sí…-acepté sin mirarla.
-¿Y te han amenazado?.
-Algunas.
-Yo misma les rompo los dientes si se atreven a ponerte una mano encima-dijo, asustándonos.
-Creo que ahora que le diste una advertencia a la chica del vestuario eso empezará a parar-dijo Tsubaki-Pero es necesario que se lo digas a Soul.
Asentí. Sabía que debía hacerlo, pero temía que fuera a reaccionar mal, aunque era inevitable.
-Pero podemos hablar de lo otro, ¿cierto?-preguntó Patty a Liz-Sobre todos esos imbéciles que presionan a Maka.
-Claro, es completamente necesario-afirmó Liz mientras se cruzaba de brazos-Sé que esto sonará repetido, pero lo que tú quieras hacer con tu vida sexual siempre va a ser válido, solo tú debes decidir sobre eso y el resto lo tiene que respetar, punto final.
-Sí, y es difícil, pero debes ignorarlos. Muchas veces el tipo de personas que dice cosas así no tienen suficiente control sobre su vida, pero quieren decirle a otros qué hacer con la suya-dijo Tsubaki-Además, dudo que le hayas dado la confianza a alguno de ellos para aconsejarte.
-Pues claro que no-dije con vergüenza y enojo-Ni siquiera saqué el tema y aun así…
-Tranquila-dijo Patty mientras me tomaba de la mano, como intentando tranquilizarme-Tsubaki tiene razón. No debes escuchar a esa gente y mucho menos si son lo suficientemente estúpidos como para decir que no le demuestras a Soul que lo quieres.
-Se nota ¡y mucho!-apoyó Tsubaki gesticulando con las manos-Siempre fue así, incluso cuando no eran novios.
-¿En serio?-pregunté, entre sorprendida y aterrada.
-Por dios Maka, ¿qué acaso creías que te arrinconábamos y te interrogábamos para hacer que te interesaras en Soul? ¡No!, era porque veíamos que te gustaba mucho pero no sabías qué hacer-dijo Liz, quien parecía querer darme un golpe-Y debió haber sido más difícil para nosotras el darnos cuenta porque te habíamos conocido hacía poco, pero lo hicimos.
-Siempre lo vemos y también es completamente obvio que Soul está loco por ti-dijo Tsubaki con una sonrisa amable-Es bastante tierno verlos juntos, especialmente cuando se suben a su moto y lo abrazas.
-¿Qué?
-También cuando te regaló ese casco blanco con alas y que siempre te ayuda a ponértelo porque le preocupa que esté mal abrochado-Patty se unió a Tsubaki. Sabía que no tendrían piedad hacia mí-Además que siempre cuida que nadie te golpee o choques con algo cuando vas caminando y leyendo al mismo tiempo.
-Juro que mi alma se purifica y mi piel rejuvenece cada vez que veo que le despeinas el cabello cuando se le alisa demasiado-Liz también tenía que participar, obvio-Siento mucho haberle dejado el cabello tan corto, perdón.
-O cuando le arreglas la corbata.
-Y siempre que apoyas la cabeza en su hombro.
-Igual que cuando…
-¡Basta!, ¡ya entendí!
Sentía mi cara arder al máximo, las chicas empezaron a reírse al ver que habían conseguido su cometido y solo pude sonreír, pues cada vez que compartía un momento así de alegre con mis amigas siempre sentía que nada podía salir mal.
-¿Ya estás mejor?-preguntó Patty mientras robaba una fresa del pastel de Tsubaki.
-Aún hay cosas que me preocupan pero me siento menos tensa, gracias-respondí.
-Me alegro-dijo Liz, tomando su taza-Sé que es difícil para ti, pero deberías hablar con nosotras cada vez que tengas un problema. Tú sabes que siempre estaremos aquí para ayudarte.
¿Ayuda con un problema?
Me quedé en silencio observando a Liz, la cual sorbía su café suavemente. Estaba un poco indecisa, pues claramente tenía algo importante de qué hablar con ella, pero Tsubaki y Patty estaban presentes así que por un momento pensé que sería mejor dejarlo pasar.
Pero si ellas dos también me apoyaron cuando andaba perdida con respecto a Soul seguro serían un buen apoyo para interrogar a Liz.
-¿Como el que tú tienes con Kid?
Decir que se sobresaltó no es suficiente para describir su reacción. Escupió el café y empezó a toser con estrépito tratando de no ahogarse. Tsubaki se alteró de inmediato y Patty empezó a palmear la espalda de su hermana.
-¿Qué estás haciendo? ¿Acaso quieres dejarme sin familia?-me gruñó Patty.
-Solo le devolvía el favor-dije, fingiendo inocencia.
-Te voy a partir la…-creo que Liz intentaba amenazarme, pero su intento de rugido era como el de un hipopótamo resfriado.
-No entiendo, ¿qué pasa con Kid?-preguntó Tsubaki, mirándonos un poco atemorizada.
-Oh por dios…-Patty murmuró boquiabierta y luego me miró-¿¡Es que acaso tengo cuñado gótico!?
-Aún no.
-¡MAKA!
Patty parecía embelesada y le brillaban los ojos por la alegría, mientras que Tsubaki se tapaba la boca con las manos, como conteniendo su sorpresa.
-Por favor, cuéntamelo con todos los detalles posibles-me dijo Patty, ignorando a su hermana, la cual estaba batiendo mi record de sonrojo.
-En realidad hay mucho que no sé ya que no he podido hablar con Liz, pero lo que si te puedo decir es que Soul los encontró besándose cuando estuvimos en la cabaña de los Evans.
-Estoy tan feliz que podría morirme aquí mismo.
-¡Patty! ¡Pero qué estás diciendo!-dijo Liz, reincorporándose un poco.
-Uh… es que siempre quise que salieras con Kid-respondió ella, me dolía la cara de solo ver su sonrisa.
-¿¡Ah!?
-Y me preocupaba que en serio te gustara el idiota de Wes.
Al parecer yo era la única que no estaba en shock. Patty siempre trataba a Kid como un hermano y se engrifaba ante Wes, así que no me extrañaba que prefiriera a uno sobre otro, pero esto era una enorme revelación para Liz.
