Confieso que estoy algo nerviosa, ya que es la primera vez que escribo de Bokuto, así que espero que me haya quedado bien xD sin más, aquí están los "Bufones"


Bufones.

Kuroo Tetsuro nunca había visto a un chico tan adorable como el peliteñido que tenia frente a sí, su cabello rubio y negro le recordaba a un pequeño gato que tenía cuando era un niño.

El chico lo observó y parecía un poco asustado, razón por lo cual Kuroo le sonrió y le guiñó un ojo, el chico abrió sus ojos sorprendido y luego sus mejillas se tornaron de un lindo rosado, lo que le pareció extremadamente adorable, cuando el otro desvió su mirada, Kuroo creyó que tal vez se hubiera pasado un poco, pero entonces el profesor habló y le dio la oportunidad que deseaba, poder hablar con aquel chico.

—Siéntate junto a Kenma-kun, será tu guía hasta que te adaptes a la preparatoria.

"Bueno, bueno, definitivamente la suerte esta de mi lado hoy" pensó al ver como aquel chico levantaba su mano para señalarle el asiento libre a su lado.

Kuroo caminó hasta el chico y ocupó su asiento.

—Kenma-kun, un placer conocerte —Le dio una sonrisa coqueta, ofreciéndole su mano.

—Kuroo-kun —Repitió secamente el otro, asintiendo en su dirección, sin siquiera mirarlo, su atención en el profesor que iniciaba la clase.

La sonrisa de Kuroo desapareció al ser tratado con tanta indiferencia, su mano bajando hacia su regazo ¿Qué pasó con el chico tímido de hace unos segundos? lo observó fijamente, el sonrojo había desaparecido, su rostro una máscara neutral ¿Qué demonios? ¿Había confundido timidez con frialdad? lo intentó de nuevo.

— ¿Kenma-kun cuántos años tienes?

—Dieciséis —De nuevo, ni siquiera le dio una mirada.

—Tenemos la misma edad, te llamare Kenma —Exclamó con una sonrisa.

Eso sí le ganó que el otro lo observara pero ninguna palabra. Kuroo no se rindió.

—Puedes decirme Kuro —El otro frunció el seño un poco y pareció debatir consigo mismo por unos segundos antes de asentir.

—Kuro —Repitió suavemente, haciendo que el pelinegro sonriera más amplio.

Kuroo iba a seguir con la conversación pero entonces el profesor se aclaró la garganta, llamándoles la atención, y con eso toda la comunicación fue a la basura, sin embargo Kenma acercó su libro para que Kuroo pudiera ver en que página estaban, al menos pensó que eso era un progreso, juró que el chico lo miraba de reojo, pero cuando Kuroo intentaba verlo, enseguida desviaba la mirada, sin embargo podía sentir que lo observaba constantemente, lo que lo hizo sonreír un poco, tal vez no estaba tan equivocado.

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Akaashi no podía creer su suerte, el nuevo no paraba de hablar, era demasiado ruidoso y movía sus manos de manera exagerada, intentó bajar su voz para que el otro lo imitara pero fue completamente inútil, el chico no entendía indirectas.

—Akaaaaashi, no me ignores —Eso era otra cosa que no podía entender, era demasiado confianzudo, no llevaban ni una hora de conocerse y ya había dejado los honoríficos de lado.

—¿Que sucede ahora Bokuto-kun?

Respondió suspirando derrotado, ya sabía que si no le respondía, Bokuto comenzaría a darle con su lápiz en el brazo hasta que girara hacia él, no importaba la mirada amenazante o indiferente que le diera, Bokuto solo le ofrecía esa estúpida y brillante sonrisa como respuesta antes de hacerle cualquier pregunta que cruzara por su cabeza, la mayoría sobre voleibol o sobre el mismo Akaashi, ninguna que quisiera responderle en realidad, pero era eso o tener que soportar el maldito lápiz en su brazo hasta que no pudiera soportarlo más y le gritara...y entonces el profesor lo regañaría, como había ocurrido a los 15 minutos de haberse conocido.

