Muy bien.

Esta vez no tarde mucho.

Eso y que también me apresure.

Ya tengo dos años como escritor en esta pagina. Y como festeje en el fic pasado, en este decidí hacer algo, al concentrarme un poco mas en este fic.

Aparte, este fic tiene cien comentarios, eso me alegra mucho y es por eso que también me apure en este capítulo a sabiendas de eso.

Mencionare algunas cosas al final de este capítulo. Algunas dudas que supongo tienen. Y otras externas a este fic, pero que tienen que ver un poco.


Todo o nada

Hace dos años y medio

La pesadilla estaba a todo lo que había en una mansión. Los gritos desesperados de una mujer que lanzaba su furia a los cuatro vientos. Maltratando a una Kirlia Shiny, que huía como podía, en cierto modo estaba débil al ver a un Gengar y que este usara puño sombra para atacarla. Pero aquel Pokémon fantasma la seguía persiguiendo en la mansión.

La Kirlia sigue corriendo, hasta detenerse y ocultarse detrás de un gran florero. Pero no se percata, que su sombra empieza a dar otra forma, se vuelve grande e indefinida. De esa sombra sale el fantasmagórico Pokémon.

La Kirlia siente algo en su espalda, voltea poco a poco y alza la mirada, para ver esos ojos rojos y una sonrisa malévola.

-¿Creíste que podías huir de mi y de mi ama?- Le pregunta el fantasmagórico Pokemon.

La Kirlia estaba aterrada y es atacada con un puño sombra. La fémina Pokemon retrocede, siendo aventada y cae de espaldas. Mientras después se voltea y empieza arrastrarse, no se reponía de ese ataque, mientras el Gengar lentamente se acerca para darle el golpe de gracia por órdenes de su ama.

-¡Déjala!- La voz de un infante se escucha, en ese momento determinado.

El fantasmagórico Pokémon ve a un niño humano que le ordena que se aleje de ella. El Pokémon solo obedece puesto que es el hijo de su ama. El infante estaba sumamente molesto. Y ver a su Pokémon tirada en el suelo, se empieza a acercar a ella rápidamente y una vez le ayuda a pararse

-¿Estás bien?- Pregunta el infante preocupado.

Pero la Kirlia solo llora de lo que ha sufrido.

-Carlos.-

Carlos escucha esa voz y tanto el cómo su Pokemon se quedan petrificados. La mujer dueña de ese Gengar aparece, ve a su hijo al frente de la Kirlia que estaba tirada.

-¿Qué haces con esa cosa?- Le pregunta.

- ¡Déjala en paz!- Dice Carlos, con nervio en su voz.

-¿Por qué?- Pregunta la madre.- ¿Acaso tú trajiste a esta asquerosidad a mi casa?

-Si.- Responde Carlos.

-Hijo. De tantos Pokémon que puede tener o pedir agarras a esta cosa.- Y la aberrante mujer empieza hacer menos al Pokémon

-No es una cosa.- El niño se molesta.- Es igual un Pokémon. Como ese Gengar.

-No compares.- Dice Lucia.- Ella es demasiado débil a comparación de él.

-Cada Pokémon tiene debilidades.- Dice Carlos, aun defendiendo a la Kirlia.- Es como papa que puede vencer fácilmente a ese Gengar con su…

-¡Como sea!- La madre interrumpe, no le gusta recordar a su esposo.- Sácala de inmediatamente de mi casa.- Pide de forma altanera.

Pero sucede algo. La mujer solo se da la media vuelta hasta que…

-No.- Se escucha eso.

La mujer se voltea poco a poco.- ¿Qué?- Pregunta desconcertada.

-No.- Eso se escucha otra vez.- No la sacare.- Y vuelve a recalcar.

-¿Qué dijiste?- Y La madre aun no lo entiende.- ¡Sácala!- Y exclama.

-No… lo… hare.- Carlos en cierto modo tiembla, sabe a lo que se está metiendo.- Es mi Pokémon y yo decido que hacer con ella. Y ese Pokémon tiene nombre y su nombre es Luna. Así como tengo de nombre Carlos y tu Lucia.

La Kirlia, entre lágrimas ve como su amo, la defiende, ella se paraba e iba detrás de él y se cubría.

-Mocoso insolente.- Lucia se acerca, hasta que se pone en frente de su hijo.- ¿La sacaras?- Le pregunta entre dientes.

El niño, siente un nudo en su garganta, se pasa la saliva y es muy pesada. Pero aun así niega con la cabeza.

-¡NIÑO ESTUPIDO!

Acto seguido una cachetada. Carlos retrocede y cae sobre su Kirlia, pero se para rápidamente, con lagrimas en sus ojos y sobándose la mejilla.

-¡La sacaras en este mismo instante!- La Madre ordena.

-¡N-no!- Pero Carlos se niega.

La aberrante mujer no toleraría eso, le alza la mano a su hijo para propinarle otra.

-¡AHHHHHHHHHHHHH!

Pero en lugar de eso, ella es empujada salvajemente. La Kirlia se despego de su maestro y empuja a la mujer, harta de ver eso, que Carlos fuera maltratado y todo por esa mujer que no entendía. Pero a su vez asumiendo la pequeña que era su culpa que por que su maestro sufría.

Lucia estaba aterrada, no pensaba que un Pokémon atacase a un humano. Y lo peor es que la Kirlia se le queda viendo con rabia, con ganas de aun hacerle más daño por lo que le hiso a su infante amo.

-¡Luna alto!- Carlos mencionaba el nombre de su Pokémon, sintiendo a la vez la furia de su Kirlia, que lo había defendido.

Pero la mujer empezaba a ver a la fémina Pokémon con rabia y furia.

-¡Gengar, bola sombra!- Le ordena rápidamente.

El monstruoso Gengar se pone al frente de su ama para protegerla y con aquella mirada malévola, carga su ataque. Luna no se mueve, está paralizada al ver ese monstruo.

