Que se me ocurre en mi loca y retorcida cabeza.
¡Ya sé!
Juguemos al metrónomo, tipo Pokémon. Pero donde solo hay dos opciones.
Me he dado cuenta de dos cosas y tienen que ver con la clasificación "M".
Para los viejos seguidores saben que puede haber sangre y demasiada crueldad. Y ya saben que ganas me faltan por poner esto.
Para los que leen este fic. Pasa lo opuesto que ya han visto. Pero no por algo de donde vengo se me conoce como tragedia explicita.
Bien. Juguemos a partir de este capítulo y en los futuros que vengan, donde avise que tendrá esta clasificación que resulta como doble filo.
Una mala curiosidad
La oscuridad nocturna estaba presente en una playa. Para una pareja que estaba en aquel lugar, simplemente estaban sobre la arena sentados, viendo solo el inmenso mar que estaba a su frente. Y oyendo sus olas chocar. Con la luz de una linterna en forma de Chinchou que tenían para alumbrarse.
Ya era demasiado tarde y solo eran los únicos que estaban sobre aquel lugar. Habían caminado hasta llegar. La playa no estaba tan lejos de Ciudad Fucsia, a lo mucho una hora caminando.
-¿Ahora qué?- Pregunta una Gardevoir Shiny que su cabeza estaba recargada sobre el hombro de su amado.- Ya llegamos a la playa.
-Pues… No lo sé.- Dice un humano castaño.- No creo que sea buen momento para meterse al mar y nadar.
-¿Entonces que Carlos?- Pregunta la Pokémon seria.- Tu querías ir a la playa.
-Luna. No estaba en mis cinco sentidos, ya sabes.- Responde Carlos avergonzado.- Simplemente quería ir a un lugar que me relajara.
-Lo bueno es que ya pusimos la tienda de campaña.- Dice Luna que voltea y ve la tienda, bajo una palmera.
La pareja momentos atrás habían peleado fuertemente. Eso ya tenía la menos hora y media. Habían caminado hasta llegar al mar, tal y como el joven lo quería. Pero ahora…
-¿Te pondrás tu traje de baño?- Le pregunta ella de forma feliz, un poco burlona.
-Me cambiare la ropa, que la tengo está cubierta de arena, cuando me tiraste.- Responde el, un poco feliz, pero después ve a su amada, las piernas y el vestido que le cubría.
Estaban sentados, sobre una manta, sus manos estaban enlazadas. Pese a que es extraño para cualquiera, ver la forma en que estaban sus manos, siendo la Pokémon que tiene tres dedos y grandes y el humano cinco dedos y pequeños a comparación con los de ella. Para ellos es muy normal. Y más ahora que se habían reconciliado y eso importaba.
-Hay algo que me da curiosidad.- Dice un Carlos avergonzado de lo que dirá.
-¿Qué?
-Recuerdo mis clases.- Dice Carlos, acordándose, cuando vivía en la mansión.- Recuerdo unas hojas que trajo mi maestro, para que las estudiara y en ellas vi algo curioso…
Érase una vez un Pokémon en un bosque.
En ese bosque, el Pokémon se despojaba de su piel para dormir como un humano.
Despierto, el humano vestía la piel del Pokémon para vagar por los poblados.
-Eso recuerdo.- Dice el joven, un poco apenado, pero curioso.- En todo el tiempo que he estado contigo e inclusive en la cama. Nunca te has quitado tus pieles. Ni siquiera cuando te bañas.
Luna se pone roja, ante las palabras de Carlos. Pero ella inclusive recuerda por ese Shyftry que se lo conto.
-Te contare algo.- Dice Luna un poco nostálgica.- Recuerdas que te conté, que cuando era una Ralts conocía a un viejo Shyftry.
-Si lo recuerdo.
-Bueno. El me contaba muchas anécdotas.- Dice Luna, que en cierto modo lo recuerda con cariño.- Ese Shyftry vivió mucho tiempo, no sé cuánto. Me dijo también eso, que los Pokémon, por ejemplo como yo y entre otros nos podíamos quitar nuestras pieles. Así como tú te quitas la ropa.
