Disclaimer: El universo de Harry Potter no es mío, los derechos le pertenecen a J.K Rowling, mi historia lo escribo sin fines de lucro, más que para entretener.

Nota del Autor:

Muy buenas, esperando que la estén pasando bien, teniendo un buen inicio de semana que en lo personal me ha ido del fiasco, tengo muchas cosas que mejorar sinceramente pero bueno. El capítulo de hoy es la culminación de la historia de Hermione en su séptimo año, acerca de cómo pasó su cruzada junto a Harry y Ron, hay escenas picantes, quedan advertidos.

Sinceramente pensé en partir este capítulo porque se hizo excesivamente largo pero eso hubiera significado dejar abruptamente el capítulo y francamente no es mi estilo dejarlo así, por lo cual es probablemente el capítulo mas largo que he escrito hasta la fecha, esperando que les agrade la lectura, como dije, es el fin del arco de Hermione.

Sin nada más que agregar, esperando que disfruten la lectura y me dejo de tonteras :'v

Capítulo 21:

Capítulo 21: Intermedio parte 4, recuerdos de Hermione 3era parte (POV Hermione) (Después de separarse con Tracey y tomar caminos diferentes)

En verdad me estaba sintiendo fatal, destruida pero tenía que ser así, por ello armé la reunión con los padres de Tracey, con los míos también, haciéndoles ver que estábamos en una relación seria, bueno, la madre de mi novia no se lo tomó bien pero su padre sí, que estaba muy agradecido. Hice el amor con mi novia antes de separarnos e ir por caminos diferentes, ella se tendría que ocultar en el mundo muggle, moviéndose siempre, no me agradaba la idea de que se escondiera porque no servía de nada pero me aseguró que sabía lo que hacía y confío plenamente en mi amada, por fortuna, le enseñé muchas cosas acerca del mundo muggle y cómo funciona ese mundo, así que, no tenía dudas de que haría un muy buen trabajo, me dijo que llegaría al castillo en algún punto de su viaje, ella quería salvar a los de primer año no importando de que casa fueran, valiente y temeraria, quiere hacer algo y no quedarse quieta, eso me llena de orgullo, me llena de felicidad, por eso tengo preparado de antemano una carta muy especial, es una carta que parece un especie de testamento por si fallamos en nuestra cruzada, tengo puestas mis esperanzas en Tracey y era alta la probabilidad de que yo muriese en el intento junto a mis amigos.

Claro que esta cruzada era espantosa, desde la muerte del director Dumbledore, tuve que echarle el guante a unos libros que el mismo director tenía guardados en su despacho, entre ellas el horroroso libro que explicaba cómo hacer un horrocrux, matar y fragmentar el alma, es simplemente terrible, asqueroso, nunca leí un hechizo que me causara tanto asco y repulsión. Por ello entendí las palabras del director cuando Harry iba a sus sesiones, el alma de Voldemort estaría fragmentado en partes y había que hallar sus Horrocruxes, hacer este viaje significaba que teníamos alto riesgo de morir, que de ser así, no volvería a ver a mi amada pero dentro de mí, tengo confianza en que las cosas saldrían tan bien, que al final, resultaríamos victoriosos en esta guerra mágica.

Pero aun así, tengo listo mi testamento para Tracey, lo mandaré en algún momento si corro demasiado peligro y con probabilidad de morir, tengo que asegurarme de estudiar todas las posibilidades, el viaje a ser peligroso y tengo que andar con mucho cuidado, la primera parada es la boda de Bill y Fleur, bueno, siempre viene algo de felicidad antes de la tragedia.

Días después, boda de Bill y Fleur, La Madriguera.

Estando en la fiesta tampoco es que me desagradara del todo pero si me llegaba a molestar un poco, extrañaba mucho a mi querida Tracey, no tendría forma de comunicarme con ella, a estas alturas ya debe de estar en el mundo muggle, moviéndose entre distintos hoteles por su mayor seguridad, una decisión prudente debido a la guerra mágica y el destino que puede caerle a la propia humanidad. Incluso me planteaba ir con ella, que ganas no me faltaban pero tenía un deber, el deber de proteger a Harry, velar por su seguridad y que no fuese tan imprudente en sus acciones, ya tenía demasiado con haber visto a sus amigos disfrazarse de él con pociones multijugos, perdimos a Ojoloco en el proceso y por poco perdemos a George Weasley, esta guerra solo deja cosas deprimentes pero así son las cosas y tengo que continuar hacia adelante sin importar lo que pase, es mi destino, nada pasa por casualidad.

También pienso en mis padres, están en algún lugar de Australia, sanos y salvos, eso me reconfortaba, tenía una preocupación menos, los mortifagos no sabrían donde estarían mis parientes más cercanos y así evito que sean capturados, tengo que decir que me preocupa también los Weasley pero creo que ellos ya están acostumbrados y se esperan cualquier indicio de peligro, mayor es mi preocupación sobre Hogwarts, no tienen un director, la situación es peor de lo que me imaginaba. Veo a Ginny que se acerca a donde estoy.

.- Herm – Me dice que se sienta a mi lado y viendo el panorama, entre ellos veo a Viktor Krum, ese cabeza hueca sale con alguien de Beauxbatons, cuanto me alegro por él, su inglés ha mejorado bastante, al menos ya no necesita de un traductor pero pongo atención a lo que me dirá Ginny – Las cosas no están saliendo bien, sé que extrañas a Tracey, la hubieras invitado aquí.

.- Ganas no me faltaban Gin – Dije con tristeza al recordar a mí amada y que debe de estar oculta en algún hotel de Londres, seguramente pensando en mí – Traerla aquí, implicaría que se enteraran de que es mi pareja, ciertamente no me importa que se enteren pero si algo pasara, tendría que llevármela conmigo junto a Harry y Ron, Dumbledore nos confió una tarea importante a nosotros tres, no puedo romper esa regla Gin.

.- No hubiera importado Herm – Me dice mirándome seria – El director ya no está más, me duele decirlo pero me hubiese gustado que ella te acompañara, se protegerían de la una de la otra y las cosas serían menos difíciles para ti.

.- Crees que no lo sé Gin – Dije con tristeza pero levanto la cabeza al ver a Bill y Fleur bailar – Pero no te preocupes, ella me ha asegurado que irá al castillo de Hogwarts, ideará un plan para rescatar a los de primer año sin importar a qué casa pertenezcan, por el momento se encuentra oculta en el Londres muggle, moviéndose de hotel en hotel, le enseñé cómo se maneja el dinero muggle cuando fue mi cita de aniversario con ella, en Hogmeade dos y lo entendió a la perfección, así que, confío en que Tracey llegue al castillo, evidentemente le tomará tiempo.

.- Sin duda que las dos tienen una conexión muy mágica – Me dice sonriéndome – Ella siempre ha expresado su preocupación por ti, hace poco me mandó una carta diciéndome que le diga a Harry que te cuide.

.- Je – Dije volteando a verla con una sonrisa – Así es ella, al principio nos peleábamos por la pura rivalidad, ahora, estamos juntas pero nos separa esta guerra, yo tengo un destino que cumplir.

.- Ten cuidado allá afuera Herm – Dijo preocupada – Yo no puedo acompañarlos, me duele verlos partir.

.- No te preocupes Gin – Dije abrazándola, sabiendo su preocupación, entiendo bien cómo se siente – Estaremos bien, las cosas mejorarán con el paso del tiempo.

.- Lo bueno es que el zoquete de mi hermano ya no ha insistido contigo – Dijo mirando a Ron, este estaba hablando con alguien que parecía un tanto mayor, que no era otro más que Harry disfrazado, así tenía que ser para evitar un escándalo – Espero que durante su viaje no se le ocurra hacer sus tonteras de volver a fijarse en ti.

.- Gin – Dije suspirando al recordar lo que hizo el año pasado – No tendremos tiempo ni de pensar en el amor, esto no es un viajecito cualquiera y esos dos, sobre todo Harry, saben a qué vamos.

.- Es lo que no entiendo Herm – Me dice seria, yo volteo a verla - ¿Qué buscan? ¿Cuál es el objetivo?

.- No te puedo decir Gin – Dije con tristeza al recordar las palabras del director caído – Créeme que ganas de contarte, me sobran pero no debo, al menos no por ahora, es probable que pasemos también al castillo, no estoy segura.

.- De acuerdo, lo entiendo – Dijo mirándome con tristeza – Herm, tengo que decirte algo importante.

.- Si claro, dime – Dije a la espera de sus palabras, ella estaba seria.

.- Sabrás que estoy con Harry – Empieza a decir, yo en señal de respuesta, le digo que si – Lamento mucho decir esto, pero tronaré con él.

.- Lo veía venir Gin – Dije mirando a Harry que más bien estaba disfrazado de alguien – No estabas cómoda con él, creo que hasta él lo sabe.

.- Sombra y admiración – Dijo Gin que miraba en dirección a Harry, yo me sorprendo de lo que acaba de decir – Pensaba que con él, sería mi felicidad, que sería el chico perfecto, que no me faltaría amor, hace tiempo que andamos juntos pero no me siento plena Herm, incluso lo intentamos, hacerlo entre comillas, tú sabrás a que me refiero pero sinceramente no nos sentimos cómodos y seguimos por seguir, fingimiento y decir que fue asombroso es una mentira muy gorda.

.- ¿Se forzaron a hacerlo? – Dije sorprendida ante eso, mirándola con asombro e incredulidad – Si no se sentían cómodos, ¿Por qué forzar la relación sexual?

.- Herm – Dijo al agachar la cabeza con cierta vergüenza – Porque teníamos que intentarlo, queríamos confiar en que si lo hacíamos, nacería el amor pero fue infumable, no insípido porque si hubo deseos de por medio, pero solo deseo de hacerlo y ya, besos secos, fingimiento de orgasmo o placer durante el acto, yo fingí Herm, él también lo hizo, ni siquiera estuve húmeda, no me excité para nada, tuve que usar lo que me diste para poder estimularme, el humectante, para que así fuese más fácil la penetración y no me doliera tanto, incluso Harry tuvo que usar un condón especial que ya venía con humectante, le costaba excitarse y yo tardaba mucho en estimularle su miembro para que se le pusiera erecto, todo lo hice yo misma Herm aunque él también se esforzaba por tratar de excitarme.

.- Ya veo – Dije ahora comprendiéndola, ya no soy tan inocente en cuanto a temas de sexo, desde ese día que hice el amor con mi pareja Tracey, leí libros al respecto, libros que hablan acerca de las relaciones sexuales y de cómo son, leí también acerca del sexo lésbico, tengo uno en interés de hecho, un libro que pude conseguir donde se habla la posibilidad de tener un hijo entre dos mujeres pero no lo he leído porque de momento no estoy considerando la posibilidad de tener hijos al igual que Tracey, ambas lo sabemos, cuando llegue el momento, lo leeremos juntas, por ahora somos demasiado jóvenes – En todo caso, no tenían por qué forzarse a tener relaciones Gin, solo lograron que la experiencia no fuera placentera y tuviesen momentos incomodos.

.- Agotamos todas nuestras posibilidades Herm – Me dice tapándose la cara con ambas manos, por la vergüenza y pena, yo agarré sus dos manos, haciendo que no ocultara y me mirase directamente a mis ojos – Herm, no está funcionando, me voy dando cuenta que lo que sentía por Harry, no era más que admiración, su sombra de héroe, por la historia que hay detrás, por dentro, quería ser…

.- La novia del héroe – Dije con tristeza y comprensión – Querías ser conocida Gin, que serías la futura esposa que tomaría el apellido Potter, querías prestigio, reconocimiento a tal grado que pudieras obtener beneficios y ser famosa.

.- Me sentí la peor mierda cuando me di cuenta Herm – Responde casi al borde las lágrimas pero se aguanta – Me sentí asqueada, no me podía rebajar al nivel de la mayoría de los estúpidos de Slytherin, sin ofender Herm.

.- No te preocupes, sé a qué te refieres – Dije comprensiva, es normal que se sienta así.

.- Quería cambiar eso – Seguía diciendo mirando en dirección a Harry – Intenté todo lo que estaba a mi alcance, hacerle detalles pero no me salía, al final le entregaba regalos de una manera muy simplona y Harry se dio cuenta de ello porque también lo ha hecho, nos compramos cosas por obligación, por mero compromiso Herm, engañándonos a nosotros mismos pensando que es amor incluso pensé en probar con otro chico pero no me atreví Herm, no fui capaz de hacerlo, de engañar a Harry.

.- Eso dice mucho de ti Gin – Le digo acariciándole una mejilla, ella ya estaba soltando lágrimas, saco mi pañuelo de seda verde, en una esquina tiene el nombre de Tracey, ella lo nota pero no dice nada, solo se deja, le limpio las lágrimas – Qué no lo hayas hecho, indica lealtad en una relación, fidelidad a pesar de que no se quieren con el corazón, hiciste lo que pudiste Gin, trataste de cambiarlo para que el amor floreciera pero no fue posible.

.- Herm, gracias por comprenderme – Me dice abrazándome – Lo siento, pero tengo que romper con Harry, tronar esto, no está funcionando, no puedo seguir así pero no lo haré por el momento, el necesita mi apoyo, lo haré cuando toda esta mierda de guerra se acabe.

.- Ginny – Le respondo con dulzura, ella no estaba bien y entendía cómo se sentía – Está bien, es tu decisión, te diste cuenta de las cosas y has decidido terminar con Harry, creo que él ya se dio cuenta de su situación amorosa, no me lo cuenta porque igual le da vergüenza, es bueno que te hayas desahogado conmigo Gin, he tenido que secarte las lágrimas, tu madre no te puede ver así, ni lo quiera merlín, se entere que has tenido relaciones sexuales, estoy segura de que Harry lo entenderá y será comprensivo.

.- A diferencia del baboso de mi hermano – Dijo mirando a Ronald, lo dice con cierto enojo – Él no sabe tratar a una mujer, rompió con Lavender Brown al finalizar el sexto curso, no sé si llegaron a tener relaciones pero nunca le importó realmente, el idiota solo tiene ojos para ti, ya no lo dice pero se nota en sus ojos y no te dice nada porque le has advertido y dejado en claro que no quieres nada con él.

.- Y así seguirá – Dije también mirando a Ron con cierto enojo y tristeza – Sabe que voy en serio, yo también lo he notado Gin pero estoy preparada, a pesar de ello, sigue siendo mi amigo, alguien importante para nuestra misión, necesitaremos su ayuda.

.- ¿Crees que deba tronar con Harry ahora? – Me pregunta con cierto temor.

.- No creo que sea el momento Gin – Dije con tristeza – Ya lo dijiste, necesita de tu apoyo, él sabe que no sienten nada de amor del uno del otro pero si tienen cariño de hermanos, no lo olvides Gin.

Nos abrazamos una vez más, era como una despedida temporal, sabía que Ginny no lo estaba pasando nada bien con Harry, su relación era insípida, sin rumbo como si fuera un barco sin su capitán, sin un timonel que lo dirigiera apropiadamente, era literalmente un barco a la deriva a la espera de que alguien les lance un bote salvavidas, así que entendía su relación tan insípida, yo en mi tercer año, conocí a un chico de Hufflepuff, amable y de buen corazón y comenzamos a salir a principios de cuarto año de Hogwarts pero debido al evento ese de los tres magos y porque yo estaba ocupada, me tronó, comprensible, al final, no sentía más que amistad por ese chico pero fue mi primera relación, no duramos demasiado tiempo.

Como es de esperar, durante la fiesta, todo marchaba bien hasta que llegó el patronus de Kingsley indicando que venían los mortifagos, que el ministro de magia, Rufus Scrimgeour había muerto, me levanté rápido de mi silla y busqué a Ron y a Harry para que nos fuéramos enseguida, el caos llegó, era una locura, la orden contra los mortifagos, todo era un maldito caos, nadie entendía que pasaba, tuve que lanzar mi hechizo de expeliarmus a uno que otro bastardo porque intentaban matar a los invitados, encontré a Harry y Ron peleando contra un mortifago, le lancé el hechizo haciendo que se estrellara contra una mesa, los chicos me ven y se acercan enseguida, les digo que nos larguemos ya, no había más tiempo y me entendieron, hicimos la magia de aparición y nos fuimos del lugar.

Tottenham Court Road, minutos después del ataque a La Madriguera.

Después de ese caos, estaba que no me lo creía, escapamos por los pelos y realmente sentía la adrenalina sentir por mis venas, estaba jadeando un poco más de lo normal, me costaba creer aquello, parece que Harry y Ron estaban igual pero el pelirrojo se recuperó un poco y empezó a decir.

.- Ha sido monstruoso – Dijo agachándose para tratar de recuperar aire – ¿Están bien?

.- Si – Le digo ya recuperándome y viendo donde estábamos – Tottenham Court Road, no estamos lejos del caldero chorreante, de momento considero que no podemos acercarnos al mundo mágico, debemos de alejarnos.

.- Esto no pinta bien Hermione – Me dice Harry que observaba el lugar.

.- Sin duda que no colega – Le dice el pelirrojo que se acercaba a Harry para abrazarle y consolarle un poco, haciendo que se recuperara – Pero vamos, arriba, no podemos demorarnos, quisiera saber si mi familia está bien pero me temo que eso no será posible, al menos no de momento.

.- Bueno – Dijo Harry ya recuperado – Empecemos, primero hay que establecer la prioridad principal, tener un lugar seguro para hacer teorías de donde se podrían encontrar los Horrocruxes de ese bastardo.

.- Pero no aquí – Dije al ver una cafetería cercana – Vamos ahí, síganme, debemos de planear el siguiente paso, los seguidores de Voldemort nos podrían encontrar pronto.

Ellos me siguieron, siempre viendo alrededor por si alguien nos seguía, no culparía a la gente si nos viera de forma muy rara pero eso no nos importaba, al llegar a la cafetería, los dos pusieron una cara de desconcierto, más Harry.

.- No recuerdo esta cafetería – Dijo Harry rascándose la cabeza – Habré salido muy pocas veces con los Dudleys y paseábamos en lugares alejados, pero está en especial, no lo recuerdo.

.- Luchino Café, ridículo nombre – Dijo Ron al ver todo el lugar – Bueno colega no me extraña que no lo recuerdes, este lugar se ve muy solitario, no creo que la gente le guste venir mucho por aquí.

.- Dejen sus observaciones para después – Les dije mirándolos con cierto asombro e incredulidad – No tenemos tiempo que perder, adentro.

Nos metimos al restaurante, tenía que admitir que el lugar era en verdad una porquería total, parecía estar en mal estado aunque se notaba ligeramente, espacio muy pequeño, no olía mal pero si sentía la humedad, a lo lejos puedo notar dos personas sentadas tomando un café en la barra, me dio mala espina, le indiqué a los chicos que nos sentáramos lo más lejos de ellos, ellos ven a las figuras y enseguida desconfían. Llega un mesero a darnos la carta, no me apetecía nada pero Ron pidió un café.

.- Ronald – Le dije viendo la carta que en realidad no me agradaba – ¿Seguro que quieres probar el café de aquí?

.- No veo porque no – Dijo alzando las manos, restándole importancia – Estamos ahora en una cruzada y cualquier cosa que tengamos a la mano, bebida, comida mala incluso, no podemos rechazarlo, no nos podemos dar el lujo de pedir cosas grandiosas, como dice ese refrán muggle, ¿en malos tiempos cualquier yoyo es una campera?

.- En tiempos de guerra, cualquier hoyo es trinchera Ron – Dije sorprendida por aquellas palabras del pelirrojo, a pesar de su terquedad y que no es muy inteligente, pero tiene talento para hechizos defensivos, me asombra que conozca el refrán – Me sorprendes que conozcas el refrán muggle, bueno no, casi pero lo dijiste mal, el caso es que viene bien para esta situación.

.- Eh – Dijo sin más mirando el lugar, mostrando una mueca de cierta forma, irónico y triste.

.- En todo caso – Dice Harry – Deberemos de ir a un lugar seguro.

Platicamos de varias posibilidades, si ir a un lugar cerca del caldero chorreante e ocultarnos en un hotel muggle, buscar una casa abandonada e hechizarla para hacerla nuestra guarida temporal, íbamos descartando varios lugares, le habían traído el café a Ron, este le da las gracias al mesero que nos mira con cara de pocos amigos, cosa que sorprendió al pelirrojo, Harry y yo, no nos sorprende, el mundo muggle es así a veces.

.- ¿Le hice algo? ¿Le caigo mal? – Dijo con cierta incredulidad, a lo que nosotros respondemos negativamente y le decimos que es normal en algunas personas para no generalizar y no meter a todos en un mismo saco, Ron le da un sorbo y hace una mueca – Pues que modales, santo dios que café tan horrible, hombre, está bien que no sea un lugar de lo más elegante o agradable pero por lo menos le echaran más ganas a sus bebidas, no me molestaré en pedir algo de comer.

Seguíamos platicando pero no quitaba de vista a los dos extraños que seguían tomando ese café tan asqueroso, de hecho, noté que ni siquiera lo tomaban, salía humo de sus tazas, llevaban gabardinas extrañas, Harry también lo notaba, Ron miraba nuestras caras e intuía la situación, no volteó y fingió beber el café e empezó a soltar chistes muy malos, instándonos a reírnos falsamente pero lo suficientemente creíbles, no quitaba la vista de ellos, tenía un mal presentimiento, dejamos de hablar de los planes para pasar a hablar de chorradas sacadas de la chistera, que si los Chuddley Cannons llegarían a final de temporada y llegarían lejos en la liga de campeones, que si ya pusieron a la venta la nueva escoba o de libros que me interesaban conseguir, siempre procurando no decir lo evidente.

.- No me gusta cómo va esto – Dijo Ron en voz baja y de forma seria pero a la vez podía notar su nerviosismo – Se me están acabando las ideas para sacar conversación.

.- No creo que importe mucho la verdad – Dije al observar a las figuras.

Fue un momento, las dos figuras que estaban en el restaurante, ellos voltearon a ver, reconocí las caras y supe enseguida que eran mortifagos, de alguna forma nos siguieron, saco mi varita enseguida, los chicos lo notaron y sacaron las suyas, los dos mortifagos también sacaron las suyas e empezamos el duelo de magia, como sucedió en la boda de Bill, el lugar era ya un completo caos pero supimos darles pelea, pude darle a uno y desmayarlo, Harry se peleaba con el otro mortifago pero Ron le ayudó un poco con un hechizo defensivo, dando como resultado, desmayarlo, al terminar todo el caos, miré a la mesera y al otro muchacho que nos miraban aterrados, tuve que lanzar el hechizo obliviate en ellos y desmayarlos, mientras que los chicos arreglaban un poco el lugar para que no se viera evidente que hubo pelea, se acercaron a los cuerpos de los desmayados.

.- ¿Quiénes son estos bastardetes? – Pregunta Ron con enojo y pateando el cuerpo de uno.

.- Uno de ellos es Antonin Dolohov – Dijo Harry al verlo con desprecio – Estuvo en la boda de Bill, reconozco su cara fea.

.- Ah bien – Dijo Ron con desprecio pateando el cuerpo de Dolohov - ¿Y el otro bastardete feo?

.- Thorfinn Rowle – Dije acercándome, ellos se sorprenden y me miran con incredulidad – Tonks me habló de este, me describió los detalles.

.- ¿Cómo diablos nos han encontrado tan rápido? – Dijo Ron estupefacto, muy buena pregunta de hecho.

.- No lo sé – Dijo Harry mirando todo el lugar – No tengo explicación alguna.

.- Lo averiguaremos después chicos, hay que movernos – Dije que a la vez les lanzaba el hechizo obliviate a los mortifagos para que olvidaran que nos vieron – Con esto, eliminamos toda prueba de que nos vieron, hay que largarse de aquí.

.- ¿A dónde? – Pregunta el pelirrojo viendo la salida.

.- A donde sea mientras sea lejos de aquí – Dijo Harry – Vámonos.

Nos fuimos del lugar a través de la aparición, nos hizo aparecer en un lugar que era como una zona boscosa, ahí estuvimos unas horas para tratar de trazar un plan de contingencia pero no se nos ocurría nada, estuvimos caminando un buen rato hasta que decidimos tomar una decisión difícil, debíamos de encontrar un lugar seguro e aplicar el encantamiento Fidelio, así que tuve que proponer Grimmauld Place, los dos se miraron por unos momentos pero Harry enseguida se acordó de que el lugar ahora estaba protegido por un encantamiento contra el traidor de Snape, estaríamos seguros ahí por un tiempo hasta que encontrásemos una pista del horrocrux de Voldemort. Tuvimos que seguir ese plan, así que no nos demoramos más y con la aparición, estuvimos cerca del lugar, nos fijamos que no hubiese nadie que nos siguiera, ya estábamos más alertas que antes, esos dos en la cafetería me dejaban asombrada, dejándome una preocupación muy evidente, no podía permitir que volviese a pasar, estaría muy alerta en lo que durase la cruzada de nuestro viaje, al llegar a Grimmauld Place, procedimos a entrar rápidamente, callamos a al retrato de la señora Black y de inmediato puse sortilegios protectores y el encantamiento Fidelio, un lugar seguro.

Fin Flashback.

.- Esa es la primera parte de la cruzada – Me dice Tracey que le daba un sorbo a su café – En ese tiempo, yo andaba en un hotel, ¿dices que estaban en Tottenham Court Road?

.- Sí – Le respondo al tomar mi té y la miro con una sonrisa - ¿Por qué?

.- Estaba en un hotel cerca de ahí – Me responde con un sonrojo, yo me asombro ante eso – No estabas tan lejos de mí, era un hotel pequeño, fue mi primera parada, estuve un par de semanas ahí y como me quedaba cerca el caldero chorreante pero tenía que moverme, aun no sentía que fuese tiempo para acercarme al mundo de la magia, había escuchado que asaltaron una cafetería cercana y que los invitados no recordaban nada, dijeron haber visto a personas pero no recordaban nada, eso solo pudo haberlo provocado el hechizo obliviate, si hubiese sabido que eras tú…

.- Amor – Dije acercándome a ella a la cama y dándole un beso con cierta intensidad que ella se sorprende, amo sentir sus labios sobre los míos, su cuerpo, su aroma – No podías saber que éramos nosotros pero si yo hubiese sabido que estabas cerca, te habría sacado de ahí y llevado con nosotros.

.- Entonces, ¿por qué no me llevaste contigo? – Me dice seria, notaba un poquito su enfado, yo entiendo cómo se siente.

.- Por qué tenía que protegerte Tracey – Le digo tocándole una mejilla, haciendo que se sonroje, mirándome a los ojos – Amo tus ojos azules cariño, te extrañaba horrores en esos momentos pero créeme que ganas no me faltaban para llevarte pero no quería exponerte, hacerlo habría significado que te usarían como moneda de cambio, si te hubiesen secuestrado, habría sido mi destrucción, mi ruina, la sola idea de que te tienen atrapada y que te hicieran cosas, no podría soportarlo, sin importar la cruzada, habría ido a tu rescate incluso si eso significaba mi muerte.

.- Así me sentía cariño – Me dice dándome un beso, abrazándome y tocando mis caderas, mete sus manos por debajo de mi pijama, tocando mi espalda, suelto un suspiro por ello, me mira, me besa, recibo gustosa su beso tan suave que hace que arda mi interior, que mi corazón se acelere – Me sentía horrible Herm, cuantas veces no pensé en irte a buscar, en unirme a ti y protegerte, pero tenías razón, debíamos de estar alejadas, además yo tenía mi propia misión pero dime cariño, quiero saber algo.

.- Dime amor – Le digo mirándola con un sonrojo fuerte en mis mejillas.

.- ¿Aún conservas ese testamento que escribiste para mí? – Me pregunta, yo quedo sorprendida.

.- Si, aun lo conservo cariño – Dije respondiéndole con cierto asombro, de hecho, tiene más del año que lo tengo guardado, me decía que debía de quemarlo pero nunca lo hice – Pero no tiene importancia en estos momentos Tracey.

.- Muéstramelo, ¿lo tienes aquí contigo? – Pregunta de manera curiosa, suspiro y le doy un beso, le digo que me espere, voy a mi baúl, lo abro y reviso entre mis cosas, encontré la bolsita que llevé a mi cruzada, la abrí y dije el encantamiento que rastrea cualquier objeto y llega a la mano, salió la carta, la vi y mi caligrafía estaba excelente pero podía notar dos puntos blanquecinos, producto de mis lágrimas al momento de escribirla, regreso a la cama y se la doy a mi amada, ella lo agarra y nota los puntos, me mira, yo solo puedo agachar la cabeza con pena, pero ella hace que levante mi mentón y me dé un beso – No tienes que tener pena, lo escribiste en tiempos de guerra y pensaste que no la ibas a librar, es normal, ahora voy a leer esto.

Ella empieza a sacar la carta del sobre, de hecho son como cuatro páginas, yo solo podía sentarme en la silla mientras observaba la luna y la luz de esta me pegaba, noté que Tracey se llevaba una mano a su boca, en la carta ponía que había fracasado en la cruzada de los Horrocruxes, que habíamos caído en guerra, si estaba leyendo eso, probablemente estuviese muerta pero también le indicaba como investigar sobre dicho hechizo maligno, explicando detalladamente la vida de ese malnacido de Voldemort, que tuviese cuidado en quien confiar, también le había dejado instrucciones de cómo destruir un horrocrux, con eso, le indicaba que ella era la única esperanza, sabiendo que es inteligente y poderosa, que no se dejaba majadear por nadie, que estaba segura que lo lograría pero, en una parte de la carta, como indicaría que estaría muerta en caso de que ella recibiese la carta, le instaba a Tracey a que siguiera adelante e encontrase nuevamente el amor, sea con un chico o una chica nuevamente, pensé en todos los detalles, dejando cada punto para ella, así como instrucciones de dejar en paz a mis padres, que nunca supieran que su hija había muerto, fue una decisión difícil de tomar, lloraba cuando escribía el testamento, le había dejado mi casa, mis cosas y por supuesto, mi cámara de Gringotts y cuenta de banco muggle, quería asegurarme de que su futuro fuese mejor que la mía, en verdad me fue demasiado difícil redactar esa carta porque significaba que no volvería a ver a mi amada Tracey, lágrimas traicioneras salen de mis ojos ahora, me asombro y miro a Tracey que también soltaba lágrimas, con una boca en la mano, no tardaría nada en acabar de leer, ya iba como por la tercera hoja, en la última, ponía todo sobre ella, sobre cuanto la amaba, cuanto la extrañaba, cuanto extrañaba sentir su cuerpo, cuanto amaba sentir su aroma, su cabello, sus ojos azules pero sobre todo, reconocía su inteligencia, que es más inteligente que yo, lo hermosa que es y como punto final, le decía que la amo con todo mi corazón.

Me acerco a ella para limpiarle las lágrimas pero ella me ve y me agarra de la mano haciendo que me tirara a la cama, ella puso encima de mí, dándome un beso muy intenso de su parte, yo correspondo ese beso con la misma intensidad, llevando mis manos a su nuca, mi lengua pedía acceso a su boca, cosa que ella me permitió, podía sentir todo su deseo ardiente, esa manera de besarme que me hace sentir en la gloria tal como fue la primera vez y la vez que tuvimos sexo por primera ocasión, ella mete una mano por debajo de mi pijama, llegando a tocarme el busto derecho, haciendo que suelte un gemido que muere en su boca, yo hago lo mismo, ambas gemíamos pero nuestras bocas permitían que muriese ahí mismo para no despertar a los demás, ya que habíamos olvidado poner el hechizo silenciador, estuvimos unos largos minutos así hasta que nos separamos por la falta de aire, veía a mi amada jadear pero a la vez observaba sus lágrimas, lloraba.