Pero un fuerte tirón en el brazo de Luna hace que en cierta forma reaccione. Carlos la jala y la cubre a ella con su cuerpo, la abraza fuertemente. Luna estaba con la mirada abierta, sus ojos ve la cara de su maestro que está llorando, siente una gota de sus lagrimas sobre su cabeza. La Pokémon se aferra también a él, compartiendo a su vez su sufrimiento y acurrucándose en su pecho, quería estar con él en todo momento.

-Yo también te amo Carlitos.- Le dice eso Luna, que siente ese sentimiento, el amor que le puede dar Carlos a su Pokémon. Pero este en si no lo sabía, ni siquiera lo comprendía, pero lo emanaba al hacer ese sacrificio.

Lucia ve esa escena, se aterra, al ver como su hijo pone su cuerpo como escudo, pero era tarde para hacer algo.

¡El ataque sale disparado asía su objetivo!


Actualidad

-¡HUMANO!

El rugido demoniaco de un Pokémon furioso se escucha cerca. Y cerca de aquella parte estaba un joven aterrado, petrificado. Y sin mover ni un solo musculo, en si era su miedo, pero a su vez era favorable para no ser detectado.

Lopunny empieza arrojar ataques a diestra y siniestra, ella sabe que está cerca y que está escondido. Todo se rompe alrededor ante esa búsqueda.

Carlos llora, oye la muerte que lo clama y le pide a pulso que salga. El tiempo se vuelve de nuevo lento, hasta pararse.

Carlos Pov

No es la muerte que tenía en mente. Al menos, en parte. Morir asesinado, si lo veía venir alguna vez, es crudo para mi saberlo. Pero no de esta forma. No que una desquiciada Pokémon lo hiciese.

Y yo que me quejaba de que mi vida no pasara nada interesante.

Una de las cosas que lamento. Es no hacer nada en mi vida, más que llorar por cada cosa maldita que veo.

En un momento quisiera tener algunas veces la sangre fría como lo que tienen mi familia. De seguro que si la tuviese de seguro hubiese acabado con Lopunny.

Soy, tan débil. No me puedo proteger, no pude proteger a mi Pokémon…

Mejor dicho… Esposa.

Aun sigo pensando en ese título que se me dio tan pronto, a mi edad. Si lo comparo con mis padres, yo me adelante, como… seis años.

Y eso lo digo porque ya casi tengo catorce.

Me sigo avergonzando un poco al creer eso. Pero siento feliz, no lo niego.

Y si lo comparo de donde vengo, no es de esperarme eso. Compromisos por negocios. Algo que se ve tan seguido en mi status. Es triste.

Luna, se vio influenciada en parte en eso, de forma inconsciente. Algo que odie de donde yo venía. No quería que me comprometieran y sin derecho a amar. Y en ese día en aquel árbol. Es algo que no vi venir.

¡Ayyy!... La ironía.

Pero si es ella. Bueno no es del todo malo. A comparación, a ella la conozco como la palma de mi mano y ella a mí. Es por eso que ese día no me enoje, no sentí odio. No sentí nada, es como si viese venir eso.

Eso y que en parte. La pelea en el muelle. Eso me marco completamente, ese día pude ver todo lo que ella pensaba y sentía, como si yo fuese la Gardevoir. Vi toda la vida de mi Luna y ella de mí, un lazo que nunca vi, ella si lo vio y no sé desde cuando exactamente.

Ella estaba completamente segura de todo. En cierto modo, quisiera se mas como ella. Y yo dudo, dudo de todo lo que hago. Aunque esto no me llevo a la situación que me está ahorita asechando.

No son buenas las relaciones rápidas. Pero estuvo segura desde que aquel momento y se aferro a ello. Y yo estuve seguro con lo que me metía en aquel momento. Pero aun así dudo y se el porqué.

Porque yo la defraude. Yo no soy nadie. Solo soy un hipócrita, soy alguien con odio contenido en su corazón. Alguien que busco el amor y nunca lo vio, hasta ya tarde. La lastime mucho tiempo. Y en las últimas horas le grite rechazando la oportunidad que ella me ofrecía.

Yo buscaba el amor de una familia y rechace esa oportunidad. Todo por vivir en el pasado. Me aferro a los recuerdos malditos que me intoxican, que me llenan de rabia cuando los recuerdo. Veo todo lo que me fue quitado antes de que mi Luna apareciera, la infancia, mi inocencia, no tuve nada, ni unas gracias, ni una felicitación.

Pero nunca vi lo que se me dio. Lo único que me importaba.

Ni siquiera puedo culpar a mis padres y hermano a los que siempre les eche la culpa de mis desgracias. Puesto que ahora ya no están conmigo. Yo quise ser independiente y probar que era capaz de sobrevivir. Soy el único culpable. No merezco nada.

Inclusive ella aun me llamo esposo, a pesar de todo y me lanzo lejos del peligro. Y yo aquí, sin hacer nada más que lamentarme.

Pero ya no más.

No puedo cambiar el pasado. Pero si puedo cambiar el futuro.

Tal vez no esté más para esto, pero ella sí.

Narrador Pov

Carlos reflexiono bastante. Da un fuerte respiro.

-Yo daré todo ahora.- Le dice a la pokeball de su amada, acto seguido la besa.

El joven la deja en el suelo, junto con sus pertenencias. Se siente listo.

-¡HEY LOPUNNY!

La coneja deja de atacar y se voltea poco a poco, solo para ver al humano que estaba detrás.

-…- La coneja se muestra algo pensativa, y a su vez sorprendida.

-Aquí me tienes.- Dice el niño con valor, aunque en cierto modo tiene miedo.- Y te propongo algo.

Lopunny no dice nada y se queda viendo.

-Tú solo me quieres a mí y solo a mi... Me entregare.- Eso dice Carlos, está determinado.

