Disclaimer: El universo de Harry Potter no es mío, le pertenece a J.K Rowling

Nota del Autor:

Bienvenidas o bienvenido una vez más a un capítulo de este Fic, finalmente he podido tener un poco de tiempo libre para poder subir este capítulo, esperando que de verdad les guste, no tengo mucho que comentar al respecto porque bueno, ustedes están leyendo el fic, aun así, me gustaría que dejaran sus reviews para ver si puedo mejorar en algo más que les gustaría que incluyera en el fic.

Sobre este capítulo se revelará un poco más sobre Daphne Greengrass, esperando que de verdad les guste el capítulo x3

Respuestas a reviews:

Victor Black: Me alegra que te haya gustado el capítulo anterior, esperando que este lo encuentres interesante, feliz lectura x3

Mafer199: Gracias por tu review, espero que también te haya gustado el fic "This Love", aunque es un fic fuerte y con ciertos temas que a muchos les escandaliza pero bueh, espero y te haya gustado, en este capítulo lo encontrarás interesante espero, esperando que tengas una feliz lectura

P.D:

Sepan perdonarme que me tardo un poco en actualizar mis fics pero los sigo trabajando, he decidido que este fic tenga 10 capítulos y si da para más un epilogo especial, esperando que disfruten la lectura x3

Me dejo de tonterías y les dejo con el cap :'v

Capítulo 7: Consejos de la Dama de Hielo

Mentiría si dijera que no soñé con ella de muchas maneras, no me despierto sobresaltada o algo parecido pero si estoy sorprendida, anoche en el baño estuve a punto de tocarme, de hacerlo pensando en ella y no debería de ser así, debo de cuidar eso porque apenas estamos iniciando esta relación, no quiero cometer una metedura de pata enorme.

Me levanto para poder iniciar mi día, todavía era temprano y no había nadie ocupando el baño, de hecho como es domingo, normal que todo mundo se quede dormido un rato más pero yo me dispongo ir al baño, casi medio dormida también porque el sueño que tuve anoche fue demasiado y no quisiera recordarlo más pero no me queda de otra porque fue muy intenso, una vez que llego al baño lo cierro con seguro, quería unos momentos de paz para poder calmarme, había agarrado mi ropa, mi toalla para darme una ducha caliente.

Me quito mi pijama, al momento de quitar mi suave pantalón junto mis bragas puedo notar que está húmeda y que mi intimidad lo sigue estando, sonrojo ante eso pero no quiero seguir pensando en eso y mejor me concentro en darme una ducha, así lo hice pero la pelirroja estaba en mi cabeza, no puedo olvidar sus besos, sus descaros toques sobre mi sugerente trasero, no puedo dejar de pensar en ella, en buscarla y sentir ese beso pero me vería muy desesperada, no quiero mostrarme de esa manera, no quiero parecer una loca que va vigilando a su novia, odio tener que admitirlo pero no quiero que nadie se le acerque.

.- Bravo Daphne – Empiezo a decir mientras que el agua va recorriendo mi cuerpo – Estas empezando a sentir celos y ni siquiera llevan un día completo de novias, poco a poco.

Era más fácil decirlo que hacerlo, lo de ayer fue un día que nunca pensé tener, es increíble cómo alguien como yo se deje llevar de esa manera por una chica pero ya he dicho que ella tiene una personalidad explosiva y no se deja majadear por nadie, es segura de sí misma quizá un poco altanera pero su belleza es innegable, no debería de estar pensando en eso, debería de terminar de bañarme y buscar a la dama de hielo que muy seguramente se va a echar a reír en mi cara pero ella me puede ayudar porque literal, la vi besuquearse con su novia y hasta tener sexo bueno, casi porque yo me tuve que ir de ahí ya que la situación era demasiado para mis ojos.

Termino de bañarme y cambiarme, tratando de pensar en otras cosas, creo que me he demorado unos minutos de más porque veo que mi hermana estaba esperando a que desocupara el baño y de hecho el baño es muy espacioso con varias regaderas, es un baño compartido pero a mí me gusta bañarme sola, me gusta la privacidad pero mi hermana Astoria solo podía sonreírme con descaro, sabía que tendría que estar aguantando sus burlas y sé que es por venganza porque yo también me burlaba de sus fracasos amorosos.

