Este capítulo es especial. Y que he ansiado. Desde los iniciaos de esto, he estado esperando pacientemente para este día especial.
¿Saben quién es Megumi Hayashibara?
Para los que no sepan quién es ella.
Megumi Hayashibara: Es una actriz de doblaje japonesa y también cantante. Su voz ha servido para hacer algunos opening's de Pokémon. Aparte ella ha sido la voz de Jessie del Equipo Rocket desde sus inicios, hasta actualmente lo sigue haciendo, inclusive su voz dio vida algunos Pokémon.
Sorprendente, ¿no?
Si eres un viejo fanático de Pokémon y del anime, seguro sabes quién es ella, puesto que su voz es importante cuando ella canta en el mundo del anime.
Y si no lo sabías. Lo siento XD. No eres un verdadero fanático de Pokémon, al menos del anime (Es broma XD)
Aunque yo no supe por ella en Pokémon. Yo sé de ella y de sus trabajos, uno de ellos es Shaman King. Tiene que ver ese anime un poco, ella es la voz de Anna, simplemente es coincidencia para mí que use su voz en Pokémon.
Otro punto y es esencial, para los que han leído mi perfil, me gusta mucho la música, que mi inspiración en cada capítulo que pongo mi tiempo y esencia.
Ella ha interpretado una canción en particular, que sirvió para este capítulo y este fic si eres fanático de Pokémon de seguro querrás escucharla, al menos por curiosidad.
Aquella canción influye en mi vida como escritor, diré razones del porque al final.
El creador de la letra de la canción es de Takei Hiroyuki, creador de Shaman King. Megumi Hayashibara fue una de las voces que le dio cover a la canción. Pero al igual esa canción es considerada aun más. Diré cuando acabe este capítulo. Y diré el nombre de dicha canción pronto.
Los derechos de aquella canción pertenecen a Takei Hiroyuki.
Diré la canción en el capitulo.
El poema maldito
Seis días después
Entre los días que pasaron como un abrir y cerrar de ojos. Y la aventura que una pareja extraña pasaba en recorrer una región desconocida para ellos. Acontecimientos habían en medio de su aventura.
El nacimiento de un nuevo integrante, un pequeño Eevee que han cuidado desde que era un huevo. Y la inclusión de un poderoso Pokémon, un Snorlax que se les había unido, tras pequeñas cosas que paso con el humano.
El equipo de Carlos estaba compuesto ahora por cinco Pokémon.
Para el joven, no podía sentir alegría al contar con mas en su equipo, llenando a su vez y sin darse cuenta un vacio que se encontraba en el, dotándolo de alegría en su ser. Para su amada que presentía ese cambio al ser una Gardevoir, también la llenaba de gozo, al saber que Carlos por fin estaba siendo feliz.
Pero a su vez para Carlos, se ha puesto a reflexionar por su vida. Desde la tormenta que había pasado en la cueva, lo ha hecho. Al darse cuenta de que no podía dejar atrás, cosas. Al ver a su amada y la tormenta ser un símil de lo que ha pasado hasta ahora. Reflexionaba al ver que no podía ser verdaderamente feliz hasta no enfrentar su pasado. Y quiso empezar aquel día con su amada y acabar con aquellas cosas que lo aquejan.
Pero él sabía que no era su único problema y por ahora.
Ahora el entrenador ha ganado su cuarta medalla de gimnasio.
Y mientras ahora estaba el joven y su fiel Pokémon sentados en un parque, frente a una fuente. Luna que sostenía al pequeño Eevee entre sus brazos y lo acariciaba, mientras le sonreía.
-Qué lindo Eevee.- Dice la Gardevoir.- ¿Quién es el Pokémon más bonito?- Y le preguntaba
-¡Eeveee!- Y el pequeño Pokémon sonreía y reía sin parar.
Luna sigue acariciando al pequeño Eevee, jugaba un poco con él.
