Disclaimer: Lo de siempre, los personajes no son míos salvo la historia que estoy escribiendo, le pertenecen a J.K Rowling.

Nota del Autor:

Bienvenidos o bienvenidas a un capítulo más de este fic, cabe mencionar que es narrado en primera persona y que es femslash así que ya estas advertido o advertida, esperando que sea de tu agrado este capítulo.

Sobre la pareja, siento que tienen muchas chispas, temperamentos que pueden cambiar de un momento a otro, me gusta como va la historia pese a que no tengo reviews pero sé que más de uno estaría leyendo esta historia, la continuo porque no me gusta dejar la historia a medias y sé como va acabar este fic, así que de esta habrá muchas actualizaciones, no tan seguidas pero si, en cuanto a mis otras historias que tengo subidas pues me llevará un poco más de tiempo dado que estoy estudiando para mi examen final y casi no tengo tiempo para continuar fic salvo esta que el capítulo estaba ya casi terminado y decidí subirla antes de que algo se presentara de imprevisto.

En fin, espero que les guste, si les gusta dejen un review para saber su opinión, si le falta algo o que se yo, me dejo de tonterías y les dejo con el capítulo :'v

Capítulo 2: Otro día frustrado.

Hoy es un nuevo día y no permitiré que nada me lo arruine esta vez, este día solo tengo tres clases en la cual está adivinación, una clase que no me llama realmente la atención pero al fin y al cabo era para llenar el cupo del horario porque debido a los daños que dejó la guerra mágica, varios maestros todavía trabajaban en reparar los daños aun así, me levanto temprano como siempre, esta vez un poco antes de que se levante mi hermana e empiece a decirme cosas que no quiero escuchar, así que apresuro mis pasos a la ducha, ya con mi ropa lista.

Luego de un rato ya salgo lista para iniciar el día, veo que Astoria está levantada y mirándome con esa sonrisa que me hace escandalizar, no entiendo a qué viene a esa sonrisa:

.- ¿Por qué sonríes Astoria? – Le pregunto volteando a ver a otro lado porque su sonrisa me molesta.

.- Tu sabes porque Daphne – Me responde soltando unas risillas – Quisiste evadir la charla matutina de siempre para que yo te ganase la ducha pero hoy te ves animada ¿vas a discutir con la pelirroja nuevamente?

.- Esa pelirroja no ocupa un lugar en mi mente Astoria – le respondo secamente y segura – Ayer ya pasó, hoy es un nuevo día.

.- Veamos – Me dice Astoria que sacaba una hoja de horarios que no era de ella, me sorprende pero mejor esperé a que me dijera – Según este horario que por cierto es de Ginevra.

.- ¿De dónde has sacado eso? – Le digo molesta – No me importa el horario de la pelirroja Astoria.

.- Granger me lo dio – me responde a lo que yo me quedo callada y quedo sorprendida ante eso – Justamente después de que las sacaron de Defensa contra las Artes Oscuras, Granger se acercó a mí y me preguntó cuál era la causa de la discusión que tenías con Ginevra, le dije algunas cosas y le pregunté si la pelirroja tenía el mismo horario que tu pero parece que son similares excepto uno que otro día, hoy la pelirroja tiene cuatro clases entre ellas Adivinación y Transformaciones, dos clases que tienes hoy querida hermanita.

.- Ya veo – Le respondo indiferente como si no me importara nada - ¿Eso qué?, me da igual si ella no tiene el mismo horario que yo.

.- Solo digo Daphne – Me dice divertida – Parece que estas decidida a zanjar ese asunto que te trae de cabeza.

.- Nada me trae de cabeza Astoria – Le respondo alzando un poco la voz haciendo que despierte a otra dormilona en el cuarto que no importa, de hecho son todas flojas, siempre levantándose un poco tarde, bueno dependía de cada quien y su horario, esas tonterías – No sé qué ideas te has metido en la cabeza hermanita, pero la pelirroja me da igual y hoy es un nuevo día, así que si me disculpas, me voy a clase de herbología.

