Hola he vuelto

Primeramente les pido una disculpa por tardarme tanto,pero no había tenido oportunidad de escribir nada que no fuera de la universidad. Espero que ahora que lleguen las vacaciones pueda actualizar todas mis historias, no se desesperen puede que tarde pero tengan por seguro que algo va aparecer por aquí.

Muchos de ustedes me han estado preguntando mucho, sobre si continuare la gárgola y la bestia, la respuesta es si, pero por ahora me encuentro muy bloqueada en esa historia. Desde hace unos días se ha ocurrido una idea, que aun no concreto del todo. Estaba pensando en compartir créditos con otro escritor, es decir, me gustaría escribir la gárgola y la bestia con ayuda de alguien más, siempre y cuando nos pongamos de acuerdo y encuentre a la persona indicada, así que, si gustan apuntarse me lo pueden hacer saber a través de sus reviews, posteriormente yo les diré como contactarme.

Por otro lado estoy muy feliz, ya pasamos de los 100 reviews en este fic muchas gracias por seguir leyendo, ya que sin ustedes no sería posible continuar.

Finalmente, se que este capítulo es un poco corto, pero créanme me costo un poco escribirlo por falta de tiempo, además no se han tan duros conmigo, miren que me cuesta muchísimo escribir lemon. Sin más los dejo leer espero les agrade, no olviden dejar sus reviews.

Los personajes de mai hime no me pertenecen.


....Natsuki

No sé qué le pasa a shizuru, desde que llegue de Europa y la encontré en tan mal estado, se ha comportado diferente. No me ha dicho ni una sola palabra sobre el asunto, cuando le pregunto algo sobre el tema, desvía mi atención con cualquier otro tema o tal como aquella vez terminamos teniendo relaciones. Esta situación me está desesperando, esta no es mi esposa, sé que algo grave debió pasarle para que se comporte así, ya trate de averiguar por todos los medio posibles que pudo suceder, pero no encuentro nada, ya no sé qué hacer tal vez le deba pedir consejo a mi abuelo.

"toc,toc,toc"

-pasa araña- dije con un desanimo notable

-¿te sientes bien?- pregunto nao- desde hace días te veo mal

-siéntate- será mejor que me desahogue con alguien- cuando regresamos de Europa, encontré muy mal a shizuru, creí que si le daba la sorpresa de llegar más rápido se pondría feliz, pero no fue así. Cuando llegue la encontré tirada en la cama, tenía puesta su ropa de trabajo y tenía muy mal semblante, parecía que llevaba horas llorando. Le pregunté qué sucedió, pero no me dijo nada, solo me pidió que la besara y ya te imaginaras como termino todo. A partir de ese día actúa como robot, no come, no duerme, está muy nerviosa, parece que su mente está en otro sitio, he tratado de hablar sobre el tema pero ella desvía mi atención de una u otra manera y no logro que me diga algo, ya traté de averiguar que pasó, pero simplemente no encuentro nada. Esta situación me está desesperando y no sé qué hacer.

-ahora entiendo porque andas tan desanimada. La verdad no sé qué decir, es una situación un poco complicada, deberías de darle algo de tiempo

-¿más?, ya han pasado semanas y cada día está peor- dije fuerte-perdona nao no fue mí intensión gritarte, pero estoy muy desesperada

-tranquila te entiendo. A decir verdad no conozco mucho a shizuru

-creme ahora siento que ni yo misma la conozco- la interrumpí

-que te parece si le pido a mai que hable con ella, tal vez le comente algo

-te lo agradecería, muchas gracias en verdad- nao tiene razón tal vez mai sea la ayuda que necesito

-cambiando un poco de tema ¿cuándo finalizas tú contrato en Europa?

-mañana mismo salgo en el primer vuelo-ahora para colmo tengo que viajar

-¿es necesario que te vuelvas a presentar?

-sí, solo tendré que ir a firmar mi liquidación y estar presente en una pequeña ceremonia de despedida, solo es un tonto protocolo, aunque viendo esta situación dudo que sea conveniente que vaya

-tranquila tienes que ir, estoy segura de tú esposa estará bien, ya verás se alegrará cuando sepa que es la última vez que vas

-tienes razón, hoy trataré de hablar con ella cuando llegue a casa

Mi jornada de trabajo en el hospital fue horrible, en todo momento tenía la cabeza puesta en hablar cuanto antes con mi esposa. Por suerte la corta charla que mantuve con la araña me sirvió de mucho, logre desahogarme en gran medida, ahora tengo la mente un poco más clara, espero hablar con shizuru y que me diga de una vez por todas que es lo que está pasando.


