Disclaimer: Los personajes de Harry Potter no es de mi autoría, le pertenecen a J.K Rowling sin embargo la historia que escribo si es de mi autoría
Nota del Autor:
Bienvenido o Bienvenida una vez más a un capítulo de este fic, esperando que inicien una bonita semana, por desgracia voy a tener muy poco tiempo para dedicar a escribir mis fic's porque hoy entro a la Universidad y es algo pesado pero NO significa que deje de lado esto porque es algo que realmente quiero terminar y espero hallar siquiera un rato libre para poder terminar lo que empecé.
Esto lo digo para todos mis fic's especialmente la primera que subí a Fanfiction, desgraciadamente esa va a estar pausado por un largo periodo debido a que no sé como continuarle, no le hallo forma y me eso me hace enojar.
En fin, espero que este cap les agrade bastante, realmente me gusta como formando esta pareja que tiene una chispa, de nuevo no necesito decir de que va si ya leíste los capítulos anteriores, pero si te gustó, no olvides dejar un review, nunca viene mal, eso si, que sea respecto al fic y no tonterías.
Me dejo de tonterías y les dejo con el capítulo :'v
Capítulo 5: ¿Cita escandalosa?
Podría decirse que estoy muy nerviosa por esta cita, el día finalmente ha llegado y tengo que admitir que era lo único que pensaba en la semana aunque evité por momentos a la pelirroja durante las clases aunque no todas, me ganaba un poco la tentación de sentarme junto a ella pero siempre controlando mis emociones.
No me puedo esperar mucho de la cita porque sé bien que puede ocurrir pero es mejor no adelantarse demasiado, ya dije que todo debe de llegar de manera natural. El vestido que tenía enfrente es de color rojo y dejaba al descubierto la espalda pero por lo demás no presentaba realmente un escote pero la falda era un tanto larga, es un vestido de gala y no era precisamente para ir a una cita casual aunque me daba curiosidad de cómo se iba a presentar la pelirroja, alguien como ella podría detestar usar los vestidos, de eso estoy segura.
Por dentro me decía que no debía de usar ropa de gala pero así soy, me gusta la elegancia y es algo que no dejo de lado, me gusta que la gente esté bien vestida, la vanidad se hace presente en mi tantas veces que debo tratar de romper o vestirme más casual porque no todo mundo gusta de andar siempre con ropa elegante, algunos preferían ir cómodos, pero como va a ser un cita con la pelirroja, lo obvio sería que yo me vistiera bien, noto que mi hermana entra al dormitorio y se me queda viendo con una sonrisa que me escandaliza y molesta también:
.- Astoria – Dije volteando a otro lado – Déjate de esas miradas, es solo una cita, no es gran cosa, ni que fuera a pasar realmente algo.
.- Si claro – Me responde todavía con entusiasmo y mirándome – No es solo una cita Daphne, será entre tú y tú pelirroja, la bella dama Greengrass saliendo con su querida pelirroja que la trae de cabeza.
.- Astoria – Le digo gritando y quedando sorprendida ante sus palabras sobre todo cuando ella mencionó que la Weasley es mi pelirroja, no es que me moleste pero tampoco me debo de ilusionarme demasiado – Déjate de cosas, todavía no somos absolutamente nada.
.- ¿Y tú quieres ser algo más para ella? – Me pregunta, es una pregunta que me saca de onda, algo a la cual no puedo responder, ella nota mi mirada de incredulidad o de asombro – Veo que todavía te impacta el hecho de que en esta cita podrías llegar a tener algo más que encuentros íntimos Daphne.
.- Ya – Le respondo saliendo de mi asombro – No debo de ilusionarme demasiado Astoria, yo sé que esta cita no va a ser emocionante, tanto como la pelirroja como yo, sabemos que una cita es algo ridículo, solo sería para conocernos un poco mejor y no tener que ir a discusiones.
.- Daphne, para eso es una cita – Me responde alegremente – Puede que las cosas no resulten bien pero en algún momento congeniarán de lo más bien, puede que las citas no sean su fuerte pero algo pasará de eso estoy segura.
