Disclaimer: El universo de Harry Potter no es mío, le pertenece a J.K. Rowling

Nota del Autor:

Hola a todos, bienvenida o bienvenido una vez más a un capítulo de este fic, en este capítulo la historia se centrará en Davis y Granger, su historia de como se conocieron, no hay mucho que decir salvo que se conformará en 2 partes, el capítulo se ha extendido bastante y he tenido que cortarlo en dos partes, por lo cual verán una segunda parte luego de este capítulo, personalmente iba a poner todo, literalmente todo en un capítulo pero se me hace excesivo y probablemente les aburriría leer un capítulo de apróximadamente 15,000 palabras sino es que más y es un poco excesivo, por esta razón, me veo obligado a partir el capítulo.

Por otro lado este fic, en un principio estaba contemplado nada más en 10 capítulos, este se supone que iba a ser el penúltimo sin embargo, como he dicho, se ha extendido y tiene para dar más, por lo cual seguiré escribiendo sobre esta pareja, ideas son bienvenidas.

Respuestas a Review's

Vctor Black: Muchas gracias por los buenos deseos y una disculpa por tardarme tanto en subir capítulos, no me quiero adelantar a nada pero ahí vamos poco a poco, esta pareja tiene para dar más, tiene chispa, esperando que disfrutes esta lectura, el nuevo capítulo ya está hecho y todavía hay más en proceso como habrás leído x3

Como comentario final, me gustaría decirles que si les gusta como va este fic, que dejaran un review, de nuevo repito, sé que por flojera, porque no les haya gustado o por la razón que sea no dejan un review, pero comentarios e ideas no me viene mal para mejorar cada capítulo, en fin, esperando que tengan una feliz lectura y nos vemos en la próxima actualización x3

Sin más que decir, les dejo con el cap :'v

Capítulo 9: Granger y Davis 1era parte (POV Tracey)

POV: Daphne

Sé que esto va a ser una larga historia pero necesito saber cómo comenzaron su relación, ella me dice que me siente porque vamos a pasar un largo rato, seguro que tendrá muchas anécdotas que contarme y bueno no puedo esperar, creo que tenemos toda la noche para los detalles.

.- Bueno Daphne – Me dice Tracey que se sienta también – Creo que empezaré de cero para que entiendas como pasó todo.

.- Creo que tendremos toda la noche Davis – Le respondo.

.- Vale – Me responde sonriendo.

POV Tracey.

.- Bueno Daphne – Le empiezo a contar mi historia sobre mi relación con Granger, es curioso hasta donde ha llegado ella, sentir cosas por su pelirroja – Las cosas empezaron hace mucho.

Hogwarts, 2do año.

En esa época, no me llevaba con nadie, era extraño pero estando en segundo año no me podía esperar demasiado, lo curioso es que el primer año me resultó interesante luego de los extraños acontecimientos que ocurrieron en el castillo, yo pensaba irme pero tenía curiosidad de saber más de ese trío, de cómo se metían en cada problema. La primera vez que vi a Granger, como es obvio fue cuando la seleccionaron para la casa Gryffindor, en un principio nunca le presté atención e incluso me parecía impertinente, el que supiera todo, cada detalle, cada cosa en las materias que se impartían.

Bueno, el primer año no fue tan malo para mi dado que ocurrió el extraño acontecimiento en el que trío se metió y de alguna manera resolvieron las cosas, en ese momento me impresionó el hecho de que esa Granger sabelotodo haya podido resolver un acertijo tan complejo como el de Snape, usando una lógica fría e ayudando a esos dos, yo tenía planes de salirme de Hogwarts porque me parecía aburrido, tenía pensado irme a otro colegio de magia pero me interesó quedarme y les había dicho a mis padres que cambiaba de opinión, pues les había mandado una carta antes explicando que me parecía de lo más aburrido.

Tal vez parezca aburrido esta parte pero es necesaria, pues en segundo año conocí a Granger, antes no nos hablábamos, ni me interesaba pero dada su participación en los acontecimientos del primer año, estaba interesada en saber un poco más de ella pero como sabes, yo no soy fácil de llevar, soy digamos, arrogante y me gustaba burlarme un poco de todo, el segundo año, como era de esperar, ocurrieron cosas extrañas, los cuchicheos en la casa Slytherin por el heredero de la cámara secreta, menuda tontería, ese idiota de Draco pavoneándose como si fuera la gran cosa, risa me daba en ese entonces.

No nos hablamos hasta que tuvimos nuestro primer encuentro, fue después de ese desastroso club de duelo fundado por ese idiota de Gilderoy, siempre me pareció muy raro y un idiota presumido, yo me había quedado en el salón porque no tenía nada de ganas de volver a las mazmorras, lo que no esperé es que Granger se quedara, claro, era para estudiar como siempre, yo me burlé un poco de ella.