.Shizuru

-Qué día tan agotador- susurre bajo al entrar a la casa. Por suerte aun no llegaba natsuki, así que subí con calma a la habitación que compartíamos, me retire los zapatos que llevaba puestos y me coloque unas pantuflas. Últimamente me siento muy rara, es como si un enorme cansancio se apoderara de mí, aunado a unos horrendos mareos y ascos durante casi todo el día. Estoy segura que esto debe a que no he comido ni dormido bien últimamente, además no tengo cara para ver a los ojos a natsuki, sé que comienza a sospechar que algo me pasa, pero no tengo el valor de contarle lo que pasó, además tengo miedo que salga como loca y quiera matar con sus propias manos a reito. No sé cuánto tiempo más puedo resistir esta angustia, espero que mi padre vuelva pronto, él es único que puede ayudarme a solucionar todo este enredo.


..Natsuki

-zuru-llamaba a mi esposa-¿estás en casa?

Su coche estaba estacionado frente a la casa y sus cosas en el sillón, seguramente está arriba dormida como cada tarde del último mes. Deje mis cosas junto a las suyas en el sillón y subí a nuestra habitación, cuando entre no la vi por ninguna parte, pero un suave ruido provocado por una ligera caída de agua, me indicó que se estaba dando un baño. Me retire los zapatos y me recosté en la cama.

-espero que no se tarde- dije en voz baja mientras poco a poco me iba venciendo el cansancio


..Shizuru

Al ver que natsuki no llegaba, decidí darme una ducha rápida para relajarme un poco. Lavé y enjuague cada de mi parte de mi cuerpo con calma y esmero, ya que no tenía prisa alguna. Cuando termine salí de la ducha y me sequé el cabello lentamente con una pequeña secadora para cabello, me coloque ropa interior, un camisón corto para dormir y una bata larga, dejé la toalla y la ropa sucia en su lugar y salí a la habitación. No me di cuenta a qué hora llego natsuki, estaba aparentemente dormida, se veía muy linda, tenía las manos unidas sobre su vientre, seguramente tenía horas esperándome. Tenía un poco de frío así que me recosté a un costado de ella y la observe durante un largo rato hasta que despertó.

-zuru- me llamó una muy adormilada ntasuki- ¿Por qué no me despertaste?

-me gusta verte dormir- y era verdad siempre me ha gustado verla dormir

- a mí también me gusta verte dormir- me dijo mientras esbozaba una pequeña sonrisa. Me acerque a ella para que me abrazara- estas helada ¿no tienes frio?

-ahora que estoy cerca de natsuki no- me rodeo fuerte con sus brazos y me coloco encima de ella. Su temperatura corporal siempre es muy agradable, pero su olor natural es como una droga para mí, podría estar pegada a ella para siempre

-me encanta el olor de tu cabello-dijo natsuki mientras olía detenidamente mi cabello. Por mi parte mantenía mi nariz pegada a su cuello y sin evitarlo comencé a darle pequeños besos por toda su extensión – zuru

-suki- le dije mientras repartía lentamente besos por su cuello subiendo lentamente hasta llegar a la comisura de sus labios. Rosé lentamente con mis labios los suyos, hasta que nos fundimos en un largo y profundo beso. Nuestras respiraciones estaban agitadas, y la temperatura aumentaba cada vez más. Observé por un momento los ojos de natsuki, estaban ensombrecidos por el deseo pero muy atentos a mi próximo movimiento. Sin hacerla esperar, me levante un poco, y coloque mis piernas a los costados de sus piernas, me acerque nuevamente a su rostro la besé intensamente, ella respondió con la misma intensidad mientras sus manos se deslizaban lentamente por mis piernas. Cando el aire nos faltó nos separamos, me levante despacio y me senté suavemente sobre el creciente bulto de la entrepierna de suki, al hacerlo soltó un suave jadeo. Con cuidado coloque mis manos en su estómago y comencé a mecerme lentamente sobre ella.

