Vaya esta vez (Y es enserio) no tengo nada que decirles por el momento. Me han agarrado desprevenido. Y como es alguna costumbre de mis capítulos largos, me quedo algo seco sin saber que decir.
Bueno mejor los dejo leer ya. :3
Un cambio
Medio día
Era medio día en la región de Kanto. Era un día caluroso que pegaba. Los barcos venían en el puerto de Ciudad Carmín, famoso por sus puertos. Descargando su mercancía o cargando gente que se iba asía otra región.
Pero en un Centro Pokemon de aquella ciudad. En un cuarto se encontraba un niño y su Gardevoir, que estaba en la cama y el a su lado, mientras un Trapich estaba en el regazo del niño durmiendo.
Carlos llevo a Luna al Centro Pokemon para que atendieran sus heridas. Después de una gran batalla que tuvo que dar. Perdieron, pero eso no quería decir que dieron su máximo esfuerzo en dar una buena pelea. Aparte no todo fue perdido. No para el niño y su Gardevoir.
-Mi amada Luna.- Dice el niño tiernamente, viendo a su Pokemon dormida de lado. Mientras sostenía su mano izquierda, enlazándola.
Luna descansaba, lo necesitaba, en su brazo derecha lo tenía vendado, sujetando un nudo en su cuello y algunas vendas en heridas menores, ya que había recibido muchos daños físicos.
Pero después de un pequeño rato, Carlos, sin dejar de sostener la mano de su amada, se pone a pensar en todo lo ocurrido. Siente el algo raro en todo esto, algo no encaja y no es por Luna y su relación que es Humano-Pokemon. Era algo aparte había sentido, cuando estaban en el barco. Pero no se pone a pensar mucho en ello, ahora su prioridad es estar con su Pokemon, cuando ella lo necesite.
Tres horas después
Luna se levantaba, abría sus ojos.
-¡¿Gar?!
Carlos que esta vez leía el periódico voltea a ver.- ¡Hola!- Le dice alegremente.
Ella se queda desconcertada, pero después sonríe.- Hola.- Y saluda también.
-¿Cómo te sientes?- Pregunta el niño, acercándose mas asía ella.
-Mejor.- Luna aun no puede creer lo ocurrido, veía a los ojos a su amado, dándole una sonrisa.
Carlos quería tomarla de la mano, pero cuando lo hacía…
El sonido de una puerta avisa. El niño la separa rápido de ella, Luna se desconcierta. Pero después pone intención a otra cosa. En esos momentos, una enfermera Joy había aparecido.
-Enfermera Joy, ¿Como se siente mi Pokemon?- Pregunta Carlos, mostrando preocupación.
-Tu Pokemon se encuentra muy exhausto.- Responde un poco seria, pero después sonríe.- Necesita mas observación. Pero dentro de algunas horas la puedes recoger.
Horas después: Atardecer.
El día se tornaba naranja, el gran astro rey necesitaba su descanso y empezaba a irse.
-Listo. Tu Pokemon puede irse.- Dice la enfermera.- Pero solo deja que su brazo descanse.
-Si.- Responde el niño.
Luna estaba lado de Carlos, pero su brazo derecho seguía vendado.
-Muchas gracias enfermera Joy.
Pero antes de irse un hombre entra.
-¡Vaya!... Aun sigues aquí. Bueno, eso quería, encontrarte.
El niño y su Pokemon voltean.
-¡Capitán Rafael!- Exclama un poco Carlos al verlo, abriendo mas su rostro, lo mismo asía su Pokemon.
-Capitán Rafael.- La enfermera Joy se alegra de verlo.- Tenia tiempo que no contaba con su visita.
-Sí. Los mares andan tranquilos esta vez.- Dice el viejo marinero.
-Ni tan tranquilos al parecer.- Comenta la enfermera, cambiando un poco su semblante.- Su Pokemon si vino exhausto esta vez.
-Fue por culpa de este niño.- Dice el Capitán señalando a Carlos.
