¡jijijijiji!
La patada
Mientras tanto.
En un patio de alguna casa. Estaba un niño rubio, que trataba de sentarse. Gemía al intentarlo y a su vez sufría sin decirlo.
-No se esfuerce mucho.- Le decía una Lurantis que se daba cuenta.
Sentía que la espalda se le partía en dos. Pero al final de todo, se sienta.
-Ya lo conseguí.
Mientras tanto a su lado también estaba un Beedrill, viendo.
El niño consigue sentarse.
-Ya casi me siento mejor.- Dice el niño, algo dolido.- Pero me temo que no es suficiente. Y más aun…
-Amo, ¿Esta seguro?- Le pregunta Lurantis, preocupada.
-Es cierto Tomas. Es mejor hasta que se recupere.- Beedrill estaba de acuerdo.
Mientras tanto el niño suspira. Pero recordando también. Viendo a Lurantis y a otros, una victimas.
-Esos malditos.- Dice Tomi al recordar.- No hay tiempo más que perder. Aun en mi estado tengo que moverme.
El niño recuerda al Equipo Rocket, que trataban de someter sus Pokémon. Pero de no ser por el poder que tienen ahora o al igual que no estaban cansados.
El niño acaricia a sus Pokémon, siendo (Aparte de sus padres) lo que tiene, sus primeros amigos. Sonríe.
-Ya es el momento de acabar con ellos.- Les avisa Tomi, decidido.- Si espero más, lo que ellos hacen… No quiero ni pensarlo. Tal vez nosotros escapamos de eso, ya sea por ese poder o por que no estaban débiles. No quiero arriesgar a nadie más, ni menos a ustedes. Es obvio que las probaran con ustedes.
Los Pokémon asienten. A su vez temerosos, por su maestro. Esta aun débil de sus heridas. Beedrill no puede mirar con enojo a Lurantis, que está ya de por si se siente mal. Pero es también porque Tomi confía en ella y mas lo que él quiere ya que le pidió que lo cargara.
-Protegeré al amo.- Le dice Lurantis a Beedriil.
Con la mirada Beedrill decía "Eso espero", por su parte. Y sabia lo que pasaría si no lo hacía.
Tomi acariciaba a sus Pokémon. Ese par era lo más cercano a su corazón. Tomi al principio tenía a Weedle, un pequeño gusano que tuvo en el Bosque Verde. Y después tuvo a una Fomantis, que es igual que Beedrill, no se separa de él.
-Es la penúltima.- Les dice el niño.
Lurantis gime un poco, mostrándose triste.
-No es obligatorio que vayas.- Le dice Tomi a su Pokémon.- Te puedes quedar aquí.
-¡No!- Ella niega.
-… No te entiendo.- Le dice, algo preocupado.-
-¿Qué tal si le pasa algo?- Ella le responde sonrojada.- Y yo no estoy ahí…Como ese día que estuvo ahí para mí.
-¿Lurantis, porque te sonrojas?- Le pregunta Tomi, viéndola.
-¡¿Ehh?!, ¡Yo!- Ella se exalta.
-¿Tienes fiebre?- Le pregunta, mostrándose preocupado.
-¡No, no es eso!
Tomi miraba confundido a Lunrantis, al mismo tiempo que Beedrill, pero de diferente forma. Ella estaba sonrojada.
-¡Lo que quiero decir es que no irá solo!- Exclama ella, con enojo.
-Está bien ya entendí.- Dice Tomi sonriendo de forma triste.
Mientras tanto el niño veía a su abeja.
-Mi amigo. Ya casi acabamos.- Le dice Tomi a su Pokémon.
-¡Beed!- El asiente.- Ya casi. Falta poco.
-Libraremos esta región.- Dice el niño.- Y ya todos vivirán en paz.
-Tomi. Yo estaré igual cerca.- Dice Beedrill.
-No puedo creer lo fuerte que nos hemos vuelto.- Dice el niño son creer, sintiendo poder.- Aun recuerdo las burlas por ser débil. Y ahora mírate. Eres el Pokémon más poderoso.
Beedrill, se alegra. Mientras Lurantis veía, era cierto Beedrill era muy poderoso. Y en cierto modo ella le teme, a su vez y ve esa muestra de afecto de Beedrill. En cierto modo siente algo de celos. Beedrill, aunque amo no lo diga o sienta, es el Pokémon favorito.
-Pero me hubiera gustado conseguir este poder a mi merito.- Dice Tomi, encorvando esa sonrisa.- Ahora lo tendré para siempre. Aun recuerdo a los primeros Pokémon que capture.
Una escena horrorosa viene por parte del niño en que recuerda a otros Pokémon que intento capturar.
"Niño. Si ellos no soportan mi poder, significan que son muy débiles y patéticos. Y lo primero que harán es atacarte al no reconocer. Después morirán al instante, lo cual merecen por ser débiles y patéticos, será como el matadero… para ti obviamente ¡Jejeje!"