.- Tú, tonta – Me dice dándome un beso suave – Eres una tonta, sabes lo mucho que te amo, lo mucho que te extrañaba en esos momentos, me sentía muy sola, cuantas veces habré entrado en habitaciones de hotel y todas me recordaban a ti, me recordaban nuestra primera vez teniendo sexo lésbico, nuestra cita de aniversario, muchas veces traté de aguantarme pero al final, terminaba masturbándome pensando en ti, pronunciando tu nombre, despotricándote, deseando que estuvieses ahí, tonta desgraciada, sufrí demasiado y quería salir a buscarte, protegerte y no me importaba si moría en el intento porque te amo maldita leona, te amo como no tienes idea y quería unirme a tu cruzada pero yo sabía cuál era mi misión, no podía dejar a su suerte a esos pobres niños de primer año en el castillo de Hogwarts, debía de protegerlos.

.- Tracey – Dije soltando unas lágrimas también, tocando sus mejillas, ella estaba hipando y yo, estaba contenta pero también la entendía, yo me sentía igual – Por supuesto que sé cuánto me amas, yo te amo mucho más mi querida Tracey, te extrañaba horrores, muchas pensé en abandonar esa estúpida cruzada y buscarte pero no me era posible, tenía que hacerlo y me odiaba a mí misma, porque te extrañaba Tracey cariño, no veía la hora de ir al castillo y verte ahí, tú me dabas la fuerza que necesitaba Tracey, pensar en ti, en cuanto te amo, eso me daba muchas fuerzas y voluntad de acero.

.- Tú me motivabas más amor – Dijo Tracey que se había calmado y buscaba algo para secar sus lágrimas, yo uso el pañuelo de seda verde que lleva su nombre, ella se deja consolar por mí – Sabes que ese testamento iba a ser mi ruina, francamente no podría haber seguido adelante con otro u otra, mi corazón te pertenece solo a ti mi querida leona, te amo.

.- Y mi corazón te pertenece Tracey – Le respondo con un casto beso, mirándola con una sonrisa, mirando esos ojos azules que me vuelven loca como la primera vez que los vi – Amo el color tan brilloso de tus ojos Tracey, te amo cariño.

.- Yo a ti cielo – Me responde abrazándome – Continua con tu historia.

.- No dormiremos nada esta noche cariño – Le digo alzando una ceja aunque no me molesta.

.- Tenemos toda la noche – Dijo soltando unas risillas y mirando el reloj, eran casi las tres y media de la madrugada – Estamos de vacaciones.

.- Voy obviar algunas partes que son cosas sin relevancia Tracey – Le digo abrazándola y dándole un beso – Hubo momentos en que no hacíamos gran cosa más que vigilar en Grimmauld Place incluso habíamos recibido noticias de que la familia Weasley estaban bien, recibimos la visita del profesor Lupin pero eso fue un incidente aparte, se había enojado con nosotros pero también en ese tiempo, habíamos encontrado el primer horrocrux aunque para nosotros era el tercero, el diario y el anillo de Dumbledore, ya estaban destruidos, faltaban cinco por encontrar, el guardapelo de Slytherin lo hallamos gracias a Kreacher cuando capturamos a Mundungus Fletchert, un desgraciado cobarde bueno para nada, pero era falso el guardapelo, el original se hallaba en el ministerio, a manos de Umbridge.

.- Esa maldita – Dijo Tracey que seguía sirviéndose café pero a la vez, agarra la pequeña jarrita de cristal con el té y me sirve en mi taza, me da un casto beso, el sabor del café con el té, tenía un sabor extraño pero exquisito – Había escuchado que esa loca desgraciaba la vida de los magos nacidos en familias muggles, pero que pasó con Lupin.

.- Él había dejado a Nymphadora Tonks – Dije recordando aquél momento incomodo – Ella estaba embarazada y el profesor Lupin como debes de saber, es hombre lobo, el temía que su hijo heredara el gen y decidió huir y tratar de convencer a Harry de unirse a nuestra cruzada pero Harry le echó la bronca por la enorme irresponsabilidad que él estaba haciendo, estaba de acuerdo con Harry incluso Ron lo miraba con cara de pocos amigos.

.- Cualquiera se habría cabreado por ello Herm – Dijo Tracey que se sentaba en la silla junto a la ventana, se ve tan hermosa con su cabello largo hasta la cintura, una parte de su cabello cubría su rostro y la luz de la luna reflejaba su belleza, ella me observa - ¿Qué? ¿Tengo algo?

.- Te ves hermosa muy hermosa esta noche amor – Le digo sorprendiéndola, ella se sonroja – La luz de la luna te refleja muy bien.

.- Herm – Dijo torpemente sonrojándose, adorable, me encanta eso de ella – Continua con la historia, gracias por el cumplido, tú te ves más hermosa mi cielo.

.- Tracey – Me acerco a ella para besarla y me regreso a la cama para continuar mi historia – El caso es, que habíamos descubierto a través de la rata de Fletcher que vendió el guardapelo de Salazar Slytherin a la vieja loca de Umbridge, bueno más bien se la regaló, teníamos que recuperarla de alguna forma y planeábamos asaltar su oficina en el ministerio de magia, lo estuvimos planeando por días, Kreacher, el elfo domestico ya era más amable con nosotros y nos atendió muy bien.

.- Supongo que al final pudieron asaltar la oficina de esa loca – Dijo Tracey que le daba un sorbo a su café pero en sus palabras podía notar el desprecio que le tenía a esa maldita, una sonrisa se apodera de mis labios.

.- Lo hicimos – Dije recordando aquellos días – Pero tuvimos que pagar un alto precio, nos descubrieron y tuvimos que huir incluso pudimos rescatar a muchachos nacidos de familias muggles pero ya con eso, les dábamos indicio de que estábamos ocultos ante la sociedad mágica, después de ese incidente, tuvimos muchos problemas para lograr abrir el guardapelo, de más está decir que tenía poderes malignos, a tal grado que nos afectaba a los tres, en especial a Ronald, en el proceso tuvimos demasiadas discusiones, recuerdo que tuvimos que irnos de Grimmauld Place dado que ya habían descubierto que estábamos ahí, me dolió dejar a Kreacher pero no nos quedó de otra.

.- ¿El guardapelo era un horrocrux que afectaba la personalidad? – Dijo Tracey un tanto asombrada – Es decir, cambiaba totalmente el carácter y la emoción de la persona.

.- Es exactamente como lo describes cariño – Le digo con una sonrisa, haciéndole ver que me agrada en demasía cuando me habla a mi igual, ella se sonroja – Si, cambiaba totalmente el carácter de la persona, teníamos que turnarnos para evitar que nos afectara demasiado, tuvimos que huir a un bosque, afortunadamente llevaba mi bolsita especial de cuenta, bastaba con hechizar el objeto a un tamaño muy reducido, tengo que decir que pasamos varios días en ese lugar, los tres turnándonos el maldito guardapelo, muchas veces estuve a punto de decir que te extrañaba y que odiaba el viaje que estábamos teniendo en ese entonces pero pude reprimir esos sentimientos, tenía que pensar en frío, a Harry no le pasaba gran cosa pero a Ron.

.- ¿Qué le pasaba? – Pregunta Tracey mirándome con curiosidad.

.- Su carácter ya no era igual cuando se ponía ese endemoniado guardapelo – Dije recordando con cierto enojo esos días – Pasamos varios días varado en un bosque, en medio de la nada pero cuando Ron llevaba ese guardapelo, su manera de hablar era en cierta forma melancólica, algunas veces habló de arrepentirse de decirme cosas en cuarto año y que si no hubiese perdido la oportunidad, la situación para él en esos momentos le sería más favorable, que extrañaba a su familia, los días en que le tocaba hacer guardia con esa cosa, era en verdad insoportable pero Harry y yo entendíamos que eso lo provocaba el guardapelo.

.- Nunca imaginé que un hechizo tan maligno alcanzara tal grado de peligro – Dijo Tracey escupiendo con desprecio aquél hechizo – No tengo nada en contra de Ronald pero ese guardapelo aprovechó la oscuridad de su corazón y lo dominó, supongo que fue el principio de su mal camino.

.- Si – Dije con tristeza recordando aquellos momentos – Llegó un día en que Harry y Ron explotaron, empezaron a discutir fuertemente, yo me metí a la discusión tratando de pararles, tratando de hacerles ver que ese no era el plan original que nos tenía Dumbledore, Ronald ya no entendía razones, Harry se había pasado del límite al decir y cito: "Porque no vas con tu mami y que todos se enteren que te curaste del spattergroit y que te prepare comiditas", Ron se puso demasiado furioso y se fue dejándonos a la deriva no sin antes de que Harry le pidiese que dejara el guardapelo, yo solamente los vi enojada a los dos pero Ron me dijo que eligiera, obviamente elegí estar con Harry, le había prometido a Dumbledore que no lo dejaría y se lo recordé, no le importó realmente y se fue, no lo fui a buscar, confiaba que en algún momento, el regresaría luego de reflexionar sobre sus acciones.

.- Vaya – Dijo Tracey sorprendida y le daba otro sorbo a su café – Pero era normal dada la situación, de igual manera no justifica sus acciones, que los haya dejado debido a que estaba siendo dominado por el guardapelo, fue uno de sus tantos errores.

.- Si – Dije con una mueca de fastidio recordando cómo se fue del campamento – Terco como una mula, nunca entendería razones.

.- ¿Y qué pasó después Herm? – Me pregunta.

.- Bueno – Dije cerrando mis ojos y suspirando – Luego de ese día, tuvimos que planear ir al valle de Godric, yo pensé que habría sido una buena idea, ya que es el lugar de nacimiento de Harry, no descartábamos la posibilidad de que Voldemort hubiese ocultado un horrocrux pero a la vez Harry quería visitar el lugar donde vivieron sus padres, fue una pésima idea porque recuerdo a Bathilda Bagshot, luego de visitar la casa de los padres de Harry que por cierto, estaba en ruinas pero había letreros de apoyo para Harry, cosa en la que yo no estoy acuerdo, es manchar la memoria de quienes protegieron a Harry aunque a él no le disgustó para nada.

.- Qué pasó con la historiadora – Dijo mirando la ventana.

.- La mataron – Dije sin más, Tracey se sorprende, ella deja su taza en la mesa, mirándome con incredulidad – Nos emboscaron en su casa, Nagini la serpiente de Voldemort estaba en esa casa, nos atacó a Harry y a mí, esa serpiente mal nacida intentó detenernos pero afortunadamente pudimos escapar y tuvimos que irnos del valle de Godric.

.- No podían saber que era lo que podía pasar – Dijo Tracey suspirando y mirando a la ventana nuevamente, una pena lo de Bathilda, leí los libros que publicó y eran en cierta forma, interesantes.

.- Lo eran – Dije coincidiendo al recordar a la pobre autora – Lamento mucho su muerte.

.- ¿Qué pasó después de que se fueran del valle de Godric? – Me pregunta.

.- Bueno – Dije pensativa recordando esos días – Estuvimos varados un buen tiempo Tracey, no sabíamos para donde ir y nos era difícil movernos.

Inicio flashback (En algún lugar de un bosque)

Decir que la estaba pasando peor era quedarse demasiado corto, pasaban los días y los sentía en verdad muy lento, no me sentía nada cómoda, me sentía cansada, atormentada, no estaba nada feliz y simplemente deseaba que la guerra se acabase en algún momento pero eso no era posible. Desde que se fue ese tarado de Ron, que confiaba plenamente que volvería luego de reflexionar, cosa que no fue así, terminó por hacerme enojar demasiado, dejarnos así a la deriva en un momento de necesidad grande, no podía imaginar lo que diría su familia si se enteraran de que nos abandonó como a unos perros, era en verdad desagradable ese pensamiento pero es la realidad, así era esto, la guerra deja estas cosas no importando si se trata del mundo muggle o de la magia.

Esa emboscada evidentemente fue culpa de nosotros dos, una mala decisión ir al valle pero fue por necesidad, fue por querer ir a visitar el lugar de nacimiento de mi amigo Harry y era perfectamente comprensible pero momentos atrás, creí escuchar a alguien, casi como un susurro que nos llamaba pero no entendía que pasaba, había decidido pasar eso por alto. Harry está haciendo guardia afuera, creo que hay un pueblito cerca de aquí, él dijo que iría a investigar para ver si podía conseguir algunos suplementos como agua, comida seca para preparar rápidamente entre otras cosas de necesidades básicas, me dijo que esperara dentro de la tienda de campaña mágica, yo estaba leyendo un libro que me había regalado Tracey, así me sentía cerca de ella y me daba la fuerza para seguir adelante.

De cuando en cuando, Harry y yo nos turnábamos la guardia para que uno pudiera descansar y recuperar energías, cuando vigilaba yo, me aseguraba de que los hechizos y sortilegios protectores estuvieran protegiendo el lugar de camping, creo recordar que estábamos cerca de donde se desarrolló el mundial de Quidditch pero no estaba segura, solo podía pensar en las posibilidades de hallar algún horrocrux y sinceramente no veía venir esa posibilidad, no se me ocurría nada y me frustraba no tener alguna idea, me frustraba no tener la respuesta, checaba los libros que me legó el director caído, ese era otro enigma que no entendía, cada que lo leía, no tenían sentido al menos para mí, eran cuentos infantiles con una moraleja que dejaba una enseñanza al igual que los libros infantiles muggles pero dentro de mi cabeza sabía que esos libros había un especie de clave, una pieza de rompecabezas que no entendía y debía de descifrarlo en algún momento.

Escucho abrir la tienda de campaña, Harry había regresado y con una bolsa pequeña de despensa, yo estaba sorprendida.

.- ¿De dónde has sacado eso Harry? – Le pregunto con asombro al levantarme del sillón.

.- Resulta que si hay un pueblito cerca de aquí Herm – Me responde el moreno – No te preocupes, fui con cuidado, es un pueblo ajeno al mundo de la magia, he podido conseguir agua, comida seca de fácil preparación entre otras cosas.

.-Eso está bien – Dije al acercarme a él y noté que compró shampoo y toallas femeninas, le miro un tanto incrédula, él lo nota y me responde.

.- Es tu shampoo – Dijo con cierto sonrojo – El otro, creo que no es necesario que te lo diga Herm.

.- Gracias Harry – Dije sacando mis cosas, no me avergonzaba de ello – Sabes que es normal que una mujer tenga su periodo, gracias por tener en consideración eso, te lo agradezco Harry.

.- D-de nada – Dijo Harry yéndose a sentar con cierta vergüenza, yo solo puedo soltar unas risillas.

.- Harry – Dije divertida – Por qué te avergüenzas.

.- Le dije a la señora de la tienda – Empezó a decir – Que necesitaba un poco de ayuda para una amiga, le pedí consejos acerca de "eso"

.- Puedes nombrar al mago tenebroso – Dije sorprendida todavía – Pero no puedes decir simplemente ¿toallas femeninas?

.- Tengo que decir que estaba avergonzado en ese momento Herm – Dijo mirando al piso – Pero la señora muy amablemente me enseñó algunas marcas y me dio la que se supone que es de mejor calidad.

.- Ja – Empecé a reírme como una loca, el me miraba sorprendido y con cierta vergüenza, una vez que terminé de reírme le dije – Harry, eres mi mejor amigo, mi hermano, me cuidas y te lo agradezco mucho, hace tiempo que no pasaba un buen rato, gracias.

Él se mostraba avergonzado pero yo estaba un tanto feliz, tan solo tomarme en cuenta de mis propias necesidades, en algunos momentos tenía cambios de humores muy bruscos pero sabía mantenerme con calma, Harry siempre los notaba y parece que calculaba más o menos cuando me bajaba el periodo y por tanto, estuvo averiguando la zona, por si encontraba algún pueblo cercano en la cual tuviesen una tienda con las necesidades que necesitábamos para nuestro viaje, es cierto que no nos podíamos dar el lujo de mostrarnos al público pero había momentos en que las cosas que teníamos ya no nos alcanzaba, se nos estaba acabando el tiempo y tratábamos de averiguar dónde quedaba el siguiente horrocrux, descartábamos muchos lugares, no podíamos enterarnos del mundo mágico o no teníamos la forma de saber lo que pasaba.

Nos quedamos un par de días más en ese lugar, turnándonos siempre la guardia para permitirnos descansar, todavía no teníamos un material lo suficientemente poderoso para destruir el guardapelo o al menos en ese momento no contábamos con algo similar. Harry nuevamente se va al pueblito por unos suministros más, nos aseguramos de tener el suficiente dinero muggle y una gran bolsa de galeones para cambiarlo, así nos asegurábamos una pequeña capital en caso de que nos topáramos con algún pueblito y pudiéramos comprar algunas cosas.

Pero yo, realmente extrañaba a mi querida Tracey, cada día que pasaba, me estaba preguntando si estaba bien, en dónde estaría, que estaría haciendo y si de verdad corría peligro, muchas veces estuve tentada de decirle a Harry que fuéramos al Londres muggle, armando un plan para pasar desapercibidos, es decir, de ese pueblito podríamos haber conseguido los pelos de algunos aldeanos para asegurarnos de tener un disfraz y buscar a Tracey, necesitábamos a un miembro más, nosotros dos, solos no podíamos, odiaba admitirlo pero era así. Tener a Tracey me hubiese ahorrado muchas cosas entre ellas, dejar en claro a Ron que tengo una relación con ella y que una ayuda más no nos vendría mal pero me tuve que aguantar, no me podía permitir aún a esas alturas, que mi amigo pelirrojo supiese de mi relación menos con ese estado en el que estaba, ciertamente no me hizo gracia lo que le dijo Harry pero había que admitir que tenía en gran parte razón, desde un principio, sabía que Ronald era inestable pero confiaba en que esta guerra mágica le daría madurez para lograr las cosas, por algo el director Dumbledore le legó un encendedor mágico que aun no entiendo cuál es su verdadera función, solo tenía que confiar en el director caído.

Caminando de un lado a otro, pensando en las posibilidades cuando debería de estar dormida pero no podía conciliar el sueño, no podía dejar de pensar en que nos atraparían en cualquier momento a pesar de que estamos bajo protección del encantamiento Fidelio y sortilegios protectores, pensaba en Hogwarts, leí las noticias desde hace semanas, Severus Snape que actualmente es el director, cosa que me sorprende, no podía entender ese nombramiento, no me cuadraba nada, nada encajaba y no teníamos pista alguna salvo que tenemos un horrocrux que no sabemos cómo destruirlo o más bien, no tenemos el material para destruirlo, un colmillo de basilisco es lo que me viene a la mente, Harry me contó que destruyó el diario de Ryddle con el colmillo de ese enorme basilisco, el veneno de esa serpiente es tan poderosa que es capaz de destruir los Horrocruxes, también había leído que hay hechizos poderosos pero no lo sabemos dominar y era peligroso tratar de intentarlo por lo que decidimos descartar esa posibilidad.

Me siento en el cómodo sillón, quería dejar en blanco mi mente, estaba en verdad cansada, de este viaje, de esta mierda de guerra que nos afectaba, extrañaba a mis padres, Hogwarts, a mi mejor amiga Ginny pero sobre todo, extrañaba a mi novia, a mi hermosa Tracey, ella debía de sentirse igual, como la estaría pasando sin mí, seguramente demasiado fatal, ella no me podía acompañar, no la podía exponer a tan peligrosa misión e incluso me planteaba el hecho de que era un error no haberle confiado lo que íbamos a hacer en nuestra cruzada, de haberlo hecho, quizá estaría aquí conmigo pero por algo pasan las cosas, ella dijo que regresaría a Hogwarts en algún punto, que trataría de salvar a cuanto alumno le pudiera ser posible, por algo escribí el testamento por si fallábamos.

Extrañarla solo lo hace peor para mí, extraño su aroma, su olor a menta que desprendía de su cabello largo negro hasta la cintura, su inteligencia, su manera de ser, la belleza que tiene, su piel que parecía de porcelana muy bien cuidada, su manera de hablar, su afecto conmigo, la cantidad de veces que nos hemos besado y sentido la calidez de la una de la otra, sus hermosos y bellos ojos azules que tanto me vuelven loca, ella que simplemente me hechiza con sus ojos azules, extrañaba sentirla en mis brazos, extrañaba en verdad que estuviese a mi lado.

.- Tracey – Dije mordiéndome el labio, despotricando mi maldita suerte – Si tan solo estuvieras aquí, todo sería más fácil para mí.

Empecé a recordar la primera vez que tuvimos relaciones sexuales, nuestro aniversario, después de esa vez, lo hicimos una noche más en la sala multipropósito pero esa ocasión estuvimos más que preparadas, leímos libros que nos proporcionó la sala, libros que nos ayudaron bastante para mejorar nuestra vida sexual e incluso encontramos un libro que debería de estar prohibido pero en ella se menciona como tener hijos entre dos mujeres, en el mundo muggle eso no es posible pero en el mundo la magia, las probabilidades eran altas, no nos atrevimos a leer más allá de la sinopsis de dicho libro pero nos la llevamos, actualmente ese libro está en mi cuarto en el mundo muggle, solo lo sacaría cuando llegase el momento, lo tuve que cerrar bajo llave.

Pero recordar nuestros encuentros sexuales, hizo que me calentara, que me excitara y me sentía en la necesidad de tocarme, de masturbarme, tenía una lucha en mi interior, estaba en plena guerra y yo pensando en cosas cochinas, es normal incluso porque siempre tiene que haber un momento fuera de tensión pero pensar en eso no me ayudaba para nada, podía visualizar a mi Tracey, frente a mí, con su lencería de encaje rojo que mostraba perfectamente su cuerpo que a la vez desprendía su aroma de menta que salía de su cabello, de solo recordar eso, dirijo mi mano a mi entrepierna, me quito un poco el cinturón y desabotono el botón de mi pantalón, meto mi mano para llegar a mi sexo, la toco por encima de mi braga, moviendo mi mano suavemente, suelto un suspiro leve, todavía trato de debatirme si seguir o no pero mi cordura no funcionaba en ese momento, me quería tocarme si o si, así que procedo a presionar un poco más haciendo a un lado mi braga para sentir que mi concha estaba en verdad húmeda, saco mi mano y noto que es un líquido transparente producto de mi excitación, chupo un poco mis dedos pensando que es la mano de Tracey quien me toca, quien hace un magnifico labor tocándome abajo, con un ritmo suave, sin ser brusco, un masaje que me relaja, que me hace sentir que estoy en una cama donde estoy con ella, donde ella misma me hace sentir que todo está bien y que me deje llevar, puedo escuchar sus risas suaves, su voz que me encanta que a la vez muevo mi mano cada vez más rápido, haciendo que la masturbación sea un poco más fuerte, de hecho, con un dedo logro pasar la entrada de mi sexo sin llegar a penetrarme, un fuerte gemido sale de mi boca, estaba muy sensible y podía notar que mi clítoris, mi botoncito de placer ya estaba erecto y que al pasar mi dedo en ese punto, arqueo mi espalda, ya la ropa me estorbaba pero no me molestaba en quitármela, ya que con mi mano libre, me tocaba el busto derecho por encima de mi blusa.

Gemía fuertemente, de verdad sentía a Tracey a mi lado, que era quien me daba ese placer, quien me hacía sentir estar en el cielo y en la gloria que se sentía tan bien que me hacía olvidar en la mierda en la que estaba, solo su hermosa sonrisa, sus ojos azules mirándome mientras me toca, mientras suelta unas risillas que a la vez me da besos, en mi nuca, en mi espalda, en todo mi cuerpo que siente su presencia, mi cuerpo clamaba su presencia, yo la necesitaba, joder que la necesitaba a mi lado, necesitaba sentir su caricia, su beso, me sentía vacía sin ella y tocarme me acercaba, suelto otro gemido al momento de penetrarme con un dedo que ya no aguantaba más.

.- Joder Tracey – Dije gritando fuertemente al momento de sentir la penetración de mi dedo a la entrada de mi sexo – Te necesito, te extraño.

Solo jugueteaba con mi sexo, recorriendo la entrada de la misma como un masaje, a falta de un vibrador o juguetito que me ayudase a llegar al orgasmo, tenía que ingeniármelas para poder lograrlo, así que de cuando en cuando, apretaba un poco mi busto derecho que a la vez jugaba con mi sexo, tocando mi botoncito de placer que hacía que arqueara la espalda y que cerrase los ojos haciendo que gimiera en demasía, mencionando el nombre de mi novia que a la vez despotricaba mi maldita suerte y que me odiaba a mí misma por no decirle a ella lo que tramábamos hacer en este estúpido viaje para vencer a un loco desgraciado que quería conquistar el mundo, estaba a punto de meterme el segundo dedo cuando escucho que de repente la tienda de campaña se abre, no me da el tiempo de acomodarme, Harry había entrado sin notar que yo estaba masturbándome y que pronunciaba el nombre de mi amada.

.- Hermione he compra… ¿Qué rayos? - Empezó a decir pero calló cuando me vio y tiró la bolsa de compras, el de inmediato se volteó, yo avergonzada, me acomodo rápidamente, sacando mi mano de mi entrepierna, abotonando mi pantalón y poniéndome el cinturón, estaba avergonzada, demasiado, Harry se había volteado pero también podía notar que estaba apenado, sin saber que decir al respecto pero al final dijo, de manera torpe – P-perdón, no quise…

.- Está bien – Dije avergonzada, mirando a todos lados menos a él, por Dios que estoy pasando por una pena, no recordaba haber pasado algo así – Es mi culpa, no podías saber que yo...

.- N-no te preocupes – Dijo Harry, su respuesta seguía sonando torpe, podía notar claramente que estaba muy avergonzado – Si quieres privacidad, puedo estar afuera pero por favor, pon el hechizo silenciador.

.- Harry – Dije gritando con un fuerte sonrojo, no me podía creer que me dijera algo así, instándome a seguir con lo que hacía – Mírame Harry.

.- ¿Y-Ya te vestiste? – Dijo aun con más pena, refiriéndose a que si ya me puse mi pantalón.

.- Joder Harry, si – Dije con vergüenza mientras buscaba toallitas húmedas para limpiar mi mano con la que había tocado mi sexo, santo Dios, todavía me sentía húmeda abajo y encima palpitaba, me pedía más – Estoy vestida, pero por el amor de Dios, mírame, que no pasa nada, no se ha muerto nadie joder.

.- Pero Hermione – Me dice esta vez volteándome a ver – Estabas, estabas…

.- Santo Dios, no ayudas Harry – Dije llevándome una mano a mi frente, me sentía muy avergonzada e humillada, me sentía como si me hubiera atrapado mi propia madre – Dilo como tal, me estaba masturbando, pensando en mi novia, Tracey, soy una mujer con necesidades sexuales también, que por merlín tú también te has masturbado, que no pasa nada, es algo natural.

.- Cómo puedes decir eso tan al aire – Dijo sorprendido, se mostraba todavía más avergonzado.

.- Harry por Dios – Dije desesperada, me costaba calmarme, entre tratar de que la situación fuera menos penosa o echarle de la tienda de campaña para acabar de una maldita vez lo que empecé, me rascaba la cabeza, penoso, de verdad muy penoso – No me vengas con que eres un mojigato Harry, en serio no hagas eso, no eres inocente en cuanto a sexo se refiere, por el amor de Dios Harry, has tenido sexo con Ginevra y yo he tenido sexo con mi novia Tracey, ambos hemos tenido sexo, así que deja de aparentar que esto te sorprende y que te hagas el inocente, que sabemos que no lo eres, no te queda, no hagas esto más penoso de lo que ya es por Dios, te juro que te ahorco si sigues respondiéndome torpemente.

.- Pero Hermione – Dijo sorprendido, estaba en shock y no lo culpaba pero que respondiera así, no me lo ponía fácil, aun podía sentir la palpitación de mi sexo que rogaba por placer, estaba en verdad debatiéndome entre calmarme o seguir – Yo realmente no quise además como sabes que lo hice con...

.- Harry por el amor de Dios, es que es hasta evidente joder, Ginny solo me confirmó lo que ya sabía – Dije tratando de calmarme y mirándolo fijamente – En estos momentos, me estoy debatiendo fuertemente entre echarte y seguir con lo que estaba haciendo o tratar de calmarme para hablar de esto, no me obligues a darte a elegir.

.- Pero Hermione – Decía el moreno que se asustaba un poco, parece que él también se debatía en irse y dejarme terminar o hablar conmigo - ¿Qué quieres hacer?, lo que decidas está bien.

.- Maldita sea Harry, no ayudas en serio – Dije gritándole avergonzada pero no sé de donde habré sacado la fuerza para calmarme, pensé en mi amada, lo que haría ella en mi lugar, bueno, ella lo que haría es echar a Harry de la tienda de campaña y gritarle que no interrumpa su momento de privacidad, es una cosa graciosa de hecho, no le contaría a Harry de eso, creo que eso me dio la fuerza para calmarme, así pude bajar el tono de mi voz e hablarle con dulzura – Harry, siéntate, ya me he calmado un poco pero necesito que hablemos Harry.

.- ¿Segura? – Me pregunta un tanto temeroso por el cambio tan brusco de mi estado emocional.

.- Si Harry – Dije tranquila pero a la vez le decía seria elevando un poquito mi tono de voz – Por todos los santos Dioses conocidos en estos reinos y de reinos lejanos, quieres hacerme el favor de sentarte de una puta vez, hablo en serio Harry.

Él se sentó rápidamente, sí, me temía, el desgraciado me temía y podría apostar a lo que fuera que él deseaba que ese desgraciado mal nacido mago tenebroso entrara en la tienda y lo matase en este mismo instante pero no lo culpaba, entró sin saber que yo estaba en un momento íntimo, es mi culpa y realmente no consideré en ese momento que regresaría tan pronto y me cachara haciendo cosas sucias, jalo un sillón y me siento frente a él, ahora sí, tranquila y serena, mi entrepierna aún clamaba por más pero decidí ignorarla, esto era más importante.

.- Mira Harry – Dije ahora con tranquilidad mirándolo a los ojos de mi amigo que me miraba consternado, le sonreía tímidamente – No pasa nada, me cachaste en un momento íntimo, yo tengo la culpa, estaba muy necesitada, con esta mierda de guerra, estoy cansada y quería un respiro, quería desahogarme, extraño mucho a mi pareja, a mi novia Tracey, me arrepiento de no haberle dicho de nuestra cruzada y quizá nos habría sido de gran ayuda, es muy buena, inteligente como yo, poderosa en duelos de magia, tiene un gran talento para la magia curativa.

.- Está bien Herm – Dijo Harry que agarra mis manos, menos mal que me limpié la mano con la toallita húmeda, curiosamente tiene olor a menta, como el cabello de Tracey – Sin duda que nos habría venido bien su ayuda, no lo dudo, por eso estás con ella y te veo muy feliz con ella, sé que la extrañas mucho, por eso, entiendo el momento que estabas haciendo, ya sabes, lo que estabas haciendo…

.- Masturbándome Harry, santo Dios, tan solo dilo – Le digo asombrada – Eres capaz de enfrentar todo peligro pero no me puedes decir unas simples palabras que para ti parece tabú, por Dios, rompe esa timidez, dilo.

.- Eh Herm, no creo – Dijo un tanto temeroso.

.- Dilo o te echo un maleficio Harry – Dije seria al convocar la única varita que teníamos, la mía, la de Harry se había quebrado en dos durante el incidente en la casa de Bathilda pero en este momento, estaba harta de lidiar con gente muy tímida.

.- Esta bien, está bien – Dijo asombrado, yo esperaba su respuesta apuntando la varita contra él, yo cuando digo que voy a hacer algo, lo digo muy en serio y él lo sabe muy bien – Te estabas masturbando.

.- ¿Tan difícil es decir eso Harry? – Dije suspirando y bajando la varita – No pasa nada, admito que estoy avergonzada pero es algo natural, somos humanos, no tiene nada de malo tocar nuestro propio cuerpo y tener placer pero por el amor de Dios, deja de ser tan tímido, no eres inocente en estos temas.

.- Si te soy sincero – Empezó a decir con cierta vergüenza – No había visto a otra mujer tocarse más que a Ginny, menos mal que no estabas sin ropa.