El viento solo se escucha silbar, ante esas palabras. Nada se movió.

-¿Qué dices?- Pregunta de nuevo Carlos.

-"¿Por qué hace eso?"- Se pregunta Lopunny que se quedo desconcertada.- "Sera estupidez… ¡No!, tiene que ser una trampa. De algún lado saldrá esa Gardevoir"

Coco se voltea y empieza a ver por todas partes, esperando a ser emboscada. Eso no era bueno para Carlos, verla de esa forma, no cree en sus palabras y si no lo hace, empezara a destruir todo y eso era malo y más para el huevo. Pero rápidamente se le ocurre algo.

-¡Lopunny!- Calos la llama.- ¿Buscas esto?

El joven saca de su bolsillo la pokeball, de Buneary. Eso hace que la endemoniada Pokémon abra completamente sus ojos al verla, cerca de él, haciéndola reaccionar.

-Ven por ella.- El da media vuelta.

Carlos empieza a correr a todo lo que da, eso a su vez espanta a la Ghost, que no sabía si era una trampa. Si lo era, puede ser que la Gardevoir saliera huyendo(Aunque eso es imposible por su naturaleza), pero si no lo era el niño saldría corriendo. Eso la empieza a dominar y tiene que tomar una decisión rápida.

Ella cierra sus ojos y gruñe, pero ha decidido. La endemoniada Pokémon sale disparada, se dirige hacia el niño que está huyendo.

Carlos sigue huyendo y esa es su idea, le da satisfacción que de resultado, su objetivo era alejar a Lopunny de sus cosas así para que dejasen en paz a todos. Aunque había algo que en sí, traía consigo.

Pero a pesar de todo, el niño llora, sus lágrimas eran dejadas sobre la tierra, sabía que su fin ya estaba cerca. Y el temor a la muerte es natural para todo ser vivo. Aquella consume sin importar quien sea con su oscuridad. La oscuridad clama a Carlos y se pone a su lado. Pero el infante sabía que valía la pena el sacrificio.

-¡HUUUUGGHT!

Carlos es embestido por el espectro, haciendo que caiga de frente, golpeándose la cara. Lopunny, ya lo había alcanzado, pero a su vez era su objetivo y lo ha cumplido, esta a una distancia considerable. Y sin perder tiempo la Ghost voltea a su víctima, para ver como este le sangraba la nariz y sostenía la esfera roja y blanca entre sus manos, en cierto modo se aferraba a ella.

-"Espero que sea ella"- Lopunny entre pánico pensaba eso.

Lopunny se la quita y la siente, la siente pesada, sintiendo que definitivamente que había un Pokémon adentro.

-E-es ella.- Le dice Carlos que tartamudeaba.- Es tu hermana.

Lopunny, se queda en shock al escuchar eso. Pero en realidad, si era la pokeball de Buneary.

-¡Lopunny!- Ella empieza a llorar, por un momento de alegría al tenerla por fin.

Carlos no estaba en contra de regresar a Buneary, después de todo era la familia de aquella Ghost y todo lo que hacía era por amor a la conejita. En cierto modo era comprensible. Lopunny se queda de nuevo pensando sobre eso, por una extraña razón, las palabras de Carlos parecían ser sinceras o tal vez era el miedo, según el maldito espectro, eso la hacía dudar. Pero no era solo eso, el rencor la volvía a consumir, enfureciéndose ahora.

-Espero que no me estés mintiendo.- Le dice Lopunny en su idioma.- Por qué no descansare hasta encontrar a esa Gardevoir.

Y al parecer Carlos le entendía esas palabras, pero esta vez no temía al respecto, sabía que a su esposa ya no le pasaría nada. Eso lo alegra, al saber que el sacrificio de su vida, salvara a su Luna.

-Pero tu serás el que pague todo lo que le han hecho.- La endemoniada Pokémon se prepara.- Ese día tu maldita Pokémon la pudo matar.

Carlos detecta eso rápidamente, al parecer Lopunny le dará una muerte diferente, una muerte rápida al devolverle a su Buneary. Lopunny alza la mano para pegarle en el pecho al humano y acabar con su vida. El joven espera su muerte y esta vez está feliz de lograr algo por fin.

-¡PUNNYYYY…

Pero rápidamente la endemoniada Pokémon de nuevo es empujada por una fuerza de psíquica, eso la hace alejarse de Carlos. La Ghost se para, solo para ser envestida por una energía rosa, producto de una fuerza lunar.

-¡NOOOO!

Y esta vez las cosas también cambian, Carlos se aterra y llora, sabe quien está ahí. Por más que se esforzó para perderla, no pudo hacerlo. Estaba a punto, tan cerca. Eso es una pesadilla. El, acostado solo da vuelta la cabeza y la ve a ella.

-Gar- gar- gar.- Y por su estado, aun sigue débil, respira grandes bocanadas de aire, se veía como inflaba su pecho y como titubeaba, no podía ni siquiera levitar, mantenía sus pies en la tierra y eso apenas.

El niño gruñe entre dientes, furia sentía y mas al verla.

Ella, titubeante y mareada se acerca, como puede, pero lo hace. Se acerca a su esposo, sus ojos cansados solo lo reflejan a él y cuando está con él, se arrodilla, debido a sus fuerzas, poniendo la mano derecha al rostro de él.

-¡¿Por qué, por qué?!- Carlos con furia le pregunta eso a su amada.- ¡¿Qué haces aquí?!... ¡LARGATE DE AQUÍ ESTUPIDA GARDEVOIR!

La fémina Pokémon Shiny pone su mano tiesa apretando la mejilla derecha del humano, pellizcando esa parte.

-(Snif) ¡Gar- Gardevoir!

Y no conforme con el pellizco, le da una cachetada en la misma mejilla, con la misma mano, eso le dolió. No le dolió la ofensa, ni el grito, si no lo que trata de hacer con eso.