.- Astoria – Le digo evitando su mirada – Deja de sonreír de esa manera, me pone de malas.

.- Uy hermanita – Me dice con malicia y con mucho descaro - ¿Cómo te sientes hoy?

.- Bien – Le respondo tajante sabiendo a donde quería ir con esa pregunta pero no quiero responder de más – Una noche normal, tranquila como siempre he tenido.

.- Lo que significa que has tenido un sueño movidito con tu pelirroja – Me dice Astoria con total descaro que volteo a verla sonrojada y un tanto enojada, ella solo se echa a reír descaradamente – Deberías de ver tu cara hermanita.

.- No tiene gracia Astoria – Le digo volteando a ver a las demás que seguían durmiendo, sorprende que tengan sueño pesado, bueno es domingo, nadie se levanta tan temprano – Saldré a caminar un rato para despejar mi mente Astoria.

Salí del cuarto de chicas para irme de la sala común, mi hermana simplemente me mira y por lo bajo se ríe, claro últimamente se le da bien burlarse de mi desgracia, como es obvio era todavía temprano y no había nadie que se levantara en las mañanas, lo normal de todos los domingos, salgo de las mazmorras para caminar, despejar mi mente me servirá para saber que debo de hacer a partir de ahora que la pelirroja y yo somos parejas, claro de momento ocultaremos nuestra relación.

No me preocupa el hecho de que todos lo sepan, era lo de menos pero no estaba preparada todavía para soltar que estaba saliendo con una chica pero ya llegaría el día en que lo haga oficial, mi mayor preocupación eran mis padres, mi madre pegaría un grito y probablemente me diría que estoy mal pero dado que su actitud que antes era prepotente, una loca que gustaba de tantos lujos, ha disminuido de una manera increíble, ya no se interesa por esas cosas que me hace pensar que quizá acepte mi relación con la pelirroja.

Mi padre es otro cuento, sigue en negación, cree todavía que la pureza de los sangres limpia lo es todo cuando en realidad ya a nadie le importan esas cosas, los pocos amigos que tenía están pudriéndose literal en la prisión mágica, había otros compañeros de mi padre pero esa gente solo le interesaba una cosa, el dinero, lo demás poco importaba por lo que los contactos de mi padre eran nulos, ya no tenía fuerzas, ya no tenía a nadie, probablemente tenga todavía a su contacto en el callejón oscuro que le conseguía objetos tenebrosos o de alto valor, el hacía negocios con mi padre para mantener un balance económico y tener un seguro, pero nada más, si mi padre se enterara de que salgo con una chica, no dudaría en desterrarme y borrarme del árbol genealógico de la familia pero no por discriminación a los homosexuales aunque bien no me considero homosexual, simplemente estoy con alguien que me vuelve loca y que me hace sentir lo que ninguna otra persona logra hacer pero bueno mi padre odia a los traidores a la sangre y probablemente aceptaría con que yo saliese con una sangre pura aunque fuese una chica.

Eso me enfada, Ginevra es una chica hermosa, una pelirroja que tiene encanto, personalidad, viene de una familia de sangre limpia, es emotiva y segura de sí misma, pero a mí nunca me ha importado el hecho de que la gente sea o no sangre limpia, jamás consideré que fuese importante, simplemente me parece una idiotez, resumiendo, a mi madre la podría convencer no es que quiera su aprobación pero me gustaría que al menos me aceptase, con mi padre es obvio que no aceptará mi relación, por lo cual puedo descartar con naturalidad, por mucho que sea mi padre, no me interesa que esté en mi vida hasta que el cambie su manera de pensar e acepte que está en un nuevo mundo.

