Para este título y parte de este capítulo me ayudo mucho una canción llamada Este es mi hogar de Tierra De Osos 2 de Disney, escúchenla (En latino obviamente XD), cuando acaben o mientras leen el momento oportuno del capítulo, lo más probable es que no se arrepientan de ello.
Gracias a todos por sus vistas a este fic. Y por sus comentarios. Espero que esto salga adelante. Sin más que decir los dejo leer.
En busca de un nuevo hogar
Al día siguiente, después de lo ocurrido. Tu mi amado habías traído una pokeball, pero esta era diferente, era negra, con franjas rojas y algunas amarillas, pero más pequeñas. Tú te pusiste enfrente de mí y me dijiste.
-Mi Luna. Mi Pokemon. ¡No!, Mi mejor amiga. Sabemos bien que no queremos esto. Pero… Bueno, hay que ver lo positivo, aun puedo estar contigo. Pero sé que no puedo demostrar lo mucho que te quiero y que cuanto te aprecio. Por eso traje esta pokeball a la que se le llama Lujo Ball. Sé que es la pokeball más costosa, pero quería darte lo mejor que yo puedo ofrecerte, sé que no me debo fijar en las cosas materiales y su costo, ya que no tiene ningún chiste. Pero solo a través de este costo puedo medir lo mucho que te quiero, y lo que eres para mí, aun se queda muy corto. No sé cómo mostrártelo lo que eres para mí de otra forma. Y espero que me perdones al no saber expresarme...
Yo te interrumpí y te abrace de nuevo y en mi mente te dije.
-No es necesario que tú me demuestres eso, me lo demuestras a diario por dejarme a estar a tu lado en todo momento.- Yo te empecé apretar mas.- Yo. Mi Carlos. Te amo, te amo con todo mi corazón. Sé que no me puedes entender en este momento…
-Yo también te quiero mi Luna.
¡¿Cómo es que me pudiste entender?! Yo sentí mi como mi corazón latía de alegría, así también al mismo tiempo se hacía trizas. Porque yo presentía ese amor, (Que es una de mis habilidades especiales sentirlo) pero no como la manera en que yo deseo. Tu si me querías, pero como a tu Pokemon, aunque me veas como tu amiga, tu solo me vez aun como Pokemon. Sentí como las lagrimas que escurrían en mis mejillas, sentía una especie de alegría combinado con tristeza al saber que no me amabas de la misma manera en la que yo te amo. Pero a la vez te importaba demasiado, que nunca, jamás me abandonarías y estarías a mi lado.
Pero no soy egoísta, entiendo y comprendo la situación y tengo que vivir con ello. Pero a pesar de ello no negare lo que siento por ti y no pierdo la esperanza de seguir.
Te separaste de mi unos pasos y alzaste la pokeball. Un rayo rojo me toco y mi cuerpo era absorbido por un rayo rojo, no sentía nada. Mas después veía solo oscuridad adentro, era extraño se sentía cómodo y eso era porque era una Lujo ball. Pero eso no quería decir que no estuviera tan triste al no verte como ya me había acostumbrado o eso creí yo…
A pesar de que me traías en una buena pokeball, tú me liberabas Carlos, cada vez que podías o en las noches que era una costumbre ara ambos. O me dejabas esta vez libre en el jardín, que no salía demasiado debido a nuestro secreto. Me alegre conocerlo completamente, y esta vez no me impedía hacerlo con libertad. O al menos eso creí también…
Tu madre que me odia, cada vez que podía me trataba mal, diciéndome lo asquerosa que era. Me dolían mucho sus palabras, pero sabía que valía la pena soportarla para estar contigo, mi Carlitos.
Aparte. Semanas después de lo ocurrido, tu madre ignorante se dio cuenta que era yo un Pokemon shiny, muy raros de ver, y más si evoluciono a una Gardevoir, elegante, combinaba con su status. Mujer hipócrita, que me empezó a tratar mejor solo por mi apariencia, al menos el trato era distinto y ya no me insultaba.
Dos años después
Pasaron otros dos años, yo empecé a evolucionar a mi última fase. Un brillo blanco me cubría todo mi cuerpo. Solo para convertirme en una Gardevoir. Tú te alegraste tanto que no sabías que decirme.
-Por fin llegaste a tu última fase mi Luna. ¡Eres ya una hermosa Gardevoir felicidades!
