Antes que nada quiero agradecer muchísimo a LinkAnd0606 por la imagen que me hiso para este fic. ¡Muchas gracias!, estará desde ahora en este fic.
Muy bien, como dije este ha sido muy largo. Vaya que si se agota.
Este capitulo lo iba a subir ayer, pero el condenado del servidor no me dejaba... Pero en fin.
Pero si notan el titulo encierra tres cosas en un mismo capítulo, junto con otros tres personajes que reconocerás, aunque uno de ellos era de ley aquí.
Lo bueno, lo malo y lo feo
Un día después: En el futuro.
? Pov
¡Jajajajajajajajajajaja!
Humanos estúpidos. Caen en lo más mínimo de su deseo, sin importar que sea este, sin importar la pureza o suciedad de sus corazones. Si les tientas el oído y si tiene algo de odio de corazón, caen como piedras en el agua.
Llegar a corromper al inocente. Me da risa y alegría al hacerlo.
¡Jajajajaja!
Esto me causa mucha alegría. Traeré un poco de mi diversión a esta tierra, un regalito de mi parte para que me recuerden los de aquí.
Y sin más que decir me voy de este lugar tan asqueroso.
Y con más razón lo hare.
(Snif, Snif)
Huele amor.
Creo que acabo de ver una maldita pareja asquerosa. Y me hace vomitar, de no ser que no haya gente, hasta estarían agarrados de las manos. Digo eso está prohibido, ¿No?... Bueno no soy dueño de esta tierra, así que puedo decir. No sé si ese mocoso este enfermo, pero su maldito animal hembra también siente lo mismo, ella también está enferma. Me dan asco. Puedo ver esa aura roja en los dos, emanan ese color, ojala y emanaran ira en lugar de eso, lástima que el amor y la ira portan el mismo color, rojo.
Pero también puedo oler otra cosa. No es amor.
(Snif, Snif)
Lujuria.
Puedo oler la lujuria no muy lejos de aquí también, de otro enfermo, solo que este tortura, eso es algo que me complace ver ¡Jejeje!... Creo que lo acabo de matar ya hacía tiempo. Pero puedo ver que tiene otra y esta se niega. Ese color rojo, pero de una forma oscura, parecido cuando ensucias un liquido rojo con mugre, corrompida por la oscuridad y la maldad que ya tiene en su ser.
¡Jejejeje!, ese deseo. Ojala y afecte a esa pareja asquerosa que acabo de ver, se ve que es obsesivo.
Aunque si no lo hace el. Tal vez lo que deje si lo haga. Lástima que lo que hice sea algo pequeño. Pero no me quejo, solamente era para molestar.
Narrador Pov
Una semana después y un día antes: Presente.
Los días pasaron. Y mientras eso pasaba, Carlos estaba con Luna y Trapich a fuera, este último lo cargaba en su cabeza, mientras era el atardecer. Los tres estaban en la ruta 2, dirigiéndose a la Ciudad Plateada. Tomada esa decisión por Carlos que quería ir al museo de esa ciudad por una extraña placa.
Para Carlos y Luna, sus vidas habían cambiado aceptándose el uno al otro. Había pasado una semana después de su declaración. No se sentían atados, se sentían libres. Pero un problema más vendría con ellos, que hasta ahora lo ha podido controlar sin problema alguno, aunque algo triste por ellos.
-Vaya caminata.- Decía el niño, algo cansado.- ¿Vamos por buen camino?- Pregunta.
Y Luna veía el mapa.- Si. Vamos por buen camino.-Responde.
-Hay que apresurarnos, tenemos que encontrar un lugar para acampar.- Decía el niño un poco preocupado.
Pero mientras caminaban.
-Que débil eres.- Una voz venia desde lo lejos.- No vales la pena.
No solo se oía eso, también se empezaban a oír otra cosa. Para cuando el joven entrenador y su par de Pokemon llegan.
-(Snif, Snif)- Ellos ven un niño de nueve años que lloraba. El niño tenía una camisa roja y un short gris con una raya azul en la parte inferior, de ojos azules y un cabello rubio, corto y de tez blanca.
En las manos del infante manos estaba su Pokemon. Un Weedle muy debilitado por una batalla demasiada injusta. Ese pequeño Pokemon estaba herido y un centro Pokemon estaba muy lejos, puesto que solo vivía en las cercanías de la ruta.
-¿Qué paso?- Pregunta Carlos una vez que llega.
-(Snif, Snif), Un maldito que no sabe pelear.- Dice el pequeño muy triste.- Me obligo a pelear contra su Pokemon, yo rechace. Sabía que no podía ganar, pero el… el no entendía.
Carlos arruga su cara. No creían que pasara algo por el estilo.
-Ten.-El joven entrenador, busca en su mochila y le da una poción al niño.- Úsala.- Le dice.
El chico esta vez sin dudar lo hace, se lo da a su Pokemon para que se recupere. Y una vez que termina.
-¡Muchas gracias!- Agradece el infante.- Mi nombre es Tomas. Pero todos me dicen Tomi.
-Carlos. Mucho gusto.- Se presenta el joven.
-Muchas gracias Carlos.- Sigue agradeciendo Tomi, pero después arruga se pone de nuevo triste.- No tengo dinero con que pagarte.- Dice el apenado- Si tan solo fuera fuerte. Yo…
Y antes de romper de nuevo en lagrimas por impotencia.
-Ya. No es nada.- Dice Carlos alegremente, agarrando de los hombros.- Pronto serás fuerte, no te preocupes, será a tu modo y forma. No te desmotives, ni te rindas aun con esa clase de personas.
-¿Pero cómo?, Solo soy un niño.- Pero Tomi aun seguía triste.
-Yo también era un niño… bueno aun lo sigo siendo- El entrenador, trataba de darles ánimos al chico.- Pero eso no me detuvo.
Tomi desvía su mirada y ve a los Pokemon de Carlos.
-Ellos son.- Dice el joven.- Ella es Luna, mi Gardevoir.
-Gardevoir.- Luna le sonríe a Tomi y se presenta, diciendo su nombre.
-Y el es mi pequeño Trapinch.- Después baja a ese Pokemon de su cabeza.- No le he puesto aun un nombre, porque ya se acostumbro a que lo llamen así.
-Trapich.- Y Trapich solo sonríe.
-¿Enserio son tus Pokemon?- Pregunta el pequeño impresionado, mientras Carlos asiente.- Nunca antes había visto un Gardevoir… ¡Y es Shiny!, Tampoco he visto un Trapich… Ustedes no son de aquí.
-Exacto. Somos de Hoenn.
-¿Entonces tú los entrenaste?
-A mi Gardevoir, si la entrene. A mi Trapich me lo dieron, pero lo estoy entrenando.- Explica el joven.
-Entrenare a mi Pokemon.- Dice el niño ilusionado.- Que tonto soy… Este es mi Weedle.
-Weedle.-El pequeño Pokemon gusano se presenta.
-No tiene mucho que lo tengo. Desde que mi padre me lo dio para prepararme para mi aventura.- Comenta Tomi.- Pero le he tomado mucho cariño y es uno de los que me llevare, cuando inicie mi aventura.
-Así se habla.
-¡Tomiiiiii!- Una voz femenina adulta se escucha.
-Es mi mama. Me tengo que ir.- Dice el pequeño.- Muchas gracias por la poción. Carlos… ¡Adiós y cuídate!- Se despide, mientras corre.
-¡Adiós y no olvides lo que te dije!- Carlos se despide, mientras mueve sus manos, también hacia lo mismo Luna.
-Que gentil eres.- Dice Luna, feliz de que su amado ayudara al niño.
-No pierdo nada en ayudar.- Dice Carlos que empieza a caminar.- No es justo que le hicieran eso.- Y su tono empieza a cambiar, se notaba lo molesto que estaba.
Luna al sentir eso, lo agarra de la mano. Eso calmaba Carlos, ver que su amada siempre se esforzara para no verlo así.
-Te amo.- Dice el niño, feliz al sentir la alegría otra vez.
Luna Pov
Al día siguiente
Han pasado una semana desde que arribamos a Kanto. Desde que pisamos Ciudad Carmín, nuestro camino ha sido más tranquilo, no estábamos presionados, no teníamos "problemas" de los que teníamos y de que tanto temíamos. Aunque hemos estado escuchado de maleantes que roban Pokemon. Hasta ahora no nos ha tocado nada de eso, hasta ahora.
Pero sin duda alguna, tu mi amado Carlos, has estado más positivo que nunca. Yo por mi parte he estado igual. Desde ese día todo había cambiado, es como si me liberase de una pesada cadena. Aunque falta algunos pequeños rasgos en nuestra relación, se que vendrán y esta vez mas pronto.
Pero es inevitable mantenernos ocultos ante eso. Nuestra relación es prohibida, en casi todos los sentidos. Recuerdo que un día quería enlazar mi mano con la tuya. Tal cosa que hice y caminamos un poco de esa manera, sonreía de hacerlo ya libremente y tu también lo hacías, me veías con esa cara llena de ternura. Pero un entrenador vino de la nada y nos reto. Rápidamente nos separamos casi a metros del susto.
