Ya descanse lo suficiente…
Espero.
Reflexión
En un espacio, cuya noche domina, la luna llena se asoma con su gran y basta mirada. Con sus rayos muestra la siguiente escena. En un camino lleno de arboles y vegetación y en medio, en un sendero.
Carlos Pov
Mis pasos son pesados. La luna es mi guía. Y lo que veo, es un camino sin fin. Sigo el sendero, lo he seguido por varios años y sin ver un fin.
En mi camino me encontré con un Pokémon. Una Ralts, de color extraño. Ella me siguió y lo sigue haciendo conmigo, sin importar el camino que sigo.
Pero nunca me di cuenta de algo, que marcaria mi vida para siempre.
La pequeña Ralts, tenía una cadena, una cadena que mantiene a lado y atado a ella.
Mis pasos no son silenciosos, las cadenas se oyen mientras camino, mientras caminamos. Mis manos estan atadas, mis pies también. Soy un reo, prisionero en mis decisiones.
Años han pasado y esa Ralts, es una Gardevoir.
Aparte ella comparte mi destino. Ella tiene cadenas, en su cuello, brazos y piernas. Caminamos juntos, lentos, pero seguimos.
Las cadenas son rojas, me di cuenta de su color más adelante.
Cada vez me sofocan mas, siento que se me va el aire y aprieta mas mi cuello, mis talones duelen y mis brazos sienten ardor, cada vez aprietan mas y mas. Es un dolor insoportable.
La Gardevoir gime y molesta.
En el camino me encuentro con una hermosa chica de ojos avellana, una tez clara y fina y su cabello dorado hasta la espalda. Ese fue mi primer amor. Pero la veo de mi edad, eso se nta mas en su cuerpo y mas porque así era, como recuerdo la última vez que la vi
-Eres débil. Como puedo ser la mujer de alguien como tú. Mírate ni siquiera puedes controlar a tu Pokémon.
Recuerdo, ese dolor. Ella no era así, pero se corrompió como casi los demás, viendo entre lujos y riqueza, pero más que eso la apariencia y forma. Yo a lado de ella era un niño, ella se creía adulta y casi una Diosa. Recuerdos estar muy enamorado de ella alguna vez, recuerdo cuando no era así y me quería.
Mi cadena aprieta, mi cuello es apretado, la cadena se sacude. La Gardevoir me jala como si fuese perro descontrolado.
Su gruñir hacia esa chica, de forma horrible, salvaje, mostrando dientes como si nunca la hubiese criado. Ella la ve con desprecio y a su lado un Gallade que al parecer tenía una mirada neutra.
-Y esa horrible Pokémon, no es digna ante el mío.
Ella da la media vuelta y se marcha, para no verse. A pesar de que la olvide. Luna no, nunca lo hiso y ese recuerdo se le qued clavado, como una rival. Y a su vez no era para menos, ya que me iba a perder.
-¿Qué vez en ella, que en mi no?- Me preguntaba.- ¿Por qué es una humana?
Eso era cierto, yo en ese tiempo y en mi inocencia que aun quedaba, me enamore de esa niña. Pero en parte Luna tenía razón, era obvio que fuese humana.
Me vuelve a jalar mis cadenas.
¡¿Pero yo que hise?!
Con lágrimas ahora me gruñe, no le entiendo, ni una sola palabra. Solo detecto su sentimiento de dolor. Me jala el resto de las cadenas, mis brazos y piernas. Ella quiere que solo este atado a ella y solo a ella.
Mi alma, mente y cuerpo son suyos.
Pero…
Me paro, el dolor para. Y vuelvo a caminar. Furioso esta vez, ella no hace nada. Me siento muy furioso. Volteo a verla. Ella se queda en shock.
Hay algo que no tolero y ella lo sabe mejor que nadie.
Hui de mi hogar para no pasar lo mismo, que no me sienta sofocado o manipulado, esclavizado.
No me importa si se trata del amor de mi vida.
¡Si quiere sentir mi dolor que así sea!
Agarro las cadenas y le hago lo mismo, la ahorco con ellas, le apretó mas las manos, que sienta lo mismo. Y n conforme uso mis cadenas, se las enredo en su cuello y la ahoroco por la espalda.
Ella grita al principio y llora. No estoy conforme. Su grito se vuelve cada vez mas mudo.
