Sé que tarde demasiado en este capítulo, pero he estado actualizando mis demás fic's y el trabajo que requiere XD.
Pero de ahí en fuera ya me concentre en este y aquí esta otro de mis capítulos.
Culpa y esfuerzo
Mientras tanto 3:00 am.
El cielo se torna más oscuro ante el bosque, ya no bastaba la poca claridad que tenia la luna media que se mostraba en el gran cielo. Y para una pareja que se tenía el uno al otro era demasiado. Su cansancio era evidente. Tanto que tropiezan ambos, casi por completo. Pero se arrodillan.
-¡Gar!- Para Luna, que libro una pelea muy difícil es más evidente su cansancio.
La pareja mantiene un esfuerzo y se paran otra vez. Pero para su amado que la ve de esa manera.
-Sera mejor descansar ya.- Dice Carlos finalmente y compartiendo ese cansancio por igual.
Carlos mueve y deja a su esposa sentada en un árbol, recargado en este. La Gardevoir Shiny no dice nada y en su semblante ya se notaba que estaba de acuerdo con él en cortar el paso. Aunque a su vez había un problema que se presento a la hora de que Carlos suelta su mochila y esta cae como si fuese una pesada piedra. Después el joven castaño trata de desatar el nudo de la mochila, donde tiene la casa de campaña, que a penas y con muchos esfuerzos pudo desatar el primero, el mal humor y el cansancio estaban presentes al ver que no iba a prisa y al ser difícil.
Carlos sigue lentamente, se esforzaba. Pero rápidamente la mano azul celeste de su esposa le dice que pare.
-No lo hagas.- Le dice Luna.
-(Suspiro) Tengo que.- Dice Carlos algo molesto mientras aun sigue tratando de desatar la cuerda.
De repente Carlos es sujetado por los brazos de su esposa que lo agarran en el pecho y lo jalan hacia atrás.
-Te esfuerzas demasiado mi pequeño.- Dice La Gardevoir que levita y da vueltas con su amado, cargándolo.
Luna sigue dándole vueltas y vueltas, en este caso para tranquilizar a Carlos, después para y se acuesta con él, hasta lo tapa con ella.
-Vaya. Aun tienes fuerzas.- Dice Carlos casi sin ningún cambio.- Desearía ahorita estar así.
-Yo también estoy cansada Carlos.- Dice Luna que lo encierra en sus brazos, lo acurruca y acaricia.- Y tu también lo estas.
El joven solo da otro suspiro de cansancio.- ¿Me pregunto en donde estamos?- Se preguntaba.
Por un momento solo se escucho el sonido de la noche del bosque, Carlos se acomoda solamente, tocando el cuerpo de Luna que gime de dolor al sentir como él le toca los moretones, pero disimulándolo.
-Aun sigo sin creer.- Dice Carlos al sentir como su esposa esta lastimada. Que pudimos escapar de la muerte.
En eso último Luna lo piensa. El dolor y desesperación que tuvieron que pasar contra la Ghost librando una gran pelea mortal.
-Soy débil.- Dice Luna triste al ver y sentir que no fue rival para Lopunny Ghost.
-No eres débil.- Y el joven le dice lo contrario.- La verdad es algo que no se tiene que ver. Es sobrenatural. Tú eres fuerte.
Pero para la Gardevoir aun no es suficiente, al sentir la fuerza de Lopunny en carne propia. Carlos también la sintió. Pero él sabe que no se podía hacer mucho ante esa fuerza sobrenatural.
-No te sientas así.- Y Carlos aun así sigue.- Aparte. Si eres débil... Es porque también soy débil. Por eso juro que algún día seremos fuertes.
Luna solo aprieta a su pequeño. Para Carlos eso es suficiente, a pesar de que también siente un poco de dolor. Tenía que admitir que un trabajo para mas es consentir a su Gardevoir y le gustaba hacerlo, para que no se deprimiera ni se culpara con cosas como esa.
-Hay que dormir ya.- Dice el joven.- No sabemos en donde estamos y necesitamos llevarte a un Centro Pokemon.