.- Solo que yo, no estaba desnuda Harry – Dije mirándole pero lo dije en modo de broma y él se sorprende yo me echo a reír, él se apena – Por Dios, como me encanta hacer esto, dejarte así en pena y con vergüenza pero eso te lo ganas por invadir mi privacidad e interrumpirme a media sesión.

.- Como podía saber Hermione – Me dice asombrado.

.- Harry – Dije suspirando – Mis gemidos son fuertes, no había puesto el hechizo silenciador, ¿En serio me vas a decir que no me escuchaste gemir?

.- Escuché algo sí – Dijo apenado pero mirándome a los ojos – Pero pensaba que era un pájaro o algo similar.

.- Por todos los santos Dioses – Dije mirándolo de forma incrédula – Harry Potter, ¿estás diciéndome que mis gemidos suenan a unos pajarracos del bosque? ¿Es eso lo que intentas decirme?

.- N-no – Dijo temeroso – Quiero decir…

.- Si serás – Dije suspirando y calmándome de nuevo – Un consejo Harry, no le digas nunca a una mujer como suena su gemido sexual, podrías ser lo último que harías en tu vida y adiós pito, ¿está claro?

.- S-si – Dijo sorprendido por mis palabras, yo solo podía soltar unas risillas.

.- Hablando en serio Harry – Dije mirándolo a sus ojos – Fuera de bromas, sé que tu relación con Gin no está funcionando, ya es momento de que saques esa espina de tu cuerpo, entiendo muy bien porque te pusiste tímido al verme en esa situación.

.- Bueno, no puedo negar eso – Dijo Harry agachando la cabeza – Mi relación con ella, se está yendo a pique incluso creo que romperá conmigo cuando esta mierda se acabe, si es que se llega acabar claro está.

.- Harry, necesito que seas sincera conmigo – Le respondo seriamente, el me mira – Esto no es una broma, ¿te excitaste al verme en ese momento? ¿Cuándo fue la última vez que te masturbaste?

.- Herm, como puedes – Dijo incrédulo ante las preguntas pero como vio que no me estaba riendo y que de verdad estaba muy seria, comprendió – Bueno, no lo negaré, me da vergüenza admitirlo, pero sí, me excité al verte, la última vez que me toqué fue cuando tuve sexo con Ginny una última vez, fue hace poco de hecho, ambos tratamos de tocarnos del uno del otro.

.- Harry – Dije todavía más seria pero a la vez le comprendía – Yo no te podré ayudar con eso, lo sabes, soy lesbiana y no me da vergüenza admitirlo pero, es normal que te hayas excitado, tú también necesitas desahogarte pero no puedes conseguir eso pensando en Ginevra, ella no te excita, al menos no a un nivel alto además, ya tienes tiempo que no te das placer.

.- Es hermosa Herm – Dice Harry agachando la cabeza – Pero, creo que las pocas veces que me he excitado, solo fueron cuando poníamos iniciativa propia, ella se empezaba a masturbar para estimularme, ya sabes…

.- Para lograr poner erecto tu miembro, tu pene Harry – Dije seria elevando mi tono de voz – Di las cosas como son.

.- Santo Dios Hermione – Me dice mirándome con los ojos abiertos – Desde que andas con Tracey, eres todavía más directa.

.- Cambié desde cuarto año Harry – Dije con cierta tristeza, él lo nota y sigue escuchando – Cambié el día en que Ron me dijo que no era digna, que no era mujer y que no me interesaban estas cosas, sabrás que eso me dolió demasiado, me hirieron sus palabras.

.- Ahora entiendo todo – Dijo Harry suspirando y mirándome con una sonrisa – El idiota de Ron fue demasiado brusco con eso.

.- La verdad es que es solo una parte – Dije seria – Lo de Ron solo fue la gota que derramó el vaso, no era bien vista, no me sentía atractiva; "come libros" "sabelotodo insufrible", me volví fría Harry, desde segundo año me volví fría, poco a poco hasta que conocí a mi rival, a la que es mi novia, mi pareja, Tracey Davis, por ella cambié, ella fue quien me notó, quien me hace sentir amada a pesar de que somos mujeres.

.- Entiendo – Me dice Harry de forma comprensiva.

.- Pero no nos desviemos del tema Harry – Dije suspirando y volviendo a la seriedad – No te puedo ayudar con tu problemita de desahogo sexual pero es evidente que lo necesitas.

.- Estás sugiriéndome lo que creo que estás… - Dijo asombrado como no creyendo lo que acabo de decir.

.- Si Harry – Dije seria – Necesitas un desahogo, necesitas sexo casual, mira Harry, Ginny tiene pensado tronar contigo de todas formas, acabe como acabe esta guerra, entre los dos no hay amor, no hay pasión y es entendible, nosotros dos estamos en una cruzada, en la caza de los Horrocruxes de un loco que fragmentó su alma a través de asesinatos, a eso, súmale que hay alta de probabilidad de morir en el intento por destruir a ese bastardo mal nacido.

.- Pero donde sugieres que consiga a una chica Herm – Dijo sorprendido – Evidentemente no puedes ser tú, a menos que quieras darme una vista de ti para ayudarme entre comillas.

Yo me echo a reír de las palabras que acaba de decir mi amigo, era tanta la risa que le contagio la emoción, no me lo podía yo creer esta vez, darle una vista, sabía perfectamente a que se refería con eso, no sé cuantos minutos me habré echado a reír con lo que acababa de decir pero una vez que me calmé, le dije.

.- Harry tampoco te puedo ayudar con eso, no me sentiría cómoda – Dije limpiándome las lágrimas de risa – Pero dices que hay un pueblito cerca de aquí ¿no?, levántate a una chica y tráela aquí.

.- Pero Hermione – Me dice levantándose del sillón, mirándome asombrado – Son muggles, ellos no entenderán, a no ser, no, no serías capaz.

.- Obliviate Harry – Dije sin más, el me mira con cierta incredulidad – El hechizo para borrar la memoria, puedes traerla aquí, cuando termines, yo le echaré el hechizo haciendo que se olvide de todo o puedes usar la opción de buscar un hotelito en el pueblo, pagar y hacerlo ahí pero es más arriesgado a pesar de que es un lugar alejado de la magia, no nos podemos arriesgar a que nos encuentren como pasó en Tottenham Court Road, Harry que mereces también tener un poco de diversión, un poco de paz, un poco de desahogo emocional, que no te quepa la menor duda de que a Ginny también pasa por lo mismo.

.- Pero ahí está el problema Herm – Responde con tristeza – Aun seguimos juntos, hacerlo, sería traicionar su confianza.

.- Harry – Dije parándome e acercándome a darle un abrazo – Ustedes dos no sienten nada más que una amistad, se forzaron a tener relaciones sexuales que no fue placentero, intentaron encender la pasión pero no funcionó, antes de que pasara esta mierda en la que estamos ahora, me aseguré de darle al profesor Lupin una carta dirigida a Ginevra mucho antes de que empezaran a discutir sobre su situación con Tonks, en la carta le dije a Ginny que no se preocupara por nosotros, también le dije cosas de nuestra cruzada aunque claro sin mencionar que es lo que buscamos, que probablemente fuese duro, a su vez Lupin me dio una carta de Gin para ti, ten, también me mandó una a mí diciéndome algunas cosas que están escritas en esa carta.

.- Ok – Dijo Harry tomando la carta que había sacado de mi bolsita de cuentas, el empezó a leer la carta de Ginny, podía notar que estaba asombrado pero lo veía aliviado como si quitara un peso de encima, una vez que terminó de leer la carta al cabo de unos minutos, dijo – Ella me cuenta que estamos en una relación abierta, es decir, que podemos ver a otros pero que seguimos juntos pero que una vez que se acabe esta mierda de guerra tronaremos como debe de ser, está decidido, ella dirá que todavía está conmigo para que su familia no se preocupe, me apoya y me dice que te cuide, que evite que cualquier chica se acerque a ti.

.- Je – Dije soltando unas risillas – La única mujer que tengo en mi corazón es a Tracey, Harry, ¿lo ves?, no pasa nada, mira, dado que no tenemos pista alguna de donde seguir buscando un horrocrux posible, tenemos un poco de tiempo libre, ve al pueblo, busca a una chica que se te haga interesante, tráela aquí y yo me encargo del resto, prepararé algo afuera y por favor, no te olvides de comprar condones.

.- De verdad estás muy cambiada – Me dice abrazándome que no salía del asombro – Pero, qué hay de ti.

.- Harry, no te voy a mentir – Dije seria – Voy a terminar lo que empecé, por fortuna, tengo fotos de mi novia y eso me ayudará mucho, ahora vete a conseguir una chica y déjame terminar aquí, que quiero tener mi santo orgasmo joder.

.- De acuerdo – Dijo Harry alzando las manos, ya se iba a la salida pero se voltea a verme – Gracias Herm, disfruta tu intimidad.

.- Gracias Harry – Dije con una sonrisa pero volvía a mi semblante serio – Ya lárgate, ve a conseguir a la chica, tomate tu tiempo.

Él se va con una sonrisa y soltando unas risillas, pero yo estaba contenta por él, a pesar de la desgracia, siempre debemos de encontrar momentos fuera de tensión y este es uno de tantos, debíamos de asumir que no tendríamos tantos momentos de descanso, así que pensé en tener dos días más de descanso para retomar después con fuerza, con el pie derecho, necesitábamos un desahogo, yo solo procedo a quitarme la ropa y mis prendas íntimas para estar cómoda y tener mi orgasmo deseado.

Fin flashback.

Tracey se estaba echando a reír fuertemente que tuve que silenciar la puerta y toda la habitación porque iba a despertar a todo mundo literalmente, ella no paraba de reírse, sabía que era una mala idea haberle contado mi momento vergonzoso pero yo sabía más de ella de sus momentos vergonzosos pero esto me lo merecía por no contarle todo lo que pasó en ese endemoniado viaje, admito que tenía mucha vergüenza de contar esa anécdota en la tienda de campaña, mi amada en verdad se estaba muriendo de la risa.

.- ¿Lo entiendes? Con una "vista" tuya, vaya ayudita – Decía entre tanta risa que no se le entendía nada – Gemido de pájaro, santo merlín Herm.

.- Quizá me debía de guardar eso Tracey – Dije suspirando, pero ella se acerca a darme un beso luego de que paró su atronadora risa, me sorprende – Cielo.

.- Me asombra el hecho de que Harry te haya cachado masturbándote pensando en mí – Dijo mirándome con esos ojos – Pero más me asombras tú, instándole a tener encuentros casuales con una chica en plena guerra, ¿y si llegó a traer a la chica?

.- Si, una rubia – Dije recordando aquel día – Harry no es bueno ligando pero logró traer una chica, bonita, un tanto bajita, de ojos cafés, cabello corto hasta la nuca, creo que su nombre era Ruth.

.- ¿La trajo con mentiritas blancas? – Me pregunta Tracey entre curiosa y divertida, yo la miro echándome a reír un poco.

.- Harry le dijo que le quería mostrar algo sorprendente – Dije recordando lo que me había dicho – Cosa que no es mentira, de más está decir que la chica estaba asombrada al ver la tienda de campaña.

.- ¿Ella no puso reparos al verte? – Dice Tracey – Eres alta, intimidante, hermosa, estricta, fría y calculadora pero eres mi hermosa castaña, de ojos miel, la chica se debió de haberse sentido intimidada por ti Herm.

.- Le dije que era su hermana – Dije, Tracey se sorprende y ríe por lo bajo – Yo había preparado todo en la tienda de campaña, haciendo que se sintieran cómodos y por supuesto puse hechizo silenciador, el hechizo muffliato, por Dios que no quería escucharlos tener sexo, yo estaría afuera de la tienda.

.- JE – Tracey se echa a reír descaradamente, realmente se lo estaba pasando bomba mientras yo me moría de la pena por dentro – A pesar de estar en un momento de tensión, encontraron la manera de pasar un buen rato.

.- Él se lo habrá pasado bomba – Dije suspirando – Yo no podía, te tengo a ti en mi corazón, te extrañaba horrores, en verdad deseaba que estuvieras ahí Tracey.

.- Oh cariño – Me dice acercándose a la cama, para abrazarme y darme unos besos suaves, tocando mi cadera mientras yo la miraba a sus ojos – Yo te extrañaba mucho más, cuantas veces pensé en ti, en la ducha, en la cama, mientras me ocultaba, yo seguía buscándote, teniendo la esperanza de encontrarte en la calle pero sabía que no era posible.

.- Amor – Le digo abrazándola y besándola – Te amo.

.- Y yo a ti mi querida castaña – Me dice tocándome mis mejillas haciendo que sonroje - ¿Qué más pasó?

.- Bueno – Dije de forma pensativa – Harry tuvo sexo con la chica bajita, se tomaron su tiempo, yo estaba afuera vigilando, no sé cuánto tiempo estuvieron en la tienda de campaña pero cuando terminaron, Harry salió de la tienda, ya vestido, dijo que la chica se quedó dormida y que la pasaron muy bien, yo entré a la tienda de campaña para aplicarle el hechizo, la chica en verdad tenía un bonito cuerpo, algo rellenita pero linda de cara, me sentía mal hacerle eso pero era necesario, le pedí a Harry donde estaban sus ropas, el me la dio ya dobladas junto a sus prendas íntimas, le dije a Harry que me esperara afuera, le eché el hechizo a la chica, haciendo que se olvidara de toda la sesión de sexo que tuvo con Harry y con cuidado la vestí, dije que había preparado algo afuera, había sacado unas sillas cómodas y preparado una pequeña fogata, eliminé todo rastro de sexo de su cuerpo y llevé a la chica en mis brazos, acomodándola en la silla, cuando despertó, ella no sabía en donde se encontraba o como había llegado ahí, le expliqué que se había perdido y que se cayó en algún punto del bosque, haciendo que quedara inconsciente, que la encontramos y la cuidamos, afortunadamente Harry la encontró caminando en la calle sin su familia y congenió con ella de forma apropiada, por lo que se hizo más fácil sino, hubiésemos ido a hechizar a su familia también, nadie los vio lo que es bueno también.

.- Pero Herm – Dijo Tracey un tanto desconcertada – Eso no cuenta como ¿violación?

.- Créeme que hasta el día de hoy lo sigo pensando – Dije suspirando – Harry también, pero el sexo fue de acuerdo mutuo, la chica sabía que era una relación casual, cosa de una sola noche pero como ella vio la magia de aquella tienda de campaña, teníamos que borrarle la memoria, teníamos que borrar nuestras huellas, nadie podía saber dónde estábamos, Harry siempre iba con su capa de invisibilidad cuando iba al pueblito y se la quitaba en algún callejón cerca de la tiendita donde compraba los suministros, procurando que nadie lo viera más que esa señora pero no me podía permitir fallos, luego de que Harry la llevase de vuelta al pueblo, le había pedido a Harry donde quedaba esa tienda, el entendió que también había que borrar memoria a esa señora pese a que le ayudó bastante, el me preguntó si habíamos cometido alguna violación.

.- ¿Y qué piensas? – Dijo Tracey.

.- Realmente no hicimos nada malo – Dije suspirando de nuevo – Estábamos bajo mucha presión, en una guerra mágica que podría haber destruido el mundo pero, el necesitaba un desahogo y yo quería también mi tiempo y espacio para dedicarme a mí misma, de cuando en cuando, Harry y yo, visitábamos a la muchacha, asegurándonos de que en verdad se encontrara bien, no recordaría la sesión de sexo.

.- Bueno, es entendible – Dijo Tracey suspirando pero mirándome con una sonrisa – Sinceramente opino que no es violación, ya que dices que fue de acuerdo mutuo y en ningún momento la chica se opuso, se tragó la historia que le dieron e hicieron como que nada pasó.

.- Si, es lo mismo que nos dijimos aquella vez – Dije coincidiendo con mi amada – Habíamos pensado regresarle la memoria a esa chica pero hacerlo, significaría que un muggle conociese la magia, al final decidimos no hacerlo, eso sí, hicimos que su vida fuese un poco mejor, nos llevamos con ella y pudimos conseguirle una pareja, actualmente viven en Londres, cerca de Tottenham Court Road.

.- Para echarle un ojo por si recuerda aquella sesión ¿no? – Dijo Tracey mirando la ventana – Una decisión prudente.

.- Le dijimos a Kingsley y nos echó la bronca por ello – Dije recordando el día en que le dije lo que había pasado – Acepté el regaño de buen grado porque no estuvo bien pero supo comprendernos y nos ayudó un poco con eso, así fue como le cambiamos la vida a esa chica, tenemos entendido que el obliviate puede revertirse de diferentes modos, uno de ellos es provocando que la persona lo recuerde en un evento traumático o de tortura disparando nuevamente el recuerdo pero eso sería...

.- Contraproducente – Dijo Tracey dándole un sorbo a su café frío – Sería demasiado malo para su mente y cuerpo, la segunda sería tedioso pero se trata de una terapia muy usada en San Mungo, hace tiempo han creado un hechizo para revertir los efectos del obliviate, mismo que has usado en tus padres para que recordarles su vida anterior, lo bueno fue que en el caso de tus padres, la cosa no fue grave.

.- Je – Dije soltando unas risillas, acercándome a ella y sentándome en sus piernas, ella se sonroja, la beso que a la vez, meto descaradamente mi mano para tocarle su busto derecho, ella suelta un gemido suave, mirándome asombrada – Siempre has tenido un talento para la magia curativa Tracey.

.- Tú me complementas Herm – Dijo sonrojándose – Me diste buenos libros y estudié mucho durante ese tiempo de guerra.

.- Lo sé cariño – Le digo dándole un beso suave y me regresé a la cama – Pero bueno, después de esa ocasión que fuimos a dejar a la chica, nos regresamos a la tienda de campaña.

Inicio flashback (Tienda de campaña)

Habíamos regresado del pueblo luego de dejar a la chica bajita, no esperé que Harry pudiese traer a alguien, evidentemente nos afectará el hecho de saber si lo que cometimos es una violación o no pero yo estaba convencida de que no, ya que la relación fue de acuerdo mutuo y la chica esa no puso reparos, se moría de ganas de follarse a Harry y bueno, el no vio problema con eso.

La cosa es, que estábamos muy calmados, ya relajados y tranquilos para continuar nuestra aventura, pero como es de saber, las cosas no serían sencillas y teníamos que encontrar si o si un horrocrux de ese loco por lo que teníamos que pensar claramente en donde iniciar el siguiente punto de nuestra aventura.

.- Gracias Herm – Me decía Harry a lo que yo le miro con una sonrisa – Fue un momento asombroso para mí.

.- ¿Qué tal fue? – Le pregunto mirándolo con cierta picardía.

.- De maravilla – Dijo recordando ese encuentro y sonrojándose – Ella es, digamos que sabe algunas cosas.

.- Je – Le respondo soltando unas risillas – Sí que lo pasaste bomba, pero Harry, ella no se acordará de ese momento.

.- Me sigo preguntando si lo que hicimos no viola su privacidad y derecho humano – Dijo confuso el moreno – Hace que me sienta culpable.

.- No te hagas eso Harry – Dije seria, el me miraba – Yo también me lo pregunto pero dentro de mí, sabe de alguna manera que no es violación, ya que el sexo fue de acuerdo mutuo y no puso reparos al ver el lugar, se quedó maravillada y dijo que era el lugar perfecto, que no le diría a nadie de nuestro pequeño secretito, solo borramos un evento de su vida Harry.

.- Un evento feliz me temo – Dijo volteando a ver la salida.

.- Si te consuela, luego de que acabe esta mierda – Dije mirando también la salida – La iremos a visitar, si todo sale bien, parece que Kingsley subirá al ascenso del ministerio, le diremos lo que pasó y nos echará una mano con ello ¿está bien?, de momento no pienses en ello, solo disfruta de lo que acaba de pasar, ya nos preocuparemos de eso después, hay cosas más importantes en lo que pensar.

.- Eso me reconforta aunque no mucho – Dijo Harry suspirando – Tenemos algo de tiempo libre, voy a poner un poco de música.

.- Eso estaría bien – Dije sin más, me senté en el sillón leyendo un libro sobre magias curativas – Momentos de relajación.

.- Me arrepiento de haberle dicho eso a Ron ¿sabes? – Dijo con tristeza al buscar en la radio una estación que realmente pusieran música tranquila, yo le miro con tristeza también – Si tan solo ese idiota no se hubiese dejado cegar por la rabia.

.- En parte también es tu culpa Harry – Dije recordando aquél día – Tal vez las cosas habrían sido mejor pero yo no lo creo así.

.- Qué quieres decir Herm – Me pregunta confuso.

.- Estoy segura de que lo habrás notado Harry – Dije mirándolo de forma seria – Desde ese momento que me preguntó si me iría con él, creo que no hace falta recalcar lo evidente.

.- Aun le gustas, eso está claro – Dijo Harry volteando a ver la radio – Por eso te preguntó si te querías ir con él, cuando te hizo esa pregunta, yo…

.- No es necesario que lo digas – Dije cortándole aquello que iba a decir, él se sorprende – Ron será nuestro amigo, tu mejor amigo pero yo le dejé en claro aquél día que si volvía al ruedo, todo regalo o detalle que me hiciera, lo rechazaría con contundencia, que no aceptaría una salida con él, que su oportunidad se esfumó desde el día que me dijo esas palabras hirientes, quizá para ti no parezca gran cosa pero para una mujer, sobre todo como yo, me afecta en gran medida, sigue siendo un gran amigo pero él estaba cegado.

.- Es lo mismo que le dije ese día que le dejaste en claro – Dijo Harry que seguía buscando la estación en la radio – Que desde ese momento había perdido la oportunidad, toda clase de oportunidad, el solo mencionó que tal vez algún día ibas a cambiar de parecer si el cambiaba a medida que pasara el tiempo, le dije que no se hiciera ilusiones con eso pero no le importó.

.- Cambió, eso no lo voy a negar, se volvió un tanto comprensivo – Dije sin más – Respetando mi espacio y tiempo, alejándose prudentemente de mi vida personal, congeniábamos bien hasta el momento en que se pusieron a discutir gracias a ese guardapelo del demonio pero antes de eso, si se volvió amable y nunca tuvo las intenciones de hacer un ligue conmigo, lo cual estoy agradecida.

.- En realidad, el trataba de ganarse puntos – Dijo Harry que ya halló la estación, era una canción tranquila, de vals, me gustaba como sonaba – Pero se daba cuenta de tu indiferencia, de tu sarcasmo, cuando el trataba de averiguar algo de manera indirecta pero tú te dabas cuenta muy rápido.

.- Lo ignoraba en esos momentos Harry – Dije levantándome del sillón e acercándome a él, se sorprende pero no dice nada, solo espera – Sabía perfectamente que el volvería al ruedo pero de forma indirecta, si me mostraba indiferente a los cumplidos que me hacía y lo notaba, no hacía nada más, dejándole ver que iba muy en serio cuando le dije esas palabras pero no hablemos más de ese tema, me enferma y me cansa, ¿damos un baile?

.- Si, porque no – Me dice con una sonrisa melancolica – Pido tu permiso para tocar tu cadera.

.- No necesitas pedirme permiso tonto – Dije soltando unas risillas – Es solo un vals entre dos amigos cercanos, eres como un hermano para mí Harry, el hermano que nunca tuve, vamos, demos un baile.

El no dijo nada, solo me sonrío y tan solo bailamos al ritmo de la música, era un vals tranquilo, no podía identificar quien tocaba la bella música que resonaba en toda la tienda de campaña, no nos decíamos una palabra ni era necesario, era un momento de relajación muy merecida, la guerra estaba siendo difícil para nosotros dos, no podíamos hacerlo solos pero había que intentarlo, no podíamos rendirnos a esas alturas, ya teníamos un horrocrux en nuestro poder, solo había que destruirlo y seguir buscando pero el problema era, que no teníamos idea de cómo encontrar el resto de los Horrocruxes, muchas veces intenté hallarle sentido en los libros que me legó el director caído, Albus Dumbledore pero leyera lo que leyera, no me entraba ningún sentido, nada tenía sentido pero estaba muy segura de que algo escondía ese maldito libro.

Harry por su lado, tampoco decía nada, solo estábamos al ritmo de la música, en total silencio a la luz de la tienda de campaña, evidentemente también se le notaba el cansancio, estar en estos momentos de crisis, no era mucho lo que podíamos hacer, simplemente seguir adelante sin importar lo que pasara más adelante, estábamos listo ante cualquier peligro mortal. La música había parado, nos separamos en cuanto terminó, nos miramos, sentíamos melancolía y tristeza, sabíamos que la situación pintaba bastante mal pero había que levantar los ánimos, teníamos que hacerlo.

Pasaron unos días, yo estaba en la tienda de campaña, sola, Harry estaba afuera haciendo guardia, pero yo me sentía demasiada cansada que decidí echarme una siesta en el sofá acompañada de un libro que me regaló mi amada, sinceramente necesitaba dormir, en verdad quería conciliar un sueño tranquilo porque vivía angustiada, temiendo por la vida de todos, más por mi amada Tracey que no tenía idea de donde estaba actualmente, si seguía viva o no, me aterraba la idea de perderla, de enterarme que la han matado y por ello no había podido conciliar el sueño de manera apropiada, realmente tenía que dormir si o si, así que, me acuesto tranquilamente para cerrar mis ojos y descansar.

No sé cuánto tiempo pasó, si fueron minutos largos o horas pero sentí unas manos mover mi cuerpo, abro los ojos no de forma brusca pero si me levanté un poco, observando a Harry que me miraba un tanto sorprendido, notaba que su cabello estaba mojado pero feliz por alguna extraña razón y no entendía que pasaba.

.- ¿Qué pasa Harry? – Dije confusa – ¿Pasó algo en la guardia de hoy? ¿Estás bien?

.- No pasó nada, estoy de la mar de bien – Dijo Harry contento – Verás, ha venido alguien…

.- ¿Quién? – Empecé a preguntar pero no necesité la respuesta a la pregunta, podía ver perfectamente quien era, Ronald Weasley, en su mano izquierda estaba el odioso guardapelo y en la derecha, la espada de Gryffindor, se veía ridículo pero, ¿cómo habían conseguido la espada? no tengo idea pero en ese momento la rabia me agarró, estaba muy enojada, me paro para verlo y miro a Harry que me miraba un tanto aterrado pero no me decía nada, volví a mirar a Ron que solo podía sonreírme de forma muy tímida, eso colmó mi paciencia, cerré mis ojos y convoqué mi varita sin necesidad de conjurarlo en voz alta, Harry se sorprende, Ronald, dejando caer el guardapelo y la espada de Gryffindor, me miraba con temor – Serás un idiota de remate Ronald Weasley, no tienes remedio, nos has abandonado por semanas, ¡SEMANAS!, confiaba en que recapacitarías y regresarías luego de unas horas pero no fue así, de verdad te fuiste.

.- Lo sé Herm – Dijo Ron temeroso y respondiendo torpemente.

.- Hermione, me ayudó a encontrar la espada y destruyó el horrocrux – Dijo Harry en defensa de su amigo.

.- Cállate Harry Potter, no me importa – Dije con frialdad, él calló, Ron solo podía mirarme con temor – Te atreves a venir aquí luego de tu berrinche, nos dejaste a la deriva, tuvimos que pasar por situaciones que no puedes imaginar, estuvimos a punto de morir, tendrás que contarme qué demonios te pasó y me lo contarás todo, cada detalle, si noto que estás ocultando algo, te echaré un maleficio Ronald Weasley, empieza desde ahora.

El pelirrojo comenzó su historia, yo le miraba furiosa esperando saber todo desde el momento en que nos abandonó, parece que fue a la casa de Bill y Fleur para que le dieran refugio, pasó un pequeño tiempo para reflexionar en ese lugar, su hermano Bill por lo que me cuenta no le quiso regañar pero si le dejó en claro que hizo mal, no le dijo a los demás miembros de la familia Weasley, menos mal, porque así tenía que ser. Seguido de esa historia parece que el encendedor o desiluminador, tenía la función de tragarse toda luz, fuese de magia o de electricidad aparte de que funcionaba como la magia de aparición, sabía que el director Albus le dejó eso por una razón, sabía que él, en algún momento, el idiota de nuestro amigo nos abandonaría pero que regresaría en algún punto de nuestro viaje, sigo escuchando la historia, cuenta que se enfrentó a unos carroñeros que están dando caza a los magos que se oponen al régimen de ese loco y para que no le descubrieran, se inventó nombres o sacaba un nombre de la manga, como es de esperar, el mundo de la magia está hecho un caos, pero Ron, de alguna forma logró escapar de los carroñeros usando una varita que no era suya y de hecho hasta consiguió reemplazos por si perdía una, lo que nos viene bien pero seguía cabreada por su error.

La última parte de su relato, parece ser que aquella voz que escuché en el valle de Godric, era la voz de Ron, el desiluminador tiene la función de localizarnos cada vez que mencionábamos el nombre del pelirrojo, haciendo posible que nos encontrase más rápido, una cosa asombrosa, por último, me cuenta el relato de cómo encontraron la espada de Gryffindor, Harry vio a una cierva corpóreo, debía de ser un patronus y siguió a la cierva, la encontró en un estanque congelado y Harry se metió en ella, Ronald tuvo que rescatarlo, al hacerlo, hablaron sobre cómo destruir el guardapelo y mi amigo moreno, decidió que Ron debía de destruir ese endemoniado guardapelo, él se negaba en un principio pero al ver que no tenía más opción, lo hizo, provocando que atacaran a Ron de forma psicológica pero se notaba que su voz se quebraba y Harry tuvo que terminar por él, destruyeron el guardapelo lo que significaba que era un horrocrux menos, un problema menos, ya que sin eso, Ron ya no estaría mal humorado.

.- De acuerdo – Dije sin más, sin mostrar un atisbo de sorpresa, estaba en verdad cabreada pero contenta de verlos vivos y que hayamos destruido el endemoniado guardapelo – Ronald, ni creas que esto me tiene feliz, estás consciente de que el director Dumbledore te dio ese encendedor para que nos pudieras localizar y regresar con nosotros ¿no?

.- Lo pensé cuando encontré a Harry – Dijo el pelirrojo como recordando ese momento – Estoy consciente de lo que hice, que estuvo mal pero ya estoy de regreso, hemos destruido un horrocrux y alguien nos ayudó en el proceso, ignoramos quien haya sido pero la ayuda se aprecia.

.- Alguien que sabe muy bien lo que está pasando – Dije suspirando pero a la vez ya bajaba mi tono de voz – Muy bien, las cosas han mejorado y debemos de saber dónde ir, ya no podemos seguir en este bosque, debemos de movernos.

.- Estoy de acuerdo Herm – Dijo Harry que sacaba un mapa y lo puso en la mesa – Creo que debemos de irnos por este camino pero antes iré a comprar los suministros al pueblo, cambiaré unos galeones por moneda muggle, de paso iré a visitar a la chica rubia para asegurarme de que esté bien, nos iremos en unos días.

.- ¿Un pueblo? – Dijo Ron asombrado - ¿Cerca de aquí? ¿De quién hablas Harry?

.- Eso me temo que no te lo podemos decir – Dije sin más, callándolo – No necesitas saber, al menos no de momento, Harry ve al pueblo con Ron y vayan con cuidado.

.- En verdad esperaba hablar contigo Herm – Dijo el pelirrojo, yo volteo a mirarlo de forma muy seria, él se aterra un poco.

.- No – Dije sin más pero cambié el tono de mi voz a una manera suave – Mira Ron, estoy contenta de que hayas vuelto, sé que quieres hablar conmigo pero sé del tema que me quieres hablar, no solo de la culpabilidad que sientes al abandonarnos, te lo dejé en claro ese día, si no es para hablarme de otra cosa que no sea ese tema en particular, ya sabes la respuesta a eso.