.- Vaya Granger – Le digo con total arrogancia y dispuesta a burlarme de ella – Ya veo porque te dicen la sabelotodo insufrible, siempre te quedas a estudiar y por eso no tienes vida social, no sé porque te interesa ese idiota maestro de defensas contra las artes oscuras, me parece que no sabe nada, es un presumido bueno para nada.

.- ¿Y te interesa mi vida social Davis? – Me responde secamente a lo que yo abro todavía más los ojos – A ti no te parece importarte nada, además es Gilderoy, el pasó por mucho y no creo que lo conozcas tan bien como yo, no veo porque tengo que perder mi tiempo con alguien que solo está aquí por capricho o porque le da la gana, si me disculpas, me voy.

Ella se echó a correr con todas las ganas dejándome boquiabierta, no le respondí a tiempo y me había enojado por su actitud prepotente, ese día juré molestarla cada que tuviese una oportunidad. Todas las veces que me la topaba trataba de burlarme de ella, por mínimo detalle que fuera incluso llegué a insultarla con decirle "sangre sucia inmunda" pero fui demasiado lejos, ese día me gané una buena cachetada que me dejó tirada, aturdida, adolorida, estaba más que enojada, no estaba dispuesta a dejarme majadear de esa manera, crecía mi odio hacia la sabelotodo hasta el punto de querer sobrepasar su inteligencia, ella no era la única sabelotodo, yo trababa de hacerla enojar en ese aspecto pero ella me superaba y yo quedaba atrás.

Muy pocas veces me encontraba con ella y la mayoría de las veces siempre fueron por discusiones, tonterías de niñas, pequeñeces, cosas insignificantes, llegué a plantearme a hacer un grupo para molestarla aún más pero no iba a caer tan bajo como el grupillo idiota que tenía Draco en ese entonces, yo la iba a vencer como fuera que sea, a mi modo, no quería fallar en mi objetivo.

Pero me llegaba la noticia de que Granger quedó petrificada, supone que la noticia me podría haber alegrado pero en ese momento pensé que alguien la había atacado a traición y lo que más detesto es que lo hagan de ese modo, había abandonado mi plan para confrontarla pero ella siempre me evadía y detestaba que me respondiera con sarcasmo, con sutilezas demasiadas rebuscadas, me insultaba con inteligencia, me superaba. Si soy sincera, un día salí de las mazmorras para llegar a la enfermería, verla en ese estado, me dejó digamos traumada, no podía aceptar que alguien más la hubiese dejado así pero en ese momento no podía hacer nada, creo que Dumbledore me vio ese día pero no estoy segura.

Llegaba el final del segundo año cuando se armó el escándalo, el secreto se había revelado y por lo que escuché habían acabado con algún loco que había desatado la locura, por alguna extraña razón me había alegrado más cuando la vi entrar al gran comedor a abrazar a esos dos zoquetes que tiene de amigos, sobre todo al pelirrojo, como me caía mal, no entendía porque se llevaba con alguien así, no me importaba que fuera traidor a la sangre, realmente las doctrinas eran lo de menos, así podía seguir odiando a mi enemiga, ese día no crucé miradas con ella pero el siguiente año, iba a ser mi año, no iba a permitir que esa sabelotodo me ganara, incluso desee que no pasara nada extraño pero que equivocada estaba.

3er año.

Al principio de ese año, mis padres intentaban hacerme cambiar de opinión y mandarme a otra escuela mágica, pero yo estaba renuente, les dije que seguiría en Hogwarts y que lo terminaría, no me importaba nada más que esa sabelotodo, claro ellos no sabían el motivo, el verdadero motivo, así que, iba con todo, no me podía permitir fiascos, no iba a fallar. Ella como siempre, se destacaba, iba a más clases de lo permitido, cosa que no entendía porque algunas clases ocurrían al mismo tiempo pero ella no perdía ni una sola clase, me estaba volviéndome loca, no lo entendía y un día la confronté, fue ese día en Hogmeade, ella estaba esperando al idiota pelirrojo pero no me importaba nada, solo quería saber su maldito secreto.

.- A ver sabelotodo – Le grito afuera de un negocio, ella se voltea a verme con su maldita indiferencia.

.- ¿Qué quieres Davis? – Me responde secamente – No tengo ganas de hablar contigo.

.- ¿Cómo lo haces? – Le pregunto, ella se asombra – No te hagas la que no sabe, estás yendo a todas las clases, sabes que eso es imposible, algunas ocurren al mismo tiempo pero siempre me entero que estás en todas.

.- No tengo porque contarte nada Davis – Me dice con frialdad esa maldita castaña – A diferencia de ti, no pierdo mi tiempo en tonterías.