Y la pareja se dispone a dormir esta vez a la intemperie, que para su buena suerte solo se muestra el cielo despejado, solo siendo observados por la débil Luna media que se empezaba a mover y entre las nubes que se presentaban a taparla.
Al día siguiente. 11: 00 am
El día de nuevo se muestra. La pareja recién se levantaba al sentir demasiado calor, debido al sol que se había presentado, eso y que también estaban tapados y juntos. Cuando despiertan. Y con esfuerzos, Carlos se para. Sus cuerpos estaban fatales, sus piernas pesaban, los ojos también, ambos sudaban por el calor que ahora tenían. Querían seguir durmiendo, pero no podían más debido a que tenían que encontrar aun el camino. Estaban desorientados.
Carlos preparaba todo para poder desayunar y una vez listo, saca a sus Pokémon. Estos al salir ven a su maestro y era evidente como se sentía. Después voltean y ven a Luna.
Trapich y Buneary se espantan al ver a la Gardevoir que estaba aun sentada en el tronco, recargándose en este, que a diferencia de su maestro que tiene golpes internos. Pero Luna, estaba con moretones morados en brazos y piernas, también su ojo derecho aun seguía morado, mas el hecho de que se siente envarada en casi todo su cuerpo, hasta el cuello le duele a la hora de voltearlo.
Los Pokémon se acercan a ella, viéndola ahora con desdén.
-Perdóname.- Dice Buneary apenada de lo que ocurrió.- Por favor. Perdona a mi hermana.- Y Pide.
Luna solo tuerce su boca en círculos lentamente, sintiendo si aun estaba bien en esa parte. La Gardevoir acaricia a la conejita en señal de asentimiento. Pero para Buneary no es suficiente, en ver así a Luna, la deprime.
El grupo empieza a desayunar. Pero para Buneary no lo hace conforme, estaba afectada por lo ocurrido. Su hermana había aparecido, eso el alegro, pero también la molesto, lo tenía que admitir, puesto que casi mata a su maestro a su Pokemon.
Ahora Buneary que ve mejor como estan. Y ahora mismo, Carlos le da de comer a Luna en su boca, cucharada por cucharada, si bien antes y algunas veces lo ha hecho con el fin de alegrar a su amada. Esta vez el joven lo tenía que hacer de forma obligatoria. Luna no podía ni siquiera levantar por completo sus brazos, ni siquiera doblar el derecho, puesto que ambos las tenias envaradas, todo el dolor que sufrió le cobraba factura ahora mismo. Solo sostenía el plato de sopa con la mano izquierda. A pesar de ello Luna se siente feliz de recibir el amor de su esposo y los cuidados que le da.
Pero también Carlos no estaba en mejor estado, su cara reflejaba una gran fatiga y las grandes ojeras moradas, estaba pálido, casi como un cadáver. Pero al igual que su esposa sonreía y veía como si fuese un día normal en sus vidas a pesar de lo que había sucedido ayer.
Buneary se siente molesta consigo misma, se siente culpable al ver todo lo que su hermana ha causado.
Terminan de desayunar. Carlos guardaba lo que le quedaba para después. Después vuelve a descansar junto con Luna.
Al día siguiente.
La pareja aun seguía perdida, puesto que no habían avanzado mucho, solo como lo de una hora si estuvieran en mejor estado. El camino de ambos era esta vez difícil, al tener un paso lento. Carlos se siente un poco mejor, así también Luna, que podía levitar de nuevo, pero lentamente lo hacía.
Ahora mismo están cruzando ese bosque que no tiene fin para ellos.
-¡Mira!- Dice Luna que señala con su mano.- Un pueblo.
Pero después de tanto caminar y batallar. Por fin veían un pueblo y a través de una torre a lo lejos.
-Ya casi llegamos.- Decía Carlos, al sentir el alivio de ver algo por fin.
Ellos siguen caminando sin parar esta vez, al ver al fin la civilización. Pasan algunos minutos hasta que…
-¡Alto ahí!