La enfermera se le queda viendo a Carlos y a Luna.- Ya veo. Es por eso que esta Gardevoir vino casi al mismo tiempo que usted… ¿Tuvieron una pelea?- Pregunta ella.
-Así es. Este chico fue muy fuerte.- Dice el Capitán feliz.
-¿Y quién gano?- Pregunta ella.
-Fue el Capitán.- Dice el niño, un poco apenado.
-No era de esperarse esa respuesta. Pero por un momento creí que alguien pudo vencer a la Bestia Del Mar. Por el estado de su Pokemon.- Dice la enfermera, encogiendo sus hombros.
-No ciertamente no pude. Perdimos mi Luna y yo.- Dice el niño sonriendo.- Pero fue una gran pelea.
-Gar.- Luna sonríe también, asintiendo.
-Bueno. Espere aquí Capitán. Ahora le traigo su Slaking.
La enfermera Joy se retira a traer la pokeball.
-¿Cómo se siente tu Pokemon?- Pregunta el viejo marinero.
-Bien. Ella se siente mucho mejor.
-¡Gar!- Luna se ruboriza un poco.
-Si se nota a simple vista.- Dice el hombre, dando una leve sonrisa.- Ahora que tú la aceptaste de esa forma, esta así.
Carlos se pone como tomate y se bloquea. Mientras Luna se ruboriza más y sonríe, bajando su mirada y cerrando sus ojos, pero no baja su sonrisa, ella lo acepta como un alago.
-Bueno. En fin, no es que esté en contra de esa relación. Aunque obviamente hay locos por eso. Pero ustedes es lo completamente sincero que he podido encontrar, hasta ahora.- Dice el hombre, un poco feliz respecto a ese tema que no muy seguido se toca.- Pero ten cuidado Carlos.
El niño se desconcierta.
-Créeme que la mayoría no son con esa clase de pensamientos que tenemos tu, esa Gardevoir y mi Slaking y yo.- Dice seriamente el viejo marinero, mientras se recarga en el mostrador de la enfermera, con los brazos cruzados.- Yo y mi Pokemon hemos visto lo que causa esto a lo largo de nuestras vidas. Y esto se debe luego lo que pasa actualmente con estos temas y algunas (pocas) veces viceversa con resultados más que peores… Los demás no lo comprenderían, así que sean discretos en esto. Y eso se lo digo a esa Gardevoir que se ve que es tan cariñosa contigo.
El niño y su Pokemon comprenden. Luna se pone un poco triste por eso, hasta se separa un poco de Carlos.
-Aparte. Ten mucho cuidado entre las rutas de esta región.- Dice aun el hombre.- Los peligros siempre están presentes y más aun para los entrenadores. Y te lo digo a ti, se ve que eres primerizo en esto… Se me estaba olvidando.
El capitán de su saco busca algo, y una vez que lo encuentra.
-Ten.- Se lo da al niño.
Carlos y Luna abren más sus ojos al ver lo que les dio al capitán. El viejo marinero les dio un mapa y una pokedex.
-No, no…- Pero el niño es interrumpido.
-Quédatelos, es un regalo para alguien que me dio pelea.- El Capitan Rafael.- Aparte es una pokedex robada que sacamos en una de nuestras defensas, al protegernos del Equipo Aqua, está completamente actualizada. Quédatela, créeme te hará mas falta a ti que a mí, para mí es un estorbo. Aparte el mapa, tengo muchos de ellos de cada región.
El niño termina de aceptarlo, con pena, pero los agarra.
-Muchas gracias.- Dice Carlos alegre.
-Aquí esta Capitán.- La enfermera Joy venia con su Pokemon.- Su Pokemon está en buen estado ahora.
-Muchas gracias enfermera.- Dice el Capitán y una vez que recibe su pokeball donde se encuentra su Slaking.- Adiós enfermera. Hasta la siguiente.
-Si adiós capitán y cuídese.
-Creo que también ya nos vamos.- Anuncia el niño.- Muchas gracias enfermera.