De un tirón la jalo al suelo, haciendo chocar su cabeza.
Ella sigue llorando. Pero a oír esos gemidos, entro en sí. Mi ira poco a poco se va. Tose y mucho, por la falta de oxigeno que no le di.
Yo no le pedí que me siguiera en todo. Yo no le pedí que se enamorara de mí, no le pido que manipule mi vida.
Ella trato de hacerme como quiso, sin tomar en cuenta lo que realmente quería.
-¿Por qué?
Me pregunta con lágrimas.
-Sabes. Tú piensas que estas solo. Y no es así.
Algo llama mi atención.
-Yo siempre he estado contigo. Lo único que pido es que me quieras. Yo no pedir igual enamorarme, pero lo hice. Y sabes que siento. Me siento afortunada.
Algunas lágrimas brotan de mis ojos, sin saber el porqué, le gruño, estoy furioso con ella.
-¿Tomas en cuenta mis deseos?
No le respondo.
-¿Sabes que es lo que deseo amor?
No sé qué decir.
-Que seas feliz, que seamos felices. Eso es todo.
Ya le respondí que con ella era feliz.
-No eres del todo feliz. Aun a mi lado. Me siento inútil al no satisfacerte.
No eres inútil.
¿Por qué se degrada?
No entiendo, porque lo hace.
Pero siento la verdad. Tiene razón.
¿Qué es lo que me hace falta?
Siento el viento en todo mi cuerpo y su silbido tocando mi tímpano. Esa es libertad. Tengo libertad. Veo a mi alrededor, todo un mundo que seguir, sin fin… ¿Eso será?
Y lo más importante.
Veo lo que esta justamente a mis pies. Ella tirada, en el suelo, llorando.
Tengo amor.
¿Qué más puedo pedir?
Un amor incondicional y tan enfermizo para los dos.
Si me pongo a pensar, yo siempre que busque amor. Siempre lo tuve y nunca lo vi y cuando lo tengo me enojo.
Soy tan… bizarro
Ni alguien de mi edad es así.
Estoy en jaque en saber qué es lo que quiero y que no aprecio lo que tengo.
Le doy la mano, para extenderla de forma amistosa y la ayudo a levantarse.
Pero…
La realidad es otra.
Abro mis ojos. estoy en mi cama. Y si veo a una Luna a mi lado.
Pero esta se aferra a mí como si de una cría se tratase, me incomoda su pico rojo de su pecho, trato de moverme, gime y se aferra mas a mí. No se quiere separar, me aprieta con la fuerza de un Machamp.
No es así de fácil hacerla entender. Hace horas habíamos peleado. Y ella dejo ver su verdadera esencia al frente de mis ojos, una aterradora. Abusando de ese amor que le tengo.
Es injusto, no me pude defender. Aun contra ella.
Se supone que un Pokémon debe obedecer a su maestro, no viceversa. Pero le di tanta libertad, se salio fuera de control. Aparte que nunca la he visto como a una simple Pokémon. Ni siquiera a los de mi equipo. Aunque hago excepción con ella que está a mi lado y afuera.
Quisiera dejarla. Pero ella me encontrara y pasaría algo peor.
Pero lo peor es.
Que no puedo vivir sin ella.
¿Eso es masoquismo?
¿Sera que ya estoy acostumbrado a vivir con tanto dolor?
¡No!
Esto se supone que no debe ser así.
Pero me duele. Como la persona que más amo, es así.
Como Luna se transformo, se volvió casi un opuesto…
¿O ya era así?
Si recuerdo cuando era Kirlia, me apretaba fuertemente de la mano cuando Mónica se acercaba.
Solo para después recibir un mal trato por esta última.
Eso se podría decir que me protegía para no estar con ella.
Lloro, estoy asustado. Pero no hago ningún ruido, no quiero despertarla. No quiero ver que pase.
Ella no saca un lado oscuro, pero he visto fragmentos, no quiero verla por completo, pero estoy temiéndole.
Soy su títere.
Narrador Pov
Al día siguiente
Carlos y Luna caminaban, a Ciudad Carmín, pero esta vez iban algo lento. El joven pensaba y demasiado.
-Aquí pararemos.- Dice Carlos, muy tranquilo.
