Buenas, buenas, no me he olvidado de ustedes, disculpen por la tardanza, estoy por entregar mi tesis y eso ha drenado mi inspiración... Espero que este cap sea una buena recompensa por su paciencia xD

Pd: Si no han visto el video de Bruno Mars, Uptown Funk, veanlo antes de leer xD


Ilusiones de un bufón.

Bokuto Kotaro nunca había sido muy dedicado a los estudios, la verdad era que las matemáticas se le daban fatal, la historia lo aburría a morir y la literatura solía ser complicada para él, sin embargo había una materia que era muy fácil para él, aparte de educación física, y esa era inglés.

Estaban en dicha clase y Bokuto tenía sus ojos fijos en Akaashi mientras el otro luchaba por responder los ejercicios que les acababa de mandar el profesor, a Bokuto le había tomado menos de tres minutos terminarlos y se dedicó a hacer su cosa favorita, después del voleibol, ver a Akaashi.

A simple vista el chico de cabello de negro parecía impasible, sus ojos concentrados en su cuaderno, su mano se movía sobre la hoja, un estudiante perfecto, pero Bokuto ya estaba aprendiendo a distinguir las pequeñas muecas del chico a su lado, había un pequeño hundimiento en la mejilla de Akaashi, lo que indicaba que estaba mordiéndose la mejilla y eso quería decir que Akaashi estaba teniendo problemas con los ejercicios.

Bokuto se acercó y miró de reojo lo que Akaashi escribía, solo había respondido tres preguntas de siete y una de ellas era incorrecta, se preguntó si decirle ¿tal vez se enojaría con él? no es como si eso le importara mucho, Bokuto estaba acostumbrado a que las personas se enfadaran con él y honestamente prefería que Akaashi lo viera con molestia a que lo siguiera ignorando, el peligris amaba que Akaashi lo viera, sentía un escalofrío por todo su cuerpo cada vez que esos hermosos ojos grises se posaban sobre él.

—La número tres está mal —Le susurró.

—No molestes Bokuto-kun.

Ni una sola mirada, lo que hizo que Bokuto inflara sus mejillas y su labios hicieron un puchero.

—Te equivocaste aquí —Repitió, señalándole la pregunta con su lápiz.

Akaashi suspiró y lo miró de reojo y luego la pregunta que señalaba Bokuto y frunció el seño y lo miro de nuevo.

—¿Qué tiene de malo?

Feliz de tener la atención del más bajo, Bokuto señaló la oración principal.

—Tomaste el sujeto que no era.

—¿Qué? ¿Cómo sabes...

—Akaashi-kun, ¿puedes dictarme la respuesta de los ejercicios? —El profesor lo llamó, haciendo que Akaashi se levantara de su asiento sin ser consciente.

—Eh... yo... claro —Akaashi miraba la espalda del profesor y luego a sus ejercicios incompletos, comenzó a responder las primeras.

Cuando llegó a la tercera, el corazón de Akaashi se aceleró y trago pesado, no le gustaba fallar, lo detestaba, pero inglés era la única materia que siempre le había dado problemas, por alguna razón no lograba terminar de entenderla, podía pronunciar perfectamente e incluso entendía un poco si le hablaban, pero a la hora de hacer sus propias oraciones no le salían muy bien, Kenma siempre le había ayudado con eso y ahora no lo tenía en su misma clase.

Y de repente su cuaderno desapareció de sus manos y fue reemplazado con otro que tenia las respuestas hechas en una letra grande y algo infantil pero completamente legible, los ojos de Akaashi fueron del cuaderno al profesor que se encontraba de espaldas, esperando la siguiente respuesta, a Bokuto, quien le sonreía ampliamente y confiado, Akaashi vio de nuevo el cuaderno y a Bokuto, ahora alentándolo con la mirada.

—¿Algún problema Akaashi-kun? —Preguntó el profesor, girando solo su rostro hacia Akaashi.