No digo nada, solo me limito a asentir con la cabeza, por dentro estaba dudando de las cosas y no quería ilusiones vanas, las personas no deberían de hacer eso cuando sienten que algo no está marchando demasiado bien y solo terminan lastimando a los demás, es más ni siquiera debería de ser legal, el amor realmente apesta cuando se trata de la persona de tu interés pero que a veces te puedes llevar mal porque en años anteriores era así, discusiones sin sentido, palabrería que cansaba a uno y demás cosas.
Pero ahora saldré con ella, en una cita, rio un poco ante esa idea mientras me preparo para ello, ya me había bañado, mi ropa ya estaba lista, así que me dispongo a cambiarme y hacer esto porque realmente me está matando, me da curiosidad de ver que va a pasar, mi hermana solo se limitaba a verme con esa sonrisa radiante que me molesta:
.- Astoria – Le digo rodando los ojos a otro lado – Me pones nerviosa cuando sonríes así.
.- Oh – Me responde alegre mientras se acerca a mi rápidamente chocando su frente con la mía y poniendo un dedo en mis labios – No sabes lo emocionada que estoy por ti querida hermana mayor, desde hace mucho que deseo que estés con alguien que te comprenda, que sepa aguantarte y quien mejor que Ginevra, ella es el tipo de chica que te agrada.
.- No es que te quiera cortar la ilusión Astoria – Le digo abrazándola, como no querer a mi hermana menor pero de todas maneras tengo que ser realista – Ya veré que pasa en esta "cita"
Simplemente me sonríe y yo volteo a otro lado, realmente estaba nerviosa así que trato de pensar en otras cosas, como el simple hecho de a dónde ir o en que gastar, no me apetece tener una gran charla sobre eso pero igual tengo que estar preparada.
Una vez que estoy lista con el vestido rojo que me prestó mi hermana, me miro al espejo y realmente me veo diferente, uso unos zapatos de tacón medio del mismo color, estas son mías aunque tampoco soy de las que siguen las modas, simplemente compro lo que me gusta o lo que va de acorde a mi personalidad, no se me hacía tan complicado comprar ropa como hacían algunas, no sé porque se complican demasiado con eso pero bueno, me dispongo a perfumarme, una fragancia a cereza, un regalo de mi hermana, la habrá comprado en París hace un par de años.
Me dispongo a salir de la habitación de las chicas y como es de esperar, yo atraigo demasiada atención entre los miembros de Slytherin, sé que algunos se estarán preguntando con quien saldré pero no les importa y ellos tampoco me interesan que es lo que hacen con su vida, así que simplemente ignoro las miradas de asombro y contoneo suavemente mis caderas, sé que eso les encanta, ya he dicho que me gusta dejar embobado a más de uno con mi figura, más con el vestido que llevo, Astoria solo negaba la cabeza divertida.
Salgo de la sala común y me dirijo a la entrada del castillo para tomar una carroza a Hogmeade, no era un trayecto largo pero me gusta caminar, lo sé, lo admito, quiero demorar lo inevitable pero es que realmente los nervios me están matando y no quiero una metedura de pata a lo grande, así que camino lento e insegura, para mi mala suerte la dama de hielo se metió en mi camino y me voltea a ver con una sonrisa que me molesta:
.- Vaya Daphne – Me dice Parkinson con dulzura, ella ha cambiado demasiado, ¿A dónde fue esa serpiente que era fría cuando hablaba? – Vas muy muy elegante, ¿deduzco entonces que vas a salir con cierta pelirroja?
.- ¿Qué te hace pensar eso? – Le respondo rápido y segura, no me dejaré que ella me gane en esta, lo sé, no hay competencia pero ella ya me ha dejado en ridículo y no quiero burlas - ¿Una chica no puede ir elegante a Hogmeade?
.- No alguien como tu Daphne – Me responde tranquilamente mientras voltea para seguir su camino – No eches a perder tu cita con la pelirroja Greengrass, vas hermosa y creo que ella te va a sorprender también.
.- ¿Qué te hace pensar que saldré con la pelirroja? – Le digo a la desesperada sabiendo que no podré evadir ese tema.