Y una vocecita en su cabeza apenas y se lo decía, con maldad. Mientras el niño lloraba y su Beedrill lo consolaba al ver por primera vez la muerte que provoco.
-Aun no lo olvidare.- Se dice el niño.- Ningún Pokémon merece eso. Juro que enfrentare de nuevo a ese ente y lo venceré, algún día… Si es que lo vuelvo a ver.- Eso ultimo desmotivado.
El niño recuerda que enfrento a ese ente. Con Beedrill y Lurantis.
"¡Ataquen!"- Ordeno el niño con odio.
Ambos Pokémon obedecen.
"¡Owww!, que tierno"
Pero en ese ente con simple chaquido de sus dedos (En literal), los venció sin dificultad. Ambos Pokémon fueron cubiertos por llamas infernales al instante.
El niño gruñe al ver que no fue ni siquiera rival. Y si está vivo fue porque le pareció gracioso a ese ente su sufrimiento que aun tiene.
-Pero no haces mal uso de ese poder.- Dice la abeja.- Lo enfocas para el bien.
Tomi sacude su cabeza. Tratando de no recordar más.
-Gracias.- Dice el niño a su abeja.- ¿Que hubiera sido de nosotros, sin eso?
Y por un momento Tomi se pregunta y se compara con el del pasado. Un simple niño común y corriente, sin nada de chiste o especialidad.
-Supongo que nada cambiaría a la vida anterior.
Pero Tomi extraña su vida anterior en la cuya solo era un simple, niño, con problemas simples y metas simples. Suspirando. El podía encarar sus problemas. Aunque gano demasiada seguridad en sí mismo. Se dio cuenta muy tarde ahora. Aunque a su vez nunca la tendría sin ese poder. Pero aun así.
-¿En qué me he metido?- Se pregunta desmotivado y triste, volteando su cara y viendo a sus padres, sintiendo impotencia a su vez.- Soy un inútil.
Mientras tanto la madre estaba haciendo los deberes y el padre, no estaba. Trabajaba en el museo. Ellos eran humildes que trabajan para sobrevivir. Ellos no se merecen que su hijo acarre esos problemas y más aun que les pasara algo a través de estos.
-¿Qué he hecho?- Se pregunta furioso.- ¡Nunca pensé en ello!- Nunca se dio cuenta que acarreo problemas y todo por ser héroe.
-Lurrr- Lurantis lo acaricia con una de sus guadañas al niño para hacerlo entender.- Amo.
Tomi reacciona y siente ese toque delicado, pero letal de alguna forma.
-¡¿Qué haces?!- Beedrill se espanta.
Pero antes de hacer algo Tomi agarra esa guadaña y la mueve suavemente, quería sentir a Lurantis y oliéndola, ese aroma que lo relaja. Lurantis se sonroja que su amo haga eso, es como si se bañara de su esencia.
Tomi al relajarse. Aclara sus ideas. Ve a su Pokémon sonrojada y mirándolo delicadamente.
-Los quiero.- Les dice el niño a sus Pokémon.
Pero el deja las guadañas de la Pokémon.
-Y todo gracias a Jonathan, también.- Dice con odio.- Ya lo volveré a ver. Y es tiempo de que pulverice al Equipo Rocket… ¡Y seguirá Jonathan!
Los ojos del niño se tiñen rojizos y brillantes como el fuego. Quiere hacer pagar al responsable de su actual miseria. Jonathan sigue vivo para Tomi y su deber es acabar con él.
***Mientras tanto***
La pareja sigue caminando en la ruta 6. Estaban igual que hace rato. Pegados, de forma inevitable.
Pero pese a lo que pasa la pareja. Pese ahora como son y lo que buscan y anhelan.
La realidad es algo que no se debe de tomar a la ligera. El destino luego es miserable y lleno de caídas y subidas y otra vez lo antes dicho.
El destino sigue siendo aun así cruel con ellos. Pues vendrá una prueba más grande hasta ahora. No les bastaba ya con la miseria que sufren la pareja o su intento inútil de vivir una vida tranquila.
El sonar de un carro se escucha. Ellos se separan (Por obvias razones). Y la camioneta pasa de lado de ellos y sigue su camino. Pero y al poco tiempo se detiene en seco. La pareja se desconcierta, caminan un poco y se detienen al ver esa camioneta con cajon.
De esta salen dos individuos
La pareja ve a su frente. De repente nervios entran y se entierran ahí. Ellos están en shock. Rápidamente se enteran de su presencia.
-¡Vaya, que botín tenemos hoy!- Dice una voz.
-¡Y es el mismo de hace tiempo!- Secunda el otro.- ¡¿Nos recuerdas?!
-¡Ustedes!- Carlos si recuerda.
El pasado sigue encarando.
