Como es sabido Yo me inspiro con la música. Y este capítulo no es la excepción.
Tal vez la conozcan o tal vez no. Esta ya la tengo hace tiempo en mi reproductor y es una de mis tres canciones favoritas. Yo de por si escucho casi de todo.
La canción es: "Where Everybody Know's Your Name" (Conocida como "Donde todo el mundo te conoce"), también conocida universalmente como la "La Canción De La Cortesía", es una canción algo importante en este mundo.
Del artista: Gary Portoyn.
Y si la buscan de preferencia del usuario bannetland se podría decir que gracias a él descubrí esa canción. Eso y que también tiene que ver cierta caricatura en que también salió dicha canción.
Pero se podría decir que plasme parte la canción en este capítulo y si no me creen para eso está la letra.
Sin más que decir los dejo leer.
Caminos
Mientras tanto un joven entrenador abría sus ojos, poco a poco. Mientras algunos rayos de sol estaban alumbrándole. El joven con una cara cansada debido a su recién despertar, ve con una débil mirada a sus alrededores.
-¿Dónde estoy?- Se preguntaba el.
Del oír de la voz del joven su Pokémon se levanta también, casi de golpe, concentrando la mirada sobre su amado.
-Luna.- El menciona el nombre de ella.
-Es un alivio.- Decía ella dando una sonrisa, a la vez dando sus suspiro en el cual saca sus preocupaciones sobre el.- Me alegra que hayas despertado.- Le dice tiernamente.
Carlos ve en donde está y reconoce el sitio.
-Estoy en el centro Pokémon.- Se responde.
-Así es.- Dice la Gardevoir sosteniendo su mano.
El niño ve en su regazo y estaba su otro Pokémon, su Trapich. Luna se pone a su lado, mientras su amado aun seguía desconcertado el porqué estaba en hospitalizado. Pero después de que Carlos viese a su Buneary en una silla, con un semblante triste le empieza a cambiar de actitud.
-¿Fue ella?- Pregunta el niño, muy seriamente.
Luna siente algo en su amado y solo asiente.
Carlos se pone a pensar en lo sucedido, mientras se tapa y talla completamente su cara. Mientras sentada en un rincón Buneary los veía disimuladamente, levantando su carita, sentía como el líquido de sus ojos se empezaban a llenar de nuevo.
La conejita trata de no gemir, pero estaba demasiada triste, tenía miedo de él. Mientras Carlos se inflaba, tomaba aire, era obvio de que se empezaba a enfurecer de una manera, idéntica como se había puesto contra el Bully y el Pokefilico, casi echaba humo y maldecía los mil demonios dentro de su cabeza. Pero…
-Buneary.- El niño la llama.- Ven para acá.- Le pide de forma al parecer serena.
Buneary tiene nervios, pero ella no se negaría, no después de lo que hiso, mientras Luna la miraba de forma seria también, pero por si las moscas lista.
La conejita también la mirada, temerosa de lo que haría la Gardevoir, después de lo que ella le hiso con sus poderes psíquicos, era de temerle. Esa era la reacción de Luna cuando alguien lastimaba a su amado. Pero una vez que Buneary estaba de lado opuesto de la cama y Carlos se alza y se acomoda mientras baja a Trapich.
-Sube.- Le pide Carlos.
Buneary empieza a temblar.
-Sube.- El niño vuelve a pedir.- Por favor.
Buneary dudosa, acepta, da un brinco y sube a la cama. Una vez arriba la pequeña ve al niño con los ojos cerrados, pero una vez que este los abre y deja ver lo molesto que esta, la pequeña llora y cierra sus ojos.
Carlos seguía viéndola de forma en que ve a sus enemigos que lo hacen enfurecer, el niño la veía lleno de rabia. Pero a pesar de todo en un largo respiro que tuvo que dar. Carlos acaricia a Buneary en su cabeza.
Buneary abre sus ojos al sentir eso. Ella esperaba un golpe bien o algo peor todavía. Mientras ve como Carlos da un suspiro muy largo de nuevo, se trataba de controlar y demasiado.
-No tiene caso de que te haga algo.- Le dice el niño a la conejita.- No tiene caso de que convierta tu vida más miserable de lo que ya es… Puesto que ya has sufrido bastante, tu culpa te está comiendo por lo que me hiciste.
Luna se queda desconcertada ante eso, ella sentía como Carlos hervía de rabia hace algunos momentos.
-Pero a pesar de lo has hecho. Puedo ver ese arrepentimiento.- Prosigue Carlos.- Te ayudare y tú me ayudaras a la vez… Te perdono.
Buneary alza la mirada al escuchar eso, con su carita llena de lagrimas. Carlos le regala una sonrisa sincera.
