Disclaimer:
El universo de Harry Potter no es de mi autoridad, los derechos le pertenecen exclusivamente a J.K Rowling. Esta historia que escribo, lo hago sin fines de lucro y por mero entretenimiento.
Nota del Autor:
Muy buenas a todos y todas quienes se pasan aquí a leer mi fic, últimamente las cosas se han complicado con la cochina pandemia y parece ser que seguiremos así por un tiempo más. Si bien ya las vacunas se están repartiendo aunque a ritmo lento, no se se les puede pedir más, los que están en la primera línea de defensa, doctores, doctoras, enfermeros, enfermeras, son quienes hacen el esfuerzo de que la pandemia no pase a más sin embargo, existe gente que ni siquiera reconocen que el virus existe, menuda idiotez.
Pero bueno, no es el tema a tratar aquí, como he dicho en anteriores capítulos, hoy se comienza un nuevo arco: Cho Chang y Gabrielle Delacour. En este se centrará como se conocieron y de qué manera han intensificado su relación de amistad, solo un detalle a considerar, me he visto en la necesidad de modificar la fecha de nacimiento de Gabrielle para que al menos haya una diferencia de edad corta; 3 años, en este arco, Gabrielle tiene 15 años y Cho Chang, basándome en su fecha de nacimiento, tiene 18 años cumplidos, la cosa ya no se ve tan mal. Esto lo hice porque la diferencia era literalmente de 6 años y bueno, no es bien visto ese tipo de relación por más que se diga que solo es un número y que no tiene limite, a ver, eso es un tanto falso, todo mundo lo sabe, no me voy a explayar demasiado porque no han venido a eso precisamente.
Volviendo al punto, la historia se centra en las perspectivas de Cho y Gabrielle, es decir, se estará cambiando de perspectiva, esto me permitirá avanzar un poco más rápido el arco, quizá uno que otro punto pase a narrar otro personaje si me veo en la necesidad de usar ese factor. En fin, espero que en verdad disfruten la lectura, es un capítulo largo, el arco de Cho y Gabrielle estimo que al menos tendrá cómo 3 capítulos si no es que menos.
Sin nada más que agregar, espero que disfruten del capítulo, ya me dejo de tonterías :'v
Capítulo 29: La Llamada del Cisne blanco, Grimmauld Place, luego de la visita de Gabrielle y del incidente de Luna (POV Cho Chang)
Después del incidente que sufrió Luna tengo que admitir que estaba preocupada por su estado, sabía que tomaría este camino incluso desde antes de que saliéramos de vacaciones, es la senda que le tocó hacer como una de las Damas de Hogwarts y ha salido airosa de esa dura prueba. Por ahora se dirige en estos momentos a la Madriguera, casa de los Weasley, me sorprende que se esté curando rápidamente y eso es una señal clara de que es fuerte, no sé bien que le habrá pasado en el limbo pero fue clave para que pudiera regresar del mundo de los vivos, yo temía que hubiese sido demasiado tarde y que probablemente ocuparía su lugar como una de las damas.
Afortunadamente no fue así, ella ha estado ocupada en varios asuntos, no me sorprende que tuviera todo cuidadosamente planeado, desde cómo adquirir los ingredientes y materiales de alquimia hasta el hecho de intentar terminar el trabajo que empezó su madre, ese punto no me sorprende, al fin y al cabo es una Lovegood, la viva imagen de su madre y quizá el lado opuesto, Luna es la oscuridad mientras que Pandora es la luz, resulta un tanto irónico porque cuando la conocí, irradiaba mucho optimismo, feliz de toda la vida y no le importaba en absoluto que se burlasen de ella, solo hasta que se dio cuenta de varias cosas, cambió drásticamente gran parte de su personalidad y ahora es quien es, tanto es así que alcanzó los requisitos para ser una de las Damas de Hogwarts.
.- Lo importante es que ahora está bien – Pensé al leer el libro que me regaló Gabrielle, un libro con la historia de las veelas – La verdad no pensé que Gaby creciera enormemente, me ha dejado sorprendida.
Estoy consciente de que su veela interior y ella misma me han elegido, algo que todavía me sigue sorprendiendo, es verdad que hace mucho que no tengo una relación estable e incluso solo he tenido aventuras meramente pasajeras, nada del otro mundo, así sea que fuera con un chico o una chica, eso me daba igual puesto que todos querían un tiempo de felicidad con la cisne blanca de Ravenclaw y nunca se molestaban en preguntarme como estoy, solo se dedicaron a pensar que serían felices conmigo o presumirme como un trofeo, nunca me presté a esas cosas, por ello terminaba mis relaciones en un lugar muy específico; La tienda de Té de Madame Tudipié, una pequeña cafetería muy alegre, bueno hasta que yo llegaba, todos sabían que solo entraba para terminar mis relaciones, a la madame no le hacía mucha gracia que lo hiciera de ese modo y no era porque tuviese algo en contra de ella, simplemente el lugar me empalagaba demasiado y me recordaba demasiado a Cedric, cuando ninguno de mis pretendientes me valoraba o no me veía como una persona normal, siempre elegía ese sitio para terminar la relación, la verdad ni siquiera duraba el mes, a lo mucho unos pocos días, una semana o menos de eso.
Tampoco es que supiese valorar el tiempo que han pasado conmigo pero aun así, siempre les decía que no se ilusionaran con que la relación fuera duradera, ya que no me permitía ir más allá, de hecho ellos notaban que había una regla no escrita de parte mía, es decir, si encontraban el modo de hacerme feliz o congeniar conmigo como debía de ser, era una señal de que la relación se podría haber intensificado pero siempre se daban cuenta tarde, cuando iba a esa cafetería en concreto y sabían que no había otra oportunidad. Las chicas por otro lado solo buscaban aumentar su popularidad en Hogwarts y nunca se preocupaban realmente en mi felicidad, solo en las de ellas, solo hasta el final se daban cuenta de su error pero a diferencia de los chicos, admitían su error y se disculpaban conmigo, no pedían otra oportunidad, yo lo dejaba en claro con mi mirada.
Cierro mi libro pensando en las cosas que tengo realizar después de vacaciones, de hecho mi objetivo es tratar de socializar más con Gabrielle Delacour, sé que su hermana no le hace ninguna gracia pero tengo que hacer algo, no sé bien que me sucede con ella, es diferente de las demás a pesar de que es joven y mucho me temo que me esté fijando demasiado en Gabrielle.
.- Y no me ayuda en nada su apariencia – Dije al recordar su estatura y belleza que hace que me sonroje un poco – No es la de una niña puberta o adolescente normal, ¿Qué come esa niña para verse así de hermosa?
Me levanto del sillón cuando de repente escucho como una pequeña explosión o un fuerte chasquido, como si alguien se apareciera en la casa, solo podía significar que usaron la magia de aparición, me muevo deprisa a la sala para poder saber quién o quienes llegaron a Grimmauld Place. Cuando llego, me sorprendo de ver a Hermione, Tracey, Daphne y Gin que parecían estar un tanto alteradas, ellas me ven, yo me acerco para preguntarles el motivo de su visita.
.- Esto si es una sorpresa – Dije al verlas a todas - ¿Se puede saber cuál es el motivo de su visita?
.- Hola Chang, no esperaba verte aquí – Dijo Hermione con una sonrisa pero se pone seria – Vinimos aquí por Luna, nos enteramos de lo que realmente quiere hacer ¿Sabes dónde está?
.- Así que se enteraron – Dije sorprendiéndolas a todas, yo solo sonrío – Soy su mano derecha, claro que sabía lo que iba a hacer y en su momento no pude hacerla cambiar de opinión aunque quisiera, honestamente esa parte se lo saben de sobra.
.- Pero es que esto no se puede consentir – Dijo un tanto molesta la pelirroja – Es mi mejor amiga y compañera, como puedes estar tan tranquila.
.- Porque su momento ya pasó, me parece que llegan algo tarde – Dije seria, se asombran al escucharlo – Sus objetivos ya se cumplieron y casi se mata en el intento, estuvo en el limbo y fue Fleur quien la curó, antes de que cumpliera su objetivo, le otorgué a Luna una bolita pequeña de cristal que me permitía comunicarme con ella, cuando ocurrió el desastre, la bolita se activó y mandé a Fleur a tiempo.
.- Cuéntanos todos los detalles Cho – Dije Hermione recuperando la compostura – No te dejes cortar ningún detalle.
.- Bueno a estas alturas ya no importa mucho ocultarlo pero de todas maneras – Dije sentándome en un sillón cercano - Así empieza la cosa, sugiero que se sienten, va a ser una historia un tanto larga, empezó hace semanas atrás.
Inicio flashback, momentos antes de activarse la bolita, Callejón Diagon, en una habitación del Caldero Chorreante.
Había decidido no pasar mis periodos vacacionales en casa de mis padres, no tenía un objetivo o meta concreta para ir allá pese a la insistencia de mis padres, pues no me sentía lista para decirles todo lo que sentía conmigo misma, el hecho de que salía tanto con chicos como con chicas, no es bien visto por ellos y probablemente me descartarían en su testamento, no me apetecía realmente estar con ellos.
Sin embargo, trataba de encontrar mi camino, empezaría a visitar lugares que podrían proporcionarme la experiencia que necesito pero eso tomaría tiempo y por ello decidí pasar unos días en el caldero chorreante, de hecho planeaba quedarme siempre en Hogwarts pero tampoco me sentía cómoda, me hallaba en mi habitación leyendo libros interesantes, regalos que me dio Gabrielle Delacour, disfrutaba la lectura hasta que noté que mi bolita de cristal que se hallaba en mi mesita de noche empezó a brillar de color rojo, tiro mi libro sabiendo lo que eso significaba.
.- Luna – Dije alarmada viendo la bola e activando el hechizo que me permitía comunicarme con ella – Responde maldita sea, ¿Qué está pasando?
No hubo respuesta por algunos minutos hasta que oí una voz pero no era la de ella, de hecho la voz era de un elfo doméstico cuyo nombre era Kreacher.
.- Está muy débil – Dijo el elfo alarmado – Detuve el hechizo confringo, no tengo idea de qué era lo que tramaba la señorita Luna pero es evidente que fracasó en su intento, estoy tratando de estabilizarla pero mi magia no es suficientemente fuerte en cuanto a los hechizos medicinales, solo puedo detener temporalmente su hemorragia mediante un escudo especial.
.- Maldita sea Kreacher – Dije desesperada - ¿Qué parte de su cuerpo está herida?
.- Pecho y brazo izquierdo están rotos – Dijo Kreacher con preocupación – Se siente una hemorragia, lo estoy deteniendo temporalmente pero no sé cuánto durará el efecto.
.- ¿Y por qué demonios no la llevas a San Mungo? – Le pregunto aún más desesperada – Ahí la atenderán, no hay tiempo.
.- Se negó y me dijo que no la llevara a San Mungo – Dijo el elfo, yo me sorprendo.
.- ¿Qué? – Dije gritando, ya los inquilinos me deben de estar escuchando – Maldita sea Luna, no voy a dejar que fallezcas, escucha Kreacher, iré para allá entre tanto, llama a Fleur Delacour, una semi veela y medimaga, ella hará todo lo posible por curarla, vamos muévete, deja un hechizo temporal que impida que desangre ¿Puedes hacerlo?
.- Puedo hacerlo y lo estoy haciendo – Dijo el elfo – Pero dígame dónde está Fleur Delacour.
.- El Refugio – Dije sin más – Ya lo has visitado, recuerda, la tumba de Dobby.
.- De acuerdo – Dijo el elfo bastante serio – Ya estoy incrementando el poder del escudo, iré por Fleur, entretanto, ya está disponible la red flu, solo diga el nombre Grimmauld Place y llegará de inmediato.
Le di las gracias y me apresuro a ir a la tienda por red flu, pagué y busqué una chimenea funcional, al hacerlo dije el nombre del lugar, tardé unos segundos pero al llegar parece que llegué casi al mismo tiempo que Kreacher y Fleur, estaba muy seria y le preguntó dónde estaba Luna Lovegood, me acerco a ella y el elfo nos indica la habitación, subimos rápidamente, al entrar nos sorprendimos del estado deteriorado de Luna, ella sangraba muy feo, casi batallando entre la vida y la muerte, Fleur se ata el cabello y le pide al elfo que quite el campo de energía que impedía el estado de Luna se agravara más de la cuenta.
.- Mierda Luna – Dijo Fleur al examinarla con su varita que a la vez controlaba la hemorragia como podía – Estás casi muerta pero aun peleando entre la vida y la muerte.
.- ¿La puedes salvar? – Le pregunto desesperada - ¿Qué hago Fleur?
.- Lo intentaré pero no prometo nada Chang – Dijo Fleur seriamente mientras se arreglaba la camisa que traía – Seré sincera Chang, su estado es crítico, muy crítico y San Mungo es su mejor opción pero por lo que entendí de Kreacher, ella se negó a que la atendieran en el hospital, que terca maldita sea, brazo destrozado, los huesos la están destrozando, provocando que le salga sangre por la boca, su brazo izquierdo también sangra, obra del hechizo confringo ¿En qué diablos pensaba?
.- No lo sé – Dije al ver a mi amiga tirada, casi muerta – Ella lo tenía planeado desde el principio.
.- Maldita sea, debí haber hecho algo más cuando la recibí en mi casa ese día – Dijo la francesa que comenzaba a trabajar y hacía su mejor esfuerzo – Pero noté su cambio, su aura, el poder que emanaba, en ese momento me di cuenta de que ella fue seleccionada como una de las damas de Hogwarts y lo único que podía hacer era apoyarla, no entorpecer su camino pese a que sabía que era un camino peligroso, mi veela interior me lo advirtió y no pude hacer nada.
.- Tú, ¿lo sabías? – Le pregunto asombrada.
.- Este no es momento de estarse sorprendiendo – Dijo casi con furia – Necesito tu ayuda, ve a traer trapos limpios, húmedos, consigue hierbas medicinales, celidonia sobre todo, necesitaré mucha, haré mi mejor esfuerzo por salvarla, ella ahora está en el limbo y necesito sacarla de ahí, vamos deprisa, muévanse, cada minuto cuenta.
No dije nada más y le pregunté a Kreacher si en la casa había materiales de curación, el elfo simplemente desapareció y al poco de unos segundo trajo consigo todos los ingredientes posibles y trapos húmedos y limpios, se los doy a Fleur, me indica que tengo que ponérsela en el brazo izquierdo de mi amiga mientras que la francesa con su varita trataba de tranquilizar y curar lo más rápido los daños. En un momento dado, ya estaba más estable y con un movimiento rápido de su varita hizo aparecer una mesa limpia y a la vez limpiando toda la mugre de la habitación y luego sacó de su bolsita de cuentas materiales de cirugía.
.- Kreacher – Dijo la medimaga – Ve a San Mungo y tráeme a mi enfermera quirúrgica, se llama Vanessa, pero vete yendo ya en lo que me preparo para operarla.
El elfo no dijo nada más, se fue y unos segundos más tarde, la enfermera llegaba a lado de Fleur, consternada y asombrada de la situación que observaba.
.- Por todos los Dioses Fleur – Dijo asombrada viendo a la paciente – Esta tendría que estar en San Mungo, su estado es muy crítico y es casi un milagro que la hayas estabilizado.
.- Preguntas para después Vanessa, ayúdame y no rezongues – Dijo Fleur un tanto desesperada – No puedo realizar esta operación sola, necesito tu ayuda y por supuesto, que no digas una palabra de lo que viste aquí o nos veremos en problemas.
.- De acuerdo jefa – Dijo la enfermera que se ponía su mascarilla y se limpiaba con su varita, desinfectándose – Dígame.
.- Esterilízala, ponle un sedante fuerte y pásame el escalpelo – Dijo Fleur que ya estaba más que preparada – De prisa, en cuanto a ti Cho y Kreacher, largo, esto va a durar, espérenme abajo.
No dijimos nada más y nos quedamos en la sala, se me estaba haciendo eterno la espera, Kreacher entre tanto solo podía ir al sótano a ver algo que le encargó Luna Lovegood, yo preferí quedarme a la espera de Fleur. Cuando pasaron al menos casi cuatro horas, Fleur bajaba las escaleras junto a su enfermera, un tanto serias pero cuando me vieron, esbozaron una pequeña sonrisa, lo que me daba a entender que salió algo bueno, solo esperé a que me dijeran.
.- Bien – Dijo la medimaga que se ponía frente a mí – Está estable, de alguna forma pudimos reparar la mayoría del daño que sufrió del maleficio confringo, la pusimos en una habitación limpia sin embargo…
.- ¿Qué pasa? – Le pregunto con cierto temor, esta vez su enfermera me respondió.
.- Sigue debatiéndose entre la vida y la muerte – Dijo Vanesa de forma seria – Sigue estando en el limbo, es de ella escoger si seguir viva o no, nosotras tan solo podemos llamar su nombre, está estable pero no significa que esté al cien de sobrevivir, ella es la que decide.
.- ¿Qué carajos es el limbo? – Le pregunto confusa, el nombre me sonaba de alguna parte.
.- El nexo entre la vida y la muerte Chang – Me dice esta vez Fleur – Es un mundo donde no estás muerto ni vivo, está tu alma pero quienes han llegado a ese mundo, han dicho que es algo cálido pero a la vez llena de tristeza, deciden si quedarse, convertirse en fantasma o volver, no tengo la certeza de cómo es en el caso de Luna, tan solo podemos esperar.
.- Maldita sea – Dije sentándome de nuevo – Así que, ese es el limbo, había escuchado rumores pero nada concreto, ¿solo podemos esperar?
.- Si – Dijo sin más y mira a su alrededor - ¿Dónde está Kreacher?
.- En el sótano – Dije señalando el camino – Dijo que tenía que revisar algo que le dejó encargado Luna.
.- Iré a verlo, me interesa saber en qué andaba metido Luna Lovegood, entre tanto – Dijo este último dirigiéndose a su enfermera – Vanesa gracias por tu ayuda, a partir de ahora me encargo yo, no puedes descuidar tus deberes en San Mungo, nos vemos.
.- Cuando usted quiera jefa – Dijo Vanesa que se dirigía a la chimenea – Hágame saber de las noticias de la señorita Luna, estaré rezando por su salvación.
Fleur le agradeció, la enfermera se fue, yo solo me senté a esperar que Luna se recuperase mientras que la medimaga se fue al sótano, pasaron una par de horas hasta que Fleur volvió a subir con algunas anotaciones y se sienta otro sillón y me mira fijamente, de forma seria.
.- ¿Tú sabías de esto? – Me dijo enseñando sus anotaciones, me los pasa y le doy una ojeada, lo que leí me deja sorprendida eran las anotaciones de Luna y de su madre cuyo contenido eran ingredientes esenciales para crear una poción nueva que pudiera revertir efectos poderosos de la maldición cruciatus pero lo que me deja aún más asombrada, son los ingredientes que consiguió, de ninguna forma es posible conseguirlos sin la persona apropiada - ¿Sabías que ella estaba trabajando en la poción que intentaba crear su madre Pandora Lovegood?
.- Sabía de sus objetivos pero no me dijo en concreto como eran o en qué consistían – Dije al mirar nuevamente las anotaciones – Estuvo planeando esto por meses de forma muy meticulosa, ella sabe mantener sus secretos, desde que es la dama oscura no revela muchas cosas personales pero siendo yo su mano derecha, sabía al tanto de sus acciones, somos Ravenclaw's al fin y al cabo, no sabía que era esto lo que planeaba.
.- Si pero – Dijo Fleur sacando unos frascos con un líquido celeste muy claro, cristalina, pulcro y limpio – Logró uno de sus primeros objetivos, la poción está lista para usarse, me sorprende demasiado y en cuanto a lo otro, intentaba terminar un hechizo, eso sí salió mal.
.- ¿Y en qué paciente esperaba probar su nueva poción creada? – Pregunto asombrada al ver los frascos – Me sorprende que haya intentado terminar lo que empezó su madre.
.- Solo hay dos posibles candidatos y que hasta ahora ningún tratamiento es efectivo en ellos – Dijo Fleur un tanto seria – Te encargo de vigilar a Luna, cualquier cosa me mandas un patronus, tengo que revisar el historial de Pandora y otras cosas.
.- Bien, te mandaré un patronus en cuanto haya algo – Dije sin más regresándole las anotaciones de Luna y de su madre – Ve con cuidado.
.- Nos veremos en unas horas – Dijo Fleur parándose – Tengo que ir a San Mungo a revisar unos pacientes, nos vemos.
Ella se fue y yo me fui a ver a Luna. Al ingresar a la habitación, vi que ella ya estaba estable, mediante magia de un escudo que funcionaba como respirador artificial, eso la mantenía bien, vi su estado y solo me senté a su lado, alejada de su escudo.
.- Serás estúpida – Dije con cierto enojo pero luego me pongo melancólica – Ojalá no tomes una decisión arriesgada en el limbo, me dejarás con una carga que quizá no pueda lograr, tú lo sabes pero estaré velando por tu seguridad y sueño, descansa.
Me quedé a su lado velando su sueño, esperando que no tomase alguna decisión arriesgada en el limbo, obviamente iba a tomar algo de tiempo, por ahora dependía de ella misma.
Fin flashback.
.- Eso es todo lo que ocurrió – Dije al finalizar esa parte – Lo que pasó después es que Luna recobró el conocimiento, despertó de su coma y decidió seguir adelante, lo que sea que haya visto en el limbo hizo que regresara a la vida, Fleur estuvo cuidándola por tres días y ya después empezó a mejorar un poco, Fleur le prohibió usar magia por una semana hasta que se recuperara al cien por ciento, el resto ya lo sabes Hermione, mandaste una carta y a partir de ahí, comenzó a hacer sus nuevos planes.
.- Sorprendente – Dijo Tracey que soltaba un suspiro de alivio pero se le veía asombrada – Así que por poco logra su cometido.
.- No realmente – Dije al sonreír – Luna solo buscaba terminar lo que empezó su madre y casi lo consigue pero me intriga saber cómo supieron ustedes sobre esto, ella es muy meticulosa con eso y no permitía que nadie se metiera en sus cosas.
.- Fue Draco quien llegó a la Madriguera – Dijo esta vez Hermione que me sonreía – Estaba atorado con algunos acertijos y me pidió ayuda, me parece que Luna le permitía que yo fuera el último recurso aunque lastimosamente llegamos tarde pero todo salió bien al final ¿Tienes las anotaciones de Luna? Me intriga saber qué es lo que estaba haciendo.
.- No las tengo y me sorprende que Draco haya llegado a esas instancias – Le respondo soltando un suspiro de lamento – Fleur se las llevó todas sin embargo, puedo recordar su contenido, se trataba de una poción nueva cuya función es tratar de revertir los efectos de la maldición cruciatus en pacientes que están en estado irreversible y el otro contenido se trataba de un hechizo que no me quedó muy claro, las instrucciones eran confusas.
.- Es sorprendente que Luna haya logrado algo así – Dijo Daphne que se levantaba de su sillón – No cualquiera hubiese podido lograr lo que ha hecho y salir viva, menos mal que Fleur llegó a tiempo para salvarla.
.- Bueno no me extraña viniendo de alguien que ha cambiado bastante – Dijo la pelirroja quien se paraba también – Luna no está aquí por lo que veo.
.- No, fue a la Madriguera – Les respondo – Ahora que lo pienso, ¿Dónde está ella ahora?
.- Llegó a la Madriguera de hecho – Dijo la leona – Sin embargo, se marchó al cabo de unos minutos, creo que tengo la idea de a dónde se dirigió.
.- ¿A la casa de su padre? – Dijo Tracey que se acercaba a un librero y examinaba los libros, agarró uno e empezó a ojearlo – Ahí está Harry junto a Astoria, hablando con el señor Lovegood ¿Crees que armará un escándalo?
.- No están bien en su relación – Dijo Hermione que se acercaba al librero – Desde ese incidente, se ha alejado de su padre, sigue estando muy cabreada con él.
.- Si, me había enterado que su padre ha cometido errores – Dije al pararme también de mi sillón – Es de esperar su cabreo pero las cosas van más allá de eso, ella tiene sus motivos pero no los comparte, como dije, mantiene muy bien resguardado sus pensamientos y secretos.
.- Ya veo – Dijo la pelirroja observando a Daphne – Bueno, no tenemos nada más que hacer, supongo que tendremos que buscar a Luna en la casa de su padre.