.- Tú – Le digo casi gritando, dispuesta a sacar mi varita pero ese maldito pelirrojo llegó y ella simplemente se fue con ese traidor a la sangre, ella que sacaba lo peor de mi personalidad, juré destruirla en su propio campo, ser mejor que ella, pero ya era demasiado tarde para meterme a otras clases, aparte de que no sabía cómo hacerlo sin volverme loca, esa Granger parecía no tener problemas.

Por más que traté de superarla, no podía, ella me ganaba, de una u otra forma tenía que averiguar como lo hacía, de qué manera, recordarás que en ese año, teníamos al profesor Lupin, un gran maestro, enfrentarme a ese odioso Boggart pero eso revelaría mi miedo y era perder frente a la sabelotodo, por suerte, no pasé porque parece que ocurrió una cosa extraña, el profesor Lupin defendiendo al "niño que sobrevivió" de un dementor, olvidando que solo es un Boggart, lo extraño es que el miedo de Lupin era la luna llena, por un momento me pareció ver unos brillos en los ojos de la castaña y yo también había averiguado el secreto del profesor pero en ese momento no me importaba, solo ganar ante la castaña.

Pasaron los días, me había enterado que Granger se había peleado con el pelirrojo, cosa que me pareció muy extraña, en ese entonces no sabía porque se habían peleado pero era mi oportunidad para molestarla, ella se alejaba de sus dos amigos, como era costumbre, Granger estudiaba sola en la biblioteca, yo también lo hacía, estaba en una mesa cercana, observándola, tenía que descubrir su maldito secreto que me volvía loca pero de una u otra forma me evadía, teníamos constantes discusiones, un día me confrontó en la biblioteca, se acercó a donde estaba.

.- ¿Se puede saber porque me espías Davis? – Me pregunta con frialdad e indiferencia.

.- ¿Yo? ¿Espiarte? – Le respondo fingiendo asombro y mirándola con malicia, con esas ganas de molestarla – Tengo mejores cosas que hacer que molestarte Granger, estoy estudiando por si no lo has notado.

.- Estudiando y espiándome Davis – Me seguía respondiendo con esa indiferencia, maldita Granger fría, no tenía otro sentimiento que esa frialdad, hasta podía asegurar que tenía sangre de Slytherin – He notado que me sigues, que tratas de ganarme, de superarme, molestarme, pero eso no te ha funcionado del todo ¿verdad?

.- Tu, maldita – Le digo con evidente odio, levantándome del asiento y confrontándola – Pareces no tener otra emoción que tu frialdad, maldita sabelotodo, descubriré tu pequeño secreto, ahora que te peleaste con esos dos que tienes de amigos, por lo menos me alegra ver que te has deshecho de esos estorbos.

Pensé que eso la haría enojar demasiado pero parece que estaba realmente cabreada con esos dos, no le afectó mi comentario, me dejó asombrada con lo que dijo.

.- Si, tienes razón Davis – Me dice dejándome atónita – Son un estorbo, tengo mejores cosas que hacer que andar con dos cabeza huecas que no quieren entrar en razones, mis estudios son más importantes que una pequeña pelea, sobre mi pequeño secreto, eso jamás lo sabrás Davis.

Yo seguía sin poder articular una palabra, estaba asombrada ante su actitud tan fría, ella que con sus amigos, son inseparables y por lo que parecía, no iban a quebrarse por una tontería, pero ella, no solo me estaba haciendo enojar, me estaba dejando sin armas, ella solo me sonreía con ese orgullo Gryffindor, dejándome como una tonta, estaba furiosa, quería molestarla y en vez de eso, ella me regresaba el golpe con creces, maldita Granger.

.- ¿Qué pasa Davis? – Me dice sonriéndome con evidente triunfo mientras yo estaba enojada – Parece que te quedaste sin palabras, si no tienes nada más que decir, vuelvo a mis actividades, parece que no me dirás las razones por la que me espías, así que, nos vemos Davis.

Seguía sin poder decirle algo, en ese momento quería golpearla, decirle algo, lo que fuera, pero mi cuerpo no se movía, estaba asombrada por su actitud y seguramente fue a propósito, ella de verdad tenía sangre de Slytherin por dentro, sabía llevarme la contraria, sabía golpear y no en el sentido de agredir físicamente sino de golpear verbalmente, mordaz, con palabras rebuscadas, era claro que no le podía ganar en ese campo, estaba hecha una fiera, lo único que podía hacer, era irme de ahí, echando rayos por lo que me dijo. Simplemente me costaba entender como ella era capaz de superarme, día a día trataba de encontrar su secreto pero sin éxito, toda búsqueda fue en vano, tenía que asumir mi derrota en ese año.