La Gardevoir Shiny se prepara para pelear. La amenaza sigue presente para ellos. Es una maldición.
-¡Esta vez me encuentro en mejor estado!- Dice Luna, muy furiosa.
Aquellas personas no era nada más, ni nada menos que el Equipo Rocket. Y para el colmo los mismos que encontraron ese día, cuando una Luna estaba enferma y debilitada.
-¿Acaso no les basta con la derrota?- Pregunta Carlos, con furia.- ¡Déjenos en paz!
-No cree mocoso.- Dice el maleante.- Solo mira que tienes. Un valioso Pokémon Shiny.
Luna gruñe y ve su color, la rareza en su piel.
Nadie se rendiría así de fácil por ella.
-¡Ella es mía!- Carlos la calma y siendo el único dueño de ella.- No me importa si es Shiny o normal, ¿Que acaso no tienen Pokémon?
-Tenemos.- Dice el maleante.- Y agradecemos que no sean ella.
-Desgraciados.- El castaño no lo cree.
Carlos esta aterrado. Pero decidido. No permitirá que la felicidad con su amada se opaque. Su vida es una pelea a la cual sigue y sigue. Mientras él la tenga a ella. Es todo lo que necesitan.
-Y nuestros Pokémon. Han mejorado.- Dice el maleante.- ¡Ve Blastoise!
-¡Ve Raticate!
Y sacan a sus Pokémon.
El joven y su Gardevoir preparan su guardia. Carlos ve a sus oponentes. El Blastoise se veía temible y más poderoso todavía.
-…- Mientras el joven le piensa.- ¡Ve Snorlax!
Y el manda a ese Pokémon. Carlos no perderá.
-Tienes agallas chico.- Dice uno de los maleantes.- Es más fácil si nos das a tu Gardevoir.
-Ni loca me separare de mi esposo.- Dice Luna gruñendo.
-¿Por qué roban Pokémon?- Les pregunta Carlos, sin ocultar del todo tristeza.- Yo entreno a los míos me esmero. Y alguien como ustedes, lo roben.
-Tú que sabes mocoso.- Dice uno de ellos.- No sabes que es necesidad.
-No. Ambición.- Carlos gruñe.- Se la ambición cuando la veo.
-Como sea. Es igual.- Dice el maleante.- Y más en nuestra situación. Que otro mocoso que está acabando con lo que queda del Equipo Rocket. Y al ver este valioso ejemplar de Pokémon que tienes. Seguro es fortuna.
-¡CALLATE!- Tanto Carlos y Luna se enfadan.
La pareja se sincroniza. Carlos hierve, por ende Luna igual. La manifestación se ven en las manos, el castaño mueve sus manos una y otra vez, rápidamente y Luna por igual, mientras ambos tuercen y tallan la boca.
La pelea inicia.
-¡Luna usa fuerza lunar!- Pide Carlos, tirando primero.
La Gardevoir lanza su ataque hacia Blastoise.
-¡Blaaaasss!
Puede que el ataque le haya acertado, pero lo hizo moverse poco.
-¡Contrataca Blastoise con Hydrobomba!- Pide el tipo.
Y así ataca de sus cañones sale una rafaga de agua que embisten a la delicada Gardevoir mandándola a volar.
-¡Raticate, ataque rápido sobre Snorlax!
Y mientras por el otro lado eso pasaba el Raticate embiste al enemigo.
Carlos que veía a su amada se concentra.- ¡Snorlax golpe cuerpo!- Pide-
Y Snorlax trata de contratacar. Pero al ser demasiado lento no pudo acertar a tiempo.
-¡Ahora usa superdiente!- Le pide el maleante a su Pokémon.
Snorlax sufre ate esos ataques.
Mientras tanto Luna se le ponía frente a Blastoise.
-¡Fuerza psíquica!- Pide Carlos.
Y así la Gardeovir ataca, con sus impresionantes poderes.
-¡Hydrobomba!
Pero el enemigo al igual se defiende. El ataque del Pokémon tipo agua vence a la fuerza psíquica, al tener demasiada potencia. Luna se pasma, pero se hace de lado y esquiva, por poco.
-¡Mordisco!- El ataque sigue.
Blastoise trata de contraatacar. Pero Luna sigue esquivando. Ella lanza una fuerza lunar que esta vez acierta. Pero Blastoise sigue de pie.
-¡BLAAAAZ!
-Ríndete mocoso.- Dice el hombre.
Carlos sigue pensando y pensando. Ve como Snorlax no puede contra el Raticate y como Luna no puede contra Blastoize.
-¡Snorlax usa golpe cuerpo sobre Blaztoise!- Pide Carlos.
-¡No lo permitiré!
Raticate vuelve atacar a Snorlax. Pero la Gardevoir se interpone y lo intercepta usando puño fuego. Y Snorlax consigue golpear a Blasotise, haciendo este retroceder.