Nos estábamos despidiendo hasta que vimos un patronus corpóreo, de un cuervo grande concretamente, de ella salía la voz de Draco, diciendo que Luna estaba en la casa de su padre y explicando rápidamente la situación, parece que las cosas se estaban poniendo tensas pero de alguna forma el rubio ha logrado mantener la calma, las chicas soltaron un suspiro de alivio y me agradecieron por lo que les conté. Al cabo de unos minutos se fueron, me invitaron a la cena de navidad, me vendría bien algo de distracción, me vuelvo a sentar en el sillón, sacando mi libro nuevamente sobre las veelas.
.- Desde el día que la conocí por primera vez – Dije al ver el libro – No la he podido sacar de mi cabeza, quería saber todo sobre las veelas, sus elecciones, su historia, recuerdo muy bien cuando conocí a Gabrielle ese año, el cuarto año de Hogwarts, nunca esperé que alguien tan inteligente me sorprendiera de esa manera, obviamente yo estaba con Cedric en aquél momento pero ahora, tengo estos sentimientos que me alarman un poco pero tampoco es que pueda hacer mucho al respecto, ella es joven y yo tengo que esperar, recuerdo el día en qué nos conocimos.
Inicio flashback.
Jardines de Hogwarts, afueras antes de la primera prueba del torneo.
Estaba tan nerviosa de ver el encuentro con los dragones, los campeones tenían que enfrentarse a un peligro sin igual, no me imaginaba que la cosa sería tan fea, le había dicho a Cedric que tuviese cuidado, él me dice que no se preocupe tanto, que las cosas saldrían bien. El torneo de los tres magos me parece una tradición muy riesgosa pese a que todo está controlado por expertos en la materia, tal vez no debería de estar tan preocupada.
Caminaba en los jardines, en par de días empezará la prueba y no estaba segura de querer presenciar algo así aunque sé que Cedric tiene la capacidad de hacerlo, es alguien noble y poderoso a su manera, es un Hufflepuff, un campeón digno de Hogwarts. Mientras recorría los jardines, noto a lo lejos algo que me llama la atención, una niña, un tanto grande de las demás, que estaba sentada en un árbol leyendo un libro, desde hacía varios días que notaba que esa niña estaba alejada de la multitud y por el uniforme que llevaba era de la escuela de magia Beauxbatons, tenía curiosidad por acercarme pero no podía porque algo me tenía siempre ocupada, esta vez, tengo la ocasión de conocerla, así que me acerco a dónde está ella, estaba sola, eso es lo que me sorprende, por lo que llego y esta me mira con esos ojos azules fuertes, por alguna razón me ponían muy nerviosa pero no dejo que eso entorpezca mi manera de hablar.
.- Hola – Dije empezando el saludo, ella me observa con curiosidad – Te he notado que estás solitaria, siempre leyendo aquí y quería hacerte compañía, mi nombre es Cho Chang, de la casa Ravenclaw, como podrás notar en mi túnica.
.- Buenas tardes – Dijo la extraña niña, su voz casi melancólica, una voz que sonaba lindo pero que es típico de las niñas – Mi nombre es Gabrielle Delacour, mucho gusto Cho Chang.
.- Un honor – Dije regresando el saludo, el apellido es familiar, debe de ser la hermana de la campeona de Beauxbatons, por lo que no era necesario preguntarle por ella - ¿Me puedo sentar?
.- Adelante – Dijo con una sonrisa.
.- Bien – Dije sentándome a su lado y checando el libro que leía; Runas antiguas, eso me sorprende – Veo que tienes un libro complejo en tus manos ¿No eres un poco joven para entender eso?
.- ¿De verdad? – Dijo Gabrielle mirando su libro y luego me observa - ¿De veras te parezco tan niña?
.- Bueno – Dije al mirar al frente, noté que Gabrielle tiene cabello largo, seguramente le crecerá más el cabello, rubio muy platino y cuando vi sus ojos, eran más oscuros de cerca – Muchas niñas de tu edad, leen otra cosa no tan compleja, así que, tengo curiosidad ¿Qué edad tienes?
.- Bueno – Dijo como pensando y luego me observaba, se quedó callada por unos minutos, eso me sorprende – Primero, dime tu edad.
.- Tengo trece pero voy a cumplir catorce próximamente – Le respondo un tanto asombrada a su pregunta.
.- Ya veo, yo acabo de cumplir ocho años hace poco – Dijo reanudando su lectura – Así que me llevas seis años de diferencia.
.- Sin embargo no aparentas tener ocho años si te soy sincera – Dije mirando el libro – Creo que tienes muchas sorpresas.
.- Eres una Ravenclaw ¿no? – Dijo mirándome de nuevo – Ustedes saben mucho, la sabiduría es parte de ustedes.
.- Si, una inteligencia sin límites es el mayor tesoro del ser humano – Dije con orgullo al recordar la cita de Helena Ravenclaw – Pertenecemos a una gran casa de la sabiduría.
.- ¿Sabes de estos temas? – Dijo Gabrielle señalando el libro, a lo que yo asiento a su respuesta - ¿Podrías enseñarme?
.- Podría hacerlo y hasta enseñarte algunas otras materias – Dije con cierta alegría, la verdad no esperaba sentirme cómoda de esta manera, de hecho algo me llamaba fuertemente la atención en ella – Podría enseñarte Aritmancia si gustas y también en el arte de los acertijos.
.- Eso sería interesante – Dijo Gabrielle con una sonrisa en su cara - ¿Podrías reunirte conmigo de ser posible todos los días?
.- ¿Te permiten estar a tus anchas? – Dije mirando al lago donde estaba el carruaje mágico de la academia de Beauxbatons – De ser así, podríamos reunirnos a estas horas.
.- Tendré que preguntarle a Madame Maxime – Dijo soltando un suspiro casi de lamento – Tuve que suplicarle a Fleur que intercediera por mí y que la Madame me permitiese tener mi propio espacio, de hecho no debería de estar hablando contigo pero también estaba curiosa, te noto desde hace días.
.- Así que me observabas desde lejos – Dije soltando unas risillas pero después noto que alguien se acerca, una persona con una gran estatura – Ya veo ¿Esa que viene ahí es tu directora?
.- Eh – Dijo volteando a ver a la dirección que señalaba y luego vuelve a mirarme – Si, ella es Madame Maxime, parece que se acerca aquí, seguro me echa el regaño.
La esperamos unos minutos hasta que llegó, me miró con mala cara pero luego se dirigió a Gabrielle, se queda como meditando por unos minutos, pensando en las palabras apropiadas, luego de ese tiempo le dijo.
.- Gabrielle – Dijo Maxime – Pensé que te había dicho que no congeniaras con nadie.
.- No tiene nada de malo conocer a una Ravenclaw – Dijo Gabrielle guardando su libro en su bolso, Madame Maxime se percata de la insignia de mi casa y esboza una sonrisa – Además, es inteligente.
.- Ya veo, de la casa Ravenclaw – Dijo Madame Maxime mirándome con una sonrisa – He escuchado que, los de tu casa son sumamente inteligentes.
.- Modestia aparte – Dije levantándome y mirándola fijamente – Mi nombre es Cho Chang, me acerqué a platicar con su alumna, espero no importunarle en alguna actividad que ella hiciera.
.- Para nada – Dijo Maxime aún más sonriente – Está en su tiempo libre.
.- Ella dijo que podría enseñarme algunas cosas – Dijo Gabrielle con una sonrisa pero me mira y me guiña un ojo, eso me sorprende de ella – Qué podría enseñarme runas antiguas, Aritmancia entre otras cosas, hechizos o magia.
.- Eso será interesante – Dijo Maxime mirando a Gabrielle pero luego me observa – Si la señorita Chang no tiene inconveniente en atender a una invitada especial.
.- No tengo problema, si gusta puedo reunirme aquí – Dije sin más, esbozando una sonrisa – Puedo traer mis cosas.
.- Perfecto entonces – Dijo Maxime dándose la vuelta y reanudando su camino – Haré un escrito especial para Dumbledore y tendrá un horario especial para reunirse con Gabrielle, al menos así me aseguro de que no se vaya tan lejos, vamos Gabrielle, tu hermana ya está preguntando por ti.
.- Vaya, Fleur como siempre, sobreprotectora conmigo – Dijo Gabrielle soltando un suspiro de lamento – Ya debería saber que me cuido solita, no tiene porqué saber todo lo que hago.
.- Para ella eres su hermana y alguien muy valiosa, recuerda su familia señorita Delacour, sabe a lo que me refiero – Dijo Maxime y luego me voltea a ver – Lo dejaré en sus manos señorita Chang, espero mucho de usted que le enseñe buenas cosas.
.- Si no se preocupe – Dije sin más, despidiéndolas – Así será.
Me despedí de ellas, vuelvo a mi camino, Gabrielle me deja un tanto confusa, no esperé de una niña que respondiera de esa manera, educada, nada altanera y siempre con respeto, algo me llamaba la atención de ella y sería interesante poder enseñarle más cosas de lo que sabe, de hecho los Ravenclaw's somos más susceptibles al aprendizaje rápido, tan solo puedo esperar los siguientes días con ansias.
Fin flashback.
Ahora que lo pienso bien, fue un encuentro muy extraño sobre todo el hecho de que se meditara acerca de su edad, cualquier otra niña habría dicho sin chistar sobre eso y lo dicen con entusiasmo, ella no lo hizo de esa manera, se resguardó la respuesta hasta que le dijera mi edad, es un hecho muy curioso, tal vez debería de preguntarle acerca de eso. Por otro lado, los días que pasé con ella, enseñándole cada libro y cada hechizo que me podía permitir enseñarle, ella se entusiasmaba bastante con las clases que le daba si bien, yo era de cuarto año, no significaba que yo fuese una novata, al igual que Hermione yo me destacaba en diferentes asignaturas y manejaba muy bien mis hechizos y magias, los maestros también me daban elogios, siendo una bruja de gran capacidad para aprender, eso a Gabrielle le interesaba, siempre le platicaba de mis cosas, siempre me preguntaba cómo estaba y qué tal iba mi día, nadie más que Cedric me hacía esas preguntas y me contentaba eso, no me importaba nada más, de hecho, ese fue el año en qué me alejé un poco de Cedric para que este pudiera concentrarse en las pruebas, claro está siempre le deseaba buena suerte y un beso como es normal en una relación.
Esa ocasión no era la primera vez que la veía, de hecho la vi cuando hicieron su entrada en el gran comedor a inicios de curso, obviamente mi atención se centró en las muchachas de Beauxbatons entre ellas estaba Gabrielle, desde entonces siempre que salía yo al campo en mi tiempo libre la observaba, no fue sino hasta esa vez que hablé con ella y establecimos una relación parecida a maestra y alumna, me sorprendía la rapidez con la que aprendía Gabrielle en ese entonces, nunca había visto que una persona lograra entender todo a la primera, se notaba que en Beauxbatons se tomaban mucho más en serio la educación mágica incluso pudo comprender la complejidad de los acertijos que le enseñaba, siempre meditaba por unos segundos y al final acertaba con la respuesta, llegué a pensar que podría darle pelea a Hermione y a Tracey quienes en ese momento eran las más inteligentes de todo Hogwarts.
Siempre superaba las expectativas de las enseñanzas que le daba a Gabrielle, no recordaba estar tan cómoda y me sentía identificada, cada vez que nos reuníamos siempre me preguntaba cómo estaba y qué tal la pasaba en los días del torneo de los tres magos, ella estaba consciente de que tenía pareja, que Cedric participaba en el torneo, lo mucho que me preocupaba sin embargo, creo que me alejé un poco de Cedric en ese año a pesar de que estábamos cumpliendo aniversario de noviazgo tampoco es que hiciéramos la gran cosa, es verdad que Cedric me trató como a su igual, siempre preocupándose por mí, no me miraba como una persona popular sino como alguien normal, como todo ser humano y me trataba maravilloso, me entendía como yo a él.
Los días y meses pasaron en ese año, recuerdo bastante bien lo que pasó al final de la última prueba del torneo, algo que realmente no esperé ver, que a día de hoy me sigue doliendo recordar, ver a Harry junto al cuerpo de Cedric, mi novio había muerto de alguna forma, no entendía que estaba pasando ni cómo pasó, todo fue un caos, no creo que nadie pudiese entender lo que pasaba en ese momento, todo mundo estaba que no lo creía y simplemente yo estaba en shock, no podía ni moverme, solo podía llorar en silencio, no podía ni gritar. Cuando me pude mover finalmente, no pude bajar al escenario, tan solo me largué a llorar a la sala común de Ravenclaw, me fui a la habitación de las chicas, no había nadie y comencé a gritar desesperadamente que todo fuese un sueño, un mal sueño que estaba ocurriendo pero era todo real, todo cambió ese día.
.- Una pesadilla – Dije mirando el libro que leía y recordando ese tiempo – Todo mundo me daba el pésame.
Si, era la parte que más odiaba, que me dieran el pésame, por alguien a quien amé una vez incluso su padre llegaba a mí diciéndome que se haría alguna justicia, que trataría de hacer algo y que estaría al pendiente de mí, él sabía la relación que tenía con su hijo y se preocupaba por mí, siempre le dije que no tenía que cargar con esa responsabilidad.
Después de la ceremonia de despedida, me fui al lugar de siempre para despedirme de Gabrielle, ella sabía por lo que estaba pasando ni siquiera era necesario las palabras.
Inicio flashback.
Jardines de Hogwarts, afueras.
Esperando como siempre a Gabrielle en el lugar indicado, no podía fallar al encuentro acordado, tengo responsabilidades a pesar de lo que pasó, no podía dejar que me viera tan débil ante una situación triste. Cuando ella llegó, la observé triste, le iba a decir algo pero ella de repente me abraza, sin mediar palabra alguna, yo solo empecé a sacar lágrimas traicioneras pero me aguanté las ganas de llorar, tenía que mostrarme fuerte y ella sabía que me aguantaba.
.- No tienes que hacerte la fuerte Cho – Dijo Gabrielle que me abrazaba – Sé que llevabas una relación con él, yo seré joven para entenderlo pero el dolor, eso te llevará tiempo Cho, no puedo expresar con palabras este momento, tan solo desearte que te recuperes.
.- Gracias – Dije correspondiendo el abrazo – No te preocupes, estaré bien.
.- No me digas que vas a estar bien – Dijo mirándome seriamente – En mi interior tengo poderes de veela, puedo sentir tu estado emocional, conmigo no finjas, confío en que vas a recuperarte.
.- Ya veo – Dije mirándola, mientras ella sacaba un pañuelo y me secaba las lágrimas – Gracias.
.- No hay de qué – Dijo separándose del abrazo y mirando al carruaje mágico de su academia – Ya no me queda mucho tiempo sin embargo, me gustaría poder seguir en contacto contigo, por lo tanto, te doy esto.
.- ¿Qué es? – Le pregunto que a la vez recibo un papel, en ella contenía una dirección con remitente en Francia – Esto es…
.- Si, mi dirección de mi casa y escuela – Dijo Gabrielle con una sonrisa – Así no perderemos contacto, recibiré tu remitente y así nos podremos comunicarnos, al menos espero que así sea.
.- Sabes que si – Dije con una sonrisa – Gracias, en verdad no esperaba este apoyo, así que, ya se van.
.- Si – Dijo con tristeza – No nos volveremos a ver en persona pero quizá algún día, mientras tanto podemos comunicarnos por medio de lechuza o cartas mágicas, ya se te ocurrirá algo, espero pacientemente tus cartas.
.- Los recibirás – Dije con una sonrisa – Espero también las tuyas.
Nos despedimos con un abrazo, ella ya se iba junto a Madame Maxime que la esperaba, ella no dijo nada pero parecía querer decirme lo que sentía pero no lo vio necesario, era mejor así, así no tenía que estar escuchando lo mismo de siempre una y otra vez. Tan solo me despido de ella, esperando pacientemente sus cartas.
Fin flashback.
Después de ese incidente, estuve recibiendo las cartas de Gabrielle, fue lo que más me ayudó para poder levantarme y continuar adelante a pesar de que sentía mucho la ausencia de Cedric. Los siguientes años me costaron demasiado para mantenerme en un balance, sobre todo el quinto año que intenté tener una nueva relación con Harry, eso fue una de las decisiones malas que he tomado a lo largo de mi vida, el querer reemplazar prontamente a Cedric con él cuando en realidad quería saber lo que había pasado en el torneo de los tres magos, lo que vio Harry en ese momento, pensaba que eso me daría la libertad de continuar y poder establecer una nueva relación pero me engañé a mí misma, el moreno tenía razón en querer sacar un clavo y reemplazarlo con otro, eso obviamente no le sentó bien y fue un error de mi parte.
Seguía manteniendo mi comunicación con Gabrielle cada día y en el fondo extrañaba a alguien con quien pudiera compartir mis penas o secretos, solo ella me veía como una persona normal, como un ser humano como cualquier otro y todo mundo quería acercarse a mí por ser popular o ser buena en el Quidditch, nunca se molestaron en saber cómo me sentía realmente. Sexto año fue de los más calmados que puedo recordar sin embargo, tampoco fue tan agradable para mí, estuve un tiempo alejada de todos y no tenía realmente interés en querer congeniar o fraternizar, mantenía pocas esperanzas de encontrar a alguien, de hecho, fue ese año cuando deseché la idea de tener una relación seria e empecé a tener relaciones casuales, claro está siempre apartaba la idea de la relación sexual, no estaba incluido entre mis pensamientos pero si llegué a considerarlo, francamente mis relaciones no duraban demasiado y cortaba siempre en el mismo lugar.
.- Cisne blanco – Dije cerrando el libro que leía, no me podía concentrar en la lectura – Ese mote que me gané en sexto año, el ave blanca que busca a su pareja eternamente, nunca me importó cómo me llamaran.
Cuando estalló la guerra mágica, las cosas cambiaron demasiado sobre todo cuando empecé acercarme a Luna Lovegood, ella cambió drásticamente, tanto en su personalidad como en varios aspectos de su vida, en la sala de los menesteres observaba con asombro como tomaba el liderazgo de la enseñanza en cada hechizo o magia, tomaba un rol muy importante y conmigo estableció un lazo de camaradería, con el paso de los días me fui convirtiendo en su mano derecha y eso seguirá siendo hasta el día de hoy, es raro que yo vuelva a retomar el séptimo año pero solo lo hice porque Lovegood necesitaba de una compañera, no la podía dejar sola ni mucho menos cuando fue nombrada candidata a las Damas de Hogwarts. Esa posición que ahora ostenta, yo estaba a nada de serlo pero las cosas dieron su giro y simplemente ella tuvo los méritos suficientes para lograrlo que a la vez es una maldición y como me nombró como su mano derecha, ahora tengo un deber muy importante. Escucho otro sonido de aparición, esta vez espero a ver quién entra en la sala, al cabo de unos minutos, era Gabrielle quien entraba.
.- Cho – Dijo Gabrielle que se sentaba en un sillón cercano - ¿No está mi hermana aquí?
.- Fue a San Mungo – Dije observándola con curiosidad – Ella necesitaba revisar unas cosas para Luna.
.- ¿En qué piensas? – Me dice mientras ella saca un libro, la observo un poco más y noto que su apariencia no se parece en nada a una niña de doce años, se ve un tanto más alta, cuando la vi entrar en esa habitación cuando visitaba a Luna – Luna ya se ha recuperado ¿Has pensado en ir a otro lugar?
.- No realmente – Le respondo que a la vez también saco mi libro, ya era una costumbre que ambas nos poníamos a platicar mientras leíamos – De hecho me invitaron a la cena navideña en la Madriguera, en la casa de los Weasley.
.- ¿Y no piensas ir? – Me pregunta con curiosidad pero sin verme – Sería buena idea, yo estoy libre por estas fechas, me parece que a Fleur también la invitaron junto a Bill.
.- Podría ser – Dije sin más, sin levantarla vista – Lo estoy considerando.
.- ¿Qué hay de tu familia? – Me dice esta vez mirándome fijamente, yo hago lo mismo – Hablas muy poco de ellos y solo los has mencionado en las cartas que nos hemos escrito durante todo este tiempo.
.- Mis padres son personas digamos ocupadas en su propio mundo – Le respondo soltando un suspiro de lamento – Son contadas las veces que los voy a visitar a Japón sin embargo, no tienen tiempo para platicar conmigo o simplemente no tienen desocupado algún día para mí.
.- Ya veo – Dijo Gabrielle volviendo a su lectura - ¿Vamos a seguir con este jueguecito Cho?
.- ¿A qué te refieres? – Dije mirándola con asombro esta vez.
.- Por favor – Dijo cerrando su libro y mirándome fijamente – Mantienes una distancia prudente conmigo y entiendo muy bien porqué lo haces pero no hay nada que temer, además puedo sentir tu estado emocional, no sabes disimularlo Cho.
.- Ya hemos hablado de eso Gaby – Dije tratando de volver a mi lectura – Eres todavía muy joven para entender esas cosas.
.- Sabes de sobra que no tengo el pensamiento de una niña – Dijo Gabrielle con tranquilidad - ¿Acaso no notas algo extraño en mi persona?
.- ¿Qué quieres decir? – Dije esta vez mirándola un tanto seria.
.- Tendrías que darte cuenta Cho – Me responde levantándose del sillón – Ahora que recuerdo, tengo un pequeño asuntito que resolver.
.- ¿No me vas a decir? – Dije un tanto molesta pero también estaba curiosa de saber acerca de su asunto - ¿Qué asunto?
.- Cosas de mi familia y de mi academia – Dijo Gabrielle con una sonrisa – Entre tanto, piensa un poco acerca de lo que te dije, iré un momento con mi hermana, tengo que tomar un traslador a Francia, no tardaré mucho, por favor considera tomar la invitación a la fiesta navideña.
.- Espera – Dije pero ella me observa con una sonrisa – Gabrielle…
.- No te preocupes tanto tonta – Dijo sonriente – No tardaré, solo iré a resolver unos problemitas, nada del otro mundo, nos vemos en un buen rato.
Ella simplemente fue al otro cuarto a hacer la magia de aparición, me desconcierta sus palabras y me vuelvo a sentar, sinceramente no tengo idea de a qué se refiere, tan solo puedo esperar y tratar de hacer alguna conexión a sus palabras.
San Mungo (POV Gabrielle)
Honestamente no pensé que Cho se esté tardando literalmente años en darse cuenta de que no tengo doce años sino quince, me sienta mal haberle mentido ese día en qué hablamos por primera vez, mi educación en Beauxbatons empezó desde una edad muy temprana, casi a los ocho años. Cuando la conocí por primera vez, tanto en mi corazón como mi veela interior vieron que no era como cualquier otra persona, en ese momento no quise decirle mi edad verdadera y fingí tener ocho años todavía, manteniendo una distancia segura dado que ella mantenía una relación con un chico de Hufflepuff, mismo que falleció en ese año.
Llego al hospital e empiezo a buscar a mi hermana preguntando por su oficina, supe que la poción de Luna estaba en un proceso de aceptación y que posiblemente hubiese algún candidato para probarlo, no es algo que me sorprenda, al fin y al cabo Luna es también una Ravenclaw como Cho, dotada de una inteligencia grande. Cuando llego a la recepción, le pregunto a la señorita dónde hallar a mi hermana y muy amablemente me indicó su oficina, que tenía que pasar un pasillo y doblar a la derecha. Cuando llego, toco la puerta, escucho la voz de mi hermana decir: Adelante. Paso sin más.
.- Gaby – Dijo al verme con cara de sorpresa – Te hacía en Grimmauld Place ¿No dijiste que querías pasar un rato con Chang?
.- Si pero – Dije sentándome en una silla cercana – Recordé que tengo que resolver un pequeño asunto de familia, tengo que ir a Francia a ver a nuestra madre, tengo que dejar en claro varias cosas antes de que metan sus narices en mis asuntos.
.- Gabrielle – Dijo seria mi hermana, mirándome con mala hostia – Ellos saben lo que sientes, quieren lo mejor de ti.
.- Si pero ellos solo velan por sus propios intereses, lo sabes – Dije seria al mirar a mi hermana directamente a sus ojos – No les hizo gracia cuando supieron que te casaste con Bill, ellos esperaron más de ti, tanto tu veela interior como tú misma, eligieron a Bill como tu compañero y tuviste mucha suerte, no pusieron reparos pero si se enojaron, conmigo la cosa no será diferente, esperan demasiado de mí.