-Adiós y cuídense también.- La enfermera mueve sus manos en señal de despedida.
Carlos y Luna salían y una vez afuera aun seguía el capitán.
-Ahora a donde te dirigirás.- Pregunta el viejo marinero.
-Quiero ir a Ciudad Plateada.- Responde el niño.
-¿Iras por tu primera medalla?
-¿Medalla?- Pregunta el niño desconcertado.- Quería ir al museo de aquel lugar.
-¿Me pregunto qué clase de entrenador eres?- Pregunta el capitán desconcertado.- Si no vas por medallas.
-En si no me llama la atención las peleas.- Dice Carlos algo serio.- Solamente quería que se volvieran más fuertes y no obsesionarme en ser el mejor. Lo suficiente para que se protegieran.
-Entiendo. No eres como los demás que se obsesionan con el campeonato y eso, pensando niñerías. Aquellos que no saben que significa ser el Campeón y que función tiene en cada región que es la misma.- El Capitán hace una pausa.- Pero créeme que siempre habrán personas fuertes, ya lo viste esta mañana conmigo. Nuca serás fuerte si no los ejercitas también, nunca se podrán proteger si no se entrenan, por eso está en su instinto hacerlo. Sé que es triste, pero es necesario. Porque siempre habrán obstáculos que nos perjudiquen... Recuerdo que la Liga Pokemon no era una competencia, era para escoger al protector de la región de la furia de los legendarios cuando se despertaban, no es fama ni fortuna. Por suerte los que saben eso aun son los líderes de gimnasio, el alto mando y los campeones que siguen aun esa costumbre.
-Si se de eso.- Dice el niño, acordándose de sus estudios.- Ahora entiendo lo que usted me dice también.- Pero también se desmotiva.
-Bueno al menos no tienes malas intenciones. Y solo te preocupas por tu amada Pokemon y los que siguen.- Dice el Capitán.- Yo tengo que ir a la cantina.- Y responde.
-¡Je!, Sí. Nuestros caminos son muy distintos.- Dice el niño que sonríe.
-No pienses mal.- El hombre ríe un poco.- Esa clase de vida la tenemos los marineros. Aparte no todo lo hare por alcohol. Tengo que supervisar a mi tripulación que no hagan estupideces.
-Y su esposa lo supervisara a usted.
El hombre se mantiene un poco callado.- ¿Así que mi Pokemon le contó al tuyo?- Comenta, sacando una sonrisa, pero que después se desvanece, dejando una neutralidad en su rostro.- Ella ya no está conmigo, para supervisarme.- El hombre de su collar de oro, lo abre y se ve la foto de una mujer de cabello rubio y corto, sonriendo, pero era en blanco y negro, de un lado.- Aparte dije que iba a beber, no a engañarla.- Dice cerrando de golpe el medallón.
Pero Carlos detecta todo en aquel tono de voz, toco un tema muy delicado.- Lo siento.- se disculpa
-No te preocupes.- Dice el hombre, esta vez esforzándose en sonreír, solo alargando un poco su boca.- Esas son las consecuencias de estar en el oficio y ella lo sabía. Era por eso que la amaba, le gustaba el mar tanto como a mí.
-Bueno. Adiós Capitán, cuídese.- Se despide el niño, apenado aun de lo que hiso.
-Adiós Carlos.- Pero el Capitán recupera su humor.- No olvides lo que les dije… Nos veremos cuando nuestros caminos se vuelvan a cruzar.
-Sí. Siento que esta vez pasara algo de tiempo.
Y así el capitán se marcha. Dejando solos al niño y su Pokemon. Mientras el día se empezaba a extinguir y algunas estrellas se empezaban a asomar.
Horas después: Diez de la noche.
El joven entrenador y sus Pokemon tuvieron que avanzar un tramo después de esto, saliendo de Ciudad Carmín, asía la parte oeste. Después decidieron montar el campamento para pasar la noche, después empezaron a cenar y mientras cenaban.
-Abre una vez más la boca.- Decía el niño feliz de lo que hacía, un poco ruborizado estaba, pero feliz.