—¿Juegas algún deporte?

—No.

—¿Por qué?

—No me interesan.

—¿Por qué?

Eso era otra cosa que había notado en el poco tiempo que llevaban de conocerse, hasta que no recibiera una respuesta que le convenciera, Bokuto se comportaba como un niño curioso y no dejaba de preguntar "¿Por qué?", tristemente para Akaashi, Bokuto tenía curiosidad sobre él.

—No tengo tiempo para ello.

—¿Por qué?

Akaashi tomó aire y contó hasta cinco mentalmente, sabía que no podía durar más de eso o Bokuto le preguntaría de nuevo, el peligris no era muy paciente. Lo soltó suavemente y le respondió.

—Estoy muy ocupado.

—¿Con qué?

—Soy el tesorero del consejo estudiantil y presidente de mi clase, además de los deberes que tengo con mi familia.

Bokuto lo miró con los ojos muy abiertos.

—Akaashi, ¡Eres genial!

La verdadera admiración reflejándose en su tono de voz evitó que Akaashi rodara sus ojos con incredulidad y en cambio hizo que su corazón diera un pequeño salto. No estaba acostumbrado a tratar con personas tan honestas, lamentablemente su mundo estaba lleno de personas interesadas en algo, ya sea su dinero, su rostro que decían era hermoso, o las conexiones de su familia. Podía contar con los dedos de una mano, las personas en las que confiaba realmente, a parte de su familia.

Como respuesta, solo se encogió de hombros y desvió la mirada.

—¿Eres súper inteligente, no? —De nuevo se encogió de hombros, sintiendo que sus mejillas comenzaban a calentarse.

—Lo he hecho siempre.

—Pero Akaashi, debes hacer deportes para mantenerte saludable —Akaashi se sorprendió, ¿Era preocupación lo que escuchaba? acababan de conocerse por el amor de Dios, tenía que estar malinterpretando las cosas.

—La preparatoria nos está obligando a tomar un deporte este año —Le comentó, pero al ver como sus ojos comenzaron a brillar, sabía que se iba a arrepentir de eso...

—¡Debes inscribirte en voleibol! ¡Así estaremos juntos! —Bokuto gritó feliz, ganándose que el profesor los regañara nuevamente.

—Lo sentimos profesor, no ocurrirá de nuevo —Se disculpó de nuevo Akaashi, agachando su cabeza y obligando a Bokuto a que lo hiciera también.

—Podrás conocer a mi primo —Le susurró Bokuto sonriendo ampliamente, una vez que el profesor inició la clase.

Akaashi suspiró, quería imaginar que el primo de Bokuto era diferente del peligris, por el bien de su novio, aunque tenía la impresión de que no era así o Bokuto no estaría tan ansioso de presentárselo, ¿Como estaría Kenma lidiando con el otro bufón?

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Kenma quería salir corriendo del aula, buscar a Akaashi y esconderse entre sus brazos, lamentablemente no podía hacerlo, ya que su novio debía estar en una situación similar, aunque no creía que el otro fuera tan malo como el pelinegro; Kenma quería golpear al presidente del consejo estudiantil por haberle hecho hacer de guía ¿Por qué tenía que ser él quien ayudara al nuevo a adaptarse? ¿Daichi no lo conocía? ¿No sabía lo mucho que le incomodaba tratar con personas nuevas?

Decir que Kuroo Tetsuro lo ponía nervioso era un eufemismo; el chico intentaba sacarle conversación a cada momento, siempre ofreciéndole una estúpida sonrisa, y no entendía el concepto de espacio personal, Kenma ya había perdido la cuenta de cuantas veces se había tenido que alejar del chico, quien le había rozado el hombro con el suyo, colocado una mano en su brazo e incluso se había acercado para susurrarle algo al oído, de una forma tan silenciosa que Kenma estuvo a punto de caerse de su asiento cuando sintió su aliento en el oído.

