Hola :3

Me agrada saber que hay a quienes les gusta mi trabajo, pensaba actualizar más rápido y algo más extenso, pero (siempre hay un pero) me encuentro muy ocupad en la universidad (aunque no lo crean), actualizare lo más seguido que pueda, y claro que no dejare el fic abandonado.

Gracias a todos aquellos que me han dejado sus comentarios se los agradezco son de gran ayuda y claro que los tengo en cuenta. Los invito a seguir dejandome sus reviews.

Los personales de mai hime no me pertenecen.

-haaaa que dolor de cabeza- decía mientras me levantaba de la cama- juro en mi vida que no vuelvo a tomar de esa manera.

Eran las 9:00 AM cuando desperté, tenía puesto aun el smoking de la boda bueno una parte, la camisa desacomodada y los pantalones, el resto lo aventé por algún sitio de la casa. Por suerte era domingo y no tenía que presentarme a trabajar al hospital, ahora pensaba en que iba hacer con shizuru, debe de estar furiosa porque la deje sola en la mansión en plena noche de bodas, y ni hablar de su padre seguramente tendrá muchas ganas de castrarme cuando me vea. Me levante y camine hasta la cocina, solo tome un vaso de agua no tenía hambre y sentía que la cabeza me estallaría, fui al baño y tome una ducha larga pensando en lo sucedido, como afrontaría todo que viene. Cuando termine me vestí informal, cuando peinaba mi cabello me mire al espejo, ¿en que momento me convertí en esto?, ¿como pude hacerlo?, me mantuve así hasta que sonó el timbre de la puerta, baje y abrí aunque ya sabía quién era, pero no me importaba, lo que deseaba es que parara el sonido así que abrí. Era Saeko estaba furiosa, entro de un salto empujándome.

-qué diablos te pasa natzuki dime que te crees, no tienes idea de lo que tuve que hacer anoche -me decía mientras me jalaba del brazo para que volteara a verla, pero yo me negaba

- ¡Ya basta¡ déjame en paz- le grite mientras se soltaba de su agarre- estoy cansada de que me manipules, no sabes cuánto desearía que estuviera mi padre aquí

-¡basta cállate natzuki¡- estaba a punto de darme una bofetada, pero mi abuelo la detuvo

-ya basta a las dos, siempre están discutiendo me pregunto si algún día se llevaran bien- decía con un semblante triste- vete saeko necesito hablar a solas con natzuki

En cuanto termino saeko salió de la casa y arranco su auto a toda velocidad, escuche como rechino el neumático en el asfalto de la calle. Me mantuve en mi sitio.

-natzuki tenemos que hablar

-que me quieres decir abuelo- le decía mientras le señalaba que se sentara junto a mí en el sillón

-perdóname natzuki todo esto es mi culpa, si yo me hubiera dado cuenta a tiempo, jamás hubiera pasado todo esto

-no te preocupes, nada es tú culpa yo acepté casarme con shizuru ahora debo cumplir- le decía mientras bajaba la mirada – solo es que tengo mucho miedo de hacer las cosas mal, de volverme en alguien que no soy yo

-tranquila yo confío en ti, sé qué harás lo correcto-hace una breve pausa y se mira las manos- ayer cuando te fuiste hable con shizuru de algo muy importante que es de tu incumbencia.

…. Eran cerca de las 11 de la noche, estaba sentado en una de las mesas de la recepción, cuando shizuru se acercó a mí.

-buenas noches señor, puedo hablar con usted en privado

-por supuesto – le decía mientras le seguía, a él estudio de su padre

-tome asiento por favor

-gracias, dime en que te puedo ayudar

-se perfectamente lo que está pasando, sé que natzuki se marchó de la recepción en un estado inconveniente, y no que tuvo una llamada del hospital-decía mientras me daba la espalda y miraba por la ventana- sé que estos momentos natzuki debe de odiarme por obligarla al estar junto a mí, pero sabe señor yo siempre le he amado desde la primera vez que la vi, tenía la esperanza que algún día nos casáramos, pero no de esta manera por dinero, forzándola a algo que no quiere, sé que hice mal en aceptar esto cuando mi padre me lo propuso, me aproveche de la situación y en pocas palabras la compre.

-que tratas de decirme

-algo sencillo señor, quiero que convenza a natzuki que me dé una oportunidad de estar a su lado, si al cabo de dos años yo no logro retenerla a mi lado sin forzarla, le daré el divorcio.

-se siente bien fujino, se da cuenta de lo que me está diciendo

-claro que sí- decía esto mientras sacaba unos documentos de un cajón del escritorio- este es un documento donde especifica muy claramente lo que le acabo de mencionar está firmado por mí, tome lleve una copia a natzuki y dígale que espero su respuesta, de lo contrario que se olvide que algún día le firme el divorcio.


Que creen que pasara, ¿acaso natzuki aceptará?