-¿?- Luna lo ve.
No avanzaron más de una hora. Pero Carlos decidió que era dejarlo por el momento ahí. Se dispuso instalase y quedarse, entre los bosques de aquella ruta.
Para la Gardevoir, andaba muy seria al igual, sin dejar ver a su amado.
-"¿Qué he hecho?"- Se puso a pensar con desdén.
Podía percibir el sentimiento de su amado, horrible, lleno de miedo en su ser. Y todo concentrado en ella.
-(Snif)
Esta vez Carlos no podía percibirla. No se daba cuenta de lo que ella estaba pasando.
Luna Pov
Ya no intentas ni disimularlo y me lo muestras. Me tienes miedo. A mí, a la que ha estado a tu lado. Veo, siento, casi olfateo esa tristeza. Una melancolía como nunca antes.
…
¿Qué paso ese día?
No estaba cuerda, lo admito.
Pero, no sé porque me comporte de esa forma.
Cuando me dijiste, que ya no seguirías como entrenador, me sacudió por completo.
Yo creí que querías serlo, que por eso habíamos escapado de aquella casa. Yo quería convertirte en campeón. No te entiendo.
¿Por qué seguiste con esto?
Me mantiene enojada, pues pasamos por muchas cosas.
Pero aun así, no justifica lo que hice.
Trato de verte, pero volteas y ves a otras parte.
Narrador Pov
-Iré a dar una vuelta.- Avisa Carlos.
Luna quería responder "te acompaño".
Pero sabe que es mal momento. Carlos quiere estar solo y simplemente solo. El da la espalda a su amada. Luna estaba con sus piernas juntas, recargando su cabeza sobre sus rodillas, lamentándose.
Los minutos pasando. Carlos oye la tranquilidad del bosque, sigue caminando, esta vez sin nada. No tenia su mochila o alguna de sus ball, en parte era peligroso eso ultimo. Pero aun así sigue caminando.
No se sabe cuánto fue. Pero su camino fue parado en seco al encontrarse con un pequeño rio. El castaño lo ve y el agua fluyendo de este. Carlos da media vuelta, pero no para regresar. Si no para descansar, sentándose debajo de un árbol al frente del rio.
Pero sin dejarse preguntar cosas, pero reflexionando a su vez.
-¿Qué estoy haciendo?- Esa era una de sus preguntas.
El muchacho sigue viendo el rio, ve rocas en este, como le impiden el paso, pero…
Carlos agacha la mirada, sintiendo el pasto que está debajo del, oyendo el sonido natural de su entorno. Concentrándose.
Pero recuerda tan solo en recordar a su Pokémon, hacia que se estremeciera. Pero al mismo tiempo sentía alegría
-Luna.- Murmura.- ¿Cuándo pasaste a esa pequeña Ralts que crie?
Carlos sigue pensando, recordando. Cuando conoció a Luna, cuando la trajo a su casa, todas esas veces significativas.
"Nunca te pude proteger Carlitos. Tanto maltrato que vi en ti"
Carlos había tratado de apartar a su amada, de ese dolor. Por más que se esmero, pero Luna veía y seguía viendo ese maltrato de su amado, sin poder hacer nada. Lo primero que ella vio fue cuando Carlos toco el piano y sus uñas se rompieron. Fue ahí donde empezó todo.
-Todo es mi culpa.- Se dice Carlos, muy triste, con leve mirada.- No la protegí… De mí, de mi sufrimiento.
Carlos se da cuenta que nunca la protegió de sí mismo. Nunca se lo imagino de esa forma. El joven ve sus manos. En el índice derecho, tenía una marca de ese día, se veía la línea de una uña rota por tanto tocar.
El castaño da ese suspiro melancólico.
Pero recuerda más cosas. Cuando quiso separarla de él, ella se aferro no quería dejarlo. No solo. Para ella si era estar corrompida, todo por Carlos, lo soportaría.
-¿A eso se le llama amor?- Se pregunta Carlos, confundido.- Aun, no lo comprendo. Por más que intento e intento. No lo sé.
Carlos se siente muy frustrado a su vez. Luna había hecho demasiado al estar a su lado, aun en los momentos difíciles, aun cuando él se enfada.
-Pero ya o hay vuelta atrás.- Dice Carlos, aun con desdén, pero sonriendo a su vez.
