Hola :3

He vuelto

Primeramente quiero pedirles una disculpa por tardarme tanto, se que me tarde muchísimo, pero créanme no lo hice a propósito, no había tenido tiempo, la universidad me está absorbiendo cada más, sin mencionar que cada vez está más y más difícil. Me hice un pequeño espacio para lograr escribir esto, se que es un capítulo un poco corto, pero lo hice con mucho esfuerzo. Respecto a las actualizaciones de los demás fics, está muy cerca, espero lograr subir algo este fin de semana, solo les pido que me tengan paciencia.

Por otro lado muchas gracias por todos sus reviews, ustedes son la inspiración para seguir con este proyecto, de verdad muchas gracias por seguir leyendo mi historia.

Sin más los dejo leer, espero y les agrade.


.Shizuru

La sorpresiva llamada de reito me sorprendió mucho y más lo que me dijo:

-hola

-shizuru

-reito- me quede de piedra al escuchar su voz

-por favor no cuelgues, te suplico que me escuches

-yo no tengo nada de qué hablar contigo

-por favor escucha, serán solo unos segundos

-lo siento pero no tengo nada que escuchar, te agradecería que me dejaras en paz- no quiero verlo cerca de natsuki, tengo miedo que le suceda algo malo

-no lo haré hasta que me escuches y te convenzas que es mejor estar a mi lado que al del fenómeno ese

-no le faltes el respeto a mi esposa- le dije furiosa- ya te dije que yo no siento, ni sentiré nada por ti, yo solo amo y amaré a mi esposa así que por favor no insistas

-escúchame bien- me grito reito- tú me perteneces y no descansaré hasta tenerte conmigo- dicha la última palabra colgó el teléfono

Han pasado varios días de la llamada que me hizo reito y tengo mucho miedo. No ha habido un solo día, un solo instante, en el cual no esté llamándome, mandándome mensajes o correos electrónicos, me siento aterrada, tengo mucho miedo de lo que sea capaz de hacer con tal de hacer cumplir su amenaza. No le he dicho nada a natsuki por miedo a que salga corriendo a querer matar a reito, yo espero que con los días se canse de estar insistiendo y se vaya lejos.


Natsuki

Desde hace un tiempo noto rara a zuru, le he preguntado muchas veces que le sucede pero me dice que está bien, que solo es cansancio y claro que le creo, ha tenido mucho trabajo los últimos días gracias a que ni el viejo ni mi madre regresan aún. La he visto tan agotada que me ofrecí a llevarla y traerla del trabajo todos los días, lo cual aceptó gustosa, aun así no me gusta nada verla tan cansada y estresada, le he insistido en que vayamos a ver a un médico ya que yo no sería objetiva con mi análisis, siento que no lo haría correctamente, así que le comente que fuéramos a ver a la doctora de cabecera de mi familia, pero se negó dijo que todo estaba bien. No es que no le crea, pero desde hace días está muy distraída, inclusive perdió su celular, además siento que algo me oculta y no quiere decírmelo, supongo que si le doy tiempo ella me lo dirá cuando se sienta lista.

-¿zuru tienes hambre?- la saque de su estado de concentración

-no mi natsuki

-últimamente no has comido nada bien

-no es nada mi natsuki simplemente estoy cansada

-eso es lo que más me preocupa, no me gusta verte así-dije mientras tomaba sus manos entre las mías

-te prometo que me alimentaré mejor y descansaré

-eso espero-hice que se levantará de la silla y la rodee con mis brazos-zuru

-humm- murmuró en mi hombro

-sabes que cuentas conmigo para lo que sea, ¿verdad?- tenía que preguntarle aunque ya sabía la respuesta de ante mano

-claro que lo sé mi suki, tú también cuentas conmigo

-te amo zuru- me acerque y uní nuestros labios

-yo también- el beso fue suave y lento, quería que sintiera cuanto la amo, cuanto quiero que se quede para siempre conmigo y jamás se aleje de mí.