Carlos, le daba a Luna en la boca, prácticamente lo hacía. Le daba cucharada por cucharada de sopa.
-Ya.- Decía ella, un poco apenada, pero disfrutaba eso.- No era necesario que lo hicieras, si bien yo pude hacerlo con mis poderes.
Pero ella termina su última cucharada.
-Pero bien que aceptaste hacerlo.- Dice el niño fingiendo regañándola.
-¡Trapich!- Trapich estaba feliz.
El niño estaba muy acomedido con su amada Pokemon, la ayudaba en todo lo que se le ofreciera. Cuando estaban caminando, el se ofreció a cargarla de nuevo, y lo hiso. Esta vez Carlos disfrutaba hacerlo, así como Luna disfrutaba al ayudarlo.
Pero Carlos (Sin querer esta vez), saca una servilleta y le limpia la boca a Luna y al hacerlo y por instinto se da cuenta de algo, empieza a limpiar de forma delicada la parte inferior de la boca y ve sus labios, se les queda viendo, empieza acariciar su mentón. Luna se da cuenta y le agarra el rostro de su amado de forma delicada, acariciándolo también.
Después ambos se veían a los ojos y con su mirada expresaban lo que querían el uno del otro, que era lo mismo. Luna veía a Carlos con una cara llena de amor, con ternura le decía que lo hiciera, acercaba poco a poco a su rostro.
Pero el rostro de Carlos, el estaba muy nervioso, no sabía qué hacer. Era su primer beso. También era de su amada, pero a ella sabia controlarse. El pulso del niño era muy acelerado, tenia esas ganas también, pero no sabía cómo sacarlas.
Ella se acercaba poco a poco y lo esperaba, el lo hacía, pero más lento y con duda en su cabeza, debido a sus nervios.
Pero de repente, un sonido suena entre los arbustos, estos se empiezan a moverse. Solo para mostrar un Pidgey que sale y se le queda viendo a todos. Solo para después subirse a un árbol y acomodarse.
-Mejor preparare el repelente.- Dice el niño que se para.
Carlos se separa de Luna y se va a preparar lo que queda antes de dormir, el momento se echo a querer por ese Pokemon. La Gardevoir suspira, pero sigue feliz. Ella no iba a negar que van demasiado rápido, apenas pudieron declarase su amor y eso era demasiado por el día de hoy.
Media hora después
Dentro de la casa de campaña. Ya se encontraba la pareja acostada. Luna se recostaba en el pecho de Carlos. Para el niño ya estaba más que acostumbrado a eso, siempre la había tenido así, cuando era pequeña. Aparte ya eran pareja, ella ya no iría mas en la pokeball, nada más en algunos casos. Pero por lo mientras ambos aun seguían despiertos. Apenas se habían acostado.
-¿Qué piensas?- Pregunta Luna, sintiendo algo en su amado.
-Pienso en lo que me dijo el Capitán.- Responde Carlos, algo serio.
-Bueno, hay que admitir… Somos raros.- Ella ríe un poco.
-Si de eso no hay duda.- El la acompaña en su risa.- Es una lástima, estamos en un dilema muy delicado… Aunque me llamo la atención lo de Viceversa.- Dice él un poco triste.
-Yo le entendí.- La Gardevoir se pone molesta.- Como sabes el humano puede ser oscuro con su Pokemon, abusando. Pero algunas veces pasa Viceversa. Cuando el humano no tiene esa tentación, su Pokemon si lo tiene y es ahí donde sale perjudicado. Eso se debe a nuestro lado salvaje, lo aman tanto que se obsesionan, tanto que no dejan que nadie se les acerque y los resultados suelen ser trágicos.
(Nota del autor: Algun día hare un fic de eso)
-Okay.- Dice el mas que sorprendido de eso.- Tu no sientes eso, ¿Verdad?- Pregunta el, fingiendo estar espantado.
-Eres malo.- Dice ella que lo abraza mas.- ¿Si te dijera que sí, me amarías aun?