A penas sonó el timbre que indicaba el final de la primera clase, Kenma se levantó de un salto, excusándose con que quería ir al baño antes de la siguiente clase, no le extrañó aunque si le irritó bastante, que Kuroo le siguiera.

—No debes dejarme solo Kenma —Le dijo con fingido reproche.

—Puedes sobrevivir sin mí, por siete minutos Kuro —Kenma respondió girando sus ojos.

—Tarde o temprano tenías que mostrarme donde están los baños.

—No tenía que ser en este instante, pudiste quedarte y conocer a los demás.

—Los demás no me interesan tanto cómo tú.

—...

Kenma no supo cómo responder a eso, así que decidió ignorarlo y simplemente entrar al baño. Como quería escapar del pelinegro, se metió en uno de los compartimientos y le escribió a Akaashi.

"SOS"

La respuesta de su novio no tardó en llegar, aunque Kenma sabía que la clase de Akaashi no había terminado todavía, solo por eso, un poco de tensión abandonó sus hombros, siempre podía contar con él.

"¿Es tan malo como el mío? Bokuto no tiene un botón de apagado" Kenma sonrió comprensivo, Akaashi detestaba a las personas ruidosas.

"Kuroo no conoce el espacio personal, ¡me siguió hasta el baño!"

"¿Debería ponerme celoso o llamar al encargado del pasillo para que vaya a tu rescate? tengo influencias" Kenma no pudo evitar soltar una risita, de aquellas que solo su mejor amigo podía sacarle ¿Akaashi celoso? si claro.

"Puedo manejarlo por ahora, pero ten el número en marcado rápido"

Y solo así ya se sentía mucho más tranquilo, sonriendo decidió que era momento de enfrentar a Kuroo de nuevo.

—Kenma, se nos hace tarde —Llamó el otro desde afuera.

El teñido rodó sus ojos, mientras salía del compartimiento apenas recordó tirar de la cadena para no ser tan sospechoso, aun tenía su teléfono en la mano, lo cual el pelinegro notó, sin embargo no dijo nada, Kenma lavó sus manos, para seguir con la farsa, la respuesta de Akaashi llegó cuando iba hacia la puerta que Kuroo sostenía para que el pudiera salir.

"Bokuto no deja de intentar ver mi teléfono... ¿Te parece si nos escapamos de los bufones y vamos al techo para el almuerzo?"

La sonrisa de Kenma no era muy grande, pero si lo suficiente para que Kuroo la notara cuando el más bajo pasó por su lado; dejándolo paralizado de la sorpresa, Kenma tenía una sonrisa preciosa, su corazón dio un salto por la vista, ¿cómo sería que esa sonrisa fuera para él o por él?

¿Quién logra que sonrías de esa manera? pensó curioso y si, algo celoso de que alguien lograra con un mensaje, lo que él había estado intentando hacer desde esas dos horas que llevaba de conocerlo y no había conseguido.

"¿Bufones? ¡Jajaja! eso totalmente va con Kuroo. Me encantaría almorzar contigo" Kenma respondió al mensaje y detuvo sus pasos cuando se dio cuenta que Kuroo no lo seguía, observó hacia atrás para ver al pelinegro aun sosteniendo la puerta del baño, con una mirada perdida y su ceño fruncido.

—¿Kuro? —Para Kenma era un poco extraño no usar los honoríficos con alguien que acaba de conocer, pero en realidad eso lo hacía sentir más tranquilo y cómodo con Kuroo, lo cual era muy raro.

El mencionado salió de sus pensamientos y le sonrió como lo había hecho toda la mañana.

—Lo siento, vamos.

Kuroo lo alcanzó y ambos fueron hacia su aula; Kenma no podía dejar de ver al más alto, mientras caminaban, su mano picaba por dibujarlo, los rasgos de Kuroo eran los ideales para el personaje que necesitaba el juego que estaba diseñando la compañía de su padre, sus rasgos finos y si, algo malvados le parecían adecuados para el personaje y ahora, gracias a Akaashi, pudo imaginárselo perfectamente como un bufón, pero no uno del que burlarse, sino uno más parecido a The Jocker, el villano de Batman.