-¡¿Cómo te atreves hacerme eso?!-Luna le grita furiosa a su amado, tanto telepáticamente como en su idioma Pokémon.- ¡¿Cómo te atreves a dejarme sola?!

Mientras tanto Lopunny, se paraba poco a poco de nuevo o lo intentaba, puesto que vuelve a caer. Esta vez de forma débil, cansada. Pero aun con fuerzas para seguir.

Carlos, se reponía de la cachetada, volteando su rostro.

-¡Tu solo eres un humano!- Le dice la Gardevoir regañando al humano.

-¡En que lo sea, no me impide nada!- Le responde rápidamente Carlos, regañándola también.- Puedo dar ese sacrificio, por el que tu das por mí. Y estaba a punto de hacerlo.

-¡CALLATE!- Las lagrimas de Luna salían sin parar, mientras de nuevo lo sostenía entre sus brazos y recargaba la cabeza de su amado, sobre su regazo, pero sigue estando furiosa con él.

Y por su parte Carlos, siente lo mismo esta furioso al verla. Ambos están dispuestos a dar todo, pero a su vez sin el uno, ni el otro.

-Está en mi naturaleza hacerlo.- Dice Luna.

-No me vengas con esa excusa.- Dice Carlos, molesto, pero después sonríe.- No estoy dispuesto aceptar esa maldita excusa... Pero si no puedes vencerla. Únetele.

A pesar de la situación, eso hace sonreír un poco a la Gardevoir. Para ella, su esposo siempre busca la forma de alegrarla, siempre lo ha hecho, desde que lo conocieron y aun en esta situación lo hace, la consiente.

-Luna.- Carlos le habla con voz débil, sus ojos la reflejaban.- Sabes. Ya no me quedan fuerzas, me duelen las piernas y el pecho. Soy peso muerto.

-Solo inventas.- Luna le sonríe y lo empieza a acariciar en la mejilla donde lo golpeo y limpiándole la sangre que salía de su nariz usando su vestido como una servilleta.- Es a mí la que ya no me quedan fuerzas. Deposite todo en esos ataques y en alcanzarlos.

-Como dijiste. Soy un humano.- Le dice él, admitiendo a su vez lo que es.- No soy tan resistente como los Pokémon.

Luna está decidida hacer algo, aun le quedaba poca fuerza y más que eso su fuerza vital. Pero antes que eso pase. Carlos la atrapa, la abraza completamente, enreda sus piernas con las de ella, y la encierra en sus brazos, ni siquiera la deja moverse. Eso hace que tire a su Pokémon, cayendo ambos de lado.

-¡No me iré de aquí!- Dice el joven.

Luna esta en shock, era sujetada. Como un Slakoth que se aferra a la rama de un árbol.

-¡Se lo que tratabas de hacer!- Dice Carlos sumamente molesto.- Te quejas de mi y estas igual.

Una Gardevoir puede dar su vida, por su entrenador. Y eso pensaba Luna, dar esa fuerza vital que aún le quedaba en concentrar el agujero negro para su amado, obviamente perdiendo su vida. Ahora que Lopunny estaba distraída. Pero ya no puede, no puede quitarse a Carlos de encima, intenta hacerlo con sus poderes, pero Carlos muestra una grandísima resistencia, se aferra demasiado a ella y no la suelta, hasta la aprieta más. No podía ni siquiera ingresar a su mente, parecía vulnerable, pero a su vez como si fuese de acero, como un escudo que lo rodeaba.

-Suéltame Carlos.- Dice Luna con voz débil, llorando con tristeza, su voz estaba casi cortada.- Suéltame. Por favor.

-¡Je!, No lo hare.- Dice el joven, que sonríe ahora, en su tono se notaba la malicia, mientras con aquella mirada ve a su esposa.- Me quedare aquí, contigo. Tu, sabes. Que mi vida nunca tuvo un chiste. Hasta ese momento en que te conocí. Tuve el valor para irme de mi casa, tuve el valor de llegar hasta esta región y tengo el valor de estar aquí contigo y no separarme aun en este momento.

-Lo-pun-ny.- La endemoniada Pokémon se paro, titubeaba y estaba cansada igual. Esos ataques que había recibido eran más fuertes. Pero aun tiene las fuerzas y la rabia en seguir.- Los odio.- Le dice con ese sentimiento.

Lopunny concentra una bola sombra en sus manos y apunta. Pero de nuevo se pone pensativa, ve a la pareja, el humano no está dispuesto en dejar a su Pokémon. Carlos quiere morir con ella. En la mente de la coneja, le viene un pensamiento.

-"¿Por qué ese humano se sacrifica, si sabe que hay un resultado?"- Se pregunta Lopunny desde sus adentros.- "¿Por qué no huye?"

Carlos aprieta más a su Luna, mientras esta, solo sonríe, deja de batallar, aunque su naturaleza le diga que lo salve y eso es lo que también quiere. Reconoce su derrota, esta vez su esposo fue más listo y siempre lo ha sido. Ambos de forma se acurrucan el cuello del uno al otro, acariciándose a su vez. Aunque Luna detectaba la incomodidad de su amado, por el pico rojo, aunque en si a él ni le importa.

Lopunny tarda en acabar con eso, se le queda aun viendo a la pareja, pero aun tiene la bola sombra lista.

Carlos sonríe y casi en forma de susurro le dice a su esposa.- Noto la ironía.- Eso le dice.

-Yo también.- Le dice ella, pero ella en cierto modo no está feliz.- Esa bola sombra. Tu madre y ese Gengar. No puedo creer que estés feliz por eso.

-Si lo vez a mi forma lo entenderás.- Le dice él.

-Ese día también te ibas a sacrificar por mi.-Le dice la Gardevoir aun sin entender, aparte de lo que dijo.

-Y estaba aun así, contigo.- Dice el joven castaño, respondiendo su razon.