-Te conozco. No creo que lo tengas.- Dice el también haciendo lo mismo.- Ya lo hubieras hecho, aun cuando tuve una "relación".
Pero Luna se pone seria, no le gusto.
-No te enojes.- Dice el consintiéndola y presintiendo eso.- Nunca paso nada verdadero… Aparte estaba ciego, te buscaba. Por alguna razón solo me causaba dolor al estar con ella, la hubiese dejado al poco tiempo.
-¿Enserio?- Pregunta ella.
-Viste toda mi vida, como yo vi la tuya. Sabes cómo soy y se cómo eres.- Dice el acariciando su espalda.- Creo que ya estábamos destinados a estar juntos… Después de todo, ya estábamos sincronizados desde hacia tiempo antes.
Luna se alegra otra vez.-Aun así no dejare que nadie se te acerque.- Dice ella fingiendo estar molesta.
-Bueno ya es hora de dormir.- Dice Carlos.- Buenas noches mi Luna.- El antes de dormir la besa en la frente.
-Buenas noches mi Carlitos.- Y Luna se separa un poco de él, puesto que tiene un brazo vendado y no podía estar acostada esta vez cerca de Carlos de la misma forma.
Y después de unos minutos, en el cual la Gardevoir se quedo completamente dormida. Pero el niño no dormía, no podía hacerlo algo lo aquejaba. Hora si podía pensar mejor en esos problemas que lo aquejaban.
Carlos Pov
Este día, ha sido lleno de sorpresas. Al menos para mí… ¡Je!
Quién diría que la persona quien más amo esta a lado de mi y que ha estado a mi lado por más de cinco años.
Aunque tengo que admitir que siento algo de raro. Ella es un Pokemon y yo un humano, un simple y corriente humano… No puedo imaginar porque ella se fijo en mí. Aunque sea un humano no me considero alguien atractivo (Eso pienso yo), solamente era un niño que era rico... Ahora soy un niño común que quiere ser libre. Francamente le he traído muchos problemas en lugar de soluciones. Y ella ha estado conmigo a pesar de todo.
Pero…
No puedo evitar sentirme tan afortunado. Me siento feliz. No pensaba tener ese sentimiento oculto, muy de bajo de mi ser. Mientras ella solo sufría al no recibir nada de mí. Eso me hace sentir mal, aguanto años y años. A pesar de que le hice mal, ha estado conmigo.
Soy un idiota, eso es cierto, aunque ella lo niegue.
Bueno, al menos todo cambio para ella el día de hoy. Presiento su alegría, lo emana aun dormida, me pregunto… ¿Que pensara?
Y yo con más razón nunca la abandonare, ahora que es mi pareja no lo hare, eso lo prometo. La amo y no dejare que nada malo le pase.
Aunque…
Tiene razón el Capitán Rafael.
Nuestra relación es prácticamente prohibida. No me importa eso. Yo estaré con ella. Aunque no es motivo para no ser discreto. Tal vez ahorita tenemos algo de privacidad, pero la mayoría del tiempo no, entre las rutas están los demás entrenadores, ni que se diga en las ciudades. Es difícil al menos estrechar la mano sin que nadie nos vea.
Esto va a ser un poco difícil.
Aparte hay algo que no me deja tranquilo desde que arribe la Fiera Del Mar.
Mi padre…
Si bien el me pudo haber buscado hasta por debajo de las piedras, porque no lo hiso. Se pudo meter al barco y buscarme. Aunque sin intención a lo mejor fue porque ese barco iba a Kanto. Digo, a quien se le ocurriría subir al barco que saben al que iras. Si hubiese sabido que este iba a Kanto, no me hubiera subido y me hubiese subido en otro, actué sin pensar y esto creo que fue una solución.
No quiero volver y no lo haré. Ahora que estoy con Luna comprometido de esa manera, menos. No quiero volver a ver a mi madre, ni a mi padre… Ni a mi hermano.
