Disclaimer: El universo de Harry Potter no me pertenece. Hago esto por entretenimiento, todos los derechos de autor le pertenece a J.K Rowling.
Nota del autor:
Muy buenas, bienvenida o bienvenido una vez más a un capítulo de este fic. Normalmente no me tardaría tanto en subir capítulos pero luego se pone difícil hacerlo porque hay lagunas o baches sin cubrir, uno tiene que estar releyendo todo el fic para poder encajar todo y no tener un error, otra cosa, como dije en anteriores capítulos, los escribo durante la noche por lo cual es común que quizá se me pasen las tildes o acentos, quizá se me vaya una palabra que no encaje en la oración o gramática de la misma aun así, cualquier corrección, ideas son bienvenidas.
Sobre este capítulo no hace falta decir de que va ni tampoco a qué género pertenece este fic, eso está dicho desde el primer capítulo, espero de verdad que esta lectura sea de tu agrado. Otra cosa, el fic "This Love", sinceramente no me gustó del todo y pienso rehacerlo, por el momento lo dejaré así hasta hallarle como reescribir todo.
En fin, eso sería todo por mi parte, esperando que de verdad disfruten la lectura, nos vemos en la siguiente actualización. Me dejo de tonterías y les dejo con el capítulo :'v
Capítulo 17
Capítulo 17: Paso dos, Molly Weasley, confesión de medianoche. (POV Daphne)
Realmente me quería morir en ese momento, sé que no era nada fácil revelar algo semejante ante su madre, Ginny estaba muy nerviosa luego de haber confesado que yo soy su pareja, yo no podía ni mirar a la cara de la señora Weasley así que solo pude mirar a mi hermana Astoria que solo podía cubrir su boca ante la sorpresa de que Ginny lo revelaría sin más, el señor Weasley simplemente parecía no prestar atención en esos detalles, es más, estaba mirando a la ventana esperando sus estúpidos objetos muggles, por merlín, le importaba más arreglar la moto que la situación de su propia hija, como me hacía cabrear aquello pero supongo que es su manera de hacerse el tonto dado que si muestra señas de preocupación, de hecho, está casi cerca de la señora Weasley, como si supiera que ella haría alguna tontería y el estuviera cerca para hacerla entrar en razón pero solo pude escuchar una pregunta.
.- ¿Qué quieres decir? – Le pregunta su madre asombrada mirándola, como si no creyese en lo que le dijo su hija.
.- Lo que escuchas madre – Le responde Ginny agachando la cabeza – Daphne es mi pareja.
.- ¿Cuándo? – Dijo sin más la señora Weasley de manera casi fría pero mirándonos a las dos.
.- No tiene mucho rato que oficializamos nuestra relación madre – Le responde la pelirroja ahora mirándola cara a cara.
.- No entiendo Ginevra Molly Weasley – Dice un tanto alterada y caminando de un lado a otro – Podría yo entender a Hermione, es madura y sabe lo que quiere, ella conoce a Tracey desde hace tiempo pero tú, ustedes chicas, ni siquiera son parecidas, son casi polos opuestos ¿Cómo ha podido pasar?
.- Madre – Dice Ginny todavía mirándola pero podía notar su mano arrugando su blusa, sé que en ese momento, ella tenía ganas de llorar pero se aguantó – Conozco a Daphne como ella me conoce a mí, ya tiene años que nos conocemos, si bien en el pasado no nos llevábamos excelente como se suele decirse, llega un momento en que nos acercamos.
.- ¿Qué significa eso? – Le pregunta sin más – No lo entiendo, puede ser un momento pasajero para ti, quizá buscas experimentar, un cambio de aires.
.- NO – Le dijo Ginny gritando, casi podía ver lágrimas traicioneras, no podía soportarla, tenía que hacer algo – Esto no es un momento pasajero, no es experimento.
.- No sabes lo que quieres jovencita – Le empieza a gritar su madre – Estoy segura de que quieres imitar a Hermione ¿no?
.- Ella no tiene nada que ver madre – Dice Ginny alzando la voz – Por una vez, deja de pensar en buscar sentido a las cosas o un porqué de ella, yo tengo mi voz, yo sé lo que siento, esto es nuevo pero me gusta, no te creas que soy tan inocente madre.
.- Jovencita – Dice alterándose su madre – No deberías de hablarme así, no a tu madre.
Ellas empezaron a discutir y ninguno podía irse, la situación era demasiada incomoda, no pensaba que se llegaría a esto pero yo, en mi mente, tenía que hacer algo, tenía que demostrar que lo mío con Gin, es genuino, el señor Weasley todavía impasible, mirando fijamente en la ventana, cosa que no pasó por alto la señora Weasley, que le llamó la atención.
.- ARTHUR – Le llama enojada.
.- ¿Sí? – Le dice sin más mirándola como si aquello no le importara mucho - ¿Qué pasa?
.- ¿Tú lo sabías? – Dice sin más.
.- Lo de Ginny – Dice rascándose la cabeza volteándose a ver la ventana nuevamente – Pues sí, hace rato me enteré.
.- Es nuestra hija – Dice asombrada e enojada - ¿Cómo puedes estar tan tranquilo?
.- Pero vamos a ver cielo – Dice Arthur volteándola a ver – Por esto es que te ocultan cosas, te pones histérica, entiendo tu preocupación pero nuestra hija ya no es más una niña pequeña, creció, tiene poder de decisión, comienza a hacer su vida, su relación con Daphne, no es pasajera Molly, tienes que entender que ellas dos tienen una conexión, algo que las une, serán de diferentes personalidades pero al final, se unen, es normal ver esta clase de amor, no se ve solo en parejas del mismo sexo, yo incluso puedo ver que el amor que profesan es genuino.