Carlos la sigue acariciando, mientras Buneary sonríe débilmente ante el perdón de su maestro. El niño sigue, hasta que toca algo, la conejita gime de dolor, porque le tocaban un chichón, producto de un golpe.
-(Suspiro) Aparte puedo ver que mi esposa te hiso algo.- Decía Carlos, que levemente voltea a ver a Luna.
Luna no dice nada y desvía un poco la mirada asía abajo, no mirando a su esposo.
Buneary abraza a Carlos, esta vez agradecida por haberla perdonado, lo único que hace Carlos es devolvérsela.
-¡Gracias!- Dice Buneary a su forma.- Prometo pagarte por lo que hice.- Le decía.
Carlos sigue acariciando encorvando su cara.
Media hora despues
Carlos se va del Centro Pokémon, apenas y salía una vez que le dieron de alta, mientras esta vez era acompañado por Luna a su lado.
-¿Iras por tu tercera medalla?- Pregunta Luna.
-Sí.
-¿Estás seguro?- Pregunta ella.
-Me siento bien.- Responde el.
Pero Luna se siente inconforme, no por el estado de Carlos, simplemente por otra cosa.
-¿Y qué hay de Buneary?- Pregunta eso Luna.- Pensé que actuarias como…
-Como mi Padre y mi hermano.- Dice Carlos seriamente, a completando las palabras de ella.- La verdad, si me enfade por eso. Pero por alguna razón lo veía venir.
-¿Enserio lo veías venir?- Pregunta la Gardevoir desconcertada.- ¿Veías venir que te intentaría matar?
-Por alguna razón sí. Pero no por esa razón.- Responde el.- Creo que fue imprudente demostrar lo felices que somos a lado de Buneary, eso la altero de cierta forma.
Luna no dice nada y se pone a pesar en eso. Buneary, ya era miserable y lo era aun más a lado de su amado y ella.
-Pero te intento matar.- Menciona ella de nuevo.
-Si lo sé, ya lo dije.- Dice Carlos que sonríe.- Fue una suerte tenerte a mi lado.
-Aun sigo sin comprender Carlos.- Luna toma una actitud muy seria, casi molesta.
-Me sorprendes tu igual.- Dice el sin bajar esa sonrisa.- Si eres una parte de mi. Maltrataste a Buneary.- Eso último a pesar de todo no lo decía tan a la ligera.
-¿Que querías?- Pregunta ella aun con ese tono, solo que aun mas molesta.- No perdonaría jamás a nadie que te hiciese daño.
-Eso lo acepto.- Eso ponía de humor a Carlos, al ver ese sentimiento de su amada.- Me recordaste a mi cuando me enfado.- Le dice algo serio.
Luna se sonroja y se queda callada al saber que era cierto, se puso igual que Carlos cuando se enfada, siendo ella que odia esa actitud de su esposo.
-He aprendido algo mi Luna.- Carlos vuelve a tomar seriedad.- Antes y durante de nuestro viaje. Hemos tenido varios problemas por que lidiar. En el cual siempre salimos afectados. Cada parte de esos problemas está sacando lo negativo, por no decir lo peor de nosotros. No podemos dejar que el odio y rencor nos consuma y nos convierta como ellos. La razón la cual perdone a Buneary, es porque estoy consciente de su situación, ha sufrido ella bastante. Si no la perdonara, no estaría ella en paz, ni yo tampoco y por ende también tu. Solo estamos nosotros y solo nosotros para lidiar con esos problemas que nos asechan. Y lo que podemos hacer para evitarlos es, en parte ser nosotros y no dejar corrompernos.
-Es fácil decirlo.- Dice Luna con delicadeza y tristeza en su tono.- No pensé, podía haber matado a Buneary con ese golpe. Pero sentí tanto odio que me poseyó completamente. Tenia ganas, d-de…
-Cálmate.- Le dice su amado.- Eso es a lo que me refiero. Como dije te estas comportando igual que yo.
Ahora Carlos se espanta, siente el odio en su amada, como se apodera en ella al recordar lo del muelle.
-No es facil. Es bueno sacar ese coraje, pero no conservarlo.- Dice Carlos.- Y es lo que hemos hecho desde que emprendimos, seguimos teniendo rencor al pasado, en lugar de sacarlo. No digo que el peligro no está presente, simplemente hay que recordar que está ahí. A partir de ahí, en ese momento es cuando lo necesitamos sacar, mas no que nos influya. Como ahora en que por fin Buneary lo pudo sacar.
Pero Luna se desmotiva, se agarraba uno su brazo izquierdo con la mano derecha, estaba apenada y con una cara triste. Pero sucede algo. Barcos empiezan a llegar, eso los cambia de actitud y sin dudarlo se dirigen al muelle.