Pasaron las semanas luego de esa discusión, iba perdiendo mis fuerzas y tenía que aceptar las cosas como era, ella me había ganado de nuevo, no lo podía creer, no quería pero era la verdad, su secreto no lo pude averiguar, como es de esperar, los acontecimientos de que un loco se escapó de la prisión mágica, los tenía a todos aterrados y bueno, realmente no hubo muchas oportunidades para enfrentarme con la leona y en cada momento salía perdiendo, muchas veces estuve a punto de batirme a duelo con ella pero como dije, ella sabía golpear inteligentemente, no le podía ganar en ese aspecto.

Como era de esperar, al final de ese año, supuestamente habían atrapado a Sirius Black para después enterarse al último de que, de alguna forma había escapado de la prisión preventiva, ese año no me pareció tan interesante pero tampoco tan malo, solamente había fallado en mi objetivo de ganarle a Granger, estaba echando rayos y había notado que esa sabelotodo se había reconciliado con esos dos.

4to año.

Como era costumbre, mis padres me seguían insistiendo en que debía de dejar Hogwarts que se había convertido en una escuela maldita, irónicamente no estaba tan lejos de la realidad, pues siempre pasaba algo pero seguía firme en mi decisión de ganarle a la sabelotodo Granger, tenía tantos deseos de ganar, pero era tanta que ni siquiera me molestaba en tratar de fraternizar con alguien más, solo tenía pensamiento para ella y trataba de ganarle en todo.

En ese momento me estaba preguntando si lo mío era una obsesión o capricho, la verdad no me importaba, solo quería humillarla, como sabrás, en ese año fue el torneo de los tres magos y el mundial de Quidditch, después de un partido, surgió la marca tenebrosa y fue realmente escandaloso, polémica pero como siempre yo dejaba de lado esas idioteces, pues mi objetivo era ganarle a la sabelotodo Granger. Una vez que llegamos a Hogwarts, ella se subió a un carruaje jalado por los thestrals, iba con sus amigos inseparables, yo tuve que ir con Astoria que hablaba de la marca tenebrosa, no prestaba atención pero ella sabía mi pequeña obsesión con la castaña.

.- ¿No crees que ya lo estás llevando demasiado lejos Davis? – Me preguntaba Astoria en ese momento, yo la volteo a ver incrédula – Fuiste vencida dos veces ante esa sabelotodo, ríndete, no le podrás ganar jamás.

.- Primero muerta que aceptar la derrota Greengrass - Le respondía fríamente, ella no se sorprendía por mi respuesta, al contrario negaba la cabeza.

.- Bueno Davis – Me dice levantando ambas manos – Este año no va a ser una excepción, ella te derrotará y tu estarás echando rayos al final como siempre.

.- Cállate Greengrass, no es de tu incumbencia – Le respondo aunque sabiendo que ella podría tener razón.

Ella da un suspiro y no dice nada más, yo estaba dispuesta a dar el todo por el todo ese año, cuando llegamos al castillo, obviamente tenían preparado una gran ceremonia de bienvenida para las escuelas de Durmstrang y Beauxbatons, no me interesaba ninguno de esos grupitos, más bien me parecía una gran molestia. Después de la ceremonia, empezaron las clases, iba a llegar el día en que iban a seleccionar los campeones, cada día que pasaba trataba de superar a Granger e incluso seguía investigando cómo diablos pudo haber pasado todas las materias del año anterior, era imposible, me estaba volviendo loca, esa leona me estaba trayendo de cabeza.

Pero cada día era siempre lo mismo, ella superándome, me dejaba humillada en cada encuentro verbal, no le podía ganar, me estaba decepcionando de mi misma. Llegó el día de la elección de los campeones y bueno, lo que esperas, un desastre, por alguna extraña razón del destino el cáliz de fuego puso a Potter en el torneo de los tres magos que en ese año debió de ser nombrado a torneo de los cuatros magos solo que con la regla de que había dos campeones de Hogwarts, como es de esperar, nuestra casa no apoyaba a Potter pero en cambio sí que apoyaban a Cedric, menuda hipocresía, ellos odiaban las tres casas restantes pero eso no me importaba demasiado.

Tanto tiempo y esfuerzo que había invertido en mis vacaciones para superarla, estudiar y adelantarme a ella, pero tal parece que ella estaba adelantada a tres pasos delante, como si fuera un tablero de ajedrez, ella veía mis movimientos y me comía literal todas mis piezas, en cada encuentro no podía vencerla, era incapaz de hacerlo. Como recordarás, los encuentros entre los campeones era el tema más hablado, yo solo me enfocaba en seguir estudiando pero parece que a nadie le importaba los estudios hasta la sabelotodo iba a ver a su amigo, odiaba que le diese mucha atención, odiaba su indiferencia conmigo, odiaba perder y hasta desee que trituraran a Potter en la primera prueba pero podía escuchar los escandalosos gritos provenientes del estadio incluso odié al maldito zoquete de Durmstrang, Víctor Krum si no mal recuerdo, él se llevaba toda la atención de la castaña y a mí me estaba olvidando, no le importaba en absoluto y eso me hacía enojar, es increíble como ella podía sacarme de quicio, quería olvidar el asunto, lo iba a dejar por la paz por un rato porque no veía forma de ganar, no veía como adelantarme a ella, me dolía aceptarlo pero no tenía de otra que hacerlo.