.- Arthur – Dice todavía cabreada la señora Weasley – Simplemente a veces no te entiendo, has cambiado mucho desde la guerra mágica, seguro te habrás golpeado con una piedra durante la guerra y no ves claro las cosas.
.- A veces hay cosas evidentes querida – Dice Arthur mirándome con una sonrisa y nuevamente voltea a ver la ventana – No se necesitan palabras para demostrar que hay amor pero si dar un paso, ese paso que puede salir a flote, ese valor a pesar de que puede pertenecer a otra casa, te puede llegar a sorprender.
Ella seguía reclamando que no entendía esas palabras pero yo sí que lo entendía, su plática en el garaje, sus palabras, Ginny empezaba también a meterse en la discusión con su madre pero yo, estaba quieta pensando en las palabras del señor Weasley, no podía quedarme de brazos cruzados, tenía que dar yo también ese paso, tenía que hacerlo porque de otro modo, esta discusión no iba acabar, decido levantar la cabeza y pararme frente a ellos, no podía dejar escapar esta oportunidad, sabía que palabras decir aunque no fueran lo que ella escucharía, me hace recordar desde aquél día que tuvimos un encontronazo, los días en que me agarraba por sorpresa y de como ella fue metiéndose a mi cabeza, a mi mente, pero era cierto que desde antes nos conocemos, la rivalidad es un punto de inicio para conocernos mucho después y entendernos, nos entendemos, ya no tenía dudas en mi corazón, tengo la libertad para escoger y yo elijo estar con mi pelirroja, eso es lo que desea mi corazón.
.- Señora Weasley – Grito llamando la atención de todos, el señor Weasley me observa con una sonrisa, la madre de Ginny me mira expectante a lo que voy a decir – Si no le importa, quiero decirle unas palabras.
.- Habla – Dijo fríamente pero no me importó, lo único que me importaba era Gin.
.- Yo entiendo bien que se siente confusa ante todo esto pero – Le respondo suavemente y mirándola fijamente, la pelirroja me observa ahora con esas lágrimas traicioneras – Yo le puedo asegurar que no es un momento pasajero, esto que siento, son mis sentimientos, me gusta su hija, me agrada, es distinta a mí pero no es tan diferente, ella tiene un corazón valiente, tenaz y de difícil carácter, se podría decir que tiene su manera de lidiar con las cosas, yo en cambio me gusta ser directa, Gin es una chica bella con unos ojos preciosos, de color miel, yo me siento tan bien a su lado, ella hizo que dejara mi frialdad, parte de ella, hace que quiera conocerla más, hace que quiera formar parte de su vida, entiendo que puede resultarle confuso pero ella, es mi pelirroja como yo soy su chica rubia, no tengo miedo, puedo soltarme, puedo decir con toda seguridad, que la quiero, que quiero estar a su lado sin importar lo que suceda después, yo estaré para ella.
.- Laurie – Me dice la pelirroja soltando más lágrimas – Tú…
.- Ella me puso ese nombre tan descarado – Dije recordando ese día que me lo dijo por primera vez – Pero no me disgusta, es mi nombre, Laurel Greengrass, no suena tan mal, es bello pero yo la quiero con todo mi corazón y alma.
La señora Weasley solo se quedaba callada podía notar su rabia todavía confusa ante mis palabras pero no parecía querer contradecir mis palabras, simplemente me quedaba viendo, miró a su esposo, este simplemente alzó los brazos como; Esto es lo que hay. La señora Weasley me observó de nuevo, podía percibir su enojo.
.- Con permiso – Dijo sin más y se fue de la sala, yo solo pude observarla con tristeza pero me preocupaba más la pelirroja, decido mirarla pero antes de que pasara nada, ella me abrazó y me estampó un beso, ese beso que está cargado de deseos, un beso lleno de fuego que invadía mi cuerpo, estaba en mi asombro pero tan solo me dejo llevar por ella, solo disfrutar de ella.
.- Bueno chicos, todos fuera, hay que dejarlas – Dijo el señor Weasley – Es su momento de privacidad y yo tengo que esperar a Hagrid, tengo que terminar aquello, con permiso.
Todos ellos se fueron, yo seguía sintiendo su cálido beso, un beso que irradiaba seguridad y amor, cuando nos separamos por la falta de aire, ella me observaba con una sonrisa, con un fuerte sonrojo en sus mejillas.
.- Laurie – Me dice, yo solo la miro expectante a lo que me va a decir- Esas fueron tus hermosas palabras, fuiste valiente, yo realmente…
.- Gin – Le digo acariciando sus mejillas con ambas manos – Todo lo que dije, son mis sentimientos, es lo que yo siento por ti, mi querida pelirroja.
.- Mi querida chica rubia – Me responde devolviéndome con un beso suave – No ha salido como esperaría pero esto es perfecto para las dos Laurie, tendremos que esperar a mañana a ver que dice finalmente mi madre.
Quedamos abrazadas en ese momento, tenía la preocupación acerca de su madre, sabíamos que no iba a ser tan fácil, no creo que esté en contra dado que solo le cuesta asimilar que su hija sale con una chica, alguien de su mismo sexo y es completamente normal, lo que una madre espera es que su hija le presente el novio en turno y se emocionan por ello pero cuando el caso es lo contrario, cuesta que asimilen la noticia.