-¿Y en verdad pueden?- Pregunta Carlos.
-¡Je! Eres un pervertido.- Dice Luna que ríe un poco.
-¡Hey!- Carlos se molesta un poco, hasta se sonroja.- Es que venía en ese escrito y yo no niego mi curiosidad, también leí sobre que antes los humanos y Pokémon eran iguales. Y en la actualidad, eso se fue perdiendo. No todo el mundo está con un Pokémon como tú y yo estamos y si están. Es tan escaso, que hasta es bizarro para la sociedad. Y las razones ya las experimentamos con alguien.
-Ustedes los humanos.- Dice Luna que en cierto modo se molesta también.- Fue por eso.
-¿Ehh?
Palabras de Shyftry
Cuando los humanos se fueron distanciando de los Pokémon, cuando nos utilizaron como simples herramientas. Cuando ese chico mato con su espada a varios Pokémon, cuando un rey llamado AZ, mato a varios Pokémon en una tierra llamada Kalos. Cuando había muchas guerras. Arceus, nuestro Dios, al ver que el humano había cambiado por completo y ver que los Pokémon estaban en peligro, al ser ellos abusivos con nosotros. Modifico el mismo las reglas. Se dice que fue el que nos impidió quitarnos nuestras pieles, para marcar la diferencia, que el humano no viera al Pokémon nunca más como acostumbro. Nos separo por completo de ellos y de su contacto. Pokémon se ocultaron en la hierba y atacaban a los humanos para defenderse. Pokémon huían de los humanos para que no les hicieran daño. Pokémon atacan humanos cuando estos son malos con nosotros. Humano y Pokémon ya no se ven juntos de la misma manera en que se acostumbro.
Narrado Pov
-Y así nació también el Mito Horrible.- Comenta Carlos, recordando igual de ello.- Tiene sentido. Aparte los utilizamos para peleas. A pesar de que decimos que son nuestros compañeros, nada cambia ese hecho. Se podría decir que estamos haciendo enojar al Todopoderoso.
Luna simplemente da un suspiro. Tanto por las razones antes dichas. Pero también porque su amado a pesar de todo sigue siendo humano, Carlos se sintió atraído por chicas humanas y en cierto modo en su cabeza corría ese pensamiento, ya sea una curiosidad. Luna no es una humana y no puede quitarse sus pieles. Antes de su relación con su esposo, se sentía inferior, por que las mujeres humanas, tienen "Atributos", que las identifican y que en cierto modo atraían a los hombres como un montón de moscas y ella no poseía nada de eso. Hay Pokémon que parecen como chicas humanas. Pero eso no quiere decir que lo se han a que se han acostumbrado a ver.
Aparte…
-"Vete a un espejo Gardevoir"-
Carlos se lo recordó hace hora y media atrás, cuando pelearon, diciéndole la simple verdad en que no era una humana. Eso le había dolido.
-"No quiere decir que no sea como su padre"-Se dice Luna a sí misma, al verlo.
Javier, es muy frio en el aspecto de los sentimientos, ya sea por su terrible esposa, pero no se siente una pizca en el. Como si fuese de piedra. Carlos era en ese aspecto como su padre, ya sea por sus traumas o creencias, inclusive cuando se enojo con ella, le recordó a su padre.
-Sabes.- Pero Carlos interrumpe en sus pensamientos.- Recuerdo algo que me preguntaste.
-"¿Tú me verías como una humana?"-
Carlos le viene recuerdo le viene cuando su entonces ya esposa le hiso esa pregunta.
-Ahora comprendo mejor porque lo hiciste.- Dice Carlos, apretando mas su mano.- No te sientas mal por no ser una humana. Es mejor así como eres.
Pero después sonríe. Al menos Carlos la ama como es, una Pokémon. Pero a pesar de ello, se mantiene pensativa. Sin olvidar su pelea, a pesar de que ya había pasado. Había pequeños vidrios rotos.
-Perdóname, por rebajarte.- Pide disculpas su amado, arrepentido.
-Ya paso.- Dice Luna, que se restriega en su hombro.- Lo importante es que ya paso.