Ella solo niega la cabeza de forma divertida y suelta unas risillas, eso solo me hace enfadar todavía más, las demás chicas me miraban con cierto temor pero da igual, no me interesa la vida de la pelirroja, sé que dije que quería que me las pagara pero a estas alturas es darle mucha importancia al asunto, así que salgo de las mazmorras para evitarme cualquier platica indeseable cosa que no fue así porque vi a Pansy en la salida y esta me mira, ¿Qué les pasa a todas hoy?

.- ¿Qué? – Le pregunto a la dama de hielo que era su mote pero siempre mirándola fría para hacerme notar que su mirada no me intimida.

.- Nada – Me responde con dulzura cosa que sorprende porque ella siempre habla frío, de forma seca – Escuché que ayer tuviste encontronazos con cierta pelirroja de Gryffindor, hasta hizo que te saltearas dos clases, Daphne es la primera vez que noto que algo te altera de esa manera.

.- ¿A dónde quieres llegar Parkinson? – Le pregunto al punto de perder la paciencia, odio de verdad a la gente que se anda con rodeos y no me quieren decir lo que en verdad quieren decir.

.- A nada – Me responde dándose la vuelta – Hoy tengo un par de horas libres, si te encuentras con la pelirroja, no pierdas la paciencia Daphne.

Ella se va soltando un par de risas suaves, era extraño verla de ese modo, que se riera así sin que fuera de forma macabra, ella por lo general no hace esas cosas, pero algo me quiso decir y no fue al grano, de verdad odio que hagan eso pero me calmo, me tranquilizo para no perder la paciencia y estar concentrada en la clase de hoy.

Llegar a los jardines nunca era un problema aunque el camino era un poco largo desde las mazmorras y no hay un atajo digamos muy buena para no tener que tomar siempre el camino largo, como siempre soy la primera en llegar al lugar y no hay nadie, tenía que esperar unos minutos largos para que empezara la clase, poco a poco iban llegando los alumnos y como si fuera cosa del destino, las miradas posan sobre mí no se hacen esperar, realmente no entendía a que se debía eso pero mejor decidí no decir nada, no quería otro día de fiascos.

La profesora Sprout llegó y entramos a la clase, una clase aburrida de hecho, no la sentía tan interesante como otros días, me estaba aburriendo más de lo normal y no prestaba mucha atención la verdad, me dedicaba viendo a otros compañeros que congeniaban entre ellos sin irse a discusiones o a otros bromear sobre cosas sin sentido, mi compañera de Hufflepuff de nombre Astrid, una muchacha bajita de pelo negro con ojos cafés, un cuerpo que no tiene nada que envidiarle a otras chicas por lo que deduzco que cuida su dieta alimenticia pero lo que más me llamó la atención es que realmente la muchacha no prestaba atención a la clase, de hecho solo se ponía escribir en su pergamino.

.- Que aburrido – Pensé con fastidio - ¿Por qué se me está haciendo aburrido estar en esta clase y solo me fijo en lo que está escribiendo mi compañera?

De hecho puedo ver que está escribiendo un apellido y con sorpresa descubro que tiene escrito "Parkinson", mi curiosidad es tal que no me aguanto, lo sé no aprendo pero bueno, con una sonrisa en mi cara, me fijo que la profesora esté lo bastante distraída para que no pueda ver en mi mesa y me no me cache, para mi fortuna, la profesora le estaba indicando a unos compañeros sobre las plantas curativas y le hablo a mi compañera con calma:

.- Disculpa – Le hablo y me voltea a ver – No puedo evitar notar que has escrito el apellido de una compañera de mi casa, ¿puedo saber porque?

Lo normal en una persona me habría gritado "que te importa o no es de tu incumbencia" pero yo sentía que ella no era ese tipo de persona que se iban a los insultos, sino que hablaban con dulzura y con calma, no me equivocaba porque me respondía como tal pero me sorprende su respuesta:

.- Extraño que te fijes en esto Daphne – Me responde calmada mientras se fija en su pergamino – Por lo regular tú eres una muchacha muy concentrada en clases pero si tienes curiosidad, te responderé, le tengo admiración a la dama de hielo, es una bella chica y me es imposible ser como ella.