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—¿Con quién hablas Akaashi?

—No es tu problema, Bokuto-kun.

—Akaaaaaashi, dimeeeeee.

—No.

—¿Acaso tienes novia?

—No.

—¿Es algún familiar?

—No.

Bokuto se cruzó de brazos e hizo pucheros, ¿con quién podía estar hablando Akaashi que lo hacía sonreír de esa manera? No le gustaba eso, el chico a su lado era, en su humilde opinión, el joven más hermoso que Bokuto hubiera visto en toda su vida y esa sonrisa lo hacía digno de una portada de revista… y Bokuto quería ser quien lo hiciera sonreír de esa manera.

—Akaashi...—Lo intentó de nuevo.

—No.

—Pero...

—Ya dije que no —La mirada que le dio, le dijo a Bokuto que no le respondería, y a diferencia de lo que pensaba la mayoría de la gente, Bokuto si sabía cuando dar marcha atrás.

Aunque en su opinión, era solo para tomar impulso.

—¿Cuanto falta para que termine esta clase?

Akaashi lo observó con una ceja alzada y Bokuto se contuvo de babear ante ese gesto tan sexy.

—Solo 10 minutos más y podremos ir a comer.

—¡Sí! ¿Qué comerás Akaashi? ¿A dónde iremos?

—Yo te llevaré a la cafetería y luego me iré a comer con alguien.

—¿EH?

—Shhhhh... Aun estamos en clase.

—¿Por qué? —Replicó malhumorado de nuevo.

—Quedé de verme con alguien hoy.

—¿Pero no puedo...

—No —Dijo tajantemente Akaashi—, debes conocer gente y la cafetería es un buen lugar para eso, además podrás ver a tu primo.

—Pero yo...

Otra mirada de acero y Bokuto cerró su boca en medio de la frase, se giró hacia el profesor, sintiéndose algo deprimido, ¿Por qué Akaashi lo quería dejar? comenzó a jugar con su dedo, haciendo figuras sin sentido sobre su cuaderno, sentía que tenía una nube gris sobre sí mismo.

La clase terminó y ambos caminaron hacia la cafetería, Bokuto parecía bastante desanimado, su mirada estaba clavada en el piso y sus hombros caídos; Akaashi se preocupó por el cambio repentino del chico más alto, no pensaba que Bokuto fuera capaz de estar en silencio por más de un minuto, no pudo evitar sentirse un poco culpable por eso.

—Esta es la cafetería.

Akaashi le dijo, señalando la puerta frente a ellos, Bokuto la vio y luego a él, sus enormes ojos no tenían brillo y Akaashi pensó por un momento en llevarlo con él, pero luego recordó que vería a Kenma y eso podría incomodar a su novio, sólo se le ocurrió decirle algo para animarlo.

—En el próximo descanso te llevaré a inscribirte en el club de voleibol.

Y con eso aquellos ojos de búho se iluminaron y la enorme sonrisa volvió.

—¡Hey, hey, hey! nos vemos luego Akaashi —El peligris abrió la puerta ruidosamente y desapareció por ellas.

El más bajo sacudió su cabeza, definitivamente era un bufón, uno muy fácil de hacer feliz; Akaashi no se dio cuenta de la pequeña sonrisa que se formó en su labios, mientras iba a encontrarse con Kenma.


Primero, quiero agradecer a NeyGP y Fernanda Sofia ya que me dejaron lindos reviews y por alguna razón no me llegó la notificación y no pude responderles: Muchisimas gracias *.* no hay nada mas agradable que saber que les gustó lo que hice, Besosss.

Ahora, ¿Que les pareció? ¿Les gustó como me quedaron los bufones? ¿Les faltó gracia? ¿Esperaban otra cosa? Cualquier sugerencia sobre ellos o la historia, será bienvenida xD

El próximo cap se llamará: "Los reyes de la cancha" y les traigo una o un par de sorpresas ¿Quienes creen que aparecerán?

Sus comentarios me animan a escribir mas rápido ;3