-"Eso debe de equilibrar las cosas"- Dice Carlos, preocupado.
Pero los enemigos se ponen de pie. Carlos se preocupa. Luna, no es fuerte de forma física, aunque el golpe fuese directo. Y Blastoise es demasiado resistente.
-¿Cómo?- Se pregunta el castaño.
-¿Acaso crees que por cambiar harás algo?- Pregunta el maleante.
Snorlax gruñe y se prepara para pelear. Mientras Raticate se ponía de pie.
-Niño. No nos olvidamos de nuestra pelea anterior.- Secunda el otro.- Aprendemos también de nuestros errores.
Carlos gruñe, le da escalofrió escuchar eso.
-Tus Pokémon no nos podrán detener.- Dice el otro.
-¿Qué saben?- Pregunta Carlos.- En una batalla Pokémon, todo puede pasar.
El ambiente se vuelve más pesado. Luna respira más fuerte y esta empapada.
-¡Blastoise rayo de hielo!- Ordena el maleante.
Y un rayo de hielo embiste a Snorlax, no es eficaz debido a la habilidad cebo. Pero Carlos esta atónito, pues lo hacen apropósito. Demostrando que ni Vibraba es rival ante ese ataque. Al mismo tiempo Luna es embestida por un ataque rápido de Raticate.
-¿Cuándo?- Se preguntan.
-Aun no. Espera.- Dice el otro.
Carlos solo oía no sabía a qué se refería.
Luna contrataca con una fuerza psíquica, pero el enemigo sigue esquivando. Sin parar.
Snorlax da otro ataque hacia el enemigo, que cae, per se pone de nuevo de pie.
-¡No dejare que me arrebaten mi felicidad!- Carlos se impacienta, está harto de que tengan que pelear.
Carlos se estremece, sus manos tiemblan. Por ende Luna se da cuenta preocupándose, ligeramente volteándolo a ver.
-"Tengo que apresurarme"- Dice Luna preocupada.
Mientras Carlos se da cuenta de que pierde el control. Respira profundamente. Y se tranquiliza.
-Tengo que concentrarme.- Dice el joven.
Mientras tanto la pelea aun continúa. Pero esta vez las cosas no van bien. El Equipo Rocket estaba muy confiado.
-¡Blastoise, usa demolición!
-¡¿Qué?!- Carlos se espanta aun más al escuchar eso.- ¡Esquiva!
Pero Snorlax era lento, aun con Blastoise. Y sin poder esquivar es atacado de forma directa por los puños del Pokémon.
Snorlax sin más remedio cae al suelo, tendido, se escucha su retumbar.
Carlos estaba sin creerlo también, al mismo tiempo Luna, que al poco esta es atacada por otro ataque rápido.
El joven se agarra la cabeza, siente nervios, presión en su ser. Pero mantiene calma. Luna al igual. Esta vez no mentían, eran más fuertes que antes. Luna se esta debilitando.
-¡Ve Buneary!- El chico manda a su Pokémon.
Y de esta sale la conejita, que al poco tiempo ve a Snorlax tirado en el suelo. Y a los Pokémon que están al frente.
-¿Qué paso?- Se pregunto desconcertada.
Pero de la nada una Hydrobomba sale y trata de darle a la Buneay, pero rápidamente esquiva, por poco.
Carlos furioso, alza la mirada y antes de decir algo…
-¿Qué?- El rufián se hace el sorprendido.- Vamos, esperabas que fuese un juego limpio.
Ante la maldad, casi no se negocia no hay nada. Era algo que él no cree.
Luna por su parte ponga guardia, pero se notaba su estado, se estaba debilitando.
Al joven le daba ganas de hacer algo, saca eso. Se estaba descontrolando. No era justo que el Equipo Rocket viniera y arruinara todo. Ya han tenido demasiados problemas. El destino ya los degrado de forma horrible. Esa era su maldición. Como en un laberinto que siguen, muro tras muro. O en este caso el rio que aun siguen en contracorriente, con rocas en el camino.
Buneary al ver que Snorlax no reaccionaba y el ataque que esquivo, ya sabe que significa.
-¡Buneary, patada alta!- Ordena Carlos.
-¡Otra vez ustedes!- Grita Buneary.
Ella le da una patada a Raticate que cae. Pero aun sin ser vencido.
-Como la primera vez.- Dicxe Buneary, sonriendo.
Carlos mando a Buneary, porque ella era más rápida, superando a inclusive a Luna. Mientras tanto Luna se concentraba el Blastoise. Pero respirando difícilmente. Esa Hydrobomba era un golpe crítico, mas los ataques anteriores.
Carlos se tranquiliza, sabe que a la situación ganara esa pelea. Raticate está cansado, por el ataque efectivo de Buneary.
-¡No dejaremos que se interpongan en nuestra felicidad!- Exclama Luna, agitada, pero furiosa.