.- Vale – Digo sorprendida de su respuesta que no esperé que una chica de Hufflepuff fuese una admiradora de Parkinson y me atreví a hacerle una pregunta más - ¿Te gusta ella?

De acuerdo, una pregunta atrevida lo sé pero no profesas una admiración hacia una persona si no te gusta, una cosa es admirar el trabajo o las cosas que hace esa persona y la otra es que te guste esa persona, son dos cosas muy diferentes, la reacción de la pelinegra era como me lo esperaba, se puso un tanto roja y estaba dudando de responderme pero con solo eso, sé bien que le gusta Pansy pero mejor me espere a que me lo dijera:

.- Podría decirse – Me responde torpemente, cosa adorable – Pero ella para mi es inalcanzable, no creo que le guste de todas formas.

.- Quien sabe – Le digo animándola – A veces puede pasar, nunca se sabe.

.- Tal vez tengas razón – Me responde mientras guarda su pergamino – Sé que quizá le digas a tu compañera, ya que eres Slytherin y muy probablemente se entere y…

.- Tranquila muchacha – Le digo con calma sabiendo a que se refería, antes algunos Slytherins no tenían vergüenza y soltaban la sopa con tal de humillar a los demás pero eso ya se había acabado porque en parte habían probado su propio chocolate y bueno, las cosas resultaron feas – Los tiempos cambian, no diré nada pero mejor que seas directa Astrid, no te guardes ese sentimiento de lo contrario podrías sufrir.

.- Si – Me responde aliviada y a la vez me vuelve a mirar, esa mirada, la misma mirada que me puso Astoria, me ponía nerviosa, en serio que pasa con todos con esa mirada – No es por nada pero ayer escuché que discutiste con Ginevra.

.- ¿Es que lo sabe toda la escuela? – Le pregunto mirándola con una mueca de fastidio.

.- No – Pero mi compañera que va en tu grupo de Defensa contra las Artes Oscuras las escuchó discutir, solo me dio curiosidad porque es raro que tú te pongas a discutir en plena clase, eres alguien que se concentra mucho en clase, es todo.

.- Solo fue por tonterías – Le respondo con calma sin perder la paciencia – De hecho fue un poco antes de iniciar la clase pero ya pasó.

Habría seguido platicando con ella de no ser porque la profesora Sprout dejó ejercicios de práctica lo que hizo que dejáramos la plática, al finalizar simplemente me despido de la pelinegra y le deseo la buena suerte con su problema de amor, obvio sin sonar altanera ni de forma burlesca, siempre me gusta ayudar a alguien con sus problemas siempre y cuando no sean un fastidio, el día ha empezado bien y no podría ser de la mejor manera, hora libre y no sabía que iba hacer en ese lapso de tiempo.

La siguiente clase era Transformaciones y tenía que esperar una hora, así que doy mis vueltas en los pasillos del castillo, observando todo a mi alrededor, parejitas dándose besos, que desagradable la verdad, ¿no pueden siquiera buscar una aula vacía para que puedan expresar su amor de una forma más íntima?, no es que me moleste pero ya cansa ver tanta cosa de amor que me pone de malas.

Caminaba por uno de los jardines y para mi sorpresa veo a la parejita Granger y Tracey, hablando, abrazadas de la una de la otra bajo un árbol, se veían muy animadas, platicando como si nada, me las quedo viendo durante varios minutos, la verdad es que me sigo preguntando como es que iniciaron su relación o quien dio el primer paso, es algo que me carcome por dentro pero ya averiguaría eso en otra ocasión, veo que ahora empiezan a darse besos muy "cariñosos", volteo a ver a otro lado sonrojada, no sé porque me puse roja, no sé porque esa acción me puso así, no lo entendía y escucho una risa a mis espaldas, volteo a ver y es mi hermana:

.- ¿Por qué te sonrojas hermanita? – Me dice soltando unas risillas – Es completamente normal ver a una pareja dándose besos.

.- Ya – le respondo tratando de calmarme – Es que solo me sorprende ver a esas dos, es todo, tengo que irme Astoria, tengo clase en media hora.