-aaaah zuru- jadeó suki. Jale bruscamente con mis manos su camisa arrancando casi por completo su botones. Con rudeza la jalé del cuello de su camisa y la obligue a que se sentara conmigo encima, me acerqué y la besé apasionadamente sin detener mis movimientos sobre ella. Rápidamente me deshice de cualquier prenda que obstaculizara mi camino, lanzándolas tan lejos como pude.

-suki- susurre en medio del apasionado beso que compartía con mi esposa. Por parte de natsuki sus manos no se quedaban quietas en ningún sito, con cuidado desabrocho la bata que llevaba puesta, lanzándola lejos de mí. Sentía en mi piel el calor de sus manos y como poco a poco iba subiendo el camisón que llevaba puesto hasta que logro sacármelo por completo. Sus labios besaban cualquier centímetro de piel expuesta, centrándose primero en mi cuello, para ir descendiendo lentamente por mis clavículas hasta llegar al valle de mis pechos. Cuando sentí sus labios aproximarse a mis pezones la detuve- espera, tu ropa

Rápidamente se recostó levemente, mientras trataba desesperadamente desabrochar su pantalón.

-espera yo lo hago-le susurre bajo. Se recostó lentamente sobre la cama y me dejo hacer el trabajo. Con cuidado tome el botón de su pantalón y lo desabroche, no sin aprovechar para acariciar esa parte de suki suavemente con mis manos. Baje el cierre y arrastré lentamente su pantalón junto con su bóxer solo un tramo de sus piernas. Continué bajando el pantalón por sus piernas hasta que salió por completo. Miré un poco a suki y tenía las manos en el rostro cubriéndoselo.

-¿qué pasa suki?-Le pregunté mientras repartía besos por todo su cuello.

-me duele- me respondió sin retirar las manos de su rostro

-te duele esto-deslicé mi mano hasta el elástico del bóxer que lo había dejado apropósito justo a la mitad de la erección de suki. Metí las puntas de mis dedos solo para acariciar y aligerar un poco la presión.

-aaaa siiii-me dijo mientras arqueaba de manera ligera su espalda- quítamelo por favor o lo haré yo misma

-hummm- murmure mientras me retiraba mis bragas y me colocaba casi encima de natuki. Observé como me miraba sin perder un solo detalle de mi cuerpo, así que aproveche su distracción y metí por completo mi mano dentro del bóxer y comencé a deslizar mi mano lentamente por todo lo largo y ancho de la parte más sensible de suki- ¿segura que no quieres que lo retire yo?

-aaaa o por kami-dijo fuerte natsuki, mientras su cuerpo disfrutaba de mi toque. Mi mano realizaba su trabajo mientras mis labios seguían recorriendo cualquier pedazo de piel que alcanzaran. Todo iba bien hasta que natsuki soltó un pequeño gruñido y me colocó a horcadas sobre ella, no sin antes deshacerse al fin de su molesto bóxer- aagg me estas volviendo loca

-y tú a mí-susurre cerca de su oído. Natsuki invirtió los papeles y ahora sentía como lentamente perdía la poca cordura que me quedaba. Su sexo se rosaba entre mis pliegues húmedos, el contacto me estaba volviendo loca, quería sentir más así que coordiné mis movimientos con los de suki. El ritmo era perfecto, podía percibir que pronto me desplomaría en sus brazos, así que coloque mis brazos alrededor de su cuello y con mis piernas rodee sus caderas-aaa suki, ya casi

-aggg-gruñó mientras aceleraba más sus movimientos, manteniéndose así hasta que llegue al final. Sentía pequeños espasmos recorrer mi cuerpo, junto con las manos de mi esposa recorrer lentamente mi espalda de arriba hacia abajo-zuru

-humm- murmuré mientras natsuki besaba mis hombros

-quiero sentirte-murmuró en mi oído mientras mordía ligeramente el lóbulo. Sentí mi cuerpo estremecerse al sentir la ligera mordida de suki, sin embargo no tuve mucho tiempo de asimilar la sensación, cuando natsuki me rodeó con sus brazos provocando de nuestros cuerpos giraran sobre la cama, quedando mi espalda pegada al colchón y ella entre mis piernas-te amo