.- Si que hablabas en serio ese día – Dijo asombrado Ron luego suspira – Bueno, supongo que no tengo más remedio, lo único que importa es que estamos los tres juntos, ya hemos destruido un horrocrux y ahora debemos de buscar el siguiente.

.- Vayan con cuidado, tengo que preparar todo – Dije sin más al ver mis cosas y el mapa, ellos tan solo me agradecieron pero antes de que se fueran, les di un abrazo a los dos juntos, ellos se sorprenden pero yo los miro de forma seria – Ahora estamos juntos, no debemos separarnos, tenemos que hacer esto por los caídos, debemos matar a ese bastardo y salvar el mundo de la magia, tú eres el único que puede vencerlo Harry, Ron y yo te ayudaremos a ser más fuerte, debemos de ser fuertes juntos y unidos, ahora vayan al pueblo, consigan suministros suficientes y regresen pronto, no se demoren, Harry la chica.

.- Lo sé – Dijo sonriéndome – Todo de acuerdo al plan.

.- Sigo sin entender lo de la chica – Dijo confuso el pelirrojo.

.- Algún día lo sabrás – Dije sin más – Harry, me enteraré si le dices, de una u otra forma.

.- No te lo puedo contar colega – Dijo Harry apenado volviendo a ver la salida – Al menos no por ahora, vámonos.

Fin flashback.

.- Así que el pelirrojo regresó apenado – Dijo Tracey que soltando unas risillas y mirando a la ventana – Me alegro, si él no lo hubiera hecho, cambiaría mi impresión sobre él.

.- No tiene importancia ya – Dije suspirando – Ya era un horrocrux menos pero seguíamos sin tener pistas, estábamos averiguando posibilidades, estudiando todas las posibles opciones pero ninguno se acercaba, comenzaba a pensar más en el libro hasta que recordé algo.

.- ¿Qué cosa? – Me pregunta Tracey mirándome.

.- El símbolo de Grindelwald – Le respondo mirando con una sonrisa a Tracey, sabiendo que ella conoce dicho símbolo.

.- La marca de Grindelwald – Dijo asombrada – Las reliquias de la muerte, la historia de los Peverell, la capa, la piedra y la varita de sauco pero en ese momento, a esas alturas de la guerra, ¿Qué sentido tenía Herm?

.- Xenophilius Lovegood – Le respondo de nuevo con una sonrisa – El padre de Luna llevaba ese símbolo, la historia de los Peverell lo tenía en el libro que me legó el director caído e hice la conexión, tuve que hacer un esfuerzo enorme para tragarme la chorrada que pensaba en ese momento, ya era demasiado y era desesperante no tener pistas hasta tuve que recurrir a Ron que estaba de acuerdo conmigo, aprovechando que se quería ganarse puntos, convencí a Harry de ir a la casa de Luna, Harry me echó la bronca por ello, dijo que yo era una abusiva.

.- La chorrada a la que te refieres es la historia de las reliquias de la muerte ¿no?, me sorprende que hayas usado al pelirrojo – Dijo Tracey mirándome con curiosidad – Admito que en un principio, yo tampoco me habría tragado ese cuento chino, me negaba a pensar que hubiese una varita más poderosa de lo que se tiene conocimiento y las otras dos reliquias también negaba su existencia pero al ver la capa de invisibilidad de Harry que llevaste en esa ocasión que nos vimos después estar tanto tiempo separadas…

.- Ya no sonaba tan descabellado – Dije soltando unas risillas – Lo cierto es que para mí fue difícil asimilar la situación, aun estando en la casa de Lovegood, en un principio fue una gran pérdida de tiempo y esfuerzo, ya que Lovegood nos traicionó de manera sucia pero tenía sus razones para hacerlo, poderosas razones de hecho.

.- Su hija, Luna Lovegood – Dijo Tracey dando un suspiro.

.- Al señor Lovegood, le habían engañado – Dije con tristeza recordando ese día – Le dijeron que tenían a Luna sin mostrar una prueba, solo amenazas de muerte y que era muy probable tenían secuestrada a Luna junto a otros más.

.- No eran más que unos malditos esos mortifagos – Dijo Tracey con desprecio.

.- El señor Lovegood tenía un cuerno de Erumpent, cuando la cosa no podía ir a peor pensé en ese momento al ver ese cuerno – Dije recordando aquél endemoniado objeto.

.- Esa cosa es demasiado explosivo – Dijo mostrando su asombro al escucharlo - ¿Cómo no se dio cuenta el señor Lovegood?

.- Él estaba convencido de que era un cuerno de Snorkack de asta arrugado – Dije suspirando – Nunca en mi vida había escuchado tanta estupidez junta de inventos de criaturas mágicas, inexistentes sin una prueba verídica y pensaba que solo el mundo muggle se inventaba chorradas sacadas de la chistera.

.- Bueno hay que considerar que era Lovegood – Dijo Tracey mirando a la ventana en una dirección específica, la casa de Lovegood – Luna actualmente ha cambiado muchísimo a tal grado de que ya no es igual a como era antes, su personalidad es ahora fría pero sigue siendo simpática e alegre aunque de forma esporádica, su sonrisa ya no es la misma.

.- Es fría porque su padre le metió cuentos chinos desde que era niña – Dije con tristeza – Al enterarse de que nos traicionó, le perdió el respeto pero dijo no culparle debido a la situación de la guerra mágica sin embargo, la personalidad de Luna cambió drásticamente, al ver tantos cuerpos muertos al final de la guerra, decidió ser otra, este año lo noté, con el incidente de Ron en el cuarto piso, yo estaba pasando por ahí y me asombró el hecho de que fuera muy fría con Ronald, nunca vi una mirada tan fría, su personalidad se sentía hostil pero sin llegar a ser altanera, calculadora y mordaz, defendiéndome no solo a mí, también a Harry, Astoria y sobre todo a ti.

.- Si, ese día que la vi junto a ti que regresaron de los pasillos – Dijo Tracey recordando ese día – Su forma de hablar, melancolica, fría, no veía una pizca de alegría, ya no era la misma Luna, Draco lo notó y eso lo cabreó a tal grado de que se ha enamorado de ella, también escuché que ahora tiene una relación frágil con su padre.

.- Astoria me contó algo de eso – Dije soltando unas risillas – Draco ha intentado acercarse a ella, quiere volver a verla a sonreír y en cuanto a su padre, es verdad, ella casi ya no le habla, ya no le responde las cartas que le envía su padre.

.- Esperemos que lo logre – Dijo Tracey que también soltó risillas suaves – Espero que también llegue a resolver el conflicto que tiene con su padre pero bueno, no nos desviemos cariño, que pasó luego de ver ese cuerno.

.- Bueno cielo – Dije suspirando que a la vez la miro a sus ojos, ella se sonroja – Evidentemente nos pusimos a platicar sobre las reliquias de la muerte, el cuento de los Peverell, en principio, me negaba a creerlo pero la prueba más evidente de que hay un acercamiento de las reliquias era la capa de Harry, nunca se desgastaba o no podías hacerle daño hicieras lo que le hicieras, inmune a demasiados encantamientos incluyendo la que revela cualquier secreto, Harry ahora era el muchacho que se convencía de esa historia, se volvió obsesivo con eso, convencido de que las reliquias eran la clave para llegar a Voldemort, solo que, ese bastardo mal nacido sabía de la varita de sauco, nunca se enteró de las existencias de las otras reliquias de la muerte o al menos hasta donde sé.

.- ¿Harry? ¿Un obsesivo? – Dijo Tracey sorprendida, no creyendo aquello, no le culpo, yo tampoco lo creería – Él no es la clase de chico que se creería cuentos aunque evidentemente las reliquias de la muerte son en verdad, ciertas.

.- Era la segunda guerra mágica Tracey – Dije con tristeza – Para él, cualquier pista le servía y no me ayudó para nada el hecho de que Ron también estaba convencido dado que recordó la capa de invisibilidad, él me contó el día en que Harry la adquirió, fue en el primer año de Hogwarts, primera navidad feliz de Harry.

.- ¿Quién se la dejó? – Pregunta Tracey de forma curiosa – Nunca supe quien se la había dejado.

.- Dumbledore – Dije recordando las palabras de Harry – El director caído tenía en su posesión dos de las tres reliquias, la piedra de la resurrección y la capa.

.- Increíble – Dijo Tracey asombrada - ¿Qué fue de la piedra?

.- Perdida en algún punto del bosque prohibido – Le respondo con una sonrisa – Creo que es mejor así, nadie debe tocar esa piedra, solo trae más desgracia que beneficios.

.- Sin duda – Me dice suspirando – Me cuesta creer que existan, la varita de sauco está enterrada en la tumba del director ¿no?

.- En efecto – Dije recordando el funeral del caído – Harry lo decidió así, así nadie se atrevería acercarse a la tumba y tomar la varita.

.- ¿Qué pasó después? – Me pregunta.

.- Luego de que nos contara la historia, yo me sentía decepcionada – Dije recordando esos momentos – Nunca pensé escuchar tanta idiotez junta pero Harry se mostraba convencido, el señor Lovegood dijo que Luna estaba con nosotros pero entramos a la habitación de Luna, era más que obvio que no estaba en el lugar, el polvo era la clara evidencia, el señor Lovegood dijo que su hija fue a pescar un tipo de pez llamado Plimpy pero el señor Lovegood solo trajo cuatro tazas, el desgraciado nos estaba haciendo perder tiempo para que los mortifagos nos emboscaran, cuando descubrimos su plan, lo confrontamos, este no lo negó pero estaba desesperado, le habían dicho que tenían secuestrado a su hija cuando en realidad eso no era así, convocó a los mortifagos diciendo el nombre de Voldemort.

.- Nombre tabú – Dijo Tracey con una mueca – Me había enterado tiempo después, en ese momento había decidido ir al mundo de la magia y fui al caldero chorreante, me dijeron que el nombre estaba en verdad maldito y que solo mencionarlo, llegaban esos mal nacidos y te arrestaban.

.- Así es – Dije también mostrando una mueca de fastidio al recordar eso – Ron nos los mencionó antes de que fuéramos a la casa de los Lovegood, en ese momento entendí porque nos emboscaron en Tottenham Court Road, se debió a que yo, inconscientemente mencioné el nombre de ese loco, así fue como dieron con nosotros al principio pero bueno, tuve que ocultar a Ronald con la capa de Harry, ya que se supone que estaba enfermo en su casa con spattergroit, pudimos escapar por los pelos, yo en ese momento me odiaba a mí misma por proponer ir a la casa de ese loco de Lovegood, pensaba que era una pérdida de tiempo pero Harry no lo veía así, Ron por su parte ya estaba dudando pero también estaba convencido dado que la capa de invisibilidad era la prueba viviente de que en verdad las reliquias existían.

.- Era una situación desesperante Herm – Dijo Tracey que seguía mirando a la dirección de la casa de Lovegood – El padre de Luna, era comprensible que estuviera desesperado, un padre haría lo que fuera por su hija, por verla sana y salva, no se puede culparle en ese momento, su constante apoyo a Harry provocó que tuviera muchos enemigos de por medio.

.- Así es – Dije suspirando e agachando la cabeza – La siguiente parte de mi historia, me costará narrarla Tracey.

.- ¿Por qué? – Me pregunta confusa pero luego se dio cuenta – La cicatriz de tu cuello.

.- Si – Dije con tristeza pero decidida a contar lo que pasó – Fue unos días después de la visita a la casa de Lovegood, Ronald estaba buscando una estación especial que habían hecho sus hermanos para dar a conocer noticias del mundo mágico, la estación solo se podía acceder mediante una clave especial que siempre decían al final de cada programa, nos era útil en ese momento para enterarnos de las noticias, Ron ya había hallado la estación y nos enteramos de cada noticia que pasaba en ese momento, algunas alegres y otras tristes.

.- ¿Cómo pasó? – Pregunta Tracey mirándome seria.

.- Fue en un momento donde Fred mencionó a ese loco, claro con un nombre clave – Dije recordando ese día y llevándome una mano a la frente – Sin embargo, dijo que Voldemort estaba en un punto cercano a Hogwarts, en ese momento Harry estaba ya convencido, eufórico dado que ha dado con una pista, yo trataba de convencerle todos los días que las reliquias eran una tontera, algo sacado de la chistera pero él no hacía caso a mis consejos, luego de que acabó las noticias en la radio, el empezó a decir tonterías sobre lo que pensaba de las reliquias y el muy idiota mencionó el nombre tabú, Ronald estaba que no lo creía y pensábamos que él era el tonto, es cuando te das cuenta de que no la puedes cagar peor que el otro, Ronald, mirándolo de forma incrédula le dijo que cometió un gran error en toda regla e empezó apagar toda luz con su encendedor pero ya era tarde, los mortifagos nos habían encontrado.

.- ¿Qué hicieron? – Pregunta Tracey de forma seria.

.- No podíamos hacer gran cosa más que salir a dar pelea – Dije suspirando – Pero de poco o nada sirvió, nos tenían rodeados, nos agarraron a los tres, Greyback estaba entre ellos, ese hombre lobo no era nada normal, Ron estaba furioso, recuerdo que le había dicho a esos mortifagos que me dejaran en paz y le dieron un puñetazo al estómago, Harry intentaba zafarse pero yo les dije que ya no hicieran nada, no valía la pena, al menos no de momento, nos llevaron a la mansión Malfoy, para ese entonces, ya habían descubierto que Ronald no sufría de spattergroit por lo cual fueron de inmediato a la madriguera.

Inicio flashback (Mansión Malfoy, prisión del sótano)

Era una situación de gran peligro, yo estaba nerviosa pero no me podía dejar llevar por el miedo y la angustia, de alguna forma teníamos que escapar, me habían quitado mi varita y los reemplazos que trajo Ron y que con tanto esfuerzo consiguió, en la celda no solo estábamos nosotros, también estaba Ollivander, Griphook y Dean Thomas, parece ser que no estaba Luna Lovegood, habían engañado al pobre diablo de Xenophilius Lovegood.

.- Maldita sea, es mi culpa – Dijo Harry pateando una de las sillas – Si no hubiera dicho ese nombre.

.- No sirve de nada culparse ahora colega – Dijo Ron suspirando mientras veía la celda – Hay que ver cómo salir de aquí, nos han quitado la espada de Gryffindor, la única herramienta para poder destruir lo que necesitamos, pero mierda, no se me ocurre nada para salir de aquí.

.- Ron tiene razón Harry – Dije también que observaba el lugar, miraba a Ollivander que estaba mal – No sirve culparse, debemos de mantener la calma y buscar una solución, estamos en la mansión Malfoy.

.- Pero joder Hermione – Dijo Harry con rabia, con enojo hacia sí mismo – Tenías razón, me dejé llevar por las reliquias de muerte y es enteramente mi culpa que estemos aquí.

.- Si no lo hubieras hecho, no sabrían que estamos aquí – Dijo Dean que nos miraba consternado – No tendré idea de cómo sean sus planes pero sí que les puedo decir que los que están arriba no se andan con juegos, está la odiosa Bellatrix Lestrange, es la torturadora.

.- Lo que me faltaba – Dije con enojo, solo recordarla a ella me hacía enojar como pocos, ella, que es la culpable de torturar a los padres de Neville – Que sea ella misma la que tortura, es un gran problema para nosotros.

.- Hermione – Dijo Ron con preocupación – Ella lo va tomar contra ti, eres hija de muggles.

.- Creo que no les importa si soy o no hija de muggles Ron – Dije sin más mirando la puerta – Por el momento han cogido la espada y seguramente uno de nosotros va a ser el torturado, le vi la cara a Bellatrix, estaba aterrada, algo debe de significar.

.- Creo que eso lo puedo explicar – Dijo el duende Griphook, todos lo miramos, esperando su explicación – La espada de Gryffindor se encuentra en la cámara de los Lestrange en Gringotts, el señor tenebroso lo dejó a cargo de Bellatrix por lo que no me sorprende que ustedes la tengan, ya que la espada que está en la cámara, es una falsificación, dado que yo mismo lo noté en su día cuando me dieron la tarea de ir a guardarlo y la que tienen arriba, es la verdadera.

.- Griphook – Dijo Harry acercándose al duende seriamente – Necesito que digas que la espada que tienen, es una falsificación, sé que los duendes pueden identificar falsificaciones, no podemos permitir que se lleven esa espada, es vital para nuestra misión.

.- Tranquilo – Dijo el duende suspirando – No te preocupes por ello Harry Potter, de momento, no sabemos a quién van a torturar, debes de estar más preocupado por ello.

El duende tenía razón, no sabíamos a quién se iban a agarrar para sus torturas pero algo me decía que yo sería a quien torturarían, podía sentirlo, me aterraba pero no me podía dejar vencer por el miedo, de alguna forma tengo que convencer a esos idiotas de que la espada que tienen es falsa, me haría la que no sabe al principio para darles tiempo a Harry y Ron de planear algo, sé que van a usar algo como chantaje para que confiese.

Pasaron unos largos minutos hasta que vi entrar a unos mortifagos, nos paramos enseguida pero yo ya sabía por quién venían, los podía notar en su mirada, típico de escoger a una mujer porque creen que es fácil de doblegar, la verdad es que no sé por cuanto tiempo podré aguantar pero en mi mente y corazón, tengo a Tracey, así que estaba más que preparada, llegaron los mortifagos.

.- Tú sangre sucia – Dijo uno de ellos, cara tan fea pero no me dejo intimidar – Te llaman arriba.

.- Llévenme a mí malditos desgraciados – Dijo Ron con evidente rabia que a la vez era sujetado por Dean y Harry – Cobardes, sucios cobardes, no se atreven a llevar a un hombre.

.- Cálmate Ron – Dije seria al mirarlo, este se sorprende – Estaré bien.

Tuve que ir con ellos mientras escuchaba a Ron gritarles que eran unos cobardes e incluso podía escuchar cómo se quebraba, me dolía hasta a mí pero era esto o nada, solamente podía esperar a aguantar toda la tortura, conociendo a esa loca mal nacida, seguramente usará su método de tortura favorito, la maldición cruciatus, una de las maldiciones imperdonables, la favorita de los magos tenebrosos, Ojoloco dio una demostración de ello a una pobre araña en cuarto año, ya me podía esperar de cualquier cosa, así que, iba decidida, me llevaron a un cuarto donde esperaba mi torturadora, una vez que llegué al cuarto, no había nada más que una silla y sorpresa, Bellatrix ante a mis ojos, ella hace un ademán de que nos dejen a solas, hacen que me siente en la silla, ella se acerca rápidamente a donde estoy, solo la puedo mirar con frialdad.

.- Bien sangre sucia – Me dice al oído yo seguía impasible – Me dirás lo que necesito saber, hay algo que no entiendo.

.- No diré nada cerda – Dije con frialdad, ella se echa a reír.

.- Así que no dirás nada – Dijo mirándome, burlándose de mí – Así que te crees ruda eh, me dirás de donde han sacado esa espada, me lo dirás sangre sucia ¡Crucio!

Tal como era de esperar, al recibir la maldición imperdonable apuntando a mi cuello, podía sentir un intenso dolor por todo mi cuerpo, dolor que no podría describir con palabras, mi espalda, mis brazos, manos, piernas, pies hasta mi cabeza, sentía una gran descarga eléctrica, solo podía pensar en mi amada, que de alguna manera me daba fuerzas para no gritar, pero sé que esa loca no ha echado todo el poder de esa maldición, era solo el principio, durante un minuto me mantuvo con esa maldición sin que yo cediese al grito.

.- Es solo el comienzo sangre sucia – Me dice rechinando sus dientes, estando cerca de mí mientras me jaloneaba el pelo, solo podía mirarla con rabia - ¿Me dirás o no?

.- Púdrete – Dije sin más, sabía que eso lo iba a pagar caro pero era necesario.

Ella nuevamente convoca su hechizo y esta vez, era más fuerte, sentía mi cuerpo decaer pero resistía sin ceder a gritar, no le iba a dar el gusto a esa vieja mal nacida, solo tenía un pensamiento, en mi pareja, si iba a morir, que sea peleando y pensando en algo feliz, Bellatrix estaba impresionada, paró el hechizo luego de otro minuto, me miraba con rabia.

.- Si que eres resistente rata asquerosa sangre sucia – Me dice ahora si enojada, seguía jaloneándome el pelo, moviendo su varita por todo mi cuerpo pero parece que su zona preferida para atacar es por el cuello – La siguiente será más fuerte, dilo, necesito saber que más se llevaron de ahí, necesito saberlo por un carajo, qué más se llevaron.

.- Jodete mal nacida – Dije mirándola con rabia pero me hizo pensar en sus palabras, ¿Qué más nos llevamos? ¿De qué hablará?, necesitaba respuestas así que decido hacerla enojar todavía más a costa de mi sufrimiento – No te lo diré, así que púdrete.

Ella saca un puñal pero no lo usa, lanza de nuevo su maldición, mi cuerpo estaba ya sintiendo los efectos del hechizo oscuro, los huesos me dolían como el infierno mismo pero seguía mi postura, firme a no decir nada, mi pensamiento en Tracey me daba más fuerza de lo normal, esta vez prolongó el hechizo, seguía sin ceder al grito, no le quería dar el gusto pero necesitaba saber de qué rayos hablaba Bellatrix, paró su hechizo y puso su puñal muy cerca de mi estómago.

.- Esta vez me dirás sangre sucia asquerosa – Dijo con rabia y desesperación – O te atravesaré este puñal, necesito saber que más se llevaron de mi cámara, ¡Contéstame! sangre sucia.

.- No diré nada ante una rata rastrera de su señor que no le da la atención que cree merecer – Dije mirándola con desprecio que a la vez le sonrío con descaro, ella grita en desesperación y vuelve a lanzarme el cruciatus, de acuerdo, mala elección de palabras, eso la hizo enojar más pero a cambio pude averiguar a que se refería acerca de "qué nos llevamos", era a su cámara de Gringotts ahora recuerdo las palabras de Griphook en el sótano, ahí debía de haber otro horrocrux que le debía de haber confiado ese desgraciado, por eso se desesperó al ver la espada y por ende, asume que nos hemos llevado algo más, bien, una pista lo suficientemente buena, parece que no fue mala idea de que Harry mencionase el nombre de aquél idiota mago tenebroso pero estoy pagando un precio muy alto; la maldición me estaba matando así que solo pude suspirar de forma grave pero seguía firme en mi pensamiento, en Tracey, eso me daba fuerzas para seguir.

.- ¡DIMELO! – Dijo con demasiada rabia mientras jalaba mi cabello hacia atrás haciendo que la viese frente a frente – Qué más o me veré obligada a matarte y hacer que mi señor averigüe y se meta a tu mente para saber todo y de paso, saber dónde están tus seres queridos para darles caza y matarlos en trocitos, es más podría usar mi nuevo truco aunque no soy buena en legeremancia.

Esta vez sí me puse pálida pero sin llegar a mostrar lo evidente de mi estado emocional, si ella hacía eso, se enteraban de Tracey, de mis padres y acerca de la misión que llevábamos a cabo con Harry, irían a por todos, no lo podía permitir, así que procedo a decir algo antes de que me vuelva a lanzar la maldición y conjurar ese hechizo que hace posible leer la mente, seguramente es una triquiñuela suya, que era probable que no supiera manejar ese hechizo pero no me podía arriesgar, Bellatrix es una de las lugartenientes más confiable de ese mal nacido, es literalmente su mano derecha, sumado a eso, ella tenía un puñal apuntando a mi estómago.

.- Rayos – Dije con rabia, sacando lágrimas traicioneras – Está bien lo diré.

.- Por fin – Dijo triunfante – Habla o te apuñalo.

.- La espada que tenemos es una falsificación – Dije con seguridad, sonando muy creíble – No sabemos dónde está el original y no sé a qué te refieres con que nos llevamos más cosas de tu cámara o lo que sea que te refieras.

.- ¡POR FIN! – Dijo triunfante Bellatrix y me lanza otro cruciatus, mi cuerpo estaba debilitándose, los huesos los sentía quebrar, es de verdad doloroso, solo puedo soltar suspiros graves, ese me lo ha dado por que le dio la gana, maldita desgraciada pero durante el proceso ella agachó su cabeza cerca de mi mano y pude agarrar unos cabellos, podría necesitarla después, increíblemente aún tengo consciencia para poder armar planes de contingencia, parece que llama a sus hombres – Llamaré a mis hombres y mataré a todos los que están abajo, pero antes ¡MORTIFAGOS PERROS! ¡VENGAN DE INMEDIATO!

Uno de ellos llegó a la habitación y esta le responde que traiga de inmediato al duende, seguramente le preguntará si la espada es de verdad una falsificación, si de veras hará caso a Harry al decirles que es una falsificación, estábamos salvados, de momento, pero debía de hallar al menos una ruta de escape pero no se me ocurría nada, el mortifago entendió la orden de Bellatrix y al cabo de unos minutos, el duende ya estaba en la habitación, me vio y yo pude mirarlo como podía, con ojos llenos de frialdad, indicándole que tenía que decirle que la espada era falsa, era lo más que podía hacer.

.- A ver duende estúpido – Dijo Bellatrix escupiendo con rabia e entregándole la espada - ¿Es de verdad o una falsificación?, necesito saberlo, esta sangre sucia dice que es falsa, ¿es verdad?

.- Déjame ver – Dijo Griphook con temor, Bellatrix le entrega la espada, al analizarlo por unos minutos largos, noté que me miraba de reojo pero yo no podía hacer nada más, mi cuerpo estaba desgastado debido a las torturas que me hizo esa loca pero esperaba una respuesta que me diese una alegría y evidentemente así fue – Si, en efecto, es una falsificación, la verdadera está en tu cámara de Gringotts.

.- Perfecto, ahora – Dijo Bellatrix triunfante y va hacia la puerta para gritarles la orden, el duende me acababa de confirmar lo que ya sabía momentos atrás, esas son buenas noticias, ahora viene lo feo - ¡MORTIFAGOS!, acaben con todos en el sótano, son libres de hacer lo que quieran, es más tráiganlos aquí, aquí los torturaremos a gusto, es más voy a llamar a mi señor.

Ella llamó a su señor loco a través de la marca tenebrosa de su brazo pero al cabo de unos minutos, algo extraño pasaba, nadie acude al llamado de Bellatrix, lo cual es raro, a pesar de mi estado emocional estaba quebrado podía pensar racionalmente todavía así que, me estaba preguntando que rayos pasaba afuera, ¿por qué nadie acudía al llamado de Bellatrix?, tenía que mantener una postura relajada mientras podía, la mortifaga lanza el cuchillo al piso, despotricando contra Greyback, diciendo que eran unos inútiles buenos para nada, que eran suertudos de estar al lado del señor tenebroso, bueno, en ese podía yo darle razón, todos tenían el cerebro de una nuez excepto por Greyback, ese hombre lobo no es normal.

.- Pero que cojones pasa – Dijo yendo a la puerta, al intentar abrirla, este se abre de golpe, mandando a volar a Bellatrix haciendo que se estrellara contra la pared, dejándola inconsciente, yo estaba sorprendida pero quienes nos rescataban era Harry, Ron, Dean quien llevaba a Ollivander pero junto a ellos estaba Dobby el elfo domestico a quien Harry liberó de Lucios Malfoy, Ron llegó y me desató, me paré como pude pero casi caigo al suelo, Harry y Ron me ayudaron a pararme.

.- Joder Hermione – Dijo Ron preocupado - ¿Estás bien?

.- Olvídate de eso – Dije sin más, apenas audible – Salgamos de aquí, he averiguado algo importante.

.- Si – Dijo Harry – Dobby, sácanos de aquí.

.- En seguida Harry Potter – Dijo Dobby ya se estaba juntando con nosotros cuando Bellatrix nos alcanza, se había recuperado y tenía el cuchillo, se la atraviesa a Dobby pero este simplemente la manda a volar con su magia y con un esfuerzo, nos saca de la mansión Malfoy con su magia de aparición.

No sé cuantos minutos pasaron, no sé en donde me encontraba, me sentía demasiada cansada, podía notar una cicatriz circular y que me ardía demasiado en mi cuello, apenas podía ver y lo poco que vi, era a Harry con Dobby en sus brazos, era una escena desgarradora, el elfo domestico había muerto y sacrificado su vida por sacarnos de esa celda infernal, yo solamente me sentía caer y así era pero unas manos suaves me agarraron, no sabía quién era pero podía escuchar su voz, era una voz femenina que me preguntaba si estaba bien pero no alcancé a pronunciar una respuesta y me desmayé.

Fin Flashback

No dije nada más, recordarlo me hacía sentir débil, tenía la cabeza agachada porque no podía mirar a los ojos de mi pareja, una lágrima traicionera aparece en mi ojo derecho, recordarlo, me trae recuerdos tristes, esas torturas, a pesar de que no grité por desesperación, mi cuerpo si me pedía que gritase a pleno pulmón que me dolía, que me sentía horrible pero me aguanté, había soportado horriblemente esa tortura y estaba segura que los padres de Neville lo pasaron mucho peor, ellos nunca dijeron nada y los volvieron locos, podría haber ido por el mismo camino pero supe manejar la situación y hasta eso, manejarlo entre comillas porque de todas maneras, habría muerto de no haber dicho nada.

Siento un abrazo cálido, levanto la cabeza y es Tracey quien me abrazaba, correspondí a su abrazo, ella lleva su mano a mi cicatriz en mi cuello, la cicatriz circular nunca sanó del todo, la poderosa magia de esa loca era tal que dejaba una marca permanente, debía de lidiar con eso toda mi vida pero Tracey, me da un beso en esa parte y me mira, ella soltaba un par de lágrimas, yo me sorprendo pero antes de que pudiera hacer nada, ella me limpia las lágrimas y me dice.

.- Por eso quería que me lo contaras – Dijo dándome un beso suave y volviéndome a mirar – Sabía que esa cicatriz que tienes, era producto de una tortura de una de las tres maldiciones imperdonables, nunca me quisiste contar lo que pasó en esa mansión, quería saber y le preguntaba a Harry pero tan solo me decía: "Si Herm no te lo ha contado, sus razones tendrá, yo no puedo contártelo porque no estuve en el interrogatorio y aunque lo hubiese visto, no soy quien te debe de contarlo"

.- Amor – Dije llevando una mano a su mejilla, ella soltaba lágrimas, con mi pañuelo le limpiaba – No te lo contaba porque es algo que me da vergüenza, es doloroso, me sentía débil, sucia, era un recuerdo mancillado, no me sentía bien, por eso, no quería contártelo.

.- Debías de hacerlo cariño – Me responde dándome un beso que a la vez me sonríe – Si no, no te ibas a sentir bien, ¿Dónde llegaron?

.- Cariño – Le digo respondiendo con un beso – Bueno, Dobby nos transportó a El Refugio, la casa de Bill y Fleur.

Inicio flashback (Casa de Bill y Fleur, El Refugio).

Abrí los ojos luego de haberme desmayado, no sabía en donde me encontraba, miré por toda la habitación, era blanco, mi ropa ya no era igual, de hecho parecía quedarme hecho a la medida, era una ropa cómoda como de pijama, muy suave, notaba algo en mi cuello, una venda cubría mi herida, no entendía que pasaba, pero apenas me podía mover, solo me podía sentar, la cama era demasiado grande para mí, parece ser que era matrimonial, en verdad no sabía dónde estaba, llegué a pensar que me había muerto pero no era así, porque escucho abrir la puerta, entra una persona y era la persona menos pensada; Fleur Delacour, ella de inmediato se acercó a donde estaba y me miraba con esos ojos que me recordaban a mi amada, a mi pareja que extrañaba mucho, solté un par de lágrimas, Fleur sacaba un pañuelo blanco para secarme las lágrimas.

.- Por merlín Hermione – Me dice Fleur, su inglés ha mejorado muchísimo, cosa que me asombra – Estaba pensando lo peor, te desmayaste.

.- ¿Dónde estoy? Fleur – Le pregunté confundida.