Mientras voy pensando, voy viendo los alrededores del castillo de Hogwarts, siempre consideré este lugar como mi segunda casa, mi verdadero hogar porque en mi casa era un verdadero desastre, cosas de ricos y planes absurdos, normal que me aburriera, siempre hablé de huir con Astoria, irnos a un lugar donde nuestro apellido no significase nada y que nada más sea eso, un simple apellido, obvio que cuando terminó la guerra mágica pues la pureza de los sangres limpia dejó de ser muy importante, muchos huyeron y otros aceptaron su destino, recuerdo que muchos se fueron a la quiebra y no les quedó de otra que bajar su estatus de alta sociedad a media, vaya forma de pensar, el ser humano no se rige por tener un estatus, el dinero tarde o temprano se te acaba si no sabes invertirlo bien, admito que soy de bien vestir, que soy vanidosa y que me gusta la ropa de marca pero con el tiempo eso dejó de importarme y de hecho la ropa que traigo, casual, una playera de mi grupo muggle favorito al que llaman "Nightwish", unos jeans cómodos y unos tenis de color negro que son realmente suaves, esta vestimenta ya tiene rato que la tengo, de hecho es de hace dos años y se sigue viendo como nueva debido que cuido bien mi ropa ya que algunos no cuidan bien lo que tienen.

Bueno, creo que divago demasiado en mis pensamientos, no sé porque pienso en mi familia, lo único que me debería de importar es mi pareja, en Gin y en mi hermana, tal vez sería muy apresurado decirle a la pelirroja que viaje conmigo, debo de ir despacio y saber si esta relación que tenemos tendrá algún futuro, estoy completamente consciente de que tendremos cosas triviales como peleas por celos o cosas tontas que harán que nos distanciemos un poco, soy una persona muy celosa y no me gusta ser así pero es porque tengo cierta inseguridad, debo de cambiar eso por mi bien y el de mi pareja.

Estoy segura de que Gin es también celosa pero eso lo averiguaré con el tiempo, de momento sigo caminando e observando el castillo, los pasillos se ven tan vacíos en domingo, normalmente los fines de semana se van a Hogmeade a pasar el rato, hablar de cosas típicas, recuerdo que cada que yo salía a Hogmeade con algún grupo pequeño de mi casa, me aburría a morir, no hacían más que tratar de hacer bromas a los demás por lo que acababa siempre alejándome de ese tipo de grupos y me iba sola a algún lugar.

Si había otra cosa que me preocupaba era un simple hecho, sexo, obviamente no soy tan inocente como piensan, ya he tenido relaciones antes, con muy pocos, pero ninguno supo hacerme llegar al clímax como me hubiese gustado, pero el sexo es un tema que prefiero guardar en la intimidad, prefiero no hablarlo porque es algo que no se debe de revelar, no vas por ahí diciendo con quien te acuestas, recuerdo que una ocasión que un chico intentó acostarse conmigo mediante triquiñuelas pero yo sabía claramente sus intenciones que no le hice el menor caso ni siquiera estaba tan bueno.

No es que sea una persona que se acueste con cualquiera, eso es obvio, he tenido parejas anteriores con los que he durado un buen tiempo, fueron muy pocos, de hecho fueron tres chicos con los que he salido, el primer chico cuyo nombre no puedo recordar pero que perteneció a Slytherin y digo perteneció porque era partidario de aquel loco, cuando terminó la guerra mágica prefirió huir con su padre aunque no llegó lejos, bueno este chico presumía de estar en lo más alto de la alta sociedad y no sé cuanta sarta de idioteces habrá dicho que me pregunto cómo fui que salí con ese zoquete.

.- Ya lo recuerdo, acuerdo de matrimonio – Me dije.

Si, mis padres habían seleccionado a ese pobre diablo como mi futura pareja pero la verdad yo lo rechacé, ni siquiera era bueno en la cama, era sexo mediocre y todavía se jactaba de ser el rey pero obviamente su facción cambió cuando miró mi cara de insatisfacción, viendo que no daba la talla y que no era más que un chico mimado criado bajo la doctrina idiota de los sangre limpias, troné con ese baboso después de ese incidente en la cual se vio involucrado en un escándalo de una broma que acabó por herir a varios grupos de alumnos, le dije que ya no me interesaba y que le había mandado una carta a mis padres diciendo que no era digno de la familia Greengrass, que mi familia no toleraba las bromas típicas.