-Pero aun así.- Dice el joven molesto consigo mismo.- Te dije cosas horribles. No merecías que te las dijera.
Pasan unos momentos. Había un profundo silencio, en el cual poco a poco se empezaba a volver incomodo. Algo se incrementaba. Después, de forma sincronizada, se veían el uno al otro. Carlos veía los ojos rojos de rubí de su amada, y esta hacia lo mismo, viendo su brillo, como cuando lo conoció por primera vez. El había vuelto y esta vez no dejaría que nadie se lo llevara.
-¿Me abandonaras?- Le pregunta la Gardevoir, con un cierto tono triste, sin dejar de recordar su pelea.- ¿Vivirías sin mi?- Le pregunta.
-…- El joven se pone pensativo, no podía evitar encorvar su rostro, porque su amada aun lo recuerda.- Sabes que no.- Le responde con toda sinceridad y con una sonrisa.
Carlos le agarra su mejilla derecha y la acaricia, ella cierra sus ojos y mueve un poco su cara, mientras agarra esa mano, disfrutando mucho la caricia de su amado. El sonido del mar acompaña a la pareja.
-Nunca te perdonare si lo haces.- Dice la Luna, poniendo una cara molesta, abriendo sus ojos levemente. Pero hablaba muy enserio, con un toque de dulzura que parecía hasta siniestro.
Y Carlos no puede evitar sentirse intimidado ante esa advertencia. Pero para él estaba bien, echa una leve carcajada.
Otro momento de silencio viene y no había palabras por parte de la pareja. Y no necesitaban las palabras para manifestar su sentimiento que emanan el uno del otro. E interpretan su respuesta mutua en un dulce beso.
Luna mete su lengua dentro de y saborea el dulce interior de su amado. Carlos se sorprende, al mismo tiempo abría más sus ojos. El a pesar de todo no se acostumbra del todo a los besos con su amada cuando están en ese estado, y no era porque fuese un Pokémon. Pero el joven lo disfruta, su corazón palpita más rápido y más fuerte, sintiendo lo más hermoso de su vida llegando a un estado de éxtasis, al probar el interior de su amada Luna.
Ambos se sueltan y al hacerlo, dejan aquel pequeño puente liquido producto de la unión de sus bocas cuando están de esa forma, que solo refleja su brillo a través de la luz de la linterna. Carlos excitado, tira a su amada a la arena y le roba un beso, tomando a su vez como una venganza por lo que ella le hiso hace rato.
Esta vez el joven castaño iba con más fuerza. Luna no podía evitar sorprenderse, al ver como Carlos se liberaba a su vez, antes ya había pasado en en una caverna, se había liberado de esa forma. La Gardevoir le agarra la cabeza al humano, para que no se separase de ella. Pero una vez que acaban se liberan. Carlos tenía sus brazos para sostenerse, alzándose y viendo cara a cara a su Luna.
El corazón del humano palpitaba muy rápido, siendo él lo único que escucha sus propios latidos y solo viéndolo a ella, a la que más ama en este mundo. La Pokémon por su parte sonríe levemente, pero tiernamente, agarrando el pecho y sentir como su corazón palpitar.
No tenían palabras que decirse el uno al otro, solo se escuchaba la fuerte respiración de ambos. Ambos se sonrojaban, pero no dejaban de verse. Carlos bajaba un poco su mirada para ver el hermoso cuerpo de su esposa, sintiendo algo que antes había sentido cuando la acepto. Pero ahora mucho más fuerte, ahora que no estaba atado a su trauma.
Luna sentía lo mismo que el. Se deseaban, sin importar que. Ella se pone más roja, pero da un gran respiro, con el brazo izquierdo baja, hasta llegar a su vestido blanco. Luna cierra sus ojos y traga un poco de saliva, después abre sus ojos. Alza su brazo, alzando también su vestido y dejar ver lo que hay debajo, solo para los ojos de él, quien será el primero y el único.
Carlos abre mucho más sus ojos, sorprendido deber ver y contemplar, para a completar su mirada sobre su amada y su hermoso cuerpo.