.- En El Refugio, concretamente en la habitación principal – Me responde con una sonrisa – Estás en mi casa, aquí estamos Bill y yo, no te preocupes, este lugar está protegido bajo el encantamiento Fidelio, el guardián secreto es Bill, ¿Cómo te sientes Hermione?

.- Cansada, destrozada – Dije sin más.

.- La maldición cruciatus – Dijo Fleur al notar mi vendaje en el cuello – Tuve que curarte yo misma, conozco hechizos curativos cortesía de la magia de Beauxbatons, sabemos cómo tratar con esto, Hermione, Ron me contó que te torturaron por quien sabe cuánto tiempo.

.- Habrá sido alrededor de casi media hora o más – Dije recordando aquella habitación, ella se sorprende.

.- Eso es demasiado para ti Hermione – Me dice Fleur de forma seria – Tuviste suerte, pude curar tu cuerpo y huesos, pero necesitas descansar.

.- ¿Ron y Harry? – Pregunté preocupada.

.- Están afuera – Dijo mirando la ventana – Junto a Dean Thomas, están haciendo una tumba para el elfo doméstico a la manera muggle, Harry me dijo que Dobby los sacó de ese espantoso lugar.

.- Lo hizo – Dije agachando la cabeza – Fue terrible.

.- Hermione – Dijo Fleur aún más seria - ¿Qué es lo que pasa?

.- No te lo puedo contar Fleur aunque ganas no me faltan – Dije sin más – Es algo que nos encomendó Dumbledore.

En ese momento la puerta se abrió, Fleur volteó a ver y era Bill Weasley que parecía haber escuchado la conversación, le da un beso a su esposa y me mira, tarda unos minutos en decir algo pero parece que me sonríe.

.- Herm – Empezó a decir Bill – Antes que nada, me alegra de que estés bien, santo Dios que pasaste por una tortura a manos de esa loca, escuché lo último que dijiste, si es algo que te encomendó Albus Dumbledore, entonces nada puedo hacer más que prepararlos, deberán descansar aquí por un tiempo y no se hable más del asunto, necesitan recuperar sus energías antes de salir al ruedo de nuevo.

.- De acuerdo – Dije aceptando su hospitalidad, al fin y al cabo, me atendieron, ya me podía sentir tranquila pero soltaba lágrimas, Fleur lo nota y le lanza una mirada a su esposo en señal de que nos debe dejar solas, este lo capta y deja la habitación.

.- ¿Qué pasa Hermione? – Me pregunta que a la vez me limpia mis lágrimas traicioneras – Estamos solo tú y yo, dos mujeres.

.- No sé si deba Fleur – Dije un tanto temerosa pero la verdad necesitaba desahogarme, quería soltarlo sin más pero me sentía temerosa pero Fleur toma mis dos manos y me mira fijamente, con una sonrisa, ella saca su varita y lanza el hechizo muffliato, haciendo que silencie la habitación, impidiendo que saliera todo ruido de la habitación.

.- Nadie nos escuchará – Dijo Fleur – Llora Hermione, solo estamos tú y yo, llora lo que necesites, desahógate.

.- Yo… - Dije quebrándome y la abrazo, empiezo a llorar fuertemente mientras que Fleur me abraza de forma maternal, me consuela, solo podía llorar como una niña pequeña, todo ese sufrimiento que pasé, toda la mierda por la que estaba pasando, me afectaba demasiado y no podía seguir aguantando tanta carga, era tanta que empecé a decir mi pequeño secreto – La extraño Fleur, la extraño.

.- ¿A quién extrañas Hermione? – Me pregunta suavemente.

.- A Tracey – Dije soltando sin más, sin parar de llorar, de verdad que la extrañaba – Es mi pareja, es una chica Fleur, la extraño demasiado, no sé de ella, no he sabido nada de ella, no sé si está bien, no sé si se encuentra a salvo, me arrepiento de no habérmela llevado conmigo joder, debí de confiar más, debí de confiarle la tarea que nos encomendó Dumbledore pero no pude, esto se tenía que hacer entre los tres, solo nosotros tres, no podía involucrarla, Tracey ahora mismo debe estar en Londres muggle, me dijo que iría al castillo pero no tengo noticias de ella, la extraño Fleur, hace meses que cumplimos dos años juntas, maldición que la extraño.

.- Herm – Me responde con suavidad haciendo que la mire cara a cara, ella me limpia mis lágrimas, yo seguía hipando – No sabía que eres lesbiana, que tenías pareja, estoy segura de que la volverás a ver, estoy segura de que se encuentra bien en algún lugar pero ¿saben Harry y Ron de tu relación?

.- Harry si – Respondo hipando mientras trataba de calmarme – Pero Ronald no, el tarado está enamorado de mí, él sabe que no tiene oportunidad conmigo, se lo dejé en claro hace tiempo, ahora tú lo sabes, no quiero…

.- No le diré nada a Ronald – Me dice con una sonrisa mientras me seguía limpiando las lágrimas – Pero necesitas ser sincera con Bill, el merece saberlo, ¿sabes?, puedo sentir tu conexión con esa chica, es muy fuerte.

.- ¿Qué quieres decir? – Le pregunto confusa.

.- Las veelas podemos sentir las conexiones de las personas quienes tienen una conexión con su pareja – Dijo mientras seguía limpiando mis lágrimas – Es un especie de poder, tu conexión con Tracey no es normal, es poderosa, estás conectada a ella, tienes una determinación muy fuerte, una coraza que te protege, por eso pudiste soportar esa horrible tortura, pensaste en ella ¿verdad?

.- Pensé en ella durante toda la tortura que me estaba haciendo esa loca mal nacida – Dije recordando esos momentos – Me daba…

.- Fuerzas, protección – Dijo Fleur que tocaba mi vendaje – La maldición cruciatus tiene una debilidad, no puede ante un amor grande y poderosa por mucho que eleve su poder, puede llegar a ti pero esa protección, esa coraza, te fortalece pero a la vez te cansas, tuviste suerte de no desmayarte durante la tortura.

.- ¿Hay un nombre para ello? – Pregunto mientras me calmaba.

.- La verdad es que no, no hay explicación lógica alguna – Dijo Fleur que me miraba – Simplemente es una conexión especial, una magia muy poderosa que se apodera de tu cuerpo, es un escudo digamos y solo se puede conseguir si las dos personas sienten un amor genuino y puro, es evidente que lo tienes con Tracey.

.- Ya veo – Dije ya calmándome un poco pero aún me seguía sintiendo fatal – No sabía eso, hace tiempo que la conozco, al principio nos odiábamos, yo soy Gryffindor y ella Slytherin, somos dos alumnas brillantes, competíamos hasta que…

.- Se dieron cuenta de sus sentimientos – Dijo Fleur que me seguía consolando e abrazándome de forma maternal, algo tenía la francesa que me hacía sentir como en casa – Del odio al amor solo hay un paso Herm, ustedes dieron ese paso y fueron conociéndose aún más, es una conexión poderosa.

.- Lo siento Fleur – Dije, todavía la seguía abrazando – No me quería poner así en este estado.

.- Tranquila cariño – Dijo Fleur que me abrazaba con su manera maternal y que hace que levante mi cara para mirarla a sus ojos – No tiene nada de malo desahogarte, llorar es bueno, has pasado por muchas cosas y tuviste que pasar por una tortura horrible, necesitas descansar para recuperar tus fuerzas Herm, aún no estás del todo curada, la maldición cruciatus afectó tu cuerpo sobre todo a tus huesos, otro poco más y quizá hubieses dejado a esos dos a su suerte, menos mal que no fue así.

.- Pensé que me verías diferente al revelarte mi preferencia sexual – Dije con vergüenza, ella tan solo me pone una de sus manos en mi mejilla derecha.

.- No tiene nada de malo que te guste una mujer – Dijo Fleur que me miraba con una sonrisa – Ya he dicho que tu conexión con tu pareja es muy fuerte, demasiado, cariño, a Bill y a mí no nos importa si te gusta un hombre o una mujer, si eres feliz, qué más da.

.- Gracias Fleur – Dije abrazándola todavía más fuerte – Eres la segunda mujer que sabe que ando con una chica, la primera es Ginny, me siento aliviada pero nadie más lo sabe más que Harry y la profesora McGonagall.

.- Pero Ronald no – Me dice mirándome a los ojos – Puedo detectar su corazón, está enfocado en ti, tú no le puedes dar lo que busca, el ama una sombra, la que cree merecer, ve en ti como una futura pareja.

.- Le dejé en claro que no quiero nada con él – Dije agachando la cabeza – Él lo sabe, no va a hacer nada para tratar de llegar a mí.

.- Pero está convencido de que podrá hacerlo – Dijo Fleur de manera seria – Cuando te desmayaste, él quiso atenderte, se lo impedí porque reconocí tu herida en el cuello y una persona que ha sufrido la maldición cruciatus se debe de atender en manos suaves, le dije a Ron que atendiera con Harry y que yo me ocuparía de ti, me dijo que en cuanto despertaras, le avisara, es evidente que está preocupado por ti, cosa que no veo mal pero en su corazón, está creciendo algo maligno, puedo sentirlo Herm.

.- ¿Qué quieres decir? – Dije con preocupación al escuchar eso.

.- Ronald es un muchacho noble, honesto pero muy terco – Empezó explicando – Se enfoca mucho en ti, a tal grado de que está convencido de que, terminando esta guerra, si es que acaba en algún momento, tú te fijarás en él, cosa que ambas sabemos que eso no será así, no has sido lo suficientemente directa con él.

.- Le dije que estaba en una relación seria y no me creyó – Dije recordando aquél día.

.- No te creyó porque cree conocerte – Dijo Fleur mirando a la ventana – Cree que no tendrás algún acercamiento a algún chico pero se equivoca, ya has tenido acercamientos, él no se dio cuenta de eso, no le dijiste que sales con una chica, que llevas una relación seria de dos años y contando.

.- No se lo tomará bien – Dije con tristeza – Él claramente no está en contra de parejas del mismo sexo pero, es rencoroso, celoso e intenta controlar todo.

.- Defectos horribles en una persona – Dijo Fleur con tristeza – Su corazón se llena de maldad a medida que va pasando el tiempo, es cuestión de tiempo de que se entere y entre en una etapa de negación.

.- ¿Qué debo hacer Fleur? – Le pregunto un tanto temerosa – He hecho lo que estaba a mi alcance, hice lo que tenía que hacer y no me creyó, fui cruel con él usando palabras frías, dejándole en claro que no quiero nada con él, ¿Qué debo hacer Fleur?

.- Ayudarle – Dijo sin más, cerrando sus ojos – Debes de mostrarle la verdad de alguna forma, con apoyo de tus amigos, harán que esa maldad se reduzca a cenizas, abandonará toda esperanza de tener algo contigo pero también debes de hacerle ver que no está solo.

.- Ya pensaré en algo – Dije sin más pero ella hace que la mire directamente, pero ahora es diferente, sus ojos se volvieron azules muy intensos, la veela que habitaba en ella, tomaba posesión de su cuerpo.

.- No Hermione – Me dice seria, yo quedo un tanto atemorizada pero me toca suavemente mis mejillas, haciéndome ver que no había nada que temer, me daba más seguridad – En cuanto tengas la oportunidad, muéstrale la verdad y no dejes que la maldad en su corazón crezca.

.- D-de acuerdo – Le respondo torpemente pero Fleur volvió en sí y me abraza maternalmente.

.- Lo siento – Dijo Fleur mientras me abrazaba – Mi veela detecta estas cosas y sale a flote cuando lo requiere, es también una situación de suma importancia, Ronald es ahora parte de mi familia y me preocupa su estado emocional.

.- No pasa nada Fleur – Dije correspondiendo a su abrazo – Gracias, por advertirme sobre esto, por consolarme, no quiero que le digas a nadie sobre cómo me has visto.

.- Eres humana después de todo Hermione – Dijo Fleur mirándome con una sonrisa – No tiene nada de malo llorar y desahogarte, ahora cuéntame, como inició tu relación con esa chica.

Eso me asombra un poco pero empecé a contarle todo la relación que llevo con Tracey hasta ahora, olvidaba lo bien que se sentía hablar con alguien conocido, con una chica que me entendiese como lo es Ginny conmigo pero Fleur es más, de cierta manera muy materna, ella tenía algo que me hacía reconfortar en momentos de crisis como la guerra mágica, hablar de Tracey con ella me hacía sentir tan bien, de hecho, me hacía sentir que estaba cerca de mi pareja, de mi amada y eso es lo que me hacía sentir tan contenta que me hacía olvidar de todo lo demás, no sé cuántas horas nos llevamos platicando pero no me importaba, hacía mucho que no me sentía tan relajada y tranquila.

Después de platicar con ella, me sentía mejor, me dijo que debía de descansar, no iba a permitir que me interrumpieran mi descanso, cosa que agradezco enormemente, realmente necesitaba un descanso, un respiro de la mierda de guerra con la que estábamos lidiando, Fleur me curaba y me revisaba el estado de mi cuerpo dado que la maldición cruciatus si me afectó en gran medida, ella hizo un gran esfuerzo en curarme, supe del funeral de Dobby, no pude estar ahí debido a que apenas me podía mover pero me dijeron que en el epitafio pusieron; "Dobby, aquí yace un elfo libre", no podía imaginar una mejor manera de describir al elfo que nos ayudó a salir de ese infierno y realmente lamentaba la muerte de Dobby, se me hacía difícil asimilar varias cosas.

Pasaron un par de días en el que Fleur no permitió que yo recibiera visitas, cosa que agradezco mucho, realmente necesitaba descansar y alejarme de las cosas en las cuales tenía una gran presión, me sienta mal haberles quitado la habitación de Bill y Fleur pero ellos dijeron que no había problema por ello, lo sorprendente de Fleur es que es una Medimaga muy experimentada, trabajaba e estudiaba ese campo, con razón es muy buena en lo que hace. Con Bill, hablé de las cosas de manera sincera, ya sabe de mi relación con Tracey, se sorprendió un poco pero me felicitó por ello y me dio su apoyo reconfortándome de que la veré pronto, el me hizo el favor de no decirle nada a Ron, al tercer día, ya me sentía más recuperada y mi cuerpo ya lo podía mover un poco, de hecho, caminaba un poco de un lado a otro de la habitación para poder adquirir más movilidad, la maldición cruciatus es en verdad espantosa, realmente te destroza el cuerpo y dificulta las capacidades motoras, mi recuperación requería de una pequeña terapia psicomotor, ya que estuve prolongada a la maldición un poco más de media hora con esa loca de Bellatrix, mis dos amigos querían verme si estaba bien pero Fleur les seguía negando las visitas hasta que me recuperase por completo pero le dije que estaría bien verlos un rato, que no me molestaba y que me sentía lo suficientemente bien para verlos, además de que tenía motivos para hablar con ellos.

Una vez que ellos entraron a la habitación, Fleur les advirtió que no me entretuvieran demasiado y que no se acercasen tanto a mí, es de admirar que Fleur ha agarrado un instinto maternal que no creí ver a estas alturas, yo siento que es una bruja o maga poderosa, me lo demuestra con su magia curativa disminuyendo los efectos de la maldición cruciatus a un nivel impresionante, me dejaba en verdad sorprendida. Los chicos entraron y se sentaron en unas sillas a lado de la cama.

.- ¿Cómo sigues Herm? – Me pregunta Ron con evidente preocupación – Fleur nos dijo que los efectos de la maldición imperdonable te afectaron a un grado alto.

.- Me he encontrado mejor últimamente – Dije suspirando y mirándolos con una sonrisa – Evidentemente no me he recuperado del todo, la maldición cruciatus es un hechizo poderoso que afecta hasta los huesos de su víctima, también hay que agregar que tiene un segundo efecto, un poderoso efecto electrizante que recorre todo tu cuerpo haciendo que se debiliten los músculos y por ende, afecta la capacidad motora.

.- ¿Qué? – Dijo Ron confuso y con más preocupación – Eso no suena bien, a que te refieres con toda esa palabrería de capacidad motora…

.- Ron – Dijo Harry calmándolo dándole unas palmaditas en el hombro – Ella está bien, la maldición le ha afectado su andar físico, la capacidad motora se refiere a movimientos físicos como caminar o levantar cosas pesadas, la maldición le afectó esa parte de su cuerpo, he leído que la maldición no solo afecta esa capacidad también a nivel psicológico y del cerebro, es una suerte que Fleur sepa de estas cosas.

.- Es Medimaga Harry – Dije soltando unas risillas, ellos se sorprenden – No solo es inteligente, es una maga enfocada en los hechizos curativos, tiene como objetivo formar parte del ministerio y ser jefa de enfermeras en San Mungo, ella sabe manejar estos aspectos de la maldición, claro que tuve mucha suerte.

.- Ya veo – Dijo Ron tranquilizándose - ¿Cuánto tiempo estarás en reposo?

.- El tiempo que me tome recuperarme Ron – Dije suspirando – La maldición me dejó bastante mal, otro poco más y seguramente estaría mucho peor y no les podría acompañar más en el peligroso viaje.

.- Entiendo – Dijo Harry agachando la cabeza apenado y con cierta vergüenza – Si no hubiese dicho el maldito nombre…

.- Ya déjalo Harry – Dije mirándolo con una sonrisa, haciéndole ver que no es su culpa – Lo que pasó, ya fue, no lo podemos cambiar además, si no lo hubieras hecho, no habríamos podido salvar a Ollivander, Griphook y a Dean Thomas e incluso pude conseguir una información valiosa de la loca de Lestrange.

.- ¿Qué cosa? – Dijo Harry asombrado al igual que Ron me miraba estupefacto como no creyendo aquello - ¿Cómo?

.- Esa loca mientras me torturaba – Dije recordando ese día, me dolía recordarlo e incluso podía sentir la tortura pero tenía que decírselos – Ella creyó que entramos a su bóveda en Gringotts, ya que ahí, está la espada falsa de Godric Gryffindor, ¿recuerdan lo que dijo Griphook?, él lo mencionó además de que esa loca se desesperó en el momento que vio la verdadera espada y trató de sonsacarme respuestas a las que no sabía contestar, eso significa…

.- Qué hay un horrocrux en la bóveda de esa loca – Dijo Ron sorprendido – Tiene su lógica, ella gritando desesperada, recuerdo la cara que puso cuando vio la espada y estaba demasiada temerosa.

.- ¿Recuerdan el diario? – Dijo Harry mirándonos a lo que asentimos como respuesta de afirmación – Lucius Malfoy lo tenía en su poder, en una de mis tantas visiones, vi al innombrable castigar a ese pobre diablo cuando le preguntó por el diario, es de creer que Bellatrix creyera que entramos a su bóveda y que nos llevásemos algo más, pero ¿Qué puede ser?

.- Tiene que ser algo diminuto – Dije frunciendo el entrecejo – Tiene que ser uno de los tesoros de Hogwarts, concretamente de las cuatro casas.

.- ¿Qué tesoro podría ser? – Dijo Ron mirando a la ventana – La historia nos dice muchas cosas pero nada concreto.

.- El guardapelo de Salazar Slytherin ya está destruido – Dijo Harry recordando aquél endemoniado objeto maldito – El diario también, el anillo de Gaunt también está en la lista, con esto ya son tres que hemos destruido.

.- Algo leí de la historia de los cuatro fundadores – Dije recordando de golpe – Cada fundador tenía un objeto propio, un tesoro propio, Salazar Slytherin poseía un guardapelo, Godric Gryffindor, su espada, el resto, que podría ser, Helga Hufflepuff si no mal recuerdo, tenía una copa pequeña y de Rowena Ravenclaw, no lo tengo muy claro, si fue o no una diadema.

.- Evidentemente ese bastardete gustaba todo lo relacionado a Hogwarts – Dijo Ron suspirando – No es de sorprender dado su pasado, esos tesoros son significativos para él pero no sabemos a cierta ciencia si se apoderó de esos, claro, la espada está aquí, no está maldito, de lo contrario lo habríamos notado.

.- Tendremos que hablar con Griphook y Ollivander – Dijo Harry serio, Ron lo miró asombrado.

.- No me digas que tienes pensado… - Dijo Ron.

.- Si Ron – Dijo sin más – Debemos de ir a Gringotts, Griphook debe de saber que más le confiaron a Bellatrix, debemos de entrar a como dé lugar y tomar ese tesoro que tiene guardado en la bóveda de los Lestrange.

.- Puedo entender lo de Griphook Harry – Le digo seria, este me mira – Pero porque quieres hablar con Ollivander, ya ha tenido demasiado, ¿Qué buscas exactamente de él?

.- Tengo dudas acerca de la conexión de mi varita original con la de ese loco – Dijo serio como recordando un evento – Fue un momento muy extraño y necesito explicaciones acerca de eso, también le quiero preguntar si tiene conocimiento de las reliquias de la muerte, concretamente de la varita de sauco, siendo un artesano enfocado en la creación de las varitas mágicas, debe de haber escuchado numerosas leyendas acerca de varitas muy poderosas, si ese bastardo está en busca de dicha varita, deberemos de encontrarlo antes que él, claro está en un caso hipotético.

.- Harry – Dije suspirando pero lo entendía y estaba demasiada cansada para discutir lo indefendible, así que solo le puedo decir lo que pienso – No sé si existan las reliquias independientemente de que tu capa pueda ser la prueba más que evidente pero está bien, no perdemos nada esta vez con preguntar, primero deberemos de hablar con ese duende, si me preguntan, no es de fiar, pude verlo en sus ojos cuando finalizaron con mi tortura, esa loca le preguntó si era la verdadera espada, el solo mintió a propósito, Harry, ese duende oculta sus verdaderos motivos, no confíes demasiado en él.

.- Cosa normal – Dijo Ron volviendo a mirar por la ventana, Harry y yo le miramos con curiosidad – Verán, los duendes jamás se llevaron bien con los magos y magas por igual, hay una guerra eterna, se odian, hay demasiado odio debo decir, está claro que no aplica para todos, no están todos en el mismo saco pero los duendes tienen un diferente concepto a cuanto tesoros se refiere pero de eso, no tengo idea, tendrás que preguntárselo a Bill, él trabaja en Gringotts pero me temo que no sacaremos nada bueno haciendo tratos con Griphook, de solo ver su mirada, me da un repelús que te cagas colega, tenemos que tener cuidado con lo que le pedimos y con lo que le podemos ofrecer, puede ser lo último que hagamos.

.- Ya veo – Dijo Harry levantándose de la silla – Bueno Hermione, se nos está acabando el tiempo de la visita y Fleur puede entrar en cualquier momento, me alegro de ver que te estás recuperando, ya veremos cómo armar el plan.

.- Mientras tanto hay que recuperar energías colega – Dijo Ron levantándose de su silla y mirándome, esos ojos, podía reconocerlos, son los ojos de una persona a quien le gusto, por dentro me sentía fatal pero él tiene que entender que ya no tiene oportunidad conmigo por mucho que se esfuerce, mi mente y corazón, le pertenecen a Tracey, a mi amada – Recuperate pronto Herm

Escuchamos abrir la puerta y vemos que entra Fleur que los fulmina con la mirada, ellos agachan la cabeza apenados, ella no se anda con rodeos y se acerca a donde estoy para checar mi estado, de veras que parece una madre regañona y muy estricta.

.- Bueno chicos, suficiente tiempo – Dijo Fleur secamente mirándolos de uno en uno – Los quiero fuera de aquí, Hermione necesita descansar y recuperarse, ustedes también necesitan descansar, andando, Bill los espera abajo, quiere hablar con ustedes, yo estaré con Hermione.

Los chicos solo agradecieron y se fueron de la habitación, la francesa solo suspira al verlos irse pero luego checa mi estado actual, me encuentra cansada, mi respiración es un poco lenta, ella saca del cajón de su mesa de noche un brebaje medicinal, lo sirve en un pequeño vaso y me lo da, haciendo que me lo tome, era asqueroso tomar eso pero me permitía recuperar las fuerzas de mis huesos y músculos pero era doloroso sentir los efectos, no duraban mucho pero al finalizar, sentía un efecto tranquilizador, permitiéndome relajar todo mi cuerpo y tener una respiración normal, Fleur suspira de forma aliviada.

.- Aún no estás para recibir visitas Herm – Dijo mirándome seria que a la vez me toca con una de sus manos a mi mejilla, un ligero sonrojo aparece en mi cara – Entiendo que sean tus amigos pero tu salud es primero, no estás recuperada completamente, hablar con ellos significa hacer un esfuerzo para mantenerte sentada, tus huesos no están todavía fuertes, me alegra que sigas haciendo tus terapias de movimiento pero necesitas reposar un poco más, desde hoy, no más visitas hasta que yo lo considere prudente, sin rechistar.

.- De acuerdo Fleur – Dije suspirando con un poco con tristeza, ella lo nota y suelta unas risillas – Has cambiado mucho Fleur.

.- Tuve que hacerlo – Dijo mientras acomodaba mis sábanas y almohadas, haciendo que me recueste en ellas – No podía seguir así de igual con un pésimo lenguaje de mi inglés, practiqué bastante para lograrlo, Bill me enseñó muchas cosas y también estudié por mi cuenta, como él ahora tiene el gen del hombre lobo, me he tenido que quebrar la cabeza para estudiar pociones, siempre fui buena para eso, mi familia se ha dedicado a la magia curativa, yo no deseaba entrar en ello pero ahora que mi esposo necesita de un brebaje especial para controlar sus transformaciones, me he visto obligada a estudiar la magia medicinal y la medicina muggle pero tampoco he perdido de vista mi sueño de formar parte del ministerio de magia, por eso he decidido cambiar Herm, soy de las mejores estudiantes de San Mungo, en ascenso voy.

.- Es impresionante Fleur – Dije mirándola con asombro y de cierta manera con admiración, Ginny la subestima de forma grosera – Tengo que decir que me asombras.

.- Suficiente plática por hoy Herm – Dijo poniéndome un pañuelo fresco en mi frente – Necesitas reposar, descansa y duerme, vendré a verte en un par de horas.

Fin flashback.

.- Fleur Delacour – Dijo Tracey suspirando pero podía notar sus pequeños celos a lo que suelto unas risillas, ella lo nota y se sonroja – ¿Debería preocuparme?

.- Tonta – Dije acercándome a ella y dándole un beso que se intensifica, pongo mi mano donde está su corazón, yo siento una conexión poderosa con ella, sé que ella lo siente, cuando nos separamos, ella se sorprende – Fleur no mentía cuando dijo que nosotras dos tenemos una conexión mágica y poderosa, ella es admirable sí, pero a mi modo de ver, es como tener otra madre, una muy estricta, ella me cuidó como si realmente fuera su hija además Tracey, ella está casada pero me encanta cuando te pones celosa.

.- Y-yo no me pongo celosa Herm – Me responde torpemente, qué adorable verla negando lo que no se puede negar, tan solo le doy otro beso, ella se sonroja – Siempre supe que tengo una conexión contigo, en mi viaje te tenía siempre en mi mente, me dabas mucha fuerza para continuar y no desistir.

.- Yo siempre te tuve en mi mente y corazón durante todo mi viaje Tracey – Le digo dándole un beso – No estaría aquí de no ser por ti, tú me dabas mucha fuerza Tracey.

.- Te amo Herm – Me dice respondiéndome con un abrazo y un beso, yo correspondo de la misma manera, me encanta sentir su aroma y cuerpo, ella siempre que sabe cómo hacerme sentir tan bien – Ojalá hubiese estado contigo en ese momento.

.- Tenía que ser así cariño – Respondo de forma melancolica – Créeme, de haber estado a mi alcance, te habría llevado conmigo.

.- Lo sé cariño – Dijo soltando unas risillas – Así que, en ese momento planeaban ahora asaltar el banco mágico Gringotts.

.- Bueno, antes de eso – Dije empezando a recordar esos días – Harry tuvo que ir a hablar con el odioso duende, yo no pude asistir a la plática pero Ron me hizo el favor de llevar una de esas orejas especiales para espiar la conversación, lo que escuché no fue nada agradable.

.- ¿Qué dijo ese duende? – Pregunta mientras me sigue abrazando, noto la hora y son las cinco ya, no me importaba dormir ahora.

.- En principio – Empecé a decir – El duende puso en claro lo que ya todos sabemos, si coges un tesoro que nunca fue tuyo…

.- Ladrón te hemos advertido – Dijo Tracey recordando esa frase con una mueca de fastidio – Son rigurosos, meticulosos e estrictos con las bóvedas que protegen.

.- Exactamente – Dije suspirando – Harry le preguntó si a Bellatrix le habían dado algo más que la falsificación de la espada, Griphook le advirtió a Harry pero este le respondió que no deseaba un tesoro sino un objeto de mayor importancia y que necesitábamos entrar a la bóveda de los Lestrange, el duende se lo pensó por varias horas, fue fastidioso esperar pero al cabo de cierto tiempo, nos volvió a hablar, dijo que nos ayudaría a cambio de que le diéramos la espada de Gryffindor, le preguntaron por qué y se armó un pleito, según el duende, parece ser que esa espada la creó un duende rey llamado Ragnuk I.

.- Conozco esa historia – Dijo Tracey, que esta vez me sorprende, ella lo nota y suelta unas risillas – Ragnuk I fue un duende rey que creó la espada de Godric Gryffindor, las especificaciones que dio Godric para su creación, el duende consiguió materiales especiales, cuando terminó de hacerlo, el duende se volvió codicioso y quería la espada de vuelta, así que se inventó el cuento chino de que Godric la robó e intentó…

.- Recuperarla pero no pudo, Godric le amenazó y quedó resentido hasta su muerte – Dije completando la oración, ambas nos miramos y nos echamos a reír un poco, nos damos un beso – Era de esperar que conocieras la historia aunque me sorprendiste, es verdad, luego de la guerra mágica, tuve que investigar por mi cuenta y así fue como di con la historia, pregunté a historiadores que llegaron a Hogwarts entre ellos había un duende que me confirmó la historia, cuantas ganas tenía yo de restregarle a la cara a ese maldito de Griphook, duende de mierda pero se murió, no celebro su muerte pero tampoco lo lamento, maldito traidor, ruin y tramposo.

.- Hacer tratos con duendes conlleva un riesgo – Dijo Tracey suspirando – Evidentemente no todos son iguales pero en todo caso, qué pasó después.

.- Tuvimos que aceptar el trato no nos quedaba de otra – Dije recordando con rabia aquél día – Yo tenía unos cabellos de Bellatrix, prepararía unas pociones multijugos para lograr pasar desapercibidos en el banco de Gringotts, Ron se disfrazaría de un pobre diablo extranjero, el plan ya estaba hecho.

.- ¿Qué pasó con Ollivander? – Pregunta Tracey.

.- Ollivander llegó al cuarto principal – Respondo suspirando – Fleur ya me permitía recibir visitas luego de mi rápida mejoría, pero Ollivander me tenía una sorpresa, me había hecho una varita nueva, de la mejor madera más dura que se conozca, con dos pelos muy especial de veela, fue un grandioso regalo en reemplazo de mi varita que lo había dejado en la mansión Malfoy pero bueno, el caso es que hablamos con él y nos dio explicaciones de que la varita original de Harry y la de Voldemort eran gemelas, por eso no se podían matarse de la una de la otra, se provocaba un hechizo muy poderoso, Harry entendió en ese momento el funcionamiento de las varitas mágicas al igual que yo, Ron se había ganado la varita de Colagusano, me habían dicho que ahí estaba él pero que había muerto por su propia mano plateada, lamento su muerte pero el mismo se lo buscó por traidor y ser muy rata.

.- Le preguntaron sobre la varita de sauco ¿no? – Me dice Tracey alzando una ceja pero ella observa la hora – Santo merlín, las cinco y pico de la mañana, no hemos dormido nada.

.- Te dije que iba a ser una historia muy larga cariño – Le respondo soltando unas risillas y dándole un beso - ¿Quieres continuar o paramos aquí?

.- Continua cielo – Me dice dándome un beso y abrazándome – Quiero saberlo todo.

