Hola :3

He vuelto, aun no muero xD se preguntaran porque me tarde tanto, pero la verdad es que no tenía ganas de escribir, se porque rumbo llevar la historia, pero no tenía ganas de hacerlo hasta ahora. Justo ahora que tengo clases, exámenes y muchas tareas, pero tengan por seguro que no los abandonaré aquí seguiré hasta el final.

Muchas gracias por sus reviews, todos y cada uno son muy importantes.

Sin más los dejo leer, espero y el capítulo sea de su agrado, es un poco corto, pero espero actualizar pronto.

Los personaje de mai hime no me pertenecen.


….Natsuki

6 años han pasado, 6 años en los que mi vida ha cambiado tanto, las decisiones que tome buenas o malas trajeron consecuencias que hasta hoy me persiguen. Me alejé de las personas que estimaba, dejé de ejercer la profesión por la cual luche tanto y perdí a la persona que más he amado y amare por toda mi vida. ¿Qué ha pasado durante todos estos años?, el día que nació mi hija me encontraba segada por el odio, a tal grado que estaba dispuesta a quitársela a shizuru y así lo hice. Chantajeé a mi madre, la amenacé, le dije que si no me ayudaba no me volvería a ver nunca más, me lloró y me suplicó que entrara en razón pero no lo hice. Lleve a shizuru a los tribunales, obtuve fácilmente el divorcio, y por medio de algunas artimañas logre quitarle a mi hija cuando tenía apenas 8 meses.

Que soy una desgraciada lo sé y lo acepto, sin embargo no me arrepiento de nada de lo que hice, creo que sin Narumi no hubiera sido capaz de seguir viviendo, tal vez ya hubiera muerto o me hubiera vuelto loca. Mi hija se volvió mi ancla a la vida, mi motivo de ser, la luz de mis ojos y mi más grande adoración. Cada día junto a ella es una experiencia hermosa, con sus pequeñas acciones me enseña cosas que nadie más ha hecho, pero al mismo tiempo me recuerda mucho a su madre, se parece tanto a shizuru, tiene su cabello y su carácter. Nunca olvidaré las palabras de mi abuelo, el cual hasta la fecha sigue reprobando mi acción.

Estaba sentada en mi silla de ruedas frente a la gran ventana de mi habitación, miraba el jardín y como algunos trabajadores cortaban el pasto. Tenía en mis manos un libro sobre leyes de Japón, estaba planeando el cómo quitarle mi hija a shizuru, pero me di cuenta que ella como su madre llevaba las de ganar, así que tenía que idear un plan para lograr mi cometido.

-te has vuelto loca natsuki- entró de golpe en la habitación mi abuelo. Se veía furioso, lo más seguro es que saeko ya le había contado todo

-no-dije seca

-¿Por qué le quieres quitar la bebé a shizuru?-me preguntó pero no respondí nada ni yo misma era capaz de responder eso- sabes perfectamente que es una estupidez

-no lo es, es mi hija y la quiero cerca de mí – le dije muy fuerte

-puedes estar cerca de la bebé sin quitársela, no creo que se oponga a que estés presente en la vida de su hija

-no la quiero volver a ver-agache la cabeza y apreté el libro con las manos- no quiero que mi hija esté cerca de alguien como ella

-¿acaso te estas escuchando?, natsuki por favor recapacita, las cosas entre shizuru y tú aún se pueden solucionar, deben de criar juntas a su hija

-ya tomé mi decisión, no permitiré que una persona como ella críe a mi hija- jamás permitiría que ella estuviera cerca de mi hija

-ella es su madre, no puedes quitársela solo porque tú quieres.