.- ¿Por qué huyes? – Me responde mordaz que no me quiere dejar escapar pero yo la ignoro – Algo te pasa Daphne.

Mi hermana le encanta burlarse en mi cara y lo entiendo, es venganza porque yo antes me burlaba de ella en muchas cuestiones de su vida, tanto en el aspecto amoroso como sus desastres de duelos de magia, no le podía reprochar nada pero mejor dejo de pensar en ello, ya me daba igual llegar temprano al aula de transformaciones, no quería seguir perdiendo tiempo en los pasillos, así que apresuro mis pasos hasta llegar a mi destino, cuando llegué me sorprendí de ver a alguien muy conocida, a esa personita que hizo que el día de ayer fuera un fiasco y parece ser que ella nota mi presencia y me dice:

.- Chica rubia – Me dice con esa voz indiferente mientras lee su libro.

.- Pelirroja – Le respondo con la misma voz de indiferencia – Vaya, no es normal que tu llegues más temprano que yo.

.- Hoy quería evitarte chica rubia – Me responde sin alterarse y fijándose en su estúpido libro – Pensé que llegar temprano a mi primera clase del día me evitaría esa molestia de toparme contigo en los pasillos y sentarme adelante con otra compañera.

.- Lo mismo pensaba yo pelirroja – Le respondo mientras me siento en otra banca un tanto alejada de ella pero la sigo mirando fijamente.

El ambiente era tenso, yo mirándola y ella leyendo su estúpido libro vaya uno a saber que estaba leyendo pero me estaba alterándome pero trato de calmarme y saco también un libro, el libro que uso para la clase e observo el tema que vamos a ver hoy y así me pude calmar, mientras pasaban los minutos, los que llegaba evitaban a toda costa sentarse con la pelirroja o conmigo, claramente podían sentir el ambiente tenso hasta que llegó cierta parejita, Granger fue con Gin que parece reprocharle algo y Tracey se acerca a decirme algo:

.- No hagas escandalo esta vez Daphne – Me dice suspirando a lo que yo me sorprendo por lo que me dice – Sabes a lo que me refiero, este ambiente en el que estamos, es obvio que ustedes dos están muy metidas en su mundo pero el ambiente tenso lo podemos sentir todos, así que no hagas escándalos.

.- ¿Qué diablos dices Tracey? – Le respondo sorprendida – Todo está bien, no nos estamos diciendo nada.

.- Todavía – Me responde con una sonrisa que no me gusta nada – Entre ustedes dos, hay chispa.

No me dijo nada más ni tampoco dejó que le preguntara a que se refería y al parecer Ginevra también estaba sorprendida y estaba reprochándole a su amiga, en ese momento nos fijamos a los ojos, mirándonos con rabia, ese enojo, esa rivalidad, ambas nos paramos al mismo tiempo y tan solo nos dirigimos al salón sin mediar palabra alguna.

Como era de esperarse casi todos se habían sentados con sus respectivos compañeros, yo siempre me siento con alguien al azar pero esta vez no se dio eso, me tenía que sentar con la pelirroja y no me hacía nada de gracia pero no me quedaba de otra y cuando lo hice, la pelirroja me miró con algo de fastidio pero le digo:

.- Tranquila pelirroja – Le digo sentándome y sacando mis cosas – Me siento aquí porque no tengo donde más sentarme, para tu suerte no hablaré contigo.

.- Vaya chica rubia – Me responde con calma – Esta vez tratemos de que no nos saquen de la clase.

No dije nada más, tan solo nos quedamos calladas, concentradas en la clase de McGonagall, tengo que admitir que se me hacía lento el tiempo y era en lo único que pensaba, en salir de ahí pero me tenía que aguantar porque ya era demasiado provocar un ambiente tenso, llegó un momento de pausa en el que todos terminaban sus pergaminos y se lo entregaban a la profesora, era una simple investigación o estudio, yo ya había entregado por supuesto al igual que la pelirroja pero el momento es tan aburrido que no se me ocurría que más hacer, así que saco un libro para matar tiempo y la pelirroja tan solo se dedica a mirar el pupitre con la mirada perdida pero de repente me dice:

.- No llegaste a pociones ayer chica rubia – Me dice como si nada, cosa que me sorprende - ¿Qué pasó?