-Wes…-gimió Liz abatida mientras se dejaba caer sobre la mesa. Parecía estar en medio de un sufrimiento increíble-¿Y ahora qué hago?
-¿Qué significa eso?-me preguntó Patty, señalando a su hermana o más bien, a sus lamentos.
-Digamos que ha dejado todos sus asuntos sin resolver-también empecé a angustiarme-Ha estado evitando a Kid… y él está muy preocupado.
Liz levantó la cabeza al escuchar eso último y noté en sus ojos la misma mirada triste que Kid siempre tenía cuando ella se iba sin hablarle.
-No sé cómo afrontarlo-dijo ella débilmente.
Había dicho que era raro ver a Liz desarreglada, pero creo que lo era mucho más el que ella no se mostrara llena de confianza. De todas nosotras, ella siempre era la que nunca se veía insegura ante nada, así que estábamos sorprendidas.
-Afrontarlo… ¿te refieres a rechazarlo?-preguntó Tsubaki, tratando de evitar que Patty comenzara a reclamar.
-Es más complicado que eso-respondió, volviendo a bajar la mirada-No estoy segura si él me gusta de la misma forma que yo a él y no quiero herirlo por hacer una decisión equivocada como aceptar ser su novia y que después me dé cuenta que solo lo quiero como amigo...
-Tampoco es que le estés haciendo ningún bien ahora mismo-le regañé.
-¡Lo sé!
-Y sé que no lo habrías besado si no sintieras nada por él.
-¡Ya lo…!-empezó a decir, pero obviamente no se esperaba que yo le dijera eso y que involuntariamente casi diera esa respuesta.
Se quedó callada, y supuse que estaba pensando pues se notaba el caos que había en su cabeza.
-Ya entiendo-dijo Tsubaki, abandonando su confusión-Siempre es complicado revelar sentimientos como esos por tu mejor amigo y mucho más si pensabas que ya te gustaba otra persona.
-Sí…-musitó Liz débilmente.
-Así que quizás el analizar tu relación con cada uno por separado podría ayudarte un poco a ordenar tus pensamientos-ahora era Liz la que parecía no entender lo que estaba diciendo, así que Tsubaki se apresuró en explicarle-Empecemos por Wes. Por un momento no pienses en lo que pasó con Kid y cuéntanos sobre él.
-Wes… para mí él es casi perfecto. Es guapo, talentoso, inteligente y simpático. Pareciera que nunca se tomara nada en serio, pero sé que se preocupa por los demás y siempre quiere hacer reír al resto. También tenemos personalidades parecidas, así que nos llevamos bien y… no sé, lo admiro mucho.
-Ahora sácalo de tu mente por un rato y háblanos de Kid.
-Kid es mi mejor amigo, nos conocemos desde hace muchos años y siempre nos hemos apoyado cuando pasamos por momentos difíciles. No sé cómo es que nos hicimos amigos siendo tan diferentes, pero de alguna forma funciona y aunque a veces me desespere su forma de ser maniática también me gusta porque es algo único de él.
-Entonces, si alguna vez tuvieras una emergencia en tu casa, ¿a quién llamarías?
-A Kid-respondió automáticamente.
-Si quisieras ver una de tus películas románticas, ¿con quién la verías?
-Kid… él dice que no le gustan, pero sé que disfruta la trama.
-Y si tuvieses que planear algo como una fiesta o una emboscada a Soul, ¿a quién le pedirías ayuda?
-Es obvio que a Kid-le temblaba la voz y parecía que iba a llorar-Suficiente… ya entendí lo importante que es.
-Y lo mucho que confías en él-agregué yo, mientras veía a Patty tomar la mano de su hermana, tratando de reconfortarla-Si me lo preguntas, me parece que para ti él está en un nivel distinto al de Wes.
-¿A qué te refieres?
-Por como los describías, parecía que más bien que para ti Wes era inalcanzable y lo admirabas de lejos-respondí-Me recordabas a las fans de algún cantante famoso.
-¿Quieres que te dé un puñetazo?-me amenazó, olvidando rápidamente sus problemas y reemplazándolos por ira.
-¡No se refería a que eres como las de Shibusen!-Tsubaki se interpuso con urgencia, salvándome la vida-Más bien quiere decir que como era tan lejano era más seguro pensar en él ¿verdad?
-Lo cual es una estupidez. Había notado hace tiempo que tú y Kid se gustaban-agregué.
Mis amigas se callaron y se voltearon lentamente para lanzarme miradas incrédulas.
-Maka… ¿de qué estás hablando?-preguntó Liz, parecía que se hubiese quedado sin aliento.
-¿Qué ellos… qué?-se unió Tsubaki.
-Pues eso. Que era muy obvio.
-¡Claro que no!-noté inmediatamente que Liz me lanzaría algo y me tapé la cara.
-Es imposible, yo paso más tiempo que ustedes con Liz y Kid así que habría sido la primera en darme cuenta-ahora Patty se unía al ataque.
-Creo que es por eso mismo que nadie lo veía. Soul no tenía idea tampoco y me pareció muy extraño-empecé a explicar-Supongo que como soy relativamente nueva aquí pude notarlo. En cambio, todos ustedes se conocen desde hace años y ya les parecía natural que Liz y Kid parecieran una pareja casada con una hija pequeña.
-Pareja…con una hija-murmuró Liz por lo bajo, mientras Patty comenzaba a reír.
-Sí. Siempre estaban juntos, se cuidaban el uno al otro, planeaban nuestras salidas-empecé, mientras contaba con los dedos-Si el resto del grupo tenía un problema ustedes intervenían juntos. Solo te vi estudiar junto a él, siempre se hacían regalos pequeños y muchas veces los vi andar de la mano por la escuela o la calle.
-Ahora entiendo porque durabas tan poco con tus novios-le dijo Tsubaki a Liz.
-¿Cómo demonios pudiste notar todo eso sobre mí y Kid pero no que Soul estaba enamorado de ti?-preguntó Liz con aparente desconcierto.