Obviamente el chico no se lo tomó muy bien y juró venganza, cosa que nunca llegó pero bueno, mi segunda pareja digamos que fue medio decente, también era de Slytherin pero muy empalagoso, siempre quería saber todo de mi hasta en las cosas en la cama, no era mal partido, era un buen chico que se veía que hacía ejercicios pero siempre se quejaba de que no hacía bien las cosas, cuando tuve mi encuentro sexual con ese chico, fue decente, no encuentro otra palabra para describir, era sexo normal como cualquier otro, no me excitó para nada e incluso tuve que fingir, la razón de mi ruptura amorosa con ese chico fue simple, se autocastigaba y decía cosas incoherentes a media madrugada, lo expulsaron de Hogwarts por tratar de hacer rituales o invocar cosas peligrosas, yo que pensaba que era un chico normal solo para que al final, resultara ser un loco amante por la magia oscura.

Mi tercer e ultima pareja, era un chico llamado Alexander, no recuerdo su apellido, de los tres, era el más decente, era un buen chico, me daba espacio y me supo comprender, cuando yo estaba de malas, él se alejaba pero no antes sin darme un beso y decirme que debía de tomar las cosas con calma, en realidad ese chico era de Ravenclaw, un muchacho inteligente, quizá el primero de su grupo, ¿el problema? era depresivo, en su mente todavía tenía a su ex novia fallecida, nunca supe de que falleció pero se la pasaba viendo su foto, el juraba que yo no lo veía pero si, lo observaba y podía ver su dolor, una persona que no ha superado al ex, este chico hizo que yo hiciera un esfuerzo por sacarlo de ese mundo tan depresivo pero nada de lo que hacía funcionaba, eso me enojaba, bueno no podía hacer gran cosa hasta que el aceptase que tenía un problema.

El sexo, bueno, debo decir que era un poco más emocionante pero no me llegó a excitarme del todo, me ponía caliente pero yo no llegaba, no podía y es que el chico tenía un buen cuerpo pero aun así no, el mayor escándalo que hizo que yo tronase con él, fue que durante el acto sexual el mencionó el nombre de su novia en vez de la mía, yo me sorprendí y paré en el acto pidiéndole explicaciones, él estaba aterrado y puedo recordarlo con claridad, con temor me explicó que yo me parecía a su novia, que le recordaba bastante, yo obviamente cabreada le dije que no me conocía en absoluto, que yo no era su ex novia, que seguramente ella debía de estar decepcionada de que me idealizaba como ella, le dije un montón de cosas hirientes, frías haciéndole ver su realidad, mis palabras de enfado, de furia hizo que despertara de su depresión pues ni siquiera se tomó la molestia de preguntar por mi apellido, simplemente se disculpó conmigo y lamentó no haberme conocido como a mí me hubiese gustado, yo enfadada no quería disculpas y lo eché del cuarto de los menesteres, al día siguiente recuerdo que él me había dado un último regalo como en señal de disculpa, eran chocolates y una carta de disculpa, le dije que debíamos de terminar no antes sin decirle que debía de concentrarse en recuperarse y dejar ir a su ex novia, Vincent se fue de Hogwarts luego de eso, ya no supe nada más de él.

Si, alguien como yo tuvo rupturas amorosas y mediocres, no puedo negarlo por eso es que el sexo es algo que todavía me escandaliza porque es algo privado, para mi fortuna, los tres chicos tenían al menos cabeza para pensar y no divulgar cosas personales bueno en realidad me tenían miedo, pavor porque si revelaban una cosa mía pues obviamente les iba mal pero aun así no estaba tan atraída o enamorada solo fueron cosa del momento, una atracción física y nada emocional, si me atrajeron esas tres personas fue por mi ingenuidad de llevar una relación duradera pero hasta ahora solo había atraído a perdedores, desde entonces muchos chicos han intentado cortejarme, invitarme y por supuesto, una que otra vez no me negué para intentar conocer e enamorarme pero nunca pasó.

Tal vez esté siendo drástica pero he rechazado a muchísimas parejas por razones que todo mundo conoce, algunos siempre con doble intención, ya saben sexo pero siempre sabía cuáles eran sus intenciones y al final los humillaba, todavía recuerdo a Crabbe queriendo estar conmigo, quizá si le hubiese dado una oportunidad pero su cabeza no daba para más, tenía el cerebro del tamaño de una nuez, era muy sumiso y no dudaba en acatar una orden mía, era patético verlo así y por eso lo rechazaba constantemente por no tener fuerza de voluntad.

