Hola :3
Ya se que no tengo perdón de nadie, tampoco me he muerto como creían, ni he abandonado el fic. La verdad es que ya casi no tengo tiempo, la uni esta pesada y ahora trabajo a medio tiempo, como se pueden imaginar no tengo mucho tiempo libre. Sin embargo no voy abandonarlos, cada que pueda escribiré, así que no me abandonen, solo pido que tengan paciencia.
Sin más los dejo leer, espero y les agrade este capítulo, es algo corto lo sé, espero que los próximos se han más largos.
Los personajes de mai hime no me pertenecen
…Natsuki
Me pregunto una y otra y otra vez cómo llegue hasta este punto de mi vida, como me pude convertir en esto. Yo no era un monstruo, yo no era así, ¿porque?, ¿Por qué?, ¿Por qué me engañaste shizuru?, ¿Por qué me arrebataste lo que más amaba?, ¿Por qué reconstruiste mi corazón y después lo hiciste añicos?, ¿Por qué si no me amabas me ataste a ti? Tengo tantas pero tantas preguntas dentro de mi cabeza, las cuales solamente tú puedes responder. Me imagino como hubiera sido mi vida, si el imbécil ese nunca hubiera aparecido, o en su defecto, que jamás hubiera visto las fotos, que nunca hubiera tomado la motocicleta, tantas posibilidades rondan mi mente, pero ninguna pudo ser posible; no entiendo porque el destino se empeña en darnos algo, para después quitárnoslo, me quito mi padre, el amor de mi vida y puede que logre apartar de mi a mi mayor tesoro, mi hija.
-papi-me llama mi hija
-¿Qué pasa?- me hinqué a su altura y la mire a los ojos- ¿tienes frio
Negó con la cabeza y entendí lo que sucedía, estaba tan nerviosa como yo, hoy era su cumpleaños y hoy vería por primera vez a su madre.
….Después del momento tan emotivo que tuve con mi hija, logré comprender lo que tantas veces me repitió saeko, mi abuelo, la profesora de mi hija y la propia shizuru. Por un momento me puse en su lugar, me trasladé al momento en que perdí a mi padre, a mí me arrebató la muerte lo más preciado que tenía, pero yo le arrebate por mi capricho a su madre.
Lo pensé muchos días, no podía sacar de mi cabeza el rostro lleno de lágrimas de narumi, mi hija es lo más preciado para mí y ya no quiero hacerla sufrir más.
-señora perdone que la interrumpa- estaba en la oficina, tratando de revisar unos planos cuando mi asistente tocó la puerta- le traigo la carta de todos los días, ¿la pongo junto a las demás?
-no espera, dámela por favor- se acercó y me la entregó-te puedes retirar
-con permiso señora
Tome el sobre, pero no lo abrí, encendí mi computadora y abrí mi correo electrónico, tal y como todos los días, a la misma hora, llegó un correo de shizuru pidiéndome ver a narumi, en otras ocasiones, ni siquiera lo hubiera abierto o tomado en cuenta, sin embargo lo abrí, observé su contenido y comencé a pensar en cómo responderle. Al final solamente escribí unas cuantas palabras, la cite el dia del cumpleaños de narumi, en un parque a las diez de la mañana. Durante las siguientes horas me fue imposible concentrarme así que me fui a casa, llegué y me encerré en mi estudio. Me serví una copa y me senté detrás del escritorio. Dentro de 2 días seria el cumpleaños de mi hija, me preguntaba qué pasaría cuando viera a su madre, ¿acaso la va a querer más que a mí?, ¿o simplemente ya no me va querer?, me sentía tan frustrada que sin darme cuenta comencé a llorar.
-puedo pasar- la voz de mi madre me llamaba. Al no escuchar respuesta entró al estudio- ¿hija estas bien?
-si- limpie mis mejillas con mis manos, y levanté la cara para mirarla-¿necesitas algo?
-no-dijo saeko mientras me escrutaba con su mirada-solo quiero saber si vas a cumplir la promesa que le hiciste a tu hija, ¿ya hablaste con ella?