Esa es nuestra consecuencia de nuestra relación. Yo soy un Pokemon y tu un humano. Si se enterasen, me explicaste que nos meteríamos en grandes problemas. Apenas y teníamos un poco de privacidad. Pero todo vale la pena ya. Estamos juntos después de todo. Tú me aceptas y yo te acepto, no tenemos diferencias en eso.
Ahora estamos en Ciudad Plateada. Pudimos tomar un atajo asía allá, usando la Cueva Digglet, recorrimos horas y horas adentro de esa cueva. Sin mencionar a los Pokemon dueños de dicha cueva. Eran demasiados. Por suerte usaste el repelente cuando era necesario, pero Trapich y yo tuvimos que luchar contra ellos… Vaya que fue muy agotador.
En fin ahora vas saliendo del museo. De eso sacas una pokeball.
-¡Sal!
Y de esa bola salgo yo, era mi Lujoball. Después de eso, te volteo a ver, molesta estaba. En mi cara inflaba mis mejillas y te veía de esa forma, cruzaba mis brazos.
-No te enojes.- Me decías, con una sonrisa y un tono medio feliz.- Yo no tengo la culpa de que no admitan Pokemon. Y era el último día en que estaría la placa en este museo.
Yo seguía molesta, como podías sonreír sínicamente. Aparte, para ti no soy solo un Pokemon.
-Aparte no te gusta ese tipo de cosas, hasta me lo has dicho.
-No creí que te tomaría tanto tiempo.- Te respondí muy seria.
-Sabes cómo soy.- Y todavía te tratabas de justificar, no tenias justificación, simplemente porque yo lo digo.- Te lo compensare.
-¿Enserio?- Empecé a reaccionar, mi cara cambio un poco, me alegraba.- Quiero pasear e ir adonde ahora, donde a mí se me plazca.
-…Esta bien.- Eso lo resentía, ¿Por qué dudabas?, me lo debías.- Sacare a Trapich.
Después sacaste a Trapich.
-Trapich.- El estaba feliz como siempre. Normalmente es un poco perezoso cuando no está en combates.
Ya después nos sentamos en alguna parte, cerca del museo. Pero, había algo extraño, no sé cómo decirlo, pero algo emanaba de ese lugar.
-Veo que lo presientes, también.- Me dijiste, estando sentado, tú te estabas poniendo serio.
-Trapich.- El se ponía algo serio, pero más se estaba espantando.
-No temas.- Le decía, tratando de tranquilizarlo, pero a mí también me empezaba a espantar.- ¿Qué hay adentro del museo?- Empecé a preguntar, la curiosidad… No, más bien el saber era obligatorio.
-Si lo presientes.- Recalcaste.- Empecé a sentirlo cuando te saque de tu pokeball.
Yo al ser un Pokemon y más al ser un tipo psíquico, podía presentir mejor y por ende tú al estar ambos sincronizados. Pero esa energía, no entendía el porqué lo emanaba ese museo… era… era una energía inmensa, extraña y perturbadora, no se debía a otro Pokemon o un humano.
-Adentro esta la placa en exhibición.- Tu empezabas a comprender que esa cosa venia de esa placa.- Al estar cerca, lo presentí también, pero por instante… Ahorita te la enseño.
Después sacaste una cámara y me la enseñaste. Empecé a ver las fotos, una por una. Había fósiles, otras placas, cuadros, maquetas. Seguí y seguí buscando.
-Esa es.- Me señalaste.
Empecé a observar, no cabía duda que era esa placa. Y no cabía que era única. Era una placa de piedra, era grande y de forma rectangular, pero se veía de forma sorprendente. En la parte izquierda estaba una foto un retrato de nuestro Dios. Del Dios Pokemon, Arceus. Pero de forma muy detallada y de una forma jamás vista. Normalmente es un gran Pokemon blanco, con un arco dorado en su tronco, pero ahora se veía muy diferente. Había oído que había dibujos en que se señalaba las formas primigenias de las Deidades de Hoenn. Groundon y Kyogre. Tal vez esta era su forma primigenia de Arceus o algo por el estilo.
En la parte izquierda estaba alguien que ni se me hace conocido, no es ninguna Deidad de otra región. Es alguien "Humano" si a eso se le llama. Era alguien casi del mismo tamaño del Dios Pokemon, tenía una apariencia de… de… ¿Cómo es a lo que llaman los humanos que luego tu Carlos lo usas cuando te enojas?... Demonio. Y le hacia una alusión a ese. Tenía una sonrisa malévola en su rostro, unas uñas largas tanto de las manos como de los pies, llevaba una armadura que cubría parte de su cuerpo, en otras estaba desnudo y vestía con ropajes extraños, su cabello largo y alborotado se veía suelto, tenia marcas en todo su cuerpo, sus brazos al parecer estaban algo abiertos, dejando parte de su piel colgando y a su vez parecía como si lo usase como especie de guantes, algo grotesco al verlo. Y unos ojos, sus pupilas estaban llenas, parecían puntos, el color no podía decirlo, debido a que es una placa sin color. Ese ser estaba con una posición conquistadora, dejando que su capa, cabellera y parte de su piel que colgaba de sus brazos, los moviera el viento, de esa forma estaba la imagen.
En la parte del medio estaba otro ser que jamás he visto también, este tenía casi el mismo tamaño que ese otra persona, quien sabe cuantos centímetros, estaba a escala de por si la imagen. Se podía decir que era el más bajo de los tres. Esta persona, si tenía una apariencia de humano. Pero con rasgos muy llamativos. Tenía unas orejas puntiagudas, al parecer marcas faciales en su cara y unos ojos sin pupilas (aparentemente), pero su rostro expresaba una seriedad absoluta, pero a la vez se sentía muy intimidadora al verlo. Tenía un cabello algo largo, una armadura de las épocas medievales y una capa. La única parte que dejaba sin armadura eran sus muslos. Pero lo que más le distinguía era su armadura, una luna menguante y un triangulo en sus pectorales y una espada sumamente rara, tenía dos hélices que se cruzaba entre si y era gigante dicha arma y que sostenía en su mano izquierda.
-Sorprendente, ¿No?- Estabas feliz, al ver eso, un descubrimiento tal vez.
Estaban ellos tres, esa placa al parecer emanaba una parte de sus energías. Tal vez aquellos dos humanos eran igual Deidades, yo que sé. Pero sea lo que sea. Nunca antes se habían visto, ni oído de estos dos.
-Sabes, también me espanta al ver eso y sentir los tres eso.- De cierta manera eso sentíamos, una especie de miedo nos invadía al verlos.- Pero no puedo estar yo emocionado.
Nuestro Dios emanaba una energía, tranquilizadora y tenías una especie de paz si lo veías. Pero ese demonio, cada vez que lo veíamos nos aterrábamos por alguna razón y no era de esperarse, emanaba una energía muy, muy oscura, ese era un ser maligno, hasta lo decía su apariencia a todas luces de que lo era. Pero esa persona que estaba en medio, emanaba también, pero era confuso, no sabía yo si era luz u oscuridad, no sabía si era maligno o no y su mirada no ayudaba mucho se veía seria y sin ninguna intención, pero a la vez intimidadora y con ganas de hacernos daño.
Aparte había un escrito en la parte inferior. Tu Carlos sacaste una foto de la traducción que estaba en letra Unown.
"Esta es la prueba de nuestra existencia y a la vez una advertencia. Damos una prueba atraves de nuestro tratado eterno. Existimos más allá de las grandes barreras que nos encierran, pero que las romperemos si las circunstancias más temidas nos orillan de nuevo. Existimos bajo el tejido de la existencia y la creación, más allá del tiempo y del espacio. Y para aquel que se atreve aventurarse, surcando este cielo. He aquí nuestra marca y una advertencia. Puesto que aquel que se atreva a volar más alto de lo que anhela ver y sentir, sin estar preparado. Su sentencia será, nunca volver a pisar el mismo suelo otra vez. Y morirá sin morirse ante su tierra que lo vio crecer y estar condenado en estar en otra tierra y a la locura del saber de su anhelo. Solo aquellos que sean capaces mentalmente, puros y sinceros. Y sin ninguna ambición en su corazón podrá soportar maldición y su anhelo al conocimiento será cumplido"
(NDA: Si te explicas el porque. Quiero decir que esta placa representa un cameo a mis otros fic's Destinos Enlazados y Los Tres Solitarios (Donde los tres juntos aparecen). Los personajes que están aqui son Arceus (Pokemon), Fiera Deidad (The legend of Zelda) y Hades (Kid Icarus), para nada tienen que ver con la historia de Carlos y Luna, ni con la trama principal y no aparecerán mas que en este capitulo y solo es un cameo a los dos y es solo un cameo solo a ellos, le rindo un pequeño tributo a mis fic eso es todo)
Y obviamente, como lo dijo esta placa, es la insignificante parte de la energía de una Deidad, solamente marcada en esta placa…
No quisiera imaginármelos si los tuviera al frente. Solamente podemos sentir esta energía los Pokemon y tú obviamente mi pequeño, al estar sincronizado conmigo. Pienso que a pesar de todo es lindo que los dos siéntanos tu y yo al mismo tiempo eso.
-Pero se piensa que esta placa es una mentira, todos opinan lo mismo.- Comentaste al respecto.- Se dice que si surcas mas allá del cielo no volverás a pisar esta tierra. Pero aun así no deja de ser sorprendente.