.- No tenía ganas de entrar a la clase pelirroja – Le respondo sin alterarme – Simplemente no me apetecía.

.- Ya veo – Me responde mientras saca su libro también – Solamente me sorprendió porque tuve que hacer la practica yo sola y no tenía compañera, no me fue del todo bien pero al menos pude completar la tarea, el profesor Horace preguntó por ti, tu hermana Astoria te hizo el favor de justificar tu falta.

.- ¿Ah sí? – Le respondo indiferente, pociones es una buena asignatura pero no muy me llama la atención de todas formas – Pues solo fue ayer, no es que falte todos los días pelirroja.

.- Lo sé, solo te digo esto para matar tiempo.

Esa arrogancia que me ponía muy nerviosa, ella no me debe de hablar así, pero tenía que calmarme, esperar a que la clase se terminase y no me hacía gracia la siguiente clase, ya que era Adivinación y estoy segura de que la parejita de enfrente no tienen esa asignatura en sus horarios pero la pelirroja si y eso me enoja bastante pero hace buen día y no voy a permitir más frustraciones el día de hoy.

Cuando por fin hubo terminado la clase, fui la primera en irme para mi desgracia simplemente tenía media hora libre antes de mi siguiente clase así que decidí perder mi tiempo caminando otra vez en los pasillos pero no encontré nada, era hora de receso para algunos, la hora de comida pero no me apetecía comer nada y el tiempo pasaba volando así que mejor me fui al salón de adivinaciones, la verdad es que odiaba esa clase no tanto por la asignatura sino por el salón, ese intenso vapor, el intenso calor, realmente no la soportaba, me hacía sudar demasiado y mojar mi uniforme pero bueno que se le va a hacer.

Llego temprano al aula y noto que alguien llegó primero, claro no era nada menos que la pelirroja que me mira con cierto fastidio:

.- Vaya chica rubia – Me dice que volvía a su estúpido libro – Supongo que agarraste esta asignatura para llenar cupos.

.- Lo mismo te digo pelirroja – Le respondí secamente.

Esta vez ella me observó ladeando un poco su cabeza, esa mirada que me pone nerviosa así que volteo a ver a otro lado y nuevamente tengo que esperar a que llegue la profesora pero al cabo de unos minutos la pelirroja se acerca a mí y eso me sorprende, pensé que me iba atacar o a llevarme la contraria pero en vez de eso, agarró mi mano y me llevó lejos del salón, estábamos corriendo hacia quien sabe dónde pero yo furiosa y confundida le digo:

.- Suéltame pelirroja – Le digo gritando - ¿Quién te crees que eres para tratarme así?

Ella no dijo nada pero llegamos a una aula vacía y echó llave mediante magia, eso me hizo sentir nerviosa, ¿Por qué lo hizo?, no lo sé pero había algo de diferente en ella, me voltea a ver con esa mirada, esa mirada que me altera y no puedo soportar pero no podía quitarle la vista de encima, en todo momento pensé que algo me iba a hacer, ella se acerca rápidamente pero yo por instinto daba pasos hacia atrás y le vuelvo a preguntar:

.- ¿Qué te pasa Ginevra? – Le digo confusa – Nos vamos a perder la clase.

.- ¿Importa esa clase? – Me responde con esa voz sensual que me sorprende, ella se acerca cada vez más y me doy cuenta de que nuevamente me arrincona hacia la pared de nuevo, frente a frente, mirándonos a los ojos y yo no podía hacer nada, se acerca de nuevo a mi oído para susurrarme – Ambas sabemos que esa clase es una pérdida de tiempo y prefiero gastar mi tiempo en algo que todavía no tengo respuesta.

.- ¿Y según tú, que es? – Le pregunto tratando de no sonar temblorosa pero sin éxito.

.- Aun no has contestado mi pregunta chica rubia – Me dice susurrándome al oído con esa voz sensual lo que causa que suelte un leve gemido - ¿Por qué te sentaste a mi lado?