Luna al poco tiempo le entiende y al igual que él le sonríe, la sincronización, les hacía ver y sentir como uno solo.

-Perdóname.- Pide disculpas la Gardevoir.- Perdóname por obligarte.

-Y perdóname por gritarte.- Y hace lo mismo el humano.- Se que eso es normal y a pesar de todo lo rechazo.

Ahora eso oye Lopunny, que pasa por sus largas y peludas orejas, como el humano se disculpa. Comparando a su maestro, que si hubiese estado en esa situación, hubiese huido como el cobarde que es. O más dicho era.

-Te amo mi Carlitos.- Le dice Luna tiernamente, pero a su vez con tristeza.

-Y yo, también te amo mi Luna.- Y eso le dice Carlos de la misma forma.

Para finalizar. Ambos inmortalizan ese momento, su momento a través de un último beso de amor verdadero, plasmándolo en aquel lugar, olvidando por un momento que están en riesgo de muerte, olvidándose de casi todo.

Mientras tanto Lopunny que veía eso, las dudas de nuevo le venían en su cabeza y más fuertes, como si de un golpe se tratase. Ve a la Gardevoir, que ni siquiera está la ve, puesto que tiene sus ojos cerrados, ve como ella disfruta ese beso. Y a su vez al humano, que si está de espaldas es obvio que también disfruta. Para ambos era su último momento.

La pareja separan sus rostros y ahora lloran, puestos que si estaban tristes. Lamentan ya no ver más a Trapich y no estar con él, ya no verán a Buneary que a pesar de todo les cayó bien. Y no verán al huevo misterioso nacer. De eso se lamentan, pero era a su vez bueno dejarlos, para no perjudicarlos.

Lopunny gruñe, no sabe qué hacer. El ataque está listo. Mientras ve a su frente la pokeball de Buneary, ahora ella está a salvo. Pero pasaba algo que la hacía dudar. Se pone a reflexionar.

-Antes de que los mate. Respóndeme Gardevoir.- Lopunny llama a Luna.- ¿Por qué la maltrataste ese día?

Luna abre sus ojos y la ve, ve como esta lista para acabar con ellos.

-¿Para qué lo quieres saber?- Le pregunta Luna, de forma neutra, pero en realidad aun sigue furiosa con la Ghost.

-Ese es mi problema.- Le dice la coneja, igual molesta.- Ahora contesta.

-Si viste parte de ese día, viste que mi esposo estaba en una cama.- Le responde eso Luna, usando con orgullo el titulo de Carlos.

Lopunny se desconcierta al escuchar la palabra "Esposo", es algo que ni siquiera se imaginaba oír de un Pokémon que le dijese eso a un humano, amigo, si. Pero nunca eso.

-¿Quieres oírlo en verdad?- Le sigue preguntando la Gardevoir.- No mencionamos a tu hermana, por motivo a tu ira. Pero ya no importa. Buneary lo intento matar y yo solo protegí a mi maestro al que tanto amo.

Eso causa que la endemoniada Pokémon se enfade más de lo que debe. El viento sopla aun con más fuerza.

-¡No es cierto!- Exclama la Ghost.

-No me importa ya lo que creas.- Dice Luna que de nuevo se vuelve acurrucar en el cuello de su amado.

Si eso era un intento de salvar sus vidas, no era el más efectivo. Pero la realidad es que no lo era. Lopunny echaba humo, pero a pesar de toda esa rabia se pone a pensar aquella respuesta. Después de todo el humano y la Gardevoir ya no vivirían mas.

-¡Estas mintiendo!- Exclama furiosa la Ghost.- ¡MIENTES!

Lopunny vuelve a rugir mucho más fuerte, con ese grito demoniaco, aterrador y desgarrador que temblaría todo aquel que lo escuchara. Luna la ignora esta vez y Carlos le pide eso, acariciando con sus mejillas con las de ella.

Pero por un momento Lopunny antes de asesinarlos se pone a pensar sobre su hermana. La conocía bien y en parte había una situación similar. Buneary, antes había intentado matar a su maestro, por el maltrato y abuso a su hermana mayor y no dudaba. Una vez estaba a punto de hacerlo, pero fue impedido por los Pokémon de ese monstruo. Lopunny la protegió con su cuerpo y a sabiendas de que ese monstruo no la tocaría, dejando a la conejita en paz.

Varios pensamientos y el hecho de la naturaleza de una Gardevoir y más aun que considera de esa forma al humano. Y el hecho también de conocer a su hermana, la hacen dudar. Aunque la situación era diferente.

¡La bola sombra es lanzada!

¡BOOOM!

Pasan unos momentos, la pareja tenían sus ojos cerrados, pero al abrirlos ver detenidamente el humo a su lado. Luna ve a Lopunny esta toma grandes cantidades de aire y al mismo tiempo ruge, pero a su vez gime, sus lagrimas salen.

La pareja aun no cree que siguen con vida y que aun respiran, Pero no se separan el uno al otro y siguen aun juntos.

-¡¿Por qué se la quedaron si ella les hiso eso?!- Pregunta furiosa Lopunny.

-¿Por qué sabemos que se siente ser ella?- Eso responde Luna, con nerviosismo.- De dónde venimos es un lugar lleno de odio y de una forma diferente, pero similar a la que sufrieron, ¿Acaso y en el tiempo que nos espiaste viste algo inusual con este humano?

Eso le pega mas a Lopunny, de nuevo piensa en el humano, era cierto. Carlos nunca le hiso nada a Buneary, al igual que su maestro consentía a la conejita, pero lo que le diferencia ese monstruo para ablandarla, puesto que Buneary era más salvaje que su hermana mayor. Y Carlos simplemente para ayudarla.