-claro que puedo y lo haré-le dije muy molesta ya no quería seguir escuchando más

-¿y que vas hacer cuando te pregunte sobre su madre?, o le dirás que la trajo la cigüeña y la dejo en tú puerta

-no lo sé. Tal vez le diga que está muerta- por el momento creo que es la mejor opción

-natsuki, hija por favor, tú no eres así. Por favor olvida tú odio y arregla las cosas con tu esposa- levanté la vista con rencor y mire a mi abuelo

-vete, no quiero escucharte más

-natsuki

-vete, no quiero, ni necesito tú aprobación, ya tomé mi decisión y te guste o no, haré mi voluntad

-veo que el odio te ha transformado, espero que algún día no te arrepientas. Ten por sabido que yo no te apoyo en esta estupidez-dicho esto mi abuelo salió de mi habitación, dejándome con una ola enorme de sentimientos, comenzaba a dudar si era correcto o no, pero mi odio era tan grande que hice lo que quise, respaldándome en él.

Mi abuelo no me apoyo en nada durante el proceso legal, al contrario siempre que había oportunidad me recriminaba fuertemente, sin embargo cuando me vio entrar en la casa con mi hija en los brazos, no dijo nada, solo se dedicó a desvivirse por mi hija dejándome de lado a mí. Mi madre me apoyó en todo momento, durante los juicios y la crianza de mi hija, todo lo que sé respecto al cuidado de Narumi ella me lo enseñó, mi relación con ella ha mejorado, pero nunca olvidaré todo por lo que me hizo pasar, el dolor que me causó durante tanto tiempo. Yo por otro lado, me volví una persona pesada, distante y cruel con la mayoría de las personas excepto con mi hija. No sé nada desde hace años de mai y nao, me alejé de ellas después de la discusión que tuve con nao en el hospital, solo sé por saeko que tienen una niña hermosa llamada Yumei, a veces siento la necesidad de ir a hablar con ella y pedirle perdón, pero mi orgullo es tan grande que no me deja doblegarme.

La casa que compartía con shizuru se quemó y en cuanto pude la vendí a la primer persona que me ofreció algo de dinero; mi trabajo en la clínica lo abandoné, no quería volver al hospital donde permanecí tantos meses, además que era incapaz de sostener un bisturí con precisión, ya que el estar en coma me dejó secuelas y una de ellas era un ligero temblor en las manos, el cual me imposibilitaba volver a operar con precisión, además que jamás recuperé la movilidad total en mi pierna, actualmente camino con ayuda de un bastón. Ahora trabajo en la empresa, al lado de saeko, me convertí en su mano derecha, después de todo se cumplió su sueño y me volví un apersona renombrada en el mundo de la construcción. Mi hija, es una niña muy tranquila e inteligente, la mayoría de las veces me sorprende con su inteligencia, pero sobre todo con sus preguntas, regularmente son preguntas inocentes y normales para su edad, cosas simples que todo niño quiere saber, pero otras veces me pregunta sobre su madre y no sé qué decir, decirle la verdad es algo totalmente inaceptable, ella no entendería lo que sucedió, me da miedo que me odie por alejarla de su madre, así que por mi bien y por el de mi hija le dije que ella está de viaje y algún día volverá, una gran mentira que cada día pesa más, veo sus ojos y me doy cuenta que ella anhela en verdad conocerla. Mi madre creyendo que su interés menguaría le dio una foto que no sé de dónde sacó, en la foto se encuentra shizuru sentada en una mecedora con mi hija en brazos, esa foto se convirtió en un tesoro para mi hija, cada noche la toma y duerme con ella. Sé que hago mal al prohibirle a shizuru ver a la niña, pero no me quiero imaginar si ella trata de llevársela, creo que perdería la cabeza o terminaría muerta.

"Woof, woof, woof, woof"

Los ladridos de duran me alertaron que mi hija volvía de la escuela. Cerré la carpeta que estaba frente a mí, me puse de pie, tome mi bastón y camine hasta la sala. Mi madre insistió en que lo mejor era que mi hija ingresara a una escuela, como cualquier niño normal, ya que yo quería que tomara clases en casa, sin embargo cada vez que vuelve a casa procuro estar para recibirla, me encantaba ver como llegaba corriendo con una enorme sonrisa en su rostro.

-papi- gritó mi hija mientras se lanzaba a mis brazos. La cargue y le di un beso en la mejilla

-hola amor, ¿cómo te fue?- la abrace fuerte y le di otro beso- ¿tienes hambre?

