Hola he vuelto
Se que muchos creyeron que no volvería pero aquí estoy. Solo quiero comentarles que no pude subirlo antes porque les recuerdo asisto a la universidad y antes no tuve tiempo. La otra es que no los chantajeo, solo que a base de reviews me doy cuenta sí, si quieren que continue.
Espero que este capítulo les agrade. Gracias por sus reviews no olviden dejarlos.
Los personajes de mai hime y mai otome no me pertencen.
….Saeko
…..Tenía 17 años cuando la conocí, al principio no le preste el mínimo interés, ella venía de muy lejos y era hija de una amiga de mi padre. Nunca me gustó ver mujeres cerca de mi padre, sé que mi madre y él se separaron, la razón jamás la conocí, simplemente sé que ella se fue y nunca más volvió; tal vez era muy egoísta de mi parte el no permitirle rehacer su vida a mi padre, pero no me cabía en la cabeza la idea de una madrastra y parecía que mi padre lo comprendía.
Tanto su madre como ella nos visitaban muy seguido, mi padre me insistía en que la conociera, decía que era una persona muy agradable, al final no tuve más opción y me acerqué a ella. Al inicio fue muy desagradable, era una persona aparentemente seria y reservada en exceso, con trabajo lograba sacarle dos palabras antes de que se quedara muda de nuevo. Muchas veces intente entablar una plática pero fracasé, hasta que un día me enoje y le grite varias cosas en la cara; no fue que lo hiciera a propósito, simplemente mi coraje se salió de control y dije todo lo que no quería. Ella me pidió disculpas y yo no sé porque las acepté, cuando la que se debió disculparse debería ser yo, estrechamos nuestras manos en señal de paz y a la vez sin saber comenzamos una hermosa amistad.
Con el paso del tiempo la fui conociendo mucho, me di cuenta que era una persona muy culta, agradable e inteligente, siempre me sorprendía de una u otra manera. Disfrutaba mucho su compañía, tanto, que se volvió para mi indispensable su cercanía. Los años fueron pasando y ambas nos convertimos en adultas, ingresamos a la universidad y fue ahí cuando mis celos salieron a flote; su encanto no pasó desapercibido y docenas de mujeres la seguían por todo el campus con la esperanza de tener una oportunidad con ella. Por ese tiempo yo era su mejor amiga, pero yo no quería eso, yo quería que esos hermosos ojos verdes solo me miraran a mí. Callé durante un tiempo hasta que no pude más y le dije todo, al principio ella no me creía, pensaba que era una más de las bromas que nos gastábamos entre nosotras, sin embargo yo le deje muy claro que no era un juego y que estaba enamorada desde hace tiempo de ella. Se alejó de mí por mucho tiempo, creí que la había perdido para siempre, pero ella volvió, dijo que ella también sentía algo fuerte por mí, hablamos un poco sobre lo que sentíamos y decidimos darnos una oportunidad, sin duda la mejor de mi vida.
Lo que fue una oportunidad al principio, se volvió con el tiempo en un noviazgo largo y hermoso. Estuvimos de novias varios años, en los cuales las flores ni las cartas de amor faltaron, era muy detallista conmigo, siempre sabía cómo y en qué momento hacerme sonreír, claro que como todas las parejas teníamos nuestros malos momentos, debidos mayormente a mis celos desmedidos, pero aun así la amaba tanto, que le entregue todo mi ser y alma por completo. El tiempo pasó y al final nos casamos en una pequeña y muy íntima ceremonia en la casa de mi padre, nuestra dicha era enorme, parecía crecer más cada día, pero llego a niveles inesperados cuando nos enteramos de la llegada de natsuki. Recuerdo la sonrisa que se plasmó en su rostro cuando le entregue la prueba de embarazo positiva, me rodeó con sus fuertes brazos, me llenó el rostro de besos y me dijo gracias por hacerme tan feliz.
40 semanas, donde me cuidó como lo más frágil y delicado del mundo, un llanto fuerte, 3.5Kg, 50cm, las medidas de mi hija recién nacida. Natsuki me gusta dijo ella en varias veces, a mí también me gustaba, así que decidimos llamar a nuestra pequeña así. Natsuki creció muy sana y fuerte, nació con la misma condición de mi esposa, lo cual no nos ocasionó ningún problema, ella decía que a estas alturas las personas como ella eran más incluso que los hombres y era cierto.
Mi natsuki crecía y me pedía un hermanito con quien jugar, su padre como toda mujer complaciente no se lo negó, ni yo tampoco, pero por más que ambas lo intentamos, nunca llego el hermanito de natuski. El medico decía que era causa de la endometriosis que sufría y que debería sentirme afortunada de haber tenido un hijo, ya que muchas mujeres en mi misma situación jamás lo lograban. Me hizo sentir muy triste el no ser capaz de darle más hijos al amor de mi vida, sin embargo ella se encargó de sacar esa idea de mi cabeza.