-yo-sentí una duda enorme, tenía ganas de mentirle, decirle que nunca llevaría a narumi con shizuru, pero el solo recordar el rostro triste de mi hiija, me vuelve incapaz de hacer algo así
-¿lo hiciste?- me preguntó muy seria- natsuki mírame por favor, quiero un sí de lo contrario no creo ser capaz de escuchar el llanto de mi nieta de nuevo por tu causa
-no-dije sin darme cuenta. Respiré profundo y miré a los ojos a mi madre- yo, no fui capaz de hablar, pero le respondí a uno de los tantos correos que me manda a diario. Estoy segura que ella irá
-bravo, felicidades hija, oficialmente eres una cobarde-dio un par de palmadas mirándome con reproche. En ese momento me sentí miserable-ante todo el mundo eres un tempano de hielo, pero cuando se trata de ella, no eres ni siquiera capaz de hablarle
-déjame en paz-mire al suelo, ya no quería seguir escuchando a mi madre, porque sabía que todo lo que decía era verdad
-está bien, ya no diré más, no tengo ánimos de discutir contigo, solo espero que cumplas la promesa que le hiciste a narumi, de lo contrario yo mismo la tomaré y la llevare con su madre.
-¿qué?- dije algo fuerte- tú no te atreverías
-mejor no me tientes
Dicho esto salió del estudio dejandome peor de lo que estaba, ahora no tenía opción, conozco a saeko y sé que jamás me amenazaría en vano, ella es perfectamente capaz de tomar a mi hija y llevarla con shizuru, mi mayor temor lo estoy viviendo, la pregunta ahora es, ¿seré realmente capaz de llevar a mi hija con shizuru?
-papi, me cargas
-claro- con cuidado levante a mi hija. Con un brazo la sostenía y con el otro sujetaba mi bastón. Después de una larga y dolorosa rehabilitación conseguí volver a ponerme de pie, sin embargo nunca recuperé totalmente la movilidad de mi pierna izquierda, tenía que utilizar un bastón para caminar
-tengo miedo
-¿Por qué?- le pregunté- acaso ya no quieres conocer a tu madre
-¿y si no me quiere?- me preguntó con sus ojitos aguados
-claro que te quiere, te quiere tanto como yo o más-le asegure, mientras se me escapaban unas pequeñas lagrimas- cuando ella llegue veras que es verdad todo lo que te digo
-papi
-¿sí?-pregunté
-aquí, mamá- al escuchar las palabras de narumi, sentí que la sangre se iba de golpe a mis pies. En momento llegó, ella está aquí, justo detrás de mí
….Shizuru
Cuando kami, cuando, cuando será el día que vuelva a ver a mi bebé, cuando volveré a ver su carita, cuando la volveré abrazar. Hasta ahora todos los intentos que he hecho por ver a mi hija han sido en vano, natsuki se niega rotundamente a dejarme verla, gracias a saeko tengo algunas cartas y fotografías de mi hija, pero eso para mí, solo es un pequeño, pero muy pequeño consuelo, sé que ella sabe que existo y me quiere conocer, me duele mucho saber que me necesita tanto como yo a ella, y lo peor que es natsuki fue quien nos separó y aun nos separa al impedirme verla. Ingenuamente creí que al demostrar mi inocencia sobre el supuesto engaño con reito, las cosas tal vez podrían volver a ser como eran antes de todo, porque a pesar de los años y de todo el daño que me ha causado la sigo amando como el primer día, pero por lo visto ella ya me saco de su vida desde hace mucho y no quiere saber nada de mí, se ha negado a ver leer o recibir cualquier documento que trate sobre mí, mucho menos recibir una llamada mía. A pesar de todo no me he dado por vencida, cada día le mando una carta a su oficina, un correo electrónico y llamo una vez, sin embargo nunca me ha contestado nada. Tal y como todos los días me senté frente a mi computadora, escribí la carta habitual, mande el correo y marqué, obteniendo el mismo resultado de todos los días. Tome del escritorio una foto que tenia de mi hija y la observe fijamente.
-algún día mi amor te volveré a ver- sin poderme controlar más comencé a llorar. Apreté la foto a mi pecho y deje mis lágrimas fluir
"Toc,toc,toc,toc"
-señora disculpe, la señora mai y la niña emi acaban de llegar
-dile que enseguida voy
-si señora, con permiso- solté con cuidado la foto y la puse en su lugar, limpié mi rostro con el dorso de mi mano. Me levanté de la silla y me encamine a la sala donde mai y sus hijos esperan. Mai y nao tenían dos hermosos hijos, una niña de la edad de mi hija, la pequeña emi y un niño hermoso al cual nombraron takumi, debido a que hace años mai se enteró que no fue hija única, su madre dio en adopción al igual que ella a un niño, aproximadamente 3 años después que mai fue adoptada, desgraciadamente takumi padecía del corazón y murió muy joven.