Como sabrás, ya estaba llegando el día del baile, realmente me importaba un carajo el baile, yo estaba deprimida, claro que Astoria me convenció de ir al dichoso baile para olvidar mis penas, no veía como eso me iba ayudar a olvidarlo pero no perdía nada, bueno, solo tiempo pero ya sabes, no había nada bueno que hacer, así que decidí prepararme y sacar mi vestido de gala, color verde con la espalda descubierta, era raro que yo usase ese tipo de vestido pero estaba cómoda con eso, con el cabello recogido, ningún chico quiso invitarme a salir bueno, cosa normal, no me interesaba salir con nadie y supuestamente estaba comprometida con un chico que era aceptado por la familia, matrimonio concertado, arreglado y falsa, odiaba eso también pero siempre supe dejar de lado esas cosas y dejaba en claro lo que sucedía.

Bueno, como ningún chico quiso invitarme a salir, tuve que ir sola, que patético, pisaba fondo, realmente estaba tan molesta que ni siquiera me molesté buscar una pareja de baile, solo me dediqué a sentarme por ahí mientras esperábamos a los campeones con sus parejas, no veía a Granger en ningún lado, supongo que se quedó estudiando en la sala común de Gryffindor, ella no es la clase de chica que acudiría a un ridículo baile, por lo menos no la iba a ver o eso creía.

Estaba claro que mi mala suerte no podía ser peor, cuando llegaron los campeones con sus respectivas parejas, no podía creer la apariencia de esa sabelotodo, odiaba tener que admitirlo, pero se veía hermosa, con ese vestido que encajaba perfectamente en su cuerpo, con ese cabello recogido, sus ojos centellaban más de lo normal, esa sonrisa de felicidad acompañado de ese inútil de Durmstrang que si bien debería de considerarse suertudo porque de otra manera ella no pondría sus ojos en alguien tan arrogante e idiota pero en cuanto la vi, algo me afectó, solo verla, no solo hizo que me enojara más sino que la estaba comiendo con la mirada, mirando su cuerpo, su bella sonrisa, me sonroje un poco, era una chica muy guapa, no podía creer que fuese ella, Astoria se dio cuenta.

.- Tierra llamando a Davis – Me dice dándome un leve pellizco a lo que yo la miro furiosa, ella solo se echa a reír – Por merlín Tracey, no la dejas de mirar, ¿te parece hermosa?

.- ¿Qué diablos dices? – Digo incrédula a su pregunta que me escandaliza – No, he visto chicas más bonitas que ella, solo me sorprendió, es todo.

.- Claro Davis – Me dice con malicia mientras observa sus uñas – Que la estabas comiendo con la mirada, estas roja como un tomate, te ha sorprendido y ahora estás confundida.

.- Cállate Greengrass – Dije furiosa volteando a otro lado – No me interesa esa sabelotodo, solo quedé sorprendida.

.- Claro – Dice Astoria soltando unas risillas – Entonces, busca a un chico y baila, olvídate de la sabelotodo.

Solo la pude mirar con una mirada asesina, claro que podía conseguir a un chico pero nadie estaba disponible para bailar, todos quedando embobados por la maldita sabelotodo Granger, ella solo echaba a reír de mi desgracia.

.- Se me olvidaba – Me dice Astoria con malicia – No hay nadie disponible.

Solo la dejé ahí, no soportaba sus burlas, era demasiado, pensé en abandonar el gran salón pero no me daba ninguna gana de irme a las mazmorras, solo me dediqué a sentarme, a beber ponche, mirando parejitas y burlarme de uno que otro, bueno, a veces le dedicaba miradas a Granger y parecía disfrutar con ese imbécil, podía notar al pelirrojo Weasley arder en celos y Potter bueno, tenía problemas con su pareja, al parecer esos dos inútiles no sabían bailar, lástima por ellos, podía sacar a Potter y sacarle platica sobre la sabelotodo pero no me va a decir nada porque soy de Slytherin, la rivalidad, menuda tontería, lo cual es irónico porque yo estoy en la rivalidad con esa sabelotodo, maldita sea que no la dejaba de mirar, no entendía porque.