Ambos se meten y caminan, mientras ven a los barcos.
-¡Jejeje!- Luna solo sonríe y ríe al respeto.- Me cuesta trabajo aun creer que eres un niño, aun.- Le dice en tono un poco burlón, alegrándose de repente.
-No negare que nunca tuve infancia.- Dice algo triste, la razón por la cual es así. Pero disimulándolo con una sonrisa de mutua alegría.- Ahora mírame. Tengo una pesada carga tan temprana edad. Aunque es normal que la cargue siendo así, con la clase de status de él que vengo. Inclusive así se comprometieron mis padres. Solo que yo ya me adelante en ese aspecto.- Pero le devuelve a su amada la burla.
-¡Oye!, ¿Ahora me dices que soy una carga?- Luna se molesta un poco.- ¿Ya no me amas?- Pregunta de forma media triste.
Pero Carlos solo ríe y sigue caminando. Y se sientan al frente de la entrada al puerto. A lo lejos ven los barcos que venían de otras regiones.
-Ninguno es la Fiera Del Mar.- Comenta Carlos algo triste.
-Creo que no veremos al Capitán Rafael.- Dice Luna al igual que el.- Es una pena.
-Pero es una ventaja.- Decía el entrenador.- Aun no somos capaces de ganarle a su Slaking.
-Vaya que motivador.- Luna se desanima un poco.
-¡Jeje!, Soy realista.- Dice él.
-Pero algún día.- Comenta la fémina Pokémon que sonríe.
Y así la pareja sigue caminando asía el gimnasio. Carlos se sentía bien para poder retar por fin al líder del gimnasio de aquella ciudad.
Pero mientras se dirigían asía allá, Carlos prepara sus pokeball y casi al llegar.
-¡Hey tu!- Se escucha una voz.
Carlos ve a su frente, para después encorvar su rostro, lo mismo hace Luna, pero ella se molesta más que su amado.
-Te reto a una batalla.
Carlos ve al quien lo reta, no cabía duda que eso lo molesto y no porque lo retaran, si no por la persona que lo hiso.
-Esta vez las cosas serán diferentes.- Dice la voz con molestia y determinación.
-¿Otra vez tu?- Pregunta Carlos de forma neutra.
Lo que la pareja veía era aquel chico que vieron en Ciudad Plateada, aquel que Carlos le gano al ser forzado al pelear. Y que solo así acepto a pelear contra el. No era una persona nada agradable para el niño y su Pokémon. Puesto que las actitudes que tienen no son algo que Carlos tolere y por el tono en que lo reto no fue bueno a su vez.
-Si otra vez yo.- Menciona ese chico molesto.- Y quiero la revancha.
-¿Cuál es tu nombre?- Pregunta el niño.- No lo recuerdo.
-Jaja. Te crees valiente de nuevo.
-Y la verdad no me importa recordarlo.- Carlos toma un actitud seria.
-Grábatelo cabeza hueca.- Dice el chico molesto por la actitud del niño.- Mi nombre es Jonathan.
-¡Ahh!, Jonathan.- Carlos se hace el sorprendido.- Bueno. Si estamos así. Te apodare el Bully. Y eso para no ser vulgar.
-Da igual.- Dice el Bully.- Te reto a una batalla Pokémon.
-Vaya forma la tuya.- Dijo el niño algo molesto.- Me presentaría ante ti, ya que ni siquiera sabes mi nombre. Pero no.
-No me importa tu nombre.- Dijo Jonathan.- Ni valía la pena aprenderse el nombre de Tomi.
Acto seguido el bully saca a su Pokémon, sacar un Magneton.
-Resolví mi problema.- Decía Jonathan con una sonrisa de malicia.- Cambie mi Arbok por este Magneton.
-No la acepto.- Carlos rechaza la pelea, otra vez.- Tengo que usar mis energías contra alguien que si vale la pena. Y si me disculpas, me voy- Decía.
-Mira enano.- Jonathan le muestra lo que había debajo de su chaqueta y era que el tenia su tercera medalla de gimnasio y justamente la que había ganado en Ciudad Carmin.- ¿No valgo la pena?- Le pregunta.
Pero el niño solo se voltea y camina.- No. No vales la pena.- Le dijo.
Carlos se disponía a caminar. Pero rápidamente es jalado por el cuello de su camisa, de forma agresiva, ahorcándolo levemente y lo suficiente para tirarlo y caer al suelo de espaldas. Eso produce que Carlos saque a sus Pokémon por accidente, sacando a Trapich y Buneary que se ven y después ven a su maestro en el suelo.
-No estoy para aceptar otra negativa.- Dijo Jonathan furioso.