.- Digamos que vi a la pelirroja caminando por otro pasillo e anda igual que tú, caminando lentamente, retrasando lo inevitable – Me responde con una sonrisa y mirándome a los ojos.
No tenía caso seguir con la mentirilla blanca, sabía que la pelirroja estaría igual de nerviosa luego de los encuentros que hemos tenido, las dudas que tenemos, no por nada a Parkinson se le conoce como la dama de hielo, oculta demasiados secretos y odio no saber algunas cosas de ellas pero por algo será.
.- Este, bien tu ganas Dama de hielo – Le respondo algo molesta – Aun así estoy un poco nerviosa.
.- Tómalo con calma Greengrass – Me responde mientras voltea para seguir su camino pero noto que va con algo de prisa – No eches a perder tu cita.
Si Ginevra va lento, no perderé demasiado tiempo espiando un poco a la dama de hielo, quiero saber a dónde va con tanta prisa, así que me espero a que se aleje lo suficiente y pueda seguirla de lejos por suerte mis tacones no hacen ruido porque tienen una superficie de goma que impide el molesto ruido que produce al caminar, una cosa muy ventajosa, pero no pierdo de vista a la dama de hielo, me molesta que siempre sepa algo de mi vida, esto es digamos una compensación que me debe, de acuerdo soy metiche e acabo de decir una excusa de perdedores pero otras harían lo mismo en mi situación.
Parkinson realmente va con prisa y su vestimenta es casual, no va elegante pero noto que no va a la entrada sino a una parte del castillo, para ser más exactos, a un pequeño jardín que están dentro del castillo, puedo ver que alguien la espera bajo un árbol, ella se acerca rápidamente a esa persona que no logro distinguir de alguna manera me tuve que acercar por otro lado para poder siquiera escuchar la conversación, de nuevo, soy metiche lo sé y me meto en donde no me llaman, ya me arrepentiré de ello después.
Pero vi más de cerca a la persona con la que estaba viendo, para mi sorpresa es Astrid, la chica de Hufflepuff que conozco de la clase de herbología, recuerdo de golpe que esa chica le gusta Parkinson ¿Por qué se encontrarían en un lugar así?, no lo sé pero mi corazón se acelera y trato de agudizar el oído para poder escuchar mejor y por fortuna podía escuchar claramente:
.- Bien – Dijo la dama de hielo fríamente, esa es la chica que conozco y no esa voz llena de dulzura – Estoy aquí, parece que conoces bien las áreas del castillo, este es un lugar a la cual nadie se acerca, aulas vacías, que nadie usa, solo se cuida el jardín que está aquí, pero aun así, tengo que reconocer que me sorprendes Astrid, en tus cartas citas este lugar como tu lugar de paz, es bueno que me la enseñes, hace tiempo que deseo conocerlo.
.- Bueno, pues ya ves los detalles que le he hecho a este jardín – Dijo la muchacha tan segura de sí misma que me sorprendo – Además con pasar tiempo contigo es más que suficiente para mí, este jardín lo he estado cuidando yo, nadie más lo hace y quería mostrártelo como bien me lo pedías.
.- Un lugar de paz ¿eh? – Dijo la dama de hielo sin cambiar el tono de su voz – Astrid, ¿Por qué no vas directo al grano?
.- ¿Qué quieres decir? – Le pregunta temerosa la chica de Hufflepuff, aquí algo está pasando y no sé para donde quieren tirar.
.- Astrid – Dijo Parkinson que se acercaba a la chica mientras que esta retrocedía lentamente hasta llegar al árbol pero la dama de hielo sonreía pero mantenía un semblante frío, vaya forma de asustar a una persona pero me concentro en lo que le quiere decir - ¿Crees seriamente que no sé para qué te cité en este jardín?, estaba sorprendida, eso lo tengo que admitir, pero tus cartas, tu forma de expresarte en ellas, no es que me moleste para nada pero tengo que decir que son muy buenas pero te delata Astrid, llevas admirándome por algún tiempo, ese sentimiento de admiración fue pasando a algo más, quizá un gusto, te negaste a muchas cosas, te negaste a sentir ese sentimiento pero finalmente cediste, yo te gusto.