Los años pasaban volando ante mis ojos, la pequeña vida que sostenía en mis brazos ya había crecido, ahora tenía 6 años, mi natsuki era muy feliz, recuerdo verla correr de un lado a otro de la casa siempre seguida del perro que su padre le regaló. Era muy gracioso ver competir a mi padre y a mi esposa por el amor de mi hija, la llenaban de todo tipo regalos, pero a final de cuentas siempre perdían, ella siempre me prefería a mí. Mi hija era muy unida a su padre, sin embargo siempre me buscaba a mí, decía que mami la salvaba de las noches feas y en efecto siempre estaba alerta y al menor sonido de llanto corría a su lado, sobre todo en las noches de tormenta. Creí que mi vida era perfecta, pero todo cambio cuando un ladrón me arrebato el amor de mi vida. Ese día ambas salimos juntas, estábamos muy contentas ya que dentro de poco seria el cumpleaños de nuestra hija, entramos en un enorme centro comercial, ya que ella estaba empeñada en comprarle un nuevo y enorme juguete a natsuki, por suerte lo encontramos y lo tomamos, hicimos fila para pagar en la caja, todo iba bien, hasta que un grupo de hombres encapuchados y armados entraron a la tienda, nos apuntaron con sus armas, yo por instinto me abracé a ella y me apretó con sus brazos, un hombre gritaba algo que no logré entender, ella tiro lo que tenía en las manos al suelo y te apretó muy fuerte a ella, otro hombre grito algo más, sentí sus manos apretarme muy fuerte mientras me giró y daba la espalda al hombre. Tres disparos en la espalda, me arrebataron al amor de mi vida, la vi morir en mis brazos sin poder hacer nada, la abrecé y lloré con ella en mis brazos hasta que llegó la policía y se la llevó lejos de mí.
Los años siguientes fueron muy duros para mí, no encontraba el sentido de mi vida, viví mucho tiempo sumida en la depresión esperando la muerte, sin embargo cuando estaba a punto de dejarme morir, allí estaba nuestra hija, el fruto de nuestro amor, llorando en los pies de mi cama. Recordé la promesa que le hice en el lecho de su muerte, siempre cuidaría y vería por mi hija, me levanté de la cama e intente hacer mi vida, por mí y por mi hija. Hice lo mejor que pude, pero no pude, deje de ser la madre tierna y amorosa, me volví dura y fría, mi hija se alejó de mí, antes me llamaba mami ahora era su madre o saeko. Mentiría si no admitiera que me dolió mucho el cambio, pero era mejor así, ver los ojos de natsuki me causaba dolor, me recordaba que no te tenía a mi lado. Quería que se volviera una persona fuerte y dura, creí por años que hacia bien, sin embargo veía como natsuki se rompía una y otra vez. La vi llorar, encerrarse por semanas en su habitación y por sobre todo preferir a mi padre antes que a mí, yo no sabía prácticamente nada de mi hija, se volvió una completa extraña para mí y yo para ella, pero no me importó, deje que los años siguieran corriendo y comencé a forzarla a tomar decisiones que no quería.
Perdóname izumi no cumplí la promesa que te hice.
-sé que tal vez es tarde y no me escuches, pero quiero pedirte perdón-tomé una mano de natsuki entre las mías-perdóname, por no ser la madre que te merecías, por forzarte hacer cosas que no debía, por gritarte, decir cosas desagradables y por tantas cosas más que he hecho. Sé que un perdón, no cura todo el daño hecho, pero te pido que por favor me perdones. Te prometo que voy a cambiar y siempre estaré para ti.
La lágrimas fluían por mi rostro, levante mi vista y observé a mi hija, parecía dormir, pero no era así natsuki tenía casi 5 meses en coma.
El día en que reito le disparó a mi hija, sentí que todo se acababa para mí. Mai me llamó y me explicó cómo pudo todo lo que pasó, salí de mi casa volando al hospital, llame a youko la doctora de la familia por fortuna ya se encontraba en el hospital al lado de mi hija. Llegué y corrí buscando cualquier información sobre el estado de salud de mi hija, pero no había nada, vi a mai sentada en la sala de espera, estaba en muy mal estado, temblaba ligeramente, me acerqué y la abracé. Lloramos juntas por un largo rato, hasta que se acercó una enfermera y se llevó a mai, ya que no era conveniente que se encontrara tan mal debido a su estado, lo mejor sería sedarla y así lo hicieron, me ofrecieron un sedante, dudé pero la enfermera me convenció. Duré horas sentada en la sala de espera, hasta que salió youko con noticias de nao. Al parecer el disparo que recibió en el brazo, causó un daño grande, necesitaría una próxima operación y un periodo de rehabilitación largo y doloroso, pero estaría bien.
-¿youko y mi hija?- le pregunté, ella bajó la cabeza. Comencé a llorar- dime por favor que esta bien
-lo siento saeko
-no, no- no, mi hija no pudo haberme dejado-ella no pudo a verse ido, no
-no, no. Ella esta con vida-me dijo mientras me tomó por lo hombros-pero su cuerpo recibió un gran daño. Dos balas impactaron su pierna izquierda, esto causó que esta se rompiera en tres partes, va a necesitar tal vez dos o tres operaciones más, aun así no va a recuperar la movilidad por completo, lo más seguro es que necesite un bastón para caminar. La tercera bala le perforó el pulmón derecho, por la hemorragia casi la perdemos, pero logramos salvarla.
-¿Cuándo puedo verla?- pregunté desesperada
-hay algo más. Durante la cirugía natsuki sufrió un infarto y calló en coma, lo siento- esas palabras cayeron como balde de agua fría sobre mí, me sentí mareada, después de eso no recuerdo nada más.