-bien, la maestra me dio dulces, pero tengo hambre

-ve a lavarte las manos para comer- la bajé suavemente.

-si papi- me giré y vi que caminaba algo raro mi hija. Me alarmé mucho, narumi esta caminado muy raro, como si le hubieran golpeado los genitales

-oye espera, ¿paso algo?, ¿te duele o te pagaste por accidente en tu parte?- le pregunté muy, pero muy preocupada

-no papi

-entonces porque caminas así- ahora si me estaba preocupando

-es que hay una bolsita en mi bóxer y puse los dulces ahí, pero pica- no sabía si reírme por la ocurrencia de mi hija o regañar a quien le compró esa ropa, al final reí

-jajajaja, esa bolsita no es para eso

-¿entonces no pudo guardar cosas ahí?

-ven vamos al baño a lavarnos las manos y de paso te explico para que es esa bolsita-cargué a mi hija en mis brazos y lentamente nos encaminamos al baño.


….shizuru

6 años, 3 meses, 3 semanas con 2 días, y 14 hrs, es el tiempo que ha pasado desde la última vez que mis ojos vieron a mi hija. Tenía apenas 8 meses cuando la desgraciada de natsuki me la arrebató de mis brazos. Me llevó a los tribunales en dos ocasiones, primero en busca de un divorcio que jamás le negué, sin embargo solo fue el puente para llegar a mi hija. El divorcio fue un proceso sencillo, ya que no existía ninguna posesión en común, además que ambas estábamos de acuerdo, natuski ya no era la persona de la que me enamoré, tenía un aspecto horrible, no era porque cuando la volví a ver estaba en silla de ruedas con una pierna inmovilizada, ni por la pequeña cicatriz que cursaba la mitad de su ceja y parte de su frente Sus ojos, pero sobre todo su mirada estaba llena de un profundo rencor, un odio desmedido hacía mi persona. Recuerdo las palabras que le dirigió al juez cuando nos preguntó si estábamos seguras de divorciarnos.

.El nacimiento de mi hija, representó una nueva etapa en mi vida, un cambio enorme, para el cual me había preparado, desde el momento en que supe de su existencia. Mai junto a nao me ayudaron a decorar y pintar la habitación, mientras que mi padre se encargó de comprar los muebles. La habitación era perfecta, sin embargo una vez que tuve a mi bebé en brazos no la quise dejar sola en aquella enorme habitación, así que la cuna se trasladó a mi habitación. Mi felicidad ahora estaba reflejada en el bienestar de mi hija, si ella estaba tranquila lo estaba yo. Los meses fueron pasando y seguí sin saber nada de natsuki, ya no preguntaba por ella, llegué a asumir que ya no quería saber nada de mí, pero en el fondo me dolía mucho su ausencia, me hubiera gustado mucho que estuviera conmigo durante mi embarazo, pero sobre todo en el momento del parto, siempre imagine que en ese momento tan especial estaría presente, pero no fue así.

4 meses de paz e incertidumbre pasaron, hasta que un día llego una carta del juzgado familiar, informándome de la demanda de divorcio que presentó natsuki. No sé porque pero en el fondo de mi corazón, siempre esperé que algún día cruzara en umbral de la puerta de mi habitación y me dijera que venía por mí y por nuestra hija, sin embargo eso jamás pasó. Con todo el dolor de mi corazón me presente a la audiencia de conciliación, en la cual si no llegábamos a un acuerdo o nos reconciliábamos, en ese mismo momento firmaríamos el divorcio.

Recuerdo que la oficina era pequeña, me hicieron pasar, tomé asiento en una silla y esperé a que llegara el juez y natsuki. Primero llegó el juez, se presentó, tomó asiento y en unos cuantos minutos más llegó natsuki. La primera reacción que tuve al verla fue ponerme de pie y observarla. Natsuki estaba sentada en una silla de ruedas, con una pierna inmovilizada, tenía una ligera cicatriz que cortaba su ceja izquierda y le alargaba a lo largo de unos centímetros por su frente, un hombre la empujaba, estoy segura que era el chofer ya que al dejarla dentro de la habitación se fue. Sentí mucho dolor el verla en ese estado, mi padre siempre me dijo que ella estaba bien en Kioto con saeko, pero sin duda me mintió, sin darme cuenta comencé a llorar.