.- Y estoy segura de que yo a ti no te gusto para nada Dama de hielo – Dice Astrid volviendo a esa voz segura, tengo que decir que esa confesión de Parkinson me ha sacado de onda pero más la chica de Hufflepuff, sabiendo que Parkinson no puede corresponder esos sentimientos – Sabía que no podría gustarte, así que decidí sacarme este peso de encima y aceptar tu rechazo.
.- Si serás una muchacha tonta – Dijo molesta la dama de hielo que me sorprende - ¿Qué te hace pensar que te voy a rechazar?, estoy aquí porque quiero, estoy aquí para verte y no sabes cuánto necesito que me digas esas palabras que expresas en tus cartas, he notado siempre tus miradas y realmente no es que me importe pero tú has hecho lo que otros u otras no han podido hacer, acercarte, tener contacto conmigo pese a todo lo que me conocen o creen conocerme, no me gusta andar con rodeos así que…
Lo siguiente que vi me dejó helada, la dama de hielo se acerca a la chica de Hufflepuff agarrando su cintura, veo que ella se debate entre alejarse o dejarse llevar por lo que obviamente escoge lo segundo, Parkinson dirige suavemente sus labios a la de la chica y se quedan ahí besándose, Astrid lleva sus manos a la nuca de su compañera y parecen no querer distanciarse e incluso acaban tirándose al pasto, yo estaba helada, sorprendida de aquello, la dama de hielo confesando un amor por una completa desconocida bueno no, por lo que escuché se llevan un tiempo mandándose cartas, en algún momento tuvieron que congeniar en persona pero no dijeron demasiado, vuelvo a mirar la escena y parece que la Dama de hielo quiere ir a más, yo me dispongo a irme de ahí y no es que me interese lo que vaya a pasar pero antes de hacerlo escucho a Astrid:
.- Espera – Le dijo a Pansy – Yo, estoy sorprendida, ¿Por qué?
.- Pues, eres atractiva, tienes un don para la poesía y en otras cosas – Dijo Parkinson esta vez con esa voz llena de dulzura – A mí me agrada la poesía y me agrada una chica temeraria, que de siempre el primer paso, además este es un lugar perfecto, muchas veces me hablaste de este sitio y quería verla por mí misma, así que a veces te pedía que nos reuniésemos aquí pero te negabas.
.- Bueno – dijo Astrid tímida – No pensé que esto resultase así…
.- Basta de charla – Le responde la dama de hielo con ese semblante serio – Solo tú y yo, tú me perteneces, no quiero que ninguna chica se atreva a ligarte o un chico, no lo permitiré, sí, soy celosa pero entiéndeme, he tenido muchas traiciones y no quiero…
.- Está bien – Le responde la chica poniendo un dedo sobre sus labios – No me molesta, me gusta tu semblante serio y tu frialdad pero que sepas que tampoco soy una chica fácil, he aprendido mucho de ti con el pasar de los años.
.- Oh – Dijo sorprendida la dama de hielo, mientras que noto que uno de sus manos se dirige a los pechos de la chica – Así me gusta entonces, ¿Puedo?
.- Sabes que si – Le confirma la chica mientras la besaba – Deseo todo de ti, cualquier cosa que venga de ti es bienvenido.
Ya estaba escuchando demasiado y me estaba metiendo en sus cosas privadas y parecía que iban a hacer cosas "sucias", no necesito ver eso así que me alejo lo más rápido que pueda porque en serio, ver cosas de desnudos o ver a una pareja teniendo sexo en medio de un jardín abandonado no era lo mío, lo malo que no estaba sola y que casualidad encontrarme precisamente con la persona que estaba tratando de hacerla esperar debido a mi nerviosismo pero ella también se deleitaba con la escena que estaba viendo enfrente, volteo a ver y veo que Parkinson le quitaba suavemente la blusa que traía Astrid, puedo ver su sujetador de encaje de color amarillo y Pansy besaba su cuello, volteo enrojecida y tomo de la mano a Ginevra para salir corriendo de ahí, una vez que nos alejamos, debido al cansancio y la loca carrera, los tacones me estaban matando literal pero escucho a la pelirroja:
.- Vaya – Dijo tomando aire y ahora que la veo tiene un traje igual de elegante, un vestido verde con espalda descubierta y tacones bajos, parece que su falda tiene bolsillos, típico en una chica que gusta de cosas más acorde a su estilo pero me deja asombrada, yo visto de rojo y ella de verde, su vestido es similar al mío – Quien diría que la dama de hielo tirase para ese lado, mira que…
.- Cállate pelirroja – Me apresuro a callarle la boca con mi mano, de solo oír esa palabra me escandaliza – No hemos visto nada, ¿lo entiendes?