-Si tal vez.- Te dije, un poco nerviosa.
-Aunque…- Me viste alegremente.- Si sentimos eso, quiere decir que esto es verdad.
-¿Qué piensas?
-Dijo que es una marca. ¿Qué tal si surcas el cielo que esta sobre el Monte Plateado?, donde fue que se encontró.
-No piensas…
-Si lo hare.
-Estás loco.- Te dije molesta. La verdad lo estas, arrebasas mas de lo que mides.
-Es broma.- Me decías, entre risas.- Quiero explorar este mundo primero y eso tal vez me lleve mucho tiempo. Y no creo hacerlo completamente. Aparte no quiero dejarlo, las cosas que amo también no las vería de nuevo.
-¿Me dejarías sola?- Te pregunte, aun mas molesta.- ¿No iríamos juntos a ese lugar?
-Yo no dije eso. Ya sabía que tú me acompañarías.- Me decías algo espantado por mi actitud.
-¡Trapich!- Hasta él se puso molesto.
-Yo no te excluí.- Sabias lo que decía esta vez.- Cuando seas un Flygon, ¿Quién crees que me llevaría?
Hay algunas cosas que se deben guardar bajo tierra y no tienen que ser descubiertas. Y esta es una de ellas. En fin, no creo que nos afecte a nosotros… Espero, porque conociéndote Carlos eres capaz. Aunque yo no te dejaría ir solo, ni Trapich. Hemos cruzado varias dificultades atraves de nuestras vidas… Aparte, si es otra tierra, ahí no discriminarían nuestra relación y seriamos felices. Y eso se que lo piensas ahora mismo. Al menos solo por curiosidad. Estaríamos lejos de nuestros problemas, pero metiéndonos en otro y quizá más grande. Pero quizá no, solo dijo para aquellos que estén preparados… Puede que ese lugar sea un paraíso o un infierno…
Pero será mejor no arriesgarnos.
En fin. No se valía soñar para ambos.
Después nos movimos de ese lugar, era bastante incomodo por esa energía que emanaba, por suerte no era muy grande de radio y no ocupaba como de unos quince metros, pero hay algo raro, la energía de la imagen ese demonio emana más que las otras dos, será que su poder es mas grande. No, solo es una porción insignificante de los tres… Mejor no pienso en eso.
Y como decidí esta vez. Decidí pasear. Esta vez libremente por esta ciudad. Con anterioridad no habíamos podido hacerlo en las ciudades de Hoenn.
Estuvimos merodeando por todos lados. Jugando algunos juegos de azar (Aunque eso lo podías hacer tu). Nos comprabas algunas cosas de ocio, también para comer. Ya había olvidado que era divertirse, cuando paseábamos tu y yo en Petalia, ahora esta Trapich, me alegra que sienta esa sensación. Y ahora con más calma lo podíamos hacer.
Pero mientras lo hacíamos nos encontramos con alguien, que estaba por los alrededores.
-¡Hola!- Aquel niño habías ayudado ayer. Tomi.- Hola Carlos.
El se acerco y nos saludo.- Hola Tomi.- Lo saludaste también.
-¿Qué haces aquí?- El pregunto
-Yo, pues. Habia ido al museo.
-Al museo.- El empezó a reír.- Quien diría. Yo voy para allá.
-¿Enserio?-
-Sí. Mi papa trabaja como guardia de seguridad y lo quería ver. Si hubiese sabido de que irías asía allá, de seguro el te podía ayudar y podías pasar gratis. Así como yo que tengo ese acceso.
Tu mi pequeño solo sonreíste y pusiste una mano por detrás.- Ni modo. Ahí será para la otra, ¡Jeje!
En cierto modo no quiero que pase eso. Estar en el museo, me moriría en la pokeball si eso pasase.
-¡Hey tu!- Pero no todo era alegría.
Hasta el rostro de Tomi empezó a cambiar.- Hay no.- Ese tono también cambio.
Si bien entre estas horas que pasábamos paseando. Nunca falto un entrenador que te retara al vernos. Tu Carlos, esta vez rechazabas Le decías que no estabas hoy para peleas, queríamos los tres descansar después de caminar tanto. Algunos lo entendían a la primera y lo comprendían. Pero otros no, si bien te decían cobarde, tú los ignorabas.
Pero uno en especial.
-¡Te reto cobarde!- Un mocoso más grande que tú te quería retar, tal vez tenía una edad de quince años, no entendía a la primera.
Lo habíamos visto con anterioridad en camino asía acá, desde que habíamos salido días atrás de Ciudad Verde. Los demás entrenadores, perdían ante él y no solo eso, no sabía ganar, se burlaba de los Pokemon rivales, no importaba si esos entrenadores recién iniciaban. Aquellos que lo retaban tampoco salían en buen estado, los maltrataba. Recordando también a Tomi, con su Weedle si bien lo conocimos, de una forma no muy típica. Y tú mi amado, tan gentil le habías dado una poción para que su Pokemon no sufriera más.
Pero esta vez sería diferente la situación que paso ese niño. Lo podía presentir.
-No quiero.- Le decías, aun conservando la calma.
Pero el saco una pokeball y la lanzo, de esa salió un Arbok.
-No es de que quieras.- Todavía daba una sonrisa maliciosa.- Tus Pokemon ya están afuera.
Ese Pokemon serpenteaba y nos veía fijamente.
-¿Por qué quieres pelear contra mí?- Preguntaste Carlos, estabas desconcertado por esa patética actitud.
-Por que le servirá mucho a mi Pokemon.- Dijo ese niño sin bajar esa sonrisa tan sínica.- Cuando venza aquel Gardevoir se volverá más fuerte.- Y me quería a mí, como contrincante para su Pokemon.
Tu mi pequeño solo lo miraste con desagrado, no eran como los demás entrenadores, simplemente era un loco que quería mas poder.
-No eres fuerte.- Le decías una vez que lo viste y lo analizaste a simple vista.- No vales la pena de que yo luche con mis Pokemon contra el tuyo. Solo buscas todo a la fuerza.
Agarraste nuestras pokeball y nos metiste a mí y a Trapich, no estaba en contra de que lo hicieras esta vez.
Pero ese muchacho solo se enojo, se acerco a ti. Ya sabias que iba a pasar, no ibas a pelear. Y paso, el te soltó un golpe en la cara, retrocediste y caíste. Te volviste a poner de pie, con un poco de esfuerzo.
-¡Sácalos!- Pedía.
-No lo hare.
-¡Déjalo en paz Jonathan!- Así se llamaba ese idiota y atraves de Tomi nos dimos cuenta.
-Lárgate enano.- Y abusaba de su tamaño, empujo al niño que cayó.
Ese abusivo se acercaba otra vez. Pero de ahí salí e intervine. Pero para mi sorpresa el que salió primero esta vez fue Trapich y se ponía al frente, mientras yo te agarraba para que no cayeras.
-No quiero pelear contra personas como tú.- Y tú mi amado le negabas aun eso.
-No opinan lo mismo tus Pokemon.- Empezaba a ver con furia a ese patán, como sonreía, ¿Quién se creía para tratar así a los demás?
Sangras un poco de tus labios. ¡Eso ya es el colmo!
Iba a prepararme, pero…
-¡Trapich!
Narrador Pov
Un pequeño Pokemon se ponía al frente de su maestro, mientras su compañera Pokemon sostenía de un brazo a su maestro. Mientras otro niño se paraba y se iba a otro lado para dar espacio.
-¡Trapich!
-Trapich.- Menciono el nombre Carlos, desconcertado. Pero después viendo a su Pokemon- … Acepto tu reto.
-Bien.- Un muchacho de pelo café, algo despeinado y alborotado y ojos del mismo color, con un suéter rojo y un pans azul, media unos quince centímetros más que Carlos.- ¿Qué esperas?- Pregunta el.
-¿Esperar que?- Pregunta el joven desconcertado.
-Mandar a tu Gardevoir.- Responde, con molestia en su voz.
-No lo hare.- Dice el seriamente.- Mando a mi Trapich.- Ni aunque él lo quiere mandar, solo porque su Pokemon quería pelear por él.
-Si tú quieres. Caerá fácilmente.
-Eres un ignorante, ¿Verdad?
-Se la desventaja, pero mira a mi Pokemon y al tuyo.
-Yo confió en el.
-No vengas con estupideces. Acabare con el rápido para enfrentar a ese Pokemon.
El Trapich, retrocedía un poco, se intimidaba por el Arbok.
-¡Vamos Trapich!- Luna apoyaba al pequeñín.
Después el pequeño Pokemon mira a su maestro, el tenia completamente confianza en el.
-Muy bien.- El patán se prepara.- ¡Arbok envístelo!
El Pokemon serpiente rápidamente se lanza asía el pequeño Pokemon y lo enviste.
-¡Hey!- Carlos se enoja.- No dejaste que se preparara.
Y era cierto la batalla aun no empezaba, apenas y su pequeño Trapich se preparaba.
-¡Ohh!, Perdona.- El adolecente solo reía.- Pero en una batalla no se espera.
-Imbécil.- Susurraba el joven.- ¿Trapich estas bien?- Y le pregunta a su Pokemon, preocupado.