Pero también alguien no iba aceptar eso también. Jonathan es empujado agresivamente y de la nada, hasta caer de espaldas al suelo, alejándolo de Carlos. En este caso Luna lo empujo.
-¡Hey!- El bully se espanta.- ¡Tu Pokémon no puede hacer esto!
Luna solo gemía, diciendo su nombre como cualquier Pokémon, pero molesta al ver a Bully, pero por ende su Pokémon interviene. Después la Gardevoir levanta a su maestro. Carlos se quedo más que molesto.
-Era enserio lo que decía Carlos.- Luna le decía a su amado.- No dejare que nadie te toque. No me importa si es humano.
-Ella solo hace su trabajo. Grandísimo estúpido.- Carlos se pone furioso.- ¿No aprendes nada?
El bully se recupera también.- Tú tienes la culpa al no aceptar.- Le dice en tono algo burlón.- Ahora si no quieres que le diga esto de tu Pokémon que agrede humanos. Pelea.- Y lo chantajea y amenaza.
Carlos gruñe entre dientes y se prepara.
-¿Solo tienes un Pokémon?- Pregunta el niño.
-La pelea será uno contra uno.- Dice el adolescente.- Mi Magneton quedo ileso de esa batalla.
Carlos se pone a ver ese Pokémon, era obvio que estaba en clara desventaja, si pelease contra Luna, sus ataques no funcionarían mucho, aunque aun estaba el factor velocidad a su lado. Aparte si mandase a Trapich y le aplicaba Bomba sónica, el pequeñín no lo aguantaría y no tanto por el ataque o por el tipo en que Trapich tiene completamente la ventaja, simplemente porque si lo confundían, Carlos sabía que Trapich aun no estaba listo para recibir ese tipo de ataques.
-"¿Estas lista mi Luna?"- Le pregunta Carlos.
La Gardevoir asiente. Carlos confía plenamente en su amada y sabe que aun así puede ganar, confía, por la velocidad de Luna.
Pero en lugar de que Luna fuese a pelear, sale a su frente Buneary.
-…- Carlos se pone pensativo.
-Yo quiero pelear.- Pedía la conejita.
Luna la veía también y las ganas de pelear contra Buneary.
-¿Enserio mandaras a ese débil Pokémon?- Pregunta Jonathan, burlándose.
-¡¿A quién le dices débil?!- Buneary se enojaba y le preguntaba.
-¿Por qué quieres pelear?- Le pregunta Luna, viéndola de forma neutra.
-Por, por.- La pequeña se ponía nerviosa por la pregunta.- Por qué no es justo que traten así al maestro.- Eso responde.
Luna se queda algo desconcertada por esa respuesta, mirándola aun de esa forma.
-Déjame pelear Luna.- Pedía Buneary.- Yo sé, que no he sido más que una carga para ustedes. Y que solo les he hecho daño.
La Gardevoir se queda pensando y le avisa a su maestro. Que él se pone igual pensativo.
-¿Estás segura Buneary?- Le pregunta ahora él.- No es necesario que lo hagas, el no es un entrenador común.- Dice molesto, pero no con la pequeña, si no contra el bully.
-¡Bunee!- La pequeña asiente, diciendo a su forma que no le importa.
Carlos se muestra pensativo, a pesar de lo que ella le hiso, aun se sigue preocupando por ella. Ya conocía sus habilidades, pero eso no quería que ese Magneton fuese más fuerte.
-Por favor.- Aun seguía pidiendo la conejita.
-Está bien.- Accede Carlos de forma dudosa aun y solo accediendo, puesto que Buneary se lo pedía.
-Bien.- también Jonathan acepta.- Acabare rápido con esto.
Ambos entrenadores se preparan para poder pelear.
-Esta vez me dejaste preparar.- Menciona de mala gana Carlos, esperando un juego sucio como la vez anterior.
-Callate.- Dice el Bully del mismo modo.- Lo hice para que no te quejaras.
La pelea da inicio.
-¡Magneton usa bomba sónica!- Ordena Jonathan.
-¡Ataque rápido!- Y Por su parte eso es lo que Carlos pide.
Buneary se mueve a gran velocidad y antes de que su rival ataque, ella lo hace y lo enviste, eso hace que Magneton retroceda.
-No está nada mal.- Dice Jontahan, algo impresionado.- Veamos cómo reacciona.- ¡Usa Supersonico!
-¡Esquívalo!
Apenas y Buneary esquiva ese ataque y por poco no lo hacía.
-¡Uff!- Carlos hasta lo sintió demasiado cerca.
-Has tenido solo suerte.- Dice el Bully.-Hubiese sido más entretenido su hubiese mandado a tu Gardevoir.