.- ¿Por qué te escandalizas Laurie? – Me dice con calma mientras cruza sus brazos y me queda mirando con esa mirada que me pone nerviosa – No tiene nada de malo y la cosa se ponía un tanto caliente.
.- Rayos – Le digo con cansancio – Ya parece que nos quedaremos a ver como ellas dos tienen sexo, eso nos hace depravadas Ginevra.
.- ¿Por qué espiabas a tu compañera? – Me saca de onda con esa pregunta, aunque pensándolo bien, que buena pregunta.
.- Ella siempre sabe algunas cosas mías – Le respondo segura de mi misma ya recuperándome de la carrera y mirando a la pelirroja – Era justo que supiese algo de su vida, por lo general ella es muy reservada y estoy segura de que escogió este día para hacerlo.
.- Si es reservada por algo será Laurie – Me responde tranquilamente mientras se sienta en un banco cercano – Admito que me da curiosidad de ver lo que hacen pero mejor no meternos en su vida privada aunque debo decir que me sorprende haberte encontrado, te hacía en la entrada esperándome.
.- Al igual que yo – Le respondo seco como suelo hacer siempre – Esta "cita" no ha empezado todavía y ya hemos visto cosas que me hacen escandalizar, debemos de irnos.
.- De acuerdo – Dijo la pelirroja de manera cortante, esa voz tan característica de ella, vaya que Astoria tenía razón, es una chica segura de sí misma – Vamos entonces chica rubia.
Nos dirigimos a la entrada del castillo para irnos a Hogmeade, durante el trayecto no nos decimos una palabra como es costumbre, para nuestra fortuna no nos topamos con nadie porque si no también habrían montado un escándalo pero no dejo de pensar en esa situación, en esa escena en donde la dama de hielo hacía suya a una chica de Hufflepuff aunque bien nunca me gustó el hecho de que se diga que en una pareja uno tiene que ser el dominante o celoso, siempre tiene que haber confianza pero quien soy para decir tal afirmación porque hasta yo sentiría celos y no soy buena controlando ese sentimiento.
Una vez que llegamos a la entrada del castillo con toda la calma del mundo, vemos que esta la profesora McGonagall que supervisaba las salidas, al parecer somos las últimas en salir, solo apresuramos el paso y le presentamos el permiso correspondiente como siempre aunque nos miró de una forma picara, en serio ¿Qué les pasa a todas hoy con esa sonrisa que me hacen enojar?, no le digo nada pero la pelirroja simplemente le da las gracias por el deseo de pasar una buena tarde.
Nos subimos a la carroza y solo esperamos a llegar al pueblo para empezar la susodicha cita, no nos decimos una palabra y la verdad es que odio este silencio, de alguna manera tengo que iniciar una conversación pero nada se me venía a la mente y estoy segura que la pelirroja pensaba lo mismo, solo me fijaba por la ventana, ver el paisaje del bosque, en serio que aburrido.
Le iba a hablar a la pelirroja, cuando me volteo ella de repente está muy cerca de mí y me sorprendo con un leve rubor en mis mejillas, ella me observa mi vestido con descaro y yo simplemente me quedaba muda, trato de alejarme un poco pero es inútil dado que estamos en un espacio cerrado, ella se acerca un poco más al punto de abrazarme por la cintura y hacer lo que siempre hace:
.- Laurie – Me dice la pelirroja a lo que yo suelto un leve suspiro, ese nombre que me hace enojar pero no puedo reclamarle nada, simplemente no pongo un esfuerzo pero recupero un poco la compostura y la alejo un poco, ella no se sorprende pero no deja de mirarme con esa sonrisa.