Me dijiste hermosa, de ti era todo lo que quería escuchar. Y yo la verdad lo esperaba, quería ser más hermosa para ti mi amo, aunque sé que no te fijas nunca en eso. Lo sabia al ver como las chicas humanas jóvenes, de tu status solo buscaba a hombres por sus riquezas y un buen físico. Tu las aborrecías cada vez que te hablaban, aun me acuerdo que te había enamorado de una de ellas, a mi me dolía mucho eso. Pero al darte cuenta como era ella, como a tus espaldas decía que solo por que eras rico la dejaste. A pesar de que me sentía algo alegre, yo sentía pena por ti mi amo. Porque no podías encontrar tampoco el amor en la vida de ricos que llevabas.
"Ellos solo son monstruos ambiciosos"
A pesar de que eran solo niños y que esa niña no te supiera valorar mi amado. Lo sentiste de verdad. Tú llorabas por eso, no sentías ese sentimiento, yo te abrasaba cada vez que te pasaba algo así. Yo te daba mi amor, atravez de un abrazo para consolarte, aun si tú no te dabas cuenta. Llorabas de tu vida tan miserable y que no encontrabas una felicidad.
Y lo peor de todo es que sabias también que la relación de tus padres se baso en eso, en negocios, ellos se odiaban y no se soportaban al verse. Una de esas personas que no aborrecías, pero con derecho lo merecía, era tu madre para tu desgracia y no la odiabas por eso. A pesar de que ella no te trata como debería ser una madre.
Yo era la única que sabia y la que no te veía por eso, ni siquiera los Pokemon nos salvamos, se corrompen ante esa vida llena de riqueza y poder, olvidando lo que en verdad son. No sabían verte por lo que realmente eres y yo solo lo sabía.
Eso era una de las cosas que más amaba de ti. Pero eso a la vez me perjudicaba porque eso quería decir que no importaba si evolucionaba, tú no te fijarías en mi forma, aun teniendo este cuerpo. No me deprimí, me contuve y solo por ti, te veías tan alegre.
Pero quise probar algo.
-¡Muchas gracias mi amo, mi maestro, te lo debo todo a ti Carlos!
Tú te espantaste al escuchar por primera vez mi voz telepática en tu mente. Te caíste, fue para mí muy gracioso y lindo.
-¡¿L-Luna, t-tú hablas?!- Preguntaste exaltado.
-Si mi amo. Pero solo te puedo hablar telepáticamente. Los Gardeovir podemos hacer eso una vez que tengamos un lazo tan fuerte con nuestro amo.
Tú te alegraste tanto, que esta vez te abalanzaste sobre mí y me abrazaste, me hubiera caído, de no ser que puedo levitar. Aunque no me importaba, te tenían en mis brazos y eso importaba, no quería soltarte. También te quería decir lo que realmente eres para mí. Lo mucho que tanto te amo, pero sentía que no era el momento de hacerlo y temía el rechazo y que nuestra relación ya no fuera la misma.
-Luna.- Tú me hablaste alegremente, mientras me abrazabas.
-Dime mi amo.
-No me llames amo.- Te molestaste un poco conmigo.- Dime por mi nombre, soy tu amigo. No eres mi esclava.
Yo te apreté más al escuchar eso.
-Luna... Tu pico del pecho… me lastima.- Fue gracioso como me decías eso, pero era enserio, te lastimaba y yo no te quería soltar.
La convivencia fue más cercana. Me sentía tan feliz yo ya estaba más cerca de ti. Hablando casi como una humana. Pero la desventaja es que ya no me podía acostar a dormir contigo, debido a mi tamaño. Cuando era una pequeña Ralts me podía acostar contigo, cuando era Kirlia eso disminuyo y ahora que soy Gardevoir ahora no tengo oportunidad. Tengo ahora que dormir en la pokeball. No puedo evitar, te amo tanto mi Carlitos. Que quiero estar en donde quiera que estés. Pero me tenía que contener, aparte se me pegaron los hábitos que tu cargas, tengo que ser refinada y sofisticada y cómo comportarme como una muñequita de porcelana.
Pero aun así. Antes de evolucionar podía sentir una inconformidad, tú estabas inconforme, las clases intensivas te ponían de muy mal humor, lo contenías y te lo tragabas, nunca querías decir que era lo que pasaba, ni mucho menos conmigo que era tu cercana y mejor amiga.
Te quedaste así medio año. Hasta que por fin completaste tus estudios. Pude ver cómo te sentías libre después de tanto sofoco de largos años. Y lo primero que hiciste fue empacar tus cosas, ya no querías estar en la casa, te querías marchar lo antes posible, pero algo te impedía hacerlo.