Por un momento. El equipo Rocket teme, pues ven su desventaja, pero se tranquilizan. Pues ya tienen lo que han querido. Raticate se para de nuevo.
-Solo un poco mas.- Dice Carlos, igual cansado.
-No importa cuanto tengamos que pasar…- Luna les grita.
-Siempre estaremos juntos.- A completa Carlos.
-¿Estás seguro?- Pregunta el maleante, burlandose.- Niño. Pareces algo desesperado, más que la última vez.
-Hemos visto a otros entrenadores, menos desesperados que tu… Bueno hasta que por fin se los quitamos.- Secunda el otro.- Tu pareces, como si la dieses como perdida.
-¡Cállense!- Carlos se enfurece, al ver esa tan clara falta.
Raticate estaba de nuevo de pie.
-¡Buneary, usa ataque rápido!- Carlos decide acabar con esto.
La conejita va rápidamente con el Raticate. Pero
-¡A igual usa ataque rápido!- Pide el ladron.
Y el porkemon al igual lo hace. Ambos chocan y al ser mas fuerte Raticate, empuja a Buneary.
-¡Ahora usa doble filo!- Pide el maleante.-
Y para empeorar las cosas. Ese tipo usa ese ataque, al Raticate, le quedaba poca energia y a sabiendas de eso, lo nada a sacrificarse a su vez. Embistiendo cruelmente a Buenary.
La conejita chilla y su aire sale. Sale volando varios metros y cae a lado de Carlos.
-¡Buneary!- La pareja reacciona.
Y en ese momento de debilidad.
-¡Ahora Blaztoise usa Hydrobomba!- Secunda, pidiendo orden.
Los cañones lanzan agua. Y Luna reacciona, esquivando, casi dándole. Pero…
-¡Este es el momento, ahora úsala!
El hombre saca una especie de aro, que rápidamente lanza hacia la Gardevoir distraída. El aro se abre. Rápidamente y de forma automática se abre y agarra a Luna en su brazo. Ellos se confunden.
Y con tan solo el contacto, el aro suelta un foquito rojo, activándose.
-¡GAAAAARRRRRRRRRRRRRRR!
Luna es electrocutada de repente.
-¡LUNA!
La Gardevoir grita fuertemente, usas sus poderes. Pero no había efecto.
Uno de los maleantes saca una pokeball, esta a diferencias de las otras era de color negro, absolutamente negro, la lanza.
Rápidamente Luna es sometida, es absorbida por la ball.
-¡Luna, luna!-
Lo mismo tratan de hacerle a Buneary. El aro la electrocuta. La conejita grita. Pero ella se aferra, tanto que el aro se rompe.
-¡Idiota!- Dice el maleante.- No los desperdicies. No la necesitamos.
Ese dispositivo no funciono con Buneary y la diferencia es que ella no estaba cansada.
La ball que sometía a Luna se agita, hasta no moverse. Luna está bajo control.
-¡Luna, Luna!- Su amado corre, hasta ella.
Pero el Blastoise se interpone en medio.
-¡MUEVETE!- Carlos trata de pasar, desesperadamente.
Pero no había cambio. Buneary se levantaba, viendo todo lo que paso, pero aturdida.
Mientras tanto uno de ellos sostiene la ball donde estaba su víctima.
-Eso es todo.- Dice, uno de ellos.- Ya vámonos. No queremos que este hermoso Pokémon se maltrate más.
-No te preocupes. De seguro ese tesoro que tienes.- Dice el otro maleante.- De seguro alguien mucho mejor que tú la comprara y la cuidara.
Carlos grita como desesperado.
Ellos se retiran. Meten a sus Pokémon. Mientras al mismo tiempo se metían a una camioneta, en la parte trasera de esta. Rápidamente arranca.
-¡Arranca!
Buneary se pone de pie, titubeando. Carlos se acerca rápidamente hacia ellos, corre. Sin pensarlo sostiene a uno de ellos.
-¡DEVUELVANMELA!
El grita. El pulso de su pecho, haciéndose trizas y al frente de sus ojos.
-¡Niño fastidioso!
El maleante le pega en su rostro. Pero el joven no lo suelta y se aferra con más fuerza.
-¡DEVUELVANMELA!
El sigue gritando, pero con rabia.
El motor se enciende. El otro se sube y un tercero estaba ya listo, en la parte trasera. El ladron golpea al niño al rostro. Carlos lo suelta.
-¡Quédate en el suelo perdedor!- Le exclama el vil ladrón.
Carlos se trataba de parar. Mientras el maleante se sube. El carro empieza a avanzar.
-¡Apúrate!- Exclama el otro.
La camioneta arranca. Los maleantes apenas y cerraban las puertas y avanzaban al lado contrario del que vinieron. Pero con fuerza de voluntad. El joven no está dispuesto a perderla. Peleara hasta el final. No importaba si el tenia arriesgar su misma vida. Ella es lo único que tiene en este cruel mundo.