Carlos se siente presionado, ese Magneton era demasiado fuerte para Buneary y lo sabía, puesto que ese Pokémon era demasiado resistente para la pequeña.
-¡Usa Bomba sónica!
El Magneton ataca y la desgracia le da a Buneary que es sacudida y mandada algunos metros.
-¡Bunee!- Gime de dolor.
Pero ella de nuevo se levanta, titubeando.
-¡Buneary, usa ataque rápido!- Ordena Carlos.
Pero la conejita sigue titubeando y para empeorar se golpea a si misma por su estado de confusión que gano como efecto secundario del ataque.
-Hay no.- Carlos se siente aun más nervioso por eso.
Jonathan alzaba más su sonrisa, al ver eso.
-¡Usa Destructor!- Ordena el niño.
Buneary sigue titubeando, se acerca y trata de pegarle al enemigo, pero falla y no solo eso, cae por la confusión.
-¡Jajajajajaja!- Jonathan, empieza a reír.- Se ve que no es tu Pokémon. Y lo único que sabe hacer, son ataque débiles.
El niño ahora dudaba de que si podría ganarle al Bully. No sabía que mas hacer. Solo veía a la conejita en el suelo. Sabía que no la podía mandar.
-¿Por qué dudas Carlos?- Le pregunta Luna, de forma seria.- ¿Que acaso aun no confías en Buneary?- Le sigue preguntando, en su voz se detectaba algo más.
Carlos desvía un poco su mirada y ve a su amada.
-Ella acepto porque aun se siente insuficiente, no siente que realmente la has perdonado.- Prosigue la Gardevoir sacando la molestia, que no se distinguía, pero Carlos si la notaba.- Recuerda que una batalla Pokémon tiene que depender de los dos. He visto que Buneary se está esforzando, pero tú dudas de ella. Y también dudas de ti mismo.
Buneary se esfuerza en mantenerse de pie. Mientras el entrenador la ve, que pesar de que está cansada sigue de pie.
-Tienes razón.- Carlos acepta su error.- Aun no me siento de esa forma y Buneary trata de corregir su error y yo no le dejo.
-Acabare con esto.- Anunciaba Jonathan.- No tiene caso perder mi tiempo contra ese Pokémon.
-Buneary, perdóname.- Le pide Carlos la disculpa.- Te has esforzado y yo no lo he visto. No me importa perder esta pelea. Yo confiare en ti a partir de ahora, sin importar el resultado.
-¡Magneton usa rayo!
-¡Usa de nuevo ataque rápido, con más fuerza!
Buneary entre estado de confusión esta vez ejecuta su ataque y tambaleante enviste a su oponente antes de que este ataque. Eso produce que el Bully gruña molesto.
-"Solo espero que esta ataque salga una vez mas"- Carlos lo piensa, puesto que este ataque era peligroso en una estado de confusión.- ¡Ahora usa patada con giro!
-¡¿Qué?!- Jonathan se espanta.
Buneary, aun en ese estado se esfuerza, gruñe, da media vuelta y da una patada. El Magneton retrocede de mucho de ella. Ese era un daño significativo.
-¡Bien hecho!- El niño recuperaba su confianza.
Buneary después deja de titubear, ya no sigue confusa.
Pero Magneton se vuelve a parar, no estaba del todo vencido.
-No creas que me puedes vencer aun.- El bully sigue molesto.
-Estamos casi igual. Mi Pokémon es nueva.- Le dice Carlos.- Solo que al parecer noto una diferencia.
-¡Cállate!- Jonathan no quería escucharlo.- ¡Usa de Onda trueno!
-¡Usa frustración!
Buneary actúa rápidamente se enfada y frustra demasiado y ataca con una lluvia de golpes hacia Magneton qué es ni se sacude y aguanta, mientras carga de nuevo su ataque. Una pequeña explosión sale y con ella Buneary que cae y se para poco a poco con electricidad que emanaba de su cuerpo.
Mientras tanto el Magneton se para, pero rápidamente vuelve a caer.
-¡¿Qué?!- Jonathan no lo puede creer.- ¡Párate, vamos!
Pero el Magneton no se para.
Mientras la conejita se cae de sentón.
-Parece que volví a ganar.- Dice el niño aliviado, después se acerca y carga a su Buneary.
El Pokémon aun no se para aun.
-¡No!- Jonathan se frustra ahora al ver como su Pokémon perdió.- ¡¿Cómo es posible que pierda otra vez?!
-Es porque te confiaste.- Carlos le dice su error.- No viste todo lo que mi Pokémon le hiso, ¿Ahora le echaras la culpa a tu Pokémon?- Le pregunta.
Buneary había atacado más veces a su oponente.