-¿Quien te habrá mandado con nosotros?- Y le preguntaba en cierto modo poniéndose algo seria.- ¿Quién crees que haya sido?- De nuevo pregunta, solo que esta vez.
A quien le preguntaba, esta vez venia serio, y en su cara lo demostraba.
-Carlos… Carlos.- Y Luna lo llama, al verlo de esa forma, tan serio.
El joven castaño voltea.- ¿Qué?- Responde.
-¿Andas distraído o qué?- Pregunta ella.
-No… Es solo…- Pero no sabía que responder el joven.
-No has dejado de estar de esa forma.- Dice Luna.- Pensé que cambiarias un poco de humor al llegar a esta ciudad y ganarle a Erika. Has estado así, desde… Emm… Después de eso.- Y dice eso ultimo apenada.
-Si me siento feliz de haber ganado.- Dice el joven.- Es solo que…
-¿Qué?- Pero Luna se pone aun más seria.
Carlos cambia de semblante, de forma leve, mostrando a su vez el motivo de aquellas reflexiones que daba. Luna ve ese rostro, sabe que significa. Sabe cómo se siente su pequeño.
-He decidido cambiar algunas cosas.- Responde Carlos finalmente.
-¿Qué cosas?- Pregunta ella.
Pero Carlos de nuevo calla, en si no sabía por dónde empezar. Y le daba nervios decirlas, pero sabía que hoy las enfrentaría.
-Supongo que me acompañaras, ¿Verdad?- Pregunta le joven, dando un esfuerzo de sonrisa. En verdad Carlos se sentía feliz de tenerla a su lado, pero triste por otra cosa.- Vamos a ir a la Mansión Azulona.
Luna se queda desconcertada, detectaba algo en Carlos, sentía una mezcla de emociones. El joven estaba ansioso mientras caminaba, pero al igual nervioso por cada paso que daba.
Carlos camina, mientras telepáticamente le habla a su Gardevoir. Esta se sorprende, pero al mismo tiempo se espanta al oír lo que quiere su amado, era algo que no imaginaba. Y lo que quiere está en la Mansión Azulona.
Carlos va intentar algo que lo perjudica.
Unos minutos después
Era un hermoso día en la región de Kanto, maravilloso que se mostraba ante los ojos de la gente. Pero que después poco a poco, se nublaba, hasta verse gris. Carlos y Luna llegan a la Mansión Azulona, metiéndose por la puerta principal de esta.
-¿Dónde está?- Se preguntaba el joven, un poco ansioso, pero molesto al igual.
Para Luna que solo tiene un semblante triste, pero lo sigue. Carlos sube escaleras para encontrar lo que estaba buscando. El joven no podía dejar de titubear, se sentía en cierto modo nervioso, asustado, por no decir aterrado de lo que iba hacer.
Empieza a brisar, las gotas empiezan a caer y golpear, mientras el joven sigue subiendo, que veía a través de las ventanas como el cielo se tornaba de esa forma. Carlos bufe molesto y gruñe un poco al ver así el día. Y sigue subiendo, buscando. Mientras Luna que ve la ventana, no puede evitarse sentirse más triste todavía.
-"Es como si el destino también lo quisiera"- Piensa ella desde sus adentros.
El joven llega hasta el tercer piso y vuelve a buscar, para su fortuna o infortuna lo encuentra. Su respiración es más tensa y profunda. Carlos camina hacia donde estaba su objetivo, de forma muy lenta. Tenía miedo, mucho miedo.
Era un espacio muy solitario en la mansión, no se veía absolutamente nadie, un ambiente perfecto para Carlos.
-"¡Malditos recuerdos!"- Y el joven se enoja, hervía, al tener tanto pavor en su ser.
Carlos sigue caminando hasta casi llegar. Pero rápidamente Luna lo agarra del brazo izquierdo.
-¿Estás seguro de esto Carlos?- Le pregunta Luna, muy preocupada.- ¿Quieres intentar, aun a sabiendas de lo que te puede pasar?