El pequeño Pokemon se ponía de pie poco a poco.- ¡Trapich!- Y se levanta con ánimos.
-Eso es.- Dice Carlos, feliz de ver a su Pokemon.
-Arbok vuélvelo a envestir.- Sigue ordenando el Bully.
El niño solo gruñe- ¡Trapich usa excavar!
Pero antes de que sucediera cualquier cosa Trapich cava rápidamente un agujero y se oculta en el.
-Salta.- Y Jonathan no se queda atrás.
El Arbok salta. Mientras Trapich salía apenas de su agujero.
-Ahora usa Picotazo venenoso.
Y el Arbok rival usa ese ataque, picotazos le llovían al pequeño Pokemon, que gemía de dolor.
-¡Trapich!- Pero seguía de pie.
Carlos sonreía, su pequeño Pokemon tenia ese mismo espíritu que Luna.- ¡Trapich usa Tumba Rocas!
Y rocas empiezan a parecer y estas a su vez le pegaban al Arbok que estaba apenas tocando el suelo.
-Ahora usa mordisco.- El niño esta vez no se queda atrás.- "Si esto sigue, pronto acabare con esto"- Lo piensa.
Trapich se acerca y muerde a su rival, esta vez sin dejarlo recuperarse. Pero después el Pokemon serpiente se mueve erráticamente y se lo quita de encima, mientras el pequeñín cae bocabajo. Trapich no se puede voltear, su cabeza era muy grande y movía sus patitas para enderezarse.
-"Hay no"- El rostro de Carlos se baja al ver así a Trapich, que se mesia atravez de su cabeza.
-¡Acaba con él, usa el mismo ataque!- Ordena el adolecente.
Trapich se enderezaba, mientras su oponente estaba casi cerca.
-¡Esquívalo!
Y el pequeño Pokemon lo esquiva apenas y haciéndose de lado de los feroces dientes de su oponente.
-¡Ahora usa Disparo de lodo!- Ordena el niño.
Y Trapich estando a solos unos centímetros ataca con demasiado lodo que salía de su boca, asía la cara de su enemigo.
Y una vez que acaba. El Arbok no se mueve al recibirlo directamente y demasiado cerca.
-¡Uff!- Suspira Carlos.- ¡Bien hecho Trapich!- Y felicita a su Pokemon
-¡Trapich!- El se pone feliz.
Pero el adolecente se pone furioso, mirando con desprecio al Trapich. Rápidamente saca otra pokeball y la laza, de esta sale un Vaporeon.
¡Vaoreon usa Hydrobomba!
Agua sale asía Trapich, el está cansado de su combate y no podía esquivar.
-¡Trapich!- Exclama Carlos espantado por eso.
El pequeñín cierra sus ojos y espera lo peor. Pero después de un momento.
-Trapich.- El abría sus ojos.
Trapich levitaba. Esquivando el ataque de agua. Carlos se acerca asía el rápidamente y lo toma.
-G-gracias Luna.- Agradecía el niño agitado a su amada por proteger a Trapich.
Y Luna por su parte concentra la mirada asía el abusador que no tenia respeto asía nada, ni a nadie.
-Parece que pelearas Luna.- Decia Carlos serio, sintiendo también y en carne propia lo mismo que ella.
El bully no decía nada. Estaba humillado ante esa derrota, pero aun queria seguir para recuperar su orgullo.
-¡Vaporeon usa Hydrobomba!
-Esquívalo- Carlos no exclama, el cargaba a Trapich, hubiera sido una pérdida de aire, para él. Pero la voz era muy seria, era muy severa en el cual emanaba su furia contenida.- Después usa fuerza lunar.
-No era que me lo ordenaras.- Luna estaba más que molesta.
Y la Gardevoir esquiva y por lo consiguiente, dando un salto y haciendo un giro elegante y dejando que su vestido blanco revoloteara y se agitara. Una vez que aterriza se acerca rápidamente asía su enemigo.
-¡¿Vapor?!- El Vaporeon se espanta al ver a su rival muy cerca.
Luna usa fuerza lunar muy cerca de su rival que sale directo asía él, es disparado, hasta caer y botar.
-¡Vaporeon!- Exclama el Bully.
El Pokemon rival se pone poco a poco de pie. Pero Carlos decide darle una cucharada de su propia medicina al abusivo.
-Usa bola sombra.- Eso ordena ahora Carlos.
Y Luna obedece ante eso, y usa ese ataque, dándole a Vaporeon que no se pudo reaccionar, no tuvo tiempo preparase.
-¿No crees que te pasaste con fuerza lunar?- Pregunta Carlos, un poco serio.
-Viste como trato a Trapich.- Dice Luna casi igual que el.
El Pokemon rival no se vuelve a parar. El Bully se acerca y ve a sus Pokemon muy debilitados, cosa que antes no le había pasado, su humillación aun crece más. A eso era lo que se refería Carlos que Luna lo humillara, ya que ella tuvo iniciativa y se acerco a Vaporeon a la hora de lanza su fuerza lunar, era demasiado pronto para humillarlo.
-No creo, que me haya pasado.- La fémina Pokemon se acercaba a su amado.
El Bully después se le queda viendo con odio a Carlos y a sus Pokemon.
-¿Qué harás ahora que no tienes más Pokemon?- Dice el niño, tomando una actitud no propia de él, tomando actitud seria que si era de sus familiares.
Jonathan, saca un Nidoking que ruge. Carlos retrocede de su Pokemon y le avisa. Mientras Luna, después solo voltea la mirada, molesta al separarse de su amado.
-¡Usa bomba de lodo!
El inmenso Pokemon ataca con grandes cantidades de veneno a Luna. Pero esta solo esquiva con facilidad y por instinto y sin orden de su maestro contraataca con sus poderes psíquicos, el Nidoking cae a la primera y no se mueve tampoco.
-Supongo que no me darás dinero por tu derrota, ¿Cierto?- Sigue preguntando Carlos, de forma severa, como un familiar que influye en su vida.
Jonathan no le quedan Pokemon. El mete a sus pokemon y le gruñe (En literal) al niño, siente impotencia y humillación al perder ante solo un niño y no solo eso, esa Gardevoir acabo fácilmente con su Nidoking sin una orden de su maestro.
Pero Carlos no siente más que furia al verlo, no acepta también la derrota de su rival, pero aun así intentara algo.
-Sientes eso. Acostúmbrate a ello, ya que en la vida está lleno de eso también.- Dice el joven aun mirando al patán en el suelo.- En la vida siempre habrán oponentes más fuertes que tu. Pero eso no quiere decir que dichos oponentes te den una lección. Y esta fue una para ti. Personas como tu merecen esto. Personas que las humillen para que aprendan que se siente. Tu solo eres un patético, débil, que no vale la pena que yo pierda mi tiempo, ni que mis Pokemon se desgasten con personas como tu… Lárgate si no me vas a dar nada, abusivo.- Dice con odio y rabia en su voz, pero atravez de una voz serena, pero era más severa que nada.
Luna se acercaba a él, sentía la furia de su amado y esta vez sentía lo mismo que el, al ver personas que abusan de su poder.
Jonathan solo se para frustrado, no tenia tampoco para pagarle a Carlos (Tal cosa que no necesitaba, ni menos como una persona abusiva), solo se levanta y con casi lagrimas al sentir tanta humillación, perdió ante un pequeño Trapich y no solo eso. Perdió ante una Gardevoir con solo tres ataques. Y ahora siendo testigo de la fuerza de Carlos, no hubiese surtido efecto si hubiese mandado a Vaporeon primero, porque él hubiese mandado a su Gardevoir.
El bully solo se para y se retira del lugar, sin decir nada al respecto, por primera vez siente lo que los demás sentían a la hora de enfrentarlo.
-¡JAJAJAJAJAJAJAJA!- Y obviamente las burlas también estaban, Tomi se burlaba de Jonathan.- ¿Ahora quien es el débil?
Desgraciadamente el pequeño niño estaba en el camino del abusador.
-¡Cállate!, tú también eres demasiado débil, ni siquiera puedes vencer a un Pokemon salvaje.
Y Jonathan trata de empujar de nuevo a Tomi, con más fuerza. Pero.
-¡AHHHHH!
El patán se pega en lugar con una pared creada por telequinesia, después el ve al niño y ve como la transparencia de un cristal que lo rodeaba, pero hecha de energía. Obviamente esto fue provocado por un Pokemon tipo psíquico cerca del área.
-Que gentil eres.- Carlos le dice eso, de forma tierna a su amada que estaba al frente.
-Gar.- Ella solo sonríe, concentrando la energía alrededor del niño pequeño pero mirando aun molesta al Bully.
-Y antes de que digas lo que creo que dirás. Quiero decir que mi Pokemon no te está atacando, simplemente quiso poner esa pared ahí.- El joven defiende a su Pokemon, diciendo eso.
Jonathan, no sabe qué hacer. Quería ganarle a esa Gardevoir para que su Arbok se volviera más fuerte, pero ni siquiera teniendo algo de ventaja por tipo pudo hacerle frente. El bully solo se va.
-"Presiento que no será la primera vez que lo veremos"- Piensa eso el niño.
-No importa, se ve que no sabe nada de sus Pokemon.- Dice molesta la fémina Pokemon.- Pero se ve que no se rendirá, espero equivocarme.