Carlos es emboscado de la nada. Un par de Pokémon les bloquean el paso. Y dos hombres salen.
-¡El equipo Rocket!- Dice la pareja unísona.
Los maleantes se presentan esta vez. Y esta vez ambos sacan un Raticate y un Wartortle.
-Danos a ese Gardevoir.- Dice uno de ellos.- ¡Y mira, es Shiny!- Y sonríe maliciosamente
-Y a los Pokémon que tengas.- Secunda el otro.- Esta vez será un valioso botín.
El joven siente una combinación de enojo y presión, mas también miedo que se mezcla y se le sube hasta tocar el paladar. Por su parte Luna se pone al frente de su amado maestro, para protegerlo.
-Vamos, ¿Enserio crees que con ese Pokémon lastimado puedes hacernos algo?
La Gardevoir gruñe, mientras los Pokémon enemigos también lo hacen. El joven castaño no dice nada, era obvia también su respuesta.
-¡Como quieras!- Y el primero empieza.- ¡Wartortle rayo burbuja!
Y el Pokémon enemigo usa ese ataque, saliendo burbujas por su boca dirigidas hacia la Gardevoir Shiny, que apenas esquiva haciéndose de lado.
-¡Raticate derríbala!
Pero Luna es embestida por ese ataque, que la tumba y retrocede, cae de pie, pero cae, debido a su cansancio.
-"No me queda de otra"- Dice Carlos a si mismo mientras gruñe.- ¡Trapich, Buneary!
Carlos saca a sus par de Pokémon que una vez afuera y ver a los Pokemon enemigos, ya saben lo que significa.
-¡Qué bien!- Dice el maleante.- Mas Pokemon.
-Y de diferentes regiones, ¡Genial!
Trapich y Buneary se preparan, gruñen.
-"No decepcionare a mi hermana"- Se decía Buneary, acordándose de las palabras de su hermana mayor.
-¡Buneary ataque rápido a Raticate!- Ordena Carlos, rápidamente.
Y la conejita sigue la orden contra ataca al Pokemon.
-¡Raticate usa ataque rápido también!-Pero el enemigo no se quedaría atrás.
Ambos Pokémon chocan y para la desgracia Buneary es embestida y lastimada al tener más fuerza y velocidad el enemigo que ella.
-¡Wartortle rayo burbuja sobre ese Tranpich!
-¡Usa excavar!- Ordena el entrenador.
Y Trapich apenas y usa esa técnica, que lo salva… Por ahora.
Wartortle no sabe en donde está, su entrenador le pide que salte para esquivar, y usa de nuevo el rayo burbuja, pero no le da a nada.
Mientras tanto Buneary se paraba poco.
-¡Raticate súper diente!- Ordena el maleante, feliz de casi derrotar.
La pequeña aun no se recuperaba, de hecho le habían destrozado el orgullo al ser derribada fácilmente. Y lo peor de todo es que su enemigo le viene a dar otro golpe.
Pero a punto de hacerlo Trapich sale de la tierra y ataca a Raticate que cae en el agujero y es lastimado.
-¡Con que ahí esta!- Pero la situación cambiaria.- ¡Wartortle ahora repite de nuevo el ataque!
Esta vez el pequeño Pokémon es recibido por el rayo burbuja, que le da y siendo muy eficaz retrocede y bota.
-¡Trapich!
Trapich apenas y se para un poco, se trata de poner de pie con sus patitas. Mientras tanto para Buenary ve como su amigo Pokémon le ayudo con ese ataque, dejándose al descubierto. Ella se empieza a molestar, recordando los viejos días en que estaba un monstruo, en que no pudo hacer nada.
-¡Buneary, usa ataque rápido con Wartortle!- Y Carlos no se rendiría, pero se preocupa.
Buneary saca nueva fuerza a través de su esfuerzo, se levanta lista y usa ese ataque y enviste al Pokémon enemigo. Mientras tanto Raticate salía del agujero.
-¡Buneary usa de nuevo ataque rápido!
Y sin darle tiempo al oponente vuelve a ocupar ese ataque que hacer que Raticate retroceda.