.- Gaby – Dijo Fleur llevando una mano a su sien y me vuelve a mirar - ¿Sabe Chang que tienes quince años? ¿Qué le has ocultado durante años tu verdadera edad? Siempre me lo he preguntado Gaby ¿Por qué se lo ocultaste? Se lo estás haciendo muy difícil, yo puedo sentir su estado emocional, ella siente cosas por ti y tú, tampoco me puedes engañar, tu veela y tú, la han elegido a ella sin lugar a dudas, esperaba qué, con el tiempo desistieras y que fuera algo pasajero sin embargo, no ha sido así, tu sentimiento por ella es aún más fuerte.
.- ¿Te molesta que me haya fijado en una chica? – Dije mirándola seria.
.- Gaby cariño – Dijo sonriendo esta vez, tímidamente – A mí no me importa si es un chico o una chica de quien te enamores pero me preocupa tu estado, las veelas que tenemos dentro es algo muy serio, no somos veelas puras y menos mal que no lo somos porque de lo contrario lo tendríamos muy difícil, sin embargo Cho Chang es una mujer difícil, no necesito decírtelo, tú lo sabes.
.- Si – Dije soltando un suspiro e acomodándome en la silla – Eso lo supe la primera vez que la vi.
.- Sé que te he sobreprotegido mucho – Me responde Fleur mirándome con una sonrisa melancólica – Así que, cuando supe que tu veela interior y tú seleccionaron a Chang, me puse de muy mala hostia.
.- Cómo olvidarlo – Le respondo con una sonrisa – Me llevaste a un cuarto vacío antes de la segunda prueba del torneo de los tres magos, habían pasado un par de semanas luego de la primera prueba.
Inicio flashback.
Una semana antes de la segunda prueba (POV Gabrielle)
Mi hermana me llevaba a un cuarto, esta de mal humor y la verdad en que la entiendo pero tampoco era para tanto, tan solo espero que se calme, una vez que llegamos al cuarto, ella cierra la puerta con magia, se dedica a lanzarme miraditas de enojo, yendo de un lado a otro como buscando las palabras apropiadas pero sabía que hablaría en cualquier momento.
.- Querida hermana, no me puedo creer esto – Dijo Fleur con enojo y mirándome con reproche y hablando en francés – Tú, una niña de once años que ha conocido a su elección, que lo puedo sentir por todos los Dioses ¿Quién es? No me lo ocultes porque puedo sentir tu estado, al igual que tú, tengo magia veela en mi interior.
.- No es para tanto – Dije alzando los hombros – En serio Fleur, no deberías de preocuparte tanto.
.- Gabrielle Delacour – Dijo alzándome un dedo, señalándome – Esto no es ninguna broma, en cuanto entraste al carruaje pude sentir tu estado emocional, pude sentir a tu veela inquietarse al igual que tú, me quedé en shock porque ese sentimiento, significa que has hecho una elección y a tan corta edad, mi preocupación es mucho más grande Gabrielle, ¿acaso no entiendes que si esa persona te rechaza vivirás una vida solitaria?
.- Pero también puede ser algo pasajero ¿no? – Le digo sin más, de manera seria – Puede que me haya sorprendido en una primera instancia, necesito conocer más a esa persona.
.- No te lo volveré a preguntar – Dijo seria mi hermana - ¿Quién es? Te juro por Dios si es un chico de Hogwarts…
.- Por favor Fleur – Dije mirándola con asombro – ¿Por quién me tomas? ¿Por una simplona que se agarra al primer chico que ve?
.- Eres una niña de once años Gaby – Dijo Fleur caminando de un lado a otro – Ay de nosotras si se enteran nuestros padres, por eso necesito saber quién es.
.- Para que me puedas alejar de esa persona ¿no? – Dije con cierta furia.
.- Es por tu bien Gaby – Dijo Fleur acercándose a dónde estaba – No puedes hacer una elección, me parece que eres demasiado joven.
.- Bien sabes que, cuando se trata de una elección – Dije seria – No está en tus manos ni en la de nuestra familia tomar esa decisión, es mía propia y de mi veela interior cuando se llega a una edad determinada, alejarme solo complicará las cosas Fleur.
.- Al menos me dirás quién es ¿no? – Me dice un tanto desesperada – Necesito saberlo.
.- ¿Qué harás si te lo digo Fleur? – Dije mirándola seria – A estas alturas ya debes intuir de quién se trata, estuviste tratando de averiguar con quién me reúno en las tardes o de vez en cuando, sino para que preguntabas a cada rato dónde estaba.
.- Solo me dijeron que te reunías con una chica de Ravenclaw – Dijo Fleur mirándome con asombro – Madame Maxime te dio un permiso especial, entonces ¿Es ella? ¿Una chica?
.- ¿Tiene algo de malo? – Dije levantándome del pupitre.
.- No – Dijo Fleur tartamudeando torpemente – Es solo que, me asombra por supuesto pero…
.- Mira Fleur, yo todavía no sé bien lo que podría pasar – Dije sin más, soltando mis temores – Entiendo que sea difícil para ti pero para mí, es algo nuevo, me siento cómoda con ella sin embargo…
.- ¿Cómo se llama? – Me interrumpe, veo en sus ojos la seriedad.
.- Cho Chang – Le respondo, ella se sorprende.
.- Por su nombre y apellido deduzco que es una asiática – Dijo Fleur sentándose en un pupitre cercano - ¿Cuándo la conociste?
.- Hará cosa de unas semanas – Dije recordando el día – Antes de que se presentara la primera prueba, nos llevamos conociendo y me enseña muchas cosas, Madame Maxime me otorgó el permiso para estar con ella y no estar siempre en el carruaje mágico.
.- Está bien – Dijo Fleur que se calmaba un poco – De momento no le diremos nada a nuestros padres, como vivo sola, después de que se acabe el torneo, empezarás a vivir conmigo y no está a discusión Gabrielle.
.- ¿Qué dices? – Dije sorprendida a sus palabras - ¿Y qué dirán nuestros padres Fleur? ¿Te has puesto a pensar en eso?
.- Necesito protegerte de nuestros padres Gabrielle – Dijo Fleur que se acercaba a mí – Si ellos saben que has tenido un acercamiento con tu elección, Dios, no me quiero imaginar cómo se pondrán, mejor no pensarlo, estarás más segura conmigo y así ellos, no te enviarán con el clan veela, necesito que estés segura Gaby, no te preocupes, algo se me va a ocurrir y menos mal que vivo cerca de la entrada al mundo mágico de Francia, por lo que esa parte está cubierta y no tendrás problemas a la hora de comprar lo que necesitas, necesitas dominar a tu veela Gaby.
.- Está bien – Dije un tanto resignada pero entendía bien la preocupación de mi hermana - ¿Es todo?
.- Gabrielle – Dijo Fleur que me miraba seria – No te puedo detener así que, tan solo conócela más ¿Sabe ella tu edad no? Sabe ella que no eres normal, ¿Le has dicho que en tu interior…?
.- Le dije que tengo ocho años – Le respondo, esta se asombra – No soy tan tonta como para revelar algo así de golpe, ella se enterará con el tiempo lo que soy.
.- Gabrielle – Me responde casi gritando - ¿Por qué? Solo estás complicando las cosas.
.- Tengo mis razones hermana – Dije sin más – Si hemos terminado, no debemos demorarnos más.
.- Cierto, ya hablaremos de eso después – Me dice Fleur indicándome que debemos de salir.
No dijimos nada más pero habíamos quedado que hablaríamos después de cierto tiempo, quizá no en ese momento pero tal vez se presente una ocasión que de verdad lo amerite.
Fin flashback.
.- Si lo recuerdo como si fuera ayer – Dijo Fleur resoplando como casi de lamento – Gabrielle, nuestro padre ha preguntado demasiadas veces el hecho de que te hayas mudado conmigo, sin embargo, doy gracias a Merlín que has sabido controlar a tu veela, que has sabido disimular ante ellos e ocultar tus sentimientos pero se enterarán tarde o temprano.
.- Por eso es momento de zanjar el asunto, no voy a esperar a qué me llamen – Dije mirando la fotografía que estaba en su escritorio, una foto familiar – Tengo quince años Fleur, tal vez para ti sea demasiado joven, puedes tener razón pero bien sabes que mi pensamiento no es la de una adolescente común, ya no soy una niña puberta, me destaco demasiado en Beauxbatons y eso me ha dado problemas, generando envidia y no precisamente de la buena, no me hacen nada porque te tienen respeto y que saben que yo soy tu hermana.
.- Debería hablar con Madame Maxime – Dijo Fleur tomando su varita pero yo le indico que no lo haga – Gaby…
.- Me puedo defender solita, gracias – Dije con una sonrisa – Ya te dije, aprendí demasiado de Chang y de los libros que me traía en esos tiempos incluso indagué por mí misma varios libros de la biblioteca de Beauxbatons, los grandes maestros no han visto nada igual y me han elogiado por ello.
.- Menos mal que estudias en Beauxbatons Gabrielle – Dijo mi hermana soltando un suspiro de alivio.
.- Si te refieres al camino de las Damas de Hogwarts – Dije recordando las enseñanzas de una de las maestras de mi academia, quién me habló de esos rumores – Parece que pensaras que tengo todos los méritos para ser una de ellas.
.- Te une la tristeza y la desgracia, por supuesto que reúnes los requisitos Gabrielle – Dijo seria mi hermana – Si te relacionas con Cho Chang, ella es la mano derecha de una de las damas, si tú relación se fortalece, eso significa…
.- Qué seré una de las centinelas – Dije confirmando aquellas palabras que temía mi hermana – Una guardiana, sería muy curioso puesto que no pertenezco a Hogwarts.
.- Pero los tótems se activarán, lo sabes – Dijo Fleur aún más seria – Cuando regreses a Beauxbatons y si tu relación con Chang pasa a un siguiente nivel, formarás parte de la Dama de Ravenclaw, todo mundo se volverán locos y digamos que no agradarás a mucha gente, sabes lo bien que veneran a las Damas y lo mucho que temen en nuestra academia.
.- Bueno es su problema – Dije sin más, restándole importancia, ella se sorprende – Fleur, es mi vida, los demás no tienen por qué meter sus narices en lo que yo hago o con quién me relaciono, al fin y al cabo, mis compañeras me temen, sobre todo por lo que llevo dentro.
.- ¿Qué harás entonces Gaby? – Me pregunta seria.
.- Primero hablar con nuestros padres Fleur – Dije sacando una pequeña libretita, en la cual mantenía mi agenda – Dejarle en claro que yo tengo control de mi veela y mi vida, se sorprenderán eso está claro, que yo recuerde, no hay en el historial familiar un precedente como esto.
.- Hablarán con la matriarca del clan veela Gabrielle – Dijo Fleur aún más seria - ¿Te has puesto a pensar en eso?, te mandarán directamente con ella, te van a evaluar y probablemente te arriesgues demasiado y si te hacen quedarte con ellos, yo no podría…
.- Por favor – Dije con una sonrisa, quitándole todo rastro de preocupación – También consideré eso, recuerda que el clan veela piensan diferente, nuestros padres son chapados a la antigua y solo quieren prolongar el linaje, para eso ya te tienen a ti, estás con Bill y lo que es mejor, que fue tu decisión propia, no te mandaron con el clan porque ellos mismos sabían que no tenía caso y que la cosa no estarían a su favor.
.- Al grano Gaby – Dijo Fleur un tanto desesperada – Cómo se nota que has aprendido de Chang y de Luna también, les gusta enredar a la gente pero conmigo no lo apliques, así que, ve directo al punto Gaby.
.- Je – Dije soltando unas risillas al comentario de mi hermana pero me pongo seria – Me refiero al hecho de que las veelas estarán a mi favor Fleur.
.- ¿Cómo vas a lograr eso? – Dijo asombrada mi hermana.
.- Bueno, he estado investigando un poco – Le respondo mientras hojeaba mi libretita de notas – No soy ingenua y sé lo que conlleva llevar una veela, no somos puras es verdad pero el clan veela por lo que leí en historias pasadas, parece que valoran mucho la elección de la persona, no tengo idea de cómo es su funcionamiento pero me parece que de alguna forma saben quién es la elección al momento de hacer la evaluación.
.- Solo las he visitado una vez – Dijo Fleur que miraba a la ventana – Pero fue suficiente para temerlas sin embargo, por lo que escuché esa vez, las veelas puras son amables y a la vez estrictas, tienen conocimiento más allá de la magia, en una de sus zonas, están tratando a Ronald Weasley a combatir la maldad que habita en su corazón.
.- Había escuchado esa historia – Dije guardando mis anotaciones – Por poco se descarría de su camino.
.- Bueno, es de él seguir adelante – Dijo Fleur que me volvía a mirar y suelta un soplido de lamento – Está bien, no te puedo detener pero al menos deja que te acompañe, iremos a ver a nuestros padres.
.- Está bien – Dije al pararme - ¿Nos vamos?
.- Si, solo déjame terminar de archivar esto y nos vamos – Dijo Fleur que acomodaba sus cosas.
Fleur se tardó unos minutos pero cuando terminó simplemente me indicó que le debía de seguir, ya que debíamos de tener cuidado por donde usar la magia de aparición o el uso de la red flu. Una vez que llegamos a la chimenea, primero se fue Fleur, esperé unos segundos antes de meterme en ella y decir la ubicación.
Francia, Casa de los Delacour.
Cuando llegué, noté que mis padres ya hablaban con Fleur, se sorprendieron de verme, yo les sonrío, procurando como siempre ocultar mi estado emocional aunque mi madre puede detectarlo, cuando se trata de veelas, es difícil pero no imposible, solo que en este caso no tenía sentido ocultárselo por lo que noto que me mira con asombro pero no le dice nada a mi padre por alguna extraña razón, Fleur también nota que he liberado mi aura, mi padre sigue hablando con mi hermana, parece que mi madre se separa para ir a hablar conmigo, hace un ademán para que vaya a un cuarto privado, yo la sigo, mi hermana sigue platicando con mi padre.
Al llegar al cuarto, que más bien es la oficina de mi madre, yo me acerco a la silla, mirando de frente al escritorio, parece que mi madre se percata de lo que vamos a hablar, así que no tiene necesidad de andarse con jueguecitos o con rodeo más bien, ella se sienta, me mira seria, parece meditar por unos minutos sus palabras, buscando que fueran apropiadas y yo, le tengo paciencia, sabía que no sería fácil, ni para mí ni para ella, cuando finalmente ella empieza a hablar.
.- Gabrielle Delacour, querida hija – Me dice mi madre Apolline Delacour que me miraba seria – Ahora entiendo las razones por la que tu hermana dijo que te irías a vivir con ella, no te has molestado en ocultar tu estado y tu poder veela que reside en ti, todo este tiempo había pensado que Fleur se resistía a que compartiéramos algo contigo incluso ella por un tiempo dejó de venir a esta casa, eso fue durante la época del torneo de los tres magos, tu padre está feliz de verlas juntas pero Gabrielle…
.- Dime – Dije sin más, esperando quizá la bronca que me iba a echar por ocultar algo tan importante.
.- ¿Quién es? – Pregunta mi madre que seguía mirándome seria – No pensé que sucedería de esta manera, no hay precedente de que alguien tan joven tenga una elección de pareja, a tan corta edad, decir que estoy sorprendida, es quedarme muy corto Gabrielle y algo me dice que no es cosa de un día para otro, llevas algún tiempo ocultando esto, a tus padres, Fleur me lo ocultó y me siento dolida por esto.
.- Tuvo sus razones para hacerlo – Empecé a hablar sin rodeos – Mi hermana teme muchas cosas entre ellas, que ustedes me manden con el clan veela, te recuerdo que te pusiste histérica cuando supiste que Fleur seleccionó a alguien de fuera, a Bill Weasley, mi padre no estuvo nada contento pero incluso antes de que eso pasara, mi hermana fue la primera en darse cuenta, esto ocurrió en el torneo de los tres magos madre.
.- Eso es demasiado tiempo y me hiere que tu hermana piense que haría algo así – Dijo mi madre un tanto dolida por aquella confesión.
.- Ella pensó que harías algo drástico – Le respondo mirando a la ventana - ¿Me vas a mandar al clan veela para asegurarte?
.- Gabrielle – Dijo sorprendida mi madre – Sabes enteramente que soy una veela, no entiendo cómo has podido dominar el hecho de ocultar tus estados emocionales y tu aura mágica, el hecho de que pueda sentir a tu veela, las veces que las hemos ido a visitar, ni una vez pude sentirla, con solo eso me estás demostrando que, a tan corta edad tienes un dominio sobre tu veela, tus maestros en Beauxbatons te elogian en demasía, no han visto a una adolescente con cualidades excepcionales y dominio de la magia, sentía que algo se me estaba pasando por delante y finalmente cuando vienes con tu hermana, soltaste tu aura para que yo pudiera percibirla, tu padre no lo nota, ni siquiera sospecha, él se piensa que han venido para pasar las fiestas decembrinas y pasar año nuevo juntos.
.- ¿De verdad madre? – Dije mirándola a los ojos – El día en que te pusiste histérica cuando Fleur se iba a casar con Bill, no te agradó demasiado e amenazaste con ir al clan veela para saber si no era una equivocación, por esa y otras razones, Fleur y yo nos tuvimos que alejar, yo tuve mis razones para ocultar mi elección y durante esos cortos años me estuve preguntando si no era algo pasajero.
.- ¿Y no es así? – Me pregunta seria.
.- No, no es pasajero – Le respondo soltando un suspiro – Estuve indagando por todos lados, durante un tiempo le pedí a nuestra mucama que me mandara libros al respecto pero que no les dijera nada a ustedes, estuve tratando de averiguar si lo que sentía era algo temporal, leí varios tomos del clan de las veelas pero…
.- No hay forma de engañar al corazón cariño – Dijo mi madre resoplando y mirándome con melancolía – No me has dicho quién es.
.- ¿De verdad quieres saberlo? – Le pregunto, esta asiente pero yo puedo sentir su nerviosismo, su veela se inquieta al igual que la mía – Sabes que puedo sentir tu inquietud.
.- Necesito saberlo Gabrielle – Dijo sin más – No has venido aquí porque sea una visita de cortesía, has venido aquí a resolver esto y no querías prolongarlo por más tiempo.
.- Es una chica madre – Dije sin más, su primera reacción fue lo esperado, se quedó en shock, quedándose callada - ¿Entiendes por qué no se los podía decir? Es una mujer, alguien de mí mismo sexo.
.- Gaby – Dijo mi madre todavía sorprendida y agarrando una hoja de papel, señal de que está demasiado nerviosa – E-es, inesperado quiero decir, n-no, no me salen las palabras…
.- ¿Tienes algo en contra? – Dije mirándola seria, ella se asombra.
.- No – Dijo casi gritando pero controlándose, más no evitó hacer pedazos al papel que sujetaba en sus manos – Gaby, no es que tenga algo en contra, si, es verdad que soy algo chapada a la antigua pero tampoco soy de las que discriminan ¿Por quién me tomas querida hija? Solo estoy sorprendida ¿Te has llevado con ella?
.- Nos conocimos en el torneo de los tres magos – Empecé a decir – Establecimos un lazo de amistad, ella me enseñó varias cosas, hechizos, magia, todo lo básico de las magias elementales, runas antiguas, Aritmancia, el arte de los acertijos, es una Ravenclaw, su nombre es Cho Chang.
.- ¿Por qué no me lo contaste cuando terminó el torneo? – Me pregunta mi madre todavía consternada – Recuerdo que Fleur se puso demasiada nerviosa y de repente dijo que tomó la decisión de que te irías a vivir con ella, le estuvimos insistiendo la respuesta pero ahora veo la razón.
.- Te recuerdo… - Dije pero ella alza una mano.
.- Si ya sé, me enfadé demasiado cuando supe que Fleur se enamoró de Bill y que su veela también lo había seleccionado a él – Dijo mi madre mirándome con asombro – Tu padre se negó a ir a la boda, así que yo fui la única de la familia que fue, el clan veela puso un severo reproche a tu padre, dicho sea de paso, me la dieron a mí también por no defender a tu hermana de tu padre, por esa razón, mandé a tu padre a dormir a un hotel durante un corto tiempo, estaba demasiada enojada con él y conmigo misma, debí ser más comprensible con tu hermana.
.- Necesito saberlo madre – Dije mirándola a los ojos - ¿Qué dirá mi padre si sabe que mi elección es una mujer?
.- Tu padre, es verdad que es humano, para qué nos vamos a engañar, no quita que es un mago talentoso – Dijo mi madre mirando la foto de su esposo – Es bonachón, amable, en ocasiones no se toma bien las noticias, mi error con él fue explicarle el entorno de las veelas, se le subió a la cabeza que es bastante importante el linaje de las veelas, así que, entenderás las razones pero luego de que lo regañaron y que yo lo mandara a dormir a un hotel para que reflexionara sobre sus acciones, entendió rápidamente la decisión de Fleur, después de la guerra, tu padre se reunió con el señor Weasley y congeniaron muy bien pero no estaba satisfecho, él esperaba mucho más de su hija, casarse con un gran francés o alguien que fuese un gran partido en algún lado de Europa del este o algo así, le tomó tiempo aceptarlo y actualmente ya se llevan mejor.
.- No es de los que… - Dije mirándola con cierto temor.
.- No por Dios, no pienses ni por un momento eso – Dijo mi madre un tanto escandalizada – Te juro por la matriarca veela que si tu padre te discrimina lo ahorco ahí mismo con mis propias manos sin dudarlo, él sabe muy bien lo que conlleva ser una veela.
Esto es una sorpresa para mí, a decir verdad esperaba algún tipo de regaño de parte de mi madre o que gritara de forma muy escandalosa pero por dentro estaba yo contenta, aun así, algo no cuadraba del todo bien, así que tuve que insistir un poco más en la plática, necesitaba saber todos los detalles que me pudiera decir mi madre y así tener vía libre para no tener que lidiar con problemas familiares en un futuro.
.- Hay un pero ¿No es así? – Le pregunto, ella asiente - ¿Qué es?
.- Tú padre querrá consultar con la matriarca, querrá asegurarse – Dijo mi madre viendo la foto de su esposo – En un principio le va a costar demasiado aceptarlo, tiene digamos, esperanzas de que encuentres mejor pareja que el de Fleur, a ser posible, según en sus palabras, alguien cercano que tenga idea de tu linaje.
.- Pues no se aleja tanto de eso – Dije soltando un suspiro, casi de lamento al escuchar esas palabras – Chang sabe de mi condición, sabe lo que soy y si, sabe que la he elegido a ella.
.- Y aun así entiendes los riesgos que eso conlleva – Dijo sorprendida mi madre, casi como queriendo poner el grito en cielo - ¿E-ella te aceptará? ¿No estará obligada? No necesito decirte las consecuencias de llevar una relación falsa o el rechazo.
.- Se aleja porque soy demasiado joven pero no me puede engañar a mí – Dije sonriéndole de manera melancólica – Su corazón, su aura y la forma en qué me mira, lo sabe y no lo puede negar, no hace nada porque le mentí sobre mi edad, ella cree que tengo doce años.
.- ¿Por qué has hecho eso? – Dijo mi madre aún más asombrada pero luego se acuerda de algo – No me digas qué has puesto…
.- En ese año no estaba segura madre y si, lo he puesto – Dije seria, recordando el día – Creía que eran gustos pasajeros y mi propia hermana me sugirió que tratara de enfocarme en otras chicas, en buscar a alguien que tuviese las mismas cualidades que Chang y a pesar de que intenté llevarme con algún chico o chica, simplemente no pude sentir lo mismo, mi veela la rechazaba y yo también, creí que, con alejarla diciéndole erróneamente mi edad, yo cambiaría de opinión o decisión pero no puedo engañarme a mí misma.
.- Gabrielle tal vez te hace falta – Dice mi madre como tratando de decirme lo evidente, yo la miro sorprendida – Tal vez si te esperas, solo tal vez, ya sabes, suponiendo que no eres inocente a esos temas…
.- Por Dios madre – Dije sorprendida y mirándola con una mueca de desaprobación - ¿Hablas de sexo? ¿Qué me enrolle con un chico y que lo haga cuando cumpla la mayoría de edad? ¿Qué me folle al primer chico apuesto que vea? ¿Eso estás sugiriendo? A ver si así puedo yo saber que es un gusto pasajero, no esperaba esto de ti madre.