-Eso no era tan evidente.
-¡Sí que lo era!
Eso último relajó el ambiente de inmediato y todas nos echamos a reír.
-Entonces… ¿hablarás con Kid?-le pregunté.
-Sí, pero necesito prepararme para no soltar las tonterías que les conté a ustedes-respondió Liz.
-De acuerdo. Te doy una semana.
-¿AH?-no entendí por qué se sorprendía de nuevo-¿Y eso a qué viene?
-Para que no intentes escaparte-respondí-Y si no lo haces tendré que decirle todo yo de tu parte.
-Maka… eres malévola y mandona.
-Adivina de quién lo aprendí.
Nos sonreímos mutuamente y volvimos a prestar atención a los pasteles mientras Tsubaki llamaba a una mesera para que nos trajera más té ya que el nuestro se había enfriado.
Seguimos charlando de otras cosas menos complicadas y cuando terminamos de comer, nos fuimos a ver otras tiendas hasta que empezó a oscurecer y nos despedimos para volver a casa. Preferí volver caminando, porque aún necesitaba pensar en lo que le diría y le preguntaría a Soul.
Solo esperaba que las chicas tuvieran razón.
Cuando llegué a casa ya había oscurecido y me sentía muy cansada. Mientras buscaba las llaves en mi mochila miré hacia la puerta de Soul a mi derecha y recordé mi primer día en Shibusen, cuando al volver a casa me encontré con él haciendo exactamente lo mismo. Parecía que había pasado mucho tiempo desde aquel día.
Las encontré y abrí la puerta, luego estiré la mano hacia el interruptor para prender las luces.
-¡Maka!
-¡AH!
Caí de espaldas contra la pared cuando escuché ese grito y vi una figura saltar desde el sillón.
-¡Soul!-exclamé, sintiendo que estaba a punto de darme un ataque-¿¡Querías matarme de un infarto o qué!?
-Eh… no quería asustarte. Perdón.
-¿Qué hacías en medio de mi salón a oscuras?-le pregunté. Este era un buen ejemplo de los momentos en que quería ahorcarlo.
-Por si no te acuerdas, me diste una copia de tu llave y…
-No te he dado ninguna.
-Bueno, yo saqué una copia de tu llave-típico de él-Y vine acá después de clases. Supongo que me quedé dormido porque aún era de día cuando llegué.
Ahora que me fijaba, tenía esa expresión de confusión que siempre pone después de despertar de una siesta. Su sueño puede llegar a ser tan profundo que luego no se acuerda ni de quién es. Era un milagro que se hubiese despabilado tan rápido.
-Creí que te gustaba más dormir en tu cueva, perdón, en tu cuarto-dije, acercándome a él. Vi que su cabello se había aplastado de un lado y lo desordené con mi mano para devolverlo a su estado natural.
-Así es, pero no vine a tomar una siesta-dijo él, agarrando mi mano deteniendo mis intentos de despeinarlo-Te estaba esperando.
Su rostro se había vuelto serio y noté preocupación en sus ojos. Eso fue muy angustiante para mí y lo abracé sin siquiera pensarlo.
-Me preocupé cuando desapareciste de clases-me contó mientras me abrazaba de vuelta-Liz me había dejado un mensaje muy poco informativo e inquietante sobre que se habían ido de la escuela y como no entendí qué estaba pasando te llamé varias veces pero no contestabas.
-Siempre pongo mi celular en modo silencio cuando estoy en la escuela… olvidé cambiarlo después.
-Creo que no entiendes el propósito de los celulares… en fin, después logré llamar a Liz y ella me contó lo que pasó-se veía aún más inquieto-¿Por qué no me contaste que habían imbéciles molestándote?
-No quería darles más importancia-respondí-Y cuando estoy contigo prefiero disfrutar el momento en vez de echarlo a perder por cosas como esta.
-Entiendo eso pero… no me gusta que me ocultes cosas y mucho menos si te afectan tanto-me dijo, alejándose un poco para que lo mirara directamente a la cara- Sé que te cuesta hablar de tus problemas, pero tendrás que acostumbrarte a hacerlo porque yo y los chicos estamos aquí para apoyarte.
-Lo sé, me lo has dicho muchas veces-dije con un tono resignado.
-Y aun así prefieres quedarte callada-siguió regañándome-Se supone que confías en nosotros, ¿verdad?
Eso era un golpe bajo.
-¡Lo hago sin darme cuenta! Pero créeme que hoy solté muchas frustraciones que tenía-traté de defenderme-Y ya basta de hacerme sentir culpable, sé que tú también tienes cosas que no me has contado.
Eso lo hizo callar de inmediato y noté que se había puesto tenso. En realidad no supe cómo interpretar su expresión, pero si podía ver que quería preguntarme miles cosas. Me recordó un poco al pánico de Liz.
-¿A qué cosas te refieres?-logró preguntar finalmente.
-¡Sobre nosotros!, y cómo eres conmigo y yo contigo y…-por un momento me salí de control y era imposible saber cuál de los dos estaba más confundido-¡Y otras chicas!
-Tranquilízate Maka, ¿de cuáles chicas me hablas?
-Todas al parecer, porque a todo el mundo le obsesiona hablarme sobre tus ex novias o las chicas con las que has estado-respondí, sintiendo la misma angustia de cuando escuché todas esas cosas malas en el vestuario-Incluso nuestros amigos lo hacen. No sé cuántas veces los he escuchado hablar sobre cómo te comportabas con ellas, que salías con muchas pero durabas poco… no entiendo por qué lo hacen, ¿es tan importante?
-Para mí no, aunque el resto sí que le presta atención y anota detalles-respondió, con la misma cara que pone siempre que algo le fastidia y le cansa-Pero no sabía que les importara tanto y mucho menos que iban a lograr que te preocupara a ti también.
-¿Sabes siquiera por qué lo hacen y por qué deben comunicármelo todo el tiempo?
-Es difícil explicar su estúpida forma de pensar, pero supongo que aún les cuesta creer que quiera estar en una relación seria.