Aun si él la odiara, ella estaría con él, manteniendo su mano con la de él.
-¡Gaaardeee!- Una voz de cierta Pokémon aun se escucha.- ¡Carlos!
Aun si él se separa de ella. Ella lo encontraría. Aun si fuera una Pokémon o humana. El joven se mantiene pensativo. Viendo el rio, llegando a una respuesta.
-¡Carlos!
Carlos al escucharla da otro suspiro.
Luna por fin lo encuentra sentado, pensando. Tenía la mochila levitando y las demás cosas.
Pero al verse se escucha un silencio. Luna lo ve, pero el no. Ese silencio se vuelve algo incomodo.
-Perdón.- Pide Luna disculpas.- Pero me preocupe. Ya pasó una hora y no volvías.
Carlos sigue en silencio sin decir nada, sin verla.
-…- Luna encorva su mirada.- Me odias.
El no responde.
-Lo siento.- Dice la Gardevoir triste.- Pero… No podía evitarlo.
-(Mph)- Carlos bufa.- Luna. Quiero que te sientes.
La Gardevoir frunce el ceño.
-A mi lado.- Carlos se mueve.
Luna se mostraba dudosa. Su amado alzaba la mirada. Pero al final de todo ella se pone a su lado. Otro momento de silencio esta.
Así es por unos minutos. Carlos seguía viendo el rio. Y Luna lo veía a él, sintiendo dudas.
-Ve esto.- Carlos le señala el pequeño rio.
Luna ve el rio.- No entiendo.- Le responde.
-¿Qué ves en este rio?- Le Pregunta Carlos.
-… Un simple rio como los demás.- Responde la Gardevoir.- Tiene su agua, y fluye como los demás.
-Si. Es cierto. Es un simple rio- Dice Carlos.
Otro momento de silencio se presenta. La pareja ve el rio. La Gardevoir Shiny no entendía nada. Pero Su amado en ese tiempo lo entiende todo.
-Te diré algo que dice mi padre: El ve a los individuos y Pokémon como granos de arena en medio de la nada. Y al tiempo lo marca como el viento, que Dialga al moverse rápidamente.- Cuenta Carlos las palabras de Javier.
-Eso es muy frio.- Dice la Gardevoir.- No somos arena.
-¿Enserio?- Pregunta Carlos, sin verla.- ¿Cómo vez todo?
-Bueno… Umm.- Ella no sabe que responder.
-Cada quien tiene su punto de vista de ver la vida.- Dice Carlos, al respetar la opinión de su padre.- La vida en general es un molde en que todo el mundo le ve la forma como quiere.
Pero la Gardevoir no entiende.
-Mira. Unos ven la vida como un videojuego, otros la ven como un libro, un camino.- El joven alza la mirada y ve como la vida fluye.- Cada quien tiene su punto de vista y se respeta. Esa es la forma en que mi padre la ha visto.
-¿Cómo vez tu vida Carlos?- Pregunta su esposa.
-Dirás, nuestra.- Dice Carlos.
Luna entra en shock. Carlos dijo "nuestra". Hablando por los dos.
-Lo he visto como un camino.- Responde el joven.- Un sendero en el cual estamos caminando, encadenados el uno al otro. Y sabes que es lo que mi camino marca ahora.
Carlos narraba su sueño. El sueño a lado de su Luna.
-Que el sendero se acabo. Ahora toca cruzar un rio.- Dice Carlos.
-¿Cómo este?- Pregunta Luna.
-Sí. Pero contracorriente.- Responde Carlos, tocando el rio y sintiendo la corriente.- Vez las piedras y esos Magikarp cruzando.
Había Magikarp cruzando contra corriente, había cuatro, estaban en grupo.
Ve las rocas.- Señala el castaño.- Son los obstáculos.
Y lo peor aparte de la contra corriente. Estaban las rocas que estorbaban el paso.
Imagina que esos Magikarp somos nosotros. Y que el rio es lo que cruzamos.
Luna sigue sin entender nada.
-A lo que digo. Es que somos un par de locos que cruzamos contracorriente.- Dice Carlos que sonríe, al ver lo chistoso.
-No te entiendo Carlos.- Dice Luna mostrando preocupación.