—No, ningún problema...—Akaashi leyó las respuestas de Bokuto.

Akaashi se sentó soltando un suspiro, todas eran correctas, el profesor lo felicitó. Observó incrédulo a Bokuto.

—¿Cómo?

Bokuto le sonrió y le hizo la señal de la paz.

—Soy el mejor.

—Bokuto-kun...

—Okey, okey, ¿Sabes que estuve en el extranjero por un año?

Akaashi asintió, sabía que Kuroo y Bokuto se habían ido un año a jugar voleibol en un campamento, con chicos de todo el mundo.

—Fue en los Estados Unidos —Bokuto le guiñó un ojo.

—Te debo una —Sabía que se arrepentiría apenas las palabras salieron de su boca.

Los ojos de Bokuto brillaron con esa intensidad que solo dejaba para una cosa: voleibol.

—Practiquemos juntos en el receso largo.

Con un suspiro, Akaashi asintió.

—¡YEY! —Gritó.

Y por supuesto el profesor los regañó.

&.&.&.&.&.&

—¡Apresúrate Akaashi! tenemos poco tiempo —Bokuto lo llamó, mientras prácticamente saltaba hacia uno de los gimnasios.

—Tuviste práctica esta mañana ¿De dónde sacas tanta energía?

—¡Hey, hey, hey, Bokuto Kotaro siempre tiene energía para el voleibol!

—Sí, me he dado cuenta.

—Además, esta será la primera vez que tendré todos tus pases para mí —Le sonrió ampliamente—, no tendré que compartirte con nadie.

—Kageyama-kun es mejor que yo como armador —Señaló Akaashi.

—Pero él no es Akaashi; los pases de Kageyama son geniales pero tus pases... no lo sé, me gustan más...

Bokuto se encogió de hombros y Akaashi no tenía idea de cómo responder a eso, sin mencionar que el calor que se produjo en su pecho por esas palabras lo distrajo.

—Además si practicas con el mejor, ósea yo—Bokuto sonrió señalándose a sí mismo y luego se puso serio—, tus habilidades crecerán rápidamente Akaashi, quiero jugar contigo en un partido oficial.

Los ojos de Bokuto brillaban con emoción y le mostraban la sinceridad de sus palabras, haciendo que despertara en Akaashi el mismo deseo, quería jugar un partido oficial y quería que Bokuto rematara sus colocaciones; un deseo que solo Bokuto era capaz de despertar.

—¡Vamos!

&.&.&.&.&.&

Kuroo caminaba junto a Kenma, tenían un descanso de veinte minutos e irían afuera por un rato, la caja que tenía en su bolsillo le quemaba, era un regalo para el peliteñido, un gesto que Kuroo pensaba le encantaría al otro y le aseguraba otra de esas magnificas y tan escasas sonrisas de Kenma, habían pasado dos días desde el incidente con el anillo y de solo pensar en eso su estómago seguía encogiéndose.

Aun recordaba con vergüenza el miedo y la rabia que le dio saber que ese preciado objeto del peliteñido era un regalo de Akaashi, Kuroo se sentía patético, como un cobarde por no preguntar, pero la idea de que Akaashi era más que un amigo de la infancia de Kenma le hacia un nudo en la garganta; y entonces todo su cuerpo se calentaba con el recuerdo de esa sonrisa, la cual lo había llevado a comprarle el regalo al peliteñido.

Era un masoquista.

Kuroo se sentía como un idiota... un idiota enamorado... y celoso... y nervioso. ¿Desde cuándo el gran Kuroo Tetsuro había estado nervioso por un chico? Nunca... hasta que conoció a Kenma. Con un suspiro, sus ojos fueron al chico en cuestión.

El peliteñido caminaba observando la pantalla de su videojuego, un PSP negro, confiando en Kuroo para evitar tropezarse con alguien, un trabajo que el pelinegro no tenia problema en realizar, ya que le permitía colocar una mano sobre los hombros de Kenma sin que el otro saltara lejos; como ellos, habían otros chicos en los pasillos, esperando su siguiente clase y Kuroo vio como algunos chicos iban con sus celulares, buscando algo...