-E-e-eres, hermosa.- Le decía Carlos, elogiándola y alagándola.
-¿A pesar de que soy diferente a ti?- Pregunta Luna dudosa y a su vez con vergüenza.- ¿A lo que acostumbras ver, ante una humana?
A pesar de que Carlos no ha visto una mujer desnuda (Aparte de su madre, lo cual era normal), lo ha visto en cuadros de arte y de libros de ciencia, cuando estudiaba y sabe como es la fisionomía de una mujer humana. La fémina no Pokémon no poda evitar sentirse inferior a lado de una humana.
-Lo siento por lo que te dije.- Se disculpa de nuevo el, arrepentido.- Aun si no te puedes quitar tus pieles para mostrar más. Aun si no fueras una humana. Yo así te amo. No me importa que seas, mientras yo tenga este sentimiento, nada cambiara mi forma de verte. Eres y seguirás siendo lo que yo más anhelo y que jamás tendré.
Luna queda conmovida y convencida esta vez ante hermosas palabras.
Ambos de nuevo se dan otro beso. Carlos empieza a besar todo su cuerpo, mientras su amada se deja hacerlo. El desciende poco a poco, hasta llegar a su abdomen. Ella y con sus ojos cerrados, deseaba que fuera más abajo, lo quería sentir y que su amado la consumiera y bebiera, antes de ser uno solo.
Pero…
-¡Noo!- Carlos se levanta de golpe y se aleja, su respiración era muy fuerte, estaba excitado, pero tenía que combatir sus impulsos.
Por su parte la Gardevoir abre sus ojos, después gruñe mientras estaba acostada.
-Lu-Luna, no puedo.- Dice Carlos que recupera aire.
Luna por más que quisiera inclusive regañarlo. Cada vez que han estado de esa forma, algo tenía que ocurrir, una interrupción ya sea del alguien o evento. Y esta vez su chispa se había encendido, que comúnmente no pasa. Todo iba bien, ¿Qué podía salir mal para él?
-Aquí no.- Le dice él.
Notaba algo en el, una preocupación. Luna se levanta y levita de nuevo.
-No podemos.- Dice Carlos, en cierto modo triste, porque siempre tiene que haber algo.- Se supone que solo veríamos la playa y ya. Más no creí que llegaríamos tan lejos.
-¿Y cuándo?- Pregunta Luna, no bastaba verla para saber lo molesta que estaba.
-Escucha.- Pide Carlos que se encorvaba para tomar aire.- Fue muy irresponsable. Por más que quiera, tengo que decir que es muy difícil, tener un lugar. Comprende. Ve para allá.- Señala con su mano.
Luna voltea y ve una luz, no muy lejos estaba la base de un salvavidas, quizá. Pero la luz estaba prendida, estaban lejos de él.
-Solo te quiero proteger.- Dice Carlos.- Si nos ven. Puede que ganemos problemas. Me dirían un loco y enfermo.
-Si es loco que me demuestres tu amor. Yo también estaré enferma por aceptarlo.- Dice Luna que en cierto modo no acepta eso ultimo de su esposo.
Carlos no estaría en contra de estar con ella unidos en la playa. Pero aparte no era el hecho de que los vieran, no del todo. Si no lo que provocaría.
-Si nos ven.- El joven, enserio mostraba preocupación.- Sabes que él nos perseguirá. Y lo peor de todo es que si se sabe nuestra relación ante mi familia. Sabes lo que nos puede ocurrir ante ellos.
Luna en cierto modo se imaginaba una escena horrible. Desgraciadamente y no por sincronización Carlos se lo imaginaba también. Y lo que ambos imaginaban, era a Lucia y su Gengar, si no tuvo compasión antes con su esposa, cuando esta era una Kirlia, menos y sin importar que fuese Shiny. Más importa la apariencia y reputación de la familia, que se echara a perder por un sucio Pokémon.
-No podemos llamar la atención.- Dice Carlos seriamente.
La Gardevoir da un gran y largo suspiro. Carlos le dio muy buenas razones para impedir lo que estaban haciendo. El joven castaño, se levanta su linterna y empieza a caminar para poder descansar.