-Eres muy tonta.- Le dice Carlos, algo molesto con su Gardevoir.- El punto es que seguiré contigo, sin importar que pase.
Luna siente algo en su ser, se estremece.
-¿Pensabas que estaría enojado?
-Pues… ¡Si!- Dice ella.- Me preocupa.
-¿Te preocupas de que estés loca?
-Si.- Dice ella, sintiendo eso.- ¿Qué no te preocupa?
-Al principio y hace algunos momentos.- Dice Carlos sonriente y sonrojado.- Es muy grave lo que padeces.
-¿Y?- Pregunta ella, aun molesta.
-Todo lo que tengo que hacer es estar contigo.- Responde Carlos.- Es fácil y sencillo… Para siempre.
Luna calla. Conmovida ante esas palabras de su amado.
-¿Acaso no te parece?- Le pregunta Carlos, volteando a verla.- Es lo que tu querías, si no mal me equivoco.
-¡¿Por qué lo tomas como si nada?!- Pregunta Luna sin saber cómo sentirse.
-(Suspiro)- Carlos niega con su cabeza.- ¿Qué sientes en tu parte sensitiva Gardevoir?
Y ella guarda silencio. Toda la respuesta la sentiría en su pecho. Ella presiente un sentimiento cálido, envuelto de forma tierna por la persona que más ama. Como si de un regalo se tratase.
-Ya vámonos.- Carlos la toca de su mano y la mueve.- Hay camino que recorrer… O más bien rio que cruzar.
Luna por inercia aprieta su mano y la enlaza, pero en shock a su vez. Ella es jalada por Carlos.
-Pero mi decisión no cambia Luna.- Dice el castaño, serio.- No quiero ganar las medallas. Debes comprender que al igual y pienso en ti al tomar esa decisión, dime pensaste en nosotros. Si me volvía famoso, mas una relación como la que tenemos. No es una buena combinación.
-¡Umm!- Luna se pone roja, nunca lo pensó.- ¿Querías perder apropósito?
-Algo así. Pero en realidad solo pensaba ganar las ocho medallas.- Responde el joven.
-La verdad no me importaba. Sé que en parte anhelas esa vida que tenias, una vida de burgués.- Dice Luna triste.- Y con la fama de campeón podías lograrlo.
-¿Y de donde sacas que podría vivir sin ti?- Le pregunta Carlos molesto.- ¿Sacrificarías tu felicidad por mi?
Ella asiente.
-Eres única.- Le dice Carlos sonriente.- ¿Pero que es la felicidad si no es quien estar con lo que más anhelas?
-Nada.- Responde ella, de forma cortada
-Exacto.- Responde Carlos.- Mi Luna. Eres impulsiva. Ese es tu mayor defecto y el que a sui vez mas aprecio. Yo por mi parte, sé que es mejor una vida simple, discreta. Así estoy contigo.
Luna no se mueve, no puede tira lágrimas.
-¡GAAAAAAAARRRRRRR!- Ella grita, mientras se tapa con su otra mano, la cara, de vergüenza.- ¡PERDON!
-… No hay nada que perdonar.- Le dice él, volteándola a ver.
Luna ve esa mirada. La ha visto antes. Una mirada sincera, de alegría, como ha caracterizado a Carlos.
Hace tiempo.
Una pequeña Ralts perdía un combate, en las afueras de un colegio que se ubicaba en Ciudad Petalia.
-¡Usa puño trueno!
Otro Ralts, uno macho le pegaba a la hembra, por órdenes de su ama.
La pequeña cae derrotada.
-Parece que gane por tercera vez.- Dice una niña.- Y no es de esperarse ese resultado.
Carlos preocupado, va con su Ralts, que estaba debilitada.
-¡¿Luna estas bien?!- Carlos pregunta preocupado.
-¿Acaso creíste que esa estúpida cosa, podía contra mi Pokémon?- Pregunta esa niña.
-¡Espera!- Carlos reacciona- ¡¿Qué dijiste Mónica?!
-Eso.- Responde Mónica.- Que sin importar un Shiny, es igual que los demás, alguien que está por debajo de mi Pokémon.
-Pero si son de la misma especie.- Dice Carlos, sin creer.
-¿Y qué?- Dice la niña malcriada.- El mío tiene pedigrí.
Algo dominaba al joven.