-Eso es ridículo.
-Lo sé, pero de alguna forma me fui creando una mala reputación con el tiempo, ya que nunca salí con la mayoría de las chicas con las que yo, eh… estuve.
Soul estaba muy incómodo y se notaba que le preocupaba el cómo me afectaría enterarme de eso.
-Entonces supongo que estaba justificado-dije en voz baja, desviando la mirada.
-Joder, no sé a dónde estamos yendo con todo esto pero de seguro que es por la dirección equivocada-masculló, exasperado-¿Qué fue lo que dijeron exactamente que te molestó tanto?, nunca pareció importarte que hubiese estado con otras chicas antes de conocerte.
-Bueno, eso es cierto-asentí-Aunque debo aceptar que si me molestaba cuando presumías sobre tu éxito, pero me parecía una idiotez el enojarme en serio por cosas que hubieras hecho en el pasado, cuando ni sospechabas que yo pudiera existir.
- Siento haber sido tan imbécil, aunque de seguro no merezco que me perdones-se disculpó y sonaba realmente arrepentido.
-No te preocupes por eso ahora, con el tiempo lo has ido compensando-le sonreí brevemente, pero paré de hacerlo al comenzar a explicar lo que me pasaba-Lo que me afectó fue que llevaba un tiempo preocupada por… ¿por nuestra vida sexual?, oh dios, ¡pero si no tenemos! No tengo idea de esas cosas.
-Maka…
-Y entonces esa chica empezó a hablar de Lucy-cuando mencioné su nombre, Soul se quedó estático por la sorpresa. Obviamente no se lo esperaba-Me pegó justo en el punto más sensible cuando dijo que no le quitabas las manos de encima ni cuando estaban en la escuela, o algo así.
-Oye…
-Debería haberlo ignorado ¿Cierto?, pero me fue imposible porque no pude evitar pensar que nunca has tratado de hacer algo así conmigo y se supone que es algo que todas las parejas hacen, pero entonces ¿por qué tú no?
-¿Quieres saber por qué?-se le acabó la paciencia y me hizo parar, agarrándome de los hombros-¡Es porque tú no quieres, por dios!
-¿Qué?
Sabía que se exasperaría y alzaría la voz en algún punto, pero esperaba escuchar excusas, no esa declaración.
-Te voy a contar la historia con Lucy para que entiendas y te entre en la cabeza de una vez lo que te acabo de decir-dijo, picándome la frente con su dedo índice-Para empezar, lo que le dijo Liz a esas chicas es completamente cierto. Todo el mundo le daba más importancia de la que debían a mi relación con ella. Supongo que ya sabrás que era amiga de Liz, aunque no eran cercanas. Hablamos por primera vez en una fiesta que Black Star hizo, me dijo que me conocía porque ella también estaba en Shibusen y empecé a verla más seguido ya que se hizo inseparable de Liz, después de un tiempo me pidió salir, yo acepté…aunque sinceramente no lo pensé mucho y fue así como se desató el caos.
-¿El caos?-pregunté temerosa. Nadie me había dicho que su relación había sido conflictiva, solo que no había sido especial.
-Al principio todo iba bien, la pasábamos bien juntos y bueno, nos comportábamos de la forma que describieron esas chicas, pero luego empezó a pasar algo muy extraño y fue que de algún modo empecé a ver cada vez menos a Tsubaki, Liz y Patty-contó, sonaba irritado-Las novias que tuve antes también se ponían celosas de ellas, pero ninguna intervenía para que no recibiera sus mensajes o las evitara sin que yo me diera cuenta y supongo que pensarás de nuevo que soy un idiota, pero no lo noté hasta que Kid me preguntó el porqué de que yo no hablara con mis amigas. Eso me sorprendió mucho ya que pensé que eran ellas las que se habían alejado.
-No me digas que te revisaba el teléfono-pregunté, genuinamente indignada. Ahora entendía el porqué de que ellas no supieran tanto sobre lo que había pasado entre él y Lucy.
-Sí, y supongo que también se aprovechó de que yo apenas usara redes sociales-afirmó. No podía evitar sentir un poco de rabia y miedo porque eso me recordaba al tiempo en que mi madre estaba muy paranoica, aunque al final desgraciadamente tuvo toda la razón-El problema fue que cuando lo descubrí ella no estaba en Death City. Era modelo o algo así y había ido por una sesión de fotos de fotos, así que no pude enfrentarla frente a frente e intenté llamarla, pero descubrí que había sido lo suficientemente tonta como para olvidar su celular en mi departamento y al verlo confirmé lo que sospechaba, además de que descubrí que además me estaba engañando con uno de sus compañeros de trabajo.
-¡No!-dije sorprendida, tapándome la boca.
-También fue por eso que duramos "tanto"-dijo, haciendo un gesto de comillas-Porque no la pude encontrar hasta que volvió a Death City.
-Eso es terrible-dije, aunque su expresión de enojo no me permitía tenerle lástima.
-Y se puso peor cuando por fin me la encontré en la escuela. Ahí le pregunté que qué había estado haciendo a mis espaldas y un montón de cosas que no me gustaría repetir-continuó-Ella me respondió de la misma forma, diciendo que lo único que yo tenía de bueno era ser guapo y tener dinero. En ese momento me di cuenta que obviamente había sido solo por eso que quería salir conmigo, pero yo era muy diferente a un heredero mimado que le comprara cosas.
¿Soul como un chico rico y consentido? No podía ni imaginármelo, era algo que no le pegaba para nada. Seguro podría pagar un departamento gigante, pero había elegido uno pequeño en un barrio para nada prestigioso y a él le encantaba el lugar. Solo gastaba dinero para pagar las facturas, comida a domicilio y su moto, además de su colección de discos.
Miré fugazmente mi muñeca para vislumbrar la pulsera que me había dado en el baile. Ahora podría agregarse a la lista que también gastaba ocasionalmente en regalos para mí.
-¿Y cómo terminó eso?-pregunté, aunque conociendo a Soul podía adivinarlo.