.- ¿Todavía con eso pelirroja? – Le digo un tanto molesta pero aun no hacía nada para defenderme – Ya te dije, me dio la gana.

.- No – Me responde soltando unas risillas que solo hace que me ponga más nerviosa – Sé que hay algo más, vamos.

.- Que quieres que te diga pelirroja – Le digo ya alterándome de su comportamiento de chica ruda – No te queda esa faceta de chica ruda, no me intimidas.

.- ¿Y porque te pones nerviosa? Laurie – Me responde de manera sensual agarrándome de la cintura e hundiendo su cabeza en mi cuello dándole leves caricias yo inevitablemente quedo sorprendida por esa actitud – Laurie, esto no te disgusta.

.- P-pelirroja, p-para – le digo torpemente, confusa ante su comportamiento - ¿Qué me tratas de hacer?

.- ¿No lo disfrutas? Daphne – Me dice mientras que una mano traviesa empieza a recorrer mi brazo derecho – Laurie.

Esa voz, esa sensualidad que me nubla la cordura, no entiendo porque ella estaba haciendo esas cosas, hundiendo su cabeza en mi cuello, haciendo que suelte leves gemidos involuntariamente ya que trataba de callármelo pero no podía, me sentía indefensa ya que en ningún momento se me ocurrió empujarla o agarrar mi varita para defenderme, tan solo me entregaba a sus leves caricias pero seguía sin corresponder ante eso, confusa, mirándola sorprendida ante esa actitud de la pelirroja.

.- P-para pelirroja – Trato de convencerle pero mi voz suena tan aguda, tan temblorosa que no puedo sonar segura - ¿Q-que te pasa Ginevra?

.- Nada – Me seguía dando leves besos en mi nuca - ¿Por qué te sentaste?

.- Ya te dije – Le respondo casi molesta – Solo me senté porque quería saber cosas como bien dijiste.

.- No – Me responde negativamente y de repente se separa de mi alejándose rápidamente como si las acciones que hizo le avergonzase de alguna manera, pues se volteó para que yo no pudiese ver su sonrojo – Lo siento chica rubia, yo, no sé qué me pasó, me tengo que ir.

Yo iba a reprocharle pero antes de que pudiera decir algo, solo me voltea a mirar con esa mirada que me petrifica y luego se va a la puerta, la destraba y yo me quedé ahí, me senté en el piso, confundida, no entendía que pasaba, no entendía a que jugaba la pelirroja, acercándose de esa forma y dándome caricias pero en ningún momento me disgustaron esas caricias, al contrario, me gustó y eso me escandaliza.

.- No – Digo gritando en voz alta – No, esa pelirroja seguramente le gusta jugar de esa forma, maldita, es la última vez que permito que ella me arruine mi día, de nuevo.

Despotricando, haciendo berrinche, la última clase que se vaya al demonio, no iba a estar aguantando tremendo calor y estaba segura de que la pelirroja también se iba a saltearse la clase, pero yo seguía en el aula vacía, preguntándome que pasó en esos momentos, mis gritos y berrinches hizo que alguien entrara al salón, volteé a ver quién era y porque me interrumpía mi momento de tensión e enojo, era Granger, ella y su noviecita, las culpables de que esté en esta situación, lo sé, excusa de perdedores porque soy yo la que se ha metido en esta situación, pero algo que no me di cuenta es que tenía los ojos llorosos, no sé porque, pero simplemente me sentía un tanto mal y ella, la sabelotodo Granger parece notar mi tristeza, así que me pregunta con dulzura:

.- ¿Qué ha pasado Daphne? – Me pregunta la Gryffindor.

.- Nada – Le respondo secamente y volteando a ver a otro lado mientras saco un pañuelo de seda para limpiar mis lágrimas traicioneras.

.- Ese "nada" no me convence Daphne – Me dice sin alterarse y respondiendo con la misma dulzura – Supongo que tuviste otro encontronazo con Gin.