Desperté en una habitación del hospital, no pregunte que pasó, pero intuí que debido a la impresión me desmaye. Cada día desde hace casi 5 meses estoy todo el día con mi hija, la observo dormir con la esperanza de que despierte pronto. No he sabido nada de la fujino, desde que salió del hospital, tampoco le he preguntado a nao. Supongo que se encuentra en casa cuidando de su estado, y es mejor que se mantenga así, no sé de qué sería capaz si la veo aquí.
-disculpe-una voz me hizo sobre saltar- vengo a darle su baño de esponja a la paciente
-no, se preocupe, me gustaría ayudarle como siempre
-claro, aquí tiene- la enfermera me extendió un par de guantes, algunas toallas y una bata limpia. Como siempre, retirábamos las sabanas y las cobijas de encima de natsuki, no creí que después de tanto tiempo volvería a bañar a mi hija.
-bueno mi nat, hoy te toca baño- así le llamaba a mi hija cuando era pequeña.
….Shizuru
Dicen que el tiempo vuela y vaya que es verdad, me parece que fue ayer apenas cuando me enteré que tendría un hijo, ahora mi vientre está algo abultado, no tanto como esperaba, pero lo suficiente para calcular alguno meses no los 8 que en verdad tengo, el medico dice que parece que mi bebé se esconde, llevamos meses tratando de averiguar el sexo, pero no se deja ver, siempre se gira a un lado u otro, en una ocasión pareció que cruzo las piernas. Me intriga mucho saber el sexo de mi bebé, aunque tengo el presentimiento de que nacerá con la misma condición que natsuki, ya que según lo que me contó mi padre, tanto natsuki como su padre nacieron con la misma condición, por otro lado está la bebé mai y nao, es niña. No es, que no me agrade que nazca mi bebé igual que mi esposa, solo que siento que será muy difícil para mí explicarle algunas cosas cuando llegue el momento, espero que cuando ese tiempo llegue esté lista para responder todas sus preguntas de una manera correcta.
-ah, hoy has estado muy inquieta- le hablé a mi hija, acerqué mi mano a mi vientre y sentí otra patada. Como me gustaría que natsuki estuviera aquí, pero lamentablemente no es así, tanto nao como mi padre me han dicho que ella está bien en Kioto con saeko. Por ahora ninguna de las dos ha vuelto, me ha dolido mucho su indiferencia, pero no puedo seguir así, ahora ya no soy solo yo, sino también mi bebé, no quiero llegar a afectarlo por mi culpa, así que trato de estar lo más tranquila que pueda.
-vamos mi amor, tenemos que comer-con un poco de esfuerzo me levante del sillón donde estaba sentada y camine lentamente a la cocina. Me llegó una aroma deliciosa, olía a tarta recién horneada, aspire un par de veces el aroma y sentí nuevamente una patada de mi bebé- creo que tú también quieres tarta
-justa iba por ti- me dijo mi nana. Después de que me enteré de mi embarazo mi padre consideró traerla de vuelta y ella acepto gustosa. Está muy feliz dice que será abuela- ven vamos, ya está lista la tarta y los sándwiches de mayonesa que nos pediste
-huele delicioso, ha puesto a que sabe mejor de lo que huele- mi nana me extendió una mano y la tomé. Estábamos a punto de comenzar a caminar cuando sentí una fuerte patada de mi hija, me detuve y coloque una mano en mi vientre.
-¿estás bien mi niña? –me preguntó mi nana angustiada
-sí, estoy bien-respire profundo y poco a poco me fui incorporando- solo me pateo muy fuerte. Hoy ha estado muy inquieta.
-es normal mi niña, recuerda que te encuentras en los últimos meses. Es buena señal que se mueva, eso significa que esta saludable tu bebé.
-tienes razón, no tengo porque preocuparme- tome nuevamente la mano de mi nana y caminamos a la cocina. Tome asiento en la mesa donde comía la gente de servicio y me serví una porción de tarta- me podrían dar un vaso de leche por favor
-claro señora
Una de las empleadas del servicio me sirvió un vaso de leche tibia con el cual acompañe el trozo de tarta, aparté el plato donde estaba la tarta y tome un sándwich con mayonesa. Nunca en toda mi vida se me había antojado tanto un sándwich de mayonesa, personalmente me resultaba asqueroso ver a natsuki comer tanta mayonesa con cualquier cosa, pero ahora las cosas cambiaron, se podría decir que he llegado a comer incluso en triple de lo que ella habitualmente consumía, además de ingerir otras comidas que nunca se me ocurrió mezclar.
-todo estuvo delicioso muchas gracias- agradecí a las empleadas del servicio y subí a mi habitación a paso lento. Hacia un poco de calor y necesitaba un baño urgente. Entre a mi habitación, saque del closet un cambio de ropa, abrí la puerta del baño y puse a llenar la bañera. En lo que se llevaba la bañera fui retirándome la ropa, la deje dentro de un cesta e ingresé a la bañera. El agua tibia ayudaba a relajarme, pero sobre todo le sentaba de maravilla a mis hinchados pies. Pasé un poco de jabón de jabón por todo mi cuerpo, después me enjuague, vacíe la bañera y la volví a llenar.