-Dimos un espectáculo en medio del pasillo y fui completamente sincero al decirle que era una perra-sí, mis sospechas eran correctas-Y por supuesto que rompí con ella ahí mismo en frente de todos los que nos miraban.
-Supongo que no se lo tomó bien.
-Para nada, agarró uno de los basureros metálicos y me lo lanzó, pero tuvo tan mala suerte que le pegó a Stein cuando él llegó para terminar con nuestra pelea. Creo que le dejó una herida profunda porque sangraba mucho y tuvieron que hacerle una sutura. Después la expulsaron por eso y nunca volví a verla.
-Bien… espero que si alguna vez terminas conmigo seas más delicado.
-Por la manera tan poco cool en la que me comporto por tu culpa me parece que es bastante obvio que eso no va a pasar-declaró, aunque luego desvió la mirada-Es más posible que tú me dejes a que yo lo haga.
Negué con la cabeza inmediatamente.
-Claro que no, quiero quedarme contigo-le dije y volvió a mirarme-Tendrías que hacer algo extremadamente estúpido como para que decida hacer eso.
-Vale, tendré cuidado-dijo y luego pareció recordar algo por que volvió a poner su expresión malhumorada-Ah, volviste a distraerme cuando estoy tratando de explicarte algo importante.
Cerré la boca antes de decir algo que volviera a llevar la conversación a otra parte.
-Lo que quiero decir con todo esto y la razón por la que te conté toda esa historia es que todas las relaciones son diferentes y todo lo que dijo esa chica imbécil sobre cómo deben ser es tan falso que llega a ser ridículo-dijo, volviendo a su seriedad-Si mi noviazgo con Lucy fue a un ritmo distinto al nuestro es porque, si bien yo sigo siendo básicamente el mismo, tú y ella no se parecen en nada.
-Bueno, eso es muy obvio-dije, echando un vistazo a mi cuerpo.
-No seas tonta, sabes que me refiero a sus personalidades-me regañó-Lucy era mucho más atrevida que tú, lo que buscaba era fiesta y pasarlo bien y acepté lo que ella quería por que respetaba sus decisiones tal y como hago con las tuyas.
-En realidad… no creo haber tomado ninguna-confesé con nerviosismo.
-Lo sé, y con mayor razón no voy a comportarme como un idiota abusivo y no voy a pedirte que hagas algo que no quieras-su enojo pareció aumentar, aunque no iba dirigido a mí-Los tipos que manipulan y se aprovechan de sus novias son una mierda y me niego a ser como ellos.
Concordaba con él en eso. Si bien no tuve amigos en mi escuela anterior si pude ver muchas parejas así, con un tipo como el que Soul describía y una chica vulnerable. Eran muy tóxicas y lo más desagradable es que algunos de esos chicos me habían invitado a salir sin haber terminado con sus novias.
-Es eso lo que ocurre. No te he insinuado nada ni te he pedido que te acostaras conmigo porque sabía que estabas insegura y lo que menos quería era que te sintieras así a mi lado-dudó un poco y noté un leve rubor en sus mejillas, pero continuó-Solo quiero hacerte feliz, Maka.
Y eso fue todo, no pude contener las lágrimas y me tapé la boca para no ponerme a sollozar fuerte, aunque no sirvió de mucho para tranquilizar a Soul, porque volvió a alarmarse.
-No, no, no ¡Maka! ¿Estás llorando? ¿Qué hice mal ahora?-su cara de pánico era muy graciosa y tenía muchas ganas de reírme pero apenas podía soltar algún hipido entre el llanto, tampoco es que me diera tiempo para hacerlo, porque repentinamente volvió a abrazarme con fuerza- ¡Lo siento pero por favor no llores!
-Lloro porque estoy feliz.
-Eres tan rara.
Por fin fui capaz de soltar una risa, pero se transformó rápidamente en un hipido, tal y como pensaba que sucedería.
-¿Y qué pasaría si nunca me decido o si lo logro pero al final quiera que sigamos sin hacer nada?-pregunté, enterrando mi cara en su pecho.
-Lo aceptaría, por supuesto-dijo con mucha seguridad.
-¿En serio no te molesta?
-Claro que no-volvió a asegurar.
-Pero no creí que pudieses vivir en abstinencia.
-Lo he hecho hace meses-pobre Soul. No estaba acostumbrado a ser tan sincero y se notaba-No ha sido fácil pero he podido contenerme.
-¿A qué te refieres con eso?-pregunté, intrigada.
-A que eres una pervertida que se desnuda sin pudor alguno y eso me ha afectado bastante físicamente.
Esas eran…fuertes declaraciones.
-Jamás pensé que algún día alguien me llamaría de esa forma-dije, y supongo que mi cara le asustó o algo, así que intenté suavizar mi expresión porque no estaba enojada-Pero con eso último sobre reacciones físicas aclaraste las dudas que tenía.
-¿Y ahora de qué estás hablando?-preguntó, bastante confuso.
-No te lo diré, ya no quiero que me regañes-dije dulcemente. Seguro se enojaría mucho si le decía que no sabía si me consideraba atractiva-¡Bien, ya solucionamos todo esto! Supongo que estás hambriento, ¿qué te gustaría cenar?
Me agarró del brazo antes de que llegara a la puerta de la cocina e hizo que me volteara.
-De eso nada, ve y ponte tu chaqueta-me ordenó entre serio y malhumorado, aunque yo sabía que no se sentía así-Vamos a dar una vuelta.
-¿En moto?-pregunté y él asintió-¿A dónde vamos?
-A ningún sitio en especial-respondió-Es solo que cuando estoy estresado o necesito pensar, siempre tomo mi moto y recorro Death City y creo que ahora mismo nos haría bien un viaje.
Me sorprendió un poco, pues no tenía idea de que hiciera eso, pero no pude evitar sentir una ola de afecto por que me estaba ofreciendo esa forma de desahogo que parecía algo privada.
Soul podrá decir todo lo que quiera sobre ser un chico cool y lo es, pero no de la forma que cree.
-Te voy a estar esperando abajo-me dijo con una de sus típicas sonrisas torcidas y me dio un beso en la mejilla antes de irse.