Los ojos de la Ghost dejan de brillar como focos, sus pupilas que caracterizan a su especie vuelven. Y acto seguido Lopunny, se arrodilla, destrozada, puesto que a los últimos momentos vio a su hermana que caminaba y seguía al humano y su Gardevoir, ella no se dio cuenta que estaba feliz con ellos, augusta. Entre las ruta de esta mañana y por la rabia pensaba que la obligaban, pero en realidad no era así y conociendo a su hermana ella se hubiese abalanzado aun a sabiendas que perdería sobre el humano.

Carlos voltea la mirada y Luna aun se le queda viendo. La pareja no cree que estaban aun su situación y no solo eso, ver a Lopunny arrodillada, derrotada, solo lamentándose y llorando.

-¡Perdónenme!- Le dice Lopunny a ellos.- ¡¿Cómo es posible?!

La pareja aun sigue desconcertada y en shock.

-Me deje llevar tanto por la rabia y el odio que no me dejo pensar bien las cosas, esta no soy yo.- Sigue hablando la arrepentida Ghost.- Pero al ver como ese niño te trata. Pensé que era igual que ese monstruo.

Luna no dice nada.

-Yo ansió tanto en protegerla de esas personas.- Lopunny ve la pokeball de su hermanita.

Ella se acerca a la esfera, la quiere tocar, pero no puede, no después de lo que ha hecho. Ella estaba a punto de asesinar a la pareja que la acogió. La rabia deja de apoderarse de ella y piensa más en lo sucedido al ver como la pareja estaba a dispuesta ya no huir más, eso y que también tienen a su hermana, puesto que Carlos se la dio, confiando en ella. Aparte de que el joven se iba a sacrificar por su Pokemon, algo que el monstruo no hubiese hecho por Lopunny.

Pero Lopunny se voltea y sin decir nada empieza a caminar hacia el lado contrario. La pareja no lo cree, ve a la Ghost que se va del lugar poco a poco, destrozada y lastimada. Esta herida físicamente por los ataques de Luna, pero aun mas que estaba a punto de hacerle un mal a su hermana.

-¡Lo-Lopunny!- Una voz se escucha.

Carlos se separa de su amada y como puede se acerca a la pokeball, acto seguido, el joven la obligara, lanza la pokeball hacia Lopunny y un rayo sale, dejando libre al Pokémon que estaba adentro de la esfera.

Una conejita sale. Buneary está libre, estaba a espaldas de Lopunny. Pero Buneary primero ve a Carlos, localizándolo rápidamente. La conejita se espanta, ve a su maestro arrodillado, pálido, con sangre que había escurrido en su nariz, débil a simple vista. Y atrás de ella a Luna sumamente herida y golpeada.

-¡Luna, Maestro!- Buneary se acerca rápidamente a ellos ignorando quien estaba también con ellos.

Lopunny lloraba, no tenía el valor de voltearse a verla, pero si la escucho, escucho su voz. Eso la destroza aun más al saber que Carlos no mentía.

-¡¿Qué les paso?!- Pregunta Buneary preocupada.

La pareja no dice nada y en con la mirada señalan otra parte. Buneary se voltea rápidamente y lista para pelear. La conejita ve una silueta y sin pensarlo rápidamente se abalanza contra dicha silueta usando una patada con giro.

-¡Espera!- Pero rápidamente su maestro le impide que atacase.

Buneary no le hace caso y ataca usando esa patada. Pero el ataque no funciono y traspasa como si nada al enemigo. Y es ahí donde la Ghost ve de frente a su hermanita, viéndola de espaldas.

La conejita se voltea rápidamente, pero a la hora de hacerlo entra en shock, se petrifica al ver a quien ataca con más claridad.

-(Snif) S-s-sigues siendo la misma testaruda.- Le dice Lopunny a la pequeña, dándole una sonrisa.

-¡T-t-tu!- Y Buneary por su parte no cree lo que ve.- ¡N-no, no puede ser!

Buneary empieza a tirar sus pequeñas lagrimas al ver quien estaba a su frente. La pequeña ve a su hermana mayor. Simplemente no lo cree.

-¡Lopunny!- Buneary rápidamente se abalanza hacia su hermana mayor.

Pero la felicidad le duraría poco a la conejita al traspasar a su hermana. Eso la espanta el por qué paso eso, lo trata de hacer y la vuelve a traspasar.

-Detente.- Le dice Lopunny que le dolía que su hermana intentara.

-¡¿Por qué no te puedo tocar?!- Le pregunta Buneary, entre lagrimas.

-No me hagas esa pregunta.- Le suplica eso su hermana mayor.

Pero Buenary lo piensa, ve a su hermana y ve aun sus correas de cuero puestas en aquellas partes y después de pensarlo, recordando ese día que la vio por última vez siendo sujetada por esas correas. Buneary llora con más fuerza y grita.

-No llores.- Lopunny igual y no se contiene, llora al saber esa realidad.

-¡Hermanaaaaaaaa!- Pero la pequeña sigue llorando.- ¡¿Por qué?!

-A pesar de eso, sigo aquí.- Le dice eso la coneja para consolarla.

Buneary trata de no llorar, ante su hermana mayor siempre ha intentado ser fuerte y esta vez es muy difícil y no lo logra.

-Y estoy en frente de ti.- Le sigue diciendo Lopunny.

-(Snif, Snif) ¿Te quedaras conmigo?- Le pregunta eso Buneary.

A Lopunny se le hace un nudo en su garganta ante la pregunta, pero responde.- No me quedare por mucho tiempo.- Eso le dice como puede y manteniendo una sonrisa.

-¡No te vayas!- Dice Buneary.- Carlos no es mala persona.

Y es ahí donde un toque le viene a la cabeza a Buneary, acordándose de su maestro y su Gardevoir. Después de eso ve a su hermana.

-¡¿T-tu les hiciste esto?!- Le pregunta la conejita aterrada.

La Ghost ya no tiene palabras para responder, así que solo asiente, con lagrimas en sus ojos.