.- Pelirroja – Le digo un tanto molesta – No te acerques de esa forma, te he dicho que no cederé tan fácil a tus caricias, así que te preguntaré una vez más, ¿A qué juegas con estos acercamientos tan directo?
.- Ya te he dicho que no juego a nada Daphne – Me responde tranquila – Traes un hermoso vestido de color rojo, vaya puedo notar que no es de tu estilo.
.- Ni tu vestido tampoco es de tu estilo pelirroja – Le respondo igual de manera tranquila sin alterarme - ¿Verde? Aunque te queda muy bien, resalta bien tu figura.
.- Gracias – Me responde la pelirroja volteando a otro lado, puedo notar que se ruboriza ante mi cumplido – Hermione me la dio de parte de su novia.
.- ¿Davis compró ese vestido? – Digo incrédula ante eso – Vaya, siempre ha sido metiche también.
.- Y tú también Laurie – Me dice la pelirroja que nuevamente se acerca a mí pero esta vez no se va con rodeos y se me va encima abrazándome y mirándome directo a los ojos – Eres metiche, vanidosa, siempre usando tus triquiñuelas para conseguir la información que deseas pero conmigo eso no te va a funcionar, tengo que decirlo Laurie, de alguna manera te has metido a mi cabeza, día y noche no dejo de pensar en ti, tienes un encanto, inteligente y a la vez segura.
.- ¿Qué clase de cumplido es ese pelirroja? – Le digo un tanto molesta y dolida a la vez por decirme esas cosas pero le devuelvo el abrazo y mirándola directo a sus ojos – Que sepas que no siempre he sido así.
.- Bueno – Me dice con dulzura y sé bien que hará, nuevamente irá a besarme en el cuello y no tengo porque negarlo, me gusta pero esto no es así, por fortuna la carroza se detuvo y nos separamos bruscamente por si había alguien esperando pero pasaron algunos minutos y nadie nos abría.
.- Esto es el colmo – Digo molesta – No tenemos que esperar a que nos abran, vamos afuera pelirroja.
Salimos de la carroza y como es obvio no había nadie, todos estaban en el pueblo seguramente pasando el buen rato, volteo a ver a la pelirroja y ella me mira, no sabía que iba a hacer en esta cita así que le pregunto:
.- ¿Y bien? – Le pregunto alzando una ceja y ella me observa de igual manera.
.- ¿Y bien qué? – Me responde.
.- ¿Dónde? – Ese juego de pregunta y responde con otra pregunta, cosa típica.
.- No lo sé chica rubia – Dijo alterándose un poco – Tu concretaste esta cita, lo obvio sería que tu dijeras a dónde vamos.
Debía de darle la razón, yo fui quien sugirió esta apestosa cita que ya iba de mal en peor pero no dejo que eso me desanime, volteo a ver la entrada al pueblo y no se me ocurre más que el hecho de ir a un pequeño parque por el centro, así que le digo a la pelirroja que me siga.
No estaba muy lejos de hecho pero había que caminar y como es obvio caminamos un tanto separadas para no levantar demasiada sospecha porque algunos nos volteaban a ver incrédulos mientras que otros se preguntaban a donde iríamos tan elegantes, de acuerdo tal vez fue mala idea pero tenía que ir a un sitio donde hubiese gente para que la pelirroja no volviese a la carga con sus caricias como acostumbra hacer.
Al llegar al parque, es tal como lo esperaba incluso había niños y niñas jugando así que los cariñitos estaban de más y podíamos causar polémica, la pelirroja suelta un suspiro de molestia a lo que yo sonrío pero mejor no muestro mi sonrisa porque eso me delataría aun así es bastante obvio:
.- Vaya Greengrass – Me responde cruzando sus brazos mientras observa el parque – Me trajiste a un lugar donde hay bastante gente, seguramente lo hiciste para evitar que yo no pueda acercarme a ti.