-¡LUNA!
Carlos se para y antes de que cerraran las puertas. Carlos da un salto y se aferra, abre una de esas puertas. Los maleantes quedan confundidos. Carlos jala del cuello de la playera a uno de ellos y lo tira rápidamente, mientras la camioneta avanza.
-¡LUNA!
Buneary no se quedaría atrás, ella sale con todas sus fuerza y los persigue, esquiva al individuo que Carlos tiro a fuera de la camioneta.
El joven, como si fuese un niño, quiere lo que se le fue arrebatado. Estaba subiéndose a la camioneta.
Pero. Apenas metía una parte de su cuerpo adentro. La desgracia vendría a través de una patada en su vientre. Carlos es tumbado afuera de la camioneta en movimiento.
-¡CARLOS!
Buneary ve, mientras corre. Como su maestro ha caído. Carlos rueda en el suelo.
-¡Lu-lu-luna!- Carlos, pese al dolor físico que siente tras la caída. Le interesa más su amada.
El se trata de poner de pie, pero el dolor físico se lo impedía, era mucho caer en una camioneta en movimiento.
Buneary sigue corriendo. No voltea atrás, a su maestro. Pues sabe que está bien. Ella se aferra al igual a Luna.
-¡Luna!- Buneary sigue tras Luna.-¡Déjenla ir!
Ella sigue corriendo.
La camioneta acelera. Buneary es dejada atrás poco a poco. Ella se esfuerza sigue corriendo.
-¡Luna, Luna!- Ella sigue, no se rinde, sigue saltando.
Buneary sabe que lo que hacen es injusto. Carlos y Luna se han esforzado, han tenido que luchar una y otra vez. Y que ahora les pase esto. Luna inclusive tuvo que pelear contra su hermana mayor, todo por un mal entendido.
Buneary, se siente miserable. Ella fue rescatada por Carlos y Luna. Ella se los pago con menosprecio y coraje. Después el sufrimiento por parte de Lopunny, que los quería muertos.
Ellos hicieron demasiado, bastante por Buneary.
-¡Luna, Luna!
Buneary entra en desesperación, sus lágrimas salían.
Ella hiso una promesa, aparte. A su hermana Lopunny. Que si ella se quedaba con la pareja, los protegería. Esa promesa se desvanece mientras ella se queda atrás.
Buneary, hasta estos días, sigue de alguna forma en rechazar a Carlos. Aun con la prueba.
Carlos se trataba de poner de pie. Sus lágrimas salían, escurrían por todo su rostro. Al ver que se la están llevando, al ver que no se puede poner de pie.
Carlos a todo pulmón echa un grito de dolor. Uno tan poderoso que llega a los oídos de la conejita.
Aun con la prueba de oír a su maestro con dolor. Al ver que su amada le es arrebatada sin que él pueda hacer nada. Buneary siente el dolor de Carlos a través de sus grandes orejas. En ese dolor manifiesta a Carlos impotente sin hacer nada y siendo derribado fácilmente.
Buneary tiene la prueba de ver que Carlos se interesa por su amada Gardevoir, que él y desde el inicio la ha tenido a ella. Y que le hagan eso, era horrible.
-¡Para proteger a Carlos tiene que estar Luna!…- Buneary se dice a si misma.- ¡Para proteger a Luna, tiene que estar Carlos!
El vehículo acelera aun mas, al ver que era perseguido.
-¡No importa nada!- Se grita a sí misma la conejita.- ¡No importa más que eso!
Buneary gruñe, gruñe de coraje y saca fuerzas para seguir corriendo, alcanzaba el carro. Mientras y al mismo tiempo su cuerpo es cubierto por un brillo. Ella ha aceptado por fin su destino. Ella a su vez había y de alguna forma negado a Carlos y a Luna, sin intención. Otra cosa que había negado es por su apariencia, algo que ella negaba por el pasado que ha tenido.
Pero ella ha visto lo que a pareja han hecho por ella. Y sabe que sin importa la apriencia, uno puede salir adelante, dejando su pasado atrás. Algo que esa parea ha tratado de ahcer poco a poco. Buneary tenía que aprender eso.
Ese brillo consume su cuerpo, dejando una silueta luminosa que corría.
Sus brazos se alargan mas y mas, sus orejas pos igual y se desenrollan, al mismo tiempo son cubiertas por pelo. Su cuerpo crece más, sus piernas son más largas y sus muslos voluptuosos, dándole caderas parecidas a una mujer humana. Sus brazos y parte alta de sus orejas son cubiertos por pelo. Su rostro, casi no tiene cambio alguno a su forma anterior.