Pasaba la noche y de a poco la gente ya se iba a sus respectivas salas comunes, los inútiles de Durmstrang y Beauxbatons también se iban, Víctor Krum parecía no querer irse pero por órdenes de su jefe, se tenía que ir temprano, bueno, a ver si así me dejaban sola en mi maldita suerte, ahogándome en mis penas, cuando ya se fueron todos, solo quedaba yo, no quería irme a la sala común, seguí ahí bebiendo mi vaso de ponche que en realidad solo tomé uno solo, no me había servido más y solo estaba haciendo como que tomaba.

La suerte no me estaba ayudando en nada porque noté que alguien más se quedó en el gran salón luego de la gran fiesta, cuando la vi, era Granger, ella estaba sola, no entendía porque se había quedado, ni siquiera quería saberlo pero noté que ella se estaba acercando, tiré mi vaso y la miré furiosa, estaba realmente enojada.

.- Granger – Digo gritando, mirándola con rabia - ¿no deberías de irte ya?, me molesta tu presencia.

Ella no me respondía, solo seguía acercándose y yo estaba sorprendida pero seguía enojada.

.- Di algo maldita sabelotodo – Grito pero ella seguía acercándose pero no iba a permitir que eso me intimidara, de hecho podría darle un bofetón a falta de varita pero ella seguía sin decir algo hasta que llegó – Di algo maldita sea.

.- Baila conmigo Davis – Me dice, cosa que quedé en shock, que bailase con ella, no entendía nada, el enojo y la rabia se había ido, ella toma mi mano, sentir esa mano suave jalándome, ella descaradamente puso una mano en mi cadera y la otra la alzo y la puso con su mano – Vamos, baila conmigo Tracey.

Escuchar mi nombre de pila saliendo de la boca de ella fue lo que más me aturdió, no podía responder a nada, solo seguir en la danza, estábamos bailando, yo la miraba sin siquiera poder decir algo pero ella me sonreía, su mano en mi cadera me estaba volviendo loca, no sé qué me estaba pasando pero estaba claro que perdía la cordura y no podía articular una palabra, no sé en qué momento me sonrojo ante ella, solo miraba mientras bailábamos un vals, yo estaba realmente en shock, claro ella es un poco más alta que yo, en ese momento ella suelta mi mano para ponerla en mi cadera, ambas manos y yo, simplemente hice la misma acción, solo me miraba.

.- Yo – Digo torpemente, pero ella pone un dedo en mis labios como diciendo silencio.

.- No digas nada Tracey – Me dice, sonrojo, trato de mirar a otro lado pero ella me regresa a la misma posición – Te ves hermosa esta noche, he notado que me mirabas y cuando volteabas a otro lado, yo te miraba.

No entendía nada, solo nos mirábamos, simplemente eso, sus manos en mi cadera era lo que me volvía loca, inquieta porque esa acción solo se da cuando se tiene pareja pero por el shock, no podía hacer otro movimiento y ella solo se limitaba a sonreírme.

.- ¿Qué crees que haces Granger? – Pregunto finalmente, de manera segura sin sonar torpe, estaba enojada pero también tenía un leve sonrojo en mis mejillas.

Ella simplemente seguía sin decirme algo al respecto, ahora estábamos bailando suavemente, en un momento juntó su frente con la mía, yo esperaba su respuesta pero nunca llegó, ella solo se dedicaba a sonreírme pero yo no entendía su actitud, el porqué de ese cambio tan brusco si nos llevábamos mal, estuvimos un rato así hasta que llegó el momento de separarnos, no hicimos nada más que bailar y hasta eso, sin música, pero no hacía falta, ella se separó y se dio la vuelta.

.- Me tengo que ir – Me dice dejándome sorprendida ante su respuesta – Ha sido lindo bailar contigo, por una vez no estuvimos peleando por tonterías, te viste hermosa esta noche, gracias.

.- Oye – Le grito pero ella ya se iba caminando a la puerta principal haciendo caso omiso de mi grito, no entendía nada, admito que el momento fue muy lindo pero su comportamiento me indignaba, así que le volví a gritar – Granger.

.- ¿Si? – Ella se volteaba a verme con esa mirada fría, con esa indiferencia que la caracteriza pero se veía relajada, me estaba cabreando.

.- No sé quién te has creído para que me saques a bailar así para después irte como si nada – Le digo furiosa pero no me moví de donde estaba - ¿A que vino eso? ¿Por qué lo hiciste?

.- Solo tenía ganas de bailar contigo – Me responde con su voz de siempre – Como estabas sola y no querías bailar con nadie, pensé que querrías bailar al final, ha sido una muy experiencia muy bonita y la pasé muy bien, si me disculpas, tengo que irme.