Aun me acuerdo como mi madre pensaba a quitarme a Luna de mis manos y se las iba a dar a él. Sabía que mi hermano le iba hacer algo malo, no quiero pensar que. Simplemente no me deje y me negué, ella estaba aferrada. Pero no, creo que me quería soltar un bofetón.
¡Je!... Pero recuerdo que Luna estaba ahí, detrás de mí. Ella se acercaba, pero Luna puso un pequeño campo de fuerza y no la dejo pasar, me protegía. Hasta mi madre se pego al chocar.
Pero nunca iba a dejar que se la llevaran... ¡Ella es mia y solo mia!, ¡Y no de ellos!.. No de ellos que lo tienen todo, pero a la vez no tienen nada en su interior.
…
Parezco uno de esos locos que causaron este dilema sobre las relaciones Humano-Pokemon. Pero lo que me diferencia de ellos es que mi sentimiento es verdadero, no falso, ni lujurioso.
Podre ser un humano, ser diferente al resto, que me ganaría el odio de mi familia y de la sociedad. Pero eso no me quita mi derecho a amar. Amo a este Pokemon por lo que es y por lo que siente. Tenemos un camino trazado, un nuevo camino que recorreremos juntos como pareja y que lo recorreré con mucho gusto con ella, sin importar la adversidad, lo haré. Hemos sufrido bastante, caminando juntos, pero a la vez separados. Ya no más, yo estaré con mi Luna y ella conmigo.
Sin estar atados. Si hay algo que depende nuestra relación, es un hogar. Sé que lo encontrare, un lugar en que quiero estar alejado, sin estar encadenado a mi familia.
Pero no está en Kanto, de eso estoy seguro. Solo quiero explorar esta región primero y explorar este mundo.
Bueno ya se me ocurrirá un lugar, pero por lo mientras quiero ser libre e ir asía donde yo quiero… Más bien asía donde queremos.
Me quiere ganar un poco la risa. Lo único que obligare a Luna es, en ir al museo, ella odia ir a esos lugares, tenemos nuestros contras. De hecho ella es tontita, en esos ámbitos. Pero que le preocupa es un Pokemon, esas son sus ventajas.
Como quisiera ahora abrasarla esta vez. Pero ella esta lastimada y su pico rojo no me deja abrasarla (Sin mencionar que me lastima)
Al parecer ella es la única que decide si abrasarme o no, como siempre lo ha decidido.
Solo espero no encontrar más problemas de los que teníamos y de los que tenemos ya.
No tienen idea de que tan feliz me siento. Muchas gracias a todos por sus comentarios, nunca antes en todo mi tiempo como escritor había tenido tantos comentarios en este tipo de capítulos.
Hasta siento que será insuperable el capitulo anterior, pero me esforzare por hacer algo mejor cuando se trate de este tipo de capítulos.
Diría a todos esta vez sus nombres, como es costumbre. Pero créanme, esta vez tardare más de lo que escribiré. Pero es un gran gusto contestarles atreves de un pm a todos.
No tengo palabras que decirles a todos por esto, solo un ¡Gracias!, por el apoyo de esta historia. La verdad es un honor escribir para ustedes y ser bien recibido en este bloque que en mi opinión es difícil este público.
Agradezco a todos por sus halagos del género del romance. La verdad a lado de escritores que conozco me quedo corto y a mí se me conoce por ser lo completamente contrario a eso y a ellos, los que me siguen en mis historias saben de que soy capaz de hacer e inclusive que puedo llegar a ser en este fic.
También agradezco sus vistas a este fic, que vayan como estuvieron en estos días y aquellos que son los lectores fantasmas, gracias tambien.
Solo contestare este comentario de Guest. Que no tengo la oportunidad de responder debido al anonimato
Guest: No se si llegues aun hasta aquí, pero agradezco tu comentario. Aun les espera mas que enfrentar y esos momentos también.
Este fic está siendo cada vez más largo de escribir. No se si es bueno o malo.
Pero sin más que decirles ya. Me despido.
Adiós y Cuídense. Hasta la siguiente actualización.