-y yo a ti-respondí antes de fundirnos en un beso profundo muy apasionado, pero al mismo tiempo lleno de amor. El beso se alargó hasta donde el aire nos lo permitió, natsuki se levantó un poco para estirar su mano hasta la mesita de noche y sacar una caja de condones, saco uno, se lo colocó rápidamente volvió a mi lado. Me coloqué encima de ella y comencé a besarla mientras hacía fricción con mi centro sobre su miembro. Suaves jadeos escapaban en medio del beso, hasta que natsuki se separó y se colocó sobre mí. Tomé con mis manos su nuca y la obligue a besarme. El beso era muy intenso, era casi como si quisiéramos arrancarnos el alma en medio de él.


..Natsuki

-zuru- la llamé mientras deslizaba lentamente una de mis manos por en medio de nuestros cuerpos, hasta llegar a mi miembro. Con firmeza lo tome y comencé a frotarlo sobre la intimidad de shizuru

-suki-gimió al sentir la pequeña fricción que provocaba en su centro. Cuando decidí que había sido suficiente comencé a penetrarla lentamente, hasta entrar por completo en ella.

-aggg- gruñí al sentir como su interior apretaba mi miembro. Sin poder resistirme comencé a moverme lentamente de manera circular.

-ahhhh-gimió fuerte mi esposa mientras clavaba sus uñas en mi espalda y sus piernas rodeaban mis caderas. Me acerqué a sus labios y sin detener mis movimientos la besé. El beso era muy intenso y ninguna de las dos estaba dispuesta a perder la batalla que sosteníamos en medio de este, así que sin pensarlo cambie el ritmo de mis movimientos, ahora lentamente pero con fuerza salía dentro y fuera de ella- ahhh s.s. su ..ki

-te a..mo zuru- dije mientras aumentaba la velocidad y la fuerza en mis envestidas. Sus uñas arañaban mi espalda y su intimidad aprisionaba mi miembro, sentía que ella estaba cerca al igual que yo.

-te amo- me dijo fuerte y claro. Mis músculos se tensaban sentía que explotaría en cualquier momento- juntas

-aggg- gruñí bajo, al tiempo que aumentaba el ritmo un poco más y tocaba el pequeño montículo que se había formado en la intimidad de mi esposa. Quería que ambas llegáramos juntas, solo un par de embestidas más y logré que ella tocara el cielo primero tal como quería, para después llegar yo

-te amo suki

-y yo a ti- dije mientras la miraba fijamente a los ojos, tratando a la vez de regularizar mi respiración. Cuando logré respirar un poco más calmada me separé de ella, saliendo así de su interior. Me retire el condón, le hice un nudo lo tiré a la basura y subí a la cama junto a ella. La tome entre mis brazos, colocándonos encima el edredón de la cama, dejando que el sueño me llevara.


.Shizuru

-humm- comenzaba a removerme en la cama, estire un poco uno de mis brazos tratando de hallar el calor de suki. Me tallé los ojos con mis manos y los abrí lentamente- suki, ¿dónde estás?

Llamaba a natsuki, quien al parecer no me había escuchado, me levanté de la cama envuelta en una sábana y entré al baño creyendo que la encontraría dándose una ducha, pero no estaba. Al no encontrarla en el baño, me dirigí nuevamente a la habitación, aún era temprano así que planeaba dormir un poco más. Me senté en el borde de la cama, pensando en algún motivo por el cual natsuki se iría sin despedirse, ¿habrá tenido una emergencia en el hospital?, ¿o tal vez olvido algún pendiente? A final de cuentas no encontré ninguna razón, y había pasado un largo tiempo en el mismo lugar, volteé hacia la mesita de noche que estaba del lado de la cama de natsuki, y sobre el despertador había una pequeña nota con mi nombre encima. Rápidamente me estiré y la tome.

Zuru perdóname por irme sin despedirme pero te veías tan linda durmiendo que no quise interrumpirte. Sé que probablemente olvidaste que hoy temprano salía de viaje, pero eso no importa por ahora, lo que sí, es que sé que te sucede algo, y por más que me esfuerce no me quieres decir que es. Yo solo quiero que sepas que te amo con toda mi alma y que sea lo que sea, siempre estaré ahí para ti, además estoy segura que no hay nada que no podamos superar juntas. Yo te prometo que esperare hasta que tú estés lista para contarme que pasó, pero te suplico que no sea demasiado tiempo, ya que quiero de vuelta a mi linda esposa, a la zuru de siempre, la alegre y despreocupada shizuru fujino, la cual no se rinde ante nadie ni nada.