Tus padres no lo aprobaban, te querían dentro de su negocio familiar después de tus estudios, empezando por algo pequeño claro, hasta demostrar lo destacado que eras al poco tiempo. Yo estaba de acuerdo en un punto, eras muy inteligente así como ya podías resolver cuentas y balances que solo un adulto podría hacerlo. Tú te negaste Carlos, les decías que querías ser libre por un momento, que nunca eras feliz, que desde pequeño te han encerrado en los estudios y que ahora querías sentirte libre.
Ellos aun negaban. Mi amado, ellos nunca te vieron como un hijo, te han visto como si fueras una batería. Que ellos te podrían cambiar cuando quisieran y por eso te prepararon desde muy pequeño, desde los siete años te quitaron tu libertad para que sintieras lo que ellos sienten, como te forzaban a estudiar algo que no querías. Aun recuerdo que tú querías viajar y conocer más allá de Hoenn, aún recuerdo cuando estaba oculta como te decían que eras un prodigio. Hasta ahora que tienes trece querían dejarte ese gran peso en tus hombros, ¿Qué clase de vida llevabas?, no habías experimentado nada, no sabías que era la felicidad, que era sentirse libre, no sentías amor. Y tú me dabas amor a mí, de la misma manera en la que tú quieres por parte de tus padres. Ellos no se limitaron a hablar contigo, solo dijeron que entraras te gustara o no. Que mientras siguieras viviendo en su casa te acatarías a las reglas. Tú asentiste de mala gana, sin dejar de mirarlos.
Carlos, tu después te encerraste en tu cuarto y terminaste de preparar tus cosas. Pero mientras lo hacías, tú te rompiste como el cristal, te arrodillaste y lloraste en silencio como siempre lo hacías. Llorabas por tus padres, ¿Cómo podías llorar por unos monstruos?, ¿Será que aun los amas después de lo que te han hecho?, yo los odio. Odio a tu madre que siempre me trato mal, y a tu padre que al menos le tengo respeto por dejarme estar contigo.
Yo salí de pokeball y podía sentir tu miseria que me contagiaba, me envenenaba mi ser y que al igual me entristecía, te abrace por detrás y quise que me compartieras ese dolor, no quería que lo hicieras solo.
-¡Gracias Luna!- Me agarraste en una de mi manos y entre sollozos me decías.- Cuanto agradesco que estés en mi vida.
-Yo estaré siempre para ti Carlos. En cuerpo y alma. Quiero que entiendas eso.- Te decia eso mientras recargaba mi cabeza detrás de tu cuello.
-Gracias.- Me apretabas mas esta vez no veía el interés amoroso. Yo demostraba mi lealtad asía ti.- Buscaremos un nuevo lugar. Un lugar que no tengamos que vivir de esta manera.
Era de noche, pasaron unas horas me metiste en mi pokeball y me guardaste, sacaste dinero que tenias ahorrado, lo suficiente para un mes. Usaste la misma ruta de escape que solías usar años atrás y huiste de tu casa y me tomaste a mí como tu primer Pokemon inicial.
Narrador Pov
Un joven de trece años salía de su casa, pasando debajo de un barandal, un hueco de suficiente tamaño para él. Y una vez que pasa corre, corre con todas sus fuerzas.
Sus ropajes eran flexibles esta vez, unos pantalones negros, una camisa azul con una chaqueta roja una gran mochila cargando a sus espaldas y unas deportivas. Y unos lentes oscuros para ocultar su identidad, mientras se pone una gorra y el gorro de chaqueta para no ser distinguido.
Paso una hora después de camino. El chico estaba ya en el Bosque Petalia. Su Pokemon sale de su pokeball sin autorización.
-¿Por qué no me liberaste?- Pregunta ella, después molesta, mientras levita y sigue al frente a su amo viéndolo.
-¿Por qué debía de hacerlo?- Pero responde con otra pregunta alegremente, mientras le sonríe a su Pokemon. Después se quita su gorro de su la cabeza y de su chaqueta, también sus lentes, dejando ver su rostro, se sofocaba.
-No me parece gracioso.- Pero ella aun sigue molesta, encorva sus cejas y lo demuestra.- Es tarde y es muy peligroso andar aquí de noche.
-(Mph) Si eso es el precio de ahora ser libre… Pues que así sea.- Pero los ánimos del chico no bajan.