-sabes, yo si tengo hambre- dije cuando nos separamos- y tengo ganas de comer fuera, que te parece si tú y yo vamos a cenar fuera de casa hoy

-suena muy bien, mi natsuki- dijo mientras rodeaba mi cuello con sus brazos- solo tengo una condición

-¿cuál?

-quiero comida italiana

-¿no sabía que te gustara la comida italiana?- nunca la he visto comer nada que sea muy italiano

-un poco, tengo ganas de comer una buena pasta

-entonces pasta será- me acerque y le di un pequeño beso. Al separarnos extendí mi brazo para que lo tomara- entonces mi bella dama me haría el honor de acompañarme a cenar

-por supuesto que sí, mi nat-su-ki

Nos tomó unos minutos salir de la casa, ya que zuru dio un retoque a su maquillaje, yo por mi parte aproveche para revisar algunos documentos que tengo que llevar a Europa dentro de algunos días, la verdad es que ya no quiero ir ni una sola vez, pero no tengo opción tendré que ir a lo sumo un par de veces, después podré despedirme definitivamente de mi empleo temporal. Espero con ansías poder dejar ese trabajo, ya quiero buscar un bebé con zuru. Ha decir verdad la araña tiene razón, me muero de ganas de tener un cachorrito con zuru, un bebé mío y de ella, quiero sentir su pequeño cuerpo en mis brazos, escuchar su llanto, enseñarle a caminar, que me llame papá, dios me hace más ilusión de lo que me imagine y sé que le pasa lo mismo a zuru. Las cosas han continuado igual, estamos respetando el acuerdo al que llegamos, nada de bebé hasta que termine mi contrato en Europa y regresen nuestros padres. Además me pidió que organice mis horarios en el trabajo, la verdad yo ya lo había pensado, ya que quiero toda la responsabilidad como debe de ser, con todo y pañales.

-suki- me llamo shizuru

-ya voy

En cuanto termine de revisar y ordenas mis documentos subí a la habitación, quería verificar la cantidad de condones que tenía disponibles.

-porque tardas tanto suki

-bueno, es que yo- respondí mientras trataba de ocultar un par de condones en mis bolsillos

-porque los ocultas- se acercó a mí y saco los condones de mis bolsillos- solo ponlos en su lugar

-tienes razón- me siento muy avergonzada no quería, que me viera- solo es que

-¿qué pasa?, suki- zuru me mira atenta- ¿no te agrada utilizarlos?

-¿Qué?- obviamente esa no es la razón-no, no, no es eso

-¿entonces?

-solo estaba revisando cuantos quedan de la caja que compramos- sí, lo dije al fin

-no tienes por qué apenarte- mi cara se estaba más roja que un tomate

-b…bu..bueno, es que eran muchos y pues- saque del cajón el único par que tenia

-creo que cuando volvamos debemos de comprar más, tal vez una caja más grande que la anterior

-¿he?-me siento como una depravada

-¿te sientes bien suki?

-¿he?, ¿yo?- claro que no me siento bien

-sí, tú, ¿te sientes mal?

-no, no para nada- que vergüenza. Zuru debe de verme como una depravada, que en menos de una semana se terminó una caja grande de condones

-natsuki dime la verdad

-¿de que hablas?- le digo o no le digo. Será mejor que le diga, respire profundo y continué -mesientoavergonzadaparezcounaadolenceteconlashormonasalborotadas

-no te entendí, podrías volver a repetir todo por favor, pero más lento- es broma- suki

-es que- en ese momento la sangre se acumuló en mi cara- me siento avergonzada, apenas hace unos días compramos esa casa de condones y ahora solo hay 2. Yo no quiero que pienses que soy como una adolecente con las hormonas alborotadas, solo es que no sé, tú y

-jajajajaja- shizuru se reía

-no te burles

-jajajaja- trataba de detenerse, sin éxito alguno-es que, tú cara

-shizuru- la llamé con el tono más serio que pude- esto es en serio

-perdón mi suki, es que me fue inevitable- paro de reír y me miraba seria- no sé porque piensas eso, no hay razón para que te pongas así