-Tu Pokémon fue muy resistente. Pero no viste, que todo ese daño se le fue acumulando.- El niño se pone serio.- Si te hubieses tomado mas enserio la pelea. ¡Pero no!, solo juzgas a los Pokémon por la apariencia.
Jonathan gruñe entre dientes. Porque el daño significativo fue aquella patada con giro. Si no se hubiese confiado, hubiera podido ganar.
-Aunque te agradezco.- Dice Carlos, dándole una leve sonrisa sincera, estando verdaderamente agradecido con el bully.- Me ayudaste a confiar en mi Pokémon. Así que tienes razón. Vales la pena después de todo.
-Cállate.- Jonathan solo se molesta, mientras mete a su Pokémon.
-Ahora si eres un hombre de palabra, cumplirás tu promesa de dejar y no vas decir nada de lo que hiso mi es… Pokémon te hiso.- Carlos se mordió la lengua por un momento.- Que si bien ella solo me defendió. Y tú eres el que empezaste a agredirme.
Por suerte Jonathan no le prestó mucha atención al error de Carlos y comprende lo principal.
Acto seguido el niño acaricia en la cabeza a su Buneary y esta llora al sentir por primera vez cariño verdadero, el cariño que un humano le puede dar a cualquier Pokémon. Solamente se deja acaricia. El entrenador voltea y ve a su amada.
Jonathan por su parte se va frustrado de aquel lugar, sin decir nada, con la frustración, el ataque de Buneary se lo lleva al final.
-Muchas gracias también mi Luna.- Y le agradece a ella.
-¿Y por qué a mí?- Pregunta ella desconcertada.
-Si no me hubieses dicho mi error. Hubiese perdido.
Luna solo le sonríe tiernamente.- Pues. De nada.- Contesta.- Aunque se supone que eso lo tienes que saber como entrenador.- Le dice un poco molesta.
-Bueno. De vuelta al Centro Pokémon. Aun no podemos ir al gimnasio.- Dice algo desmotivado, pero al final feliz.- Tal vez no será la primera vez que quieras pelear.- Le dice a la conejita.
Y Carlos mete a Buneary que sonríe al por fin tener el perdón que buscaba. Mientras el entrenador se retira, alejándose del gimnasio.
-¿Crees que será la última vez veamos a ese tipo?- Pregunta la Gardevoir.- Se fue tranquilo esta vez y no hiso tantas rabietas.
-No.- Responde Carlos.- En que no lo haga, no quiere decir que no regrese. Aunque tengo que decir que se volvió aun más fuerte que nuestro encuentro anterior.
La Gardevoir se queda pensativa ante el Bully.
-Casi lo arruinas.- Luna se enfada ahora con su amado.- Ibas a decirme esposa estando el al frente.
-¡Hay!, Ya ni me digas.- Carlos se avergüenza, y se pone molesto consigo mismo.- Veo que ya me acostumbre a ti demasiado.
-¿Y me dirás que eso es malo?- Pregunta ella aun molesta.
-¿Quién te entiende?- Ahora pregunta Carlos, algo molesto y confundido.- No cabe duda que son así también las Pokémon hembras, son indecisas y no las comprende nadie.
Ambos no se dicen nada. Y mientras aun caminaban.
-Sabes.- El entrenador rompe el silencio.- Ese bully me acordó también a Tomi.
-¿Te preguntas como estará ahora?- Le pregunta ella.
-Si
***Mientras tanto***
Un niño solo caminaba en la ruta 4 con un Umbreon y un Pidgeot afuera, estaban comiendo sus Pokémon. Mientras su Beedrill estaba con su maestro, ambos se veían.
El niño cierra sus ojos y se concentra, mientras hace lo mismo el Beedrill, se concentra al igual que él, se tranquilizaban.
De repente un brillo rojizo cubre al Beedrill y ien la silueta se ve una transformación. Cuando deja de brillar. Se ve una a su Beedrill Mega-Evolucionado. Tomi da una sonrisa al ver la Mega-Evolución.
-Bien hecho mi Beedrill.- Dice el niño felizmente, mientras acaricia a su Pokémon. Que aun tenía por completo su juicio y seguía siendo el mismo.
-¡Hey tu!
Mejor dicho, Casi.
Unas personas con ropas negras y con una "R" marcada en medio aparecen. Los Pokémon del niño se alteran y se ponen en guardia. Mientras los del Equipo Rocket ya estaban afuera. Un Arcanine y un Scyther.
Tomi cambia completamente de actitud, se pone serio, mientras sin voltear y con una mano calma a sus Pokémon.
-Danos a tus Pokémon y la Mega-Piedra que tienes.- Pide uno de los maleantes.
Pero el niño sigue sin voltear y dice.-Ustedes, el Equipo Rocket. Desde que el entrenador legendario los venció. Actúan de forma más desesperada por conseguir lo que quieren.- Dice, en tono un poco burlón.