-Ahora usa patada con giro.
Buneary con determinación y poniendo todo en sí, da media vuelta y le da al Raticate enemigo, este retrocede por el golpe y cae de boca arriba.
-De nuevo usa ese ataque.- Pide Carlos.
-¡Vamos recupérate!- Y el Pokemon enemigo aun así se para.- ¡ Y usa súper diente!
Mientras Trapich se levantaba pero cae, mientras con una mirada débil ve a su compañera luchando y ponía esfuerzo. Tanto Carlos y el maleante gritando los ataques que hagan. El pequeñín trata de pararse.
-¡Buneeeeerrrrr!
Desgraciadamente el Raticate agarra a la conejita y la muerde en su pierna, y la sacude como si fuese una muñeca de trapo. Buneary es lanzada a otra parte, esta vez herida, cae y sin parase esta vez, sentía el dolor en su pequeña pierna.
-¡Diablos!- Y Carlos ya no sabe qué hacer.
Buneary está igual que Trapich, no se puede parar mucho y titubea demasiado al hacerlo. Esta vez a Carlos le había tocado oponentes fuertes y esta vez tenía que ganar si no lo hacía no volverá a ver a sus Pokémon.
-"¡No les puedo fallar!"- Y el joven se siente desesperado.- "¡¿Que hare, que hare?!- Y sus desesperación era tanta que derraba gotas de sudor.
-Terminemos con esto.- Y uno de esos maleantes saborea la victoria.
-Trapich.- Para el pequeñín se siente impotente.- Maestro le he fallado.- Y sin energías se siente.
-"Trapich te presento a tu nuevo maestro, su nombre es Carlos. Confió mucho que lo cuides y sé que el hará lo mismo por ti"-
-"¡Trapich!"-
-Mi maestros confían en mi.- Trapich se vuelve a parar.- No le puedo fallar a Carlos.
Hace seis meses
Ahora recuerda algo Carlos, mientras entrenaba a su nuevo Pokémon en el jardín, un mes después de que se lo dieron, en la misma parte donde entrenaba a su Gardevoir Shiny. Carlos veía emocionado a su Pokémon. Pero de lejos y cerca del Tranpich.
-¿Encerio, este es tu nuevo Pokémon?- Un monstruo temible se acerca al pequeñín y con malicia.- ¡Que inútil regalo es este!
El monstruo humano con maldad patea al pequeño Tranpich que retrocede y cae de cabeza, sin poder enderezarse por el gran tamaño de su cabeza.
-Patético.- Decía el monstruo serio, molesto.
-¡Sebastián déjalo!- Y Carlos rápidamente encara a su hermano mayor.- Es mi Pokémon y yo así lo quiero, no me importa si es el más débil.
-No me extraña de ti Carlos.- Dice Sebastián de forma seria.- Si tú eres débil, este Pokémon será débil.
Mientras tanto Luna al sentir el peligro se pone de lado de su maestro, gruñe al monstruo.
-Aun si fuera este Gardevoir.- Dice Sebastián que sonríe.
De repente una bola sombra sale de la nada y pega al frente de Luna, eso espanta a la Gardevoir que se quedo en shock. Mientras en una estela de humo sale. Una vez que se disipa.
-¡Gardevoir!- Luna se aterra al sentir algo en todo su ser.
El humo se disipa y deja ver que Sebastián no estaba. Y de hecho el monstruo entre el humo y confusión se revela.
-Mientras tú sigas siendo débil hermano. No importa si es Gardevoir, todo dependerá de su entrenador. Luna es igual de débil que tu. Que desperdicio siendo esa especie.
Luna se voltea y ve a Sebastián que tiene a Carlos, lo está cargando, con su brazo izquierdo sujeta su cuello y con el derecho lo acaricia.
-Vez lo que te digo.- Dice el monstruo con tono de malicia.- En este momento tengo la oportunidad de matarte… Que mal trabajo Luna.- Y se lo dice a la Gardevoir se lo restriega con cizaña.
Luna actuaria, pero de repente su cuerpo es sujetada por una fuerza psíquica que no la deja moverse.