.- Para qué negarlo Weasley – Le respondo con una sonrisa – Ya te dije que no cederé tan fácil a tus caricias si no sabes lo que sientes porque hasta yo tengo que estar segura de lo que siento y de lo que tu sientes por mi pelirroja.
.- Podría haber sido en un sitio menos concurrido chica rubia – Dijo soltando un suspiro de lamento – Pero te entiendo, no siempre podré estar en esa situación comprometedora, Hermione me lo hizo ver de alguna manera, le tuve que contar lo que pasó entre nosotras dos y no me pongas esa cara chica rubia.
La miraba molesta pero la entiendo igual, Astoria es muy persistente en esos temas pero aun así la cita va tal como lo planeaba, el hablar y conocernos un poco más, así que me limito a escuchar lo que tiene que decir:
.- Bueno – Me dice mientras se sienta en un banco cercano y me siento a su lado – Ella ha dicho que tengo que ser directa y sin andarme de juegos pero realmente no se me da hacer estas cosas cursis prefiero demostrar mis afectos de otra manera.
.- Astoria es igual – Le respondo mientras que ella se sorprende – Pero ambas tienen razón, no podemos andar siempre en caricias pelirroja, por lo menos debemos de conocernos de la una de la otra, ya sabes su historia y esas cosas que se dicen para conocerse.
.- ¿Y me vas a contar una parte de tu vida? – Me pregunta, esa pregunta que me pone un tanto nerviosa y callo porque mi vida no ha sido más que una mentira, dudo de querer contestarle porque no necesito que ella sepa el sufrimiento que pasé pero luego recuerdo el porqué de esta cita y me recrimino por ello, la pelirroja nota mi tardía respuesta – No necesitas hacerlo si no quieres chica rubia.
.- No pelirroja – Le respondo con dulzura cosa que la sorprende hasta yo me sorprendería – Tienes razón, yo debería de contarte cosas de mi vida pero no será tan fácil de contarte.
.- El apellido Greengrass – Me responde a lo que yo la miro confusa pero solo callo – En mi familia se habla de esas cosas pero tu apellido siempre sale a relucir, dentro de la comunidad mágica son respetados más que nada en la alta sociedad, hoy en día solo resultan ser un apellido más luego de la caída de Voldemort.
El nombre de ese loco me daba igual pero para algunos que pasaban caminando enfrente de nosotras se asustaban y nos miraban con cara de pocos amigos, nosotras dos simplemente no nos inmutamos a sus caras, ya va siendo hora de que superen que es solo un nombrecito.
.- Vaya, ya va siendo hora de que superen ese miedo, hay que joderse en serio – Digo molesta.
.- Bueno, es normal, aun da un poco de miedo pero ya no existe más – Dijo la pelirroja mientras observaba a los demás.
.- Pero tienes razón pelirroja – Le respondo con tristeza – Mi familia por años siempre ha estado en lo más alto del podio de la alta sociedad, no necesito decirte lo que tuvieron que hacer para llegar a ello pero en mi caso, mi hermana y yo tuvimos que pasar por varias cosas que no nos agradan demasiado.
.- Ya veo – Dijo la pelirroja notando mi tristeza pero tomó una de mis manos y yo la miro incrédula – Ya te dije que no necesitas contarme si no quieres.
Estaba dudosa pero por algo estoy en un cita, no es lo que normalmente se hace pero es un comienzo luego de ver algo tan escandaloso como ver a la dama de hielo teniendo sexo con su chica, de solo recordarlo me sonrojo pero lo olvido, solo estoy con la pelirroja, si quiero saber que va a estar a mi lado, tiene que saber mi historia como yo tengo que saber de la suya, esto es lo que quería, una plática sin ir a caricias, justo lo que me pedía Lovegood y menos mal que le hice caso pero costó llegar a este punto.
.- De acuerdo Weasley – Le digo tomando su mano igual y ella se sorprende – Te contaré.
Nota del Autor:
Hasta aquí el capítulo 6, tengo que decir que tiene para un rato más, probablemente los siguientes sean los últimos capítulos, no lo sé, depende de lo que se me ocurra y como progrese, hasta entonces, nos vemos en la próxima actualización x3