Aquella Buneary había evolucionado al sentir el dolor de la pareja. La necesidad de proteger y pagar la deuda, cumplir al igual esa promesa que le hiso a su hermana mayor. Y la voluntad de hacerlo que la obliga a cambiar de apariencia, encarando a su vez lo que más odia. Pero eso último ya no le importa. Al ver que no todos eran iguales y eso lo reflejaba Carlos y que más que ahora la necesitan más que nunca.
Buneray, ahora era Lopunny.
Y dicha Lopunny seguía corriendo con todas sus fuerzas, pero se cansaba.
Pero decidida a no perder. Decide ocupar esa energía que le quedaba. Antes de que ese vehículo acelerara más. La Lopunny da un gran salto y concentra una técnica. Una patada con salto alto. Ella con todas las fuerzas de su pierna derecha la concentra en una patada que abre la caja de carro.
Eso deja atónito al maleante que quedaba atrás.
La Lopunny le ruje rápidamente. El tipo saca a su Raticate, pero estaba débil, este inicia un ataque rápido que empuja a Lopunny, casi al borde, cayendo, las piernas arrastran con el suelo. Lopunny girita de dolor al sentir el desgarre en sus piernas. Pero se aferra y se pone de pie rápidamente.
Raticate usa de nuevo ese ataque. Pero Lopunny se hace de lado y el impulso tira al Pokémon fuera de la camioneta.
Lopunny, respirando grandes bocanadas por apenas y esquivar se acerca. La liebre está cansada después de todo lo que depsioto. El tipo se aterra.
La liebre furiosa agarra al humano de su cuello y lo aprieta fuertemente.
-¡Son igual de peores que un pokefilico!- Le grita a su forma la liebre.
-¡Deame ir!
-¡Lo hare!
La Lopunny furiosa, avienta al individuo fuera de la camioneta en movimiento, sin ningún remordimiento.
-¡¿Luna en donde estas?!
Adentro de la camioneta habai varias pokeball negras, De varios entrenadores. Luna estaba en una de ellas.
La Lopunny empieza a buscar desesperadamente. Pero a su vez y sin darse cuenta. Otra desgracia vendrá.
La camioneta como iba tan rápido cruza un bache y con la velocidad en la que iba tira las pokeball. Y con ella tira a Lpunny fuera de la camioneta.
Lopunny contra su voluntad es aventada fuera del vehículo, por accidente. La camioneta cierra sus puertas y algunas de las ball salen con ella.
-¡Luna!- La Lopunny exclama.
Mientras tanto los individuos se ponían de pie. Viendo con gran coraje a Lopunny. El Raticate está listo para pelear. Pero de la nada Vibraba que volaba lo intercepta y lo muerde salvajemente. Mientras al mismo tiempo y más atrás, un Blastoise estaba al frente a un Eevee.
-¡ATAQUE RAPIDO Y CON TODAS TUS FUERZAS!
Carlos desesperado y rabioso, con lágrimas en su rostro ordenaba a Eevee a usar ese ataque. El Pokémon agua esta vez estaba cansado para seguir. Pero aun contra un pequeño Eevee. El pequeño trata de obedecer y lo embiste con todo, el enemigo retrocede solo un poco.
-¡Maldito mocoso!- EL maleante dueño de Blastoise estaba lastimado tras la caída.- ¡No saldrás vivo!
Carlos no ponia atención. Su mente estaba en otra parte, su mirada de desesperación.
-¡Eevee, sigue lo atacando!- Y lo que tenia era rabia incontenible.- ¡ACABALO, HAZLO TRISAS!
Pero pedía demasiado a un pequeño Eleve.
-¡Hydrobomba!
Los cañones escupen eso. Eevee espantado esquiva. Pero temeroso, no puede atacar. El no es lo suficientemente fuerte para hacerle frente a Blaztoise. Pero eso a Carlos no le importa. Eevee se oculta detrás de las piernas de su maestro.
-¡Acaba con ambos de nuevo con Hydrobomba!- Pide el maleante.
Carlos tenia aun la vista fija, pero no viendo al ladrón. Si no viendo la dirección en la que su amada se fue.
-¡MI LUNA!- El grita.
Pero antes de atacar. De nuevo Vibraba intercepta al Blastoise con un aliento draco. Protegiendo a su maestro y al Eevee. Carlos no ponía atención. Estaba en shock. Perdía esperanzas.
El poderoso Blastoise da un rugido y con un rayo hielo derriba fácilmente a Vibraba.
Eevee chillaba con todas sus fuerzas, estaba aterrado, le rasguñaba la pierna a su maestro. EL Blastoise estaba cansado y con las fuerzas que le quedaban apuntaba al niño y a su Eevee.
-¡Carlos!
Una voz le llamaba. Pero el no reaccionaba. La Hydrobomba sale disparada. Pero Lopunny en un momento sale a toda velocidad, y empuja a ambos. Quitándolos de en medio. Ella también esquiva.
-¡CARLOS, CARLOS!- Lopunny lo sacude bruscamente.- ¡Maestro, reacciona!