-Y el tuyo.- Dice la mocosa.- Una sucia, indigna que encontraste en un bosque.
Carlos carga a su pequeña Ralts.
-Y más un mocoso que no sabe ni siquiera pelear.- Dice Mónica.- Mírate Carlos. Patético, como siempre.
Carlos derrama unas lagrimas.- ¿Cuánto has cambiado?- Le pregunta.
-¿Qué dijiste no oí?- Pregunta ella.- Supongo que no es tan importante cuando viene de tu boca.
-… Sabes que.- Dice Carlos, mientras acaricia a su Luna.- No vales ya la pena.
-¡¿Qué?!- Mónica escucha.- ¡No, tú no vales la pena!
¿Sabes de qué trata la relación con los Pokémon?- Pregunta Carlos, volteando y encarando a la niña.- Sobre la amistad, establecer un vinculo que te acerque a ellos. No son simples útiles.
-¡¿Hay mira quien lo dice?!- La niña se rie.- Si usaste a esa Ralts para esta pela, para ver si me convertía en tu novia.
-Si es cierto. Soy un estúpido.- Dice Carlos sintiendo coraje consigo mismo.- Y me estoy arrepintiendo, por no ver. Vaya ciego que estoy. Ningún combate lo vale. Es tan estúpido.
-¡Ahh!- La niña finge sorpresa.- Te pones así, cuando ofendí a tu Pokémon.
-¡SI!- Carlos grita.- Ella no es una asquerosidad… La única asquerosa… Eres tú, Mónica.
-¡¿Cómo te atreves gusano infeliz?!- La niña reacciona.- Mírame, que acaso no te gustaba.
-Sí. Pero estuve ciego.- Dice Carlos, abriendo los ojos.- Me alegra haber perdido.
Carlos había reaccionado ante la ofensa hacia Luna.
-El único que merecía ofensa era yo. No ella.- Dice Carlos, aun furioso.- Un Pokémon siempre los hemos tratado como receptores.
-(Mph) Pero que es un Pokémon si no el receptor, el reflejo de ti es ella. Alguien débil.- Dice ella.
Carlos cierra la boca, ante esas palabras.
-Vez, que inútil es esta discusión.- Dice la niña con indiferencia.
-Tienes razón y es mi culpa.- Dice Carlos, sintiendo ese sentimiento.- Y mi culpa en querer algo que no valía la pena.
Y con esas últimas palabras Carlos da media vuelta y se retira. Mientras Mónica furiosa viéndolo con odio. Como un niño tan patético le podía decir que no valía la pena.
Y mientras Carlos caminaba. Luna estaba dolida, por perder por fallarle a su maestro.
-¡Perdón Carlos!- Ella lo dice.- Por ser tan débil.
Carlos baja y siente con sus manos las lágrimas de Luna.
-Mi Luna.- Le dice el alegremente, tratando de tranquilizarla.- No hay nada que perdonar.- El interpreta esos gemidos.
Carlos hace lo mismo que hace siempre, limpiarle esas lagrimas.
-Al contrario. Soy yo el que debe de pedirte una disculpa.- Dice Carlos, abrazando a su Luna.- Te pedí demasiado, por alguien que no vale la pena. Me hubiera sentido mejor haberlo sabido antes. Desde ahora te hare mas caso.
Carlos voltea y ve de reojo a la niña. El reacciono al ver ese maltrato hacia alguien que no lo merecía y que sea degradado, como Luna que si bien era su Pokémon. Ella no tenía la culpa de los errores de Carlos.
-No importa lo que ella diga.- Dice Carlos, al acariciarla.- Para mi eres lo mismo. No importa si eres un Pokémon. Eres igual que un humano, no debes ser ofendida, por nadie y más si no lo mereces.
Luna se sonroja ante eso, sin saber el porqué. Carlos siempre ha dicho que su Rlats es igual que el. Que el Pokémon tiene que ser respetado igual que un humano.
-Te llevare a la enfermería de la escuela.- Dice el joven, al no tener una ball.- De ahí iremos a donde tú quieras. Aunque eso no compensa lo que hice.
Carlos saca su mochila y pone a su Luna ahí.
-Pareces un hongo.- Dice Carlos, feliz de ver la forma de la cabeza de Luna.- Un hongo.