-Pero fuiste tú quien empezaste.- Dice Luna esta vez con un enojo muy notorio.- Empezaste por tu curiosidad.
-Una mala curiosidad.- Dice el joven molesto y esta vez consigo mismo.- Diría mejor eso.
Carlos no puede evitar sentir una preocupación sobre su relación que era muy anormal por ser un humano y un Pokémon. Mas el hecho de que tiene miedo de encontrarse con su familia. Recordando como su padre lo había perseguido por todo Hoenn para tan solo encontrarlo, moviendo cielo y tierra. No quería decir que no se podría repitiera lo mismo y si se sabía lo de su relación con su amada Pokémon, podría inclusive empeorar.
Y paso de nuevo. No hay sangre o batalla como tanto ansió.
Pero veo el lado bueno. Hay tragedia XD.
Y supongo que para mucho amantes del Lime o Lemon, es tragedia.
Y sé que muchos me están odiando ahora mismo. Bueno esa es la idea a su vez. Y recuerdo un comentario tuyo Twilight-Minish, no de este fic y tienes razón. Soy un maldito XD.
Eso y que creo que me he dejado influenciar mucho. Se me hace algo difícil, porque todos olvidan la edad de Carlos.
Pero hombre. Así son las hormonas actualmente y nunca falta algo de la vida real para comprobarlo. Eso y que creo que tiene que ver Shaman King con esto.
(Suspiro) Pero bueno. Lo que importa es el amor que es la esencia de este fic.
Muy bien. Basta de ser oscuro.
He estado leyendo antiguos comentarios y pm de ciertos usuarios que querían ver más contacto. Y como en el cap pasado tome en cuenta el comentario de KRT215, en que durara Carlos en un estado oscuro al torturar y golpear a Luna.
Y como quise ser justo. Bueno ya lo vieron, no lo puedo decir dos veces, porque me hace a mi mal XD.
Solo tengo que resaltar lo siguiente.
Luna se ha sentido inferior un poco al… bueno no tener atributos como los que una humana posee y antes lo he dicho. Soy realista. Para mí un Gardevoir es plana y me gusta seguir lo canon.
Arceus. Plasme una teoría de eso a través del Shyftry que Luna conoció en su infancia. Porque en el videojuego se muestra un escrito sobre que los Pokémon se podían quitar la piel. Y hay Pokémon como Gardevoir, Lucario, Hitmonchan y entre otros que parezca que tienen ropa, pero es piel. Y se nota que ya no se ve, ni una pista, ni en un manga, ni en el anime, ni en el videojuego. Y el manga está un poco menos censurado que el anime, para que al menos den una pista de que en la actualidad lo sigan haciendo.
Yo supongo que antes podían quitarse su piel. Pero lo antes dicho, los humanos se distanciaron de los Pokémon y se nota mucho en su historia y en la actualidad. Y el único para cambiar las reglas es Arceus, Dios Pokémon.
Lo siguiente.
Carlos ve por la seguridad también de su amada y el lugar que escogieron, pese ser una playa y tarde, no quería decir que no estuviese en peligro de ser vistos. Y si al menos alguien reporta a un joven con todas las características físicas, con un Gardevoir Shiny. Es demasiado obvio para la familia de Carlos.
Aquí acaba este cap. Que fue muy agotador, ya veré como me complazco realmente en los siguientes. Y he estado un poco activo con este fic.
Agradezco sus comentarios ha KRT215, James Anderson, LyCox032, Dragon titánico (Estos dos últimos. Espero que haya sido de su agrado. Pero siempre conmigo habrá peros) y LinkAnd0606 (Me alegra verte y ya encontrare la forma de quebrantarte, ya lo he hecho antes y creo que si soy capaz de poder ya sea en este fic o en futuros, me tengo que superar desde ese cap que mencionaste XD)
Y a todos aquellos que leen este fic.
Sin más que decir me despido.
Adios y Cuídense.
Hasta la siguiente actualización.
…
Vaya. No tarde demasiado, en actualizar.