-¿Luna que tienes?- Le pregunta Sebastián maliciosamente.- ¿Acaso no defenderás a tu maestro?... Porque si yo quisiera puedo tronarle el cuello.
-¡No le toques un cabello infeliz!- En ese momento Luna batallaba por liberarse de esa fuerza psíquica. Se veía como la Gardevoir se retorcía para liberarse, parecía que actuaba en un estado completamente salvaje.
Carlos estaba paralizado de miedo, sin que decir más que la mirada muy abierta y la fuerza con la que le sujeta su hermano.
Mientras el Tranpich está en shock al ver como el monstruo fue muy rápido. En poco tiempo ya tenía a Carlos.
Pero en ese momento Luna se libera de ese poder, pese a ser sujetada de esa manera, los poderes psíquicos de la Gardevoir eran superiores al Pokémon que la sujeto.
-Vaya, no eres tan débil como pensé.-Y el monstruo sonríe.- Pero este Tranpich. Es un bueno para nada.
Sebastián vuelve a patea a Trapich en su cabeza que retrocede y de nuevo cae de cabeza. Mientras Luna le rugía y veía rabiosa al monstruo que tenía su amado, apretaba una mano, mientras la otra la abría de forma de forma tiesa, como si de garras se tratasen. Carlos no se puede liberar de su hermano mayor.
-¡¿Qué pasa aquí?!- Pero si se trataba de personas que daban miedo, había uno en especial.- Sebastián. Baja a tu hermano.
La cara del monstruo cambia, se muestra molesto.
-Sabes que no le iba a ser nada, ¿Verdad Javier?- Dice Sebastián con voz seria.
-Eso no me importa.- Javier, el padre de Sebastián y Carlos estaba y con tan solo su presencia cambia todo.- Dije que lo bajes, ¡AHORA!- Y eso ultimo lo grita.
Y Sebastián a regaña dientes lo hace, pero no mentía en una cosa, no le haría nada a su hermano… Por ahora.
-Y tu Gardevoir tranquilízate.
Pero una cosa era un humano y otra era un Pokemon y más si no se trataba del suyo. Luna seguía gruñendo y pensaba en atacar de una vez, quería deshacerse del monstruo con sus propias manos y en sus ojos rojos se notaban, como si fuese otros.
-L-Luna.- Carlos que se recupera, habla.
Y lo único que hacia reaccionar a la Gardevoir era el sonido de su amor secreto. Carlos se acerca a ella.
-Tranquila.- Le decía el joven, mientras la acaricia en su cabeza para hacerla entrar en sí.
Luna reacciona ante las palabras y ver a su amado con bien. Carlos también ve a su Tranpich y este está triste y de cabeza estaba, ni se movía. Pero Carlos se acerca a su pequeño Pokémon y lo carga y acaricia, también para tranquilizarlo. Trapich se sentía avergonzado al no poder hacer nada por su maestro.
-¿Qué pensabas Sebastián?- Pregunta Javier, con su voz fuerte y severa.
-No le iba a ser nada.- Y Sebastián decía eso, mientras voltea y ve a su padre.
Javier se acerca a su monstruoso hijo y se pone al frente. Tanto el padre, como el hijo mayor se veían a los ojos, el ambiente cambia completamente. El choque de miradas era intenso, emanando una especie de sensación, como si dos fieras ahechándose se tratase, viendo quien retrocedía y con tan solo estar así, hasta Carlos y por lo consiguiente Luna se sentían intimidados al ver a los colosos viéndose.
Pero así como los años marca sabiduría y experiencia. Sebastián se siente más intimidado por su padre que decide ignorarlo a sabiendas que no podía hacer nada contra él.
¡SLAAAP!
Un golpe seco solo se escucha Javier le da un bofetón a Sebastián que solo su rostro retrocede dando media vuelta.
-Esto es para recordarte quien es el jefe de esta casa.- Dice el padre con voz gruesa.- Osas faltarme al respeto en mi propia casa estúpido niño.