Sus hijos eran hermosos, en especial la pequeña emi, me recordaba tanto a mi hija, que sin querer en algunas ocasiones imaginaba que era mi bebé y no el de mai. Sentía un poco de envidia, al ver que ella tenía todo lo que alguna vez yo soñé y tuve, sin embargo me di cuenta que estaba mal, mai es como mi hermana, además le estoy muy agradecida, ella nunca me ha dejado sola, en todo momento ella ha estado a mi lado.
-tía- un pequeño cuerpo se abalanzaba en mi dirección
-hola mi pequeña- me agache y cargue en mis brazos a emi-ya te extrañaba, tenía varios días sin verte
-yo también, es que mamá no me podía traer- me dijo emi con pesar
-¿y porque no te podía traer mamá?- le pregunte mientras le hacía un poco de cosquillas
-no se
-entonces vamos a preguntarle-le di un beso en la mejilla y comencé a caminar con ella en brazos hasta la sala donde esperaba mai. Al sentir a emi en mis brazos, me dio nuevamente la sensación de cargar a mi hija, claro que no lo era, pero llenaba un pequeño hueco en mi corazón
-emi bájate de los brazos de tú tía, ya estás muy grande para que te carguen- dijo mai mientras se levantaba del sillón
-mami- rogó la pequeña en mis brazos
-déjala, mai yo disfruto mucho cargarla- con cuidado la baje, pase mis manos por su cabello rojizo, era muy parecido al de nao, sin embargo tenía la piel y los ojos de mai
-no la justifiques shizuru, debe de entender que ya está grande para que la carguen
-emi ven- la llamé- mejor ve a jugar al jardín con mi padre, ¿sí?
-si- respondió mientras salía corriendo. Mi padre también disfrutaba de la presencia de emi, le gustaba jugar mucho con ella.
-hay shizuru, eres demasiado blanda con ella- me dijo mai mientras se sentaba en el sillón
-déjame, tu sabes porque soy así, me disculpo si te contradigo frente a emi- dije apenada
-no te pongas así, yo entiendo, solo te pido que no la consientas de más
-procurare no hacerlo en exceso- me acerque a un sillón frente a mai y tome asiento- ¿Dónde está takumi?
-nao se quedó con él en casa, lo lleve a vacunar y está un poco incomodo
-me imagino- agache la mirada y mire mis manos. Recordé que nunca pude llevar a vacunar a mi bebé.
-¿ha habido algún cambio?- me preguntó mai- ¿te ha respondido?
-no, nada, todo igual- no levanté la mirada, sentía que si levantaba los ojos me soltaría a llorar frente a mai por milésima vez
-¿y en tribunal?
-aún es demasiado pronto, apenas hace 3 semanas que layla comenzó en proceso
-entiendo-dijo mai mientras agachaba la cabeza- yo solo espero que algún día natsuki recapacite y vuelva hacer como era antes. A veces noto que nao aun la extraña
-es de esperarse, eran como hermanas- desde el accidente de natsuki nao no la ha vuelto a ver, la propia natsuki impuso una orden de restricción contra nao
-¿y tú?, ¿aún la extrañas?- por primera vez desde que me senté en la sala, enderecé mi cabeza y vi a los ojos a mai
-y…yo - por alguna razón mai se daba cuenta de mis sentimientos sin necesidad de decir nada, ella sabía que seguía amando profundamente a natsuki. Deseaba responder pero mi voz se cortó, cuando estaba a punto de responder escuche una voz conocida
-hola mai- era voz de una mujer, una mujer que desde que la conocí nunca me ha dejado sola, ha sido mi abogada, mi apoyo y casi- hola amor, ¿Cómo te sientes?
-hola layla- mai se levantó del sillón de saludó a layla, yo no me moví ni un solo centímetro, no sé por qué pero la pregunta de mai logro moverme el piso
-¿amor estás bien?-me preguntó layla. Su voz se sacó de mis pensamientos, me puse de pie y le di un beso en la mejilla
-lo siento, estaba algo distraída
-no te preocupes- me tomo de una mano, me dio un beso mientras deslizaba su mano izquierda suavemente por mi rostro- ¿por cierto donde está emi?
-oh, está en el jardín jugando-respondió rápidamente mai
-entonces si me disculpan, voy con ella- soltó mi mano y salió hacia el jardín
-ella es encantadora- dijo mai mientras veía como layla se alejaba rumbo al jardín-deberías darte una oportunidad en serio con ella, se ve que ella te quiere
-me quiere, pero mi corazón por desgraciada esta en otro lado-mire al suelo y sin evitarlo mis lágrimas fluyeron, mai se acercó a mí y me abrazo como siempre lo hacía
-tranquila, no estás sola- susurraba tratando de clamarme, después de unos minutos logre calmarme, me separé de mai y traté de limpiarme la cara, tenía todo el maquillaje corrido.