-"Esperamos"
Pero después de que el abusivo se va del lugar. El entrenador y sus Pokemon se acercan asía el pequeño niño.
-Gracias.- Dice Tomi, feliz de que lo salvaran.
-No me agradezcas a mí, agradéceselo a ella.- Y Carlos, que se tranquiliza, mientras señala con la mirada a Luna, dándole el crédito.- Ella te protegió.
-Gracias Luna.- Dice el pequeño agradecido.- Pero Jonathan tiene razón. Yo soy muy débil.
Tomi de nuevo tenía ganas de llorar, al saber que era cierto, no podía ganarle a un Pokemon salvaje, con su Weedle que aun no podía aprender mucho, siendo los Pokemon bicho son luego algo difíciles de entrenar, ni aunque este fuera débil. Aunque su Pokemon ya había mejorado pasando por esa etapa y ganarle a su primer rival y también Pokemon salvajes.
-Todos empiezan desde cero.- Decía Carlos, tomando un tono un poco serio.- Nadie empieza desde lo más alto. Tú serás fuerte si te esfuerzas. Yo me esforcé también, recuerdo que mi Luna era igual que tu Weedle.
-Gar.- Luna asiente.
-¿Enserio?- Pregunta el pequeño.- Pero si es muy fuerte, pudo contra el Vaporeon y Nidoking, ellos eran los más fuertes de Jonathan.- Se había impresionado.
-¿Y tu como crees que se volvió fuerte?
Pero Tomi se desmotiva, se empieza a sentir inferior ahora a lado de Carlos y sus Pokemon, tal vez envidia, pero no odio asía él.
-No olvides lo que te dije.
Pero el niño sonríe a pesar de todo.
-Me tengo que despedir.- Avisa el entrenador.- Tengo que llevar a mi Trapich al Centro Pokemon.
-Si yo también, tengo que ver a mi padre.- Dice el niño apenado, porque se le olvido eso.- Así que. Adios Carlos y cuidate. Espero ser algún día tan fuerte como tu… También espero algún día enfrentarme contra ti.
-Sí. Con mucho gusto aceptare.- Dice el joven, alegremente.
Una hora despues
Después de dejar a Trapich en el Centro Pokemon de la ciudad. Carlos paseaba algo triste debido a que no estaba consigo su Pokemon, Luna seguía afuera y lo seguía, ella se sentía igual que su maestro, por eso también, era su amigo. No era lo mismo pasear sin él, pero en fin que podian hacer ellos. Jonathan si pudo fastidiarlos después de todo.
Pero no solo era eso, Carlos sentía un dolor en su mejilla derecha, producto del golpe de Jonathan, el se sobaba, aun.
-¿Por qué no me lo has dicho?- Pregunta ella molesta, que se da cuenta.
-¿Decir qué?- El niño se queda desconcertado.
Luna se acerca y le agarra la mejilla a su amado. El se espanta.
-¡¿Qué haces?!- Exclama Carlos un poco.
-Mi trabajo.- Dice Luna, aun molesta.- Y yo de tonta, ya se me había olvidado.
La Gardevoir empieza a concentrar su energía, un brillo rosa le rodeaba su mano y la concentraba asía la mejilla dolida de su maestro. Carlos se impresionaba al sentir que el dolor se iba. Luna curaba a su amado, concentrando parte de su poder psíquico.
-Sabes. Me gustaría tomar ahora mismo la iniciativa.- Dice ella, con una tierna y leve sonrisa, pero su voz se notaba con algo de desdén, tomándose el lujo de acariciándole apenas y una parte de los labios del niño.
Y por parte de Carlos, el desearía tomarle esa mano y cumplir ese deseo ahora mismo. Pero ahora están en medio, de gente y ellos piensan que la Gardevoir hace su trabajo en curar a su amo y algunos habían visto la confrontación del entrenador contra el abusivo, pero ella también lo acaricia. Mostrando discretamente que eran pareja amorosa.
Y una vez que termina la fémina Pokemon de curar a su maestro, le retira la mano y siguen su camino, como cualquier humano y Pokemon.
Pero Carlos piensa el algo, puede que ahora mismo cambien las cosas.
-No hay que ponernos así.- Empieza agarrar otro tono.
El niño empieza a tratar de cambiar la situación lo más que pudo, trataba de consentir a su amada. Paseaba un poco en que hacer, a pesar de que alegraba un poco a Luna, Carlos no se rendía y la trataba de consentir.
Una hora después
Carlos ya había intentado de todo para hacer feliz a su amada, sabía que no era suficiente, pero faltaba una cosa más. Algo que siempre ella había deseado.
-¿Estás seguro de lo que haces?- Luna preguntaba algo preocupada.
-¡Wow! Verte con ese comportamiento es raro.- Carlos empieza a burlarse un poco de ella.- Normalmente eres más positiva.
Lo que hacia el niño era treparse a un árbol que se encontraba en la parte este, en el borde de la Ciudad. El joven seguía trepando hasta llegar a una de las ramas altas. La Gardevoir lo seguía, para ella era un esfuerzo. Y una vez que ambos llegan.
-Vaya que ya tenía tiempo que no hacia eso.- El niño estaba feliz de lo que hiso.- Parece que aun no pierdo condición.
Pero no se podría decir de la Gardevoir que con esfuerzos recuperaba el aire y sus ojos blancos sin pupilas al no poder subir al mismo ritmo que su maestro.
-¿Enserio?- Pregunta Carlos si creer, al ver así a su Pokemon.- Creo que se me olvidaba que yo te cargaba.
Cuando Luna era una Ralts y Kirlia, siempre se agarraba en la espalda de Carlos y este trepaba el árbol, con cierta facilidad lo hacía.
-N- no, eres un Pokemon…- Y aun Luna trataba de recuperarse.- P- pero, vaya que subes como uno tipo bicho.
Pero el niño la agarra y la ayuda a subir. Y cuando lo hace la acomoda y se la pone a su lado izquierdo.
-¿Por qué trepaste el árbol más grande?- Pregunta ella molesta.
-Hay mi Luna.- Dice él con cierta alegría, mientras la agarra de la mano derecha.- A pesar de que nos conocemos como si tuviéramos una sola vida, se te olvida porque yo trepaba los arboles.
Ella empieza a ver lo mismo que ve el niño y ese era el paisaje, se veía una parte de la Ciudad Plateada, el bosque verde y parte de Ciudad Verde. Era digna de verse. No era el atardecer a la que se acostumbro ella al ver siempre con Carlos, pero ella veía el chiste de eso, de la misma manera que ve su maestro. La alegría al ver el paisaje y más con la libertad que ahora gozan.
-Si se me olvidaba.- Dice ella recuperando su alegría.
Y así ambos se quedan, viendo. Mientras Luna recargaba la cabeza en el hombro de Carlos y este sobre la cabeza de ella.
-Nos ha costado.- Dice él, dando un suspiro de cansancio.
-Pero ha valido la pena.- Lo acompaña ella.
-Dime, ¿Cuando los papeles se invirtieron para nosotros?- Pregunta Carlos, un poco serio.- Desafiando a mi familia y ahora la sociedad en sí.
-No lo sé.- Dice ella con una carcajada.- Pero no me arrepiento.
-Ni yo.
El pulso de ambos se acelera poco a poco. El momento se vuelve a repetir para ambos. Se voltean a ver, ambos estaban sonrojados, pero sonrientes el uno al otro. Carlos sostenía la mano derecha de Luna, con su mano izquierda. El con su mano derecha se dispone acariciar la mejilla de la, misma forma en que ella lo había hecho hace rato.
-Eres hermosa.- Le dice el tiernamente, casi de forma de susurro.- Y eres única.
Ella se sonroja completamente, tenía tiempo que Carlos no le había dicho eso, desde que había evolucionado. Luna de la misma forma ella con su mano izquierda sostiene la mano derecha de su amado.
-Y tú eres único para mí.- Le dice ella, tiernamente, mientras agarra esa mano, con una cara llena de felicidad, pero a la vez de tristeza al decir algo.- Me has criado, me has alimentado, me diste un techo en donde vivir, aunque este fuera negativo, pero sin intención de hacerlo, me entrenaste. Vi y veo lo que eres en realidad, tú me diste algo que no tenías y yo lo acepte y atesoro en mi corazón. Yo… Yo realmente quiero estar toda mi vida a tu lado… ¿Me aceptas como soy, aceptas estar conmigo toda la vida?
Carlos se ponía a pensar, no veía venir eso. No era lo que esperaba, no era una simple declaración. Era un compromiso. Pero después de un momento el niño sabe el por qué lo hace. Ella es una Gardevoir, pese a lo que siente, su deber es estar con su maestro. Sea como sea su maestro. Si el niño no la amara, ella aun así estaría con él, aun con el sufrimiento que eso requiere, ella estará ahí para el. Es demasiado. Ella solo quiere verificar que él nunca la abandonara y estará con ella, que tendrá su felicidad a lado de Carlos. Porque para Luna es inevitable no estar a su lado, pese a lo que siente. Y para ella su único sueño desde que se había enamorado perdidamente de él, era estar a su lado y que este la aceptara, siendo por lo que ella es, siendo un Pokemon.