-bb..bbuenos, es que eran muchos- zuru se acercaba peligrosamente a mí

-es obvio que se tiene que acabar, además tú no los usas sola- se acercaba lentamente a mi oído- o acaso quieres que te recuerde como los usamos, tú y yo

-z..z.z…zu..zuru- las últimas palabras las susurro en mi oído, provocando que cada terminación nerviosa de me cuerpo reaccionara abruptamente

-sí, suki- dijo shizuru mientras comenzaba a repartir besos por todo mi cuello

-e…e..espera-dios esta mujer me va enloquecer- vamos a cenar

-está bien-me dijo no muy convencida

-nos vamos- pregunte mientras extendía mi mano para que la tomara

-claro

Después de esa penosa escena salimos de casa. El viaje fue corto en distancia, pero fue eterno porque mi linda esposa me estaba provocando de todas las maneras posibles para que volviéramos a casa y termináramos lo que detuve, a estas alturas me arrepentía de haber detenido a zuru, yo también me muero de ganas de tocarla, sentir su calor, su cuerpo, rayos debo de dejar de comportarme como una adolecente con hormonas locas, aggg pero que puedo hacer cuando tengo a una mujer como zuru durmiendo conmigo.


..Shizuru

-suki, suki- durante todo el camino natsuki se ha portado raro- ya llegamos

-¿he?

-¿estás bien?

-sí, solo me quede pensando en algo, nada importante

-¿segura?

-sí- dijo a la vez que mostraba su sonrisa- permíteme

-tan galante como siempre mi suki- bajo del coche y me abrió la puerta

-por su puesto mi bella dama, por usted esto es poco - La tome del brazo y entramos al restaurante. El lugar no era mi muy pequeño ni muy grande, había varias mesas redondas con largos y blancos manteles, del techo colgaban algunos candelabros y sus muros estaban hechos de ladrillos rojos.

-qué lindo lugar

-¿te gusta?- me pregunto suki, mientras me ayudaba a tomar asiento en una silla- me lo recomendó hace días nao

-luce y huele muy bien- y era verdad sentía llegar a mi nariz el olor a especies de la cocina

-pues si es verdad todo lo que me dijo la araña, la comida será excelente

-no lo dudo

Tal y como dijo natsuki la comida era excelente, tenía la justa medida de especies junto con la cocción perfecta. Tomamos un par de copas de vino tinto para acompañar nuestros platillos, me sentía muy relajada y feliz, de estar con mi suki. Desde hace un tiempo no salíamos a ningún sitio, ya fuera por causa de mi trabajo o por el de ella, no estábamos mucho tiempo juntas, por eso preferíamos estar en casa. Cuando terminamos de cenar estuvimos charlando un largo rato, tanto que tuvimos que ir nos porque ya cerrarían, pedimos la cuenta y salimos tomadas de la mano con una amplia sonrisa en el rostro.


Natsuki

La cena en el restaurante salió mejor de lo que esperaba, zuru estaba muy feliz, ver su rostro tan tranquilo y relajado me hizo muy feliz. No cabe duda alguna que tome la decisión correcta cuando decidí conquistarla, y entregarle todo y un poco más de lo que soy y poseo.

-suki detente- la voz de zuru me sacó de mis pensamientos

-¿Por qué?

-quiero comprar algo en la farmacia

-está bien- estacione el auto junto a la acera de la farmacia, apagué el motor y me disponía a bajar cuando zuru me detuvo- ¿no quieres que te acompañe?

-me podrías esperar por favor, será rápido

-está bien- aunque quiera ir, no la convenceré- llevas las tarjetas que te di

-sí, las tengo conmigo

-ok, entonces espero- le acerque y le di un pequeño beso en los labios

-no tardo- bajo del coche e ingreso a la farmacia

-espero que no tarde- di un largo suspiro y me acomodé en el asiento.