Siempre soñé con formar una familia, pero nunca pensé que aquella noche que compartí con natsuki, diera un fruto tan inesperado y hermoso a la vez. No entiendo como no me di cuenta antes, todas las señales estaban ahí, las náuseas matutinas, los antojos, todo pero simplemente no creí que estaba embarazada, tal vez por el ligero sangrado al que le llamé periodo y no lo era, o tal vez por todos los problemas que he tenido que afrontar. Ha ciencia cierta no sé qué paso, pero lo que es verdad sin duda, es que llevo dentro de mí, una vida, el fruto del amor de natsuki y mío.
-creo que te gusta estar en la tina- afirme, ya que desde que ingresé al agua se calmó mi bebé. Pasé mi mano lentamente por mi vientre y comencé a hablarle- sabes me muero de ganas de tenerte ya en mis brazos, todas la noches me imagino como será tú carita, tus manitas, a quien te parecerás, a mi o tú papi. Aunque me gustaría mucho que sacaras sus ojos, son muy lindos
"toc, toc, toc"
-perdone la interrupción señora, pero la señora mai acaba de llegar, la espera en la sala- una de las empleadas hablaba desde el otro lado de la puerta del baño
-no te preocupes. Dile que suba por favor a mi habitación, en seguida salgo- le dije mientras dejaba salir el agua de la bañera
-en seguida informo a la señora mai, con permiso
-bueno mi amor, parece que tú tía nos quiere ver, será mejor que nos apuremos- salí de la tina y comencé a secarme.
…..Saeko
-listo al fin terminamos- dijo la enfermera- gracias por ayudarme como siempre señora
-no hay porque, lo hago con mucho gusto. Estoy segura que a mi hija no le gustaría oler mal- acabábamos de terminar de darle su baño de esponja a natsuki. Cambiamos las sabanas de la cama, así como la bata que llevaba puesta.
-bueno con permiso me retiro-la enfermera salió de la habitación mientras yo comenzaba a arropar a natsuki. Jale las sabanas y después unas cobijas ligeras, con cuidado tome una sus manos y la metí debajo de las cobijas, cuando iba a tomar su otra mano sentí como si me dieran un ligero apretón, rápidamente giré mi vista y vi como comenzaba a abrir los ojos.
-doctor, doctor- grité fuerte. Veía como natsuki luchaba por despertar- por favor no cierres los ojos ni nat, voy por un doctor
Salí corriendo al pasillo y me llevé conmigo al primer médico que vi en el pasillo, lo jale del brazo y lo arrastre hasta la habitación de mi hija
-¿que pasa señora?
-mi hija, mi nat, está despertando-le dije mientras lo jaloneaba
-señorita- le habló el medico a una enfermera- avise a la doctora youko que su paciente muestra indicios de despertar
No espere a escuchar la respuesta de la enfermera arrastre al médico a la habitación de natsuki y cerré la puerta. Una vez que estuvo dentro comenzó a revisarla detenidamente, mientras tomaba sus signos vitales.
-¿cómo se encuentra?- entro corriendo youko. Pero no venía sola venia tras de ella un sequito de médicos y enfermeras
-sus signos vitales son normales, parece que comienza a despertar
-excelente natsuki, sabía que lo lograrías- le dijo youko muy animada a mi hija. Yo no podía hacer nada, solo me coloque en un extremo de la habitación, no quería entorpecer el trabajo de los médicos- natsuki quiero que pestañes una vez si se escuchas
Me acerqué y observe a mi hija dar un ligero pestañeo.
-bien, ahora quiero que lo hagas de nuevo si sabes dónde estás. Bien, saeko acércate- me llamo youko y me acerque- la reconoces
Mire los ojos de mi hija, estaban opacos y distantes, reflejaban una tristeza enorme, sin embargo ella volvió a pestañear.
-por ahora debemos dejarla descansar. Mañana le realizaremos una serie de pruebas- dijo youko y todos los medico asintieron y salieron de la habitación dejándonos solas
-muchas gracias youko por todo- le di un abrazo- gracias por salvarla
-no me tienes que agradecer nada es mi trabajo. Todo lo logró ella, es muy fuerte y ahora más que nunca te va a necesitar –respondió youko mientras nos separábamos del abrazo
-tienes razón- le aleje de youko y me senté junto a natsuki
-me retiro, cualquier cosa toca el timbre que está encima de la camilla y en seguida vendré
-gracias-le di una ligera sonrisa a youko y esta salió. Tomé la mano de mi hija entre las mías y la miré a los ojos, aún estaba despierta-gracias por volver mi nat, no sé qué hubiera echo si te hubieras ido. Te prometo que de ahora en adelante todo será como antes
Terminé de decir mis palabras mientras las lágrimas se desbordaban por mis ojos, agache un poco mi cabeza y sentí un ligero apretón en mi mano. Limpié mis lágrimas con la manga de mi suéter y sonreí
-tienes razón, todo va estar bien- se acerqué y le di un beso en la mejilla a mi hija- todo va estar bien
…..nao
Si alguien me hubiera dicho que me volvería loca tratando de que mai no pisara ni el suelo, me hubiera reído en su cara. Pero claro no hay que escupir al cielo porque te cae encima. Desde que asimile la idea de que me convertiría en padre, me he vuelto una obsesiva compulsiva, en cuanto se trata de los cuidados de mai y él bebé. He cumplido todos y cada uno de sus extraños antojos, además de vigilar su alimentación y la ingesta adecuada de sus vitaminas, a pero eso sí lo más importante, por más horribles que sean sus cambios de humor siempre pongo mi mejor sonrisa y me aguanto, ya tuvo suficiente con el susto que paso hace meses.