Lo que me hace pensar acerca de la situación con mis padres, mi madre puede que le cueste entender pero no creo que haya más problemas, terminará aceptando mi relación con la pelirroja. Mi preocupación mayor es mi padre, con él, la cosa no será nada fácil, el sigue en un estado de negación y por todos los medios quiere volver a lo que él consideraba lo más grande de la élite, donde según sus propias palabras, dominaban los sangres puras pero al ver que ese mundo ya está en decadencia y está careciendo de gran valor, mi padre ya no ha podido estar en contacto con el ministerio para cambiar algún tipo de ley a favor de los sangres limpias.
Quizá llega el momento de armar un pequeño plan para que las cosas no se salgan de control, entiendo que no va a salir como uno desearía por lo que este tiempo vacacional me viene de perlas, mi hermana Astoria ha recibido las cartas de nuestro padre y en todas ellas, siempre menciona lo mismo, si el supiera que estoy en casa de los Weasley, él no lo creería y hará lo que sea por sacarnos de este lugar, así de anticuado es mi padre; Solitario, cegado por estar en lo alto, quiere fama y riquezas, no le importa la magia en sí, para él, es solo un plus a su favor para infundir temor pero ya nada de eso tiene actualmente.
.- ¿En qué piensas Laurie? – Me pregunta la pelirroja al sacarme de mis pensamientos – Se te hace costumbre pensar demasiado, ¿es por mi madre?
.- No Gin – Le respondo mirándola a los ojos con una sonrisa pero a la vez me pongo seria – Es sobre mi padre.
.- Es normal – Me dice cerrando sus ojos y suspirando – Tu madre no nos dará problemas espero.
.- Mi madre no – Le digo pensando en ella – Ella ha cambiado demasiado desde la guerra mágica, supongo que tardará un poquito en asimilar la noticia pero no nos pondrá obstáculos.
.- Pero si tu padre ¿no? – Me dice seria.
.- No es una persona fácil Gin – Le respondo agachando la cabeza con cierta tristeza – Él ha perdido lo que considera valioso, ha mandado cartas a mi hermana, ya que yo no recibo nada de él, se lo dejé claro al iniciar en este nuevo año de Hogwarts.
.- ¿Porqué? – Me pregunta curiosa alzando una ceja.
.- Todas las cartas son iguales Gin – Le digo mirándola de nuevo – Me pide que me meta al ministerio, que tome la carrera de ministra de magia y que logre cambiar las leyes que Kingsley ha puesto, que las cambie a favor de los sangres limpias, es cosa que no me importa, yo tengo otros planes.
.- Tu madre, ¿Qué piensa al respecto? – Me pregunta curiosa.
.- Ella ha desistido – Le respondo con una sonrisa – Ya no le interesa ese mundo de riquezas o poder, ella solo seguía una masa, la popularidad, así que, creo que no tendremos problema con ella.
.- Ya veo – Me dice rompiendo el abrazo y mirándome – Por ahora no podemos hacer nada más que esperar a mañana, las cosas serán un poco tensas por aquí, me disculpo por la actitud de mi madre Laurie.
.- No pasa nada Gin – Le respondo – Es natural que suceda así, ella no se esperaba noticias fuertes este día.
.- Tardará un buen rato en asimilarlo – Me responde viendo a las escaleras – Veremos que sucede mañana.
La verdad no esperaba que el día fuera acabar de este modo, recibir dos noticias en la que dos miembros de la familia le revelan cosas fuertes, lo de Ron es totalmente entendible y lo aceptó de buen grado dada la situación y que está controlado pero lo de su hija, sí que debió de ser un golpe duro, tan solo subo la habitación con Gin, he procurado mantener distancia, no era prudente que hiciéramos lo que hacemos siempre hasta que la situación se controlara o por lo menos se calmara la tensión que había, le dije a Gin que visitaría un momento a Astoria, salí de la habitación y fui a su cuarto, Harry estaría en la habitación de Ron, por lo que sé, siempre se queda ahí ahora que no está su compañero. Fui al cuarto de Astoria, de hecho ahí se quedan Hermione y Tracey, ya que era una habitación lo suficientemente grande, toqué a su puerta, la que me abre la puerta es Tracey.
.- Daphne – Me dice con una sonrisa - ¿Buscas a tu hermana?
.- Si – Le respondo devolviendo la sonrisa – Quería hablar con ella.
.- Pasa – Me dice pero me sorprendo, ya que quería hablar en privado con ella pero Tracey volteó a ver a Astoria y le hizo un ademán de que me dejara pasar.
.- Hermanita – Me dice Astoria que estaba sentada en su cama, Tracey se sienta junto a Hermione, las tres me miraban con una sonrisa, había olvidado que eso me hacía cabrear.
.- Podrían dejar de mirarme así – Les digo volteando a otro lado – No fue una situación fácil ¿saben?
.- Pero es la primera vez que veo que te vuelves abierta Daphne – Me dice mi hermana sonriéndome, me indica que me siente junto a ella – Estoy orgullosa de ti, realmente no esperaba que fueras a decir esas palabras.
.- Ya pero – Le empiezo a decir suspirando – Ustedes vieron la reacción de la madre de Gin, no se lo tomó bien.
.- Es natural que sea así – Me responde esta vez Hermione – No puede entender porque su hija escogió como pareja a una muchacha, le cuesta asimilar la situación, dale tiempo Daphne.
.- Es curioso verte en esta situación – Me dice Tracey que también me mira – Las cosas cambian, recuerdo que la señora Weasley no me tenía confianza del todo, ella tenía entendido que Herm escogería a Ron pero cuando culminó la guerra, Herm hizo público nuestra relación, ella tuvo que explicarle a la señora Weasley que ya teníamos una relación de hace tiempo y que solo era cuestión de tiempo de que lo supieran.