Carlos por un momento reacciona, sin dejar de llorar.
-¿Buneary?- El le pregunta desconcertado, sin reconocer, ni siquiera noto la evolución de Buneary.
-¡¿Quieres a Luna?!- La Lopunny le pregunta desesperadamente.- ¡¿Pasa primero por ellos?!
Carlos reacciona, entendió el mensaje rápidamente. El se enfada. Se la han quitado al frente de sus ojos. Con esa irada se concentra en el maleante y su Pokémon.
-¡Usa patada alta!- Le ordena.
Lopunny tiene por un momento alivio. Aparte no era necesario la orden. Ella corre. El Blastoise lanza otra Hydrobomba. Que ella esquiva sin dificultad. Su velocidad no es la misma ya, era superior.
Ella se da impulso, da un salto, con la pierna izquierda y con la derecha que la tenia atrás suelta una poderosa patada directa al rostro de su enemigo.
-¡LOOOOPP!- Inclusive a ella le duele la pierna por la energía que deposito, en esa patada guarda odio y rencor de todo su pasado como Buneary y por lo que le han hecho a la pareja.
El Balztosie es alzado ante tal fuerza de Lopunny cayendo de espaldas y sin poderse enderezar. Cansado y derrotado al fin. No hay ya pelea que puedan dar. Raticate está acabado y su maestro también. Lopunny no está del todo conforme y con la fuerza que le queda le queda, le suelta otra patada al humano que seguía de pie. Y eso ultimo para que no escapara. Pues sabe que ahora necesitan respuestas.
Ella sin más que hacer o decir cae cansada y debilitada. Soporto mucho esta vez. No puede más y su cuerpo se lo dice. Lopunny cae al suelo, aun con su nueva apariencia, se muestra sucia y raspada por todo su cuerpo algunas heridas le sale sangre.
Y en su mente esta que ha fallado.
Mientras tanto Carlos. Después de la victoria está ahora en shock. A pesar de la victoria. No fue victoyia, fue una derrota. No hay nada que festejar.
-¡Looop, looop!- Lopunny trata de llamarlo.
El reaccionando se acerca a ella. Lopuuny le enseña una pokeball negra. De las que han usado esos malditos.
Y le señala que hay mas como esa mas adelante, con señas.
Eso le da esperanzas.
Pero antes de hacerlo. Ve a los tipos tirados y a sus Pokémon por igual.
-No. No caeré, en la, misma trampa.- Les dice Carlos, casi tartamudeando.
Pero Lopunny a su vez no está segura. Pues no todas las ball salieron. Algunas se quedaron adentro de la camioneta y no pueden saber si Luna estará en una de ellas.
EL hace pucheros, reza con todas sus fuerzas que su amada este en una de esas ball que están en el suelo. Ve a los individuo que se la han llevado. Carlos en un impulso, piensa en matarlos. Y en su mochila esta la "Melancolia" que lo espera, en caso de que no encuentre a su amada.
Pero de la nada recuerda a asu amada. Que odia que agarre esa arma.
-Amor.- Le dice.- ¿Te hare caso?- Le pregunta.
Carlos no siente esa cadena. Esta rota, quizá por la ball. Pero recuerda a su esposa.
Pero reacciona. Tiene que controlarse y revisar esas ball. Para ver si la encuentra.
Pero por ahora es desconocido.
Continuara…
¡Jajajajajaja!
Muy bien. Aquí retomo al equipo Rocket. Mas malvados que nunca y más poderosos que antes.
Pero sobre todo jugando sucio. Ya que pudieron dominar a Luna. Aparte vencer fácilmente a Snorlax.
Pero cambio todo gracias a Buneary. Ahora ya Lopunny.
Bueno en el videojuego. Para que Buneary evolucione se necesita la amistad del entrenador. No quise a su vez serle fiel a eso, ya que me costó manifestarlo. Pero pude lograrlo.
Buneary negó a Carlos, debido a que inconscientemente dudaba de él. Aparte por su apariencia. Ya que todos sabemos la apariencia de Lopunny, es algo lujuriosa y en cierto modo incomoda para Buneary. Que no quería convertirse en eso.
Pero cambio al ver el dolor de Carlos y la fidelidad a Luna. Y a su vez comprendiendo que para ser más fuerte, tiene que dejar ese pasado y aprender que no todos son lo mismo. Evolucionando por fin a Lopuuny.
Como dije me costó manifestar. Pero creo que lo he logrado.
En cuanto a Tomi, se refería a eso. Lo que hace el equipo Rocket y lo que ha tratado de evitar.
Ahora solo falta ver que pasar en el siguiente. Se los dejo a su imaginación por lo mientras XD.
Agradezco sus comentarios a alen6 y dragon titanico
Y a todos que leen este fic lleno de tragedias.
Sin más que decir me despido.
Adiós y cuídense.
Hasta la siguiente actualización.