El impacto de la bala logro dañar mi brazo izquierdo, no de manera muy grave, pero si fue algo serio, tuve que someterme a 2 cirugías para reconstruir parte de hueso y tendones, sin embargo esto no ha sido suficiente y he tenido que estar en una dolorosa y larga rehabilitación la cual no me garantiza recuperar la movilidad total de mi brazo. A final de cuentas este ha sido uno de los males menores, claro si comparo mi lesión a las que sufrió natsuki, está viva de milagro, le agradezco a kami dejarla con vida, su hijo la necesita ahora más que nunca. Espero que pronto despierte del coma, quiero contarle todo lo que me ha pasado, aun no creo del todo que tendré una hija, mai acertó, desde el inicio dijo que sería una linda nena y lo será, lo único que me preocupa es que de seguro será igual de bella que su madre y tendré que quitarle a toda clase de pretendientes de encima, de eso ya me encargaré yo y mi fututa escopeta, no permitiré que nadie manche el honor de mi hija.
-¿en qué piensas?-me pregunto mai
-en nada importante ¿Cómo encontraste shizuru?- he hablado con shizuru durante los últimos meses. Me contó cómo sucedieron las cosas y la verdad creo que mai tiene razón y todo fue una trampa del maldito de reito.
-está bien dentro de lo que cabe. Solo me preocupa verla tan triste, dice que está bien, pero no es así. Se ve muy agitada y demacrada.
-debe de ser muy difícil para ella esta situación- tengo una pequeña idea de lo que siente shizuru, ella cree que natsuki no la quiere ver, pero es mejor que crea esto a que se entere de la verdad
-lo es, pero aun así está muy feliz, espera con ansias al igual que yo a su bebé- me dijo mai con una sonrisa. Me acerqué y la abracé
-yo también espero con ansias la llegada de nuestra bebé-pasé mi mano por su vientre- me muero por tenerla en mis brazos
-espero que opines lo mismo de los pañales-dijo mai mientras reía
-claro que sí, yo la quiero con todo y todo- le di un beso en la mejilla a mai y me pegue un poco más a ella
…Saeko
-¿Cómo te sientes hija?- hace una semana que natsuki despertó del coma. Esperamos que mañana por la tarde le den de alta, sin embargo su estado físico no es el mejor, su cuerpo se debilitó demasiado durante los meses que estuvo en cama, además tendrá que estar un largo periodo en rehabilitación, ya que debido al impacto de las balas ha pedido la movilidad en la pierna izquierda. Pero esto no es lo que más me preocupa, su estado anímico es espantoso, no quiere saber nada de fujino, me ha prohibido mencionar su nombre, así como cualquier cosa que tenga relación con ella, sus ojos están llenos de un odio indescriptible, nunca había visto esas sombras que ahora oscurecen su mirada, me da miedo que trate de hacer una tontería y llegue atentar contra su vida.
-¿cómo quieres que me sienta?- me contestó de mala manera-estoy postrada en esta maldita cama, no se sí podré caminar normalmente, y tú me preguntas como me siento
-perdón hija, no quería molestarte-agache mi mirada al suelo. Por dentro sentí que me rompía, me dolía mucho ver a natsuki así-solo quería saber si tienes hambre o sed
-no, no tengo hambre-me respondió un poco más suave- llamaste a nao como te pedí
-si hace rato le llamé, debe de estar por llegar
-gracias
Después que natsuki recuperara la conciencia plenamente me pidió que llamara a nao, quería ver con sus propios ojos que se encontraba bien. Le llamé con mucho tacto, ya que no quería que mai se enterara, tal vez se sorprendería mucho o en el mejor de los casos tal vez acompañaría a nao y la verdad no creo que mai este de humor para tolerar los desplantes de mi hija.
-cachorra- un enorme grito proveniente de la puerta, me hizo girar la cabeza- al fin
Nao entro corriendo a la habitación y se lanzó sobre natsuki, la cual dio un gruñido por el atrevimiento de nao. No creo que el abrazo fuera muy fuerte ya que nao aun lleva un cabestrillo puesto. Observe la escena y vi un atisbo de alegría en los ojos de mi hija.
-ya, suéltame araña, me aplastas- natuski alejo a nao con sus brazos
-igual de gruñona que siempre- nao sonrió y volteo hasta donde estaba sentada- perdón saeko, no te vi
-no pasa nada nao. Me alegra que hayas podido venir tan rápido
-me hubiera gustado llegar más rápido, pero tenía que inventarle algo a mai, para poder salir- respondió mientras se rascaba la nuca con una mano
-nos podrías dejar solas- me dijo natsuki
-claro- me levanté de la silla y comencé a caminar hacia la puerta- cualquier cosa que necesiten, me llaman estaré en la cafetería
-gracias saeko- me respondió nao. Salí de la habitación y cerré la puerta. La verdad no tengo ganas de comer nada, solo necesito salir un momento del hospital y aspirar un poco de aire limpio. Me preocupa en cierta forma que natsuki quiera hablar con nao a solas, estoy casi segura que le va a pedir o decir algo muy importante, de lo cual no me enteraré, solo espero que no sea una locura.