.-Gabrielle entiéndeme – Dijo casi desesperada mi madre – Trato de entender tu situación, no hay un precedente de qué una veela haya tenido una elección a tan corta edad y sé que, lo que dije está mal, te pido perdón pero me tienes que entender Gaby, no es fácil asimilar esto.
.- ¿Qué dice tu veela interior madre? – Dije sin más – Mírame.
Mi madre se pone seria, cierra por un momento sus ojos, al cabo de unos segundos, esos mismos ojos se pusieron de un azul muy intenso, salió a relucir su veela interior para evaluarme como es debido, yo hago lo propio, entre las veelas se entienden y en los ojos no hay engaño, estuvimos mirándonos de la una de la otra, noto que el comportamiento de mi madre se va relajando, ella toma mi mano para sentir mi aura, estoy segura de qué Fleur estará volviéndose loca sintiendo este aura y preguntándose qué está pasando en el cuarto mientras escucha a mi padre hablar, probablemente de alguna tontería de ricos o cosas de políticos que siempre hablan los adultos mayores. Yo solo me concentro en lo que tengo que hacer, no sé cuantos minutos estuvimos frente a frente, cuando acabamos, ella vuelve a su estado natural, yo hago lo mismo.
.- ¿Y bien? – Le pregunto.
.- Mi veela no me engaña – Dijo mirándome con una sonrisa y soltando como un suspiro de resignación – Ha contactado con tu veela, puede sentir el aura de tu elección, no tengo idea pero tienes una conexión muy fuerte con esa muchacha y aun estando lejos, pude sentir el aura de tu elección, no hay duda, es tu elección.
.- Entonces debería decirle a mi padre – Dije sin más, levantándome de la silla pero mi madre me dice que me vuelva a sentar, yo la miro un tanto confusa.
.- Gaby – Dijo esta vez con cariño – Sinceramente, no me lo esperaba, digo, eres mi hija, te quiero tanto al igual que como quiero a Fleur, desde que volviste de ese torneo, has estado muy cambiada, creía que era cosa de las hormonas, cosas de adolescentes, ya sabes, la curiosidad, esperaba que, en algún momento me preguntaras sobre esos temas de la sexualidad pero me has sorprendido Gabrielle, te me has adelantado y te has informado mucho más, te has vuelto mucho más inteligente, sobre todo con tu magia, puedo sentir tu magia Gabrielle, es fuerte, no puedo hacer más que elogiarte con asombro.
.- Bueno, Fleur fue quién me ayudó con esos temas – Dije con una sonrisa – Ella me contó algunas cosas, anécdotas y con ayuda de libros, sabía que ella me entendería, si hubieras visto en su momento que se puso de mala hostia cuando se enteró de mi elección…
.- Bueno, ella te quiere y es verdad que te ha sobreprotegido – Dijo mi madre que volvía a mirar la foto familiar – Se preocupa mucho por ti pero no nos desviemos Gaby, por el momento no le diremos nada a tu padre.
.- No tiene caso ocultarlo – Dije sorprendida sobre ese último.
.- Pero es tu padre y esta vez necesito hacer bien las cosas, no lo hice cuando Fleur presentó a su elección, no la defendí, no volveré a cometer el mismo error contigo – Dijo mi madre parándose y mirándome fijamente – Quiero prepararlo, solo necesito algo de tiempo pero se hará antes de fin de año, si tienes algo pendiente, te sugiero que lo aproveches y dicho sea de paso, qué me traigas a Cho Chang.
.- Madre – Dije parándome y mirándola con incredulidad.
.- No está a negociación Gabrielle, es una orden – Dijo seria mi madre – No quiero que se arme tremendo jaleo si se entera tu padre y hará todo lo posible para pedir consejo al clan de las veelas, yo me voy a adelantar, hablaremos con la matriarca de las veelas, solicitaré ver a alguien muy especial, aquella al que llaman la "Reina Azul"
.- ¿A ella? – Dije sentándome de nuevo – No la he visto en persona, solo he escuchado rumores, de que es una veela muy poderosa.
.- Es la figura de autoridad que le teme y respeta tu padre – Dijo seria mi madre que volteaba a ver la ventana – Un caso como el tuyo es único Gabrielle, mi veela interior no me engaña, puedo sentir tu conexión tan poderosa con Chang y como dije, a pesar de que ella está lejos, a través de ti puedo sentirla, ella no lo sabe Gabrielle pero su corazón también ha elegido, es momento de que sepa la verdad, sobre tu edad y lo que puede ocurrir después, solo necesito tiempo para reunir todos los requisitos, necesito que convenzas a Cho Chang de venir aquí y de paso, ir al bosque de las veelas, a la villa.
.- ¿Y cómo narices pretendes que la convenza? – Le respondo sin más – Ella es muy prudente y terca, además…
.- Gaby – Dijo mirándome a los ojos esta vez – Por esa razón necesito que la traigas, necesito conocerla, necesito saber que le aqueja, soy una veela cariño, es mi especialidad, además se trata de tu elección, tu pareja futura, no es poca cosa, ambas necesitan pasar una prueba de fuego.
.- Está bien – Dije soltando resignada – En dos días hay una cena navideña en la casa de los Weasley, iré con Cho y le diré.
.- Así quedamos entonces – Dijo mi madre que se paraba y se acercaba para abrazarme – Te mandaré un patronus confirmando la fecha de reunión, será antes de fin de año, dime cariño.
.- ¿Si? – Le digo regresando el abrazo maternal que me daba.
.- ¿Es hermosa? – Me pregunta con curiosidad.
.- Madre – Dije un tanto sonrojada pero saco de mi bolsillo una fotografía mágica, cuando estábamos estudiando en la biblioteca de Grimmauld Place, le había pedido a Kreacher que nos tomara una, se la doy a mi madre – Es ella.
.- Es hermosa – Dijo mirando la fotografía, a decir a verdad, noté que sus ojos se iluminaron – Rasgos asiáticos, eres un tanto más alta que ella y puedo notar su sonrisa, está muy contenta de estar a tu lado.
.- Aun tiene cosas que superar madre – Dije mirando la foto – Ella tuvo un novio, falleció en el torneo de los tres magos, lo mató aquél psicópata mago tenebroso.
.- Es duro recibir noticias así – Dijo mi madre que miraba la fotografía de nuevo – Pero ella me lo tendrá que contar, tú no puedes intervenir en ese proceso, lo sabes.
Salimos de la oficina, Fleur todavía seguía hablando con papá pero se notaba que mi hermana nos miraba con una cara de pocos amigos, seguramente notó la presencia de nuestras veelas y se estará preguntando qué es lo que está pasando. Yo tan solo me acerco para hablar y ver las buenas nuevas, durante todo este rato, evité tocar el tema de porqué fui a hablar a solas con mi madre, ella ya se encargaría de todo, me avisaría. Después de un rato de congeniar, Fleur me pidió que le acompañara a su cuarto, al hacerlo, se aseguró de que no hubiese nadie escuchando y tiró el hechizo silenciador y me miró.
.- ¿Se puede saber qué demonios ha pasado en la oficina de mamá? – Me pregunta Fleur incrédula – Me estaban volviendo loca con su presencia, con su poder veela desbordándose, estaba temiendo que estuvieran discutiendo y probablemente podían batirse a un duelo de magia entre veelas.
.- Cálmate, no ha pasado nada, además ella es más poderosa que yo, me habría vencido en un abrir y cerrar de ojos – Dije alzando las manos en señal de que se calmara, ella se sienta en la silla de su escritorio – Solo hablamos de mi situación, ella ya lo sabe y le pedí que si no estaba segura, que me evaluara con su veela.
.- Tienes suerte de que papá no pertenece al clan de las veelas – Dijo Fleur soltando un suspiro de alivio – Tuve que mantenerme en calma y no andar viendo a cada rato la condenada puerta ¿Qué pasó? Cuéntame.
.- Bueno para no hacerla larga – Dije mirando a la ventana – Mamá me evaluó y está segura de lo que siento, su veela no mentía, nos miramos de la una de la otra.
.- Bueno eso me alivia – Dijo Fleur llevando una mano a su frente – Creía que se iba a poner furiosa o algo.
.- Es verdad que es chapada a la antigua pero aprendió de sus errores cuando no te defendió ante el clan de las veelas – Dije recordando la conversación – Ya sabes, cuando papá trató de consultar con la matriarca de las veelas acerca de tu elección.
.- No me recuerdes ese día – Dijo Fleur cerrando sus ojos – Me hirió demasiado, de parte de mi padre puedo entenderlo, se le subió a la cabeza la importancia del clan veela pero no lo esperaba de nuestra madre, ya es algo que pasó, no tiene caso recordar eso.
.- Bueno la verdad es que no es todo – Dije como dudando lo que iba a decir pero es mi hermana y tenía que contárselo – Hay más.
.- Pues habla, no me tengas a la espera – Dijo un tanto desesperada mi hermana – Por favor, no te andes de rodeo, directa.
.- Mamá pedirá una audiencia al clan de las veelas – Dije sin más, Fleur se sorprende y antes de que dijera nada, le paro – No es lo que piensas, ella quiere preparar a mi padre, va a pedir la presencia de la "Reina Azul"
.- ¿Se ha vuelto loca? – Dijo Fleur parándose y moviéndose de un lado a otro – Santo merlín, ¡la reina azul!, ¿Por qué se le ocurrió esa idea? ¿Qué trama?
.- Tratará de calmar a nuestro padre – Dije con suavidad – Ella piensa que no se lo va a tomar bien y antes de que papá pida la audiencia, ella lo hará pero buscará a la máxima autoridad de las veelas, en la que sus palabras son absolutas y misma que confirmará mi elección.
.- La reina azul – Dijo Fleur acercándose a donde estaba yo, sentada en la cama – Gabrielle, esa veela ni siquiera yo la he visto en persona pero quienes solicitan su presencia, debe de ser por fuerza mayor, no tengo idea de qué es lo que va a pasar, ¿Cómo tiene mamá la autoridad necesaria para pedir una audiencia ante ella?
.- No tengo idea, tan solo me dijo que me confirmará la audiencia en unos días, antes de año nuevo – Dije mirándola también consternada – A mí tampoco me gusta la idea pero también me pidió llevar a Cho Chang.
.- ¿Qué? – Dijo Fleur sorprendida ante lo último que dije, como no creyendo lo que acababa de escuchar - ¿Llevar a Cho Chang al clan de las veelas? ¿Con qué…? Oh no…
.- ¿Qué? – Le digo, ella me mira como medio asustada pero se calma y se acerca nuevamente.
.- Gaby, querida hermanita – Dijo sentándose a mi lado – Por lo general, quienes hacen su elección, suelen hacerlo entre la edad de veinte y cuarenta años, en tu caso, es único, elegiste a una muchacha, a la edad de once, casi doce años, no hay precedentes de algo así, lo único que se me ocurre que mi madre te pidió eso, fue para evaluarlas a ambas, Gabrielle, existe digamos, una conexión mágica muy poderosa cuando dos personas se presentan ante la reina de las veelas y una de esas cosas, es pasar una prueba de fuego, no tengo idea en qué consiste dicha prueba, tan solo sé que si la superan, su relación se va a intensificar, por ende, su magia se volverá más poderosa, esto lo sé solo porque me leí unos libros cuando fui la primera vez a visitar al clan.
.- Ya veo – Dije parándome, acercándome a la venta del cuarto de mi hermana, eso me dejaba pensando – Pero ya está hecho, tendré que convencer a Chang.
.- Y tendrás que decirle tu edad real – Dijo Fleur que me miraba seria, yo volteo a verla – En serio Gaby, merece saberlo todo a partir de ahora, no estuvo bien que le hayas ocultado tu edad y ahora la estás involucrando en un asunto serio.
.- Supongo que no tengo más opciones – Dije resignándome – Esperaba solo zanjar el asunto hablando con papá y mamá, juntos, yo le revelaría a Cho cuando yo cumpliese diecisiete años, ella ya notaría el cambio más que evidente.
.- Gabrielle – Dijo Fleur que se acercaba a mí – No es por nada pero estás alta, eso de primeras, segundo, tu belleza es innegable, estás mucho más desarrollada que otras adolescentes y no lo digo porque seas una veela que eso es más un plus a tu favor, Chang ya debe de haber notado que tu crecimiento no es normal para una niña de doce años, la edad que ella cree que tienes, solo has complicado las cosas y ahora tendrás que llevarla a ver a la reina azul, la mayor autoridad entre las veelas.
.- Tienes razón – Dije sin más – Bueno, tengo que regresar a Grimmauld Place y decirle que vayamos a la fiesta navideña de los Weasley, ahí le diré todo.
.- Más te vale Gabrielle – Dijo mi hermana mirándome seria pero luego me abraza – No me hace gracia que hayas seleccionado a una pareja a tan corta edad pero no puedo hacer nada al respecto, así que, solo te digo que seas sincera y que enfrenten con valor al clan de las veelas.
No nos dijimos nada más sin embargo, eso me dejó pensando varias cosas que no consideré, tengo que admitir que me tomé esto muy a la ligera y todo por querer evitar un jaleo monumental de mi madre o de mi padre siquiera, lo único que logré fue agrandar más el problema. Chang ahora está involucrada y no por voluntad propia, la metí en este problema, tengo la responsabilidad de sacarla de eso a pesar de que es mi elección, no quiero obligarla a nada incluso si eso costara mi propia vida.
No maldigo mi clan veela, no maldigo mi linaje, es como nací y tampoco es que lo haya deseado, simplemente hay cosas que es mejor asumir desde ya, no servía de nada irse por otro lado o esconder las cosas y hacer como que no pasa nada, eso solo empeora la situación, a la larga es contraproducente. Fui a la chimenea nuevamente con Fleur, mi madre ya se encargaría de toda la situación, yo me fui a Grimmauld Place mientras que Fleur tenía que regresar al hospital San Mungo.
Llegué directamente al lugar, el ruido que produce la red flu es espantoso incluso despertaba a esa loca del cuadro que estaba en la sala de estar, no era sorpresa que Chang se asomara a calmarla, de paso se acercó para saber quién había llegado a la casa, me vio y me sonrío pero también se pone seria.
.- ¿Todo bien Gabrielle? – Dijo Chang que se sentaba en un sillón cercano - ¿A dónde fuiste?
.- Me fui a mi casa en Francia con Fleur – Dije sentándome también en un sillón cercano – Tenía que zanjar algunas cosas con mi familia.
.- Ya veo – Dijo Chang que no quitaba la seriedad de sus palabras – Gaby, algo te traes, te seré sincera, no esperaba verte con ese gran cambio y a decir verdad, se me hace extraño, llevo rato pensándolo, no es normal que una niña de doce años tenga ese desarrollo tan sorprendente, estoy considerando que estás comiendo algún tipo de suplemento de crecimiento o algo.
.- Eh bueno – Dije un tanto nerviosa pero recupero la compostura al verla de nuevo - ¿Te parece si vamos a la cena navideña de los Weasley y ahí te explico?
.- Gabrielle – Dijo Chang un tanto sorprendida – ¿Por qué te interesa estar en la Madriguera? ¿Hay algo?
.- Solo pasar una agradable navidad Cho – Le respondo con cariño – Es bonito pasarlo contigo, fui a mi casa para pedirle a mis padres que me diesen permiso de estar con los Weasley, que quería visitar a alguien muy especial.
.- B-bueno – Dijo torpemente la asiática, me tuve que morder los labios, mi veela se inquietaba porque podía percibir el aura de Chang, su corazón que daba vuelco cuando se trataba de mí, mi madre no mentía – Si lo pones así, está bien, iremos.
No dijimos nada más, tan solo nos dedicamos a estudiar los libros, yo tenía que pensar adecuadamente las palabras que le diría a Chang y convencerla de que debía de venir conmigo al clan de las veelas, no sé cómo se pondrá o qué cara pondrá cuando se entere de que en realidad tengo quince años, tan solo me queda esperar a que sucedan las cosas, Fleur en estos momentos debe de estar molesta pero me apoya, yo entiendo que me quiere proteger pero es algo que yo debo de hacer, algo que quiero hacer sola y es una dura prueba.
Dos días después, La Madriguera, cena de navidad de los Weasley (POV Gabrielle)
Fleur y Bill ya había llegado a la fiesta navideña, imagino que no era el plan deseado por mi hermana, ella quería asegurarse de que yo le dijera todo a Chang y por eso me lanzaba miradas de pocos amigos para que me apurara, aún no recibía el mensaje de mi madre pero sabía que tarde o temprano llegaría, tenía que apresurarme bastante. Noto que Luna ya está más recuperada que antes, lo cual me alivia, vi a Fleur angustiada por el estado en qué se encontraba Luna, por lo que me contó, por poco no sale con vida y pudo salvarla a tiempo, no entendí bien del todo porque me estaba concentrando más en ver a mi amiga.
Llevaba un tiempo pensándolo e incluso reprimiendo el sentimiento de haber hecho una elección, lo que es innegable es que hice todos los intentos que se me hayan podido ocurrir cuando estaba en Beauxbatons, me atreví incluso a salir con otras pero ninguna estaba a la altura y mi veela la rechazaba, con chicos, es verdad que la academia no tiene muchos chicos, son en su mayoría mujeres pero de que hay chicos, los hay, también intenté con alguno que otro pero el resultado fue siempre el mismo.
No me podía engañar a mí misma por mucho más tiempo y decidí zanjar el asunto de una vez, no tenía caso esperarme, lo primero será hablar con franqueza con Chang, demasiado tiempo le llevo ocultando ciertas cosas y no se merece eso, por lo que este día es una oportunidad de oro para poder lograr el objetivo, claro que tengo en mente que las cosas podrían salir mal y tenía que asumirlo en caso de que fuera así, aun así, no podía permitirme algún fallo. Solo disfrutamos de estar en la fiesta navideña, pasando las horas como es usual, en seis días sería año nuevo y lo que más gusta es que no hay un loco de por medio queriendo acabar con medio mundo, la época de paz viene bien para estas fechas, sí que es verdad que en ocasiones puede ser aburrido pero mejor eso que volver a tiempos oscuros.
Conforme las horas pasaban, ya sentía que debía de hablar con Chang, noté que ella hablaba un poco con Luna, yo me estaba preparando, ya no podía prolongarlo más tiempo, además de que mi hermana empieza a desesperarse, noto que Bill se acerca a dónde estoy, solo espero sus palabras.
.- Hola Gabrielle – Me dice Bill con una sonrisa - ¿Lo estás pasando bien?
.- Si, es una linda cena navideña – Dije mirando el lugar pero volteo a ver a mi hermana, moviendo su cabeza negativamente – Mi hermana está cabreada ¿verdad?
.- Bueno – Dijo Bill rascándose la cabeza, mirando a su esposa – Está preocupada, es normal que lo esté, ella me ha contado lo que pasa entre Cho y tú, algo que no me esperaba sinceramente, así como tampoco entiendo los motivos de que le dijiste una edad errónea a Chang, no entenderé bien los conceptos que tienen en el clan veela pero sí que entiendo que tu caso es único.
.- No eres el primero que me dice eso – Dije con cierto fastidio – Tampoco es como que lo haya…
.- No te engañes a ti misma Gabrielle – Dijo Bill un tanto serio, yo volteo a verlo con cierto asombro – Es verdad que se llevan tres años de diferencia pero en sí, no es impedimento para que se enamoren, como tal, eres muy diferente de todas, no solo porque físicamente estás bastante desarrollada, mucho más que otras adolescentes que haya visto, Chang ya debe de haberlo notado y por lo que entendí de Fleur, me parece que ella te ha elegido también.
.- No es fácil Bill – Dije mirando a Cho que platicaba con Harry – Esperaba no tener que lidiar con ese asunto, quería zanjar todo de una vez y lo siguiente era esperar a que yo cumpliera diecisiete, dos años más.
.- Es evidente que no salió como esperabas – Dijo Bill esta vez con una sonrisa mirando a Chang pero vuelve a su semblante serio – Te sugiero que ya empieces, la sala está despejada, ahí tendrán más privacidad.
Le doy las gracias a Bill, él se regresa a dónde está mi hermana que parece preguntarle si ya decido hacer las cosas de una vez, Fleur se preocupa demasiado por mí y es entendible, soy su hermanita, la más valiosa sin embargo, muchas veces le he dicho que me puedo cuidar sola pero aun así, contenta estoy de que vele por mi seguridad. Primero espero a que Cho termine de hablar con Luna, al hacerlo, le indico con una mano que se acerque, cuando llega, le digo que pasemos a un lugar privado para empezar a hablar seriamente, esta simplemente me observa confusa pero accede, no replica esta vez, así que solo me sigue a la sala de los Weasley, Bill me aseguró de que nadie nos molestaría por un buen rato, al llegar, me siento en el gran sillón y le insto a sentarse, nos miramos frente a frente.
.- ¿Por qué tanto secretismo? – Me pregunta Cho al observar la puerta – Esto se puede mal pensar fácilmente, estás consciente de que me pueden mirar mal ¿verdad? Eres menor de edad, no quiero que piensen que soy una asaltacunas.
.- Vamos, solo es una plática entre dos amigas – Dije restándole importancia al mirar la puerta – Tampoco es que como nos besemos y hagamos esas cosas.
.- Gabrielle – Dijo seria la asiática – No tiene gracia, en serio ¿A qué viene tanto secreto? ¿Por qué nos tenemos que alejar de la fiesta decembrina?
.- Bueno – Dije esta vez seria, mirándola a los ojos – Tengo que contarte varias cosas sobre mí Cho, cosas que deberías de saber y no te conté en su momento.
.- Es un buen momento para que lo digas Gabrielle – Dijo la asiática que me miraba seria, directa a los ojos – He leído libros sobre las veelas pero me gustaría que me lo dijeras tú, así que, aprovecha ahora que nadie va a entrar aquí por lo que parece, si no ¿Por qué Bill se puso tan cerca de la puerta y Fleur vigila la otra que está en la cocina?
.- Lo has notado – Dije mirando a la puerta principal.
.- No te desvíes – Dijo Chang – No te funciona conmigo el hecho de enredar, yo te enseñé eso, así que, directa al punto.
.- Bien – Dije soltando un suspiro de resignación, cerrando por un momento mis ojos pero luego los vuelvo a abrir – Lo primero, seguro que llevas tiempo preguntándotelo, es acerca de mi crecimiento y de cómo estoy más desarrollada que las demás adolescentes.
.- Es curioso si – Dijo Cho – No te cortes, di lo que tengas que decir.
.- Bueno, hay una razón para ello – Dije sin más, mirándola a los ojos – No tengo doce años Cho, tengo quince, nací en el ochenta y tres, soy tres años menor que tú, recién cumpliste dieciocho años y yo cumplí quince.
.- ¿Q-qué? – Dijo sorprendida la asiática, que me miraba con incredulidad – Entonces, no tenías ocho años cuando empezamos a platicar en ese tiempo…
.- No Cho – Dije mirando al piso – En ese momento tenía once años.
.- ¿Por qué me ocultaste algo tan importante? – Dijo un tanto enojada pero seguía mirándome con asombro - ¿Cuál fue tu razón de hacerlo? Seguro que sabías más que yo en ese momento ¿no?
.- No Cho – Dije mirándola con incredulidad – Varias de las cosas que me enseñaste, eran de cosas muy avanzadas, la educación en Beauxbatons es diferente a la de Hogwarts, empezamos casi a la edad de los ocho años, nos enseñan magia primitiva, lo básico en los primeros años, es verdad que podemos ser autodidactas y aprender por nuestra cuenta pero en ocasiones teníamos que contar con un asesor pero estaban limitados a los niveles de enseñanza básica, empezábamos con lo fuerte a la edad de diez años, terminamos nuestra educación cuando cumplimos diecisiete, así que, cuando terminó ese mentado torneo, regresé a Beauxbatons con mayor inteligencia, superando con creces a varias de mis compañeras, aprendiendo mucho más rápido de lo normal y mis maestros me elogiaban, generé demasiada envidia, desafortunadamente para mí, solo me gané enemigas de por medio, de no ser por mi hermana que me protegió, mis compañeras le tenían alto respeto a Fleur.