.- ¿Que te hace pensar que tuve un encontronazo con esa pelirroja? – Le respondo molesta pero ella no se intimida – Ya le dije a Astoria que tu amiguita no tiene lugar en mi mente.

.- ¿Segura? – Me dice volteándose hacia la puerta – Cuando venía aquí, escuché tus gritos, decías algo sobre el comportamiento de Gin, la vi de camino, ella estaba sonrojada y también molesta pero no contigo sino consigo misma.

.- ¿Qué quieres decir Granger? – Le digo ya alterándome porque odiaba que se fueran con rodeos – Al grano leona.

.- No soy nadie para decírtelo Daphne – Me dice ya abriendo la puerta – Lo deberás de averiguarlo tú misma, se me hace tarde para mi siguiente clase.

Antes de decirle nada ya se había ido, empiezo a gritar de nuevo, despotricando a esa leona y su parejita que fueron las causantes de toda esta locura, ojalá no hubiese visto a la parejita y quizá estaría muriéndome de calor en la clase de Adivinación en estos momentos, sentada con otro compañero pero no, quería saber, siempre quiero saber, mi mala y fea costumbre, debería de bajarle esos humos.

.- Siempre haciendo esto, ¿Cuándo aprenderás Daphne? – Me digo molesta a mí misma.

.- Al parecer nunca Daphne – Me dice una voz femenina pero que reconozco bien quien es, lo que me faltaba, mi hermana Astoria, viéndome en este estado, ya nada me importaba – Estas hecho un desastre hermanita.

.- No estoy de humor para aguantar tus burlas Astoria – Le digo molesta mientras me limpio la cara con mi pañuelo y apresuro secar mis lágrimas traicioneras pero es inevitable.

.- ¿Otra vez tuviste un encuentro con la pelirroja? – Me pregunta calmada.

.- Si, de acuerdo – Le digo ya molesta y cansada con esa pregunta – Estuve aquí con ella, discutiendo, ¿feliz?

.- Te lo pregunté porque vi a Ginevra salir como una bala hacia otro lugar como si quisiera estar en privado pero podía notar su cara roja – Me responde con toda la calma del mundo.

.- Me da igual – Le respondo secamente mientras me acomodo ya estando calmada y sin alterarme, yéndome a la puerta – Hoy fue un día malo también y sería mejor que me fuera a dormir, ya no me importa nada.

.- Daphne – Me responde seria mi hermana así que detengo mis pasos pero sin voltearla a ver – Algo pasó en este cuarto ¿verdad?

.- Nada pasó – Le respondo casi gritando y sonrojándome al recordar la cercanía de la pelirroja a mi cuerpo – Solo discutimos, es todo.

.- Tarde o temprano me tendrás que contar Daphne – me dice sin romper su seriedad, ya no se reía y eso significaba que quería ayudarme, sé que no le gusta verme mal pero no quiero ayuda – Pero ahora no tengo tiempo y tengo clase, te espero en la noche en el cuarto Daphne.

.- Bien – Le respondo secamente.

Salí del aula, todavía pensando en esa cercanía, esos roces, me tenía confundida, era la primera vez que mi cuerpo reaccionaba por sí sola, con chicos no era así, simplemente yo era quien tomaba la iniciativa y dejaba embobados a muchos, sí, me hacía sentir poderosa pero con ella, yo fui la que estaba tímida, como si no supiera que hacer, me sentía indefensa, ya no más, quería explicaciones, esa pelirroja no se salva de eso.

.- Ya no te permitas más fiascos Daphne – Me dije pensando a mí misma, dándome ánimos para continuar – Esto no te puede detener.

Pero todavía me sorprende, me sonrojo de solo pensar en su cercanía, en su voz que sonaba tan sensual, en ese odioso nombre que me puso y que no haga nada para corregirla, solo me dejo llevar por ella, estaba más enfocada en ese recuerdo que por la discusión, eso me da escalofríos:

.- No Daphne – Me digo – Eso es lo que ella quiere, meterte a tu cabeza, no dejes que eso te alarme, tu tranquila y sé indiferente como siempre.