"Rin, rin, rin,rin"

-donde lo puse-estaba sonando mi celular, pero no lo encontraba- aquí estas, hola

-hola cachorra, no interrumpo

-que hay araña, no, no interrumpes, ¿pasa algo?

-no, nada, solo quería preguntar cuando viajas a Europa

-dentro de 2 días, ¿necesitas algo?

-si no es molestia me gustaría acompañarte-¿la araña montada en un avión?- sí, ya se lo que estás pensando, pero quiero darle una sorpresa a mai, dentro de poco será nuestro aniversario de bodas y quisiera darle algo especial, así que necesito tu ayuda

-¿Qué quieres que haga?

-solo quiero que le digas a mai, en caso que pregunte claro, que necesitas que te acompañe

-está bien, pero no le inventes algo muy descabellado por favor, no quiero que me mate en caso que no funcione o mal interprete las cosas

-sabía que contaba contigo

-sí, sí pero me debes una

-¿Quién es?- me pregunto zuru, mientras se colocaba el cinturón de seguridad

-la araña- respondí bajo- hasta mañana araña

-¿pasó algo?

-no, solo me pidió un favor- encendí el motor y arranque rumbo a casa

-espero que no sea nada raro- dijo mientras me observaba fijamente

-no, claro que no, después te explico-ya ni modo ahora le tendré que decir- ¿encontraste lo que necesitabas?

-sí- respondió mientras buscaba algo dentro de su bolsa y me lo mostraba- espero que esto dure algún tiempo

-z.. ...zuru. -frene de golpe al ver que tenía en la mano una caja enorme de condones

-hay cálmate, no estamos en el siglo XVIII- tiene razón, pero no por eso me avergüenza un poco, bueno mucho-además es algo normal, si no más recuerdo llevamos casi 2 años juntas, ya sería tiempo que hayas perdido las dudas y vergüenzas frente a mí no crees

-tienes razón, pero no sé qué me pasa, simplemente no puedo evitarlo- y es verdad, he visto tantas cosas en mi trabajo que a muchos impresionaría, pero cuando se trata de mi vida sexual no sé, se me sube la sangre a la cara y mi cerebro se detiene

-me encanta verte cuando te sonrojas, te ves tan linda

-no es cierto, tú disfrutas avergonzándome

-solo un poco- se acercó a mí y me dio un largo y profundo beso-vamos a casa

-sí- dije en medio del beso, en cuanto nos separamos, continué la marcha del auto un poco más rápido de lo normal, la razón es obvia, mi temperatura corporal subió de manera abrupta después de ese beso que me dio zuru. Por suerte estábamos muy cerca de casa y llegamos en menos de 10 minutos, bajamos del auto tranquilas, pero al pasar el umbral de la puerta todo cambio, zuru rodeo mi cuello con sus brazos y comenzó a besarme apasionadamente.

-suki-me llamo en medio de un beso

-zuru- deslizaba mis manos por su espalda, mientras el beso se profundizaba más. Mis manos siguieron bajando por su cuerpo, hasta sus glúteos, ella soltó un pequeño suspiro al sentir mis manos recorrerla. La temperatura subía cada vez más, tenía y quería sentirla, con cuidado baje mis manos a sus piernas y con cuidado la cargue, sus piernas rodearon mi cintura haciendo que nuestros centros se rosaran, solté un pequeño quejido y comencé a caminar con ella en brazos rumbo a nuestra habitación.