-lo siento mai, es solo que mañana es el cumpleaños de mi hija, y tú sabes lo que significa- dije bajo mientras limpiaba mi rostro
-lo sé shizuru
-no tienes idea de cómo la extraño y los deseos que tengo de verla- unas cuantas lágrimas se derramaron los mi rostro-cada día que me despierto, me imagino como es su rostro, imagino que se debe parecer mucho a natsuki, pero algo debe de tener mío, después de todo también es mía
-claro que debe de tener algo tuyo, ella es tu hija y estoy segura que pronto la verás
-tienes razón-limpie nuevamente mi rostro-debo de estar preparada para cuando la vuelva a ver
-ven vamos-mai se levantó y me tomo de la mano- vamos a retocarte este maquillaje esta echo un desastre y no creo que te guste que layla te vea así
-está bien, vamos- acepte la mano de mai y subimos a mi habitación. Me maquilló ligeramente y bajamos nuevamente. El día entero pasó entre bromas y risas, risas de emi corriendo por toda la casa mientras layla y mi padre corrían tras de ella, mai reía y yo también. Por momentos imaginaba que era natsuki tras de mi pequeña, pero no eran ellas y eso me partía el alma. El día se fue volando y todos se marcharon, la casa quedó vacía de nuevo y mi tristeza regreso nuevamente. Me di una larga ducha, pensaba e imaginaba como hubiera sido mi vida al lado de natsuki, estaría cerca de mi hija todos los días, todos sus cumpleaños, escucharía su risa y carreras, tal vez tendríamos más hijos, en algún momento pensé en tener tres o cuatro hijos, porque a mí nunca me gusto ser hija única, los imagino jugando y corriendo tras el perro que tiene natsuki. Pero nada de eso es ni será real. Salí de la ducha y me coloque mi piyama, estaba a punto de acostarme cuando me entro una duda, no sé porque, pero algo me decía que revisara mi computadora. Baje de la cama y entre a mi estudio, encendí la computadora e ingrese a mi correo electrónico.
-debo de estar más demente de lo normal- no sé porque pero tenía la sensación de que natsuki había respondido. Observé detenidamente la bandeja de entrada y vi algo que jamás creí posible-no puede ser
Había sin abrir la respuesta al correo que hoy por la mañana le mande a natsuki, me quedé sin respirar, tenía mucho miedo en abrirlo, ¿Qué tal si era algo malo?, ¿tal vez otra orden de restricción?, ¿pero qué tal si era algo bueno? Al final me decidí y lo abrí, esperaba una mala noticia una advertencia, pero era otra cosa, solo eran cuantas palabras, las que más había deseado leer durante años.
"Narumi quiere conocerte, mañana 10:00am, en parque que tú sabes"
El aire se escapó de mis pulmones, ahora no por tristeza si no por una inmensa felicidad.
-papá, papá- grite a todo pulmón por la casa, no me importó despertar a la servidumbre, ni a mi nana- papá, papá, nana, nana, despierten
Ambos salieron de sus respectivas habitaciones muy asustados.
-hija que pasa, ¿Por qué gritas así?, ¿te sientes mal?- dijo mi padre mientras me observaba
-papá, por fin, por fin podré ver a mi bebé- dije en medio de lágrimas, lágrimas de felicidad
-¿qué?
-ven- lo tome de la mano y corrí con el así hasta el estudio-mira
-no puede ser-murmuró incrédulo- esto es maravilloso. Hija lo lograste
Abracé fuerte a mi padre y ambos lloramos juntos mientras nos observaba mi nana, que al igual que nosotros tenía los ojos inundados de lágrimas. Perdí toda noción de tiempo, no sé cuántas horas o minutos estuvimos llorando, pero cuando logramos calmarnos, corrí hasta mi habitación y le marqué a mai, la pobre dormía pero al escuchar la noticia se alegró tanto como yo, cuando colgué casi amanecía, comencé a buscar en toda mi ropa el atuendo adecuado, tarde mucho tiempo en encontrarlo pero con ayuda de mi nana todo fue más fácil, tenía tanto nervios que era incapaz de maquillarme, mi nana me ayudo y quedé muy satisfecha con el resultado.