Claro decirlo es más fácil que hacerlo, resignada y empiezo aceptar que este día se fue al traste, solo me dirijo al gran comedor para comer algo siquiera, ni tenía hambre pero algo tenía que comer sino me iba a enfermar.

Entro al gran comedor y veo a muy pocos alumnos, no hay muchos de mi casa en la mesa como es de esperarse, la mayoría ahora congeniaban ya con otros alumnos de diferentes casas, no me molesta, solo me siento y me fijo en la mesa de Gryffindor, no estaba el trio dorado o la pelirroja, suspiro aliviada porque no tenía nada de gana de verlos, solo me iba alterar más, ya iba agarrar mi plato cuando alguien se sienta a mi lado, la volteo a ver y es la dama de hielo, Pansy Parkinson:

.- ¿Qué quieres Parkinson? – Le pregunto secamente – Hoy no estoy para nadie.

.- Te ves mal e incluso a lo lejos Greengrass – Me responde sin alterarse pero sigue teniendo esa voz de dulzura que me sorprendo y la veo confusa – Puedo notar que has tenido otro encontronazo con la pelirroja dado que ella no está aquí, siempre está a esta hora, comiendo e estudiando para su próxima clase.

.- ¿Es que ves que me importe ese asunto Parkinson? – Le digo un tanto fastidiada mientras agarro un pedazo de carne con el tenedor dispuesta a devorármelo – Me da igual la pelirroja.

.- No te engañes Greengrass – Me responde sin perder la calma y con la misma dulzura mientras que ella también agarraba un plato para servirse comida – No te he visto tan mal desde hace mucho Daphne, algo pasó, ¿no me vas a contar?

La miro suspirando resignada, no tenía nada de ganas de gritar y me daba igual ya, así que le empiezo a contar, ella solamente se queda callada mientras corta su pedazo de carne y se sirve puré de papa, sin perder el hilo de la conversación, cuando finalmente terminé de hablar, ella se queda pensativa por unos largos minutos, suelta unas risillas que no son anda típica de ella y eso me altera:

.- ¿Qué es tan gracioso Parkinson? – Le digo molesta

.- Nada – Me dice mientras se limpia su boca con su pañuelo – Creo que entre ustedes dos hay una chispa y quizá lo tengan que descubrir más adelante.

.- Al grano Dama de Hielo – Le respondo alterándome – Sabes bien que odio que la gente se ande con rodeos, dime.

.- No – Me dice secamente – No me corresponde, lo que si te sugiero, es que no eches a perder nada Daphne, me tengo que ir, tengo clase, adiós.

.- Oye vuelve – Le grito mientras que ella se echa a correr con todas las ganas – Maldita…

Me tapo la cara con ambas manos sabiendo que este día estaba del asco, otro día frustrado y no entendía absolutamente nada, odiaba que todos se anduvieran con rodeos, tal vez mi hermana pueda decirme más en la noche y así finalmente pueda sacarme esa duda que me carcome, termino de comer mi plato y tomando jugo de calabaza, volteo a ver a la mesa de Gryffindor y con sorpresa veo a la pelirroja que también se sentaba a comer, estaba dudosa de si ir a reclamar por su comportamiento tan confuso en esa aula o irme de ahí para no verla más pero no hice nada, solo me la quedé viendo y mi corazón latía más rápido de lo habitual.

.- ¿Qué te pasa Daphne? – Pienso escandalizada - ¿Por qué te pones así cuando la ves?

En ese momento ella me mira y se voltea a otro lado, sonrojándose, cosa que yo también hago, es estúpido, me levanto de la mesa y todavía seguía dudosa pero preferí irme, si, cobarde de mi parte pero era demasiado para mí y preferí esperar a la noche para hablar con mi hermana por unos consejos, no voltee a ver a la pelirroja porque sentía que tenía poder sobre mí y odiaba eso, no me gusta sentirme así pero mañana, será otro día, un día de explicaciones y zanjar el maldito asunto que me estaba volviendo loca, no más, ya averiguaría como así sea que me tenga que saltar algunas clases.

Nota del Autor:

Hasta aquí el segundo capítulo, espero que les haya gustado y nos vemos hasta la próxima actualización x3