-¿Qué te pasó?- le pregunté, pero ella no respondió, solo levantó el rostro y me miró como jamas lo había hecho. Sus ojos estaban obscuros de rencor, odio pero sobre todo un gran desprecio. No pude contener más mis lágrimas así que las deje salir- natsuki por favor perdóname, te juro que no fue mi culpa

-aléjate de mí-me grito con desprecio. No le hice caso y me acerque a ella, caí de rodillas ante ella y le supliqué que me escuchara

-natsuki por favor escúchame, tienes que saber la verdad

-ya la conozco, por eso estoy aquí, no quiero volver a saber nada de ti en toda mi vida- esas palabras fueron como una daga en mi pecho- señor juez dígame donde firmo

-señora kruger-dijo el juez en tono bajo.

-dígame donde firmo y tú quítate de mi camino ahora mismo o yo misma te quitaré- con mis manos cubrí mis ojos, me agaché un poco y en ese momento natsuki movió su silla y se acercó hasta el escritorio donde estaba el juez con los papeles del divorcio en la mano.

-firme aquí por favor- dijo el juez y natsuki lo hizo sin siquiera pensarlo un poco. Natsuki ya no me quería, ahora solo me odiaba, pero ella no sabía que yo tenía algo suyo y mío.

-estuve embarazada y tuve una hija tuya-dije muy bajo y medio claro ya que el llanto cortaba mi voz. Esperé alguna reacción de natsuki, pero no paso, nada.

-eso ya lo sé-respondió después de unos minutos-por eso estoy aquí. Señor juez

-si señora

-tengo entendido, que las leyes en este caso me benefician no es así

-en este caso, el divorcio no se le puede ser negado, ya que usted presentó pruebas concretas sobre la infidelidad de la señora aquí presente- infiel, no, yo no engañé a natsuki.

-muy bien, entonces en visto que ya estoy libre de nuevo, quiero exigir la custodia de mi hija. Aquí tiene los documentos necesarios- natsuki le entregó una serie de documentos al juez

-¿estás loca?, ¿porque me quieres quitar a mi hija?- limpié las lágrimas de mi rostro y encaré a natsuki.

-no es obvia la respuesta- respondió con desprecio

-no sé de que hablas, pero no puedes quitármela, es mía-le grite fuerte, tanto que hasta el juez se asustó

-en primer lugar no es tuya, es mía, quiero que lleve mi apellido, y en segundo jamás permitiré que una cualquiera como tú este cerca de mi única hija- una cualquiera como tú, esa palabra resonó tan fuerte en mi cabeza, que no me di cuenta en que momento natsuki salió de la habitación, mis ojos se inundaron en lágrimas como nunca antes en toda mi vida, no recuerdo que pasó después, ya que me desmayé, lo único que recuerdo es que cuando desperté estaba recostada en mi cama, al cuidado de mi nana. A partir de ese momento, si antes no se despegaba de mi hija ahora menos, tenía miedo que natsuki se la llevara y no me diera cuenta.

Los juicios fueron largos y dolorosos, luche con todas mi fuerzas por ganar la custodia de mi hija, pero cada día las cosas se ponían más difíciles, natsuki junto a sus abogados usaron una serie de artimañas antes las cuales yo no podida hacer nada. Mi desesperación llegó al extremo de negar a natsuki como padre de mi hija, le dije al juez que ella no era su padre, sin embargo en ese mismo momento los abogados de natsuki exigieron una prueba de DNA, a la cual yo me negué, así que sin ninguna arma a mi favor perdí la batalla. Tomé algunas de mis cosas, las metí a una maleta, cargué a mi hija, estaba dispuesta a irme del país antes que me la arrebataran, sin embargo fracasé, al estar a punto de subir al avión, apareció natsuki junto a saeko, sus abogados y la policía. Ahí frente a medio mundo, me arrebataron de los brazos a mi hija, se la entregaron a natsuki y su madre. Grité con todas mis fuerzas que no se la llevara, un grupo de policías se acercaron a mí y me tomaron de los brazos impidiendo que me acercará a natsuki y mi bebé, forcejé cuanto pude, pero fue inútil, vi como natsuki se iba con mi hija en sus brazos, un hombre se acercó a mí y me inyectó algo en el cuello y se fue, sentí mi vista nublarse, lloraba a mares, sentía un dolor como nunca antes en mi vida, aún escuchaba a lo lejos el llanto de mi bebé, mi narumi.