.- ¿Por qué me mentiste sobre tu edad? – Dijo Chang cruzando los brazos, puedo sentir su inquietud, su corazón late con demasiada fuerza - ¿Qué razón tenías para hacerlo?
.- La primera vez que te vi – Dije al recordar el primer día que llegamos a Hogwarts – Fue cuando estabas sentada en la mesa de los Ravenclaw's, en ese momento no tenía idea de lo que podía pasar, de hecho, yo era una invitada, Madame Maxime me entregó el honor de acompañarlas, el caso es que, cuando te vi, mi veela interior se inquietó demasiado, no pude entender el porqué, incluso mi hermana me volteó a ver sorprendida cuando nos sentamos, casi me echa la bronca y volteaba a ver con cierta desesperación quién inquietaba a mi veela pero en ese momento pensé que era algo pasajero, un error, una mala pasada, así que, tuve que calmar a mi hermana diciéndole que no era nada.
.- Prosigue – Dijo Cho que me seguía mirando, no se movía pero podía sentir que me quería tomar la mano, podía notar que su corazón pedía a gritos que lo hiciera.
.- Cuando te acercaste la primera vez en ese árbol donde yo estaba – Dije mirándola esta vez a los ojos – Mi veela se inquietó mucho más fuerte que antes y te miré directamente, me quedé sorprendida, en cierta forma aterrada, había leído que las elecciones de las veelas solo suceden una sola vez y lo síntomas que presentan, es cuando la veela sale a relucir, a inquietarse demasiado cuando se acerca la elección, tuve que batallar demasiado para que no saliera a flote mi personalidad veela por lo que procedí preguntar por tu edad.
.- Pusiste una barrera – Dijo Cho que no paraba de mirarme pero también mantenía una postura, nerviosa pero se mantenía – Te dije mi edad, tú pensabas que tenía más.
.- Existen formas de mantener controlado a las veelas – Proseguí, recordando los libros que había leído sobre el clan de las veelas – Una de ellas es la barrera de edad, es un pequeño hechizo que solo puede usar la elección, consiste en que diga su edad y yo, tengo que…
.- Contestar erróneamente – Completó Cho, mostrándose sorprendida – Poner una barrera de edad, una diferencia de seis años pero ¿Cómo puede tu veela estar al margen?
.- La prudencia de tu parte Cho – Dije mirándola con una sonrisa – Mi veela sabe que mentí descaradamente sobre mi edad pero tú, no lo sabías y al hacerlo, mantuviste una barrera, a eso le sumas que tenías novio en ese entonces, mi veela se quedó controlada pero ya estaba forjando una relación de amistad estrecha contigo y durante ese tiempo, traté de evadir mis sentimientos, traté por todos los medios de fijarme en otros chicos o chicas pero ninguna se ha podido acercar a ti, tanto como yo como mi veela, rechazábamos a cada pretendiente, lo único que nos separa es la barrera qué tu misma pusiste pero ahora eso se ha debilitado ahora que sabes mi edad verdadera.
.- ¿Cómo se ha debilitado? – Dijo Chang con cierto temor pero todavía estaba un tanto enojada – No entiendo.
.- Cho – Dije mirando a la ventana, mi veela se estaba inquietando demasiado, estoy luchando demasiado – Ya que sabes mi edad ahora, yo puedo sentir tu corazón, puedo sentir tu inquietud, sentir por lo que sientes por mí y francamente, me estás volviendo loca, estoy batallando que no salga mi veela, sabe que se ha roto la barrera y estoy segura de que Fleur se estará mordiendo los labios, un tanto angustiada porque también siente a mi veela y podría entrar en cualquier momento.
.- ¿Te sentirás más tranquila si vamos afuera? – Me pregunta Cho que cruzaba sus brazos, noto que se agarra fuertemente.
.- Sientes ganas de abrazarme – Dije mirándola a los ojos pero esta evita mi mirada, hace bien – Puedo notarlo Cho pero respondiendo a tu pregunta, no, no me sentiré tranquila, hay cosas que debes de saber ¿Recuerdas el pequeño asunto que fui a hacer a Francia?
.- ¿Qué pasa con eso? – Me dice.
.- Bueno, tuve que hablar con mi madre sobre mi elección – Le respondo sin más – No podía prolongar más la situación y hemos tenido una discusión, tuvimos que recurrir a las veelas de nuestro interior, ella me evaluó y confirmó lo que yo siento por ti.
.- Gabrielle – Dijo Cho esta vez mirándome a los ojos pero manteniendo una distancia prudente – Es difícil asimilar esto, incluso mi corazón late con demasiada fuerza, nunca sentí nada como esto, cada que te miro…
.- Lo sé – Dije parándome por unos momentos, no podía seguir mirándola a los ojos, mi veela podría salir a flote – Es lo que nosotras llamamos conexión veela, sucede cuando los sentimientos son genuinos, lo que yo siento y lo que tú sientes, se crea una conexión poderosa.
.- Pero no puedo hacer nada Gaby – Dijo Cho que se paraba y se daba la vuelta para no mirarme – Tienes quince años, yo tengo dieciocho, aun si son tres años de diferencia, no puedo aunque quisiera…
.- Por eso dije que la barrera se ha debilitado más no se ha roto del todo – Dije quitándole un peso de encima, ella me voltea a ver – Mantienes tu distancia Cho, la veela respeta tu deseo, eso me permite controlarla sin embargo, hay otra cosa que deberías de saber.
.- Algo me dice que no debería de saberlo – Dijo seriamente pero sé que no se echará atrás – Pero prosigue, quiero saber de ti, quiero saber de tu linaje.
.- Tengo que llevarte ante el clan veela – Dije, ella se sorprende, se queda sin palabras – Mi madre prácticamente me obligó a revelarte esto, si por mi fuera, todo seguiría igual pero ya no podía…
.- Seguir engañándote a ti misma – Dijo Cho, mirándome con incredulidad y asombro - ¿Por qué yo tengo que ir?
.- No hay un caso sobre esto Cho – Dije suspirando, resignada – No existe un precedente de que una veela haya escogido a su pareja a tan corta edad, a pesar de que mi madre confirmó nuestra conexión, mi padre es otro cantar por lo que ella tendrá que recurrir a una veela al que llaman "Reina Azul", nos llevará ante ella.
.- No tengo opción ¿verdad? – Me pregunta, yo solo le confirmo, Cho suspira de resignación – Tengo que decir que no me esperaba esto Gabrielle.
.- A decir verdad, yo tampoco – Dije mirando a la ventana pensando en las palabras de mi madre – Pero es mi culpa, quería zanjar el asunto, dejarles en claro a mis padres que yo tengo decisión en esto y lo saben, cuando una ya hace su elección, no está en las manos de los familiares poder cambiar eso.
.- ¿Cuándo será esa reunión? – Me pregunta sin más, aun cruzándose de brazos – Qué sepas que no estoy nada contenta, me has ocultado tu edad y acerca de tu linaje, podrías habérmelo dicho cuando llegaste.
.- Sería antes de fin de año – Dije mirándola como apenada – En verdad, lo siento Cho, no era realmente mi intención ocultarte las cosas, tienes que entender que tengo una situación complicada.
.- Lo sé, no pasa nada por ello – Dijo Cho soltando un suspiro – Me he tenido que leer varios libros sobre las veelas y algunas de ellas, hablaban sobre la elección de pareja, que no lo tienen nada fácil.
.- Si – Dije todavía apenada pero volviendo a mi compostura inicial – Entonces, no queda nada más que hablar, esperaremos al anuncio de mi madre, nos mandará un patronus.
.- Está bien – Dijo Chang suspirando, ella no se acerca aunque yo puedo sentir que tiene ganas de querer tener un abrazo o algo que pudiese reconfortarla pero sabe que no puede hacerlo – Ya que armaste un lío con tu familia, parece que tendré que prepararme.
.- No pensé que pasaría de esta manera Cho – Dije mirando a la ventana.
.- ¿Y de qué manera pensabas que iba a pasar? – Me dice alzando una ceja, haciendo que voltee a verla – Eres una veela Gabrielle, no es poca cosa además, debiste de ser sincera conmigo ese día, tenía novio en ese entonces, yo tenía poca o nula idea acerca de las veelas, solo me enteré más cuando las cosas fueron a peor cuando ya casi se estaba acabando el curso, después de que te fuiste, me puse averiguar más sobre las veelas pero no conseguía mucha información hasta hoy que me fue posible acceder a una biblioteca un tanto más completa.
.- Estaba aterrada ante la idea de enfrentarme a mí misma – Dije mirándola a los ojos – Enfrentarme a mi propia veela no es algo sencillo y durante un buen tiempo estuve reprimiendo esos deseos.
.- Pues no debiste – Dijo la asiática un tanto molesta pero luego suelta un suspiro, casi de lamento sin embargo, me sonríe – Lo hecho, hecho está, solo queda esperar.
.- Si, solo queda esperar – Dije volviendo a mirar la ventana pero por dentro estoy sintiendo la inquietud de Chang, su corazón que late muy deprisa, siento que me observa y volteo a verla – Cho, ¿sabes que puedo sentir tu estado emocional verdad?
.- Así que no puedo disimular ni un poco – Dijo mirando a otro lado - ¿Cómo funciona eso?
.- Es mi conexión veela – Dije empezando a explicarle – Cuando una veela tiene su elección, puede sentir el estado emocional, obviamente no podemos leer las mentes pero si el lenguaje corporal, podemos sentir las emociones, puedo sentir tu corazón y no me ayuda el hecho de que tengas esas ganas de acercarte a mí, ese deseo que tienes por abrazarme, haces inquietar a mi veela y dicho sea de paso, a mí también.
.- Deberíamos de ir afuera – Dijo cruzando sus brazos, se queda quieta donde está – Ahí al menos podremos tener control.
.- No tienes que preocuparte – Dije soltando unas risillas pero me pongo seria al escuchar abrir la puerta de la cocina - ¿Por qué no me esperas un momento afuera Cho?
.- ¿Por qué dices…? – Preguntaba la asiática pero no necesitó la respuesta porque vio a Fleur entrando casi en tropel a la sala, mirándonos con mala cara, finalmente no se pudo aguantar y tuvo que intervenir – Fleur…
.- Afuera Chang – Dijo sin más mirándome muy seria – Necesito hablar un momento a solas con mi hermana.
.- De acuerdo – Dijo Cho que se dirigía a la puerta sin decir nada más, Fleur se esperó un poco hasta que se cerrara la puerta y me empieza a mirarme con cara de pocos amigos.
.- Me estás volviendo loca – Dijo mi hermana andando de un lado a otro – Tu veela, tu estado emocional, son un vendaval de emociones fuertes y no me ayuda el hecho de que Chang también tiene los mismos sentimientos que tú, casi que podía notar que se querían ir a algo más, tienes quince años Gabrielle, ella tiene dieciocho años, tres años de diferencia.
.- Fleur cálmate – Dije alzando las dos manos en señal de rendición – Tampoco podíamos hacer mucho, le dije la verdad, ella sabe controlarse y yo también.
.- Por ahora – Dijo acercándose a donde estaba – Gaby, sé que te puedes cuidar solita pero aun así, se trata de tu elección, me sorprende que hayas elegido a Chang, no entiendo por qué te fijaste en ella.
.- ¿Tienes algo en contra de ella? – Le pregunto seria y molesta - ¿Tanto te molesta que la haya elegido?
.- No me malinterpretes Gabrielle – Dijo un tanto sorprendida y dolida – Es verdad que es una muchacha hermosa pero me preocupa su estado emocional, es una persona que aún no supera la muerte de Cedric y no quiero que busque consuelo en ti, una burbuja, sé que me entiendes Gaby.
.- ¿Por qué crees que nuestra madre quiere verla? – Dije sorprendiéndola un poco – Ella misma quiere evaluar a Cho y lo hará junto a la reina azul, nos pondrá a prueba, no tengo idea de qué es lo que planean pero será una prueba de fuego.
.- Parece que nuestra madre va muy en serio – Dijo Fleur sentándose en el sofá y llevándose una mano a su frente – Las emociones de Cho Chang son fuertes pero también noto que hay inseguridad, inestabilidad, ella dejó de creer en el amor.
.- Bueno, ella amaba a Cedric – Dije sentándome en el sofá también, mi hermana me mira – Es normal que luego de aquella tragedia, ella se haya refugiado en una burbuja.
.- ¿Lo amaba? – Dijo Fleur mirando a la puerta – Yo me pregunto eso cada vez que la veo, amar a una persona no resulta tan sencillo pero es verdad que Cedric Diggory fue un muchacho muy noble, carismático, no le importaban mucho los estratos sociales o el torneo en el que estaba, lo hacía por el honor de su casa, los de Hufflepuff son así sin embargo, Cedric sí que llegó amar a Chang pero ella a él, eso es otro cantar.
.- ¿Qué quieres decir? – Le pregunto un tanto confusa.
.- No pongo en duda del amor que le profesaba Chang a su novio en ese entonces, no malinterpretes mis palabras – Dijo Fleur todavía seria – Pero una cosa es decir te amo sin sentirlo genuinamente y la otra decir te quiero en el sentido de una amistad o que el amor que le profesaba no era del todo sincero sino más bien amistoso, hay varias formas de querer a tu pareja, lo tuyo con Chang hay un camino para fortalecer ese amor genuino y Chang no tenía una conexión poderosa con Cedric, su relación más bien parecía demasiado cordial, amistosa y pocas veces noté que hacían algo típico de parejas, como lo es el hecho de darse besos, estar abrazados o caminar de la mano juntos, esas cosas en la que normalmente pasas, una de las fases del noviazgo, te puedo asegurar que Cho no lo amaba demasiado como en realidad aparentaba, si lo quería pero no sentía amor genuino.
.- Quieres decir que no lo amaba en demasía – Dije mirando a la ventana – Es curioso que digas eso, a veces podía ver que ella estaba encantada con Cedric, así que era pura apariencia.
.- Se sentía segura porque él no la criticaba ni la juzgaba y ella seguramente tenía que corresponder de alguna forma para equilibrar el peso de la relación, hacerlo sentir seguro, querido y cómodo, honestamente no sé cómo logró mantener una relación de un año con Cedric, quererlo pero no amarle, me sorprende que Cedric no se haya dado cuenta, bueno el amor a veces es ciego – Me dice mi hermana que se para y se dirige a la ventana, seguramente para observar a Chang – Si no mal recuerdo, Cho Chang era del círculo popular, ella gozaba de una popularidad y más teniendo en cuenta que Cedric estaba en el torneo, muchas chicas querían ser como ella, el llevarse con todos y todas, recuerdo que mis compañeras conocieron también a Chang y quedaron encantadas, yo apenas entablé conversación con ella en ese tiempo, un minúsculo hola y adiós, estaba demasiada enojada con ella.
.- Fue inesperado, lo sabes ¿verdad? – Le digo acercándome a ella, dándole un abrazo – Yo también estaba sorprendida como tú, ¿Qué podía yo hacer? Una niña de doce años cuya veela interior se inquietaba por alguien que apenas conocía y tuve que reprimir muchas cosas.
.- Entiendo que hayas puesto una barrera – Dijo Fleur suspirando y me mira - Pero ya las cosas están en marcha, solo queda esperar al patronus de mamá, espero que le hayas dicho a Chang que la llevarás a conocer al clan veela.
.- Si, lo sabe – Dije también suspirando – No le hizo gracia pero accedió, está a la espera.
.- Porque no tenía de otra Gaby – Dijo alzando una ceja – Al fin y al cabo, la metiste en un asunto serio y probablemente haya sido la mejor decisión que hayas tomado para ella, necesita liberar su corazón llena de tristeza, necesita dejar atrás el pasado que tuvo con Cedric.
Solo pudimos observar por la ventana a Chang, es verdad que ella ha tenido sus altibajos e incluso en sus cartas me ponía que intentaba tener algo con alguien, con quien fuera pero ninguno de ellos supo cómo alegrarle o entenderla, era bastante obvio que solo querían estar con ella por la popularidad, nunca les importó su estado emocional o lo que en verdad sentía, por ello no mantenía mucho tiempo activo sus relaciones. Salimos de la casa, yo me dirijo con Chang, para hablar de otras cosas, ya veríamos la situación que nos depararía.
Más tarde, madrugada, cuarto de visitas (POV Gabrielle)
Estaba acostada en la cama de visitas, de hecho es un cuarto lo bastante grande como para que entraran más personas sin embargo, Fleur no se fiaba de mi veela y yo, por lo que le pidió a Bill que mandara a Chang con Ginevra y Daphne, muy prudente de su parte mientras que yo me quedaba en la habitación de las visitas con Hermione acompañada de su novia Tracey Davis, por esta vez no rechisté o puse reparos, entendí que es necesario usar la prudencia ahora que la magia de la protección que puse entre Cho y yo se estaba quebrando, no estaba del todo eliminado pero si había un riesgo considerable, más tomando en cuenta de que los sentimientos de Cho son fuertes hacía mí, de hecho, llevaba sintiendo eso desde el primer momento que llegué a Grimmauld Place, a Fleur no le hizo gracia, me miraba con cierto enojo pero tampoco podía hacer mucho, ella sabe muy bien que si le hacía algo a Cho me iba a enojar demasiado, por lo que dejó pasar esa situación, claro que yo a veces la preguntaba demasiado sobre la vida de Chang, noté que, para Fleur eso era una puñalada a su orgullo, dejar que su querida hermanita pregunte sobre su futura pareja, parecía querer llevarme lejos y estar dispuesta a que no tuviera un novio o novia, daba igual quien fuera, ella siempre ha sido así. Me levanto de la cama, no podía dormir, no dejaba de pensar en lo que pasaría en esa reunión, observé a la pareja que dormía plácidamente en la otra cama, abrazadas, juntas, vi que Tracey abraza a su pareja en la cintura, el largo cabello negro que le llegaba a la cintura mientras que su novia correspondía el abrazo, yo simplemente me sonrojo al ver ese momento de pareja pero cierro los ojos y trato de despejar mi mente.
.- No es momento para que te pongas a pensar en esas cosas Gabrielle – Pensé para mí misma.
Me acerco a una mesita que estaba entre las dos camas, tomo un vaso y me sirvo un poco de agua, a la vez me siento en la silla cuidadosamente de no despertar a la pareja, observé la luz de la luna. Ciertamente no pensé en los riesgos que conllevaría revelar algo tan importante a mi madre, el clan de las veelas me pone demasiada nerviosa puesto que no he visitado dicho sitio, mucho menos conocer a la reina azul, pongo el vaso junto a la jarra, ya me había echado el trago pero no podía conciliar el sueño, me costaba horrores dormir y tuve que controlar a mi veela, ocultar mi aura a Fleur no me resulta sencillo porque ella es más poderosa que yo en términos de magia veela, me falta demasiado para superarla pero pude ocultar mi aura, al menos así la dejaría dormir por una noche en paz. Alzo mi cabeza mirando al techo, estaba totalmente en blanco, no sabía qué más hacer, escucho un ruido proveniente de la cama de la pareja, como si me llamaran la atención, volteo a ver y puedo notar que Hermione junto a Tracey me estaban observando, yo quedo sorprendida.
.- ¿Podrían dejar de mirarme así? – Dije apenas casi audible para que mi voz no sonara fuerte – Me asustan con esos ojos, aunado a eso, su conexión mágica es poderosa, soy una veela y puedo sentir lo que sienten de la una de la otra.
Hermione parece querer soltar unas risillas pero se separa de su pareja y alcanza su varita en la otra mesita de noche, apunta a la puerta y al cuarto, invocando el hechizo silenciador, lo que permitía que pudiésemos hablar sin despertar a los demás, Tracey se levanta y se estira, ella observa el reloj.
.- Casi las tres – Dijo la pelinegra – No puedes dormir por lo que veo.
.- ¿Las desperté? – Les pregunto – Espero no haberles importunado.
.- Para nada – Dijo Hermione que se acercaba y se sentaba en la otra cama – Pero si hemos notado que estabas tratando de acomodarte, no puedes dormir porque algo te preocupa ¿Es Chang?
.- Para qué negarlo – Dije mirando a la ventana, observando a la luna – A estas alturas importa bien poco mantener el secreto, bueno, no es ningún secreto de hecho, creo que todos podrían haber notado eso cuando llegué con ella.
.- Me sorprende que Chang sea tu elección – Dijo Tracey, yo la volteo a ver, ella me mira con una sonrisa pero después se pone seria – Cho Chang es una persona que sabe ocultar sus emociones pero no podrá disimularlo ante tu presencia, es extraño que se fijase en ti, Cisne Blanco la apodan.
.- ¿Cuál es el punto? – Dije sin más.
.- Chang es una muchacha difícil – Dijo esta vez Hermione, yo solo escucho mientras ella se para y va a la mesita de noche para agarrar un peine – Recuerdo bien su relación con Cedric, es verdad que se tenían amor, bueno…
.- Si a eso le puedes llamar amor claro está – Dijo Tracey que miraba la luna, yo la miro sorprendida, ella lo nota, me observa – No te confundas pero seguramente ya te lo habrán dicho sin embargo, Cedric y Cho no eran precisamente una gran pareja, cierto que se querían y todo mundo los observaban como la pareja perfecta entre comillas, el camino de un amor en construcción, yo no me tragaba esas chorradas que decía la gente sobre ellos, cuánta envidia había visto en ese tiempo, recuerdo que muchas querían una pareja como Cedric.
.- Cedric Diggory era un buen muchacho, no decimos esto con malas intenciones para que te quedes tranquila – Dijo Hermione sonriéndome pero vuelve a su semblante serio – Cuando conocí a Cedric en su momento, era un muchacho muy amable, benevolente con aquellos que lo merecían, amable y adorado por todos incluso las chicas de Slytherin le tenían cierta admiración, valiente como un Gryffindor sin embargo, no tenía malicia o no era tan mordaz, era demasiado honesto pero tampoco se dejaba majadear, era serio cuando se lo proponía de verdad.
¿A qué viene eso de contar como era Cedric? – Pregunto un tanto confusa.
.- Cedric trataba muy bien a Chang, es verdad y se notaba – Dijo Tracey que se acercaba a tomar un vaso y llenarla de agua – El amor que le profesaba Cedric a Cho, era genuino pero ella no sentía amor verdadero por él y no me sorprende de Chang, era del círculo popular, hasta las chicas de séptimo año en ese tiempo querían estar con ella, ser reconocidas en el círculo popular.
.- Nadie sabe esto y probablemente Fleur lo haya sospechado primero – Dijo Hermione que se sentaba en la cama de nuevo – Recuerdo que puso mala cara en el baile de Navidad, pero al mirar a Cedric con Cho, me dio una impresión un tanto negativa, Cho parecía encantada cuando veía a Cedric pero en un momento dado cuando Diggory volteaba a ver a otro lado, Chang de inmediato borraba su sonrisa y seguía bailando como si nada, nadie lo notó más que yo y Fleur, eso seguro.
.- Ella fue quien me dijo que Chang no sentía que lo amase de verdad – Dije recordando las palabras de mi hermana – Ella sospechaba que Cedric no se daba cuenta o eso parecía.
.- Si que se dio cuenta – Dijo seria la pelinegra – Cedric llegó a conocer muy bien a Cho, un año y poco más estuvieron juntos sin embargo, Diggory se dio cuenta mucho antes de que se presentara la segunda prueba del torneo de los tres magos, yo estuve ahí.
.- ¿Qué quieren decir? – Dije mirando a Tracey.
.- ¿Quieres saberlo? – Me dice Tracey que se sienta junto a mí, igual su novia se sienta al otro lado.
.- Bueno, ya que estamos despiertas – Dije soltando un respiro.
.- Bien aquí va – Dijo Tracey tomando un trago de agua – Empieza así.
Cuarto año, mediados, uno de las grandes aulas de Hogwarts (POV Tracey)
Mucho antes de formalizar mi relación con Hermione, yo estaba en verdad muy cabreada porque no conseguía superar a la castaña, de hecho me sentía demasiada ignorada, tenía que hallar la manera de llamar su atención sin embargo no podía, no se me ocurría nada, sobre todo el hecho de que ella me sacara a bailar.
.- Maldita leona – Dije refunfuñando, había dicho que quería estar sola y no ver a nadie – Desde esa noche no dejo de pensar en qué significa lo que hizo, ¿Por qué lo hizo? Me está volviendo loca.