…..Nao
Estaba en casa con mai viendo tranquilamente una película, cuando mi celular sonó indicándome que acababa de llegar un mensaje de texto. Me levante con mucho cuidado, ya que no quería despertar a mai, la cual dormía plácidamente en el sillón. Tomé el teléfono y vi que el mensaje era de saeko, lo abrí y me desconcertó mucho el contenido, me pedía que le marcara en un lugar donde no me escuchara mai. No tenía idea que pudiera ser, pero así marque y está en seguida me respondió.
-hola saeko, todo bien- pregunté mientras me metía al baño y cerraba la puerta.
-hola nao todo bien. Solo quiero informarte de algo, pero antes quiero que te calmes, no es nada malo, solo quiero que mai no se entere, es por su bien- ahora si me espante, respiré profundo un par de veces y me calmé un poco
-natsuki está bien verdad- si le pasa algo a la cachorra me da algo
-ella despertó- casi me da un paro
-o por kami, al fin- dije algo fuerte. La verdad sentía que me volvía loca de la emoción, la cachorra la había librado al fin.
-cálmate por favor. Ella quiere verte, pero por favor que no se entere mai, natsuki está en un muy mal estado, tanto física como anímicamente, y la verdad no me gustaría que le diga algo desagradable.
-entiendo. No te preocupes, ya veré la forma de salir de casa sin que sospeche. Muchas gracias por avisarme
-te espero en la habitación de natsuki, por favor no tardes.
Colgué la llamada a saeko y corrí hasta mi habitación. Me cambié de ropa a la velocidad de un rayo, bueno más bien tan rápido como pude.
-¿A dónde vas?- me preguntó mai desde el marco de la puerta de nuestra habitación
-¿quién yo?
-si tú
-he, pues- no sabía que inventarle- iba ir a comprarte fresas, si eso
-pero no te las he pedido
-bueno quería darte una sorpresa. Además me acorde de aquel pastel que te encantó el otro día y pensaba traer uno- comenzaba a sudar frío, mai no podía descubrir a donde iba
-gracias amor-me acercó a mí y me abrazó- no cabe duda que eres un amor. Ya verás en la noche te doy tu recompensa
..bu..bueno, será mejor que me vaya y de paso pasaré a darle una vuelta a natsuki- dije algo nerviosa
-está bien amor, pero tardes mucho, te esperaré para comer
-no te preocupes no tardo-me acerqué a mai. Le di un suave beso en los labios y salí de la casa- al fin
Salí del edificio y tome un taxi. Le pedí que manejara lo más rápido que pudiera, sentía que me comía las uñas de la emoción, me moría de ganas de ver a natsuki con los ojos abiertos, además tengo que contarle todo lo que me contó shizuru, ha y claro de su cachorrito, estoy segura que estará encantada con la noticia. El taxi se detuvo, pagué al taxista y salí volando, corrí por los pasillos del hospital, ignoré todos los saludos de médicos y enfermeras, solo quería llegar a la habitación y ver a la cachorra despierta. Llegue a su habitación, grité fuerte desde el pasillo y en cuanto la vi me lancé sobre ella. Un gruñido fue su respuesta, no cabía duda era ella. Me pidió que la soltara, sin muchas ganas me parté y mire a saeko la cual como siempre estaba sentada al lado de la cama de natsuki, me disculpé por no haberla saludado y esta dijo que no había problema. Después natsuki le pidió que saliera, no sé porque, pero saeko salió muy tranquila de la habitación dejándome con la cachorra. Me senté en la silla sonde estaba antes sentada saeko, y miré muy contenta a natsuki.
-no sabes el gusto que me da verte despierta- le dije mientras sonreía
-lamento ser la culpable de todo esto. Saeko me contó como pasaron las cosas, te pido disculpas- me decía la cachorra, mientras agachaba la cabeza- lamento en verdad ser la causante del daño en tu brazo
-oye, lo que paso no fue tú culpa- alargue mi mano y la coloqué en su hombro- yo estoy bien, todo lo que paso fue culpa del imbécil ese
Su cuerpo se tensó y con sus manos apretó fuertemente las sabanas.
-te pido que jamas vuelvas a tomar este tema-le dijo con un tono de voz, muy sombrío la verdad ni se lo conocía
-está bien, pero no te pongas así- no entendía del todo su enojo- ¿Cómo te sientes?
Creo que no debí preguntar eso, apretó con más fuerza la sabana, giró su rostro y vi algo que no me gusto.
-¿cómo quieres que me sienta?, estoy postrada en esta maldita cama, no volveré a caminar libremente jamás- me grito furiosa- me volví un estorbo
-oye, oye, tranquila. No es para tanto, estoy segura que con una buena rehabilitación estarás como nueva- eso esperaba yo, aunque casi es un hecho que va tener que caminar siempre con un bastón-además mírame, yo también sufrí un daño y voy por muy buen camino, estoy segura que pronto estaré como nueva
-eso crees- me respondió mientras agachaba la mirada. No podía ver su reacción ya que su cabello le cubría la cara
-claro que lo lograré, ya verás que sí. De lo contrario no podré cargar bien a mi hija- le dije mientras sonreía
-¿hija?-murmuró natsuki
-sí, aunque no lo creas voy a tener un bebé con mai-dije con mucha alegría. Miré a natsuki y vi que no se había movido ni un milímetro, observé con detenimiento y me di cuenta que estaba llorando- ¿estás bien?