—¡Esta aquí! en alguna parte...

—Creo que esta en el salón 4, ¡no podemos entrar allí! —Se lamentó uno.

—¡Maldición quiero ese Pikachu!

Y con eso fue suficiente, Kuroo entendió de qué hablaban, el nuevo juego de Pokemon Go!, Kenma también escuchó ya que se detuvo de repente y alzo la mirada hacia los chicos, soltó un suspiro y siguió caminando.

—¡Hey! ¿Qué fue eso?

—Nada...

La voz de Kenma fue mucho más suave de lo normal, sus pasos lentos y sus hombros cayeron incluso más.

—Yaku-kun, es el líder del gimnasio de la escuela... —Escucharon que comentaban los chicos detrás de ellos, Kenma soltó otro suspiro e hizo una mueca.

—¿Cómo es que tu no juegas? —Preguntó el pelinegro, quien al ver como todo el cuerpo del otro se tensó, supo que había tocado un tema delicado.

—MnnpadrmnAkaammnprohimnmgar...

Murmuró Kenma, volviendo a caminar, su rostro tiñéndose de un ligero rosado lo que hizo que Kuroo necesitara saber que estaba pasando.

—¿Qué?

—MnPadremnn...ashi...mnmn...prohibi..mnmn..jugmnmlo...

Kuroo detuvo a Kenma y le hizo girarse hasta que podía ver su rostro, el cual estaba completamente rojo a estas alturas, haciendo que Kuroo quedara hipnotizado por lo adorable que le parecía el peliteñido.

—¿Podrías repetir eso? —Pidió cuando logró salir del trance y lo soltó para que Kenma se sintiera menos presionado.

Kenma bajó la mirada, tomó aire y se abrazó a sí mismo, su voz llena de tristeza y vergüenza.

—¡No te rías!—Le advirtió y Kuroo asintió—, mi padre y Akaashi me prohibieron jugarlo...

Los ojos de Kuroo se abrieron a más no poder, al igual que su boca, agradeció que el otro hubiera bajado la mirada al suelo nuevamente.

—¿Por qué? —Preguntó con delicadeza.

—Porque me perdí cuatro veces mientras jugaba durante la primera semana... —Kenma contestó rápidamente, cubriéndose su rostro con las manos—, la batería de mi celular se acababa así que no tenía como comunicarme con nadie.

Kuroo tuvo que luchar con todo lo que tenia para no soltar la carcajada que sabia iba a salir de su boca, se mordió los labios y colocó su mano sobre su boca para ocultar la sonrisa y tuvo que abrazarse a sí mismo con su brazo libre para intentar contener los espasmos que atravesaban su cuerpo.

Kuroo logró calmarse para el momento en que Kenma alzó la mirada, con esos ojos tímidos, sus mejillas sonrojadas y su labio inferior entre sus dientes, fue todo lo que le tomó a Kuroo para caer completamente enamorado del peliteñido. De nuevo.

"Estoy perdido" pensó Kuroo.

—Puedes jugar desde mi teléfono, mientras yo esté contigo —Ofreció sin pensarlo.

Eso eliminó la timidez y la reemplazó con esperanza y alegría.

—¿En serio? —Preguntó con tanta emoción en sus ojos que a Kuroo le pareció un niño pequeño, era la misma expresión que colocaba Bokuto cuando le ofrecían jugar al voleibol, los ojos al menos, el resto de su rostro estaba como siempre.

—Por supuesto, de esa manera no te perderás, porque estaré contigo.

Y ahí estaba esa sonrisa, la que le derretía el corazón y le hacía olvidar que el resto del mundo existía, que causaba estragos en su mente y corazón.

—Ten, descarga la app —Kuroo le ofreció su teléfono aun hipnotizado por la sonrisa que no desaparecía del rostro del peliteñido.