A partir de ese momento mi vida se hizo pedazos, no encontraba paz en ningún sitio, me aferré a las pertenencias de mi hija, dormía con su ropita en mis brazos, me parecía escucharla llorar en las noches, así que salía corriendo de mi habitación a buscarla en su cuna, pero nunca la encontraba, mis ojos ya no podían derramar más lágrimas, así que pensé en darle final a mi vida. Lo intenté dos veces de manera distinta, pero nunca pude hacerlo, simplemente espere que la muerte llegara por sí sola, pero nunca llegó, en su lugar mi padre me obligó a abrir los ojos y darme cuenta que me estaba destruyendo, además que aún existía la posibilidad de recuperar a mi bebé. La posibilidad existía siempre y cuando demostrara que jamás engañe a natsuki con reito. Saqué fuerzas de donde no tenía, me levanté de la cama y fui tras reito. Me tomó 6 años atraparlo y llevarlo a prisión. Tardé muchos años en encontrarlo, porque al parecer no solo huía de Japón y de mí, sino también de varias empresas a las cuales defraudó con millones de dólares, al final cayó en una prisión de máxima seguridad en los estados unidos, fue enjuiciado y condenado a cadena perpetua por la cantidad de crímenes que cometió. Mi inocencia fue demostrada al confesar todas sus fechorías, resultó en que solo me drogó, me llevó a un hotel donde tomó las fotos, aun así no confesó del todo sus intenciones al dañarme de esa manera, también me di cuenta que trató de matar a natsuki 2 veces, las cuales yo ignoraba totalmente, al final el desgraciado no soporto la cárcel y se suicidó. Las pruebas estaban sobre la mesa, las llevé ante el juez y apelé a su sentencia, deseo con toda mi alma volver a ver a mi hija, dale un abrazo o escucharla decirme mamá.

Durante todos estos años saeko se ha puesto en contacto conmigo, no sé porque lo hizo, pero supongo que alguna fibra del corazón de piedra que tiene se movió a mi favor. Regularmente la veo cada mes en un café del centro de Tokio, no mediamos muchas palabras, solo me lleva muchas fotos, vídeos, dibujos y cartas de mi hija. A través de ellas, me he dado cuenta que desea con toda su alma conocerme y tenerme cerca, pero natsuki se niega rotundamente, saeko me explicó la mentira que le dijeron a mi hija, el eterno viaje del cual no regreso, debido a esto comenzó a escribirme cartas, cuya existencia solo la conoce saeko y yo. Me duele mucho no poder responder sus cartas, saeko dice que si natsuki se da cuenta no la dejaría volver a tomarle una foto a mi hija, así que con todo el dolor de mi alma, solo me dedico a mirar sus fotos, ver como cada día está más enorme y yo tan lejos de ella sin poder decirle que le amo con todo mi corazón.


…Natsuki

-¿Dónde está mi madre?-le pregunté a una empleada. Estaba sentada en la mesa con mi hija, ya que estábamos a punto de comenzar a cenar

-la señora salió por la tarde

-¿no dijo a dónde?

-no señora, solo dijo que estaría aquí para la cena- dicho esto la empleada se retiró. No entiendo esas salidas misteriosas de mi madre, por lo menos una vez al mes no de donde rayos se mete toda la tarde, en ocasiones me preocupa que algo le pase.

-perdón por la tardanza- escuche la voz de mi madre- ¿dónde está narumi?