Carlos siente el agarre y de espaldas asiente.- No puedo vivir en el pasado, me encadena día tras día y no lo puedo soportar más. No me deja tranquilo.
-No hay problema si te tomas al menos el tiempo en pensarlo.- Dice La Gardevoir, en cierto modo tratando de detenerlo.
-Para mí si lo es.- Dice el joven por última vez, mientras se libera del agarre de su amada.
Carlos camina lo que queda y llega a una lona que tapaba algo. Carlos la destapa. Mientras un rayo cae y su crujido se escucha por todo lugar, que con su destello da una imagen de colores negativos, deja ver uno de los miedos de Carlos.
Lo que estaba debajo de la lona, era de fina madera, encerado y pulido. Encarcelado ante los más profundos recuerdos del joven, tratando de olvidarlo, sin éxito alguno. Carlos lo acaricia con el dorso de sus dedos, la tapa que guarda el horror para él, con tan solo el más mínimo tacto, hacer que su piel se erizara.
Y su miedo firme estaba, en cuatro patas de madera y debajo un asiento para el que lo toque.
La suave brisa aun estaba como aquel día que Carlos vio por última vez esa cosa, un piano de madera. Solo que mas grande, a comparación del que tocaba. Pero no cambia el hecho de que tengan la misma función que el anterior. Ser tocado por alguien.
Para el joven es como enfrentarse a un demonio, y era eso para él su demonio personal, para el que tocara su piano e intentara domar cada sonido que salga de este por cada nota musical que él lo toque.
El joven castaño levanta la tapa que se le hace muy pesado, como si pesase una tonelada, el esfuerzo es lento por parte de él, hasta conseguirlo finalmente. Saca el asiento que tenia debajo y se sienta.
La Gardevoir veía preocupada y triste a su maestro que intentara enfrentar a su miedo que lo pone de esa forma, siente en Carlos miedo, ira en no poder superar su pasado que lo mantiene atado e infeliz al no poder soltarlo.
Carlos, desde aquella tormenta, se dio cuenta de algunas cosas, que no podía ser feliz a lado de su amada, si aun tenía sus miedos encadenándolo, los traumas que necesitaba liberar y estar en paz.
El joven toca las teclas malditas que lo condenan a confrontarlo de una vez. Como primer movimiento Carlos practica un poco, tocando algunas teclas del piano, hasta tocar todas, sintiendo un frio escalofrió recorriendo todo su ser, empacando primero con las manos como corriente elcetrica.
Una vez hecho eso empieza a tocar canciones básicas y cortas para calentar.
La mansión es dominada por el sonido del piano, por las notas de las teclas que el joven tocaba.
Toca canciones básicas primero. Después toca más complejas. Mientras por un momento recuerda ese día, ante su maestro estricto y apasionado que quería perfección en la música, sin tener compasión del niño que apenas aprendía.
Minutos pasan, mientras el da su pequeño concierto, con la única espectadora que estaba detrás suyo, que lo apoyaba en su decisión, sintiéndose orgullosa, pero preocupada también, queriendo que su amado parase. Un estruendo se escucha de nuevo, pero la brisa aun sigue. Carlos termina de tocar, se toma su momento, mientras respira tranquila, pero profundamente, tenía ganas de desquitar su ira, pero se lo traga y gruñe un poco al exhalar, mostrando una serenidad y determinación en seguir.
Carlos tocara una canción, algo simple a diferencia de las que ha tocado, pero esta llevo al limite sus dedos, al tocar demasiado, llenándose de horror aquel día. Normalmente aquella canción va acompañada con más instrumentos, pero como base está el piano.
(NDA: La canción que tocara Carlos se llama Osorezan Revoir, es esa canción. Cantante, Megumi Hayashibara)
Aquella canción está guardada de sentimiento triste a través de un poema. El joven empieza a tocar el piano, aquella canción, tomando el ritmo de esta de forma acorde de lo planeado y sin olvidar para empeorar ante el maestro que quería que lo hiciese a la primera.