"Podría acostumbrarme a esto" Kuroo se dijo a sí mismo, al menos esperaba o seguro su corazón sufriría un paro.

—Gracias Kuro...

—Pero no jugarás durante las prácticas, ¿De acuerdo?

—¡Trato! —Le respondió aun con esa sonrisa.

Le daría el regalo otro día, nunca pensó que dejarlo jugar con su teléfono sería suficiente para obtener esa sonrisa, guardaría su obsequio para otro momento.

"Estoy tan perdido" Pensó para sí, al verse calcular todas las maneras de obtener una sonrisa del peliteñido.

&.&.&.&.&.&

Bokuto sonreía, lo que no era extraño en él, sonreía por Akaashi, de nuevo, nada extraño, lo que era diferente en esta ocasión era el hecho de que Bokuto estaba viendo como Akaashi se movía al ritmo de una canción.

Nunca, jamás en su vida Bokuto hubiera pensado que a Akaashi le gustara Bruno Mars, y mucho menos que se supiera los pasos de la canción Uptown Funk, la cual era el tono de llamada del teléfono de Bokuto y estaba sonando en esos momentos; Bokuto sabía que tenía que responderle a su amigo que llamaba, pero observar a un Akaashi vestirse, ya que se habían cambiado para practicar, mientras movía sus caderas y a veces sus brazos al ritmo de esa canción lo tenía completamente hipnotizado.

Era obvio que los movimientos de Akaashi eran inconscientes, incluso estaba tarareando la canción, era muy probable que no se acordara que Bokuto estaba en la misma habitación que él, y por primera vez no le molestaba ser ignorado por el otro, aunque Bokuto si lamentaba que tuvieran que ir al salón de clases en los próximos cinco minutos y sobretodo que Akaashi estuviera colocándose ropa en lugar de quitársela, sin embargo eso no hizo que su cuerpo saliera de la parálisis en la que había entrado desde que Akaashi comenzó a mover sus caderas.

Y entonces la música se detuvo y junto con ella los movimientos de Akaashi.

—¡NO! —Bokuto gritó sin pensarlo.

Akaashi giró rápidamente para verlo, sus ojos abiertos hasta lo máximo, el pánico apoderándose de su rostro, seguido de la vergüenza y un lindo color rojo comenzó a cubrir sus mejillas.

Bokuto maldijo internamente a su amigo, ¿No podía el ruso esperar un poco mas antes de cortar la llamada? aunque la expresión en el rostro de Akaashi era digna de ver.

—Ah... —Su sonrojo era proporcional a la sonrisa en el rostro de Bokuto.

—Bruno Mars es genial ¿No lo crees?

—¡Es culpa de Yaku! —Se defendió rápidamente— ese cantante sale en uno de sus juegos de baile y se obsesionó con él y con esa canción.

—No tienes que...—Bokuto no pudo tranquilizarlo. Akaashi siguió explicándose.

—¡Y nos colocó ese maldito video un millón de veces! —Terminó con un grito.

Akaashi jadeaba y miraba a todos lados menos a Bokuto, el sonrojo cubría todo su rostro y lo único que podía pensar Bokuto era que tenía que abrazar a Yaku la próxima vez que lo viera, gracias a él había visto a Akaashi de la forma más adorable que podía imaginar.

Un silencio se formó entre ambos, uno que Bokuto no podía llenar porque seguía observando a Akaashi y recordando sus movimientos; y Akaashi no tenía idea de cómo llenarlo.

Y entonces volvió a sonar la canción.

"To hot!... hot dance!"

—¡Atiende el maldito teléfono! —Le gritó Akaashi mientras salía rápidamente del vestidor —Y apresúrate que llegaremos tarde.

"Estoy perdidamente enamorado" Pensó Bokuto sonriendo, mientras contestaba su teléfono y luchaba por colocarse su ropa.

—¡Hey, hey, Lev!