Yo me quedé ahí por unos segundos, sonriendo como una tonta hasta que me acordé de la chaqueta y fui a buscarla para luego correr y encontrarme con él.
Después de todas las cosas feas que escuché y pasaron por mi mente aquel día, fue un alivio enorme el haberme liberado de todo lo que había estado pensando y por sobre todo, de las dudas a las que no les encontraba respuesta.
Ahora solo me aguardaba un viaje en moto abrazada a él aquella noche y mucha más tranquilidad y felicidad a partir del día siguiente.
Habían pasado unas cuantas semanas desde aquel problemático episodio y todo había vuelto a la normalidad. Los únicos cambios en mi vida escolar fue que esa tal Sarah nos evitaba, demostrando un terror genuino hacia Liz, y también que las cartas empezaron poco a poco a desaparecer hasta que solo recibía las famosas tarjetas que algunos chicos me dejaban, cosa que aún molestaba a Soul.
-¡Maka, espérame!-escuché a mis espaldas mientras caminaba por el pasillo y al voltearme vi a Tsubaki corriendo hacia mí. Sentí una especie de deja vu.
-¿Tsu? ¿Qué estás haciendo aquí?-le pregunté, mirando mi celular para confirmar la hora-¿No tienes clases de yoga hoy?
-Me quedé para ayudar a Black Star con su informe de historia-me respondió-También es extraño verte aquí a esta hora, siempre vuelves con Soul.
-Bueno, ya sabes que no podrá llevarme a casa por una temporada-respondí, aunque me apuré a agregar algo en tono de broma-¿Y qué está pasando con Black Star? ¿Eh?
Dulce Tsubaki, mi querida y siempre amable amiga decidió ignorarme completamente y desvió la conversación mientras caminábamos juntas a la salida.
De todas las chicas del grupo, Tsubaki era la que tenía los problemas amorosos más confusos, especialmente porque se negaba a contarnos cuáles eran. Sabíamos que Black había estado enamorado de ella por un largo tiempo y que por fin se había animado a decírselo cuando le pidió ir al baile con él. El que ella hubiese aceptado nos hizo suponer que Tsubaki le correspondía y ahora estaban juntos, pero al parecer no era así.
Cuando Liz la interrogó sobre si habían empezado a salir después del baile, Tsubaki solo le dijo que "no había funcionado". ¿El qué había salido mal? Ni idea, pero continuaron actuando como siempre, aunque habían ocasiones en que se les notaba un poco tensos, como cuando Black Star salía con Patty a correr o iban al gimnasio, algo que se había hecho bastante habitual últimamente aunque siempre habían sido buenos amigos ya que sus personalidades eran similares y les gustaban las mismas cosas, o cuando Tsubaki nos contaba que su familia estaba empeñada en presentarle a uno de los compañeros de su hermano, que por lo visto era un genio con la espada. Ella siempre nos decía que lo conocería cuando volviera a Japón después de graduarse, pero sabíamos que lo rechazaría.
No pude evitar suspirar. Mis amigos son un desastre.
-¿Sabes cuándo va a volver Kid?-me preguntó, distrayéndome-Liz no ha dicho nada, pero sé que está nerviosa.
-Lo llamé ayer y me dijo que volverá antes del viernes-respondí-Realmente fue una mala suerte que se fuera justo cuando Liz se estaba preparando para hablar con él.
-Es como cuando tu primo te raptó-recordó Tsubaki-Bueno, al menos Kid no se fue por algo tan terrible.
-Sí, es mejor tener una reunión familiar que no sea en un hospital-coincidí con ella-Aunque la de Kid debe ser algo muy raro de ver, como una convención de parcas.
Tsubaki soltó una risa.
-Si son extravagantes, pero de forma agradable-dijo y yo asentí, totalmente de acuerdo con ella-De todas formas la reunión Death ha sido extremadamente larga, no sé si podría irme de viaje y pasar tanto tiempo junto a mis tías, creo que me volvería loca.
-Kid me dijo que organizan este tipo de cosas cada tres años y que son importantes porque no todos pueden verse durante ese tiempo ya que viven muy lejos-expliqué y luego no pude evitar sonreír-Me alegra que su familia sea tan unida, es justo lo que necesitan Liz y Patty.
-¿Ya estás casando a Kid y Liz otra vez?, ella aún no le ha respondido y no estamos seguras de que ha decidido hacer.
-Te apuesto a que estarán saliendo muy pronto-dije, completamente convencida de mi instinto que mis amigos dicen que siempre falla.
-De acuerdo… y hablando de relaciones a largo plazo, ¿cómo están tú y Soul?-me preguntó, aún seguía un poco preocupada por todos los problemas que habíamos tenido últimamente-Apenas lo he visto estas semanas.
-Estamos bien, aunque yo tampoco lo veo mucho-le conté, intentando sonar tranquilizadora-Ahora que está trabajando no nos vamos juntos a casa después de clases y llega un poco tarde. Por suerte vive al lado y lo puedo visitar a cualquier hora, sin embargo aun no entiendo la lógica de buscar trabajo a estas alturas del año.
-Navidad ya pasó, así que no se estresa porque ya no hay ajetreo ni escándalo-dijo Tsubaki, intentado explicarme la forma de pensar de Soul Evans-Y los de las tiendas locales se lo pelean porque cada vez que trabaja con ellos sus ventas aumentan.
-Otra cosa que no entiendo, el porqué de que alguien como él sea tan popular-dije, siendo tan amable con mi novio como siempre-No sé si sea tan bueno que lo haga justo cuando debemos prepararnos para los exámenes.
-Bueno, tengo entendido que está ahorrando y siempre se las arregla para aprobar al final-dijo mi amiga en tono pensativo-No sé para qué necesita tanto dinero.
Yo sí lo sabía. Soul me había dicho que sus padres esperaban que él volviera a Inglaterra después de graduarse, pero él quería quedarse en Death City así que había estado preparándose por un largo tiempo para independizarse a sus espaldas. Por eso también su lista de "cosas en las que gastar dinero" era limitada.