-¡¿Por qué lo hiciste?!- Le dice débilmente Buneary.

-Pensé que era igual que el. Por la forma en que trata a su Pokémon.- Le dice Lopunny.

-El no lo es.-Aclara la conejita y en cierto modo molesta con su hermana y mas con tristeza.- Son pareja.

-Me cuesta aun trabajo creer eso.- Dice la Ghost arrepentida.- Perdón- Le pide.

Pero a pesar de todo Buneary lo hace, conoce a su hermana también, pese a eso, su satisfacción es que no los asesino.

-Mira. Ahora sé que ellos no son malas personas.- Le dice Lopunny.- Me da satisfacción que te hayan encontrado y rescatado.

-¡No te vayas!- Y a pesar de todo Buneary no quiere que se vaya.

Lopunny sabe que pronto será ese momento, así que decide abrazar a su hermana y esta vez se solidifica, Buneary estaba en shock, al sentir como su hermana mayor se aferraba.

-¡Te admiro, es tu fortaleza ser terca!- Le dice eso Lopunny, con cierto tono de felicidad.- No le temes a nada. Pero también tienes que tranquilizarte a la hora de actuar.

Buneary no dice nada y no quiere que ella se vaya.

-Se buena y no cometas ese mismo error que yo hice. Yo no di lo suficiente por ti.- Le dice la Ghost.- Y tú a pesar de todo no te rendías. Sin importar la probabilidad no lo hacías, eso es lo que siempre admire de ti.

De repente las correas de cuero de Lopunny se desvanecen una por una. Hasta no estar sujetada por ninguna, dando una señal que está libre.

-Cuídate mucho y si te quedas con ese humano. Se buena con el.- Le dice por última vez Lopunny.- Te amo. Me tengo que despedir.

-¡No lo hagas!- Y Buneary niega.

-Se fuerte. No eres la hermanita que yo conozco.- Y por último la Ghost la consuela.- Demuéstrame de lo que eres y lo que harás también con él, que seguirás siendo la misma y no te rendirás… Adiós.

Lopunny cambia, pierde color, se vuelve completamente gris, se aferra por última vez a su hermana, mientras poco a poco se desvanece en partículas luminosas blancas que se elevan hacia el cielo y desvaneciéndose como polvo. Y Buneary se aferra a ella entre lagrimas ve como su hermana mayor se va, se desvanece completamente, hasta elevarse. Por fin su espíritu descansa en paz.

Buneary cae, puesto que su hermana se desvaneció, eso y ahora se queda destrozada al no verla nunca más. Se queda completamente triste.

La pareja solo vio aquella escena, en cierto modo comprendían a Lopunny, todo lo hacía por su pequeña hermana, tanto que llego asesinar al monstruo que el mato y todo por Buneary. Inclusive tuvo que pelear contra la pareja que la tenia y no se rendiría hasta verla bien. Ese era el lazo familiar, Carlos vio un ejemplo de ello, puesto que él no lo tiene con su hermano, pero en cierta forma comprende parte del dolor que Buneary está cargando ahora mismo

Buneary se para con su carita llena de lágrimas y después ve a la pareja que sufrió la ira de su hermana mayor.

-"Demuéstrame de lo que eres y lo que harás también con él, que seguirás siendo la misma y no te rendirás"-

Eso recuerda Buneary esas palabras no se irán fácilmente de su cabeza. Así que no tiene de otra más que ser lo que su hermana mayor admira de ella. Así que se acerca a ellos.

Mientras tanto la pareja se las arreglaba. Carlos cargaba a Luna y ponía uno de sus brazos sobre su nuca, pero sucede algo, estos caen de nuevo y se tratan de parar. A su vez Luna hacia lo mismo, ayudaba a su amado poniendo el brazo de él sobre su nuca.

La pareja empieza a caminar como puede, mientras tanto Buneary los cuidara esta vez y les ayudaría, de no sé que no los aguanta. Así que la conejita se quedara en caso de que un Pokémon salvaje aparezca.

-Por fin acabo.- Dice Carlos, esta vez seguro de esas palabras.


Veinte minutos después

La caminata fue un poco larga debido a la larga batalla que habían librado. Carlos no podía caminar sin mencionar que tocia demasiado, productos de los ataques de la Ghost en su pecho y a Luna le dolía todo su cuerpo por la batalla contra esta.

-Regresa... Tu también necesitas tu momento.- Carlos devuelve a su pokeball a Buneary. Mientras después retrocede, está débil se apoya en un árbol y deja que su espalda resbale en este. Mientras a su lado estaba su esposa.

Ellos ya habían llegado hacia donde estaban sus pertenencias.

-Auu.- Eso dice Carlos después, en señal de dolor.- Estoy cansado.

-Yo también lo estoy.- Le dice Luna.

La pareja enlaza sus manos. Han tenido un día bastante agotador.

-Lo lamento.- Se disculpa el humano.- Ya no hay pociones.- Le dice.

-Entrenar a Buneary y Trapich si cuesta después de todo.- Comenta La Gardevoir, sonriendo y diciendo a su vez la causa.

La pareja se toma un momento, miran el cielo, las estrellas del firmamento que se presentan en aquella noche despejada y solo la media luna se presento con su luz. Por un momento solo se dejan llevar en ese momento, disfrutar lo que la vida les ofrece y que no pueden disfrutar mucho. Mientras el joven castaño había traído una bolsa de bayas y las comparte con su Pokémon comiendo ambos. Y en cierto modo aun sin creer que siguen aun con vida.

-Me duele mucho la mejilla.- Le dice Carlos a su esposa, recriminándole la bofetada que le dio.

-Cállate.- Le dice Luna, que ríe un poco, pero un poco molesta.- Fue porque esta estúpida Gardevoir te ama.- Y en cierto modo le recrimina, esa ofensa.

-Nunca creí que fuera de esa forma nuestra primera pelea.- Carlos la abraza y pone su cabeza sobre la suya.