Me acerqué a ella para tratar de abrazarle o verle en rostro aunque sea, pero ella me alejó.
-no me toques-me grito
-tranquila- susurre mientras me alejaba. En ese instante se me vino a la cabeza shizuru y su bebé, ¿será que si le digo la verdad se pondrá mejor?- no debes de ponerte así. Es cierto que tener un hijo es una gran responsabilidad y la verdad aun me aterra, pero me da gusto saber que viviré esta etapa contigo.
Esperé su respuesta pero parece que no me escucho, permanecía inmóvil. Como no vi resultado tratando de decirlo de una forma sutil, pensé que si se lo decía de una vez por todas entendería.
-shizuru….
-cállate- me grito muy fuerte natsuki. Fue entonces que giro su rostro y pude ver claramente que derramaba lágrima tras lágrima. Sus manos apretaban fuerte las sabanas, parecía que las rompería- te prohíbo mencionarla
-pero natsuki- sé que se siente herida pero debe saber toda la verdad- ella espera un bebé
-cállate, cállate, no quiero escucharte- me grito mientras con sus manos topaba sus oídos
-cálmate nat. Ese bebé es tuyo, está por nacer – dije mientras trataba de calmarla un poco
-mientes, es de él- grito muy fuerte
-no, no, es tuyo estoy segura
-mientes-grito a un más fuerte- de seguro la defiendes porque mai te lo pidió
-no, no, no es así. Ella no sabe que estoy aquí
-entonces ella te lo pidió
-no nat no es así. Ella espera un bebé tuyo estoy totalmente segura
-lárgate, lárgate, no quiero volver a verte-gritaba natsuki a todo pulmón. Fue entonces cuando un grupo de médicos y enfermeras entraron a la habitación- lárgate, lárgate
-¿Qué ha ocurrido doctora?- me preguntó una enfermera
-no sé, se alteró de repente
-perdone pero lo mejor será que salga- una enfermera me tomó del brazo y me sacó de la habitación
-¿Qué hice?- murmure en voz baja. Comencé a llorar, no porque me arrepintiera de haber tratado de decirle la verdad a nat, si no por cómo se puso, no creí que se pondría así- perdón
...2 semanas después
…Natsuki
Heme aquí postrada en una silla de ruedas, esperando que me traiga de comer alguna de las empleadas. Me volví en una inútil incapaz de ponerse de pie por más de 3 segundos. Saeko me dice que no debo de ser pesimista que mi pierna volverá a la normalidad más rápido de lo que espero, pero yo lo dudo, sé perfectamente que jamás volveré a caminar plenamente. Pero todo esto es por culpa de ella y de mi estúpido corazón. Aun no pudo creer lo idiota que fui, todas las señales estaban en frente de mí, pero no quise abrir los ojos, soy una imbécil a la cual le han visto la cara de idiota dos veces, pero se acabó. De ahora en adelante me convertiré en aquello que tanto ameló saeko, quería un monstruo sin sentimientos y ahora lo tiene, ya no se volverá a quejar de verme llorar por causa de una mujer, de ahora en adelante seré fría como el hielo y fuerte como el mejor metal, no permitiré que nadie pase encima de mí, nadie, absolutamente nadie.
….Shizuru
Los últimos días de mi embarazo han sido especialmente dolorosamente difíciles, mis pies se han estado hinchando mucho, no puedo dormir y me duele mucho la espalda.
-haaaa- sentí una fuerte patada de mi bebé, coloqué mis manos sobre mi vientre y lo acaricié un poco- haaaa
Una punzada muy fuerte me llegó, me senté con cuidado en la cama y traté de respirar. Pero otra oleada de dolor más intenso llego. Comencé a sudar frío e inconscientemente me temblaban las manos, respiraba agitadamente, peor aun así trataba de tranquilizarme un poco, pero toda mi cálame se fue al bote de la basura, cuando sentí un líquido caliente escurrir por mis piernas.
-nana, nana-grite tan fuerte como pude
-¿estás bien?-me preguntó mi nana cuando entro corriendo a la habitación
-no, acabo de romper bolsa- dije muy bajo, ya que me acababa de llegar otra contracción
-o por kami- grito mientras salía corriendo de la habitación
-haa, ya casi mi amor, solo espera un poco más- acuné mi vientre con mis manos y traté de respirar lo mejor que podía.
….Natsuki
-lárgate, lárgate, eres una inútil- le gritaba a mi tercera terapeuta
-pero señora, debe ser paciente, no es mi culpa, su pierna está muy dañada
-no me escuchaste, vete no te quiero volver a ver- le grité mientras me arrastraba por unas colchonetas, tratando de subir a mi silla de ruedas
-está bien, pero al menos déjeme ayudarle a subir a la silla- me acercó la chica y trato de tomarme pero lo impedí
-suéltame, no quiero tú lastima, solo lárgate ya- alejé sus brazos y continué arrastrándome a la silla.
-con permiso- dijo la chica y se fue. Estaba muy cerca de la silla, continué arrastrándome hasta que logre tomarla con una de mis manos, me impulse y como pude subí. Active el control y la silla comenzó a rodar, entré a mi habitación y tomé mi teléfono celular, quería reclamarle a saeko que la terapeuta que contrato es una inepta, pero me detuve, había un mensaje de nao.