-¡¿Qué dijiste mocoso?!- Pregunta el segundo maleante molesto de lo que escucho.
-Saben que están en desventaja.- Dice Tomi, solo que esta vez seriamente.- ¿Enserio creen que por ser yo un niño, pueden venir y tratar de llevarse a mis Pokémon, que todavía son fuertes también? … Eso es ser estúpido.
-¡Jajajajaja!- Ambos maleantes ríen.
Tomi da un suspiro de derrota.
-Solo eres un niño y de seguro esos Pokémon los tienes porque alguien te los dio.-Dice uno, burlándose.
-No sabes de seguro nada de ellos.- Secunda el otro.- Mejor cállate y se, un buen niño, dánoslos.
-También la Beedrillita.- Pide el otro.
Y es ahí lo perturbador. Tomi alza ambas manos y deja ver que no tiene un brazalete, tampoco tenía tobilleras, nada donde marcara la Mega-Piedra. Eso deja espantados y desconcertados a los maleantes.
-Yo no necesito eso. No necesito de la Mega-Piedra. No como soy ahora. Pero si necesito la fe y confianza hacia mi Pokémon y este que lo tenga asía mí, como debe ser a la hora de Mega-Evolucionar.- Dice el niño que voltea y los ve finalmente.- Ahora si quieren a mis Pokémon vengan por ellos. Porque si no lo hacen a la cuenta de tres. Dejare que ellos vayan por ustedes.
-¡Mocoso insolente!-Dice molesto uno de ellos, preparándose.
-Uno.- Tomi empieza a contar.
-¡No nos subestimes mocoso!- Dice el otro.
-Tres contra dos. Eso es mucho más que injusto, no injusto.- Dice el niño.- Dos.- Sigue contando.
-¡Arcanine usa lanza llamas!
-¡Scyther viento plata!
-¡No soy alguien cualquiera a quien puedan juzgar!- Tomas empieza a enojarse.- ¡Tres!
Los Pokémon de Tomi empiezan a poner guardia. El viento plata iba asía Umbreon, pero Pidgeot se interpone en el camino y lo recibe, mientras el lanzallamas Umbreon también lo recibe, ambos Pokémon se ayudan mutuamente.
-¡ABUSIVOS!- El niño explota de rabia al ver como sus Pokémon sufrieron daño.- ¡No perdonare a aquellos que abusan de su poder!
Flash Back
Un niño lloraba, mientras estaba su pequeño Weedle estaba muy herido.
No vales la pena.- Decia Jonathan que se va rápidamente.
El pequeño Pokémon gusano agonizaba de dolor, mientras el niño no sabía qué hacer.
Fin del Flash back
-Para ustedes hubiese sido más fácil irse.- Dice Tomi furioso.- ¡Pero no, los abusivos quieren seguir abusando de su poder!... ¡Pidgeot usa ataque aéreo sobre Scyther!
Y eso hace el Pokémon volador con un ataque aéreo embiste a Scyther que cae a la primera.
-¡Eso no!- El maleante se espanta.- ¡¿Scyther estás bien?!
-¡Ahora usa vuelo!- Ordena el niño.
Y el Pokémon pájaro obedece y de nuevo lo enviste. Después el Pokémon no responde, ni se mueve.
-No… ¡Que hiciste!- El maleante dueño de ese Pokémon entra en shock.
-¡Umbreon usa psíquico!
Y el Pokémon siniestro ocupa ese ataque contra el Arcanine que es sacudido por las ondas psíquicas y tiene el mismo destino de caer a la primera, como su compañero.
-¡Ahora usa finta!- Pero Tomi no estaba conforme ordena eso.
Y el Pokémon siniestro ocupa ese ataque acercándose y golpeando al enemigo.
-¡Arcanine!- El dueño de ese Pokémon se acerca rápidamente.- ¿Estás bien?- Le pregunta.
Pero el Pokémon no responde tampoco.
Los del Equipo Rocket no creen lo que ven, siendo acabados fácilmente y no solo eso sus Pokémon fueron…
-¿Sienten preocupación asía ellos?- Pregunta el niño.- ¿Que es lo que sienten los demás entrenadores cuando ustedes el Equipo Rocket se los quitan para siempre, para usarlo en sus experimentos?, ¿Ehh?, ¿Acaso no se siente horrible perder a un compañero?
Los maleantes quedan aterrados porque sus Pokémon ya están…
-No se preocupen.- Dice Tomi con una voz serena.- Ustedes los acompañaran, deberían sentirse afortunados. Así como los demás del Equipo Rocket que me han tratado de quitar a mis Pokémon.