No tenía nada de sentido darle vueltas, me disponía a irme sin más cuando noto que alguien entra al aula, al observar noté que era Cedric Diggory sin embargo, le notaba más serio de lo habitual, no estaba su sonrisa de siempre o cuando estaba con aquellas personas que le admiran, yo me quedo sorprendida ante su presencia que parece no darse cuenta de que estoy en dicha aula, no sé cuantos minutos pasaron pero Cedric me vio y forzó una sonrisa, demasiada falsa, yo me cruzo de brazos mirándolo con incredulidad.
.- He visto mejores sonrisas fingidas y lo estás haciendo jodidamente mal déjame decirte – Dije sin más observándole desde el escritorio, este simplemente deja de sonreír - ¿Qué ha pasado para que tengas esa sonrisa tan fingida?
.- No te importa – Dijo con cierta frialdad, se dirige a un pupitre, se sienta y mira al pizarrón, era la primera vez que lo veía tan vacío, tan deprimente.
.- Bah, como quieras, ahí tú verás con tus problemas, a mí no me importa al fin y al cabo, para qué me voy a entrometer – Dije dirigiéndome a la salida – Tengo mejores cosas que hacer que estar observando a alguien que se ahoga en su propio vaso y se viene a ocultar aquí para que no le miren, no te preocupes, no diré nada porque no saco ningún provecho de esto y es más, no me da la gana, ya bastante tengo con aguantar este dichoso torneo, todo mundo hablando de esa basura, menuda pérdida de tiempo y esfuerzo.
Cuando llegué a la perilla de la puerta, noté que Cedric se había levantado, voltee a ver si no había hecho alguna idiotez pero en vez de eso, se me quedó observando con ojos casi llorosos pero se aguantaba, yo me quedé más sorprendida, algo le carcomía por dentro y empezó a hablar.
.- Ella no siente amor genuino por mí – Dijo soltando sin más, volteando a ver el pizarrón vacío, yo me quedo asombrada ante sus palabras – No lo siente, dice que me quiere pero no lo siente, dice que me ama pero no lo siente.
.- Cedric – Dije sin saber que más decir – Te refieres a ¿Cho?
.- ¿Quién si no? – Me dice con cierta desesperación en sus palabras – Yo la amo, yo la quiero, la entiendo, no la juzgo, la protejo, se siente segura conmigo.
.- Cálmate Diggory – Dije alzando las dos manos y me acerco a una silla - ¿Por qué no te sientas y hablamos de esto? Gritándolo a los cuatro vientos no vas a resolver nada, vamos a hablar claro y no tan fuerte, no queremos que entren chismosos a malinterpretar la situación.
Cedric toma una silla y se sienta frente a mí, yo me siento, esperando sus palabras, estaba asombrada y no sé qué me impulsó a querer escucharle, cierto que soy un Slytherin y algo como eso podría haber sacado provecho sin embargo, no soy como los demás idiotas que solo buscan burlarse, yo en ocasiones puedo ser comprensiva, pasaron unos minutos hasta que habló por fin.
.- Puedo notar en los ojos de Cho – Dijo mirando al piso, resignado, el pobre diablo estaba pasándolo mal – Sabes, me dice; Te amo pero, en sus ojos, puedo notar que no lo siente, está conmigo pero en esencia, no me siento como la pareja de Cho, soy solo un…
.- Acompañante – Dije sin pensar pero Cedric asiente.
.- Algo así – Dijo mirándome – Sé que no lo hace por juego porque me ha hecho detalles bonitos, hemos salido incluso hablamos de tener relaciones…
.- Para ahí quieres – Dije alzando una mano – Cho es un año menor que tú, creo que todavía no tienen la suficiente madurez para llegar a algo tan íntimo.
.- No por supuesto – Dijo Diggory con una sonrisa, él se sonroja y medio se apena, yo me estaba muriendo del asco, detesto las relaciones empalagosas – Pero habíamos quedado de que, cuando cumpliese la mayoría de edad, lo haríamos en la sala de los menesteres…
.- Al punto Cedric, te estás desviando – Dije seria, haciendo notar que no me interesaba sus planes de sexo a futuro - ¿Qué ha pasado?
.- Lo noté después del baile – Dijo esta vez mirándome seriamente – Hablé con ella después de que se acabara la fiesta, fuimos a un lugar más privado, nos enteramos que uno de los jardines estaba decorado exclusivamente para los campeones y los que quieran estar en compañía, le ofrecí a Cho estar ahí un rato, supuse que nadie estaría y así fue.
.- ¿Cómo te diste cuenta? – Le pregunto sin más, el me mira – Cedric, quiero entenderte, es mejor que vayas directamente al punto, en todo el castillo los ven como la pareja perfecta y ahora me estás diciendo que Chang no siente amor verdadero por ti, quiero comprender eso.
.- Nos sentamos en el banco – Continuaba Cedric con su relato – Hablamos sobre cosas banales primero, risas por aquí y por allá hasta que salió el tema del torneo de los tres magos y nuestra relación a futuro, le había dicho a Cho que, de ganar, estaríamos muchísimo mejor, más que nunca, de igual manera no me importaba perder, solo demostrarle que podía llegar lejos y que sería alguien muy protector, ella solo me escuchaba, me paré y le dije que hiciera lo mismo, nos dimos un abrazo, ella me preguntaba que pensaba a futuro.
.- Normal que te plantearas eso, vas de salida – Dije sin dejar de mirarle – Querías hacerle ver que, a pesar de que egresarás, no dejarás de visitarla, por ello planeabas un futuro.
.- Exactamente – Dijo Cedric mirando al piso – No discutimos pero yo sentía un ambiente tenso de parte de ella, no me podía engañar, no le dije nada porque en ese momento, no le tomé importancia hasta que le dije que la amo, frente a sus ojos.
.- ¿Cuál fue su reacción? – Le pregunto.
.- Lo normal – Dijo Diggory mirándome de nuevo pero esta vez con tristeza – Dijo lo mismo pero al hacerlo, noté que la tensión en el ambiente estaba siendo más y más pesado, miré a sus ojos, no estaba siendo sincera, solo me limité a decir cosas como; Perfecto entonces, planearemos cosas a futuro, ya verás que todo va a salir bien, dije otras estupideces para aligerar la carga, Cho solo se limitaba a reír pero esas risillas, no eran maliciosas pero si estaban cargadas de tristeza, melancolía.
.- Cedric no puedes estar seguro de eso – Dije un tanto sorprendida – Tal vez fue el cansancio, esa noche todo mundo andaban borrachos hasta los profesores, todos estaban cansados, era una fiesta en grande, baile por aquí y baile por allá, ponche con alcohol, es completamente normal, Cho seguramente ya estaba muy cansada, el estúpido baile requería un esfuerzo, eres un campeón de Hogwarts y ella cargaba con la tarea de llevar a su campeón y dejar en alto a su casa, dicho sea de paso, la tuya también ¿Te has puesto a pensar en eso? Tal vez el sueño ya le estaba ganando y ella hacía un esfuerzo por mantenerse despierta.
.- Fue lo primero que pensé por supuesto, que debía de ser el cansancio – Dijo Cedric mirando al piso otra vez como si algo pudiera salir de ahí y le concediera un deseo – Así que le pregunté que sentía por mí, que pensaba de lo que estábamos planeando.
.- No se habrán ido a discusiones ¿verdad? – Le pregunto alzando una ceja.
.- No, de eso nada – Dijo Cedric soltando unas risas nerviosas, nada típico de él – Al contrario, me respondió suavemente y cito; "Es maravilloso Cedric, estaremos lejos, te amo, lo sabes, estoy ansiosa de ver ese día" y lo dijo mirando a otro lado, sentándose en el banco, ahí me di cuenta de que no estaba siendo sincera y que, lo que busca es…
.- Escapar de toda esta mierda – Dije sin pensar otra vez pero Cedric sorprendentemente no lo negó - ¿Te está ella…?
.- ¿Utilizándome? – Dijo Diggory que se levantaba – No siento que sea así, me quiere es verdad pero a su manera, en cierta forma me idealiza como alguien muy bueno, la comprendo, la entiendo, ella varias veces me ha preguntado cómo estoy y qué tal la paso pero poco a poco, ha ido reduciendo esas preguntas, no me di cuenta hasta ese momento y recordé que antes lo preguntaba con entusiasmo y ahora, está desapareciendo eso, siento que no está feliz y que de alguna manera busca la felicidad en mí, más allá de Hogwarts, todavía está conmigo, nos dimos un beso, no fue insípido pero a pesar de que yo siento cosas fuertes por ella, ella simplemente, me daba un beso como si fuera…
.- Un mero trámite – Dije al pararme – Cedric, odio decirte esto pero tu novia no es feliz, con lo que me has dicho, no sé qué le habrá ocurrido para que se haya dado un cambio brusco en su relación o qué detonante hubo para que esté así.
.- Es por eso que haré lo posible para averiguarlo – Dijo Cedric con una gran sonrisa, yo me sorprendo – Yo en verdad amo a Cho, Tracey, en verdad amo a Cho, así que averiguaré la verdad.
.- Diggory – Dije acercándome a él – Ponte a pensar claramente, no dejes que el amor te ciegue de esta manera, a veces es mejor no saber lo que sucede, dejar las cosas como están, podrías intentar enamorarla, hacer que se aleje de pensamientos negativos pero no revuelvas el pasado, no trae nada bueno y a la larga, solo perjudicarían su relación.
.- Gracias por tu consejo – Dijo aún más sonriendo – Pero quiero saberlo, si no, no podré amarla, gracias por escucharme, debo irme, tengo que prepararme para la segunda prueba.
.- Diggory escúchame – Dije casi gritando pero él ya se iba corriendo a toda prisa – Imbécil, después no vengas lloriqueando.
Solo pude soltar un suspiro de resignación, a decir verdad no esperaba oír una confesión como esa, solo me fui del lugar, no tenía nada más que hacer.
Fin flashback.
.- Eso fue lo que pasó – Dijo Tracey que estaba sentada en la silla, mirándonos a las dos – Diggory se dio cuenta de los sentimientos de Chang, no sé qué habrá hecho pero supongo que medio le funcionó porque después de eso, su relación mejoró aunque muy poco a decir verdad.
.- ¿No pudiste averiguar sobre eso? – Le pregunto.
.- ¿Qué iba averiguar Gabrielle? – Dijo incrédula la pelinegra – En ese tiempo yo tenía mis propios problemas, estaba tratando de saber por qué la maldita leona se metió a mi cabeza, ella me sacó a bailar sin siquiera decirme sus motivos y me dejó hecha un desastre, así que, no me importaba mucho la situación de Cedric y Cho, solo quería…
.- Mi atención – Dijo Hermione que se sentaba en sus piernas, ella solo se sonroja y mira para otro lado pero la leona hace que la mire de frente, la besa, más tiempo de lo necesario y eso no era bueno para mí, así que procedo a interrumpirlas, ellas dos me observan.
.- Les agradecería que no hicieran eso – Dije mirando a otro lado y mordiéndome el labio – Mi veela se inquieta y me pide ir a buscar a Chang, así que, calmen esa calentura, ya de por si me cuesta ocultar mi aura a Fleur, controlar a mi veela, eso ya es otra cosa.
.- Siempre me he preguntado cómo podías sentir las auras de las personas que están enamoradas – Me dice Hermione que se separaba de su novia – Es impresionante lo que pueden ser las veelas.
.- Bueno, no soy una veela pura – Dije suspirando – Soy semi veela, de hecho, Fleur y yo lo somos, es un caso raro pero compartimos más rasgos de las veelas que los rasgos humanos de parte de nuestro padre, no sé si se deba al hecho de que mi madre es una veela pura y parte de sus genes prevalecieron más que los genes de nuestro padre pero en dado caso podemos ser veelas puras de alguna forma, no sé cómo pero existe la posibilidad y francamente no quisiera saber eso, a veces es mejor no saberlo.
.- Es interesante – Dijo Tracey que me miraba con una sonrisa – Tengo cierto interés en la magia medicinal de las veelas…
Antes de que dijera más, apareció una luz en medio de la habitación, era un patronus corpóreo en forma de un leona, de ella salió la voz de mi madre anunciándome que ya todo estaba preparado y que tendría que irme con Cho el día veintinueve de Diciembre, yo me quedo sorprendida, no esperaba que su anuncio fuera tan rápido y menos mal que la habitación estaba hechizada con silenciador, ya que la voz de mi madre sonaba algo fuerte, cuando acabó, puedo notar que Hermione y Tracey estaban asombradas, al cabo de unos minutos, Hermione habló.
.- Eso debe ser un asunto muy importante Gabrielle – Dijo Hermione recuperándose de la impresión – Así que, llevarás a Cho con el clan veela.
.- No pensé que fuera a ser tan pronto – Dije todavía sorprendida – Sería la primera vez que iría a ese lugar.
.- Según entiendo por el mensaje de tu madre – Dijo Tracey que todavía miraba al centro donde apareció el patronus – Parece que tu caso es único, una elección de pareja a tan corta edad.
.- Si pero eso no es lo único que me preocupa – Dije al sentarme en la silla, ambas me observan un tanto confusas – No sé cómo lo habrá logrado mi madre, el que haya enviado ese patronus significa que logró conseguir un audiencia ante la reina del clan; La "Reina Azul"
Ambas quedaron estupefactas ante mis palabras y no las culpo por ello, seguramente ya tendrían un idea de lo que eso significa aunque eran meros rumores, yo le tengo cierto temor a la reina de las veelas dado que no tengo idea de cómo es o siquiera la he visto en persona, sería la primera vez. Una vez que terminaron de asimilar lo que les dije, Hermione nuevamente habla.
.- He leído sobre la reina azul de las veelas – Dijo sentándose en la cama – En principio son leyendas, leí en cuentos ilustrados que la muestran como una reina con sabiduría y que es muy clemente pero no quita que es seria sin embargo, solo puedo sacar conjeturas, no puedo comentar nada más puesto que no la he visto con mis propios ojos, solo puedo decir que es muy respetada en toda la comunidad mágica no solo en el clan de las veelas.
.- Dicen que tiene grandes conocimientos de la magia medicinal – Dijo Tracey que se sentaba junto a su pareja – Posee magia que ninguna otra persona tiene, hablan del manejo de la magia elemental y no elemental sin embargo, al igual que dice mi castaña, no puedo opinar mucho al respecto, es normal que te sientas nerviosa.
.- No tengo la certeza de saber qué es lo que pasará – Dije soltando un suspiro de resignación – Tan solo iremos a ver qué pasa, a estas alturas mi padre ya estará enterado.
.- Es una persona amable – Dijo Hermione acercándose a darme una palmadita en el hombro – No conoceré mucho a tu padre y lo he visto bien poco sin embargo, no parece mala persona.
.- En principio no estuvo de acuerdo con la pareja de Fleur – Dije recordando las palabras de mi madre – Pero es verdad, no es mala persona, solo que, me gustaría que dejara de pensar que las veelas somos algo grandiosas y qué debemos de mantener el linaje, espero que todo salga bien.
.- No te centres demasiado en eso –Me dice Tracey con una sonrisa – Por ahora, concéntrate en dormir, ya mañana le dirás todos los detalles a Chang.
Me dispongo a tratar de dormir y pensar adecuadamente lo que pasaría en los próximos días. Al día siguiente, le conté a Chang la fecha estipulada, es obvio que se le nota nerviosa sin embargo no se echa atrás, a Fleur tampoco es como que le diera gracia pero es mi hermana y me apoya bastante, solo está preocupada por el estado emocional de Cho, eso lo entendía perfectamente, por lo que sugerí irnos unos días antes para prepararnos mejor, mi hermana estuvo de acuerdo por lo que esa misma mañana nos fuimos a la casa de mis padres en Francia.
Casa Delacour.
Al llegar a mi hogar, lo primero que noté es que mi padre no está, solo eso, ya me daba una mala espina sin embargo, mi madre nos recibe con una sonrisa.
.- Bienvenidas – Dijo mi madre recibiéndonos a las tres con un abrazo y un beso en cada mejilla como es la costumbre – Espero que no te sientas incómoda con esto señorita Cho Chang, mi nombre es Apolline Delacour, es un gusto conocerte.
.- No es nada, al contrario el placer es mío – Dijo Chang sintiendo un leve rubor en sus mejillas – Gabrielle me ha contado todo, así que estoy al tanto.
.- Me alegra señorita Chang – Dijo mi madre con amabilidad.
.- ¿Dónde está papá? – Le pregunta Fleur que miraba a su alrededor – No lo veo.
.- Él no está aquí – Dijo mi madre con una mueca de fastidio – Cuando se enteró, armó tremendo escándalo y quiso ir a buscar a Gabrielle, lo tuve que mandar al hotel hasta que llegue el día en que vayamos al clan, menos mal que pude organizar todo de antemano.
.- No está contento ¿verdad? – Dije mirando al piso con cierta tristeza – Bueno, no me sorprende…
.- Querida tu padre está en shock – Dijo mi madre que se acercaba a darme un abrazo – Dale tiempo, recuerda es una persona amable, espero que, con esto se le bajen los humos de que el linaje de las veelas no resultan ser tan diferentes de otras, cierto que podemos ser especiales pero al fin y al cabo, somos como otros seres vivos, normales.
.- Es que ese es el problema madre – Dijo Fleur con cierta tristeza – Las veelas, al menos en la sociedad son vistas como raras o simplemente tienen temor, se hacen ideas absurdas, es verdad que hay pocas veelas que pueden deambular a sus anchas tanto en el mundo de la magia como en el muggle, resultará difícil que dejen ese estereotipo.
.- Bah, bobadas de la gente que no entiende que ya deben de dejar todo pensamiento del siglo pasado – Dijo mi madre sorprendiéndonos a las tres, ella simplemente nos mira alzando sus hombros – Queridas, a día de hoy, las veelas son respetadas es verdad, eso no lo vamos a negar pero desde que culminó la guerra mágica, ya mucha gente no le presta tanta atención a los estratos sociales, muchas familias que se jactaban de ser sangre limpia, han cambiado para bien, sobre todo ahora que ya no está ese loco mago, de solo recordarlo me da nauseas, se corría el rumor de que quería controlar a las veelas a su antojo y conquistar su poder, celebro su muerte, no era más que un idiota cegado por el poder.
.- Es verdad que durante la guerra ese loco trataba de abarcar o apoderarse de todo conocimiento mágico – Dijo Cho mirando a mi madre, se nota que quiere seguir adelante pero no me puede engañar, siento nerviosismo de su parte, solo que lo disimula y bastante bien – Ahora que se ha conseguido la paz, la gente puede cambiar.
.- Así es – Dijo mi madre que no dejaba de observar con curiosidad a Cho sin embargo, se pone seria – Bueno, ya nos presentamos, así que te voy a pedir que pases conmigo a mi oficina, quiero hablar contigo en privado.
.- Madre – Dije sorprendida.
.- No quiero oír quejas – Dijo con seriedad – Ya te dije Gabrielle, así que, solo queda esperar al día y en verdad quiero conocer un poco más a tu elección.
Me quedé un tanto helada viendo cómo mi madre se llevaba a Cho a su oficina, yo no podría saber lo que pasaría y estaba nerviosa, Fleur solo se acercaba para darme un abrazo, lleno de ánimos, tampoco es que pudiéramos hacer mucho salvo esperar al día, eso me molestaba un poco pero tampoco me puedo quejar mucho dado que yo provoqué este embrollo, solo podía confiar en mi madre, ojalá no se pase de la raya en su manera de hablar con Cho Chang, ella se sorprendió al escuchar la petición de mi madre pero no dijo nada sin embargo, yo puedo sentir su estado emocional, está demasiada nerviosa pero no se echará atrás, seguirá adelante como le sea posible, solo puedo esperar.
Oficina de Apolline Delacour (POV Cho Chang)
Nunca esperé estar en esta clase de situación, cuando Gabrielle me dijo su verdadera edad, estaba en verdad enojada pero tampoco podía culparla, de hecho, siempre había notado que era muy diferente de las demás niñas en ese tiempo incluso las de primer año que tienen once años eran todavía niñas en cambio Gabrielle a esa edad era un tanto más desarrollada pero jamás le tomé importancia solo me había sorprendido su gran inteligencia así como también quedé impresionada por su manera de hablar, tan educada, tan gentil y sobre todo, cómo se dirigía a mí, era asombroso.
Apolline Delacour, quien es su madre, quedo impresionada, es en verdad una mujer esbelta, hermosa como ningún otra que haya visto, parecía que yo estaba viendo a una Fleur mucho más adulta incluso Gabrielle podría llegar a ser así, como su madre, ella me indica que me siente, yo solo le hago caso, no tengo idea de qué es lo que quiere pero no me preocupo tanto por ella dado que me recibió de buen grado, ella se sienta del otro lado del escritorio, observándome por unos minutos hasta que empezó a hablar.
.- Seré sincera señorita Chang – Dijo Apolline con seriedad – Jamás esperé ver que mi querida hija Gabrielle tuviese una elección a tan corta edad, ahora que te veo, puedo ver porque le has llamado tanto la atención, me ha hablado poco de ti sin embargo, eres alguien muy hermosa, rasgos asiáticos, atractiva e inteligente, ella me dijo que le enseñaste muchas cosas durante su estancia en Hogwarts.
.- Bueno tampoco es para tanto – Dije con un ligero sonrojo al recordar esos momentos en que le enseñé cosas en dicho año – Me halaga pero si estoy un poco molesta por el hecho de que me ocultó su verdadera edad.
.- Tienes que entender que no le quedaba de otra – Dijo seria Apolline – Para ella no le resultaba fácil asimilar lo que estaba viendo y sintiendo en ese año y por lo cual tuvo que poner una barrera que le permitiese controlar a su veela, le funcionó bastante bien y me sorprende porque el nivel de esa barrera mágica es avanzado, ninguna otra mujer dentro del clan ha podido dominar algo así a tan temprana edad, sabía que Gaby es alguien especial, a la par de su hermana Fleur.
.- ¿Usted no está enojada? – Le pregunto con cierto temor.
.- No te voy a negar que si estaba molesta hasta cierto punto – Me responde mientras lleva su mano a su frente – Sin embargo, pude confirmar que ustedes tienen una conexión mágica que no he visto en otras parejas o futuras parejas debería de decir, no esperé que su veela y ella eligieran tan pronto a su elección, sonará a disco rayado pero es que tampoco hay precedentes de algo así, en cuanto me comuniqué con la matriarca de las veelas, todas en el clan se armó un alboroto pero no estaban molestas, todo lo contrario, querían ver de inmediato a Gabrielle y a su futura elección, está claro que no les importa si es hombre o mujer, por lo que solicité la presencia de la reina azul, ahí digamos que se pusieron muy serias sin embargo, aceptaron mi solicitud.
.- Gabrielle solo quería zanjar el asunto y manejarlo por su cuenta – Dije recordando sus palabras – Claramente no pensó en las consecuencias de sus acciones y terminó metiéndonos en un asunto muy serio.
.- Pero hizo bien en hacerlo – Dijo Apolline, yo la miro con cierta incredulidad – Querida, tarde o temprano se iba a saber, Gabrielle no puede andar ocultando su aura todo el tiempo, puede que funcione conmigo y con su hermana pero con las veelas, eso es otro nivel, las veelas mayores pueden sentir el aura escondido y ver a través de ello, no te quepa menor duda, además, si Gabrielle hubiese prolongado esto y formalizado su relación contigo años después, las reunión de las veelas se celebrarían de igual manera.
.- Es decir que, de una forma u otra se hubiesen enterado – Dije soplando con cierta resignación – Gaby es imprudente.
.- Pero inteligente, lo hizo pensando a futuro, solo no tomó en cuenta la repercusión que tendría su decisión – Dijo Apolline con una sonrisa pero se pone seria de nuevo – No te traje aquí para hablar de mi hija, sino para hablar de ti y de tu historia, tienes un pasado un tanto turbio, algo que no te deja avanzar como persona, como maga o bruja.
.- ¿Se lo ha contado? – Pregunto con cierto temor.
.- Solo sé que perdiste un novio – Dijo Apolline parándose y volteando a ver la ventana de la oficina – Fleur me habló un poco de él, Cedric Diggory, el apellido me sonaba muy familiar, conocí a su padre; Amos Diggory, contacté con él hace poco para que me hablara de su hijo, un muchacho valiente, noble, benevolente, amable con aquellos con quienes establecía un lazo de amistad pero la parte más importante, la relación amorosa que tuvo contigo, Amos me contó que se querían mucho.