Pero Luna al sentir la gran duda en Carlos, ella se empieza a desilusionar, baja su mirada y algo quiere salir. Ella no lo obligara si no quiere.
-Acepto.
Ella la realza de nuevo. Carlos la acepta. Si él la ve como una humana, ella lo ve como un Pokemon. Luna se ha puesto en su lugar antes y ha compartido el sufrimiento de su maestro. Y él tiene que hacer lo mismo que ella. Carlos no la quiere lastimar, para ella, es injusto que por su naturaleza cargue con eso y estar aun cuando si su maestro la maltratase, tiene esa obligación. Aparte ella ha estado con él, en sus decisiones. Y si ella tiene que dar con ese sacrificio, el lo hará por ella también, comportándose como un Pokemon, como si el fuese ella.
-Has estado conmigo.- Dice el sonriéndole.- Me has ayudado en toda las adversidades, has estado en todo momento. Tú me ofreces lo más valioso en tu vida, tu lealtad que es inevitable por tu naturaleza. Yo te ofrezco lo mismo, siendo humano. No hay mejor persona con quien quiera pasar el resto de mis días. Ya sea "En las buenas y en las malas", estaré yo contigo, así como tú lo has estado conmigo.
-¿Estás seguro?- Ella pregunta, impactada.
-Mira quien duda.- El se mantiene feliz y la sigue acariciando.- Yo vi tu vida y es prácticamente si te conociera desde toda mi vida… Tu darías tu vida por mí. Yo daría inclusive mi vida por ti.
Luna estaba impactada.
-Sé que soy un chico de casi catorce años y que el término compromiso no es adecuado para mi edad. Pero...- El niño hace un pausa.- Eso no quiere decir que no sepa que es un compromiso y la gran responsabilidad que eso requiere.- Dice con mucho desdén, mientras baja su mirada.
Carlos recordaba la vida de sus padres, las peleas que tenían el uno al otro, no había pausa a su guerra, ni siquiera en sus cumpleaños, mientras el comparaba las demás familias y las que luego pasaban en la tele. Su familia no era típica y no tenían esos problemas como los que tenían, inclusive llegando a investigar el término "compromiso" en un libro y al menos imaginarlo con sus padres que no lo llevaban. El siempre quería al menos tener esa familia feliz. Mas nunca imagino el tener esa oportunidad ahora mismo, de que el formara una familia.
-Y el compromiso que luego hacen esos monstruos ha sido desde niñez. Recuerdo que mi madre me quería comprometer, aun estando muy joven, aunque mi padre se puso en contra.- Dice el niño recordando esa discusión.- Yo, se supone que para estas fechas debo de estar conociendo a mi prometida, conociendo a mi madre, lo hubiese hecho.
-"Tú estás loca mujer, tú no eres dueña de su futuro"- Recordaba el joven, Su padre, Javier decía eso.
-"¡Callate!, Tu bien sabes qué vida le tocara y lo niegas"
-"Eso no me importa. El no estará sometido ante esas estúpidas reglas que tu y yo nos sometimos, son otros tiempos… Aunque los demás estúpidos que lo hacen aun, sin pensar nada mas en ellos"
Ese era un recuerdo de esa discusión. Tal vez Carlos era aun pequeño, pero lo tenía en mente, ya que era una pelea muy salvaje de parte de padres, haciéndola inolvidable.
Pero después Carlos le sonríe a su amada, olvidándose lo que pensaba.- Aparte ya tenemos años juntos, ¿No?- Le dice mientras le guiña el ojo izquierdo. -Yo decido y te escojo a ti, me has demostrado todo lo que yo desearía en mi vida, tu lealtad y tu amor asía mí. Lo que realmente valoro y agradezco.
Luna ríe un poco. Mientras quita la mano de su amado de su mejilla y la enlaza con la de él.
Carlos no iba a negar, siente nervios, siendo su primer beso. Pero viendo a Luna, no iba a negárselo, ella había esperado y las circunstancias esta vez las había provocado el apropósito, para consentir y alegrar a su amada. La amaba tanto que no podía soportar que estuviese triste.
Ambos se acercan, poco a poco y una vez cerca y ponen primero sus frentes juntas, se las frotan el uno al otro de forma delicada y de lados contrarios, mientras tenían sus ojos cerrados, se acariciaban cariñosamente de esa forma, mientras alzaban sus manos enlazadas y cambiando de posición, poniendo sus palmas al frente de la otra, aun siendo muy diferentes las ponían, se veía la mano de un humano y un Pokemon, pero a ellos no les importan, las cierran, enroscando encerrándose con sus dedos. Solo para después concluir chocando finalmente sus labios, dándose por fin un dulce beso de amor verdadero.
En ese tiempo se olvidaron de todo su pasado tormentoso y tortuoso, se concentraron en ellos y su felicidad mutua, queriendo que ese momento no acabase nunca y que esa felicidad les perdurara. Después de lo que han tenido que atravesar para ser completamente felices hasta ahora. Atándose a ambos a un lazo que se habían marcado desde que se conocieron.
Ambos se separan, dejando entre sus bocas colgando una delgada línea transparente que aun los unía como un puente.
-¡Te amo!- Dicen ambos de forma unísona.
Ambos abren sus ojos al oírse eso el uno al otro. No lo veían venir, ambos estaban tan sincronizados en cuerpo y en alma. Ellos se sonríen de nuevo y se vuelven a dar otro beso más largo que el anterior y un poco más constante el ritmo, moviendo sus labios un poco mas y sus rostros, haciéndolo ahora más apasionado.
Haciendo sus besos también más constantes y repetitivos, algunos cortos y otros largos.
Y mientras ellos seguían en lo suyo. El cielo se empieza a nublar de repente, nubes grises y oscuras se formaban de la nada, los vientos se vuelve más constantes y salvajes.
***Mientras tanto*** (NDA: Dire una explicación al final sobre eso)
En el museo de la Ciudad Plateada. Que cerró temprano, porque la exhibición principal se la trasladaría a otro lugar, pero en lo que llegaba el camión que se la llevaría.
-Muy bien Tomi. Solo ve por una cubeta mas de agua.- Decía un guardia del museo.- ¿Crees poder con el balde?
-Sí. Si puedo.- Decía Tomi motivado.
-Muy bien. Pues ve por el balde, mientras yo limpio esto.- Decía el padre feliz.- Una vez que acabemos podemos ir por tu Pokemon en Pueblo Paleta.
-Si.- Dijo el niño feliz.
Y Tomi se va, cruzando la parte central del museo. Hasta llenar el balde de agua y una vez que acaba de hacerlo, lo trata de cargar con las dos manos. La primera vez que lo hiso el balde se le cayó, derramando toda el agua, debido a que no lo aguantaba.
-¡Ohh!- Se desmotiva.
Y después de limpiar lo que hiso lo vuelve a llenar. Y una vez que termina lo vuelve a cargar, con much esfuerzo, mientras se lo lleva despacito asía afuera del museo.
-Si puedo, si puedo.- Se decía a sí mismo el niño, con una cara roja del esfuerzo.
Pero lo suelta y descansa un poco.
-No soy fuerte.- Se decía tristemente el pequeño.- Así nunca podre iniciar mi aventura.
-"¡Cállate!, tú también eres demasiado débil, ni siquiera puedes vencer a un Pokemon salvaje"-
Tomi se desmotiva mas al saber su realidad. Pero de repente, la cubeta es arrastrada poco a poco, el niño se espanta, pero después ve que es...
-¡Weedle!- Exclama un poco molesto.- No se permiten Pokemon aquí, te dije que esperaras afuera.
-Weedle.
Pero el pequeño Pokemon sigue arrastrando el bote, poco a poco, el tampoco no lo aguantaba, pero se esforzaba.
-Vamos, ven aquí.- Tomi agarra a su Weedle y se lo pone en su hombro.
Y el niño sigue cargando la cubeta, con esfuerzos. Avanza un tramo y para otra vez, pero esta vez en frente de algo.
-Si tan solo fuera fuerte.- Se decía el niño tristemente, con ganas de llorar, mientras en su mente corrían las imágenes de todas sus derrotas.- Si tan solo fuera un buen entrenador. Nadie abusaría de mí, tampoco tendría problemas… Ni siquiera puedo cargar este balde.
-Weedle.- Consiente a su maestro, al sentirlo triste, pero no funcionaba.
-Snif, Snif
-¡Jajajajaja!- Una risa se escucha.- ¿Quieres ser fuerte?- Una voz de adulto se escucha.
-¡¿Quién dijo eso?!- El niño se espanta y voltea para todos lados.- ¡¿Quién está ahí?!
No había nadie en el museo, puesto que se había cerrado temprano, solo los guardias estaban, pero afuera.
-Tranquilo.- Decía la voz.- Soy alguien que escucha tu suplica.
Tomi voltea donde viene esa voz y ve la extraña placa que estaba en exhibición, que estaba justamente a su lado.
-Debe ser mi imaginación.- Se decía el niño asustado.
-Eso crees.
Tomi da un brinco del susto.
- A-A-Arceus.- Comenta el niño incrédulo.
-Me ofendes.- Dice la voz molesta tan solo de escuchar ese nombre, pero sigue sonando con serenidad.- Soy alguien más fuerte que el.