.- Es cierto – Dice Herm que suspira – Ella tan solo me preguntó una sola vez si estaba segura, yo sin dudar le dije que sí y ella lo entendió, le costó asimilarlo pero supo ver que mi amor por Tracey es verdadero.
.- ¿Crees que me tomará confianza? – Le pregunto con cierto temor.
.- No te preocupes – Me dice acercándose a darme un abrazo – Las cosas serán un poco diferentes pero ella estará bien, solo hay que esperar, probablemente solo hablará con ustedes dos mañana, quizá a una hora prudente.
.- Es lo normal – Dijo Astoria – Ginny tuvo que hablar con su madre acerca de romper la relación con Harry, fue ella quien tomó la decisión del rompimiento, ella lo entendió, cuando Harry le dijo a la señora Weasley que salía conmigo, se lo tomó muy bien y de hecho hasta me invitó a formar parte de una cena familiar, a la cual asistí, me recibieron como una más.
.- Pero eso es debido a que Harry nunca creció con sus padres biológicos – Dice Tracey con cierta tristeza – Es natural que los Weasley lo vean como otro de sus hijos, es una familia para él y lo que les importaba es la felicidad de Harry, por lo cual tu relación con él fue muy bien aceptado, nunca vieron tan feliz a Harry, nunca les importó que su relación fuera con una Slytherin.
.- Si es verdad – Responde Hermione – Los Weasley fueron la primera familia maga que me recibió, yo soy hija de muggles, tampoco les importó que yo estuviera con una chica, así que tu relación con Ginny será aceptada, no dudes de ello Daphne.
.- Además hermanita – Me responde Astoria haciendo que voltee a verla – Lo peor ya pasó, solo queda esperar, no tienes nada de qué preocuparte, aquí, las tres estamos orgullosas de ti, esto es lo que deseaba de ti Daphne, que fueras más abierta, que rompieras esos muros fríos que impedían que fraternizaras, es la primera vez desde hace años que vuelves a tener pareja y es porque se dio de manera natural.
No lo había pensado de esa manera, que sucediera de manera natural, pocas veces pasa eso pero ahora que lo pienso, todo el camino que he recorrido hasta aquí, tiene un porqué, ella simplemente se acercó y yo la dejé pasar, todo por un chisme que quería saber y porque no soportaba que alguien me negara la información, que se burlara en mi cara poniéndome un nombre descarado pero al final, terminé enamorándome de ella, de la pelirroja y su manera de ser, ella me acepta como soy como yo la acepto a ella como es, no pensé que esto fuera a resultar así y que razón tenía el señor Weasley, uno escoge su libertad sin importar en la casa que se pertenezca.
.- Gracias chicas – Les digo soltando una lágrima traicionera, mi hermana solo saca un pañuelo de seda y me quita la lágrima – No he pedido que hagas eso Astoria, no estaba en mis planes hacer esto.
.- A veces las cosas no salen como uno quiere hermanita – Me dice abrazándome – Simplemente disfruta del momento.
Tan solo agradezco las palabras de ánimo que me dan las chicas, les doy un abrazo más antes de salir de la habitación. De verdad que tengo una suerte de tener una hermana como Astoria, ella comprende bien los lazos amorosos, camino por el pasillo, estaba de verdad tentada de regresar con Gin pero tenía que ser prudente y mantener distancia hasta que la situación con su madre estuviese resuelta, veo que se abre una puerta, Harry salía de ella y me ve con una sonrisa.
.- Las palabras que dijiste abajo – Me dice el moreno – Ha sido gratificante e hermoso, fue un momento digamos de gran sorpresa, realmente nadie se esperaba que fueras a decir algo.
.- Lo sé – Le respondo suspirando y recargándome en la pared – Realmente no esperaba que fuera a suceder de esta manera Harry, en un principio, mi relación con Gin no era buena pero poco a poco eso fue cambiando.
.- Todos pasamos por ese proceso – Me dice el moreno observándome con curiosidad – Yo la verdad, no esperaba enamorarme de Astoria pero desde que la salvé aquél día, me dio mucha curiosidad de conocerla.
.- Mi hermana de verdad está enamorada de ti – Le digo devolviendo la sonrisa – Nunca había visto a Astoria sonreír siempre.
.- Si – Me responde con una sonrisa – Las cosas las hemos estado haciendo bien, podemos tener altibajos pero eso es normal.
.- A mí me preocupa la señora Weasley Harry – Le digo de nuevo suspirando – Se cabreó conmigo al haberle dicho esas palabras.
.- No pasa nada Daphne – Me dice dándome unas palmaditas – Lo tomará bien, solo dale tiempo.
.- Ya – Suspiro, noto el cuarto en donde está y está un tanto grande – Todo ese espacio, ¿no te sientes solo?, pensaba que Astoria estaría contigo.
.- No podemos estar juntos en la habitación – Me dice rascándose a la cabeza – La señora Weasley me hizo prometer que así sería, supongo que teme que hagamos cosas muy de adultos según sus palabras.
.- No puso reparos con Hermione y Tracey – Le digo alzando una ceja.
.- Porque Astoria se queda con ellas – Me dice sonriéndome – Así las mantiene tranquilas y no permite que se quede conmigo en la habitación, es lo normal, en tu caso, me parece que no sabe que estás en la misma habitación con Gin pero eso creo que no importa mucho.
.- Compartías esa habitación con Ronald ¿no es así? – Le pregunto curiosa.