Fruncí el ceño. La familia Evans no parecía ser tan amigable como la de Kid y eso me hacía sentir un poco mal por Soul.
-Por cierto, ¿en dónde está trabajando?-me preguntó Tsubaki-Sé que no quiere que lo sepamos para que no vayamos a verlo, pero te juro que no se lo contaré a nadie.
-Casualmente está en la cafetería a la que nos llevaste cuando estuvimos en crisis-contesté con una sonrisa-Por lo visto era donde le ofrecieron un mejor sueldo.
-¿Oh?-la voz de Tsubaki empezó a reflejar sus ganas de reír-¿En la cafetería? Pero si ahí usan…
-Uniforme, lo sé-dije, completando la oración mientras me tapaba un poco la cara con las manos porque presentía que me iba a sonrojar al recordar cómo se veía mi novio con su traje de mesero.
-Puedo decir por tu reacción que el uniforme le queda bien-me dijo, se notaba que se divertía a mi costa-¿Ya te pidió que le enseñaras a llevar la bandeja?, recuerdo que tú igual fuiste mesera y Soul me contaba que le impresionaba cuantas cosas eras capaz de llevar.
-Sí, también le enseñé cómo darla vuelta casualmente sobre un cliente si lo sacaba de quicio.
-Sospecho que va a hacer eso a menudo-dijo ella, suspirando.
-Oh, pero hoy saldrá más temprano-dije entusiasmada-Va a recogerme en el centro comercial y luego iremos al cine.
-¿Centro comercial?, pero si no te gusta ir-dijo, bastante confusa.
-No, pero me di cuenta de dos cosas-empecé a contar-Uno, Soul siempre me está haciendo regalos y yo no le he dado nada desde su cumpleaños.
-Estoy segura que aprecia enormemente todo lo que cocinas.
-Y dos, tiene demasiada ropa gris.
-¿Y eso que tiene? ¿Ahora quieres introducir color a su armario?
-Tsubaki, toda esa ropa era originalmente negra-dije y ella dijo "Ohh" con un gesto de entendimiento-Parece que hace mucho tiempo que no compra nada y le hace falta ropa nueva, así que le compraré algunas cosas.
-Ahora suenas como su esposa-dijo, burlándose de mí-¿Estás segura que Kid y Liz serán los primeros en casarse?
-Cállate-dije con dulzura-Ya debo irme, nos vemos el mañana.
-¡Adiós y buena suerte!
-Veamos, ¿qué me falta?
Saqué mi lista para ver si olvidaba algo. Ya tenía en mi poder unas cuantas camisetas, jeans, calcetines y una sudadera. Gracias al tutelaje de Liz pude elegir las tallas sin ningún problema y estaba cumpliendo mi misión con éxito.
No, ya había comprado todo lo que tenía anotado, así que me dirigí a la salida para llamar a Soul, pero cuando iba caminando no pude evitar el quedarme parada frente al escaparate de una tienda.
En medio de la vitrina había un maniquí usando una chaqueta negra con muchos cierres y apliques metálicos que decía a gritos "soy exactamente el tipo de chaqueta que Soul si se compraría", así entré con entusiasmo a la tienda.
No había mucha gente dentro, solo dos chicos y una chica se paseaban mirando la ropa mientras que los vendedores no les prestaban mucha atención mientras miraban sus celulares. Eso me pareció molesto, pero también significaba que no tendría a alguien encima intentando venderme algo que no necesitaba.
Me fijé que la sección de chaquetas se encontraba al fondo de la tienda y fui derecho hacia allá y me puse a rebuscar entre el montón de prendas en sus colgadores. El problema que tuve fue que no conseguía encontrar la chaqueta que buscaba y eso me desesperó un poco.
Después de un rato de revolver y desordenar las perchas vi una chaqueta medio enterrada entre el resto y la saqué rápidamente. Era la última que quedaba y al ver la etiqueta vi que justo era la talla de Soul, ¡qué suerte!
La examiné un poco mejor para ver que no estuviera sucia o con algún detalle, pero estaba perfecta y fui directa a la caja. Luego de comprarla y salir de la tienda me detuve y me quedé mirando la bolsa un rato, imaginando la sonrisa de Soul y como la usaría presumiendo lo cool que él creía ser. No pude evitar sonreír también.
-Sí, también creo que a Soul le gustaría.
Una voz desconocida me tomó por sorpresa y me sacó de mi ensoñación, fue entonces que me di cuenta de que había una chica muy alta a mi lado mirándome de forma extraña y me quedé helada al reconocerla, pues sabía perfectamente quién era aunque nunca la hubiese visto en persona.
-Maka Albarn ¿cierto? Mucho gusto soy Lucy, una vieja amiga de Soul-me dijo ella sonriendo mientras me ofrecía su mano y yo la estreché, sin pensarlo siquiera porque estaba muy confundida-Sarah me contó sobre ti hace unos días, pero no creí que me encontraría contigo apenas volviera a Death City.
-Eh, si…-dije, demostrando mi nula capacidad mental para entablar una conversación racional, algo que ella no pareció notar porque me miraba de arriba abajo, como si me juzgara, incomodándome inmediatamente.
Pero después volvió a mirarme a la cara, sonriendo nuevamente y eso me hizo sospechar de sus intenciones.
-Qué curioso. Al principio me sorprendí cuando Sarah me contó que Soul llevaba saliendo varios meses con una chica, pero luego me envió una foto y ahora que te veo realmente eres como te imaginaba. Eres bastante linda.
-¿Gracias?-dije sin saber cómo debía reaccionar ante los cumplidos de la ex novia de mi novio.
-También pareces ingenua, de buen corazón y sobretodo muy inocente-su sonrisa se apagaba para dar lugar a una expresión de disgusto mientras pasaba su mano por su cabellera rizada-Justo el tipo de chica por el cual los chicos me dejan o a las cuales ellos deciden serles infieles conmigo.
-¿Disculpa?-dije entre escandalizada y furiosa.
-Oh, ¿te ofendí al decir la verdad? Mil perdones-dijo tratando de sonar arrepentida.