Otra vez estoy divagando demasiado en mi pasado, en mis antiguas relaciones que ya no valen la pena, debería de tomar en cuenta eso para no cometer errores con la pelirroja.

Alejo mis pensamientos, sigo observando los alrededores, llego a un jardín que conozco perfectamente, es el lugar de paz de Astrid, no sé cómo fui a parar a este lugar, supongo que estaba tan sumida en mis pensamientos que no me daba cuenta que caminaba de forma automática a un lugar específico, mis ojos ven una figura muy conocida, a la dama de hielo, justo la persona que quería ver aunque me estuviese arriesgando a que se burlase, tenía necesidad de saber cómo llevar una relación con una chica y parece que la dama de hielo sabe de eso, su vida es muy reservada pero sé que tiene un montón de secretos, dudo en acercarme.

Pero junto mi valor y me dirijo hacia donde está la dama de hielo que parece estar leyendo un libro bajo un árbol grande, ella ve que me estoy acercando, parece que esboza una sonrisa y está a la espera de que yo diga algo, no se sorprende de que yo conozca este sitio:

.- Parkinson – Digo finalmente, frente a frente a la espera de una respuesta suya.

.- Daphne – Me responde de manera dulce, de verdad que no la puedo tomar en serio, esa no es ella, siempre habla de una manera fría y cortante, no entiendo su manera de cambiar su actitud - ¿Cómo te ha ido en la cita con tu pelirroja?

.- Bastante bien se podría decir – Le respondo dando un suspiro y me siento a lado de ella – Ha sido una buena cita.

.- Supongo que llegaron a algo ¿no? – Me dice con cierta malicia, ella podría saberlo con tan solo mirarme.

.- No te puedo mentir Pans – Le digo mirando al suelo – Sabes perfectamente que si pasó algo.

.- ¿De manera oficial ya son pareja? – Me dice con dulzura, su tono no parece ser de burla sino que parecía saber lo que iba a pasar en esa cita, ella sigue concentrada en su libro, yo tan solo asiento a su respuesta, ella cierra su libro y me mira directamente a los ojos – Así que, ya estás de novia con tu pelirroja ¿Cómo te sientes?

.- Que quieres que te diga Pans – Le digo volteando a otro lado – Me siento bien, más que bien debo decir pero me conozco bien y la pelirroja lo sabe, puedo meter la pata en grande.

.- ¿Celos? – Me pregunta con naturalidad – No te debiera de preocupar demasiado Greengrass, la pelirroja no es una chica que se deje tan fácil, por algo le llamaste la atención.

.- Puede ser – Le digo suspirando – La verdad es que no sé cómo puedo llevar esta relación, es una experiencia nueva, es la primera vez que me siento tan, no sé.

.- Planeas mantener esto en secreto ¿no? – Me pregunta y solo asiento con la cabeza – Sabes que tarde o temprano lo sabrán, pero tu preocupación son tus padres, es cosa que no debiera de importar, eres libre Daphne.

.- Eso lo sé Pans – Le digo suspirando de nuevo – Solamente temo meter la pata en grande con cierto tema.

.- Te refieres al sexo – Dijo soltando unas risillas, ni siquiera era pregunta, era una afirmación y bastó con ver mi cara roja de solo pensar en la pelirroja en esa situación tan comprometedora – Vaya, no conocía esa faceta tuya de querer…

.- No me la quiero tirar si a eso te refieres – Le digo un tanto enfadada y roja por aquel comentario – Gin no es esa clase de chica ni tampoco soy esa clase de chica Parkinson, simplemente no quiero que esta relación que apenas empiezo, esté basado en puro sexo, quiero más que eso Pans.

.- De acuerdo – Me dice alzando ambas manos – Me has sorprendido, tengo que decir que me agrada que pienses eso porque la pelirroja no es una chica que se deje majadear, no es una chica que puedas hacerle daño, veo que las dos tienen esa misma duda, seguro que en estos momentos estará buscando consejo de Granger, pero me sorprendes Greengrass, porque me vienes a pedir consejo cuando sabes que Davis te puede ayudar más.