.- Si – Esta vez me responde de forma nostálgico – Pero ya no era igual, al enterarse de mi rompimiento con Ginny y de mi relación con Astoria, sumado a la relación de Herm y Tracey, se puso terco, casi no hablábamos en la habitación luego de la guerra, si hablábamos, era siempre el mismo tema, raramente hablábamos de otra cosa.
.- Sobre Herm ¿no? – Le digo cruzando los brazos.
.- Si – Dice esbozando una mueca de desaprobación – Ron me insistía en que debía de hablar con Hermione, convencerla de que su pareja no era Tracey sino el, incontables veces le había dicho que estaba equivocado, me estaba cansando de la situación y le tuve que decir que si quería hablar conmigo, que fuera de otra cosa, si volvía con el mismo tema, le iba a ignorar completamente.
.- Cosa normal – Le respondo agachando la cabeza – Pero bueno, no hablemos más de Ron, ha sido demasiado y por ahora él se está enfrentando a su problema.
.- Si, es verdad- Me dice con una sonrisa - ¿Planeas decirle a tus padres?
.- Eso tengo en mente Harry – Le respondo mirándolo serio – Con mi madre no tendré problema.
.- Tu padre está en constante negación – Me dice recargándose en la pared también – Recuerdo el día en que Astoria me presentó ante ellos, no le caí nada bien, a su madre, me costó pero al final ella reconocía las cosas.
.- Mi padre no te tiene en alta estima precisamente – Le respondo todavía más seria – Escuché de Astoria que él te pidió que la dejaras, que era un insulto para la familia Greengrass, sin embargo, también te dijo que lo olvidaría a cambio de que hablaras con Kingsley para cambiar las leyes ¿no es así?
.- No te equivocas – Me dice mirándome serio también – Rechacé su petición, realmente no tenía interés alguno en tu padre, él iba a sacar su varita hasta que tu madre se lo quitó y lo sacó de la habitación casi a rastras y me pidió disculpas.
.- Lamento que hayas tenido que pasar por ello – Le digo suspirando – Mi tonto padre solo quiere la fama y privilegios del mismo.
.- No pasa nada – Me responde nuevamente dándome unas palmaditas – Si decides contarle a tu padre, que sepas que iremos contigo, Astoria y yo, no permitiremos que las hagan daño.
.- Como siempre, ese valor Gryffindor – Le digo sonriendo – Leales e orgullosos.
.- ¿Te ha contado el señor Weasley el valor de las cuatro casas? – Me dice sorprendiéndome, este solo me mira con una sonrisa – Veo que lo has entendido, no somos nada más de una sola casa, somos todos, somos de Hogwarts, podemos tener un poco de todo, el ser libre es lo que nos hace sentir el verdadero sentimiento, podemos ser Gryffindor, podemos ser Ravenclaw, podemos ser Slytherin y por supuesto, podemos ser Hufflepuff, lo que nos divide, es solo eso, las cuatro casas de Hogwarts.
.- Con que a ti también te lo dijo – Le respondo esta vez devolviéndole la sonrisa.
.- Tardé en entenderlo Daphne – Dijo llevándose una mano a la cabeza – En un principio no había entendido sus palabras pero después de estar en la casa de tus padres, lo entendí, Astoria se enfrentó a tu padre como tú lo hiciste ante la señora Weasley, demostrando que de verdad quieres a esa persona, yo también di el paso.
.- Entiendo – Le digo acercándome a él – Astoria tiene suerte de estar a tu lado, eso me alegra el corazón, hemos pasado por mucho y no permitiremos que nuestro padre arruine eso, bueno si me disculpas, me paso a retirarme a descansar.
El solo me agradece y me abraza, yo me dirijo a la habitación con Gin, quizá debería de irme a dormir en el sofá de la sala, es un mal momento para estar a solas con ella por lo de su madre pero ya estaba hecho, daba igual, solo había que esperar a mañana, tenía curiosidad de saber que iba a pasar realmente, si la señora Weasley aceptaba mi relación con ella, era una constante preocupación. Sin más demoras, llego a la habitación, abro la puerta.
.- Gin – Le digo al ver que no estaba en la cama o en su escritorio.
.- En el baño Laurie – Me responde desde donde está - ¿Has terminado con lo que tenías que hacer?
.- Si – Le respondo sentándome en la cama mientras traía mi baúl por medio de la varita para sacar mi ropa de dormir – Solo he salido a platicar un momento con Astoria, Hermione y Tracey.
.- Te demoraste un poco – Me responde con esa voz característica con la que solíamos pelearnos en un principio, podía denotar un poco de celos pero no me importaba, era señal de que realmente le importo y que me quiere - ¿Viste a Harry también?
.- Si pelirroja – Le digo respondiéndole con la misma voz, ella lo nota y puedo escuchar sus risillas, que a la vez termino de sacar mi pijama.
.- ¿Hablaron de algo interesante? – Me pregunta con curiosidad.
.- No realmente – Le respondo que a la vez me desvisto aprovechando que la pelirroja estaba en el baño, supongo que se daba un baño nocturno, mi pijama era bastante simplón pero de seda, la camisa más bien parecía una blusa y el pantalón tan suave, ambos de color verde – Solo hablábamos de la situación de mi padre y un poquito de Ron.
.- Si – Me dice sin más, podría asegurar que ahora estaría poniendo una mueca de fastidio al tratarse de su hermano – Mi estúpido hermano durante las vacaciones luego de la guerra, nos insistía a mí y a Harry que no tronásemos pero le dejé en claro las cosas y lo tuvo que entender a las malas pero no hablemos de eso chica rubia, que tengo preocupaciones más grandes, tu padre.