No entendía para nada qué era lo que estaba sucediendo. ¿Por qué me hablaba esta chica si no nos conocíamos?, ¿quería desquitarse conmigo porque su relación había fracasado?
-Supongo que le estás comprando ropa a tu Soul y lo entiendo. Ese chico prefiere gastar su dinero en discos en vez de en cosas como estas aunque le hagan falta-dijo mirando mis bolsas y eso me incomodó aún más.
Ella conocía bien a Soul. Ni siquiera Tsubaki había caído en cuenta de esa particularidad suya y llevaban siendo amigos desde hacía varios años.
-Una pequeña sugerencia. Soul prefiere los boxers así que no le compres de otro tipo.
¿Qué?
Me quedé mirándola estupefacta y ella me volvió a sonreír, pero de forma maliciosa.
-¿Qué acaso no lo sabías?-supongo que mi reacción le dio la respuesta-No puedo creer solo le hayas visto estando completamente vestido.
-Eso no es cierto-reclamé impulsivamente.
-Oh, entonces lo has visto al salir de la ducha-dijo y yo sentí que podía leer mi mente-O cuando hacía mucho calor y era lo suficientemente desvergonzado para andar sin camiseta.
Di un paso atrás, preparada para irme rápidamente en cuanto se distrajera, pero entonces noté que me había estado acorralando contra la pared.
-Puesto que aún no has tenido el privilegio de verlo déjame decirte que él se ve muy bien-su sonrisa me daba escalofríos-Soul realmente tiene buen cuerpo.
-¿Por qué me estás diciendo todo esto?-pregunté, conteniendo mi rabia. No quería armar una escena en medio del centro comercial-Sé que lo tuyo con Soul acabó de pésima forma, ¿es que acaso crees que por contarme cosas como esas conseguirás que termine con él?
-¿Qué? ¿Para recuperarlo dices?-me preguntó y luego se echó a reír-¡No volvería con Soul ni aunque me pagaran!
La subestimé. Ese tipo de cosas serían las que haría una de las chicas de Shibusen, no alguien como Lucy, que parecía pensar más las cosas.
-¿Y entonces por qué…?
-Ese chico me dejó por los suelos-respondió ella-Me puso en ridículo, arruinó mi reputación e hizo que me expulsaran. Debido a eso me ha costado mucho encontrar trabajo como modelo y ninguno de mis compañeros me respeta en lo más mínimo-se acercó más a mí-¿Me merecía acaso el pasar por todo eso por su culpa?
-Bueno, teniendo en cuenta que heriste a un profesor, engañaste a tu novio con otro y le manipulabas para que no hablara con sus amigas, sí, te lo merecías.
-Oh, la niña buena cree que puede darme clases de moralidad-dijo despectivamente. Sí, le había dado donde le dolía-Pues todo lo que digas me da igual, lo único que quiero es quedar en igualdad de condiciones con Soul.
-Entonces quieres vengarte, que maduro-concluí-¿Y qué tengo que ver yo en eso?
-Soul puede ser un idiota pero nunca ha mostrado ninguna debilidad que pudiese explotar…hasta ahora-me miraba de una forma tétrica-A él le daría igual que intentara difamarlo o hacerle quedar mal frente al resto, pero si le dolería que le sucediera algo a su novia.
Lo que había dicho era alarmante, pero no me asusté.
-No te recomiendo tocarme, quizás soy pequeña pero te puedo dar una paliza sin esfuerzo alguno-le advertí.
-Lo sé, me contaron sobre lo fuerte que eres-dijo ella encogiéndose de hombros-No hay problema, sé que también eres bastante sensible, así que con decir los hechos correctos bastará.
Había colmado mi paciencia y traté de alejarme, pero me agarró del brazo con mucha fuerza y no me dejó ir.
-Vas a escucharme Maka, esto es algo que te interesará-dijo, volviendo a sonreír-Es fácil deducir que eres una niña pura y virgen, así que no me molestaría para nada darte unos cuantos consejos, especialmente si se trata de cómo satisfacer a Soul y créeme que sé bastante sobre eso.
No sé por qué no era capaz de moverme y en cambio me quedé ahí, asustada, cuando lo que normalmente hubiera hecho sería darle un golpe y correr.
-Te contaré mis experiencias, cómo fue y cómo se sentía estar con él-agregó de forma cruel mientras apretaba mi brazo con más fuerza, haciéndome daño-Y no me guardaré ni un detalle, tenlo por seguro.
Aunque no quería hacerlo, no me quedó otra que escuchar lo que ella tan malévolamente quería decirme.
Entonces descubrí que hay cosas que es mejor no saber sobre la persona que amas.
Y después de casi un año desde la última vez que actualicé aparezco nuevamente ante ustedes, mis queridos lectores.
Ahora en serio, siento mucho esta exageradamente larga ausencia que fue totalmente involuntaria. Aunque quería escribir, no podía hacerlo por culpa de mi mal estado de ánimo y el cansancio de la universidad (este año volví a estudiar y ha sido un tanto estresante, también he dibujado menos por esta razón) además de que este capítulo apenas lo había planeado y no tenía muchas ideas, pero por fin logré terminarlo después de meses de escribir poco a poco.
También se me hizo un poco difícil por el tema principal del que quise hablar que es el del respeto y la aceptación dentro de una pareja con respecto a la sexualidad. Me parece que no he leído muchos fanfics soma en español que toquen este tema y como lo leo continuamente en los fanfics en inglés quise hacer mi pequeño aporte basado en consejos y en mis experiencias. Espero haberlo abordado de buena forma y quién sabe, quizás mis palabras le lleguen a alguien y les sean útiles si están en una situación parecida a la de Maka.
¿Que más? bien, este capítulo se separa en dos partes como pueden ver y Soul será el encargado de contarles qué es lo que pasa a continuación, espero que esa la pueda terminar en menos tiempo y sobre el resto del fic, solo quería contarles que faltan unos cuatro o cinco capítulos para el final :)
Eso es todo, espero que todos estén bien y les haya gustado el capítulo.
¡Felices fiestas!