Lo normal habría sido gritarle más pero en el fondo, ella tenía razón, tenía ganas de bailar pero no con cualquiera y ninguno convencía, ella ya se estaba yendo y yo, estaba parada como tonta, aun así no entendía su actitud, su comportamiento, todo, no sabía si estar furiosa o triste, lo cierto es que yo había disfrutado de ese baile, su cercanía y eso realmente me estaba confundiendo, no sabía si empezaba a admirarla o algo parecido, simplemente no entendía que estaba pasando, me quedé otro rato en el gran salón, abrazándome a mí misma, recordando como estuvimos bailando, como ella me sonreía y en el fondo, realmente quería repetir, debo decir que ahí empezó un desastre, algo estaba cambiando y esa maldita lo había provocado.

No podía quedarme toda la vida en el gran salón, en algún momento me tenía que ir, pero no tenía nadita de ganas de ir a la sala común, unas lágrimas traicioneras salieron de mis ojos, estaba sorprendida, no eran de tristeza sino de algo más y no lo podía entender en ese entonces, cuando creía que estaba sola, escucho una voz en la puerta principal, era Dumbledore, no sé cuánto tiempo estuvo ahí, ni siquiera sabía si nos vio a mí y a la maldita castaña que me dejó hecho un desastre, así que le dije.

.- Mis disculpas – Le dije inclinando la cabeza hacia el director de Hogwarts – No debo de estar tan tarde fuera de las mazmorras, ya me iba.

.- No te precipites Davis – Me dijo amable el director que me veía con esos ojos azules que parecían analizarme a fondo – Que sepas que he visto todo.

.- ¿A qué se refiere? – Digo temblorosa pero ya sabía a qué se estaba refiriendo, así que, para que mentir - ¿Nos vio bailar?

.- Lo vi todo – Mientras se acercaba a donde estaba pero él era muy amable, comprensivo y no me veía con lástima – Hoy parece que se calmaron con la rivalidad, siempre me han dicho que discuten demasiado, me ha sorprendido verlas aquí, solas, bailando sin música, probablemente eso te ha provocado sentimientos que no esperabas sentir, cosa que es completamente normal.

.- Quizá lo ha hecho para molestarme – Le respondo con rabia y volteando a otro lado – No sé qué se cree para andar haciendo eso, yo esperaba estar sola.

.- No – Me dice el director soltando una risilla – Probablemente sea algo más que eso, tal vez tengas que averiguarlo por ti misma, las cosas no son lo que aparentan, hay secretos que no se pueden percibir a simple vista, a veces tienes que arriesgarte, como bien dice un dicho muggle, "si no te arriesgas, no ganas", si bien, esta frase puede ser mal interpretada, hay algunas excepciones, necesitas descubrir más Davis.

Ya se iba pero me deja pensando, no entendía a qué rayos se refería pero igual le agradecí sus palabras, siempre fue un director amable, poderoso mago. Pasaron los días desde aquél baile y no dejaba de pensar en ello, seguía en mi ardua tarea de ganarle pero ya eso no me llenaba, no sentía satisfacción ni siquiera estaba cerca de ganarle en alguna materia y el torneo de los tres magos seguía siendo un tema muy hablado incluso esa castaña se ofreció para una prueba, menuda tontería participar en un torneo de locos pero desee que estuviese bien a pesar de todo, pero las dudas me consumían, no entendía porque Granger me había sacado a bailar, cada que intentaba hablar de eso con ella, no podía, siempre fue alguna discusión por tontería y lo hacíamos por inercia, la única manera de hablar iba a ser en privado pero no encontraba momentos apropiados, todos atareados con ese estúpido torneo, ya estaba deseando que terminara de una vez para tener esa charla, sin discusiones ni nada que nos interrumpiera pero no iba a ser ese año, no iba a ser uno de esos días, al final como siempre, ocurre tragedias e ocurrió lo inevitable, Cedric, el campeón de Hogwarts apareció muerto, Potter lloraba, yo estaba sorprendida, no podía entender la situación y miré de reojo a la asiática, a Chang, ella estaba desconsolada hasta se desmayó y hubo que llevarla a la enfermería, ahí me olvidé de hablar con ella, el resto de los días, me llego a enterar la noticia que vuelca el estómago a varios, que había regresado ese loco, Voldemort pero nadie lo creía, creo que no habría manera de que mis padres me dejasen venir otro año pero yo estaba triste, no por el hecho de que haya pasado esa tragedia o porque no le pude ganar a la castaña ese año sino, que pensaba que no podría saber por qué la castaña me había sacado a bailar, supongo que al final fue un mero capricho.