.- Ya lo veremos en su momento pelirroja – Le respondo terminándome de poner la pijama – Por ahora concentrémonos en tu madre, la suerte que esta habitación tenga camas separadas, tengo que mantener mi distancia contigo pelirroja.
.- ¿De verdad? – Me dice esta vez cambiando su voz a uno sensual, ese cambio me sorprende, escucho abrir la puerta, no se supone que deba de voltear a verla pero no pude evitarlo, al verla, su pijama, era exactamente un babydoll de color rojo, cubría perfectamente sus pechos pero su abdomen, adornado con una seda transparente se podía notar que hace ejercicio muggle y por abajo, tenía una tanga de encaje, yo realmente me sentía a morir, verla así, me estaba debilitando, me estaba despertando las ganas de abrazarla y besarla – Veo con satisfacción que me comes con la mirada Laurie.
.- Pelirroja – Digo casi gritando al verla así – Ni creas que esto hará que me aviente a tus brazos.
.- ¿No te gusta? – Me dice alzando una ceja.
.- No es eso – Le digo mirándola de arriba abajo y después la miro con una sonrisa – Estás hermosa mi querida pelirroja, sexy, sugerente, mentiría si no te dijera que me estoy volviendo loca por querer besarte, que ganas no me faltan, pero tengo que respetar el espacio, tenemos que esperar a la respuesta de tu madre, no le sentará bien si sabe que te estás mostrando así ante mí.
.- Je – Me responde sonrojándose, mirando al piso y dándose la vuelta, ese comportamiento, lo hace cuando le da vergüenza, creo que es la primera vez que hace esto de manera muy íntima, eso me agrada, a pesar de que es mi debilidad, no puedo evitar acercarme a ella e observar su belleza, ella se voltea a verme al sentir mis pasos – Laurie.
.- Estás hermosa Gin – Le digo abrazándola, con una mano la pongo en su cintura y con la otra acaricio su mejilla, le doy un beso que ella acepta gustosa, su beso es lo que me llena, esa sensación de que quiere darme con todo, que se quiere fundir conmigo como yo con ella pero que sabemos controlarnos y me separo del beso – No es no quiera parar Gin…
.- Está bien cariño – Me dice poniéndome un dedo en mis labios, pero escuchar la palabra "cariño" de sus labios, me hace sentir tan bien, no recuerdo la última vez que me dijeron así – No haremos nada esta noche, solo quería vestirme así ante ti, me alegra mucho que te haya gustado, espero que hayas disfrutado la vista.
.- Gin – Le respondo abrazándola – Cielos, lo disfruté sí, pero me vuelves loca.
.- Je, así soy Laurie – Me responde con un beso suave – Precioso pijama el que llevas.
.- Es bastante simple pelirroja – Le digo separándome de su abrazo y mostrándole mi pijama – Es solo para dormir cómodamente, no es nada en comparación de tu babydoll de encaje.
.- ¿Tienes algún traje similar al mío? – Me pregunta curiosa – Si es así, ¿puedo verte?
.- P-Pelirroja – Le respondo torpemente al recordar mi pijama de encaje que es demasiado sugerente – Si tengo pero siento que no deberíamos.
.- No pasa nada – Me dice Gin acercándose y dándome un beso – Es completamente normal que una sienta un poco de vergüenza pero supongo que te sentirás más tranquila si la situación con mi madre se calma.
.- Eso me daría más tranquilidad – Le digo devolviendo el beso – Pero si es así, no creo que tu madre nos permita estar juntas en una misma habitación.
.- Ya no somos niñitas – Me dice soltando unas risillas – Sabes que Herm está con Tracey, a ellas las deja solas, solo que, como está Astoria, no deja que se quede con Harry, es lo normal.
.- Si lo imaginaba – Le respondo suspirando y mirándola una vez más con ese babydoll, santo merlín, que le quedaba perfecta, tan bella, sonrojo ante ella – Te queda precioso de verdad Gin.
.- Gracias Laurie – Me responde agachando su cabeza y cruzando los brazos – Este babydoll ya lo tenía guardado desde hace tiempo, lo compré a escondidas de mi madre, es de una famosa tienda muggle, me tuve que dar una pequeña escapada pero la compra valió mucho la pena.
.- Ya lo creo que si – Le respondo mirando a otro lado, si la seguía mirando así, se romperá mi determinación de querer controlarme e iría a sus brazos para hacer cosas que no debería de hacer – Creo que es momento de dormir.
.- Laurie – Me responde soltando unas risillas, sabe perfectamente cómo me siento – Te estás conteniendo mucho ¿verdad?
.- No me tientes pelirroja – Le digo acercándome a mi cama dispuesta a dormir como fuera sin mirarla – Si te miro una vez más, no podré controlarme.
.- No has respondido mi pregunta chica rubia – Me dice y yo quedo dudosa – Tienes un babydoll ¿no es así?
.- Si, lo tengo – Le respondo casi acelerada y nerviosa, miraba mi baúl, me moría de ganas de mostrársela, por merlín que ganas no me faltaban pero me tenía que aguantar, no podía hacerlo – Te lo mostraré después de que la situación con tu madre se resuelva.
.- Je – Ella ríe por lo bajo, deleitándose de cómo me ve, con vergüenza – Sí que eres tímida Laurie, está bien, me la vas a mostrar pero que sepas, que me vestiré igual cuando me vayas a mostrar tu babydoll, me voy a cambiar, me pondré mi pijama de siempre, es similar al tuyo pero también es cómoda.