Desde que desperté solo la he visto una vez, le he prohibido la entrada a la casa. No quiero volver a verla, no mientras defienda a la mujer esa. Además ha estado insistiendo con una estupidez enorme, dice que la mujer esa tendrá un hijo mío, lo cual es una completa estupidez. Estaba casi segura que este mensaje diría lo mismo que los demás, pero algo me impulsó y lo abrí.
"ya nació tu hija, es una bebé hermosa y fuerte, ya sabes en que hospital está, ella espera poder conocerte"
-que estupidez- lancé el teléfono lejos- eso es imposible a menos que
…..Shizuru
Los momentos más dolorosos por los cuales puede pasar una mujer, son también los más hermosos, dar vida a un pequeño ser es sin duda lo más hermoso. 9 meses se lleva en el vientre pero toda una vida en el corazón.
Acababa de dar a luz a mi bebé, el fruto del amor que natsuki y yo nos tenemos. El médico la ponía en mis brazos, era pequeña y frágil, sentía que si la apretaba un poco más la rompería. Lágrimas de felicidad surcaban mi rostro al fin podía tener entre mis brazos a mi tesoro más grande, cada día, cada hora valió la espera.
….Natsuki
-esto es ridículo- hace más de 2 horas recibí el mensaje de nao. No entiendo que rayos hago en el hospital, pero algo me impulsó hasta aquí. Recorría los pasillos del hospital buscando los cuneros, quería ver algo con mis propios ojos, nao jura que es mío el bebé, sentía una duda, así que tenía que verlo yo misma. Detuve la silla frente al cristal del cunero y presté atención a cada uno de los bebes que estaban dentro. La mayoría lloraba fuertemente, pero uno captó mi atención, no sabía si era niño o niña, llevaba puesta ropa amarilla pastel y se veía muy tranquilo, se removía un poco pero no lloraba. Se acerqué a la puerta y la empuje, observé el interior del cunero y no había nadie dentro, cerré la puerta y me dirigí directo al bebé que llamó mi atención, revisé el cunero y ahí estaba escrito el apellido fijino. Lo miré fijamente y si poder resistirme lo tome en mis brazos con mucho cuidado, tenía los ojos cerrados, se veía algo de inflamación en su carita, claro hace poco que nació es normal. Vi en una de sus manitas, un brazalete que le ponían a todos los recién nacidos y vi algo que hizo mi corazón latir como loco.
"bebé fujino, 3.5kg, 550cm, sexo: inter."
Su pulsera llevaba esos datos, además era de color amarillo. Cuando nacía un bebé en el hospital se les asignaban colores pastel, pare designar su sexo, además de las letras y códigos en las pulseras. Azul para niño, rosa para niña y amarillo para bebés que nacían con la misma condición que yo.
-no puede ser- la miré fijo y sin darme cuenta comencé a llorar- es mía
Murmure muy bajo las últimas palabras. Era verdad, todo lo que nao dijo era verdad
-es mía- volví a repetir, consiguiendo que mi bebé despertara, lentamente abrió sus ojitos y me dejo verlos por unos instantes-verdes
No había duda alguna era mi hija, mía, mi bebé. La acuné suavemente en mis brazos y traté de arrullarla, entonces recordé una canción que mi padre me cantaba.
Mori no oku de umareta kaze ga
Harappa ni hitori datsu nire no ki
Fuwari kasume yatte kita
Are wa kaze no toori michi
Mori no oku de umareta kaze ga
Mienai te sashi nobete mugi no ko
Fuwari kasume anata no kami o
Yurashite toori sugite ku
Harukana chi tabi yuku kaze michi shirube
Hitori yuku anata ni okuru kami no kazari
Mori no oku de umareta kaze ga
Harappa ni hitori datsu nire no ki
Fuwari kasume kiete iku
Are wa kaze no toori michi
Termine de cantar la canción y volvió a dormir tranquilamente. Con mucho cuidado la coloque en su cuna.
-te prometo que volveré por ti- susure muy bajo, me acerqué a ella como pude y le di un pequeño beso en la frente.
….Saeko
-buenas tardes señora- me hablaba una de las empleadas- desea que le sirvamos de comer
-buenas tardes. No, esperare un poco, gracias- había sido un día terriblemente pesado en la empresa- ¿dónde está mi hija?
-ella salió hace rato con carllo
-¿no sabes a dónde fue?
-no señora ella bajo por el elevador y le pidió a carllo que la llevara fuera
-espero no tarde- que raro que natsuki saliera. Esto no me suena nada bien, espero que no se neta en ningún lío.
-adelante señora-escuche la voz del chofer. Me giré y vi como enraba natsuki a la casa
-me enteré que saliste, ¿todo bien?- pregunté a mi hija
-tú harias cualquier cosa por mí- me preguntó natuski
-claro que si hija- me agache a su altura y la vi a los ojos
-me ayudarías a hacer cualquier cosa que yo te pida
-sí- dije firme
-quiero quitarle mi hija a shizuru
-¿qué?- de todo lo que me podía esperar esto es lo último en que pensé.
Hasta aquí el capítulo :3 no me odien prometo actualizar lo más rápido que pueda.
Natsuki no esta invalida, solo tiene problemas en la pierna izquierda.
La canción se llama kaze no toorimichi
Gracias por leer :)