Cuando Bokuto entró en el aula ya había terminado de hablar con su amigo ruso, cuando se sentó a un lado de Akaashi, este seguía sin mirarlo; por supuesto Bokuto no podía tolerarlo.

—"Don't believe me just watch" —Susurró cantando.

Akashi golpeó su frente contra su mesa.

—¡Tu no viste nada! no hablaremos de eso nunca ¿está claro? —Le advirtió Akaashi, dándole la mirada más aterradora que le había dado a Bokuto.

—"To hot..." —Fue la réplica del de cabello bicolor. Akaashi suspiró y desvío su mirada derrotado, pero le susurró.

—"Hot dance..."

Bokuto sonrió durante el resto de sus clases.

&.&.&.&.&.&

Yaku estaba estirándose junto a Nishinoya en el gimnasio, cuando vio al, ahora cuarteto inseparable, entrar por las puertas. Bokuto sonreía, como siempre, Kuroo reía, nada nuevo, Akaashi veía a Kenma, ninguna novedad y entonces Kenma estaba observando su telef... no, no era su teléfono, Yaku frunció el seño, ese no era el teléfono de Kenma y tampoco el de Akaashi, podía reconocerlos fácilmente, ya que los tres se habían comprado el mismo modelo en colores diferentes, ¿entonces de quien...

—Debemos estirar Kenma, te lo regresaré cuando termine la práctica — Escuchó que el dueño dijo.

Kuroo estiró su mano... ¿Qué estaba pasando aquí?

—Pero...

—Lo prometiste Kenma.

—Está bien —Con una mueca entregó el teléfono a su dueño.

Yaku se acercó cuando todos comenzaban a estirarse, Akaashi y Kenma, Kuroo con Bokuto, fue con sus mejores amigos.

—¿Que hacías con el teléfono del gato bufón? —Preguntó curioso.

El sobrenombre fue algo que se les había ocurrido luego de su práctica del sábado, observando las características de todos, quedaron en que Kuroo era el gato bufón, Bokuto el búho bufón, Hinata el bufón naranja y Nishinoya el bufón guardián.

—Me está dejando jugar Pokemon Go! —Respondió Kenma.

Sorprendido se giro hacia Akaashi, Yaku sabía lo que había pasado esa primera semana y de la prohibición que tenía el peliteñido.

—¿Y tú estás de acuerdo?

—Kuroo dijo que estaría con él mientras juega —Akaashi se encogió de hombros, restándole importancia.

—Sabes que no dejará a Kuroo en paz de ahora en adelante, ¿no?

—Yo lo sé… el gato bufón lo averiguará.

Akaashi le sonrió tiernamente a Kenma, quien hacia les daba una mirada molesta que ambos ignoraron, en cambio Akaashi y Yaku intercambiaron una sonrisa algo malvada; Kuroo no tenía idea de en que acababa de meterse.

Yaku observó a los bufones, Bokuto, alias el búho bufón, encontró su mirada y sonrió, diciéndole algo a Kuroo, se acercó de repente y de la nada, le dio un fuerte abrazo a Yaku, levantándolo del suelo.

—¡¿Qué demonios?! —Se quejó sorprendido.

—¡Gracias! ¡Gracias! ¡Gracias!

Y entonces regresó con Kuroo, dejando a todos sorprendidos, y a Yaku completamente confundido.

¿Cuál era el problema de esos bufones? Yaku tendría que observarlos más de cerca, sus instintos por alguna razón estaban en alerta. No tenía un buen presentimiento


¿Y? ¿Les gusto? ¿Fue mucho que Akaashi se supiera esa canción? jajajaja xD Creo que ya era hora de que empezara a unir al KuroKen y al BokuAka como algo más, y por supuesto Yaku se está dando cuenta de lo que está sucediendo...

El próximo cap será: "Pareja de reyes" *Chan, chan, chan* y no, no estoy hablando de DaiSuga xD

Saludos! ¿Review? :3