Te ama natsuki

-perdoname por mentirte suki- susurre al leer la última palabra de la nota que me dejo natsuki. Se perfectamente que he hecho mal, pero no sé cómo decirle, tal vez estoy exagerando, pero no encuentro las palabras correctas para contarle todo.

"ring, ring, ring, ring"

Mi teléfono sonaba, tal vez era suki, aunque era demasiado pronto como para que me llamara. Me acerqué a la mesita de noche del lado de mi cama, tomé el teléfono y observé su pantalla. La llamada entrante era de un número desconocido, pero tampoco era el número de donde me llamada reito. Con muchas dudas y temiendo lo peor decidí que sería mejor responder.

-hola

-shizuru no me cuelgues por favor, te lo suplico

-reito- ¿Cómo es posible que aun siga insistiendo?- ¿qué quieres?, ¿que no he sido lo suficientemente clara?, deja de molestarme, lárgate por donde llegaste, yo no quiero nada de ti

-lo sé, perdoname- dijo reito. Al escuchar ese perdón detuve mis palabras de golpe y lo escuche- sé que yo no tengo cabida en tu vida, que jamás me vas a querer como yo quisiera, por eso te suplico que me perdones por todo el daño que te he hecho, por favor permíteme verte para decírtelo en persona, te prometo que será la última vez que te moleste o vuelva a parecer en tú vida

-no te creo- fue la única palabra que llego a mi mente

-lo digo de verdad, lo siento. Te juro que no te miento, yo solo quiero que me perdones y vuélvanos hacer amigos como siempre lo hemos sido, por favor acepta mi invitación- en verdad sonaba muy arrepentido

-está bien, ¿dónde te veo?

-te veo a las 4:00PM en Hatsu Tsubomi (restaurante que existe en Japón)

-me parece bien

-muchas gracias, te estaré esperando

No dije nada solo colgué. No sé realmente porque acepte la invitación de reito, aunque por una parte me siento tranquila, al fin podré poner final a todo.

-es momento de arreglar todo, por ti suki, por mi, por nuestro amor


Reito

-¿tienes todo listo nagi?- la tonta de shizuru me creyó

-sí, señor

-escúchame bien, no podemos fallar solo tenemos una oportunidad

-sí, señor entiendo

-entonces qué diablos haces aquí lárgate ahora mismo a preparar todo – nagi salió practicante corriendo al escuchar mi grito- Al fin, al fin una oportunidad de alejarla para siempre de la perra esa


..Shizuru

Ya eran cerca de las 3:00PM, me coloque un atuendo muy casual y salí de la casa. El restaurante en el cual me citó reito no queda lejos del centro de Tokio, subí a mi coche con calma, estaba a punto de encender el motor cuando llego a mi nariz el olor del aromatizante del coche, sentí mucho asco, lo quite de donde estaba pegado y lo lancé lejos.

-que olor tan desagradable- abrí todas las ventanas del coche para que saliera el olor, cuando toleré el aroma encendí el motor y partí rumbo al restaurante


...Reito

Ya tengo 20min esperando y aun no aparece mi querida shizuru. Todo está en marcha, solo falta que se aparezca para que firme su destino.

-reito-una voz femenina me hace girarme

-shizuru, creí que no vendrías- si supieras la verdad jamás hubieras llegado-perdón toma asiento por favor

-gracias- me acerqué a una silla y le indique que tomara asiento lo cual hizo. Después de haberse sentado tome asiento yo y la observé un poco. Se veía un poco ojerosa y demacrada.