Mientras tanto en otro lugar

-maldita sea- gritaba un reito furioso

-tranquilo señor- insistía su sirviente nagi

-cómo quieres que esté tranquilo, cuando las cosas no me han salido como creí

-disculpe señor pero es muy pronto para decir eso, cuando usted no ha echado a andar su plan

-tienes razón, solo es cuestión de tiempo para deshacerme de ese maldito fenómeno, escúchame bien nagi, esto es lo que haremos


..Shizuru

No puedo creer que el tiempo pase tan rápido, apenas hace dos días natsuki me había comentado sobre su viaje y ahora ya se encuentra al otro lado del mundo junto a nao. Me gustaría poder acompañarla pero no puedo dejar la empresa sola, la verdad ya quiero que regrese la señora saeko y mi padre, no es que no me guste estar al mando, lo único que deseo es estos momentos es estar carca de mi suki y comer pepinos. Es extraño pero desde ayer tengo unas ganas enormes de comer pepinos frescos, seguramente me hace falta algunos nutrientes que contienen y que mi cuerpo necesita, en fin hoy no ha sido un buen día, tenía una cita con uno de los socios de la empresa, pero esta no se puedo concretar por causar de fuerza mayor, además vería a mai a las 4:00PM para comer, pero tampoco la podré ver, ya que al parecer su madre está en casa y la quiere ver, tal parece que pasaré el resto del día sola en casa, salí de la oficina con la idea de ir directo a casa, pero me detuve unos minutos en un supermercado en busca de unos pepinos y algo dulce. Una vez que los encontré, pasé a pagar a la caja y me dirigí a casa. Cuando entré tuve una sensación extraña, la casa estaba demasiado silenciosa, no está suki para recibirme con una enorme sonrisa en su rostro.

-te extraño suki- dije mientras observaba el sillón donde siempre que llego, la encuentro sentada. Dejé las bolsas en la cocina y subí hasta la habitación, quería cambiarme de zapatos por algunos más cómodos. Me coloque unas pantuflas y bajé hasta la cocina, quería comer cuanto antes los pepinos que compré en el supermercado. Los lavé con un poco de agua y jabón, retiré toda la cascara e hice algunas rodajas, las coloque dentro de un pequeño bol de cocina y agregue un poco de sal y jugo de limón. Mi boca se hacía agua de solo verlo, cuando lo provee, sentí un sabor delicioso en mi paladar, nunca en mi vida había sentido que un pepino tuviera un sabor tan delicioso. Tomé el bol y me senté en la sala frente a la televisión y la encendí en busca de alguna película o algo que valiera la pena ver, mientras comía mis pepinos. Por suerte encontré una película un poco extraña de ciencia ficción que acaparo mi atención durante casi dos horas, cuando termine me levante del sillón y deje el bol en la cocina, ya era muy tarde cerca de las ocho de la noche.

-será mejor que me vaya a dormir- dije en voz alta mientras lavaba el bol. La verdad aun no tenía sueño, pero si me acuesto estoy segura que en poco tiempo podré conciliar el sueño. Sequé y guarde el bol en su lugar, me sequé las manos con una toalla, estaba a punto de subir las escaleras hacia la habitación cuando sonó el timbre, seguramente es mai que se sintió un poco sola y decidió venir.

-ya voy- dije en voz alta para que me escuchara- mai debiste a visarme que vendrías

-buenas noches shizuru- me quedé de piedra al escuchar esa voz profunda, no era mai

-reito


.Reito

-¿estás seguro que la bestia no está en casa?- le pregunte a mi sirviente

-sí señor, desde hace casi una semana está fuera

-excelente, ¿tienes todo?

-sí, señor

-quiero que estés alerta- me encontraba dentro de mi coche fuera de la casa de mi futura esposa con un ramo de rosas en mis manos, hoy comenzaría a poner en marcha mi plan para separarla de la bestia esa de kruger. Si cree que con cambiar su número de teléfono se salvaría de mi está muy equivocada. Me detuve un momento y observe la casa, es enorme y aparentemente muy moderna, me acerque a la puerta y toque el timbre.

-ya voy- escuche su voz-mai debiste avisarme que vendrías

-buenas noches shizuru- puse mi mejor sonrisa y coloqué las flores frente a mi

-reito-guardo silencio

-¿puedo pasar?- ya se la respuesta pero tengo que hacerla hablar un poco

-¿qué?, claro que no, ¿qué haces aquí?