.- Porque quiero tu consejo Pans, sé que sales con Astrid – Le digo y parece sorprenderle mi respuesta – Te seguí ayer y te reuniste con ella, parece que llevan tiempo mandándose cartas, tiempo conociéndose y finalmente dieron ese primer paso, no te preocupes, me fui de ahí antes de que tuvieran sexo.

.- Un poco descarado de tu parte espiar mi vida privada Daphne – Me dice con frialdad pero luego recupera su voz dulce, daba miedo verla así, su cambio repentino, su carácter es impredecible – Pero está bien, admito que eso me sorprende aún más pero me molesta que me sigan, por esta vez te lo paso porque quieres un consejo mío, ¿Cuál es tu duda Daphne?

.- No es duda sino más bien – Le empiezo a decir torpemente, me recrimino por responder de esa manera y ella lo nota – Temo perder el control y dejarme llevar, quiero conocer más a Gin, no quiero una relación basada en puro sexo, así que busco contenerme, quiero tu consejo ya que eres la novia de Astrid.

Ella se ríe suavemente y me observa, se queda callada unos minutos, parece buscar las palabras apropiadas, busca el consejo adecuado para mi situación, cuando finalmente me dice:

.- No tienes que buscar un consejo mío Daphne – Me dice con dulzura – Solo tienes que ser tu misma como siempre lo has hecho, la pelirroja te entenderá, de hecho veo más atrevida a la pelirroja que a ti, seguro que ella también teme eso, que se deje llevar y acaben en la cama, simplemente sean ustedes mismas, no tiene nada de malo sentir atracción física e emocional porque se ve que se gustan, se ve que quieren más, mucho más allá del sexo, Greengrass simplemente se tu misma.

.- Entiendo – Le digo suspirando – Solo que anoche me miré al espejo, me vi a mi misma desnuda y bueno…

.- ¿Te dieron ganas de tocarte? – Me dice con naturalidad y yo me sorprendo, me revuelvo inquieta ante esas palabras – Es normal ¿lo sabes no?, pero como es obvio, quisiste tocarte pensando en ella, masturbarte.

.- Pans – Le digo casi gritando y sonrojada - ¿Cómo puedes decir eso al aire?

.- Cálmate mojigata – Me dice soltando sus suaves risillas pero para nada soy mojigata, la miro furiosa ante su comentario – Sé que no eres nada inocente en cuanto a sexo se refiere, has tenido relaciones pero han sido un fiasco, tu pelirroja despierta tu verdadera pasión, despierta ese lado que quieres sacar pero que te niegas por temor a que las cosas salgan mal, estoy segura de que Ginevra está casi igual que tú, pero ella es una verdadera fiera, segura que la tiene más difícil, Daphne, no tiene nada de malo que te masturbes pensando en ella, es completamente normal.

.- ¿Tu lo harías? ¿Te masturbarías pensando en tu novia? – Pregunto de repente, una pregunta muy personal y no me sorprendería que la dama de hielo me mandase a callar y decir que no me incumbe pero ella se ha quedado pasmada, sorprendida ante la pegunta.

.- Bueno – Dijo volteando a otro lado para ocultar su sonrojo, primera vez que la veo sonrojarse de esa manera – Casi nos viste tener sexo así que no miento que después de eso tuvimos nuestra primera cita, platicamos y nos conocimos aún más, después de eso, pues como soy prefecta me fui al baño de los prefectos y sí, me masturbé pensando en ella, fue intenso.

.- Ya veo – Digo volteando a otro lado también con la cara roja, de escuchar su confesión – Supongo que hoy han quedado en verse aquí.

.- Si – Me dice con naturalidad y se para para ver en una dirección, puedo ver a Astrid acercándose a donde estábamos, ella se mostraba un poco sorprendida, me pareció que estaba celosa, cosa normal porque estoy a lado de su novia pero la dama de hielo con una mirada o gesto le indica que no tiene nada de qué preocuparse y le invita acercarse – Greengrass, no tiene nada de malo que pienses así, es normal, estoy segura de que la pelirroja también tiene esos deseos pero que no quiere pasar el límite, mi pareja Astrid y yo, llevamos tiempo conociéndonos mucho antes de iniciar de manera oficial nuestra relación, simplemente sé tú misma.