.- En ese caso – Dije con una sonrisa – Ollivander nos había confirmado lo de la varita de sauco, era una leyenda entre los artesanos de varitas mágicas, muchos trataban de hallarla para su colección, cosa que me sorprendió y ahí es cuando asumí que las reliquias de la muerte si existen, finalmente Harry le preguntó si conocía la historia de las reliquias a lo que el mago respondió que no, confirmando que efectivamente Voldemort solo buscaba la varita de sauco que yacía enterrado en la tumba del director Albus Dumbledore, Harry ya había sentido que ese bastardo ya estaba en las puertas del colegio y que iba a por la varita pero entendió que su objetivo eran los Horrocruxes, así que íbamos a la bóveda de los Lestrange a tratar de conseguir uno de los Horrocruxes.

.- Partieron días después supongo – Dijo Tracey que ahora tomaba un vaso de agua.

.- Si – Le respondo que a la vez también tomo un vaso de agua, sentía literalmente seca la garganta – Una vez que me recuperé por completo, ya tenía preparado la poción multijugos, Fleur me ayudó un poco con eso, le tuve que decir la verdad al final con la condición de que no le dijera nada a los demás, ella ya le diría a Bill sobre lo que le dije, me entendió, era mi forma de pagar por todos sus cuidados, se lo debía, atenderme como si fuera su propia hija y paciente, solo que, tuvo el detalle de no decirle a Harry que yo le había dicho al igual que a Ron, Fleur sabe disimular y guardar secretos, partimos días después, Dean Thomas y Ollivander se quedarían con ellos hasta ver un camino seguro pero nosotros nos fuimos junto con ese duende traidor a Gringotts, Bill nos hizo el favor de conseguir un traslador ilegal para dejarnos cerca del callejón Diagon, yo tuve que disfrazarme de Bellatrix Lestrange, cuanta repugnancia sentía yo en ese momento aparte de que llevaba su asquerosa varita con la que torturó a los padres de Neville.

.- Qué asco – Dijo Tracey con una mueca – Pero fue necesario ¿no?

.- Si – Dije suspirando – Muy necesario, Harry se vio obligado a hacer la maldición Imperius para controlar a un pobre diablo para que nos llevara a la bóveda de los Lestrange, realmente en este punto suceden cosas sin mayor relevancia hasta llegar a la bóveda, el dragón ciego que lo protegía, le tenía miedo a unos cachivaches, accedimos a la bóveda y procuramos no tomar o pisar nada que no fuera nuestro, Griphook nos había dicho que le entregaron a esa loca una copa.

.- La copa de Helga Hufflepuff – Dijo Tracey a lo que yo asentí en señal de respuesta.

.- Exacto – Dije dándole un beso – El caso es que buscamos, tardamos un buen rato hasta que lo hallamos, la copa de Helga Hufflepuff, la tomamos pero las cosas ya se estaban complicando y el miserable de Griphook nos traicionó, estaban llegando personal de todas partes pero pudimos librarla al momento de soltar al dragón y escaparnos con él, ¿Qué fue de Griphook?, ese bastardo de Voldemort lo mató.

.- Si que esa parte es de locos creerlo – Dijo Tracey sorprendida – Pero había escuchado rumores de que habían asaltado el banco de Gringotts, en ese tiempo yo ya estaba en Hogwarts y había cuchicheos acerca de eso, me hacía bien pensar que fueron ustedes y veo que no me equivoqué.

.- El rumor se extendió como pólvora – Dije soltando unas risas – El caso es que ese maldito ya tenía la idea de que íbamos tras sus Horrocruxes, ya teníamos la copa de Helga Hufflepuff, solo había que hacer algo más.

.- Ir a Hogwarts – Me responde Tracey.

.- Así es – Dije mirando a Tracey, sus ojos azules que me deleitan – Ya era tiempo de regresar.

Inicio flashback (Hogmeade, cerca del pub de Aberforth)

Habíamos disparado la alarma en el pueblo, ignorábamos que había toque de queda, se habían apoderado de todos los lugares posibles, es que es increíble, yo no lo podía creer porque pensaba que el pueblo no estaría bajo el control de esos malditos pero estaba equivocada y realmente lo lamentaba. Nos habíamos encontrado con dementores y fue terrorífico haberlos visto, Harry tuvo que soltar su patronus para espantarlos pero el haberlo hecho hizo que nos descubrieran, pensé que nos iban atrapar de nuevo y esta vez no tendríamos salvación alguna pero de repente un patronus en forma de cabra salió a espantar a los demás dementores, estábamos cerca de cabeza de puerco y salió un hombre parecido a Albus Dumbledore, Aberforth el dueño del pub, que nos dijo que nos metiéramos y que nos ocultásemos arriba en su habitación.

Aberforth discutía con los mortifagos, convenciéndolos de que el mismo disparó la alarma porque salió a dar una vuelta con su gato y espantando a los dementores, uno de ellos dijo haber visto un patronus en forma de ciervo, el cantinero les mostró su patronus que era una forma de cabra convenciéndoles que eso fue lo que vio aquél mortifago, les dijo que si querían llamar a su jefe, este no le daría gracia venir por una persona que pasea a su gato, los mortifagos se fueron pero advirtieron al cantinero de que no lo volviera a hacer. Una vez que se fueron Aberforth llegó a la habitación mirándonos de uno en uno, parecía que no había sorpresa en su rostro, se me quedó mirando más a mí.

.- ¿Se puede saber a qué rayos vinieron aquí? – Dijo Aberforth seriamente y mirándonos de uno en uno – Los están buscando por todos lados, santo merlín sabrá que es lo que han hecho todo este tiempo.

.- Lo siento señor – Dijo Harry apenado – Pero necesitamos ir al castillo, es urgente.

.- No serán los primeros que me piden eso – Dijo el cantinero sorprendiendo a Harry y a Ron pero no a mí, pensé en Tracey, ella debía de haber llegado al pub de Aberforth de algún modo y se encontró con el cantinero pero tenía que mantenerme una expresión de sorpresa fingida, esto no pasó desapercibido por Aberforth que me miraba de forma muy curiosa – De acuerdo, antes de pasar a la plática, vayan abajo, les daré algo de comida y bebidas, ya veremos que procede.

Los chicos iban adelante pero Aberforth me detuvo a mí, Harry y Ron estaban un poco sorprendidos pero les dije que no pasaba nada, así que ellos se fueron adelantando, el cantinero cerró la puerta y lanzó un hechizo silenciador pero esta magia era diferente, no la conocía, ya que no mencionó el muffliato como tal, no logré entender el nombre del hechizo pero supone que tenía el mismo efecto pero más poderoso, el cantinero me observaba con esos ojos.

.- Tu querida novia pasó por aquí hace meses – Dijo sin más, dándome una alegría en mi corazón, estaba latiendo a mil por hora, tenía muchas ganas de preguntarle cómo estaba, si se encontraba bien y tal, no sabía que el cantinero supiese de mi relación pero no me importaba – No te preocupes, ella está bien, es imprudente como tú, no se quiso quedar con los brazos cruzados y fue al castillo a tratar de salvar gente, realmente te has ganado el corazón de una chica hermosa que a pesar de estar en Slytherin, es mucho más valiente que toda esa panda de cobardes que hay en dicha casa.

.- Gracias Aberforth, gracias – Dije sin más a punto de soltar lágrimas, de llorar de felicidad, de saber algo de mi pareja, ahora sabía que ella estaba en el castillo, probablemente en la sala de los menesteres o en nuestro lugar secreto – Realmente te lo agradezco, demasiado tiempo sin saber de ella, ahora sé que se encuentra bien, me alivia estas noticias.

.- Por qué no le pediste que fuera contigo muchacha – Me pregunta Aberforth.

.- No podía exponerla a un gran peligro – Dije con tristeza – Por mucho que fuera mi deseo.

.- Pero si está bien que tú vayas a exponerte a que te maten ¿no? – Ironizó el cantinero observando la cicatriz circular en mi cuello – Ella te extraña demasiado, está sufriendo mucho por ti, se ha angustiado de no saber nada de ti, podía notarlo en sus ojos, si no hubiera visto tus reuniones en secreto con ella no habría sabido que ustedes dos andan juntas.

.- Lo sé – Dije agachando la cabeza con vergüenza, lo último que me dijo me asombra, en verdad no somos nada discretas al menos con los mayores – Yo también he estado temiendo por ella, por su vida.

.- Bueno, no importa – Dijo el cantinero suspirando – Vayamos abajo, tengo que darles comida y que me cuenten a que carajos vinieron aquí, mira que llegaron en toque de queda, todo el castillo está tomado y Hogmeade también.

Aberforth nos dio alimentos y bebidas, no dijimos nada durante ese rato, creo que ni siquiera hacía falta porque teníamos que ser cuidadosos, una vez que terminamos de comer lo que nos dio, volvimos a su habitación para proceder a una plática, el cantinero tenía un gran parecido con Albus Dumbledore, es lo que me sorprende más, debía de ser un pariente cercano o algo porque de otra forma no me lo explicaba, cuando llegamos este empezó a hablar.

.- Hace algún tiempo mi hermano me dijo que ustedes llegarían en un momento de crisis – Dijo el cantinero haciendo que nos sorprenda sus palabras, este lo nota – Soy Aberforth Dumbledore, hermano de Albus Dumbledore, su director caído, supongo que nunca escucharon mi apellido pero no es necesario dado que me parezco físicamente a él.

.- Pues si ha sido una sorpresa enorme señor – Dijo Ron agachando la cabeza – Lamento lo de su hermano.

.- No te preocupes que no hay nada que lamentar – Dijo el cantinero manteniendo su seriedad, parece ser que no se llevaba bien con su hermano – No tenía una buena relación con él, en el pasado lidiamos con muchas cosas.

.- Bueno no tenemos mucho tiempo Aberforth – Dijo Harry mirándolo – Tenemos que llegar al castillo.

.- ¿Para qué? – Dijo el cantinero mirándolo fijamente, tenía los mismos ojos que su hermano, tenía ese semblante de su hermano, Harry solo pudo agachar su cabeza – No entiendo el motivo de ir al castillo, ahí están más en peligro.

.- No podemos decírselo – Dijo Harry volviéndolo a mirar – El director Albus nos encomendó una misión y pretendemos cumplirla.

.- Así que el baboso de mi hermano les ha encomendado una misión – Dijo el cantinero casi con frialdad pero podía notar algo de rabia en sus palabras, Harry se sorprende – Albus siempre ha sido de las personas que mantienen un enigma, nunca dice las cosas como son.

.- E-eh, es un trabajo que nos dejó su hermano – Dijo Ronald tratando de defender al director.

.-Un trabajo sencillo para la cual tres magos no cualificados están dispuesto a hacer ¿no?, fácil, bonito e agradable ¿no es así? – Dijo Aberforth que nos miraba seriamente – Supongo que se lo han pasado bomba allá afuera cumpliendo el trabajo de mi hermano.

.- N-no ha sido fácil, no – Dijo Harry torpemente – Pero debemos de seguir.

.- Muchacho – Dijo el cantinero elevando un poco su voz – Mi hermano está muerto, es un hecho, ¿por qué sigues obedeciendo sus órdenes? El ya no está, porque no te dijo que te escondieras, que eso debías de hacer para sobrevivir.

.- Porque a veces no tenemos más remedio que pelear por lo que más amamos, más que nuestra propia seguridad, ¡Estamos en guerra! –Dijo firmemente Harry, el cantinero lo miró aún más con curiosidad.

.- ¿Dónde está el elfo que mandé? – Dijo Aberforth que nos sorprende con esas palabras.

.- ¿Dobby? – Dijo Harry extrañado – Él nos sacó de la mansión Malfoy pero desgraciadamente murió a manos de Bellatrix Lestrange.

.- Lo lamento – Dijo el cantinero – Ese elfo me caía muy bien.

.- El patronus de la cierva – Dijo Ron recordando ese día - ¿Fue usted el que nos ayudó en ese bosque?

.- Con un cerebro así podrías ser mortifago sin lugar a dudas hijo – Dijo Aberforth que lo miraba con una mueca - ¿No acabo de demostrar que mi patronus es una cabra?

.- Entonces, como supo que estábamos en esa prisión – Pregunta Ron confuso.

.- Con esto – Dijo el cantinero que sacaba un pedazo de vidrio roto, Harry lo reconoció al instante, Aberforth asintió en señal de afirmación – Albus me dijo que era y me ha servido para seguirte la pista muchacho, por eso envié a Dobby a sacarlos de ahí.

.- De todas maneras, debemos de ir al castillo, debe de ayudarnos – Dijo Harry desesperado – Es lo que habría hecho su hermano.

.- Mi hermano quiso muchas cosas Potter – Responde el cantinero con cierta frialdad – Pero me temo que no lo llegaste a conocer del todo.

.- Sí que lo llegué a conocer del todo – Le responde Harry, craso error, el cantinero lo mira esta vez furioso.

.- ¿Crees haber conocido a mi hermano Albus Dumbledore? ¿Qué lo conoces mejor que yo? – Dijo esta vez con enojo, yo estaba entre asombrada y temerosa – No Potter, no lo conociste en su época de juventud, no lo conociste cuando ese baboso llegó a nuestras vidas, Gellert Grindelwald, no conociste de verdad a Albus cuando nuestra madre murió y cuando nuestro padre fue a Azkaban por hacer daño a los muggles simplemente porque nuestra hermanita Ariana estaba mal y su magia era inestable, no lo conociste en su época de inmadurez cuando tenía que hacerse cargo de nosotros tres, no, ese papanatas lo único que quería era destacarse por encima de todos, junto al idiota de Grindelwald que tenía claras ideas tenebrosas, si esas chorradas de ser un mago tenebroso y mandar por encima de los magos, brujos, magas, brujas y muggles por igual, estaban en su búsqueda de unas tres ridículas reliquias, le importaba más eso que cuidar de su hermana Ariana Dumbledore, le importaba el prestigio, la fama, claro, cuando murió nuestra madre, él tenía que cuidarnos dejando de lado sus maravillosos planes, éramos un estorbo para él, yo le dije que mis estudios no me importaban y que si quería, yo cuidaría de Ariana porque yo era el único que podía calmarla cuando su magia se desbordaba y se volvía inestable e incluso me ayudaba a criar las cabras ¿sabías que fue atacada por unos muggles al momento de tener uno de sus ataques inestables?, nuestro tonto padre quiso vengarse y fue a prisión por ello pero mi hermano no quiso que yo me hiciera cargo, me obligó a terminar mis estudios en Hogwarts, no Potter, tu no conocías a mi hermano, solo viste la parte que crees que es bueno de él, ninguno de ustedes tres saben por la tragedia que tuve que pasar.

.- Y-yo, no sabía – Dijo Ron sin saber que más decir.

.- Qué van a saber ustedes tres payasos – Dijo todavía con más enojo el cantinero, no le podía argumentar nada, estaba en todo su derecho de expresarse – No, no lo conocían, cuando conoció a ese baboso de Grindelwald, tenían grandes planes de viaje pero se vio interrumpido por la muerte de nuestra madre, Grindelwald se enojó y me dijo que yo y mi hermana le éramos un estorbo para sus planes, claro, yo le dije que era un idiota de Durmstrang que solo sabía hablar estupideces, se cabreó y nos batimos a duelo, él, yo y mi hermano, entre los tres nos batimos a duelo, ese papanatas me lanzó la maldición cruciatus y yo le devolví el golpe, mi hermano trataba de pararnos, yo tenía que hacerle entender al imbécil de mi hermano que no podía hacer sus cosas porque tenía una responsabilidad mayor pero él no lo quería entender, para mayor de males, Ariana estaba en el lugar, con tanta magia durante el duelo, se puso tensa y tuvo uno de sus ataques, me parece que intentó ayudar pero la verdad no sé quién de nosotros fue pero en un momento del duelo, Ariana ya estaba muerta.

Ninguno de nosotros tres podíamos decir algo, yo tenía ganas de llorar por la muerte de su hermana, ignoraba esa parte de la vida del director, nunca pensé que tuviese esa clase de ideas pero al final el cambió por un bien mayor, siempre veló por la seguridad de sus alumnos y de su gente, haciendo las cosas bien.

.- Mi hermano habrá sido una persona no muy madura en su tiempo de juventud – Siguió contando el cantinero – Luego de ese incidente, Grindelwald huyó, ya había tenido problemas ante la justicia mágica y ese incidente solo le empeoraba su situación, en cuanto a mi hermano, quedó destrozado, no solo había perdido al amor de su vida también perdió a su hermana Ariana Dumbledore, yo estuve enojado con él por años hasta que nos reconciliamos, durante la primera guerra mágica, yo le estuve ayudando, me uní a la Orden del Fénix, no Potter, no lo conociste del todo, ni siquiera te preguntas porqué su patronus es un fénix o tan siquiera le preguntaste que era lo que en verdad veía en el espejo de Oesed, no sabes en verdad lo que él pensaba, lo que en verdad deseaba incluso hoy mantiene esa pulcra imagen de misterio.

Estábamos sin palabras, yo no podía creer lo que escuchaba pero es su hermano, estaba claro que lo conocía mejor que nosotros tres, en verdad lamentaba la muerte de su hermana Ariana, conocer esta parte del director, es un golpe duro a estas alturas pero incluso así, él nos había encomendado un trabajo que debíamos de cumplir a toda costa, así que doy un paso al frente.

.- Lamento mucho la muerte de su hermana Ariana – Dije sin más, el cantinero me observa con curiosidad – No puedo imaginar por lo que tuvo que pasar pero créanos que su hermano se preocupaba en verdad por todos sus alumnos y profesores incluso por los muggles, nos dejó una misión, queremos cumplirla a toda costa.

.- Eres una muchacha muy curiosa – Me responde el cantinero – Al menos podrían decirme que es lo que buscan.

.- Por mucho que quisiéramos decirle – Dijo Harry que también daba un paso – Su hermano nos dijo que no debíamos de revelarlo.

.- Es verdad – Dijo Ronald – Hay de cosas que incluso para mí es demasiado.

.- Mi hermano siempre ha tenido la delicadeza de guardar secretos – Dijo el cantinero – Para eso se le daba muy bien, ocultarlos demasiado bien.

.- Solo puedo decirle que es clave para derrotar a ese bastardo mal nacido – Dije sin más, quedándome sin argumentos, en verdad deseaba decírselo pero no podía.

.- Clave ¿eh? – Responde el cantinero mirándome nuevamente pero luego se voltea a ver la foto donde estaba la figura de una niña, debía de ser Ariana Dumbledore pero este le dice – Ya sabes que hacer.

La niña de la foto se dio la vuelta a lo que parecía ser un túnel, nosotros tres estábamos esperando algo, no sabíamos que pero Aberforth esperaba pacientemente sin mirarnos, para mí, esos minutos de espera eran eternos, no sabía a qué estábamos esperando pero vimos que una sombra se hacía grande, que el retrato de Ariana se hacía cada vez más grande, no entendíamos que pasaba pero cuando la figura llegó a la pieza de Aberforth pudimos reconocer a un mal herido Neville que nos miraba contento, de felicidad, estaba un poco confundida pero a la vez estaba feliz de verlo vivo, en mal estado pero al fin y al cabo vivo, Ron se acercó a darle un abrazo.

.- Neville, amigo – Dijo Ron que lo abrazada y lo miraba – Pero que estás maltrecho hombre, ¿qué te pasó?

.- Esto no es nada amigos – Dijo Neville eufórico de vernos pero me miraba más a mí, con una sonrisa – He estado de peleonero contra esos odiosos Carrows, tengo que decir que a veces no salía bien parado pero siempre sobrevivía, todos estamos en la sala de los menesteres, ocultos, sanos y salvos, qué alegría verlos amigos, yo les dije a los chicos que era cuestión de tiempo que de que llegaran al castillo.

.- Cuéntanos Neville – Dijo Harry que también lo abrazaba - ¿Qué ha pasado con el castillo en nuestra ausencia?

.- De todo – Dijo Neville cuando terminó de abrazarlo y se dirigía a mí para darme su abrazo, yo estaba contenta de verle – Todo lo que han escuchado acerca del castillo, es verdad, esos Carrows no se andan con jueguitos.

.- Así que era verdad – Le respondo mirándole – Pero tú, estás bien.

.- He estado peor Hermione – Dijo restándole importancia – Pero lo importante es que estamos bien.

.- Bueno, ya basta de tanta cháchara – Dijo el cantinero mirándonos de uno en uno – Ya platicaran camino al castillo, llévalos Neville.

.- Gracias Ab – Dijo Neville agradeciendo al cantinero – Síganme chicos, Ab, es probable que llegue más gente aquí.

.- ¿Qué quieres decir con que llegará más gente muchacho? – Dijo sorprendido el cantinero.

.- Es probable que lleguen – Dijo con una sonrisa – Hazlos pasar por favor.

Aberforth no dijo nada más, Neville hizo pasar a los chicos pero él se detuvo para mirarme, los chicos voltean y este le dice que ya lo alcanzaremos, parece que tiene algo importante que decirme, él se voltea una vez más esperando que estén un poquito lejos, una vez que está seguro, me dice.

.- Tu novia Tracey – Dijo sonriéndome, me sorprende que sepa de mi relación, ¿Cómo lo supo?, este mira mi cara de sorpresa – No te preocupes, Tracey nos los reveló en la sala cuando llegó la primera vez, descuida, nadie de la sala dirá nada, Ginny y Luna nos han dicho que no digamos nada porque parece ser que Harry y Ron no saben de tu relación con Tracey.

.- Harry lo sabe – Le digo tocándole el hombro con una sonrisa – Pero Ron no, que eso siga así, pero dime, como está ella.

.- De la mar de bien – Me responde Neville con una sonrisa – Se le ha complicado al principio incluso estuvo a punto de ser capturada pero supo librarse, tenía como compañera a Ginny, así que esas dos han sabido manejarse muy bien, ella fue la que inició un plan para sacar a los alumnos de primero en grupos pequeños, hemos logrado hacerlo incluso trayendo gente de primer año de Slytherin.

.- Eso me alivia muchísimo Neville – Le respondo suspirando con una sonrisa en mi cara – Vamos, nos esperan.

Nos metimos al extraño hoyo, parecía un pasillo interminable, no nos decíamos nada a excepción de que Neville nos explicaba que estaban en la sala de los menesteres y que la única cosa que no podía administrar dicha sala, era la comida, ya deseábamos llegar lo más pronto posible, más que nada yo estaba ansiosa por volver a verla, estaba segura de que estaría bien ahora, la cosa es, que no podíamos abrazarnos por mucho que quisiéramos ya que, Ron no sabía de mi relación con Tracey pero no importaba, solo con verla, me sentiría muy feliz, cada vez más nos íbamos acercando al lugar, cuando llegamos, Neville nos dice:

.- Bienvenidos a Hogwarts amigos – Dijo con una sonrisa e abriendo la puerta, observábamos que mucha gente nos aclamaba nuestro regreso incluso pude ver alumnos de Slytherin que simplemente estaban contentos de vernos, es realmente asombroso, busqué con la mirada a Tracey y la encontré junto a Ginny quien me miraba muy feliz, cuantas ganas de ir a su abrazo, a su encuentro pero debía de mantener la postura, Ron no sabía de mi relación y revelarlo ahí habría sido contraproducente, no nos convenía – Les dije que llegarían tarde o temprano amigos.

Nos reunimos con todos, viéndolos de uno en uno, Harry estaba asombrado de ver incluso a alumnos de Slytherin que depositaban sus esperanzas en él, es una alegría muy grande ver a todos los alumnos de diferentes casas, Ronald estaba también sorprendido, le preguntó a Neville como era posible que convencieran a tantos Slytherin's, él le dijo que toda la idea y plan fue de Tracey Davis, que ella mantuvo un plan de contingencia para rescatarlos a todos y buscar una salida, el pelirrojo estaba sorprendido pero no confiaba en Tracey, la clásica rivalidad, eso me hizo enojar un poco pero no me importaba, quería reunirme con ella pero no veía la manera de hacerlo. Nos juntamos y Harry explicó que necesitaba ir a una parte del castillo, concretamente en la casa Ravenclaw para conseguir un valioso objeto, Cho Chang se ofreció acompañarlo pero Ginny dijo que era mejor Luna, yo solo me podía concentrar en Tracey, parece que Neville le dijo algo a Ginny y este se acerca a donde estoy.

.- Hermione – Me dice Neville con una sonrisa – Puedes ir con Tracey y Ginny a checar que los pasillos estén en orden para que no alcancen a Harry.

.- ¿Por qué tiene que ir Tracey? – Dijo Ron al escuchar eso pero antes de que dijera nada, yo le respondo.

.- Ronald, esto no es momento para rivalidades – Le dije seria – Tracey ha hecho un grandioso trabajo, ninguna ha sido más valiente que ella al juntar a tantos Slytherin's y el resto de las casas para protegerlos y darles seguridad, con eso se ha ganado mi confianza además me acompañará Ginny ¿Eso te calma?

.- De acuerdo, de acuerdo – Dijo alzando las manos – Solo quiero prevenir.

No le dije nada más, ella no conoce a Tracey como la conozco yo, no sabe de mi conexión con ella, así que procedo ir con ella y salimos de la sala de los menesteres junto a Harry y Luna, nos separamos por diferentes caminos, yo ya sabía por dónde ir, al gran comedor, en nuestro lugar secreto, habíamos que ir despacio y seguras para nuestra suerte, los pasillos estaban desiertos, llegamos rápidamente al gran comedor y nos acercamos al cuadro, no sabía si Tracey había cambiado la contraseña así que esperé a que ella lo dijera, la dama del cuadro habló.

.- Contraseña – Dijo sonriendo al verme – Cuanto tiempo sin verla señorita Granger, bienvenida.

.- "Hermione" – Dijo Tracey, la contraseña era mi nombre, ella debió de cambiarlo y seguro así me sentía más cerca.

.- Correcto – Dijo la dama que nos miraba a las dos – Bienvenidas, me alegra verla de nuevo señorita Granger, su querida Tracey la extrañaba con tristeza, se pasaba un rato llorando a veces.

.- HEY – Dijo Tracey con un fuerte sonrojo, cosa que considero adorable, en verdad me extrañaba como yo a ella, cuantas noches pasé llorando en silencio por ella – No digas cosas innecesarias, no se supone que sepa eso, dedíquense a solo confirmar la contraseña.

Ella nos deja pasar y pasamos rápidamente el pasillo hasta llegar al cuarto principal, una vez que llegamos, yo quería dar un paso al frente pero antes de que dijera nada, ella me estampa un beso, un beso cargado de emoción, de frustración, lleno de intensidad que desborda su calidez, lo mucho que me extrañaba como yo a ella, ese beso tan intenso que recibo gustosa, cuantas ganas tenía yo de recibir su abrazo y beso, su aroma a menta, no sé cuantos minutos pasamos dándonos entre beso y beso pero nos separamos por la falta de aire, observé a mi amada que sacaba sus lágrimas traicioneras, ella que estaba contenta de verme bien, ella nota mi cicatriz circular en mi cuello, lo acaricia y me mira seria, Ginny solo respetaba nuestro espacio como pareja.

.- Me alegra ver que estás bien Tracey, querida mía – Dije juntando mi frente con la suya y tomando su mano que acariciaba mi herida – Esta herida no es nada, tuvimos que pasar por demasiadas cosas, hemos tenido uno que otro fracaso pero pudimos superar las adversidades hasta el día de hoy que llegamos al castillo, sé que tu plan inicial era que te quedaras en el mundo muggle pero has sabido llegar al castillo e idear un plan para sacarlos a todos.

.- El plan funcionó – Me dice Tracey casi hipando, mirándome feliz, no podía pedir nada más – Por el momento no sabemos cómo sacarlos del castillo sin que noten que están desapareciendo alumnos, algunos profesores nos han ayudado un poco pero no pueden hacer más pero dime, ¿Por qué se han tardado tanto en llegar aquí? ¿Qué nos cuentas?

Como no disponíamos de mucho tiempo tuve que explicarles a las dos de manera rápida y concisa de que se trataba la misión que hacíamos con Harry, ya no importaba mucho a estas alturas, ese bastardo ya sabía que íbamos tras sus Horrocruxes así que, más ayuda nos venía como anillo al dedo, les comenté de mis sospechas y ellas lo entendieron, platicamos un poco más acerca de cómo destruir un horrocrux, Tracey lo entendió tan rápido como es de esperar de ella, siendo muy inteligente y a la par conmigo, no podía estar más que contenta con ella. También me preguntan si hay alguna manera de revertir el proceso o recuperar el alma pero les respondo que solo hay una manera; que era que ese loco se arrepintiera de verdad pero que sería un proceso muy doloroso y no nos imaginábamos que haría algo así ni en su vida, teníamos poco tiempo y les dije que iría a la cámara secreta para recoger algunos colmillos del Basilisco muerto para destruir la copa de Helga Hufflepuff.

Nos pusimos nuevamente en marcha para hacer lo que teníamos que hacer, regresamos a la sala de los menesteres cuando regresamos vimos que había más gente de lo normal, gente de la Orden del Fénix ya estaban en el lugar para la batalla final, ya estaba todo hecho, solo esperábamos a Harry pero sugerí a Ron que fuéramos a la cámara de los secretos para destruir la copa de Helga Hufflepuff, este acepta pero me pregunta cómo demonios abriremos la cámara si ninguno de los dos hablábamos Parsel, le dije que ya se nos ocurriría algo, así que nos pusimos en marcha para llegar a los baños rápidamente, cuando llegamos Ron buscó el grifo de la entrada, hasta que lo halló y me señaló.

.- Aquí – Dijo mirando el grifo con una mueca de desaprobación, debía de suponer que abajo no tuvieron una experiencia agradable – Hay que decirlo, nunca pensé que volvería aquí, abajo ha sido catastrófico, es el lugar donde Gilderoy intentó borrarnos la memoria con mi varita mágica destrozada.

.- Eso explica porque su hechizo obliviate no se puede revertir – Dije recordando aquél pobre diablo en San Mungo, en verdad sentía lástima por él, como pude admirar a una persona que ha robado la vida e experiencia de los demás – Es lamentable.

.- Sé que lo admirabas – Dijo Ron volteando a ver la puerta – La verdad, es que tampoco Harry y yo quisimos creerlo, él estaba prácticamente huyendo cuando lo fuimos a buscar para ir a rescatar a Ginny, sobra decir que estábamos más que decepcionados.

.- Que tristeza me da – Dije negando con la cabeza – Bueno, ¿cómo demonios entramos?

.- Podría intentarlo – Dijo Ron mirando aquél grifo de la llave, yo le miré confusa – Ya sabes, hablar Parsel, he estado con Harry en las ocasiones que ha hablado, no pierdo nada con intentarlo ¿no?

.- Podría funcionar – Dije sin más, no había más remedio.

Él se para enfrente del grifo y trata de afinar su garganta, mirando la llave, hay que decir que él estaba nervioso porque no sabíamos si iba a funcionar como tal pero al cabo de un par de minutos, Ron empezó a hablar en forma de silbido grave e inentendible, no podía entender que decía pero el resultado fue asombroso, el lugar se estaba abriendo, el pelirrojo se cae hacia atrás, yo estaba sorprendida y sin palabras.

.- Ha funcionado – Dijo Ron estupefacto – No me lo puedo creer, ¿será esto un sueño?

.- Si lo es, será mejor que despiertes y reces que todo esto que está pasando solo sea un sueño – Le respondo de manera irónica, yo estaba sorprendida y veo la entrada, es un hoyo muy grande – No tenemos escobas para bajar de manera segura y regresar después.

.- Aguanta – Dijo Ron que revisaba el lugar, veía alrededor, salió un momento del baño, se tardó unos minutos en regresar, pero al hacerlo ya traía dos escobas, viejas pero funcionales en las que podíamos volar – Ten, he encontrado esto en un almacén cercano, son viejos modelos de las barredoras, concretamente del modelo 6, es obsoleto pero funcional.