Antes de irme, pasé al gran salón, un día antes de tomar el tren, no había nadie y pensaba en las cosas que habían sucedido, el siguiente año no iba a ser normal, eso estaba escrito, se sabía en todos lados hasta pasando por China, no hay que ser un genio para saber lo que venía a continuación, me iba a olvidar de tratar de ganar en competencia a Granger, estaba segura de que ella estaría atareada ayudando a su amigo, el "niño que sobrevivió", entendible, yo ya no la iba a molestar más, entonces escucho una voz conocida que me llama, volteo a ver, hablando del rey y de roma.

.- Granger – Digo ya con voz cansada, sin ganas de discutir, no tenía ya energía – No tengo nada de ganas de discutir si a eso vienes, han pasado muchas cosas.

Si, estaba soltando un poco de lágrimas pero no por los acontecimientos sino por mi derrota, sabiendo que no le podía ganar y que iba a perder mi rivalidad con ella, nadie me daba talla como ella y las demás eran unos inútiles, no ponían mucho esfuerzo, ella se acerca, no me molesto en retroceder ni en poner mala cara, solo podía esperar expectante a lo que iba a pasar, como bien dijo Dumbledore, arriesgarse y eso estaba haciendo, lo cierto es que parece que el ministro de magia consideró loco a Potter y a Dumbledore, negó que Voldemort haya regresado, menudo inútil, hay que estar locos para no ver lo inevitable.

Pero ella, sacó un pañuelo de su uniforme y cuando llegó a donde estaba, me secó las lágrimas, yo solo pude sonrojarme por esa acción, no podía entender esas acciones de parte de ella, simplemente no podía, pero no tenía las fuerzas para enojarme, solo dejé que hiciera lo que quiera, ella seguía secándome mis lágrimas, cuando finalmente termina, solo me abraza, acción que me tomó por sorpresa, estaba completamente en shock, no podía articular una palabra y ella habló.

.- Después de todo ese escándalo – Me dice abrazándome – Es probable que ya no podamos pelearnos como antes, nadie pudo darme pelea en todo, en los estudios, eres inteligente y eso me motivaba a estudiar todavía más, seguramente te estarás preguntando porque te saqué a bailar ese día pero me temo que todavía no puedo revelar ese secreto porque me cuesta entenderme a mí misma en estos momentos pero ahora, me siento cómoda contigo, aquí, en el gran salón, ¿puedes concederme un último baile antes de irnos?

No entendía de nuevo su comportamiento pero como estaba tan mal, que tenía ganas de que me dieran consuelo, solo le respondí que sí, asintiendo con la cabeza, ella me quita la capa y se quita la suya, ella pone nuevamente su mano en mi cadera y yo tomo su mano, comenzando el vals sin música, solo nosotras dos, sin que nadie nos interrumpiese, solo nos mirábamos, yo no podía creerlo en ese momento, estaba frente a mi odiosa rival y estaba bailando conmigo, ¿porque? No lo sé, pero me sentía tan bien que no me importó nada más, no sé cuánto tiempo más estuvimos así pero fue un largo rato, estábamos tan bien, yo podía ver esos ojos de la castaña, algo traían, algo me llamaba fuertemente la atención pero que en ese momento ignoré, solo acabó cuando alguien nos interrumpió, nos separamos bruscamente y por inercia empezamos a discutir tonterías pero la voz, simplemente nos tranquilizó, era la profesora McGonagall que soltaba un par de risillas, ambas miramos al piso.

.- No tienen por qué agachar la cabeza muchachas – Dijo la profesora mirándonos con una sonrisa – Es bueno ver que hay alegría a pesar de la tragedia, verlas bailar, hace rato que estoy viéndolas y congenian perfectamente, sé que tienen constantes discusiones pero aun así eso no ha impedido que fraternicen de otra manera, por desgracia tengo que interrumpirlas porque vamos a usar el gran salón para despedir al caído pero que eso no las detenga, si quieren pueden seguir en mi aula, nadie las molestará.

.- No será necesario – Dijimos ambas al mismo tiempo cosa que me sorprendió y la profesora solo soltaba su risilla.

.- Bueno, si así lo prefieren – Dijo la profesora – Ayúdenme con los preparativos, no queda mucho tiempo.

No nos quedó de otra que ayudarla pero Granger me miraba a veces y yo también la miraba pero no entendía a que venía todo eso, ese año fue muy extraño, el comportamiento hostil de los años anteriores se estaba esfumando de a poco, ya la rivalidad de a poco estaba pasando a cosa pasada, una vez que terminamos los preparativos simplemente llegó la ceremonia de despedida, como es normal, algunos lloraron y otros levantaron sus varitas con el hechizo lumos. Llegó el día de irnos, no iba a ver a Granger, ni siquiera me pude despedir, seguramente tendría demasiadas cosas en que pensar y yo también.

Nota del Autor:

Hasta aquí la primera parte de la historia de Granger y Davis, el siguiente será la segunda parte, esperando que haya disfrutado de la lectura, nos vemos en la próxima actualización x3