.- Si gracias – Le digo también parándome – Tomaré en cuenta tus consejos Pans.

.- De nada Daphne – Me dice volteando a ver a su novia, ella se acerca y la mira con cierto enojo me parece pero la dama de hielo agarra la cintura de su pareja y la mira a los ojos, Astrid solo se sonroja y voltea a otro lado pero Parkinson la voltea a ver directo a sus ojos y la besa, ese beso tan pasional de la dama de hielo que muestra su lado emocional, se tardó un poco y se separó sin romper el abrazo – Astrid, no tienes nada de qué preocuparte, ella solo vino a pedirme consejo, ya sabe de lo nuestro, así que no te preocupes.

.- Sabes que soy celosa querida dama – Le responde abrazándola y dándole un casto beso – Hola Daphne.

.- Hola – Le digo con cierto sonrojo – Bueno me voy, las dejo solas para que puedan tener privacidad, gracias por el consejo Pans.

.- Dicen algunos alumnos que te vieron con Ginevra – Me dice Astrid con curiosidad – Esos dirán cualquier sarta de tonterías pero me supongo que fue una cita.

.- Si – Le respondo torpemente – Hemos tenido nuestra primera cita, ha salido bien, creo.

.- No te pongas nerviosa Daphne – Me dice Astrid que sigue abrazando a su pareja, verlas así solo hace que quiera ir a donde está Ginevra y estar en su abrazo pero trato de calmarme – Estoy segura de que se llevarán muy bien a partir de ahora.

Tan solo le doy las gracias y me alejo de la pareja, verlas así me provoca deseos de estar con la pelirroja, de saber más sobre ella como ella querrá saber más sobre mi vida, volteo una vez más a la pareja y veo que sean sentado, Astrid estaba abrazada junto a Pansy mientras que la ojiverde seguía leyendo su libro, de verdad que no parece ella, es más feliz de lo que puedo recordar, por lo general siempre andaba de mal humor pero me alegra que haya cambiado para bien.

Pienso en las palabras que me dijo Pansy, que debo de ser yo misma, no debo de pensar en nada más, dejarme llevar, conocer más y ver qué pasa, suena fácil pero no lo es, sigo caminando y el día avanza lentamente, no hay mucha gente recorriendo el castillo y no me da nada de gana ir de nuevo a la sala común de Slytherin, así que mejor me voy afuera, es un día muy fresco y perfecto para pensar en qué hacer y qué no hacer, tan metida estoy en mis pensamientos que no me doy cuenta de que ya me estoy acercando al lago, me paro junto a un árbol y trato de tener mi mente en blanco, estaba tranquila hasta que sentí que alguien me abrazaba por atrás, ya le iba a echar bronca cuando escucho la voz de la pelirroja y me estremezco de escuchar su voz:

.- Hola Laurie – Me dice con dulzura, su voz suena tan sensual y yo me dejo llevar por ese abrazo – Andas perdida en tus pensamientos.

.- Solo un poco pelirroja – Le digo volteando a verla sin romper el abrazo, correspondo a su abrazo y la miro a los ojos, sus ojos color miel me intimidan pero no me dejo, simplemente me acerco a ella, me acerco a darle un beso que ella recibe con gusto, ese beso que me gusta sentir, esa fiereza que ella tiene y que demuestra que me tiene deseos, que tiene ganas de estar conmigo, tan fuerte es el deseo que hace que nos caigamos al pasto, ella estaba encima de mí y me observaba - ¿Pasa algo pelirroja?

.- Nada Laurie – Me responde dándome un beso – Solo pensaba en ti y quería encontrarme contigo.

Simplemente nos damos otro beso, el día está pasando y hasta ahora va muy bien, estar con ella, sentir su peso, sentir su abrazo y beso, es algo que me agrada demasiado, ¿Qué pasará el resto del día?, estoy ansiosa.

Nota del Autor:

Hasta aquí el capítulo 7, el próxima habrán sorpresas, esperando que les haya gustado, nos vemos en la próxima actualización x3