-Carlos. Se consiente por favor.- Y la molestia para ella no le baja tampoco.
-Aparte, la luna llena aun sigue, presente y nos ayuda a pasar.
La luna llena se mostro en su cúspide, mostrando su belleza y su resplandor blanco, tomando el papel de un sol nocturno ilumina con sus rayos blancos, hasta iluminar todo el bosque. Mientras a lado del gran astri blanco se asoman las estrellas del firmamento, el cielo brillaba a pesar de la finita oscuridad que lo rodeaba.
-No me dejas ver.- Se queja Carlos, mientras aun sigue alegre.
Pero la Gardevoir no se mueve y frunce mas el ceño inflando sus mejillas.
-Sabes me recuerdas aquel día en que decidí llevarte conmigo.- Dice el niño bajando un poco su tono y endulzándolo un poco.- El día en que te puse tu nombre, mi Luna.
Luna se queda estática, su cara cambia radicalmente, mostrándose sorprendida. Ella se sonroja al recordar eso, pero Carlos no lo distingue por la poca oscuridad.
-Tú serás la que me ayudara a cruzar este camino lleno de sombras. Como aquella luna llena que está en el cielo. Buscaremos un nuevo hogar.
Ella se pone más roja, casi en su totalidad, pero antes de que pase eso se voltea rápidamente, antes de que su amado se diera cuenta. Y para disimularlo mejor viendo al gran astro blanco en el cielo, mostrando e iluminando el camino para ellos.
-¿En verdad crees eso de mi?- Pregunta ella conmocionada.- ¿Confías en mi?
-Sí. Yo confió en ti.- Dice alegremente mientras se pone en su lado y mira también la luna.
-¡Gracias!- Ella sonríe, mientras se pega un poco más a su maestro.- Yo siempre he confiado en ti.
-Pues gracias también. Espero ser un buen entrenador.- Se dice Carlos mientras saca otra pokeball.- También cuidare bien a este Pokemon que tengo.
Ella voltea y ve la pokeball.- Ese Pokemon es Trapich.- Comenta.
-Sí. Abuelita consuelo me lo dio en mi cumpleaños.- Responde él con alegría.- ¡Sera un poderoso Pokemon!
Pero después de un momento de caminar.
-¿Qué vamos hacer ahora que eres libre?- Luna pregunta algo preocupada.
-Por lo mientras irnos avanzar un largo tramo.- Carlos se pone serio, mientras guarda la pokeball.- Es obvio una vez que se enteraran que no estoy, me buscaran por todo Hoenn hasta encontrarme.
-¿Entonces vas a hacer?
-Ir asía Ciudad Calagua.- Carlos pone una mano en su mochila, asegurándose de algo.- Si aun los tengo.
-¿Tienes que?
-Boletos.- El responde feliz, al saber eso.- Tenemos que llegar en dos semanas al barco que nos llevara a Kanto.
-Pero hubieras tomado el barco de Ciudad Portual y tomar el mar y hecho surf. Para tomar un atajo rápido asía allá.
-Es donde primero buscaran, quiero despistar. Aparte que no tengo Pokemon mas que a ti y Trapich.- Dice él mientras guarda a su Pokemon.
Pasa otra hora de camino. Carlos se va alentando cada vez más y más.
-Ya estas cansado.- Luna se da cuenta de eso.
-No. No lo estoy.- El se molesta un poco por eso.- Aparte tengo que seguir, antes de empiecen a buscarme.
-Pero como lo harás si ya estas cansado.
-Seguiré.
Luna mueve sus ojos asía un lado, en señal de molestia por su amado maestro. Pero después ella decide hacer algo.
Un borde rosado rodea a Carlos y lo hace levitar. Gardevoir usaba sus poderes psíquicos con su maestro.
-¡¿Qué haces?!- Pregunta el niño molesto y espantado.
-Ayudándonos humano.- Sonríe ahora ella, como una venganza por no haberla sacado.- Tú alentase el paso, sabes.
-Pero si usas tus poderes, te debilitaras más.
-¿Quién dice que usare mis poderes?
Carlos sigue levitando y contra su voluntad se acerca a su Pokemon. Luna lo recibe y lo carga, poniéndolo en su brazo izquierdo, agarrándolo la parte trasera de los muslos y quitándole la mochila y poniéndolo en su brazo derecho, colgándosela.
-¡Suéltame!- Exclama molesto.