.- Bueno, es verdad, Cedric para mí fue una persona muy importante – Dije al recordar con tristeza a mi antigua pareja – Siempre supo comprenderme y no me juzgaba ni me criticaba, me entendía.
.- Sin embargo señorita Chang – Dijo volteándome a ver de forma muy seria pero en sus ojos noto un color azul muy intenso, debía de ser su veela interior – Siento que no es sincera del todo pero eso no me corresponde, mi tarea aquí, es averiguar si en su corazón reina todavía la tristeza, la desesperación, el hecho de perder un pilar importante en su vida, tu relación con tus padres, no es buena ¿verdad?
.- ¿Qué quiere decir? – Le digo apenas audible, sorprendiéndome de su magia, de su aura, es mucho más fuerte, impone demasiado con esos ojos - ¿Por qué dice que no soy sincera del todo?
.- Eso tendrás que explicarle a la "Reina Azul" – Dijo Apolline que se sentaba, todavía me miraba fijamente a mis ojos pero dirigía su mirada a mi pecho – Yo puedo sentir tu corazón, tu estado emocional, no has contestado a mi pregunta.
.- No, no tengo buena relación con mis padres – Dije, trataba de evadir su mirada pero algo me lo impedía, solo podía seguir hablando – Mis padres, esperaban que yo estuviese en el mismo colegio de magia que ellos, en Japón, sin embargo yo nací en Inglaterra por lo que obtuve mi ciudadanía, la carta de Hogwarts me llegó al cumplir diez años, mis padres se pusieron un tanto molestos, es verdad que para ellos significaba que me reconocían como una posible maga en potencia, cuando llegó Dumbledore, no pusieron reparos, era verdad que le temían y me mandaron a Hogwarts sin embargo, no querían estar en Inglaterra así que, me pusieron al cuidado de una de mis tías.
.- ¿Puedes hablarme un poco de ellos? – Me pregunta todavía con esa seriedad.
.- Claro no tengo inconveniente – Dije un tanto extrañada pero me limito a contestarle – Mi padre, Jian Chang, es originario de China, es un mago entrenado en las artes oscuras sin embargo se retiró hace algún tiempo, prefirió irse a Japón donde las cosas para él, eran accesibles, ya que China no es muy abierto en el sentido de que todos se vayan a explorar al mundo, refiriéndome claramente al mundo mágico, detestan compartir.
.- Si, China es un país muy conservadora en muchos aspectos – Dijo Apolline que no dejaba de mirarme con esos ojos azules muy intensos – No es de extrañar que tu padre haya emigrado a otro país ¿Le costó?
.- Por desgracia sí – Dije recordando lo que me contaron – Fueron mis tías los que me contaron de esos sucesos, mi padre tuvo grandes problemas para salir de la comunidad mágica china, para salir de ello, él tenía que entregar todo lo referente a la magia, varitas, libros, papeles que le otorgaban el derecho de hacer magia, sus constancias de estudios que le acreditaban como mago, mi padre se negó y tuvo que salir por las malas, le pagó a alguien de dentro para que le diera un traslador especial, durante un tiempo estuvo enviando sus cosas en secreto mediante la aparición y ayuda de chimeneas mágicas que le permitiesen ocultar su rastro, solo se llevó las cosas más importantes, cuando el ministerio chino descubrió sus planes, ya era tarde, mi padre ya había abandonado China.
.- Imagino que ahora tienen un precio por su cabeza – Me dice.
.- Tenían – Dije con cierta tristeza al recordar eso – Hace algún tiempo, los aurores de China encontraron a mi padre y quisieron llevárselo sin embargo, él ya contaba con la protección de los aurores Japoneses y le establecieron un vínculo con Inglaterra, se llevó un juicio importante, el gran Wizengamot que falló a favor de mi padre, llegaron a un acuerdo, China le vetaría de su país como persona non grata a cambio de que entregara su varita, ya que fue hecho por un artesano maestro, sin embargo, la corte le denegaron ese parte del acuerdo, no estuvieron nada contentos e iban apelar por lo que se llegó a un acuerdo, que sus futuros hijos no cursaran el colegio mágico chino, ese fue un golpe bajo para mi padre pero no le quedó más remedio que aceptarlo con proteger sus papeles y su varita.
.- Ya veo – Dijo Apolline sin inmutarse – Cuéntame de tu madre.
.- Mi madre se llama Leiko Chang, antes se apellidaba Fujimori – Dije recordando el árbol genealógico de mi familia – Es una persona arrogante, altos honores de la academia mágica Japonesa, conoció a mi padre después de la corte, de hecho, ella fue uno de los que lo apoyaron ya que ostentaba un trabajo en la corte, se conocieron y se enamoraron, Leiko se dedicaba a la alquimia, componentes e ingredientes mágicos sin embargo, no tiene el título de artesano gran maestro, solo consiguió el título de maestra artesana, estuvo a nada de conseguirlo, oficialmente ha dejado el oficio desde hace años.
.- Leiko Fujimori – Dijo Apolline que sacaba un libro de su escritorio e empezaba a hojearlo hasta llegar a una página, yo no podía ver o leerlo siquiera – Si, por eso me sonaba, Fujimori es conocida entre los alquimistas y herboristas mágicos, no tiene buena reputación, se le reconoce como una de las mejores pero no es abierta cuando se trata de investigaciones o posibles experimentos que pueden ser beneficiosos, Leiko estuvo en contra de expandir conocimientos japoneses alrededor del mundo sin embargo no le apoyaron en ese entonces, abandonó el oficio y encontró sitio en las leyes mágicas, en el departamento de componentes y conocimiento mágico, un cargo menor en Japón.
.- Si, ella no está contenta con eso – Dije recordando con tristeza – Ellos vivieron por un tiempo en Inglaterra como medida de protección contra los aurores Chinos, ya que ellos no estaban contentos con mi padre, cuando se embarazó, mi madre y mi padre se pusieron de acuerdo para mandarme al mejor colegio de magia de Japón, ya estaban haciendo los papeles correspondientes pero no podían mandarlas porque primero debía de haber indicios de magia en mis primeros años de vida, cosa que así fue sin embargo, ellos no estuvieron presentes, fue mi nana quien lo presenció.
.- Tus padres no se enteraron de eso ¿verdad? – Me dice Apolline.
.- La verdad es que si pero los estatutos o leyes de magia de Japón, estipulan que la persona que quiera entrar al colegio de Magia de dicho país, tiene que haber vivido esos acontecimientos en dicho lugar y corroborado por alguien del ministerio – Dije con cierta molestia, fue de los pocos recuerdos de infancia que tuve – Si se vivía de fuera, tenía que venir un auror japonés a vivir con nosotros para evaluar el estado del aspirante, mi padre hizo los arreglos, tenía entre cuatro y seis años en ese entonces, llegó el auror, mostré signos de magia como es evidente.
.- No entiendo cuál fue el problema entonces – Dijo extrañada Apolline, alzando una ceja – A juzgar por lo que me dices, cumplían con todos los requisitos.
.- Es verdad – Dije mirándola fijamente a los ojos – No había problema o eso pensaban ellos, en un momento dado, recibieron una carta del director del colegio de magia de Japón, dijeron que no tendrían problemas en aceptarme pero pedían específicamente que yo viviera mínimo un año en Japón, mis padres se pusieron histéricos, ya que contaban con trabajos fijos en Inglaterra, mi madre en el ministerio, mi padre fungía como entrenador de aurores en el mismo ministerio, tenían un salario grande, el suficiente para incluso pagar por una casa muy grande, en Japón, difícilmente se hallaría un trabajo a la altura, sus contratos no acababan hasta que yo cumplí diez años, en ese año, les ofrecieron renovación pero lo iban a rechazar, se querían apurar antes de que me llegara la carta de Hogwarts pero…
.- Llegó – Dijo Apolline dejando salir un suspiro de tristeza.
.- Albus Dumbledore llegó a nuestra casa ese año – Continuaba explicando – Con la carta en mano, en Japón le tienen alto respeto a Albus Dumbledore, él contactó al director del colegio de magia de Japón, de hecho según me contó llegó a platicar con él en persona, el director sabía que yo estaba en la lista de aspirantes del colegio de magia de Japón pero mi magia no era tan controlable y en Japón son demasiados exigentes al punto de que las personas van olvidando su propia esencia y pocos son los que gradúan, el director debió intuir que me pasaría eso, llegó a nuestra casa con la carta en mano.
.- Esa anécdota es lo que me interesa oír – Dijo Apolline – No te cortes.
.- De acuerdo – Dije – Continuaré entonces.
Inicio Flashback, casa de los Chang, Inglaterra (Cho Chang, diez años, meses antes de cumplir once)
Lo recuerdo como si fuera ayer, veía a mis padres desesperadamente acomodar las cosas, no tuvieron el tiempo necesario para preparar trasladores, ya que sabían que en cualquier momento me iba a llegar la carta de Hogwarts, mi padre estaba furioso con las reglas del colegio de magia de Japón, que si no fuera por su destierro, en China yo fácilmente podía entrar, mi madre no hacía más que estar de acuerdo con él, me sentía ahogada en ese momento, sentía que no tenía libertad de movimiento, no podía expresarme de la mejor manera posible. Mi nana me había hablado un poco de la historia de mis padres, francamente no me gustaba la idea de mudarme a Japón, mucho menos a China, soy una persona non grata, borrada prácticamente de los historiales, una persona no reconocida, no quería vivir en un mundo así de asqueroso, prisionera de mi propia vida, privándome de todo incluso de tener amigos cercanos, ni una vez pude congeniar con alguien, de hecho, vivíamos en los suburbios casi abandonados por la sociedad, era el escondite perfecto.
Sin embargo, aun estando privada de mi libertad, estando atada a una vida, podía tener cierto libertinaje con mis cosas, estaba plenamente consciente de que yo manejaba magia, una magia que no era nada normal, mis padres podían no sentirlo pero si mis tías y mi nana, ellas comentaban que mi aura mágica era muy diferentes de las personas que conocían y que la única manera de entender dicha magia, era en el mejor colegio de magia; Hogwarts, tantas historias que me contaban del castillo, eso hizo que ansiara que me llegase la carta pero estaba segura de que mis padres rechazarían la petición, no tenía muchas esperanzas. Oigo que me llama mi padre, bajo a la sala, me observaba con desesperación y siempre me hacía la misma pregunta.
.- Cho Chang – Dijo mirándome casi con enojo - ¿Aún no te ha llegado esa dichosa carta?
.- No – Dije secamente, no tenía ganas de hablar con él o con mi madre, aunque me llegase la carta, no iba a servir de mucho.
.- Excelente – Dijo mi madre Leiko – Tenemos tiempo, podemos preparar el traslador especial querido.
.- Eso llevará semanas prepararlo querida – Dijo mi padre – Necesitamos irnos con lo mínimo pero nuestro contrato aun no acaba, tendrás que irte con ella, a dejarla a la casa de tu madre, ahí estará hasta que llegue el auror maestro japonés a confirmar su estancia en dicha escuela de magia, se irán en unas horas, tengo que arreglar los papeles para que Cho pueda permanecer ahí.
Ellos seguían hablando pero yo estaba demasiado triste, no quería esa vida, había oído hablar de la escuela de magia y hechicería de Japón, a juzgar por lo que escuché, Durmstrang a su lado parecía más amable en el sentido literal de la palabra pero no podía hablar, no tenía voz ni voto, solo podía asentir a las demandas de mis padres, creo que nunca se enfocaron en lo que yo sentía realmente, ellos querían que yo les cumpliera un loco sueño ¿Cuál? No lo sé ni quería saberlo pero con el tiempo, lo sabría una vez que creciera en esa loca escuela de magia. Noto que alguien toca el timbre, mi padre extrañado mira la puerta para después mirar a mi madre, ella se alza de hombros negativamente.
.- Nadie conoce esta casa, estamos aislados de la sociedad – Dijo mi padre – Ni siquiera con los que trabajo en el ministerio ¿Leiko?
.- No querido – Dijo mi madre extrañada – Mis compañeros desconocen donde vivo, ¿Por qué no abres?
Mi padre se dirige con la varita, manteniéndolo por atrás, era raro que tocasen la puerta e incluso con mis tías tenían un código para pudieran entrar, eran las reglas de la casa. Cuando mi padre abrió la puerta, se dejó caer de espaldas al ver quién era el invitado, mi madre se llevó una mano a su boca, viendo estupefacta como no creyendo lo que veía ante sus ojos, yo me acerqué un poco para saber cuál era el motivo de tanto escándalo y es cuando lo vi; Albus Dumbledore, en ese momento había escuchado historias sobre dicho personajes, incluso leyendas, me fascinaba saber sobre magos o brujos poderosos y estaba ante mi presencia, uno de ellos.
.- Buenos días señores Chang – Dijo Albus con ese tono amable pero mirando serio a mi padre – Le sugiero señor Chang que guarde esa varita que mantiene escondida atrás, no vengo a hacerles daño.
.- Q-qué maravilla – Dijo mi madre torpemente, era la primera vez que le notaba quebrarse la voz, yo volteo a verla sorprendida - ¿A-a qué le debemos este honor?
.- Primero que nada – Dijo Albus entrando a la casa y cerrando la puerta, se pone delante de ellos, el director me observa con una sonrisa pero después se pone serio cuando mira a mis padres, el saca de su túnica una carta, sellada y con la insignia de Hogwarts, se acerca a mí, me la entrega con una sonrisa, mis padres miraban aterrados ante tal acontecimiento – Tengo que hacer entrega de esta carta a la estudiante oficial de la escuela de magia y hechicería de Hogwarts, ya está aprobada y está a la espera de recibirla el primero de septiembre como es usual.
.- Espere un momento – Dijo mi padre gritando, se notaba que quería acercarse a mí y tratar de arrebatarme la carta – Nosotros tenemos planes para ella, ella asistirá a una mejor escuela de magia, en Japón, ellos sabrán sacar el mayor potencial, ya está arreglado, de hecho ya nos íbamos para allá.
.- Qué curioso señor Chang – Dijo Albus mirándolo muy serio, el aura que imponía era enorme, mi padre solo podía echarse atrás como alguien muy asustadizo – Hace poco hablé con el director de dicha escuela, el director Yoshida, durante muchos años conocí la escuela de magia de Japón y sus formas de hacer las cosas nunca me parecieron las mejores, se lo comenté en su momento y él estuvo de acuerdo en muchos de los aspectos, se necesitan de muchos cambios sin embargo, son conservadores, llevará cierto tiempo que cambien.
.- U-usted no puede hacer nada – Dijo mi padre temeroso e enojado – T-tenemos planes para nuestra hija…
.- No lo dudo – Dijo con calma el director Albus – Pero no comparto esos planes, hablé con el director Yoshida sobre la alumna Cho Chang, dijo que tiene un gran potencial escondido sin embargo, él mismo reconoce que dicho potencial era difícil de sacar adelante en su colegio, no cuenta con los maestros suficientes para poder enseñarle a manejar su magia, de hecho, él fue quien me contactó y me habló de la alumna Cho Chang, mostrándome un historial interesante, una magia que no se ve en Japón, una magia que se puede descontrolar por las emociones, esa clase de magia es peligroso en una persona que está bajo muchísima presión, esa escuela de magia ya ha tenido demasiadas bajas y son pocos los que egresan pero después de cierto tiempo se descontrolan y las cosas no salen bien sin embargo, en Hogwarts tratamos a todos por igual y ahora que veo a Cho Chang, no cabe ninguna duda que su magia es diferente, el director Yoshida hizo bien en llamarme.
.- Es imposible – Dijo mi padre que ahora se paraba pero no quería encararse con el director – Me habrían mandado algo.
.- Aquí estoy yo para confirmarlo – Dijo aún más serio el director, mi madre no podía decir nada, estaba conmocionada - ¿Saben siquiera los deseos de su hija? ¿Cómo se siente al respecto? O ¿La han dejado de lado como siempre han hecho?
.- Cómo se atreve – Dijo mi padre pero Albus lo calló con su mirada, ahora si podía sentir su aura mágica, su presencia tan fuerte, nunca sentí un poder abrumador, mi padre sudaba frío – Por Dios ¿Qué es esto?
.- Aura mágica – Dijo serio el director que se dirigía a mí – Los brujos, brujas, magos o magas, pueden desprender de auras mágicas que imponen con su presencia, sin necesidad de varitas, es interesante como el ser humano es cambiante, esta bella alumna, Cho Chang, tiene un gran futuro en sus manos pero dicho futuro está lleno de incertidumbres, en Japón no logrará atravesar con éxito su camino, solo lo empeorará, eso porque mantiene escondido sus sentimientos, sus deseos, apartada de la sociedad, apartada de su propia libertad, encerrada en su cuarto, obedeciendo ciegamente y solo se sentía libre con sus familiares más cercanos, creo que su nana, una ex estudiante de la escuela de magia de Japón, contactó con Yoshida en un viaje y le habló de la situación, es cuando dicho director me llamó, me pidió de favor que aceptara a la señorita Chang en mi colegio y fue una buena decisión sin duda.
.- Usted no tiene derecho – Dijo mi padre furioso pero aun temeroso – Ella irá a ese colegio, nos los agradecerá después, créame…
.- ¿Cómo le pasó a su hermano? – Dijo el director volteándolo a ver y responderle con frialdad, mi padre se queda callado – Tenía potencial es verdad pero al final, se terminó quitando la vida, harto de estar encerrado bajo el yugo de sus padres quienes no se interesaban por ustedes sino por los resultados que les ofrecían, harto de vivir en un mundo conservador en China, que es similar al de Japón, así mismo, le pasó a la hermana de la señorita Leiko, se suicidó por las mismas razones ¿Usted cree que voy a permitir que hagan eso con su hija?
.- ¿Cómo lo sabe? – Dijo esta vez temeroso mi padre.
.- Sé muchas cosas señor Chang, lo conozco mejor de lo que usted cree – Dijo Albus que se acerca y le quitaba la varita sin siquiera usar la suya, mi padre quedó asustado y sorprendido, más cuando lo hizo trizas, mi padre se aterró de verdad – Si hay algo que no soporto, es el maltrato psicológico que le han dado a la niña, encerrada y privada de todo, entrará a mi colegio, ya está todo arreglado, Yoshida mismo quemó los papeles de confirmación del aspirante, por lo tanto, me dio camino libre sin embargo, como usted sabrá, pertenezco al Wizengamot y a la primera orden de Merlín, la señorita Chang, pasará a los cuidados de sus tías quienes tienen más libertad y que la han cuidado mejor, una de ellas tuvo el rol de madre que usted señorita Leiko no hizo.
.- Usted no puede… - Dijo mi madre esta vez – Yo soy…
.- ¿Qué ha hecho por ella? – Dijo Albus mirándola seriamente - ¿Alguna vez se ha acercado a hablarle? ¿Alguna vez le ha leído algún cuento infantil? ¿Alguna vez ha tratado de ser su amiga? O ¿La ha abrazado siquiera?
.- Yo… - Dijo mi madre temerosa – Yo soy una respetada…
.- Del gremio de los alquimistas pero tengo entendido que está retirada ¿no es así? – Dijo Albus adelantándose, esta se sorprende – Los del gremio no están contentos con usted, tiene el título de maestra artesana pero no del siguiente nivel, no es lo que estamos hablando, usted no ha sido una madre para Cho Chang, la falta de una figura paterna y materna, es ya de por si grave, solo se centran en ella para que les cumplan sus caprichos ¿Me equivoco?
Mis padres no dijeron nada, ni siquiera se atrevieron a mirarme, lo que significaba que es verdad, jamás se interesaron por mi bienestar o por mi felicidad, solo por sus propios intereses, sabía que mi madre buscaba que yo tuviese el título de gran artesano alquimista y mi padre esperaba que yo alcanzara un puesto poderoso, el suficiente para poder defenderle en la corte China y que pudiera recuperar su honor, era un camino horrible y jamás habría tenido algún tipo de socialización, no tendría amigos, no tendría figuras a seguir, es decir, alguien a quien admirar, me sentía con tristeza, con enojo, tanto que no me pude quedar callada.
.- Ni una vez les importé ¿Es eso verdad? – Dije con lágrimas en mis ojos, mis padres esta vez me observaron pero no me dijeron nada – No importa, su silencio me lo confirma, querían destinarme a una vida solitaria, sin amigos, sin nadie en quien confiar, seguramente me casarían con alguien con quien no me sentiría cómoda incluso ya tenían a alguien en mente ¿No es así? ¿Es esa la vida que me tenían preparado?
.- Querida, era por tu bien – Dijo mi madre temerosa – Es lo correcto…
.- No madre – Dije mirando al piso – No, eso no es vida, ni una vez me viniste a ver como estaba, ni cuando comía en la mesa, ni tú ni mi padre, no les importo realmente, solo querían resultados, sacarme provecho, seré una niña pero tampoco soy tan tonta.
.- Tú irás a ese colegio, no se diga más – Dijo mi padre furiosamente y esta vez encara al director – Usted no me lo va a impedir por más que sea el director Dumbledore, ¿está claro? Yo sé lo que estoy haciendo, es por su…
.- Jian Chang – Dijo esta vez con una viva voz el director Dumbledore e hizo temblar el lugar, mi padre solo se estremeció del miedo y se cayó al piso – No me tomes como un mago, brujo o conjurador barato que hayas visto en tu vida, te advierto que no me trates a la ligera.
Mi padre estaba aterrado, nunca sentí yo tanto poder mágico, tanto desborde y mi madre solo podía abrazarse a sí misma, jamás me buscó para hacerme sentir segura, de hecho, yo me acerqué al director, este me observa con una sonrisa, él toma mi mano pero vuelve a mirar seriamente a mis padres, podía notar su enojo, su ira, claramente detestaba a las personas que no conocían a sus propios hijos y los usaban como meras herramientas para sus propósitos.
.- La señorita Chang estará bajo el cuidado de una sus familiares más cercanos; sus tías, viven cerca del mundo mágico de Inglaterra – Dijo el director Dumbledore – Ustedes, pueden hacer lo que gusten pero ya no son bienvenidos al ministerio de magia, han rechazado la renovación por lo que tengo entendido, Cornelius Fudge estuvo de acuerdo en rescindirles lo que les quedaba de contrato, a partir de ahora, Fudge se encargará de darle lo que necesita a la señorita Chang, ya tiene una cámara de Gringotts preparada, ya tiene la suficiente capital para poder moverse en el callejón Diagon, sus tías se encargarán de mantenerla y no está a negociación señores Chang, a no ser que quieran vérselas con el departamento infantil del ministerio de magia, seguro les encantará oír como trataban a su hija y como la descuidaban, el director Yoshida estará encantado de prestar su declaración.
.- ¿Cómo obtendremos trabajo en Japón? – Dijo mi madre estupefacta, aterrada.
.- El señor Yoshida contactó con el ministerio de magia de Japón – Dijo el director sin siquiera mirarlos, solo me miraba a mí con una sonrisa – Tienen puestos asegurados aunque, una posición menor sin posibilidad de ascenso hasta cierto tiempo, ya les darán más detalles cuando lleguen a Japón.
.- ¿Por qué se ha metido director? – Dijo mi padre con desesperación, aferrándose todavía a su plan – Usted no tiene nada que ver…
.- Es evidente que usted no puede sentir el aura mágica de su hija ni esforzándose, no siente amor de padre – Dijo seriamente el director mirando a mi padre – Usted solo tiene ojos para su propio honor, solo le interesa eso, es más ni siquiera se interesa realmente por su esposa, póngase a pensar en eso, yo me voy con la señorita Chang a entregarle a sus tías que la recibirán con muchísimo gusto, una petición más si no les importa.
.- ¿Qué? – Dijo mi padre.
.- No quiero que visiten a Cho Chang – Dijo mirándolo muy serio – Me enteraré si le hacen algo, manténganse alejado pero también denle la posibilidad de que ella los visite cuando ya cumpla la mayoría de edad o cuando esta lo requiera, irá acompañada de un auror poderoso, elegido por mí, es lo único que les pido.
.- Haz lo que quieras – Dijo mi padre furiosamente pero estaba dolido – Al fin y al cabo, no nos importa, vámonos querida.