-¿Existen alguien más fuerte que el Dios Pokemon?- Se preguntaba.
-No quiero hablar sobre eso, lo sabrás pronto.- Decía el ente.-Voltea a verme, estoy aquí.
Tomi desvía su mirada y ve a aquel que tiene su armadura y su Espada Doble Hélice.
-Un poco más.
Tomi sigue moviendo sus ojos y mirada y ve aquel ser con apariencia de demonio.
-Yo puedo volverte más fuerte.- La voz provenía de esa imagen.
-¿Quién eres tú?- Pregunta el niño, espantado al ver que dicha voz estaba en la imagen.
-Te lo diré.- Dice el ente maligno.- Soy alguien tan antiguo como los otros dos. Soy alguien que le ayudo a Arceus cuando más lo necesitaba.
Pero Weedle solo le gruñe aquel ente, sentía un mal presentimiento al verlo, también Tomi. Tenian miedo de verlo.
-¿Por qué debería creerte?- Pregunto el niño espantado, recobrando un poco de valor.- Aunque estés a lado de la imagen de mi Dios, tu apariencia lo dice todo.
-Así. Mira la del medio, que crees que el aparenta.- Pregunta el ente feliz, con una voz de malicia.
Tomi mira en medio, pero aquella imagen estaba neutra, no se sabía que era.
-¿Sabes si es bueno o es malo?
-No.
-Y el también estuvo a tu lado de tu Dios como lo marca esta placa.
-¿Qué quieres?- Pregunta el niño molesto.
-Ayudar.- Responde el ente a secas.- Yo puedo volverte más fuerte.
-¿Cómo?- Pregunta Tomi.- Solo eres una imagen.
-¡Jajajajajajajajaja!- Una risa malévola se escucha.- Tienes sentido del humor.
¡Weedleeee!- El pequeño Pokemon gusano solo le gruñe mas a esa imagen.
-No quiero aceptar nada que venga de ti.
-¡Ahh!, Bueno. No te estoy obligando.- Lo decía, de forma egocéntrica.- Si quieres puedes irte ya… ¿Pero realmente quieres hacerlo?- Pregunta con malicia.
Tomi quería irse, ya. Pero algo le decía no hacerlo. Pero Weedle le decía que se fuera de ahí lo más rápido.
-Solo eres una imagen.- Decía aun el pequeño infante.
-Antes de que nosotros tres hiciéramos esta placa. Marcamos parte de nuestras energías al crearla, como un tratado, durante la guerra.- Decía aquel ente parte de la historia de los tres.- Pero me preocupe tanto de la tierra del Dios Pokemon que puse un poco mas de mi poder después de la guerra, para aquel que se acercase a atacar.- Y parte de lo último era mentira, no quería proteger.- El que está hablando no es el verdadero. Para ser específico, soy parte de su energía que el hiso en caso de que alguien lo necesite y en este caso tú.
-¿Por qué debería de creerte?- Pregunta Tomi molesto.
-¿Por qué estamos los tres en esta imagen?- Responde con esa pregunta en ente.
Tomi se mostro pensativo, pero no sabía el porqué Arceus, aquel ente y esa persona de espada rara estaban en la imagen.
-Yo te puedo ayudar.- Decía el maligno, endulzándole el odio al inocente niño.- ¿Que acaso no quieres ser mas fuerte por tu Pokemon, no quieres acabar con aquellos que te quieren ver caer?... ¿Quieres ser el protector de aquellos que dañan más esta tierra, de aquellos que abusan de su poder?
Tomi recordaba todas sus derrotas, las humillaciones de Jonathan. Lo que el Equipo Rocket una vez le hiso a su familia, que la asalto y le quito el Pokemon que le iban a dar que era un Evee que consiguieron con esfuerzos para su cumpleaños.
-¿Quieres ser mas fuerte?- Sigue preguntando el maligno.- Si lo quieres… Toca mi imagen y tendrás esa parte de esa energía que mí verdadero yo , lo dejo plasmada solo para ti. Me convertiré en esencia de poder y dejare de existir.
Tomi lloraba por ser tan débil, no era alguien fuerte, ¿Como podría ser un entrenador si no era fuerte?, ¿Cómo podría el iniciar su aventura?
Su pequeño Pokemon gusano le advertía que no lo hiciera. El recordaba las palabras de Carlos, que sería fuerte si se esforzaba y entrenaba. ¿Pero como lo haría si eso llevaba tiempo?, si piensa en ser fuerte y para que los demás dejen de abusar de él, era ahora mismo, los peligros están al día y el aun no estaba preparado, no se sentía preparado, pero quería hacer, demostrar que era fuerte.
-Es tu decisión, no te obligare a nada.
-Weedle.- acaricia a su entrenador, para que le hiciese caso. El niño voltea y ve a su pequeño Pokemon que lo veía tristemente, le decía que no lo hiciera. Tomi lo ve.
Pero lo hace se acerca y toca la imagen, el no solo lo hacía por él, si no por su Pokemon, recuerda cuando fue herido en una batalla tan injusta, que hubiera sido por Carlos, a su Weedle le hubiese pasado algo peor.
-¡Jajajajajaja!
Una especie de energía roja, pero esta salia como si fuese unas llamas, muy parecido al fuego y muy oscura salía de la imagen y envolvía al niño y a su Pokemon.
-¡ARRRRGTHHHHH!
El niño grita de dolor y su Pokemon también, que es envuelto por esta. El viento se vuelve salvaje y cierra todo en el museo, las ventanas y las puertas de este.
-¡Tomi!- El padre que estaba afuera ve como las puertas cerraron de golpe.
***Mientras tanto***
Un sonido los espanta. Un relámpago cae e ilumina todo, mientras da su explosión. La pareja se separa, al ser interrumpidos, se habían espantado.
-Parece que va llover.- Comenta Carlos, mientras se empieza a limpiar su boca.
La pareja voltea y ve el cielo, aun tenían su ambas manos enlazada el uno al otro. Otro relámpago, mucho más fuerte que el anterior, cae. Eso espanta mas a Luna y a Carlos, mientras las ramas de su árbol se empiezan a mover un poco más fuerte.
-Me temo que no será eso.- Dice Luna que ve asía arriba.
Los arboles se mueven mas y mas erráticamente.
-¡Mejor sujétate!- Luna agarra a su amado.
Acto seguido la Gardevoir salta del árbol, asía otro que se mesia y se mantenía, con una mano agarrada en una rama, pero dicha rama se rompe y caen. Pero un par de metros después, esta vez Carlos sostiene otra rápidamente.
-¡Ahhh!- El niño siente un tirón en su brazo derecho, donde sostiene dicha rama, al caer y agarrar esta.
La Gardevoir con su otra mano se sujeta otra rama, mientras justamente el niño se suelta, ella no lo deja caer y esta vez se sostienen bien, alzándolo y abrazándolo con su otro brazo derecho.
El viento sigue y sigue hasta tranquilizarse. La pareja, muy espantada de lo que sintieron en ese momento baja. Luna baja lentamente, mientras sujeta a su amado.
Pero Carlos gime dolor. Luna lo ve y lo sigue cargando, hasta recostarlo rectamente sobre un tronco. Después concentrar sus poderes, otra vez para sanarlo.
-¿Q-q-que fue eso?- Pregunta Carlos, adolorido.- Perdóname. Por haber subido a ese árbol.
-No tienes que. No tenias idea de que pasaría.- Dice ella, mientras concentra su energía en el brazo dolido de su amado.- Aparte eso fue raro, el cielo estaba despejado en unos momentos y después, se nublo.
-¿Qué habrá sido eso?
Ambos sienten miedo, un presentimiento les recorre por la espina torzal, atraves de un frio viento, al lo cual ellos ignoran, pensando por el viento de hace poco, pero en realidad era otra cosa. Algo maligno se acerca, surge, después de medio millón de años viene a divertirse con la miseria de los demás, provocando sufrimiento asía los débiles mortales y sus Pokemon. Solamente para fastidiar al Dios Pokemon.
Una vez que acaba la Gardevoir de curar a su maestro.
-Gracias.
Carlos le vuelve a dar otro besos en los labios, en señal de agradecimiento esta vez, Luna acepta y toma su mano, esta vez ya habían establecido completamente su relación. Mientras van de esa manera en el bosque, asía el Centro Pokemon por Trapich.
***Mientras tanto***
El clima se tranquiliza. En el museo un par de guardias trataban de abrir la puerta, pero no podían.
-Se atoro.- Decía uno.
-Tomi está adentro.- Comento el padre del niño.
De repente la puerta se abre y a aquel que les abre se voltea rápidamente.
-Tomi.- Menciono el padre, el nombre de su hijo, sintiendo un alivio al verlo.
Tomi no le dice nada.
Pero el niño solo se acerca a su balde de agua. Mientras los guardias se meten a verificar las cosas, todo estaba normal. El padre no se dio cuenta como su hijo sacaba el balde de agua con una sola mano, mientras deja a ambos guardias atrás.
-Aquí está el balde que me pediste.- Dijo el niño, pero de forma muy seria.
-Muchas gracias hijo.- Dijo el padre, feliz.- Solo esperamos a que venga el camión e iremos por tu Pokemon.
-No te preocupes.- Decía el infante.- Puedo ir yo por él.