El joven camina entre pasillo de su escuela. Y mientras camina. Viendo lo solitario del pasillo ahora que las clases habían acabado por el día de hoy.
-Creo que pasare mi vida… Solo.- se dice Carlos, sintiendo pena consigo mismo.- Pero prefiero estar solo a que te pase algo. Aparte "Es mejor estar solo que mal acompañado"
Aunque esto último estaba el equivocado.
-Caarloos.- Murmura Luna su nombre a su forma.
La pequeña Ralts aprieta los dedos de su maestro.
-Perdón. Vaya grosero que soy.- Le pide Carlos disculpas a su Luna.- Claro que solo tú pequeña Ralts has estado a mi lado. Y no lo decía por eso, es solo que.
Ella aprieta mas los dedos de su maestro.
-Corrijo.- Dice el sonriendo.- Estaremos solos. Y nosotros solos nos basta.
La Ralts ríe. Pero se da cuenta de algo, al ver su mano con su maestro. Ella para de reír. Mientras Carlos le sigue limpiando esas pequeñas lagrimas.
-"¿Como alguien como el tiene que sufrir esto?"- Se pregunta la Ralts.- "Mi amo. Como deseo hacerlo feliz. Usted me hace feliz"
En los recuerdos de Luna, siempre ha visto a su amo con buen corazón, a diferencia de los demás de su status. Ella ha visto como algunos, como Mónica tratan a sus Pokémon.
-"Ellos dicen pedigrí. Otros dice porque somos simples Pokémon"- Piensa Luna muy sonrojada.- "Pero Carlos dice igualdad, ¿Sera que él me ve, más que solo un Pokémon?"
Actualidad
Esa misma mirada tenía Carlos. Como ese día. Pero la escena era diferente. Luna había cometido errores y a diferencia de Mónica. Luna fue perdonada. Aunque, para Carlos, no tenía porque aceptar la disculpa de Luna.
Ella sigue sin entender, ese comportamiento.
Pero eso trataba el amor, ¿No?
-No.- Ella niega.- Carlos… ¿En realidad te sientes bien?
-Sí. Me siento bien.- Dice Carlos, sin bajar esa sonrisa.- ¿Tu no?
-No.- Le responde ella.- Te hice mucho daño, ¿Cómo puedes perdonarme?
-Claro que sí. Me trataste de manipular, me tratabas de obligar a querer una vida que no quiero.- Responde Carlos, mientras ambos caminan.
-¿Y entonces?- Le pregunta ella.- Alguien cuerdo no lo haría.
-… Eso es cierto, eso significa que ya enloquecí y es bueno para los dos. Lo importante es que comprendas.- Dice Carlos, tomando todo con seriedad.- No tiene chiste si no sientes arrepentimiento… ¿Qué esperas que te de un castigo?
Ella no dice nada.
-Creo que tuviste suficiente viendo como me maltrataba mi familia.- Dice Carlos al recordarlos, al sentir al igual culpa.- Creo que fue suficiente las dudas que tenias ahorita mismo, tu propia tortura al ver que no era suficiente, creo que fue suficiente ahorita mismo, ese arrepentimiento y el temor que pensaría mal de ti, al verte como un monstruo. Para mí, no me complace verte sufrir, pero si buscas un castigo, creo que ya fue suficiente con lo que has tenido.
Luna queda conmovida, viendo a su amado, sin recuperarse, derramando lagrimas.
-Simplemente me amas demasiado. Eso es todo.- Responde Carlos, al igual comprendiendo a su Luna.- Es mucho amor, que algunas veces no comprendo, ¡Jejejeje!
-Estas… Loco.- Ella de esa forma ve a su amado.
-Igual que tu.- Le responde su amado, entre risas.- Pero bueno así es el amor, indefinido e incomprensible, ¿No lo crees?, simplemente libérate ya de culpa mujer y piensa que al que amas igual lo hace. Tenlo en mente, ambos podemos presentirlo uno del otro. E inclusive estamos aun juntos.
Inclusive ella se desconcierta ante esas palabras. Carlos la llamo "mujer", como en símil a una humana. Ella aprieta la mano de su esposo. Esa fue una de las razones por la cual ella se había enamorado, entre otras. La comprensión del humano a su Pokémon, inclusive esa barrera que el rompió, entender y tener el carácter y ser lo suficiente maduro para hacerlo.