-está lavándose las manos-le respondí mientras extendía la servilleta en mi regazo- ¿se puede saber de dónde vienes?

-salí a dar una vuelta

-de 4 horas-le reproche mientras veía como se sentaba mi madre a mi lado.

-¿de cuando acá te preocupan tanto mis salidas?

-no me importa que salgas solo avisa, me preocupa que te suceda algo

-solo fui a tomar un café con una conocida, nada fuera de lo normal- dijo saeko algo nerviosa

-¿la conozco?-pregunte mientras comenzaba a comer

-no, no la conoces

-deberías traerla a la casa-es raro que mi madre tenga amigas, nunca le conocí una

-no creo que sea necesario

-insisto, no quiero que resulte ser una estafadora- hoy en día es muy fácil engañar a las personas

-ya basta, yo no decido con quien hablas y con quien no, así que por favor respétame. No fui a ver a nadie, simplemente salí a buscar el regalo de cumpleaños de mi nieta, no quería que se enterara, pero ahora gracias a ti tal vez ya te escucho

-lo siento-dije en voz baja- es solo que nunca te había conocido una amiga por eso me dio curiosidad, discúlpame

-abue- el grito de mi hija me desconcentró

-ven- mi madre llamó a mi hija y esta se le acercó corriendo. Mi madre la abrazó y le dio un beso en la mejilla- te extrañe

-yo también abue- miraba a mi hija y a mi madre, me llegaron varios recuerdos, me recordó a mí y a saeko, mi hija se parecía mucho a mí, pero también tenía mucho de su madre.

-vamos siéntate en tu lugar, vamos a cenar

-si abue- mi hija bajo de las piernas de saeko y se sentó a mi lado en una silla. La cena transcurría con calma, nadie hablaba regularmente, pero hoy quería ser yo quien hablara, pronto será el cumpleaños de narumi, así que quiero preguntarle que desea de cumpleaños

-narumi-llamé a mi hija

-si papi

-tú cumpleaños va hacer muy pronto, así que estaba pensando, si te gustaría que hiciéramos una fiesta en la casa o que quieres que te regale. Recuerdo que querías un hámster, ¿aún lo quieres? O quieres algo más, sabes que me puedes pedir lo que desees

-¿de verdad?- vi sus ojos, algo raro y extraño había en ellos, es como si estuviera emocionada.

-sí, pídeme lo que sea-le dije con una sonrisa.

-quiero conocer a mi mami-la cuchara que sostenía en mi mano derecha cayó al suelo. Mis ojos se abrieron de par en par y mi respiración se aceleró. Esto no podía ser posible, debí de haberle dicho que esa mujer estaba muerta.

-natsuki, hija tranquila-mi madre se acercó a mí y trató de tranquilizarme sin embargo, me sentía más y más alterada

-papi-dijo mi hija con miedo

-no- murmuré muy bajo, casi para mí misma. No entiendo, acaso fallé en algo, ¿porque la quiere a ella y no a mí?

-hija tranquila- saeko estaba cerca de mí, seguramente trataría de contenerme si algo sale mal.

-¿porque?- pregunte mientras miraba al suelo-¿Por qué quieres conocerla?, ¿acaso yo no soy suficiente?, ¿ya no me quieres?

-no te enojes papi-se acercó a mí mi hija con lágrimas en sus ojos- quiero saber quién es mi mami

Levanté mi cabeza y vi la expresión de tristeza y necesidad en sus ojos. No sabía que deseara tanto conocer a su madre, sabía que este momento llegaría pero no me siento preparada para hacerle frente a todos mis errores.

-yo, no lo sé- retiré la servilleta de mi regazo y me levante de la mesa. Ahora los errores del pasado vienen por mí


….Shizuru

Tal como todos los días, redacté y mandé un correo electrónico a natsuki donde le pido que me deje ver a mi hija, además de llamarle a la oficina con la esperanza que algún día responda mi llamada, pero igual que siempre jamás responde mi llamada ni mucho menos mi correo electrónico. Cerré la pantalla de mi computadora y saqué de un cajón de mi escritorio todas las fotos que tenia de mi hija, observé varias de ellas.