Luna presiente el sentimiento que emana aquella canción, puesto que hay un poema detrás de esta. Mientras Carlos toca dicho poema con sus propias manos, como si lo leyese al igual por cada nota que toca.
Pero sin olvidar el tortuoso pasado. Carlos ve que sus manos empequeñecen, hasta verse como aquel día que tocaba, cuando tenía nueve años de edad.
La Gardevoir Shiny siente algo en su maestro, furia, el joven gruñe salvajemente mientras toca el poema, puesto que ya empezó, revive el pasado como aquel trágico día. En un dolor y trauma en su cabeza.
Y como los momentos pasan en que el joven toca, mientras tira lagrimas y pone una cara enojada y triste al revivir ese día, su pasado.
La mente de Carlos participa en la tortura, mientras avanza con la canción y sin separar la mirada de las teclas, ve en estas… sangre.
Sangre que se queda en las teclas por cada vez que pasa por estas. En ese momento recuerda como se le rompieron las manos, las uñas de tanto tocar sin parar, sin un descanso al menos. Carlos llora de nuevo, pero sin cambiar el semblante de su rostro, un rostro serio y sin expresión alguna. Al revivir su pasado, también siente un dolor en las manos, cree que esta sangrado, cree en ese dolor como si fuera este real, (Lo cual fue en el pasado), ve su liquido vital salir y pegarse en las teclas, dejando pequeño hilo de sangre cada vez que separa de estas.
Luna se aterra aun mas, siente el dolor de su amado, quiere evitar que sufra en realidad, pero él sigue tocando y el no parara hasta que termine. Carlos tenía que acabar con su pasado ya.
Carlos tira lagrimas en las teclas, mientras en sus ojos solo yace sangre en las teclas, ve sus dedos los ve ensangrentados y agrietados. Cuando su amada los ve igual, solo que ve las lagrimas que el tira. Pero Luna recuerda igual ese día, con mucho dolor al ver en ese tiempo a su maestro sufrir, desde un florero. La Gardevoir cambia de posición. Mientras Carlos aun no acaba su canción.
Luna esta frente y ve a su maestro. Mientras este solo alza un poco la mirada y con lagrimas la ve, el no ve a una Gardevoir. Carlos ve a una pequeña Ralts que vio ese día como su maestro sufría, que lloraba al ver esa cruel escena de maltrato.
Lo mismo se repetía, una Gardevoir lloraba de tristeza, se le partía el alma al ver a su amado sufrir por una canción de piano. Carlos saca lo último que puede y toca con determinación y valor cada tecla para acabar con el poema.
Hasta lograrlo finalmente. Termina con el poema.
Luna se siente feliz de ver como su pequeño por fin termina y no perder su conciencia, mientras tocaba, era tanta su felicidad que decide felicitarlo. Ella se acerca a su pequeño y lo abraza por detrás. Pero al hacerlo.
-… ¡No!- Luna no cree, siente algo en Carlos, mientras lo abraza.
La Gardevoir pone una cara triste, hace pucheros. Después de muchos esfuerzos, no podía creer lo que paso, Luna tira lágrimas, mientras recarga su cabeza sobre la de Carlos y la frota con la suya, sintiendo su cabello castaño. Pero el joven no reacciona, sus manos no se separan de las últimas teclas que toco.
Carlos no pudo con su trauma, perdió esta vez, acabo la canción, pero salió afectado, esta tieso y firme, su vista está perdida y sus ojos solo apuntaban hacia abajo, mirando sus manos y las teclas del piano. Luna pone su mano derecha encima de la de él, pero l hacerlo, siente la mano de su amado tiesa, sintiendo los huesos alzados de la mano y en la forma en que termino de tocar el instrumento.
-Amor… Mi pequeño, despierta.- Y Luna de forma alegre y cariñosa, pero sin dejar de estar triste, lo llama para que recupere su razón, mientras no lo suelta.
Pero esta vez Carlos no reacciona, pasan pequeños momento y no había un cambio, el seguía como una estatua.