-no respondías a mis llamadas, además me gustaría hablar contigo

-yo no tengo nada de qué hablar contigo, así que vete por donde llegaste

-me iré cuando me escuches y recibas estas flores- acerque las rosas a sus manos

-ya te dije que no tengo nada que decir, ni tengo porque recibir estas flores

-por favor tómalas- tome sus manos con fuerza para que tomara las flores- son tuyas

-no- dijo fuerte y tiro las flores al suelo-vete

-que tengo que hacer para que me escuches- dije mientras miraba con furia las flores en el suelo- que hago para que entiendas que te amo

-vete por favor

-no puedo, que no entiendes que sin ti no puedo vivir- la tome de los hombros con mis manos- no me iré sin ti

-suéltame

-no- grite fuerte, y apreté mi agarre

-suéltame reito me lastimas- trataba inútilmente de quitar mis manos de sus hombros. No me importa que la esté lastimando, solo quiero que sea mía y lo lograré. Acerque mi rostro lentamente al de ella y la besé, ella se quedó inmóvil durante unos segundos, después me empujo muy fuerte lejos de ella

-shiz- no pude terminar, cuando sentí como me dio una fuerte bofetada

-lárgate, lárgate- me gritaba mientras tapaba su rostro con sus manos tratando de ocultar su llanto

No dije nada, recogí del piso el ramo de flores la observe unos segundos y me dirigí a mi coche.

-las tienes- le pregunte a mi sirviente nagi, el cual se encontraba dentro del coche

-sí, señor, todo está aquí- decía mientras me mostraba una cámara

-excelente trabajo nagi-con esto podre poner en marcha mi plan- si no eres para mí no serás para nadie más shizuru


..Shizuru

-Que he hecho- grite fuertemente mientras lloraba tirada junto al umbral de la puerta, ¿Cómo pude dejar que reito me besará?, ¿qué le diré a natsuki?, sentía tanto asco, que de un momento a otro llegó un ahorcada tan fuerte, que me levanté del suelo y salí corriendo al baño. Mi estómago se vació totalmente, cuando me levante del inodoro sentía que le piso se movía debajo de mis pies, me sujete del lavamanos y logre observar mi rostro en el espejo, tenía todo el maquillaje corrido, los ojos rojos e hinchados de tanto llorar, abrí la llave del agua y comencé a lavarme el rostro, cuando todo el maquillaje se desprendió de mi rostro lave mis dientes con especial empeño, quería que se fuera cualquier rastro que haya dejado reito en mí, quería borrar el recuerdo de lo pasó, hacer como que nunca estuvo aquí. Entre a la habitación y me recosté en la cama, no se cuánto tiempo duré llorando, ni recuerdo tampoco cuando me quede dormida, tampoco me di cuenta que ya había amanecido, solo escuchaba muy lejos la voz de natsuki.

-zuru, zuru- sentía que alguien me removía –estas bien, responde por favor

-natsuki- comenzaba a despertar- eres tú

-sí, ¿estás bien?

-suki- abrí mis ojos y ahí estaba ella, con un rostro lleno de preocupación. Extendí mis manos y toque su rostro

-¿pasó algo?, ¿te sientes mal?- me pregunto muy preocupada

-suki, ¿tú me amas?- acariciaba su rostro con mis manos y observaba su reacción

-claro que te amo, tú eres todo para mi

-entonces bésame- susurre muy cerca de sus labios. Sin dudar un solo segundo nuestros labios se unieron en un beso, un beso lleno de amor y pasión a la vez. Quería borrar con los besos y caricias de natsuki, el mal rato que pasé por causa de reito, quería sentir el calor de su cuerpo fundirse con el mío, quería ser un solo ser con ella, con la persona que amo y amaré siempre.


Hasta aquí en capítulo de hoy, se lo que sospechan y no sé tal vez podría ser, lo que sí, es que un poco más adelante se aclarara todo.

¿Que creen que planee reito?, ¿se saldrá con la suya?

No olviden dejar sus reviews, que entre más me dejen más pronto vuelvo (lo que pida el publico)

Gracias por leer