-cada día creces más-pasé mi mano suavemente por una foto. Tenía fotos nuevas que saeko me acababa de dar hace días- te pareces mucho a ella

Narumi, mi narumi, te pareces mucho a ella, excepto en su carácter, natsuki es muy dura, no parece su hija, mi padre dice que actúa como yo cuando tenía su edad, mi nana opina lo mismo además dice que tiene cierto parecido físico a mí, yo creo que se parece más a ella, solo que simplemente por suerte no heredó su horrible carácter.

-espero verte muy pronto mi amor- aguarde las fotos en el cajón del escritorio y en su lugar saque un pequeño sobre blanco, con algunas estampillas postales. Lo abrí con cuidado, dentro había un pequeña hoja de libreta doblada demasiado bien y una foto. Desdoblé el papel y comencé a leer.

-mi amor- murmuré bajo mientras unas lágrimas se me escapan de los ojos.

.Hola mami

Espero que estés bien. Hace tiempo que no te escribo una carta, es solo que le pedí ayuda a mi abue saeko para escribirla. Yo solo quiero decirte que pronto será mi cumpleaños, yo le diré a papi que de cumpleaños quiero que me lleve contigo, aunque sea un ratito. Tengo muchos amigos en la escuela y llevo buenas notas. Ha y se me cayó un diente, dijo la abuela que te mandara, dijo que seguro te gustaría, si puedes se lo pones por favor al ratón por mí.

Te quiero mucho mami, espero con mucha emoción poder verte.

Sin duda es una de las mejores cartas que he recibido en toda mi vida. Coloque el sobre de lado y en efecto un pequeño y blanco diente salió del sobre, lo tomé en la palma de mi mano y lo apreté a mi pecho.

-yo también te quiero conocer mi amor, yo también te quiero abrazar y decirte que te quiero son toda el alma- gruesas lágrimas de tristeza y emoción surcaron mi rostro-claro que le pondré el diente al ratón

Solté una pequeña risa y observé fijamente aquel diente que seguro se convertirá en una de mis más preciadas posesiones.


…Natsuki

-señora perdone que la moleste pero le llaman de la escuela de su hija- estaba tranquilamente trabajando en la oficina, tenía mucho trabajo pendiente. Todo iba bien hasta que escuche, escuela, llamada, su hija.

-en que línea

-por la dos

-gracias- levanté el teléfono inmediatamente-kruger, dígame

-buenos días, señora kruger, habla la directora de la escuela de su hija. Necesito que venga ahora mismo

-¿le sucedió algo malo a mi hija?- me levante de golpe de la silla

-no señora, solo hubo un pequeño problema, así que requerimos de su presencia urgente

-en este mismo momento salgo rumbo a la escuela- tome todas mis cosas y sale lo más rápido que pude de la oficina- cancela todas mis citas, no volveré hasta mañana

Llegué al estacionamiento, subí al coche y le ordené al chofer que condujera lo más rápido que pudiera hasta la escuela de mi hija. Se pasó varios semáforos en rojo, acción que yo obligué, el trayecto fue corto así que en cuanto llegamos a la escuela, bajé del coche y entre directamente a la oficina de la directora. Hay estaba mi hija sentada.

-mi amor estas bien- le pregunté mientras la revisaba de arriba abajo

-si-respondió muy triste

-entonces ahora mismo nos vamos a casa-levante en brazos a mi hija del banco donde estaba sentada, pero una mano en mi brazo me detuvo

-señora, me gustaría hablar con usted, es sobre narumi-detuve mi andar y bajé despacio a mi hija

-amor necesito que me esperes aquí un momento si-me agache y la miré a los ojos se veía muy triste, no sé qué sucedió, pero si alguien hirió a mi hija lo va a pagar muy caro

-si papi

-pase por favor- me dijo la directora. Entré a su oficina y tomé asiento en una silla frente al escritorio

-dígame, de que quiere hablarme

-yo, no sé por dónde empezar, solo quiero decirle que yo no cuestiono la forma en que educa a su hija, tampoco tengo conocimiento de los problemas que ha tenido con la señora fujino. Pero de lo que sí puedo hablarle, es que narumi necesita a su madre

-eso no es su asunto-dije con hostilidad

-tiene razón, yo solo cumplo con mi trabajo y mi trabajo es informarle, que su hija necesita la presencia de su madre en su vida. Por favor usted sabe perfectamente que como humanos, tenemos la necesidad de saber de dónde venimos

-eso ya lo sé- comencé a levantarme de la silla, con la intención de irme.