-¿Eso quiere decir que los que mandamos a esta ruta…- El maleante es interrumpido.
-Sí. Yo me encargue de ellos. Para que no le hagan eso a los demás entrenadores.- Tomi mete en sus pokeball a Umbreon y Pidgeot.-Para que ustedes asquerosos abusivos, no abusen de todo inocente e incauto y les quiten a sus Pokémon para sus experimentos o para sus fines egoístas.
Los maleantes tiemblan de miedo al ver ahora solo afuera a un Beedrill Mega-Evolucionado.
-Es tarde para poder ir huyendo.- Dice el niño dando una cara enojada.- Ahora pagaran la cuota especial que le cobro nada mas al Equipo Rocket, que no es dinero… ¡Beedrill Tri ataque!
Y Beedrill sale a toda velocidad.
***Mientras tanto***
-De seguro está bien.- Dice Carlos, de forma tranquila.- Espero que le vaya bien.
-Si fue algo triste cuando lo conocimos.- Dice Luna, pensativa.- Todo por Jonathan.- Dice eso ultimo molesta.
-Como dije antes. No es bueno tener ese rencor.- Carlos lo recuerda.- Espero que cuando inicie su viaje no cambie en ese aspecto, es un buen niño. Así como nosotros no debemos cambiar mi Luna, no nos podemos corromper no por cada problema. Espero que Tomi no se convierta en lo que más odia. Así como yo espero no convertirme en lo que más odio.
-No digas eso mi pequeño.- La Gardevoir se pone algo triste al escuchar eso.- Tú nunca serás como ellos.
-Sí. Yo nunca seré como ellos.- Carlos sonríe débilmente.- Porque si yo me corrompo, tu también lo harás. Y eso no lo soportare.- Pero en realidad está algo triste al comprender.
Eso era cierto para Luna también. Puesto que ella se comporto por un momento como su amado cuando se enfada.
-Por eso estoy dispuesto a no cambiar.- Dice el niño determinado.- Porque mi Luna perdería ese brillo.
De repente el tema cambia rápidamente. El huevo se mueve y tambalea un poco.
-¡Ohh!- Luna oye el pequeño sonido, siendo ella que sostenía el huevo.- ¡Ya está a punto de nacer!... ¿Quién sabe cuánto falte?- Pregunta felizmente.
El entrenador se agacha un poco y ve el huevo.- Espero que ya sea pronto.- Dice felizmente.
El huevo ya no se mueve, por el momento.
Carlos sonreía y veía el huevo. Luna también lo hacía. Pero después, la fémina Pokémon, por la forma en que tiene el huevo, mas la forma en que mira su amado. No puede evitar sonrojarse y pensar ciertas cosas.
-"Sera en su momento"- Dice Luna desde sus adentros, con una leve sonrisa.
Ella sigue imaginando.
-Luna, Luna.- El joven la llamaba.
-¡¿Ehh?!... ¿Qué?- Ella sale de esos pensamientos.
-Nada. Solo que ya avancemos.- Dice el niño sonriéndole.- Tenemos que llevar a Buenary al Centro Pokémon.
Carlos se pone atrás de su amada y la empuja levemente, para que avance. Mientras Luna, no se molesta y quiere que su amado la siga empujando, mientras ella sigue en sus pensamientos, imaginándose para ella algo hermoso.
Si se preguntaban que le pasaba a Tomi. Bueno aquí está un poco mas con él. Y sobre lo que se ha convertido. Es bueno o malo. Depende de ustedes. Explicando el resto. Aquí cuento que a pesar del lo que ha pasado Carlos, ha comprendido su situación. Y se da cuenta que si se deja llevar por todo lo malo que le pasa, acabara convirtiéndose en lo que más odia el también y se llevara a Luna consigo.
Y como Tomi se dejo llevar por lo negativo, bueno ya está el resultado y no es tanto por el poder que ahora tiene, simplemente por la situación del abuso que lo hace ser así.
Antes que nada por si no lo notaron en mi perfil. He publicado otro fic, un One-Shot. Que se llama "Sentimiento Falso".
Diría de que trata, pero al ser un One-Shot. Es como dar el Spoiler. Solo puedo decir que es también de Pokémon. Así que por si lo quieren leer ahí está.
Agradezco sus comentarios a KRT215, James Anderson, dragon titánico, Linkand0606, Twilight-Minish (Dos veces, no sé el por qué tu comentario dos veces XD), Lopstur (Te mando un saludo, un abrazo, un apretón de mano y todo lo que sea saludo :D) y Lycox032 (No te preocupes así me pasa y seguido XD).
Y a todos que leen este fic perturbador XD.
Sin más que decir me despido.
Adiós y Cuídense.
Hasta la siguiente actualización.