-nana estoy muy nerviosa- dije mientras mi nana daba los últimos toques a mi cabello
-¿Por qué mi niña?
-tengo miedo de que no me quiera-dije mientras miraba mis manos. De verdad tenía miedo que natsuki haya envenenado a mi hija en mi contra
-niña por favor deja de decir esas cosas, estoy segura que ella te adora- me hizo pararme mientras, me dio un abrazo y me tomo de los hombros-deja de pensar en eso y mejor baja que se te hace tarde y el chofer espera
-tienes razón, muchas gracias- la volví abrasar
-de nada, tu sabes que eres como una hija para mí-nos separamos y me tomó de las mejillas tal y como cuando era niña- estas hermosa
-gracias
-vamos, vamos- me tomo de la mano y comenzamos a caminar hasta la puerta- quiero que vayas y conozcas y mi nieta, porque yo también quiero conocerla
-tienes razón- me acerqué al coche y subí- prometo que algún día traeré a mi hija para que la conozcas
-te creo-grito mi nana
-suerte hija-grito mi padre
Por la emoción y por las carreras olvide despedirme de mi padre, pero estoy segura que él me entiende. Sentía que el coche avanzaba lento, pero solo era mi impaciencia, estábamos a solo 3 calles del parque y mis ansias crecían. Cuando el coche paro frente al parque, se me fueron las fuerzas de las piernas, tenía miedo, miedo de que fuera una trampa y me destrozara.
-señora se encuentra bien- me pregunto el chofer
-si perdón, solo dame un minuto-estaba la puerta abierta y él a un lado. Miedo, mi mente estaba llena de miedo, pero me di cuenta que era ridículo, esperé años esta oportunidad y por más falsa que sea no la puedo perder- gracias y disculpa por hacerte esperar
-no se preocupe- salí del coche y el chofer cerró la puerta y regreso a su lugar.
Cuando pise el parque me di cuenta que natsuki nunca me dijo en qué lugar, conozco el parque porque ella acostumbraba traerme aquí. Caminé durante algunos minutos, y por más que me esforzaba buscándolas no las encontraba.
-¿dónde estás?- estaba haciendo un poco de frío, sople un poco entre mis manos y de un momento a otro recordé un lugar especial para natsuki en el parque. Siempre mencionaba una pequeña fuente, rodeada de bancas y lámparas. Me apresuré a caminar hasta ese lugar, estaba hasta el otro lado del parque y ya casi eran las diez. Corrí por donde pude, mucha gente se apartaba de mi camino, pero no me importó, cuando me faltaba el aire me detuve y apoye mis manos en mis rodillas. Baje la cabeza y al levantarlos vi una silueta familiar. Era una mujer de espaldas, con un abrigo largo negro, bastón, cabello azul como el de ella y una niña en brazos. Gruesas lágrimas comenzaron a correr por todo mi rostro, comencé a caminar despacio, aunque no veía el rostro de la niña, sabía que era mi hija, tenía que ser mi narumi, su cabello era idéntico, azul, no como el de natsuki, era un poco más claro. Camine un poco más cerca, podía escuchar mis tacones sobre el piso y de un momento a otro levanto su carita. No había duda era ella, mi hija, era mi hija, vi sus labios moverse y pareció que murmuró mami, abrió sus ojos en respuesta. Natsuki no se movió mi ápice por minutos ni yo tampoco, hasta que vi que mi hija le jalo la solapa del abrigo, lentamente la bajo al suelo quedando frente a mí. Estaba enorme y en efecto se parecía mucho a natsuki, pero algo en ella era diferente, ella me quería y yo a ella como nunca he querido a nadie en mi vida. Me miró unos segundos, parecía estudiarme hasta que grito fuerte
-mami-corrió a toda velocidad hacia mí, yo no me pude mover solo doble mis rodillas y me hinqué esperando con los brazos abiertos- mami
Ver esa pequeña carrera hizo que mi corazón saltara de emoción, pero recibirla en mis brazos fue algo inexplicable.
-mami
-mi bebé- le dije mientras la abrazaba fuertemente, la llenaba de besos por donde podía- mi bebé, mi narumi
Perdón si no les agradan los nombres pero no tenia muchas ideas :3
Que creen que pasé, ¿será que shiz y nat se reconcilien?
¿Que creen que sea layla de shiz?
Déjenme por favor en sus reviews ¿que les gustaría que hiciera layla?, ¿será que esta decidida ha conquistar a shiz?
Sin más nos vemos hasta la próxima
Gracias por leer :3