-Te dije que necesitabas aun más tiempo.- Pero entre tristeza la Gardevoir le sonríe a su amado, mientras lo besa en su cabeza. -(Snif) Ya verás de que poco a poco lo superaras. No importa cuánto tiempo te lleve, estaré ahí y estaré ahí cuando acabes ese poema, yo estaré ahí también, para felicitarte.
A pesar de que Carlos no ha podido superar su trauma, pudo avanzar bastante. Después de lo que le había pasado con el piano, el no podía escuchar, ni un fragmento de aquella canción, porque se ponía como su estado actual, estático y sin moverse, tieso, como si fuese de piedra.
Para Luna es doloroso repetir ese día, puesto que paso lo mismo, ver como su amado sufre ante la misma canción y ante el mismo instrumento. La brisa aun sigue.
-Pero estoy orgullosa de que aun así acabaras esta canción.- Dice la Gardevoir, besándolo en su cabeza, sonriendo mientras llora.- ¡Je!, Tienes el rostro idéntico al de tu padre y parte de su actitud y en cierto modo eres como tu madre, aferrado, sin dejar de intentar. Pero eres mejor que ellos dos.
Pero hoy a pesar de no poder superar, pudo escuchar completamente aquella canción y no solo eso, confortarla hasta acabar. Aun si a sabiendas que el resultado sería el mismo. Eso mantiene orgullosa a su amada.
La brisa aun sigue, pero sin importar que fuese una tormenta la fémina Pokémon siempre se quedara con su maestro.
Osorezan Revoir, es una canción del manga Shaman King.
Sé que esta canción no va acorde al momento mientras leían
Esta canción es importante en el mundo del manga, es un poema a su vez. Cantada por varias artistas, originalmente empezó por Vocaloid, pero escrita por el creador de Shaman King.
Y su fama alcanzo aun mas cuando Megumi Hayashibara la canto.
Y esta canción así como en el Capitulo 10. Esta es la segunda canción que les decía. Como Javier y Lucia tienen una canción. Osorezan Revoir es el tema de Carlos y Luna, el humano y la Pokemon.
Como lo antes dicho aquella canción es un poema y parte de este poema lo plasme en este fic, solo espero que le hayan entendido y en que partes lo hice.
Si por curiosidad quieren ver la traducción y canción del poema, que sea del usuario Shadowhunter B. Ya que fue el primero. O si no también de la usuaria Jazmín Guerrero, pero con otra de las cantantes que le hiso cover con su voz.
Con el capitulo.
Bueno aquella canción y poema fue la que Carlos canto en su tierna edad, hace tiempo. Sus manos no podían soportarlo más al tocar bastante, llegándose a romper aquel día. Llegando así a un trauma que lo había marcado. Y la última canción que toco el piano habia sido esa.
Luna estaba presente aquel día, sentía el sentimiento de la canción y así al ver a su maestro, que le dolian las manos y verlas sangrar. En este cap, después de la tormenta. Carlos decidió confrontar su pasado de una vez por todas, desgraciadamente sin éxito, pero avanzando al poder acabar la canción.
Otra cosa aparte.
Cada fic, tiene una canción que la caracteriza y que está en mi lista llena de sentimiento que detecto al escuchar o ya sea un soundtrack.
Si te preguntaste porque no escribir el poema, quería que lo buscaran y lo leyera. Osorezan Revoir es el tema musical de este fic, el que me ayuda a escribirlo actualmente tratando de seguir el poema lo más que pueda y plasmarlo en este fic, asi que no lo considero necesario escribir. Cada vez que escribo romance, escucho esta canción.
Y en partes de romance de otros fic's también me ayuda.
Espero que haya sido de su agrado, se que fue corto el capitulo, pero lo subi tan pronto como pude.
Quiero agradecer sus comentarios a James Anderson, KRT215 y a LinkAnd0606(Es bueno leerte de nuevo XD).
Sin más que decir me despido adiós y cuídense.
Hasta la siguiente actualización.