-No quiero.- Y Luna se niega alegremente.- Si queremos seguir tienes que cooperar. Descansa un poco y después tomaremos relevo. Yo aguanto mucho más que un humano.
-Parezco un bebe.- Dice el aun molesto.
-Y si te comportas como uno, más.- El Pokemon saca una leve carcajada, mientras cierra por un momento sus ojos.- Recuerdo que cuando era una Ralts y Kirlia tú me cargabas. Quiero hacer lo mismo por ti, así que no pienso detenerme.
Y después de unos momentos de que el niño se dejara de quejar, se queda quieto, poco a poco le gana el sueño, se recarga en el hombro de su Gardevoir, abrazando su cuello para que no caiga.
-Sabes.- Dice Carlos, mientras esta su cabeza mirada asía atrás.- Me fui también por ti.
-¿De qué hablas?- Pregunta ella desconcertada.
-No quería que mi madre te separa de mi y que te diera a mi hermano.- Dice el somnoliento, pero a la vez molesto.
Pero la Gardevoir bufe molesta.- Tu hermano. Yo nunca me iría con el.- Dice frunciendo el ceño.
-Pero aun así, sabes cómo se comporto ella. Si me descuidaba, ella me quitaría tu pokeball. Y si no lo hacia ella, de seguro mi hermano lo hubiera hecho, tal cosa que si hiso antes de irse.
-Yo ya se salir de ella, recuerdas.- Pero después sonríe.- Me hubiera ido contigo rápidamente como aquel día. Aparte no lo intento ella después y tu hermano después de verme al frente de ti, interponiéndome, no dejaría que él te hiciera daño, aun si fuera tu hermano… Tú eres mi único maestro, mi único amo.
-Sí, pero temía de ello.- Carlos da un bostezo.- Y que te dije con llamarme amo.
-Perdón.- ella sonríe y cambia su tono.- Aparte ese monstruo ya no está más con nosotros.- Dice seriamente, también de forma severa y con odio.
-No es un monstruo.- Carlos defendía a su hermano.- Simplemente ya está muy corrompido.
Pero la fémina Pokemon, solo vuelve a bufar, mostrándose incrédula ante las palabras de su amo.
-Luna… Te quiero mucho.- Dice él mientras va cerrando sus ojos y la abrasa más.
Luna sonríe mas ante eso, cambiando totalmente su estado de humor.- Yo también te quiero mucho Carlos.- Le dice.
El niño termina durmiendo en el hombro de su Pokemon. Mientras Gardevoir sigue el camino, iluminado la luna. Ya una vez dormido Carlos, Luna acaricia la espalda de su amado.
-Yo no te quiero… Yo te amo mi pequeño.- Le dice a su pequeño amado dormido, mientras frota la mejilla suya con la de él, cariñosamente. Mientras Carlos dormido la apreta mas y suelta una tierna sonrisa.
Gardevoir Pov.
Por fin salimos de aquella tortuosa casa. Asía un mundo libre. Un mundo que si bien hay miseria, también hay alegría y momentos. Y este es uno de los momentos que jamás olvidaremos tú y yo. Ahora tenemos un mundo adelante por recorrer. Y lo vamos hacer juntos. Y encontrar un nuevo hogar para nosotros.
Y aquí acaba otro de mis capítulos. Y tenías razón dragon titanico eso representa Luna, le puse aquel nombre. En este caso también para Carlos, ella era única para él, como la luna es única para la tierra. Cuando leí tu comentario, decidí modificarlo, incluyendo algo más, ya que este fic lo tengo casi hecho, encontré motivación. Nada más contaría como escapaban ambos, pero como dije al leerlo, decidí meterle más. Te mando un saudo y un abrazo.
Aunque por alguna razón no solo saque el nombre por esa circunstancia, ante luego falta de inspiración y escribir mucho sobre un personaje frio y su relación y representación como la luna en mi fic principal, puso una parte de aquel nombre. De ahí, a su vez me di cuenta que la luna tiene un significado mas.
También quiero agradecer y mandar un saludo y abrazo a Linkand606 que agradezco sus comentarios su alago, aunque yo no soy muy romántico, vaya que me esfuerzo tanto que me duele la cabeza XD. Trato de sacar lo contrario de mi a diferencia de mi fic principal, que como dije ese personaje frio y cruel saco el nombre también de Luna, la Gardevoir. Que sin darme cuenta ella es en cierta forma lo contrario de él.
Bueno me despido de ustedes.
Adiós y cuídense. Hasta la siguiente actualización