-Se que estás preparado ya par tu viaje, pero…
Tomas saca una Pokeball, la lanza y sale un Beedrill
-¡ZZZZZZZZZZZZ!
-¡Wow!- El padre se impresiona.- Tu madre me dijo que mejorabas, pero no creí que tanto.
-Me puedo cuidar solo.- Dijo el niño, pero aun más serio, como si se molestara. Mientras mete a su Pokemon.
El padre de Tomi vio al Beedrill lo ve hasta diferente, sus ojos rojos, pero no eran comunes de ver. Estos se veían diferentes, por así decirlo, un presentimiento.
En esos momentos el camión que venía desde Johto se acercaba a recoger la placa que ya estaba lista para que se la llevaran.
-Mejor quédate papa.- Decía el niño.- Necesitaran tu ayuda para llevarse esa placa tan especial.- Dándole la espalda a su padre, el niño sonreía, pero de forma maliciosa.
-Me quedare. Veo que si eres capaz. Pero…- El padre se acerca a su hijo y con lágrimas en los ojos.- Esta vez será la última vez que nos veamos, así que…
Con felicidad abraza a su hijo de espaldas, será la última vez que lo verá antes de que se embarque a su aventura.
-No nos olvides a mí ni a tu madre.- El le agarra la mano a su hijo y le un reloj de bolsillo, se veía viejo y era plateado, que había pasado de generación de generación a su familia que fueron entrenadores, tal vez no grandes. Pero ese reloj era especial para ellos.- Ahora ve por todas.
El niño alza su mano y ve el reloj, que aun serbia y estaba en buen estado.
-Eso hare.- Dice el niño.- T-t-t-ttee, quiero pa.. p-p-p-papa.- Dice con esfuerzos.
-Yo también.
Tomi se separa de su padre y sigue su camino, el a diferencia no derramo lágrimas, pero hiso un puchero tristemente. El padre se despide de su hijo con la mano, pero sintió algo en ese abrazo, si sintió el cariño de su hijo, pero al final, pero había algo frio en el, tal vez porque se había mojado con el primer balde, pero... a la vez algo los hacía dudar.
Mientras tanto Carlos y Luna salían del bosque, separaban sus manos al entrar a la Ciudad. Carlos que ve a Tomi marcharse del museo y a distancia hace un movimiento con la mano para saludarlo… Tomas ve con el rabillo de sus ojos que recién los abría, pero los ignora.
Carlos se desconcierta, pero no se mantiene pensado en ello, tal vez no los había visto, se decía.
Las pupilas de los ojos del pequeño infante eran completamente rojos, como rubís. Profundos en su ser, con un semblante demasiado serio. Ahora se dispone a iniciar su aventura, pero primero ira por su Pokemon inicial en Pueblo Paleta, aunque para el infante su Weedle fue y es el primero.
Mientras Carlos y Luna ven y sienten una energía que venía del museo, se movía. Ellos voltean y ven la placa que se acercaba, se la llevaban ya. Pero Luna siente algo extraño el balance de energía de las tres imágenes esta equitativo, la imagen del ente maligno estaba a raya con las otras, pero no se dispone a pensar mucho en eso.
Mientras la pareja se mueve y se van del lugar, pero extrañados, sintiendo algo raro en todo eso.
Mientras mueven la placa, la imagen de la Deidad maligna casualmente estaba en una posición viendo a Tomi que se marchaba, lo veía con esa sonrisa malévola que portaba en su rostro.
Tal vez aquellos tres de la imagen ya no se volvían a ver desde hacía mucho tiempo. Pero eso no quería decir que ese ente maligno, que es el más poderoso de los tres, no quiera dejarle una travesura en la tierra del Dios Pokemon antes de su partida, para que este lo siguiese recordando con mucho cariño.
-¿Qué vamos hacer amor?- Pregunta Luna, apegándose un poco más a Carlos, feliz.
-No lo sé.- Carlos pegaba las manos detrás de su cabeza.- Tal vez empiece a ganar medallas empezando por esta.
-Pensé que no querías hacerlo.- Comenta la Gardevoir desconcertada.- Aparte este gimnasio está cerrado y abre mañana, por ese evento.
-Si lo sé. Es momento oportuno para un verdadero descanso. Descansaremos en esta ciudad, después de tanto viajar. Creo que aun me queda lo suficiente para un día en el hotel.- Decía Carlos feliz.- Y es verdad, no quiero. Me vale si gano o no, inclusive si me convierto en campeón. Pero quiero saber nuestro límite, que tan fuerte nos hemos vuelto, desde que te tengo. Y no hace falta decir que lo has pensado.
-Cierto.- Ella alza la ceja.
-Nada mejor que los gimnasios para comprobarlo. Mientras recorremos toda esta región.- Carlos pone un pie en una roca.- ¡A triunfar en este hermoso mundo!- Lo exclama señalándolo con la punta de su dedo, mientras el viento sopla.
-Pensé que no querías convertirte en campeón.- Dijo ella muy seria.
El niño cae de su roca.- No me entiendes.- Dijo el niño desmotivado.- Simplemente quiero sentir la libertad y recorrer este mundo.
-Recuerdo que también querías un hogar.- Dice Luna de forma delicada.- Un lugar para nosotros.
Carlos baja de su nube un momento.- Tienes razón.- Dice el de la misma forma que su amada.- Pero sé que aun no lo hemos encontrado.
-Lo encontraremos.- Dice ella apoyándolo.
-Si lo haremos.
La pareja se mueve, mientras Luna empieza a sentir algo de incomodidad, ella con su mirada voltea a todas partes. Pero después ignora rápidamente y sigue su camino a lado de Carlos.
**Mientras tanto una hora después**
Tomi, salía de la Ciudad, su mirada era muy seria, se podría decir que estaba molesto, molesto de la vida estaba. El infante iba caminando tranquilamente. El al tener parte de su razón podía mantenerse a raya, pero aun así el cambio era significativo.
El infante en una de las hierbas, agarra una flor de pétalos blancos, la quería oler, pero a la hora de alzarla, esta se marchita rápidamente y se seca.
El niño solo pone una cara de desagrado y la convierte cenizas apretando su puño y estas hacen una pequeña nube de polvo, que rápidamente se las lleva el viento.
Para un mortal, una pequeña y simple travesura de un Dios. Resulta una gran calamidad, en algo muy desastroso, que puede inclusive causar poca o mucha muerte a su paso, esa es la diversión de un Dios maligno. Y para este caso un niño que solo buscaba respeto por parte de sus enemigos. Ese niño será el peón y se vengara por quienes lo molestaron a él y su Pokemon. Que ahora este ultimo posee una fuerza muy anormal y está lleno de rabia y rencor como su maestro.
Mientras tanto la pareja humano y Pokemon ha dispuesto que hacer hasta ahora. Por ahora el joven quiere probar sus límites, que tan fuertes pueden ser, que tan preparados esta para este mundo. Pero ahora también están esos problemas que los asechan, los han visto hasta ahora y que el peligro siempre está presente, también están al asecho.
Y antes de que opinen Tomi solo tendrá dos o tres apariciones nada mas, no afecta ni en la mitad con la historia a lo mejor haré un fic de el, pero en si no afecta a Carlos y a Luna, lo tenia que explicar una vez mas y solo ustedes decidirán si quieren que tenga mas aparición.
Y es por eso que no hay que hacer Bullyng.
Vaya me forjo una fama de hacer y hacer monstruos.
Y aquí esta otro de mis capítulos, vaya que son largos de escribir.
Si hay algo que me caracteriza es hacer un antagonista cada vez más peor que el último. Pero lo necesitaba ya que necesito un problema aquí en Kanto.
Si te preguntas y reconoces el porqué están esos tres en esa placa (Aunque Arceus era de ley puesto que es el máximo regente del mundo Pokemon). Bueno para los que me siguen, tiene más de un año que había iniciado un evento que había puesto un evento que influyo en tres personajes de mundos diferentes, respectivos a esos de esa placa. Y quise darles su tributo, en este caso que aparecieran los tres en este fic, como un cameo (A excepción de Arceus por lo antes dicho).
Y acabe rápido, ellos ya no aparecerán, ni lo harán, ya que me deshice de la placa y se la llevaron ya. Uno de esos tres participo de cierta forma en esto, dejando su marca plasmada. En este caso en Tomi.
Después de todo mis fic's están enlazados el uno al otro de cierta forma. De forma cronológica.
Y como he dicho antes ese personaje con marcas faciales y esa Espada Doble Hélice, inspiro para hacer a Luna y parte de su nombre, es raro porque este es lo contrario de ella. Aparte que influye mucho en mi vida como escritor.
Muy bien basta de explicación.
Quiero agradecer mucho a LinkAnd0606 por su imagen que me hiso para este fic y el otro que tengo, un gran detalle para mí. Te agradezco mucho mi amigo. Y perdóname si rompí un poco la esencia pero ya tengo una costumbre fea XD.
Quiero agradecer sus comentarios a KRT215, the only 95, LinkAnd0606 (Te he mencionado bastante XD), MarkPaul777, pokemaniacrafter (Ya, esta vez no me equivoque), dragón titánico y a LyCox032.
Y sin más que decir me despido.
Adiós y Cuídense. Hasta la siguiente actualización.