-yo- obviamente yo tenía que comenzar-no sé por dónde comenzar. Sé que he hecho las cosas muy mal, ahora solo me basta decir perdoname por favor

-mira reito, la verdad no sé si algún día pueda perdonarte todo el daño que me has causado. Yo lo único que quiero es que me dejes en paz

-te entiendo yo…- fui interrumpido

-discúlpenme, desean ordenar – era el mismo nagi disfrazado de mesero

-no es necesario- dijo shizuru

-claro que lo es, permíteme por favor invitarte un café, un vaso de agua o lo que tú desees-vamos acepta maldita sea

-un té estaría bien

-que sea un té y un café por favor

-en seguida- dijo nagi mientras ronreía maliciosamente

-veo que sigues siendo una aficionada del té-dije tratando de tener un charla

-aun lo soy

-mañana regreso a América- una mentira más no hará daño- para nunca más volver

-lo siento, pero me alegro escuchar esas palabras de tu boca

-lo sé

-disculpe-volvía nagi con una bandeja en las manos. Dejo un par de tazas en la mesa y se retiró

-kruger es muy afortunada de tenerte a su lado- dije mientras veía como shizuru tomaba su té

-créeme la afortunada soy yo. Natsuki es una persona maravillosa

-me imagino, pero si yo fuera ella jamás te dejaría sola- dije mientras tomaba unos sorbos de café

-ella nunca me ha dejado sola, siempre cuento con ella

-entiendo-observé su taza y ya estaba vacía- ojalá algún día yo me encuentre un amor así, estar solo en el mundo no es algo agradable

-todos estamos unidos a alguien por el hilo rojo del destino, estoy segura que algún día vas a encontrar a tu persona indicada

-espero que sea rápido, no quiero tener 60 y aun no encontrarla- estábamos sosteniendo una charla muy similar a las que manteníamos durante la universidad

-yo también espero que no tarde mucho- me dijo mientras se colocaba una mano en su sien

-perdón que los interrumpa- se acercaba un mesero- pero hace unos momentos un auto se impactó sobre un costado del coche de la señorita

-¿qué?, pero eso no es posible yo lo dejé estacionado correctamente

-siento informarle, pero un conductor en estado de ebriedad ingreso al estacionamiento y se impactó en su coche

-¿está completamente seguro que se trata de mi auto?- dijo shizuru

-estoy seguro, a menos que su coche no sea un infiniti deportivo color negro (es un coche que existe realmente)

-o por kami es mi coche- se levantó de golpe shizuru, pero no se podía mantener bien en pie, ligeramente se tambaleaba

-¿estás bien shizuru?- me acerqué y la sujete para evitar que callera

-me siento muy mareada

-sujétate de mí- no respondió nada, solo tome uno de sus brazos y lo pasé por mi cuello. Comencé a caminar hacia la puerta del restaurante, llevando recargada sobre mis hombros a una shizuru casi inconsciente.


..Shizuru

Un dolor punzante en mi cabeza me obliga a despertarme, trato de levantarme de donde estoy recostada, pero siento que todo me da vueltas, no logré estabilizar mi cuerpo así que me mantuve recostada con los ojos cerrados hasta que me sentí mejor. Lentamente abrí los ojos cuando sentí la cabeza en su lugar, de poco en poco fui enfocando, hasta que visualicé a la perfección la imagen que estaba frente a mí.

-¿Dónde estoy?-observé la habitación, la cual claramente no era la que compartía con mi esposa, la observé con detalle las paredes, hasta que bajé mi vista a mi cuerpo. Estaba totalmente desnuda, con solo una ligera sabana cubriéndome. Miré el suelo y vi mi ropa tirada, junto con la de alguien más, temiendo lo peor, gire mí vista hacia mi lado derecho y vi a alguien durmiendo a mi lado- ¡reito!

-¿qué rayos te pasa?- dijo un reito totalmente fastidiado

-o por kami ¿que hice?- jalé la sabana y cubrí totalmente mi cuerpo. Unas gruesas lágrimas comenzaron a recorrer mi rostro- ¿Qué me hiciste?

-deja de gritar

Mis lágrimas se convirtieron en gritos desesperados, no entiendo que paso, no recuerdo nada, ¿Cómo le explicaré algo así a natsuki?

-ya cállate por favor- me grito reito- sabes que, yo me largo

Reito se levantó de la cama tomo sus cosas y se fue.

-Que hice- gritaba en medio de mi llanto echa ovillo en aquella cama de hotel- perdoname, perdoname mi amor


Hasta aquí el capítulo de hoy, no me odien por favor, no todo es lo que parece, recuérdenlo bien.

No olviden dejar sus reviews, entre más me dejen es probable que regrese más rápido.