.- Gracias – Le respondo con entusiasmo – Vámonos Ron, durante años quise entrar a este lugar y conocerlo.

.- No entiendo tu entusiasmo por visitar uno de los lugares más lúgubres que he pisado jamás – Dijo Ron agachando la cabeza apenado y avergonzado.

.- Es un lugar histórico Ron – Dije sin mirarle pero observaba la entrada con deleite – Perteneció a Salazar Slytherin, es interesante, venga un poco de emoción a esto, hemos pasado por mucho y nos merecemos esto.

.- Si tú lo dices – Dijo soltando unas risas – Vamos entonces.

Bajamos a la cámara de los secretos, al llegar, veía que era un lugar que nadie había pisado en años a excepción cuando bajaron Harry, Ron y Gilderoy, yo estaba más que asombrada, Ron se dirigió a la cámara principal, podía ver que era la insignia de la casa Slytherin, era sorprendente ver que en verdad había una cámara de los secretos donde vivía el enorme Basilisco que me petrificó aquella vez cuando descubrí el enigma, lo pasé fatal, estaba como muy inconsciente y no escuchaba nada, una experiencia horrorosa.

.- Aquí es el lugar al parecer – Dijo Ron al verlo – No pude acompañar a Harry a este punto porque tenía que cuidar al idiota ese de Gilderoy ya que perdió su memoria pero se abre de la misma manera, hablando en Parsel.

Ron dijo ábrete, de la misma forma como hizo al principio, podíamos observar que funcionaba en verdad, vimos pasar una serpiente en esa enorme puerta circular, yo estaba maravillada ante tales estructuras, era asombroso verlo.

.- Impresionante – Dije sin más, no tenía palabras para aquello, la puerta se abrió – De verdad impresionante.

.- Más impresionante aún es ver ese Basilisco muerto, en huesos – Dijo Ron al mirar al frente, yo también lo hice, me quedé muda, sin saber que más decir - ¿Cómo rayos logró Harry matar a esa monstruosidad?

.- Contó con la ayuda de Fawkes, el ave fénix de Dumbledore – Dije recordando las anécdotas que nos decía Harry – La espada de Gryffindor también le fue de gran ayuda.

.- Cierto, ya lo recuerdo pero ya no contamos con la espada por desgracia, cortesía del traidor de Griphook pero al menos contamos con esos colmillos – Dijo Ron alzando los brazos y mirándome – Es cosa de magia como dijera aquél tonto de Gilderoy, venga hay que tomar el colmillo y destruir la copa.

Nos acercamos a la enorme serpiente para analizarlo de cerca, le dije a Ron que debía de tomar con cuidado el colmillo, una raspada de esa cosa y en verdad se iba a morir, él tuvo el cuidado de hacerlo, podíamos notar que el veneno todavía seguía estando latente, extrañamente el cuerpo de la serpiente no olía mal ni siquiera había olor a putrefacción, una vez que Ron sacó el colmillo, yo saqué la copa para que la destruyera pero él me miró, yo estaba confusa.

.- Te toca – Dijo Ron que me deja asombrada.

.- ¿Qué dices? – Pregunto incrédula - ¿Cómo que me toca?

.- Yo he destruido el guardapelo – Empezó a decir e entregarme la copa – Pero tu destruirás este horrocrux, sin ti, este viaje habría sido una mierda y probablemente habríamos muerto en el proceso, venga, toma el colmillo y destrúyelo, lo que sea que salga de ahí, no le hagas caso, solo destrúyelo, te corresponde el honor de hacerlo.

Le iba a rechistar pero mejor me lo pensé, si el pasó por una prueba dura, yo también debía de pasar por una, tomo el colmillo, Ron se aleja un poco y me dice que tenga cuidado, acerco el colmillo a la copa, de repente siento vibrar la copa parece que nota que está a punto de ser destruida, sigo acercando el colmillo, la copa empezaba a meterse en mi mente, mostrándome imágenes un tanto distorsionadas, voces diciéndome que perderé a mi amada, que todos mis amigos me abandonarán, que mi familia estará perdida, el alma de ese loco era en verdad poderoso solo para ser un alma putrefacta pero hago caso omiso, el tener en mi corazón a Tracey me instaba a continuar, a lo lejos podía notar una voz diciéndome "hazlo ya", pero la copa seguía dándome imágenes grotescas incluso de Tracey siendo asesinada frente a mí pero lo increíble es que no era asesinada por Voldemort sino por Ronald Weasley quien me veía con una sonrisa macabra, eso no lo podía tolerar y sabía que eso era falso pero recuerdo las palabras de Fleur; hay maldad en el corazón del pelirrojo, no iba a permitir que se pasara al otro bando, que cayera en la oscuridad mucho menos que le hiciera daño a la persona que más amo; A Tracey, sigo sin dudar y clavo el colmillo en la copa, el veneno no se hizo esperar y la copa empezó a quebrarse en una parte, cada vez más entierro el colmillo.

.- Púdrete mal nacido – Dije gritando sin más – Regresa a donde perteneces, a la oscuridad.

Una vez que terminé de enterrar el colmillo en la copa este se rompe en mil pedazos pero la copa ya estaba doblada y partida en una parte, el horrocrux ya estaba destruido, ya no había rastro alguno de maldad, estaba sorprendida y asqueada también.

.- Qué asco – Dije sin más parándome y viendo con desprecio la copa – El alma de ese loco juega con los sentimientos de las personas y los destruye en base a eso, mucho asco y repulsión me da.

.- Hermione – Dijo Ron que se acercaba y me miraba, yo solo lo podía mirar con una sonrisa - ¿Estás bien?, vi que gritabas y esa endemoniada copa estaba vibrando todo el lugar, empecé a pensar que estaba colapsando e incluso empezaba a llenarse de agua este lugar, menos mal que acabó todo.

.- Si, estoy bien Ron – Dije calmándome pero lo vi una vez más, esa visión de verle como un mago tenebroso, no lo podía permitir así que haría todo lo que estuviera a mi alcance para impedir que fuera por ese camino – Estoy bien.

.- ¿Qué viste? – Me pregunta.

.- Cosas desagradables – Dije sin más – Vi morir a todos.

.- Santo Dios, que desagradable – Dijo sorprendido Ron – No fue mi caso.

.- Lo peor de todo – Dije mirándolo seriamente, este lo nota – Fue verte a ti convertido en un mago tenebroso.

.- ¿Qué? – Dijo incrédulo, no lo quería creer y no le culpaba – Por todos los calzones de merlín, sabes que no iría por ese camino ¿verdad?, no sería capaz de hacer eso, lo que viste ahí Hermione son solo imágenes falsas, no dejes que ese bastardo te engatuse con esas visiones que no son verdad.

.- Lo sé Ron, no te preocupes – Dije suspirando y calmándome – Sé que no lo harías pero prométeme que te analizarás a ti mismo, tienes que ver en tu corazón, no debe de haber maldad.

.- ¿De qué hablas? – Empezó a decir pero yo le interrumpo.

.- Prométemelo Ron – Dije seriamente – Qué después de esta mierda de guerra, acabe como acabe, lo harás, solo quiero asegurarme.

.- Vale, lo haré – Me dijo acercándome y poniendo una mano en mi hombro, me mira serio – Sabes que no sería capaz, lo sabes, pero me analizaré una vez que esta guerra se acabe, te lo prometo.

.- Bien – Dije suspirando – Tomemos unos colmillos y llevémoslo con cuidado, tenemos que regresar.

Nos regresamos al castillo con los colmillos, cuando llegamos, ya la guerra se estaba dando en el lugar, estábamos sorprendidos, era una locura y un caos total, todo mundo peleando, sacamos nuestras varitas mientras llevábamos los colmillos, en el camino nos topamos con Harry, quien nos pregunta donde estábamos, Ron le dice que fuimos a destruir la copa y este nos mira incrédulo sabiendo que ese lugar solo se accede por la vía de lenguaje Parsel, le explicamos que el pelirrojo sabía hablar Parsel, de forma primitiva pero sabía hacerlo, le dijimos que la copa ya estaba destruida, Harry se pone contento, Ron nos dice que debemos de salvar a los elfos, luego del incidente de Dobby no podía permitir que murieran más, yo estaba contenta por ello, me acerco a él y le agarro el hombro mirándolo con una sonrisa, diciéndole que estoy orgullosa de que haya dicho eso, que por fin me estaría apoyando con mi fundación, nos pusimos en marcha para continuar, Harry nos decía que debíamos de buscar la diadema de Ravenclaw en la sala de los menesteres, ya que era el único lugar donde Voldemort pudo haberla ocultado, así que nos dirigimos a la sala, en busca de la diadema y destruirla de una vez por todas.

Fin flashback.

.- Así que eso sucedió en la cámara secreta de Salazar Slytherin – Dijo Tracey quien me seguía abrazando, yo le miraba con una sonrisa, ya casi amanecía, iban a ser las seis de la mañana pero no nos importaba desvelarnos – Esa visión Herm.

.- Casi se cumple, lo sé – Dije suspirando recordando los días en que Ron se dejó llevar por el rencor y la rabia, por no aceptar que yo estoy en una relación seria, por no aceptar la relación de su amigo Harry – La maldad en su corazón estaba creciendo hasta que Bill logró controlarlo, ahora él está en estos momentos, en el bosque de las veelas quienes tienen experiencia tratando esas cosas.

.- Lo cual es bueno cariño – Dijo dándome un beso que recibo gustosa - ¿Hay más partes de la historia?

.- Una sola parte más – Le respondo con un beso mientras sentía su abrazo y cuerpo – Se trata de la sala de los menesteres y el último encuentro con la pandilla de Draco, acabó con la muerte de Crabbe.

.- No me agradaba pero tampoco lamento su muerte – Dijo Tracey suspirando – Él intentó violar a niñas antes de que ustedes llegaran, no llega a ser por Draco que lo mantenía a raya, no pasaba, muchas veces le dije a Draco que tiraría a matar si él ponía una mano encima a las niñas.

.- No sabía eso – Le respondo sorprendida – Pero es cierto, yo tampoco lamento su muerte, intentó matarnos a todos con un hechizo de fuego, el fuego maligno.

.- ¿Qué? – Me dice asombrada – La naturaleza de ese hechizo es muy peligroso.

.- Y uno de los hechizos más efectivos para destruir un horrocrux – Dije recordando aquél día mientras analizaba la forma más apropiada de destruirlas – Pero nunca lo consideré por lo mismo, la naturaleza peligrosa del hechizo.

.- Cuéntame – Dijo Tracey que me miraba con curiosidad, yo la miro con una sonrisa y le doy un beso.

.- Bueno – Dije sin más – Si tanto quieres saberlo, me saltaré a la parte donde nos encontramos con la pandilla de Malfoy, ya que lo demás es irrelevante porque al final acabamos encontrando la diadema de Ravenclaw.

Inicio flashback (Sala de los menesteres)

Al momento de haber encontrado la diadema, Malfoy ya nos había hallado con su pandilla de tontos, Crabbe y Goyle pero podía notar en los ojos de ellos que ya no querían obedecer a Malfoy, ya no había nada de lo que fue de ellos en años anteriores y me parece que Malfoy lo sabía, Harry les decía que no entregarían nada pero parece que Crabbe da un paso al frente y saca su varita, sorprendentemente adquiriendo su independencia de Malfoy, este le indica que no debe de hacerlo pero su amigo ahora enemigo, le dice.

.- Cállate Malfoy – Dijo gritándole a su ex amigo – Tú ya no pintas nada aquí, tú y tu familia están acabados, ahora seré yo quien esté al mando.

Asombroso para ser alguien que se dejaba majadear por todos, lo recordaba cómo alguien sumiso pero ahora nada quedó de ese pobre diablo, consumido en el rencor y la ira, cegado por querer fama, reconocimiento, me daba lástima verlo así, nos batimos a duelo entre los tres pero Malfoy aún seguía tratando de controlar a sus amigos pero había algo extraño en él, no se batía a duelo contra nosotros más bien, intentaba pararlos a ellos dos, intentaba ayudarnos, parece que él si quiere a sus amigos, los considera sus camaradas pero nada podía hacer ya.

El duelo se estaba prolongando demasiado y teníamos que destruir la diadema de Ravenclaw pero era difícil con ese loco de Crabbe que tiraba a diestra y siniestra hechizos oscuros parece que los Carrows le enseñaron nuevos trucos pero como que no sabía manejarlos muy bien desde mi punto de vista, al menos eso era un plus a nuestro favor pero ya teníamos que parar de algún modo, cada hechizo que le aventábamos no parecía funcionar de mucho porque el bastardo lo esquivaba a pesar de que su físico no ayudaba de mucho pero cuando pasaron varios minutos, Crabbe empezó a decir algo.

.- ¿Tienen frío desgraciados? – Dijo echándose a reír de manera descontrolada, nos apunta con su varita – Fuego maligno.

Mala idea que usara ese hechizo, el fuego se levantó como reguero de pólvora, el lugar se estaba incendiando, Goyle, asustado por la naturaleza del hechizo, empezó a huir a la puerta buscando su salvación, Malfoy estaba asustado pero el fuego ya estaba consumiendo todo el lugar, debíamos de escapar como fuera posible.

.- Corran – Dijo Ron que miraba el fuego – Esto se va a poner muy feo.

Harry había hallado unas escobas y nos los pasó, nos montamos enseguida para salir volando de aquél espantoso lugar pero miramos a Crabbe que estaba desesperado y que pedía por ayuda sin embargo, nada podíamos hacer, el pobre diablo fue consumido por su propio hechizo, quemándose en el proceso, no quise mirar más, ese fue el fin de Crabbe, Harry encontró a Malfoy y Ron a Goyle, los agarraron para poder salvarlos y salir. En un momento dado noté que el fuego alcanzó a la diadema de Ravenclaw, quemándolo por completo pero no supe si se destruyó o no, pudimos salir y la puerta de la sala de los menesteres se cerró, ignoraba si esa sala tuviese un sistema de apagado y recuperación pero Crabbe, ya estaba muerto, los tres vimos la diadema toda chamuscada y pudimos oír como salía un sonoro grito débil, lo que nos indicaba que el horrocrux ya estaba destruido y el alma de ese loco ya no estaba más en la diadema.

.- Uno menos – Dijo Ron al mirar la diadema se sentó en el piso y suspiraba mirando la sala – Uno menos colega, ¿volverá a ser funcional esa sala?

.- No tengo idea – Dijo Harry que acostaba a Malfoy mientras este decía "Crabbe" incontables veces, Harry lo miraba con tristeza – Está muerto Malfoy, lo sabes tan bien como yo, saca a Goyle de aquí, vete mientras puedas.

.- Fuego maligno, uno de los hechizos que destruyen los Horrocruxes – Dije sorprendida que me sentaba en un banco cercano - ¿Cómo habrá aprendido Crabbe?...

.- Se lo deben de haber enseñado esos Carrows – Dijo Harry con desprecio.

.- Pues es una lástima que no prestara atención acerca de cómo finalizar el hechizo o detenerlo – Dijo Ron lamentando aquello mientras seguía mirando la puerta – Le tendría lástima si no hubiese tirado a matarnos, escapamos por los pelos.

.- Crabbe – Dijo Malfoy mirando la puerta, con tristeza, podía notarlo, el pobre diablo quería a su amigo – No puede ser.

.- Draco – Le dijo Harry que se acercaba a él, este lo mira con tristeza – Está muerto, nada puedes hacer por él.

.- Él no era mala persona Harry – Dijo Malfoy sorprendiéndonos a los tres, era la primera vez que llamaba a nuestro amigo por su nombre de pila, eso significaba que de verdad quería a su amigo Crabbe y que intentaba salvarlo – No tenía amigos, yo era su único amigo, le comprendía, le ayudaba en sus deberes en ocasiones, nunca quiso ir por ese camino.

.- Draco – Dijo Harry mirándolo consternado – Tu amigo cambió y para mal pero no entiendo, ustedes nos hacían la vida imposible, nos molestaban e incluso tramaban cosas oscuras.

.- Yo seguía una masa Harry – Dijo Malfoy mirando nuevamente la puerta – Tenía que mantener una postura, que me creía la gran cosa sabes, que decía esto y aquello, ni siquiera pedí estar en Slytherin, solo seguía la masa Harry, encontré en Crabbe un pequeño consuelo, era alguien inocente hasta que yo lo llené de ideas, cuanto me arrepiento de haberlo hecho, me di cuenta muy tarde, con Goyle pasó lo mismo pero él era diferente, solitario y nadie los quería a esos dos.

.- No entiendo Draco – Dijo Harry confuso.

.- Yo si – Dije levantándome del banco, Harry, Ron y Draco me miraban a la espera de mi respuesta, me dirigí a Draco – Tú no querías esta vida de ser un seguidor de ese bastardo ni siquiera seguías la idea de la pureza de los sangres limpias pero no te quedaba de otra ¿verdad?, encontraste en Crabbe y Goyle un refugio.

.- Mis padres me lo inculcaron – Dijo Draco con tristeza – Me habré dado cuenta al finalizar el tercer año, escuché a mis padres discutir y hablar del señor tenebroso, todo era una mentira pero tenía que mantener una postura, si me revelaba.

.- Perdías todo – Dijo Ron agachando la cabeza, Draco solo pudo asentir – Qué te puedo decir Draco, todos estos años y bueno, no te culpo, Crabbe ya no te hacía caso, sabes muy bien que a él le ninguneaban, era sumiso y se burlaban siempre de su apariencia incluso con los de su propia casa, había escuchado que Daphne le pedía de cosas porque a Crabbe le gustaba esa chica pero de eso no sé nada, lo lamento por ti, pero no lamentaré la muerte de alguien que intentó matarnos a todos, eso te incluye a ti, de Goyle, no sé, su padre está literalmente muriendo en Azkaban, es lo último que supe de él.

Tenía que darle la razón, era verdad, Crabbe no era muy querido por todos, el tonto del pueblo se podría decirse, siempre humillado, comenzó a tener cierto respeto cuando ocupó la posición de golpeador en Quidditch, tenía talento en ese campo pero nada más, supongo que la oportunidad que le dieron los Carrows era más que perfecta porque a pesar de que nos batimos a duelo, podía notar una mejoría bastante buena en cuanto a hechizos y magia aunque evidentemente le costaba terminar los hechizos.

.- Él era solo un chico inocente – Dijo mirando la puerta una vez más – Por merlín, me arrepiento de haberle llenado de ideas absurdas, pude ayudarlo a encaminarle en un camino apropiado pero no, tenía que seguir la estúpida tendencia.

.- No podías Draco – Dijo Harry que se acercaba a abrazarle, era la primera vez que veía abrazar a su enemigo y rival, este le corresponde el abrazo – En esos años hasta la actualidad, no podías hacer mucho al respecto, si dices que seguías una tendencia y te revelabas ante tu familia, lo más probable es que hubieses perdido todo, te habrían desheredado, en tu familia te despreciarían y tacharían tu nombre en el árbol genealógico, muchas opciones no tenías Draco, solo seguiste lo que creíste que era correcto, te obligaron a muchas cosas, estabas atado de manos.

.- Lo siento Harry – Dijo Malfoy que se separaba y secaba sus lágrimas – Tengo que sacar a Goyle de aquí, es el único amigo que me queda, tengo que salvarlo de alguna manera.

El simplemente se va cargando a Goyle pero antes de que se fuera, nos agradece por haberlo salvado, honestamente no creo que Goyle quiera ser más su amigo, el pobre se va a quedar solo después de esto, los tres nos quedamos mirando la puerta por unos minutos más, no lamentábamos la muerte de Crabbe pero si le dedicamos un minuto de silencio por Draco, ya que él lo consideraba su amigo, era lo menos que podíamos hacer en ese momento, cuando terminamos, nos dimos la vuelta para continuar con la guerra y acabar de una vez por todas contra ese bastardo de Voldemort.

Fin flashback.

.- Draco siempre lo consideró su amigo – Dijo Tracey con tristeza – Muchas veces lo veía animadamente platicando con él pero en muchas de las ocasiones, su pandilla siempre se metía en problemas.

.- Hasta ese momento pensaba que Draco no era más que un presumido y un ególatra – Dije también con tristeza – Pero solo era un chico inocente, ¿Qué fue de Goyle?, nunca supe que le pasó después de la guerra incluso este año no regresó.

.- Su familia está en la bancarrota absoluta según me enteré por Astoria – Me responde Tracey que a la vez mira la ventana, no tardaba nada en amanecer – Se quedaron sin dinero, tuvieron que usar literalmente todos sus ahorros de Gringotts para librarse de los crímenes que se les acusaban, tuvieron que pagar un alto precio, dando nombres y pagando abogados para que los defendieran en el Wizengamot, eso en el caso de su familia, de Goyle, se dice que huyó, no quiso saber nada más del mundo mágico luego de haber perdido toda su fortuna aunque dicen que su bóveda aún tenía unos galeones, se presume que escapó con lo que tenía, Draco le ofreció ayuda monetaria pero lo rechazó, de momento su paradero es desconocido, lo último que supe, es que Draco me dijo que su varita y sus cosas estaban ya en el cuarto de hombres de Slytherin y Goyle huyó, es buscado por la corte Wizengamot, es un fugitivo y tienen la orden de borrarle la memoria o arrestarlo, en cuanto a su familia, viven en los barrios bajos de Londres, alejados de la sociedad mágica, vigilados por un auror enviado por Wizengamot y la orden de Merlín, ahora tienen una vida humilde entre comillas, trabajan actualmente en la tienda de calderos en el callejón Diagon, al menos la mayoría de su familia, creo que su madre atiende el caldero chorreante y su padre, murió en Azkaban.

.- Pobre diablo – Dije suspirando que también miraba a la ventana – Bueno Tracey, te he contado todo lo que he tenido que pasar, el resto ya lo sabes, nos batimos a duelo contra Bellatrix Lestrange y la señora Weasley acabó con ella, lo que pasó con Harry y Voldemort, al final de la guerra te busqué y revelé ante todos mi relación contigo, indicando así a Ron el fin de su esperanza de que tuviese algo conmigo, cosa que evidentemente no funcionó del todo pero ya sabemos cómo acabó eso también y menos mal que terminó bien Tracey.

.- Creo que Ron al final, no se lo tomó del todo bien – Dijo Tracey suspirando, me seguía abrazando, yo podía sentir su aroma a menta, es una de las cosas que me encantan de mi querida pareja – Desde ese día, el cambió, todos cambiamos, la muerte de Fred, de Lupin y Tonks incluso de algunos estudiantes, creo que era entendible, el último horrocrux fue Harry ¿no?

.- Si – Le respondo mientras le doy un beso – Harry era el último horrocrux que ese loco nunca se propuso hacer, Harry fue a matarse entre comillas para lograr destruir esa parte del alma, ese maldito no caía en la cuenta de que, frente a él, estaba su último horrocrux, al final nunca se arrepintió, ahora está en el limbo, no podrá salir de ahí ni como fantasma.

.- Esa parte es algo bastante complicado – Dijo Tracey que ya miraba el amanecer – Quedarse en el limbo, es como una cárcel para las almas.

.- Eso sería una buena definición – Dije también que miraba la ventana, viendo el amanecer, sentada en las piernas de mi amada, no podía pedir nada mejor – El alma de Tom Ryddle estará atrapada ahí por toda la eternidad, solo hasta que de verdad se arrepienta podrá volver pero de eso, lo dudo muchísimo.

.- El limbo – Dijo Tracey como pensativa, mirando la ventana, ya casi saldría el sol para los primeros rayos de la mañana – Harry me contó un poco de ese lugar, está entre el mundo de los muertos y de los vivos, dijo haber visto a Voldemort siendo un bebé totalmente deformado, llorando.

.- Debió de ver a Albus Dumbledore en ese lugar – Dije pensando en aquél momento en que creí que Harry había muerto – El alma de ese loco ya estaba demasiado dañado debido a los asesinatos que cometió y meter su alma en objetos para alcanzar la inmortalidad, estar deforme y en ese cuerpo, solo significaba que quedaría atrapado y sin posibilidad de volver como fantasma, ya que nunca se arrepintió de sus acciones.

.- ¿Alguna vez lo has pensado Herm? – Me pregunta Tracey de forma curiosa, yo la miro un poco confusa – Me refiero a estar en el limbo, como sería estar ahí.

.- Debe de ser un lugar especial – Le respondo mirando a la ventana, ya estaban saliendo los primeros rayos del sol – Supongo que cada persona tiene un lugar especial, no se está muerto ni vivo, es el limbo entre los vivos y muertos, Voldemort estará ahí por toda la eternidad, no lo dejarán ser un fantasma o pasar más allá, sus crímenes fueron atroces y jamás se va arrepentir de sus acciones.

.- Me contaste su historia – Responde Tracey que también observaba a la ventana – La historia de Tom Ryddle es demasiado triste, nunca fue un niño querido, nacido en una familia en la cual su madre a través de una poción de amor, mantuvo bajo control a su amado entre comillas.

.- Jamás hubo amor en esa familia – Dije con tristeza – Si Ryddle hubiese hecho amigos en su tiempo de Hogwarts, probablemente la historia sería muy diferente pero supongo que jamás lo sabremos.

No me podía imaginar la vida de Ryddle, el haber escuchado gran parte de la historia de la boca de Harry cuando este iba a las clases especiales con Albus Dumbledore, mientras más lo pensaba, más lástima le tenía a Tom Ryddle, me recordó la ocasión en que Ginny fue poseída por él al aprovecharse de los sentimientos de mi amiga, estando en un estado vulnerable, Tom solo deseaba la inmortalidad y tener grandes conocimientos de la magia, todo para él solo, Hogwarts fue en verdad su hogar, el lugar que el mismo consideraba su verdadera casa, es impresionante hasta donde ha logrado sus estudios e incluso encontró la cámara secreta de Salazar Slytherin y criar a un basilisco con el lenguaje de las serpientes.

Claro, Tom llegó tan lejos para intentar crear su mundo de magia; Pureza de sangres limpias, cosa que fue una verdadera mentira, a Voldemort nunca le importó sus seguidores y lacayos, nunca se molestó en preocuparse por ello excepto quizá por Bellatrix Lestrange, en sus últimos momentos de vida, Voldemort estalló en cólera al ver caer a su lugarteniente más leal, creo que fue de los pocos momentos en que vi o eso quiero yo pensar, que Tom Ryddle titubeo por unos segundos continuar la guerra pero fue más su codicia por conseguir la inmortalidad, es horroroso que al final, se quede atrapado en el limbo.

Si algo aprendí de sus Horrocruxes, es que parte de los fragmentos de su alma pueden provocar visiones espantosas que se pueden volver una realidad y precisamente fue el ver a Ron convertirse en un mago tenebroso, era tal mi temor que tenía que andarme con cuidado con su deseo de querer algo conmigo, yo iba a desencadenar ese evento y traté por todos los medios de impedir que creciera maldad en su corazón pero fue demasiado y preferí que Harry resolviese la situación, le había platicado de lo que pasó en la cámara y el perfectamente me dijo que se encargaría de mantenerlo a raya y que no pasara del límite, bueno, al final no fue tan sencillo, ya que Bill tuvo que intervenir junto a Fleur. Ya no tengo esa preocupación ahora, el pelirrojo está en buenas manos, espero que haya podido eliminar la maldad de su corazón.

Veo el amanecer, ya eran prácticamente las seis y media de la mañana, realmente pasé contando la historia de mi cruzada y pensando en cómo conocí a mi querida Tracey, todos estos años, mis esfuerzos dieron sus frutos, no podía estar más que contenta, estando en la madriguera con ella y pasándola más que bien. Recuerdo la ocasión en que fuimos a ver a sus padres y lo bien que me recibieron a mí, ellos detestaban a los magos nacidos en una familia muggle pero cambiaron esa mentalidad, estaba claro que su situación no era la mejor en esos momentos, tenían que lidiar con asuntos del Wizengamot y de la Orden de Merlín dado que eran mortifagos, tuvieron que dar mucha información a cambio de su libertad, no pidieron abogados o algo parecido, pareciera que solo esperaban su castigo pero el nuevo ministro; Kingsley, fue piadoso con ellos y les permitió regresar a una vida normal con la condición de que serían vigilados por un tiempo por aurores enviados del ministerio, actualmente la madre de Tracey organiza eventos especiales enfocados en la magia defensiva y protecciones, en la cual ella misma imparte un curso sobre hacer bien los hechizos de protección inmediata y su padre, trabaja para el ministerio, en el departamento de regulación de magia entre adolescentes en las cuales revisa casos de muggles con magia inestable, un trabajo que en sus propias palabras, lo realiza en honor a su abuelo, han mejorado sus vidas, es algo que me da mucha alegría.

Tracey llama mi atención, yo miro a sus ojos azules, sonreímos y nos damos un beso suave mientras nos pegaba los rayos del sol a la habitación, el haber contado mi historia de la cruzada a mi amada, me quita un peso de encima, haciendo que ya pase por fin, la página, esa espinita que me seguía molestando en mi cabeza, dejando atrás todo lo acontecido, empezando una nueva vida, sin tanto desastre o tragedia de por medio, mi amada me mira nuevamente.

.- Herm, cariño – Me dice juntando su frente con la mía.

.- Dime cielo – Digo tomando su mano y sintiendo su olor a menta que tanto me gusta.

.- Sé que no hemos dormido nada – Me dice dándome un beso suave – Pero, quiero hacer el amor contigo.

.- Cariño – Dije un tanto sorprendida pero le doy un beso, ambas estábamos sentadas en la misma silla, yo estaba encima de ella – Los Weasley ya no deben de tardar en llegar, ni siquiera sé si llegaron en algún punto de la noche.

.- Cielo – Me dice dándome un beso para luego bajar por mi cuello, dándole leves caricias a lo que yo suelto unos suspiros – No creo que hayan llegado, lo hubiésemos notado, hay un sistema de entrada que suena en la sala, indica quien ha llegado y quien no, no ha sonado en toda la noche, menos va a sonar ahora además cariño, tenemos el cuarto silenciado, echaste el hechizo muffliato, ¿Qué me dices Herm?, quiero sentirte.

.- Picarona – Dije mirándola a sus ojos, mordiéndome los labios, ella se sonroja, le doy un beso suave que ella recibe gustosa – Te tomaré la palabra cariño.

Me levanto y le tomo la mano a mi amada para dirigirnos a la cama, ella me observa con un fuerte sonrojo, le pido que se siente en la cama, realmente no llevábamos gran cosa, eran pijamas muy simples de hecho, llevaba una playera con el logo de Slytherin y una braga de color verde, era simple pero cómoda y mi amada llevaba una playera con el logo de Gryffindor con una braga un tanto sugerente de color rojo, me paro ante ella quitándome mi playera, dejando expuesto mis senos todavía cubiertos por mi sujetador suave, no era sugerente pero para mi querida Tracey, era excitante verme en interiores, ella se muerde el labio, comiéndome con la mirada, podía notar su deseo de tomarme, de comerme en la cama, yo estaba igual de ansiosa, ella se saca su playera dejando expuesto sus senos, se puede decir que tenemos del mismo tamaño, tal vez ella los tiene un poquito más grandes que las mías pero es excitante para mí ver los pechos de mi querida pareja, ella llevaba un sujetador que dejaban ver sus areolas de color rosa fuerte que a diferencia de las mías que son menos claras, del mismo color.

Me acerco a ella para besarla, tan solo sentir su caricia, su beso y su aroma a menta, sigo sintiendo esa sensación como si fuera la primera vez que la besé en aquél cuarto secreto que me legó Dumbledore, cuarto que solo sabe Ginny y Daphne, nadie más lo sabe, ni siquiera Harry. A medida que el beso se va intensificando, me hace recordar cuan amada me siento, sus manos que mueven suavemente por mi espalda sintiendo ese efecto electrizante que recorre todo mi cuerpo, sintiendo su caricia como un pequeño masaje que me hace sentir tan tranquila y eso que aún no hemos pasado a quitarnos nuestras prendas íntimas.