Mis padres se fueron a la chimenea para irse, ni siquiera me miraron, yo soltaba lágrimas, jamás les importé, nunca tuvieron amor para mí. El director me limpia las lágrimas, no hacía falta hablar y me dio un abrazo con lo que solté a llorar por un largo rato, en ese momento, ya era libre, me había liberado de mis ataduras, de los locos planes de mis padres quienes solo velaban por sus propios intereses y jamás me quisieron como una hija, solo fui una herramienta, el director observó la casa y con un movimiento de su varita hizo desaparecer los muebles y nos fuimos del lugar sin dejar rastro alguno, solo me llevé mis ropas y libros que me regalaron mis tías, dejando atrás esa parte de mi vida.
Fin flashback.
.- Eso es todo – Dije limpiándome una lágrima – Solo iba a visitarlos porque mi abuela me lo pedía, tal como dijo el director Dumbledore, iba acompañada de un auror elegido por él, uno poderoso que vigilaba sin parar a mis padres pero jamás intentaron nada, siquiera para saludarme o algo, solo mi abuela era muy amable conmigo, me llevaba a visitar a otras personas quienes me apoyaban, cuando murió mi abuela, dejé de visitarlos, cuando estalló la guerra mágica en todos lados, en Japón habían mortifagos que atacaron la escuela de magia de Japón, mi madre fue a defenderla, por lo que sé salieron bien librados sin embargo, mi padre intentó convencerla de que no valía la pena y que debían de partir a China, el lugar más seguro, mentira gorda.
.- Escuché que la escuela de magia de China fue casi arrasada hasta los cimientos – Dijo Apolline que seguía mirándome con esos ojos – Los aurores hicieron todo lo posible por defenderla, murieron muchos alumnos, alumnas, maestros, al menos eso es lo que dicen los medios mágicos.
.- Y es verdad – Dije confirmando la noticia – Mi madre hace poco me envió una carta, explicando los detalles de lo que pasó, trataron de defender su escuela pero los mortifagos eran bastante fuertes, no contaban con que también había un grupo de licántropos, se corre el rumor de que, quién dirigió el ataque fue Bellatrix Lestrange, hubieron muchos muertos de ambos bandos pero quienes salieron victoriosos fueron los mortifagos, como señal de victoria, destruyeron el lugar.
.- Actualmente ¿Cómo están tus padres? – Me pregunta.
.- Mi padre, bueno – Dije recordando la carta – Está desesperado, ha intentado contactarme con la excusa de que debemos recuperar el tiempo perdido sin embargo, mi tía, una de las hermanas de mi madre, conoce bien a Jian, me dijo que solo intenta que yo entre a un puesto del ministerio de magia de Japón, que busque ascender y tratar de hacer un nexo con el nuevo ministerio de magia Chino, es bastante obvio que quiere recuperar su honor ahora que los idiotas quienes desterraron a mi padre están muertos, ni siquiera en su carta me pregunta cómo estoy.
.- ¿Tu madre? – Me dice.
.- Me insistió en ir a ver a mi padre – Dije con cierta rabia – No creo que mis padres quisieran verme, a estas alturas, solo velan por sus intereses, no creo que hayan cambiado mucho.
.- Es interesante tu historial con ellos – Dijo Apolline que seguía mirándome – Te pregunté por esto por una razón poderosa, en tu corazón todavía reina la tristeza, mi deber es evaluarte, escuchar tu historia, dentro de ti has elegido a Gabrielle sin embargo, tienes que pasar por una prueba de fuego, en eso la reina azul es la que se encargará de eso en unos días.
.- Pensé que me preguntaría un poco más acerca de Cedric – Dije soltando un suspiro de alivio.
.- Querida, Cedric fue uno de tus pilares, uno muy importante – Dijo Apolline volviendo a sus ojos normales, ya no brillaba con intensidad – Sin embargo, como dije, no me corresponde hablar de eso, tú misma sabes de que estoy hablando, a la única persona que no puedes engañar, es a ti misma, en el fondo lo sabes, no necesito decírtelo.
No dije nada ante sus palabras porque sabía que era verdad, en el fondo sé muy bien lo que sentía por Cedric sin embargo, entré en una etapa de negación absoluta incluso cuando aún andaba con él, solo me di cuenta cuando conocí a Gabrielle Delacour, el solo encontrar a otra persona que no me juzgara por lo que soy, que no crítica, que se sintiera cómoda conmigo, entendí como estaba tratando a Cedric, incluso me replanteaba no darle más clases a Gabrielle sin embargo, no podía hacerlo y me metí a un mundo negativo. Cuando murió Cedric, intenté de todas las formas posibles estar con Harry pero era más capricho mío que el andar con él, quería saber lo que había pasado, quería saber cómo fueron los últimos momentos de vida de Cedric, por dentro todavía me culpo por su muerte, me culpo por no amarle como es debido.
Apolline me dijo que habíamos terminado de hablar por lo que procedemos a salir de la oficina, Gabrielle claramente estaba un tanto nerviosa pero como es usual en ella, supo disimular ese nerviosismo, es verdad que siento algo muy fuerte por ella, a pesar de su edad, a pesar de que es joven, no puedo evitar el sentirme segura a su lado, en ver la belleza que tiene, su inteligencia y su aura mágica que impone, estoy consciente de que no es la edad lo que me impide hacer algo más sino que incluso yo estoy poniendo una barrera de la cual no puedo romper, no tengo idea de que es lo que va a pasar con la reina de las veelas pero estoy preparada para ello.
Días después, 29 de Diciembre. Aldea del clan veela, en algún lugar de Francia (POV Cho Chang)
Cuando llegué, decir que estaba asombrada o sorprendida era quedarme demasiado corto, nunca vi una aldea tan luminosa, reinaba bastante el silencio, vi a algunas veelas puras con sus ojos azules intensos que me observaban con curiosidad y a la vez miraban a Gabrielle, no es que me sintiera incómoda pero la verdad es que si se sentía un ambiente un tanto tenso, también me preocupaba el hecho de conocer al padre de Gabrielle, por los comentarios que me dijo Fleur, su padre no se toma bien las noticias pero me asegura que es muy buena persona, solo es cuestión de paciencia, no podía decir mucho al respecto, tan solo seguía caminando, Gabrielle me dijo que iríamos a una zona donde solo habita la reina de las veelas, estaba expectante a lo que iba a ocurrir.
En verdad no había visto nada tan hermoso desde hacía algún tiempo, las veelas solo observaban mientras caminábamos al lugar donde nos recibiría la reina de las veelas, no puedo ocultar mi nerviosismo esta vez porque la situación es muy diferente a los anteriores, ya que se trata de mí y de Gabrielle, Apolline me contó que el caso de ella es único y por más que ha revisado en los anaqueles de la historia, no hay ningún precedente, por lo que las veelas saben que es un día histórico para ellas, para mí también lo es, significaría que entraría en sus libros de historia, marcaría un antes y un después por así decirlo. Francamente no podía decir mucho al respecto y quizá es mejor que sea así, al menos me daba tiempo para poder preparar mis palabras, escoger las adecuadas y no decir alguna idiotez.
Al llegar al lugar, noté que es un espacio abierto, al centro parecía una rotonda, escaleras que suben a un trono, la matriarca de las veelas parece hablar con Apolline y junto a ellas estaba el padre de Fleur y Gabrielle, estaba claro que no le gustaba nada esta situación incluso cuando me observó, no de mala manera o feo como suelen hacer algunos sino con escepticismo, como si no creyera todo lo que estaba aconteciendo, Apolline me dijo que no tardó nada en convencerle, ya que la figura de autoridad a quién más respeta es a la reina de las veelas sin embargo, yo solo estaba a la espera de que empezara todo el embrollo en el que nos hemos metido Gaby y yo. Al cabo de unos minutos, las veelas voltean a ver al trono, ellas dan un paso atrás, Apolline lo hace junto a su esposo pero no miran a la persona que estaba bajando las escaleras, cuando la observé, quedé sin palabras.
Una mujer que parecía muy joven, se notaba que era alta, cabello largo casi pasando de la cintura un poco más, de color gris plateado, sus ojos brillaban con gran intensidad, de color azul, su figura era como si los mismos dioses la hubiesen esculpido, podríamos decir que era perfecta, llevaba un vestido azul largo que ocultaba sus piernas y caminaba sin siquiera ver los escalones, su vista se posaba en mí y en Gabrielle, por alguna razón no podía apartar mi mirada de ella y por el rabillo del ojo pude notar que Gabrielle y su hermana estaban de igual manera sorprendidas, creo que es la primera vez que la ven en persona y no esperé que fuera tan hermosa, cuando terminó de bajar las escaleras, una de las veelas del lugar la presentó.
.- Atención – Dijo la veela que miraba a todos – Orden y respeto, saluden a la "Reina Azul" de las veelas, Alizee De La Fontaine.
Todos hicieron una reverencia incluido el esposo de Apolline, yo también hago lo propio como puedo, estaba ya demasiada nerviosa, no sabía que esperar de esta situación, la reina de las veelas observaba a todos, de hecho fue una rápida mirada y volvió a posar sus miradas en Gabrielle.
.- Es un día extraño pero a la vez un acontecimiento asombroso – Dijo la reina, su voz sonaba hermosa, como si se tratara de una cantante con gran experiencia en la ópera, no era nada grave pero tampoco tan aguda, sonaba como alguien mayor, cuyas palabras denotaban la sabiduría – Todos aquí lo saben, hace mucho que no me convocaban y que esta clase de situaciones pasaban por la matriarca de las veelas sin embargo, al tratarse de algo tan importante como las elecciones de pareja de una veela que solo se da una vez, me encuentro aquí, con la sorpresa de que Gabrielle Delacour ha hecho su elección a tan temprana edad, esto marca un hito para nuestra historia, incluso esto ya es conocido en diferentes aldeas de las veelas, ansían conocerla.
Los murmullos no se hacían esperar, las veelas observaban con curiosidad a Gabrielle y a mí, no esperaban que esto sucediera, menudo problema en el que me metió Gaby, tampoco es como que lo haya pedido o no tuviese más opciones, esto habría pasado tarde o temprano y como me dijo Apolline, es mejor que sucediera de esta manera, tenía ganas de hablar pero tampoco podía hacerlo, no podía interrumpir las palabras de alguien importante.
.- Luego de la gran guerra mágica – Continuaba diciendo la reina veela – Qué defendimos la integridad física de los muggles, de nuestro clan y de aquellas personas que poseen magia, pensé que lo había visto todo pero no, desde hace tiempo que vengo sintiendo una anomalía, algo muy extraño que jamás pensé que sucedería, que alguna veela había hecho una elección es normal sin embargo, no esperé que se tratara de una semi veela; Gabrielle Delacour, junto a ella, observo a la persona que es su elección; Cho Chang.
Sentía que todas las miradas se posaban en mí, no me sentía nada cómoda pero tenía que aguantarme, de reojo observé al esposo de Apolline como queriendo decir algo, se notaba que se inquietaba, que no le gustaba mucho la idea, creo que la reina de las veelas sentía eso también porque de inmediato posó sus ojos en el esposo de Apolline.
.- Siento que usted quiere decir algo – Dijo la reina de las veelas dirigiendo su mirada al esposo de Apolline - ¿Gusta tomar la palabra señor Delacour?
.- Con todo el respeto reina azul – Dijo el señor Delacour con total firmeza – Pero creo que es imposible que mi niña, Gabrielle Delacour haya hecho una elección ¿Hay posibilidad de que sea algo pasajero? Ella no puede haber hecho una elección tan a temprana edad.
.- ¿Dudas acaso de los poderes de las veelas señor Delacour? – Dijo la reina suavemente, sus palabras sonaban de esa manera pero en ellas se notaba la severidad – Entiendo tus dudas y temores sin embargo, la regla es muy clara, usted no puede interferir en las elecciones de pareja que haga su hija ni siquiera Apolline Delacour que es una veela pura que ha dominado por completo sus poderes, yo observo con detenimiento a Gabrielle Delacour y puedo sentir a su veela, su aura, el sentimiento que tienen ambos, es genuino, ha hecho una elección, de eso no hay duda alguna.
.- E-es imposible – Dijo el señor Delacour con asombro, él estaba incrédulo y no lo culpo por ello pero creo que debería de callarse, está ante una figura de autoridad pero la reina no parecía enojarse - ¿Está segura de ello?
De acuerdo, esa última pregunta se ganó la mirada de odio e enojo de las demás veelas incluyendo la de Fleur y de su esposa pero la reina de las veelas con una mano puso orden antes de que dijeran nada, no le miró con enojo o con tristeza, al contrario, simplemente esbozó una sonrisa para luego voltearme a ver, sus ojos tan intensos de color azul oscuros, era claro que ella es una veela pura, que se unió una con su veela, por lo tanto todas podían sentir su aura.
.- Lo que dices es una ofensa a nuestro clan señor Delacour, sugiero que te disculpes ante nosotras – Dijo todavía con suavidad pero sus palabras seguían siendo severas, ella caminaba hacia donde yo estaba – Se le recuerda señor Delacour que no eres una de nosotras, eres un brujo talentoso no se niega pero en nuestros terrenos eres un simple mortal, además estoy observando a Cho Chang, una mujer hermosa, en los historiales hay amor entre mujeres veelas, así como también hay historial entre una veela y una mujer fuera del clan, eso es muy normal pero nunca esperé conocer a una maga o bruja tan talentosa como la que estoy viendo ante mis ojos, así que no subestimen a esta muchacha.
.- En ese caso pido perdón – Dijo el señor Delacour pero veía en sus ojos cierta decepción – Proceda.
.- ¿Decepcionado? – Dijo De La Fontaine todavía observándome con una sonrisa, como si estuviera evaluándome – No puede engañarme señor Delacour pero hoy no me centraré en usted sino en esta hermosa dama.
Ella seguía mirándome, las veelas también lo hacían, Gabrielle estaba muy nerviosa, no podía verla pero por alguna razón podía sentir su aura, su nerviosismo y no me ayuda el hecho de que quería saltar en mi defensa, al igual que ella, me puedo defender solita, yo solo podía estar firmemente sin echarme atrás, tenía que ser paciente.
.- ¿Qué es esto que estoy viendo? – Dijo la reina llevando una mano a mi pecho, donde está mi corazón – Si, en ella reina la tristeza, la desesperación, una bella dama que está recorriendo un sendero peligroso, puedo sentir tu sentimiento hacia Gabrielle Delacour, es genuino pero algo te impide formalizarlo al completo, no hablamos de la diferencia de edades sino algo más, si, un ser perdido, uno muy importante ¿Te importaría decirme quién es ese muchacho a quien perdiste?
Estaba en shock, con tan solo mover su mano podía ver a través de mí, con solo observarme, con solo sentirme, por unos segundos quedé en shock y tenía dudas de si quería hablar de ese tema ante la reina de las veelas pero viendo lo visto y que no me ayuda para nada los murmullos que oigo de las veelas, hablaban en francés pero las podía entender, recupero un poco la compostura y procedo a hablar con total firmeza, todavía con un poco de nerviosismo.
.- Cedric Diggory – Dije al fin al cabo de un par de minutos – Fue mi novio durante un año y meses antes de que falleciera en el torneo de los tres magos, de hecho fue asesinado.
.- No es necesario decir más – Dijo la reina que me seguía mirando pero esta vez me miraba seria – Un ser muy importante ha acaparado tu corazón, mucha culpa hay en ese corazón, hiciste bien en aceptar la invitación de Apolline puesto que solo yo puedo ayudarte a librarte de esas ataduras que tú misma te impusiste.
.- ¿Q-qué? – Dije torpemente, como si no escuchase bien lo que acababa de decir.
.- Gabrielle Delacour, Cho Chang estarán conmigo a partir de este momento – Dijo la reina observando a todos, con una viva voz dijo lo siguiente – Todos fuera, déjenme a solas con ellas, solo yo puedo realizar esto, no quiero interrupciones hasta que yo vuelva con ellas ¿está claro?
.- ¿Qué hará? – Dijo el señor Delacour pero antes de que continuara hablando su esposa se planta ante él – ¿Querida?
.- Oh por favor – Dijo dándole una cachetada, dejándolo asombrado – Por una vez no rechistes y dejémoslos solas, esto ya está fuera de nuestro alcance, ya la escuchaste, vamos andando y no te quejes.
Todas se fueron del lugar dejándonos solas con la reina azul, ella imponía demasiado respeto, el suficiente como para que acataran sus órdenes sin chistar, ella nos observaba a las dos, esbozaba una sonrisa durante unos minutos de silencio pero después se pone seria, se voltea, con sus dos manos dirige al trono, con su magia abre en las escaleras revelando un pasadizo, que daba a una gran puerta, su magia no es normal, no tenía ni necesidad de usar una varita, sin voltear a vernos nos dijo que le siguiéramos. Al entrar, notamos que la puerta se cerraba y de repente empezaron alumbrarse fuego plateado en las antorchas, la reina azul procede a hablar.
.- Queridas – Dijo sin voltear a vernos, siguiendo su camino mientras la seguimos – Será una prueba difícil, quizá la más dura que hayan enfrentado jamás, es la primera vez que una semi veela hace una elección a tan temprana edad, concretamente a los once años de edad, algo sin precedentes pero no es para sorprenderse puesto que el amor no tiene límite alguno, se basa en muchas de sus formas, algunos esperan y se formalizan pero otros fracasan por la poca paciencia sin embargo, el caso de ustedes, es diferente, Cho Chang en tu corazón reina la tristeza, reina el caos y estás recorriendo un valle en el cual un cisne se dirige a una cascada sin fin, no es sorpresa ver que tu patronus sea un cisne y el de Gabrielle sea otro, uno más bella.
.- ¿Lo supo con solo ver…? – Le pregunta Gaby.
.- Si querida – Dijo la reina, seguíamos caminando hasta llegar a una gran puerta – Lo sé con solo verlas a ustedes, con ver sus corazones, yo no soy cualquier veela que hayan conocido.
.- ¿Qué hay detrás de esa puerta? – Le pregunto esta vez yo, con cierto temor.
.- Su prueba de fuego – Dijo la reina esta vez volteándonos a ver – Ustedes entrarán aquí, pasará primero Gabrielle Delacour, puesto que tu corazón la ha elegido a ella, es muy importante que tengas eso en mente Cho Chang.
.- ¿Me pasará algo? – Dijo con temor Gabrielle, la reina azul le dirige una sonrisa pero se pone seria.
.- Queridas – Dijo la reina volteando a ver la puerta – Este lugar sagrado, se llama "La sala de la pureza" entre las veelas es muy conocida, se trata de un lugar donde te enfrentas a ti misma, a tus fantasmas, sirve también para eliminar la maldad en el corazón de las personas, solemos curar a las personas que han caído en la oscuridad, que se están desviando hacia el camino del mago tenebroso, cada sala es única, en los bosques de Norwich, el clan veela se encarga de eso, de borrar rastros de oscuridad, aquí en Francia, nos encargamos de eliminar la tristeza que rodea a la persona y que de igual manera puede ir por un mal camino.
.- Entonces ¿Por qué tiene que ir Gabrielle? – Le pregunto con cierta confusión – Si soy solo yo.
.- Gabrielle es tu elección, tú corazón la ha elegido y se ha conectado con ella, junto a su veela – Dijo seria De la Fontaine – Tú conexión con ella se ha intensificado a pesar de que han puesto una barrera pero esta se ha debilitado sin embargo, todavía no llega a un punto fuerte dado que tú sigues sintiendo culpas y tristezas, el rol de Gabrielle Delacour, será más bien el de una damisela en apuros como suele decirse, tendrás que recorrer un camino hasta llegar a ella, tendrás que vencer a tus fantasmas Cho Chang, demostrar tu valentía, demostrar que puedes vencer a esa tristeza y superar esa barrera.
.- ¿Ella estará en peligro? – Dije un tanto seria pero sentía temor.
.- Con eso me demuestras que la quieres – Dijo con una sonrisa la reina de las veelas – La sala de la pureza pone obstáculos peligrosos, no te puedo decir mucho más, mi rol como reina es velar que esto se haga, estaré aquí poniendo un escudo protector, seré yo misma quien te detenga si tu tristeza te gana, hay mucho en riesgo, seré sincera, ambas podrían morir, es una posibilidad muy latente.
Lo normal habría sido rechistar, decir que es una idea suicida, algo de locos y todas las palabras que se me pudieran ocurrir sin embargo, por alguna razón comprendía los riesgos, Gabrielle también pensaba igual que yo, no decía nada porque estaba de acuerdo con las palabras de la reina azul, no me gusta la idea de que Gabrielle se ponga en peligro por mí pero tampoco me puedo negar a mí misma, durante estos años he puesto ataduras, he dejado que mi tristeza me gane terreno, buscando siempre en alguien en quien consolarme, Gabrielle se ha convertido en alguien muy importante, en alguien en quien estoy dispuesta a darlo todo por el todo incluso si eso significa pasar por esa prueba peligrosa.
.- Cuando estén listas – Dijo Alizee que observaba la puerta - ¿Algo que quieran decirse antes de empezar?
Estaba pensando en qué decir pero tampoco es que hubiese mucho, es decir, estábamos ante una situación peligrosa en la cual seguramente Apolline podría estar en desacuerdo pero ella confía plenamente en la reina de las veelas, noto que Gabrielle se queda mirando la puerta, como meditando sus palabras, no sé cuantos minutos de silencio pasaron pero no había incomodidad hasta que Gaby voltea a verme, yo la miro a la espera de sus palabras.
.- Cho – Empezó a hablar Gabrielle mientras sacaba su varita – No esperé meterte en esta situación pero ya no queda de otra que seguir adelante, yo estaré adentro, estoy segura de que podrás lograr enfrentar lo que sea que haya ahí, no sé qué es lo que va a pasar pero te estaré esperando.
.- No pasa nada – Dije sonriéndole pero me pongo seria – Lo que sea que esté dentro, no podrá conmigo, ve con cuidado.
No había más que decir, la situación ya pintaba bastante mal para mí dado que sé que ella estará en peligro pero no dejo que eso me pueda entorpecer. Gabrielle da un paso adelante y la puerta se abre, de ella salió una luz muy blanca que no me dejaba ver del todo bien, una vez que ella entró la puerta se cerró tras un par de minutos, la reina azul observaba con curiosidad la situación pero no dejaba de estar seria, me estaba inquietando mucho pero tampoco me podía mover hasta que ella me indicara que podría entrar, De La Fontaine se voltea a verme.
.- Es tu turno – Dijo la reina, yo procedo a caminar pero ella me detiene por un momento, quiere decirme algunas palabras – Al igual que las demás veelas, yo puedo sentir tus inseguridades, tus sentimientos pero a diferencia de ellas puedo ver más allá de eso, recuerda, lo que sea que te enfrentes en ese lugar, hazlo con valentía, estarás en un lugar demasiado lúgubre, Gabrielle estará en peligro y solo tú podrás llegar a ella, si fracasas, te volverás en un ser completamente irreconocible y no necesito decirte cual es mi rol en todo este asunto.
.- Si fracaso, haga lo que tenga que hacer – Dije sin dudar pero por dentro me moría del miedo pero no podía mostrar ese miedo por fuera, Gabrielle me infunde ese valor que necesito – Si no volvemos…
.- Se les hará un cortejo fúnebre – Dijo Alizee – Yo misma dirigiré el cortejo pero no te centres en eso, entra y sé fuerte, yo pondré una barrera en cuanto se cierre la puerta.
La puerta se abre, yo procedo a entrar, no tengo idea de qué es lo que va a pasar pero ya no había marcha atrás, tengo que seguir adelante enfrentar los peligros que me tienen preparado, no sé de qué manera Gabrielle podría estar en peligro pero allá iré, a buscarla y ambas saldremos de ese lugar, no sé si ilesas pero saldremos ante todo peligro que se nos ponga por delante, me acerco un poco más hasta entrar y notar que la puerta se estaba cerrando, lo último que vi fue a la reina azul deseándome buena suerte.
Nota del autor:
Hasta aquí el capítulo de hoy, espero que les haya sido de su agrado, el siguiente será todavía más emocionante, esperando que tenga una buena semana, nos vemos en la próxima actualización x3
P.D
Los motivos de la edad de Gabrielle ya lo he explicado, por lo que no se sorprendan en ese apartado, nos vemos.