No dije nada, ella tan solo volvió a entrar al baño, realmente me fue demasiado difícil resistir la tentación pero pude hacerlo, no me podía permitir esto, pero es que verla con ese traje tan sugerente despertaba en mí cosas que antes no sentía con algún chico, por lo general me gusta ser yo quien sorprende pero no sentía nada de emoción, era casi casi como de rutina, intenté cerrar los ojos unos momentos pero me costaba conciliar el sueño, volví a escuchar la puerta del baño, ya estaba saliendo y escucho su voz.
.- Buenas noches Laurie – Me dice dándome un beso en la mejilla, yo volteo a verla y me doy cuenta que su pijama era exactamente que la mía pero en color rojo.
.- Buenas noches Gin – Le respondo dándole un suave beso en sus labios – Gracias por esa maravillosa vista que me diste pelirroja, te quiero.
.- Solo para ti Laurie – Me dice guiñándome un ojo que a la vez me da un beso – Te quiero Daphne, descansa.
Esa noche no pude conciliar del todo el sueño, el solo verla me hacía sentir muy caliente pero tenía que controlar mis sentimientos, varias veces me desperté por tener un sueño movidito con Gin, me avergonzaba pero tampoco era para tanto, de cuando en cuando le echaba un ojo a la cama de Gin, ella dormía plácidamente, ahora la detesto, no sé cómo puede dormir así, me dejó tan así que casi me arrepiento de no haber hecho más cuando la vi en su tan sugerente traje de dormir pero luego sonrío, me siento bien estando con ella, es diferente es cierto, pero al final estamos juntas, solo quedaba esperar a resolver la situación con su madre y era algo que me temía.
Pude conciliar el sueño un par de horas después pero sabía que me tenía que levantar temprano, por si acaso, me levanté pensando que había amanecido, me desperté toda somnolienta, apenas y podía abrir los ojos, por lo que tuve que ir al baño a lavarme un poco la cara, los sueños que había tenido eran demasiados moviditos, todos y cada uno de ellas, referente a Gin y su tonto traje de encaje, el babydoll, no dejaba de pensar en eso y tenía que controlarme.
.- Rayos – Dije echándome agua y diciéndolo en voz baja – Maldita pelirroja, me agarró en un momento de debilidad pero pude aguantarme las ganas, prueba dura.
Por supuesto que era una prueba dura y no podía fallar de ninguna manera, ahora solo quedaba bajar pero tenía el temor de encontrarme a su madre y que esta me echara la bronca, quería despertar a Gin pero ella dormía plácidamente, tan tranquila y serena, no podía despertarla así, me agradaba verla así en ese estado, tenía que admitir que se veía hermosa con su mechones pelirrojos, con todo mi valor, decido bajar a la cocina para tomar un vaso de agua, ya que mi garganta lo sentía seca.
.- Parece que es temprano – Digo en voz baja al ver que nadie se ha levantado todavía, debían de ser todavía las seis, no podía ver todavía el amanecer – Bueno, no puedo conciliar el sueño.
Me dirijo a la cocina por una bebida de agua fría, realmente sentía seca la garganta pero noto que hay una luz prendida en la cocina, debía de pensar que quizá alguien se levantó y buscaba lo mismo que yo, cosa normal pero aun así, no le tomé importancia y simplemente le iba a decir "buenos días", lo típico cuando uno se levanta y ve a otro. Al llegar a la cocina, me quedo estática al ver quien es, la señora Weasley que parecía mirar sus anotaciones, realmente no pensaba que ella sería la primera en levantarse y dudé de si estar ahí, ya que yo, no era precisamente su persona favorita en ese momento pero no dejo que eso entorpezca mis acciones y simplemente entré como pude, ella nota mi presencia, mirándome con cara de pocos amigos, lo normal.
.- Buenos días señora Weasley – Digo segura, cosa sorprendente, debo de estar medio dormida para no tener que tartamudear ante una situación tensa.
.- Buenos días Daphne – Me dice sin más, seguía mirándome fijamente – Veo que eres una persona madrugadora.
.- Algo – Le respondo – No suelo levantarme tan temprano, no pude conciliar el sueño apropiadamente.
.- Ya veo – Me dice levantándose pero sin dejar de mirarme - ¿Quieres un vaso de agua?
Eso era una pregunta, más que pregunta, era retórica porque ya estaba moviéndose al refrigerador y sacando la jarra de agua fría, supongo que ese refrigerador funciona a base de magia porque no veía precisamente una instalación eléctrica o no lo había notado en todo caso, la señora Weasley pone el vaso en la mesa, yo me acerco.
.- Gracias – Le digo.
.- ¿Puedes sentarte por favor? – Me pregunta con tono amable pero en su voz puedo denotar mucha seriedad, no quedándome de otra, tuve que acatar a su casi orden, sabía de qué tema quería tratar, tarde o temprano, lo iba a hacer.
.- Si – Le respondo sentándome, ya me sentía despierta al tomar el primer sorbo de agua, tenía cierto temor pero no me podía echarme atrás, quizá este era la única oportunidad de arreglar la tensión.
Ella se sienta dónde estaba viendo sus anotaciones, seguía mirándome fijamente, no era que me agradase verla, sabía que no la estaba pasando bien, tenía dudas acerca de su hija y eso era entendible, yo debía permanecer fuerte, sin un atisbo de duda, parecía querer encontrarme dudas.
.- Esas palabras que dijiste ayer – Me dice finalmente luego de unos minutos que se me hicieron eternos - ¿Es de verdad?