El monstruo no dice nada y solo pone una cara de enojo a pesar de recibir el golpe
-Sabes que un Gardevoir puede hasta matar si se trata de proteger a su maestro, ¿Verdad?- Pregunta Javier, viendo por un momento a Luna que a pesar de todo no separaba su vista sobre el monstruo de su hijo, mientras estaba ligeramente al frente de su maestro para protegerlo.- Y no me sorprendería que Luna te atacase y que te matara. La razón por la que impedí esto, es porque no quiero que basuras como tu estropeen mi jardín. Y porque no quiero un escándalo que la verdad no merezco.
El demonio gruñe entre dientes.
-¿No tienes otras cosas que hacer, aparte de darme problemas?- Pregunta el padre, regañando aun a su hijo.
-Si tengo otras cosas que hacer.- Dice Sebastián que sonríe.- Tengo que encontrar a mi Pokémon que está cerca de aquí.
Y de hecho había un Pokémon cerca y apuntando a la Gardevoir, que con sonrisa y mirada maligna posaba su vista en ella. Sebastián se marcha, mientras saca su Ultraball y mete al su Pokémon que se escondió en los arbustos. El monstruo se va no sin antes posar de nuevo su mirada sobre su hermano menor y sus Pokemon.
Una vez que se marcha el monstruo. El padre ve a su hijo menor, que este se sentía intimidado en verlo, inclusive Luna estaba igual que su amado. Si alguien es más temible que Sebastián era el mismo Javier, padre de ambos. Javier con una mirada rápida hacia Carlos que sostenía a Trapich en sus brazos y a su Gardevoir que se recuperaba al no ver más al monstruo.
Y sin decirle nada a su hijo y con un bufido de molestia, el padre solo da media vuelta y se marcha a sus aposentos.
Mientras tanto para un Tranpich ese día se sintió más que humillado en no poder hacer nada por su maestro.
Actualidad
-¡No!- Trapich se culpa de ese día.-
Ahora Luna esta débil, no puede pelear, pero a pesar de ello, se esfuerza en seguir de pie. Y Buneary se levantaba.
-¡No puedo ser tan débil, me tengo que esforzar!
El pequeño Tranpich lo intenta aun, se esforzaba mucho para sostenerse, pero le costaba, puesto que el ataque que recibió, si le hiso daño, pero su determinación en seguir era más. Y antes de que alguien hiciese algo. Un brillo blanco empieza a cubrir al pequeño Pokémon haciéndole una silueta. Al poco tiempo Trapich cambia con ello. El brillo se apaga y deja ver a un nuevo Pokémon.
Un Pokémon mas grande, que tenia ahora alas en forma de rombo que se extendían, una cola que tenía dos pequeños rombos, con cuatro patas largas y delgadas y un par de ojos grandes verdes y un par de antenas que sobresalían en su cabeza.
-Trapich.- Carlos ya no veía a su Pokemon.- ¡Ahora eres un Vibraba!
El Pokémon grita, mientras empieza a mover sus alas, para alzarse. Y su primer ataque que hace es Aliento Draco, dándole a Wartortle con una llamarada, un ataque directo.
Su maestro y sus Pokémon aun seguían sorprendidos al ver al Pokemon.
-¡Muy bien!- Carlos se emociona, recupera el ánimo al ver a su Pokemon.- ¡Tra… Que diga Vibraba usa de nuevo aliento draco sobre Raticate!
Y vuelve hacer el mismo ataque el Vibraba usando esta vez sobre Raticate.
-Wartortle rayo burbuja.
Pero al hacerlo el Pokémon tortuga, no podía, se sentía paralizado tras recibir el ataque.
-¡Ahora avalancha!- Pero Carlos contraataca.
Y el pequeño Pokémon ataca esta vez a ambos Pokémon con una lluvia de rocas que salían hasta pegarles a los enemigos.
-¡Raticate embístelo!
Y el enemigo se acerca esta vez y embiste a Vibraba.
-Buneary, patada con giro.
Pero el Ratricate estaba distraído al embestir a Vibraba. Esta vez dejándolo fuera de combate al ser el golpe efectivo.