Ella busca quitar mi sujetador, cosa que hace sin problema dejando expuesto mis senos mientras que yo hago lo propio con mi amada que quito sin problema, ambas nos separamos por la falta de aire luego de ese beso intenso que nos recordó la primera vez que nos besamos, soltamos unas pequeñas risillas pero ella reanuda sus besos en mi cuello, yo solo puedo soltar suspiros leves mientras que con mis manos llego a tocar sus senos suavemente, dándole masajes de manera que ella suelte gemidos leves, siempre me gusta sentir sus pezones, lo suave que son, como dos almohadillas, de cuando en cuando le pellizco un poco sus pezones haciendo que suelte gemidos un tanto más fuerte, ella es muy sensible en esa zona y a mí me gusta escuchar sus gemidos, me gusta que diga mi nombre saliendo de su boca mientras que ella sigue dándome besos en mi cuello, noto que ella baja cada vez más hasta llegar a mis pechos. Tracey le gusta juguetear con mis senos, les da un masaje suave, yo solo puedo morderme los labios, podía sentir sus manos tan delicadas que se enfocaban en el trabajo de darme placer en mis senos, dije que le gusta juguetear así que ella procede acercar su boca a mi seno derecho con la cual succiona sin problema mi pezón, yo lanzo un gemido fuerte porque también soy sensible en esa área, entre gemidos, suelto su nombre, llevando mi mano a su cabeza como tratando de profundizar esa caricia tan deliciosa que me proporciona, una suerte que haya silenciado el cuarto porque no quería que nos escucharan.

Estuvimos unos minutos más así, intercambiando besos y succionando los pezones de la una de la otra, yo hago que se acueste, miro directamente sus ojos, ella se sonroja y me da un beso que recibo muy gustosa.

.- Te amo amor – Me dice Tracey que me mira sonrojada, yo estaba igual que ella.

.- Te amo Tracey, querida mía – Dije al besarla suavemente pero bajo mis manos hasta sus bragas, ella observa mis movimientos con un fuerte sonrojo – Sabes lo mucho que me gusta verte así.

Ella no dice nada, tan solo cierra sus ojos, le da vergüenza como yo le quito su última prenda que cubre su parte íntima, no pone reparo pero yo la quito suavemente, me gusta así, dejarla en suspenso, ver como ella tiembla ante mis movimientos y caricias, con el tiempo hemos ido mejorando en nuestras relaciones sexuales pero para nosotras, aquella tarde que lo hicimos la primera vez, será la mejor. Procedo a quitarle su prenda, ella alza sus piernas para que la tarea sea más fácil, una vez que lo hice, observé algo que me deja sorprendida.

.- Tracey – Dije sorprendida al ver su área púbica, tenía vellos, no se había depilado en esa área, por lo general es meticulosa con eso, sé que no le gusta sentir sus vellos cuando viste una prenda íntima – Me sorprendes cariño, a ti no te gusta llevar vello púbico, ¿te olvidaste depilarte?

.- No cariño – Me dice mirándome con vergüenza, sigo asombrada – Pero sé que a ti te gusta y te excita, siempre me pides que jale tus vellos púbicos mientras chupo tu concha, quiero sentir esa experiencia ¿puedes hacer lo mismo conmigo?

.- Cielo, será todo un placer – Dije abriendo los ojos y luego miré su área púbica, rodeado de esos vellos rizados hizo que me excitara más, así que procedo a bajar rápidamente hacia su área íntima y podía notar que estaba muy húmeda, con mi mano derecha, agarré un poco de sus vellos, ella suelta un gemido muy fuerte – Cariño, estás muy húmeda, muy excitada.

.- Por Dios Herm – Dijo casi gritando al sentir que le volvía a jalar sus vellos – No te demores por favor, hazlo, me da vergüenza y pena.

.- Pídelo cariño – Le respondo mientras le jalaba sus vellos suavemente, ella se inquieta, se revuelve en la cama y me mira con un fuerte sonrojo, su concha está palpitando, que está ansiosa de sentir mi lengua – Venga cariño, pídelo.

.- Joder sangre sucia – Dijo gritando, sabía que diría eso, cuando lo dice, es porque está desesperada, sé que se arrepiente de decir eso cuando terminamos de hacer el amor pero para mí, es siempre excitante que lo diga saliendo de su boca – Por favor, jala mis vellos como a ti te gusta y chupa mi concha húmeda, te necesita joder.

Con una sonrisa procedo a hacer lo que me pide, primero con mi mano izquierda recorro la entrada de su sexo, un fuerte gemido sale de la boca de mi amada que me sigue pidiendo que se la chupe pero a mí me gusta dejarla así, ella lo sabe, me gusta torturarla de placer, noto que sus manos agarran fuertemente la sabana de la cama, acerco mi boca mientras jalo sus preciosos vellos púbicos, es una cosa que me ha sorprendido de mi amada, de verdad que sabe cómo excitarme. Una vez que saco mi lengua para sentir su excitación, sus jugos amargos que para mí son un delicioso manjar, recuerdo la primera vez que lo hice, tenía un poco de miedo pero me atreví y desde ese día me gusta hacerlo de esta forma porque exploro todo su sexo hasta que sale su clítoris, su bello botoncito de placer que me gusta succionar porque cuando lo hago, ella gime y suelta palabrotas que no son nada propias de ella, diciéndome de todo; "Maldita sucia" "Pervertida" "Joder sangre sucia" "Te odio por hacerme sufrir en tercer año" "Más sangre sucia" "Joder que delicia" "Te amo Herm" "Quiero más"

El "te odio por hacerme sufrir en tercer año" se refiere a las veces que ella intentó descubrir mi pequeño secreto de la cadena gira tiempo, muchas veces ella lloró en silencio, es increíble que en medio de la sesión de sexo, ella me lo eche en cara pero es normal porque le estoy dando demasiado placer, sexo sucio entre dos mujeres y ella todavía siente vergüenza luego del sexo pero yo le hago ver que nuestra vida sexual es plena y maravillosa, que cada día que paso a su lado es un día hermoso para mí, podemos tener diferencias o pequeñas discusiones en las cuales los resolvemos sin problema. Yo sigo lamiendo su sexo mientras que ella sigue gimiendo mi nombre, noto que uno de sus manos la pone en mi cabeza como tratando de profundizar más el sexo oral que le daba a su entrada húmeda que salía cada vez más jugo que yo deleitaba con placer, escuchar sus gemidos son para mí, una sinfonía porque significa que estaba haciendo un buen trabajo, tengo que decir que sus jugos aunque amargos, son mi manjar favorito, cada vez que tenemos sexo, le hago humedecer su vagina y ella lo sabe, sabe que me gusta chupar y succionar su rico botoncito de placer.

.- Joder Herm – Grita Tracey arqueando su espalda mientras siente mi boca en la entrada de su sexo – Es rico lo que me haces.

Si, en definitiva me gusta torturarla de placer, me gusta que grite y diga mi nombre así como también me gusta que me diga palabrotas durante la sesión, sigo jalando sus vellos púbico esta vez con un poco más de fuerza, ella lo nota y solo puede soltar improperios, cosa que me agrada en demasía, es mi amada y le gusta que yo juguetee con su cuerpo, paro mi labor de sexo oral para dirigirme a sus pechos con los cuales juego un poco, succionando su pezón derecho mientras que mi mano masajea su seno izquierdo, sé que está muy sensible en esa parte.

.- Herm – Dijo soltando un gemido suave – Eres una maldita loca, me das demasiado placer.

.- Esa boquita cariño – Le digo dándole un beso suave mientras que a la vez le pellizco y jalo su pezón, ella se deleita con el placer que le doy – Me gusta que me digas esas cosas.

Paro un poco con mi labor ella se sienta y me hace acostarme, mirándome con esos ojos y ese sonrojo fuerte característico de ella, dirige sus manos a mis bragas para quitármelas, ella no se demora mucho, de hecho me las quita rápidamente y se deleita viendo mi zona púbica, yo no es que me agrade la depilación pero me gusta mantener esa zona, claro, con alguno que otro recorte, los ojos de Tracey se dilatan al verme en mi zona íntima, yo le insto a continuar, ella besa mis piernas, siempre me gusta que haga eso, me gusta sentir sus besos, sus caricias, lo que me hace sentir con sus manos recorriendo toda mi pierna y muslo llegando al punto de casi tocar la entrada de mi sexo, hace que suelte un gemido suave, yo solo espero pacientemente porque ella se toma su tiempo para observar cada parte de mi cuerpo. Desde que estamos juntas, nos hemos ido conociendo mucho más de lo que podríamos haber pensado, nos odiábamos de la una de la otra, ahora nos queremos, mi amada Tracey que de alguna forma se metió a mi cabeza, a mis pensamientos, haciendo que me enamorase de ella, cada ser de su cuerpo, cada parte de ella, su inteligencia, su personalidad que a veces puede ser egocéntrica pero muy amable, cariñosa y sobre todo dura de carácter.

Ella ahora baja hacia la entrada de mi sexo soplando un poco, sabe que me gusta que haga eso, con su mano derecha jala mis vellos púbicos con placer, los jala fuerte y a la vez suave que hace suelte gemidos un tanto fuerte, ella acerca su boca para lamer mi sexo, suelto otro gemido fuerte mientras que mis manos agarran fuertemente las sabanas de la cama, la primera vez que sentí su lengua fue una sensación extraña para mí, sentir su lengua húmeda recorriendo mi vagina fue de las cosas más placenteras que he sentido en mi vida y aun hoy esa sensación la sigo sintiendo, su lengua que recorre sin tapujo alguno en mi sexo haciendo que libere más jugos para ella que chupa y succiona con placer, noto que una de sus manos encuentra mi clítoris y juguetea un poco con mi botoncito haciendo que suelte más jugos y grite de placer, me gusta cómo me vuelve loca con sus agiles manos al juguetear con mi sexo mientras que chupa cada parte de ella, siempre es así durante la sesión, le gusta ser rápida e ágil, le gusta darme mucho placer de esa forma. Siempre que siento que estoy a punto de correrme ella para bruscamente, así lo hace y me mira con picardía, yo la observo sonrojada por su acción y me da un beso que recibo gustosa, sintiendo mi propio jugo producto de mi excitación y su manera de masturbar mi sexo, ambas nos besamos y tocamos nuestros sexos haciendo que los gemidos muriesen en la boca.

Nos sentamos pero seguimos tocándonos de la una de la otra, con una mano recorriendo la entrada de nuestros sexos mientras que con la otra masajeábamos nuestros pechos, me gusta mirar su cara de placer, ella mantiene cerrado sus ojos sintiendo mis caricias en su entrepierna, yo suelto gemidos por lo mismo que me hace, de verdad, nunca imaginé tener de pareja a una mujer, tener sexo con una mujer, nunca pensé que tener sexo con una persona de tu mismo género fuera tan placentero, me llena, me satisface y solo puedo decir que me encanta.

Ella me mira y yo muerdo mis labios, ambas soltamos gemidos de manera suave, haciendo lento la masturbación para que fuera más duradero, nos damos un beso profundo que se intensifica cada vez más que a la vez incrementábamos la velocidad de nuestras manos, masturbándonos rápidamente, en un momento dado, hago que se acueste, levanto una de sus piernas y le doy castos besos, ella me observa con su sonrojo, me mira con esos ojos que me dicen que la vuelvo loca, que me dicen que me ama con todo su corazón, que está feliz de tenerme como su pareja, como su alma gemela, era cierto lo que dijo Fleur en aquella ocasión, que la conexión que tenemos es especial, mágico porque podía sentir su placer, podía sentir su emoción y ella también sentía las mías, es una magia muy poderosa, amor genuino y simplemente es maravilloso sentir esto cada vez que hacemos el amor, mi corazón late a mil por hora, que siente el corazón de ella, haciendo que nuestra conexión sea mucho más profunda de lo que podíamos imaginar.

Ella me sigue observando, le doy un casto beso que a la vez junto mi sexo con la de ella como si estuviera penetrándola, ella gime de placer, suelta un gemido muy fuerte pronunciando mi nombre, diciéndome "sangre sucia", mientras que uno de sus manos agarra fuertemente mi seno derecho haciendo que suelte también gemidos fuertes, ambas nos movíamos con placer, chocando nuestros sexos, rozando los clítoris de la una de la otra, yo veía sus reacciones cada vez que realizaba una embestida a su sexo, ella arqueaba su espalda que a la vez veo rebotar sus senos, esa es una cosa que me agrada demasiado, ver rebotar sus melones, que son un poquito más grandes que las mías, ella seguía apretando mi seno derecho.

.- Joder Herm – Dijo soltando otro gemido que a la vez siente mi sexo chocar con la suya, sintiendo su clítoris – Joder.

.- Qué placer querida mía – Le digo gritando, con mi mano derecha, le toco su seno izquierdo, apretándola suavemente para luego apretarla fuertemente, ella en respuesta suelta otro gemido fuerte – Me encanta.

Con una pierna levantada y sujetada a mi hombro, la posición en la que estábamos es bastante cómoda y placentera, una posición lésbica que comúnmente es conocida como "tijeras" que consiste en juntar ambos sexo y frotarse fuertemente para sentir placer, es una posición que nos gusta a ambas, yo seguía dándole embestidas y rozando fuertemente su sexo mientras veía su hermosa cara deleitarse de placer, ella me observa y me da un beso pasional, intenso que a la vez ella intensifica el ritmo de la posición, es sencillamente increíble.

Suave, rápido, fuerte, embestidas de la una de la otra, dándonos beso tras beso mientras que nuestros sexos seguían humedeciéndose haciendo que fuera más intenso el roce de los clítoris, el placer que me causa de hacer el amor con mi amada, con mi pareja, es de verdad indescriptible, por lo regular probamos con varias posiciones antes de llegar al orgasmo pero en la posición en la que estábamos, estaba siendo de verdad muy intensa, el beso que sentíamos era tal que ni siquiera nos molestamos en cambiar de posición para darnos aún más placer, la velocidad con la que frotábamos nuestros sexos que aumentaba más el ritmo de las embestidas, haciendo que soltásemos gemidos aún más fuerte que en una ella nos separamos para gritar el nombre de la una de la otra, excitada, extasiada, me sentía en la gloria con mi amada, esos placeres que se sentía tan bien que no importaba nada más.

El ritmo de las embestidas ya iba bajando considerablemente debido al cansancio pero cada vez que podíamos, nos embestíamos fuertemente al punto de que en cualquier momento nos íbamos a correr y Tracey lo hacía notar.

.- Joder Herm – Dijo Tracey que seguía rozando mi sexo con la suya y mirándome con un fuerte sonrojo – Me voy a venir, no podré aguantar mucho más.

.- Hazlo cariño – Le respondo con un beso mientras yo seguía embistiendo su sexo – Yo también me voy a correr, ya no aguantaré mucho más, te amo.

.- Te amo más – Dijo Tracey gritando mientras arqueaba su espalda, yo también lo hacía – Te amo joder, ya no aguanto.

El clímax llegó finalmente, tuvimos un orgasmo que culminó en un sonoro grito de placer al darnos una última embestida, sentir su hermoso cuerpo, su cabello tan largo, observar sus bellos e hermosos ojos azules, nuestros cuerpos estaban empapadas de sudor, jadeando rápidamente como es costumbre, yo me bajo y me acuesto a su lado y ella me abraza, desnudas en la cama y sintiendo la respiración de la una de la otra, no podía pedir nada mejor que eso, no dormimos nada, conté mi historia y tuvimos sexo mañanero, vaya manera de empezar el día, para mí es simplemente genial, Tracey me abrazaba y me miraba con esos ojos aunque con vergüenza, ella siempre es así.

.- Herm cariño – Me dice ya jadeando un poco más suave, haciendo que la mire – Yo, sabes que lamento decirte sangre sucia durante nuestras sesiones de sexo pero esta vez, fue mucho más fuerte que las otras ocasiones, pude sentir tu corazón, tu respiración, pude sentir tu cuerpo conectada a la mía.

.- Tracey querida mía – Dije tocando su mejilla derecha con mi mano, ella se sonroja – Sabes que no me molesta que me digas eso durante el sexo, me excita y me encanta además Fleur me lo dijo, ambas tenemos una conexión mágica, esta vez fue mucho más intenso que otras ocasiones, te amo querida mía, muchísimo.

.- Herm – Me dice dándome un beso y mirándome con cierta vergüenza, con sonrojo, yo solo me puedo sentir afortunada de estar a su lado – Te amo, estoy un poco cansada.

.- Duérmete encima de mí cariño – Le respondo atrayendo su cabeza a mis pechos, ella se sonroja todavía más, sé que le encanta dormirse en esa área, es su lugar favorito aunque ella lo niegue – Hay que dormir un rato querida mía.

Ella ya no dice nada, solo cierra sus ojos, abrazándome por la cintura, yo solo veía el techo, me sentía cansada también y el sueño me iba venciendo, todo lo que he recordado hasta ahora, ha sido maravilloso, desde los primeros días de Hogwarts hasta hoy, no, incluso desde la primera vez que recibí mi carta de Hogwarts y recibir la visita del director Dumbledore, ha sido uno de mis días más felices pero también pasé por muchas cosas horrorosas, muchas experiencias en las cuales jamás les he contado a mis padres, no necesitan saberlo aunque ellos mismos lo saben, de alguna forma claro está, nunca pusieron reparos de que mi pareja sea una mujer, alguien de mí mismo sexo, mi madre me preguntó luego de que la guerra terminara, como planeábamos darles un nieto o nieta, yo me sonroje pero le dije la verdad, que tenía un libro muy especial que podía darse esa posibilidad de tener hijos pero como dije, no está en nuestros planes tener hijos, culminar nuestros estudios es prioridad para nosotras, seguir con nuestras carreras y después de cierto tiempo, retomaríamos la idea de tener hijos o hijas.

Es extraño haber llegado hasta aquí, como fui cambiando con el tiempo y de qué manera cambié, el acoso de algunos estudiantes que me veían como una come libros, que no era lo suficientemente atractiva, una sabelotodo insufrible, esa afectación fue demasiado para mí y la gota que derramó el vaso fue que Ron terminó de confirmar lo que me temía en ese entonces, que yo no era de las que salían con chicos y que solo se enfocaba en puro estudio sin una vida social de por medio, palabras hirientes, palabras duras que me hizo recapacitar sobre mi vida y decidir cambiar todo el pensamiento que tenía acerca de mí misma, haciendo que me volviese fría, calculadora, mordaz, sarcástica e irónica incluso antes de entrar a Hogwarts, ya iba a una escuela primaria donde simplemente destacaba en niveles altos y era la envidia de muchas, no provocaba envidia de la buena sinceramente pero jamás me importó dado que solo me enfocaba en aprender hasta que llegó ese día que recibí mi carta de Hogwarts, creo que se debió porque inconscientemente hice magia en la escuela donde iba, tirándole agua a una compañera y todos se asustaron hasta yo pero sabía que era yo misma el que provocó ese pequeño incidente y el director me lo hizo notar y por ello, recibí la carta para controlar mis poderes, mi magia, cuan contenta estoy de tener esta vida.

Veo dormir plácidamente a mi amada, a mi querida Tracey, le acaricio su cabello tan largo hasta la cintura, todavía conserva su olor característico; Menta, desde la primera vez que sentí ese olor, en el baile de cuarto año, me ha ido enamorándome, cada día sin falta, ella que siempre fue la que me respetó, la que me hace sentir una verdadera mujer atractiva, me hace sentir amada y muy querida, tenerla de pareja es para mí, algo que no puedo describir, tan solo me siento afortunada de estar a su lado, no habría podido hacer ese viaje y soportar esa tortura de no ser por ella, siempre la tenía en mi pensamiento y corazón como lo hizo en su viaje, ambas estuvimos en situación de peligro latente pero supimos salir adelante a pesar de ello. Mis ojos casi se cierran, veo la hora, ya casi iban a ser las ocho de la mañana, no dormimos prácticamente nada, desnudas en la cama, abrazadas de la una de la otra, no puedo pedir mejor vida, todo lo que hice para llegar hasta aquí, no cambiaría nada de lo que pasé por otra cosa, son experiencias que me han servido para madurar, aprender y sobre todo, vivir la vida que solo tenemos una. Ahora hay paz pero tengo una preocupación y es Ginny junto a su chica rubia, ¿¡Cómo le harán para enfrentarse al padre de Astoria y Daphne!?, evidentemente es un señor que vive en estado de negación al ver que su mundo al cual antes pertenecía con esmero e orgullo ha sido destruido, manteniendo sus esperanzas en Daphne, reiteradamente ella ha dicho que no tiene interés en formar parte del ministerio de magia, odia esas cosas ¿debería de ir con ellas por cualquier cosa?, Harry me ha dicho que irá con ellas junto a Astoria pero es mi mejor amiga, tengo que ir e apoyarla, prepararme para cualquier cosa, ya lo peor ya pasó, no puede pasar nada más malo que lo que tuvimos que pasar, con ese pensamiento, cierro mis ojos dando inicio a mi sueño, en verdad me sentía cansada, claro no dormir toda la noche pasa factura pero valió la pena cada segundo, contar mi historia a mi amada e hacer el amor con ella, no hay nada mejor que eso.

No sé cuántas horas pasaron pero dormíamos plácidamente hasta que escuchamos tocar la puerta, yo apenas abriendo los ojos para ver la hora y veo con poca sorpresa que era un poco más de mediodía, seguían tocando la puerta, Tracey se levanta toda despeinada que también miraba el reloj y con cansancio me dice.

.- Mediodía un poco más, dormimos muy poco – Dijo cansinamente mientras seguían tocando la puerta, ella se levanta y se estira, estaba desnuda y podía ver su trasero tan firme, su hermoso cabello que llegaba a la cintura, hermosa vista que me daba, despeinada y sexy, como no quererla – Joder como molestan, iré yo a abrir cariño, quédate acostada, te ves hermosa Herm.

No le digo nada, solo le sonrío y le doy un beso suave, ella se pone sus bragas nada más, noté el detalle que no se puso sujetador pero no quise decir nada, quería ver la reacción de la persona al verla semidesnuda y estaba segura que quien tocaba la puerta sería Ginny junto a Daphne porque debajo de la puerta noté dos sombras, no podían ser los señores Weasley porque la alarma de quien llega a la casa es de verdad molesto y gritona, nos habría despertado sin duda, fuera la hora que fuera, Tracey va en camino a abrir la puerta bostezando como si no hubiera un mañana, una escena que jamás pensé ver y suelto unas risillas, en cuanto abre la puerta, las dos figuras entran en tropel dejando a un lado a mi pareja que las miraba con total incredulidad y tal como era de esperar, eran Daphne y Ginny, la pelirroja empieza a decir algunas cosas pero podía ver la reacción de Daphne al vernos sin decir una palabra, Ginny todavía no entraba en shock.

.- Herm, Tracey, necesitamos pedirte un favor, verás… Por todos los santos calzones de merlín ¿Por qué están semidesnudas? – Dijo la pelirroja al ver a Tracey semidesnuda y a mi desnuda en la cama, Daphne se voltea avergonzada pero Ginny agacha la cabeza con vergüenza y pena – Por Dios Hermione, ponte algo, tú también Davis, como se te ocurre abrirnos estando semidesnuda.

.- JA – Me echo a reír descaradamente por unos minutos, Tracey también se reía descontroladamente, pasó unos minutos y busqué mis interiores, una vez que lo encontré, me lo puse y busqué mi peine para empezar a arreglar mi cabello travieso, le pasé a Tracey su sujetador, ella misma se lo pone y su cabello lo acomoda de tal forma de que no se viera su sujetador transparente, yo miro a Ginny que miraba al piso con demasiada vergüenza, no se atrevía a vernos – Relájate Gin, qué somos chicas, no tenemos nada que no hayas visto antes.

.- Si – Dice Tracey que se sentaba junto a mí – Sus caras fueron lo mejor, qué manera de empezar el día, se muestran tan avergonzadas.

.- ¿Día? – Dijo Daphne que la miraba con cara de sorpresa – Pero si son más de las doce, mujer, que estuvieron haciendo toda la noche, no, saben qué, no quiero saberlo, de verdad.

Me echo a reír de sus palabras, era en verdad un momento muy cómico, disfruto de estos placeres que me otorga la vida pero calmo mis risas para verlas directamente, podía notar claramente sus caras de vergüenza, suspiro y miro a Tracey que me miraba, me da un beso suave que recibo gustosa.

.- Bueno – Dije sin más yendo a mi mesa de noche para agarrar un vaso de agua y tomarlo como era mi costumbre – Estuve contándole a Tracey mi historia de la cruzada, el terrible viaje que tuve que hacer con Harry y Ron claro está con algunos detalles que no conté porque no tenían relevancia alguna, nos pasamos toda la noche con eso y después, hicimos el amor, tuvimos sexo.

.- Mujer, ten un poco de vergüenza, cúbrete un poco más por favor – Dijo la pelirroja que me miraba sorprendida - ¿Cómo puedes andar tan relajada?

.- Santo Dios Gin –Dije llevándome una mano a mi frente y soltando unas risillas, me recordaba a Harry en esa tienda de campaña – Qué no pasa nada, es natural pero bueno, ¿A qué le debemos esta pequeña visita a nuestra habitación y que perturben nuestro sueño?

.- ¿Qué habrían hecho si a la que abrían la puerta fuese mi madre? – Dijo Ginny todavía avergonzada, bueno, esa es una muy buena pregunta, la señora Weasley nos habría ahorcado ahí mismo por hacer cosas de adultos según en sus palabras pero también habría sido comprensiva.

.- No pasa nada Gin – Dijo Tracey que se levantaba para tomar un vaso de agua – Nos habría echado la bronca pero ella nos comprendería, pero bueno, vienen a hablar de un asunto importante ¿no?

.- Si Davis – Dijo Daphne que nos miraba un tanto seria pero a la vez desvía su mirada a la ventana, parece que le da vergüenza vernos en paños menores, algo gracioso pero estábamos a la espera de sus palabras – Queríamos pedirles su ayuda para las vacaciones de Abril.

.- ¿Tu padre? – Dije sin más, ella asiente en señal de afirmación - ¿Quieren que les acompañemos?

.- Si no es mucha molestia – Dijo la pelirroja que también miraba a la ventana – Harry nos acompañará también pero quisiéramos un poco más de seguridad.

.- No confío mucho en mi padre – Dijo Daphne que podía sentir en sus palabras cierto temor y rabia – Él no es una persona fácil, es inestable y una persona así, su magia se puede volver demasiado peligroso, podemos defendernos pero si las cosas no salen como queremos, al menos podemos detenerle y con todo el dolor de mi corazón, mandarlo a San Mungo para tratamientos psiquiátricos.

.- Daphne – Dijo Tracey sorprendida, yo también lo estaba - ¿No estarás hablando en serio?

.- Hablo en serio Tracey – Dijo mirándonos fijamente a las dos, no era broma, así que me tomo en serio su seriedad y espero su respuesta – No me puedo permitir que dañe a mi pelirroja, no puedo permitir que las cosas terminen así, como pasó con Ron, no podría soportarlo.

.- ¿Sabe tu hermana Astoria de tus planes? – Le pregunto seria cruzando mis brazos, Astoria a pesar de ser su hermana menor, es también protectora con ella – Ella merece saber lo que vas a hacer.

.- Ya se lo dije hace rato – Dijo sin más – Por eso, necesitamos más ayuda, no quiero que nada grave pase pero estoy decidida a revelarme contra mi padre, que sepa que tengo una relación seria y que mi vida, es mi vida, no me puede controlar.

.- Laurie – Dijo la pelirroja que se acercaba a ella, estaba sorprendida por sus palabras, yo también lo estoy al igual que Tracey, ver que Daphne ha cambiado para bien, podía notar que su amor por Ginny es grande y genuino, me recordó las palabras de Fleur, seguramente ellas sentirán esa conexión mágica también – Estaremos bien Laurie, tus palabras para mí, son hermosas, sabes que estaré a tu lado, protegiéndote.

.- Te quiero pelirroja – Le dice Daphne que le da un beso que parece tener cierta intensidad, me daba mucha felicidad ver esa escena, me sentía feliz por Ginny, Tracey se acerca a mí y me da un beso que recibo gustosa de la misma intensidad, Daphne lo nota y se separa de Gin sin soltar su abrazo – Eh, que no venimos a hacer cosas sucias, estamos ante un asunto serio, ¿nos ayudarán?

.- Sabes que sí – Dije sin dudar de lo demás, Tracey también las miraba seriamente afirmando su participación – Además Daphne, no eres inocente a cuanto estos temas ¿verdad?

.- No sé de qué me hablas leona – Dijo sin más tratando de dirigirse a la puerta pero la pelirroja le detiene y la besa sin más, ella se sorprende y se sonroja – Rayos Gin.

.- No sirve de nada aparentar ser inocentes – Dijo Ginny soltando unas risillas – Bueno, agradecemos en verdad su apoyo, ahora nos vamos, les dejamos con su privacidad y sigan lo que sea que estaban haciendo.

.- ¿Tuvieron sexo anoche? – Dijo Tracey sin tapujo, ellas dos se la quedaban mirando asombradas – Compraron trajes íntimos, asumo que lo hicieron.

.- Pues no y no te importa – Dijo Daphne sonrojándose más de lo debido – Solo nos dormimos de la una de la otra, no estamos listas para dar ese paso.

.- Ah mira – Dijo Tracey mirando a la ventana – Espero que el día en que lo hagan, lo disfruten bastante, si quieren consejos, aquí estamos.

.- Suficiente – Dijo la pelirroja que llevaba de la mano a su novia para salir del cuarto – Gracias pero creo que nos podremos arreglárnosla solas para cuando llegue ese día, gracias por el apoyo, ya les diremos el plan para enfrentar al padre de Daphne.

Ella se fueron de la habitación con un fuerte sonrojo, nosotras dos nos echamos a reír un poco, ya estábamos despiertas, estábamos acomodando todo el cuerpo y limpiando todo rastro de sexo en la cama, no quería que la señora Weasley lo supiese, una vez que acabamos Tracey me dice.

.- Me voy a dar un baño cariño – Me dice, yo en señal de afirmación asiento a su respuesta pero luego me sale con otra pregunta con picardía - ¿Quieres meterte conmigo?

.- Andas muy traviesa hoy cielo – Le digo acercándome a ella y dándole un beso para ir al baño con ella. – Por supuesto que sí.

La vida puede ser muy cambiante dependiendo de las experiencias, en mi caso, fueron varios factores lo que me hicieron ser así hasta el día de hoy, no me arrepiento de cada decisión que he tomado, de cada acción que he hecho, el cómo fui mejorando mi carácter frío con el cual me gané el mote "Dama fría de Gryffindor", el sombrero seleccionador me quería poner en distintas casas, la primera fue Slytherin, la segunda Ravenclaw y finalmente, opté por elegir Gryffindor. Desde entonces, ha sido constantes cambios de mi vida, he vivido experiencias buenas y malas pero en cada una de ellas, tomando una decisión arriesgada y simplemente no puedo estar más que feliz a día de hoy, ahora me espera una experiencia más, un enfrentamiento más, protegiendo el amor de Daphne y Ginny, protegiendo su relación, sea lo que tenga que venir, ahí estaré junto a mi querida Tracey, estaremos listas sin duda cuando llegue el momento, estoy ansiosa por vivir otra experiencia más de este año.

Nota del Autor:

Hasta aquí el capítulo de hoy, ha sido bastante largo de escribir, 103 páginas en Word, estuve revisandolo detalladamente para ver si no se me pasaba algo por alto, pueden haber uno que otro error, sepan disculparme,espero que hayan disfrutado de la lectura, el próximo arco se tratará de Astoria y Harry, acerca de sus pensamientos pero también se verá otro aspecto pero no les arruino la sorpresa y les digo en el siguiente capítulo. Hasta entonces, nos vemos en la próxima actualización. x3