.- No dudo de mis palabras – Dije tomando otro sorbo de agua – Lo que yo dije, son mis sentimientos, son lo que siento acerca de su hija, créeme que no es por experimentación, no estamos en una etapa pasajera, así como tampoco somos inocentes, ella sabe lo que siente y yo sé lo que siento, no tengo ninguna duda.
.- Ya veo – Me dice mirando sus papeles – Realmente puedo ver que han crecido bastante, alcanzando una maduración que no esperaba ver, son niñas todavía, al menos así lo percibía en ese momento, realmente no esperaba ver a mi hija estar con otra chica, anoche no pude dormir bien, quería saber si están seguras, si tus palabras fueron reales porque eres una Greengrass pero recuerdo mi torpeza al saber que Harry está con tu hermana y ella me había hablado muy bien de ti, cuando Hermione me contó que no veía a Ronald como un posible novio, lo entendí, porque esta con Tracey, la rivalidad entre casas ya se está quedando en el olvido y eso es bueno, simplemente no esperé esta noticia de mi hija.
Ella no lloraba pero si estaba sorprendida, puedo entender su sorpresa, como se siente, es normal.
.- Yo la entiendo – Le dije al tomar el último trago de agua – Créeme que mi preocupación era usted, pensaba que no iba aceptar mi relación con su hija pero si ese fuera el caso, no me habría importado, porque mi felicidad, la tengo yo misma, con su hija, la quiero muchísimo, la quiero con toda mi alma.
.- No pienses mal querida – Me dice levantando su vista hacia mí – No tengo nada en contra de las parejas del mismo sexo, solo me tomó de sorpresa que mi hija tenga una relación contigo pero ahora que te veo, no hay duda en tu corazón, parece ser que has entendido las palabras de mi esposo, yo hasta el día de hoy, lo entendí, es irónico porque yo pensaba que la rivalidad era parte importante en Hogwarts pero ya veo que eso no es así.
.- No es fácil para nadie – Dije suspirando y mirando fijamente la mesa – Tenía temor de que usted no aceptara la relación que tengo con su hija.
.- Solo me ha tomado por sorpresa querida – Me responde sonriendo tímidamente – No podré entender del todo a mi hija y el porqué de sus decisiones, pero cuando ella hace algo, lo hace y no duda de sus acciones.
.- Eso me deja tranquila – Le respondo mirándola también con una sonrisa tímida – Pensé que sería complicado.
.- No realmente querida – Me dice levantándose de la mesa, parece que empezará a preparar todo – Pero hablamos de eso después, tengo que acomodar todo y dejar listo el desayuno, Arthur y yo no estaremos para celebrar el año nuevo, decidimos irnos a celebrar a otro lugar, dejarles a ustedes la casa.
.- Está bien – Le digo también levantándome de la mesa – Le agradezco mucho el haber platicado con usted acerca de esto.
No esperaba que resultase así, es comprensiva, tardó un poco en asimilar la situación pero sé que no entiende bien las relaciones entre las parejas del mismo sexo, es cosa normal pero tengo su aprobación por así decirlo, realmente no lo esperaba, cuando salí de la cocina, vi a Gin sentada en el sofá, mirándome con una sonrisa.
.- Gin – Le digo al mirarla –Supongo que nos escuchaste.
.- Si – Me dice acercándose, me abraza de la cintura, yo me sonrojo por esa acción, ella me da un beso suave que recibo gustosa – Me alegra que las cosas salieran bien.
.- Tendrías que hablar con tu madre Gin – Le digo mirándola mientras la abrazo – Ella necesita saber que estás segura, necesita estar tranquila, yo no me meteré.
.- Lo sé, por cierto – Me dice acercándose a mi oído – Quiero verte esta noche Laurie, ya sabes a que me refiero.
Ella tan solo me da un beso en la mejilla dejándome con un fuerte sonrojo, es de verdad descarada pero ella es así, le gusta ser atrevida y quiere verme, no esperé que mi relación fuese de esta manera, poco a poco nos vamos conociendo más, nuestro amor se intensifica, hay mucho camino que recorrer y no hay tiempo que perder, el siguiente paso era hablar con mi madre pero por ahora disfruto de las vacaciones en la Madriguera, no sé cómo le vaya a hacer para arreglar la situación con mi padre que es una de las cosas más preocupantes que puedo yo tener, con Harry, apenas y lo soporta, claro, es el héroe que salvó la comunidad mágica y es entendible su odio, el echó abajo todo los planes de ese loco y por ende, los privilegios, lujos y tal, ya no los poseían.
De alguna manera tenía que cambiar eso, cambiar la mentalidad terca de mi padre, estaba claro que eso no iba a entorpecer mi relación con Gin, no me importaba si lo aceptaba o no, solo quiero dejarle en claro que los tiempos cambian y se tiene que adaptar, cambiar e entender que el concepto de los "sangre limpia" es ya algo obsoleto, ya no se tiene en cuenta y que existen diferentes maneras de seguir teniendo una buena vida, pero por ahora estoy contenta de haber resuelto la situación con respecto a la madre de Gin, cierto que no era como esperaba que saliera pero al final, lo que cuenta es que salió muy bien y tan solo tenemos que seguir adelante, Gin ya debe de estar hablando con su madre para que queden bien, ya lo demás, lo veremos paso a paso.
Nota del autor:
Hasta aquí el capítulo, el siguiente va a ser igual de largo que este, el próximo se verá los planes de Ginny de conocer a los padres de Daphne, espero poder darles ese capítulo antes de que entre de nuevo a la universidad y me quite tiempo para escribir. Nos vemos en la siguiente actualización x3