-Si quitas a la Ghost que se nos apareció. Es normal.- Le dice Luna.- Es normal tener peleas.

-Si… Pero.- Carlos a su vez duda.- Perdóname. No quiero más nunca gritarte.

-Y perdóname por sacar ese tema que te incomoda.- Y Luna también se disculpa.- Perdóname por ser así.

-¿Así que?- Pregunta el joven desconcertado.

-Impulsiva.- Responde Luna.

-¿Bromeas?- Le pregunta Carlos desconcertado.- Si es así como te amo.

-Pero si prácticamente te obligue a casarte.- Responde la Gardevoir desconcertada.

-Cierto.- Le dice Carlos.- Pero en un compromiso ambas partes deben de estar de acuerdo y en las reglas del amor, ambas partes tienen que sentir ese sentimiento. Es por eso que también acepte. Te conozco mejor que nadie y tú a mí. Prácticamente ya había firmado desde hace tiempo sin saberlo.

-Pero si tu odias eso.- Le dice Luna.

-Eso también es cierto.- Le dice seriamente Carlos.- Pero no comparemos esos compromisos vacios. Yo veo el chiste en este, que nunca encontrare ningún otro de donde vengo.

Luna no se siente del muy conforme. Sabe que Carlos al principio dudo, pero después lo acepto. Pero aun así se siente feliz al tener su aceptación.

-Pero aun así te pido perdón.- Dice Luna que aun sigue.- Te obligo a cosas que no quieres. Sé que esas cosas toman tiempo y es lo que no te dejo hacer.

Y es ahí donde Carlos se calla, por más que trate de negar, se siente incomodo aun con eso, esa parte.

-Y yo te pido perdón por ser así.- Es lo único que dice el joven castaño que esta arrepentido.- Perdóname por rechazarte.

-Y es así como te amo, por ser así.

Luna lo consiente ahora, diciéndole que no había problema, eso tranquiliza a su amado. Se aceptan el uno al otro, como debe de ser. Con virtudes y defectos.

Pero a pesar de todo ambos liberan la culpa que les pesaba. Eso los satisface, no tener esa clase de cargas. Así que solo se dejan ahora llevar por el silencio, mientras vuelven a mirar el cielo. Y después de quedarse de esa forma unos minutos.

-¿Lista para seguir?- Le pregunta el, dudoso.

-Tenemos que.- Dice de mala gana ella.

La pareja tienen en mente que están ahora en medio de un bosque. Tienen que madrugar para seguir, hasta encontrar un camino. Carlos se pone la mochila y con algo de esfuerzo se para, después pone su mano izquierda sobre la nuca de su Luna. Y la Gardevoir sostiene con su brazo izquierdo el huevo, mientras en el otro lo tenía sobre la nuca de Carlos.

Se apoyaban el uno al otro para seguir esta vez, puesto que separados no podían ni siquiera caminar. Mientras a su vez la pareja era cubierta por una manta para pasar la noche fría que les aguardaba. Pero aun así siguen, mientras ahora se tengan el uno al otro para seguir. No les importaba si pasaban toda la noche cruzando el bosque en su estado en que se encontraban.

Aun así seguirían.


Muy bien aquí acaba esta parte de la historia, la confrontación entre la pareja contra la Ghost.

Y como se alivian a su vez la culpa que les aquejaba.

Que a pesar de todo, Lopunny no era del todo antagonista. Puesto a su pasado que todos sabemos, la hiso ser así, llenándose de odio y rabia. Recuperando algo de cordura al ver a Carlos que se sacrificaría por su voluntad y no huiría. Es ahí donde empezó a dudar. Pero al final de todo ella tenía un propósito y era su hermanita.

Otra cosa.

¿Creyeron que acabaría este fic aquí?

Pues no.

Respondiendo algunas dudas que supongo que más de uno se hacía. Veo que en este bloque de Pokémon separan sus fic's por temporadas. Haciendo digamos otro fic, ya me toco ver un par y no sé si los demás lo hacen.

Pero de donde vengo. Que es del bloque de TLoZ. No hacemos eso y lo ponemos todo junto, al menos que sean extras o secuelas. Este fic tendrá esta costumbre, no lo separare para nada, no le veo el chiste si la historia en sí, no acaba.

Y a diferencia de los extras, es porque algo se te ocurre después de el fic que escribes y no vale el epilogo. Y una secuela, bueno es lo que le sigue después y por lo que escribo aun no merece esto ninguna secuela.

Pero digamos que aquí si fue algo significativo, la pelea de Lopunny. Pero yo siendo el creador de esta historia, se qué papel juega y si lo comparo con los demás, ella si era una antagonista principal, pero no tan significativa para que me obligara cambiar de diferente rumbo este fic.

Creo que saben esto. Aun queda mucho más en esta historia. Que no diré por Spoilers XD.

Agradezco sus comentarios que me dieron algunas partes de escribir en este capítulo a: James Anderson (Espero que estés feliz, después de lo que hablamos), Guest, Lycox032, Lopstur, dragon titánico (Perdona, pero era enserio lo del pm, no fue mi intención XD) y LinkAnd0606(Muchas gracias por ser el comentario cien).

Y a los lectores viejos y nuevos que están por estos rumbos y se toman el tiempo en leer esto.

Antes que nada agradesco a Guest y responderé su comentario, puesto que no lo puedo hacer: La verdad también pensaba en la pokeball que la atraparía y pensaba ponerlo, pero que esta se liberara que solo distraería a Lopunny, al menos que sea una master ball. Pero decidí ponerla de esa forma a diferencia de un Pokémon del tipo fantasma. Lopunny a su vez ya no existía en el plano terrenal. Espero que esto resuelva tu duda. Muchas gracias por tu comentario.

Y sin más que decir me despido.

Adiós y cuídense. Hasta la siguiente actualización.