-¡No!- Y el maleante se enoja.
Ahora el único que quedaba de pie era el Wartortle que se esforzaba.
-¡Buneary ataque rápido!
La conejita gruñe esta vez furiosa y mientras lo hace embiste a su rival.
-¡Vibraba avalancha!
Y para acabar con esto el siguiente ataque del Pokémon dragón hace que una lluvia de rocas caigan sobre el Wartortle sin piedad hasta derribándolo completamente, debilitado.
-¡Maldito niño!
Los maleantes regresan a sus Pokemon.
Esta vez tanto Vibraba como Buneary se ponían al frente de su maestro, para protegerlo.
-¡Esta no será la última vez que nos veras!- Dice uno de ellos.
-Tal vez nos hayas derrotado hoy. Pero para la otra…- Secunda el otro.
El Equipo Rocket se marcha y no se vuelve a ver. El peligro ya no está, por ahora.
Una vez que los maleantes se fueron. Tanto el entrenador como sus Pokémon sienten el alivio que se manifiesta a través del cansancio, dejando salir por ahora un suspiro.
-¡Luna!- Y un toque mental le viene al joven.
Carlos esta vez se concentra en su esposa, que esta tirada y cansada.
-¿Estás bien?- Pregunta el preocupado. El no le había puesto atención, debido a la lucha que tuvieron que dar contra los maleantes.
Luna solo asiente, pero sonríe a pesar de todo, viendo a Vibraba y Buneary, sonriéndoles de forma cansada, su sonrisa no bastaba lo verdaderamente feliz que estaba con sus amigos.
La Gardevoir después se levanta y vuelve a levitar.
-Gracias.- Dice la Gardevoir.
El entrenador al ver a su Pokémon bien, esta vez decide concentrar su atención en su nuevo Pokemon.
-Ahora eres un Vibraba.- Dice el joven feliz, acariciando al Pokemon.- Me siento orgulloso de ti. Mis abuelos también lo estarían cuando te vean.
Vibraba se pone feliz y empieza a volar a todas partes, se emociona de ser mas fuerte. Mientras tanto Buneary que lo ve, en cierto modo sonríe, pero a su vez tenia envidia. Puesto que Trapich era más fuerte que ella, ahora lo es mucho más.
-Tú también hiciste un buen trabajo Buneary.- Pero a Carlos no le importa eso y la acaricia.
Buneary se ruboriza de pena al sentir cariño de parte de Carlos, agarrando la mano que a acaricio.
Pero el entrenador, al ver también lo grave que fue esa batalla, no está del todo tranquilo.
Cuatro horas después.
Una vez que llegaron. El entrenador se dio cuenta que estaba en Pueblo Lavanda, después de caminar tanto y curar a su Pokemon, decidió hacer algo después.
-¿Cómo te sientes?- Pregunta Carlos a su amada.
-Pues bien.- Responde Luna con una sonrisa.- Solo dijo la enfermera que no más peleas.
-Sí. Vaya que hace bien su trabajo.- Y Carlos se apena.- Hasta me regaño porque estabas en ese estado.
La pareja de nuevo empieza a caminar. Mientras Carlos y Luna ven los grandes cambios que tenía el humilde pueblo purpura. Ya no estaba la torre Pokémon y en su lugar había una torre de radio que se veía. Para la Gardevoir no sentía aquella energía como lo que sintió cuando era una Kirlia.
Pero Luna, se siente mal, no fue de gran ayuda en la batalla, no era de esperarse, estaba herida y cansada, sin recuperarse aun. Eso Carlos y los demás lo entienden, pero aun así.
-No cabe duda.- Dice Carlos.- El tiempo no perdona y los cambios algunas veces son para mal.- Y su voz sonaba algo molesto.
-¿Te refieres por la torre de radio?- Pregunta Luna.
-Si.- Responde Carlos.
Luna sabia porque su marido estaba molesto y no era de esperarse. Porque no solo Carlos estaba molesto, también sus padres con el cambio. Había algo en aquella torre, algo para la familia.