Y esa es la reacción de Carlos ante la relación con su amada Luna.
Iré al grano esta vez.
Se ha visto mucho de Luna. Pero ustedes olvidan casi por igual a Carlos, el humano.
Si bien ambos tienen el mismo papel a lo largo del fic. Es que al igual son lo opuesto uno del otro. Apuesto que olvidaban las virtudes de este personaje.
Luna siempre ha sido el impulso y decisión.
Carlos por su parte, es el lado controlado, maduro y dudoso, algunas veces miedoso. Pero estos dos últimos son justificables, antes de dar un paso, es de sabios pensarlo. Por el contrario de Luna que se deja llevar por impulso y sentimiento, cometiendo por igual errores.
En otros aspectos Carlos se ha visto furioso, inclusive con Luna. Ya sea por diversos factores.
Ante el problema del cap anterior de que se revela las intenciones de Luna, el tiene que sacar su lado maduro.
Pero al igual Luna se arrepiente por los hechos del cap anterior, dándose cuenta que al igual está mal lo que hiso y ha hecho. Eso se debe que siente el sentimiento de Carlos, al verla. Tratar de manipular a su esposo. Y teme lo que este pensaba a lo largo del capítulo, la reacción.
Carlos por su parte, se pone a reflexionar mucho, la experiencia que ha acumulado a lo largo de su vida para tomar su decisión.
Y esta parte en verdad me costo. En parte y no es misterio y creo que algunos hacemos los escritores de esta maravillosa pagina lo hacemos. Y es plasmar dar una opinión o forma de ver las cosas a través de nuestros personajes, sin dejar los generos o de lo que trata el fic.
Como se vio. La vida es un molde (Al menos para mí), que se ve a la forma en que la persona lo vea y di ejemplos de ello, como que la ven como un videojuego, un libro en blanco, etc. La vida es dependiendo como la persona la vea, su propia opinión.
A la forma en que ve Carlos la vida, es como un sendero, ahora es un rio. Encadenado a lado de su Luna
En el sueño del prota se ve con las cadenas del matrimonio, con su Pokémon. Pero a su vez como esta se va transformando, al llegar en el sueño Luna al maltratarlo.
Pero Carlos sin dejarse guiar por el sueño, diciendo que una cosa era el sueño y otra en la vida real.
Otra cosa y que se mantuvo oculta. Es que Carlos se en parte apropósito, quería dejar también a su amada pensando. No es que manipule al igual lo que siente (Que en verdad si sentía miedo por Luna), pero al igual aprovechar eso, para que ella pensara en sus acciones. Y al igual quería pensar y reflexionar.
Para Carlos ha sido diferente a lo que alguien normal lo tomaría. Pues decide aun quedarse con su amada, aun a sabiendas el peligro que le puede representar. Aun para Luna que teme lo que le haría a Carlos.
Y lo más importante de este fic que es esa esencia que enserio me cuesta. Es el amor. Es ese sentimiento que por igual Carlos se mantiene con su Luna, pese al peligro que le puede representar. Y es lo que Luna la hace enloquecer. Pero sobre todo amar, que los mantendrá a salvo el uno del otro.
Y como es sabido. El amor es indefinido e incomprensible. Y muchos opinamos lo mismo. Es lo que trato de plasmar, pero a su vez sin mantenerme conforme por qué no se sorprende XD. Inclusive Luna se pregunta que si Carlos enloqueció, para que la perdonara, después de lo que le hiso. A lo cual él contesta que sí.
Y en otras cosas.
Se ve más sobre el personaje de Mónica.
Desde los inicios de este fic. Luna menciona el primer amor de Carlos, una chica que ahí si caí en el cliché de contraparte. Pero es esencial. Se menciona lo poco de su Pokémon que al igual es un Ralts que en la actualidad de la historia es un Gallade.
Deje plasmado otra cosa más, en esa escena de Mónica, después de la pelea contra esta. A lo mejor y lo saben que es.
Y aquí acaba ya este cap.
Agradezco sus comentarios a dragon titánico y alen6.
Y a todos que leen esta historia llena de locura.
Sin más que decir me despido.
Adiós y cuídense.
Hasta la siguiente actualización.