-señora por favor piénselo. Hoy narumi peleó con niño porque le dijo que no tenía mamá

-¿qué?-detuve mis pasos frente a la puerta- ¿de qué rayos habla?

-el motivo por el cual le llamamos, es porque hoy narumi peleó con niño, ya que este niño le dijo que no tenía mamá, que de seguro se fue porque ella era fea

-¿que niño?

-señora por favor, esto no se trata de castigar al culpable. Se trata de que su hija conozca a su madre y llene el hueco que solo una madre puede llenar.

Me negué a seguir escuchando, salí de la oficina, tomé a mi hija y me marché a casa. Mi hija no necesita nada, para eso me tiene a mí. Llegamos a la casa, bajé a mi hija del coche y esta se fue a jugar con duran, mientras que yo me encerré en el estudio, necesitaba pensar algunas cosas.

-como me gustaría poder hablar con mi abuelo-me tomé la cabeza entre las manos- tenías tanta razón, no podía alejarla de ella para siempre, no podía mentirle. Soy una idiota

Sin darle importancia comencé a llorar. Por culpa de mis actos estúpidos ahora estoy haciendo sufrir a mi hija, por estúpida perdí a shizuru, por imbécil me convertí en un ser atroz. No tengo escusa, mi abuelo me lo advirtió.

"toc,toc,toc"

Alguien tocaba la puerta así que me enderecé y limpie mis ojos.

-adelante-alcé la vista y vi que era mi hija junto a duran- ¿pasa algo mi amor?

No respondió nada solo negó con la cabeza, se acercó a mi así que la cargué y senté en mi regazo, casi al instante se abrazó a mi, ocultando su rostro en mi pecho.

-¿Qué pasa?, ¿Por qué peleaste en la escuela?-la abracé a mí, trataba de darle seguridad. Se removió un poco pero no hablo-sabes que no me voy enojar, dime por favor que pasó

-un niño feo en la escuela me dijo que no tenía mami, que se fue porque yo era fea-me removió en mi pecho un poco- me dijo cosas feas. Yo no quería pegarle, pero él me hizo enojar y lo empujé

Sentía un enorme nudo en el pecho, no encontraba las palabras correctas para explicarle porque su madre no estaba con nosotras.

-porque mi mami no está conmigo- me pregunto mi hija en medio de lágrimas- ¿no me quiere?

-claro que te quiere, ella te adora- dije inmediatamente- es solo que a veces las personas no nos llevamos bien y es mejor vivir lejos

-llévame con ella papi-una de las cosas que no soporto en ver a mi hija llorar- aunque sea un ratito, por favor

Esta situación me rompe el alma, ya no puedo más, durante años le he negado a su madre pero ya no puedo, ya no soporto verla llorar siempre que ve a los niños jugando con sus madres, ya no puedo con el peso de la culpa.

-está bien, te voy a llevar con tu madre


Hasta aquí el capítulo de hoy.

Se que soy una desgraciada pero todo tiene un porque. Por otro lado quería preguntarle que nombre ponerle a narumi, pero lo olvidé la ultima vez que publiqué, espero y les agrade.

¿nat en verdad llevara a narumi con shizuru?

¿que hará natsuki cuando vea a zuru?, ¿tratara de reconquistarla?

Actualmente he vuelto a utilizar una cuenta en facebook que ya no usaba (bengala azul), si tienen algún aporte a la historia por ese medio me pueden escribir.

Hasta la próxima

PD. disculpen los errores pero de verdad lo escribí muy rápido.