-Se dice que cambiaron algunas tumbas, las que pudieron, las trasladaron a otras regiones.- Comenta el joven, tranquilizándose.
-Al menos el cuerpo de ese gran Jolteon está en el Monte Pírico.- Dice Luna, para darle animo.- Está más cerca de ustedes.
-Sí. Pero aun así mi abuelo quería que fuera en este pueblo.- Dice Carlos, aun con ese toque de molestia.
Y esa era la razón. Hace tiempo un Jolteon, había salvado a un hombre. Y ese era el gran regente de la familia en ese tiempo, el Sr. Maximiliano, padre de Javier.
Mientras estaba la pareja paseando, como es costumbre de aquellos que pisan el Pueblo Lavanda. Deciden rendirle respeto a los Pokémon debilitados de los demás entrenadores.
-Ya es la hora de irnos.- Dice el joven después de un tiempo pasando en el cementerio.- Estamos muy retrasados por varios días.
Luna que observo las tumbas de cada Pokemon, siente algo en su ser que le recorre completamente. Siente un horror que pasa por su cabeza y al ver triste a sus entrenadores.
Una hora después.
La pareja sale, el atardecer venia poco a poco y paran al ver eso. Montan su campamento y mientras cenaban. Había un silencio, que hacía referencia al lugar en donde estaba, como si no hubiese nadie que acampara el lugar.
Tanto el humano como la fémina Pokémon no se decían nada, ni siquiera se intercambiaban las miradas.
-¿Que te aqueja?- Pregunta Carlos, serio.- Lo he notado desde que salimos del cementerio.
-Lo mismo que tu.- Responde Luna.- Lo que sentiste al ver al Equipo Rocket
También a Carlos le aquejaban las mismas cosas que pensaba su esposa. La razón de su silencio era por lo que habían pasado el día de hoy. La batalla contra el Equipo Rocket, después el cementerio de Pueblo Lavanda. Estaban conectados en cierta manera.
-Ahora no niego que mi vida es interesante.- El joven castaño sonríe débilmente.- Soy un imán de desgracias.
-Somos, dirás.- Y corrige Luna a su esposo.- Perdón. No fui útil esta vez.- Y pide disculpas.
Carlos sin decir nada, se acerca a ella y la abraza por detrás.
-No tengo nada que perdonar.- Dice Carlos.- Te esfuerzas demasiado.- Y le dice en tono feliz.
Eso consuela a Luna por el momento. Pero ambos saben que los problemas aun siguen presentes. Esa fue una parte de ellos.
-Sabes. No cabe duda de que eres muy codiciada. Y - Dice Carlos aun en tono feliz.- Eso me demuestra que tengo un valioso Pokemon, ¡Jejeje!, me hace sentir único. Y no es de menos. Eres una hermosa Gardevoir.
Carlos le da un beso en su mejilla. Luna le agarra el brazo derecho a su amado, en señal de que ya está en mejor estado. Pero a pesar de que se siente mejor la Gardevoir, se culpa en no proteger a su maestro aun está presente en ella y por ende en Carlos que siente lo mismo. La culpa lleva a que se esfuercen más para el futuro.
Después de tanto tiempo sin subir aquí esta. Perdonen si no lo hice antes, pero tuve que actualizar mis demás fic's. Es mi deber también cumplirles a los demás que los leen de aquellas historias.
Bueno concentrándome en el capitulo. Me centre un poco más en Trapich y el Buneary. Si bien Trapich estaba un poco olvidado y decidí ponerle parte de su pasado con Carlos y como se sintió al no defenderlo. Llevando su culpa a esforzarse más y el resultado, su evolución.
Y trayéndoles un poco más de la historia familiar de Carlos por igual.
Gracias por sus comentarios a James Anderson, LinkAnd0606, Shadow Sylveon 64, dragon titánico y a LyCox032.
Y agradezco sus vistas que vaya, no creí que tuviera tantas después del capítulo 21. Eso y que me extrañaban XD.
Bueno si más que decir me despido.
Adiós y cuídense.
Hasta la siguiente actualización
